Dios espera recoger frutos

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Cuaresma. Tercer Domingo Ciclo C
Dios
espera
recoger
frutos
CANTO
Somos un pueblo que camina
y juntos caminando podremos alcanzar
otra ciudad que no se acaba,
sin penas ni tristezas, ciudad de eternidad.
Somos un pueblo que camina
y marcha por el mundo buscando la verdad.
Somos errantes peregrinos
en busca de un destino, destino de unidad.
Siempre seremos caminantes,
pues sólo caminando podremos alcanzar,
otra ciudad que no se acaba,
sin penas ni tristezas, ciudad de eternidad.
Sufren los hombres, mis hermanos,
buscando entre las piedras, la parte de su pan.
Sufren los hombres oprimidos,
los hombres que no tienen ni paz, ni libertad.
Sufren los hombres, mis hermanos,
mas Tú vienes en ellos, de Ti alcanzarán...
Creer en Dios es
aceptar y vivir su plan de éxodo.
Caminar, dar pasos de liberación.
Pasar de— "sentirnos esclavos"
a "sentirnos hijos de Dios"
PRIMERA LECTURA
Lectura del libro del Éxodo 3, 1-8a. 13-15
EN aquellos días, Moisés pastoreaba el rebaño de su suegro Jetró, sacerdote de Madián. Llevó el rebaño
transhumando por el desierto hasta llegar a Horeb, la montaña de Dios.
El ángel del Señor se le apareció en una llamarada entre las zarzas. Moisés se fijó: la zarza ardía sin
consumirse.
Moisés se dijo: "Voy a acercarme a mirar este espectáculo admirable, a ver por qué no se quema la
zarza".
Viendo el Señor que Moisés se acercaba a mirar, lo llamó desde la zarza:
"Moisés, Moisés".
Respondió él: "Aquí estoy".
Dijo Dios: "No te acerques; quítate las sandalias de los pies, pues el sitio que pisas es terreno sagrado".
Y añadió: "Yo soy el Dios de tus padres, el Dios de Abrahán, el Dios de Isaac, el Dios de Jacob".
Moisés se tapó la cara, porque temía ver a Dios.
El Señor le dijo:
"He visto la opresión de mi pueblo en Egipto, y he oído sus quejas contra los opresores; conozco sus
sufrimientos. He bajado a librarlo de los egipcios, a sacarlo de esta tierra, para llevarlo a una tierra fértil y
espaciosa, tierra que mana leche y miel".
Moisés replicó a Dios:
"Mira, yo iré a los hijos de Israel y les diré:
"El Dios de vuestros padres me ha enviado a vosotros".
Si ellos me preguntan: "¿Cuál es su nombre? "¿qué les respondo?".
Dios dijo a Moisés:
"Yo soy el que soy"; esto dirás a los hijos de Israel: "Yo soy" me envía a vosotros".
Dios añadió:
"Esto dirás a los hijos de Israel: "El Señor, Dios de vuestros padres. el Dios de Abrahán, Dios de Isaac, Dios
de Jacob, me envía a vosotros. Este es mi nombre para siempre: así me llamaréis de generación en
generación".
Palabra de Dios
Salmo responsorial Sal 102, 1-2. 3-4. 6-7. 8 y 11 (Tono C)
El Señor es compasivo y misericordioso.
Bendice, alma mía, al Señor,
y todo mi ser a su santo nombre.
Bendice, alma mía, al Señor,
y no olvides sus beneficios.
El perdona todas tus culpas
y cura todas tus enfermedades;
él rescata tu vida de la fosa
y te colma de gracia y de ternura.
El Señor hace justicia
y defiende a todos los oprimidos;
enseñó sus caminos a Moisés
y sus hazañas a los hijos de Israel.
El Señor es compasivo y misericordioso,
lento a la ira y rico en clemencia.
Como se levanta el cielo sobre la tierra,
se levanta su bondad sobre los que lo temen.
Quien se duerme
en el camino,
arriesga mucho
SEGUNDA LECTURA
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 10,1-6.10-12
NO quiero que ignoréis, hermanos, que nuestros padres estuvieron todos bajo la nube y todos
atravesaron el mar y todos fueron bautizados en Moisés por la nube y por el mar; y todos comieron el
mismo alimento espiritual; y todos bebieron la misma bebida espiritual, pues bebían de la roca espiritual
que los seguía; y la roca era Cristo. Pero la mayoría de ellos no agradaron a Dios, pues sus cuerpos
quedaron tendidos en el desierto.
