Hipertensión arterial y fibrilación auricular

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HIPERTENSIÓN ARTERIAL Y FIBRILACIÓN
AURICULAR: NUEVOS RETOS EN
PREVENCIÓN Y TRATAMIENTO
Moderadores: Dr. Antonio Coca (Barcelona)
Dr. Josep Redón (Valencia)
Prevalencia, fisiopatología y papel del sistema
renina-angiotensina en la fibrilación auricular del hipertenso
Resumen de la ponencia presentada por el:
Dr. Athanasios Manolis
Atenas. Grecia
Resumen elaborado por la Dra. Esther Gargallo
y el Dr. Pedro Pablo Casado
Definición de fibrilación auricular
La fibrilación auricular (FA) es una arritmia en la que coexisten múltiples
ondas que ocasionan una actividad auricular rápida e irregular (con una
frecuencia auricular que oscila entre 400 y 600 latidos por minuto). En la
representación electrocardiográfica la onda P que representa la despolarización auricular normal se ve sustituida por una rápida oscilación u ondas
de fibrilación, que varían en amplitud, profundidad y duración. Si la conducción aurículo-ventricular está intacta se produce una respuesta ventricular irregular y rápida.
En la Fig. 1 pueden verse las diferentes categorías para clasificar la FA en
dependencia de su duración o actitud terapéutica que reflejan las guías
clínicas más recientes de la Sociedad Europea de Cardiología.
Prevalencia de la fibrilación auricular
La FA es una arritmia sumamente prevalente, la cual se presenta en un mayor
porcentaje de pacientes (tanto mujeres como hombres) según avanzamos en
los grupos de edad de la población (Fig. 2), con una expectativa o estimación
de que en el año 2050 se haya duplicado la prevalencia de esta afectación (a
consecuencia del envejecimiento de la población, el incremento de la prevalencia de insuficiencia cardiaca crónica y el incremento en la prevalencia de
diversos factores de riesgo para FA como son la obesidad, la hipertensión arterial, la diabetes mellitus, etc.). Como reflejo de esta tendencia, podemos apreciar cómo en los últimos 20 años se han incrementado en un 60% los ingresos
hospitalarios a consecuencia de la FA.
25
HIPERTENSIÓN ARTERIAL Y FIBRILACIÓN AURICULAR:
NUEVOS RETOS EN PREVENCIÓN Y TRATAMIENTO
Clasificación de la FA según las guías clínicas
de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC) 2010
Clasificación
Definición.
Primer diagnóstico
Primer episodio reconocido de FA.
Independientemente de la duración o de la presencia
y severidad de síntomas relacionados a la FA.
Paroxística
FA que cede de forma espontánea, habitualmente en las
primeras 48 horas.
Persistente
FA que persiste más de 7 días y que requiere cardioversión
para su finalización.
Persistente de
larga duración
FA con duración mayor de 1 año cuando se decide adoptar
una estrategia de control del ritmo.
Permanente
La presencia de la arritmia es aceptada por el paciente
(y por el clínico).
Fig. 1.
Factores de riesgo para el desarrollo
de fibrilación auricular
Debemos destacar que existen por una parte factores de riesgo, condiciones clínicas y marcadores para el desarrollo de FA (Fig. 3).
Algunos de estos factores de riesgo son muy prevalentes en la población con
FA, como es el caso de la hipertensión arterial (HTA), en todos los grandes ensayos clínicos sobre FA la prevalencia de la HTA supera el 50%, llegando a alcanzar en algunos de estos trabajos hasta el 90% (Fig. 4).
En un estudio como el Framinghan, con más de 38 años de seguimiento, se
observó que el principal factor favorecedor para el desarrollo de FA era la presencia de hipertrofia ventricular izquierda (riesgo relativo de 3,5 aproximadamente), seguido de la diabetes (RR de 1,8) y la HTA (RR de 1,5).
La cuestión es que el efecto de estos factores de riesgo y las diversas consecuencias de los mismos sobre el sistema cardiovascular hacen que la FA
puede aparecer en diferentes momentos durante la evolución natural de
la enfermedad cardiovascular, e igualmente la aparición de la FA puede
favorecer la aparición de otros eventos cardiovasculares o favorecer en la
progresión de ese continuo cardiovascular (Fig. 5).
26
Prevalencia, fisiopatología y papel del sistema reninaangiotensina en la fibrilación auricular del hipertenso
Prevalencia de la FA con la edad
20
Mujeres (n = 4.053)
Varones (n = 2.590)
Prevalencia (%)
15
10
5
0
55-59
60-64
65-69 70-74 75-79
Edad (años)
80-84
>85
Data from Heeringa J et al. Eur Heart J 2006;27:949-53
Fig. 2.
