Naturaleza jurídica del matrimonio en Panamá
El matrimonio en Panamá es una unión voluntaria entre un hombre y una mujer
legalmente capaces, destinada a compartir una vida en común. Esta definición está
establecida en el artículo 26 del Código de la Familia. Desde el punto de vista constitucional,
el artículo 57 de la Constitución consagra al matrimonio como el fundamento legal de la
familia, afirma la igualdad de derechos entre los cónyuges y autoriza su disolución conforme
a la ley. Su naturaleza jurídica se articula como un contrato especial regido por normas de
orden público, con efectos patrimoniales, familiares y sucesorios.
El Código de la Familia regula sus efectos en tres dimensiones fundamentales: (1) los
derechos y deberes mutuos entre los cónyuges, (2) el régimen económico matrimonial, y
(3) las relaciones paternofiliales. La inscripción del matrimonio en el Registro Civil es
requisito esencial: sin ella, el matrimonio carece de efectos civiles hasta su debida
inscripción. El acto surte efectos jurídicos desde su celebración y su inscripción registral, la
cual funciona como formalidad probatoria y mecanismo de publicidad.
El vínculo matrimonial genera una estructura jurídica tripartita: un compromiso personal,
un vínculo contractual sui generis (con deberes como fidelidad, respeto mutuo,
contribución económica proporcional al estado económico, y domicilio conyugal), y una
dimensión institucional, pues está fuertemente regulado por normas que buscan
garantizar estabilidad familiar, equidad y protección de terceros.
Sobre el régimen económico, por defecto aplica la sociedad conyugal o gananciales: los
bienes adquiridos durante el matrimonio se consideran comunes y, en caso de disolución,
se dividen equitativamente. Sin embargo, los cónyuges pueden pactar capitulaciones
matrimoniales para establecer un régimen distinto (como separación de bienes). Estas
deben constar en escritura pública, o —si los bienes aportados no superan los 5 000
balboas— ante el secretario municipal y testigos. Para ser eficaces frente a terceros, esos
pactos deben inscribirse en el Registro Civil y, en caso de afectar bienes inmuebles, también
en el Registro Público.
Además, Panamá reconoce la figura del matrimonio de hecho, o unión de hecho: una
convivencia estable, singular y continua entre un hombre y una mujer durante cinco años,
genera efectos civiles equivalentes al matrimonio civil. Los convivientes pueden solicitar al
Registro Civil la inscripción de esta unión, aportando declaraciones de testigos, lo que le
otorga efectos civiles desde dicha fecha.
Respecto al matrimonio entre personas del mismo sexo, la legislación panameña no lo
reconoce: el Código de la Familia y la Ley n.º 61 de 2015 definen el matrimonio como “entre
un hombre y una mujer”, lo cual fue reafirmado por la Corte Suprema en 2023 como
constitucional.