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Cfr. G. de T., p. 38.
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ASÍ NOS TRABAJA DIOS
padres solos en el comedor, se puso de rodillas y, con los ojos
llenos de lágrimas, les dijo: « Han pasado ya dos años desde
que os comuniqué mi deseo de ser religiosa. Mi vocación
clara y decidida es para la Compañía de María, pero si esto no
puede ser, estoy resuelta a entrar en las Hermanitas de los
Pobres. No puedo seguir en el mundo. Jesús me llama y tengo
que serie fiel »47.
Los padres habían comprobado la certeza de la vocación de
Coínta. Nunca habían dudado ni se habían opuesto a ella. Sólo
habían querido ayudar a su hija en la elección de la vida religiosa y ya no pusieron obstáculo ni dilación a su propósito, al
contrario, comenzaron rápidamente a preparar su entrada en la
Compañía de María.