la doctrina del juicio predicativo en husserl. su oposición a frege y

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Revista Philosophica
Vol. 31 [Semestre I / 2007] Valparaíso
(79 - 88)
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LA DOCTRINA DEL JUICIO PREDICATIVO
EN HUSSERL. SU OPOSICIÓN A FREGE Y SU
APROXIMACIÓN A ARISTÓTELES
Husserl's doctrine of predicative judgement. His opposition to Frege
and his approximation to Aristotle.
MIRKO SKARICA
Instituto de Filosofía
Facultad de Filosofía y Educación
Pontificia
Universidad Católica de
Valparaíso
[email protected]
Resumen
En este trabajo se expone la doctrina acerca del juicio predicativo en Husserl con especial referencia a las doctrinas de Frege y Aristóteles. Se pone de manifiesto la discrepancia entre Husserl y Frege en torno a la concepción del juicio como acto de 'síntesis'
y 'separación'. Bajo este respecto Husserl se aproxima expresamente a la concepción de
Aristóteles. Aparte de lo anterior se plantea el problema acerca de la supuesta prioridad
del juicio sobre los actos no judicativos como deseo, orden, ruego, etc. En este sentido
se analiza una tesis de Husserl que sobrepasa a la concepción de Aristóteles y que deja
la cuestión abierta acerca de la estructura fundamental de la razón.
Palabras clave: Husserl, Frege, Aristóteles, juicio predicativo, lógica.
Abstract
This paper deals with Husserl 's doctrine on predicative judgment with special reference
to the doctrines of Frege and Aristotle. It discloses the discrepancy between H. and F.
regarding judgment as an act of 'synthesis' and 'separation . Husserl clearly approaches Aristotle 's conception. This paper also poses the problem regarding the supposed
priority of judgment over non judicative acts, such as wish, order; entreaty, etc. Here
we analyse a thesis of Husserl which oversides Aristole's conception, and which open
the question of the fundamental structure of reason.
Keywords: Husserl, Frege, Aristotle, predicative judgement, logic.
La doctrina del juicio es uno de los temas centrales de la filosofía de
la lógica, pero al respecto hay diferentes posiciones, tanto en la tradición
clásica como en la filosofía contemporánea, como es el caso de las posiciones encontradas de Husserl y Frege, quienes han prestado especial
Recibido en marzo de 2007
M I R K O SKARICA / LA D O C T R I N A D E L JUICIO PREDICATIVO
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atención al tema del juicio en sus investigaciones lógicas. En efecto, en
el modo de concebir el acto de juzgar, hay una fuerte discrepancia entre
Husserl y Frege, de la que he dado cuenta en unos trabajos publicados hace
un tiempo, y de la que me haré cargo en el presente trabajo una vez más,
pero con especial referencia a la doctrina del juicio de Aristóteles . Es así,
entonces, que en el presente trabajo quiero dar cuenta de tal discrepancia,
pero teniendo como punto de referencia la teoría del juicio predicativo de
parte de Aristóteles, mostrando que Husserl se acerca más bien a la teoría
aristotélica, no así Frege, quien se aparta de ella, tal como veremos.
1
Para comenzar, en orden a especificar el punto de referencia, veamos
cómo concibe Aristóteles el acto de juzgar . El análisis lo haremos a partir
de la expresión oral de un juicio predicativo simple típico, como por ejemplo: "Sócrates es blanco", si tomamos un ejemplo del mismo Aristóteles,
en que hay un sujeto singular y un concepto universal predicado por medio
de la cópula verbal ' e s ' . Obviamente que Aristóteles tiene presente otros
ejemplos que difieren de algún modo de tal ejemplo, como "Todo hombre
es blanco" o "Algún hombre es blanco", en que el sujeto no es un nombre
propio o un singular, sino un universal cuantificado universal o particularmente . También se puede considerar ejemplos en que no hay cópula verbal,
sino directamente un verbo activo o pasivo, como podría ser: "Calías sana" .
Hay que añadir a estos ejemplos las respectivas negaciones: "Sócrates no es
blanco", "Ningún hombre es blanco", etc., de acuerdo al principio de que a
toda afirmación se opone una negación y a toda negación una afirmación .
