El genoma humano

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La célula viva
José Juan Aguilar Gavilán
Dpto. Microbiología
NIVELES DE ORGANIZACIÓN DE LOS SERES VIVOS
NIVEL
Biosfera
EJEMPLO
El planeta Tierra y todos sus habitantes
Ecosistemas
Lobos, otros seres vivos y medio abiótico
Comunidades
Lobos, árboles, conejos, etc.
Poblaciones
Manada de lobos
Organismos
Lobo
Sistemas
Esqueleto del lobo
Órganos
Hueso
Tejidos
Células
Átomos-moléculas
Tejido óseo
Célula ósea
Núcleo
Agua
Oxígeno e
Hidrógeno
Isótopos
Isótopos (átomos cuyo núcleo tiene el mismo número de
protones –elementos responsables de las características
químicas del átomo- pero distinto número de neutrones -).
Estables (como por ej., el hidrógeno ordinario -1H- y el
deuterio -2H-, el carbono-12 -12C- y el carbono-13 -13C-).
Radiactivos o inestables (como el tritio -3H- y el carbono 14 -14C-).
El fraccionamiento isotópico de los isótopos estables
de carbono, medido como relación entre el 13C y el 12C, se
refiere a la fluctuación de isótopos de carbono como
resultado de los procesos bioquímicos naturales.
El fraccionamiento durante la transferencia biogeoquímica de carbono en la naturaleza produce
variaciones en la distribución de equilibrio de los isótopos de carbono (12C, 13C y 14C). Algunos procesos, como la fotosíntesis, favorecen al isótopo más ligero. Por la fotosíntesis, el isótopo C13 en la
planta se agota en 1,8% en comparación con sus proporciones naturales en la atmósfera. A la inversa,
el carbono inorgánico disuelto en los océanos suele ser enriquecido con 13C en un 0,7% en comparación con el CO2 atmosférico. El CO2 liberado al quemar combustibles fósiles baja la proporción
13C/12C en la atmósfera, sin que eso ocurra con el CO aportado por el volcanismo o la respiración.
2
Cuando una sustancia radiactiva es incorporada al organismo de cualquier ser vivo (al respirar,
comer, etc.) puede decaer radiactivamente, para transformarse en otra sustancia química, o ser eliminada del organismo por los mecanismos normales o habituales (estos no discriminan entre sustancias radiactivas o no).
La eliminación del cuerpo de los isótopos radiactivos depende tanto del período de semidesintegración Tr (tiempo después del cual desaparecen la mitad de sus átomos radiactivos, decaimiento
radiactivo propio de la sustancia) como de su período biológico Tb (tiempo que tarda el organismo
en eliminar o deshacerse de la mitad de la cantidad de un elemento ingerido, decaimiento radiactivo
propio tanto de la sustancia en cuestión como del organismo).
Utilidad de los isótopos radiactivos
▪ Procesos del ciclo del N en el suelo
▪ Prácticas de fertilización con N y S
▪ Fijación biológica de N
▪ Metabolismo del N y el S, en Plantas y animales
▪ Edad y descomposición de la materia orgánica en el suelo
▪ Fijación de CO por plantas C3, C4 y CAM
▪ Uso del agua por las plantas
▪ Diferencias genotípicas a estrés ambientales
2
En Biología:
14C
3H
32P
En Medicina:
60Co
131I,132I
99Tc
Marcaje y rastreo de estructuras biológicas
Fotografía de rayos gamma del cerebro
Para poder proporcionar fechas radiocarbónicas correctas y exactas es necesario medir los
isótopos estables de 13C y 12C y su proporción. Esto se logra mediante la extracción de una pequeña cantidad de CO2 generado durante la combustión o hidrólisis ácida y la medición de la
razón 13C/12C en comparación con el estándar de espectrometría de masas. Se utiliza esta relación para calcular la edad de radiocarbono y el error con el fin de corregir el fraccionamiento
isotópico en la naturaleza.
Datación isotópica de material orgánico: método de
Libby (proporción 14C/12C).
Cuando la materia orgánica muere, la proporción de
carbono radiactivo (14C) en ella o en sus productos de
transformación disminuye, y de la proporción
existente en este momento puede hallarse la edad del
material investigado (t) a partir de la fór-mula
siguiente:
Log (N/N0)=(k.t):2,3
Willar Frank Libby (1908-1980)
Nobel de Química en 1960
- N (número de partículas o impulsos emi-tidos al
minuto por gramo de la materia de t años de
antigüedad).
- N0 (número de partículas o impulsos emi-tidos al
minuto por gramo de materia viva).
- k (constante de desintegración). k=0,693/ t1/2 periodo de semidesintegración-.
- 2,3 (factor de conversión de Ln en Log10).
Si la materia viva produce 12,5 impulsos por minuto y gramo, a partir de los impulsos
producidos por materiales antiguos de edad conocida (hecho histórico destacado) y
aplicando la fórmula anterior se calcula el periodo de semide-sintegración del 14C (t1/2). Para
14C el valor de t
1/2 es de 5.730 años.
¿Es auténtica la Sábana Santa de Turín?
Una pieza de lino de 4,35 x 1,11 m, un sudario que
lleva la imagen del frente y de la espalda de un hombre que fue crucificado y flagelado de la misma manera que la Biblia describe la Pasión de Cristo.
El Santo Sudario de Turín (así llamado por conservarse en dicha ciudad italiana desde 1578) llamó
la atención del público por primera vez en 1335 cuando fue exhibido en la Iglesia de Santa María en Lirey
(Francia). Le había sido entregado a la iglesia por un
caballero francés, Geoffroy de Charny, quien probablemente lo adquirió en Constantinopla.
El manto pronto comenzó a ser objeto de controversia. Un informe extendido al Papa Clemente VI
argumentaba que el manto era una mera pintura, y
que estaba siendo falsamente exhibido como una reliquia verdadera con el fin de solicitar donaciones
para la Iglesia.
La controversia acerca de la Sábana Santa de Turín se resolvió una vez que
las pruebas de radiocarbono realizadas más tarde, durante los años 1980
establecieron que la fecha aproximada del sudario se situaba en el S-XIV,
indicando que la reliquia era un engaño.
El papel central del carbono en la vida
Es el elemento más ligero capaz de aceptar o ceder 4
electrónes (4e-), lo que le permite formar hasta un máximo de 4 enlaces covalentes sencillos con otros átomos:
la disposición más favorable de los e- es su distribución
híbrida en los 4 vértices de un tetraedro regular.
Su capacidad de formar enlaces covalentes (sencillos o
dobles), consigo mismo y con otros átomos, permite introducir gran número de clases de grupos de átomos en
las moléculas orgánicas, conocidos como “grupos funcionales”.
Átomo de carbono
Enlace covalente sencillo C-C
Enlace covalente doble C-C
Los átomos de C unidos covalentemente entre sí constituyen el esqueleto de una inmensa variedad de moléculas orgánicas diferentes.
Los compuestos que tiene la misma
fórmula química pero sus átomos se
disponen de manera diferente se denominan isómeros. Estos pueden ser de
dos tipos:
Isómeros estructurales. Moléculas que presentan la misma cantidad y tipo de átomos, pero dispuestos de forma distinta (como por ejemplo, la
acetona y el propionaldehído: C3H6O) .
Acetona
Propionaldehído
Isómeros ópticos (estereoisómeros o enantiómeros) (figura adjunta). Moléculas asimétricas y,
por tanto, ópticamente activas. Una de ellas es la
imagen especular de la otra y no se pueden superponer: se dice que es la enantioforma o forma quiral de la otra.
Las dos formas enantiómeras tienen las mismas propiedades físicas, excepto la interacción con
la luz polarizada en un plano. Puede ser que un isómero desvíe el plano de polarización hacia la derecha (en el sentido de las agujas del reloj) –de el se dice que es dextrógiro y tal carácter se indica
usando como prefijo la letra "de" minúscula (d), o un signo positivo (+)-, mientras el otro isómero lo
desvíe hacia la izquierda –de el se dice que es levógiro y se caracteriza colocando como prefijo a su
nombre una letra "ele" minúscula (l), o un signo negativo (–)-. La nomenclatura D y L, se utiliza para
destacar que el grupo funcional importante queda a derecha (D) o a la izquierda (L), esta propiedad no tiene que ver nada con el carácter dextrógiro o levógiro: un enantiómero puede ser Ldextrógiro o L-levógiro o un D-dextrógiro o D-levógiro.
“La catástrofe de la talidomida”
En el mundo de las moléculas nos encontramos con
multitud de ellas que son quirales, lo que quiere decir
que existen bajo dos formas (llamadas enantiómeros)
que se diferencian del mismo modo que lo hacen la
mano derecha y la izquierda.
Muchas de estas moléculas tienen actividad biológica: aminoácidos, proteínas, aromas, esencias, fármacos, fungicidas, herbicidas, pesticidas, etc.
