DEDUCCION POR PERDIDAS DE SOCIEDADES - Es requisito sine qua... que en el período en ...

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DEDUCCION POR PERDIDAS DE SOCIEDADES - Es requisito sine qua non
que en el período en que se solicite exista una renta líquida suficiente /
COMPENSACION FISCALES DE LAS SOCIEDADES - Requiere que existan
rentas o utilidades en el período fiscal en que se efectúe aquella / RENTA
LIQUIDA DEL EJERCICIO - Es el concepto del cual puede deducirse o
compensarse las pérdidas fiscales de años anteriores / PERDIDAS
FISCALES DE AÑOS ANTERIORES - Deben restarse de la renta líquida y no
de la renta bruta
De los artículos 147 y 351 del Estatuto Tributario, que deben interpretarse
sistemáticamente, se observa que si bien el artículo 147 utilizó la expresión
genérica de “rentas”, el artículo 361 que también se refiere a la compensación por
pérdidas registradas en un año gravable, contiene el vocablo “utilidades”, término
que en el régimen del impuesto sobre la renta significa lo mismo que “renta
líquida”: o sea que Renta bruta menos las deducciones o gastos necesarios para
la producción de la renta. Lo anterior evidencia que el legislador si hizo la
distinción respecto de la clase de renta sobre la cual puede hacerse la
compensación de las pérdidas fiscales sufridas en un período no mayor a los
cinco años gravables: la renta líquida. Lo que pretende la apoderada de la actora
además de distorsionar el concepto de utilidad dentro de un periodo gravable, es
incongruente, pues en lugar de evaluar el comportamiento económico de una
sociedad durante una vigencia fiscal, para con base en el resultado determinar si
es factible solicitar la compensación en comento, contamina los elementos de la
operación al restar de la renta bruta las pérdidas de los años anteriores, cuando
aún no se ha establecido si en la respectiva anualidad se obtuvieron utilidades y
de contera prorrogar el plazo máximo de los cinco años previsto en la norma.
UTILIDADES PARA COMPENSACION DE PERDIDAS FISCALES - Deben
existir y ser suficientes para la compensación / COMPENSACION DE
PERDIDAS FISCALES - Con la ley 788 de 2002 el término se amplió a 8 años
/ TERMINO PARA LA COMPENSACION DE PERDIDAS FISCALES - Es de
cinco años pero con la Ley 788 de 2002 se amplió a 8 años
De otra parte no se trata de negar el carácter de deducción que tienen las
pérdidas fiscales, sino de resaltar que el tratamiento tributario es diferente al de
las demás deducciones por cuanto la ley establece su compensación con las
utilidades de los cinco años siguientes, lo que implica necesariamente establecer
en primer lugar, si éstas existen y en segundo lugar si son suficientes para cubrir
las pérdidas que se pretenden compensar. Si bien el artículo 24 de la Ley 785
de 2003 (sic) al modificar el artículo 147 del Estatuto Tributario dispuso que las
sociedades podrán compensar las pérdidas fiscales ajustadas por inflación, con
las rentas líquidas ordinarias que obtuvieren dentro de los ocho (8) períodos
gravables siguientes, no puede inferirse de ello que sólo a partir del año 2003 la
compensación se hace sobre la renta líquida, pues como ya se advirtió, el artículo
351 del E.T. ya había ordenado que se hiciera la compensación sobre la renta
líquida al hablar de “utilidades”, luego la nueva ley no introdujo al respecto
cambio alguno, pues la modificación consistió en ampliar el término para la
compensación de cinco a ocho años y establecer un máximo anual del 25% del
valor de la pérdida fiscal, sin perjuicio de la renta presuntiva del ejercicio. NOTA
DE RELATORIA. La sentencia al decir “a la Ley 785/03” se refería a la Ley 788
de 2002.