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6
Para dar cuenta del juicio, Aristóteles parte de la base de que en la
mente hay intelecciones o conceptos (noemata) en estado antepredicativo,
de modo que de suyo no admiten un valor de verdad, como por ejemplo:
"hombre" o "blanco", si se las entiende separadamente, esto es, fuera del
contexto de una oración; las intelecciones que sí admiten un valor de verdad
determinado, como por ejemplo: "Sócrates es blanco" o "Algún hombre es
1
2
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6
Cf. S K A R I C A , Mirko, '"La doctrina aristotélica del juicio en la perspectiva de las
investigaciones lógicas de Husserl y Frege", en Hypnos (Sao Paulo), N° 7, 2001,
pp. 107-120 (también en Argumentationes (Münster-Hamburg-London) I, 2003,
pp. 2 5 - 3 3 ; y S K A R I C A , Mirko, "El juicio predicativo simple en Frege y Husserl:
una confrontación", en Anuario Filosófico (Pamplona - España) XXXVI1/1, 2004,
pp.129-155).
Se tendrá presente en esta exposición en forma especial lo que Aristóteles dice en su
Peri
hermeneias.
A R I S T Ó T E L E S , Peri hermeneias. 17b 28.
Cf. Ibid., 1 7 a 3 8 - 1 7 b 3 .
Esto si se tiene en cuenta que al hablar de verbo (rhema) Aristóteles no contempla
en los ejemplos al verbo ' s e r ' , sino verbos c o m o ' s a n a ' .
Cf. Ibid., 17a 3 1 .
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justo", son producto de una 'síntesis' (sínthesis) y 'separación' (diaíresis)
de tales intelecciones antepredicativas. La tesis de Aristóteles respecto del
juicio sostiene que para que haya un juicio verdadero o falso debe haber una
'síntesis' y 'separación' de intelecciones, de tal modo que en su expresión
oral, esto es, en el enunciado, resulta que se dice "algo respecto de algo" .
7
Para entender más a fondo la concepción del acto judicativo en Aristóteles, es menester, entonces, comprender en qué consiste tal 'síntesis' y
'separación' de intelecciones. Aristóteles suele decir que para que haya
verdad o falsedad no basta con una intelección antepredicativa simple,
sino que se debe añadir a ella 'que es' o 'que no es', en el tiempo presente
o en los otros tiempos del modo indicativo, esto es, pasado o futuro . En la
expresión oral no basta entonces un término que exprese un concepto, sino
que debe añadirse el verbo 'ser'. Esto podría dar a entender que la 'síntesis'
y 'separación' de intelecciones se lleva a cabo entre un término que expresa
una intelección o concepto, como por ejemplo 'hombre' y el verbo 'es',
resultando así un juicio del tipo 'un hombre es' (tomado en el sentido de
que existe un hombre). Pero los ejemplos de tipos de enunciados que nos
proporciona Aristóteles, ya sea de sujeto singular, ya de sujeto universal
o particular, son ejemplos en que o bien se dan dos términos simples, uno
que opera como nombre (ónoma) y otro como verbo o predicado (rhema),
unidos por la cópula 'es', o bien un término simple seguido de un verbo.
Pero Aristóteles mismo aclara que el verbo 'ser' se pone a modo de cópula,
por lo que la expresión'es' daría a entender que la síntesis y separación se
da entre dos intelecciones componentes del juicio . Se entendería así que
Aristóteles habla de 'síntesis' y 'separación' de intelecciones o conceptos
que se dan en la mente en estado prejudicativo. Aquí se da un problema,
a saber, si para que haya síntesis y separación de intelecciones debe darse
siempre la cópula 'es' entre ellas, como elemento sintetizados Si es así,
cabría preguntarse cómo se explica el tipo de enunciados como: "Calías
sana", por ejemplo, en que no aparece la cópula 'es'. Se suele entender
normalmente que todo verbo puede ser resuelto mediante la expresión: "es
alguien o es algo que", en este caso "Calías sana" querría decir "Calías es
alguien que sana" .
