Ante todo, debemos comprender que estamos dormidos

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PRACTICA DE LA SEMANA
ASOCIACIÓN DE CENTROS DE ESTUDIOS GNÓSTICOS,
ANTROPOLÓGICOS, PSICOLÓGICOS Y CULTURALES A.C.
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MONOGRAFÍA 46 – 2011
Ante todo, debemos comprender que estamos dormidos
C
uántas veces se dice en los Evangelios Crísticos: "Despertad”, “Estad alertas”, “No
durmáis". Pero la gente no lo entiende o piensa que es una metáfora cuando es literalmente
la verdad. Si la gente se despertara de su sueño, si empezara a recordarse a sí misma, toda la
vida cambiaría. Y nada puede cambiar en la vida a menos que se empiece a despertar.
Antes de que pueda un estudiante gnóstico “vocalizar”, “meditar”, “bajar a la Novena
Esfera”, etc., etc., debe comprender que está dormido y que no se recuerda a sí mismo. El
despertar, es preciso comprenderlo, “exige mucho tiempo”, y todas las primeras etapas del
Trabajo se ocupan de este despertar gradual.
Una de las cosas más importantes que ha de observarse en sí mismo, es el estar
identificado. Un estudiante gnóstico no se puede recordar a sí mismo si está identificado. Y
cuanto más identificado esté consigo mismo, o con la vida mecánica que lleva, tanto menos se
recordará a sí mismo.
El estudiante gnóstico se identifica con imágenes de sí mismo, se identifica con sus
sueños, se identifica con cada "Yo" que por un momento aparece en escena, se identifica con
cada estado de ánimo, se identifica con cada emoción, se identifica especialmente con sus
emociones negativas y se identifica con su sufrimiento.
Y es preciso que el estudiante gnóstico comprenda que debe luchar contra esas formas de
identificaciones desde el primer momento del trabajo práctico sobre sí. Un estudiante gnóstico
debe renunciar a su sufrimiento mecánico desde el comienzo mismo del Trabajo sobre sí.
Todas las mil y una formas de identificación deben llegar a ser temas de estudio de sí a
través de la Auto-observación.
Si un estudiante gnóstico observa que está a punto de identificarse, digamos, con un
estado negativo de celos, o de ira, o de lujuria, y al mismo tiempo recuerda el Trabajo y su
propósito de no identificarse, debe separarse por completo de este estado. Experimentará un
instante de Recuerdo de Sí, ya sea en ese momento o más tarde. ¿Qué ha sucedido?
Cuando el estudiante gnóstico ha practicado la Observación de sí durante cierto tiempo,
estará más consciente de su estado interior y en consecuencia tendrá por así decir, un momento
de elección. Podrá ver lo que va a suceder antes de que ésto tenga lugar.
La Observación de Sí despeja un espacio en nuestra mente de modo que podamos ver las
cosas que entran y que salen. Si a la energía de la emoción negativa que estaba por entrar se le
impide hacerlo, puede pasar de largo y crear un instante de Recuerdo de Sí. Todo ello significa
que esa persona ha llevado al Trabajo al punto de entrada de las impresiones.
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