2. parénquima - Atlas de Histología Vegetal y Animal

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ATLAS de HISTOLOGÍA VEGETAL y ANIMAL
Tejidos vegetales
2. PARÉNQUIMA
Pilar Molist, Manuel A. Pombal, Manuel Megías
Departamento de Biología Funcional y Ciencias de la Salud.
Facultad de Biología. Universidad de Vigo.
(Versión: Agosto 2014)
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ÍNDICE
1. Introducción ................................
4
2. Parénquima ................................
6
2.1. Clorofílico .....................
7
2.2. Aerífero .........................
8
2.3. De reserva ......................
9
2.4. Acuífero ..........................
10
Imágenes sin marcas ...............
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1. INTRODUCCIÓN
Cuando hablamos de las características de los
tejidos de las plantas tenemos que tener en mente
la historia ocurrida hace 500 millones de años,
cuando las plantas conquistaron la tierra. El
medio terrestre ofrece ventajas respecto al medio
acuático: más horas y más intensidad de luz, y
mayor circulación libre de CO2. Pero a cambio
las plantas tienen que solventar nuevas
dificultades, casi todas relacionadas con la
obtención y retención de agua, con el
mantenimiento de un porte erguido en el aire y
también con la dispersión de las semillas en
medios aéreos. Para ello las plantas agrupan sus
células y las especializan para formar tejidos con
funciones determinadas que sean capaces de
hacer frente a estas nuevas dificultades. A su vez
los tejidos se agrupan para constituir órganos.
representado por dos tejidos: colénquima y otro
más especializado denominado esclerénquima.
Una gran cantidad del tejido de las plantas es el
parénquima, el cual realizará diversas funciones,
dede la fotosíntesis hasta el almacen de
sustancias. Sin embargo, uno de los hechos más
relevantes en la evolución de las plantas terrestres
es la aparición de un sistema conductor capaz de
comunicar todos los órganos del cuerpo de la
planta, formado por dos tejidos: xilema, que
conduce mayormente agua, y floema, que
conduce principalmente sustancias orgánicas en
solución. Sólo hablamos de verdaderos tejidos
conductores en las plantas vasculares.
Finalmente, las plantas vasculares producen
semillas, dentro de las cuales se forma el
embrión, que se desarrolla y crece gracias a la
actividad de los tejidos embrionarios o
meristemáticos. Los meristemos , no sólo están
presentes en el embrión sino que están activos a
lo largo de toda la vida de la planta, permitiendo
su crecimiento. Todos estos tejidos, excepto los
meristemos, han derivado a lo largo de la
evolución de otro tejido poco diferenciado
llamado parénquima, que se mantiene en las
planta actuales y que realiza múltiples funciones.
Para superar un medio ambiente variable y
seco, aparece un sistema protector formado por
dos tejidos: la epidermis y la peridermis. Las
células de estos tejidos se revisten de cutina y
suberina para disminuir la pérdida de agua, y
aparecen los estomas en la epidermis para
controlar la transpiración y regular el intercambio
gaseoso. Para mantenerse erguidas sobre la tierra
las plantas tienen un sistema de sostén
Clasificación de los tejidos de las plantas.
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juntas a las células. Luego, cada célula sintetizará
la pared celular primaria, a ambos lados de la
lámina media, formada principalmente por
hemicelulosas y celulosas. Algunas plantas,
además, poseen células que pueden sintetizar la
pared celular secundaria que, además de celulosa,
por lo general contiene lignina. Todas las células
de las plantas diferenciadas contienen lamina
media y pared celular primaria más o menos
gruesa pero sólo unos pocos tipos celulares tienen
además pared celular secundaria.
Los tejidos y sistemas de tejidos se agrupan
para formar órganos que pueden ser vegetativos,
como la raíz (órgano de captación de agua y
sales), tallo (órgano para el transporte, sostén y a
veces realiza la fotosíntesis) y hoja (órgano que
capta la energía solar y realiza la fotosíntesis y es
el principal responsable de la regulación hídrica
de la planta), o bien reproductivos como la flor y
sus derivados, la semilla y el fruto.
