La formación de predicadores abarca varios aspectos esenciales, tanto en el contenido como en la
técnica y la vida espiritual. Basado en las guías y recursos disponibles, aquí tienes una estructura
general y los puntos clave:
I. Fundamentos Bíblicos y Teológicos
Significado y Lugar Bíblico de la Predicación: Entender el propósito divino de la predicación (ej.
proclamación del Evangelio, enseñanza).
Ética y Valores Cristianos: La base de la vida del predicador (respeto, compasión, obediencia), que
influyen en la conducta y la credibilidad.
Hermenéutica: El arte y la ciencia de interpretar correctamente la Biblia para encontrar el mensaje
que Dios quiere comunicar.
Estudio Bíblico Profundo: Saber dónde y cómo encontrar el mensaje, analizarlo y clasificarlo
correctamente.
II. Homilética (Preparación y Estructura del Sermón)
La Tarea del Predicador como Comunicador: Entender el rol y la responsabilidad.
Preparación del Sermón: El proceso de investigación, meditación y organización.
Elaboración y Empleo del Bosquejo: Estructurar el mensaje con:
Introducción: Captar la atención y presentar el tema.
Cuerpo: Desarrollo de los puntos principales (exegéticos y prácticos).
Conclusión/Llamamiento/Invitación: Aplicación práctica y respuesta al mensaje.
Dirigirse a las Necesidades de los Oyentes: Adaptar el mensaje para que sea relevante y toque los
corazones.
III. Técnicas de Comunicación y Entrega
La Entrega del Sermón: Cómo se presenta el mensaje.
Uso de la Voz: Hablar con claridad, fuerza, sin afectaciones y con un tono natural.
Cuidar la respiración y la dicción (pronunciar palabras completas).
Lenguaje y Estilo: Usar un lenguaje real, natural, evitando modismos o afectaciones desagradables.
Ser Uno Mismo: No imitar a otros predicadores; desarrollar un estilo propio y auténtico.
IV. Vida Personal y Espiritual del Predicador
Dependencia del Espíritu Santo: Reconocer que la Palabra necesita una expresión sensible (la voz),
pero es el Espíritu quien produce vida.
Oración y Contemplación: Saber escuchar a Dios para descubrir Su mensaje en el silencio, la
oración y la meditación.
Humildad y Discernimiento: No buscar ser erudito, sino prepararse a conciencia. No fijarse en las
propias debilidades, sino en las verdades celestiales del mensaje.
Petición de Retroalimentación: Pedir a personas maduras que evalúen la predicación y sugieran
áreas de mejora.
V. Recursos Comunes para la Formación
Escuelas o Cursos de Predicadores: Programas estructurados que enseñan Hermenéutica,
Homilética y Consejería.
Libros y Manuales: Hay numerosos recursos que abordan específicamente la formación de
predicadores, como los de Salvador Gómez, José Prado Flores o los manuales de capacitación en
exposición bíblica.
Este esquema puede servir como una guía para diseñar o evaluar un programa de formación de
predicadores.