IES_REYES_CATOLICOS DOS FORMAS DE INTERVENCIÓN

Anuncio
EXPERIENCIAS:
PREVENCIÓN DE CONFLICTOS
EN EL AULA
DOS FORMAS DE
INTERVENCIÓN DEL
ALUMNADO EN LA GESTIÓN DE
LA CONVIVENCIA EN IES REYES
CATÓLICOS (1. 4)
Presentan la experiencia:
Miguel Ángel Izuel Jarne
Coordinador Plan de Convivencia
Mª Carmen Chóliz Montañés
Directora del IES Reyes Católicos
DOS FORMAS DE INTERVENCIÓN DEL ALUMNADO EN LA
GESTIÓN DE LA CONVIVENCIA EN IES REYES CATÓLICOS
RESUMEN
Entendemos que favorecer la intervención de los alumnos en la elaboración de las
normas, en la prevención y solución de los conflictos que surgen en el medio escolar y
en la ayuda a sus compañeros, son elementos de gran importancia tanto para la mejora
del clima de centro y de la convivencia escolar, como para su propia formación como
personas y como ciudadanos y futuros profesionales. Para desarrollar estos objetivos
estamos llevando a cabo, dentro del Plan de Convivencia del Centro, dos programas:
Mediación Escolar y el Compañero Ayudante y el Observatorio de la Convivencia.
DESCRIPCIÓN
PROPUESTA.
DE
LA
EXPERIENCIA
DE
CENTRO
O
CONTEXTO EN EL QUE SE INSCRIBE Y NECESIDADES A LAS QUE
PRETENDE DAR RESPUESTA
En los centros educativos ha dominado la creencia de que es el profesorado quien
gestiona la convivencia y por lo tanto quien concreta las normas que deben seguirse con
el fin de lograr el clima necesario para alcanzar los objetivos académicos propuestos.
Así se ha considerado tanto por parte de las familias como del mismo alumnado, de tal
forma que generalmente se correlaciona la capacidad del profesor para mantener el
orden con su grado de autoridad.
Por otro lado, los profesores hemos asumido plenamente la responsabilidad en los
procesos relacionales y disciplinarios y nos hemos convencido de que si cedíamos esta
función, quedábamos desprotegidos y expuestos a no poder desarrollar nuestra tarea
docente con eficacia.
Esta creencia minusvalora la tentación de los jóvenes a desafiar las normas que les son
impuestas y, sobre todo, su capacidad para determinarlas y llevarlas a cabo. Nos lo
demuestran cuando somos capaces de motivarles para la elaboración de unas normas de
clase sentidas y realistas y para la concreción de las consecuencias que deberán
aplicarse cuando se dé un incumplimiento de las mismas.
Por ello, una vez superadas las reticencias iniciales debidas al desconocimiento de los
modelos participativos en la gestión de conflictos, decidimos aplicar alternativas más
novedosas, dando la posibilidad a los alumnos de intervenir en la prevención y
tratamiento de los conflictos que surgen día a día, en el contexto escolar, como parte de
su formación en la solución de los conflictos a los que se va a enfrentar en su vida.
Ha sido posible gracias a los profesores miembros de los Proyectos de Convivencia del
IES Reyes Católicos de Ejea de los Caballeros que desde el curso 2005-2006 hasta hoy
creyeron (y creen) en este proyecto y que han estado dispuestos a formarse y a dedicar
su tiempo y su esfuerzo a esta tarea, pero también a nuestros alumnos que aceptaron el
reto de implicarse con generosidad en la ayuda a los demás.
En este artículo queremos compartir con el lector nuestra experiencia que forma ya
parte de un proyecto global en el que estamos muchos centros y como antes lo hicieran
otros compañeros con nosotros, que con generosidad nos facilitaron su ayuda y sus
materiales, compartir para crecer en una Cultura de Paz.
DESARROLLO DE LA EXPERIENCIA DE CENTRO O PROPUESTA
A.- PROGRAMA DE MEDIACIÓN ESCOLAR
El programa de “Mediación Escolar” comienza su andadura en el IES Reyes Católicos
en el curso 2007-2008 con el objetivo de que el alumnado adquiera mayor protagonismo
en la resolución de los conflictos entre iguales. Nos proponemos en ese momento, que
un equipo de chicos y chicas esté preparado para intervenir en los casos de peleas,
disputas, amistades rotas y cualquier otra circunstancia que derive en un conflicto en el
que las dos partes atenten contra el respeto y a la dignidad personal de la otra parte. Se
trata de conflictos simétricos, es decir no debe haber abuso de una parte sobre la otra,
pues en este caso no se permite mediación sino que se aplican los protocolos que se
establecen en la Carta de Derechos y Deberes de los miembros de la Comunidad
Educativa (Aragón). Siempre se han dado desavenencias entre los adolescentes y en
algunos sectores no se considera anormal que puedan “llegar a las manos”. Puede
admitirse que es parte del aprendizaje para la vida y que el alumnado debe aprender a
“hacerse a respetar”… Y es cierto, es más, creemos que sólo se aprende cuando hay
conflicto, pero en sí mismo no lleva implícito un adecuado aprendizaje. Para que sea
posible, debe intervenir la voluntad de querer aprender lo positivo de la situación, es
cuestión de actitud, pero también es necesario saber y poder resolverlo de forma
pacífica, es cuestión de aptitud. Debemos tener presente que a diferencia de otros
problemas, los relacionales llevan consigo una carga emocional importante que nubla la
mente, distorsiona la realidad y daña la autoestima de una de las partes, o de las dos. Lo
más habitual es que una parte gane y la otra pierda. Partimos de que para que podamos
desarrollarnos como personas auténticas, ambas partes deben ganar, hecho que sólo
puede conseguirse cuando se está dispuesto a ceder algo a la otra parte. Esto supone, en
primer lugar, querer buscar estrategias y soluciones positivas y por otra parte que
debemos desarrollar unas habilidades que nos ayuden a afrontar el conflicto de este
modo.
