Problematiza Magritte poéticamente la percepción, con acciones

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MAGRITTE ESE OTRO QUE TODO SE PREGUNTA
En oposición a la armonía Magritte se las ingenia para exponer dilemas que se apoyan en un
origen recurrentemente intelectual. Bélgica 1898. René Francois Ghislain Magritte , su madre se
suicidó. Surrealismo L luz intensa producida por un rayo pertinaz y que rompe nuestros
contactos con lo terreno.
Influenciado inicialmente por Giogio di Chirico, Magritte descubre poco a poco, la fuerza de un
lenguaje que se articula con imágenes de profundidad indefinible. Es un proceso semiótico
regido arbitrariamente en el concierto de las convulsiones históricas que se van redimensionando
en los canales expresivos de una estética que como la de Magritte voló en mil pedazos con todo
y sus premisas para multiplicar fantásticamente sus temáticas a lomos de una fantasía liberada
pese a todo. Surrealismo: estremecimiento sutil y profundo que nos asalta cuando la realidad no
puede ser nombrada.
Magritte, surrealista, pasa de largo la tentación de los sueños para pintar enigmas como quien
posee la fuerza de un azar lúdico para enfrentar destinos, como quien sabe perfectamente
adónde conducen pasillos de laberinto.
Magritte, vigente, tesis que camina obediente de la mano rasposa del tiempo acusando
fantásticamente el truco de la historia bajo una realidad enmascarada.
"Pintar un cuadro como si fuera una trampa...y la trampa consiste en una inevitable
interpretación en la que caerán los amantes de la simbología, y pensarán en cualquier cosa
menos en la idea absoluta que este cuadro describe."
Surrealismo: Nave tripulada por ciertos expedicionarios descubridores de nuevos continentes
fantásticos.
Magritte vigente nos asalta con propuestas que no buscan soluciones sino máspropuestas en un
contexto problematizado por un conjunto de dinámicas viciadas de origen. Ahí Magritte vuelve a
proponer su fuerza y la fuerza de sus primeros trabajos más empeñados en narrar y sumar que
en terminar consolidando oficios.
Impacta en la obra joven de Magritte un recargado paquete de recuerdos infantiles que juegan
casi perversamente con sus premisas expresivas en su carrusel conceptual cándido y
problemático.
En 1927 Magritte realizó su primera exposición individual armado del instrumento poético de la
paradoja. Clima de entreguerras. Recuerdos de Hiroshima y Nagasaki - La Mujer y su Mundo
Surrealismo: fuerza opuesta a la lógica para abrir ventanas íntimas.
Magritte rompe en algún momento con una cierta coherencia perceptiva que es distinguible en
parte de su obra. Surrealismo : Triángulo temido del cual se afirma nadie regresa. Es tiempo de
todos los tiempos venideros. La mancha sanguinolenta se convirtió en paréntesis que ratifica lo
mismo en muerte, destrucción, humillación, abandono y soledad entre tantas soledades. El
tiempo es de todos los tiempos que hoy exudan aún las balas sangrantes del monstruo que aún
muerto siguió matando energías, siguió sembrando depresiones, siguió enrareciendo la
atmósfera con su aliento mortecino y putrefacto...y aún sigue.
Magritte vigente lo es en cuerpo y espíritu porque aún hoy nos rodean los mismos síntomas de
destrucción sin pendejadas. Magritte en su conjunción de elementos opuestos y contradictorios
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encontró un proyecto expresivo capaz de conflictuar las relaciones entre el arte y la realidad y el
problema de la no realidad en el arte.
Magritte conflictúa la denominación de los elementos presentes en cada cuadro alterando los
esquemas occidentales que paralizan el pensamiento reduciendo el potencial cognoscitivo por la
vía de una especie de objetualización de la experiencia en unidades sonoras, arbitrarias y
codificadas.
Son "observatorios" para una exploración lúdica de ida y vuelta, son "cartografía" arbitraria de un
universo sin puntos cardinales. Son naves seductoras que despegan y aterrizan pertinaces
movidas por la propulsión fantástica de las emociones íntimas y, son también, "espejos" que
reflejan, cómplices, el tinglado complejo de voluntades y deseos múltiples para cerrar la "pinza"
de un juego interno nada nuevo.
Cada obra se mece colgada en el tendedero de las provocaciones múltiples, esperando y
generando respuestas y discursos que ya no están en la palabra pero que están ahí oreándose
bajo los rayos simbólicos de un sol cultural que las vitamina, fortaleciendo esa toma de placer
estético que se excita "tan callando".
