Los Colegios y su organización - CODEM. Ilustre Colegio Oficial de

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MADRID, AGOSTO 1933
Ano XXXIV
Num.299
BOLETIN DEL COLEGIO OFICIAL
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PRACTICANT[S
O[
y
M[OICINA
CIRUGIA
DE MADRII) Y SU PROVINCIA
Presidente de la Federación:
D A N T O N lOS. G lA R e I A DEL R E A L
Presidente del Colegio de Madrid:
D. M A N U E L G O N Z A.L E Z M O R A L E S
,
Director del Boletin:
D. J O S E S A A V E D R A M O R A L E S
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,Domicilio Social:
P R 1 M E R A
Administrador del Boletin:
D. J U A N G AL LE G O e R E S P O
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ROSALIA DE CASTRO. 32, 1.°
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Teléfono 96.934
~EDITORIAL~
Los Colegios y su organización
Si fuéramos a revisar uno por uno los
reglamentos porque se rigen los cincuenta
Colegios Oficiales de Practicantes españoles-el de Madrid el primero-, seguramente que habríamos de encontrar en todos ellos normas arcaicas y estrechas, preceptos de bajo vuelo y rutinarios que dificultan un desarrollo y funcionamiento audaces y modernos. Y es evidente que los
reglamentos y el ritmo de su aplicación
son el alma de las organizaciones, y organizaciones con espíritu pando y cansino,
que no viven más que para sacar adelante
día a día su vida colectiva-como un padre de escaso jornal y exceso de hijos-,
sin explosiones de audacia, sin plétora de
iniciativas. son organizaciones que carecen de pulso. que se mueven y andan gracias al galvanismo que les infunden media
docena de individuos, una especie de Caballeros del Santo Sepulcro. pero en ver-
dad su vida es un verdadero mito. En esta
situación se encuentran casi todos, cuando no todos, los Colegios de Practicantes
de España.
y no se piensa, creemos que no se piensa, que la clase está librando desde hace
unos cuantos años una descomunal batalla entre ella y las autoridfldes sanitarias:
aquélla para defender sus justos y legales
derechos, éstas para hacernos desaparecer
definitivamente del mapa de la sanidad
española. Y no se piensa que en todo combate un ejército bien organizado, siguiendo una táctica de astucia. con pleno dominio de todos los resortes combativos.
es más difícil de vencer que un ejército
desorganizado, desmoralizado y sin disciplina, y aunque nuestra clase por fortuna
no ha perdido todavía la moral del combatiente y sa be permanecer en la brecha
arma al brazo. aunque la disciplina se sos-
BOLETIN
tiene férrea, la organización hay que mejorarla, desde el más reducido de los Colegios a la Feueración.
Hoy por hoy debe preocuparnos más
nuestra situación interior que el medio
ambiente que nos rodea. Sabemos que no
tenemos de nuestra parte a ninguna autoridad sanitaria -a las alturas sanitarias
españolas no ha llegado la República-;
sabemos que la clase médica, por su idiosincrasia, por su natural egoista, primero,
por su situación, después, le interesa muy
pocu 10 que a la clase auxiliar le acontezca-caso insólito-; no tenemos ningún
elemento externo que nos favoreza; nuestra situación en este sentido no puede ser
más desoladora; pues aun así debemos
preocuparnos, de momento, más de nuestra organización interior, y rápidamente,
sin demora, or~anizarnoscon aquella perfección que el .:aso exige para con nueva
táctica y procedimientos nuevos ir sin tibiezas al triunfo de nuestros derechos.
Los Colegios son pobres y hay que convenir con Napoleón en que para ganar batallas tres cosas son precisas: dinero, dinero y dinero Los Colegios tienen que enriquecerse para después enriquecer a la
Federación. Los Colegios viviendo en precario sólo pueden sostener un organismo
superior y central misérrimo y vergonzante.
La clase tiene que convencerse de que
los sacrificios son para las ocasiones y ninguna como la presente para que la clase
se sacrifique hasta el máximo, no hasta
donde pueda, que esto no sería sacrificio,
siho más allá de dende pueda.
DEL
COLEGIO
OfICIAL
y no hay que perder el tiempo que tiempo perdido es cosa que no se recupera;
vayamos cuanto antes a una nueva organización de los Colegios; dótese a éstos
económicamente con su perabundancia,
que las cuotas colegiales nunca llegarán a
ser inasequibles a los colegiados ejercientes por elevadas que sean y rodéese a la
Federación del prestigio y la autoridad
que debe tener para que sea respetada,
que es la única manera de que sea eficaz.
Salgamos, en fin, de la rutina que nos envenena y si no vayamos eligiendo el palmo
de tierra donde queramos que nos abran
la fosa.
Don Alfredo Aleix Mateo Guerrero, abogado, nos manifiesta
que todos los practicantes colegiados de Madrid y su provincia tienen derecho a las consultas gratuitas que en sus asuntos particulares puedan hacerle, pasando por
su despacho cualquier día laborable (excepto los sábabos) de tres
y media a seis de la tarde, sito en
la Plaza de la Independencia, 9,
principal.
Ponemos en conocimiento de los
colegiados que para evacuar cualquier consulta en el despacho del
señor Aleix, tendrán que proveerse previamente de un volante expedido por ll;l secretaría de este
Colegio.
'''CereguUlil4>4> Fernández
ALIMENTO COMPLETO VEGETARIANO
Insustituible en las intolerancias
. g'ástricas y afecciones intestinales
FernándezyC an i
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MALAGA
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A TAL A Y A
(1)
El Ministerio de Sanidad
por José Saavedra
No ha dejado de producirme cierta extrañeza ver cómo la primera conclusión
de las aprobadas por la Asam blea de Practicantes rurales aragoneses, ha sido la de
que se vaya a una inmediata creación del
Ministerio de Sanidad.
¿Qué clase de ingenuidad o candor colectivo es el que ha presidido ese Congreso que le ha hecho creer que es una necesidad perentoria para la resolución de los
problemas sanitarios, la creación del correspondiente departamento ministerial?
Esto desde el punto de vista de la sanidad general española, porque en lo que
parcialmente afecta a nuestra clase hace
falta atesorarla inocencia ilimitada y oceánica de un infante para confiar en que el
Ministerio dt: Sanidad. armado con todo
su artilugio burocrático. ha de resolvernos en su día, si ese día llega. el más intrascendente de nuestros problemas.
Si en el planeta Marte hubiera practicantes-a lo mejor los hay-y mañana
apareciera en el nuestro un colega marciano y al conocer nuestros agobiantes
problemas insolubles nos diera como clave la imptantación en España del Ministerio de Sanidad. tendríamos que disculpárselo; pero si hay en todo el área español un practicante que abrigue-y por lo
visto hay más de uno-la deleznable espe·
ranza de que el Ministerio de Sanidad
aportara a nuestra clase algún beneficio,
yo sinceramente lo pienso y paladinamente lo declaro. ese es el hombre más cándido y simple que SOpOrta la tierra.
Mi concepto del Ministerio de Sanidad
no puede ser más despectivo: ni creo que
sirva para nada a los practicantes ni creo
que para nada sirva a la sanidad españo'
la. Sí me explico que haya muchos médicos a quienes interese su creación -al médico-masa, como al farmacéutico-masa,
como al veterinario-masa, si no participa
de aquella inocencia de que antes hablaba, le tiene sin cuidado la creación del
Ministerio de Sanidad-o Está explicado
perfectamente este deseo en muchos médicos que olfatean una segura manera-no
digo «enchufarse» porque este antiestético
vocablo se ha vuelto además de malsonante hediondo a fuerza de salir de bocas
de gentes que llevan la hediondez en el espíritu-de alistarse en las nóminas de la
burocracia española, tan frondosa, tan
nutrida. ibe a decir lan parasitaria. Está
explicado en el médico político-a veces
ni político ni médico--que presume con la
investidura de ministro. Está explicado en
el que sueña con la subsecretaría y en el
que aspira por el pronto a una dirección
general. Pero que el miserable practican.
te a quien hoy esos médicos que presumen, sueñan y aspiran con los altos cargos del nonato ministerio, le olvidan, le
abandanan. le desprecian y aun le burlan,
crea que el Ministerio de Sanidad V<i a redundarle las menos ventajas, no tiene más
explicación que la de haber caído en el
reíno de la bobería.
Los resultados inmediatos. seguros, del
Ministerio de Sanidad, serían: aumento
del presupuesto de gastos de la Nación en
unos cuantos millones de pesetas, ergo,
aumento a los ciudadanos en sus cargas
(1) Dice el Diccionario de la Lengua que
atalaya es la torre hecha comunmente en lugar
alto para registrar desde ella el campo o el mar
y dar aviso de lo que se descubre. He aquí,
pues, desde el cual yo quiero otear el horizonte
que a nuestra clase rodea. unas veces exten.
diendo más la vista el que rodea a la sanidad.
y otras. abarcando más aún, el que rodea a la
vida española en general para dar desde él la
voz de alerta que sea aviso de candorosos y
despertador de dormidos.
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BOLETIN
tributarías; nombramiento para el desempeño de la cartera a favor de un médico; a
nosotros igual nos daría que fuera el ilustre doctor Juan o el insigne doctor Pedro
-ya la sanidad también, por supuesto-o
Nombramiento de subsecretario, de dos o
tres directores generales, de quince o veinte jefes de negociado a favor de otros tantos médicos y después enfermeras visitadoras, muchas enfermeras visitadoras.
Quizás el secreto de la sanidad española se halla en otros ministerios ya existentes y no en ese que no se acaba de engendrar a pesar de tantos como con áni.
mo de procreador se están echando sobre
la madre que puedt: concebirlo. Si la sanidad de un pueblo no es más que una resultante de la cultura, el trabajo y la nutrición del pueblo mismo, el Ministerio de
Instrucción pública, llevando un mínimo
cultural a todos los cerebros españoles; el
de Trabajo dictando leyes sociales que hagan compatibles las faenas del proletariado, por rudas y violentas que sean, con la
más perfecta conservación de su fisiología,
y el de Obras públicas fomentando y posibilitando las obras tuteladas por el Estado y las de la iniciativa particular para
que la gente coma y se nutra en la cantidad y calidad que el organismo humano
exige, pueden hacer más, mucho más que
ese Ministerio de Sanidad que hasta ahora no echan de menos en España más que
unos cuantos señores ansiosos de conver
tirse en «sanguijuelas del Estado».
Se me dirá, acaso, ¿pero es que los problemas de técnica y organización sanitarias 108 van a resolver también el Ministerio de Obras públicas o el de Marina? No.
•
DEL
COLEGIO
OFICIAL
Esos piOblemas se resuelven con una suficiente dotación económica por parte del
Estado y una capacidad también suficiente en los hombres encargados de administrarla. La República en sus dos primeros
presupuestos no ha escatimado el dinero
para la sanidad nacional, pues no hay más
que comparar estos presupuestos con los
borbÓnicos yen cuanto a capacidades técnicas en los hombres encargados de administrarlos ahí está el gran descubrimiento
de las autoridades sanitarias republicanas, la enfermera visitadora, con lo que
universalmente se han acreditado por su
originalidad e inventiva y por lo que pasarán a la Historia como hombres de una
soberbia concepción sanitaria.
Convénzase quien no lo esté: lo que a la
sanidad española le hace falta son grandes
capacidades orgaGizaJoras, que la rijan
aves d,e vuelo caudal y no modestos vencejos más que un ministerio con muchos
emple!ldos, muchos ordenanzas y muchos
automóviles galoneados. Estas cosas no
han resuelto nunca los grandes problemas
de un pais.
Los practicantes en España no sólo no
debemos abogar por la creación del Mínisterio de Sanidad, sino que debemos
oponernos como clase sanitaria y como
ciudadanos a su realización. Y en la medida de nuestras fuerzas, siempre que lo
consideremos oportuno, procuremos demostrarle a la opinión pública cómo por
ahora la creación de ese Ministerio corres·
ponde al orden de las cosas suntuarias y
Españ& ha echado al rincón de los trastos
viejos las suntuosidades, porque suele
acontecer que son todas ellas inútiles.
A los anunCIantes
•
y suscrIptores
Toda cantidad que se nos remita por Giro postal en pago de anuncios o
suscripciones debe ser precisamente impuesta a la siguiente dirección:
Señor Adm.inistr"dor del Boletin del Colegio Oficial de Praeticantes, Rosalia de Castro, 36.- Madrid.
Una vez impuesto el Giro en Correos, debe anunciársenos con expresión
de fecha y número del mismo.
La Adm.inistración
En
torno a nuestros problemas
Por Laeia.o MARTIN
/
No recuerdo en este momento el nombre de aquél filósofo que decía que los
hombres se entretienen la mayoría de las
veces en darle vueltas 'y jalear a cosas que
son simples futesas, mientras que las de
verdadero mérito las dejan permanecer
ignoradas.
