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Sistemas mediáticos comparados

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Sistemas mediáticos comparados: tres modelos de relación entre los
medios de comunicación y la política
Sistemas mediáticos comparados: tres
modelos de relación entre los medios de
comunicación y la política
de Daniel C. Hallin, Paolo Mancini
Tema(s)
política, análisis comparativo,
sistemas mediáticos
Edición original en inglés
Comparing Media Systems:
Título original Three Models of Media and
Politics
Editorial
País
Cambridge University Press
Estados Unidos
Fecha
de
2004
publicación
Formato
Libro en papel
Páginas
342
ISBN
978-0-521-54308-8
OCLC
443366685
Edición traducida al español
Editorial
País
hacer
España
Fecha
de
2008
publicación
Páginas
304
ISBN
9788496913127
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Sistemas mediáticos comparados: tres modelos de relación entre los
medios de comunicación y la política (2004), de Daniel C. Hallin y Paolo
Mancini, es un estudio pionero en el campo de la investigación internacional
comparativa del sistema de medios de comunicación. El estudio compara los
sistemas de medios de comunicación de 18 democracias occidentales,
incluyendo nueve países del norte de Europa (Austria, Bélgica, Dinamarca,
Finlandia, Alemania, Países Bajos, Noruega, Suecia y Suiza), cinco países
del sur de Europa (Francia, Grecia, Italia, Portugal y España) y cuatro países
del Atlántico (Canadá, Gran Bretaña, Irlanda y los Estados Unidos de
América).
El marco conceptual desarrollado en este estudio resultó ser una
contribución[1] importante para el campo de la investigación comparativa de
los sistemas de comunicación, ya que proporcionó un enfoque sistemático y
pertinente mediante el cual analizar las diferencias y similitudes de las
relaciones entre los medios de comunicación y la política.
Desde la publicación del libro de Hallin y Mancini en 2004 se ha mantenido
una vívida discusión académica (Desarrollos recientes), en particular en lo
que respecta a la adecuación del marco que sugirieron para entender las
variaciones entre los diferentes sistemas de todo el mundo, localizados en
diferentes contextos culturales, sociales, y/o políticos. Como consecuencia,
se puede afirmar un enorme progreso en el campo de la investigación
comparativa de sistemas de comunicación.
Contextualización
Investigación comparativa de los sistemas de comunicación
El campo de la investigación comparativa de sistemas de comunicación tiene
una larga tradición que se remonta al estudio Four Theories of the Press, que
comenzaron Siebert, Peterson y Schramm en 1956. Este libro fue el origen
del debate académico sobre la comparación y la clasificación de los sistemas
de comunicación[2], considerando que estaba sesgado[3] normativamente y
muy influenciado por las ideologías de la época de la Guerra Fría[4]. A pesar
de que este enfoque ha sido a menudo criticado[5] (por ejemplo, debido a su
etnocentrismo, su estructura inconsistente, tipologías cuestionables, o su
escasa base empírica del análisis[6]), supuso un punto de partida para
posteriores teorías[7][8]normativas de los medios de comunicación y el
desarrollo de este campo.
La investigación comparativa de sistemas de comunicación ha sido objeto de
varios cambios desde su creación[9]. El número de categorías para describir
los sistemas mediáticos creció y alcanzó enfoques más complejos. Otra
tendencia es que los investigadores se implican en los sistemas políticos de
forma más intensa para explicar y comparar los sistemas de medios de
comunicación. Un progreso más fundamental es el giro del enfoque
normativo a uno de base empírica.