RECURSO DE APELACIÓN - En su sustentación no se pueden aducir
elementos de juicio en primera instancia / HECHO NUEVO - Cuando es
presentado con ocasión de la apelación, desnaturaliza esta última /
PRINCIPIO DE LEALTAD PROCESAL - Se vulnera cuando en el recurso de
apelación se presentan elementos fácticos y jurídicos distintos a los
invocados en la demanda
El recurso de apelación al tenor del artículo 350 del C.P.C., tiene por objeto que el
superior estudie la cuestión decidida en la providencia de primer grado y la
revoque o reforme. Como se trata de un nuevo examen sobre el asunto debatido
ante el a quo, en la sustentación del recurso no se puede aducir elementos de
juicio fácticos y jurídicos, diferentes a aquellos que tuvo a su alcance el juez de
primera instancia. Exponer argumentos en el recurso de alzada que, como en
este caso, no se plantearon en la demanda, implicaría que el superior ya no revise
el contenido y la decisión de la sentencia de primer grado sino que estudie y se
pronuncie por primera vez sobre el hecho alegado, lo que desnaturaliza el recurso
de apelación, infringe además el principio de lealtad procesal que debe regir la
actuación de las partes, pues se afecta el derecho de defensa de una de ellas por
los planteamientos no alegados en la instancia objeto del reexamen. Además, el
nuevo argumento equivale a una corrección o adición de la demanda por fuera de
la oportunidad procesal para ello.
CONSEJO DE ESTADO
SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO
SECCION CUARTA
Consejera ponente: MARIA INES ORTIZ BARBOSA
Bogotá D.C., abril primero (1°) de dos mil cuatro (2.004).
Radicación número: 25000-23-27-000-2001-01003-01(13607)
Actor: SKANDIA COMPAÑÍA DE SEGUROS DE VIDA S.A.
Demandado: U.A.E. DIAN.
Referencia: APELACIÓN. IMPUESTO DE RENTA 1996.
FALLO
Decide la Sala el recurso de apelación interpuesto por la apoderada de la parte
demandante contra la sentencia de 28 de agosto de 2002 proferida por el Tribunal
Administrativo de Cundinamarca, denegatoria de las súplicas de la demanda de
nulidad y restablecimiento del derecho, contra los actos administrativos por medio
de los cuales se modificó la declaración de renta y complementarios del año
gravable 1996.
ANTECEDENTES
La sociedad presentó el 11 de abril de 1997 su declaración de renta y
complementarios por el año gravable de 1996, la que fue corregida el 29 de julio
de 1998.
La Administración expidió el requerimiento especial No. 9000096 de 26 de marzo
de 1999, en el cual propuso modificar la declaración de corrección en el sentido
de rechazar deducciones por pérdidas fiscales de años anteriores por valor de
$929.002.000.
Previa respuesta de la sociedad, la Administración Especial de Impuestos de los
Grandes Contribuyentes de Bogotá de la DIAN practicó la Liquidación Oficial de
Revisión No 000037 de 8 de noviembre de 1989 la que fue confirmada por la
Resolución No. 900132 de 1º de diciembre de 2000 al decidir el recurso de
reconsideración.
LA DEMANDA
Mediante apoderada la sociedad SKANDIA COMPAÑÍA DE SEGUROS DE VIDA
S.A. en ejercicio de la acción de nulidad y de restablecimiento del derecho
demandó la anulación de los actos administrativos citados y a título de
restablecimiento del derecho solicitó la declaración de firmeza de la liquidación
privada y subsidiariamente que se reste de la renta líquida determinada por el
sistema de renta presuntiva, las pérdidas de los años anteriores hasta el valor de
$738.722.000 y por tanto se determine una renta líquida gravable en cero pesos y
un saldo a favor de $353.505.000
Invoca como violados los artículos 26, 147, 178, 188 a 194, 351, 683 y 694 del
Estatuto Tributario y 18 del Decreto 2075 de 1992.
Fundamenta sus pretensiones con los argumentos que se sintetizan a
continuación:
Las deducciones son rubros que deben restarse de la utilidad bruta pues no hay
norma que autorice sustraerlas de la renta líquida. Mas aún la renta líquida es por
definición la resultante de restar de la renta bruta, las deducciones.
Por ello el artículo 147 del Estatuto Tributario determina que las sociedades
podrán compensar las pérdidas fiscales con las rentas brutas que obtienen dentro
de los cinco años siguientes y que a partir de 1992 los contribuyentes a quienes
se les apliquen los ajustes por inflación tomarán como deducción dichas pérdidas
ajustadas por inflación de conformidad con los artículos 351 del Estatuto
Tributario y 18 del Decreto 2075 de 1992.
