5. frotis de sangre

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5. FROTIS DE SANGRE
I) Material
-Portaobjetos
-Alcohol metílico
-Colorante (Giemsa)
-Microscopio
-Aceite de cedro
II) Método y algunas experiencias sobre el desarrollo de la práctica
Se coloca una gota de sangre cerca de uno de los extremos del portaobjetos. Se
pone en contacto con la gota uno de los bordes menores de otro portaobjetos y se deja
que la sangre se extienda por capilaridad a lo largo de la arista (ver fig.). Entonces se
desliza suavemente el portaobjetos hacia el otro extremo, de manera que la sangre se
extienda uniformemente. Es conveniente hacer varias extensiones y escoger la mejor.
Una vez hecha la extensión, se deja secar (unos 10 min.)
-Fijación de los frotis. Cuando se emplean colorantes hematológicos
habituales, la fijación se produce durante la aplicación del colorante concentrado, ya que
estos colorantes llevan alcohol metílico absoluto como disolvente. Cuando se prefiere
trabajar con un colorante acuoso diluido, los frotis secados al aire deben ser fijados con
alcohol metílico absoluto.
-Coloración de los frotis. Los colorantes ácidos se unen a los
componentes básicos de las células (citoplasma). Los colorantes básicos son atraídos
por los componentes ácidos de la célula (núcleo). Existen varios tipos de coloración: la
de Wright, la de May-Grünwald-Giemsa, la de Giemsa, el método panóptico rápido, etc.
En este caso se utilizará el colorante Giemsa, que está constituido por distintos
compuestos de azur, eosina y azul de metileno.
El protocolo de la práctica quedaría como sigue:
1. Hacer la extensión de sangre en el porta (tal y como hemos dicho antes,
conviene hacer varias por si alguna sale mal: es mejor “pasarse” en la extensión, pues
cuando se quedan los glóbulos apelmazados resulta imposible reconocer leucocitos).
2. Dejar secar (unos 10 min.)
3. May Grunwald durante 2 min.
4. Se echa agua del grifo, suavemente, encima del colorante durante 1’5 min.
5. Giemsa diluida en agua corriente: unas 15 gotas de Giemsa por cada 10 ml de
agua (dejar durante 15-20 min.)
6. Lavar con un chorro suave de agua .
7. Deshidratar en acetona.
8. Acetona-xilol a partes iguales.
9. Xilol.
10. Montar.
Algunos de estos pasos se pueden recortar, para hacer más breve la preparación.
La experiencia dice que conviene hacer varios frotis antes de realizar la práctica con los
alumnos y guardar alguno (1 ó 2) en los que se vean y distingan bien los leucocitos. Si no sería la primera vez que esto sucede- nos salen mal todos los frotis el día de la
práctica, siempre podrán observan los alumnos cómo se ven los distintos tipos de
leucocitos en el frotis que hemos guardado de una práctica anterior.
III) Descripción de los componentes “formes” (celulares o de origen celular)
de la sangre:
Hematíes
Los hematíes, glóbulos rojos o eritrocitos carecen de núcleo. Tienen forma
esférica, con un diámetro globular de 7-8 micras; vistos de perfil, tienen forma de lente
bicóncava. El número de hematíes por mm de sangre es de 4,5-5 millones en el hombre
y de 4-4,5 millones en la mujer. Contienen un pigmento rojo llamado hemoglobina. La
función que realizan estas células es el transporte de gases por el sistema circulatorio.
La vida media de los hematíes es de aproximadamente 120 días.
Morfología y funciones de los leucocitos
Los leucocitos o glóbulos blancos son verdaderas células nucleadas de la sangre.