El dicho éste se me vino a la memoria
y apenas 10 pude desechar de mí en todo
el tiempo que duró la Junta general extraordinaria del día 18, que se celebró para
tratar sobre la cuestión de la tributación
a la Hacienda.
¿Que por qué? Muy sencillo. Antes de
comenzar la junta y por casualidad, fuí
a sentarme alIado de rlos compañeros de
los que, cuya breve y sustanciosa conversación, nadie se dió cuenta, y sin embargo, para mí, sus escasas palabras tenían
mucha más importancia que todas la dichas allí aquel!a noche.
De los compañeros en cuestión, uno de
ellos. al decir de él. no falta a ninguna
junta general. Mucho antes de empezar la
sesión ya está allí. He de decir que este
compañero tiene un aspecto de buenazo e
ingenuo que no Labe más.
y era éste el que antes de principiar la
junta le decía al otro en tono admiratL'o y
jubiloso:
-Así da gusto. Hay que ver la gente
que acude hoya la reunión. Y ¿qué gente?
Jeh! Porque fijate: está fulano, zutano y
perengano; aquel, este, y el de más allá.
Es decir, que ya no somos el centenar de
descamisados y la media docena de f()mánticos de siempre los que estamos
aquí, sino que, ,esta noche. está esto cambiado. ¡Cuántas caras desconocidasl Indudable que serán asuntos de suma trans-
cendencia para la clase los que se van a
tratar. Esto reconforta y hace concebir esperanzas. La clase está de enhorabuena.
Grandes y chicos se aprestan a luchar por
eHa. Así da gusto.
El otro que 10 había estado escuchando
atentamente pero sin contagiarse de su
alborozo si no que más bien permanecía
pensativo. al oirle hablar de asuntostranscendentales para la clase, le dijo:
-¡Asuntos transcendentales para la clasel, sí, sí. Ya 10 verá luego. Al cincuenta
por ciento de los hoy presentes, la clase
no les interesa. Lo demuestra el que no se
les ve por aquí cuando son asuntos de
clase de lo que se trata. Vienen hoy porque
son pesetas las que se ventilan. Vienen a
defender su peseta. Aquí se juntan esta
noche los potentados de la clase, los que
por haber madrugado más cogieron un
buen sitio en el banquete de la vida que
les permite satisfacer sus necesidades, y
los que, por haber llegado más tarde.
cuando ya todos los puestos estaban ocupados, se vieron compelidos a ambular en
torno a la mesa en espera de aprovechar
para vivír los desperdicios de los bien situados.
La Asamblea la motiva el que hay que
pagar un pequeño tributo y ni menos que
se .:reerá usted que los bien acomodados
que esta noche se prodigan, tanto, movidos por un sentimiento fraterno y justo,
van a decir todos a una, espontáneamete,
que ellos que cuentan con más fuerzas
ayudarán a los famélicos. ¡Cal No lo espere usted. Nada de eso. Ya lo comprobará.
Al contrario. Si pueden escurrir el hombro y dejar que los otros, los enclenques,
soporten todo el peso aunque mueran
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BOLETIN
aplastados, lo harán. En cuanto hay una
peseta por medio, eso de hermandad y
fraternidad se acabó. Fíjese y los vf'rá pelearse a unos y otros como lobos ambrientos disputándose un hueso.
y mientras que ellos se entretienen en
estas luchas intestinas, fulminando amenazas mutuamente los unos contra los
otros; mientras ellos están enzarzados en
enconada lucha fraticida, los enemigos se
aprovechan de la situación.
El epílogo de todo esto va a ser de
una comicidad insuperable. Nosotros dale
que dale, riñendo batallas como desesperados, sacando de donde no hay para pagar al Estado un impuesto, a cambio de
que él nos garantice la exclusiva Ln el
ejercicio de la profesión auxiliar médica,
del mismo modo que hace con los Médicos, Abogados, Ingenieros, Arquitectos,
etc. Nosotros haciendo heroicidad~s por
pagar, y ¿a cambio de qué?
¿Acaso no sucede que en vez de reconocérsenos nuestro campo de actuación
con lindes definidos, y además, garantizársenos ese acotamiento, r.omo se hace con
otros ciudadanos, no es el mismo Estado
el que crea o ampara la creación de otros
elementos auxiliares y les encarga luego
funciones quesonde nuestra competencia?
¿Acaso actualmente en los organismos
del Estado, Puericultura, Pedadogía, en
la lucha antituberculosa, en la Sanidad
Nacion'al (que para algo se preparan las
Enfermeras de la Escuela Nacional), etcétera, para el desempeño de la función auxiliar no se prescinde de los practicantes?
y si hoy las Enfermeras que existen y
las que se van creando no son muchas
DEL
COLEGIO
OFICIAL
aún, y se las va dando colocación en los
organismos del Estado, mañana cuamio
este personal sea mucho más numeroso y
las or~anizaciones y demás centros oficiales que hoy lo absorben, estén saturados de él, el sobrante. ¿no se lanzará a la
calle a disputarle al practicante lo poco
que le va quedando, por la piratería que
está sufriendo por paIte de unos y otros?
Pues no hay que olvidar que esta planta
ha emergido y va creciendo merced al calor que le'prestan en las esferas oficiales,
y que de arriba abajo se camina muy
fácilmente.
Lo • que le digo. Nosotros a luchar
como locos para buscar el medio de pagar
lo que supone un sacrificio superior a
nuestras fuerzas, y todo ello, ¿para qué y
a cambio de qué? Si no fuera por lo que
el asunto tiene de fatal para la clase, y por
ende nos vemos incursos en esa fatalidad,
sería para reirse; porque, ¿no le huele a
usted esto a algo parecido a lo del timo
del sobre?
Yo creo que estamos siendo víctimas
de los efe<;tos de un remolino y que nuestra orientación no es claI a, y es preciso
que nos elevemos por encima del barullo,
yen presencia de perspectivas despejadas
reflexionemos bien y busquemos la vereda que nos pueda llevar sin vacilaciones
a buen término, porque si no...
Así hablaba este compañero del montón, y de todo lo que se dijo allí en las
cuatro horas de sesión, cuatro horas de
verborrea exuberante y detonante, he de
confesar que las breves y silenciosas palabras del camarada ignoto, ganaron mi
ánimo por completo.
Julio, 1933.
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Cinamato bencito, Colesterina, Gomenol, Alcanfor, Gua- Mi
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Muestras y literatura: D. Emilio Osete, Cardenal Cisneros. 4
S*3~~asm~~ii3~OO~~~~~~l!i~~~m~~oo~~OOOO*~~~~~gl!;~tZ1mmOO~m~
La Dirección de Sanidad
incumple la ley de Presupuestos
Permanecer callados ante este hecho
sería vileza y quien defiende los derechos
que la ley le cvncede-máxime cuando la
leyes atropellada por quienes tienen a su
cargo como principal misión hacerla respetar-digno es de ser escuchado. Escúchenos, pues, Sr. Director general de Sanidad.
En la última Junta general verificada en
el Colegio de Practicantes de Madrid se
ha hecho la siguiente denuncia: En la ley
de presupuestos del año actual y en la
sección correspondiente a la Dirección de
Sanidad (Ministerio de la Gobernación)
figura una partida, de no recordamos
cuantas pesetas, para lii creación de tres
plazas de practicantes auxiliares de radiología con destino a los dispensarios
antituberculosos. Como es sabido,los presupuestos del año actual comenzaron a
regir en enero; nos hallamos en agosto y
ni dichas plazas han sido sacadas a oposición ni se piensa sacarlas, con la intención de que en los nuevos presupuestos
tal partida desaparezca o se adjudiquen
a médicos esas plazas de auxiliares.
y esto no es admisible ni creemos que
la clase de practicantes lo tolere. ¿Por
qué no se sacan a oposición esas plazas?
¿Por qué no se cumple la ley de presupuestos? ¿A quiénes van a perjudicar en
sus intereses esos tres practicantes desemp~ñando sendas plazas de auxiliares
de radiología para que pueda con su influencia hacer que se burle lo que la ley
dispone?
Nosotros descartamos, como es natural. de esta cuestión al nuevo director general, señor Bejarano, pues haciendo solamente un ml~s que se halla al frente de
ese cargo, suponemos que desconoce la
existencia de esa partida en el presupuesto y su incumplimiento; pero esperamos
que acreditando su espíritu de justicia y
su natural deseo de que el departamento
que él regenta no incumpla la ley, ordene
inmediatamente salgan a oposición las
tres plazas de practicantes auxiliares de
radiología.
Cosas com(' esta estaban biE'n en los
tiempos de la podrida mon¡uquia en que
la leyera para las autoridades 10 que para
un rufián una prostituta, y muchas cosas
como ésta, muchos incumplimientos de
las leyes, fueron las que desacreditaron
a aquel régimen y dieron al traste con él;
no olviden las autoridades sanitarias que
en la República hay que hacer todo 10
contrario, que para eso fué implantada
por los ciudadanos españoles y no olviden tampoco que los practicantes somos
ciudadanos españoles.
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I SOCIEDAD ANONIMA ClAUSOllES ~~~~~TA~~D;~O I
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Reconocimiento .clínico de las heridas
Por Pedro FERNANDEZ DE HARO
Por primera vez tomo la pluma para co-laborar en nuestro Boletín; por esto sean
mis primeras palabras un cordial saludo
para todos mis compañeros y lectores de
éste: Mi torpe pluma quisiera por esta "ez
servir de al~o útil, pero me temo que dada
mi poca experiencia periodística en esta
clase de trllbajos no pueda alcanzar todo
lo que mi voluntad desearía, pero suponiendo que el que me leyere me juzgará
con benevolencia, por las causas citadas
anteriormente, voy a empezar mi pequeño
trabajo. No pretendiendo con él enseñar
nada a mis compañeros, que sería una
vana pretensión; únicamente quiero recordar y poner al servicio de nuestra revista
mis pocos conocimientos adquiridos en
los libros y en la práctica.
Si tenéis paciencia para leerme, aceptar
este pequeño trabajo y merece vuestra
aprobación. el hito ~labrá llegado al fin
que me propongo.
pilares sanguíneos y linfáticos, en el supuesto de que éstos funcionen convenientemente. En las heridas sltturadas, la
infección inicial de los tejidos suele ya reconocerse muy pronto por el hecho de
hundirse los hilos de sutura, por entre los
cuales la piel forma más o menos prominencia. En los tejidos rígidos, por ejemplo.
en la piel rígida y fija de los dedos, de la
palma de la mano y del ~uero cabelludo,
al principio el edema inflamatorio es poco
acentuado. lo cual se debe a que la presión existente en el tejido rígido lo empuja hacia las regiones de tejido más flojo.
. Ello es debido a que en las infecciones
de la piel rígida de la pálma de la mano la
tumefacción inflamatoria haga su primera
aparición en el dorso de la mano y de los
dedos. En las heridas infectadas del cuero cabelludo, el edema aparece muy prematuramente en los párpados.
En ambos casos este edema a distancia
constituye un dato de gran valor para el
diagnóstico.
Los fenómenos inflamatorios en una
herida suturada (') abierta suelen reconocerse por sus cuatro síntomas cardinales;
(con la designación de tumor, rubor. ca-
Rubor
La rubicundez, que generalmentez tiene
un tinte lívido, es debida a la dilatación
infla,natoria de los capilares. y debe ser
considerada como un signo seguro de in'
fección de la herida, pero que sólo se comprueba en las heridas superficiales. En las
infecciones de los tejidos profundos puede ser que la 'herida de la piel cure sin
presentar fenómeno alguno inflamatorio
y por consiguiente sin presentar rubicundez de la piel, aun en el caso de formarse
un absceso en la profundidad.
lor 1] dolor).
Tum.or
La tumefacción. debida al edema inflamatorio de la herida. no suele observarse
en caso de ser acéptico el curso de la cicatrización de ésta. Verdad es que ninguna herida cura sin producirse alteraciones
inflamatorias en los vasos y sin exudación,
pero también es cierto que el exudado inflamatorio pasa inmediatamente a los ca10
DE PRACTICANTES
DE
MEDICINA
Calor
La elevación local de la temperatura,
debida a una irrigación más abundante
del tejido, y, sobre todo, el aumento en la
temperatura general orgánica. constituyen
para el auxiliar práctico los indicios de
una infección grave de la herida. Por tanto, en todo traumatismo extenso de las
partes blandas o del hueso que esté sujeto
al tratamiento quirúrgico, deberá tomarse
cuidadosamente la temperatura (dos o
tres veces al día) y vigilar el número de
pulsaciones.