Por síntesis química se suelen obtener una mezcla racémica (50% de cada enantiómero,
forma R y formas S) de la molécula quiral -las mezclas racémicas son ópticamente inactivas
debido a que los efectos polarizantes de cada enantiómero se anulan con los del enantiómero
complementario-. Dada la dificultad que supone separar dos enantiómeros, hasta hace unos
años los medicamentos quirales se administraban habitualmente como mezclas racémicas.
Dado que la acción terapéutica de muchos medicamentos se basa en interacciones con los centros quirales de las biomoléculas, no es de extrañar que su efecto sea distinto para las formas R y S. De ahí que uno de
los enantiómeros suele ser el responsable de los beneficios buscados, mientras que el otro puede ser inactivo
o incluso perjudicial. La talidomida es un ejemplo dramático de lo que acabamos de exponer.
La talidomida se recetó por primera vez en 1957 en Europa
para tratar la ansiedad, el insomnio y, en las mujeres
embarazadas, las náuseas y los vómitos matutinos.
2-(2,6-Dioxopiperidin-3-il)-2H-isoindol1,3-diona
El fármaco fue retirado del mercado en noviembre de 1961 en
Alemania, cuando los médicos descubrieron que producía terribles
malformaciones fetales y más de 15.000 niños habían resultado
afectados por sus efectos: una falta de desarrollo total (dismielia)
o parcial (focomielia) de piernas y brazos, y la presencia de manitas en forma de aleta.
El día de Navidad de 1956 nació una niña con malformaciones.
Era hija de un trabajador de la fábrica de la compañía Grünenthal,
en Alemania, y fue la primera víctima de la talidomida.
Las propiedades sedantes deseadas se encontraban en la (R)-(+)-talidomida,
pero se administraba la mezcla racémica. Lo que se desconocía era que la (S)(-)-talidomida es teratogénica (productora de malformaciones fetales), algo
que pasó desapercibido hasta que en 1961 empe-zaron a notificarse casos de
niños afectados. Más tarde se descu-brió que a pH fisiológico la molécula se
racemiza, la (R)-(+)-talidomida se convierte parcialmente en (S)-(-)-talidomida,
por lo que tampoco el enantiómero sedante debía suministrarse.
R-(+)-talidomida
(inductor del sueño)
S-(-)-talidomida
(teratogénico)
Enantiómeros de la talidomida
El principio activo se vendió en más de 50 países de todo el mundo, con más de 80 nombres comerciales, y en España se distribuyó desde el año 1957 hasta 1965.
El 14 de octubre de 2013 las víctimas de la talidomida pidieron 204,5 millones de euros de indemnización en el juicio que se celebra en el juzgado de
1ª instancia nº 90 de Madrid, tras la demanda que interpuso hace 18 meses la Asociación de Víctimas de
la Talidomida de España (AVITE) contra la farmacéutica Grünenthal, fabricante de este fármaco.
Alemania, Francia, Japón, Suiza, Italia, Australia y
un sinfín de países ya han celebrado juicios y pagan
indemnizaciones, a veces desde hace décadas, para
vergüenza de las víctimas en España, que ahora por
fin aspiran a que se les escuche. Además, confían en
que tras ellos puedan ir todos los que faltan (189),
porque ahora los demandantes son apenas 20
Rafael Basterrechea, con sus padres Araceli y Rafael
En Alemania, las víctimas han conseguido con la farmacéutica desde 1971 una pensión vitalicia, pero en España no se han alcanzado a pesar de que ambas partes han mantenido tres reuniones y un acto de conciliación en los Juzgados de Madrid. La farmacéutica ofreció 120.000
euros anuales para todos los afectados españoles, pero éstos lo rechazaron.
Los contactos entre AVITE y Grünenthal comenzaron en 2010 después de que el Gobierno
aprobara un real decreto por el que concedía 1,5 millones de euros en concepto de ayuda a una
veintena de personas reconocidas como afectadas en España durante el periodo 1960-1965.
En mayo de 2013, cuando los representantes de AVITE mostraron varios documentos con
los que pretendían probar que en España el fármaco se “siguió exportando, vendiendo y
recetando” tras su prohibición mundial, la farmacéutica lamentó en un comunicado la “tragedia” de la talidomida y sostuvo que dio instrucciones a su distribuidor español para que dejara
de comercializar los productos con talidomida en noviembre de 1961, es decir, en el momento
en el que había cesado la promoción del medicamento tanto en Alemania como en otros países.
Además, aseguró que “en España hubo diversas empresas que habían fabricado y distribuido
productos con talidomida además de Grünenthal”.
El organismo como nivel de organización equivalente
al ser vivo: organismos unicelulares y pluricelulares
Entre los organismos pluricelulares se descubren niveles de organización de distinta complejidad:
Nivel tejido (el llamado “talo” en las algas, el “micelio” ” de los hongos, el “cuerpo” de los
animales inferiores -hidra, medusas, etc.-).
Nivel órgano (varios tejidos se reúnen para formar un órgano, el “cormo” -plantas superiores-, que consta de raíz, tallo y hojas).
Nivel sistemas orgánicos (seres vivos de máxima complejidad, con una organización formada por órganos diferentes, como ocurre en los animales superiores).
La célula como unidad de vida: distintivos de la vida celular
7. Exhibe entropía negativa
Construye orden a partir del desorden, es una
inversión local del gradiente de entropía, un
remanso de orden en un Universo que se dirige hacia el caos.
La célula viva como máquina natural
El filósofo francés René Descartes (1596-1650)
decía “cuando un reloj marca las horas por medio de
las ruedas que lo componen, es algo tan natural como
para un árbol dar frutos”.
La vida parece estar basada en un puro “mecanismo”.
El genetista y evolucionista norteamericano R. W. Kaplan
afirmó en 1979 lo siguiente: “la vida se provoca merced a la
unión de componentes materiales inertes perfectamente ensamblados”.
¿Qué componentes hacen funcionar la
célula como máquina natural?
Éstos no son otros que las enzimas, proteínas especializadas en catalizar las reacciones químicas específicas que se dan en los sistemas biológicos. Así pues la
función como máquina de la célula: su metabolismo (pautas de transformaciones
químicas que acaecen en su interior) está en definitiva determinada por la
cantidad y tipo de las diferentes enzimas que cada célula posee.
La célula, una máquina natural donde se llevan a cabo las
transformaciones químicas que permiten su funcionamiento y
perpetuación
Funciones de
máquina
- Energía (ATP)
- Precursores de macromoléculas
(azúcares, aminoácidos, etc.)
ADN
Funciones
de codificación
Replicación
Transcripción
ADN
Traducción
ARN mensajero
Reproducción (crecimiento)
Proteína
Para que una célula se reproduzca necesita: un suministro adecuado de energía y de
precursores para la síntesis de nuevas macromoléculas (funciones de máquina), y
un material genético (su ADN) capaz de duplicarse (proceso de replicación), para que
en la división cada célula hija reciba una copia, y de expresarse (procesos de transcripción y traducción), para formar las cantidades requeridas de proteínas y de otras
moléculas para hacer las nuevas células (funciones de codificación).
Aunque en las células humanas su núcleo
tiene aproximadamente el tamaño de
una célula bacteriana grande, la cantidad de ADN que encierra en sus 23
cromosomas -un ADN que extendido
ocupa-ría una longitud de 1,8 metros- es
algo menos de 1.000 veces superior a
la portada por el cromosoma circular de
Escherichia coli (3.167 millones de
pares de bases vs. 4 millones de pares
de bases).
Células procariotas
1-5 µm X 1 µm
Núcleo
Cromatina
Proteínas
citosólicas
Retículo
endoplásmico
rugoso
Proteínas
Nucleares
Aparato de
Golgi
Proteínas
mitocondriales
Célula eucariota
35-40 µm X 25 µm
Mitocondria
Lisosoma
Proteína
membrana
plasmática
Proteína de
exportación
Herencia y material genético, Mendel nos dio la clave de
porqué nos parecemos a nuestros padres o abuelos
Estambre
(macho)
Carpelo
(hembra)
Semilla lisa
o rugosa
Vaína verde
o amarilla
Generación
parental
Semilla verde
o amarilla
yy
YY
X
1ª Generación
(F1)
Yy
Flores axiales
o terminales
Flores blancas
o púrpuras
X
Yy
2ª Generación
(F2) YY
Yy
Yy
yy
YY,Yy (guisante verde liso)
yy (guisante verde rugoso)
Cruce monohíbrido clásico
Hacia 1865 el monje agustino Gregor Mendel, nacido en Moravia (Austria), desarrolló los
principios fundamentales de lo que hoy conocemos como “Genética”: demuestra que, en plantas de guisante (Pisum sativum), ciertos “factores” (a los que llamó “elemente” y que después
se denominarán “genes”) no se mezclan en las generaciones sucesivas, sino que se heredan de
forma independiente.
En 1892 el biólogo alemán August Weismann postula que una sustancia presente en los cromosomas del núcleo celular, a la que llama
“plasma germinal”, es la responsable de transmitir los rasgos hereditarios.