Por ello, el Proyecto de “Mediación Escolar” se inicia con la formación del profesorado
a través de cuatro sesiones enmarcadas en el Proyecto de Formación en Centros del
instituto a cargo de ponentes1 expertos sobre las bases teóricas, el estudio y reflexión en
las técnicas de mediación escolar y la exposición de experiencias llevadas a cabo en
otros centros escolares. De ellos es parte del mérito de nuestro programa pues además
de facilitarnos una formación teórica y práctica nos transmitieron ilusión y motivación
ponerlo en marcha.
A partir de ahí un grupo de profesores que había recibido formación, se decide a formar
parte del Programa de Mediación Escolar, coordinado por un responsable del mismo. Es
desde este grupo, desde donde se diseña, a partir de los materiales que nos han sido
aportados por los ponentes, tanto las dinámicas para el proceso de selección del
alumnado que forma parte del programa, como el mismo programa de formación de los
alumnos-mediadores. También se ocupan tanto de intervenir en el proceso de selección
y formación de los alumnos mediadores como de participar en las mediaciones de los
alumnos.
Para el proceso de selección de alumnos mediadores, se programa una actividad para
ser desarrollada en la clase de tutoría. Consiste en plantear un conflicto ficticio, pero
habitual entre los adolescentes de esa edad con el fin de analizar entre todos cómo
1
Ponentes: Miguel Vaquero, IES Miguel Catalán (Zaragoza) y los responsables de los programas de
Mediación Escolar de los IES Los Enlaces (Zaragoza) e IES Monegros Gaspar-Lax
deriva generalmente y cómo podría derivar si una persona les ayudase a ver las cosas de
otra manera. A partir de allí se trata de reflexionar por grupos sobre las cualidades que
debería tener un mediador. De forma individual, sincera y secreta, se propone a alguien
de la clase en el que confiarían para que les ayudase a resolver un conflicto parecido
porque piensan que podría hacerlo tras recibir la formación adecuada. Se vota y se
levanta acta.
De esta forma, se consigue que el grupo sea el que da autoridad a sus compañeros para
ejercer esta tarea. Hemos de apuntar que, aun a pesar de nuestros temores iniciales, el
alumnado lleva a cabo una elección responsable.
Antes de iniciar las sesiones de formación, han de firmar el consentimiento tanto el
alumnado como sus familias, pues son menores de edad. Para ello se les hace llegar una
comunicación, carta de Jefatura de Estudios y tríptico informativo, explicándoles los
objetivos y compromisos del programa y las responsabilidades que adquiere como
mediador.
La formación del alumnado de este primer equipo de Mediación Escolar se lleva a
cabo de forma semanal a lo largo de cuatro sesiones de tutoría (un mes de clase), pues
coinciden en todos los grupos del mismo nivel educativo. Se trata de una formación
eminentemente práctica y basada en Juegos de Rol, aunque no se renuncia a las
explicaciones teóricas, siempre apoyándose en ejemplos y utilizando un lenguaje
cercano. Expondremos a continuación los aspectos que se considera que han de quedar
muy claros.
- Se comienza definiendo el conflicto, analizando sus elementos y protagonistas,
descubriendo el papel que juegan las emociones, a partir de varios casos prácticos, el
objetivo es aprender a entenderlos como un hecho básico de la vida que puede darse en
todos los ámbitos y que afecta a todas las personas en un momento u otro. En sí mismo
no es ni positivo ni negativo, así la relación entre las partes puede salir reforzada o
deteriorada según cómo se resuelva. Aprender a entender el conflicto nos ayudará a
darle respuestas beneficiosas para nosotros y para los demás.
- Se exponen lo que son los principios que se deben seguir para poder resolver un
conflicto de forma pacífica, a saber: carácter no adversarial, es un acto cooperativo en
vez de competitivo, voluntariedad, las partes acceden de manera voluntaria,
neutralidad por parte de la figura del mediador, confidencialidad de todo lo que
ocurra en el proceso de mediación y flexibilidad con relación a las situaciones y a las
personas.
- Se delimita claramente lo que significa mediación, que no es ni un juicio, ni un
arbitraje ni una conciliación sino una técnica que pretende crear un clima de diálogo
entre las partes que tienen un conflicto, con el fin de que puedan encontrar, de común
acuerdo, las fórmulas necesarias para resolver dicho conflicto.
- Analizamos las cualidades que tiene un mediador, es neutral, no enjuicia, es buen
oyente, crea y mantienen la confianza, es paciente; y las estrategias en las que es
preciso formarse, en concreto en dinámica de conflictos, en expresión de emociones y
sentimientos, en mejora de la comunicación y cooperación, en desarrollar el
pensamiento creativo, en toma de decisiones, en definitiva en practicar y fomentar una
“Cultura de la paz”.