Sin embargo, en grandes heridas de las
partes blandas no es raro que durante los
primeros días se produzca una ligera elevación térmi~a, no seguida necesariamente de supuración. El alejamiento de tl)dos
los gérmenes de la herida no es posible,
ni siquiera en los casos de resección perfecta de ésta, y tales gérmenes son los que
producen el aumento inicial de la temperatura. siendo parlo demás normal elcurso
de la herida. Por experiencia sabemos que
los tejidos, en su lucha con los gérmenes,
vencen a un determinado número de éstos, y por esta razón es que en el supuesto
de que sea bueno el estado general del
paciente. y especialmente si el sueño se
conserva bien durante la noche, en tales
casos podremos mantenernos a la espectativa, pero si la elevación térmica no
cede unos días manteniéndose a más de
38°; si se presentan intensos dolores locales, y si se resiente el estado general del
enfermo, deberemos casi siempre admitir
una infección grave.
No es raro que a pesar de Que amenace
una infección generala local de la herida,
no nos proporcione dato alguno el examen de la temperatura; desgraciadamente
esto sucede sobre todo en los casos más
graves de la infección de la herida y sobre
todo en la infección séptica (pútrida). En
estos casos falta la Hebre, mientras que,
por el contrario, el hecho de empeorarse
el pulso nos indica y \lama la atención del
peligro existente En el caso que el estado
general del paciente, su cara postrada y
angustiosa, la sequedad de la lengua y
frialdad de las orejas y la nariz y la intranquilidad y el insomnio, y quizá tam-
Y CIRUGIA
bién el estado local de la herida estén en
contraposición con su temperatura, en tal
caso el estado del paciente deberá considerarse.como muy grave.
Dolor
Después de trancurridos dos o tres días,
una herida suturada no duele ya espontáneamente ni por una presión fuerte, y por
lo tanto un dolor en forma de latidos. esto
es, un dolor que se exacerba a cada pulsación, indicará que muy probablemente la
herida está infectada. El dolor, junto C0n
la elevación de la temperatura, constituyen los indicios de que se ha alterado el
curso de la curación y por tanto muchas
veces este síntoma resulta decisivo para
nuestra actuación. El dolor puede faltar
en las más graves infecciones de las heridas, y esta ausencía de dolor, siendo por
otro lado malo el estado general del enfermo, nos indica a su vez un pronóstico
muy desfavorable, puesto que nos muestra que el cerebro no recibe ya todas las
impresiones sensitivas. Una larga experiencia auxiliar demuestra que la tumefacción inflamatoria. la rubicundez dolorosa y la fiebre son manifestaciones que
generalmente acompañan a la infeccíón de
la herida, pero que este triple síntoma clínico falta muchas veces precisamente en
los casos más graves de invasión de organismos por bacterias y toxinas. El hecho
de no reconOCf'r el estado séptico constituye un ~ran fracaso en nuestra prácticapuesto que lo primero que el público nos
éxige es que formulemos un pronóstico
seguro.
Agosto, 1933.
El BüLETIN pertenece a todos los colegiados, que tienen
el deber de aportar su colaboración, y a quienes asiste el derecho de exponer libremente
sus opiniones, sean cuales fue.
ren, sin más limitaciones que
las determinadas en el Reglamento; siempre, claro está, bajo
la responsabilidad de su firma.
11
DEL COLEGIO DE MADRID
Una sanción y un recurso
ante el Gobernador Civil
Por motivos y causas que ya fueron expuestos en la última Junta general verificada por el Colegio de Practicantes de
Madrid. la Junta de gobierno del mismo
vióse precisada a sancionar. incapacitándole para el desempeño de cargos durantt- dos años, según determinan los estatutos de la colegiación oficial, al colegiado D. Eduardo Medina Rodrígúez, el
que en uso de los derechos que le concedían los mencionados estatutos recurrió
contra esta sanción ante el señor Gobernador civil de la provincia, quien participa en el siguiente oficio al Colegio de
Practicantes de Madrid la resolución tomada por la Junta provincial de Sanidad
a tal efecto:
Hay un membrete que dice: Gobierno
Civil de Madrid. Secretaría. Con esta fecha digo al Colegiado D. Eduardo Medina Rodríguez. lo que sigue: El Sr. Inspector Provincial de Sanidad, Secretario de
la Junta del Ramo, con fecha 22 del actual, me dice lo que sigue: Excmo. Señor.
En cumplimiento de lo que dispone el último párrafo del artículo 26 de los Estatutos de los Colegios Oficiales de Practicantes de Medicina, la Junta provincial de
Sanidad examinó el recurso de alzada interpuesto ante V. E. por D. Eduardo Medina Rodríguz, practicante de Medicina,
contra el acuerdo del Colegio en virtud
del cual se le incapacita por dos años para ejercer cargo directivo. La Junta examinó el escrito del señor Medina Rodríguez en el cual no se alega ningún argumento ni razón por la cual se pueda venir en conodmiento de los motivos que
determinaron la sanción que se le impuso
y mucho menos de las razones que pudieran desvirtuar los motivos de aquella sanción, puesto que se limita a referir una
conversación que en la BiblioteCA del Co-
legio tuvo con el Presidente del mismo.
Toda la conversación se reduce a si debe
recibir a no en propia mano una comnnicación que le entrega el Presidente o si
debe de remitírsele por correo, amenizando esta discusión con palabras poco respetuosas e incorrectas, según comunica
el Secretario. Por lo expu·esto, la Junta
entiende que debe mantenerse la ~anción,
pues en el escrito del señor Medina Rodríguez, no se disvirtúa ninguno de los
motivos que determinaron la corrección.
V. E. no obstante, acordará. Y de conformidad con el precedente informe, he acordado desestimar la reclamación por usted
presentada contra el acuerdo del Colegio
de que queda hecha mención. Lo que traslado a usted para su conocimiento, el de
ese Colegio de su Presidencia y demás
efectos. Madrid, 28 de julio de 1933.-El
Gobernador. -M. Joven.-Rubricado.Sr. Presidente del Cole~io Oficial dePracticantes de esta provincia.
No es hora de vacilaciones nI
cobardías. El régimen imperante permite las reclamaciones
más enérgicas, siempre dentro
del necesario respeto a las autoridades constituidas. Reclamemos, pues, nuestros derechos, pero dando la impresión
de que nuestras peticiones son
obra de todos y no de la buena
intención de unos cuantos...
12
Comentario sobre la reorganIzación psiquiátrica na¿ional
Por DIEGO SANCHEZ y EDUARDO MEDlNA
Practicantes
I
Es hoy de gran actualidad en el campo
de la medicina todo lo relacionado con la
psiquiatría moderr.a; ~. en especial, lo referente a su nueva asistencia intramanicomial. Afortunadamente para los alienados
españoles. en sus horizontes se dibuja una
gran conmiseración y piedad. ya que de
una vez par:a siempre serán atendidos basándose en los prindpios de justicia y clemencia a que por su desgracia son merecedores.
Larguísima ha sido y es la evolución llevada a efecto en el tratamiento de los enfermos mentales, en la transformación de
manicomios donde son albergados y en
la enseñanza psiquiátrica del personal encargado de su asistencia.
Es doloroso manifestar que a pesar de
caberle a España la honrade seria primera
nación del mundo quefundóun«Sanatorio
Hospital» para enfermos alienados (se
debe a fray Gilbert Jofre, que, movido a
compasión por los locos que vagaban por
las calles de Valencia en el año 1409, logra
fabricar una casa, llamada de «Inocentes».
en donde se recogieron'los enfermos mentales). ha sido tamhién la última o bien
una de las últimas en asimilar no los
progresos científicos psiquiátricos, ya que
poseemos un gran plantel de profesores
dedicados a esta especialidad, sino es.: espíritu de organización, que nos resta siempre de nuestras grand.:s ideas, creando
modernos sanatorios psiquiátricos y acondicionando éstos con personal y elementos científicos necesarios.
Hay que afirmar que nuestros especialistas trabajan febrilmente para encono
trar nuevos procedimientos terapéuticos
que alivien y aun curen a estos desgraciados pacientes; tal ocurre con los atacados
de parálisis general progresiva. esquizofrenía, enfermedades maníaco depresivas y
algunas otras que son tratadas con la malarización '. piretoterapia, sueño prolonga-
do de Klaasi y algunos otros medios, llegando con su empleo, en parte, a curar
haciendo remitir estas enfermedades, en
parte conteniendo el desarrollo de la misma, evitando su progreso; enfermedades
éstas que no hace muchos años carecían
de tratamiento y que jamás se vislumbraba su curación, siendo una muerte prematura la compasiva y única solución que
ponía fin a la tragedia de estos desgraciados enfermos.
Aunque lentamente, el Estado y las Diputaciones provinciales vienen sustituyendo los actuales manicomIOS por modernos
sanatorios psiquiátricos. donde los enfermos mentales son asistidos convenient~­
mente y tratados con un poco más de humanidad.
Grandes jardines rodean a estos establecimientos. donde los enfermos distraen
sus terribles horas de ocio; amplios dormitorios ventilados y acondicionados son
situados en los lugares más sanos del sanatorio; los cuartos de aseo y salas de ba
ño son numerosas, cubriendo todas las
necesidades más exigentes; también existen amplios talleres y granjas agricolas.
para ocupar al enfermo tn la terapia por
el trabajo, procedimiento de ocupación
que mejora extraordinariamente la conducta de los enfermos, haciendo disminuir y hasta desaparecer la irratibilidad y
los actos impulsivos de éstos.
La vida en estos centros psiquiátricos se
desenvuelve para el enfermo más resignada y llevadera, añorando menos su libertad al persuadirse que es tratado con comodidad. aseo y los más elementales
principios de humanidad.
En lo referente a la asistencia personal.
desgraciadamente todo está por hacer;
bien es verdad que el Consejo Superior
Psiquiátrico se ocupa de estos menesteres, prrD también es cierto que independiente de los profesores y médicos psi·
13
BOLETIN DEL
Recomendar siempre los productos de nuestros anunciantes
ES UN DEBER
quiátricos. el antiguo loquero, hoy llamado enfermero, y que su verdadero nombre
es de mozo sirviente, impera en estos establecimientos.
¿Qué personal hay en estos sanatorios
con técnica suficiente y con responsabilidad que pueda cumplír y poner en práctica los tratamientos modernos que esta
rama de la medicina exige? Ninguno en
los establecimientos provinciales, y con
raras excepciones en lo~, particulares, teniendo que recurrir a practicar estos tratamientos los profesores y médicos del
mismo, con el consiguiente abandono de
otras ocupaciones más importantes que
en el sanatorio les incumbe.
Los practicantes de Medicina, con tres
años de bachillerato y dos de estudios en
la Facultad de Medicina, ofrecen una garantía que es inútil discutir; son cinco
años de preparadón cultural y práctica
médica, sobre la que sientan ya una base
para especializarse en la función auxilhr
psiquiátrica.
COLEGIO
OfICIAL
Acertadamente, y con sabio definido criterio, el Consejo Superior Psiquiátrico ha
creado el diploma de practicante especializado en psquiatría, siendo muy en breve
ya un hecho la formación del personal
capacitado con que r.uestros especialistas
podrán contar para los trabajos e investigaciones que realicen en este sanatorio,
así como para los cuidados y vigilancia
que las necesidades de los mismos exijan.
El entusiasmo entre los practicantes d&
Medicina es bien notorio por presentárseles en est~ caso una ocasión favorable de
poder demostrar el cariño que sienten hacia la proft'sión y de llegar a realizar, bajo
las inmediatas órdenes de profesores y
médicos, todo lo concerniente al alivio
moral y material de estos pobres pacientes; infinidad de ellos, en toda España,
acuden a los centros psiquiátricos con el
afán de estudiar de cerca el cuidado y tratamiento de estos enfermos.
PRACT 1CANTES:
Al efectuar cualquier com pra,
tened en cuenta la.,; casas y artículos que se anuncian en
nuestro BüLETlN.
PANA
muestras y literatura dirigirse a D. Francisco Hernánde
.
CARDENAL CISNEROS, 20
Del Colegio de Madrid
Impresiones de las Juntas
La extraordinaria del 18 de julio
•
Cuentan de cierto empresario de teatros
que llevó a una capital de provincia una
compañía para representar dramas y comedias de Calderón, de Sófocles. de Oaldós, de Shake!lpeare, de Víctor Hugo, de
los más grandes autores dramáticos, en
fin. de todos los tiempos y todos los paises, con tan mala fortuna que ninguna de
las noches logró ver más de dos filas de
butacas llenas. Los vecinos de aquella capital eran por lo visto de una impermeabilidad de cemento para el arte. El empresario, procurando resarcirse de las pérdidas que le ocasiona.ron las representaciones de «La vida es sueño», «El Abuelo,..
