Solución a un derrame de petróleo o peligro para el medio ambiente?

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Dispersantes, ¿Solución a un derrame de petróleo o peligro para el medio ambiente?
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Ana Gabriela Flores-López , Graciela Guerra-Rivas
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Facultad de Ciencias, Universidad Autónoma de Baja California, Ensenada, Baja California.
Laboratorio de Farmacología Marina, Facultad de Ciencias Marinas, Universidad Autónoma de Baja
California, Ensenada, Baja California ([email protected])
Durante el derrame de petróleo por la plataforma Deepwater Horizon en el Golfo de
México ocurrido desde el 10 de abril al 15 de julio de 2010, atestiguamos a través de los
medios de comunicación el crecimiento de la mancha y los fallidos intentos de British
Petroleum (BP) por tapar el pozo submarino. Sin éxito en su contención, a partir de mayo,
la compañía BP comenzó a rociar dos dispersantes comerciales: Corexit 9500A y Corexit
9527A tanto en la superficie del mar como en el pozo submarino. La intención era la de
neutralizar los efectos de la derrama, ya que estos productos provocan la formación de
pequeñas gotas de petróleo, con lo que se facilita la degradación por bacterias.
La elección de los dispersantes generó gran controversia, pues a pesar de que su
aplicación está prevista por la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA),
ambos dispersantes poseen cierto grado de toxicidad para los organismos marinos. Como
consecuencia, la EPA le dió a British Petroleum 24 horas para elegir un dispersante menos
tóxico, o de no ser posible, gestionar un análisis comparando la toxicidad de los
dispersantes existentes. En respuesta a esta solicitud, BP continuó usando COREXIT y
realizó la investigación requerida. La petición deja, sin embargo, una pregunta: ¿existen
dispersantes seguros?
Se calcula que a lo largo del derrame, BP administró en total unos 4,100 m3 de
COREXITen la superficie y 2,730 m3 en mar profundo, una vasta aplicación sin precedentes
cuyo impacto ambiental a los ecosistemas marinos está aún por comprobarse.
NOKOMIS-3F4 es un dispersante de hidrocarburos cuya fórmula no ha sido
publicada debido a que tiene protección por secreto industrial. Sin embargo, es posible
conocer sus efectos mediante estudios independientes dada la secrecía para este producto.
En el Laboratorio de Farmacología Marina (LFM) de la Facultad de Ciencias Marinas se
está desarrollando un estudio para ampliar el conocimiento sobre este dispersante, a
propuesta de la Segunda Región Naval debido al interés de los productores de NOKOMIS3F4 en su posible aplicación en caso de un derrame. El estudio en el LFM tiene como
propósito caracterizar los efectos tóxicos del dispersante en una especie endémica de la
región, el mejillón Mytilus californianus(Figura 1), y estandarizar este bivalvo como un
bioindicador de impacto ambiental.
Figura 1. Especímenes de Mytilus californianus usados en el presente estudio antes de ser
colectados y llevados al laboratorio. Foto: Graciela Guerra Rivas.
Se sabe que entre otros compuestos químicos, el producto NOKOMIS-3F4 contiene
polietoxilado de nonilfenol, considerado tóxico, ya que su precursor, el 4-nonilfenol es un
conocido xenoestrógeno o disruptor endócrino: es decir, es un compuesto capaz de actuar
sobre el sistema endócrino y alterar el ciclo reproductivo. Con este antecedente, en el LFM
se realizaron pruebas de toxicidad para evaluar este tipo de efectos en especímenes
expuestos a NOKOMIS 3-F4 (Figura 2). Para realizar el análisis, se hicieron bioensayos con
este molusco bivalvo aplicando diferentes concentraciones del dispersante en un tiempo
definido de 96 y 240 horas. Al término de las exposiciones los animales fueron disectados,
colectándose el hepatopáncreas y la gónada para ser analizados mediante la cuantificación
de la proteína llamada vitelogenina, un biomarcador de daño endócrino. Los valores de
vitelogenina fueron utilizados para hacer comparaciones entre los organismos en agua de
mar con NOKOMIS-3F4 y organismos control colocados en recipientes que contenían
solamente agua de mar. Los resultados, que serán publicados en un corto plazo, permitirán
ampliar la perspectiva sobre este producto comercial. ¿Es letal? ¿A qué concentración
causa la muerte de los mejillones? ¿Afecta más a las hembras o a los machos? ¿Sobre qué
bases debe tomarse la decisión de aplicarlo en caso de un derrame? Estas preguntas
quedarán contestadas en una tesis de licenciatura que ya se encuentra en revisión.
Figura 2. Mejillones en recipientes con NOKOMIS-3F4 en el Laboratorio de Farmacología y
Toxicología Marina de la Facultad de Ciencias Marinas de la UABC. Foto: Ana
Gabriela Flores.
Bibliografía de referencia
Ricciardi, F., Matozzo, V. y Marin, G. M. 2008. Effects of 4-nonylphenol exposure in
mussels (Mytilus galloprovincialis) and crabs (Carcinus aestuarii) with particular emphasis
on vitellogenin induction. Marine Pollution Bulletin 57:365–372.
U.S. Environmental Protection Agency. 2010. Comparative Toxicity of Eight Oil
Dispersant Products on Two Gulf of Mexico Aquatic Test Species. Report June 30.
Wang, Ch., y Croll, P. 2006. Effects of sex steroids on spawning in the sea
scallop,Placopecten magellanicus. Aquaculture 256: 423–432.
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