Todavía hay en varios países problemas de estudios comparativos de medios
de comunicación que se deben solucionar. La validez del procedimiento de
muestreo del país es uno de ellos, además de la definición adecuada del
alcance de la comparación para satisfacer las características nacionales
específicas de los casos, y la definición de indicadores adecuados como base
para la comparación[10].Además, los modelos desarrollados son todavía
relativamente estáticos, pues no son capaces de describir adecuadamente los
cambios y los medios de comunicación en línea se han descuidado en gran
medida, aunque su importancia ha ido en aumento desde finales de 1990.[11]
Sin embargo, los estudios de sistemas de medios de comunicación
comparativos son un instrumento importante para los fenómenos de
comunicación contemporáneos en estudio. El diseño comparativo es un
puente entre los estudios tradicionales y los nación-centrados en los sistemas
de medios de comunicación y los nuevos medios de comunicación, así como
las perspectivas[12] de la globalización. Jakubowicz señala que los análisis
del sistema de medios de comunicación comparativa son vistos
contemporáneamente como el enfoque clave para entender los procesos de
globalización de los medios de comunicación.[13]
Clasificación sistemática del enfoque
La investigación de la comparación de los sistemas de comunicación es un
posible enfoque para estudiar los procesos de comunicación transnacionales
y el cruce de fronteras en todo el mundo. Una sistematización muy útil y
heurística del amplio campo de la comunicación transnacional y el cruce de
fronteras proviene de Wessler y Brüggemann (2012)[14] (véase también
Dimensiones de análisis). De acuerdo con esta heurística, el enfoque de
Hallin y Mancini puede ser identificado y localizado como una combinación
específica de los componentes a lo largo de estas tres dimensiones de
análisis. Su perspectiva de análisis se centra en la comparación de los
sistemas de medios de comunicación dentro de las democracias occidentales.
Por consiguiente, su nivel de análisis se centra en los sistemas de medios de
comunicación en el contexto de los estados nacionales. Su objetivo principal
es la relación medios-política, principalmente a nivel de las estructuras; pero
además de eso, consideran todos los objetos de análisis para obtener una
abarcadora comprensión de estas relaciones.
Objetivos
Para Hallin y Mancini era fundamental desarrollar un marco conceptual
unificado para la comparación de sistemas de medios de comunicación. Se
centraron en crear una nueva teoría en vez de en probar otras anteriores, ya
que las Cuatro Teorías sobre la Prensa que prevalecían hasta entonces y sus
subsecuentes modificaciones normativas posteriores mostraron deficiencias
para analizar correctamente los medios de comunicación actuales. Por
consiguiente, Hallin y Mancini se centraron en un estudio empírico que
consistía en “tratar estos sistemas, no como ideales abstractos, sino como
formaciones sociales concretas que se desarrollan en unas condiciones
históricas particulares.”[15] Hallin y Mancini, en un primer momento,
eligieron un diseño de “los sistemas más similares”, es decir, que consistía
en comparar sistemas parecidos en cuanto a estructura y funcionamiento para
comprender en qué aspectos diferían unos de los otros y de este modo,
descubrir características específicas de cada uno de los sistemas. Al seguir
este diseño, conceptualizaron dimensiones que contenían variables
independientes para analizar las similitudes y diferencias que presentaban
los 18 países donde se realizó el estudio. Su objetivo era encontrar en su
muestra patrones más o menos semejantes que se pudieran unificar,
posiblemente, en un tipo ideal en términos conceptuales de Max Weber.
Desde que las dimensiones y los modelos resultantes abarcaron las relaciones
entre los sistemas de medios de comunicación y los sistemas políticos del
mundo occidental, Hallin y Mancini no reclamaron ninguna validez (lógica)
universal de su trabajo. Así pues, se debe volver a conceptualizar para
conocer las condiciones específicas de la relación entre los medios y la
política en el mundo occidental.[16]
El marco propuesto por Hallin y Mancini
El marco conceptual de Hallin y Mancini[17] se conforma de cuatro
dimensiones: la estructura de los medios de comunicación, el paralelismo
político, el profesionalismo periodístico, y la intervención estatal en los
medios de comunicación; y en cuanto a las cinco dimensiones: el papel del
Estado, el tipo de democracia (democracia por consenso frente por
mayoría), el tipo de pluralismo (pluralismo individual frente a pluralismo
organizado), el grado de autoridad racional-legal, y el grado de pluralismo
(pluralismo moderado frente a pluralismo polarizado) haciendo referencia
a los contextos políticos de los medios de comunicación. Según la
organización específica de cada una de las variables en estas dimensiones,
Hallin y Mancini conceptualizaron los tres modelos de los medios de
comunicación y la política.
