La Medicina en la Historia MARTHA EUGENIA RODRíGUEZ PÉREZ Estudió la licenciatura, maestría y doctorado en Historia en la Facultad de Filosofía y Letras, UNAM. Fue becaria en el Wellcome Institute for the History of Medicine, Londres, Inglaterra. En la Facultad de Medicina, UNAM es Profesora Titular "C" de tiempo completo y jefa del Departamento de Historia y Filosofía de la Medicina. Es profesora titular de pregrado (Historia y Filosofía de la Medicina y de Bioética Médica y Profesionalismo) y de posgrado (Medicina Occidental II). Fue presidenta de la Sociedad Mexicana de Historia y Filosofía de la Medicina (2005-2006). Pertenece al Sistema Nacional de Investigadores y a los siguientes organismos: Academia Nacional de Medicina, Academia Mexicana de Cirugía, Academia Mexicana de Ciencias y Academia Nacional Mexicana de Bioética. Las líneas de investigación que desarrolla son sobre la medicina en el periodo virreinal y siglo XIX. RUY ECHAVARRíA RODRíGUEZ Cirujano Neumólogo por la UNAM. Pasante de Maestro de Historia por la Escuela Normal Superior de México. Ha sido profesor de Clínica del Aparato Respiratorio en la Facultad de Medicina, UNAM; profesor de Historia en la ENSM; docente en el Colegio Alemán Alexander von Humboldt; profesor de Historia en la UNAM. Expresidente de la Sociedad Mexicana de Historia y Filosofía de la Medicina y miembro fundador de la Sociedad Panamericana de Historia de la Medicina. Actualmente es profesor de Historia y Filosofía de la Medicina y de Bioética Médica y Profesionalismo, así como Coordinador de Enseñanza en el Departamento de Historia y Filosofía de la Facultad de Medicina de la UNAM. EDITORIAL MEDICA panamericanÑSS) BUENOS AIRES • BOGOTÁ • MADRID • MÉXICO www.medicapanamericana.com Conclusión, 20 Índice de capítulos Capítulo 2 Cultura, conocimiento médico y dolor, 21 José Luis Díaz Gómez Introducción, 21 La cultura y los cuatro aspectos de la enfermedad, 21 La patología: perspectiva biológica en tercera persona, 22 El padecimiento: la vivencia de aflicción en primera persona, 23 La práctica clínica: la consulta y la perspectiva en segunda persona, 23 Práctica clínica y arte de curar: factores cognitivos y afectivos, 24 El hecho del dolor: perspectivas de definición y análisis, 25 El trastorno de salud: los sistemas médicos y la cultura, 27 Conclusión, 28 Introducción, I Martha Eugenia Rodríguez Pérez Ruy Echavarría Rodríguez ¿Qué es un paradigma?, 2 ¿Qué es un modelo médico?, 2 SECCIÓN 01 MEDICINA, FILOSOFÍA, 7 HISTORIA Y SECCIÓN 02 MODELOS MÉDICOS MÁGICOS, EMPÍRICOS Y TEÚRGICOS, 31 Historia, cultura y filosofía de la medicina, 9 Capítulo 3 Paleopatología y medicina en la Prehistoria, 33 Gabino Sánchez Rosales Jesús Gabriel Sánchez Campa Capítulo 1 Introducción, 9 La importancia de la historia de la medicina, 9 Salud y enfermedad: la perspectiva histórica, 14 La medicina como parte integrante de la cultura, 16 La filosofía de la medicina, 17 Introducción, 33 Medicina en la prehistoria, 33 Orientación general de la medicina, 33 Orientación general de la terapéutica, 33 Posición social del sanador, qué o quién es el sanador, 34 Posición social del paciente (enfermo), 34 Paleopatología, marco conceptual, 34 Las enfermedades infecciosas, 35 Enfermedades osteoarticulares crónicas, 36 Enfermedades osteoarticulares agudas y traumatología, 36 Tumores, 37 Malformaciones congénitas, 37 Intervenciones quirúrgicas, 37 Conclusión, 37 Capítulo 4 Medicina en Mesopotamia, 39 Jesús Gabriel Sánchez Campa La medicina del Indostán en la antigüedad, 53 Ruy Echavarría Rodríguez Introducción, 53 La civilización india, 53 Concepción de la enfermedad, 55 La terapéutica, 57 Situación socioeconómica del médico, 59 Condición social del enfermo, 59 Medicina unani, 59 Conclusión, 60 Capítulo 7 Medicina china, 61 Ruy Echavarría Rodríguez Introducción, 39 La civilización mesopotámica, 39 La medicina, 40 La enfermedad, 41 La terapéutica, 41 El médico, 42 El paciente, 43 Conclusión, 43 Capítulo 5 Medicina en Egipto antiguo, 45 Jesús Gabriel Sánchez Campa • Ruy Echavarría Rodríguez Introd ucció n, 45 Pobla ción, 45 Sociedad, 45 Organización política, 47 Glosario de términos relacionados con la medicina,48 La enfermedad, 48 La terapéutica, 49 Condición socioeconómica del médico, 50 Condición socioeconómica del paciente, 51 Conclusión, 51 Capítulo 6 Introducción, 61 La medicina en la civilización china, 61 Concepción de la enfermedad, 64 La terapéutica, 64 Conclusión, 67 Capítulo 8 Medicina prehelenística, 69 hebrea María Elena Ramírez de Lara Introducción, 69 Sociedad, economía organización política, 69 y Ideología, 69 La enfermedad, 72 La terapéutica, 72 Condición socioeconómica del médico, 72 El paciente, 72 Conclusión, 72 SECCIÓN 03 MODELO HUMORALIS TA. MEDICINA ANTIGUA, 75 Capítulo 9 Medicina griega hipocrática y de Alejandría, 77 Andrés Aranda Cruzalta Introducción, 77 El ámbito práctico de la medicina griega hipocrática, 83 Medicina de Alejandría, 87 Conclusión, 88 Capítulo 10 La medicina romana, Galeno y el galenismo, 89 Carlos Viesca Treviño • Aurora Eunice German Barrasa Introducción, 89 Las escuelas médicas griegas en Roma, 89 La medicina de la Roma Imperial, 90 Las obras enciclopédicas, 90 Galeno y el rescate de la medicina hipocrática, 92 El saber anatómico, 92 La fisiología, 93 La teoría de la enfermedad, 94 El saber clínico y el diagnóstico, 95 La terapéutica médica, 96 La cirugía, 97 Conclusión, 98 MODELO HUMORALISTA TEÚRGICO. MEDICINA EN EL MUNDO CRISTIANO Y MEDIEVAL, 101 Cap ítul o 11 Me dici na cris tian a, 103 Jos é San filip po B. Introducción, 103 Concepto de enfermedad, 104 La terapéutica de los santos, 105 Las sangrías, 106 La medicina monástica, 106 Los herbarios monacales, 107 Los hospitales, 108 Conclusió n, 109 Capítulo 12 Medicina bizantina, 111 Gabino Sánchez Rosales XII SECCIÓN 04 Introducción, 111 La traslación de la medicina antigua, 112 Bizancio: el periodo alejandrino, 113 Bizancio: el periodo constantinopolitano, 115 Cultura y medicina en el Imperio bizantino, 116 Conclusión, 119 Capítu lo 13 La medici na islámic a, 121 José Sanfili ppo B. Introducción, 121 El islamismo, 121 El estudio de los textos clásicos, 122 Los conceptos de la medicina árabe, 123 Las boticas, 125 Creación de hospitales, 125 Los médicos más importantes, 126 Conclusión, 133 Capítulo 14 Medicina medieval alta, 135 Capítulo 15 Medicina medieval baja, 147 Gabino Sánchez Rosales Introducción, 147 La herencia Carolingia, 147 La escuela de Salerno, 147 La escuela de Chartres y Montpellier, 150 La escuela de traductores de Toledo, 150 El nacimiento de la universidad y los estudios médicos, 151 La enseñanza de la ciencia médica en el Medievo, 152 Anatomía en el Medievo, 154 El vínculo anatomía-cirugía, 155 La ciudad medieval: escenario de la medicina, 157 Conclusión, 159 Gabino Sánchez Rosales Introducción, 135 Medicina de los pueblos bárbaros, 135 Los reyes sanadores, 136 Medicina regia y autores medievales, 137 Hospitales en el mundo medieval, 139 El imaginario Hospital de San Gall, 140 Nómina hospitalaria de obispos y nobles, 142 Hospitales de órdenes de caballería y civiles, 143 Hospitales de ciudades y peregrinos, 143 La práctica de la medicina en la Alta Edad Media, 144 Los médicos del Medievo, 145 Conclusión, 146 SECCIÓN 05 MEDICINA Y HUMANISMO EN LOS SIGLOS xv-XV1, 161 Capítulo 16 Revolución científica y medicina. El gran cambio de paradigma, 163 Ruy Echavarría Rodríguez Introducción, 163 El siglo XV, 163 El siglo XVI, 165 La medicina, 167 Los médicos y la Revolución Científica, 167 Vesalio, 169 Los libros médicos, 175 Las enfermedades, 175 Conclusión, 176 Capítulo 17 Medicina prehispánica, 177 náhuatl Carlos Viesca Treviño Maríablanca Ramos de Viesca • Introducción, 177 El cuerpo humano, síntesis del cosmos, 177 El microcosmos y su correlación astrológica, 179 El conocimiento médico. Las concepciones en torno a la enfermedad, 179 Enfermedades causadas por los dioses, 180 El animismo y las causas mágicas de enfermedad, 181 Los tratamientos médicos, 183 Los tratamientos quirúrgicos, 184 xiii Los médicos, 185 Conclusi ón, 186 Capítulo 18 Medicina novohispana en el siglo XVI, 187 Andrés Aranda Cruzalta Introducción, 187 Libros médicos novohispanos del siglo XVI, 187 Los saberes médicos, 188 Enfermedades y epidemias, 190 Instituciones, 193 Expediciones, 194 Conclusión, 195 SECCIÓN 06 MEDICINA EUROPEA Y AMERICANA EN LOS SIGLOS XVII-XVIII, 197 Capítulo 19 Sistemas médicos en el siglo XVII, 199 Alba Dolores Morales Cosme Introducción, 199 La Revolución científica y el Barroco, 199 Fisiología y experimentación, 200 Iatroquímica, 202 Iatromecánica, iatrofísica o mecanicismo, 203 La anatomía microscópica, 204 Harvey y la circulación sanguínea, 205 El cierre del siglo XVII y el nacimiento de la medicina clínica, 208 Conclusión, 209 Capítulo 20 Medicina de la Ilustración. El siglo de la anatomía patológica, 211 Martha Eugenia Rodríguez Pérez Introducción, 211 Anatomía y fisiología, 211 La cirugía y su enseñanza, 215 Salud mental y mesmerismo, 216 Homeopatía, 217 Salud pública, 218 La vacuna contra la viruela, 218 Terapéutica, 219 Las enfermedades laborales, 220 Conclusión, 220 Capítulo 21 Medicina novohispana en el siglo XVII, 221 Jorge Zacarías Prieto Introducción, 221 El Protomedicato, 221 La Universidad, 222 Libros, 223 Lo s ho spi tal es, 22 5 El siglo XIX. La centuria en que la medicina se convirtió en ciencia, 245 Martha Eugenia Rodríguez Pérez • Andrés Aranda Cruzalta Ruy Echavarría Rodríguez, Jesús Gabriel Sánchez Campa Co nc lus ió n, 22 7 Introducción, 245 El siglo XIX, 245 La ciencia y la filosofía en el siglo XIX, 245 La medicina en el siglo XIX, 246 Los grandes triunfos del humano sobre la enfermedad en el siglo XIX, 254 Las mujeres y la medicina, 262 Conclusión, 263 Capítulo 22 Medicina novohispana en el siglo XVIII, 229 Martha Eugenia Rodríguez Pérez • Verónica Ramírez Ortega Introducción, 229 Condiciones sanitarias de la capital novohispana, 230 Enfermedades y epidemias, 231 La inoculación y la vacunación, 232 Los hospitales, 232 El Mercurio Volante, 234 El Real Tribunal del Protomedicato, 234 La Facultad de Medicina, 236 El Real Colegio de Cirugía (1770-1838), 237 La Real Expedición Botánica a Nueva España y la Cátedra de Botánica, 238 La expedición, 238 El Real Jardín y la Cátedra de Botánica, 239 Conclusión, 240 SECCIÓN 07 MODELO MÉDICO CIENTÍFICO EN EL SIGLO XIX, 243 Capítulo 23 XIV Capítulo 24 La medicina mexicana en el siglo XIX. Los inicios del México independiente, 265 Xóchitl Martínez Barbosa Introducción, 265 Las ideas en la medicina y la necesidad de cambio, 265 Las instituciones , 267 Los protagonistas, 271 Aspectos sanitarios , 272 Conclusión, 273 Capítulo 25 La medicina mexicana en la segunda mitad del siglo XIX, 275 Ana Cecilia Rodríguez de Romo Introducción, 275 Cambios en la Universidad, 275 La Escuela Nacional de Medicina, 275 Los hospitales, 276 La clínica y sus protagonistas , 278 La investigación científica, 278 Las publicaciones y las Academias, 282 Salud pública, 282 Las pioneras de la medicina mexicana, 283 Conclusión, 284 SECCIÓN 08 MEDICINA CONTEMPORÁNEA EN LOS SIGLOS xx-xxl, 287 Capítulo 26 Medicina universal, siglos XX-XXI, 289 Maríablanca Ramos de Viesca Introducción, 289 Genética, 290 Historia de la laparoscopia, 291 Endocrinología, 293 Historia de la oncología, 294 Epidemias de los siglos XX y XXI, 295 Historia de las neurociencias, 296 Creación de la atención universal en salud. El Seguro Social, 298 La nueva quimioterapia. Antibióticos, 298 La inmunología, 299 Historia de la cardiología, 301 Los Premios Nobel, 302 Conclusió n, 303 Apéndice, 304 Lista de Premios Nobel de Medicina, 304 Lista de Premios Nobel de Química, 309 Lista de Premios Nobel de Física, 311 Capítulo 27 La medicina en México, siglos XXXXI, 315 Guillermo Fajardo Ortiz Introducción, 315 De 19()1 a 1910, última etapa del porfiriato, 315 De 1911 a 1934. La Revolución mexicana, 317 De 1934 a 1984. Etapa posrevolucionaria. Instituciones, 317 De 1985 a 2018. Etapa contemporánea, 318 El consultorio privado y la medicina socializada, 319 Las especialidades médicas, 319 De fórmulas magistrales y de patente a medicamentos genéricos, 319 Conclusión, 320 Capítulo 28 Los médicos del futuro y el futuro de los médicos, 321 Alberto Lifshitz Introducción, 321 Predicción, previsión, anticipación, prevención, perspectiva, 321 Nuevas enfermedades. La era de las enfermedades incurables y de las ciberenfermedades, 322 Lo que nos exige el futuro, 323 Conclusión, 324 Bibliografía, 325 Índice analítico, 335 INTRODUCCIÓN Este libro trata sobre una de las actividades más nobles que ha creado el humano: la medicina. Esta afirmación resulta cierta si por medicina entendemos todo acto realizado con el fin de aliviar un sufrimiento biopsicosocial, preservar la salud y prevenir la enfermedad. La medicina es una de las labores humanas más antiguas; se dice que los médicos descienden de chamanes (sâmân) —lo que es probable— y se ha encontrado la presencia de estos personajes en culturas creadas por hombres modernos (Homo sapiens sapiens) como la Magdaleniense con 15000 años de antigüedad, entonces, ¿por qué no suponer que el "anciano" de Shanidar I —apoyado con tanta veneración por sus congéneres neandertales— fuera el poseedor del mana en el clan, y fuera el encargado de atender los padecimientos de los miembros de la comunidad? De cualquier forma, los varios milenios de existencia de esta profesión son para tomarlos en serio. Todo pasado médico es digno de estudiarse y de ser reflexionado para comprender el devenir y la situación actual de la medicina. Las humanidades cumplen esa función, son imprescindibles porque inducen a reflexionar a partir de los contenidos de la filosofía y de la historia, los cuales ennoblecen a las personas. Hoy en día, la historia de la medicina, como disciplina independiente, se ha institucionalizado, por ello, este libro engloba de manera profesional el curso de la medicina universal y de la mexicana, cada una con valor propio. Hace unas décadas, la situación era diferente. Francisco Guerra, médico e historiador, expresa en su Historia de la medicina (2007) que, a mediados del siglo XX, el valor práctico de la historia de la medicina entró en crisis, lo que coincidió con el nacimiento de las especialidades, que significa, como dice Gastón Bachelard en El compromiso racionalista (1973), "tipos particulares de progreso". En el terreno del pensamiento científico, la especialización demanda intereses más complejos, por lo que ese enfoque hacia el futuro reubicó conceptualmente a la historia de la medicina, que trascendió del marco doctrinal de la medicina para transformarse en una especialidad de la historia. Así, la historia de la medicina, que había sido escrita solo por médicos, empezó a ser objeto de estudio de los humanistas, historiadores, sociólogos y antropólogos, entre otros, que llevó a un conocimiento riguroso de las fuentes y a hacer un análisis metodológico del material histórico. En ese contexto, el presente libro cuenta con la participación de un grupo interdisciplinario formado por médicos, odontólogos e historiadores. Esa constante evolución de la medicina se observa en múltiples aspectos; por ejemplo: el concepto mutable que, a lo largo del tiempo, el humano ha tenido de la enfermedad y sus causas (hechizo, castigo divino, accidente, fenómeno natural); de los métodos diagnósticos (augurios, magia, síntomas, exploración física — observación, palpación, auscultación, percusión—, exámenes de laboratorio, gabinete e imagenología, entre otros); de la terapéutica (curación por voluntad divina o intervención 1 de un chamán, uso de herbolaria, sangrías, dieta, antibióticos, cirugía, terapia génica y nanoterapia, entre otros), del cuidado y la conservación de la salud, así como de la profilaxia. En otras épocas fueron actividades exclusivas de la profesión, pero ahora, al disminuir la asimetría en la relación médicopaciente, con el reconocimiento de la autonomía del segundo, y la aplicación del principio bioético respectivo, la participación activa de la persona —en general— en el cuidado de la salud personal y comunitaria es cada vez mayor y más eficaz; cambios englobados en el concepto actual de una política de salud autodeterminada y autosustentable, denominada "Atención primaria de la salud", preconizada por la OMS. El vínculo entre la tecnología y la medicina también permite visualizar a esta como una ciencia en constante avance porque ha mostrado, como dice Laín Entralgo, la "visión directa de las lesiones ocultas" por medio del estetoscopio, el oftalmoscopio, el laringoscopio, los rayos X, la tomografía axial computarizada y otras técnicas como la resonancia magnética o la tomografía por emisión de positrones (PET). Asimismo, la relación tecnologíamedicina se evidencia, hoy en día, con el expediente clínico electrónico. El enfoque pedagógico constata que la medicina es una ciencia en continuo progreso. De enseñarse de manera empírica, por un especialista, pasó a los recintos escolares, a las universidades medievales que promovían la enseñanza con el método escolástico, es decir, a partir de la lectura de los textos clásicos. Los colegios especializados y las universidades modernas originaron el método experimental, la especialización y la subespecialización médica. Por otra parte, en la actualidad, existe la telemedicina, un instrumento más para la transmisión del saber. En este sentido, el libro que el lector tiene en sus manos hace referencia a los hallazgos, descubrimientos y hechos históricos enmarcados en distintos paradigmas y modelos médicos. Cuando se estudia un hecho histórico —cualquiera que este sea —, el primer objetivo es conocer el suceso en sí, pero, a continuación, surgen dudas que constituyen las seis preguntas esenciales para realizar las acciones cognitivas de un proceso completo de aprendizaje respecto al hecho histórico, estas son: ¿qué?, ¿dónde?, ¿cuándo?, ¿quién?, ¿cómo? y ¿por qué? En el caso de la medicina, las cuestiones son las mismas y para demostrarlo basta un ejemplo: el galenismo (conocido hecho histórico); las respuestas a dichas interrogantes nos dan razón de: En qué consistió esa doctrina médica, sus bases, sus principios, sus prácticas, sus recursos materiales; qué "medicina" aprendió, reestructuró, enseñó y transmitió a la posteridad Galeno. Ubicación (marco geográfico) de Pérgamo, Alejandría, Roma, Europa, en fin, de la civilización romana. Temporalidad (marco cronológico), con una "modalidad abierta'; ¿en qué siglo vivió Galeno? ¿cuándo apareció el galenismo, cuánto duró y cuándo terminó su vigencia? Introducción Quiénes participaron en él, no solo los "protagonistas", también los circunstantes; parafraseemos a Bertolt Brecht: ¿Claudio Galeno solo desarrolló el "galenismo"? ¿y sus maestros, sus pacientes, sus discípulos, sus adversarios, y sus lectores y seguidores 14 y aún 15 siglos después de su tránsito por la historia? Cómo aprendió la tekhné Galeno; cómo exploró, diagnosticó, pronosticó, trató y curó o no; cómo enseñó, escribió y transmitió su doctrina. Por qué el galenismo fue como fue, es decir, en qué tipo de formaciones socioeconómicas surgió y persistió como elemento superestructural propio de estas y cuál era el desarrollo de las fuerzas productivas de aquellas, qué lugar ocupaban en esas formaciones sus practicantes (¿formaban parte de un estamento particular? ¿fueron meros brujos? ¿eran chamanes, sacerdotes especiales o una casta especial de sabios? ¿constituían un grupo integrado de profesionales de la medicina?), cómo eran considerados por la sociedad los enfermos (¿individuos maldecidos y egregios? ¿simples víctimas del fatum? ¿integrantes de la physis, sujetos a sus leyes?), qué paradigma determinaba la teoría y práctica del sistema, por qué sus saberes se esfumaron con el tiempo; y por último, cuál fue la trascendencia real del galenismo en la cimentación de la globalizadora medicina occidental actual. De hecho, "el porqué" del evento histórico es la parte medular del estudio de la historia como ciencia. Para realizar un análisis exhaustivo de cada uno de los diferentes casos o "tipos de medicinas" que las distintas culturas han forjado a lo largo de los siglos, es necesario que conozcamos dos conceptos de índole diversa, cuya revisión conjunta nos permitirá —en lo posible— una visión más profunda de cada episodio. Los dos conceptos a considerar son: I. Paradigma: es un concepto gnoseológico (epistemológico) propio de la historia de la ciencia, que nos aclara el marco ideológico en que se originó la medicina en cuestión. II. Modelo médico: este es, en sí mismo, el ejemplo de "medicina" a la que en particular hacemos referencia cuando mencionamos el "tipo de medicina" que existe en un área cultural en especial, en un lapso demarcado con relativa precisión. ¿QUÉ ES UN PARADIGMA? En este punto debemos hacer una digresión para aclarar su significado, para eso revisaremos dos definiciones del concepto: Paradigma, según Thomas Kuhn, en su libro La estructura de las revoluciones científicas (1962), es "una completa constelación de creencias, valores y técnicas, etc., compartidos por los miembros de una determinada comunidad". Esta definición se parece al concepto de cosmovisión, pero se diferencia en que esta no incluye el aspecto materialista de Io tecnológico, que es determinante en nuestro concepto. Tampoco debemos confundirla con "formas de pensamiento", aunque se parecen, también es aplicable y válido el argumento anterior. Para otros autores, paradigma es "la mentalidad, conceptos y sistemas de valores, que forman parte de una visión particular de la realidad". Esta segunda definición se asemeja en exceso a la noción de cosmovisión, por lo que sería preferible el uso de la primera para efectos del estudio que se pretende, en el entendido de que el sustantivo técnica (s) en el caso de la primera, tiene solo el significado original (téchne: arte) de "saber hacer". Sin embargo, si unimos ambas nociones (creencias, valores y técnicas, y mentalidad, conceptos, sistema de valores y visión parcial de la realidad), podemos concluir que: "Paradigma es un sistema ideológico, axiológico y tecnológico que determina una visión particular de la realidad —personal y colectiva— en una comunidad determinada (de ninguna manera única en el tiempo y el espacio), en una época y en un área geográfica más o menos delimitadas". Para una mejor comprensión del concepto, enunciaremos de una vez los paradigmas que incluye la propuesta: Paradigma mágico-empírico A.2. Paradigma teúrgico (religioso) A.3. Paradigma racional Paradigma teúrgico-racional A.5. Paradigma racional-teúrgico A.6. Paradigma científico-pragmático A.7. Paradigma científico-humanista ¿QUÉ ES UN MODELO MÉDICO? Para definir qué es un modelo médico es necesario recurrir a dos nociones: las bases epistemológicas que, desde el punto de vista ideológico, lo fundamentan, y los componentes materiales que sustentan su práctica en la realidad física. Una profesión de tanta antigüedad e importancia es, forzosamente, de carácter evolutivo, con rasgos y características muy desemejantes a lo largo del tiempo, según los diferentes ámbitos, culturas y civilizaciones considerados. Esas características: elementos humanos, ideología, elementos tangibles, conocimientos y prácticas específicas o propias de cada cultura, conforman Io que se denomina modelo médico, es decir, la "manera específica en que el hombre enfrenta la enfermedad en un lugar y un tiempo definidos", concepto clave para un aprendizaje coherente y la comprensión cabal del hecho histórico general, la medicina, sujeto de este estudio. Introducción La idea de modelo médico presentada se refiere en concreto a su sentido histórico, se debe considerar ligada de manera esencial al paradigma hegemónico, en el caso de cada modelo en particular y, no se deben aplicar los criterios antropológicos de hegemonía y subordinación. No olvidemos que, si bien el paradigma (ideológico) determina al modelo médico, el paradigma —componente de la historia interna— es determinado por factores y elementos —constituyentes de la historia externa— ajenos a la voluntad humana, de índole material que conforman la formación socioeconómica, base real última de la sociedad humana. Al combinar los dos conceptos anteriores (paradigma y modelo médico), se entiende la clasificación de los diversos modelos propuestos: Modelo médico mágico-empírico Modelo médico teúrgico Modelo médico racional Modelo médico teúrgico-racional Modelo médico neorracional Modelo médico científico Modelo médico humanista La preferencia de la denominación modelo médico, por la de sistema médico (esta con frecuencia equivalente a la primera), en nuestro caso, es solo cuestión de método para una mayor claridad. Para aclarar Io anterior, hay que aceptar, que en ningún caso, alguna de las variantes de los dos conceptos (o elementos) ejes de la propuesta, ha existido en la historia como única presente. En cambio, los casos de presencia simultánea de dos de ellas, en un mismo tiempo y en una misma área cultural son abundantes y sobra mencionarlos; pero, es indudable que siempre, y en cualquier caso, una de ellas se manifiesta como hegemónica y esto determina su aparente unicidad en las diversas culturas o civilizaciones. No olvidemos que el acontecer humano es continuo, sin cortes episódicos reales, un suceder en el que los cambios solo se evidencian en grandes lapsos, y la "periodización" utilizada en los libros de historia es nada más que un recurso didáctico, ante la imposibilidad de abarcar en una sola visión el panorama de la evolución de la especie humana. Por tanto, es preferible adoptar una "periodización abierta" con base en el paradigma común al periodo considerado, sin importar las culturas que lo compartan ni el tiempo ni el espacio en que lo hayan hecho; con lindes más laxos e hitos menos precisos que los que enmarcan a los periodos, épocas y edades tradicionales. Paradigma hegemónico en una sociedad Modelo médico dominante durante la vigencia del paradigma Paradigma mágico Modelo médico mágicoempírico Paradigma mágico-teúrgico Modelo médico teúrgico Paradigma racional Modelo médico racional Paradigma dicotómico teúrgico-racional Modelo médico dicotómico teúrgico-racional Paradigma dicotómico racional-teúrgico Modelo médico neorracional Paradigma científico pragmático Modelo médico científico Paradigma científico Modelo médico humanista hurnani sta Nota: la denominación de dicotómico se aplica en referencia al carácter dual de la ideología fundamental de los paradigmas y el modelo calificados como tales, en la inteligencia de que el adjetivo precedente en los tres casos es el predominante en la dualidad. En el caso del modelo médico neorracional, el prefijo 'neo' se emplea para diferenciar con precisión el carácter racionalista del pensamiento helénico, pero que no aspiró a la comprobación experimental de sus postulados y, el mismo carácter del pensamiento renacentista que sí se empeñó en la certificación de sus planteamientos teóricos, por medio del método experimental, creado por los mismos renacentistas, que elaboraban las hipótesis sometidas a prueba. Solo recordemos su aplicación en Historia del Arte: arte neoclásico, estilo neogótico, etcétera. Cada uno de los modelos médicos propuestos ha tenido una ideología propia del paradigma dominante, que determina la concepción de la enfermedad, sus causas y su naturaleza elaborada por los integrantes de la comunidad; nociones que, en su momento y en su espacio, les han servido a las diversas sociedades —de forma mejor o peor— para enfrentar a la enfermedad y, en conjunto con los pertrechos disponibles (utillaje material y acervo de sustancias medicinales) por el médico, acordes con el desarrollo de las fuerzas productivas, definen el tipo de tratamiento que aplica aquel. Por otro lado, en todo estudio de cualquier modelo médico que pretenda ser integral, se debe precisar el rol que desempeña el sanador dentro del grupo, papel establecido, asimismo, de manera concurrente por la formación social, el paradigma hegemónico en ella y el modelo médico propio de esta, factores que Io ubican en la estructura social y laboral. Al final, porque en sí mismo es la razón de ser de la medicina, el sufriente también ocupa un puesto en la mencionada ordenación social, lugar que le es asignado con base en el paradigma en cuanto a la percepción que de él —y su padecimiento— tiene la colectividad; en tanto, que para efectos prácticos (la clase de atención que le sea otorgada) lo fundamental será su situación (previa a su dolencia) en la estructura económica; aun cuando en un paradigma humanista lo deseable y lo ético es que un mendigo y un príncipe reciban una atención médica similar, en la historia, en otros paradigmas no ha sido así. Introducción Con el objetivo de llevar las referidas acciones cognitivas a su nivel más complejo, en forma breve y útil, respecto a cualquier modelo médico considerado, es recomendable tener presente las cinco preguntas con las que don Pedro Laín Entralgo sintetizó —en forma magistral— todo el proceso descrito: • • • • ¿Índole socioeconómica (formación socioeconómica) de la cultura, en la que el modelo en cuestión se presenta? ¿Interpretación —concepción— de la enfermedad (proceso salud-enfermedad)? ¿Orientación general de la actividad terapéutica (preservación, curación y prevención)? ¿Situación social del sanador (médico)? ¿Situación social del sufriente (paciente)? El orden en que las planteó el doctor Laín Entralgo no es el que presentamos aquí, pero este nos parece más lógico por las consideraciones expuestas antes. Al responder las cinco cuestiones se tendrá una visión racional, ordenada, integral y científica de cada modelo médico examinado. En síntesis, es preciso que los médicos miren hacia atrás; que recapaciten sobre la historia de su profesión porque su utilidad es innegable, y no solo porque los mismos médicos son actores de una etapa que el día de mañana será historia, sino también, porque los hechos del pasado les permiten comprender cómo es que ocurrieron determinados descubrimientos, y más importante, cuáles fueron sus consecuencias. La historia de la medicina tiene un papel tanto informativo como formativo; es decir, educativo, y permite entender que hay una diversidad de culturas, de paradigmas y de modelos médicos, estos dos últimos formaciones culturales