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Así entendida las cosas, Aristóteles considera que un enunciado, como
expresión de un juicio, se compone de un nombre y un verbo, pudiendo ser
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10
Cf. Ibid., 16a 12 s. y 17a 25 s. Se puede entender con Husserl y Heidegger que todo
juicio consiste en una 'síntesis' y una 'diaíresis'. De acuerdo al principio de que a
toda afirmación se opone una negación y a toda negación una afirmación, perfectamente se puede entender que toda 'síntesis' implica una 'diaíresis'.
Cf. Ibid., 16a 16 s., 16b 1-4, 17a 10-12.
Cf. Ibid., 16b 23-25.
Cf. Ibid., 20a 3-5.
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11
el nombre un universal, como 'hombre', o un singular, como 'Sócrates' .
Dejamos de lado, por ahora, los problemas que acarrea o ha acarreado el
concebir que un término conceptual ocupe el lugar del sujeto de un enunciado. El hecho es que para Aristóteles indistintamente es expresión de un
juicio, tanto 'Sócrates es blanco' como 'Todo hombre es justo'. Es importante hacer notar, sí, que para Aristóteles hay una diferencia semántica entre
el término que opera como sujeto, sea éste universal o singular, y el término
que opera como predicado. El término que va de parte del sujeto no alude
en su significado a ningún tiempo, esto es, expresa algo que se entiende intemporalmente; en cambio, por el contrario, el término predicativo o verbo
sí alude en su significado a algo entendido en algún tiempo determinado,
esto es, ahora, antes o después. Esto puede entenderse mejor si tomamos un
ejemplo. Si digo "Sócrates sana", se entiende que me refiero a Sócrates intemporalmente, en tanto es el mismo en cualquier tiempo, ya diga "Sócrates
sana", "Sócrates sanó" o "Sócrates sanará". En cambio, si digo "Sócrates
sana" y "Sócrates sanará", obviamente se está dando a entender que lo que
se predica en un caso u otro ocurre en un tiempo determinado diferente.
Cabe señalar que, al tratar del juicio, Aristóteles hace mención de la definición para aclarar que ella no es un enunciado de algo respecto de algo.
Se trataría más bien de una identidad de conceptos o intelecciones. Así, si
se dice "el hombre es un animal terrestre bípedo", no se predica "animal
terrestre bípedo" de "hombre", sino que se da a entender que la intelección
o el concepto de "hombre" se identifica con la intelección o concepto de
"animal terrestre bípedo". En orden aclarar más qué se entiende por esta
síntesis predicativa, Aristóteles explica que tampoco se trata de una mera
yuxtaposición de términos, así, entonces, "animal terrestre bípedo" no
expresa nada verdadero ni falso mientras no se le añada un predicado mediante la cópula verbal ' e s ' . Con estas observaciones queda más claro qué
se debe entender por síntesis y separación de intelecciones.
12
Que en el juicio hay síntesis y separación de conceptos puede ser mostrado si se tiene en cuenta el caso de la negación respecto de la afirmación.
Cuando se niega algo que ha sido afirmado, la negación se coloca de parte
de la cópula, de modo que lo que se niega no es el enunciado sino parte de
él. Por ejemplo, si se afirma: 'Algún hombre es justo', su negación será:
'Algún hombre no es justo'. Si se entiende que lo que se afirma o niega es
un término de otro, se cumple la estructura de un enunciado, esto es, que
se dice algo de algo (ti kata tinós). Este punto es relevante, pues, como
veremos, también se puede entender que lo que se niega no es el predicado
respecto del sujeto, sino la proposición como tal. Así por ejemplo, si se
11
12
Cf. Ibid., 17a 38-17b 3.
Cf. Ibid., 17a 9-12.
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afirmase: ''Sócrates es blanco", en su negación se negaría que Sócrates es
blanco, lo que indicaría que se está negando lo enunciado (la proposición),
y no el predicado, concepción que no sólo se ha dado contemporáneamente,
sino también en la tradición aristotélica. Algunos autores entendieron que el
juicio más bien consistía en una aceptación o rechazo de una enunciación
en estado antepredicativo. Así, el juicio "Sócrates es blanco" supondría una
síntesis antepredicativa: "que Sócrates es blanco", que por ser antepredicativa no sería ni verdadera ni falsa. El juicio, entonces vendría a consistir
en un asentimiento respecto de esa síntesis antepredicativa. Esta solución
quería en cierto modo solucionar el problema de la 'síntesis' que supuestamente se da también en la interrogación y en la duda, en las que se da un
contenido judicativo pero sin ser afirmado ni negado aún . A este modo de
concebir el juicio se aproxima en cierto modo Frege, como se verá, pero
no así Husserl.