Dimensiones: medios de comunicación
La estructura de los mercados de comunicación[18]
La estructura de los medios de comunicación está íntimamente ligada con el
desarrollo delmedio de comunicación de masas. Los autores subrayan
diversas variables que se pueden utilizar para describir las características de
la prensa escrita:








La magnitud de la tirada (impresión)
La relación entre los periódicos y los lectores (la élite frente a la
orientación de la masa)
Las diferencias de género que llegan a contener los periódicos
La relativa importancia que tienen los periódicos y la televisión como
fuentes de noticias
La ratio local, regional, y nacional de los periódicos
El grado de una separación determinante entre la prensa
sensacionalista y la prensa de calidad
La segmentación de los mercados de telecomunicaciones; regional o
lingüística
La influencia de los países fronterizos en los medios nacionales
Paralelismo político[19]
El paralelismo político se refiere “al hecho de que, en algunos países, los
medios de comunicación tienen distintas orientaciones políticas, mientras
que en otros países no es así.”[20] Los autores establecieron 5 factores o
indicadores para evaluar las medidas del paralelismo político:






La influencia de la orientación política en el contenido de los medios
de comunicación
La tendencia de los representantes de los medios a formar parte de la
vida política
Partidismo de la audiencia mediática
El papel de los periodistas respecto a su posicionamiento y función
(p.ej. periodistas, abogados frente a árbitros neutrales; opinión y
orientación frente a la opinión y posicionamiento del estilo del
informe; separar frente a mezclar los comentarios y la información)
Pluralismo interno (p.ej. tratar diferentes opiniones y perspectivas en
un solo medio) o pluralismo externo (es decir, tratar diferentes
opiniones y perspectivas en una filial de los medios (p.ej.el sistema de
prensa escrita))
La regulación de la radiodifusión pública (p.ej. controlada por el
gobierno, aislada del control político directo, representación
proporcional de los partidos políticos o grupos sociales relevantes)
El profesionalismo periodístico[21]
El profesionalismo referencia a la continua independencia a instrumentalizar
el periodismo:



Grado de autonomía
Desarrollo de distintas normas y reglas profesionales (p.ej. rutinas
prácticas o principios éticos)
El posicionamiento del servicio público respecto a los periodistas (es
decir, el posicionamiento hacia el servicio ético o público en lugar de
los intereses de cada persona en particular)
El papel del Estado[22]
Esta dimensión enfatiza el poder que tiene el sistema político en reorganizar
la estructura y el funcionamiento de los medios de comunicación. “Pero
existen diferencias considerables tanto en el grado participación del Estado
como en las formas que adopta.”[23] Hallin y Mancini utilizan las siguientes
variables para tratar esta cuarta dimensión:





Censura u otro tipo de presión política
Fundación de los medios con subsidios económicos
Organizaciones de propietarios de los medios-o telecomunicaciones
Disposición del reglamento para los medios (leyes, licencias, etc.)
El Estado como fuente de información y “principal definidor” de
noticias
Por último, cabe decir que la interrelación de estas cuatro dimensiones es
compleja. Se deben evaluar por medios empíricos por cada uno de los casos
nuevos bajo objeto de estudio. En consecuencia, podrían “influenciar unos a
otros en cuestiones importantes, pero también variar de forma
independiente.”[24]
Dimensiones: contexto político
Como siguiente paso, Hallin y Mancini identificaron otras cinco
dimensiones esenciales a la hora de evaluar los contextos políticos de los
medios de comunicación. Hallin y Mancini tomaron conceptos relevantes de
la literatura sobre la política comparada y la sociología política a fin de
comprender mejor las influencias políticas sobre el desarrollo de los medios
de comunicación. Las dimensiones resultantes se presentan como
dicotomías, pero simplemente son polos diferentes de un conjunto.
La primera dimensión es la del papel del Estado.[25] La distinción entre las
democracias liberales y las democracias del Estado de bienestar
conceptualiza esta dimensión. La principal diferencia entre estas dos
categorías es la intervención económica del Estado (p.ej. financiación contra
mercado libre). Esta diferencia toma forma en la relativa importancia de la
empresa privada o de la institución social dentro del sistema político en
cuestión.