Factores de riesgo, condiciones clínicas y marcadores
para el desarrollo de FA
Factores de Riesgo:
• Edad
• Hipertensión arterial
• Diabetes mellitus
• Obesidad
• Síndrome metabólico
• Consumo de alcohol
• Hábito tabáquico
Condiciones clínicas:
• Hipertrofia ventricular izquierda
• Infarto de miocardio
• Insuficiencia cardiaca
• Apnea obstructiva del sueño
• Disfunción renal
• Valvulopatía cardiaca
• Enfermedad tiroidea
Marcadores:
• Incremento de la rigidez arterial
• Dilatación de la aurícula izquierda
• Incremento del intervalo PR
• Peso al nacer
• Proteína C reactiva
• Marcadores inflamatorios
• Marcadores neurohormonales
• Variantes genéticas
• Presión de pulso
Fig. 3.
Diagnóstico de la fibrilación auricular
En todos los pacientes con FA debe realizarse una historia clínica completa, una exploración física exhaustiva, un electrocardiograma (ECG), una
radiografía de tórax, un ecocardiograma transtorácico, análisis sanguíneos
incluyendo la función tiroidea) y una prueba de tolerancia física. En algu27
HIPERTENSIÓN ARTERIAL Y FIBRILACIÓN AURICULAR:
NUEVOS RETOS EN PREVENCIÓN Y TRATAMIENTO
Prevalencia de HTA en ensayos sobre FA
80
60
90
86,6 86,3
71
62,6 64,4
55
51
49
68
63
86
80
51,8
40
20
ES
O
LY
RR
RE
AV
E
ST
HO AF
TC
A
pr
ed A FÉ
om FF
ina IRM
n
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AF
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He
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I
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ve
y
AT
HE
NA
RO
CK
ET
0
PIA
F
RA
CE
Paciente con hipertensión arterial (%)
Población con FA
90
Fig. 4.
Presencia de la FA en diferentes estadios del Continuo Cardiovascular
IAM
Activación neurohormonal
Coronariopatía
Daño orgánico subclínico
FA
Remodelado
Dilatación ventricular
Factores de riesgo
• Hipertensión
• Diabetes
• Hábito tabáquico
• Obesidad
Hipertrofia V. izq.
Insuficiencia cardiaca
Fig. 5.
28
Prevalencia, fisiopatología y papel del sistema reninaangiotensina en la fibrilación auricular del hipertenso
nos pacientes seleccionados según sus características podrá realizarse un
ecocardiograma transesofágico, una angiografía coronaria, estudio electrofisiológico o una resonancia magnética cardiaca.
El ECG es una herramienta esencial en el diagnóstico de la FA. Nos va a
permitir valorar la anormalidad del ritmo cardiaco (comprobar la presencia
de FA con la ausencia de las ondas P normales), ver datos de posible
isquemia, hipertrofia ventricular izquierda, duración de los intervalos QRS y
QTc, datos de preexcitación, etc.
La utilización de un holter (registro electrocardiográfico continuo portátil)
puede ser de gran utilidad para detectar FA asintomáticas, evaluar a
pacientes con FA paroxísticas, evaluar respuestas al tratamiento y asociar
síntomas con alteraciones determinadas del ECG.
Otra herramienta diagnóstica utilizada de rutina en todo los pacientes con FA es
el ecocardiograma transtorácico, dado que es una técnica no invasiva y que
nos permite evaluar la presencia de trombos en la aurícula izquierda, determinar los tamaños ventriculares y auriculares (de importancia a la hora de plantear el posible tratamiento de la FA), confirmar y cuantificar la hipertrofia ventricular y evaluar afectaciones valvulares y del pericardio.
Fisiopatología y consecuencias de la fibrilación auricular
La FA es una entidad progresiva, de tal manera que muchos pacientes que
presentan inicialmente una FA paroxística, con la evolución del tiempo van
a desarrollar una FA persistente y algunos seguirán progresando hasta
alcanzar una FA permanente. En los estadios iniciales tendrá mayor importancia el componente de estimulación eléctrica, mientras que con la evolución será el sustrato dependiente quien favorezca el mantenimiento de
la arritmia.
Como es una entidad progresiva, con el transcurso del tiempo la FA va a provocar un remodelado cardiaco, tanto a nivel eléctrico (acortando el período
refractario auricular), como un remodelado de la contractilidad cardiaca (se
reduce la contractilidad auricular pudiendo desarrollar dilatación auricular)
como un remodelado estructural (con cambios histológicos, pudiendo ocasionar igualmente dilatación de aurícula y orejuela izquierda).