Estas cosas sucedieron en figura para nosotros, para que no codiciemos el mal como lo codiciaron ellos.
Y para que no murmuréis, como murmuraron algunos de ellos, y perecieron a manos del Exterminador.
Todo esto les sucedía alegóricamente y fue escrito para escarmiento nuestro, a quienes nos ha tocado vivir en
la última de las edades. Por lo tanto, el que se crea seguro, cuídese de no caer.
Palabra de Dios
Convertíos-dice el Señor-,
porque está cerca el reino de los cielos.
EVANGELIO
Lectura del santo Evangelio según san Lucas 13, 1-9
EN aquel momento se presentaron algunos a contar a Jesús lo de los galileos, cuya sangre había
mezclado Pilato con la de los sacrificios que ofrecían.
Jesús respondió:
"¿Pensáis que esos galileos eran más pecadores que los demás galileos, porque han padecido todo esto?
Os digo que no; y, si no os convertís, todos pereceréis lo mismo. O aquellos dieciocho sobre los que
cayó la torre en Siloé y los mató, ¿pensáis que eran más culpables que los demás habitantes de
Jerusalén? Os digo que no; y, si no os convertís, todos pereceréis de la misma manera".
Y les dijo esta parábola:
"Uno tenía una higuera plantada en su viña, y fue a buscar fruto en ella, y no lo encontró.
Dijo entonces al viñador:
"Ya ves: tres años llevo viniendo a buscar fruto en esta higuera, y no lo encuentro. Córtala. ¿Para qué va
a perjudicar el terreno?".
Pero el viñador respondió:
"Señor, déjala todavía este año, y mientras tanto yo cavaré alrededor y le echaré estiércol, a ver si da
fruto en adelante. Si no, la puedes cortar".
Palabra del Señor
-Los males no hay que verlos como castigos de Dios.
Muchos males tienen la raíz en nosotros mismos.
-JESUS nos llama a la conversión y así superaremos muchos males.
-Jesús no ha venido a suprimir el sufrimiento,
ni siquiera a explicarlo; sí a llenarlo de su presencia.
-Aunque la paciencia de Dios sea ilimitada,
es hora de superar una fe y una vida estériles.
UNA LLAMADA DE DIOS A LA CONVERSIÓN
Le plantean a Jesús dos malas noticias que la gente comentaba: la sacrílega matanza de unos galileos
ordenada por Pilato, y la muerte de 18 judíos aplastados por la torre de Siloé. El contexto que vivían era la
teoría de la retribución, la cual explicaba que Dios castiga y premia ya en esta vida.
Jesús responde que las explosiones de violencia o los desastres que ocurren no significan el castigo de
los culpables, que permitiría tranquilizar la conciencia de los demás, pensando que los culpables han sido
castigados y ellos son inocentes y están al seguro.
Jesús no entra a discernir las causas del mal. Jesús critica la autosuficiencia y superioridad de los que se
consideran mejores que los que se han visto envueltos en la desgracia, ya que se consideran mejores y más
justos que los otros que murieron.
Jesús no pretende teorizar sobre el dolor, rechaza la interpretación religiosa que lo consideraba castigo
de Dios y él mismo asumió el dolor personalmente: llegaría a morir como sus paisanos: "bajo el poder de
Poncio Pilato".
Jesús propone que el sufrimiento es una experiencia privilegiada que nos llama a la conversión de
actitudes. Jesús pues ilumina nuestro dolor y nosotros hacemos camino cada día en medio del dolor,
llevando nuestra cruz de cada día y siendo solidarios con los que sufren y dando frutos en buenas obras.
Por eso Jesús les (nos) dice la parábola de la higuera estéril: insiste que son los frutos (obras buenas) lo
que permitirá sobrevivir. Hay apariencias que engañan. El árbol frutal tiene su razón de ser si produce
frutos. De poco valdría que la higuera fuese hermosa en hojas y presencia si no produce frutos. ¿De qué vale
la ordenada ortodoxia, las liturgias de ensueño, los brillantes actos de clausura, las estadísticas puestas al
día?
La iglesia, sus grupos, sus fieles son examinados en su fidelidad y en sus frutos.
La experiencia de Moisés en el desierto, la carta de Pablo a los corintios y la lectura que hace Jesús de las
noticias que le dan, los tres textos son llamadas a ir a lo hondo, a convertirse, a ver las cosas de otra manera,
a implicarse en todo lo que está sucediendo.