que, en conjunto, conforman el ámbito y el proceso del desarrollo de la medicina. A través de todos ellos interesa destacar el carácter social de la medicina, resaltar las figuras —centrales en este estudio— del médico y el paciente, y enfatizar que el humanismo es inherente a la medicina. Martha Eugenia Rodríguez Pérez Ruy Echavarría Rodríguez SECCIÓN MEDICJNA, HISTORIA YF LOSOFÍA' HISTORIA, CULTURA Y FILOSOFÍA DE LA MEDICINA Gabino Sánchez Rosales INTRODUCCIÓN El problema de la transmisión del conocimiento es un tema que subyace en la estructura del análisis sobre la importancia de la historia y la filosofía de la medicina, una disciplina que, consideramos, ayuda a la comprensión del problema de la transmisión del conocimiento médico en el tiempo y, por ende, de la cultura universal. Aunque este no es un asunto que deba ser tratado aquí, señalaré de manera breve que, desde el ámbito pedagógico, la transmisión del conocimiento ha sido caracterizada como una enseñanza que un emisor refiere o significa respecto a un objeto o proceso y cuyo fin es ser aprendido por un receptor por medio de un mensaje. Fortuanto Contreras señala acerca de este punto que: De modo que el conocimiento deriva de la información y la información deriva de los datos. Para que la información se convierta en conocimiento las personas deben aplicarlos en su quehacer ejecutando acciones para sí o para terceros. No obstante, es importante considerar que las operaciones cognitivas, desde la perspectiva de las neurociencias, más que un modelo de caja negra, son complejas, y que el trinomio emisor-receptor-mensaje involucra operaciones cognitivas, a las que José Luis Díaz llama "proceso consciente", donde existe un: aspecto mental del desempeño neurológico del más alto nivel de integración, un fenómeno de plenas capacidades causales sobre el funcionamiento de los sistemas de menor jerarquía que moldean el habla y la expresión de la conducta en general. Por añadidura, esta capacidad expresiva de los sistemas conscientes a través del lenguaje y la acción del individuo tiene efectos diversos y potencialmente trascendentes sobre el sistema social y cultural. Esto es patente para las actividades creativas que se producen y expresan mediante actos, símbolos, teorías científicas y productos de arte o técnica hacia el medio social, cultural o ecológico. En este sentido, podemos concluir que la transmisión del conocimiento para la difusión de la cultura es un proceso complejo donde confluyen diversas categorías y estrategias que, dirigidas a distintos niveles del pensamiento, ofrecen aspectos que ayudan a entender cómo se obtienen los elementos pedagógicos y filosóficos que permiten comprender cómo se genera y transmite el conocimiento médico y su aplicación. Este, en sentido estricto, es el problema histórico de la importancia de la historia y la filosofía de la medicina y la cultura (Figura 1-1). LA IMPORTANCIA DE LA HISTORIA DE LA MEDICINA Para responder a la cuestión sobre la importancia de la historia de la medicina y, con ello, comprender su aportación a la cultura, es preciso, analizar primero qué es la historia y la medicina y, luego, saber para qué sirven y cuáles son sus objetivos. Señalemos de manera breve, y en concordancia con Michel Foucault, que: "la Historia es la madre de todas las ciencias del hombre por ser tan vieja como la misma memoria humana". Esa trascendencia de la Historia ya era reconocida desde la antigüedad, pues para Cicerón, autor del mundo romano, la Historia es maestra de la vida, ya que enseña a los hombres sobre los hechos del pasado con el fin de no repetir errores en el presente (Figura 12). Heródoto, llamado el padre de la Historia, señalaba que ella servía para "evitar que, con el paso del tiempo, los hechos humanos queden en el olvido y que las notables y singulares empresas realizadas, respectivamente por griegos y bárbaros [...] queden sin realce". Heródoto, al decir lo anterior, dejaba muy claro que la Historia tiene una intencionalidad y, por lo tanto, no era neutra en su sentido político, sin embargo, esa intencionalidad refiere el deseo de la Historia de dejar plasmada para la posteridad los hechos memorables e importantes realizados por los hombres en la vida social, en este caso, los acontecidos durante la guerra que sostuvieron griegos y persas durante las llamadas Guerras Médicas (Figura 1-2). Posteriormente, Tucídides, al investigar sobre la guerra del Peloponeso, entre griegos y espartanos, señaló que su investigación tenía como fin "explicar las razones de la ruptura y las diferencias que la ocasionaron (la guerra), a fin de que nadie se pregunte por qué se produjo entre los griegos una guerra tan importante", y agrega, de forma puntual, que: "La causa más verdadera aunque la que menos se manifiesta en las declaraciones, pienso la constituye el hecho, el temor que provocó en Esparta la grandeza de Grecia'! Para Tucídides, la Historia tiene como fin no solo dejar constancia de los hechos memorables, sino explicar las causas profundas que originan esos hechos históricos; es decir, la Historia tiene el propósito de ofrecer una 10 SECCIÓN 1 • Medicina, historia y filosofía Figura 1-1. El cortejo nupcial de Psyché, BurneJones, 1895. explicación y comprensión de las causas que provocan que los hechos aparezcan en el tiempo y en la sociedad. Así, una vez resuelta la cuestión sobre la explicación de los hechos es posible definirlos en una amplia variedad de sucesos, es decir, que estos son, prácticamente, todos aquellos acontecimientos de la vida social de los hombres, ya sea una teoría, una guerra, la publicación de un libro, un edicto o el nacimiento de un personaje célebre, para luego, en relación con su importancia, fijarlos en la memoria de los hombres. Este es el valor fundamental de la Historia desde sus más lejanos orígenes, pues su fin es ofrecer explicaciones sobre las causas que provocan o por las que se desarrollan los hechos memorables del hombre en el tiempo. En este sentido, el historiador y la historia no son meros coleccionistas de hechos o cosas, sino creadores y agentes de cambio al descubrir para el hombre los hechos que hacen al mundo cognocible, a la vez que espacio histórico donde se inserta la actividad social y cultural del hombre. Es fundamental señalar que la Historia profesional utiliza ciertos sistemas de conocimiento como la hermenéutica, que es el conjunto de reglas y métodos para realizar una interpretación adecuada de los hechos históricos. Esto es sumamente importante, ya que cualquier explicación sobre un hecho científico o social, un acontecimiento universal o local, conlleva, necesariamente, una interpretación del historiador sobre el hecho seleccionado para ilustrar un acontecimiento o un proceso histórico. Como señala Eric Hobsbawm: "Mirar hacia atrás, mirar hacia adelante o en cualquier otra dirección siempre implica un punto de vista" (Figura 1-3). Otro método que utiliza la Historia es la heurística que sirve para resolver los problemas históricos, ya que junto con el análisis, métodos y terminología que ofrecen disciplinas como la lingüística, la sociología, la economía, la política, la filosofía y la antropología, son de ayuda para el historiador; este emplea la heurística para resolver problemas mediante explicaciones y soluciones creativas a preguntas que otras disciplinas no pueden brindar. Para ello, el historiador construye una narrativa histórica o explicativa que da cuenta del devenir de los hechos del hombre en el tiempo, pues como señala Rosa María Palazón, "la historia narra las peripecias de los sistemas humanos y de hombres vivos que dejan tras de sí patrimonios culturales, no los comportamiento s de las cosas ni de los dioses'! Este sentido narrativo, a veces es tan sugerente, que se convierte en una toma de posición del historiador frente a la historia de los hechos que narra al conjugar interpretación y perspectiva histórica, como es el caso del bello ejemplo del título de la obra de Johan Huizinga, El otoño de la Edad Media, cuya metáfora da cuenta de una interpretación del pasado donde se despliega la vida y el tiempo del hombre y el fin de un periodo. Por ello, en sentido estricto, la historia es ese viejo oficio que practican los historiadores para conocer al hombre, pero como acertadamente cita Giuseppe Galasso: "Lo que el hombre es, solo puede decirlo la historia" (Figura 1-4). Sobre la medicina, de un modo sumamente simple, señalemos que tiene como finalidad, en todo tiempo y lugar, ayudar al hombre enfermo, prestarle auxilio para reponer sus fuerzas. Sin embargo, esta tarea ha sido encomendada a un tipo especial de miembro de la sociedad que, como explica Leonardo Viniegra: se aboca a la reparación de los daños físicos o psicológic os que sufre el organismo como consecuen cia de las limitacion es con las que nace (congénita s), de sucesos de la vida CAPíTULO Historia, cultura 11 1• y filosofía de la medicina ÍTULO Historia, cultura y filosofía de la medicina La importancia y utilidad de la historia de la medicina radica en que hace evidente, al indagar y reflexionar sobre el fenómeno de la salud y la enfermedad en el hombre y en el tiempo, las soluciones prácticas y epistemológicas que la sociedad ha razonado, imaginado y creído sobre los tópicos que corresponden a la medicina construida por el hombre y que sirven para resolver una pregunta esencial: ¿qué es la enfermedad?, ¿y por Figura 1-2. Marco Tulio Cicerón, en gran estima". De modo general, Florencia, Italia, siglo XVII, Mansión de ese es el objetivo de la medicina, sin Vaux-le-Vicomte, Francia. embargo, es útil preguntar de nuevo, ¿tiene importancia el estudio de la historia de la medicina? La respuesta cotidiana (enfermedades, parece clara, la historia de la accidentes, guerras, catástrofes, medicina es, como señala Juan naturales, etcétera) o de la edad Riera: avanzada. un capítulo de la historia Con el tiempo, esta actividad general, en tanto que aborda esencial de curar se transformó, un problema específico del como se indica en el texto pasado de la Humanidad, hipocrático sobre la medicina como es el que suscita la salud antigua, en "un arte del que todos se y la enfermedad, individual y sirven en momentos cruciales, y por colectivamente consideradas. los que sus practicantes y qué acaba con la vida de los profesionales expertos son tenidos hombres? Alrededor de esta pregunta se han construido varias más: ¿quiénes son los médicos?, ¿qué es la ciencia médica y cómo se ha curado a través del tiempo? He aquí la importancia de la historia de la medicina, que radica en que esta disciplina ofrece múltiples explicaciones históricas sobre la salud y la enfermedad a lo largo del tiempo situando el contexto histórico en el cual se ofrecieron soluciones al problema de la enfermedad; soluciones que fueron creídas, pensadas y razonadas por los hombres en las diferentes culturas y civilizaciones presentes y pasadas que han dejado su huella en la medicina del mundo moderno. Para ilustrar la utilidad de la historia de la medicina recurriendo a la perspectiva histórica y las relaciones entre presente y pasado, solo conviene reflexionar sobre las ideas de los médicos de la antigüedad clásica acerca de la salud y la enfermedad y contrastarla con las ideas de los médicos europeos anatomopatólogos del siglo XVIII y XIX. Para los médicos hipocráticos, la salud y la enfermedad eran el dos filósofos conversan sobre la teoría humoral, siglo XV. resultado del equilibrio de los humores, que en número de Figura 1-4. La expulsión del Jardín del Edén, Masaccio, 1426-1427. cuatro (bilis negra, bilis amarilla, sangre y flema) se encontraban en el cuerpo humano y, que en conjunto, eran responsables de las funciones del organismo. Esta idea estaba expresada con la categoría de isonomía, que fue comprendida como el estado de salud y bienestar físico y mental del hombre versus la monarquía, la cual se comprende como el dominio de un humor sobre los otros y responsable de la aparición del fenómeno morboso. El texto hipocrático Sobre la enfermedad sagrada es muy claro acerca de la explicación y funcionamiento operativo de esa teoría médica, que conviene señalarlo, fue la explicación hegemónica sobre el proceso saludenfermedad por casi poco más de dos milenios (Figura 1-5). Este pensamiento médico es totalmente contrapuesto a la mentalidad anatomopatológica, ÍTULO Historia, cultura y filosofía de la medicina la cual fue creada por varios la medicina, podemos claramente médicos europeos al final del observar que en los ejemplos siglo XVIII y principios del citados arriba, en unos se resaltan siglo XIX, quienes frente a la categorías como humores, bilis, pregunta sobre qué es y cómo se isonomía, monarquía y enfermedad expresa el binomio saludsagrada y del otro lado, se emplean enfermedad en el hombre, conceptos como lesión, órgano plantearon una solución basada afectado, membranas, patología y en los avances del saber mentalidad anatómica, que hacen anatómico de los siglos previos, evidente las diferencias de tiempo y teniendo como base epistémica espacio entre una y otra mentalidad el pensamiento anatomoclínico médica, y que al contrastarse, nos que indagó, directamente, sobre aproximan, desde la perspectiva el sitio y la localización de la histórica, como es el segundo caso, enfermedad en los órganos y al uso de una terminología más sistemas del cuerpo del humano. moderna y cercana a los Con estas ideas, la medicina y conocimientos de la medicina los médicos construyeron una contemporánea. correlación entre la lesión en el Convendría insistir que los órgano afectado y la aparición conceptos citados tienen un tiempo, 1 3 del fenómeno morboso. Al respecto, la obra médica magna de Giovanni B. Morgagni De sedibus et causis morborum per anatomen indagatis, publicada en Venecia en 1761, y junto al texto de Xavier Bichat, Traité des membranes en général et des diverses membranes en particulier, que apareció en 1800, son ejemplos de la mentalidad anatomopatológica que sentó las bases de la anatomía patológica moderna como sustento de la investigación sobre la enfermedad en la medicina contemporánea (Figura 1-6). En ese sentido, es clara la utilidad de la historia de la medicina, pues esta ayuda a ejemplificar y poner en contexto histórico y hacer comprensible el acontecer de la medicina a Io largo del tiempo. Este conocimiento es muy útil si compara, en perspectiva historiográfica, los saberes y categorías utilizados por los practicantes de la medicina del pasado con los saberes practicados por los médicos modernos. Al insistir en el valor epistemológico del saber histórico aplicado al estudio de la historia de un espacio y un contexto histórico donde adquirieron 1• Figura 1-6. Medallas con la efigie de Giovanni B. Morgagni, autor De sedibus et causis morborum per anatomen indagatis, obra publicada en Venecia, en 1761. plena aceptación y significación como hechos concretos para la práctica y saberes de la medicina. Esto es parte de las lecciones de conocimiento que aporta el cultivo de la historia de la medicina, la cual enriquece el pensamiento complejo sobre los problemas de la medicina, al igual que ensancha las posibilidades de una