- El papel y la responsabilidad del mediador. Insistimos en que es imprescindible
garantizar el respeto y la confidencialidad, al mismo tiempo que no tomar partido por
ninguna de las partes, ni culpabilizar ni buscar responsabilidades. El mediador no es el
protagonista, lo son las personas en conflicto.
- Se determina muy claramente qué conflictos no son mediables. No puede llevarse a
cabo si alguien asiste coaccionado, si las partes no colaboran o cuando las personas
están muy afectadas emocionalmente. Tampoco si alguna de las dos partes necesite
ayuda terapéutica o la intervención de un profesional, en casos de acoso escolar o
cuando la situación constituye una falta grave.
- Aprender a reconocer en todo tipo de conflictos las necesidades y los intereses de
cada una de las partes,
- Entrenarse en estrategias que permitan ayudar a cada una de las partes a pasar de las
posiciones a las necesidades, a ponerse en el lugar del otro, a solicitarle que se cumplan
sus necesidades sin imponerlas.
- Conocer y analizar las Fases del proceso de Mediación (Torrego-Lederach-Vaquero)
PRESENTAR
LAS REGLAS
DEL JUEGO
LLEGAR
A UN
ACUERDO
ACLARAR
EL
PROBLEMA
PROPONER
SOLUCIONES
CONTAR EL
PROBLEMA
ACUERDO:
ENCUADRE:
¿Quiénes
somos?
¿Cómo va a
ser el
proceso?
AGENDA
DE TEMAS:
DESAHOGO:
¿Qué ha
pasado?
Proyectar
el pasado
¿Dónde
estamos?
Proyectar
el presente
BÚSQUEDA
DE
SOLUCIONES:
¿Quién hace?
¿Qué?
¿Cómo?
¿Cuándo?
¿Dónde?
¿Cómo
salimos?
Proyectar
el futuro
- Practicar, con casos reales, el protocolo y los instrumentos que utilizarán en las
mediaciones en cada una de sus etapas. Familiarizarse con los impresos de registro.
- Explicar lo que tienen que tener muy presente en cada una de las etapas
(Premediación, Mediación, Firma del Acuerdo y Revisión de los compromisos). Por
ello, nos vamos a detener a continuación en los contenidos de esta fase de la Formación
de los alumnos:
- La Premediación se lleva a cabo con cada una de las partes por separado. El
objetivo es crear las condiciones que faciliten el acceso a la mediación y
delimitar las reglas de juego. La actuación de los mediadores consiste en
Presentaciones tanto de los mediadores como de las reglas de juego, breve
explicación de cómo va ser el proceso: objetivos, expectativas y papel de los
mediadores. Se recordará la importancia de la confidencialidad y de su
colaboración. Se aceptarán como normas básicas: no interrumpirse, no utilizar
lenguaje ofensivo, no descalificar al otro y postura corporal adecuada; en la fase
de Cuéntame, los mediadores facilitarán el que cada una de las partes puedan
exponer su propia versión del conflicto y expresar sus sentimientos. Tienen que
poder desahogarse y sentirse escuchados. Para ello los mediadores escucharán
atentamente las preocupaciones y sentimientos de cada parte, utilizando técnicas
como las de: mostrar interés, clarificar, parafrasear, reflejar el sentimiento,
resumir... Pero es aquí donde hay que ayudar a poner sobre la mesa los temas
importantes del conflicto a reconocer los sentimientos y a respetar los silencios.
Llega ahora el momento de Aclarar el problema, de identificar en qué consiste
realmente el conflicto y consensuar los temas más importantes para las partes.
Es lo que más nos va a costar, por ello será necesario practicar. Es fácil hacerse
una idea de los hechos, incluso de las posiciones de cada una de las partes
enfrentadas, pero para que se resuelva de verdad el conflicto, hay que explorar
muy bien cuales son los intereses que están detrás de estas posiciones de las
partes en conflicto y dirigir el diálogo para aclarar esas necesidades. Sólo así
podrá resolverse el conflicto, si somos capaces de pasar de posiciones a intereses
y necesidades. Nos referimos tanto a los intereses y necesidades de la persona
entrevistada, como a los de la otra parte del conflicto. Un auténtico reto para los
mediadores en esta fase será conseguir que cada parte, se ponga en el lugar del
otro y reconozca también sus intereses y necesidades. Cuando se logra, el paso
siguiente es sencillo: Proponer soluciones, desde dichas necesidades. En este
momento es cuando entra en juego el “tú ganas, yo gano” y para ello, tienen que
ceder las dos partes. En la búsqueda de ideas o soluciones, se explorará lo que
cada parte está dispuesta a hacer y lo que pide a la otra parte No descartar en
principio ninguna solución, facilitar la espontaneidad y creatividad, puede
incluso hacerse una “lluvia de ideas”. Una vez determinado qué está dispuesto a
pedir a la otra parte y hasta dónde puede ceder, se ensaya cómo proponérselo de
manera asertiva y se le cita a la reunión de mediación en la que se resolverá el
conflicto.
Hay que insistirles en la Formación que es en esta fase de premediación en la
que hay que desarrollar todas nuestras habilidades, pues debemos dejar
prácticamente todo el trabajo hecho antes de enfrentar a las dos partes en
conflicto y si hemos conseguido que empaticen en sentimientos y necesidades y
que estén dispuestos a ceder, el éxito de la siguiente fase está garantizado.
