SUPERINTENDENCIA DE SOCIEDADES

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220-000149, 05 de enro de 2004
Ref.: Impugnación de decisiones del máximo órgano social y responsabilidad de los administradores.
Me refiero a su escrito en referencia a través del cual formula una consulta en los siguientes términos:
"1.- En el evento en que un Socio solicite al Representante Legal de la Sociedad o a quien haya presidido la Junta de
Socios, llámese esta de carácter ordinario o extraordinario se le suministre copia de las actas respectivas, y aquéllos
se nieguen sistemáticamente a suministrarlas o a demorarlas sin causa que lo justifique, que mecanismo coercitivo
se debe adoptar para poder obtener dichos documentos?"
"2.- En el evento en que el Socio que solicite la expedición de los documentos ya referidos a las personas
igualmente indicadas, para poder ejercer el Derecho a la impugnación de las actas, con que término cuenta la
sociedad para su expedición y desde cuando se contabiliza el término para poder iniciar la acción correspondiente?
ante que autoridad?"
"3.- Si por causa de la demora o negligencia del Representante Legal de la sociedad o de quienes presidieron la
Junta de Socios, para expedir las copias de las actas a impugnar, se vence el término que el Código de Comercio
señala para tal efecto, cuáles son los pasos que el Socio afectado debe seguir para obtener el restablecimiento de
sus Derechos, de manera especial cuando se han adoptado por parte de aquellos la figura de la EXCLUSIÓN?"
A efectos de atender sus inquietudes, invocaremos para nuestro análisis las normas que regulan la materia, a cuyo
efecto comenzaremos por hacer mención de los artículos 61, 191 y 196 del Código de Comercio, a fin de dar un
mayor entendimiento a sus inquietudes.
1.- y 2.- Consagra el artículo 61 ibidem, que: "Los libros y papeles del comerciante no podrán examinarse por
personas distintas de sus propietarios o personas autorizadas para ello, sino para los fines indicados en la
Constitución Nacional y mediante orden de autoridad competente.
"Lo dispuesto en este artículo no restringirá el derecho de inspección que confiere la ley a los asociados sobre libros
y papeles de las compañías comerciales, ni el que corresponda a quienes cumplan funciones de vigilancia o auditoría
en las mismas" (resaltado fuera de texto).
A su turno, el artículo 191 ibidem señala: "Los administradores, los revisores fiscales, los socios ausentes o
disidentes podrán impugnar las decisiones de la asamblea o la junta de socios cuando no se ajusten a las
prescripciones legales o a los estatutos (resaltado fuera de texto).
"La impugnación sólo podrá ser intentada dentro de los dos meses siguientes a la fecha de la reunión en la cual
sean adoptadas las decisiones, a menos que se trate de acuerdos o actos de la asamblea que deban ser inscritos en
el registro mercantil, caso en el cual los dos meses se contarán a partir de la fecha de la inscripción."
De la primera de las normas citadas, podemos deducir tres aspectos que son, a) la consagración de la reserva de
los libros del comerciante ; b) el levantamiento de la reserva para los fines indicados en la constitución; y
c) La intangibilidad del derecho de inspección que asiste a los asociados
La norma legal tiene asidero jurídico en el artículo 15 de la Constitución Política, que consagra como un derecho
fundamental el de la intimidad, con la salvedad de que ella no es oponible para efectos tributarios o judiciales y
para los casos de inspección, vigilancia e intervención del Estado.
De esta manera tenemos, que aunque el principio general consagra la reserva de los libros, en cabeza de su titular,
ello no es óbice para que en circunstancias específicas, determinadas por la constitución y la ley dicha reserva no
pueda levantarse, como expresamente está consagrado para el derecho de inspección o para asuntos judiciales,
como lo es la impugnación de decisiones según las voces del citado artículo 191 ibidem.