Otra dimensión dicotómica importante está etiquetada como democracia de
consenso contra democracia mayoritaria.[26] Los sistemas de democracia
mayoritaria contienen dos partidos políticos dominantes, y debido al sistema
de votación de la mayoría simple, el partido político vencedor realmente
concentra su poder político de modo que haya una distinción clara entre el
gobierno y la oposición. Además, el Consejo de Ministros influencia
predominantemente los procesos de decisiones políticas. Por el contrario, el
modelo de decisión por consenso comprende un sistema multipartidista que
está basado en el principio de alternancia en el poder según la representació
proporcional de modo que el compromiso y la cooperación entre las fuerzas
contrarias sean centrales. Además, existe una clara separación entre el poder
legislativo y el poder ejecutivo.
La tercera dimensión supone la distinción entre pluralismo individual y
pluralismo organizado[27] resp. liberalismo y corporativismo. El pluralismo
individual se define como la organización de la representación política "en
términos de la relación entre las instituciones del gobierno y los ciudadanos,
junto a una multiplicidad de ‘intereses especiales’”.[28] Por otro lado, la
fijación en los grupos sociales organizados es más importante dentro de los
sistemas de pluralismo estructurado. Por lo consiguiente, el corporativismo
incluye la "integración formal de los grupos sociales al proceso político".[29]
Hallin y Mancini identificaron la distinción entre la autoridad racional-legal
y el clientelismo político[30] como otra dimensión crucial. Siguiendo a Max
Weber, Hallin y Mancini usaron el término "autoridad racional-legal" en su
sentido de forma de gobernanza cuya influencia principal se mantiene a
través de un reglamento formal y universal, es decir, un aparato
administrativo independiente y autónomo no afectado por intereses políticos
y económicos o lobbismo. Este aparato es la institución principal de un
eficiente sistema racional-legal. En cambio, la orientación sobre los intereses
comunes es mucho más débil dentro de los sistemas de clientelismo debido
a que los intereses individuales y las relaciones privadas son las fuerzas
principales que mantienen la organización social. Por consiguiente "los
patrones son los que controlan el acceso a los recursos sociales distribuidos
a los clientes a cambio de deferencia y distintas formas de apoyo”.[31]
La última dimensión está conceptualizada por las distinciones entre el
pluralismo moderado y el pluralismo polarizado.[32] Las características
principales del pluralismo polarizado son el poco consenso, la cuestionable
legitimidad de las organizaciones políticas o de los sistemas políticos, y las
profundas divisiones dentro del panorama político. Un indicador importante
es la existencia de los partidos y facciones antisistema. En comparación con
el pluralismo polarizado, el pluralismo moderado está caracterizado
principalmente por tendencias más fuertes hacia el centro, menores
diferencias ideológicas entre los partidos políticos, mayor aceptación de los
sistemas políticos, y mejores oportunidades de lograr un consenso durante
controversias políticas.
Los tres modelos de relación entre los medios de comunicación y la
política
Mediante el uso dimensiones anteriormente mencionadas, Hallin y Mancini
dedujeron y conceptualizaron tres modelos ideales de relaciones entre los
medios de comunicación y la política (‘ideal’ según Max Weber). Hallin y
Mancini pudieron identificar patrones específicos por regiones geográficas
que fueron cruciales para el etiquetado de los modelos individuales:
Los tres modelos: Características del Sistema de los Medios de
Comunicación[33]
Modelo
Noreuropeo
o
Modelo
Corporativista
Mediterráneo o Democrático
Modelo Liberal o
Pluralista
Austria, Bélgica, Noratlántico
Polarizado
Dinamarca,
Reino
Unido,
Dimensiones
Francia, Grecia, Finlandia,
Estados Unidos,
Italia, Portugal, Alemania,
Canadá, Irlanda
España
Holanda,
Noruega, Suecia,
Suiza
periódicos
de
periódicos de alta
circulación
periódicos de baja circulación;
mediana;
circulación;
desarrollo
desarrollo
La
Industria
prensa orientada temprano de la
temprano de la
Periodística
políticamente
prensa
de
prensa comercial
hacia las élites
circulación
de
circulación
masiva
masiva
alto paralelismo pluralismo
prensa comercial
político;
externo
neutral;
Paralelismo
pluralismo
especialmente en periodismo
Político
externo,
la
prensa orientado a la
periodismo
nacional;
información;
orientado
al históricamente
pluralismo
comentario;
una fuerte prensa interno (con la
[34]