29
HIPERTENSIÓN ARTERIAL Y FIBRILACIÓN AURICULAR:
NUEVOS RETOS EN PREVENCIÓN Y TRATAMIENTO
La fibrosis puede ser una causa que favorezca el desarrollo de la FA (dado
que el tejido fibrosado no conduce la actividad eléctrica de forma efectiva, lo cual puede favorecer la disrupción del ritmo normal cardiaco). Entre
las posibles causas para el desarrollo de la fibrosis encontramos la isquemia, la activación de vías patológicas por la dilatación auricular que inducen el incremento de producción de factores profibróticos, factores genéticos y ciertas entidades inflamatorias (pericarditis, sarcoidosis o desórdenes
autoinmunes).
Otra de las consecuencias de la FA es que la falta de contracción adecuada de la aurícula izquierda favorece el estasis sanguíneo en la aurícula y la orejuela izquierda, donde se originan el 90% de los trombos en los
sujetos con FA de origen no valvular. Este efecto provoca que la FA sea un
factor de riesgo independiente para el desarrollo de accidentes cerebrovasculares (ACV). La FA incrementa el riesgo de ACV en 5 veces con respecto a población normal (1 de cada 6 eventos de ACV ocurre en población con FA), este riesgo permanece incluso en pacientes con FA sin síntomas. El riesgo de desarrollar ACV se incrementa con la edad de los pacientes (Fig. 6).Pero de forma añadida la FA no sólo aumenta la incidencia de
los episodios de ACV, sino que también incrementa, con respecto a la
población que no presenta FA, la recurrencia de nuevos eventos de ACV
en el año siguiente y la mortalidad a los 30 días y al año (Fig. 6).
De forma independiente a la incidencia sobre los ACV la presencia de la
FA también empeora el pronóstico de otras comorbilidades, como se
aprecia en la Fig. 7.
Estrategias terapéuticas adecuadas y papel del sistema
renina-angiotensina en la fibrilación auricular
El sistema renina-angiotensina (SRA) tiene efectos directos e indirectos sobre
la aurícula, así la angiotensina-II sobre la aurícula va a producir un incremento de la presión en la misma, un aumento de la dilatación y favorecer
la fibrosis, todo ello son sustratos favorables para el desarrollo de la FA, y es
por ello que se ha propuesto que los fármacos que actúan bloqueando
este SRA pueden tener un efecto preventivo en el desarrollo de la FA o inferir en una mejor evolución de la misma. Lo cierto es que los metaanálisis
30
Prevalencia, fisiopatología y papel del sistema reninaangiotensina en la fibrilación auricular del hipertenso
Prevalencia de HTA en ensayos sobre FA
Incidencia de ACV después del diagnóstico de FA (varones)
Incidencia de ACV por cada
100 pacientes/año
45
40
35
30
25
20
15
10
5
0
40-44 45-49 50-54
55-59 60-64 65-69 70-74 75-79 80-84 85-89
Edad (años)
22 años de seguimiento para 75.126 hombres de población danesa
Frost et al. Neuroepidemiology 2007;28:109-15
Fig. 6.
La FA empeora el pronóstico de pacientes con otras comorbilidades
Pacientes con nueva FA
Eventos
Riesgo
Hipertensión1
• n = 8851
• Seguimiento 4,8 ± 1
años
Eventos cardiovasculares
ACV fatal y no fatal
Hospitalización por ICC
X 1,88
X3
X5
ICC2
• n = 1470
• Seguimiento: 5,6 años
Mortalidad en varones
Mortalidad en mujeres
X 1,6
X 2,7
IAM3
• n = 17944
• Seguimiento: 4 años
Mortalidad intrahospitalaria
Mortalidad a largo plazo (4 años)
X 1,98
X 1,78
1. Adapted from Wachtell K et al. Cardiol 2005;45:712-719
2. Adapted from Wang et al. Circulation 2003;107:2920-2925
3. Adapted from Pizzetti F et al. Heart 2001;86:527-532
Fig. 7.
sobre este tema (Fig. 8) tan sólo muestran un beneficio de los IECA o ARAII en los pacientes con insuficiencia cardiaca para prevenir la aparición de
nuevos casos de FA.