En la azotea de los resultados, la experiencia notifica los elementos, lo elemental, lo primitivo y lo
primero. Queda claro de nuevo que están ahí prendidos con pinzas las prendas más íntimas de
la vida sintetizando misterios y formas en cada forma sincerada consigo mismo al saberse
prenda íntima también.
Malabareamos gustosos con símbolos de frescura incontable mientras nos dejamos sorprender
por los lengüetazos intensos de la obra que se hace pertinente para atraparlos en el laberinto
carruselesco de esas imágenes que nos arropan.
Es ése uno de los grandes chistes, de los grandes humores, que enseñan enseñando con sus
paradojas, sus contradicciones y su necedad. Es como aplaudir a una manos que se quitan los
guantes para aplaudir. Es como meter la cabeza a una caja de espejos y sorprendernos por el
realismo de la imagen.
Si por algo entonces se mueven las palancas de un lenguaje trenzado siempre con la sorpresa,
es porque se parece al amor curioso este de exponernos en la conjunción de verbos
balbuceados siempre, capaces de poner en comunión ese conjunto de prendas íntimas, que
tanto se parecen a nosotros.
La pintura le ofrece a Magritte un reducto que se subordina a las necesidades más íntimas de su
fantasía transgresora, revolviéndose en la hierba fresca del paisaje más frondoso donde florecen
las metamorfosis.
Surrealismo: bofetada perenne en el rostro de la historia.
No hay en Magritte, según dicen algunos, una intencionalidad ideológica de orden político
dispuesta en contra de los esquemas sociales, y sin embargo se mueve...esa contundencia que
avanza sobre lo profundo del hombre, reordenando principios de comprensión en torno as los
estímulos hechizantes de una sensibilidad que busca encontrarse con las fuentes permanentes
de la locura creadora; ahí emanan nuevas revoluciones.
Magritte se encuentra con elementos de aparente intrascendencia e insignificancia para
enfrentarlos al reto de la fantasía. Aún en medio de la aparentemente escasa significación
poética, la obra de Magritte funde lo racional con lo irracional en actos creadores donde metáfora
y paradoja se unen.
Surrealismo: martillazo en los Huevos de dios.
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Magritte produce sobresaltos estéticos en el observador común movido por la idea de generar
„una acción consciente contra lo real a favor de una transformación de la vida‰. La realidad ha
de morderse la cola una y otra vez hasta que el cansancio venza a los que la aplauden. Magritte
obliga a la gallina a confrontarse con el huevo en su eterna polémica. Magritte pinta un espejo
que mira a otro espejo perturbándolo todo con una sagacidad que es puntual a su tiempo y al
nuestro. Acto de creación que en su núcleo posee la potencia de un discurso estético hasta hoy
vigente, poseedor de verdades aún no devaluadas ni refutadas con suficiente poder fantástico.
La obra de Magritte hace de la realidad caricatura de ambigüedades en donde todo y nada son la
misma cosa, arriba y abajo no interesan.
Magritte fue impulsor del surrealismo belga junto a Paul Delvaux; colaboró como ilustrador en
varias revistas europeas y realizó exposiciones individuales en galerías importantes, pero fue
eso y mucho más.
Surrealismo: hachazo en el pene del siglo XIX.
René Francois Ghislain Magritte, fecha de nacimiento 21 de noviembre 1898.
Filiación : surrealista. Fecha de defunción 15 agosto 1967; consigna, contemporáneo.
En la obra de Magritte los objetos se aíslan de sus funciones transgrediendo también el contexto,
lo ajeno se une provocando atmósferas insólitas en las que todo se vuelve posible. Se fertiliza la
imaginación alcanzando con placer el fruto prohibido del pensamiento que sabe hacerse distinto
en la cama tibia de la locura más nutritiva.. El pensamiento se disuelve en fantasía, se acurruca
en los brazos de un aventurero experto capaz de modificarlo todo a fuerza de transgredir el
tiempo y espacio. Dándose probaditas de aventura en cada obra. Magritte conjuga dispositivos
mentales arbitrarios obligándonos a identificar a la irrealidad en el juego al final importante que
pone a bailar incluso a la reiteración.
Surrealismo: urna fantástica donde el amor vota.
Magritte consiguió obligar a los objetos y a los sujetos a violentar sus factores idiomáticos para
trasladarlos a otros factores idiomáticos integrando objetos y emociones discordantes. Es
Magritte vigente, es Magritte de hoy.
FUENTE: Instituto de Investigaciones sobre la Imagen
www.universidadabierta.edu.mx
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