Fundamentos físicos de la herencia
August Weismann (1834-1914)
Entre 1910 y 1915 el biólogo norteamericano
Thomas Hunt Morgan y sus colaboradores, estudiando varias generaciones de moscas del vinagre
(Drosophila melanogaster), deducen la existencia
de genes, los vinculan a la herencia y los localizan
en los cromosomas.
Mosca mutante de ojos blancos
Mosca silvestre de ojos rojos
En 1910, Thomas Hunt Morgan (1866-1945) descubrió los mutantes de ojos blancos en D. melanogaster. En la Universidad de Columbia abordó, junto a sus discípulos norteamericanos M.A.H. Sturtevant (que
aparece a la dcha. en la sala de Drosophila de los laboratorios Kerchoff), H.J. Muller y Calvin J.B., estudios sobre fundamentos físicos de la herencia que le permitieron obtener el Nobel de Medicina de 1933.
El material genético: ácido nucléico
La información que dicta las estructuras de la enorme variedad de moléculas de
proteínas que se encuentran en los organismos está codificada en moléculas conocidas como ácidos nucleicos. La información presente en los ácidos nucleicos es transcrita y luego traducida a las proteínas. Son las proteínas las moléculas que finalmente ejecutan las "instrucciones" codificadas en los ácidos nucleicos.
Los ácidos nucleicos están formados por cadenas largas de nucleótidos.
Un nucleótido (A) consta de un grupo fosfato,
un azúcar (ribosa o desoxirribosa) y una base
nitrogenada (B) (una purina –adenina o guanina- o
una piramidina –timina, citosina o uracilo-).
A
OH
Ribosa (ribonucleótido)
H
Desoxirribosa
(desoxirribonucleotido)
B
Los nucleótidos pueden unirse en cadenas largas
por reacciones de condensación mediante puentes fosfodiéster, establecidos entre el grupo 3’OH de la pentosa de un nucleótido y el grupo 5’OH de la pentosa del
siguiente.
5’
Nucleótido 1
Nucleótido 2
Las cadenas formadas pueden ser de 2 tipos: polidesoxirribonucleotídicas, conocidas como ácido desoxirribonuclico (ADN), y polirribonucleotídicas, el llamado ácido ribonucleico (ARN).
Aunque químicamente son muy semejantes, el
ADN y el ARN desempeñan papeles biológicos
muy diferentes: el ADN, el constituyente primario de los cromosomas de las células, es el
portador del mensaje genético; el ARN se
ocupa de descifrar el mensaje genético presente en el ADN para traducirlo a proteínas.
3’
La cadena polinucleotídica tiene “polaridad”: uno de sus
extremos, el 5’, lo ocupa un nucleótido que tiene el grupo 5’OH de su ribosa sin unir a otro nucleótido; el otro
extremo, conocido como 3’, es donde se halla un nucleótido cuya ribosa no posee su grupo 3’OH unido a otro
nucleótido. Así pues, en cualquier ácido nucleico su secuencia de bases está escrita en la dirección 5’→3’.
El descubrimiento de la estructura del ADN, uno de los hitos destacados de la historia de la Biología
El biólogo norteamericano James D. Watson y
su colega británico Francis H. Crick descubren en
1953 la estructura tridimensional del ADN: doble
hélice formada por 2 cadenas polinucleotídicas
enrolladas a lo largo de un eje común.
Para su descubrimiento resultó crucial una radiografía del ADN hecha en 1953 por Rosalind
Franklin en el laboratorio dirigido por Maurice
Wilkins del King’s College (Londres).
James D. Watson
(1928)
Francis H. Crick
(1916-2004)
¡Un descubrimiento que condujo a la comprensión de la
función del gen en términos
moleculares y desentrañó el
misterio de cómo se produce
la transmisión genética de padres a hijos!
Rosalind Franklin
(1920-1958)
En 1962, junto con el biofísico inglés Maurice Wilkins, Watson y
Crick recibieron el Nobel de Fisiología y Medicina. Franklin se vio
injustamente apartada de dicho premio.
Lo que Watson y Crick descubrieron fue que todos los seres vivos albergan en el interior de sus células un código genético para su propia perpetuación, un texto escrito en
un lenguaje común a todas las formas de vida: el sencillo código de 4 letras del ADN
formando largas cadenas polidesoxirribonucleotídicas.
En los seres vivos las cadenas polidesoxirribonucleotídicas se asocian de 2 e 2 en
dirección opuesta (el extremo 5’ de una con el extremo 3’ de otra) para formar el ADN
genómico (ADN bicatenario) y se estabilizan mediante puentes de hidrógeno: éstos se
establecen entre una base púrica y una pirimidínica (la adenina -A- está siempre emparejada con la timina -T- y la guanina -G- con la citosina -C-).
ADN
5’
ARN
5’
3’
Desoxirribosa
Timina
3’
5’
Ribosa
Uracilo
3’
Las cadenas polirribonucleotídicas que permiten la interpretación del
código genético, contrariamente a las del ADN
portador del mismo, permanecen aisladas (ARN
monocatenario) para formar distintos tipos de
moléculas: ARN ribosómico (ARNr); ARN mensajero (ARNm) y ARN transferente (ARNt).
El código genético
La información que dicta las estructuras de la enorme variedad de moléculas de proteínas que se encuentran en los organismos está codificada en forma de “tripletes”
de nucleótidos (codones) en la cadena del ADN cromosómico que sirve de molde para la síntesis de ARN.
Ácido ribonucleico
Severo Ochoa
(1905-1993)
El código genético (64 combinaciones de tripletes -codones-) y sus aminoácidos correspondientes.
Médico y fisiólogo español que contribuyó a descifrar el código genético a comienzos de los años
1950, apoyándose en los resultados de los análisis
bioquímicos y genéticos de mutantes microbianos.
Compartió con el biólogo norteamericano Arthur
Kornberg el Nobel de Fisiología y Medicina en
1959.
La piedra de Rosetta y el nacimiento de la egiptología
A
El 19 de mayo de 1798 partía Napoleón Bonaparte (A) del puerto
francés de Tolón, en dirección a la conquista de Egipto. La flota reunía
un gran ejército y, lo que resultó más importante, numerosos sabios de
la época.
La misión encabezada por Bonaparte no tuvo el
éxito conquistador esperado, pero fue a raíz de
esta expedición cuando comenzaría el nacimiento
de la “egiptología”.
En julio de 1799, cerca de la desembocadura del brazo occidental del Nilo, en el pueblo de Rashid (conocido por los franceses
como Rosetta), durante el derribo del fuerte
de San Julián, el capitán de ingenieros francés Pierre François Xavier Bouchard (B) halló una losa escrita (estela) de basalto negro empotrada en un muro.
Enseguida observó que la piedra contenía
hasta tres tipos de escrituras diferentes
(dos egipcias -caracteres jeroglífico y demótico- y la griega). Inmediatamente notificó su hallazgo a sus superiores.
B
Tras comprender que el párrafo escrito en griego podría ser descifrado sin dificultad,
la losa de basalto fue enviada a El Cairo, donde el propio Napoleón mandó hacer copias
de ella y las remitió a los eruditos más capacitados para su posible traducción.
La forma de la piedra es desigual. Está hecha de basalto negro macizo y sus dimensiones oscilan entre 114 cm. de largo, 72 cm. de ancho y 28 cm. de grosor. Le faltan sendos trozos (en la parte superior e inferior), que medirían unos 30 cm. Los extremos superiores eran probablemente de forma curvada y está encabezada por una representación del disco alado de Horus de Edfu.
Jeroglífico
Demótico
Comenzaba con la inscripción escrita en egipcio, dividida en dos tipos de caracteres: el jeroglífico, escritura de
las primeras dinastías, y el demótico, forma cursiva del
Antiguo Egipto (derivada del carácter hierático, utilizada
en los tiempos de Ptolomeo V Epifanes). El tercer fragmento está escrito totalmente en griego.
La parte jeroglífica consta de 32 líneas, de las que
las 14 primeras están inacabadas. El texto griego es de
54 líneas, las 26 últimas también incompletas en las partes finales.
La estela, fechada en el año 196 a.C., habla sobre
los honores que debían rendirse en los templos, y plasma
el resultado de una reunión en Menfis de todos los sacerdotes de Egipto, para rendir honores al monarca reiGriego nante Ptolomeo V Epifanes.
Tras la firma de un convenio entre Francia e Inglaterra, gran parte del material recogido por los franceses en Egipto (incluida la piedra Rosetta) fue traspasado a Inglaterra. Así, el 11 de marzo de 1802, la estela original de Rosetta se exponía por vez primera al público, en los salones de la sociedad de anticuarios de Londres. Meses después fue trasladada al Museo Británico, donde aún permanece.
En Londres se volvieron a hacer copias, esta vez con escayola, enviadas a diferentes universidades, bibliotecas, academias, etc., de Europa y Estados Unidos.