Sobre la petición subsidiaria señala que la Corte Constitucional consideró que la
renta presuntiva, por ser una presunción de derecho es tan real como la calculada
por el sistema ordinario. Por tanto si las pérdidas no son deducibles de la renta
bruta sino compensables con la renta líquida, seria de ésta sin importar por cual
sistema se obtenga, el ordinario o el presuntivo.
LA OPOSICIÓN
La Administración de Impuestos y Aduanas Nacionales, mediante apoderada se
opuso a la demanda, solicita que se denieguen las pretensiones y se mantengan
sin modificación los actos acusados, con fundamento en los argumentos que se
resumen así:
Observa que tanto el artículo 147 como el 351 del Estatuto Tributario hablan de la
posibilidad que tienen las sociedades de compensar las pérdidas resultantes en
un período con las rentas o las utilidades obtenidas en los cinco años gravables
siguientes.
Coinciden estas normas en los términos rentas obtenidas y utilidades que son
sinónimos en el lenguaje tributario y están referidas al beneficio o utilidad final
resultante de un ejercicio fiscal al que se llega, según lo dispuesto en el artículo
26 ib. luego de efectuar la depuración de los ingresos.
Controvierte la afirmación de la demandante al expresar que el rubro del cual
deben detraerse las pérdidas a compensar es el correspondiente a la renta bruta,
porque cuando ésta se obtiene, aún no es posible establecer el valor de la utilidad
con el fin de compensar en la misma cantidad las pérdidas sufridas en años
anteriores. Asimismo la pérdida es un resultado final luego de la afectación de los
ingresos obtenidos con los costos y las deducciones en que se incurrió.
Así las cosas si la pérdida obtenida en los años anteriores se toma en la vigencia
actual como una deducción, se estarían tomando dos veces las consideradas
para obtener dicha pérdida, una en la vigencia fiscal respectiva y otra en la
vigencia posterior en la que se pretende deducir y no compensar.
Respalda lo anterior con el concepto de la DIAN No. 0200727 de 2 de marzo de
2000 del cual trascribe algunos apartes.
Sobre la petición subsidiaria anota que la renta presuntiva es una renta líquida
especial y su depuración se efectúa por un procedimiento de igual naturaleza.
La imposibilidad de prueba en contrario de una presunción de derecho no implica
que los hechos deducidos sean reales, lo que se hace evidente si se tiene en
cuenta que el artículo 175 del Estatuto Tributario ha previsto la posibilidad de
restar el exceso de renta presuntiva sobre la renta líquida calculada por el sistema
ordinario, de las rentas brutas obtenidas dentro de los períodos siguientes,
situación que tiene su razón de ser
en la obligación impuesta por la ley al
contribuyente de tributar sobre unas rentas que en realidad no han existido,
permitiéndole restar esas rentas ficticias de rentas reales.
LA SENTENCIA APELADA
El Tribunal Administrativo de Cundinamarca, mediante la sentencia apelada,
denegó las súplicas de la demanda.
Con fundamento en los artículos 147 y 351 del Estatuto Tributario y en la
sentencia de esta Sección de 13 de junio de 2002, Expediente No. 12769, que
trascribe en la parte pertinente, concluye que la renta
sobre la que debe
deducirse el valor de la pérdida es la renta líquida, por lo cual la actuación se
ajusta a la legalidad.
Respecto de la petición subsidiaria considera que no procede porque la renta
líquida, sin incluir las pérdidas solicitadas, arrojó un monto de $32.368.000 y el
artículo 147 del Estatuto Tributario se refiere a las “rentas que obtuvieren” las
sociedades dentro de los cinco períodos gravables siguientes, no a la renta
presuntiva, uno de cuyos objetivos es el de exigir al contribuyente que su
patrimonio le produzca una renta mínima.
Además la renta presuntiva es una renta líquida especial, regulada en los
artículos 188 y siguientes del E.T. cuya depuración se efectúa en los términos allí
previstos, los cuales no incluyen las pérdidas fiscales de años anteriores.
EL RECURSO DE APELACIÓN
Por medio de apoderada la parte demandante interpuso recurso de apelación con
el fin de que sea revocada la sentencia impugnada y en consecuencia se acceda
a las súplicas de la demanda.
Sostiene que de acuerdo con los artículos 26, 147, 178 y 351 del Estatuto
Tributario, las pérdidas de años anteriores no constituyen cosa distinta que
deducciones de años posteriores.