«Otelo o el moro de Venecia» y cAntígona», anunció a la bella Chatilla en sus variados bailes y canciones, la que al final
de la función se dejaría buscar la pulga
por todos los espectadores. Y es fama que
aquella noche se llenó el teatro de bote en
bote y hasta los canónigos de la catedral,
aunque de paisano, a~udieron a ver qué
era aquello de la pulga. _
Pues una especie de bella Chatilla y su
molesto díptero es para ciertos compañeros nuestros la convocatoria de una junta
general para tratar de la cuestión de tributación a la Hacienda. No asoman nunca por el Colegío, no se les v~ en ninguna
junta general, llega uno hasta olvidar cómo son los rasgos de su faz; pero viene
una de estas juntas y entonces todos los
compañeros pródigos se vuelcan en el Colegio como un solo hombre.
-¡Caramba,tú por aquí; qué raro! -suele decir el compañero consecuente, uno
de los pocos compañeros que hay consecuentes.
-Figúrate-replica el descarriado-; lo
de esta noche es muy interesante.
Como si para la colectividad no hubiera otras materias más interesantes que la
de contribuir en una forma o en otra al
fisco.
Nosotros no sabemos qué clase de atención tienen para estos compañeros las
juntas generales con asunto tributario;
llegamos a pensar que es una simple afi'
ción como la de coleccionar boquillas de
ámbar o subirse a las plataformas de los
tranvías cuando van repletas.
El caso es que en la extraordinaria del
día 18 había, además de los abonados o
consecuentes, una muy nutrida representación de los que podemos llamar pródigos o descarriados. Se iba a tratar la manoseada cuestión de tributación a la Hacienda.
Luis Panero. nuestro querido amigo,
que no es de los que coleccionan boquillas
de ámbar, es decir, de los que ~ólo acuden
a determinadas juntas, sino de los consecuentes, digámoslo en honor suyo, quiso
lidiar él solo la corrida sin darse cuenta
de lo difícil del empeño, pues además de
no tener a su lado ni un mal peón de brega que le metiera un capote en cualquier
momento de apuro, al brindar la faena a
los del sol se encontró con que en el sol
no había nadie y los que había pensaban
como los de la sombra. Panero, que tiene
facultades acreditadas, buena mano izQuierda y sabe manejar el estoque con
eficacia, y que ha dado en nu~stro Colegio
la vuelta al ruedo en más de una ocasión.
en este día, o porque el público estaba de
uñas o porque el ganado era marrajo y de
mala intención, se encontró con que le
devolvieron vivos al corral todos sus toros.
La junta, que tenía importancia. nosotros no se la restamos, fué una lamentable pérdida de tiempo; no se tomó ningún
acuerdo positivo y eficaz y mucho nos tememos que todo siga como estaba antes
de celebrarla. Menos mal que tuvimos el
15
BOLETIN
gusto de saludar a muchos compañeros
que no habíamos visto por el Colegio desde la anterior junta general dedicada a
tratar el asunto de la tributación a la Hacienda y de los que nos despedimos hasta
que se vuelva a convocar otra junta general extraordinaria cuyo orden del día diga:
Para tratar de la tributación a la Hacienda.
La ordinaria del día 24Dime de qué se va a tratar en las juntas
y te diré quienes van a asistir. Y como en
ésta no se iba a rozar en lo más mínimo
el tema de la delt8, pues no hay que decir que sólo acudieron los consecuentes.
y dígasenos si no son de importancia
colectiva estas tres cuestiones que la Junta de gobierno llevó a esta sesión:
El presupuesto de gasto del año en
curso de la Dirección de Sanidad (ya nos
ocupamos de este asunto en otro lugar de
este número) registra una partida de X pe'setas para la creación de tres plazas de
practicantes auxiliares de radiología con
des~ino a la Lucha antituberculosa, yestas plazas no se sacan a oposición porque
la Sociedad de Radiología, así se dijo en
la junta, se opone y pretende que sean para médicos.
Otra: en el presupuesto de gastos del
cuerpo de guardias de asalto -aquí una
valiente y documentada intervención de
Garcfa del Real.-figurtt otra partida para
practicantes al servicio de los botiquines,
plazas que no cubren y las desempeñan
guardias sanitarios.
y otra: la sociedad «El Seguro MédiCO».
temiendo la implantación del nuevo contrato de trabajo, pretende arbitrariamente
amortizar dos plazas de practicantes 11Umerari0s que se hallan vacantes en la actualidad, y el Colegio. aunque por una faceta de este asunto no puede tener intervención por corresponder a la jurisdicción
del jura io mixto, por otro, sí, porque afecta a la solidaridad y disciplina de los colegiados que ejercen en aquella entidad. in·
terviene para evité\[ que tal tropelía se cometa, que de prosperar sentaría un funestísimo precedente al que se acogerían todas las demás sociedades y entonces a
morir los caballeros y los practicantes.
¿No tiene cualquiera de estos tres asun-
DEL
COLEGIO
OfiCIAL
tos tanta gravedad, cuando menos, como
el de la tributación a la Hacienda? Para el
compañero afincado, que vive bien, con
cargo oficial bien remunerado, dos o
tres sociedades y trabajo particular-total: quince mil pesetas al año-puede que
no la tenga, ¿pero es que en la clase va a
haber clases? ¿Es que el h~cho de tener el
título no nos ohliga de por vida, principalmente si vivimos bien de él y no tenemos
que derivar por otros derroteros profesionales. por todo lo que a nuestra profesión
afecte y aportarle todo nuestro valer personal? Esto no es más que una simple
cuestión de ética colectivista.
Una junta general. por muy ordinaria
que sea, ordinaria en el mejor sentido de
la palabra, no hay que confundir maliciosamente, es siempre un acto de gran transcepdencia en la vida de las organizaciones; diríamos que son las arterias radiales de éstas, esto es. donde mejor se les
toma el pulso. Y desde el punto de vista
frívolo y bagatelístico un soberbio espectáculo. Desde el señor que sintiéndose
émulo de Castelar tiene que intervenir por las buenas o por las malas en
todas las discusiones. hasta el que se queda dormido así que media la lectura del
acta de la Junta anterior y no se despierta
hasta que suena el ritual se levanta la sesión, hay en todas las Juntas generales
una amplia gama de acaecimienros que
las hacen más divertidas que un vodevil
francés.
\
La ordinaria del día 24 de julio, «parti·
da en gala por do~» como el rubí del poeta-hubo que dedicarle además la noche
del día 25-fué movida. variada y amena.
En nuestra imaginación quedó muy gravada la petición o ruego que un joven
compañero hizo a la Directiva: disconformé con la política que ésta sigue reclamaba facilidades para que suba otra más
revolucionaria. ¿Pensará este campanero
resolver los problemas de la clase con dinamita?- El señor Director.
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16
De Sanidad municipal
Así es el título de la ponen,ia encomen- nitarias de los distritos mencionados dedada al doctor D. Julio Ortega, jefe de la berá corresponder a funcionarios sanitasección de Sanidad del Ayuntamiento de rios del Estado en los centros de higiene
Madrid, que ha servido para discutir dicho rural donde existieren.
tema en la Asamblea de la Unión de Mu7.a Se considerarán como funciones
nicipimi Españoles, de la que ha tenido la municipales de sanidad o higiene y de
estimable atención de remitir un .ejemplar asistencia médica y social las sanitarias
a la biblioteca del Colegio de Practicantes o de inspección de locales, de epidemiode Madrid.
logía y profilaxis, de policía sanitaria morDe la lectura de dicho trabajo se des- tuoria. de análisis químicos y bacteriolóprenden los profundos y modernos conoci- gicos. de desinfección y de vigilancia o
mientos que e! doctor Ortega posee en control sanitario del abastecimit:nto de
materias sanitarias, los que le hacen ser aguas, de la recogida y tratamiento de bauna de las figuras más destacadas de la sa- suras y de la evacuación y depu!"ación de
nidad nacional. A las muchas felicitacio- aguas negras y residuarias.
nes que D. Julio Ortega ha recibido por
8 a Los Ayunta'l1ientos urbanos debesu valioso e interesante trabajo sanitario rán exigir al personal de nuevo ingreso
unimos muy cOI'dialmente la nuestra.
. garantía de competencia. mediante la poA continuación reproducimos las con- sesión del título correspondiente de la
clusiones que la mencíonada Asamblea Escuela Nacional de Sanidad.
de Mumcipios aprobó, siguiendo las nor9. a A los efectos sanitarios debe consimas señaladas en la ponencia del doctor derarse obligación de los municipios, inOrtega:
eludible en los urbanos, la municipaliza1.a La Sanidad municipal es la piedra ción de los servicios de abastecimít'nto de
angular de la Sanidad púbiica del pais.
basuras, de evacuación y depuración de
2. a La actividad sanitaria municipal aguas negras y los mortuorios o de pomdebe desarrollarse dentro de normas esta- pas fúnebres.
tales y ser de diferente grado y extensión,
10. a Debe modificarse la actual constisegún la importancia de cada Municipio. tución de las Juntas Municipales de Sani3. a Es necesario establecer coordina- dad.
ción y colaboración de los servicios munil1. a Debe estimularse y facilitarse la
cipales con los provinciales y del Estado. acdón municipal en todo lo que suponga
4. a En los Municipios rurales la direc- aumento en los ingresos de su erario. conción de sus actividades sanitarias debe co- seguiJo con beneficio de la salud pública,
rresponder al Estado o región autónoma, y, en otro orden, con la incautación de
y en los ayuntamienlos urbanos, la vigi- fianzas por contratos particulares de
lancia o control de las mismas,completán- arrendamiento de locales y suministres de
dolas o supliéndolas según los casos y flúido. Los ingresos obtenidos deberán ser
sancionando la neglicencia o incompeten· destinados a las mejoras de los servicios
cia de los Municipios para desarrollarlas sanitarios.
12. a Urge modificar la legislación videntro del régimen de tutela semejante al
gente,
limpiándola de errores, contradical que en el aspecto económico establecía
ciones
y trabas a la acción municipal en
el Estatuto municipal.
S.a Al efecto de la Mancomunidad y materias sanitarias; concretando atribuAyuntamientos rurales para fines sanita- ciones, obligaciones mínimas y colaborarjos procede delimitar en el territorio re_ ciones de los Municipios con el Estado y
gionallos distritos de este nombre y sus- las Diputaciones provincinciales; establetituir con ellos los actuales partidos judi- ciendo sanciones y robuste·.::iendo la autociales, teniendo en cuenta las característi- ridad y responsabilidad de los Ayuntacas sanitarias de los Municipios rurales mientos. Todo ello deberá ser objeto de
que hayan de integrarlos, su extensión te- una ley, a cuyo proyecto deberá aportar la
rritorial, la distancia entre ellos y el nú- Unión de Municipios Españoles las orientaciones e iniciativas que el conocimiento
mero de sus habitantes.
6. a La dirección de las actividades sa- de la vida local le sugiera.
17
Los practicantes en el Parlamento
Los Diputados, doctores Algora e Iranzo, piden
a las Cortes justicia para los practIcantes
Un comentario de «Auxiliar-Hillo» en El Liberal
hacer, puesto que por ser humilde necesita mucha más atención que si no lo fuera. Entre las conclusiones que han presentado los practicantes españoles (todas'
justas) hay algunas que necesitan una rápida resolución. Yo ruego, pues, a los ministros antedichos que no demoren su resolución, que las que sean de orden económico las lleven a los primeros presupuestos de sus departamentos y las de
otra índole sean convertidas en proyectos de ley para que los Municipios y otras
corporaciones tengan que cumplirlas.
El señor Iranzo.-Pido la palabra.
El señor Presidente. --La tiene S. S.
El señor Iranzo.-Para unirme al último ruego que ha formulado el señor Al·
gora. (1)
El señor Presidente.-Se transmitirá el
ruego del señor Algora y constará la adhesión del señor Iranzo.