Nombre del rey Ptolomeo, en
castellano, griego y jeroglífico
Thomas Young, 1814
Jean F. Champollion, 1822
El 14 de septiembre de 1822, Jean-François Champollion, historiador, lingüista y egiptólogo francés, descifró la escritura jeroglífica egipcia, culminando la labor iniciada
en 1814 por el médico inglés Thomas Young al descubrir en la piedra de Rosetta el
nombre de Ptolomeo, reconociéndolo en la representación jeroglífica tras ir relacionando
símbolos y signos del texto que hablaba de Ptolomeo V Epifanes –monarca griego del SII de a.C.-, y crear una correspondencia entre ellos. De esta forma fue posible dar a
conocer al mundo la historia del antiguo Egipto.
Niveles de organización del cromosoma eucariótico
6. Cromosoma en metafase (1.400 nm)
Núcleo
Telómero
Centrómero
Célula
5. Cromatina condensada (200 nm)
3. Fibra de nucleosomas (30 nm)
Cuentas e hilo del collar
(al que se unen histonas
adicionales) empaquetadas en α-hélice
Par de
bases
Cromátida
Histonas
Espirales de cromatina unidas entre si por
proteínas no histónicas
4. Cromatina extendida (30 nm)
Fibras de nucleosomas empaquetadas dispuestas en hélices, formando dominios en
bucle. La cromatina es el complejo nucleoproteico (35% ADN, 5% ARN y 60% proteína) que compone los cromosomas.
2. Nucleosomas (11nm)
1. Doble hélice de ADN (2 nm)
Para estabilizarse, la doble hélice de ADN (ácido -con carga
negativa-) se enrolla alrededor de histonas (proteínas básicas -con carga positiva-) para formar los un-cleosomas. La
unidad fundamental de estos complejos es una estructura con
forma de cuenta (bolita de collar), formada por 140 pares de
bases de ADN enrolladas alrededor de un núcleo discoidal
(formado por 8 moléculas de histonas).
El cromosoma eucariota
Los cromosomas fueron descubiertos en 1841 por el botánico
suizo Karl Wilhelm von Nägeli.
El anatomista y patólogo alemán Wilhelm
von Waldeyer en 1888 les dio el nombre de
cromosoma (del griego chroma –color- y soma cuerpo o elemento-) a los filamentos nucleares
que se teñían con colorantes básicos.
Karl Wilhelm von Nägeli
(1817-1891)
En el momento de la división celular, las fibras de cromatina se condensan y son visibles
como cromosomas bien definidos en forma de
barra: los llamados cromosomas metafásicos.
Como se muestra en el esquema adjunto, cada cromosoma metafásico,
como los de la fotomicrografía superior (imagen al microscopio electrónico de barrido), contiene un par de cromátidas hermanas (1), asociadas de manera estrecha en su región condensada, o constreñida,
llamada centrómero (2), que confiere la apariencia general de cada
cromosoma: con 2 brazos cortos -p- (3) y 2 brazos largos –q- (4).
Wilhelm von Waldeyer
(1836-1921)
Tipos de cromosomas eucariotas
A
B
C
X
D
E
Según la posición del centrómero, los
cromosomas exhiben una forma diferente,
recibiendo un nombre distinto: metacéntricos -A- (el centrómero se localiza a mitad del cromosoma y los dos brazos tienen
igual longitud); submetacéntricos -B- (la
longitud de un brazo del cromosoma es algo
mayor que la del otro, y, a veces, el brazo
más corto lleva un satélite -C-); acrocéntricos –D- (un brazo es muy corto, conocido como p, y el otro largo, denominado
q), y, telocéntricos –E- (sólo se aprecia un
brazo del cromosoma al estar el centrómero en el extremo).
En algunas especies los pares cromosómicos no
pueden diferenciarse claramente considerando
solo sus componentes distintivos en sentido longitudinal; en estos casos se recurre a técnicas citológicas especiales para teñirlos, que evidencian
“bandas” transversales (oscuras y claras) a lo largo de los mismos, y que corresponden a los distintos tipos de cromatina: eucromatina –genes activos- y heterocromatina –genes no funcionales- En
cada especie estas variantes de la cromatina presentan un tamaño y disposición (como se muestra al
margen en los cromosomas humanos 19 y X –metacéntricos- y el cromosoma 14 –acrocéntrico-).
Telómeros, supervivencia y muerte celular
El biólogo y genetista estadounidense Hermann Joseph Muller es considerado como uno de los renovadores de la Genética (disciplina en la que
se inició en 1911, utilizando la mosca de la fruta –Drosophila melanogaster- como modelo experimental). Sus estudios acerca de la acción de los
rayos X como productores de mutación sobre las células de Drosophila le
permitieron descubrir en 1938 una parte de los cromosomas vital para la supervivencia celular: a la que el mismo asignó en principio el nombre de “gen terminal” y más tarde el de telómero (del griego telos, final,
y meros , parte). En 1946 obtuvo el Nobel de Fisiología y Medicina.
Hermann Joseph Muller
(1890-1967)
Los telómeros son regiones de ADN no codificante, altamente repetitivas, situadas en los extremos del cromosoma.
Los telómeros son cruciales para la estabilidad de los estructural del cromosoma eucariótico, la división celular y el tiempo de vida de cada célula. Además están implicados en
enfermedades tan importantes como el cáncer. En procariotas, los cromosomas son circulares y no poseen telómeros.
B
A
Cromosomas humanos (en gris) y sus
telómeros (en blanco)
C
Los biólogos estadounidenses Elizhabeth
H. Blackburn (A), Carol W. Greider (B)
y Jack W. Szostak (C), recibieron el
Nobel de Fisiología y Medicina de 2009
por la descripción molecular de telómeros,
por confirmar su conservación evolutiva y
por caracterizar la telomerasa.
Genes, las unidades elementales de la vida
El ADN del interior de cada cromosoma es una molécula única muy larga y arrollada
que contiene secuencias lineales de genes. Éstos encierran a su vez instrucciones codificadas para la construcción de las moléculas de proteínas y ARN necesarias para
producir una copia funcional de la célula.
Existen 2 categorías de genes: los genes discontinuos (segmentados) y los genes continuos, según
sus regiones codificantes (exones) estén o no interrumpidas por regiones no codificantes (intrones).
Para que se complete la expresión de un gen, la
transcripción de la cadena de ADN que alberga sus
secuencias genera una molécula de ARN, el llamado
transcrito primario, que -directamente o tras sufrir
ciertas modificaciones (procesamiento postranscripcional)- va a convertirse en el ARN mensajero: molécula que, al ser leída por un ribosoma convierte en
proteína la secuencia cifrada en dicho gen.
Exón
Intrón
Gen
Exón
Hay genes que no son traducidos a proteína, sino que cumplen su función en forma
de ARN. Entre éstos, encontramos genes de ARN transferente (ARNt), ARN ribosómico (ARNr), ribozimas y otros ARN pequeños de funciones diversas.
Los llamados seudogenes son genes que han dejado de ser funcionales debido a procesos de mutación u otros fenómenos de reorganización, pero que persisten en los genomas de los seres vivos. Pueden ser muy parecidos a otros genes funcionales.
Variabilidad del material genético
Durante la replicación normal de los genes se
producen ciertos errores, que se traducen en
la aparición de mutaciones.
La evolución tiene lugar debido a la selección
natural de los mutantes mejor adaptados al
ambiente en el que surgen. Este proceso es el
responsable de la diversidad de la vida sobre la Tierra.
Por mutación y selección ha sido posible el
espectacular incremento en el rendimiento
de la producción industrial de penicilina
desde su inicio en 1944 (1,2 mg/l) hasta la
fecha (50 g/l).
Posibles efectos de sustituciones de pares de bases en un gen que codifica una proteína: tres proteínas diferentes originadas por cambios en el ADN
de un único codón.
Cromosoma eucariota, tamaño y número
Los cromosomas sufren grandes variaciones
en su tamaño a lo largo del ciclo celular, pasando de estar muy poco compactados (interfase) a estar muy compactados (metafase), por tal
motivo, los estudios sobre el tamaño suelen
realizarse en metafase mitótica. Además, es
necesario tener en cuenta que los tratamientos
para teñir los cromosomas y para obtener las
metafases mitóticas influyen de manera muy importante en el tamaño de los cromosomas.
Hay especies eucarióticas con cromosomas
grandes y especies con cromosomas pequeños.
X 2.000
X 30.000
Metafase
Profase
X 30.000
X 50.000
Telofase
Interfase G2
Las monocotiledóneas (vegetales) y los anfibios e insectos ortópteros (grillos, saltamontes,
cigarras, etc.) poseen cromosomas muy largos (de 10 a 20 μm.), mientras que las dicotiledóneas,
las algas, los hongos y la mayoría de las especies animales poseen cromosomas pequeños (longitud inferior a 5 μm., mínima de 0,2 μm.). Existen algunas excepciones: así, el cromosoma 1
humano, cuyo ADN está formado por casi 224 millones de pares de bases, lo que equivale a una
longitud total de ADN doble hélice desplegada de 7,3 cm., a pesar de estar fuertemente
compactado, presenta en metafase mitótica una longitud aproximada de 0,001 cm. (10 μm.). Cada
cromosoma puede contener desde varios cientos a unos pocos miles de genes.