parlamentario o partidista; cambia excepción
del
modelo
del hacia
prensa pluralismo
[35]
gobierno
de neutral comercial; externo en el
control de la sistema
de Reino
Unido);
difusión ; sistemas política
de modelo
[37]
de política sobre la difusión
con profesional[38] de
difusión[36]
autonomía
la difusión del
sustancial
gobierno; sistema
formalmente
autónomo[39]
fuerte
profesionalización fuerte
profesionalizació
débil; profesionalizació
Profesionalizació más
n; autorregulación
instrumentalizació n; autorregulación
n
no
n
institucionalizada
institucionalizada
fuerte
fuerte
intervención del
intervención del Estado pero con
dominados por el
Estado; subsidios protección a la
mercado (con la
a la prensa en libertad de prensa;
excepción
del
Papel del Estado Francia e Italia; subsidios a la
fuerte
sistema
de prensa,
en los Medios de periodos
público
de
particularmente
Comunicación censura
radiodifusión en
"desregulación no- fuerte
en
el Reino Unido e
controlada"[40]
Escandinavia;
Irlanda)
(excepto
en fuerte
servicio
Francia)
público
de
radiodifusión
Los tres modelos: Características del Sistema Político[41]
Europa
del
Modelo
Norte/Central o
Mediterráneo
o Modelo
Atlántico Norte o
pluralista
Corporatista
Modelo Liberal
Democrático
Reino
Unido,
Dimensiones polarizado
Francia,
Grecia, Austria, Bélgica, Estados Unidos,
Italia,
Portugal, Dinamarca,
Canadá, Irlanda,
España
Finlandia,
Alemania,
Holanda,
Noruega, Suecia,
Suiza.
Temprana
democratización;
Historia
Temprana
tardía
pluralismo
Política;
democratización;
moderado
Patrones de democratización;
pluralismo
Conducta y pluralismo polarizado (excepto
moderado
Alemania, Austria
Consenso
hasta el 1945)
Consenso o
principalmente
principalmente
ambos
Gobierno
Consenso
Mayoritario
Mayoritario
pluralismo
predominio de la
organizado;
representación
Pluralismo
pluralismo
historia
del individual sobre el
individual
organizado;
pluralismo
pluralismo
frente
a
importante papel de
segmentado;
organizado (sobre
Pluralismo
los partidos políticos
corporativismo
todo en Estados
Organizado
democrático
Unidos)
dirigismo,
fuerte
intervención
del fuerte Estado de
liberalismo:
un
Estado y los partidos Bienestar;
Estado
de
Papel
del en la economía; intervención
Bienestar
más
períodos
de significante
del
EStado
débil, sobre todo
autoritarismo;fuerte Estado
en
la
en Estados Unidos
Estado de Bienestar economía
en Francia y en Italia
desarrollo más débil
de
la
Autoridad fuerte desarrollo fuerte desarrollo
Autoridad
Legal-Racional
de la Autoridad de la Autoridad
Legal(excepto en Francia); Legal-Racional Legal-Racional
Racional
clientelismo
Restricciones
Hallin y Mancini resaltan las restricciones[42] de los tres modelos ya que se
deben tener en cuenta a fin de no sobreestimar la validez y significancia de
ellos. En primer lugar, ellos se centran en los Estados Nación y este nivel de
análisis permite una perspectiva específica sobre las relaciones entre los
medios y la política pero deja de lado otros hechos relevantes (por ejemplo,
los desarrollos transnacionales del mercado de los medios de comunicación
en Europa). Otro asunto importante es que los casos que constan de modelos
simples cambian radicalmente (especialmente en el modelo liberal). Como
consecuencia, los modelos muestran un amplio abanico de casos en los que
su distinción se enturbia. Además, los medios de comunicación de los países
analizados pueden no ser homogéneos (por ejemplo, las diferencias
estructurales entre los sistemas de impresión y los sistemas de emisión en
Alemania). Debido a las diferencias entre los países y las interferencias entre
ellos, resulta difícil tratar con los 18 países como un único caso ya que
dependen los unos de los otros y se influencian entre ellos. Por último,
destaca la actividad de los medios de comunicación porque no pueden
transformarse en entidades estáticas. Por lo tanto, los medios de
comunicación seguirán evolucionando y habrá cambios a raíz de estos
desarrollos, así que es necesario una vez más el hecho de reconsiderar las
características de dichos modelos. Y por esto, Hallin y Mancini resaltan en
otros debates que no pretenden que sus modelos sean tipologías universales
que puedan aplicarse a otros casos mecánicamente.[43][44][45] En lugar de eso,
sugieren que se centren en sus dimensiones y en su utilidad y adaptación para
analizar otros medios de comunicación de una manera adecuada - por
ejemplo, en relación a los medios de comunicación de Europa del Este Hallin
y Mancini proponen que el papel del Estado coja más peso y sobre todo el
papel de la sociedad civil con el fin de que puedan entender estos sistemas
de una manera apropiada.