13
Aprovecho este contexto para pasar a ver ahora la teoría del juicio en
Husserl, en que veremos su proximidad con la de Aristóteles. Al final de
este trabajo, una vez que me haya referido a la doctrina de Frege, y sus
diferencias con la de Husserl, haré algunas consideraciones respecto de las
implicaciones de esta proximidad de Husserl con Aristóteles. En primer
lugar me referiré a un texto de las Investigaciones lógicas, específicamente
de la investigación quinta, § 36. Allí Husserl propone como ejemplo para
su explicación de un acto de juicio el siguiente enunciado: "La lluvia ha
llegado". Según Husserl el juicio es acerca del hecho (Sachverhalt) de que
la lluvia ha llegado . Dice al respecto que este juicio, si bien tiene por
contenido el hecho unitario de que la lluvia ha llegado, sin embargo esta
unidad procede de un 'enlace' o 'síntesis' de dos representaciones, esto es,
de la lluvia y de la llegada. Pero aún dice algo más. Dice: "Es una misma
cosa llevar a cabo el juicio y adquirir conciencia de un hecho (Sachverhalt)
en este modo 'sintético' que pone algo 'con respecto a algo'. Se lleva a
cabo una tesis y con referencia a ella una segunda tesis dependiente; de tal
suerte que en la fundamentación de una de estas tesis sobre la otra tiene
lugar la constitución intencional de la unidad sintética del hecho" . Las
expresiones de Husserl en este pasaje se hacen eco de las expresiones de
14
15
13
Cf. mi artículo: S K A R I C A , M, "Erfassende und urteilende Aussage", en Niels
Öffenberger (ed.) Zur modernen Deutung der Aristotelischen Logik; HildesheimZurich-N. York: G. Olms, 2000, pp. 217-236 (y la versión castellana: "Enunciación
aprehensiva y enunciación judicativa", en Philosophica (Valparaíso-Chile), 26, 2003,
pp. 277-292.
14
Traduzco ' Sachverhalf simplemente por ' h e c h o ' , aunque es habitual traducirlo por
'situación objetiva' o 'estado de cosas'. Este hecho consiste en un objeto intencional
unitario.
H U S S E R L , E., Investigaciones Lógicas II, traducción de G. Morente y J. Gaos,
Madrid: Ed. Alianza, 1982, p. 276.
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S4
Aristóteles, al hablar de una síntesis que pone algo respecto de algo. Y Husserl es consciente de la proximidad de su doctrina del juicio simple con la
de Aristóteles, como puede leerse en un texto de Experiencia y juicio . Pero
esta proximidad va más allá, al declarar que es en el acto de juzgar donde
se constituye la conciencia intencional del hecho o situación objetiva, como
una objetividad nueva. Volveremos sobre la importancia de este punto.
16
Husserl, en su análisis del acto de juzgar, se hace cargo de la discrepancia con otras doctrinas, que no conciben la constitución del juicio a partir
de una síntesis de elementos antepredicativos, y a ellas trata de responder.
