Unidad 12 - Rafael Garrigós García

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Unidades Teórico‐Prácticas de Fundamentos de Dirección Musical / Rafael M. Garrigós García UNIDAD DIDÁCTICA 12 LA SUBDIVISIÓN Subdividir un compás es dividir en un número determinado de pulsos cada uno de los tiempos del compás. El número de pulsos vendrá determinado por el tipo de subdivisión, binaria o ternaria del compás. La subdivisión puede comenzar y terminar en cualquier momento de la interpretación donde el director necesite utilizar esta herramienta. Las causas, como veremos enseguida, pueden ser varias, tanto para comenzar, como para finalizar la subdivisión. Se puede subdividir una obra, un movimiento entero, un fragmento, un compás, o un tiempo. La diferencia entre la forma de marcar los tiempos y los pulsos de la subdivisión, es que mientras los tiempos se marcan generalmente con la misma amplitud, las subdivisiones posteriores a la primera se marcan de forma más discreta, con un gesto más pequeño. Esto es así para diferenciar la importancia entre el pulso de cada tiempo y la subdivisión. Se puede realizar subdivisión en cualquier compás independientemente del número de tiempos que tenga. Se puede realizar subdivisión binaria en compases de 2, 3, 4 tiempos o más, y subdivisión ternaria en compases de 2, 3, 4 tiempos o más. Existen varias causas por las que se recomienda comenzar o finalizar la subdivisión de uno o varios tiempos de un compás. Veamos ahora cada una de estas causas con algunos ejemplos para cada caso. Motivos para empezar la subdivisión. 1.‐ Aclarar la exactitud de la medida Hay muchas ocasiones en las que el director necesita realizar subdivisiones para aclarar la exactitud de la medida en determinados pasajes por su complejidad rítmica. A veces con tempos muy lentos no es suficiente marcar el pulso de cada tiempo y necesitamos la subdivisión para ayudar al músico a ajustar el ritmo y así conseguir conjunción en el grupo. 45 Unidades Teórico‐Prácticas de Fundamentos de Dirección Musical / Rafael M. Garrigós García Veamos un ejemplo: En el ejemplo anterior vemos como en un tiempo lento aparecen ritmos, sobre todo la corchea ligada a la semifusa y la corchea ligada a la primera nota del quintillo de fusas, que necesitan de la ayuda de la subdivisión para concretar bien el inicio de la segunda mitad del tiempo. 2.‐ Deceleración de la velocidad de forma progresiva. Cuando el tempo va decelerando poco a poco, puede llegar un momento en el que es tan lento que el pulso no es suficiente para indicar de forma clara los ritmos que se suceden. Esto ocurre muy a menudo en elgunos finales de obras en los que hay un gran ritardando final en la última frase y la figuración rítmica continúa, de forma que llega un momento en el que es necesaria indicaciones de gesto más pequeñas que el pulso de cada tiempo para la conjunción del grupo. Un ejemplo: Imaginemos el fragmento anterior como final de una obra. El tempo inicial de este fragmento podría venir de 120 la negra, y la indicación de molto ritardando nos obligaría a una gran deceleración del tempo. De esta manera llegaríamos al último compás con un tempo muy lento y para aclarar la exactitud de la medida de las últimas corcheas podríamos necesitar subdividir todo el compás o solamente los dos últimos tiempos. La decisión de cuando empezar la subdivisión estará en función de lo lento que lleguemos al final. 3.‐ Especial significación de un elemento. En muchas ocasiones puede aparecer en cualquier parte de un compás un elemento rítmico‐melódico que necesite de un énfasis especial en la interpretación. El director puede utilizar la subdivisión para indicar al intérprete el especial significado de este elemento. La duración de este tipo de elementos puede ser muy variada, y en función de ésta realizaremos la subdivisión de uno o más tiempos. 46 Unidades Teórico‐Prácticas de Fundamentos de Dirección Musical / Rafael M. Garrigós García Ejemplo: En este ejemplo observamos que en el tercer tiempo de cada compás aparecen corcheas y semicorcheas, figuras que por su valor se realizan mucho más rápido que el resto de las figuras del compás: negras. Este tercer tiempo de cada compás, con un ritmo como el que indica de negra = 50, podríamos subdividirlo para enfatizar el elemento diferente. 4.‐ Cambio de velocidad de lento a rápido con relación. Otra de las causas por las que podemos comenzar la subdivisión es la de que se produzca un cambio de velocidad de lento a rápido y que en el cambio exista relación entre el tempo anterior y el posterior. Cuando esto ocurre, se puede utilizar la subdivisión para aclarar el cambio de velocidad y fijar de forma clara la relación entre los dos tempos. Veamos un ejemplo de este caso: Como podemos comprobar en el ejemplo anterior, la velocidad de inicio es justo la mitad de la que debemos marcar cuando se produce el cambio. En este caso podríamos subdividir el último tiempo del 4/4, y esta subdivisión equivaldría a un pulso del tempo siguiente. Motivos para abandonar la subdivisión. 