QUE REFORMA EL ARTÍCULO 1411 DEL CÓDIGO DE COMERCIO

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QUE REFORMA EL ARTÍCULO 1411 DEL CÓDIGO DE COMERCIO, A CARGO DEL DIPUTADO
FELIPE DÍAZ GARIBAY, DEL GRUPO PARLAMENTARIO DEL PAN
El que suscribe, Felipe Díaz Garibay, diputado del Grupo Parlamentario del Partido Acción Nacional de la LX
Legislatura, con fundamento en lo dispuesto en la fracción II del artículo 71, y en el artículo 72 de la Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos, así como en los artículo 62 de la Ley Orgánica del Congreso General de
los Estados Unidos Mexicanos, y 55, fracción II, 56, 60 y 64 del Reglamento para el Gobierno Interior del
Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos, somete a consideración del Pleno el presente proyecto de
decreto, por el que se reforma y adiciona el artículo 1411 del Código de Comercio, al tenor de la siguiente
Exposición de Motivos
El juicio ejecutivo mercantil tiene lugar cuando el documento fundatorio de la acción constituye un título de los
que, de acuerdo con el artículo 1391 del Código de Comercio, trae aparejada ejecución, como sentencias
ejecutorias o pasadas ante autoridad de cosa juzgada y la arbitral que sea inapelable conforme al artículo 1346,
observándose lo dispuesto en el artículo 1348; los instrumentos públicos, así como los testimonios y copias
certificadas que de ellos expidan los fedatarios públicos; la confesión judicial del deudor, según el artículo 1288;
los títulos de crédito; las pólizas de seguros conforme a la ley de la materia; la decisión de los peritos designados
en los seguros para fijar el importe del siniestro, observándose lo prescrito en la ley de la materia; las facturas,
cuentas corrientes y cualesquiera otros contratos de comercio firmados y reconocidos judicialmente por el deudor,
y los demás documentos que por disposición de la ley tienen el carácter de ejecutivos o que por sus características
traen aparejada ejecución, el derecho adjetivo aplicable debe ser muy especifico, pragmático pero sobre todo
expedito.
Ahora bien, sustanciado el procedimiento ejecutivo de acuerdo a la normatividad que establecen los artículos 1391
a 1414 del Código de Comercio, la sentencia que se dicte ordenará el trance y remate de los bienes que han sido
previamente embargados; esto, como es sabido, atendiendo a la calidad privilegiada de este tipo de juicios que
permiten garantizar el pago de las prestaciones que se reclamen en la demanda mediante el aseguramiento de
bienes del deudor y, a virtud de esta sentencia, es que se procederá en remate a la venta de los mencionados bienes.
Para resolver lo anterior, hasta este día, es menester entender correctamente cuando es procedente recurrir a la
legislación procesal civil de manera supletoria; debe recordarse que para que opere la supletoriedad de unas normas
respecto de otras se deben cumplir con ciertos requisitos, como son a) que el ordenamiento que se pretenda suplir
lo admita expresamente y señale el estatuto supletorio, b) que el ordenamiento objeto de la supletoriedad prevea la
figura de que se trate, c) que no basta que así lo prevea sino que las normas existentes en tal cuerpo jurídico sean
insuficientes para su aplicación a la institución concreta presentada por carencia total o parcial de la
reglamentación necesaria, d) que las disposiciones o principios que colmen las deficiencias no contraríen, de algún
modo, las bases esenciales del sistema legal que da sustentación a la institución suplida.
Por todo ello se debe tener cuidado con la aplicación supletoria porque ante la falta de alguno de los requisitos
señalados es improcedente la supletoriedad.
Para que puedan aplicarse las normas procesales civiles es preciso primeramente que el ordenamiento mercantil
tenga alguna laguna u omisión, por lo que siempre que se tenga una norma mercantil para el caso concreto, deberá
aplicarse ésta, aunque exista la norma procesal civil regulada de mejor manera.
Por ello, con frecuencia se hace uso de esta última estimando que la norma que prevé el ordenamiento mercantil se
encuentra regulada deficientemente o de manera incompleta, habiendo casos en los que no debiera ser así porque el
ordenamiento mercantil tiene su propia regulación para el caso concreto, por injusta o incorrecta que pudiera
parecer.