Si se analiza un juicio, por ejemplo: "La lluvia ha llegado", es claro que el
objeto o contenido del juicio es 'que la lluvia ha llegado'. Esto puede hacerse manifiesto cuando se expresa el juicio bajo la forma siguiente: "Afirmo
que la lluvia ha llegado", en donde parece quedar claro que lo afirmado es
'que la lluvia ha llegado'. Este contenido judicativo es un hecho (lo que
Husserl denomina Sachverhalt), y que es reconocido como un objeto intencional, esto es, el objeto al cual se dirige el acto de juzgar. Ahora bien,
este contenido del acto de juzgar puede ser reconocido como un objeto
intencional, en tanto puede ser reconocido como el mismo en otros actos,
como por ejemplo de un acto de deseo o esperanza: "Ojalá que la lluvia
haya llegado", o de una duda o interrogación: "¿Es cierto que la lluvia ha
llegado?". Aún más, este contenido judicativo, en tanto objeto intencional,
puede ser puesto como nombre en otro juicio, como por ejemplo: "Que la
lluvia haya llegado alegra a los labradores", lo cual pone de manifiesto que
se trata de un objeto, que incluso puede ser indicado por el término singularizador 'eso'. Aquí, según Husserl, el objeto de la alegría de los labradores
es 'que la lluvia ha llegado', de modo que si se pregunta qué es lo que alegra a los labradores puede ser señalado como 'eso', esto es, 'que la lluvia
ha llegado', y que es nombrado por el sujeto del juicio. En este último caso
es manifiesto que el objeto intencional no es producto de una 'síntesis',
ya que simplemente se le nombra. El hecho de nombrar un objeto no hace
suponer, a pesar de su complejidad, que se haga una posición bimembre,
esto es, una síntesis de dos objetos. El nombrar es unimembre, a pesar de
la complejidad del objeto. Todas estas situaciones que se hacen manifiestas
en el análisis de un juicio, en sí o con respecto a otros actos, parecen hacer
concluir que no hay algo así como una síntesis en la estructura del acto
judicativo. Sin embargo Husserl, haciéndose cargo de estas situaciones se
manifiesta claramente en contra de una concepción del juicio como acto
unimembre o asintético como podría serlo el acto de asentimiento sobre
un objeto ya constituido o el acto de nombrar un objeto. Según Husserl, la
conciencia del objeto intencional que constituye el contenido de un juicio y
16
Cf. H U S S E R L , E., Erfahrung und Urteil, parte II, cap. I a), § 50, Hamburgo: Ed.
Felix Meiner, 1999, p. 246.
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que se hace presente como una nueva objetividad intencional, es producto
de una determinación bimembre, esto es, de un enlace que sintetiza dos
posiciones o tesis, la que corresponde al sujeto o nombre del juicio y la
que corresponde al predicado acerca del sujeto. Hay por tanto dos objetos
intencionales antepredicativos, con su respectiva representación, de los que
resulta, en virtud del enlace sintético, el hecho juzgado (Sachverhalt) como
nuevo objeto intencional. En su obra Erfahrung und Urteil (Experiencia y
juicio), Husserl da cuenta de la génesis del juicio predicativo o apofántico.
El punto de partida expreso de su investigación es la determinación establecida por Aristóteles en su De interpretatione . La cuestión clave, para
Husserl, es si el esquema de la estructura del juicio es la forma copulativa,
como se la ha entendido en la tradición aristotélica, esto es, bimembre, con
un 'sustrato' de una parte, respecto del cual se enuncia o predica algo, a
que responden en la expresión lingüística el 'nombre' (ónoma) y el verbo o
predicado (rhema). Husserl señala que el 'sustrato' más originario respecto
del cual se puede predicar algo es el objeto individual. Esto quiere decir
que la forma lingüística más originaria del juicio apofántico es aquella cuyo
sujeto es un nombre propio, o un término que singulariza tal objeto. Pero,
aparte de explicar Husserl el carácter bimembre del juicio, y reconociendo
que la tradición aristotélica lo tenía presente en su teoría del juicio predicativo, al hablar de 'síntesis' y 'diaíresis' se detiene en aquello que va más
allá de la teoría aristotélica, a saber, que el 'es' copulativo es constitutivo
del 'estado de cosas' (Sachverhalt). Para Husserl, si bien el juicio supone
dos objetividades intencionales básicas que entran en su constitución, en él
se constituye una nueva objetividad intencional, que en la transformación
pierde su carácter bimembre, pasando a formar una nueva unidad, y que
es precisamente el hecho o situación objetiva (Sachverhalt). Esta situación
objetiva pasa a constituirse como un nuevo sustrato del cual se puede predicar algo nuevamente. El contenido del juicio se ha sustantivado, y por ello
puede ser puesto como un nombre de un nuevo juicio.
17
Si se tiene en cuenta lo que ha sostenido Husserl en el texto citado de
la Investigación quinta § 36: "Es una misma cosa llevar a cabo el juicio y
adquirir conciencia de un hecho en este modo sintético que pone algo con
respecto de algo", y si se tiene en cuenta además que un hecho o situación
objetiva puede hacerse presente en otros actos intencionales no judicativos,
como son el deseo, la pregunta, la orden, etc., surge la cuestión de fondo
si acaso el juicio predicativo o apofántico está a la base de toda conciencia intencional que tiene como contenido un hecho o situación objetiva.