Todo individuo de una especie determinada tiene un número característico de pares de cromosomas (ADN diploide, 2n) en el núcleo de sus células somáticas (i.e., no reproductivas o no germinales):
el número de cromosomas de los organismos es aleatorio e independiente de la cantidad de genoma, de la complejidad de la especie y
del grupo taxonómico al que pertenece.
n = 38
n = 23
Genoma eucariótico: rasgos distintivos
E (Endosimbionte); P (Parásito) y VL (Vida libre); Mbp (millones de pares de bases)
Muntiacus reevesi
Un ejemplo claro de la independencia del número de cromosomas con el grupo taxonómico al
que pertenece el ser vivo que los alberga en su
núcleo es el de los ciervos del mismo taxón (género
Muntiacus) en el que hay especies muy similares
(denominadas especies gemelas), una con sólo 3
pares de cromosomas (M. muntjak) y otra con 23
pares (M. reevesi).
Muntiacus muntjak
Sorprendentemente, Aulacantha scolymantha
-un radiolario minúsculo (0,9 mm. de largo y
0,009 mm. de ancho) (Cercozoa, Rhizaria)-, con
800 pares de cromosomas en sus células, es la
especie conocida con mayor número de cromosomas.
En el reino vegetal el número de cromosomas varía
ampliamente de unas especies a otras
Crepis capillaris 6
Haplopappus gracilis 4
Secale cereale 14
Allium cepa 16
1.262
Solanum tuberosum 60
Triticum aestivum 42
Morus nigra 308
Ophioglossum sp.
En el reino animal el número de cromosomas varía
ampliamente de unas especies a otras
Culex pipiens 6
Myrmecia pilosula 2
Felis domesticus 76
Homo sapiens 46
Cyprinus carpio 104
Canis lupus familiaris 78
Lysandra atlantica 434-446
Lo que hace única a cada especie no es su número de cromosomas sino la información genética portada por los genes que albergan y la regulación diferencial de genes idénticos en cada
especie.
Citogenética: disciplina que se ocupa del estudio de los
cromosomas y de su participación en la herencia
Las células somáticas humanas tienen 46 cromosomas (23 pares de cromosomas iguales de dos en dos o repetidos -condición disómica conocida como diploidía, 2n-, excepto en varones: en el hombre uno de los cromosomas X del par 23
de la mujer es sustituido por un cromosoma diferente, llamado Y).
Las células sexuales -gametos- tienen
un solo juego de cada uno de los 23 cromosomas diferentes (condición monosómica
conocida como haploidía, n): los espermatozoides (gametos masculinos) sustituir el
cromosoma X de los óvulos (gametos femeninos) por un cromosoma Y.
El término cariotipo se refiere tanto a la
composición cromosómica de un individuo
como a la fotomicrografía que nos muestra esa composición.
Cariotipo normal del hombre
Grupos sanguíneos humanos, herencia y compatibilidad
Un grupo sanguíneo es una clasificación de la sangre de acuerdo con las características presentes o no en la superficie de los glóbulos rojos (hematíes) y en el suero de la sangre. Las dos
clasificaciones más importantes para describir grupos sanguíneos en humanos son: el
sistema ABO (antígenos A, B y AB) y el factor Rh (antígeno D).
Karl Landsteiner (1868-1943), biólogo y físico austriaco, determinó en
1901 la existencia de tres tipos de hematíes, según la sangre estudiada,
llamados A, B y 0, que daban lugar a reacciones de aglutinación. En 1903,
Alfredo de Castello y Adriano Sturli, discípulos de Landsteiner, descubren un 4º tipo de hematíes, al que llaman AB, sin poder aglutinante.
Landsteiner recibió el Nobel de Fisiología y Medicina en 1930.
En 1940, Karl Landsteiner y Alexander Solomon Wiener, descubren
un nuevo antígeno en los hematíes al que bautizaron como factor Rh, al
ser hallado en el suero de conejos inmunizados con sangre de un mono de
la India de la especie Macacus rhesus.
Frecuencia mundial
(europeos)
28,3% (34%)
36,5% (36%)
20,6% (8%)
5,0% (2,5%)
3,5% (8%)
4,3% (9%)
1,4% (2%)
0,45% (0,5%)
Eritroblastosis fetal (enfermedad hemolítica del recién
nacido)
Trastorno sanguíneo en el que una madre Rh- durante
el embarazo produce anticuerpos que atacan a los
glóbulos rojos (eritrocitos) de su propio feto, cuando
este hereda el carácter Rh+ del padre.
Rh+ (Ag D+) 85%
Rh- (AgD-) 15%
Enfermedad de Gaucher
Cáncer familiar de colon
Retinitis pigmentaria
Enfermedad de Huntington
Poliposis coli familiar
Hemocromatosis
Ataxia medulocerebelosa
Mucoviscidosis
Exotosis múltiple
Melanoma maligno
Neoplasia endocrina
múltiple,tipo 2
Enfermedades genéticas
humanas
Las alteraciones en el número de cromosomas (pérdida o duplicación) y las mutaciones presentes en los cromosomas paterno
y/o materno son las responsables de las llamadas enfermedades “hereditarias” o “genéticas” (ya se han caracterizado 5.000).
Las enfermedades “hereditarias” se incluyen en los tipos siguientes:
Anemia falciforme
Monogénicas (un solo gen implicado).
Fenilcetonuria
Poligénicas (varios genes responsables).
Retinoblastoma
Enfermedad de Alzheimer
Enfermedad de Tay-Sach
Síndrome de Marfan
Enfermedad poliquística de riñón
Cáncer de mama
Amitoidosis
Distrofia miótica
Hipercolesterolemia familiar
Deficiencia en ADA
Esclerósis lateral amiotrófica
Trisomía
Neurofibromatosis,tipo 2
Hemofilia
Miopatías (de Duchenne y
de Becker
ADL (Adrenoleucodistrofia)
Cromosómicas (alteración del número de
cromosomas).
Mitocondriales (ADN mitocondrial).
A su vez, las enfermedades hereditarias
se separan, según el carácter del gen afectado -“dominantes” o “recesivas”- y según
el cromosoma implicado -“ligadas al sexo”
(X o Y) o “autosómicas” (autosomas).
El esquema adjunto muestra, en el genoma humano, el cromosoma en el que se sitúa el gen responsable de una serie de enfermedades genéticas conocidas y la posición exacta del citado gen
en dicho cromosoma.
Enfermedades genéticas humanas
La mucoviscidosis (fibrosis quística) es una enfermedad
hereditaria de las glándulas exocrinas, que afecta fundamentalmente a los aparatos digestivo y respiratorio y suele caracterizarse por: una “enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), insuficiencia pancreática y niveles muy
elevados de electrólitos del sudor” (debido a la escasa reabsorción de Na+ y Cl-). Afecta a las glándulas que producen
moco, sudor, saliva y sustancias (enzimas) que intervienen en
la digestión de los alimentos.
Estas secreciones que, normalmente son fluidas, en esta enfermedad
son viscosas (debido a la menor presencia en ellas de agua, que ve su secreción disminuida) y pegajosas: ello les impide actuar como lubricantes.
Es la enfermedad hereditaria más común de la raza blanca. Se
transmite con carácter autosómico recesivo, entre los nacidos vivos
afecta a 1 de cada 2.000 de raza blanca y a 1 de cada 17.000 de
raza negra. Los pacientes tienen un riesgo de engendrar un hijo enfermo del 1%, cifra muy superior a la de la población general. Existe aproximadamente un 5% de portadores sanos.
El gen de la fibrosis –CFTR-, fue el 1er gen humano clonado
y secuenciado en 1989 por Francis Collins y Lap-Chee-TSui.
Situado en la región 31 del brazo largo del cromosoma 7
codifica una proteína de 1.480 aminoácidos denominada CFTR,
siglas en inglés de proteína “reguladora de la conductancia
transmembrana de la fibrosis quística”: transporta iones Cla través de la membrana de células epiteliales exocrinas.
DF508 es la mutación más asidua (70%): deleción de 3 nucleótidos que causa la pérdida de fenilalanina en la posición 508.
DF508
Una mutación puntual recesiva, consistente en el cambio de
una timina por una adenina en el gen de la hemoglobina –Hgb(situado en el cromosoma 11), se traduce en la sustitución en
las dos cadenas de la Hgb habitual (la llamada HgbA) de un
aminoácido de carácter ácido (ácido glutámico) por otro no
cargado (valina), cambio que altera la superficie y funcionalidad de la molécula (a la que se denomina HgbS), produciendo
una enfermedad hemolítica crónica grave, en ocasiones fatal,
conocida como anemia falciforme.
A (Hematíes normales –AA-).
B (Anemia falsiforme –AS-).
C (Anemia falsiforme -SS-).