Ahora bien, una vez realizada la valuación de los bienes embargados y notificadas las partes, es procedente
anunciar la venta de éstos, anuncio que de acuerdo con el artículo 1411 del Código de Comercio debe hacerse por
tres veces, dentro de tres días, si fueren muebles y dentro de nueve si fueren inmuebles, realizándose así el remate
de los bienes en publica almoneda y al mejor postor conforme a derecho. Debe destacarse que el ordenamiento
mercantil regula deficientemente lo relativo al remate porque el referido artículo 1411 sólo establece lo relativo a la
primera almoneda y surge así la situación a resolver cuando se hace necesario anunciar subsecuentes almonedas ya
que, atendiendo al mencionado artículo 1411, el anuncio debe realizarse por tres veces, mientras que si se aplica
supletoriamente el ordenamiento procesal civil federal específicamente el artículo 475 el anuncio debe realizarse
por una sola vez, precepto que regula lo mismo así las subsecuentes almonedas, esto es la segunda y siguientes,
siendo aquí preciso reflexionar que si el Código de Comercio dispone la forma de realizar el anuncio del remate y
no distingue la almoneda de que se trate dicho anuncio, deberá realizarse tres veces en cada almoneda sin importar
de cual se trate o bien aplicar supletoriamente el Código Federal de Procedimientos Civiles para entonces realizar
el anuncio una sola vez a partir de la segunda almoneda.
En el Diario Oficial de la Federación del 13 de junio de 2003 se publicaron las reformas relativas a que fueron
sometidos los artículos 1054 y 1063 del Código de Comercio; como consecuencia de estas reformas, en estos
artículos literalmente se establecieron las modificaciones más recientes con relación al ordenamiento supletorio en
materia mercantil, modificando la posibilidad de suplir, con el Código de Procedimientos Civiles local de la
entidad federativa, las omisiones en materia mercantil correspondiente, por el del Código Federal de
Procedimientos Civiles.
Esto fue con objeto de dar uniformidad al procedimiento mercantil en todo el país, ya que con anterioridad había
diversos procedimientos de carácter mercantil que cambiaban por entidad federativa, generando ello variada
interpretación jurisdiccional, que traía como consecuencia inseguridad jurídica puesto que, respecto de un código
comercial de carácter federal, su aplicación concreta variaba respecto a tribunales de diferentes estados.
La citada reforma puede calificarse como correcta, puesto que la uniformidad jurídica genera una mejor
administración de justicia. Sin embargo, el legislador no consideró inconvenientes particulares que una reforma de
tal trascendencia podía ocasionar.
Inconvenientes como los que destaca el Artículo 1411 del Código de Comercio, cuyo texto actual es omiso en
establecer en donde debe el juzgador ordenar las publicaciones de los edictos; omisión que se suplía con lo que
establecían los códigos de procedimientos civiles de cada entidad federativa, pero que a raíz de las reformas, en
atención a lo previsto por los artículos 1054 y 1063 descritos en líneas previas, debe ser suplida con lo que sobre
ese aspecto previene el Código Federal de Procedimientos Civiles.
De lo anterior se deriva que tratándose de remate de juicios mercantiles que se ventilan en los tribunales de las
diversas entidades del país, se presentan los siguientes inconvenientes al hacerse la publicación de los edictos, con
motivo de remates de inmuebles, en el Diario Oficial de la Federación:
• Ocasiona trámites burocráticos a las partes y a los órganos jurisdiccionales locales, ya que tiene que
remitirse exhorto a los tribunales del Distrito Federal para que ordene la perspectiva publicación en el
Diario Oficial de la Federación por tener la sede de sus oficinas en la capital del país, trasladándose el
acreedor a diligenciarlo en la Ciudad de México o contratar los servicios de terceros en la ciudad capital
para su diligenciación.
• En otros estados, el acreedor debe trasladarse a la Ciudad de México con los edictos relativos, a solicitar
su publicación directamente o contratar los servicios de terceros en la Ciudad de México, para que realice el
trámite de la publicación.
• Ocasiona erogaciones económicas extraordinarias a las partes y retarda el procedimiento de ejecución, lo
que pugna con el principio de justicia expedita, que establece el artículo 17 de la Carta Magna.