- En la fase de Mediación propiamente dicha, los Mediadores se entrevistan con
las dos partes en conflicto al mismo tiempo para que decidan entre ellos las
soluciones al conflicto. El objetivo es llegar a un acuerdo evaluando las
propuestas, ventajas u dificultades de cada una de ellas. Les dejaremos muy
claro que la actuación de los mediadores consistirá en facilitar el clima de
serenidad y confianza que permita a las dos partes que se han enfrentado sentirse
más cómodos el uno junto al otro. Se asegurarán de que entiendan bien lo que
expresa el otro y no permitirán que afloren resentimientos y procurarán
ayudarles a seleccionar las soluciones realistas y muy concretas que beneficien a
ambos. Una vez aceptadas, los mediadores definirán claramente el acuerdo y
les preguntarán a cada una de las partes si está dispuesto a cumplirlo. Si aceptan
sin reticencias, los mediadores felicitarán a las partes por su colaboración y
redactarán el acuerdo. Les emplazarán en un plazo muy breve para firmarlo en el
despacho de dirección. El documento del acuerdo una vez leído es fotocopiado
y firmado por cada una de las partes en conflicto, por los dos alumnos
mediadores y por el profesor observador. El director dará el visto bueno. Dentro
del acuerdo se ha establecido cuál será la fecha de revisión del mismo, que se
suele establecer de 15 días a 1 mes más tarde.
Tras esta primera Formación inicial, el grupo de mediadores está ya dispuesto para
intervenir, aunque será necesario establecer, por un lado sesiones de recuerdo y
entrenamiento en las habilidades del mediador y que hemos expuesto más arriba:
comunicación eficaz, escucha activa, asertividad, empatía, neutralidad y equidistancia
personal, flexibilidad y creatividad, por otro lado actuaciones de cohesión de grupo,
para que se sientan parte de un equipo. Las sesiones de análisis de los conflictos reales
que vayan surgiendo, son una buena oportunidad para ello.
Una de las primeras decisiones que es preciso tomar es la presencia o no de un
profesor en el proceso de mediación. Optamos porque siempre estuviese un profesor del
equipo presente, por dar confianza ambas partes y ayudar, en caso necesario, a
reconducir el proceso. En principio, el profesor es observador y se situará en un segundo
plano. La presencia del profesor ha sido muy bien valorada siempre, tanto por los
alumnos enfrentados, como por los mediadores.
Después del proceso de Formación, entramos en la fase de información a la
Comunidad Educativa del programa. Para ello elaboramos carteles informativos y
trípticos que pusimos a disposición de todos.
Poco después de finalizar la Formación inicial se realizan las primeras mediaciones.
Explicaremos, brevemente el procedimiento seguido.
Para que los alumnos del Programa de Mediación Escolar intervengan se lleva a
cabo el siguiente Protocolo de Actuación:
- Se produce una disputa que es puesta en conocimiento del tutor del grupo, que a
su vez da traslado a Jefatura de Estudios. Desde allí se decide si es un conflicto
susceptible de mediación o si procede tomar otras medidas.
- Si desde Jefatura de Estudios y Tutoría se opta por la mediación, se les ofrece el
servicio a los alumnos en conflicto (es voluntario) y si aceptan, se pide
autorización a sus familias.
- Si dan el consentimiento alumnado y familias, se pone en conocimiento del
coordinador del programa quién reúne al equipo de “Mediación Escolar” para
analizar el conflicto y designar a los dos mediadores y al profesor responsable
del mismo, que ejercerá de observador y garante de que el procedimiento sea
adecuado. La elección se decide teniendo en cuenta que los mediadores no
tengan una relación especial con las partes en conflicto para ayudar a la
neutralidad.
- Se pide autorización a las familias de los mediadores pues se trata de menores
de edad.
- Los alumnos mediadores y el profesor observador, llevan a cabo una sesión de
Premediación con cada una de las partes implicadas. Como hemos expuesto, en
ella intentarán que descubran sus necesidades e intereses, se pongan en el lugar
del otro, que decidan qué le van a pedir a la otra parte y qué están dispuestos a
ofrecerle. La sesión se lleva a cabo dentro del horario escolar, se intenta que sea
en Atención Educativa o Tutoría, pero si no es posible, se citan en un recreo. Se
cuida el espacio, que sea un lugar en el que no se les moleste y puedan hablar
con libertad. La disposición de las sillas, en círculo para que puedan mirarse
bien a los ojos. Los mediadores se ayudarán del guión de los impresos del
protocolo y realizarán las anotaciones en él, o en una hoja en blanco.
- A veces es necesario una reunión del grupo de mediación si los mediadores no
ven cómo ayudar a que las partes en conflicto descubran sus necesidades o no se
les ocurren soluciones. En este caso, se analiza y sirve como sesión de
formación práctica. La confidencialidad está asegurada.
- Los mediadores y el profesor observador llevan a cabo una sesión de Mediación
con las dos partes en la que han de ayudarles a llegar a acuerdos tras haber
expuesto de forma adecuada las peticiones. Se redacta el Documento de
Acuerdo en borrador y se lee para asegurarse de que está correctamente
expresado lo que están dispuestos a hacer.
