27/03/05 – LA VOZ DEL INTERIOR – CBA. MÁS TRANQUILO, JORGE ROJAS ROMPERÁ HOY SU SILENCIO “No somos ambulancia, pero la llevamos”, bromeó Jorge Rojas, ayer, en diálogo telefónico con este medio, consultado acerca de su estado de ánimo tras la sorpresiva noticia del alejamiento de Los Nocheros. “Estoy bien”, agregó, y dijo sentirse más tranquilo ahora para hablar sobre la separación del grupo, tras varios días de silencio. Desde el viernes pasado, cuando la noticia sorprendió a todos, el único pronunciamiento del músico había sido a través de una carta que escribió a los fans del conjunto folklórico más exitoso de los últimos años, en la que explicaba los motivos por los que se produjo esta suerte de “divorcio”, como él mismo la definió. Por el lado de Los Nocheros, que continuarán con los otros tres integrantes, y se sumará Álvaro Teruel en el lugar que deja Rojas, la voz cantante fue la de Kike Teruel. Para hoy, Rojas se comprometió a dar una entrevista a este medio, y también eligió la tarde para hablar con Rony Vargas, por Cadena 3, desde las 16. De esta forma, el músico que iniciará su carrera solista ofrecerá su visión de la ruptura, explicará los motivos que lo llevaron a tomar esta decisión, y los proyectos que se le abren de aquí en adelante, entre ediciones como solista y como productor de discos de otros artistas, tarea que viene desarrollando desde hace tiempo (por ejemplo, con El Chaqueño Palavecino). El adiós Los Nocheros realizarán en la Bombonera, el 30 de abril, un último concierto con la formación más exitosa del conjunto en su historia. Será para despedir a Rojas y al mismo tiempo recibir a Álvaro Teruel, hijo de Mario y sobrino de Kike. Álvaro tiene 18 años, y según el sitio web del grupo –www.losnocheros.net–, es “una nueva voz ciento por ciento nochera, que nació cuando el cuarteto ya se había consagrado”. La actuación en la cancha de Boca generó cierto malestar en las fanáticas locales, que por las radios hicieron saber la tristeza y la decepción porque los músicos no eligieron Córdoba como el punto para la despedida. En Córdoba, el grupo vivió su consagración (Festival de Cosquín, en 1994), y de alguna manera se catapultó desde aquí como un fenómeno nacional que, con nueve discos editados, vendió más de dos millones de copias. También en Córdoba protagonizaron el peor incidente de su historia, con el playback en el Estadio Córdoba, en diciembre de 2003. “Crecí y necesité cambiar” Jorge Rojas llega a la casa de carnes donde se había pautado la entrevista y, no bien responde el saludo afectuoso de los mozos, entra de lleno a explicar las razones de su alejamiento de Los Nocheros, el grupo folklórico más exitoso de los últimos 20 años. En rigor, algo había intentado un rato antes en una recorrida mediática, que terminó reducida a la lectura de la carta de despedida que este salteño de 30 y pico no vacila en calificar como “documento histórico”. El viernes santo lo inhibe de la parrillada, así que ordena salmón y empieza el monólogo: “La decisión ha sido mía. Entré al grupo admirando su sonido y como un gurí cantor. Era un crío que llegaba a cantar en un grupo ya formado. Y a medida que ha pasado el tiempo, sentí, en primera instancia, que me encontraba con la interpretación; es decir, a sentir lo que cantaba. A eso, lo he ido recogiendo a medida que han pasado los discos. Y como en el ambiente de Los Nocheros mandan la superación y los desafíos, empecé a sentir la necesidad de escribir”. “Eso ha ido generando un cambio profundo dentro de mí –agrega–. Nunca imaginé que iba a tener una opinión tan formada sobre autores, compositores e intérpretes. Esas opiniones y criterios marcan diferencias con respecto a tus compañeros. Todo desemboca en una sola cuestión: últimamente, mis puntos de vista artísticos con respecto a Los Nocheros tendían a mover una estructura. Estructura que es de Mario Teruel, el arreglador y dueño del sonido. Siempre hay diferencias en un grupo, pero cuando crecés y empezás a formar tu propio universo, te cuesta aceptarlas y seguir como si nada”. –Entonces, ¿la ruptura es puramente artística? –Sí, y la he manifestado por necesidad y haciendo gala de transparencia y respeto. Es que a mí me han formado Los Nocheros. Nunca nos hemos levantado la voz en una discusión; siempre nos hemos tratado con respeto y admiración el uno por el otro. Ese manejo me ha formado; entonces, con el mismo respeto me he dirigido a ellos a la hora de comunicarle mi salida. Seguir, hubiera sido mentiroso de mi parte. Seguir en este grupo con todo el éxito que tiene, hubiera sido cómodo. Elegí ser honesto conmigo y con mis amigos. –¿Ya mirás hacia adelante? ¿Cómo será el Jorge Rojas solista? –Primero, quiero cerrar este ciclo, concentrarme en lo que queda, que consiste en el show de despedida. Mañana (por hoy) viajo a Chile para cantar con los chicos. Disfrutaré a pleno esta etapa. Porque si bien las diferencias existen, siempre prevalecerá la amistad. Mentirnos, no va. Anoche me ha llamado Rubén (Ehizaguirre) para ver cómo va todo con respecto a mi decisión. Ese gesto fue maravilloso. Me ha dado la tranquilidad de saber que las cosas, con respecto a ellos, siguen igual. Estoy terminando uno de los amores más profundos de mi vida, lleva un tiempo el duelo. Enamorarme de nuevo llevará otro. Para ver qué quiero, tengo que analizar la canción que siento, el arreglo. Tengo que pararme frente a las cosas que hice y estudiar. –¿Pero qué intuís? –Como autor y compositor, revisando mis cosas, o mis producciones para el Chaqueño o Soledad, me di cuenta de que toco una parte muy tradicional del folklore. Pero, por otro lado, también he compuesto canciones como No saber de ti o Ausencias que rondan el pop romántico. Tengo que buscar en el medio de todo eso. –En esta nueva etapa, ¿vas a alternar con Álvaro Teruel? –No. En Chile, por ejemplo, cantaré en el marco de un show de Los Nocheros, producto de compromisos anteriores. El único que compartiremos con Álvaro será el de mi despedida y el de su bienvenida. Los detalles los hablaremos mañana (por hoy). Vamos a pasar tres días juntos analizando detalles. –¿Escuchaste cantar a Álvaro? –A Alvarito lo he tenido en la falda, pero de su crecimiento artístico sé sólo por relatos. Sé que cantaba en las peñas de Salta y que estaba estudiando comedia musical. Recién en el show de Boca sabré cómo canta. –Mirando hacia atrás, ¿cuándo te diste cuenta de que Los Nocheros iban a llenar estadios y ser exitosos? –Nunca tomé conciencia de nada. Las cosas se fueron dando y las he asimilado naturalmente. Aun en las épocas bisagra como la de Signos. ¿Sabés cuándo me di cuenta de algo con respecto al fervor? Con el incidente del playback. Fue entonces cuando me acordé por qué estoy en esto. Me pregunté qué estaba haciendo y recordé que entré a Los Nocheros para cantar, justo lo que no estaba haciendo. Y si bien puede ser que fuera un hecho desafortunado, las condiciones técnicas estaban para hacer un concierto en vivo. –Con el grupo pasaste de ser un salteño buen mozo a un sex symbol. –Pero entre tanta pasión, he aprendido a tener dudas, temor. Mi vanidad no me aisló ni me hizo más fuerte.