práctica de la medicina basada en el humanismo médico. Recordemos que George Rosen, en un célebre trabajo, publicado hace ya unos años sobre la enseñanza de la historia de la medicina, señaló que el nacimiento de la profesión inició con la fundación, en la Europa del siglo XIX de los primeros departamentos de enseñanza especializados en la historia de la medicina. La finalidad de esas instituciones fue enseñar los orígenes de la profesión a los estudiantes de medicina, así como reflexionar acerca del pensamiento médico y el conocimiento que sobre la disciplina se había elaborado a lo largo de los siglos por los médicos en su lucha contra la enfermedad. Rosen menciona que, con ese deseo, Burdach, en 1800, aconsejaba a los estudiantes estudiar historia de la medicina porque con su estudio y reflexión se mostraban las desviaciones y errores que los médicos y la medicina habían cometido en la historia, en su deseo de combatir la enfermedad y lograr la curación del hombre. En lo que atañe al contexto en que debía ser presentada esta historia del saber médico, Hofacker, en 1826, explicaba que la historia de la medicina debía ser mostrada como parte de un proceso de integración de las ciencias médicas en el tiempo, pero en especial en relación con la historia general del hombre, pues esa forma de presentación serviría para estimular en el estudiante la formación de una actitud crítica que lo protegería contra la arrogancia del médico, quien creía, por su formación, que sabía todo sobre la salud y la enfermedad del hombre. El valor epistemológico implícito en el estudio de la historia de la medicina, indicaba que la disciplina mutaba siempre con el tiempo, y esta era una enseñanza muy firme que había que inculcar a los estudiantes. De modo tácito se creía que esa enseñanza estimulaba la formación de una conciencia crítica sobre el saber y la práctica de la medicina, y también formaba una conciencia sobre los valores que habían acompañado a la medicina en el tiempo, como eran la dignidad de la profesión, la ética médica y la práctica del humanismo médico. En términos generales, esos fueron los objetivos académicos que estimularon los trabajos de los diferentes Departamentos de Historia de la Medicina que surgieron a Io largo del siglo XX. Esta tradición ha continuado, sin embargo, convengamos que para efectuar ese trabajo tan delicado se requiere de una historiografía y de una hermenéutica histórica que sirva de guía para recorrer el ÍTULO Historia, cultura y filosofía de la medicina camino trazado por los fundadores modernos de la historia de la medicina. En este sentido, varios fueron los caminos y veredas transitados por los primeros médicos historiadores de la medicina, y solo por cuestión de espacio, me permitiré recordar que Henry Sigerist, en 1934, sugirió que en la narrativa de la historia de la medicina debía de ser habitual "presentar la historia médica como una secuencia de hechos e ideas a partir de las grandes culturas! La cita es significativa porque ese enfoque o interpretación ha privado en la historiografía de la historia de la medicina, dejando a un lado lo que no se considere relevante en medicina. Por ello, es habitual que en los textos de la historia universal sobre la medicina se enseñe a los estudiantes y futuros especialistas, así como al público en general, que la medicina solo ha existido y existe en las denominadas grandes civilizaciones. Redondeando Io anterior, recordemos que George Sarton, en 1941, señaló que la historia de la medicina también debía contribuir a la formación en los alumnos de una axiología basada en la comprensión de que la medicina, en su desarrollo, había estimulado el espíritu científico y la gradual liberación de la mente de los prejuicios y de la obscuridad. Así, de acuerdo con 14 SECCIÓN Medicina, historia 1• esta idea, todo aquello que no fuera luminoso para el conocimiento médico debía olvidarse y arrojarse al olvido, incluyendo la práctica, claro está, de las supercherías, tradiciones y conocimientos de los pueblos bárbaros e incultos que no practicaran la moderna medicina occidental. Esa huella hermenéutica, esbozada por los primeros historiadores de la medicina, ha tenido una impronta muy firme en el estudio e interpretación, y constituye una narrativa histórica-médica que siempre es brillante, siempre grande y siempre desde Occidente, ya que la tentación historiográfica sobre la interpretación hagiográfica, positivista y europeizante de la historia de la medicina es sugerente y atractiva, pues el maniqueísmo y reduccionismo caracteriza a la enfermedad como un villano necio que sostiene con el médico una lucha sempiterna, según expresión de Roy Porter, en el campo de lucha de la "carne de los hombres". Sin embargo, tomando en cuenta los avances de la historiografía, es evidente que lejos de ser enseñada y enfocada mediante una sola mirada, en la actualidad, la disciplina es vista y analizada mediante un conjunto de miradas, voces y corrientes historiográficas que, incluso, parecen discordantes por las experiencias multidisciplinarias que significa que diversos profesionales de diferentes disciplinas se dediquen al cultivo del estudio de la historia de la medicina. Sobre la experiencia de Henry Sigerist, es pertinente recordar lo que señaló respecto a su dedicación al cultivo de la historia de la medicina: Todos mis maestros desearon convertirme en un especialista en el Cercano Oriente, en el Lejano Oriente, o en zoología, botánica, química o física, o en alguna especialidad médica. Pero mis intereses eran muy amplios y paulatinamente me orienté hacia un campo donde pudiera combinar mis intereses médicos, filológicos, históricos y sociológicos. Me aparte en esto del consejo de mis maestros quienes trataron de persuadirme de que la historia de la medicina no constituía una disciplina sino un pasatiempo para jubilados. Por su parte, Pedro Laín Entralgo destaca la razonable duda y prevención acerca del conocimiento médico que adquiere el profesional de la medicina al cultivar la historia de la medicina, ya que esta ha demostrado que la medicina siempre cambia y muda de orientaciones epistémicas a través del tiempo. Así, la historia de la medicina puede ser utilizada como una herramienta para enriquecer el conocimiento del médico en formación, porque al identificar los ejemplos del pasado, el alumno puede proponer soluciones para el presente y el futuro. Es decir, el cultivo de la historia de la medicina puede conducir al profesional, de modo exitoso, hacia el rescate del "recuerdo del olvido". Así, le aconteció al médico italiano Gaspare Tagliacozzi, quien durante el siglo XVI, conociendo la técnica de la rinoplastía practicada por los médicos en la India milenios atrás, la aplicó para resolver problemas de lesiones y pérdida de las partes anatómicas de la pirámide nasal debido a la enfermedad y filosofía Figura 1-7. Henry Sigerist (1891-1957), suizo-estadounidense; historiador de la medicina, discípulo y sucesor de Karl Sudhoff. del mal gálico o lesiones por armas, con gran éxito en la medicina de su tiempo (Figuras 1-7 y 1-8). La historia de la medicina también puede ayudar a resolver ciertos problemas del presente de la medicina y puede servir de auxilio al médico en formación al enriquecer su sentido humanista al ofrecerle una explicación de la profesión y del arte que le permita identificar y valorar los fines de la profesión formulados a través del tiempo que se condensan en los preceptos universales del no dañar, respetar la vida y libertad del paciente, buscar su bienestar y actuar con prudencia y justicia. En conjunto, las ideas anteriores pueden servir para construir la posibilidad de ensanchar la libertad humana, que ocurre —a decir de Laín Entralgo—, "al conocer la historia de un modo comprensivo y no puramente memorístico da libertad respecto de aquello que se sabe'! Todo lo anterior, sin duda, contribuye a los fines de la medicina en su conjunto. CAPÍTULO SALUD Y ENFERMEDAD: LA Historia, cultura y filosofía de la medicina PERSPECTIVA HISTÓRICA 1• 16 SECCIÓN Medicina, historia y filosofía CAPÍTULO Historia, cultura y filosofía de la medicina La historia de la medicina es una disciplina muy útil para llevar a cabo un análisis sobre un tema que solo desde esta puede ser realizado: el problema de los diferentes conceptos de salud y enfermedad en el tiempo. Para referirnos a esto, recordemos que líneas arriba, cuando hablamos de los conceptos de salud de Cristo, y la que corresponde a la medicina del siglo XVIII y principios del siglo XIX en Europa. Sin embargo, es pertinente preguntar. ¿dónde están las ideas y los conceptos de las otras medicinas de los pueblos que sabemos existieron en la historia? Para responder esta pregunta, brevemente señalaremos que, a través del tiempo y en todo lugar, han existido diferentes conceptos de salud y enfermedad, pues es evidente que lo que pensamos hoy sobre la salud no lo pensaron los hombres de las sociedades antiguas como, por ejemplo, los pueblos del periodo paleolítico y de las antiguas civilizaciones como Babilonia, Egipto, India o China, las cuales practicaban una medicina mágica teúrgica, cuyo sustrato era la idea de la salud y enfermedad producida por la actividad de los Dioses y fuerzas sobrenaturales que eran responsables del fenómeno de la vida y la muerte (Figura 1-9). Eso se explica, claramente, con la sentencia babilónica siguiente: "Un espíritu malo Utakku ha invadido su cuello. Un demonio malo Alu ha invadido su pecho'! Posteriormente, con los médicos de la Grecia clásica surgió la idea de los conceptos salud y enfermedad basada en la teoría humoral que pregonaba el equilibrio de los humores. Tal concepto tuvo una larga vida, y solo hasta el advenimiento del mundo moderno comenzó a modificarse esa percepción que, finalmente, fue olvidada en el Figura 1-9. Portada del libro Civilización y enfermedad, Henry Ernest Sigerist, 1943. devenir del siglo XVIII y principios del siglo XIX, cuando se instaló el pensamiento anatomopatológico cuyo concepto más clásico para comprender el fenómeno de la enfermedad descansó en el uso de la categoría de lesión. Después, una vez instalado el concepto sobre la salud y la enfermedad basado en la teoría celular establecida por Rudolf Virchow y sintetizada en la famosa frase Omnis cellula ex ceIlula, hubo de trascurrir un tiempo que cambió gracias al descubrimiento del ADN a mediados del siglo XX y que modificó los conceptos sobre la salud y la enfermedad basados, ahora, en la idea del papel central que juega la herencia contenida en los genes y que son materia de estudio e investigación de la genética e, incluso, de la moderna proteómica que, en conjunto, han cobrado relevancia como teorías para explicar el fenómeno de la salud y la enfermedad con base en los aspectos bioquímicos del organismo humano. De hecho, en el mundo contemporáneo, en términos genéticos, se ha citado que el cromosoma 9 es el gen que determina el grupo sanguíneo, así como el cromosoma 7 es el "que causa la fibrosis quística" en los seres humanos (Figura 1-10). 1• Figura 1-10. Rudolf Virchow, por Hugo Vogel, 1861. Con este breve recorrido de los conceptos sobre la salud y la enfermedad, es claro que siempre han existido diferentes explicaciones sobre las formas de concebir ese fenómeno, el de la salud-enfermedad. Lo anterior tiene mucha relevancia porque la pregunta central ahora es: ¿por qué ha ocurrido esto así? Para ofrecer una respuesta a esta interrogante, valdría la pena recordar la larga sentencia de Klerman, que cita Ruy Pérez Tamayo, respecto al problema epistemológico que suscita la enfermedad, ya que él señala que estas son producto del descubrimiento humano y que son: relaciones negociadas entre el conocimiento científico, la profesión y la sociedad [...] son [un] invento de la sociedad moderna [...] [pues las enfermedades] representan consensos compartidos y frecuentemente constituyen convenciones sociales de acuerdo con reglas aceptadas. No son hechos, dados en la naturaleza, sino más bien ideas y conceptos complejos desarrollados por grupos sociales y legitimados por validación consensual. La cita es sumamente sugerente y auxilia a reflexionar sobre las teorías del pasado, del presente y del futuro, respecto a los conceptos, así como las ideas de salud y enfermedad que, desde una perspectiva histórica, los hombres en el tiempo han acuñado. 18 SECCIÓN Medicina, historia y filosofía LA MEDICINA COMO PARTE INTEGRANTE DE LA CULTURA Michel Foucautl señala que: "todo conocimiento se enraíza en una vida, en una sociedad, un lenguaje que tiene una historia, y que en esa historia misma encuentra el elemento que le permite comunicarse con otras formas de vida, los otros tipos de sociedad, las otras significaciones" (Figura 111). La medicina posee varias de las características que el filósofo francés enuncia. Es un conocimiento que goza de una raíz profunda en la actividad del hombre, tiene una larga tradición de saberes y prácticas, y posee una historia narrativa sumamente rica. Convengamos en que la historia de la medicina, desde la antigüedad, siempre ha sido muy sugerente y atractiva, y de ello han dado cuenta muchos prólogos de obras médicas, como De Re Médica, del escritor romano Celso, quien hablaba en el inicio de su obra sobre las escuelas médicas que había en Roma en el siglo I después de Cristo, las cuales se disputaban la hegemonía del saber médico que conocieron el propio Celso y Galeno. En ese sentido, la medicina también tiene un lenguaje y una terminología que sirve de puente de comunicación entre los miembros del grupo que participan de los conocimientos y realidades que los identifica, y que incluso, los obliga, en términos de compartir sus conocimientos con la sociedad, a ofrecer explicaciones de las nomenclaturas médicas que facilitan la comprensión de la medicina para el pueblo llano o poco ilustrado. Es el caso de los diccionarios médicos que han aparecido, así, en ciertos libros famosos, como el contenido en el apéndice del libro de Juan Valverde de Amuzgo, la Historia de la composición del cuerpo humano, que ofrece una nómina de partes anatómicas con nomFigura 1-11. Conferencia de en España, en general, prensa de los filósofos franceses, poco familiarizados con el de izquierda a derecha: Pierre lenguaje culto de la Laville, Michel Foucault, Claude terminología médica y Mauriac, Denis Langlois y Gilles académica de la medicina Deleuze, 1971. bres vulgares usados durante el siglo XVI por los médicos 19 CAPÍTULO Historia, cultura y filosofía de la medicina I• renacentista del siglo de oro español. De esta manera, la medicina, como otras ciencias y artes, forma parte de la cultura del hombre, ya que ella ha acrecentado el patrimonio cultural del hombre y de la civilización humana. Señalemos que si la cultura, como dice Gliford Geertz de la Universidad de Chicago, en su libro La interpretación de las culturas, que apareció en 1973, es un "sistema de concepciones expresadas en formas simbólicas por medio de las cuales la gente se comunica, perpetúa y desarrolla su conocimiento sobre las actitudes hacia la vida", es muy claro, entonces, que la medicina, como parte integrante de la cultura, le ofrece