31
HIPERTENSIóN ARTERIAL Y FIbRILACIóN AURICULAR:
NUEVOS RETOS EN PREVENCIóN Y TRATAMIENTO
Prevención de FA por los inhibidores del SRA
Estudio o
subcategoría
Tratamiento
n/N
Control
n/N
RR
95% CI
Peso
%
01 Hipertensión arterial
Hansson (CAPP)
117/5456
135/5459
Hansson (STOP-2)
200/2088
357/4215
Wachtell /LIFE)
150/4298
221/4182
Salehian (HOPE)
86/4291
91/4044
Schmieder (VALUE)
252/6872
299/6888
Yusuf (TRANSCEND)
182/2844
180/2857
Subtotal (95% CI)
25849
27645
Eventos totales: 987 (Tratamiento), 1283 (Control)
6,39
6,97
6,73
5,95
7,06
6,72
39,82
02 Post IAM
Pederson (TRACE)
22/790
42/787
Pizzetti (GISSI-3)
665/8865
721/8846
Subtotal (95% CI)
9655
9633
Eventos totales: 687 (Tratamiento), 763 (Control)
3,99
7,45
11,45
03 Insuficiencia cardiaca
Vermes (SOLVD)
10/186
45/189
Ducharme (CHARM)
177/3191
215/3188
Maggioni (Val-HeFT)
113/2205
174/2190
Subtotal (95% CI)
5582
5566
Eventos totales: 300 (Tratamiento), 434 (Control)
2,80
6,78
6,44
16,03
Schnieder M. et al. JACC;55:2299
Fig. 8.
Otro trabajo realizado a través de una base de datos de población de
Gran bretaña en pacientes que recibían tratamiento antihipertensivo
(650.000) evaluaron los nuevos casos de FA (4.661) determinando que el
mayor riesgo existía con los calcioantagonistas, y que en comparación los
betabloqueantes tenían un riesgo de 0,78, los IECA de 0,75 y los ARA-II de
0,75 (el menor de los cuatro principios).
El beneficio de prevenir la aparición de la FA con los fármacos que bloquean el SRA se ha observado principalmente en pacientes de muy alto
riesgo para desarrollarla (pacientes con disfunción ventricular, hipertrofia
ventricular izquierda y pacientes postinfartados).
No existen datos que soporten que ningún otro tratamiento prevenga el
desarrollo de FA.
32
HIPERTENSIÓN ARTERIAL Y FIBRILACIÓN
AURICULAR: NUEVOS RETOS EN
PREVENCIÓN Y TRATAMIENTO
Moderadores: Dr. Antonio Coca (Barcelona)
Dr. Josep Redón (Valencia)
Tratamiento de la fibrilación auricular
Resumen de la ponencia presentada por el:
Dr. Lluis Mont
Barcelona. España
Resumen elaborado por la Dra. Esther Gargallo
y el Dr. Pedro Pablo Casado
La importancia del tratamiento de la fibrilación auricular (FA) radica en que se trata
de una enfermedad muy frecuente (cada vez con una prevalencia mayor debido
a las características demográficas globales) y con unas implicaciones de morbimortalidad de elevada trascendencia (duplica el riesgo de muerte, multiplica por
4-6 el riesgo de ictus, incrementa el riesgo de hospitalizaciones, etc.).
El primer paso para plantear el adecuado tratamiento en un paciente con FA es
evaluar la presencia, grado y control de los diversos factores de riesgo cardiovascular, los cuales pueden o bien favorecer la aparición de la FA o predisponer a su
persistencia en un sujeto y propiciar un mal control de la misma (hipertensión arterial, insuficiencia cardiaca sintomática, enfermedad valvular, coronariopatía, obesidad, diabetes mellitus, disfunción tiroidea, insuficiencia renal, etc.).
Otros factores de riesgo favorecedores para el desarrollo de FA son: la edad (mayor
riesgo a mayor edad), el sexo (mayor tendencia en el sexo masculino), la talla (a
mayor estatura mayor riesgo, incrementando el riesgo relativo a partir de una estatura de 170 cm, (Fig. 1), esta tendencia va más allá del mayor tamaño auricular, y
podría explicar en parte la mayor incidencia actual de FA dada la mayor estatura
de las actuales generaciones) y la práctica de deportes de resistencia (su práctica
rutinaria puede incrementar el riesgo relativo de desarrollar FA hasta en 5 veces).
Una vez establecida la fibrilación auricular lo primero que debe es catalogarse o
clasificarse esa arritmia (Fig. 2), para ello contamos con cuatro categorías en
dependencia del tiempo de evolución y reversibilidad de la arritmia. En la reciente
actualización de las guías clínicas del manejo de la FA por la sociedad europea de
cardiología se ha añadido una cuarta categoría (previamente eran tres, habiendo
añadido la categoría de fibrilación persistente de larga duración, más de un año,
que es de utilidad a la hora de plantear o no una posible cardioversión, pues la per-
33
HipERtEnsión ARtERiAL y FibRiLAción AuRicuLAR:
nuEvos REtos En pREvEnción y tRAtAmiEnto
7
6
Riesgo relativo
5
4
3
2
1
0
150
140
170
180
190
Estatura/talla (cm)
Fig. 1. Riesgo relativo de desarrollar FA en población sin factores de riesgo asociados en dependencia de la talla.
manencia prolongada en FA es un factor predictor negativo para lograr de nuevo
el ritmo sinusal).