Antes de introducirnos en el estudio de cada
uno de los tejidos y órganos tenemos que
entender dos conceptos característicos de las
plantas:
2.- A partir del estado embrionario las plantas
se desarrollan y crecen gracias a la actividad de
los meristemos . El primer crecimiento de todas
las plantas, y único en algunos grupos, es el
crecimiento en longitud. Éste se denomina
crecimiento primario, y corre a cargo de la
actividad de un grupo de células meristemáticas
que se sitúan en los ápices de los tallos y raíces,
así como en la base de los entrenudos. Estos
grupos de células son los meristemos primarios.
Además, algunos grupos de plantas también
pueden crecer en grosor, un tipo de crecimiento
denominado crecimiento secundario, y lo hacen
gracias a la actividad otro tipo de meristemos
denominados meristemos secundarios.
1.- Las células de las plantas presentan una
estructura denominada pared celular que recubre
externamente a su membrana plasmática. Está
sintetizada por la propia célula y es
imprescindible para ella, puesto que aporta la
rigidez necesaria en ausencia de un citoesqueleto
bien desarrollado, del cuál carecen las células de
las plantas. Cuando una célula de una planta se
divide, lo primero que se deposita es un tabique
separador denominado lámina media, formada
por sustancias pécticas, que se sitúa entre las dos
células hijas. Las sustancias pécticas son
moléculas adherentes que tienden a mantener
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2. PARÉNQUIMA
El parénquima es un tejido poco especializado
implicado en una gran variedad de funciones
como la fotosíntesis, el almacenamiento, la
elaboración de sustancias orgánicas y la
regeneración de tejidos. Está formado por un solo
tipo celular, la célula parenquimática, que
generalmente presenta una pared celular primaria
poco engrosada. Este célula muestra menor grado
de diferenciación que otras células de las plantas
y por eso se considera que podría ser precursora
del resto de los tipos celulares. Es la más
parecida a la célula meristemática. Tiene la
capacidad de "desdiferenciación", es decir, puede
perder el grosor de su pared celular, convertirse
en una célula totipotente y comenzar una
actividad meristemática. Por ejemplo, se usa
experimentalmente para la formación de callos
(masa de células indiferenciadas que es posible
manipular en el laboratorio y transformar en una
planta adulta). El parénquima se encuentra
formando masas continuas de células en la
corteza y en la médula de tallos y raíces, en el
mesófilo de la hoja, en la pulpa de los frutos y en
el endospermo de las semillas. La célula
parenquimática también puede aparecer asociada
al xilema y floema, formando parte integral de
los mismos.
Según su actividad y función nos encontramos
4 tipos de parénquimas:
Parénquima clorofílico. Sus células tienen
cloroplastos y su función es fotosintética.
Parénquima aerífero. Sus células dejan grandes
espacios intercelulares comunicados entre sí, por
donde circulan los gases que permiten la
aireación de las plantas hidrófilas.
Parénquima de reserva. Sus células sintetizan y
almacenan diversas sustancias como granos de
almidón, cristales proteicos, lípidos, proteínas,
etc.
Parénquima acuífero. Sus células presentan una
gran vacuola que almacena agua, muy útil para
las plantas xerófitas.
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2.1. Parénquima clorofílico
depende de la luz que recibe el órgano, habiendo
diferencias entre las hojas expuestas a la luz
directa y las hojas situadas en la sombra. Las
hojas de sol son más pequeñas y más gruesas que
las llamadas hojas de sombra, que se forman en
condiciones de baja intensidad lumínica. El
mayor grosor de las hojas de sol se debe
principalmente a un mayor desarrollo del
parénquima en empalizada. Parénquima lagunar,
formado por células redondeadas que no se
disponen en estratos y entre las cuales existen
espacios intercelulares conspicuos.