un sentido de comunicación al hombre en un ámbito muy específico de la vida humana, que es el relacionado con la salud y la enfermedad al hacer plenamente cognocible, y a veces asequible para la familia, el grupo o la sociedad, los conocimientos derivados del cultivo de la medicina para beneficio del hombre. Solamente cabe imaginar el papel nodal de la medicina en la cultura del hombre y la mujer contemporánea si no existiese una explicación médica sobre el embarazo, el parto y el puerperio en la vida de las mujeres de las sociedades de nuestro tiempo tan preocupadas por la figura, las emociones y los cambios físicos que conllevan estas etapas de la vida biológica que son explicables desde la medicina moderna. La medicina es parte de la cultura y tiene ideas fuertes y poderosas. Por poner un caso, la medicina tiene un poder de seducción tal, que modula el mundo, incluyendo los espacios de la arquitectura y la vida cotidiana de los integrantes de las sociedades cosmopolitas. Por ejemplo, las ideas relacionadas con la higiene y prevención de las enfermedades infectocontagiosas, hoy obligan a colocar lavabos de manos y sanitarios en los espacios públicos y privados para evitar la transmisión de enfermedades infecciosas. Para concluir, señalemos que la medicina también es parte importante de la cultura, ya que ha acrecentado varios aspectos de la cultura del hombre en el tiempo, ya sea por la impresión de obras médicas que han devenido en joyas y patrimonio de la cultura de la humanidad como es el caso de la obra de Vesalio, De Humani Corporis Fabrica, cuyas láminas "ilustrativas" sobre los "hombres musculares" son verdaderas obras de arte, que son apreciadas por artistas, bibliotecarios y bibliógrafos del mundo (Figura 1-12). También la medicina ha contribuido a enriquecer la plástica, pues desde la antigüedad, la medicina ha formado una riqueza iconográfica que le ha permitido acrecentar el patrimonio artístico de la humanidad con la gran cantidad de retratos de médicos plasmados en obras médicas, óleos (es el caso de la pintura de 1891 de sir Luke Fields, titulada El médico), murales y fotografías con motivos y escenas médicas que grandes artistas de todas las épocas han realizado para conocimiento y deleite del hombre, y que hoy son resguardados como patrimonio de la civilización humana en grandes museos del mundo. En sentido general, las ideas sobre la enfermedad, los conceptos de salud, las teorías médicas, los libros médicos, los aparatos e instrumentos de medicina médica, la ciencia y la Figura 1-12. De Humani Corporis Fabrica, Andreas Vesalio, 1543. tecnología médica, el uniforme y el vestido médico, el lenguaje científico y popular relacionado con la medicina, las instituciones médicas como los hospitales, los institutos de salud y las figuras del médico, de la enfermera, etc., en conjunto, podemos englobarlos como elementos de la cultura médica que la medicina a lo largo del tiempo ha formado y que, en la actualidad, son patrimonio de la cultura del hombre universal. Por ello, al estudiar estos personajes, hechos e ideas sobre la medicina y su acontecer a lo largo del tiempo, tal vez, conviene concluir citando la bella interpretación de Johan Huizinga sobre la definición de historia que, implícitamente, involucra a la historia y la filosofía de la medicina: "Historia es la forma espiritual en que una cultura rinde cuentas de su pasado". 20 SECCIÓN 1 Medicina, historia una práctica, pero en especial un método, el cual, en sentido estricto, para Nicolo Abbagnano significa "una particular Desde la época clásica, la medicina ganó su reputación técnica de investigación [...] procedimiento de investigación como ciencia, gracias al trabajo de los médicos que lograron ordenado, repetible y autocorregible que garantiza la obtención de resultados válidos". la hazaña Procediendo de ese modo, con método, la medicina, • transformada en filosofía de la medicina, cuestiona las científica de dotar a la medicina de un "sabert pero preguntas del pasado acerca de: ¿qué es la enfermedad?, fundamentalmente de un "saber hacer como': Este periodo ¿qué es el hombre enfermo?, ¿qué es el conocimiento de la historia de la medicina, que puede ser llamado como el médico? y ¿qué es la LA FILOSOFíA DE LA MEDICINA periodo de la tekhne iatrike, se basa en la idea de que los médicos utilizaban el arte de la medicina para curar las enfermedades del hombre. Sin embargo, ¿por qué sabían hacer esto? A decir de Pedro Laín Entralgo, lo hicieron porque dominaban el arte de la medicina: la tekhne iatrike, ars medica o arte de curar. Este arte de curar tenía su fundamento en el conocimiento de las enfermedades del hombre y, en especial, de las causas que las provocaban, ya que los médicos empleaban una metodología para conocer la realidad del hombre enfermo. En la época clásica los médicos se sirvieron de la filosofía para saber lo que hacían y por qué lo hacían. El siguiente pasaje del Dispensario médico muestra lo que interesa al médico al efectuar una exploración clínica para conocer el estado del enfermo: desde el principio partiendo de las cosas más notables, de las más fáciles, de las que se conocen por la observación completa y enteramente; que son de ver, de tocar, de oír; que son perceptibles por la vista, por la palpación, por el oído, por la nariz, por la lengua y por el conocimiento; que son cognocibles por todas las fuentes de conocimiento que tenemos. Esa forma de conocer donde se ponen en juego sentidos, conciencia y pensamientos para el más insigne filósofo de la antigüedad, Aristóteles, era fundamental para elaborar un conocimiento, pues revelaba algo superior a la simple experiencia, ello en razón de que lo que se obtenía era un conocimiento sistematizado. En una metáfora, el Estagirita razona y nos expone el aprecio que existió en Grecia por el pensamiento sistémico superior al pensamiento empírico: Efectivamente, los hombres de experiencia saben el hecho, pero no el porqué, mientras que los otros conocen el porqué, las causas. Por ello, en cada caso consideramos que los que dirigen la obra son más dignos de estima, y saben más, y son más sabios, que los obreros manuales: porque saben las causas de Io que están haciendo Conque no se considera que aquellos son más sabios por su capacidad práctica, sino porque poseen la teoría y conocen las causas'! La medicina, para lograr constituir un conocimiento, procede de un modo sistematizado, utilizando una teoría y y filosofía salud? La filosofía de la medicina efectúa una búsqueda de la verdad, razonando a lo largo del tiempo lo siguiente: ¿por qué en la medicina clásica los hombres se curaban de humores y, luego, en otra época buscaron la salud en el uso del opio y el alcohol, y hoy utilizan la medicina molecular? En esencia, la pregunta se puede sintetizar de la siguiente manera; ¿por qué el hombre muda en términos de la búsqueda de su salud? En sentido estricto, los hombres cambian con el tiempo como todo aquello que rodea al hombre, incluyendo las cosas médicas. Por ello, la medicina busca, lo mejor posible, certezas para el hombre por medio de un método que responda las interrogantes mediante aseveraciones construidas con rigor y coherencia interna pero, en especial, realizando una crítica permanente a las teorías médicas con el fin de llegar a la verdad de los problemas médicos, sin importar tiempo, lugar o espacio. Este es el trabajo esencial de la filosofía de la medicina, la cual inició su camino desde tiempo atrás partiendo de un principio de orden fundacional: "El conocimiento no puede empezar desde la nada". Y como señala Karl Poper: "El avance del conocimiento consiste principalmente en la modificación del conocimiento previo". Parece claro que siguiendo ese principio la filosofía de la medicina reflexiona de modo crítico poniendo en duda los principios de experiencia individual, de razón unívoca y autoridad personal o académica que siempre están presentes en el conocimiento médico, poniendo en la balanza la idea de que los problemas obligan a la elaboración de propuestas que dan soluciones a los problemas planteados, pero razonando que tales soluciones constituyen respuestas parciales a problemas nuevos que surgen de esas soluciones. Esa visión del conocimiento sin ningún signo de absolutismo y autoritarismo que corresponde enteramente a los principios de las humanidades en medicina, en sentido estricto, constituye una invitación de la filosofía de la medicina para participar, permanentemente, en el desarrollo de la ciencia médica produciendo y desarrollando nuevos conocimientos, pero siempre teniendo presente, con la debida reserva, que cuando se afirma algo es preciso fundarlo, y nunca olvidar el argumento clásico de David Hume, quien frente a las afirmaciones con visos de autoridad señalaba: 21 CAPÍTULO Historia, cultura y filosofía de la medicina Si pregunto por qué cree usted en algún hecho referimos a esa realidad que el médico ve a cada momento particular debe usted darme alguna razón de ello; en el transcurrir de su vida, sean los enfermos, las y esta razón será algún otro hecho, relacionado con enfermedades, los hospitales, los instrumentos, los libros, en él. Como no puede usted proseguir de esa manera, in fin, las cosas que componen el mundo material de la infinitum, debe usted concluir por Io menos con un medicina. hecho que esté presente en su memoria o en sus En varios sentidos, para dar respuesta a las preguntas sentidos; o debe de reconocer que su creencia no sobre la realidad que rodea al hombre, Mario Bunge dice tiene ningún fundamento. que el hombre usa un método cuyo fin "no es otro que el de obtener un conocimiento verificable sobre los hechos que lo La medicina utiliza procedimientos para acercarse a su rodean". Parece seguro que la realidad solo se puede objeto de estudio, y la manera más objetiva de efectuar esa conocer mediante nuestro pensamiento, es decir, a través de tarea es por medio de un modelo que permita aproximarse a nuestros sentidos y, en especial, usando un método e la realidad y resolver los problemas de salud-enfermedad. instrumentos; sin embargo, parece ser que ilo que vemos es En una de sus acepciones, la palabra modelo significa: Io que deseamos ver!, pues como señalan los filósofos, no hay naturaleza sino solo realidad elegida. Es decir, en el esquema teórico mundo hay mundo por elección. I• Sobre esta aseveración, el fundador de la psicología que se elabora para facilitar la comprensión de algo y estudiar su comportamiento. Tal significado, que podemos WiIliam James explicaba lo siguiente: "Por el momento, eso resumir como "una cierta forma o manera de ver algo; es un a lo que atendemos es realidad': Esto es sumamente artificio que revela al modelo como un instrumento de atractivo, pues como dice Werner Heisenberg, lo que transición entre el conocimiento y la realidad del objeto observa la ciencia, "no es la naturaleza en sí, es solo la estudiado que transformada en molde permite la naturaleza expuesta a nuestro método de interrogación" comprensión de esa realidad objetivada para su estudio y (Figura 1-13). análisis. En ese sentido, la realidad objetiva, esa que interesa a la De modo general, los modelos médicos se pueden medicina más dura, la más científica, parecer ser una considerar como recursos instrumentales para la construcción del pensamiento donde se considera que el comprensión de los problemas biomédicos. La medicina, conocimiento objetivo es aquel que descansa en la durante mucho tiempo, ha usado diferentes modelos que experiencia de la realidad objetiva analizada en el van desde los más simples hasta los más complejos, como laboratorio de medicina, sin embargo, lo objetivo para la por ejemplo, los modelos anatómicos que, desde tiempos filosofía de la medicina es solo un tipo de conocimiento de remotos, tienen como finalidad el adiestrar y exponer los la realidad; de esa realidad que interrogamos y que está conocimientos de las partes anatómicas que componen al configurada desde una perspectiva donde la subjetividad del organismo humano. Existen también los modelos conocimiento que le asignamos se entrelaza con fisiológicos, creados en el laboratorio para reproducir y subjetividades de los otros con quienes compartimos esos conocimientos, y que también interrogan y piensan sobre la experimentar acerca de las funciones del organismo. Hoy los modelos médicos, incluso, utilizan diversos realidad que nos interesa conocer. Para finalizar este breve esbozo, señalemos que la tipos de animales creados por la biomedicina ex profeso, como los ratones que sirven para experimentar, reproducir, filosofía de la medicina intenta capturar y reflexionar sobre analizar y comprobar las alteraciones celulares o de orden un abanico de preguntas y respuestas que han sido genético que ocurren bajo ciertas condiciones en los construidas en el pasado y el presente sobre los problemas animales de laboratorio. Los modelos médicos se vuelven de la medicina, y ha utilizado nociones epistemológicas más complejos cuando se construyen modelos matemáticos donde los criterios de verdad, validación, certidumbre e donde Io cuantitativo y cualitativo junto con el cálculo de la incertidumbre, métodos lógicos inductivos y deductivos han muestra y las variables tienen un peso primordial para servido para auxiliar el trabajo disciplinar del médico, así intentar comprender y resolver fenómenos epidemiológicos como para su uso en el aula, la consulta, el hospital o el o estadísticos sobre los aumentos de tasas de mortalidad, laboratorio; siempre desde el punto de reflexión de la morbilidad o predicciones de tasas de nacimiento en grupos filosofía de la medicina que es una forma filosófica de la poblacionales y sus expectativas de vida que sirven para producción incesante del conocimiento del hombre, calcular el gasto en relación con las enfermedades infecciosas o crónico degenerativas en la medicina del futuro y que, finalmente, se expresan como fórmulas matemáticas del costo-beneficio sobre la salud pública. Sin embargo, a pesar del uso del modelo médico de nuestra elección, la pregunta sigue siendo muy simple acerca de la medicina y sus fines: ¿qué es la enfermedad y cómo los médicos pueden ayudar al enfermo? Y nos 22 SECCIÓN 1 Medicina, historia Figura 1-13. William James (1842-1910), filósofo y psicólogo estadounidense. • y filosofía La historia y filosofía de la medicina estima y valora la reflexión filosófica e histórica aplicada al conocimiento y a la práctica médica, y por ello, es un auxilio epistemológico y un oasis para refrescar la memoria y la conciencia del hombre con el fin de continuar confiando en los fines y logros pasados, presentes y futuros de la medicina practicada por el hombre, con la esperanza de que sea un bien valioso que ayude a otros hombres. CONCLUSIÓN La Historia y Filosofía de la Medicina es una disciplina que ayuda a la reflexión y comprensión del conocimiento médico en el tiempo. Para lograr su cometido, se auxilia de diversos conocimientos originados en los campos de la filosofía, la antropología y, en especial, de la heurística y la hermenéutica histórica con el fin de contribuir a la explicación, entre otras cosas, del problema de la