El Diario de Sesiones de las Cortes
Constituyentes de la RepúblTca, correspondient6 a el día 7 del mes de julio pasado, publica en la sección correspondiente
al período de ruegos y preguntas de ia sesión del día anterior, el siguiente ruego
dirigido por los diputados y médicos a la
vez, señores Algora Iranzo, a los señores
presidente del Consejo de Ministros, ministro de Justicia y ministro de la Gohernación, que nosotros por la importancia
que para nuestra clase tiene y para que
todos nuestros compañeros sepan agradecérselo a los ilustres diputados que en
pleno Parlamento y espontáneamente, lo
que da más valor al hecho realizado, sintieron el noble impulso de salir por los
fueros de nuestros derechos, reproducimos íntegramente:
e
Dice el Diario de Sesiones mencionado:
Fl señor Algora.-Y ahora. señores diEl comentario de «Auxiliar-Híllo» en El
putados, un ruego a tres ministros que
están ausentes del banco azul, como siem- Liberal.
pre: el Presidente del Consejo, el minisAunque no con ia amplitud que fuetro de Justicia y el ministro de la Gober- ra de desear, van abriéndose camino
nación. En los primeros días de junio se las reclamaciones de la clase de practicelebró en Zaragoza una Asamblea de /cantes de Medicina y Cirugía. Nos es grapracticantes en representación de 12.000 to consignar que quizá por primera vez
profesionales de esta humilde y modesta se ha dado estado parlamentario a sus asclase de ayudantes del médico. En esta piraciones, en virtud de ruego dirigido a
Asamblea se trataron asuntos de interés la Presidencia Jel Consejo y a los minisextraordinario para la dicha profesión y tros de Instrucción Pública y Gobernauna representación de esos 12.000 practi- cipn, por el batallador diputado señor AIcantes ha venido a Madrid para entregar gora. A la exposición breve que hizo éste
las conclusiones aprobadas en dicha de la situación anómala de tan benemériAsamblea. Yo ruego al señor ministlO de ta clase sanitaria y a su petición de urla Gobernación, que está ausente, al de
Justicia y al Presidente del Consejo, que
(1) El señor Algora había hecho anteriortambién lo están, que atiendan las peti- mente otro ruego a otro ministro. de índole
ciones que esta humilde clase les van a distinta:
18
DE
PRACTICANTES
DE
MEDICINA
gente remedio adhiérese el diputado señor lranzo.
Nadie con más autoridad que los señores Algora e Iranzo para constituirse en
defensores de sector tan precisado de protección. Su condición de médicos pone
de manifiesto que la clase sanitaria superior se halla aliado de los practicantes y
ampara sus aspiraciones, estimando el
beneficio de su actuación·
Realmente va siendo ya intolerable lo
que sucede. Muchas recusaciones deben
anidar en el ánimo de las autoridades sanitarias: pero entendemos que es primordial situar en el terreno que les corresponda a cada uno de los sectores sanitarios, como medio de ordenar debidamente la sanidad y prestar la satisfacción necesaria para el buen cumplimiento de su
deber, a tod08 y cada uno de los profesionoles que la integran, pues el confusionismo existente perjudica de manera notable, sin positiYO beneficio para nadie.
Señalamos el hecho apuntado al principio como loable resultado de la Asamblea de practicantes, recientemente cele.
brada en Zaragoza, y como consecuencia
de la gestiones que viene haciendo el Comité Ejecutivo de la Federación Nacional
de Colegios Oficiales de Practicantes.
Propugnan los practicantes por su elevación cultural, por una clara delimitación de sus funciones que impidan la intromisión en su ejercicio de las clases inferiores y por la mejora moral y material
de los practicantes rurales, que tan importe función realizan en los pueblos.
¿Es tan difícil dar satisfacción a sus anhelos, reiteradamente expuestos?
Entendemos que resulta, por el contrario, sencillísimo y depende simplemente de la buena voluntad dt' las autoridades superiores y de unos instantes dedi·
cados a ello.
En lo que respecta a diferenciación de
funciones, no es lógico que disfruten de
iguales atribuciones los enfermeros de
ambos sexos, sin los estudios que lospracticantes realizan. sin hallarse en posesión
de un título legal, sin las formalidades
Y CIRUUIA
de la colegiación obligatoria y sin que venimpelidos al pago de una patente a la
Hacienda.
Por otra parte parece ·que se difunde la
intención de atribuir la función auxiliar a
las enfermeras. lo que está reñido con las
más elementales normas de derecho. Con
la misma in tendón que se las cree por
mujeres idóneas para el trato de enfermos, podrá decirse que la fundón superior
-la del mldico- les era más adecuada
qu~ al hombre, Aparte de que la carrera
del practicante es común a ambos sexos,
si se las indicara a ellas solas corno apropiadas a tales funciones, se establecerá un
posíti ,'0 tratC' de desigualdad a su favor,
precisamente en nuestros tiempos, en que
se impone la ética en el sentido de recabar
igualdad de derechos.
¿Y qué decir de las insistentes aspiraciones de los practicantes con respecto a sus
estudios en la Escuela Nacional de Sanidad como medio de ampliación cultural
profesional y rle su solicitud de que los
estudios de su carrera sean ampliados en
un curso?
Parece extraño que cuando tanto cuidados se dedica a elevar el nivel cultural
ciudadano se pongan trabas a unos profesionales que pretenden saber más, sin
ánimo de IULro, desinteresadamente. en
bien de la ciencia que en grado menor
ejecutan.
Concretamente, en lo referente a la Es'
cuela Nacional de Sanidad cuentan con
la conformidad y el ofrecimiento formal
de apoyo de su dIrector. ¿Qué pasa para
que al proyecto no se le dé realidad? ¿Qué
obstáculos se oponen a ellos? ¿Qué circu nstancias fatales y extrañas influyen en
tal retardo?
Confiemos en que la intervención de los
diputados médicos Sres. Algara e Iranzo
facilite la solución rápida de las aspiraciones de los practicantes.
La medida de su paciencia llega a su límite. Que no se les culpe si algún día
rompen con sus estimables normas de
ecuanimidad si tal estado de cosas continúa.
~an
Sobre el auxiliar único
Por Jesús PICARZO MARQUEZ
Se trató en la última Junt/l general del
Colegio un asunto de tanto i terés para
la clase y de tanta transcendencia que,
como muy bien dijo nuestro compañero
González Morales, merecía que todos los
colegiados hubieran estado presentes en
aquellos momentos. La apatía que casi
todos los colegiados tienen de acudir a las
las Juntas generales de este Colegio cuando no se trata de PESETAS ha quedado
bien patente en las Juntas del pasado
mes. Se anunciaron con más de veinte
días de anticipación en el tablón de anuncios del Colegio la celebración de dos
Juntas generales: una extraordinaria el día
18, para tratar del palpitante asunto de la
la contribución, y otra el 24 (la ordinaria
correspondiente al mes de julio), y en la
que también se iban a tratar importantes
asuntos. Este mismo anuncio sale en el
Boletín Oficial de nuestro Colegio, y que
si no todos, casi todos, lo habéis recibido
con la debida antelación; por si esto era
po.::o se publica en gran parte de la prensa:
A B e, El Sol, El Socialista, El Liberal,
Ahora, etc., y hasta sale la convocatoria
por las ondas de Unión Radio.
Llega el día 18 y el salón sino completamente lleno, se encuentra bastante repleto ... es asunto de pesetCls. Llega el día 24,
y el salón, no solamente no podemos decir que estaba lleno, sino que estaba casi
vacío, ya que no pasaríamos de 40 los
compañeros que nos encontrabamos presentes. El compañero González Morales
se lamentó como Presidente de los pocos
compañeros que habíamos asistido, máxime dándose el caso de que hacía unos
días el salón había estado casi lieno, y
muchos de los que entonces asistieron no
se encontraban ahora presentes, y dijo
que constase en acta un voto de censura
para los compañeros que tan poco se
preocupaban por los intereses colectivos
de la corporación.
El compañero Coba de Bias achacaba
esto al poco espíritu societario que se
hace, y manifestaba que había que recurrir a la proclama, a la carta amistosade la
directiva al compañero rogándole su asistencia. Yo, francamente, meditándolo bastante tengo que reconocer en estas lineas
que no ha faltado el espíritu societario. La
convocatoria se encuentra en el tabión de
anuncios del Colegio, en el Boletín, en la
prensa, en la Radio ... ¿Qué más quiere el
compañero Cabo? ¿Es que cada vez que
se celebre una Junta general va haber que
escribir y rogarle al compañero que asista?
¿No tenemos todos la obligación ineludible
de hacerlo? ¿Es que los que vinieron a la
Junta del día 18 pueden alegar ignorancia
de la del día 24? Y más todavía, ¿es que
los que vinieron el día 24 y dejaron de venir el dia 25 que continuó ésta, pueden
decir que lo ignoraban cuando de boca
del mismo presidente todos oimos el ruego que nos hizo para que acudiésemos al
día siguiente, ya que los asuntos a tratar
iban a ser importantísimos.
Yo quiero, pues, hacer constar mi más
enérgica protesta contra todos estos compañeros que a! no asistir a las Juntas no
demuestran sino un desinterés. una indiferencia y un desamor a la clase que no
podemos tolerar los demás. Pero si triste
es que la Asamblea no asista en pleno,
más triste es todavía ver que faltan algunos miembros de la directiva, como ocurrió el día 25. Además, compañeros tan
significados como los que integran la Comisión de Hacienda y que asistieron el
día 18, brillaron por su ausencia los días
24 y 25. Y no quiero insistir más sobre este
punto, tan debatido en las páginas de
nJestro Boletín, pero sí quiero recordar a
los lectores compañeros la obligación en
que tienen de acudir a las Juntas, la obligación que tienen en leer el Boletín, Orgáno Oficial del Colegio, y otra cosa más
20
Rftino - Lactéol
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Coriz.a. Rinitis. Supuracione$
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Lactéol - Supositorios
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Lllaas c.r3lceladas. ¡angro:naJas..
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Mctritis. Ulceraciones
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b. mucosa "'ainal
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Esc.ara.. Metritit,
Wceraclones del cuello
del O: B OUCAR.D
Polpo
LIa¡as supundu
Depósito general para España
Ramón Sala
C. París, 174 • T e1élono 77410
Caldo Va,·un.
BARCELONA
pollrnlu.>b...no
... 1;0 buc... 1
00_
Representante en Madrid
M, Dfaz Lamberti
Vallehermoso. 34 - Teléfono 311W
importante. que es que los acuerdos que
tomen los asistentes a estas Juntas generales recaerán sobre todos los ..:olegiados,
asistentes y no asistentes. y que si veinte
señores en Junta general toman un acuerdo que moleste o perjudique a los otros
800, el acuerdo será válido y legal. y la
mayoría perjudicada tendría sola y exclu'
sivamente la culpa de ello por no haber
asistido, y serán inútiles cuantas lamentaciones hagan.
Sin detenerme más en esto. pues me
avergüenza como colegiado, ya que veo
que cuanto se escribe o se dice sobre este
aSGnto rebota sobre las paredes. voy a pasar al asunto que me hace escribir estas
linees.
Todos supongo habréis leído en el número anterior una editorial titulado UN
CONGRRESO INTERNACION AL D h
ENFERMERAS. A ese Congreso pensó la
Directiva de nuestro Colegio enviar al
compañero Saavedra Morales en repre'
sentación de los practicantes españoles,
únicos a uxiliares médico-sanitarios, legal
y universalmente autorizados en nuestro
país. Pero ocurría que para tener voz y
voto en dicho Con~reso era preciso pertenec~r al Consejo Internacional, y como
los practicantes n0 pertenecíamos, tendríamos que asistir al mismo en calidad
de invitados, de meros espectadores. Como al mismo tiempo la asistencia a dicho
Congreso ocasionaría un sacrificio grande
(económico) a nuestro Colegio, teniendo
en cuenta que importaba más de 2.000
pesetas los ~astos que había de ocasionar,
la Junta de gcbierno de nuestro Celegio
acordó atlnadamellte no mandar este representante, ya que no al poder interve21
BOLETIN
nir en los debates del Congreso nada podría hacer en provecho de la clase. Es de
advertir que las enfermeras españolas que
asistan no podrán por la misma causa
llevar la voz de sus compañeras al referi'
do Congreso y asisten a 1 mismo en
calidad de expectadoras. Dos acuerdos
se han tomado solamente sobre esto: el
de informar al Cungreso antes ue realizarse de las condiciones de nuestro título en España., equivalente al de enfermeros y enfermeras ~raduadas de otros países, y el de solicitar nuestro ingreso en el
Consejo Internacional. Ambos acuerdos
ya se han llevado a la práctica con la autorización de la Junta general.
Lo interesente de todo f'sto es lo siguiente: Una cClmpañera nuestra, Africa
Biencinto. a la vez matrona y dama enfermera de la Cruz Roja Española, nos
transmi[Íó la invitación que la señorita
Melia, Jefa de las enfermeras de la Cruz
Roja. la hacía a ella, por si algún practicante o comadrona le convenía asistir a
dicho Congreso. mandádonos al mismo
tiempo los informes de gastos. programas. etc.