Tesis sobre la convergencia
Al final de su libro,[46] Hallin y Mancini hablan sobre la tesis de la
convergencia o tesis de la homogeneización. Las bases de su argumento
constan de la observación de diferentes procesos de transformación que
tienen lugar en Europa. Los procesos más importantes son la integración
europea, políticamente igual en relación a los medios de comunicación (por
ejemplo, las leyes de los medios de comunicación europeos), la disminución
de los grupos de partidos políticos tradicionales, la influencia americana
sobre la profesionalización del periodismo y, por último, la comercialización
de los mercados de los medios de comunicación en Europe. Estos son los
motivos principales por los que Hallin y Mancini concluyen que los países
de Europa pueden encaminarse hacia el modelo liberal. Van incluso un paso
más allá y plantean la hipótesis de que el núcleo de las fuerzas de la
homogeneización o proceso de convergencia pueden ser válidos en otras
partes del mundo. Sin embargo, Hallin y Mancini destacan que también
deben haber limitaciones en este proceso ya que los elementos de este
proceso están anclados a las diferencias estructurales entre los sistemas
políticos de todo el mundo.
Desarrollos recientes (más allá de mundo occidental)
Esta sección trata sobre temas y asuntos recientes porque aparecieron en un
debate escolar en pleno desarrollo sobre la utilidad del trabajo de hallin y
Mancini en otras ciudades, especialmente en las orientales:






Muchos estudios reflexionan sobre la naturaleza del modelo pluralista
polarizado y sobre su supuesta utilidad para muchos medios de
comunicación más allá del mundo occidental, por lo que parece ser un
modelo residual que sirve para todo.[47]
Un asunto relevante es la cuestión de si el modelo pluralista polarizado
incluye implicaciones normativas negativas (comparando con los
otros dos modelos) que se convertirían en un modelo inferior o peor
desarrollado.[48]
Muchos estudios ponen en duda la tesis de la convergencia porque
encuentran serias diferencias entre los casos que los estudios muestran
y aquellos en los que se centran Hallin y Mancini, por lo tanto
concluyen con que la globalización tendría mejor resultado por medio
de la hibridación que por medio de los métodos de convergencia. [49]
En relación a los medios de comunicación de occidente, Hardy, por
ejemplo, resalta el hecho de acabar con los problemas de la
concentración de la propiedad y los procesos culturales para aclarar y
conocer la complejidad de los procesos de convergencia.[50]
Se ha relacionado con la exclusión de nuevas tecnologías online y
medios influyentes que son vitales para entender los cambios en las
pautas de los medios de comunicación y sus hábitos de comunicación
correspondientes, tanto internos como externos.[51]Asimismo, Hardy
critica el rechazo hacia todos los tipos de medios de entretenimiento[52]
Uno de los principales debates trata el límite hasta el que las variables
que Hallin y Mancini tienen en cuenta para medir las dimensiones se
pueden adaptar a casos que no sean occidentales para cumplir sus
condiciones.[53]Otros critican la atención que han prestado Hallin y
Mancini en las relaciones entre los medios y la política porque esa
perspectiva no tiene en cuenta variables relacionadas. Por ejemplo,
contextos económicos o culturales.[54]
Respecto al desarrollo transnacional y global, las relaciones e
influencias alrededor del mundo, algunos investigadores se preguntan
si el análisis de un estado-nación aún resulta apropiado[55]. Por
ejemplo, Jakubowicz sostiene que este nacionalismo metodológico
(cf. Mihelj et al., 2008) es inapropiado ya que “los sistemas de medios
de comunicación ya no están exclusivamente ligados a ningún sistema
político en particular”[56]. Por otro lado Hardy apunta que “las
dimensiones del Estado en el ámbito político, legislativo, cultural y


social no disminuyen con la globalización”[57] y que “los sistemas de
comunicación en gran medida permanecen nacionales en organización
y enfoque”.[58]
También se debate la idoneidad sobre basarse en estructuras y
sistemas, como hicieron Hallin y Mancini, en lugar de tener en cuenta
medios más dinámicos y procesos que no pueden abarcarse
completamente por sistemas fijos.[59][60]
Hallin y Mancini decidieron utilizar una estrategia modelo o
tipificación para explicar ciertas coincidencias en sus casos. Otros
investigadores comentan que generalizar y abstraer conlleva riesgos
desde un punto demasiado cercano al comienzo de la investigación.[61]
Este debate refleja la situación en la que se encuentra la teoría de Hallin y
Mancini, ya que actualmente es “el marco analítico más desarrollado hasta
el momento para entender la relación entre los medios y el sistema
político”[62]. Como consecuencia, hay muchos estudios que aplican y adaptan
los parámetros a los casos que estudian.