-
Los alumnos implicados, los mediadores y el profesor observador firman el
documento de acuerdo por triplicado en el despacho de dirección y ponen fecha
para una revisión posterior. Se dan la mano y son felicitados por todos los
presentes.
- Se reúnen para la Revisión y levantan un acta que adjuntarán al contrato. Si se
han cumplido los acuerdos, se da por finalizado el procedimiento.
Tan importante como la formación en estrategias y habilidades es mantener la
motivación y el interés entre el alumnado por el programa. Nos han demostrado que
cuando el alumnado cree en lo que está haciendo es capaz de tirar del profesorado y de
obligarnos a esforzarnos cada día más. Nos dan verdaderas lecciones de convivencia.
Por todo ello, consideramos importante los Encuentros de Alumnos Mediadores de
distintos centros escolares. Así el alumnado del programa de Mediación de nuestro
instituto, mantiene encuentros anuales con el equipo de mediación del IES Miguel
Catalán de Zaragoza, compañero de viaje de nuestro instituto, en una sesión de
convivencia y formación a cargo de los coordinadores2 de los programas en ambos
institutos y por parte de ponentes colaboradores3. Pretendemos, además de continuar
con su formación, que valoren la importancia de pertenecer a un proyecto que trasciende
los muros del instituto en cuanto a espacio y tiempo y que les conecta con experiencias
similares cuyo objetivo fundamental es crear cultura de paz para un mundo más justo y
solidario.
Queremos concluir con la valoración del programa.
Hasta la fecha, podemos afirmar que todos casos de Mediación han evolucionado
positivamente. Aunque algún alumno ha debido repetir el proceso con otro alumno
diferente y nos hemos encontrado en alguna ocasión con que una de las partes no quería
ir a mediación, en este caso, no se ha podido intervenir.
Con respecto a la valoración que hacen los alumnos del programa indican en la
evaluación que aunque al principio pensaban que quizá podrían ser vistos de manera
diferente por parte de los demás, no ha sido así, sus compañeros los ven como siempre,
nada ha cambiado y manifiestan estar orgullosos de todo lo que han hecho y
conseguido. Como dificultades apuntan el tener que enfrentarse a algunas mediaciones
más complicadas, sobre todo con alumnado de su edad o en problemas en los que había
más personas implicadas (familias, etc.) y también que les ha costado ser neutrales en
ciertos casos, pues ellos hubiesen tomado partido fácilmente por uno u otro. Declaran
que han sido capaces de mantener la confidencialidad y dicen que aunque al principio
tenían presión por parte de sus amigos para que explicaran lo que pasaba, luego se
fueron acostumbrando y dejaron de preguntar.
Con respecto a la valoración que hacemos el profesorado relacionado con la
mediación, pensamos que ha resultado muy efectivo en peleas de alumnos de primer
ciclo, menos en enemistades más consolidadas de alumnos mayores, aunque sí se ha
conseguido que se respeten como compañeros y que cumplan los acuerdos a los que han
llegado. Podemos afirmar que es un programa consolidado y valorado por los alumnos,
padres y profesores. Queremos destacar que ninguno de los alumnos del equipo
renunció y que han permanecido mientras ha durado su permanencia en el centro. Pero
también queremos indicar que este programa, aunque muy bien organizado, no es el
más rentable del Plan de Convivencia. Desde que se inició, el programa ha disminuido
el número de intervenciones en mediación, lo que nos llevó en su día a plantearnos la
2
3
Coordinador IES Miguel Catalán, Miguel Vaquero
Miguel Ángel Modrego, Dirección General de Política Educativa
continuidad del mismo. Quizás, una de las razones sea que llevamos varios años
trabajando la prevención del conflicto para intentar que no se desate. No obstante,
siempre habrá situaciones en las que no podamos o sepamos intervenir y por ello
decidimos mantener el programa aunque como una tarea más de uno sólo de los grupos
de “Compañeros Ayudantes”. Se trata del grupo de ayudantes que en este momento está
en 3º de ESO y cuya formación la han recibido por parte de los profesores del
programa, durante dos sesiones: en viernes y sábado en unas jornadas de convivencia y
formación en el albergue de la localidad de Biel. Al contar con formación de base como
“Compañeros Ayudantes”, sólo fue necesario un entrenamiento en las estrategias
propias de la mediación.
Pasamos a describir esta segunda manera de intervenir en los conflictos.
Compañero Ayudante
El programa “Compañero Ayudante” se inicia en el instituto en el curso 2008-2009 para
dar un paso más en la gestión de los conflictos entre iguales de forma pacífica.
Valorábamos muy positivamente la resolución que se llevaba a cabo desde el Programa
de Mediación Escolar, pero nos planteamos la posibilidad de intervenir en el conflicto
antes de que este estallase. En las propias reuniones con el equipo de mediación, al
analizar determinados conflictos para intervenir sobre ellos, el mismo alumnado ante la
perplejidad del profesor del programa, manifestaba que “ya se veía venir”. Decidimos
pedirles, pues una responsabilidad más a nuestros alumnos, que pasaran de la
observación a la acción, de una manera parecida a como estaban haciendo desde
mediación, dando protagonismo a los actores.
Suponía complementar la resolución con la prevención de conflictos entre iguales y por
iguales de forma pacífica.