Como las deducciones, son rubros restables de la renta bruta o sea de la utilidad
bruta del contribuyente, las mencionadas pérdidas serán restables de la utilidad
bruta, obviamente si para el momento de detraer tal deducción, existe una renta
bruta de la cual sustraer la deducción.
Cronológicamente dicha deducción es la primera que surge ya que para el
primero de enero del año en el cual se va a restar ya existe la deducción
solicitada y como surgió una renta bruta mayor que la pérdida deducida, ésta
podía restarse de aquélla.
Afirma que el a quo al negar el derecho a restar esta deducción de la utilidad
bruta ha interpretado erróneamente la ley, la cual determina que las pérdidas de
años anteriores constituye una deducción y por lo tanto son restables de la renta
bruta, situación que sólo es imposible cuando no exista renta bruta.
Agrega que las pérdidas de años anteriores son deducibles de la renta bruta y así
lo determina el formulario oficial que el contribuyente obedeció.
Aduce que sólo a partir de la vigencia de la Ley 788 de 2002, las pérdidas fiscales
ajustadas por inflación pueden ser compensadas por las sociedades con las
rentas líquidas ordinarias que se obtuvieren
dentro de los ocho períodos
gravables siguientes, según lo contempla su artículo 24.
Además el parágrafo de ésta disposición ratifica la legislación anterior al permitir
compensar las pérdidas con las rentas que se obtuvieren dentro de los cinco años
siguientes al período en que se registraron.
ALEGATOS DE CONCLUSIÓN
La parte demandada:
El apoderado de la parte demandada se opone a la
impugnación del fallo y solicita que sea confirmado.
Sostiene que si bien el artículo 147 del Estatuto Tributario, antes de ser
modificado por la Ley 788 de 2002, no mencionó específicamente las rentas
brutas, líquidas o presuntivas, de una interpretación sistemática de la norma junto
con los artículos 178 y 351 ib. se concluye que la compensación es válida
respecto de la renta líquida.
Así mismo en el parágrafo del artículo 147 ibídem se establece que a partir del
año gravable de 1992, los contribuyentes a quienes se les aplique el capítulo V
de este libro, tomarán dichas pérdidas ajustadas por la inflación, conforme a dicho
título, lo que significa restar las pérdidas en la forma establecida, de la renta
líquida.
La parte demandante reitera lo expuesto en el escrito de sustentación del
recurso y además trascribe apartes de una sentencia del Tribunal Administrativo
de Antioquia y de la dictada el 15 de mayo de 1998, Expediente No. 8810 de esta
Corporación, para afirmar que la actora al momento de liquidar el impuesto sobre
la renta por el año gravable 1997, consideró lo siguiente:
1. La ley que dice que las pérdidas de años anteriores constituyen una
deducción, término que por definición significa un rubro restable de la renta
bruta.
2. Un formulario oficial que sitúa las pérdidas de años anteriores como
deducciones
3. La jurisprudencia del Tribunal y del Consejo de Estado que trascribió, las
cuales están acordes con la declaración, por lo que no había lugar a una
corrección.
MINISTERIO PUBLICO
La Procuradora Sexta Delegada ante esta Corporación, solicita que sea
confirmada la sentencia recurrida.
Señala que el a quo, acorde con el pronunciamiento del Consejo de Estado,
referido en el fallo, no desconoce la naturaleza de deducción que le corresponde
a las pérdidas acumuladas, por lo cual no hay lugar a controversia al respecto,
como pretende plantearlo la recurrente.
Dicho pronunciamiento es claro en señalar que su procedencia depende de que
exista una renta líquida
suficiente para disminuir el valor de la alícuota por
pérdidas fiscales objeto de compensación.
Indica que esta conclusión fue el producto de una interpretación de los artículos
147 y 351 del E.T. de los cuales el primero autoriza la deducción por pérdidas
dentro de los cinco años siguientes al período objeto del mismo y el segundo,
señala con claridad que la compensación por tal concepto debe efectuarse de la
utilidad.
De lo anterior concluye que no es posible dar a dicho rubro el tratamiento de las
deducciones ordinarias, entre otras razones, porque éstas contribuyen a la
depuración de los ingresos en la obtención de la renta en los términos en que
están definidas por los artículos 104 y siguientes del E.T., carácter que no puede
atribuírsele a las pérdidas, las cuales son consideradas como deducciones pero
no para tal depuración sino para efectos de la compensación autorizada en el
artículo 147 en concordancia con el 351 ib., es decir bajo un tratamiento especial.