salud y la enfermedad del hombre. Esas explicaciones vistas en la historia nos recuerdan que el hombre, siempre, ha intentado ofrecer argumentos racionales y metódicos con el fin de saber del porqué de la enfermedad, Io que nos permite recordar, que la medicina, el arte médico y la profesión médica, como producto de la cultura del hombre, es siempre cambiante en todo tiempo y lugar. Figura 1-14. Michel de Montaigne (1533-1592), filósofo y humanista francés del Renacimiento. en este caso médico, que asume su condición de ser pensante y se transforma en filósofo por obra de la reflexión sobre el ejercicio teórico y práctico de la medicina. Los médicos, en todo tiempo y lugar, han intentado curar al hombre de sus dolencias, para ello han utilizado hierbas y drogas, medicamentos e instrumentos; Io han hecho y Io seguirán haciendo, pues como ha dicho Sexto Propercio, autor latino del siglo I antes de Cristo, la medicina: "sana todos los humanos dolores"; sin embargo, si el hombre tuviera oportunidad, de consultar la opinión de médicos antiguos o modernos sobre un mismo asunto médico, la respuesta sería siempre diferente, ello porque tal vez como dice Michel de Véase en el sitio web Montaigne: "Nunca hubo dos hombres que juzgaran de igual modo la misma cosa" (Figura 1-14). • Figuras • Véase bibliografía al final del libro CULTURA, CONOCIMIENTO MÉDICO Y DOLOR José Luis Díaz Gómez INTRODUCCIÓN Desde la concepción biopsicosocial de la persona humana, es posible distinguir cuatro factores de la enfermedad: el biológico, el psicológico, el clínico y el sociocultural. Estos elementos permiten diferenciar cuatro enfoques del conocimiento médico: el primero se refiere a la patología biológica, el segundo al padecimiento psicológico, el tercero a la clínica y la consulta cara a cara, y el cuarto al trastorno de salud, especificado en un paradigma histórico y cultural. A su vez, estos aspectos de la medicina estipulan cuatro realidades relevantes para su estructura y su práctica: enfermedades, enfermos, vínculos terapéuticos y sistemas médicos. En el presente capítulo se analizan estas perspectivas de la medicina utilizando las epistemologías en primera, segunda y tercera persona planteadas en la filosofía del problema mente-cuerpo y los modelos de acceso a la conciencia. Para ejemplificar la aplicación de esta perspectiva, la emplearemos para analizar las formas de definir y entender el dolor, que es el síntoma capital de la medicina. LA CULTURA Y LOS CUATRO ASPECTOS DE LA ENFERMEDAD El término cultura se asocia al de cultivo. Si aprovechamos esta analogía, diremos que las semillas de la cultura son los saberes y las creencias, las nociones de valor y las tradiciones, las memorias colectivas y las visiones del mundo que comparten grupos humanos en determinados tiempos y lugares. Por otra parte, sus frutos y rendimientos son las creaciones y las prácticas de una sociedad humana: los refugios y las instituciones, los símbolos, los rituales y los mitos, las obras de arte y la ciencia y, claramente, la medicina. Todas estas manifestaciones de la cultura están ligadas a la cosmovisión, pues esta, en tanto concepto del mundo, es una interpretación organizada de la naturaleza en general, de la vida humana en particular, y de la salud, su pérdida y su recuperación en concreto. La noción que se tenga del cuerpo, de la relación entre cuerpo y mente, el vínculo humano con lo trascendente, con las deidades o los valores, serán marcos en los que se interpretan la salud, la enfermedad, el doIor o la muerte. Como se ha mostrado desde Foucault (1966) o Sontag (1996), la cultura incorpora y adopta a la enfermedad de maneras muy diversas que afectan y son afectadas por la clínica. En nuestra época y cultura se subrayan tres aspectos para definir a la persona: los elementos biológicos-corporales, los factores psicológicos de actividades mentales conscientes y los ingredientes sociales de comportamiento y cultura, integrados en un individuo vivo y funcional, con una identidad proPia, de la especie Homo sapiens sapiens. En congruencia con esta visión biopsicosocial de la persona (Engel, 1977; Martínez Cortés, 2010), en la enfermedad humana se distinguen cuatro elementos que se enlazan y traslapan de manera indisoluble: el biológico, el psicológico, el clínico y el sociocultural. Estos elementos permiten diferenciar los siguientes cuatro enfoques del conocimiento médico (Díaz, 2010a, 2016): 1. La patología, de naturaleza biológica, confirma que hay enfermedades. 2. El padecimiento, de índole psicológica, especifica que hay enfermos. 3. La clínica, propia de la consulta cara a cara, conforma vínculos terapéuticos. 4. El trastorno de salud, especificado en un paradigma histórico y cultural, define a un sistema médico. Subrayemos estas cuatro realidades palmarias de la medicina: hay enfermedades, hay enfermos, hay vínculos terapéuticos y hay sistemas médicos. Realizo un primer esbozo de ellas para, luego, discurrir sobre cada una y sus relaciones mutuas. Por el hecho de estar constituido por un cuerpo físico, el ser humano es un organismo biológico, producto de la evolución y del desarrollo, y está sujeto a leyes naturales. Desde esta robusta plataforma, la medicina formula patologías, daños y lesiones corporales; analiza sus manifestaciones celulares y funcionales, y establece sus causas y su curso natural probable, sus expresiones manifiestas y sus posibles formas de curación. La investigación biomédica ha abordado estos temas utilizando el método científico en boga con creciente éxito teórico y práctico mediante una perspectiva objetiva en tercera persona, afín a la biología y otras ciencias naturales. Ahora bien, en tanto el ser humano disfruta de mente y conciencia, es un ente psicológico sujeto a influencias biológicas y culturales. La manera como cada enfermo(a) percibe, juzga, encara, atiende y sobrelleva su enfermedad constituye un sufrimiento y una dolencia únicos, que es útil denominar y analizar como padecimiento. El conocimiento derivado de estas vivencias se constituye desde una perspectiva en primera persona 25 CAPíTULO 2 • Cultura, conocimiento médico y dolor que permite al enfermo percibir, concebir, valorar y expresar su padecer. En tercer término, en un encuentro clínico, el (la) paciente solicita ayuda y el (la) médico(a) le interroga y explora para llegar a un diagnóstico y, después, plantear y emprender una terapéutica, además de proveer acciones de cuidado, consideración y consuelo. La comunicación entre enfermo(a) y médico(a) ocurre en el formato de una interacción cara a cara propia de la consulta, la atención y la relación clínica, las cuales perfilan un recurso particular de conocimiento bidireccional y disímil en segunda persona. Finalmente, debido a que la persona es un agente social y forma parte de una cultura, se puede plantear un trastorno, desorden, alteración o anomalía de la salud en el contexto de un paradigma organizado de conocimientos que constituye un sistema médico. Esto quiere decir que el trastorno de la salud ocurre en el marco de un canon normativo y ético determinado y cambiante, cuyos valores, intereses e interpretaciones se gestan, se asientan, se corrigen o se rebasan durante desarrollos históricos e ideológicos particulares. Este panorama indica que el conocimiento médico representa un conjunto de métodos, prácticas y técnicas que, a su vez, configuran un sistema múltiple y complejo de saberes, en el cual conviven conocimientos factuales, paradigmas teóricos, valores éticos, concepciones ideológicas y aproximaciones técnicas de tipo biológico, psicológico, clínico y social. Para llegar a una concepción más integral, genuina y heurística de la salud y la enfermedad es preciso deslindar los supuestos teóricos y las consecuencias prácticas de estos enfoques (Khushf, 2013; Reyes Juárez, 2014). En el presente capítulo revisaremos, someramente, estas perspectivas de la medicina utilizando las epistemologías en primera, segunda y tercera persona esbozadas en la filosofía del problema mente-cuerpo y los modelos de acceso a la conciencia (Northoff, 2004; Díaz, 2005 y 2007). Emplearemos luego esta plataforma para analizar las formas de definir y entender el dolor, síntoma capital de la medicina, y concluiremos con algunas consideraciones derivadas del modelo planteado. LA PATOLOGÍA: PERSPECTIVA BIOLOGICA EN TERCERA PERSONA Desde el punto de vista biológico, la patología se plantea como la vida en condiciones anormales en referencia última a las células del organismo (Pérez Tamayo, 1989). A Io largo de la historia se han establecido criterios morfológicos y fisiológicos para estipular alteraciones celulares y funcionales específicas. Se considera que ocurre una patología cuando una estructura o función orgánica rebasa o sale de los límites de su ejercicio funcional eficiente y equilibrado, de tal manera que, conforme los indicadores se alejan del equilibrio, más intensas son las alteraciones. El concepto de equilibrio o armonía del organismo biológico es clave en todos los sistemas curativos, pues consideran a la salud como un estado de balance funcional y a la enfermedad como uno de desequilibrio, inestabilidad o disfunción. Las teorías y los datos de la biomedicina se sustentan en datos difundidos y públicos de observación y experimentación, cuyo supuesto y objetivo es atribuir y encontrar tanto la causa como el remedio de la enfermedad en términos de mecanismos celulares, tisulares y fisiopatológicos. Este modelo biomédico subraya la naturaleza orgánica y lesiva de la enfermedad en referencia a las células, los tejidos y las funciones del organismo tomado como un sistema, lo cual permitió incorporar a la medicina en el cuerpo de las ciencias, en particular, de la biología. Recientemente, se ha promovido un enfoque conocido como medicina basada en evidencias: según esta propuesta, la práctica médica debe conducirse como una investigación científica en tercera persona definida por una metodología depurada y estadísticamente comprobada. Las enfermedades descritas en textos de biomedicina constituyen entidades abstractas, pues se construyen como tipos generales de patología cuya aparición en un individuo es un ejemplar particular que se analiza como caso clínico. La enfermedad tipo es una generalización de rasgos comunes, similar a la que realizan otras ciencias naturales. Así como la rosa del botánico (Rosa damascena y otras especies) es una abstracción empíricamente útil, la artritis reumatoide es un concepto taxonómico que se corrige y enriquece de acuerdo con Io que se observa en cada enfermo. Esta aproximación permite entender el proceso patológico de un enfermo y ayudar a curarlo (Rodríguez de Romo, Aliseda y Arauz, 2008). El método científico de publicidad y validación empírica en tercera persona pretende ser objetivo acerca de la enfermedad no solo para dar a conocer y estipular sus características biológicas, sino para poder establecer una correlación clínico—patológica en cada caso, es decir, a una semiología. Esta actividad interpretativa del razonamiento, muchas veces alumbrada o guiada por la intuición, tiene una raíz semiótica, pues se trata de interpretar los síntomas, los signos y los datos biológicos de laboratorio y gabinete como señales de una lesión patológica. De esta forma, la semiología pretende y permite llegar a un diagnóstico, el cual sucede en etapas crecientes de verosimilitud que transcurren desde hipótesis preliminares hasta ajustes de mayor certeza conforme se acumula la información empírica y el conocimiento del caso. Ahora bien, una vez reconocida la enfermedad como un tipo de patología y del caso clínico como un ejemplar de ella, 26 SECCIÓN 1 • Medicina, historia y filosofía es necesario considerar que alguien está afectado: se trata del o la paciente, de una persona singular y un sufrimiento único, irrepetible y cambiante. EL PADECIMIENTO: LA VIVENCIA DE AFLICCIÓN EN PRIMERA PERSONA El padecimiento es una experiencia prolongada y mudable de síntomas, es decir, de molestias, sufrimientos, limitaciones, desconciertos; consiste en cómo vive su enfermedad cada individuo afectado y pone de manifiesto que el factor natural y biológico no puede ser el único en la concepción y la práctica de la medicina. El caso clínico no solo es único en términos de la individualidad biológica, sino porque se trata de una persona única dotada de mente y conciencia, de un agente con voluntad propia, de un sujeto de experiencia con una historia y una personalidad particulares. Subrayar el sufrimiento afirma el padecer como centro literalmente álgido de la medicina, pero no subestima la raíz biológica de la enfermedad, sino la complementa (Figura 2-1). En vista de que el padecimiento es la reacción de un individuo a su patología, implica creencias y otros contenidos de conciencia que este desarrolla conforme su enfermedad evoluciona. Cada enfermo padece de modo distinto, pues intervienen no solo sus estados mentales, como sensaciones, emociones, pensamientos, creencias, deseos, actitudes, decisiones y acciones de conducta, sino su historia, su personalidad y la manera como asume su cultura. Además, las formas diversas de padecer participan de manera variable y, en ocasiones, dramática en el curso y el proceso de la enfermedad. Todo síntoma es una experiencia consciente: la percepción de desequilibrio, disfunción o lesión del propio sujeto, consistente en una propiocepción o una interocepción, acompañadas de un cortejo de emociones y juicios. La naturaleza subjetiva del síntoma es irreductible porque no tiene identidad fisiológica definitiva ni indicadores objetivos seguros. A pesar de esto, no es deseable ni posible renunciar al síntoma en la medicina, pues, aunque es una experiencia privada y subjetiva, la dolencia no está fatalmente enclaustrada; la perspectiva en primera persona permite al paciente conocer y expresar su aflicción por medio de la introspección, el razonamiento y la descripción, facultades que son generales a todo estado de conciencia (Varela y Shear, 2005; Díaz, 2013). En la medicina es habitual evocar estas capacidades mediante el interrogatorio para ubicar, acotar y determinar el síntoma; para definir qué se siente padecer un dolor particular o realizar una estimación en escalas determinadas susceptibles de comparación intersubjetiva, es decir, objetiva. En este sentido, vale la pena recordar que la célebre escritora inglesa Virginia Woolf fue responsable, en buena medida, del recurso literario conocido como monólogo interior, en el que el autor narra en primera persona lo que ocurre en la mente de un personaje. Ella se ocupó, con frecuencia, de narrar sus propias dolencias, no solo sus angustias y depresiones, sino sus enfermedades "físicas" que desembocaron en su lamentable suicido en 1941. En su texto "Estar enfermo" (Woolf, 1926/2007) manifiesta extrañeza porque la enfermedad no sea un tema mayor Figura 2-1. Melancolía, Hendrick ter Brugghen, 1627. de la literatura y afirma que se descuidan las guerras que libra el cuerpo en soledad con la mente esclavizada a él contra la embestida de la fiebre. Se queja, también, de la pobreza del lenguaje que obstaculiza la descripción de la enfermedad. A pesar de estas limitantes, quien pugna por sanar suele buscar a alguien experto que Io ayude o acude a su cuidado. El encuentro entre ambos es el principio de una relación clínica, el ámbito natural de la práctica médica. LA PRÁCTICA CLíNlCA: LA CONSULTA Y LA PERSPECTIVA EN SEGUNDA PERSONA Hasta este momento del análisis, parece plantearse una dicotomía epistemológica en la medicina: por una parte, una persona experta en conocimientos biomédicos interpreta los 27 CAPíTULO 2 • Cultura, conocimiento médico y dolor signos, síntomas y datos de un paciente y llega a un diagnóstico; por otra parte, el enfermo(a) tiene experiencias de sufrimiento que padece, reconoce y relata. A pesar de tener un referente común, las dos perspectivas parecen tener características y sentidos discordes. Sin embargo, la práctica médica revela que no son, ni deben ser, dos perspectivas separadas, alejadas o autónomas, pues la dicotomía se desvanece cuando se observa lo que sucede en la práctica clínica, pues en ella las dos perspectivas se empalman, se turnan, se complementan y se rebasan. 