• Si el objeto de la publicación de los edictos, en este caso, constituye una garantía que se otorga a favor de
los deudores, para el efecto de que por virtud del anuncio pueda ocurrir un mayor número de postores al
remate, es incuestionable que ese cometido no se alcanza al hacerse la publicación de manera exclusiva en
el Diario Oficial de la Federación, pues debe tenerse en cuenta que es un hecho notorio que dicho rotativo
es un documento que en la mayoría de las veces es leído más por profesionistas o personas con cierto nivel
de instrucción académica o bien que se desempeñan en actividades determinadas.
• La ciudadanía en general no tiene acceso al Diario Oficial de la Federación, resulta más practico acceder y
tener en sus manos un periódico de circulación nacional que, habitualmente, tienen corresponsalías en los
estados de la república y en varias ciudades del interior donde tienen, también, ediciones; en ellos es
posible leer noticias nacionales y locales, así como edictos entre otros y que además tienen un costo menor
que el Diario Oficial de la Federación.
Actualmente, el Código de Comercio, a raíz de las reformas publicadas en el Diario Oficial de la Federación de
fecha 17 de abril de 2008, establece en su artículo 1054 la supletoriedad en primer orden del Código Federal de
Procedimientos Civiles y, en ausencia de la institución cuya suplencia sea omisa el ordenamiento anteriormente
citado, se aplicará la ley de procedimientos local respectiva. Por otra parte, la reforma del Código de Comercio
referida deja intocado el texto del artículo 1063, respecto a la reforma previa.
De lo anterior se colige que, supletoriamente en materia de remates sigue aplicándose el Código Federal de
Procedimientos Civiles, puesto que la institución de los remates la contempla debidamente el anterior
ordenamiento y. por aplicación supletoria mercantil los tribunales del país, están obligados a publicar en el Diario
Oficial de la Federación los edictos con motivo del remate de inmuebles, continuando con los vicios citados.
Se entiende que el Código de Comercio solamente se refiere en su artículo 1411 al anuncio de la venta de los
bienes en forma legal pero en cuanto a esa forma legal sólo establece el número de veces que habrá de anunciarse
pero no los medios de publicación en los que habrá de hacerse; es necesario recurrir a la supletoriedad y se tiene
entonces que el artículo 474 del Código Federal de Procedimientos Civiles dispone que la publicación de los
edictos debe hacerse en el Diario Oficial de la Federación y en la tabla de avisos o puerta del tribunal y que, si los
bienes estuvieren en diversas jurisdicciones, en todas ellas se publicarán los edictos, en la puerta del juzgado de
distrito correspondiente, provocando con ello diversas incomodidades para el acreedor que le llevan lejos de los
supuestos establecidos en cuanto a las disposiciones consagradas en el numeral 17 de la Constitución federal en
cuanto a la impartición de justicia.
Al tenor de todo lo referido, se propone que para el anuncio del remate no se aplique supletoriamente el Código
Federal de Procedimientos Civiles y que quede establecido en el numeral 1411 del Código de Comercio que su
anuncio se ordene en un medio escrito de mayor circulación y cobertura nacional con el objetivo fundamental de
cubrir las regiones donde se ventilan los juicios.
Por lo expuesto, presento la siguiente iniciativa con de proyecto de
Decreto por el que se reforma y adiciona el artículo 1411 del Código de Comercio
Único. Se reforma y adiciona el artículo 1411 del Código de Comercio, para quedar como sigue:
Código de Comercio
Libro Quinto
De los Juicios Mercantiles
Título Tercero
De los Juicios Ejecutivos
Artículo 1411. Presentado el avalúo y notificadas las partes para que ocurran al juzgado a imponerse de aquél, se
anunciará en la forma legal la venta de los bienes, por tres veces, dentro de tres días, si fuesen muebles, y dentro de
nueve si fuesen raíces, en uno de los periódicos diarios de mayor circulación en la República, rematándose en
seguida en publica almoneda y al mejor postor conforme a derecho.
Transitorio
Único. Este decreto entrará en vigor desde la fecha de su publicación en el Diario Oficial de la Federación.
Dado en el Palacio Legislativo de San Lázaro, a 24 de mes de marzo de 2009.
Diputado Felipe Díaz Garibay (rúbrica)
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