Un lisímetro es un
recipiente con suelo, con
o sin vegetación, que
permite medir el balance
hídrico al estar expuesto
a condiciones naturales.
Se utiliza para determinar
la evapotranspiración de
cultivos y debe permitir
medir todas las entradas
y salidas de agua.
Método en el que se usa un
dispositivo que mide la
velocidad con la que el
agua se introduce en el
suelo. Aunque no mide
directamente
el
uso
consuntivo,
ayuda
a
conocer la capacidad del
suelo para absorber agua,
lo que permite estimar
cuánta queda disponible
para las plantas.
Técnica que compara
el peso de muestras de
suelo antes y después
del
secado
para
cuantificar la humedad
perdida
por
evapotranspiración.
Simple pero requiere
mediciones periódicas.
Método basado en
temperaturas medias
mensuales y horas de
luz para estimar la
evapotranspiración
potencial. Limitado por
no considerar factores
como el viento o la
radiación, pero útil con
datos mínimos.
Calcula
la
evapotranspiración
usando la temperatura
media y la duración del
día. Luego, se ajusta con
un coeficiente específico
del cultivo (Kc) para
obtener el uso real del
agua. Es práctico y
ampliamente aplicado
en zonas agrícolas.
Modelo avanzado que
integra
radiación,
temperatura, humedad
y viento para calcular
la evapotranspiración.
Considerado el más
confiable
para
proyectos técnicos y
sistemas de riego
automatizados.
Se basa en medir cuánta
agua se evapora de un
tanque
metálico
colocado al aire libre.
Luego se aplica un
coeficiente de cultivo
para estimar cuánta
agua perdería un cultivo
en
las
mismas
condiciones.
Es
un
método práctico pero
influido por el ambiente.