28 SECCIÓN • Medicina, historia y filosofía la interacción clínica son esenciales para que se establezca el vínculo terapéutico eficaz entre las dos partes (Lloyd y Bor, 2001; Travaline et al., 2005). La comunicación es esencial en la medicina entendida como práctica y quehacer humano, pues la solicitud de ayuda, la voluntad de cuidado y la atención al prójimo desvalido, seguramente constituyeron el Además de padecer una vivencia aflictiva, al acceder a la origen de todo procedimiento médico en la evolución de los consulta la persona enferma asume el rol de paciente y en homínidos. busca de curación, entendimiento y consuelo formula una En este marco, la práctica médica no solo tiene como objetivo descripción de sus molestias y dolencias a quien supone resolver una lesión patológica, sino socorrer y aliviar a una capacitado para ayudarlo. A su vez, la persona considerada persona que sufre (Martínez Cortés, 2014). competente para resolver o mitigar la congoja, interroga, La clínica no solo es diálogo y relación interpersonal, observa, examina y analiza a la paciente para formarse una pues, para ser eficaz, requiere un pacto de confianza (Chin, idea de su padecer. Luego, como consecuencia del 2001), una forma de relación sin la cual la propuesta diagnóstico y la evaluación del caso, plantea medidas que terapéutica probablemente fracase. La comunicación efectiva implican confianza, aceptación, cambios de creencias y conduce a mayor satisfacción de los involucrados, a mejor acciones correctivas. De esta manera, el acto clínico es una adhesión a las indicaciones terapéuticas, a decisiones médicas interacción cara a cara, por momentos cuerpo a cuerpo, más adecuadas y a mejores resultados (Duffy et al., 2004). La consistente en una comunicación interpersonal sujeta a reglas entrevista y la exploración involucran múltiples canales de de la entrevista y la consulta, del historial clínico y la comunicación que contribuyen al vínculo, al pacto de exploración "física" del cuerpo. confianza y al éxito o fracaso de la intención terapéutica. El enfoque clínico se basa en la alteridad y, por sus La relación médico-paciente ha sido abordada peculiaridades, adquiere el estatus de una metodología en ampliamente en el pasado como un vínculo moral o ético segunda persona que se plantea y es necesario explorar como necesario para personalizar el vínculo terapéutico. Por una forma especial de conocimiento: la epistemología clínica. ejemplo, von Gebsattel observó una relación progresiva que La microestructura de la relación social basada en encuentros va desde un inicial anonimato, pasando por la mutua interpersonales fue analizada por Goffmann (1981) y la aceptación, hasta la relación personalizada y el etología también ha utilizado a la interacción entre individuos consentimiento informado, que es un ideal bioético de la como elemento creador de relaciones y estructura social clínica (Welle, 1995). Szasz y Hollender (1956) definieron (Díaz, 1991). Estos y otros antecedentes permiten abordar el estadios de dependencia, dirección y relación equitativa, y encuentro clínico como una forma especial de conocimiento Laín Entralgo (1964) subrayó la empatía, la necesidad de en segunda persona. ponerse en el lugar del otro. En efecto, la epistemología La comunicación clínica es bilateral, pero no es clínica en segunda persona presenta como estipulación homogénea ni paritaria, pues tiene una intención y una metodológica la interacción de dos subjetividades que aspiran manifestación distintas para cada uno de los involucrados en a una comunicación cognitivamente convincente, la consulta: solicitud de ayuda, consuelo y beneficio por parte emocionalmente satisfactoria y terapéuticamente eficaz. Lo del (la) paciente; provisión de atención, compasión, alivio y que se requiere enfatizar ahora es que una relación tratanteclemencia por parte del (la) médico. El lenguaje y otras paciente eficaz y satisfactoria no solo es un requisito ético y expresiones hacen posible comunicar e interpretar el padecer moral, sino también metodológico y, por lo tanto, epistémico, para plantear medidas correctivas y llegar a un alivio que no pues los saberes de cada una de las partes se supeditan solo depende de los recursos del (la) tratante o de las mutuamente: son conocimientos interdependientes que estrategias de enfrentamiento adoptadas por el (la) paciente, intentan darle significado y solución al padecer. De hecho, el sino del vínculo que se establece entre ambos. El padecer no vínculo de confianza constituye un elemento importante en el permanece encerrado en la subjetividad de la primera proceso de curación mediado por factores psicobiológicos de persona, sino se desborda en una voz que solicita ayuda y tipo neurocognitivo, neurovegetativo, neuroendocrino y establece una demanda. Por su parte, el (la) médico: (1) neuroinmunológico, planteados desde hace tiempo (Díaz, recaba información del paciente mediante el diálogo en la 1986). anamnesis y la inspección de su cuerpo en la exploración física para, junto a datos biológicos selectos, (2) llegar al dictamen semiológico del diagnóstico y (3) a una propuesta terapéutica, tres pasos fundados en un vínculo, un trato y un lazo entre seres humanos. Todo ello adquiere significado en la consulta y la clínica que instaura la interacción expresada en la propedéutica, el procedimiento para obtener información. Las habilidades de comunicación verbal y no verbal en la entrevista, el diálogo y I PRÁCTICA CLíNlCA Y ARTE DE CURAR: FACTORES COGNITIVOS Y AFECTIVOS 29 CAPíTULO 2 • Cultura, conocimiento médico y dolor Una epistemología en segunda persona enfocada a la (2009) ha realizado un análisis del arte de curar en referencia comunicación implica la consulta y la práctica médica en las a la hermenéutica de Gadamer. que inciclen facultades cognitivas y afectivas particulares. En La presentación del diagnóstico y el planteamiento de las efecto, si en el ejercicio de la patología participa centralmente medidas terapéuticas desencadenan en el (la) paciente la memoria semántica (el acervo de conocimientos médicos) múltiples reacciones cognitivas y afectivas, tanto positivas y, en el padecer subjetivo, la memoria episódica (el registro como negativas. Algunas de ellas no se manifiestan en la de acontecimientos de la propia vida) y la propiocepción (la conciencia o en la conducta, pero todas van formando una percepción del estado fisiológico del propio cuerpo), en la relación ya no solo explícita, sino implícita, que incide de consulta domina la cognición interpersonal (la comunicación múltiples formas en el pacto de confianza y en el desarrollo de información, la inteligencia social, la atribución de estados de la terapéutica. Por su parte, para relacionarse mentales o teoría de la mente) y en la práctica médica la afectivamente con su paciente y generar una atención memoria operativa y el conocimiento tácito (el saber hacer y conjunta mediante el diálogo, la anamnesis y la exploración realizar). Las habilidades de la entrevista incluyen atención, física, el (la) médico requiere haber tenido experiencias memoria, lenguaje y emociones sociales como la compasión, dolorosas, comprender el lenguaje hablado o no verbal del el consuelo y el manejo de la ansiedad propia y ajena. De paciente, y desarrollar una relación afectiva peculiar que gran importancia son las expresiones faciales y corporales puede fluctuar desde una lejanía profesional rayana en la que involucran la emisión y la percepción de emociones. indiferencia, hasta una entrega que desgasta afectivamente. Estos intercambios van erigiendo una relación humana En su práctica clínica, cada médico aprende y aplica una necesaria en la construcción de un pacto de confianza. estrategia propia para desarrollar una actitud prudente de La experiencia reiterada enriquece a quien practica una compromiso en referencia a su involucración afectiva y que labor médica con un conocimiento operativo que solo es puede variar según el caso. asequible mediante el cultivo de las destrezas propias del Desde su origen, la literatura psicoanalítica ha sido ejercicio clínico. La importancia del conocimiento tácito, abundante en el tema de la transferencia de sentimientos y analizado por Polanyi, en la práctica médica contradice la conceptos del paciente al analista y de la contratransferencia noción de que el conocimiento médico es consciente y del terapeuta hacia su paciente, un mecanismo propio del explícito, como se postula en la medicina basada en intercambio en segunda persona de toda práctica clínica y que evidencias (Henry, 2006). Con la práctica, el (la) médico se analiza poco fuera del ámbito psicoterapéutico. Los deviene en experto, como sucede con los peritos de diversos médicos se beneficiarían en adquirir entrenamiento en oficios o los virtuosos de las artes, tres actividades humanas metacomunicación para estar atentos a estas dinámicas que requieren de la práctica prolongada para ejercerse con interpersonales y para mantener una posición de neutralidad creciente destreza y provecho, con la diferencia fundamental interesada y comprometida con el bienestar (Urbina Méndez de que la habilidad clínica se adquiere en la comunicación et al., 2015). directa con sujetos y no solo en la manipulación de objetos, La interacción cara a cara de la clínica, en tanto constituye aunque hay muchos elementos en común, en especial, entre la la unidad de un hecho social, va más allá de la coincidencia cirugía y otras habilidades instrumentales y técnicas. de dos agentes en un escenario específico y formalizado, sea El ejercicio competente de la medicina no solo requiere el consultorio del médico o el lecho del enfermo. La conocimiento teórico que se extiende y aprende debido a la interacción también está prescrita por la comprensión que investigación científica, o el recabar y paliar el sufrimiento de tanto el (la) paciente como el (la) proveedor(a) de atención seres humanos que enferman, sino también habilidades tienen de su rol en el marco paradigmático de un sistema manuales y sensoriales, y variados adiestramientos técnicos médico y una cosmoviSión cultural usualmente compartida. que se incrementan merced a la práctica y redundan en el Para ahondar en la perspectiva planteada, es ilustrativo "ojo clínico". La capacidad de aplicar conocimientos en explorar el caso del dolor, elemento inevitable de la vida y diversas circunstancias humanas y materiales caracteriza a la síntoma cardinal de la clínica médica. práctica clínica beneficiosa, a la inteligencia médica y a la sabiduría que son propias del llamado tradicionalmente arte de curar. De esta forma, el arte de curar deja de ser una fábula EL HECHO DEL DOLOR: y adquiere un perfil definido y cercano a laphronesis aristotélica: la prudencia y la sabiduría práctica. El clínico se convierte en virtuoso(a) de la curación mediante el estudio de la patología, el conocimiento del padecer humano, el adiestramiento en la consulta, la relación con los pacientes y La Asociación Internacional para el Estudio del Dolor sus allegados, la toma de decisiones en circunstancias (International Associationfor the Study ofPain, IASP, por sus dudosas, o el aprendizaje de los errores y los fracasos. La siglas en inglés) define al dolor como "una sensación práctica médica tomada como ciencia y arte ha sido revisada desagradable usualmente referida, localizada y ligada a una y defendida por Panda (2006), en tanto que Palazón Mayoral lesión corporal." La definición es acertada al señalar que se PERSPECTIVAS DE DEFINICIÓN Y ANÁLISIS 30 SECCIÓN Medicina, historia y filosofía (primera persona) y el abordaje objetivo de la enfermedad por parte trata de una sensación consciente con base en un daño o del médico (tercera persona). disfunción somática, pero también es insatisfactoria, pues el seis componentes: sensitivo, afectivo, cognitivo, volitivo, término "desagradable" es muy inespecífico y porque el conductual y cultural. El sensitivo es la cualidad subjetiva, el dolor, por lo general, es bastante más que una sensación. En cómo se siente el dolor y que, usualmente, incluye emociones efecto, en el adulto humano, el dolor involucra la percepción de aversión y congoja, las cuales son el componente afectivo. y representación conscientes de una lesión corporal. Como El elemento cognitivo implica la detección, localización, sucede con toda percepción, pueden ocurrir ilusiones como el reconocimiento o evaluación de la lesión, en tanto que el dolor referido, alucinaciones como el dolor del miembro volitivo se refiere a las intenciones para remediar el dolor y la fantasma, influencias cognitivas como la anestesia del disposición de las acciones para atender la lesión o el daño deportista o del soldado, y psicopatologías en las que se que se perciben como su causa. El factor conductual se disocia el estímulo de la representación. Además, puede manifiesta de varias maneras: sea en movimientos atenuantes, suceder que se perciba dolor en una zona del cuerpo sin que lamentos o interjecciones, en acciones para contender con el exista una lesión detectable, o a la inversa, que habiendo una daño, o en enunciados verbales para expresar y comunicar la lesión patente, incluso extensa, un sujeto consciente no lesión, la dolencia, la congoja y para solicitar ayuda. 