Finalmente, Lucas nos habla de la paciencia de Dios, de sus entrañas de misericordia que le lleva a
esperar nuestro cambio. Dios regará nuestra vida con su gracia, a ver si por fin, damos frutos.
¿Seguiremos defraudando a Dios y al prójimo?
ORACIÓN DE LOS FIELES
Oremos al Señor, nuestro Dios. Él es compasivo y misericordioso.
HAZNOS VER LA VIDA A LA LUZ DE TU VERDAD
Por la Iglesia, pueblo de Dios, que peregrina en la Cuaresma hacia la Pascua; para que sepa responder
a la llamada de Dios en todo lo que sucede en el acontecer diario.
Por todos los llamados, como Moisés, a ejercer cargos de responsabilidad al servicio de los demás, para
que cumplan su gestión con la mayor generosidad de ánimo.
Por todos los que sufren injusticias, atropellos,... y han perdido la esperanza; para que sus quejas sean
oídas.
Por nosotros, para que no nos creamos seguros, y sepamos comprender los signos de Dios y no se
endurezca nuestro corazón.
Señor, que tu voz irrumpa en nuestras vidas. Llévanos de la mano para poder contemplar todas las cosas
a la luz de tu verdad.
Libra mis ojos de la muerte;
dales la luz que es su destino.
Yo, como el ciego del camino,
pido un milagro para verte.
Haz de esta piedra de mis manos
una herramienta constructiva;
cura su fiebre posesiva
y ábrela al bien de mis hermanos.
Guarda mi fe del enemigo
(¡tantos me dicen que estás muerto!...)
Tú que conoces el desierto,
dame tu mano y ven conmigo. Amén.
CANTO OFERTORIO
Gracias quiero darte por amarme.
Gracias quiero darte yo a ti, Señor.
Hoy soy feliz porque te conocí.
Gracias por amarme a mí también.
Yo quiero ser, Señor, amado,
como el barro en manos del alfarero.
Toma mi vida, hazla de nuevo,
yo quiero ser un vaso nuevo.
El Señor es compasivo y misericordioso.
Como se levanta el cielo sobre la tierra,
se levanta su bondad sobre sus fieles.
CANTO DE COMUNIÓN
Nada te turbe, nada te espante,
quien a Dios tiene, nada le falta.
Nada te turbe, nada te espante.
Sólo Dios basta.
A Jesucristo sigue,
con pecho grande,
y venga lo que venga,
nada te espante.
¿Ves la gloria del mundo?
Es gloria vana,
nada tiene de estable,
todo se pasa.
Ámala cual merece,
bondad inmensa,
pero no hay amor más fino,
sin la paciencia.
Aspira a lo celeste,
que siempre dura,
fiel y rico en promesas,
Dios no se muda.
Confianza y fe viva,
mantenga el alma,
que quien cree y espera,
todo lo alcanza.
ORACIÓN
"El que se cree seguro ¡cuidado! no caiga". 1 Corintios 10, 12
El que se cree seguro, a salvo
de las tentaciones comunes a todos:
la calculada avaricia, el consumo desenfrenado,
el deseo posesivo sobre personas y cosas...
¡cuidado! no caiga el que se cree seguro.
El que se cree seguro, a salvo
de las incertidumbres de la existencia,
las preguntas sin respuesta, clavadas,
las graves incógnitas sin despejar...
¡cuidado! no caiga el que se cree seguro.
El que se cree seguro, a salvo
de sí mismo, de sus propias contradicciones,
los errores que dan al traste con nosotros
y echan a perder nuestra vida y la de otros...
¡cuidado! no caiga el que se cree seguro.
El que se cree seguro, a salvo
parapetado tras la suficiencia y el desdén,
encastillado en sus posiciones y actitud
a la defensiva del mundo que le rodea...
¡cuidado! no caiga el que se cree seguro.
J. Suárez
CANTO FINAL
Hoy se llena mi vacío, cuando te llamo, María,
tú eres nuestro amparo y guía, por los caminos de Dios.
Buscando voy por la vida, quien me conduzca a Jesús,
y ese sendero eres tú, María, y ese sendero eres tú.
No hay amargura en tu vida, sólo amor y comprensión,
tú eres de Dios ilusión, María, tú eres de Dios ilusión
Quisiera vivir contigo, tu dedicación a Dios,
hazme sentir tu canción, María, hazme sentir tu canción.
Saber que cuento contigo, hace mi vida feliz,
quiero prolongar tu "sí", María, quiero prolongar tu "sí".
Paseo María Agustín, 8. Zaragoza
www.parroquiadelcarmen.es
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