Para ello, fue necesario recibir los profesores un curso de formación dentro del Proyecto
de Formación en Centros. Ya hemos mencionado al describir el programa anterior, que
nuestro Plan de Convivencia se relaciona y beneficia del Proyecto de Formación
gestionado desde el Centro de Profesores y Recursos. No podría avanzar de otro modo.
Para poner en marcha un nuevo programa, no es suficiente con querer, se necesita saber
cómo hacerlo y si es el objetivo que sea programa de centro, dicha formación deberá ir
adaptada a las necesidades del mismo. Por ello, debemos agradecer a los ponentes que
nos proporcionaron tanto la formación teórico-práctica como la ilusión y al CPR4, el
que hoy en el IES Reyes Católicos contemos con un potente sistema de ayudantía.
El programa se desarrolla ya en bastantes centros escolares. Esto facilita el que el
alumnado se sienta parte de un proyecto ambicioso. Generalmente se denomina al
programa “Alumnado Ayudante”. Decidimos llamarlo “Compañero Ayudante” porque
un chico/a es alumno con relación a su profesor, sin embargo es compañero con relación
a su otro compañero.
En este momento el Programa de “Compañero Ayudante” está formado por 51 alumnos
de un total de 270 alumnos totales en ESO. Generalmente un grupo de 12 alumnos por
cada uno de los niveles de la ESO, pues el programa está implantado ya en toda la
etapa.
Además del alumnado, se ocupa del Programa un buen número de profesores que ha
recibido formación para ello y que integra el grupo de “Compañeros Ayudantes”
coordinado el profesor responsable. Como en el caso del programa anterior, este equipo
4
Asesores Patxi Abadía y Montse Consejo.
se encarga de diseñar tanto las dinámicas de selección de Compañeros Ayudantes en el
aula, como el curso de formación para el “Compañero Ayudante”; así como de llevar a
cabo su formación. Revisan los contenidos del cuaderno que les guiará en esta tarea. Al
mismo tiempo, la mayoría forman parte también, del “Observatorio de la Convivencia”
programa que describiremos posteriormente.
El objetivo del “Compañero Ayudante” es ayudar a sus compañeros, como su propio
nombre indica, en momentos de especial dificultad. Se trata de “acompañar” a los recién
incorporados a su aula a lo largo del curso escolar, de estar atento a posibles casos de
aislamiento, a problemas de comunicación o a miembros del grupo que se están
atravesando una situación complicada social o personalmente, al mismo tiempo que ser
un “sensor” del clima de aula. Observar las posibles relaciones anómalas o formas de
comunicación no adecuadas.
El programa se inicia siempre en 1º de ESO, con el alumnado que se ha incorporado al
centro ese curso, a mediados del mes de octubre, cuando ya el grupo se conoce y las
relaciones están bastante asentadas.
Un lunes, se encuentran unos nuevos carteles colocados en las paredes del aula. Están
escritas frases como “Eres de los que piensa que todo el que necesita ayuda la pide” o
“Eres de los que piensa que si no te has enterado es tu problema? junto a otros carteles
que muestran las tareas del “Compañero Ayudante”, a saber:
- Ayuda a sus compañeros cuando alguien se mete con ellos
- No aconseja, sino que escucha.
- Puede ayudar a otro compañero cuando tenga alguna dificultad con un profesor
- Ayuda a compañeros que estén tristes o decaídos por algún problema personal
- Ayuda a compañeros que necesiten que alguien les escuche o les preste un poco
de atención.
- Acoge a los recién llegados al centro y actuará como “alumno acompañante”
- Facilita una mejora de la convivencia en el grupo.
En la hora de Tutoría se llevan a cabo dos sesiones con el objetivo de explicar en qué
consiste el programa, cuáles serán las tareas del compañero ayudante y las cualidades
que tendría que tener la persona que se encargase de dicha tarea. Reciben, además, la
visita de “Compañeros Ayudantes” de cursos superiores que se presentan, hablan de
sus tareas y se ofrecen a responder a sus dudas o sugerencias. Finalmente se procede a
proponer a las personas que se consideran que van a desempeñar bien dichas tareas, tras
recibir formación, por reconocérseles las aptitudes y actitudes necesarias. Se lleva a
cabo votación y se cumplimenta un acta. Se eligen 3 alumnos por clase.
La elección de los Compañeros Ayudantes no se hace, pues, a partir de la
autocandidatura, sino que es por elección de sus compañeros. Consideramos que de esta
forma el grupo les dota de autoridad para hacer sus funciones.
Una vez elegidos, se solicita autorización a las familias a las que se les informa de las
características del programa mediante una comunicación de Jefatura de Estudios y un
tríptico informativo. Si aceptan el alumnado y sus familias, los alumnos reciben
formación a cargo de los responsables del programa.
La Formación Inicial se desarrolla para el grupo de “Compañeros Ayudantes” en las
horas de tutoría. Los alumnos de los cuatro grupo de 1º de ESO se reúnen con los
profesores encargados de su formación para trabajar, de forma práctica y a lo largo de
cuatro sesiones, las estrategias que necesita un compañero ayudante para desarrollar su
labor. Nos vamos a detener en esta formación en contenidos y habilidades, pero también
en actitudes. Se trata de desarrollar en ellos tanto las estrategias necesarias para
desempeñar su nueva tarea, como una buena autoestima personal y unas habilidades que
les sirvan para la vida. Todas ellas se describen y trabajan a partir del “Cuaderno del
Compañero Ayudante” que lo conservará para repasar en casa y reflexionar sobre lo
tratado.