El compañero Morales se entrevistó
posteriormente con dicha señorita Jefa de
enfermeras, y como razonara muy sensatamente, el referido compañero parece
ser que salió muy impresionado de esta
entrevista. que puede tener una imp{.rtancia decisiva para el porvenir de nuestra clase. Decía esta señorita entre otras
cosas: «Yo no admito a la enfermera que
es una sirviente a la que se pone una bata
y una toca. Yo no admito a la enfermera
tal y como sale de las Facultades. con
unos meses de preparación. Yo no admito
a las enfermeras de la Diputación. Yo no
admito más que a la enfermera de tres
cursos». y hablando más y más, esta señorita indicó al referido compañero lo
conveniente que Sería para todos la creación del AUXILIAR UNICO. Para ello,
practicantes, com¡¡dronas y enfermeras
deberían ponerse de acuerdo, celebrar
consultas, reunirSe, etc. No quiere esto
decir que las enfermeras con los estudios
que tienen en la actualidad podrían adquirir el título de AUXILIAR DE MEDICINA Y CIRUGIA. de ninguna manera.
el título sola y exclusivamente lo adc¡ui-
DEL
COLEGIO
OfICIAL
DE
P R A C TIC A N T E S
DE
1"1 E D J C J N A
Con el primer año se aprendería la constitución y funcionamiento del cuerpo humano, así como las técnicas de cirugía menor y vendajes; con el segundo podríamos
Sfr los perfectos auxiliares de los Inspectores de Sanidad, de laboratorios, etc., y
podríamos llevar botiquines con la debida
garantía en aq ue Ilos lugares rurales donde
el médico, por tener asignados varios pueblos, necesita mientras él llega que un auxiliar inteligente haya llenado las primeras
indicaciones o socorros a los enfermos,
sobre todo en casos de urgencia, y con el
tercero, podríamos ser también auxiliares
de tocólogos y ginecólogos, sobre todo en
clínicas y maternidades, y al mismo tiempo estaríamos en condiciones de ocupar o
desarrollar el servicio auxiliar de los sanatorios psiq uiátricos. L éL otra asignatura
completaría nuestra educación sanitaria.
No pretendo en ningún lugar que se tome esto más que com/) una idea, un croo
quis que me he permitido publicar, pero
sin ninguna pretensión, puesto que sería
una cosa que habria mucho que discutir
por l()s compañeros, todos más capacitados que yo, y por las autoridades que niegan sin piedad la elevación de cultura a
una clase tan necesitada de ella en los
tiempos modernos en que todo el mundo
tiende a elevar la suya. Todos los estudios
que hagamos mientras para elevar nuestros conocimientos de nada nos servirán
mientras no se varíe el vigente plan de estudios, porque siempre se nos echará en
Y
C 1R U O 1A
cara que en nuestra carrera no se estudian
tales o cuales asignaturas, y precisamente por aquellos que tienen la obligación o
el deber de incluirlas. Tampoco piensen
nuestros enemigos que el querer elevar
nuestra cultura es querer introdu~irnosen
materias que sólo a nuestros profesores
médicos competen, no queremos sino AUXILIARES CON LA DEBIDA GARANTIA, que sólo podemos adquirir con el estudio, y que si los actuales practicantes
con cinco años de estudio no la tenemos,
imaginaos la que han de poseer las enfermeras que salen de las Facultades con la
rapidez del rayo con solamente unos meses de preparación.
Ni practicante, ni matrona, ni enfermera; AUXILIAR UNICO con seis años de
estudios como he dicho sería la única y
verdadera garantía.
Unámonos a la vez a otra clase sufrida
y necesitada, los auxiliares de farmacia, y
todos juntos formemos dos carreras de
auxiliares únicos: Auxiliar de Medicina y
Cirugía y Auxiliar de Farmacia.
Trabajemos con entusiasmo y echaremos abajo el intrusismo que sólo de esta
forma puede lograrse, EXISTIENDO EL
AUXILIAR UNICO con la debida delimitación de funciones, regidas por un reglamento que habría de llevarse a rajatabla.
Hagámoslo cuanto antes, elevemos la
aspiración de todos los sanitarios reunidos y el triunfo es nuestro.
1"1adrid, julio de 1933.
.El contrato ~e trabajo de las sociedades mercantifes
Tenemos noticias de que el contrato de
trabajo aprobado por la sección de mercantiles del Jurado mixto y que fué recurrido por la representación patronal, ha
sido devuelto por el 1"1inisterio de Trabajo
confirmando en todas sus líneas las bases
aprobadas y desestimando en absoluto
las improcedentes pretensiones de la representación patronal a quien parecía excesivo que los practicantes de sociedaJes
percibieran treinta y cinco céntimos mensuales por socio famílíar, sin perjuicio, claro está, de que las sociedades' hayan au'
mentado a sus igualados la cuota en can-
tidad más que suficiente para cubrir este
aumento y otros más que puedan originárseles
El contrato de trabajo empieza a regir
con carácter retroactivo, es decir, que las
sociedades deben abonar a sus practicantes las diferencias entre el viejo contrato y
el nuevo a partir de los devengos del mes
de mayo.
Ahora lo que es preciso es que nuestros
compañeros sepan defender dignamente
sus derechos y mantener con civismo ante
los patronos los beneficios logrados en el
Jurado mixto.
23
y de la Escuela de Sanidad ¿qué hay?
~
..........
Podríamos haber encabezado estas lí- sa definitiva, un sarcasmo más, el sarcasneas como, con motivo de una histórica mo número cuatrocientos mil, de los que
crisis política en tiempos de la reina Isa- vienen haciendo víctima a nuestra clase
bel n, titul6 un famoso periodista de la las más altas autoridades sanitarias del
época cierto artículo suyo: «Misterios». país. Porque nosotros, que además de coPero aunque no está muy diáfano el mo- nocer como todos aquella promesa, sabetivo de porqué no se ha cumplido la pa- mos que el Dr. Píttaluga pidió al Presilabra dada formalmente, así lo creemos, dente de nuescra Federación una indicapor el Dr. Píttaluga hacé unos meses de ción de las enseñanzas sanitarias auxiliaque en el curso ya terminado haríamos res que podriamos recibir, indicación que
los practicantes el primero de materias el Dr. Pittaluga aprobó paladinament(,
auxiliares sanitarias en la escuela de su pareciéndolf" de perlas, valga la frase, que
dirección, para nosotros carece el curso los practicantes nos iniciáramos en matede todo misterio y renunciamos a plagiar . rias auxiliares de laboratOIioi nosotros
el título del artículo famoso, para espe- que no teníamos porqué dudar de la sintar francamente. a quien puede y debe ceridad con que se nos hizo aquel ofrecicontestarnos, estas preguntas: ¿Qué hay miento y se aprobó aquel esquema de
de aquel ofrecimiento de la Escuela Na- programa, no podemos pensar en burlas
cional de Sanidad? ¿Qué obstáculos e in' y engaños. Ahora bien. a lo que si tene·
convenientes se han cruzado por medio mas derecho es a que, para calmar la imde aquella buena dispoSición que enton- paciencia-justísima impaciencia- de la
ces aparentaba abrigar el Dr. Pittaluga, clase, se nos diga porqué el cursillo no
para que haya finalizado el curso sin que se celebró en la fecha anunciada, qué di·
los practicantes sean convocados a las en- ficultades truncaron la buena voluntad
señanzas que de aquel centro venimos re- del Dr. Pittaluga y para cuándo, en finclamando con insistencia continua desde no serán permanentes las tales dificultahace mucho tiempo porque consideramos des-, se piensa sea una realidad lo que
que por bien de la Sanidad Nacional son hasta ahora no es más que una palabra
necesarias a nuestro ejercicio profesional? incumplida; en el supuesto de que no será
Porque nosotros no participamos de para las calendas griegas, pues esto sí que
la idea de algunos compañeros nuestros sería un sarcasmo y sarcasmos ya no hay
que dicen fué aquella promesa de JI. Gus- quien los tolere.
tavo Pittaluga, promesa en firme, prome-
Contra las heridas
Heridas, infectadas. Flemones. Quemaduras. Sabañones
ulcerados. Alteraciones de la
piel de carácter infeccioso.
úsese
"DERCUSAN"
Evolución
de la asistencia
psiquiátrica
•••
Conferencia pronunciada por el ilustre psiquiatra
Dr. O. Mariano Gorriz
en el Colegio de Madrid
(Continuación)
La modificación de las pruebas procesales y la utilización de la tortura,
favorecen la enorme extensión, que
adopta caracteres epidémicos. Ya no se
trata solamente de los estuporosos, sino de muchos casos de demencia senil,
de epilépticos con ideas delirantes religiosas, de peturbados con ideas mesianistas y hasta de delirios febriles, a.
los que el fanatismo hace arrojar al
sacrificio. También probablemente'
los enfermos con perversiones sexuales
fueron acusados, pues para los delatores tenía gran importancia. La mayor
parte-delatores o delatados-eran histéricos, que engrosaban el ejército de
hechiceros y embrujados, lo que explica el predominio del sexo femenino entre ellos. El sello proteiforme histérico, aclara la multiformidad de síntomas psíquicos' La tortura-en la que
las mujeres debían desnudarse completamente-, excitaba en ellas el sentimiento del pudor y en sus gritos de
protesta e imprecaciones se encontraban nuevos motivos para el sacrificio.
T al vez una parte de los enfermos
mentales y poseídos de la edad media,
evitábanse de graves cuadros psíquicos por las numerosas peregrinacio-
nes y procesiones que se formaban y
las abundantes hermandades de disciplinantes y torturados, que ocupados
con sus penitencias y trabajos derivaban por estos caminos sus ideas delirantes. Seguían voluntariamente las
órdenes de sus prelados viajando hacia España o Jerusalén a pie, y comprometiéndose otros en las Cruzadas.
Verosímilmente en los claustros se
asistía a los religiosos y monjas enfermos.
Probablemente el número de locos
en la edad media no era muy numeroso, pues los histéricos no pueden valorarse como tales. Mas en 1460 parece
que el aumento de ellos obligó a construir en N ürnberg algunos edificios
para alojarlos. Mas estas «casas de
locos» desaparecieron pronto. En otros
lugares se hi~ieron hospitales que a lo
más tenían un lugar destinado a los
enfermos intranquilos que eran guardad os con cadenas cuando era necesario. En el norte de Alemania se los tenía en los sótanos (Torenkisten) con
empalizadas cubiertas de teja y con
hierros, que a veces rompían los enfermos. De la calefacción y limpieza
que pudiera haber en estos terribles
BOLETIN DEL
fugares, no es necesario hablar, ni tampoco de cómo frecuentemente se les
aherrojaba con grillos y cadenas.
En todo este terrible cuadro hay una
excepción humanitaria en los Alexianos que admitían en sus casas a los
enfermos mentales para asistirlos. Verdaderos manicomios han faltado en la
edad media en Alemania y el que en
Bélgica- según Alberdingk -, se fundara en N ons un Asilo de locos con
intervención médica, es muy inseguro.
En resumen: durante la edad media,
la psiquiatría ha seguido los caminos
de las concepciones religiosas y ni la
ciencia ni el tratamiento han progresado.
En los primeros tiempos de la edad
moderna aumentan de modo extraordinario los endemoniados y hechiceros, contribuyendo a esta propagación
enorme del demonismo después de la
Reforma las concepciones de San
Agustín que afirmaba «que el hombre
que no hacía ninguna penitencia era
presa del diablo.» Era preciso recorrer
un largo camino entre la maleza medioeval para llegar al misticismo y a
los nuevos pensamientos médicos humanitarios, que hicieron evolucionar
la asistencia de los enfermos mentales.
Paracelso es el primer médico alemán que completó el arabismo y galenismo, luchando contra las creencias
de hechiceros, brujas y demonios, obligándole a exclamar: «La experiencia
enseña, no a exorcizar al diablo, sino
a curar a los insensatos.» Insttiuyó
tratamientos quirúrgicos y físicos, externos e internos, como la incisión de
las extremidades con instrumentos o
con caústicos y vejigatorios, y utilizando medios derivativos, coagulantes y
paralizantes, recomendando la sangría
y el sueño. El estableció el principio
humanitario diciendo: «Los locos son
enfermos y además nuestros hermanos; tratémosles como a tales. N o sabemos si nosotros mismos o nuestros
COLEGIO OFICIAL
más íntimos parientes, podemos caer
en la misma suerte.» Otros varios médicos se distinguen en Europa en la
lucha contra la hechicería.
Las luchas religiosas, la reacción contra la Reforma, alargaron los procesos
de los endemoniados y hechiceros, hasta los siglos XVI y XVII. Los escritos
de Lutero prueban hasta qué punto
estaban arraigadas las representaciones del demonio y los poseídos. Hase
afirma que los procesos de los hechiceros estaban en todo su apogeo en el .
siglo XVII, en el cual la Inquisición
quemaba numerosos herejes. Palabras
insensatas de pobres enfermos eran
apreciadas como blasfemias y juzgadas
de este modo. En Konisberg, en 1636,
un hombre que se tenía por Dios, había recado cido su rostro. La sentencia
le condeno así: Arrancarle la lengua,
descapilarle y después ser quemado debajo del patíbulo. En la declaración de
la sentencia el enfermo lloraba, no su
suerte, sino «la maldad del Mundo que
así asesinaba al Padre Eterno».
