la represión de los crímenes de trascendencia internacional

Anuncio
Práctica 10. LA REPRESIÓN DE LOS CRÍMENES GRAVES DE
TRASCENDENCIA INTERNACIONAL
En el diario “El País” del pasado 23 de febrero de 2004 aparecía publicada
la siguiente trágica noticia:
Rebeldes cristianos causan una matanza de civiles en un campo de
refugiados de Uganda
El Ejército de Liberación del Señor asesina y quema vivas a 200 personas al norte del
país
R. LOBO / AGENCIAS - Madrid / Kampala
La matanza sucedió el sábado en el norte de Uganda. Un grupo de guerrilleros del Ejército
de Liberación del Señor (LRA, en sus siglas en inglés) -una brutal secta cristiana que
combate al Gobierno de Yoweri Museveni desde hace 18 años-, asaltó el campo de
desplazados de Barlonya, próximo a Lira. Según fuentes misioneras, al menos 173 civiles
perdieron la vida, aunque otras fuentes hablan de 200.Los rebeldes utilizaron fusiles,
ametralladoras y machetes en el ataque. Tras rodear el campamento, obligaron a sus
moradores a meterse en chozas y una vez dentro de ellas, las incendiaron. Aunque muchos
lograron escapar y esconderse en los bosques cercanos, otros perecieron calcinados.
"Vengo de allí y he podido ver a 173 personas muertas. De ellas 57 ya habían sido
enterradas, mientras que otras ardían aún en el interior de sus casas", explicó Sebat Ayala,
un misionero católico de Lira, localidad situada a 220 kilómetros al noreste de Kampala,
la capital ugandesa. "Vi una cabaña con siete miembros de una misma familia ardiendo.
En la siguiente, otros tres murieron quemados", dijo.
La incursión, que duró alrededor de tres horas, fue confirmada por el Ejército ugandés,
que redujo la cifra de muertos a 86. "Puedo confirmar que ha habido una matanza en un
campo de desplazados y que la gente ha muerto quemada en sus casas", dijo un portavoz
militar. El Ejército ugandés aseguró, además, que habían acabado con la vida de 25
rebeldes en otra zona del país. La incursión del sábado se produjo tres semanas después
de que un ataque similar se cobrara 50 vidas.
Bases en Sudán
El LRA tiene bases secretas en el sur de Sudán, donde reciben apoyo logístico y cobertura
política de otros grupos cristianos y animistas. Desde allí lanza constantes incursiones
sobre el norte de Uganda. Alzados en armas en 1986, poco después de que el presidente
Museveni llegara al poder, carecen de un programa político definido. Su difuso objetivo es
el de crear un régimen basado en el cumplimiento estricto de los Diez Mandamientos. Se
trata de un grupo brutal, que ha secuestrado más de 20.000 niños y niñas en estos años
para convertirlos en soldados y esclavas sexuales. Su núcleo duro apenas lo componen
unos centenares de guerrilleros karamajong, cazadores de montaña, que no ocultan su
odio hacia los miembros de la tribu acholi del norte ugandés.
Los métodos del LRA son similares a otros grupos guerrilleros en Sierra Leona, Liberia o
Congo: fuerte adoctrinamiento, empleo de drogas y la ruptura de todo vínculo de los niños
con sus familias. Les obligan a asesinar a sus padres o a cometer atrocidades en sus aldeas
para impedir su regreso. Según Human Rights Watch, en el último año han capturado a
unos 5.000 niños.
El fiscal de la Corte Penal Internacional de La Haya, Luis Moreno Ocampo, anunció el 29
de enero en Londres que su oficina iniciaba una investigación sobre los crímenes del LRA
1
a petición del Gobierno de Museveni. Este caso y el de las matanzas en la República
Democrática de Congo podrían convertirse en los primeros de la nueva corte
internacional. En el caso congolés se investiga además la actuación de empresas
occidentales y a Gobierno de países limítrofes como Ruanda y Uganda.
El conflicto civil ugandés entre el Ejército, al que se acusa de numerosos abusos, y el LRA
ha causado la muerte a unas 100.000 personas en estos 18 años y el desplazamiento de
unos 1,5 millones de civiles, que viven hacinados en campamentos y dependen de la ayuda
internacional para sobrevivir.
El Ejército de Museveni ha sido incapaz de derrotar al LRA y esto le ha granjeado numerosas críticas
internas y es uno de los factores de su caída de popularidad. La esperanza de Kampala es que fructifiquen
las negociaciones de paz en Sudán y el LRA pierda sus apoyos.
PREGUNTAS
1) Los hechos a los que se refiere la noticia, ¿encajan en su opinión en alguna de las conductas
tipificadas como crímenes más graves de trascendencia para la comunidad internacional en su
conjunto tipificados en el estatuto de la Corte Penal Internacional?
2) Suponiendo que la respuesta a la anterior cuestión fuera afirmativa, y teniendo en cuenta que
Uganda ratificó el Estatuto de la CPI el 14 de junio de 2002, ¿cuenta en su opinión la Corte con
competencia para el enjuiciamiento de los citados hechos? En caso afirmativo, ¿quién podría
plantearle el asunto?
3) A tenor del principio de subsidiariedad, si las autoridades ugandesas manifestaran su voluntad
de enjuiciar a los responsables, ¿en qué casos podría la Corte, pese a ello, afirmar su
competencia?
4) En la hipótesis de que uno de los miembros permanentes del Consejo de Seguridad mantuviera
estrechos vínculos con los rebeldes responsables de la matanza, ¿podría impedir su
enjuiciamiento por parte de la Corte?
5) En el caso de que la Corte no tuviera competencia o decidiera no enjuiciar los hechos, ¿podrían
hacerlo las autoridades españolas en ejercicio de la jurisdicción universal prevista en la LOPJ?
2
Descargar