Los siguientes pasos en la evaluación de esta arritmia serían valorar la respuesta
ventricular, decidir de forma inmediata la necesidad o no de anticoagulación,
tomar una decisión inicial sobre si adoptar una actitud de control del ritmo (tratar
de realizar cardioversión a ritmo sinusal) o si, por el contrario aceptamos un control
de la frecuencia cardiaca manteniendo la FA (esta decisión puede postponerse si
fuera preciso), y, por último, valorar el tratamiento de la enfermedad subyacente.
El orden en la que abordar cada uno de estos factores puede variar en dependencia de las características de paciente y de la situación clínica particular. Las
guías clínicas intentan simplificar esta variabilidad de decisiones a través de algoritmos como el que se muestra en la Fig. 3.
En cuanto al tratamiento farmacológico, después de llevar muchos años sin novedades terapéuticas a este nivel en la FA, se han incorporado de forma reciente principios
como la dronedarona y el vernakalant útiles en la cardioversión farmacológica.
34
Tratamiento de la fibrilación auricular
Tipos de fibrilación auricular
Episodio de fibrilación auricular diagnosticado por primera vez
Paroxística
(normalmente ≥ 48 h)
Persistente
(> 7 días o que
requiere CV)
Persistente de larga
duración (> 1 año)
Permanente
(aceptada)
European Heart Journal (2010) 31,2369-2429
Fig. 2.
Algoritmo de manejo global para los pacientes con FA
Fibrilación auricular
Registrar ECG de
12 derivaciones
Cuestiones relacionadas
con la anticoagulación
Control de la frecuencia
y el ritmo
Evaluar riesgo
de TE
Tipo de FA
Síntomas
Considerar
derivación a
especialista
Tratamiento de la enfermedad
subyacente
Tratamiento “causal”
Puntuación EHRA basal
Enfermedad asociada
Evaluación inicial
Anticoagulación oral
Aspirina
Ningún tratamiento
Control de la frecuencia
± control del ritmo
Antiarrítmicos
Ablación
ACEIs/ARA-II
Estatinas/PUFAs
Otros
European Heart Journal (2010) 31,2369-2429
Fig. 3. Algoritmo de manejo global de la FA según la sociedad europea de cardiología.
35
HIPERTENSIÓN ARTERIAL Y FIBRILACIÓN AURICULAR:
NUEVOS RETOS EN PREVENCIÓN Y TRATAMIENTO
Elección del fármaco antiarrítmico de acuerdo a la patología subyacente
Enfermedad cardiaca mínima
o inexistente
Cardiopatía subyacente significativa
? Prevención del remodelado
IECA/ARA-II/estatina
Bloqueo b cuando sea
adecuado
Tratamiento de la enfermedad subyacente y
? Prevención/reversión o remodelado - IECA/ARAII/estatina. Bloqueo b cuando sea adecuado
HT
ICC
EC
HVI
NYHA I/II
estable
Dronedarona/Flecainida/
Propafenona/Sotalol
Dronedarona
Dronedarona
Amiodarona
Amiodarona
Sin HVI
NYHA III/IV
o NHYA II
“inestable”
Dronedarona
Sotalol
Amiodarona
IECA=inhibidor de la enzima de conversión de la angiotensina, ARA-II=antagonista del
receptor de la angiotensina II; EC=enfermedad coronaria, ICC=insuficiencia cardiaca
congestiva, HT=hipertensión, HVI=hipertrofia ventricular izquierda, NYHA= clase funcional
de la New York Heart Association, inestable=descompensación cardiaca dentro de las 4
semanas previas, Agentes antiarrítmicos se enumeran en orden alfabético dentro de cada
caja de tratamiento?= Presencia de "aguas arriba" la terapia para la prevención del remodelado auricular sigue siendo controvertido
Fig. 4.
En cuanto al control de la frecuencia cardiaca no existen novedades importantes
en el tratamiento farmacológico, siendo de primera elección el empleo de betabloqueantes o calcio-antagonistas, y de segunda línea la digital (excepto en casos
de insuficiencia cardiaca).