Por ejemplo, Dobek-Ostrowska y sus colaboradores publicaron la edición
del volumen Sistemas mediáticos comparados. Ámbito europeo y global
(2010)[63] que contiene estudios comparativos en referencia o aplicando el
modelo de Hallin y Mancini para los medios en Europa oriental y central. Se
investigan casos prácticos de medios de comunicación en Israel, Polonia,
países bálticos, Brasil, Sudáfrica, Rusia, China y el mundo árabe y se utiliza
el modelo de Hallin y Mancini para hacer una reflexión metodológica
refiriéndose a los medios de comunicación de países no occidentales.[64]
Jonathan Hardy realizó una investigación más a fondo, en la que analizó las
implicaciones de la transformación de los procesos que moldean los medios
de comunicación contemporáneos. Tal y como hicieron Hallin y Mancini,
Hardy se centra en medios de comunicación de países democráticos
occidentales (actualmente 18 países) y adjunta su tesis de convergencia
mientras se centra en la impresión y la radiodifusión (principalmente
televisión)[65]. Elige cuatro paradigmas (concretamente: la teoría de
democracia liberal, el neoliberalismo, libertarianismo y la crítica de la
economía política) como un marco para examinar la relación entre los
medios y la política, los medios y los principios, la privatización de los
medios y los procesos de transnacionalización.
Además, la aproximación de Roger Blum (2005) es un intento de y completar
los modelos de Hallin y Mancini al añadir y modificar dimensiones
(desarrolló 9 dimensiones en vez de 4), clasificándolas como liberales,
reguladas, o entre esos dos extremos. Blum indentifica seis modelos de
sistemas mediáticos <refPara un resumen, cf. Jakubowicz (2010), pp. 4-
6.</ref>, pero no “explica cómo creó dichos modelos y por qué no es
necesaria ninguna otra combinación ni especificación”[66], así que el modelo
de Blum necesita aún soporte empírico.
Otros estudios se centran en un único aspecto del marco teórico y lo analizan
en detalle. Por ejemplo, Curran y sus compañeros (2009) estudian las
implicaciones del movimiento en relación a unos sistemas de comunicación
más orientados al mercado y comparan noticias y conocimientos públicos
sobre asuntos públicos en los diferentes sistemas de comunicación,
comprobando la hipótesis de que “los sistemas basados en el mercado (...)
impiden el ejercicio de una ciudadanía informada[67]
También hubo varias conferencias “desatadas” por el marco teórico de Hallin
y Mancini, por ejemplo la International Media and Communication
Conference “Comparing Media Systems: West Meets East” organizada por
el departamento de comunicación y periodismo de la Universidad de
Wroclaw (23–25 de abril de 2007), a la que más de 100 investigadores
llegaron[68] o conferencias iniciadas por Hallin y Mancini mismos en Perugia
en 2007 y en San Diego en 2009[69]
La investigación comparativa de los medios de comunicación es un
subcampo alentador e importante de comunicación transfronteriza mediada.
Y el marco conceptual de Hallin y Mancini ha contribuido a su consolidación
y progresión.[7
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