Todo el siglo X VI está ocupado por
la lucha contra las enfermedades mentales. Se reconocía el deber de una asistencia, de distinguir sus variadas formas y de establecer un tratamiento.
Todo este largo período se podría decir que está ocupado por la investigación de la desgraciada suerte sufrida
por los enfermos mentales. Lo que se
busca por todos los medios es desembarazarse de ellos. Apenas hay excepciones, como el transitorio ingreso de
los mismos en leproserías. Igual que
en la edad media se utilizan los subte':
rráneo.<¡, lugares terribles, donde reinaba la oscuridad y permanecían apiñados varios enfermos sobre una tarima,
debajo de cuyos agujeros se colocaban
cubos. En Alemania estos lugares no
tenían puertas ni ventanas, y sustituyéndolas había unos agujeros en los
rincones a través de los cuales y atados
co cuerdas, recibían los alimentos y be-
(Continuará)
26
-s
El Congreso de Auxiliares de FarlDacia
Natalicio
SI' nos ruega la publicación de la nota
siguiente:
«Ha dado a luz una niña la esposa de
nuestro compañero, D. César Pérez Ausín, por lo que le felicitamos cordialmew
te.»
Nuestros compañeros los auxiliares de
Farmacia han celebrado en el mes pasado
de julio un importante Congreso, el que
además de tomar el transcendente acuerdo de ingreso de aquella Federación en la
Unión General de Trabajadores, han
aprobado las siguientes conclusiones:
«Manifestar la adhesión del Congreso
,de Auxiliares de Farmacia a la República
española, por ser el régimen republicano
mínimum de un sistema de gobierno basado en la Igualdad, Justicia y Libertad.
Que el Congreso se solidaríza con la
labor cultural verificada por el Gobierno
de la República.
Que el Congreso se adhiera a toda m.::dida o acto de gobierno que tenga por finalidad evitar la guerra.
Que la futura ley Municipal permita el
establecimiento de farmacias municipales
en todos los Ayuntamier.tos mayores de
15.000 habitantes.
Que las farmacias en hospitales, dispensaríos y Centros benéficos estén regidas
por auxiliares de Farmacia.
Que se conceda a los auxiliares de Farmacia representación en el Consejo ne
Sanidad.
Que se ereen los Jurados mixtos de Sanidad, dando entrada en ellos a los auxiliares de Farmacia.
Que por el Estado y los Ayuntamientos se subvencionen a las farmacias cooperativas.
Que se cree la carrera de auxiliares de
Farmacia.
Que se modifique el artículo correspandiente a la ley de Jurados mixtos en
el sentido de que puedan reclamarse cantidades hasta 5.000 pesetas.
Solicitar la jornada de cuarenta horas
semanales.»
Las sesiones de este Congreso, en las
que quedaron una vez más probados la
cultura y dinamismo de esta clase fraterna de la nuestra, fueron presididas por
nuestro estimado compañero el cole~ia­
do de Madrid D. Alfredo Bernardos Romero.
F alleci_iento
El día 26 del pasado mes d~ junio falleció una. hija de nuestro compañero don
Juan Novés, a quien con tan triste motivo
enviamos nuestro más sentido pésame.
El Presidente y el Contador del Colegio de Zaragoza. en Madrid.
Han pasado unos días en Madrid gestionando asuntos relacionados con la reciente Asamblea de practicantes titulares
celebrada en aquella capital, el Presidente de aquel Colegio, D. Antonio Sebastián, y el Contador del mismo, D. Enrique Llobet.
Se suprilDen las plazas de directores de
los dispensarios antivenéreos
La Gaceta ha publicado unll orden por
la que se suprimen los cargos de Directores de Dispensaríos antivenéreos. Fundamenta el doctor Bejarano esta disposición
pc'rque estos cargos ItI experiencia ha demostrado que no solamente carecen de
toda utilidad, sino que entorpecen la buena marcha de los servicios de la lucha
antivenérea por la rivalidad que su provisión despierta entre los médicos adscritos al servicio.
Por otra parte, el cargo de Director de
Disptnsario antivenéreo está en absoluto
desprovisto de contenido, puesto que sus
funciones se limitan a pequeñas cuestiones de régimen interior que pueden ser
resueltas con ventaja por la autoridad sanitaria de quien los dispensarios y su personal dependen.
Ellahoratorio "Cerealine" y los practicantes.
El laboratorio «Cerealine» y por media
ción de nuestro compañero, el colegiado
de Zaragoza, D. Luis Hernandez, ha tenido la atención de remitir al Colegio de
Madrid paro. sus coltgiados unos origina.
les emblemas sanitarios. Damos las gracias al laboratorío «Cerealine» y a nuestro compañero.
27
...oIIIIlIlIIII
~
Asociación Mutuo-Benéfica
~'-----~
SOCORROS QUE OTORGA LA MUTUO
BENÉFICA A LOS SE~ORES
ASOCIADOS
Socorros de enfermedad.
Noventa días al año natural. los treinta primeros a 5,00 y los sesenta restantes a 7,50 pesetas.
vincía, una amnistía, al objeto de que
puedan solicitar el ingreso en esta Socíedad, sin necesidad de que tengan que satisfacer la cuota de entrada que determina nuestro Reglamento. colocándoseles
en el orden que les corresp.mda con arreglo a la fecha de su solicitud como nuevos mutualistas.
Socorros de defnnción.
Al año 100 pesetas, aumentando 50 por año
hasta el máximun, que es a los nueve años,
500 pesetas.
ASOCIACION MUTUO BENEFICA DEL
COLEGIO OFICIi\L DE PRACTICANTES
DE MADRID
Socorro de inntilidad y vejez,
A los quince años de la implantación de este
'locorro, o sea en el año 1946.
Cuota mensual para los señores Mutualistas: 3,00 pesetas.
Los señores Colegiados de nuevo ingreso,
desde primero de enero de 1931, abonarán la
cuota de entrada, ajustándose a la escala siguiente:
Art.16. Hasta los treinta aftos, 10 ptas.; de
treinta a cuarenta, 25 ptas.; de cuarenta a cincuenta. 100 ptas., y de cincuenta en adelante,
250 pesetas.
Art 17. Las dos cuotas superiores que establece el artículo anterior, podrá abonarse
fraccionada en plazos mensuales a voluntad,
pero no inferiores en cuantía a la dozava parte
de cada uno, debiendo así estar satisfechas,
por completo, en el primer año como máximo.
Por la Junta de Gobierno, el Secretario, Ricardo Ficher.
Relación de socorros 'devengados en el mes de
junio de 1933, por decenas.
Primera decena.
Pesetas
D. Antonio Carcía Calvet. de 30 de mayo
a 10 de junio (12)...
60,00
D. Arturo Medel Haro, de 3 a 10 junio (8) 40,00
Total.. .. , ... . . . .•. ... 100,00
Segnnda decena
D. Arturo Medel Haro, del 11 al20 (10)..
Total. .. . . . . . .. . . . . ..
50,00
50,00
Tercera decena
D. Arturo Medel Haro, del 21 al 30 (10).
50,00
Total. .. . . . . . . . . . . . . .
50.00
Socorro de defunción de D. Pedro García del Moral
500,00
RESUMEN
AMNI5TIA
l." decena ......•......
.............
»
2."
" ...........
3.a »
Socorro defunción.....
Se pone en conocimiento de los señores colegiados. que en junta general extraordinaria celebrada por esta Asociación el día 22 del pasado mes de noviembre. se tomó por unanimidad el acuerdo
de conceder a los colegiados que pertenecían al extinguido Colegio de Auxiliares
de Medicina y Ciplgía de Madrid y su pro-
A
V
Ptas. 100,00
»
50,00
l>
50,00
»
500,00
TotaL.........
700,00
•••
1 S
O
Se pone en conocimiento de los Sres. Mutualistas que a los eféctos de
la mejor marcha en la cobranza, todos los días laborables se hallará
en el Colegio de 8 a 9 el cobrador.
El Practicante Rural
Suplemento mensual del BOLETIN DEL COLEGIO DE MADRID
~O I.
AGOSTO 1933
NUM.6
La Asamblea Regional dragonesa de practicantes titulares
(Contin uación)
x. Que se refundan en una sola las ca- da Federación aragonesa. y el estudio
rreras de practicantes y comadronas.
oportuno sobre la Bolsa del Trabajo en
___ XI.- Que-se--soocite-au-torizad6n-para- rela€ián -eon-los intereses-ctet pra<:'1icanTe'- - que los practicantes que ejerzan en'pobla·
XVI. Propugnar por la necesidad de
ciones donde no existan médicos. puedan que todas las clases sanitarias aragonesas
formular los medicamentos necesarios se refundan en una entidad federativa repara los casos de urgencia, mientras la gional, por considerar que es d único
llegada del médico.
modo de lograr la absoluta compenetraXII. Que la revisión de títulos profe- ción de sus sentimientos. de sus funciosionales. realizada por los señores subde- nes y hasta del logro de sus legitimas rei·
legados de Medicina. sea hecha sin retri- vindicaciones.
bución alguna del practicante.
En la cuarta sesión se dió lectura a una
XIII. Que en toda entidad. comisión o carta de D. Antonio Grallar. médico y dijunta sanitaria, yaseanconsultivas,legisla- putado a Cortes por Zaragoza. dirigida al
tivas. administrativas y aun en los mismos presidente de la Asamblea en la que como
tribunales de oposición de plazas de com- médico y como diputado, y de manera
pañeros, forme parte el practicante.
'(erdaderamente espontánea. se ofreda a
XIV. Constituir la Federación Regio- los practicantes por si su concurso pudienal de los Colegios de practicantes arago- ra ser útil para la consecución de las conneses, concediendo un voto de confianza clusiones aprobadas.
a las Juntas directivas de los tres ColeNuestro comentario
gios para que propongan su correspondiente reglamentación en un plazo máxiCon brevísimas palabras vamos a como de tres meses.
mentar la primera Asamblea Regional de
XV. Otros varios acuerdos_d~m..er-ª. _practicanles-1itulares.. Cre~mes-I1a-pooer - - gestiónareaTIzarentrelos que merecen decir más en elogio de esta Asamblea que
destacarse el nombramiento de Juntas haciendo esta pregunta: ¿Cuándo las declasificadoras de partidos y de estipula- más regiones españolas van a imitar a la
ción remuneradora con vistas a lograr la aragonesa? Es ejemplo a seguir, y los buen:sponsabilidad del pago sobre los Ayun- nos ejemplos deben imitarse sin titubeos
tamientos; el establecimiento de contratos ni tibiezas. Ayer fué la Asamblea regional
rurales; procurar la más rápida Aproba- aragonesa. ¿por qué no mañana la de las
ción. por el Parlamento. de la ley de Ba- dosCastíllasy Extremadura.la de Valencia
ses de Administración local, por conside- y Murcia. la de Cataluña, la de Andalucía.
rar que favorece considerablemente los la de Galicia. Asturias y León. ·la Vasconintereses de los Practicantes como funcio- gada? En todas estas regiones tiene la pronarios técnicos. ya sean municipales. ya fesión hombres activos, inteligentes, em·
provinciales; procurar r.uestro ingreso en prendedores; ¿por qué no seguir en todas
la Previsión Médico Nacional o el estable- ellas el ejemplo dado por los aragonese::.?
cimiento de un Montepío de la proyecta«Sursun corda» y cuanto antes mejor.
DE LA VIDA RURAL
Historia
que
Mañana de invierno en la alta montaña.
En el fondo de un valle, una aldea que
evoca el recuerdo de los pueblos de épocas patriarcales. En la plaza vive el. practicante, y a su puerta un caballo ensillado
le espera. Dentro de la casa, en el hogar
de amplia cocina, gruesos troncos chisporrotean invitando a acogerse al amparo
del fuego. El practicante se dispone a sa~
lir, sin que de nada sirvan las advertencias ni los ruegos de su familia. Su deber
es salir a ver a los enfermos que esperan,
desafiando al mal tiempo y a los peligros
que en el camino acechan. ¡Todo por llevar al que padece un poco de aliviol
El practicante se abotona hasta el cuello el raido abrigo; cálase hasta las orejas
la peluda gorra, y, tomando el caballo por
las riendas emprende la marcha, hundiéndose en la nieve hasta las rodillas. El yiento helado le flagela el rostro penetrándole
hasta la médula, cual acerado y agudo
cuchillo. Pronto se encontrará fuera de la
aldea. El paisaje es de una grandeza infinita, pero de una monotomía que aterra,
cohibe y espanta. La nieve lo cubre todo,
hasta más hallá de donde la vista alcan~
za. Las montañas, los bosques, los campos y los prados aparecen envueltos por
un espeso manto de nítida blancura.
Hasta el color del cielo es de un blanco
plomizo... Es como una obsesión que atolondra y hiere la vista: aun cerrados los
ojos, ella persiste.
