varias sociedades cientificas elaboran un documento de consenso

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Cerca de un millar de urólogos han revisado los últimos avances en la detección y
manejo de las patologías urológicas con motivo de su LXXVII Congreso Nacional que se
acaba de celebrar en Vigo
En España se realizan más de 2.000 trasplantes renales al año
VARIAS SOCIEDADES CIENTIFICAS ELABORAN UN DOCUMENTO
DE CONSENSO PARA AUNAR CRITERIOS DE ACEPTACIÓN Y
RECHAZO DE RIÑONES DE DONANTES DE CRITERIO EXPANDIDO
•
El 54% de los donantes de riñón disponibles en España tienen más
de 60 años
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La mayor parte de los trasplantes de riñón proceden de donante
cadáver
Vigo, 19 de junio de 2012.- Por primera vez representantes de varias sociedades
científicas españolas se reúnen para elaborar el primer Documento de Consenso
sobre criterios de aceptación y rechazo de riñón de donante de criterio
expandido, es decir, riñones procedentes de donantes mayores de 60 años o de entre
50-60 años que tienen patología cardiovascular asociada o que han fallecido por un
accidente cerebrovascular. Este informe se ha presentado en el marco del LXXVII
Congreso Nacional de la Asociación Española de Urología (AEU), que se acaba
de celebrar en Vigo y al que acudido más de un millar de expertos de todo el territorio
nacional.
El doctor Enrique Lledó, coordinador del Grupo de Trasplantes de la AEU, explicó
que “este documento nace con el objetivo de armonizar criterios de utilización entre los
diferentes centros de trasplante, mejorando así el aprovechamiento de los riñones de
este tipo de donantes en todos los centros hospitalarios de España. Esto se debe a
que en nuestro país, el 60% de los donantes de riñón son de criterio expandido, por lo
era primordial en este momento llevar a cabo este trabajo”.
El Documento ha sido elaborado de forma conjunta por representantes de la AEU, la
Sociedad Española de Nefrología (SEN), la Sociedad Española de Trasplantes (SET),
la Sociedad Española de Anatomía Patológica (SEAP) y la Organización Nacional de
Trasplantes (ONT).
Este experto subrayó que “el objetivo principal ha sido unificar los criterios de
aceptación de los órganos, desde el punto de vista médico y quirúrgico, entre los
grupos de trasplante implicados. Así, el reto es optimizar esta fuente de injertos y
reducir el número de órganos descartados o rechazados de donante de criterio
expandido. Es cierto que los riñones procedentes de donantes mayores tienen una
reserva funcional menor, puesto que el envejecimiento afecta a todo el organismo y no
son válidos para receptores jóvenes, pero sí para los mayores, que van a mejorar su
supervivencia y su calidad de vida gracias al trasplante. De este modo, conseguiremos
un mayor número riñones disponibles para el trasplante en circulación. Por tanto,
aquellos que pertenezcan a un grupo que no se pueda utilizar por cualquier causa,
serán útiles en el trasplante a otros receptores”.
Objetivo: aumentar las donaciones en vivo
En España se producen más de 2.000 donaciones de riñón al año. La mayor parte de
los trasplantes proceden de un donante cadáver. En los últimos años, la cifra de este
tipo de donantes, sobre todo jóvenes, se ha estacando como consecuencia del
descenso de las víctimas por accidente de tráfico y porque la esperanza de vida ha
aumentado de forma significativa y, en consecuencia, la edad de los donantes es cada
vez mayor, el 54% supera los 60 años.
Por ello, en los últimos años se han puesto en marcha iniciativas para incrementar las
donaciones de vivo. “En este momento, esta fuente representa el 12.5% y nuestro
objetivo es llegar al 20%. El donante vivo es una magnífica opción de trasplante, ya
que actualmente disponemos de excelentes técnicas mínimamente invasivas de
extracción de órganos que reducen las complicaciones para el donante y mejoran la
capacidad de integración en su vida habitual”, indicó el doctor Lledó.
En este sentido, dentro del impulso que se le está dando a la donación de vivo, en
colaboración con la comunidad trasplantadora y las asociaciones de pacientes, la ONT
inició en el año 2009 un programa de trasplante renal cruzado con ocho centros
trasplantadores. En la actualidad, son 17 centros los que están adscritos al plan con
un número de parejas incompatibles creciente, que ha posibilitado la realización de
más de 15 trasplantes con esta modalidad. “Esta técnica permite que una persona que
necesita un riñón y cuenta con un donante incompatible pueda intercambiarse los
órganos con otra pareja en las mismas circunstancias”, explica este experto.
Esta modalidad de trasplante renal en vivo, cuenta con la peculiaridad de que se
produce entre un donante y receptor que no se conocen, y fruto de un intercambio
entre donantes respectivos de dos o más parejas –hermanos, padre e hijo, cónyuges,
etcétera, que son compatibles, aunque también se dan casos en los que el donante es
amigo del paciente, sin vinculación por parentesco.
Donación a corazón parado
Otras de las técnicas que se están desarrollando en los últimos años para suplir la
falta de donante cadáver es la donación a corazón parado. Este método fue el primero
que se utilizó para la extracción de órganos en los años 40. Se dejó de emplear
porque las vías de conservación y extracción de órganos eran insuficientes y, por
tanto, se decidió abandonar esta técnica.
“En los últimos cinco años varios centros españoles han retomado la técnica de
trasplante de riñones a corazón parado. Los donantes a corazón parado obedecen a
criterios no de muerte cerebral, sino de muerte por parada cardio-respiratoria. Aunque
son un porcentaje pequeño, suponen ya el 8% de nuestros donantes en España y de
los que se están trasplantando riñones con éxito”, concluyó el doctor Lledó.
Por otro lado, también es necesario destacar que el rechazo del órgano ha mejorado
en los últimos años, gracias a los avances en el tratamiento de la inmunosupresión y
una serie de técnicas que nos permiten reducir la respuesta inmunológica al riñón
trasplantado.
*Para más información: Gabinete de Prensa: 91.787.03.00
Web: www.aeu.es Twitter: @InfoAeu
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