cualidades motrices

Anuncio
Dep. Educación Física – 2º ESO
LAS CUALIDADES MOTRICES.
Al igual que la suma de las capacidades físicas conforman la condición física de una persona,
la suma de las cualidades motrices de una persona forman la Condición motriz. Las cualidades
motrices de una persona son la coordinación y el equilibrio, por lo que la condición motriz de
una persona se define como la suma del nivel de coordinación y equilibrio que tiene esa persona.
Coordinación: Permite regular las diferentes acciones de los grupos musculares que actúan
durante un movimiento, ya sea con la intervención de todo el cuerpo o de alguna parte concreta
del mismo. Distinguimos dos tipos según las partes del cuerpo que participa en el movimiento:
•
Coordinación Dinámica General: Participa la mayoría de nuestro cuerpo en el movimiento,
como al correr, en los saltos (de trampolín), al bailar, al nadar, etc.
•
Coordinación Específica (llamada también segmentaria): Hace de referencia a la capacidad
de un sujeto para realizar gestos independientes con distintos segmentos corporales.
Dentro de esta coordinación, se distinguen dos tipos:
Coordinación óculo-manual: El movimiento principal es de los brazos, como al hacer
malabares, botar en baloncesto, al batear en béisbol, lanzamiento y recepción de un balón,
gimnasia rítmica, golpear con una raqueta, etc.
Coordinación óculo-pédica: El movimiento principal es de las piernas, como al dar una
patada a un balón, en las patadas de las artes marciales, al utilizar los pies para conducir
un coche, etc.
Equilibrio: Nos permite mantener una postura a pesar de la fuerza de la gravedad, el viento o
la acción de los adversarios. Podemos distinguir dos tipos de equilibrio:
•
Equilibrio estático: Mantener a postura sin que el cuerpo se mueva, como el ágil en las
pirámides de acrosport, o simplemente al mantenernos de pie.
•
Equilibrio dinámico: Mantener la postura en movimiento, como al correr, al patinar, al
montar en bici, etc.
RESUMEN:
COMPONENTES CUALITATIVOS Y CUANTITATIVOS DEL MOVIMIENTO.
En cualquier movimiento de nuestro cuerpo podemos distinguir dos aspectos, el cuantitativo y el
cualitativo. El cuantitativo hace referencia a la cantidad del movimiento y está relacionado con las
capacidades físicas que intervienen en ese movimiento. Si nadamos, por ejemplo 100 metros, es
necesaria gran cantidad de fuerza para impulsarnos con los brazos y piernas, también es
necesaria velocidad en brazos y piernas para nadar más lo rápido posible, es necesaria
flexibilidad en las articulaciones de los hombros y un cierto grado de resistencia aeróbica para
nadar con una alta intensidad durante cerca de un minuto.
Pero para nadar esos 100 metros no es sólo suficiente con poseer la fuerza, velocidad, flexibilidad
y resistencia, sino que en todo movimiento hay un aspecto cualitativo, que tiene que ver con la
calidad del movimiento y que es más importante cuanto más complejo es el movimiento. En
nuestro caso, para nadar rápido hay que saber nadar “bien”, es decir, realizar una serie de
movimientos eficaces que permiten al cuerpo deslizarse con facilidad en el agua y para ello es
indispensable que esos movimientos se realicen con la coordinación y equilibrio necesario.
Por lo tanto, en cualquier movimiento que realicemos, ya sea deportivo o de la vida cotidiana
intervienen nuestras cualidades físicas y cualidades motrices y como las necesitamos debemos
cuidarlas y desarrollarlas para desenvolvernos en el deporte y en al vida de una forma más eficaz.
Adaptado del Dep. de EF del IES Nicolás Copérnico (Écija).
Descargar