Aunque suele afectar a 4 de cada 1.000 niños negros, en
ciertas zonas de África ecuatorial tal frecuencia alcanza hasta
el 40%. En los afroamericanos es del 10%.
Los individuos heterozigóticos (AS) de rasgos falciformes están protegidos contra la forma más letal de la malaria (la alteración de la membrana celular, provocada por la
acumulación de HgbS, se traduce en la pérdida de potasio y en
la incapacidad de crecer del plasmodio en un ambiente intracelular pobre en K+). La incidencia de malaria y la frecuencia del gen falciforme en África están inequívocamente correlacionadas. Esto es un claro ejemplo del denominado polimorfismo compensado: un alelo que es altamente deletéreo en
un homocigótico (SS) persiste porque el estado heterocigótico (AS) resulta ventajoso.
Las talasemias son enfermedades genéticas caracterizadas por una síntesis defectuosa de
las cadenas α y/o β de Hgb, que hace que los glóbulos rojos sean más pequeños y menos coloreados (transportan menos Hgb): se habla de “microcitosis” o “hipocromía”. El nombre de talasemias deriva del griego talassa (mar), debido a la alta incidencia de algunas formas de talasemias en individuos oriundos de la costa mediterránea (como el francés de origen argelino
Zinedine Zidane, Balón de Oro al mejor jugador del Mundial de Alemania, 2006).
Anormalidades cromosómicas (aneuploidías): la trisomía del
cromosoma 21 es la responsable del Síndrome de Down
En 1866 el médico inglés John Langdon Haydon Down
describe por vez primera esta alteración genética.
En julio de 1958 el investigador francés Jerôme
Lejeune descubrió que el síndrome obedece a la trisomía del cromosoma 21.
Cariotipo de la niña de la fotografía
Anormalidades cromosómicas (aneuploidías): la disomía del
cromosoma X en varones es la responsable del Síndrome de
de Klinefelter
El llamado síndrome de Klinefelter (también
denominado síndrome 47, XXY y síndrome XXY)
recibió su nombre en honor al Dr. Harry Fitch
Klinefelter, norteamericano que lo observó y
describió en 1942 cuando trabajaba en el hospital General de Massachusetts (Boston).
La genetista inglesa Patricia Ann Jacobs descubrió en 1959 que obedece a la presencia de
un cromosoma X extra en los varones: se achaca a la separación incorrecta de los cromosomas
X homólogos durante las meiosis que dan lugar a
los óvulos de la madre.
En la figura se indican los síntomas típicos del síndrome, éste
además suele acompañarse de retraso mental.
En humanos es el desorden más común
de los cromosomas sexuales (se cree que
Carlos II de España sufrió este síndrome,
debido sobre todo a los sucesivos matrimonios endogámicos de sus antepasados) y el
segundo cromosómico más habitual (solo
superado por el síndrome de Down). Afecta al 0,1% de los varones, y 1 de cada 500
posee un cromosoma X extra aunque no manifiesta el síndrome. Otros mamíferos también se ven afectados (incluidos los ratones)
Sin calvicie
frontal
Pocos pelos
en el torso
Pecho
desarrollado
Pelos en el
pubis tipo
femenino
Testículos
pequeños
Barba escasa
Hombros
estrechos
Caderas
anchas
Brazos y piernas
largos
Anormalidades cromosómicas (aneuploidias): monosomía del
cromosoma X (Síndrome de Turner o disgenesia gonadal)
El nombre de síndrome de Turner se debe al pediatra alemán Otto Ullrich
(1894-1957) y al endocrinólogo estadounidense Henry Hubert Turner (18921970). En 1930 Ullrich describió por 1ª vez la combinación única de caractrísticas de este síndrome, y en 1938 Turner expuso su individualidad. En
1959 se pudo demostrar que el origen del síndrome de Turner obedecía a la
presencia de un solo cromosoma sexual, en forma de cromosoma X: los afectados se desarrollan como mujeres estériles. A veces se observa en mujeres
con 2 cromosomas X, uno incompleto.
La enfermedad afecta a 1 de cada 2.500 bebés. Además de un cariotipo anormal manifiestan otros rasgos, como la línea del cabello baja en la espalda y el cuello unido a la
espalda por membranas. Destaca sobre todo su baja estatura (1,30 a 1,47 m.), unida a:
párpados caídos; anormalidades oculares (ojos resecos, estrabismo y nistagmo -movimiento ocular incontrolado-); desarrollo de la pubertad retardado e incompleto; falta
de menstruación; manos con pliegue simiesco; problemas cardiacos (insuficiencia aórtica
y malformaciones en la parte izquierda del corazón), etc.
Pliegues
normales
Pliegue simiesco
El genoma humano y las enfermedades genéticas
Desde el año 2007 dos temas biomédicos encabezan el “ranking” de
hitos científicos de revistas especializadas, como la prestigiosa revista
estadounidense Science.
El genoma humano y las innumerables
variaciones de nuestro “libro de la vida”.
La creación de células madre similares a
las células madre embrionarias” (pero sin
su polémico origen), llamadas “células madre pluripotentes inducidas”.
En 2007 ambos temas pugnaron por el primer puesto. Finalmente, los
responsables de esta prestigiosa publicación científica estadounidense
dieron el oro a la investigación genética.
Hitos importantes en el conocimiento del geFrancis Collins
noma humano fueron: el descubrimiento en
Nacional de Investiga1956 del número de cromosomas que lo con- Instituto
ción del Genoma Humano (USA)
forman -se pudo determinar a través de su representación gráfica (cariotipo)- y, sobre toJ. Craig Venter
do, la secuenciación completa de dicho genoCelera Genomic (USA)
ma en abril de 2003.
Hamilton Smith
Celera Genomic (USA)
2001
¡Además van y les conceden el Premio
Príncipe de Asturias, de Investigación
científica y Técnica!
Jean Weissenbach
Genoscope (Francia)
John Sulston
Sanger Center (Reino Unido)
Hasta mediados del siglo XX la mejor estimación de la ciencia
respecto al número de cromosomas humanos era de 48 (que coincide con el número de cromosomas del chimpancé, el gorila y el orangután).
El 22 de diciembre de 1955 el
indonesio Joe Hin Tjio, experto
en genética vegetal, mientras desarrollaba nuevas técnicas de separación de cromosomas, descuCariotipo humano (imabrió en tejido pulmonar humano
gen del artículo publicado en Hereditas).
que solo teníamos 46 cromosomas.
Tjio (1916-2001)
Puesto que su Tjio hizo su hallazgo durante su estancia en Suecia, en el
laboratorio del Instituto de Genética (Universidad de Lünd) dirigido por
Albert Levan, y, siguiendo la tradición universitaria -según la cuál el director del laboratorio debe encabezar la autoría de los artículos científicos que
allí se producen, haya o no haya intervenido en la investigación-, su descubrimiento lo tuvo que compartir con Levan (ambos firmaron el artículo titulado “El número de cromosomas del hombre”, publicado en el 1er número de
1956 en la revista Hereditas), quién no solo no participó en el mismo sino
que estaba incluso de vacaciones.
Levan (1905-1998)
Los estudios microscópicos y de ADN indican que el cromosoma 2 (el 2º más grande
de nuestro genoma), se formó en un ancestro humano, por la fusión de dos cromosomas de mono de tamaño medio. Además existen otras diferencias visibles entre los
genomas humano y de chimpancés. El cromosoma 9 humano es más grande que el 9
del chimpancé y el 12 algo más corto. También, respecto al chimpancé, el cromosoma
4 humano muestra ciertas reorganizaciones no observadas en el símico.
El proyecto genoma humano: la secuenciación del genoma humano
El conocimiento de la secuencia genómica de un organismo no sólo revela sus genes,
también nos ofrece importantes pistas acerca de cómo funciona dicho organismo y de su
historia evolutiva. La palabra genómica se refiere a la disciplina encargada de mapear,
secuenciar, analizar y comparar los genomas.
La secuenciación del genoma humano se planteó por 1ª vez en los
EE.UU. Para ello en 1988 se creó el Human Genome Project –HGP-,
cuyas oficinas se establecieron en el Instituto Nacional de la Salud
(NIH), nombrándose a James Dewey Watson como director: por
entonces J. Craig Venter, otro científico estadounidense de reconocido prestigio, trataba de patentar fragmentos de ADN humano
clonado a partir de tejido cerebral, a lo que Watson se oponía.
En 1990 se forma un Consorcio Internacional para materializar este proyecto público (EE.UU., Gran Bretaña, Francia, Japón y
Canadá), dirigido -tras la renuncia de Watson- por el prestigioso
bioquímico norteamericano Francis Collins. Sus planes eran completar la secuenciación del genoma humano para el 2003.
J.D. Watson (1928)
Celera Genomics (empresa norteamericana privada, fundada en mayo de 1998 por J.
Craig Venter para comercializar los resultados de las investigaciones genómicas) se
plantea el mismo objetivo que el HGP, aunque con un periodo de ejecución de solo 3
años.