- 1º sesión: Habilidades del Compañero Ayudante. El objetivo general es
sentirse parte del grupo de Compañeros Ayudantes. Como objetivos específicos
conocerse entre los participantes, crear grupo, descubrir cuáles son nuestras
habilidades y cuáles son las que debemos adquirir para desempeñar la tarea. Se
lleva a cabo un cuestionario de evaluación inicial y una dinámica de
conocimiento del grupo
- 2ª sesión: Estilos de Comunicación, Empatía y Escucha Activa. El objetivo
general es desarrollar Habilidades de Comunicación. Los objetivos específicos
entrenarse estrategias de Comunicación Asertiva, Identificar y transmitir
mensajes mediante comunicación no verbal, Aprender estrategias que
favorezcan la escucha activa. Se lleva a cabo un Juego de Rol en el que se
representen los tres modelos de comunicación: pasivo, agresivo y asertivo para
reflexionar sobre la comunicación verbal y no verbal en cada uno de ellos.
- 3ª sesión: Conflictos. El objetivo general es comprender que el conflicto es parte
de la sociedad y que el que sea productivo o destructivo depende de la manera
de enfrentarse a él. Como objetivos específicos, comprender el concepto,
analizar conflictos frecuentes, identificar los sentimientos y emociones presentes
en el mismo, descubrir las necesidades e intereses de las partes en conflicto,
buscar soluciones pacíficas al conflicto. Se lleva a cabo un juego de confianza,
la Torre de Control.
- 4ª sesión: Estereotipos y prejuicios. El objetivo general es mejorar la capacidad
empatica de los compañeros de acogida haciéndoles conscientes de la necesidad
de prescindir de estereotipos y prejuicios en las interacciones con los demás.
Como objetivos específicos, reconocer la necesidad de ponernos en el lugar de
otros, comprobar la tendencia habitual de juzgar a los demás desde nuestro
marco de referencia, comprobar que los estereotipos perjudican nuestra
percepción, y perjudican nuestra comprensión de los demás, analizar los
prejuicios que se dan con más frecuencia en el entorno de los alumnos,
especialmente en el escolar, y sus consecuencias y proponer/deducir cuál debería
ser la actitud correcta y positiva. La metodología seguida será a través de un
juego de Rol en el que se escenifica una situación marcada por los estereotipos y
prejuicios.
De forma paralela el resto de sus compañeros, en la clase de Tutoría, lleva a cabo
dinámicas complementarias, siempre a partir de situaciones prácticas, utilizando
recursos audiovisuales y trabajo en pequeño grupo:
- 1º sesión: Alfabetismo Emocional. Como objetivos, Identificar correctamente
emociones en una foto o dibujo y empezar a relacionar emociones con
situaciones.
- 2ª sesión: Habilidad de pedir un favor. Se trata de aprender a pedir ayuda a
otro, reconocer que hay muchas cosas que no podemos hacer solos, darse cuenta
de distintas situaciones en las que se necesitamos ayuda y saber pedirla de forma
adecuada.
-
3ª sesión: Habilidad de dar las gracias. Mostrar agradecimiento poniéndose en
el lugar de quien te hace un favor y dándose cuenta de su esfuerzo y cariño.
- 4ª sesión: Los problemas interpersonales tienen solución. Dar soluciones
adecuadas a los problemas interpersonales que se les presenten. Saber prever
consecuencias de las preguntas que se formulen con las fichas “¿Qué pasaría
si…?”
Hemos indicado que es prioritario para nosotros que se sientan miembros de un grupo,
por ello ya hemos mencionado las primeras dinámicas de grupo sobre conocimiento
mutuo. Pero también se trata de “hacer grupo”. El alumnado del programa pertenece a
cuatro grupos diferentes, pero es importante que se sienta miembro de un mismo
proyecto. Por ello, la formación seguirá en los cursos sucesivos y se programarán
también, al igual que en el caso del programa anterior, Encuentros de Compañeros
Ayudantes de otros centros educativos que estén desarrollando el programa.
Sobre la continuidad de los alumnos en el programa, se decidió que el alumnado
promocionase con su curso y como hay muy poca movilidad entre los mismos, se
mantiene como Compañero Ayudante. Si algún grupo reduce su número, se lleva a cabo
votación para proponer nuevas incorporaciones y que al menos haya tres por grupo de
alumnos.
Sobre la percepción que tiene el alumnado que participa en este programa, nos
manifiesta que cada vez están más solicitados por sus compañeros, que les ven como a
persona en la que pueden confiar y como un apoyo. Dicen que lo más difícil ha sido
buscar la manera de intervenir en cada situación en la que se ha requerido la
colaboración de los Compañeros Ayudantes, porque todavía no se encuentran con
estrategias y formación suficiente, pero que agradecen las sesiones del “Observatorio de
la Convivencia” para ayudarles en estos casos. Están a gusto en el programa porque se
sienten bien ayudando a los demás y mejorando la convivencia en el centro. Valoran
muy positivamente lo que aprenden y las habilidades que desarrollan que les sirven,
según ellos para expresarse sin dejar de respetar a los demás.