El parénquima clorofílico, también llamado
clorénquima, es un tejido especializado en la
fotosíntesis gracias a que sus células contienen
numerosos cloroplastos. Se encuentra por lo
general debajo de la epidermis donde la luz llega
más fácilmente y su principal localización es en
las hojas, aunque también es común en la corteza
de los tallos verdes. En las hojas, al parénquima
clorofílico se le denomina mesófilo y las células
se pueden disponer de dos formas: Parénquima
en empalizada, formado por células alargadas
dispuestas en estratos y con espacios
intercelulares pequeños. El número de estratos
Hoja: Parénquima clorofílico
Especie: Camelio (Camelia japonica)
Técnica: Corte grueso en vibratomo, teñido con safranina / azul
alcián.
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2.2. Parénquima aerífero
difiere del encontrado en las raíces ya que el
tejido está formado por células estrelladas que
dejan grandes espacios intercelulares. El
aerénquima es continuo desde los tallos hasta las
raíces, aumentando la difusión de gases por estos
espacios intercelulares desde las hojas a las
raíces. Esto permite a las plantas que viven en
suelos húmedos o anegados mantener un nivel de
oxígeno suficiente para la respiración. Este
parénquima puede considerarse como una
adaptación de las plantas a la hipoxia.
El parénquima aerífero o aerénquima está
especialmente desarrollado en las plantas que
viven en ambientes muy húmedos o acuáticos
(son las denominadas plantas hidrófitas). Las
células de este tejido dejan grandes espacios
intercelulares que permiten la conducción de
gases. El aerénquima que se desarrolla en las
raíces puede aparecer mediante el alargamiento
de los espacios intercelulares por la lisis y
desintegración de las células que lo componen.
Sin embargo, el que aparece en las hojas y tallos
Parénquima aerífero de la raíz acuática de
una elodea (Elodea canadensis). Los
asteriscos señalan espacios aéreos.
Tallo: Parénquima aerífero en la médula
Especie: Junco (Juncus spp)
Técnica: Corte en parafina y tinción con azul de metileno
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2.3. Parénquima de reserva
Las células del parénquima de reserva
sintetizan y almacenan diversos tipos de
sustancias de reserva. Estas sustancias están
disueltas en el citotoplasma y pueden ser
proteínas, azúcares o moléculas nitrogenadas, o
pueden estar en forma particulada como cristales
proteicos y granos de almidón. Hay células
parenquimáticas que almacenan varias sustancias
diferentes y otras especializadas en almacenar
una única sustancia.
Raíz: Parénquima de reserva en la corteza radicular
Especie: Botón de oro (Rannunculus repens)
Técnica: Corte en parafina y teñido con safranina / azul alcián
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2.4. Parénquima acuífero
Las células parenquimáticas que almacenan
agua son grandes, de paredes delgadas y con una
gran vacuola donde se acumula el agua. En el
citoplasma o en la vacuola hay mucílagos,
conjunto de sustancias que aumentan la
capacidad de absorción y retención de agua. Este
parénquima es característico de las plantas que
viven en climas secos, denominadas plantas
xerófitas.
Tallo: Parénquima acuífero
Especie: Cactus
Técnica: Corte en microtomo de congelación y teñido con safranina / azul alcián
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Imágenes sin marcas
Hoja: Parénquima clorofílico
Especie: Camelio (Camelia japonica)
Técnica: Corte grueso en vibratomo, teñido con safranina / azul alcián.
Tallo: Parénquima aerífero en la médula
Especie: Junco (Juncus spp)
Técnica: Corte en parafina y tinción con azul de metileno
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Raíz: Parénquima de reserva en la corteza radicular
Especie: Botón de oro (Rannunculus repens)
Técnica: Corte en parafina y teñido con safranina / azul alcián
Tallo: Parénquima acuífero
Especie: Cactus
Técnica: Corte en microtomo de congelación y teñido con safranina / azul alcián
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