El proceso abría grandes esperanzas biomédicas, relacionadas con el conocimiento de
los mecanismos moleculares implicados en la manifestación de las enfermedades genéticas (unas 5.000 ya han sido descritas). Ello permitirá su tratamiento y prevención.
Subyacía el temor posible de que en un futuro se utilice la información genética para discriminar a las personas predispuestas a padecer enfermedades crónicas, por ejemplo en la contratación y en las promociones laborales, en seguros, etc.
Celera Genomics anunció en enero de 2000 que habían secuenciado el 90% del genoma.
El 26 de junio de 2000, 3 años antes de lo previsto en
el HGP, el presidente norteamericano Bill Clinton y el primer ministro británico Tony Blair por medio de una teleconferencia anuncian al mundo, en una ceremonia en la Casa
Blanca de gran impacto mediático, la existencia del primer
borrador del genoma humano completo.
En ese momento, en realidad solo se había descifrado
algo más del 90%. Al boceto del genoma humano se le
bautizó como el “libro de la vida”, y a cada cromosoma como “un capítulo del mismo”.
Un libro extraordinariamente complejo, como se puede intuir a partir de lo
afirmado por Francis Collins (director del HGP): “Es un libro cuyo texto tardaríamos 11 años en recitar, de ser capaces de leerlo a una velocidad de 10 letras
por segundo”.
Oficialmente el primer borrador de
la secuencia completa del genoma
humano se publicó la 2ª semana de
febrero de 2001 en la revista británica Nature (la obtenida por el HGP) y
en la norteamericana Science (la hallada por la empresa privada Celera Genomics).
Los investigadores destacaron que el paso siguiente debía
ser la elaboración del mapa de las proteínas humanas: en
el 2001 se creó la Organización para el Proteoma Humano
-la HUPO, siglas en inglés-: se trata de encontrar y definir
las decenas de miles de proteínas distintas del cuerpo humano, pues ellas son las que en realidad especifican el comportamiento de nuestro cuerpo.
El inmenso esfuerzo científico para descifrar el genoma humano evidenció la batalla entre dos mundos de investigación, el público y el privado, por el dinero y
el libre acceso a los conocimientos. Afortunadamente, gracias a las investigaciones públicas, ambas secuencias, y con ellas los datos que abren una nueva era de
la Medicina, se colocaron en Internet en bancos de datos genéticos de libre
acceso sin costo alguno para la comunidad científica.
Francis Collins (representante del Consorcio de Secuenciación del Genoma Humano)
y J. Graig Venter (Celera Genomics), en rueda de prensa conjunta (Washington, 12
de febrero del 2001) presentan el mapa del genoma humano en su país. Ese mismo
día se presenta en Paris, Londres y Berlín. El día siguiente fue presentado en Tokyo.
El libro de la vida (el genoma humano)
Tamaño: 3.164 millones de pares
de bases.
Número total de genes: entre
20.000 y 25.000 (10 años después, en julio de 2015, se rebajó a
19.000).
1,0%
24%
De las secuencias codificantes
sólo el 1% son exones (el 24% son
intrones).
El 99.9% del genoma es idéntico
en todos los individuos.
Una persona contempla la representación
digital obtenida por computador del genoma humano (Museo de New York, 2001)
El genoma humano es un ADN bicatenario de 1,8 metros de longitud, formado por 3.164
millones de pares de bases (3.164 megabases –Mb-, o 3,164 gigabases –Gb-).
Solo el 1,5% de nuestro genoma está formado por secuencias codificantes, por lo que
éste alberga menos genes de los previstos: entre 20.000 y 25.000 (en julio de 2015 se
estableció en 19.900 el número de genes codificantes, cifra bastante inferior a la que inicialmente se presumía -unos 100.000 genes-). El 98,5% del genoma humano restante sería
basura genómica. Es como si en una estantería con 200 libros, solo 3 libros significaran
algo o, mejor aún, como si solo fuera cierto un versículo de la Biblia por página.
La longitud media de cada gen humano es de unas 50.000 bases nucleotídicas (50 kilobases,
kb), estimándose un número medio de genes por cromosoma de entre 2.000 y 5.000, con
unas 400 mutaciones detectadas por gen.
Destacan los llamados genes mórbidos (genes directa o indirectamente implicados en enfermedades genéticas). En octubre
de 2008 ya se habían caracterizado unos 19.000.
Existen alrededor de 4.500 sitios de polimorfismo de un nucleótido, conocidos como SNP (Single Nucleotide Polymorphism).
Abarcan unos 3 millones de pb (el 0,1% de nuestro genoma). Los
SNP constituyen hasta el 90% de todas las variaciones genómicas humanas, y aparecen cada 1.300 bases en promedio, a lo
largo del genoma humano. Dos tercios de los SNP corresponden a
la sustitución de una citosina (C) por una timina (T). Los SNP
pueden afectar la respuesta de los individuos a enfermedades, bacterias, virus, agentes químicos, fármacos, etc.
Los 19.000 genes del genoma humano representan un número similar a hallado en: Caenorhabditis elegans, un gusano nematodo de apenas 1 mm; la lombriz de tierra y el ratón (compartimos el 70% de secuencias codificantes, que representan solo el 1,5% de las genómicas).
En un comunicado del CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas de
España), publicado el 3 de noviembre de 2009 en la prensa nacional, se informaba que
el melón (Cucumis melo) en sus 12 cromosomas aunque tiene solo unos 450 millones
de pares de bases alberga unos 26.000 genes, un número de genes superior al del
genoma humano, portador de 3.164 millones de pares de bases.
El genoma humano comparte material genético con organismos mucho más simples,
como la levadura (20%) o la mosca del vinagre (casi 50%). Muchos de nuestros genes,
idénticos a genes bacterianos (compartimos unos 145 genes) y de virus, provienen de
intercambios con dichos seres en etapas tempranas de la evolución.
Hasta ahora no se ha descubierto un gen exclusivamente humano, por lo que se
admite que lo que nos diferencia de los seres vivos más simples es el modo como
funcionan nuestros genes: se trata de genes más complejos, más numerosos y que
disponen de mayor cantidad de secuencias genómicas no codificantes para controlar su funcionamiento.
El proyecto internacional Encode (acrónimo inglés de
Enciclopedia de elementos de ADN), desarrollado por un
superconsorcio científico internacional -442 científicos-,
presentó el 4 de septiembre de 2012 sus resultados en
6 artículos en Nature y otros 24 más en otras revistas
científicas: el hallazgo principal de esta especie de Proyecto Genoma II fue que el ADN basura no es tal.
El 80% del genoma humano resulta tener al menos una función bioquímica en al menos algún
tejido del cuerpo y en al menos alguna fase del desarrollo o de la vida adulta. Y nada menos
que el 90% del genoma está implicado en la regulación de los genes convencionales. De hecho, la
mayoría de las variaciones implicadas hasta ahora en alguna enfermedad humana está en estas
zonas que se consideraban basura, lo que abrirá nuevas posibilidades a la medicina.
Cuando se presentó el libro de la vida, uno de los datos más chocantes fue la presencia de
docenas de genes bacterianos intercalados entre los propiamente humanos. Esta sorprendente donación de genes entre especies, o transferencia horizontal de genes, era un hecho
habitual en el mundo microbiano: las bacterias se intercambian genes con tal eficacia que,
según una estimación reciente, más del 80% de los genes bacterianos han estado implicados en
algún momento de la evolución en un intercambio entre especies. Este mecanismo explica, entre
otras muchas cosas, la facilidad con que las bacterias adquieren resistencia a los antibióticos,
y el peligro de que cepas microbianas inocuas se conviertan en virulentas de la noche al día.
En el mundo animal la transferencia horizontal ha sido hasta ahora polémica, salvo en
casos muy especiales (los gusanos nematodos han adquirido genes de bacterias y hasta de
plantas; algunos escarabajos han importado genes bacterianos que ahora les permiten digerir
las semillas de café; miembros de la familia de los ápidos -las abejas- que han importado genes
para la síntesis de los carotenoides -los colorantes del tomate y la zanahoria- que les confieren
una coloración naranja útil en su entorno).
Los genes importados de las bacterias y otros microbios cubren funciones que no parecen elegidas al azar: la gran mayoría tienen relación con el metabolismo. Aunque este es
universal en los seres vivos, la adaptación de cada especie a su entorno requiere a menudo nuevas aptitudes metabólicas para gestionar las singularidades químicas del medio: ahí es donde
los genes importados de las bacterias pueden resultar cruciales.
En junio de 2015, en Genome Biology Alastair Crisp y sus colegas de la Universidad de
Cambridge, confirmaron en el genoma humano los 17 genes sospechosos de ser bacterianos e identificaron 128 genes adicionales. Aunque uno de estos 145 genes bacterianos es el
gen ABO responsable del grupo sanguíneo, los restantes están en su mayor parte relacionados
con el metabolismo de las grasas y los aminoácidos, la respuesta inmune, la inflamación y las actividades antioxidantes de la célula. De ahí que buena parte de nuestra interacción con el mundo microbiano se base curiosamente en genes adquiridos de los propios microbios.