En el caso de que se desee mantener al paciente en una estrategia de control de
ritmo (revertir a ritmo sinusal) debe tenerse en cuenta que ello sólo está indicado en
caso de que el paciente esté sintomático, de lo contrario no se ha demostrado eficacia de esta estrategia de tratamiento con respecto a la estrategia de control de
frecuencia. La eficacia de los antiarrítmicos en mantener el ritmo sinusal es modes-
36
Tratamiento de la fibrilación auricular
ta. Hay que tener en cuenta que los antiarrítmicos pueden eliminar las recurrencias
de FA, pero también pueden reducir los episodios, lo cual es un resultado positivo
parcial. Si no se obtiene una respuesta positiva con un antiarrítmico, otro compuesto si puede lograrlo. Cualquier antiarrítmico empleado va a tener un efecto proarrítmico y efectos extracardiacos indeseables. La seguridad debe ser el criterio
mayor de elección, por delante de la eficacia, dados los potenciales efectos
adversos importantes y de consideración que pueden presentar.
En la Fig. 4 vemos el algoritmo propuesto por la sociedad europea de cardiología
para la elección del antiarrítmico para la cardioversión farmacológica. Nótese
cómo se ha suprimido la dronaderona en los pacientes con insuficiencia cardiaca
a raíz de datos recientes (resultados del estudio PALLAS en los que había un incremento de la mortalidad en el brazo de dronaderona, aunque aún no se ha justificado la causa de estos datos).
Existen también nuevos fármacos en desarrollo para la FA, por ejemplo la ranolazina, que tiene un efecto de inhibición sobre los canales de sodio, potasio y de calcio, y que en modelos experimentales previene la torsade de pointes con QT largo
y produce un bloqueo selectivo del canal de sodio en la aurícula (tiene efectos
diferentes sobre aurícula y ventrículo, lo cual puede favorecer su efecto sobre la FA
en la aurícula sin tener tantos efectos secundarios proarrítmicos en el ventrículo).
De forma independiente al tratamiento farmacológico que se ha comentado existe la posibilidad de actuar sobre la FA a través de la ablación, una técnica de
pocos años de vida que se está desarrollando y perfeccionando. Para maximizar el
éxito de esta técnica es muy importante la adecuada selección de los pacientes
(sujetos jóvenes, con aurículas poco o moderadamente dilatadas y con poco tiempo de evolución tienen una mayor probabilidad de éxito, otro factores implicados
son la etiología y el tipo de FA). Se están desarrollando nuevas técnicas que favorecen la realización y eficacia de la ablación; mapeo de la aurícula izquierda, aislamiento de venas pulmonares con doble catéter, etc. Esta técnica también implica una serie de complicaciones, la más frecuente es el sangrado o taponamiento
pericárdico (rondando el 2%), otras menos frecuentes son la isquemia coronaria
(por burbujas), embolias, etc., pero de media es un proceso seguro.
37
HIPERTENSIÓN ARTERIAL Y FIBRILACIÓN
AURICULAR: NUEVOS RETOS EN
PREVENCIÓN Y TRATAMIENTO
Moderadores: Dr. Antonio Coca (Barcelona)
Dr. Josep Redón (Valencia)
Nuevos retos en anticoagulación
Resumen de la ponencia presentada por el:
Dr. Miguel Camafort
Barcelona. España
Resumen elaborado por la Dra. Esther Gargallo
y el Dr. Pedro Pablo Casado
Son múltiples las evidencias que demuestran el beneficio de la anticoagulación en
el contexto de la fibrilación auricular (FA) para prevenir la aparición de eventos cardiovasculares como el ictus.
Un concepto más actual es la importancia en la prontitud a aplicar la anticoagulación, la cual debe iniciarse una vez que se haya constatado la presencia de la
FA en un trazado electrocardiográfico, y siempre después de haber valorado las
diferentes escalas de riesgo/beneficio (escala de riesgo de ictus CHA2DS2-VASc,
escala de riesgo de hemorragias HAS-BLED o similares) en cada individuo.
A pesar de estas evidencias, las cuales quedan reflejadas en las guías clínicas
como una clara indicación de anticoagular al paciente con FA a menos que exista una contraindicación precisa, la situación real es que existe un elevado porcentaje de pacientes en FA que no reciben el adecuado tratamiento anticoagulante
(Fig. 1), siendo la edad avanzada uno de los principales factores implicados en la
falta de esta medida cuando está indicada.
De forma tradicional la anticoagulación en la FA se ha recomendado a través del
empleo de los antagonistas de la vitamina K (evidencia clase I y nivel A en las guías
de práctica clínica), al haber demostrado una reducción de la presencia de ictus
en pacientes con FA del 68% comparado con el placebo (Fig. 2).