Esto pareciera estar sugerido en las Investigaciones lógicas, y esta es una
17
Cf. Ibid., Introducción § 2.
M I R K O S K A R I C A / LA D O C T R I N A D E L JUICIO PREDICATIVO
86
cuestión de fondo que afecta a la concepción de la estructura básica de la
racionalidad . Sobre este punto no ahondaremos aquí.
18
Respecto del último punto, a saber, la situación objetiva que se constituye en el acto de juzgar, veremos la posición de Frege, como discrepante
con la de Husserl, y veremos que básicamente se debe a su rechazo de la
teoría del juicio como 'composición'. Si bien Frege da pie a pensar en una
síntesis como constitutiva del juicio cuando proclama que 'la caída de un
objeto en un concepto' es la relación lógica fundamental sin embargo
su posición es totalmente contraria a ella, como veremos. Frege concibe
el juicio, según sus palabras, como el 'reconocimiento del valor de verdad de un pensamiento' . Juzgar, por lo tanto, presupone la presencia del
'pensamiento' sobre el cual recae el acto de juzgar. Diremos en una forma
muy resumida que 'pensamiento' para Frege se corresponde con lo que se
suele denominar un hecho o una situación objetiva, entendida como algo
que se da intencionalmente. Obviamente que se trata, para Frege, al igual
que para Husserl, de una situación objetiva respecto de un objeto singular,
por ejemplo: 'que Venus es un planeta'. Esta posición es tajante en Frege,
al punto de que rechaza la idea de que oraciones con un concepto como
sujeto, ya sea tomado universal o particularmente, sean auténticos enunciados . En aras de su concepción del acto de juzgar, Frege considera que
se debe tener en cuenta un exacto análisis de la expresión lingüística del
juicio, de modo que se separe claramente la expresión del acto de juzgar,
por una parte, y de lo juzgado, por otro . En el ejemplo, en vez de expresar
el enunciado "Venus es un planeta", se debiera decir con más exactitud:
"Juzgo que Venus es un planeta"; de modo que quede claro que lo juzgado,
esto es, el 'pensamiento' es 'que Venus es un planeta'. El punto es que pareciera que Frege rechaza la idea de que el pensamiento, esto es, el hecho
o situación objetiva que se presenta como contenido del juicio, pueda ser
contenido de otros actos, como de deseo u orden, por ejemplo, a diferencia
de Husserl . Pero esta es una cuestión menor en la comparación entre las
dos doctrinas. Lo que importa es que para Frege lo que él denomina 'pen19,
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23
Cf. nota 15.
Cf. "Ausführungen ubre Sinn und Bedeutung", en Nachgelassene Schriften, p.
128.
F R E G E , G., " D e r G e d a n k e " , en Kleine Schriften, Hildesheim-Zurich-N. York: Ed.
Olms, 1967, p. 346.
Cf. "Logische Allgemeinheit", en Nachgelassene Schriften, Hamburg: Félix Meiner,
1969, pp. 278 ss.
Cf. "Der G e d a n k e " , Ed. cit., p. 346, nota 3.
Cf. Ibid., p. 346. Para Frege el sentido de un enunciado, esto es, el 'pensamiento',
sólo puede ser contenido de un juicio o de una interrogación acerca de ese mismo
contenido, pero no de una orden, deseo, ruego, etc., esto es, de una oración en que
no se comunique o se asevere algo.