Están encargadas de proteger al organismo frente a los agentes nocivos propios o
provenientes del exterior. Su número normal es de 6.000 a 9.000 leucocitos por mm de
sangre. Se diferencian éstos en granulocitos (neutrófilos, eosinófilos, basófilos),
linfocitos y monocitos. La fórmula leucocitaria normal, que expresa la cantidad
porcentual de los mismos, queda expresada en el hemograma de Schilling:
Granulocitos………
mielocitos
metamielocitos
neutrófilos (cayados)
neutrófilos (polinucleares)
eosinófilos
basófilos
0
0-0’5%
3-5%
45-62%
1-3%
0-1%
Agranulocitos………
Linfocitos
Monocitos
Células plasmáticas
25-35%
3-8%
0-0’5%
-Neutrófilos
En circunstancias normales son los leucocitos más abundantes de la
sangre. Su tamaño es mediano (9-14 micras, aproximadamente el doble que un
eritrocito). El núcleo, que se tiñe fuertemente con un colorante básico, posee varios
lóbulos unidos entre sí mediante filamentos delgados. Por esta razón reciben también el
nombre de neutrófilos segmentados. En casos patológicos pueden aparecer en sangre
algunas formas inmaduras: es relativamente frecuente encontrar el estadio
inmediatamente anterior, llamado neutrófilo en banda o en cayado por la forma del
núcleo, que se encuentra aún sin segmentar. Las granulaciones del citoplasma son en
todos los casos de color rojo violeta. Los neutrófilos son muy importantes en casos de
inflamación aguda, ya que se responsabilizan de la fagocitosis; por tanto, en esas
situaciones aumenta el número de neutrófilos y se observa la denominada desviación a
la izquierda, que es la aparición en el torrente circulatorio de un gran porcentaje de
células inmaduras.
-Eosinófilos
Su tamaño es un poco mayor que el de los neutrófilos (10-15 micras).
Tienen forma redondeada y su citoplasma se encuentra cubierto enteramente por una
granulación gruesa de color naranja o marrón anaranjado, dependiendo del tipo de
tinción. El núcleo posee dos lóbulos (en raras ocasiones, tres). Los eosinófilos tienen
también una función fagocítica: actúan en reacciones anafilácticas y en casos de
infecciones parasitarias.
-Basófilos
Son los leucocitos más raros de la sangre. Su tamaño es pequeño (8-12
micras). El núcleo puede aparecer segmentado o con forma irregular y se tiñe menos
que el de los neutrófilos. El citoplasma tiene granos gruesos que se tiñen intensamente
de un color púrpura casi negro. La función de estas células no está del todo clara; parece
ser que intervienen en procesos alérgicos y en situaciones de alarma como los
eosinófilos.
-Linfocitos
Son los leucocitos más abundantes después de los neutrófilos. Su tamaño
es pequeño, similar al de un eritrocito (6-10 micras). El núcleo es de forma redondeada,
con cromatina muy densa que se tiñe intensamente de azul oscuro. El citoplasma, que se
tiñe de azul celeste, es pequeño y forma una especie de aureola alrededor del núcleo.
Las formas jóvenes son más grandes.
Existen dos clases de linfocitos, T y B, si bien no pueden ser reconocidos
al microscopio óptico. Su función es inmunitaria: los linfocitos B originan los
anticuerpos específicos, y los linfocitos T actúan en la inmunidad celular. Lógicamente,
el número de linfocitos circulantes se verá muy aumentado en caso de infecciones
generalizadas prolongadas.
-Monocitos
Son las células mayores de la sangre (12-20 micras). El núcleo puede ser
ovoide o en forma de riñón o herradura gruesa. La cromatina de los núcleos no se tiñe
tanto como la de los linfocitos. El citoplasma es de color grisáceo o ligeramente rosado.
A veces puede tener granulaciones finas. Su función es similar a la de los neutrófilos.
Debido a la misma y a su gran tamaño reciben también el nombre de macrófagos.
Plaquetas
Los trombocitos o plaquetas son las células más pequeñas de la sangre. Se hallan
en número normal de 150.000 a 300.000 por mm de sangre. Intervienen activamente en
los procesos de homeostasia y coagulación.
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