Los antagonistas de la vitamina K tienen importantes limitaciones en su utilización
clínica; su ventana terapéutica es estrecha (INR entre 2 y 3, por debajo de 2 se
incrementa el riesgo de ictus de forma exponencial, y por encima de 3 el incremento exponencial corresponde al riesgo de sangrado, y las evidencias muestran
que un gran porcentaje de pacientes anticoagulados no se encuentran en este
rango adecuado, como muestra la Fig. 3), existe una amplia variabilidad inter e
intrasujeto (por variaciones del metabolismo, interacciones medicamentosas o de
38
Nuevos retos en anticoagulación
Uso de warfarina
cuando está indicada (%)
80
61%
58%
60
57%
44%
55%
Global
35%
40
20
0
< 55
55 - 64
65 - 74
75-84
≥ 85
Edad en años
Go A et al. Ann Intern Med 1999;131:927
Fig. 1. Porcentaje de pacientes con FA e indicaciones de anticoagula-
ción que están recibiendo realmente tratamiento anticoagulante en
dependencia de la edad.
alimentos) por lo que se hace preciso la necesidad de monitorización y ajuste continuo, además el inicio de acción es lento y la finalización de su efecto prolongada.
Todos estos argumentos pueden influenciar en la existencia de ese elevado porcentaje de pacientes que no reciben antagonistas de la vitamina K a pesar de
tener indicación de ello por presentar FA, y ello hace que se busquen nuevos fármacos anticoagulantes que salven las dificultades e inconvenientes de los actuales.
Dentro del arsenal terapéutico actual para el área de la anticoagulación disponemos de diferentes familias que actúan a distintos niveles de la cascada de la coagulación (Fig. 4), los fármacos más recientes en este campo actúan sobre los factores II y X activados, y a continuación comentaremos los resultados de los estudios
y ensayos clínicos recientes que respaldan el empleo de estas moléculas en la FA.
El primer gran ensayo clínico en FA sobre los nuevos anticoagulantes fue el estudio
RE-LY, el cual comparaba dos dosis de dabigatran (inhibidor del factor IIa) 110 y 150
mg dos veces al día contra warfarina en más de 18.000 pacientes con FA y factores de riesgo para desarrollar un ictus. En cuanto a eficacia la dosis de dabigatran
39
HIPERTENSIÓN ARTERIAL Y FIBRILACIÓN AURICULAR:
NUEVOS RETOS EN PREVENCIÓN Y TRATAMIENTO
Prevención de ictus en FA por los anticoagulantes inhibidores
de la vitamina K
Mejor warfarina
Mejor control
AFASAK
SPAF
BAATAF
CAFA
SPINAF
EAFT
Agrupado
100%
50%
0
-50%
-100%
European Heart Journal (2010) 31,2369-2429.
Fig. 2. Diferentes ensayos que muestran el beneficio del empleo de la
warfarina (antagonista de la vitamina K) comparada con el placebo o
antiagregación en los pacientes con FA para prevenir los ictus.
Efectividad de la anticoagulación con fármacos antivitamina K
en pacientes en FA
INR por encima del
rango terapéutico 6%
INR en rango terapéutico
15%
Sin anticoagulación
65%
INR por debajo de rango
terapéutico 13%
Samsa GP, et al. Arch Intern Med 2000;160:967.
Fig. 3.
40
Nuevos retos en anticoagulación
Anticoagulantes y sus dianas
Oral directo
Parenteral indirecto
TF/VIIa
Los antivitamina K inhiben la
síntesis hepática de diferentes
factores de la coagulación
IX
X
VIIIa
Va
Rivaroxaban
Apixaban
Edoxaban
IXa
AT
Fondaparinux
Xa
AT
Heparina bajo
peso molecular
AT
Heparina
no fraccionada
II
Ximelagatran
Dabigatran
AZD 0837
IIa
Fibrinógeno
Fibrina
Weitz et al. J Thromb Haemost 2005;3:1843-1853
Weitz et al. Chest 2008;133:234-256
Ansell et al. Chest 2008;1605-1985
Fig. 4.
110 mg dos veces al día demostró no inferioridad con respecto a la warfarina, sin
embargo la dosis de 150 mg dos veces al día comportó superioridad en la prevención de ictus con respecto al antagonista de la vitamina K (Fig. 5). Un hecho
destacable fue la incidencia de infartos agudos de miocardio, con tasas similares
entre warfarina y dabigatran 110 mg, pero algo mayores en el grupo de dabigatran 150 mg (se cree que la warfarina puede proporcionar cierto efecto antitrombótico cardioprotector). Sobre la seguridad, la incidencia de hemorragias fue similar entre los grupos de warfarina y dabigatran 150 mg, pero menores para dabigatran 110 mg, no obstante se observaron más hemorragias letales e intracraneales
con warfarina que con ambos grupos de dabigatran.