R E V I S T A P H I L 0 S 0 P H 1 C A V O L . 31 [ S E M E S T R E I / 20071
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Samiento' no es objeto de una composición mental. El pensamiento y, por
ende, la situación objetiva, se da, según Frege, extramentalmente; lo que le
ha valido en algunos casos el ser calificado de platónico. El pensamiento
subsiste intemporalmente con su propio valor de verdad. Es así, entonces
que el juicio presupone la aprehensión de un pensamiento, que puede darse
sin que se le juzgue, como ocurriría en el caso de la interrogación sobre
una situación objetiva, como por ejemplo: "¿Es Venus un planeta?". Este
pensamiento, en el juicio, se le acepta o se le rechaza, según el valor de
verdad que se le reconozca. La negación, así, consiste en el rechazo de un
pensamiento como falso . Justamente es en el caso de la explicación de la
negación que Frege rechaza toda idea de una composición o síntesis como
constitutiva del juicio o del pensamiento juzgado . Frege es enfático en
sostener que la mente ni compone, ni separa nada al juzgar, pues lo juzgado,
el pensamiento, preexiste en un ámbito extramental y, por tanto, sólo puede
ser aprehendido en su unidad aunque compleja . Tal vez sea esta posición
la que lleve a Frege a considerar el juicio como un nombre, en razón de que
considera el juicio como una posición monomembre, y no bimembre como
Husserl o Aristóteles.
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26
Una vez expuestos los planteamientos de Husserl y Frege de cara a Aristóteles en lo que respecta a la doctrina del juicio predicativo, quiero volver
a Aristóteles para cerrar esta exposición. En su Política, Aristóteles define
al ser humano como el único animal que posee lógos, lo que lo convierte
en un animal político por naturaleza. Sabemos que poseer lógos equivale a
tener razón y poseer un lenguaje que la comunica con otros. En la aclaración de tal definición y tal caracterización del hombre, Aristóteles sostiene
que el ser humano es el único que tiene el sentido de lo bueno y lo malo, lo
justo o lo injusto, etc. Lo importante aquí es que la razón se presenta como
determinante de la conducta humana, esto es, de la praxis, y en la medida
que determina lo bueno, o lo malo, etc., en forma intersubjetiva. Dado que
la razón no se restringe a la teoría, surge la cuestión acerca de cuál es la
estructura originaria de la razón y, por ende, del lenguaje humano. ¿Es la
estructura predicativa o apofántica la estructura originaria de la razón? Si
tomamos en cuenta que todo acto de la razón teorética o práctica se expresa
normalmente en oraciones con contenido proposicional, esto es, en oraciones cuyo contenido se refiere a una situación o estado de cosas (Sachverhalt), viene a cuento preguntarse cómo se constituye en la conciencia tal
situación objetiva, sobre cuya base opera la razón, tanto en su dimensión
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Cf. "Die Verneinung", en Kleine Schriften, Ed. cit., pp. 362 ss.
Cf. id., pp. 370 s. Para Frege en el juicio no se efectúa una suerte de composición de
partes.
Cf. "Der Gedanke", Ed. cit., p. 354, nota 5; id. p. 362; "Die Verneinung", p. 3 7 1 .
Cf. Política, 1253a 7-18.
88
M I R K O SKARICA / LA DOCTRINA DEL JUICIO PREDICATIVO
teorética, como en su dimensión práctica. Respecto de este punto, si bien
Husserl se aproxima en forma expresa a la concepción de Aristóteles del
lógos apofantikós, como 'síntesis' de intelecciones, va más allá al sostener
que es en el juicio donde se configura o se constituye el estado de cosas.
De este modo está priorizando el acto de juzgar y la correspondiente expresión, esto es, la aserción, por sobre los otros tipo de acto, como pregunta,
deseo, mandato, etc. Si se desea que llegue la lluvia, por ejemplo, entonces
hay la conciencia del estado de cosas, que la lluvia llega, y esto último en
virtud de haberse realizado un juicio: que la lluvia ha llegado. Con esto se
está dando a entender que es en el acto de juzgar donde se manifiesta un
estado de cosas como posible objeto de actos ulteriores. Podríamos decir
que es el acto de juzgar donde se manifiesta lo dable, factible o agible en
la realidad, y es en virtud de ello que podemos realizar actos de pregunta,
de deseo, de mandato, etc., acerca de algo dable, factible o agible. Es en
este sentido en el que cabría de entender la prioridad del acto de juzgar por
sobre los otros actos, o de la oración enunciativa por sobre los otros tipos
de oración. Es en el juicio o en la enunciación donde se hace manifiesto,
se da la apófansis, de los estados de cosas posibles, sobre los cuales podrá
recaer no sólo la afirmación, sino también otro tipo de acto de habla, como
deseo, mandato, etc., etc.
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