Sinfonía No. 7 en La Opus 92. Ludwig van Beethoven. Compositor

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Sinfonía No. 7 en La Opus 92. Ludwig van Beethoven.
Compositor nacido en Bonn (1770) y muerto en Viena (I827). Músico precoz quien
muy pronto se traslada a Viena, con el objetivo de estudiar música y permanece
allí hasta el fin de su vida. Tenía un temperamento impetuoso, impaciente y
desconfiado. En la mediandad de su vida aparece su sordera y su incapacidad
para aceptar ésta enfermedad. La sordera puede ser la responsable del
comportamiento neurótico que lo hacía socialmente inaceptable. Desde que
comenzó a sentirse sordo, realizó su mejor producción, aunque lo limitó para la
interpretación pública. Condujo el paso entre el clasicismo y el romanticismo.
La séptima sinfonía pertenece a su segundo período de composición. Fue
comenzada a fines de 1811 y el esbozo definitivo de la obra se hizo durante unos
maravillosos días de descanso en Tepliz en medio de una sociedad intelectual y
amante de la música y la concluyó el 13 de Mayo de 1812. Fué dedicada al Conde
von Moritz. Entre la Sexta y la Séptima sinfonías, transcurrieron 4 años y en ése
lapso de tiempo, compuso obras importantes como el Trio Archiduque, el
Concierto “El Emperador”, música incidental para “Egmont y Atenas”, la Sonata
“Los adioses”, entre otras.
La Séptima Sinfonía se estrenó, en un concierto benéfico organizado y
promovido por Mälzel, a beneficio de los soldados austríacos heridos en la
batalla de Hanau, en la Universidad de Viena, el 8 de Diciembre de 1813, bajo la
conducción del compositor, a pesar de la sordera que estaba en su mayor crisis.
En la orquesta, muchos de sus atriles los ocupaban músicos y compositores
famosos de la época y a la representación asistieron notorias personalidades.
Recibió favorables críticas por la obra y él mismo la consideraba una de sus
mejores obras.
Nunca antes ni después de la Séptima Sinfonía, Beethoven escribió alguna obra
que estuviera más regida por la fuerza elemental del ritmo. La particularidad de
ésta partitura, es la manera en la cual el espíritu de la sinfonía emerge de un ritmo
reiterativo y obstinado que es obligado a producir melodía y armonía.
Consta de pequeños motivos y de grandes desarrollos con audacia rítmica, llena
de vigor y novedad. Esta es la única sinfonía para la que eligió el tono de LA
MAYOR. Presenta contrastes dinámicos violentos, armonía evolucionada y
compleja; emancipación de los timbres orquestales, especialmente de los
instrumentos de viento. Es una obra alegre y dinámica.
Escrita para Flautas, Oboes, Clarinetes, Fagotes, Trompetas y Cornos a dos.
Timbales y Cuerdas.
El Allegretto, está en 2/4 y en un tiempo más moderado que el anterior Vivace del
primer movimiento, convirtiéndolo en una marcha sostenida. Está compuesto
estructuralmente de tres posibles formas: en forma sonata, en forma de tema con
variaciones o como lied con variaciones. Si la miramos como forma Sonata, vemos
que consta de:
Una breve Introducción en los dos primeros compases tocados por los vientos,
(un acorde de LA MENOR inestable). Sigue un motivo rítmico y melancólico, (un
dáctilo y un espondeo tomados de la métrica griega), iniciados por violas, cellos y
contrabajos en piano y luego en un misterioso pianísimo. Aparece el Tema A
(C27) en el cual los violines II reciben el tema en la dominante y los cellos y violas
tocan un tema melódico complementario. En C51, los Violines I reciben el tema y
los II tocan la melodía del Tema A, en una forma de desarrollo. Se presenta un
cambio interesante en el acompagnato de las violas y celli con tres corcheas
ligadas. Hay una explosión en la repetición del cuarto tema en fortísimo
(C 75). Los Violines I tocan el Tema A complementario, los Violines II, el tema de
las corcheas ligadas y el resto de las cuerdas los tresillos. Las trompetas y el
timbal tocan la tónica y la dominante del tono; las maderas el motivo rítmico
principal y juntos llegan al culmen donde tienen que liberar toda la energía
expansiva para pasar en un diminuendo a la repetición de la cadenza sobre el
tema rítmico melódico inicial.
En la sección media (C102) sin la ayuda de ningún puente, aparece el Tema B,
con un cambio a LA MAYOR, tema melódico tocado por los clarinetes y los
fagotes, con un suave acompañamiento en tresillos de los primeros violines y un
acompagnato obstinato de los bajos, que mantienen el ritmo del inicio. Coloca la
palabra dolce, para subrayar la voz que es la más importante.
Aparece la Re-exposición del Tema B (C150) con el tema rítmico-melódico del
comienzo tocado por Violines II, cellos y bajos en pizzicato mientras que las
maderas tocan el tema complementario y los violines II y violas desarrollan un
diálogo con semicorcheas en staccato. Seguido por un Desarrollo interesante
(C183) que hacen las cuerdas, con un tema fugado que va enunciado por unas
nerviosas semicorcheas de los Violines II, acompañadas por un melodía que no
es otra que el ritmo melódico fundamental por los Violines I, y que en el C191, los
celli y bassi reciben el tema rítmico y los violines presentan un hermoso
contrapunto con eco, que va cresciendo en intensidad y energía comprensiva y
que llega al C214.
Sigue la Re-exposición (C214), que es una reiteración del primer tema rítmico en
fortísimo tocado por la cuerda y los instrumentos de metal y que se continuará en
C224 con los clarinetes y fagotes repitiendo el Tema en LA MAYOR.