El estudio ARISTOTLE comparó el apixaban 5 mg (inhibidor del factor Xa) contra la
warfarina en más de 18.000 pacientes con FA y al menos un factor de riesgo más
para el desarrollo de ictus, buscando la no inferioridad con respecto a la warfarina.
El apixaban logró una reducción del riesgo relativo de ictus del 21% con respecto
a la warfarina, con una P de no inferioridad significativa (e igualmente también
41
HIPERTENSIóN ARTERIAL Y FIbRILACIóN AuRICuLAR:
NuEvOS RETOS EN PREvENCIóN Y TRATAMIENTO
RE-LY-Resultados
Razón de riesgo acumulada
0,05
Warfarina
0,04
Dabigatran,
110 mg
0,03
0,02
Dabigatran,
150 mg
0,01
0,00
0
6
12
18
24
30
Meses
Razón de riesgo acumulada de ictus según el
grupo de tratamiento
SJ Connolly et al. N Engl J Med 2009;361:1139-51
Fig. 5.
alcanzó significación estadística para superioridad, Fig. 6). Igualmente en cuanto a
seguridad apixaban demostró superioridad con respecto a warfarina, con una
reducción de la tasa de hemorragias graves del 31% con respecto a ésta (Fig. 7).
Por último disponemos de los datos del estudio ROCKET AF, en el que se compara
el rivaroxaban (inhibidor del factor Xa) 20 mg una administración al día contra la
warfarina en más de 14.000 pacientes con FA no valvular. El rivaroxaban demostró
una reducción del riesgo relativo del 21% para la aparición de ictus o embolismos
sistémicos (Fig. 8). Las tasas de hemorragias fueron similares entre ambos grupos
(mayores y menores, un total de 14,5% al año), sin embargo, con rivaroxaban se
observó una clara reducción en las hemorragias intracraneales y fatales con respecto a la warfarina.
El conjunto de estos estudios demuestra la eficacia de los nuevos anticoagulantes,
que parecen ser una alternativa no sólo eficaz, sino también segura para el tratamiento en pacientes con FA, si bien deben aplicarse sólo al tipo de poblaciones
estudiadas. Aún no se disponen de datos que comparen el coste global total del
tratamiento anticoagulante habitual (antagonistas de la vitamina K) frente a los nuevos anticoagulantes.
42
Nuevos retos en anticoagulación
Resultados
Ictus (isquémico o hemorrágico) o embolismo sistémico
Porcentaje con evento
4
Warfarina
p (no inferioridad) < 0,001
21% RRR
3
2
Apixaban
Apixaban 212 pacientes,
1,27% por año
Warfarina 265 pacientes,
1,60% por año
HR 0,79 (95% CI, 0,66-0,95);
P (superioridad) = 0,011
1
0
0
N. En riesgo
Apixaban
Warfarina
6
12
9120
9081
8726
8620
18
Meses
24
8440
8301
30
6051
5972
3464
3405
1754
1768
CB Granger et al. N Engl J Med 2011;365:981-92
Fig. 6.
Hemorragias graves
Porcentaje con evento
8
Warfarina
31% RRR
6
4
Apixaban 327 pacientes,
2,13% por año
Warfarina 462 pacientes,
3,09% por año
HR 0,69 (95% CI, 0,60-0,80);
P < 0,001
Apixaban
2
0
0
N. En riesgo
Apixaban
Warfarina
6
9088
9052
12
18
Meses
8103
7564
7910
7335
24
5365
5196
CB Granger et al. N Engl J Med 2011;365:981-92
Fig. 7.
43
30
3048
2956
1515
1491
HIPERTENSIÓN ARTERIAL Y FIBRILACIÓN AURICULAR:
NUEVOS RETOS EN PREVENCIÓN Y TRATAMIENTO
Tasa acumulada de eventos (%)
ROCKET AF-Resultados
6
Ictus o embolismo sistémico
5
Warfarina
HR = 0,79 (0,66, 0,96)
p < 0,001 (no-inferioridad)
4
3
Rivaroxaban
2
1
0
N. en riesgo
Rivaroxaban
Warfarina
0
120
6,958
7,004
240
360
480
600
Días desde la aleatorización
6,211
6,327
5,786
5,911
5,468 4,406
5,542 4,461
720
3,407
3,478
840
2,472
2,539
1,496
1,538
CB Granger et al. N Engl J Med 2011;365:981-92
Fig. 8.
Para los pacientes en los que está contraindicada la anticoagulación se dispone en
la actualidad de dispositivos implantables a nivel de la orejuela izquierda, existen diferentes modelos, y en diversos trabajos han demostrado eficacia en la reducción de
la presencia de eventos cardioembólicos, aunque el principal factor limitador e implicado en este efecto parece ser la pericia del equipo que lo implanta.
44
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