Ninguno de estos genes es una adquisición reciente: las transferencias genéticas ocurrieron antes de que evolucionara la especie humana, y muchas antes de la aparición de los
primates, durante la tortuosa historia evolutiva de los vertebrados. Pero eso mismo es una
indicación de su importancia, puesto que han funcionado durante decenas de millones de años.
El número de genes –originados de nuevo en términos evolutivos– que nos separan de los
ratones –anteriores a los primates en la escala evolutiva– podría ser inferior a 10, en lugar
de los más de 500 que se presuponían con anterioridad.
Se ha de destacar el extraordinario parecido del genoma humano y el del chimpancé: un 99% de homología.
Las diferencias entre la información genética de razas
humanas distintas afectan sólo al 0,1% de sus secuencias.
Se han caracterizado hasta 83 genes que difieren en
humanos modernos y neandertales (especie extinta del G.
Homo que habitó Europa y partes de Asia occidental desde
hace 230.000 hasta 28.000 años atrás, durante el Pleistoceno medio y superior y culturalmente integrada en el Paleolítico medio).
En un periodo de unos 5.000 años, los neanderthales y el hombre de Cro-Magnon, el 1er hombre moderno en Europa, convivieron en los mismos territorios.
Cro-Magnon
El boceto presentado por el HGP en el 2001, en el
que aparecía sin poder ser leída algo menos del 10% de
la información presente en los 23 pares de cromoso- Neanderthal
mas, se consideró concluido el 14 de abril de 2003.
Casi todos los genes estaban ya en su posición correcta, algo vital para
localizar un gen que contribuye a una enfermedad determinada: solo pequeñas secciones del nuevo boceto seguían en blanco, junto con unos
400 párrafos de longitud conocida cuyos textos faltaban.
Muchos científicos opinaban que, aunque la información que quedaba
por esclarecer representaba solo un 0,8% de la total, situándose
además en enclaves poco importantes, la misma debería caracterizarse al
100%. Algo que, según los expertos, exige 10-20 años más de trabajo. Neanderthal Cro-Magnon
Son las secuencias conocidas como “polimorfismos nucleotídicos” (PNS) (presencia coetánea de diferentes alelos o formas de un mismo gen en una población, con la condición de que el alelo menos frecuente debe superar el 1%
de presencia) las que nos distinguen a unos de otros. En
ellas se halla la información de: el fenotipo de algunas
personas (por ejemplo, el color de ojos); la susceptibilidad
a enfermedades (cáncer, malaria, SIDA); el mejor modo
de diagnosticar y tratar en nosotros esas dolencias; cómo respondemos a los medicamentos, etc.
Sabemos por ejemplo, que tanto las preferencias
sexuales como el deseo sexual están controlados
por nuestro genoma (la libido en concreto por una
región llamada “DRD4”, codificada en el brazo corto
del cromosoma 11 -11p.15.5.-, que regula la actuación de la dopamina sobre el cerebro).
En la actualidad se sabe que el genoma humano
porta unos pocos genes relacionados con las enzimas necesarias para la digestión de los carbohidratos vegetales complejos que ingerimos, la mayoría de los genes que empleamos (más de 100) se
hallan presentes en el microbioma (nombre acuñado
en 2001 por el biólogo estadounidense Joshua Lederberg para referirse al “conjunto de genes de los
microorganismos que conforman la microbiota corporal”). El genoma de esta microbiota, del que se
han caracterizado unas 2.000 especies y 100 billones de células, porta unos 8 millones de genes.
En el genoma humano se descubren secuencias repetitivas y redundantes -como las de la familia de secuencias llamadas VNTR (siglas en inglés de “variable number of tandem repeats”, o,
número variable de repeticiones tandem), cuyo número y posición en cada uno de los
cromosomas sirve para distinguir a un individuo de los demás, lo que resulta de utilidad en
ciencias forenses, en criminología, en casos de paternidad dudosa, etc.
Una VNTR humana, que posee 17 pares de bases –pb-, se repite entre 70 y 450 veces (ello
significa que el total de pb de ella podría variar de unos individuos a otros entre 1.190 y
7.650).
Las regiones VNTR son polimórficas, lo que significa que tienen muchas “formas” (alelos diferentes para
estos “loci”). El número de repeticiones en tandem de una secuencia varía mucho en una población
El genoma humano: cromosomas sexuales X e Y
El par 23 de cromosomas humamos, par de cromosomas sexuales, está formado por 2 cromosomas idénticos en la mujer, llamados X, y
diferentes en el hombre, un único cromosomas X y un cromosoma Y.
Sus secuencias se publicaron en la revista Nature: el 19 de junio de
Cromosoma X
2003, la de los 58 millones de pares de bases (pb) del cromosoma Y; el
17 de marzo de 2005, la de los 155 millones de pb del cromosoma X.
Cromosoma Y
El cromosoma Y ha sido catalogado como “castillo de
cristal genómico”, debido a que contiene extensas regiones especulares o palindrómicas (que lo hacen ser único
entre los cromosomas humanos), en las que se sitúan por
duplicado la mayoría de sus 454 genes funcionales, entre
los que se hallan los que afectan la fertilidad masculina,
destacando también la presencia de genes vestigiales.
El cromosoma Y es un mosaico de 2 tipos de secuencias
genómicas: eucromáticas, que albergan a los genes activos, y heterocromáticas, que no son funcionales.
Entre las secuencias eucromáticas funcionales hay 3 clases: “X degenerada” (20%, reliquias de genes de cuando los cromosomas X e Y
evolucionaron a partir de un ancestro común,
genes parecidos a genes del cromosoma X, se
expresan en cualquier parte del cuerpo, aunque
muchos de ellos no funcionales); “X transpuesta” (genes intercambiados con el cromosoma X hace 3-4 millones de años, cuando divergieron los antepasados de los humanos y los
chimpancés. Muy pocos son funcionales), y “amplicónica” (67-70%, se sitúan en las regiones
palindrómicas, se expresan solo en las células
espermatogénicas, siendo los responsables de la
fertilidad masculina).
Región específica
masculina
X-transpuestas
X-degeneradas
Amplicónicas
Heterocromáticas
Pseudoautosómicas
Otras
Aunque anteriormente se le creía “dormido”, el cromosoma X tiene activos en todo momento más del
15% de sus 1.850 genes. De ellos, 345 se han relacionado con enfermedades genéticas, incluido el DMD
(gen de la distrofina, el gen humano de mayor longitud
conocido -2,5 megabases o millones de pares de bases,
el 0,08% del total del genoma, y 97 exones, implicado
en la enfermedad distrófica muscular de Duchenne) y
59 están también en el cromosoma Y.
Genes SHOX (short stature homeobox)
Discondrosteosis de Leri-eill
Displasia mesomélica de Langer
Receptor de IL-3
Determinante sexual (testicular)
Disgenesia gonadal XY
Protocadherina 11
Factores de azoospermia
Infertilidad masculina (sin espermatogenia)
Control del crecimiento
Cromodominios proteicos
Retinitis pigmentosa
Cromosoma X
¿Cómo se repara a sí mismo el cromosoma Y?
Un gen es dañado
por mutación
La mutación es corregida
copiando la versión silvestre del otro miembro del
par de genes idénticos del
palíndromo, ubicado en el
brazo opuesto
Cromosoma X humano: localización de algunos genes causantes de enfermedades genéticas
¡Ante la duda, yo la viuda!
En el cromosoma X se han caracterizado 30 genes relacionados con la
producción de retraso mental exclusivamente en varones. En las mujeres,
es harto improbable que ambos cromosomas X lleven la versión alterada del
mismo gen: de ahí que la mujer, no sólo tiene menor probabilidad que el
hombre de padecer retraso mental sino que además posee más plasticidad
genética. Así ella evita enfermedades que podrían ser letales, lo que en
parte podría explicar la mayor longevidad femenina.
El genoma humano: el cromosoma 1, el último
caracterizado
El 18 de mayo de 2006 la agencia Reuters comunicaba la obtención de la secuencia completa del
cromosoma 1. Una investigación, publicada ese mismo día en Nature, que ha tardado más de 10 años en
hacerse y en la que han participado unos 150 científicos ingleses y norteamericanos.
En ella se destaca lo siguiente:
Se trata del cromosoma humano más grande (su información -247.199.719 pb- supone un 9%
del total del genoma humano). Aparece formado por 4.222 genes -lo que supone algo más del doble de la media de genes albergados por cada cromosoma humano y más de 3 veces el de genes totales presentes en nuestros 3 cromosomas más pequeños (el cromosoma 4, que posee
451 genes; el cromosoma 11, con 449 genes, y el cromosoma Y, con 454 genes)-.
Sus espacios intergénicos están ocupados por 1,3 millones de pb que forman secuencias la
mayoría de ellas repetidas.
Con el cromosoma 1 se relacionan alrededor de 350 enfermedades, entre ellas ciertos cánceres, el Alzheimer y el Parkinson.
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