En efecto, el artículo 191 idem, consagra en favor, entre otras personas, de los socios ausentes o disidentes, el
derecho de accionar contra las decisiones del máximo órgano social que no se ajusten a las prescripciones legales o
a los estatutos sociales y señala como plazo para el ejercicio de este derecho, los dos meses siguientes a la fecha de
la reunión en la cual se adopten las decisiones cuestionadas, o a partir de la inscripción en el registro mercantil de
los actos o acuerdos sujetos a registro, si fuera el caso.
Así las cosas, es evidente que aunque la ley no señala un término preciso para que los administradores hagan
entrega de copia autorizada del acta respectiva, la cual resulta procedente en este caso, por ministerio de la ley, a
fin de dar paso al ejercicio del derecho de impugnación, es obvio que el plazo para tal fin está implícito en el
otorgado por la ley para el ejercicio de la acción, esto es, que los administradores, están en la obligación de
entregarlas dentro de los dos meses de que habla la ley, en tal forma que se permita al interesado hacer uso de las
prerrogativas que la ley le otorga, de oponerse a las decisiones sociales. Cualquier acto en contrario haría nugatorio
este derecho que se torna en fundamental, según las voces del inciso tercero del artículo 15 de la Constitución
Política, precepto, que en últimas, abre paso al ejercicio de la acción de tutela a fin de recabar el cumplimiento de
un deber en cabeza de los administradores, unido a la perentoriedad del tiempo que otorga el legislador para el
ejercicio de la acción de impugnación, el cual por ser legal es de carácter improrrogable.
3.- La inquietud plateada en este numeral está íntimamente relacionada con las obligaciones que la ley establece
para los administradores, las cuales están relacionadas en el artículo 23 de la Ley 222 de 1995, norma que en su
inciso primero establece como plataforma de la actuación de los administradores lo siguiente: "... Los
administradores deben obrar de buena fe, con lealtad y con la diligencia de un buen hombre de negocios. Sus
actuaciones se cumplirán en interés de la sociedad, teniendo en cuenta los intereses de sus asociados. A
renglón seguido enumera los deberes que les corresponden siendo el del numeral 3. el de "Velar por el estricto
cumplimiento de las disposiciones legales o estatutarias" (resaltado fuera de texto).
Así las cosas, es expresa la ley al establecer las características de los administradores y sus deberes, que de no ser
cumplidos, los hace solidariamente responsables de cualquier perjuicio, bien sea por culpa o dolo según las voces
del artículo 200 del Código de Comercio, agregando el legislador, que tratándose de incumplimiento o
extralimitación de sus funciones, violación de la ley o de los estatutos, se presumirá la culpa del administrador.
Ante tal circunstancia podrá optarse por la opción de que trata el artículo 25 de la Ley 222 ibidem que consagra la
acción social de responsabilidad cuya decisión está a cargo de la asamblea o junta de socios, según se trate, caso
en el cual la convocatoria puede ser hecha por un número de socios que represente por lo menos el veinte por
ciento de las acciones o cuotas.
Sin perjuicio de lo anterior, podrá acudirse a la justicia ordinaria para el ejercicio de los derechos individuales que
correspondieran frente a la sociedad y los administradores, en especial al representante legal, que es el órgano de
comunicación externo e interno de la sociedad y como tal, en el caso que nos ocupa, la persona obligada a entregar
de manera oportuna la copia autorizada del acta contentiva de las decisiones que se pretenda impugnar.
De igual manera, se puede demandar la exclusión de la sociedad, si ella no estuviera tipificada en los dos únicos
casos en los cuales es posible en una sociedad de responsabilidad limitada excluir un socio y que son: a) Cuando el
asociado no paga el aporte de la constitución de la sociedad, alternativa prevista por el artículo 125 del Código de
Comercio; o, b) En el caso del artículo 365 del Código antes citado, cuando luego de cumplir el trámite previsto para
la cesión de cuotas ello no es posible, los consocios pueden optar por excluir de la sociedad al interesado en ceder
las cuotas, previa liquidación de éstas conforme al artículo 364 de la misma obra.
En los anteriores términos ha sido resuelta su consulta, la cual surte los efectos previstos en el artículo 25 del
Código Contenciosos Administrativo.
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