1.‐ Aceleración de la velocidad. Como hemos visto en los ejemplos anteriores, normalmente realizamos subdivisión de un tiempo cuando la velocidad de la música es lenta. Es por esto que cuando el tempo acelera, llega un momento en el que para no realizar un movimiento demasiado rápido del gesto debamos abandonar la subdivisión. Este principio de 47 Unidades Teórico‐Prácticas de Fundamentos de Dirección Musical / Rafael M. Garrigós García reducir pulsos al acelerar la velocidad no solo se aplica a las subdivisiones, también a los tiempos. Cuando la velocidad se acelera se tiende a reducir el número de pulsos del compás. Si el tiempo es muy rápido no debemos marcar el compás realizando un movimiento muy rápido con los brazos, es mejor estudiar la posibilidad de unir dos tiempos en 1 si el compás es binario, o tres tiempos en uno si el compás es ternario. Ejemplo: En este ejemplo vemos como, a causa de la aceleración del tempo, la subdivisión del primer compás se abandona a partir del segundo y se agrupan tres tiempos en uno a partir del cuarto compás. 2.‐ Cambio de carácter de la música. El director debe dirigir la música, y la propia música te muestra como hay que dirigirla. El carácter de la música es lo que nos indica cual es el gesto más apropiado para cada momento. Una frase expresiva y lírica requerirá de un gesto amable y redondo, en cambio una frase con acentos y rítmica requerirá de un gesto más agresivo y con aristas. Estudiaremos más adelante las formas de marcar cada tipo de acento con su relación correspondiente. Muchas veces ocurre que el compositor cambia el carácter de la música de forma súbita entre dos frases consecutivas, buscando el contraste. El director tendrá que buscar el gesto más apropiado para dirigir cada una de estas frases, ayudar al músico en la interpretación y potenciar el mensaje del compositor. Cada música se dirige de una manera diferente, siempre hay un matiz nuevo, algo que hace que cada frase de cada obra sea distinta. 48 Unidades Teórico‐Prácticas de Fundamentos de Dirección Musical / Rafael M. Garrigós García Veamos un caso práctico de cambio de carácter súbito: Como se puede observar, el carácter acentuado de la primera parte contrasta con el carácter lírico de la segunda. En un tempo lento, lo más probable es que funcionara mejor subdividiendo la primera parte y dejar de hacerlo al llegar la parte expresiva. 3.‐ Pasar de un movimiento lento a uno rápido. Hemos visto en este apartado que la primera razón para abandonar la subdivisión era la aceleración de la velocidad. Este cambio de velocidad se puede producir también de forma súbita, pasando de un tempo lento a uno rápido sin solución de continuidad. Cuando esto ocurre y venimos de un tempo lento que requiere subdivisión, probablemente tendremos que abandonar la subdivisión y si hay relación o equivalencia de algún tipo entre los dos tempos buscar un gesto para ayudar en la comprensión del cambio. En el ejemplo anterios pasamos de un tempo lento en subdivisión ternaria que probablemente deberemos subdividir, a un tempo vivace que se ejecuta muy rápido. En este caso concreto dejaremos de subdividir si lo estábamos haciendo y podríamos relacionar los dos tempos dando al valor de cada pulso del Vivace el valor de una subdivisión del tempo anterior. Así negra=50, corchea=150, negra con puntillo=150 (Vivace). Forma de marcar la subdivisión binaria y ternaria en compases de dos, tres y cuatro tiempos. Para realizar la subdivisión binaria duplicaremos cada uno de los pulsos del compás. Para ello deberemos tener en cuenta dos cosas: 1. No realizar la duplicación exactamente en el mismo punto que la primera subdivisión, y 2. Ese ligero desplazamiento del punto de marcado de la segunda subdivisión se realizará con un movimiento opuesto al lugar de marcado del siguiente tiempo. 49 Unidades Teórico‐Prácticas de Fundamentos de Dirección Musical / Rafael M. Garrigós García Patrón de marcado de subdivisión binaria en compás de dos tiempos: Patrón de marcado de subdivisión binaria en compás de tres tiempos: Patrón de marcado de subdivisión binaria en compás de cuatro tiempos: 50 Unidades Teórico‐Prácticas de Fundamentos de Dirección Musical / Rafael M. Garrigós García Patrón de marcado de subdivisión ternaria en compás de dos tiempos: Patrón de marcado de subdivisión ternaria en compás de tres tiempos: Patrón de marcado de subdivisión ternaria en compás de cuatro tiempos: 51 Unidades Teórico‐Prácticas de Fundamentos de Dirección Musical / Rafael M. Garrigós García Práctica 28: * Practica la marcación de todos los compases expuestos en esta unidad didáctica. Primero con cada uno de los brazos y luego con los dos a la vez. Práctica 29: * Dirige el siguiente ejercicio utilizando la subdivisión estudiada en cada compás. 52 
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