No se vislumbra sendero, ni camino; no
se ve una pisada ni una huella que indique la ruta.
E! viajero ha de orientarse en una dirección conocida de antemano y seguir la
leve depresión del terreno que apenas se
destaca del relieve del suelo. En algunos
sitios la n.ieve acumulada forma ventisqueros, en los que se exponen a quedar
sepultados caballo y ..:aballero.
Aquí bordea profundo pricipicio. Allá
grandes masas de nieve acumulada y suspendida en las rocas, le amenazan. Una
parece
cuento
voz, un relincho, la más leve vibración
pueden producÍI la catástrofe, originando
la caida de la espantosa avalancha. Más
allá el valle forma estrecha garga!-1ta, que
pronto se ensanc.ha.
Las montañas se van separando poco a
poco hasta perderse en la lejanía.
Terrenos de cultivo, árboles con las ramas densudas, cubiertas por la nieve, semejan ~squeletos de monstruos prehistóricos. Las nubes que antes eran plomizas,
se van aclarando; devienen blancas, casi
transparentes. A lo lejos flota un girón de
encajes, cual si misteriosa mano, saliendo
de la cumbre de la alta montaña, hubiese
tirado de la blanca cortina, produciendo
un desgarro por el cual penetra un rayo de
sol, que al reflejarse en las blancas partículas que alfombran el suelo, producen
preciosas irisaciones de luz. El viento
empieza a soplar huracanado, y aumentando en violencia, por instantes, arrastra
la nieve formando remolinos.
El viajero se ve seriamente <tpurado. El
frío polvillo niveo le ciega, le asfixia; casi
no puede sostenerse a caballo ... El noble
bruto avanza con gran dificultad. No se ve
aún el caselío hacia el que se dirigen, si
bien debe de estar cerca. ¿Se habrá desorientado? Por fin. allá en el fondo, el caminante divisa el pequeño campanario de
la Iglesia, a cuyo alrededor se agrupan
unas cuantas casas.
Ladrido de perros; una put"rta se abre...
Voces de admiración. ¡Pensábamos no
vendría con tiempo tan horroroso!
Al entrar en la casa una oleada de aire
tibio le envuelve en una caricia voluptuosa. Apenas puede tenerse en pie el practicante; el frío le ha entumecido...
Mientras se sacude la nieve, los hombres avivan el fuego, cuyo calor confortable, y una taza de café muy caliente, le
hacen entrar en reacción.
¿Donde está el enfermo?
Una habitación de ennegrecidás paredes, donde el aire húmedo, pesado, y la
limpieza que brilla por su ausencia, hieren
los sentidos del visitante. Una débil claridad se filtra a través de un pequeño y sucio cristal, enclavado en desvencijado
ventanuco.
El enfermo yace en el lecho con muestras inequívocas de una gran postración.
Está muy mal-dicen los familiares-tiene
mucha calentura y se queja mucho de la
cabeza.
En efecto, el caso 'es grave. A más de
una infección gripal hay síntomas claros
de intenso meningismo. ¡La muerte acechal El practicante aplica el tratamiento
local que le está permitido hacer en estos
casos. El enfermo no reacciona al tratamiento aplicado pues éste es insuficiente
Hay que hacer más, mucho más, precisa
hacer una punción lumbar. Esta operación podría salvarle ... El practicante reune a los familiares. Es necesario que ven·
ga un médico con urgencia. - ¡Imposible
con este tiempo!-responden-. ¿Quién se
atrevería a pasar el puerto sin ser un héroe? ¿Y entre tanto el médico no viene
qué ocurrirá?
La situación del practicante es crítica:
la punción la ha practicado innumerables
veces por orden y en presencia de sus
maestros. ¿Debe hacerla en esta ocasión?
¿No le acusarán después de haberse extralimitado en sus atribuciones? ¿Debe
dejar morir al enfermo mientras no viene
el médico sin intentar salvarle? El deber
humanitario se impone, triunfa...
Pronto está todo preparado, el enfermo en posición; brilla la aguja en los dedos hábiles del profesional, se hunde despacio ... más, más... Sale un líquido claro,
casi a chorro-hay mucha presión-o Después sale gota a gota... ya hay bastante...
listos.
Han pasado algunas horas. El enfermo
se encuentra mejor. Ya no tiene náuseas.
Ha desaparecido la intensa cefálea y aquel
inquientant~ estado comatoso. ¡La muerte se aleja!
Arde alegre el fuego en el hogar. Bajo
la acogedora chimenea, la obligada tertulia de hombres y comadres, un buen viejecito cuenta hechos de la guerra carlista.
El practicante, cansado por las luchas
del día, envuelto en una manta y echado
sobre un banco cerca del fuego, se ha quedado dormírlo.-¡Sueñal... Sueña que no
es un paria de la Ciencia, con sólo obligaciones y sin ningún derecho. Sueña que
las leyes le señalan amplitud de atribuciones, y que ya no está expuesto a verse
como ahora, vejado, escarnecido, perseguido muchas veces, como intruso ... Sueña que su título, conseguido a fuerza de
desvelos y privaciones, le sirve para algo:
no es un papel mojado.
Fuera en la calle la nieve va cayendo ...
El viento ruge huracanado...
M.R,
De «El Auxiliar-Médico Leridano» de
abril de 1933.
Nuestra encuesta entre los expresidentes de la Federación
~
Hemos de dar por terminada nuestra
encuesta entre los ex presidentes de la
Federación acerca del problema y situación de los practicantes rurales, no habiendo podido publicar nada más que las
ideas de los señores Marzo, Sánchez Pérez
y Fernández Carril, únicas que hemos recibido, pues no han respondido a nuestras
preguntas los sesores González Iniesta y
Díaz Morcillo. Lamentamos no haber podido honrar nuestras páginas con lo que a
este respecto el señor González Iniesta
hubiese manifestado, que con toda seguridad hubiera sido muy interesante, dados
sus conocimientos en esta cuestión. Hemos de agradecer cordialmente a los señores Fernández Carril, Sánchez y Marzo
su diligencia en atender a nuestro requerimiento, cuyo objeto no era otro que el de
aportar a tan importante cuestión, las
ideas de tan esclarecidos compañeros.
En el próximo número nos atreveremos
a comentar, con todo respecto, claro está,
las sugerencias de los tres expresidentes.
. .
~
Mi Op.nlOn
sobre el
probleOla rural
Por Lueiano SANCHEZ GOMEZ
Practicante titular de San Garda de Ingelmos (Avila).
A los practicantes titulares del agro nadie nos atiende ni hace justicia; vivimos
en situación indescriptible de miseria debido a cuatro causas que nos postergan en
forma inhumana:
1.a Lo que se nos asigna por nuestra
profesión oficial es una miseria que nos
avergüenza. pues después de estudiar una
carrera facultativa estamos peor dotados
la mayoría de veces que los simples alguaciles municipales de donde actuamos; esto es una enorme injusticia que en forma
alguna puede seguir; las 375 a 900 pesetas
anuales que cobramos, se~ún la categona
del pueblo, sólo nos sirven para matarnos
de inanición.
2. 8 La profesión libre nos la arrebatan
los médicos titulares; unos, por competencia entre ellos. descienden a tales servicios para atraerse más clientes; otros,
por condescendencia excesiva para sus
enfermos, ponen ventosas, inyecciones.
etc., lo que después no le agradecen, pues
llegan a tomarlo como derecho por la irrisoria iguala que les pagan, y otros. por
inexplicable aversión para nosotros. llegan
a hacer visitas extraordinarias para tomar
las temperaturas o poner enemas, y lo que
es peor se lo ordenan a intrusos que ellos
amparan; hay un cuarto grupo, para los
que mando desde estas líneas mi mayor
afecto. porque sabiendo ocupar su plano
y apreciar nuestras funciones nos delegan
los servicios auxiliares; mil gracias.
3. a Con el may,or descaro los Ayuntamientos se burlan de toda nuestra legisla'
ción; hay por toda España un número
enorme de plazas sin anunciar, sin cubrir;
nos pagan lo que quieren y cuando les da
la gana; las desempeñamos las que hay
cubiertas porque ellos quieren porquf'
después de todo son demasiado buenos.
nadie les obliga. nadie les exige responsabilidad, nuestras protestas caen al cajón
de papeles inservibles, luego les debemos
agradecer la limosna que nos dan. ¡Desgraciados de nosotros los parias de la sanidad. los indefensos practicantesl
I
La unión hace la fuerza. Nuestro triunfo debe ser obra de todos sin que se hurte ni una sola colaboracíón. El clamor general llega a lo alto; las voces
de unos cuantos se pierden en
el espacio antes de llegar a su
destino.
y 4. 8
Las funciones de obtetricia casi
en forma general nos las usurpan «las comadres o parteras de pueblo» que se intrusan porque no hay castil:!o y porque la
mayor parte las amparan los médicos titulares que debían ser los primeros en repudiarlas ya que llevan en su mano la muerte de muchas desgraciadas parturientas
que caen en sus manos.
Estas son las causas de que nuestra carrera en f'l medio rural esté en plena agonla. ¿Qué hacer para salir de tan triste situación? Dos caminos quedan: romper los
títulos y morir profesionalmente como
unos cobardes, o defendernos como leones valiéndonos de todos los medios necesarios hasta conseguir que se nos respete y haga la justicia que merecemos; esto
es 10 razonabl~ y lógico; somos útiles a la
humanidad y tenemos el mismo derecho
a la vida que cualquier ciudadano; adelante, pues.
Creo que con la máxima urgencia debemos emprender una enérgica campaña nadonal: sin tregua ni descanso debemos
luchar, sí, Señor, por nuestra emancipa<:Ión; para ello debemos valernos de la
-prensa diaria y prof~sional, de mítines,
conferencias y de todo lo preciso, yen ella
.debemos pedir no por favor ni caridad,
sino por la fuerza de nuestro bloque indestructible, cuatro disposiciones trans,cendentales:
1. a Que se nos aumenten las titulares
¡por practicantes y auxiliares de sanidad
,al 50 por 100 de 10 que cobren los médicos
por titulares e inspección municipal de sanidad, y al 25 por 100 las titulares de ma.trona donde no haya esta profesional.
Ruego a los señal es suscriptores de provincias que al hacer
el giro correspondiente anuncien por carta detallando su
procedencia y el número del
giro, para facilitar la buena
marcha de
La .Jllminülración
PRACTICANTES:
Al efectuar cualquier compra,
tened en cuenta la~ casas y artículos que se anuncian en
nuestro BOLETIN,
a
Que se prohiba terminantemente a
los médicos titulares y libres ejecutar las
funciones a u xiliares médico-quirúrgicoobstetricia-sanitarias, y que se nos autorice a certificar todas nuestras funciones
auxiliares; de esta forma los médicos se
colocarían en su plano de investigar, diagnosticar, operar y ordenar, y nosotros tendríamos delimitadas y aseguradas nuestras funciones. como con justa razón cada
sector sanitario tiene el suyo.
3. a Que se obligue bajo estrecha responsabilidad a todos los Ayuntamientos
a cumplir todo 10 legislado y se vaya le~islando para terminar de ser un juguete
como en la actualidad' somos, y que se
nos paguen mensualmente nuestros derechos bajo castigo inexorable a los alcaldes y secretarios por los gobernadores.
y 4. a Que al hacer la inscripC'Íón de los
recién nacidos en el registro civil se exija
un certificado de haber sido asistida la
madre pOi practicante o matrona en los
partos normales y por tocólogos o médicos titulares en los distócicos, forma de
terminar con el intrusismo escandaloso
que existe en esta rama.
He aquí el programa que como base nos
puedt:: redimir de la situación improrrogable en que estamos sumidos; del ser o no
ser; de vencer o morir; de que los nuestros
puedan comer sin pedir limosna; y cuando
les faltemos que no tengan que decir que
pasaron hambre por ser sus padres unos
cobardes. Luchemos hasta el triunfo.
,l.
Mayo, 1933.
Boletín Oficial de los Practicantes
en Medicina y Cirugía
TARIFA
DE
ANUNCIOS
EN LAS PAGINAS DE CUBIERTA
Plana completa.. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
media. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
un cuarto. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
octavo. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
40.00
22.00
12.00
7.00
INTERCALADOS EN EL TEXTO
Plana completa.. . .. . . . . . .. . . . . .. . . . . . . . . . . .
media. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
un cuarto. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
octavo.......
.
. ..
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PRECIOS
DE SUSCRIPCION:
A los Colegios suscriptores, al año. . . . . . . .
Suscripción individual, año... .. . . . . . . . . . .
Selnestral.. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
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25.00
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adelantados, en sobres monederos o Giro Postal. Todo cuanto se relacione
(correspondencia. pagos, avisos, etc.), se dirigirá a la Administración, Colegio
de Practicantes: Rosalía de Castro, 36. 1.0
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