CONSIDERACIONES DE LA SALA
En los términos del recurso de apelación interpuesto por la parte demandante
corresponde a la Sala determinar si las pérdidas fiscales de años anteriores a
aquel en que se realizó la declaración del impuesto sobre la renta y
complementarios, son deducibles de la renta bruta, como sostiene la recurrente, o
compensables de la renta líquida como lo consideraron la Administración, el a quo
y la delegada del Ministerio Público.
Dentro de un período fiscal, puede ocurrir que los ingresos netos sean superiores
a los costos y gastos en que se incurrió para la obtención de la renta, caso en el
cual esa diferencia constituye la utilidad o renta líquida. Por el contrario puede
suceder que los últimos sean superiores y se tiene entonces como resultado una
pérdida fiscal. Lo anterior
significa que sólo cuando esa operación se ha
efectuado puede hablarse de utilidad o pérdida del respectivo ejercicio.
El artículo 147 del Estatuto Tributario en concordancia con el 351 ib. consagra un
beneficio tributario a favor de las sociedades según el cual pueden compensar las
pérdidas fiscales ajustadas por inflación de un período gravable con las rentas o
utilidades que obtuvieren dentro de los cinco años o períodos gravables
siguientes.
El artículo 147 del Estatuto Tributario en la forma que regía en el año 1996
disponía:
“Artículo 147. Deducción de pérdidas de sociedades. Las sociedades
podrán compensar las pérdidas fiscales sufridas en cualquier año o
período gravable, con las rentas que obtuvieren dentro de los cinco
períodos gravables siguientes. Las pérdidas de las sociedades no
serán trasladables a los socios.
Parágrafo. A partir del año gravable de 1992, los contribuyentes a
quienes se les aplica el Título V de este Libro, tomarán como
deducción dichas pérdidas ajustadas por inflación de conformidad con
lo dispuesto en dicho Título.”
Artículo 351.—Compensación de pérdidas. Las pérdidas registradas
al finalizar un ejercicio gravable, se podrán compensar con las
utilidades de los cinco (5) años siguientes. Para tal efecto, en el año
en que se compensen dichas pérdidas se tomarán ajustadas por
inflación, de acuerdo con el PAAG. En este caso, deberán efectuarse
los ajustes correspondientes a la cuenta de revalorización del
patrimonio.”
De las normas trascritas, que deben interpretarse sistemáticamente, se observa
que si bien el artículo 147 utilizó la expresión genérica de “rentas”, el artículo
361 que también se refiere a la compensación por pérdidas registradas en un año
gravable, contiene el vocablo “utilidades”,
término que en el régimen del
impuesto sobre la renta significa lo mismo que “renta líquida”: o sea que Renta
bruta menos las deducciones o gastos necesarios para la producción de la renta.
Lo anterior evidencia que el legislador si hizo la distinción respecto de la clase de
renta sobre la cual puede hacerse la compensación de las pérdidas fiscales
sufridas en un período no mayor a los cinco años gravables: la renta líquida.
Lo que pretende la apoderada de la actora además de distorsionar el concepto
de utilidad dentro de un periodo gravable, es incongruente, pues en lugar de
evaluar el comportamiento económico de una sociedad durante una vigencia
fiscal, para con base en el resultado determinar si es factible solicitar la
compensación en comento, contamina los elementos de la operación al restar de
la renta bruta las pérdidas de los años anteriores, cuando aún
no se ha
establecido si en la respectiva anualidad se obtuvieron utilidades y de contera
prorrogar el plazo máximo de los cinco años previsto en la norma.
De otra parte no se trata de negar el carácter de deducción que tienen las
pérdidas fiscales, sino de resaltar que el tratamiento tributario es diferente al de
las demás deducciones por cuanto la ley establece su compensación con las
utilidades de los cinco años siguientes, lo que implica necesariamente establecer
en primer lugar, si éstas existen y en segundo lugar si son suficientes para cubrir
las pérdidas que se pretenden compensar.