Con respecto a la valoración que hacemos el profesorado, entendemos que es el
programa de mayor potencial para la prevención o resolución temprana de conflictos. El
mayor riesgo, el que fuesen considerados como “chivatos” o “ayudantes del profesor”,
creemos haberlo evitado por el hecho de ser elegidos por sus compañeros, por existir un
compromiso muy serio de “confidencialidad” que se respeta y al ser muy cuidadosos y
al determinar que en ningún caso se derivan sanciones disciplinarias cuando actúan los
Compañeros Ayudantes.
En la actualidad es, junto a Tutorías Individualizadas, el programa al que más recursos
personales destinamos. El curso pasado desarrollamos, dirigidos por la coordinadora del
programa de Compañeros Ayudantes5, el Proyecto de Innovación sobre el tema: “Un
procedimiento para mejorar la convivencia en los centros de Educación Secundaria: El
Compañero Ayudante y el Observatorio de la Convivencia” y elaboró con los alumnos
para IX Festival de Cortometrajes y Spots, Cine y Salud, el cortometraje “Yo siempre te
ayudaré, te prometo que allí estaré”, que consiste en tres piezas musicales para las que
idearon letra y música (pop, rap y jota). Fue premiado con un accésit como finalista y
con el “Premio Cultura de Paz” y sirve de referencia para sus compañeros.
A principio de curso, llevamos a cabo unas Jornadas de Convivencia y Formación en el
albergue de Biel, localidad del prepirineo aragonés en la que desarrollamos estrategias
5
Esther Arilla Luna es coordinadora del Programa de Compañeros Ayudantes y profesora de Música
de comunicación positiva y escucha activa, así como recordamos las tareas y las
cualidades de los Compañeros Ayudantes.
Los “Compañeros Ayudantes” se reúnen de forma semanal en lo que hemos
denominado Observatorio de la Convivencia, programa que pasamos a detallar a
continuación.
Observatorio de la Convivencia
Iniciada su labor, los “Compañeros Ayudantes” se reúnen, por niveles, de forma
quincenal para comentar entre ellos y con el profesorado responsable del Observatorio
del nivel, las posibles circunstancias sobre las que actuar y en las que, si son de una
dimensión que ellos pueden manejar, actúan.
Este sistema de trabajo se conforma como un auténtico “Observatorio de la
Convivencia”, que funciona a nivel de prevención de conflictos, lo que resta “trabajo” al
grupo de alumnos del programa de “Mediación Escolar”. Es indudable que, conocer los
posibles problemas en estado emergente, hace que sea mucho más sencillo afrontarlos
que si adquiriesen la mayor dimensión que en muchas ocasiones proporciona el paso del
tiempo.
Para cada nivel educativo al menos dos profesores se responsabilizan del Observatorio
de la Convivencia y las reuniones con el grupo se llevan a cabo en la sesión de tutoría o
en un recreo. La coordinadora del Observatorio de la Convivencia es la misma
coordinadora del programa de “Compañeros Ayudantes” y se reúne con los profesores
responsables de cada nivel para comentar los avances y dificultades de cada
observatorio.
Existe un Protocolo para las sesiones:
- Se comienza recordando nuestras tareas y las normas básicas de
confidencialidad, respeto y actitud positiva ante el conflicto.
- Se revisan las actuaciones que nos habíamos propuesto
- Se exponen posibles casos para intervenir, se analizan y determinan las
actuaciones a llevar a cabo.
- Si hay tiempo, se aprovecha la sesión larga para recordar algún aspecto básico
de la formación o desarrollar dinámicas de cohesión del grupo.
A veces se plantean situaciones en las que el alumnado no puede intervenir, porque
trasciende a su labor, entonces se deriva hacia tutoría, orientación o incluso Jefatura de
estudios. Como hemos dicho anteriormente, nunca puede haber una sanción por algún
tema que haya surgido en el Observatorio de la Convivencia.
VALORACIÓN DE LOS RESULTADOS, DIFICULTADES Y LOGROS
Aunque en un primer momento surgieron dudas y temores en buena parte del
profesorado, la formación nos proporcionó los conocimientos necesarios del tema, nos
hizo desarrollar habilidades y nos dio seguridad y confianza. Nuestros resultados y las
experiencias de otros compañeros nos animaron y animan a trabajar en esta línea.
La principal motivación nos la proporcionan nuestros propios alumnos, al darnos
verdaderas lecciones de implicación y responsabilidad. Queremos destacar la
naturalidad con la que los alumnos asumen estos programas.
Estos programas son eficaces en gran parte de los casos, para dar solución a problemas
de disciplina que no se habían solucionado mediante la aplicación de los tradicionales
Reglamentos de Régimen Interno. El nuestro no es un centro de los llamados
“conflictivos” pero tanto la “Mediación Escolar” como el programa de “Compañeros
Ayudantes”, han resultado ser eficaces en la prevención de conflictos entre iguales, de
tal forma que se han reducido considerablemente los expedientes disciplinarios en
materia de convivencia.
Podemos afirmar que se están dando buenos resultados en la detección de problemáticas
que antes pasaban desapercibidas y que en los grupos de alumnos, hay mayor
implicación de manera personal por parte del alumnado que participa en estos
programas de gestión pacífica de los conflictos y en sus grupos de referencia.
La implantación de estos programas ha supuesto una mayor participación del alumnado
en los procesos de centro y nos ha dado una proyección exterior que ha redundado en un
mayor sentimiento de pertenencia a la Comunidad Educativa del IES Reyes Católicos.
Descargar