De la indiferencia a la apatía: las cinco facetas del tedio

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T08//comportamiento
TENDENCIAS | LATERCERA | Sábado 30 de noviembre de 2013
más, estás cansado y la charla es aburrida. Sin
embargo, ese tedio es de alguna forma relajante e, incluso, positivo. Sigue siendo aburrimiento, pero te gusta estar así por algún
tiempo”, explicó a National Geographic.
¿Otro ejemplo? Cuando nos pasamos, casi sin
darnos cuenta, horas y horas viendo algún
reality que en realidad nunca nos importó
demasiado.
Pese a que este tedio altera la intercomunicación del cerebro, no implica una desconexión total. Todo lo contrario: mediante resonancia magnética, expertos de la
U. de Washington en St. Louis demostraron que, pese al aburrimiento, el cerebro
está altamente activo y consume sólo 5%
menos de energía que en condiciones
normales. Es esta caída lo que hace, por
ejemplo, que el tiempo parezca que
avanza más lento.
2
Soñando despiertos
Si la persona suele divagar con
ideas que le resultan más emocionantes que el informe que debe terminar, experimenta un tedio “calibrador”. En este caso, la persona suele pensar, por ejemplo, sobre el fin de
semana que se avecina. ¿El resultado? Pasa demasiado tiempo soñando
despierto, en detrimento de las horas
que debe dedicar a su trabajo.
Aunque divagar no es tan malo, ya
que según algunos sicólogos es una
especie de autoentretención constructiva, especialmente si se busca
resolver un problema. Experimentos
realizados en EE.UU. a fines de los 70
mostraron que las personas que completaban tareas de asociación de palabras se aburrían rápidamente cuando
se les mostraban respuestas que eran
evidentes. Pero si se les daba más tiempo, comenzaban a intentar soluciones
mucho más creativas, como si el tedio
“pudiera presionar a las personas a forzar su
capacidad inventiva”, dijo Teresa Belton a
New York Times.
De la
indiferencia
a la apatía:
las cinco
facetas
del tedio
El aburrimiento no es
único, sino que existen
variantes marcadas por
conductas como divagar.
Según expertos alemanes,
la más perjudicial es la
apática, ya que posee
características de
desánimo similares a las
de la depresión.
TEXTO: Marcelo Córdova
ILUSTRACION: Marcelo Escobar
T
entre las regiones cerebrales del autocontrol,
ODOS lo han experimentado:
la visión y el lenguaje se iba interrumpiendo.
desde el político al que las cá“Eventualmente, la atención fracasa en su
maras lo sorprenden cabelabor de lubricar los engranajes del cerebro”,
ceando en plena sesión parlaescribe en su reporte Daniel Weissman, sicómentaria hasta el ciudadano
logo de la Universidad de Michigan. El objetique ve cómo se le pasa la mavo de Goetz era ahondar en las sutilezas de
ñana en una fila del banco. El aburrimiento,
esta reacción, por lo que recolectó datos en
que tal como dice la Real Academia Española
tiempo real de estudiantes universitarios y de
surge al “no contar con algo que distraiga y
secundaria. Por dos semanas, ellos reportadivierta”, puede parecer un mal moderno,
ron si se sentían aburridos y respondieron
pero ya los antiguos romanos se quejaban del
preguntas sobre sus sentimientos positivos o
tedio (un grafiti en Pompeya dice: “¡Muralla!
negativos (satisfacción, ansiedad,
Es un misterio que no te hayas desenojo, etc.), además de informar
plomado, cuando soportas todo el
“El
cuán calmados o nerviosos se
aburrimiento de tus escribas”).
encontraban.
