areté - Minerva Semanal

Anuncio
Preparación del curso Cómo ser un buen estudiante
Referencia web
Fuente
Texto de Aristóteles
sobre la VIRTUD
CÓMO SER UN BUEN ESTUDIANTE
www.enfoque-filosofia-practica.com.es
Lo que la filosofía aporta a la reflexión personal
Una vez fijados todos estos puntos, indicaremos lo que es la
virtud. Como en el alma no hay más que tres elementos: las pasiones
o afecciones, las facultades y las cualidades adquiridas o hábitos, es
preciso que la virtud sea una de estas tres cosas.
Llamo pasiones o afecciones, al deseo, a la cólera, al temor, al
atrevimiento, a la envidia, a la alegría, a la amistad, al odio, al pesar,
a los celos, a la compasión; en una palabra, a todos los sentimientos
que llevan consigo dolor o placer. Llamo facultades a las potencias
que hacen que se diga de nosotros, que somos capaces de
experimentar estas pasiones; por ejemplo, de encolerizarnos, de
afligirnos, de apiadarnos. En fin, entiendo por cualidad adquirida o
hábito la disposición moral, buena o mala, en que estamos para
sentir todas estas pasiones. Así, por ejemplo, en la pasión de la
cólera, si la sentimos demasiado viva o demasiado muerta, es una
disposición mala; si la sentimos en una debida proporción, es una
disposición que se tiene por buena. La misma observación se puede
hacer respecto a todas las demás pasiones.
De aquí se sigue, que ni las virtudes ni los vicios, hablando
propiamente, son pasiones. Por el pronto y en realidad no se nos
llama buenos o malos en vista de nuestras pasiones, sino teniendo en
cuenta nuestras virtudes y nuestros vicios. En segundo lugar, al
hombre no se le alaba ni se le censura a causa de las pasiones que
tiene; así que no se alaba ni se censura al que en general tiene miedo
o se encoleriza, sino que sólo es censurado el que experimenta estos
sentimientos de cierta manera; y, por el contrario, en razón de los
vicios y virtudes que descubrimos, somos directamente alabados o
censurados. Además, los sentimientos de cólera y de temor no
dependen de nuestra elección y de nuestra voluntad, mientras que
las virtudes son voliciones muy reflexivas, o por lo menos, no existen
sin la acción de nuestra voluntad y siendo objeto de nuestra
preferencia. Añadamos también, que respecto de las pasiones debe
decirse que somos por ellas conmovidos, mientras que respecto de
las virtudes y de los vicios no se dice que experimentamos emoción
alguna; y sí sólo que tenemos una cierta disposición moral.
Por estas mismas razones las virtudes no son tampoco simples
facultades; porque no se dice de nosotros que seamos virtuosos o
malos sólo porque tengamos la facultad de experimentar afecciones,
así como no es este motivo suficiente para que se nos alabe o se nos
censure. Además, la naturaleza es la que nos da la facultad, la
posibilidad de ser buenos o viciosos; pero no es ella la causa de que
nos hagamos lo uno o lo otro, como acabamos de ver.
Concluyamos, pues, diciendo, que si las virtudes no son pasiones,
ni facultades, no pueden ser sino hábitos o cualidades; y todo esto
nos prueba claramente lo que es la virtud, generalmente hablando.
A r istóteles, Moral a Nicómaco, Libro Segundo, V
(Biblioteca Filosófica. Obras filosóficas de Aristóteles. Volumen 1.
Traducción: Patricio de Azcárate)
http://www.e-torredebabel.com/Historia-de-lafilosofia/Filosofiagriega/Aristoteles/Virtud.htm
Proyecto “Leer a los clásicos”. Material preparado por Mercedes Laguna González.
IES Pedro Jiménez Montoya. Baza. Curso 2014-2015.
Preparación del curso Cómo ser un buen estudiante
CÓMO SER UN BUEN ESTUDIANTE
Referencia web http://www.e-torredebabel.com/Historia-de-laFuente filosofia/Filosofiagriega/Aristoteles/Virtud.htm
Hábito selectivo que consiste en un término medio
relativo a nosotros, determinado por la razón y por aquella
VIRTUD por la cual decidiría el hombre prudente.
En latín “virtus”, en griego “areté”.
Para Aristóteles la virtud es una "excelencia
añadida a algo como perfección".
Cuando una entidad realiza su función propia, pero no de
cualquier manera sino de un modo perfecto, entonces de dicha
entidad decimos que es virtuosa o buena. Es importante observar
que según este punto de vista cabe hablar de virtud en un sentido
muy amplio (a diferencia del modo actual de hablar que
restringe la virtud al ámbito de las costumbres y la práctica
moral). Nosotros utilizamos la palabra virtud y bondad en
ciertos contextos de un modo parecido al griego, como cuando
hablamos de un buen cuchillo para designar el cuchillo que corta
―es decir que es capaz de realizar su finalidad―, pero no de
cualquier manera sino bien. En la noción aristotélica de virtud
son importantes los conceptos de naturaleza y de finalidad: la
virtud de un objeto tiene que ver con su naturaleza y aparece
cuando la finalidad que está determinada por dicha naturaleza se
cumple en el objeto en cuestión. Aristóteles muestra en “ Ética a
Nicómaco”, que la virtud humana no puede ser ni una facultad
ni una pasión sino un hábito. Que sea un hábito quiere decir
que aparece no por naturaleza sino como consecuencia del
aprendizaje, y más exactamente de la práctica o repetición. La
práctica o repetición de una acción genera en nosotros una
disposición permanente o hábito ―de ahí que la tradición
aristotélica hable de una segunda naturaleza para referirse a los
hábitos― que nos permite de forma casi natural la realización
de una tarea. Los hábitos pueden ser buenos o malos; son
hábitos malos aquellos que nos alejan del cumplimiento de
nuestra naturaleza y reciben el nombre de vicios, y son hábitos
buenos aquellos por los que un sujeto cumple bien su función
propia y reciben el nombre de virtudes.
En general llamamos virtud a toda perfección de algo por lo
que podemos distinguir virtudes del cuerpo y virtudes del alma;
pero en la ética aristotélica las virtudes estudiadas y que le
interesan a este filósofo son las virtudes del alma, y en ellas
distingue:

las virtudes que perfeccionan el intelecto o virtudes
intelectuales o dianoéticas;

las virtudes que perfeccionan la voluntad o virtudes
éticas o morales.
Proyecto “Leer a los clásicos”. Material preparado por Mercedes Laguna González.
IES Pedro Jiménez Montoya. Baza. Curso 2014-2015.
Preparación del curso Cómo ser un buen estudiante
Soy estudiante
Busco la competencia, la virtud, de SER UN BUEN ESTUDIANTE
CUALIDADES PARA EL CURSO
ARETÉ
A
R
E
T
E
CUALIDADES PARA EL CURSO
ARETÉ
ATENCIÓN
RESPETO
ESFUERZO
TENACIDAD
EUDAIMONIA
Proyecto “Leer a los clásicos”. Material preparado por Mercedes Laguna González.
IES Pedro Jiménez Montoya. Baza. Curso 2014-2015.
Preparación del curso Cómo ser un buen estudiante
VOCABULARIO
Tenacidad
La cualidad del que es
“tenaz”.
EUDAIMONIA
tenaz.
(Del lat. tenax, -ācis).
1. a dj. Que se pega, ase o prende a una cosa, y es
di ficultoso de separar.
2. a dj. Que opone mucha resistencia a romperse o
deformarse.
3. a dj. Fi rme, porfiado y pertinaz en un propósito.
FELICIDA D
O
Texto de Aristóteles sobre
la EUDAIMONIA
EUDAIMONIA
Texto de Aristóteles sobre
La VIRTUD
EUDAIMONÍA.
ES
EL
B IEN SUPREMO
DEL HOMBRE.
Pue sto que la fe licidad (o place r) e s aquello que
acompaña a la realización del fin propio de cada ser
vivo, la fe licidad que le corre sponde al hom bre e s la
que le sobreviene cuando realiza la actividad que le e s
m ás propia y cuando la re aliza de un modo perfecto; es
m ás propio del hombre e l alm a que e l cue rpo por lo
que la felicidad humana tendrá que ver m ás con la
actividad del alma que con la de l cue rpo; y de las
actividades del alma con aquella que corre sponde a la
parte m ás típicamente humana, e l alm a inte le ctiva o
racional. Como e n e l alma intelectiva e ncontram os e l
e nte ndimiento o intelecto y la voluntad, y llam am os
virtud a la pe rfe cción de una disposición natural, la
felicidad más humana es la que corresponde a la vida
teorética o de conocimiento (por e llo el hombre más
feliz es el filósofo, y lo es cuando su razón se dirige al
conocimiento de la re alidad más perfecta, Dios), y a la
vida virtuosa. Finalmente, y desde un punto de vista
m ás re alista, Aristóteles también acepta que para se r
fe liz e s necesaria una cantidad m ode rada de bie ne s
e x te riore s y afe ctos hum anos.
En re sum en, Aristóteles hace consistir la fe licidad
e n la adquisición de la excelencia (virtud) de l carácte r
y de las facultade s inte le ctivas.
Con respecto a nosotros
Buen espíritu interior.
Sentirse bien.
Estar motivado.
…
Con respecto a los demás
Hábito selectivo que consiste en un término
medio relativo a nosotros, determinado por la razón y
por aquella por la cual decidiría el hombre
prudente.
En latín “virtus”, en griego “areté”.
Para Aristóteles la virtud es una "excelencia
añadida a algo como perfección".
Proyecto “Leer a los clásicos”. Material preparado por Mercedes Laguna González.
IES Pedro Jiménez Montoya. Baza. Curso 2014-2015.
Descargar