Si bien el artículo 24 de la Ley 785 de 2003 al modificar el artículo 147 del
Estatuto Tributario dispuso que las sociedades podrán compensar las pérdidas
fiscales ajustadas por inflación, con las rentas líquidas ordinarias que
obtuvieren dentro de los ocho (8) períodos gravables siguientes, no puede
inferirse de ello que sólo a partir del año 2003 la compensación se hace sobre la
renta líquida, pues como ya se advirtió, el artículo 351
del E.T. ya había
ordenado que se hiciera la compensación sobre la renta líquida al hablar de
“utilidades”, luego la nueva ley no introdujo al respecto cambio alguno, pues la
modificación consistió en ampliar el término para la compensación de cinco a
ocho años y establecer un máximo anual del 25% del valor de la pérdida fiscal,
sin perjuicio de la renta presuntiva del ejercicio.
En el subexamine la pérdida solicitada como deducción (renglón 71) tenía un
valor de $962.773.000 mientras la renta liquida era de $32.368.000, lo que hacía
imposible la compensación solicitada en el año gravable de 1996, razón por la
cual la Administración admitió este valor como el máximo a llevar como
deducción por pérdidas, y rechazó la suma de $929.002.000 del total las
deducciones solicitadas por no poder deducirse de la renta bruta, actuación que
de conformidad con lo expuesto se ajusta a los parámetros previstos en artículos
147 y 351 del Estatuto Tributario.
De otra parte la recurrente sostiene que el formulario oficial para la declaración del
impuesto de renta correspondiente al año gravable de 1996, determina que las
pérdidas de años anteriores son deducibles de la renta bruta, y ello fue lo que la
contribuyente obedeció.
Al respecto observa la Sala que ante la instancia este es un hecho nuevo por
cuanto no se invocó en el libelo demandatorio, por lo cual ni la demandada tuvo
oportunidad de controvertirlo en la contestación de la demanda ni el a quo de
analizarlo.
El recurso de apelación al tenor del artículo 350 del C.P.C., tiene por objeto que el
superior estudie la cuestión decidida en la providencia de primer grado y la
revoque o reforme. Como se trata de un nuevo examen sobre el asunto debatido
ante el a quo, en la sustentación del recurso no se puede aducir elementos de
juicio fácticos y jurídicos, diferentes a aquellos que tuvo a su alcance el juez de
primera instancia.
Exponer argumentos en el recurso de alzada que, como en este caso, no se
plantearon en la demanda, implicaría que el superior ya no revise el contenido y la
decisión de la sentencia de primer grado sino que estudie y se pronuncie por
primera vez sobre el hecho alegado, lo que desnaturaliza el recurso de apelación,
infringe además el principio de lealtad procesal que debe regir la actuación de las
partes, pues se afecta el derecho de defensa de una de ellas por los
planteamientos no alegados en la instancia objeto del reexamen. Además, el
nuevo argumento equivale a una corrección o adición de la demanda por fuera de
la oportunidad procesal para ello.
Sobre la pretensión subsidiaria advierte la Sala que tiene ese carácter respecto
del restablecimiento del derecho, pero teniendo en cuenta que no procede la
nulidad de la actuación administrativa, no hay lugar a que aquélla prospere.
Así las cosas, no hay fundamento legal para revocar la sentencia apelada y
procede en consecuencia su confirmación.
En mérito de lo expuesto, el Consejo de Estado, Sala de lo Contencioso
Administrativo, Sección Cuarta, administrando justicia en nombre de la República
y por autoridad de la ley,
F A L L A :
CONFÍRMASE la sentencia apelada.
SE RECONOCE al Doctor ENRIQUE GUERRERO RAMÍREZ como apoderado
de la entidad demandada.
Cópiese, notifíquese y comuníquese. Devuélvase el expediente al Tribunal de
origen. Cúmplase.
Esta providencia fue estudiada y aprobada en la Sesión de la fecha.
MARÍA INÉS ORTIZ BARBOSA
Presidente de la Sección
LIGIA LÓPEZ DÍAZ
GERMÁN AYALA MANTILLA
JUAN ÁNGEL PALACIO HINCAPIÉ
RAUL GIRALDO LONDOÑO
Secretario
APODERADOS:
DEMANDANTE: CLAUDIA PATRICIA CORCHUELO BERNAL
DEMANDADA: ENRIQUE GUERRERO RAMÍREZ
ANA ROSA SUAREZ VALBUENA
PRIMERA INSTANCIA
M.P. DRA. STELLA JEANNETTE CARVAJAL BASTO
TRIBUNAL ADMINISTRATIVO DE CUNDINAMARCA
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