Comienza la Coda (C242), que irá hasta el final. La orquesta la acentúa en el
pianísimo, subsiste la formula rítmica y de una manera brusca modula a DO
MAYOR (C248) y a su relativo LA MENOR del comienzo. Débiles pizzicatti
tocados por la cuerda y persiste el ritmo dáctilo tocados por los bajos, los Violines I
y las maderas. En la conclusión, suena el acorde inicial (LA MENOR en segunda
inversión), repartido en los registros de los diversos instrumentos de viento,
cerrando un movimiento profundo y perfecto.
Desde el día de su estreno, en el cual tuvo que ser repetido, el Allegretto ha sido
considerado una obra extraordinaria en sí misma por su estructura, simplicidad y
perfección y es el más popular movimiento de Beethoven.
“LA ITALIANA EN ARGEL” Obertura. Gioacchino Antonio Rossini
Nació en Pésaro (1792) y murió en Paris (1868). Conocido especialmente por sus
más de 20 óperas, sobre todo por las óperas bufas, pero también con obras
serias. A los 6 años tocaba en la Banda Municipal. Estudió con su padre y luego
en el Liceo Musical. Recibió influjo de la música de Haydn y Mozart, como se
manifiesta en su instrumentación, por ésta razón, fue llamado “El pequeño
Alemán”. Ocupó el trono de la ópera italiana del Bel Canto.
El libreto de Angelo Anelli tomado sobre otro anterior escrito en 1808 por Luigi
Mosca. Se escribió por encargo para el Carnaval de Venecia en un período entre
18 y 27 días. La primera representación fue en el Teatro San Benedetto de
Venecia el 22-V-1813.
Es ópera de cámara, de tipo bufo, que presenta crescendos sobrecogedores; con
bromas y sátiras en los diálogos, chispeante orquestación con instrumentación
elegante muy característica del período clásico y que sirve para colorear su
música usando las maderas y metales para dar brillo y color a sus composiciones,
con melodías inspiradas, serias y cautivadoras, llenas de gracia y alegría de vivir,
un ritmo, que da la sensación de movimiento y que parece anunciar a veces, con
su reiteración mecánica creciente, los sonidos característicos de la industria que
comenzaba. Uso de onomatopeyas, cómicas por lo absurdas.
La Obertura está escrita en DO MAYOR en forma sonata para Flauta, Oboes,
clarinetes, fagotes, trompas, trompetas, Timbales, Gran Cassa y Cuerdas.
Comienza con una INTRODUCCIÓN (C1-32), una frase melódica llevada por las
cuerdas en pizzicatti en do mayor, con un acorde sorpresa en C8 (recuerda a
Haydn, sinfonía 94), que introduce a la melodía del oboe en C9, la cual termina
con dos acordes sobre la dominante, el último con calderón para dar entrada en
C19, a un tutti en DO MENOR con un piano súbito, seguido de un crescendo
rossiniano y que vuelve en C26 al oboe, con respuesta del clarinete y que termina
con dos acordes de dominante.
Sigue la EXPOSICIÓN (C32) con un Tema A en Allegro y que está compuesto
en DO MAYOR, enunciado por las maderas y con repetición del mismo pero en la
dominante. Luego sigue un episodio I que comienza en el 41 y que es una
variación del tema por las cuerdas. En el C48 se presenta un episodio II de 4
compases en DO mayor, ágil, alegre y gracioso y en crescendo.
Viene luego un Tema Complementario (C52): es un episodio conclusivo en un
Tutti con frases llevadas por el Violín I, compuestas de 4 compases que se repiten
cuatro veces, con un pequeño puente, que exigen una aceleración rítmica y por lo
tanto de velocidad. Las dos primeras frases en DO mayor y las segundas dos
frases en La menor. Un Episodio conclusivo (C68) que comienza en RE
MAYOR, compases de dominante a dominante, compuesto “a la manera turca”.
Sigue la Coda del episodio conclusivo (C76): con una cadenza ascendente y
descendente, modulante por los bajos en marcato y staccato que nos llevan al
Tema B (C78): en SOL MAYOR. El oboe repite la frase del tema anterior. Aparece
el Tema B (C94) que está compuesto por 12 compases. Cambia la orquestación
utilizada en el tema anterior por oboes y clarinetes, con acompagnatos tenues de
la cuerda. Hay luego un Puente, transición o enlace (C106) con predominancia
del Violín I, alternando con el oboe y un Motivo complementario I (C110).
Comenzando en un pp se presenta un pequeño crescendo rossiniano seguido de
un Motivo complementario II (C118): con la intervención de un formidable tutti
sobre un pianísimo se presenta uno de los característicos crescendos rossinianos,
que contrasta con el anterior y un Motivo complementario III (C128): en SOL
MAYOR, tutti en fortísimo, con los instrumentos bajos haciendo frases reiterativas
modulantes, los violines tocando semicorcheas rápidas y las maderas agudas con
acompagnatos rítmicos
Coda (C139) se presenta una cadenza por los Violines con un motivo modulante.
Sigue la RE-EXPOSICION (C146) que es muy similar a la exposición, aunque en
el compás 160, la armonía es la sexta napolitana modulante para ir a un LA
BEMOL MAYOR. En C180 la cadenza de los bajos va de SOL MAYOR a DO
MAYOR en el Tema B donde entran la flauta y el fagot y en el C196, flauta,
clarinete y fagot repiten el tema.
Sigue la CODA FINAL (C241): las maderas se sostienen sobre acordes de negra
tocados alternativamente por el resto de la cuerda y toman velocidad al cambiar la
figuración por corcheas y semicorcheas.
La sencillez de los temas melódicos, los colores instrumentales, el ritmo creciente
y los grandes tutti orquestales hacen de ésta pequeña obra de arte uno de los más
preciados y socorridos ejemplos de la música.
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