Draki y Sarim. Asertividad
Draki
y Sarim
Era un día lluvioso y Draki decidió ir a pasear.
Le gustaban esos días en los que el ambiente huele a tierra mojada.
Cogió el paraguas, se calzó las botas y salió de su casa.
Llevaba un rato caminando, cuando, de repente…
Hola Draki.
¡Ah! ¿Quién ha hablado?
Draki pudo ver una puerta.
Conservaba un color que parecía azulado y tenía una aldaba que en algún
tiempo había sido dorada.
Ahora estaba un poco rota y estropeada.
Soy Sarim, la puerta Sarim.
Ve al poblado y dile a Oris que me has encontrado.
Se apresuró a llegar al poblado y allí habló con Oris.
El búho, muy pensativo, mandó llamar a todos los habitantes.
Cuando se reunieron, Oris comenzó a hablar:
Draki ha encontrado a Sarim.
Sarim es una antigua puerta que concede un deseo a quien responda
correctamente a una pregunta.
Podemos pedir cualquier cosa que deseemos.
¡Yo quiero ir! ¡Y yo! ¡Y yo! ¡Yo también!.
No podemos ir todos, solo podrán ir tres de nosotros.
Creo que Draki tendría que ir, porque ha sido quien la ha encontrado.
Los otros dos serán elegidos mediante sorteo.
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Draki y Sarim. Asertividad
En el sorteo resultaron agraciados Laila y Eske.
Los tres amiguitos se encaminaron hacia donde se encontraba Sarim.
Cuando llegaron…
Venid de uno en uno.
La primera en acercarse fue Laila.
Hola Laila, hace muchos años que no me veo en un espejo...
La última vez que lo hice, recuerdo que era una hermosa puerta azulada y
tenía una preciosa aldaba dorada.
Me gustaría que fueras sincera conmigo y me respondieras a la siguiente
pregunta:
¿cómo soy?, ¿soy tan bonita como recuerdo?
Laila se quedó pensativa y comenzó a decir:
Mmm, bueno… eres bonita,
bueno…, mmm…, igual no, mmm… igual eres un poco fea…
Mejor si se lo preguntas a otro…
Y Laila se escapó corriendo.
Eske fue el segundo en acercarse, y Sarim le preguntó lo mismo e insistió
en que debía ser sincero.
¿Tú, bonita? Por favor, ¡se nota que llevas mucho tiempo sin poder verte!
¡Estás horrorosa, fea de verdad!
Ja, ja, ja.
¡Silencio! Te he dicho que seas sincero, no que seas maleducado.
Regresa al poblado.
En último lugar se acercó Draki, y Sarim le preguntó lo mismo que a sus dos
amiguitos. Draki la miró atentamente, y con una dulce mirada le explicó:
Lo siento, pero creo que no eres como recuerdas.
El azul está gastado y el dorado ha perdido su brillo.
De todas formas, te puedo traer un espejo y, si quieres, te pintamos y limpiamos tu aldaba.
Es la respuesta correcta a mi pregunta.
Te agradezco tu sinceridad y tus modales.
Puedes pasar.
Dentro, pide lo que quieras y tu deseo será concedido.
Draki quiso hacerlo, pero algo se lo impedía.
¿Podrían venir mis amigos a compartirlo conmigo?
Al escuchar estas palabras, Sarim sonrió y respondió:
Lo siento, no puede ser, pero no te preocupes: cuando llegue el momento,
todos ellos tendrán su oportunidad.
2
Draki y Sarim. Asertividad
Sarim se abrió.
Draki entró y pidió su deseo.
¡Oooohhhh!
Al salir, quiso despedirse de Sarim.
La miró y…
¡estaba resplandeciente! Era como había contado, de un azul precioso,
¡y su aldaba brillaba como los rayos del sol!
Seguro que os gustaría saber cuál fue el deseo que pidió Draki.
Ella pidió ¡poder viajar a cualquier parte del mundo!
Para hacerlo, solo tiene que cerrar los ojos y decir en voz alta adónde
quiere ir.
Dando la mano a uno o más amiguitos, los puede llevar con ella.
Y tú,¿qué hubieras pedido a Sarim?
Recuerda que, quizás, algún día puede que te encuentres con ella.
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