Pese a que esta evidencia
tedio fue la
Así se estableció que los
muestra que el tedio forma
reacción más
universitarios se aburrían
parte inherente del ser hurecurrente vista en
28% del tiempo, cifra que
mano, la existencia de cinel estudio, más que la en los escolares llegaba a
co variedades había pasado
39%. Además, se descubrió
inadvertida. Hasta ahora.
ansiedad y la ira”
que el tedio es más común
La evidencia revelada por
THOMAS GOETZ
que otras emociones. “Es la
Thomas Goetz, profesor de
U. de Konstanz
reacción más intensa y recuInvestigación Educacional de la
rrente que experimentaban los
Universidad de Konstanz (Aleestudiantes; era mucho más notoria
mania), se enmarca en el reciente inque la ansiedad, la ira y el placer”, dice
terés que ha despertado esta experiencia enGoetz en su reporte.
tre los científicos. Incluso, tras revisar décaAl analizar estos datos, se establecieron cindas de reportes y teorías sobre el tema, Teresa
co clases de aburrimiento: indiferente, caliBelton y Esther Priyadharshini, expertas en
brador, de búsqueda, reactivo y apático. El
Aprendizaje de la Universidad East Anglia
más preocupante es este último, ya que
(Inglaterra), establecen en un estudio publicado en Cambridge Journal of Education que mientras los primeros no tienen consecuencias tan graves e incluso pueden ser construces hora de que el tedio “sea reconocido como
una emoción legítima y clave para el aprendi- tivos, el apático se asemeja más a la depresión
y representa el 10% del tedio visto en los unizaje y la creatividad”.
versitarios y 36% del analizado entre los escoEste renovado interés ha sacado a la luz valares. Un detalle adicional: el tipo de aburririas pistas: el aburrimiento que aparece inmiento está ligado a rasgos personales, por lo
cluso cuando trabajamos (un reporte de la
que si de pequeño alguien muestra síntomas
Universidad Central Lancashire, Inglaterra,
del llamado aburrimiento de búsqueda, de
señala que 25% de quienes laboran en oficiadulto también tenderá a anhelar constantenas sufren “tedio crónico”) surge cuando el
mente cambios en sus relaciones o trabajo.
cerebro concluye que no hay nada nuevo o
útil que aprender. Tras este fenómeno existe
un mecanismo identificado en tests de resoUn tedio “indiferente”
1 No es del todo placentero, pero tamponancia magnética de la U. de Michigan a personas que pasaban horas identificando letras
co es desesperante. Goetz ejemplifica con
en una pantalla: sus reacciones se volvían
el caso de un ejecutivo que ha tenido un largo
más lentas, debido a que la comunicación
día repleto de reuniones. “Vas a otra junta
3
Búsqueda de emociones
4
Atrapados por el tedio
5
El aburrimiento más perjudicial
La tercera categoría hace que una persona busque cosas más emocionantes
que, por ejemplo, estudiar para un examen.
Puede terminar viendo algún video divertido
en YouTube, leyendo un libro interesante o
chateando con un amigo vía WhatsApp. En
otras palabras, quienes experimentan este tedio de “búsqueda” están altamente motivados a encontrar una actividad que los mueva.
“Esta subclase de tedio puede ser creativa y
generar acciones positivas”, dice Goetz en su
reporte (un estudio de la U. de West Florida
dice que los hombres son más propensos a
este tedio, porque necesitan estímulos externos mayores y más variados).
¿Se siente atrapado en una aburrida
conferencia o una reunión que parece no
terminar nunca? En ese caso, se está experimentando tedio reactivo: cuando la persona
no puede cambiar las circunstancias que la
rodean, el tedio se puede ver acompañado de
inquietud y molestia. “Estás aburrido, no
puedes dejar la situación y esto puede incluso
generar agresividad”, indica Goetz.
La gente que presenta la variante
apática no sólo se siente poco motivada, sino que manifiesta un ánimo totalmente decaído ante la obligación de
tener que hacer cualquier trabajo, ya
sea un informe o asistir a una clase. Es
el tipo más perjudicial de aburrimietno, porque la persona no experimenta
ni el más mínimo interés por hallar
algo que hacer.
Goetz explica en su reporte que se le
considera similar a la depresión: “Es la
que tiene la mayor cantidad de consecuencias negativas”, dice. En un reporte
publicado en International Journal of
Epidemiology, cuando el aburrimiento
adquiere este cariz suele asociarse a alteraciones propias del decaimiento del
ánimo, como presión sanguínea elevada,
mayor riesgo cardíaco y un consumo
desmedido de alimentos o alcohol.T
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