1• Finalmente, el dolor tiene un ingrediente cultural que modula la experiencia mediante la ideología, las normas, los valores, las expectativas, los adiestramientos y demás circunstancias históricas en las que el individuo ha estado inmerso y ha incorporado en su sistema de creencias. La cultura asumida por la persona organiza su experiencia dolorosa y modula desde las formas para expresar el dolor hasta las maneras de interpretarlo (Figura 2-2). Aunque la cualidad sensorial y afectiva constituye el núcleo del dolor y parece ocurrir en toda criatura viviente móvil como respuesta al daño corporal, en el humano racional todos los componentes señalados se enlazan para integrar una representación compleja, situada en el cuerpo, cambiante en el tiempo y enmarcada en un contexto. Por lo demás, es fundamental comprender que cada uno de los seis componentes se revela como psicofísico en el sentido que tiene un aspecto neurofisiológico y otro consciente. Ahora bien, aunque se ha establecido que el dolor subjetivo se correlaciona con un enlace funcional de ciertas áreas sensoriales, afectivas, cognitivas, volitivas, sociales y motoras del encéfalo, que corresponden a cada uno de los componentes enunciados, no se conoce cómo la actividad neurofisiológica de esta matriz de módulos engendra, corresponde o constituye la sensación subjetiva de dolor. Una vez repasadas estas definiciones, procesos y componentes del dolor, vayamos a la metodología para su estudio. El dolor es examinado y abordado desde las perssienta dolor. La ubicación representación. Estas del dolor también es características sugieren que desconcertante, pues, la red neuronal que, se Figura 2-2. Goya atendido por el doctor Arrieta, 1820. Autorretrato aunque el doliente refiera a activa usualmente por de Francisco de Goya instalado en el Museo de Arte de Mineápolis. la parte lesionada de su señales provenientes de los La leyenda del cuadro, a manera de exvoto, dice: 'Coya agradecido a su amigo Arrieta por el acierto y esmero con que le salvó la vida en cuerpo como el lugar que le receptores nociceptivos, su aguda y peligrosa enfermedad, padecida a fines del año 1819 a los duele, la neurociencia indica pueda activarse o setenta y tres años de su edad. Lo pintó en 1820': Goya aparece muy que no está allí, sino en el desactivarse intrínsecamente aquejado (posiblemente por el tifus), mientras el médico Eugenio cerebro, creando una o por influencia de otros García Arrieta le administra decididamente una medicina bebida. En incongruencia entre la sectores encefálicos. el fondo negro se recortan los rostros funestos de las parcas. El experiencia y la evidencia Una definición más lienzo es un ejemplo patente del vínculo de confianza entre un científica que es necesario detallada y certera debe médico y su paciente (en segunda persona) que rebasa, compendia y descifrar y que, hasta cierto estipular que el dolor es la resuelve la dicotomía entre el padecimiento por parte del enfermo punto, explica la noción de percepción y representación 31 CAPíTULO 2 • Cultura, conocimiento médico y dolor psicofísica (subjetiva y objetiva) de una lesión corporal, en la que se fusionan pectivas en primera, segunda y tercera persona. Por constituir una experiencia estrictamente privada, el dolor solo se conoce directamente en primera persona. Ahora bien, a pesar de ser un evento subjetivo, es posible para el doliente analizar y describir su experiencia gracias a sus capacidades introspectivas, expresivas y narrativas. Además, existen instrumentos empleados en la medicina para que el paciente cuantifique la intensidad o describa la cualidad de su dolor. Sin embargo, la fenomenología de esta percepción no se puede establecer en toda su extensión y sutileza, pues, como sucede con otras experiencias conscientes, es en alguna medida inefable. Desde una perspectiva en primera persona, la escritora mexicana María Luisa Puga logró detallar su tormento en el 32 SECCIÓN Medicina, historia y filosofía • Diario del dolor (2006), una bitácora de su experiencia con una artritis reumatoide particularmente nociva. Aquí, el concepto de artritis cede lugar al dolor, al síntoma y a la aflicción. La autora percibe su dolor como un intruso que le produce miedo y le impone una autoconciencia de estar al pendiente y no poder habituarse a la congoja. Al limitar la conducta y la acción, la enferma pone en marcha estrategias dramáticas de comprensión y enfrentamiento. Conforme el síntoma aumenta, la autoconciencia se deteriora y la narradora se desconoce, pues siente haber perdido su pasado y su futuro. La existencia misma se le ha vuelto insípida y es necesario lidiar con el desánimo, la depresión y la derrota echando mano de todas sus habilidades emocionales, cognitivas y volitivas. El dolor se revela como una vivencia que enciende facultades insospechadas, demanda recursos extraordinarios y escenifica costosas batallas en la conciencia que pueden desembocar en dignidad, provecho y sabiduría. Estamos frente el dolor humano, ante el caso individual, la vivencia personal, la experiencia particular, ante una existencia de atributos inefables, pero, sin duda, capaz de conocer, narrar y comunicar su padecer. Por otra parte, la perspectiva en tercera persona es la más habitual del método científico y se basa en la publicidad del conocimiento obtenido, elaborado y notificado, lo cual permite su reproducción o falsificación. Desde una perspectiva en tercera persona, el dolor se conoce indirectamente mediante la escucha, la anamnesis (el interrogatorio informado, dirigido y sagaz), la exploración corporal, la obtención de datos biológicos y la correlación clínico-patológica, cuyo objetivo es formular el diagnóstico de la lesión causante pues, siendo procesos naturales, las diferentes lesiones y enfermedades cursan con alteraciones o daños tisulares que suelen causar dolor. Por esto, la cualidad, el curso y la localización del dolor son claves importantes para reconocer la enfermedad, la lesión o la respuesta al tratamiento. Tales manifestaciones de lesiones particulares permiten una categorización semiológica que incluye síndromes como: angina de pecho, migraña, cólico, neuralgia del trigémino, lumbago, metatarsalgia o dolor radicular, entre muchos otros, que pueden considerarse clases naturales de dolor. El síntoma de dolor ocasiona más de la mitad de las consultas médicas en el ámbito mundial y aunque no se logre identificar la causa por medio de una semiología basada en evidencias, el (la) médico se ve obligado a tratarlo, pues el paciente es vehemente en su demanda de alivio y porque mitigar el sufrimiento sigue siendo el principal objetivo de la medicina, como lo ha sido desde sus orígenes. Además de proveer de un marco de referencia amplio e integral del trabajo clínico, se puede conjeturar que una coordinación metodológica de estas perspectivas redunde en una aproximación útil en la comprensión e investigación del dolor. Por ejemplo, se plantea como deseable una fisiología científica en tercera persona en coordinación con una fenomenología de la conciencia basada en informes en primera persona obtenidos en condiciones estandarizadas. Tal aproximación implica el estudio del dolor en protocolos que integren la descripción sistematizada por parte del paciente con la exploración fisiológica simultánea por parte del investigador. Tal coordinación necesitaría de una aproximación con las características interactivas y dialógicas de la segunda persona, capaz de integrar las dos perspectivas, la subjetiva y la objetiva, en un acercamiento psicobiológico. Las correlaciones reiteradas entre contenidos sistemáticos del informe verbal y eventos fisiológicos específicos pueden constituir leyes psicofísicas del dolor. La correlación no implica causalidad entre ambos, sino la manifestación de dos facetas o aspectos, uno subjetivo y otro objetivo. Las nociones filosóficas, las aproximaciones metodológicas y la obtención de datos empíricos podrían desarrollarse conjunta y acopladamente para construir una psicofisiología del dolor más acorde con las características fenomenológicas de este notable y vital suceso de la conciencia y de la medicina. EL TRASTORNO DE SALUD: LOS SISTEMAS MEDICOS Y LA CULTURA El conjunto de conocimientos, creencias, supuestos, prácticas y valores en referencia a la salud y la enfermedad que detenta una comunidad establecida y activa constituye un sistema médico y este es el marco y el paradigma en el que se ejerce la práctica clínica. Dado que los sistemas médicos son parte de la cultura, las maneras como las enfermedades se denominan, se clasifican, se consideran y se enfrentan están sometidas a una modulación por la sociedad y su historia. La taxonomía médica occidental, una forma sistemática de identificar y ordenar enfermedades, tiene una larga historia en la que han influido de manera decisiva la experiencia empírica, la evidencia científica, la ideología y la cosmovisión de las sociedades en la que se ha ido engendrando. La enfermedad requiere ser interpretada para ser expresable en lenguaje y por este cauce, entre otros más, se convierte en un elemento de la cultura. El diagnóstico médico es una interpretación de signos, síntomas y datos que no solo está basado en una alteración o lesión situada en el cuerpo del enfermo, sino que depende de un marco particular de entender y clasificar que es propio de un sistema médico. La interpretación y el diagnóstico no son solo un hecho patológico derivado de las señas de daño que presenta el cuerpo del paciente y el médico detecta, sino también un dicho que se distingue por su significado semántico constituido con un referente corporal y otro social, pues el diagnóstico es un índice dual de lesión biológica y de convención social. Conviene tomar un enfoque pluralista de la enfermedad en el sentido de que es posible considerar a la 33 CAPÍTULO 2 Cultura, conocimiento médico y dolor enfermedad como una entidad real, como la concibe el entre sí. A su vez, esta valoración gnoseológica, si llegara a modelo biomédico, como un padecimiento subjetivo y como ser más robusta y verosímil que la ofrecida en estos una construcción taxonómica y teórica, pues existen muchas preámbulos, podrá enriquecer y encauzar la concepción de la maneras de acercarse y concebir la realidad (Reyes Juárez, clínica, así como revalorar la práctica médica. 2014). La medicina que se estudia en casi todas las facultades universitarias y se ejerce en la mayoría de los hospitales del 1. El método científico de publicidad y validación en tercera mundo ha progresado espectacularmente en el entendimiento persona pretende ser objetivo acerca de la enfermedad de para llegar a una correlación clínico—patológica y a un CONCLUSIÓN I• la enfermedad biológica y lo ha hecho mediante la aplicación del método científico al estudio de la alteración patológica. Sin embargo, la medicina institucional de corte biomédico no ha puesto un énfasis paralelo en cuanto al padecer, a la comunicación y a la práctica clínica, como lo ejemplifica el poco hospitalario Dr. Gregory House de una popular serie estadounidense de televisión, un erudito y experto en la enfermedad teórica, pero un mal proveedor de comprensión y confianza. En general, el (la) paciente es tratado de manera más o menos eficaz en los consultorios y hospitales para detectar la enfermedad e implementar los correctivos que dicta la evidencia obtenida, pero no ha existido el mismo nivel de interés y sensibilidad en analizar el padecimiento o de tratar de concordar con la persona enferma. El importante progreso en el entendimiento de los mecanismos biológicos, con frecuencia, ha llevado a considerar a la enfermedad como una entidad escuetamente biológica y, con ello, a la tecnología biomédica como el medio único o el idóneo para diagnosticar y tratar. Hay críticas y alternativas a esta actitud desde diversas perspectivas humanistas, pero parece que se acrecienta en vez de corregirse. Para criticarla constructivamente, hay que desglosar y evaluar los supuestos ontológicos y epistemológicos que la sustentan. No cabe duda de que existen médicos de estirpe biomédica compasivos, comprometidos con el padecer de sus pacientes y con una vocación de servicio, pero la relación médicopaciente no parece ser un logro peculiar de la biomedicina, como sí lo es la patología, la dilucidación y detección de los mecanismos biológicos de la enfermedad. Más aún, en la terapéutica hospitalaria o de consultorio que, supuestamente, opera dentro del paradigma biomédico y científico, a veces, influye más la publiciclad de las compañías farmacéuticas que los conocimientos y las evidencias científicas sobre la enfermedad particular. No se puede aplicar el calificativo de "científica" a esta práctica de la medicina, aunque haya clínicos, hombres y mujeres, enterados y competentes que procedan como científicos aplicados y hayan desarrollado una vasta experiencia, una depurada ética profesional y un adecuado arte de curar, más por vocación e iniciativa propia que por una formación otorgada o favorecida por el sistema médico. La aplicación del presente modelo de enfoques epistemológicos complementarios basados en las perspectivas en tercera, primera y segunda persona, así como en la sociocultural, permite concebir y analizar al conocimiento médico en sus diversas perspectivas, aspectos y relaciones diagnóstico mediante semiología. Se trata de interpretar los síntomas, los signos y los datos biológicos de laboratorio y gabinete como señales de una lesión patológica. 2. El padecimiento es la reacción de un individuo a su patología e implica síntomas, creencias y otros contenidos de conciencia. Si bien el síntoma es una experiencia subjetiva, la perspectiva en primera persona permite al paciente conocer y expresar su aflicción. 3. La clínica utiliza una metodología en segunda persona que constituye la epistemología clínica. La práctica médica tiene como objetivo socorrer y aliviar el sufrimiento, además de resolver una lesión patológica. Para ello, requiere un pacto de confianza, un requisito metodológico y epistémico, además de ético. 4. El ejercicio de la medicina precisa conocimientos de las enfermedades, capacidades comunicativas para recabar y paliar el sufrimiento de los pacientes, habilidades sensoriales y técnicas que se incrementan con la práctica y redundan en el "ojo clínico" y en el "arte de curar" cercanos a la phronesis aristotélica de prudencia y sabiduría práctica. 5. El dolor es la percepción y representación psicofísica (subjetiva y objetiva) de una lesión corporal, en la que se fusionan seis componentes: sensitivo, afectivo, cognitivo, volitivo, conductual y cultural. El dolor requiere ser abordado desde las perspectivas en primera, segunda y tercera persona para construir una psicofisiología del padecer. 6. El sistema médico es el marco y el paradigma en el que se ejerce la investigación, la teoría y la práctica médicas. La enfermedad expresada en lenguaje se convierte en un elemento de la cultura y es posible considerarla como una entidad biológica real, como un padecimiento subjetivo y como una construcción taxonómica y teórica. La aplicación del presente modelo de enfoques epistemológicos complementarios basados en las perspectivas en tercera, primera y segunda persona, así como en la sociocultural, permite concebir y analizar el conocimiento médico en sus diversas perspectivas, aspectos y relaciones entre sí. Véase en el sitio web • Figuras 34 SECCIÓN • Véase bibliografía al final del libro Medicina, historia y filosofía SECCIÓN 02 YODE MÉDICOS MBGlcos, EMPÍRICOS Y TEÚ GICOS PALEOPATOLOGÍA Y MEDICINA EN LA PREHISTORIA los actores sociales de ese modelo médico y cómo los emplean para lograr su objetivo último: el alivio del sufriente. Las preguntas de Laín Entralgo son: Jesús Gabriel Sánchez Campa INTRODUCCIÓN En la historia de la medicina se reconocen varios modelos médicos y para comprenderlos es necesario identificarlos con precisión; con el propósito de examinar cada modelo, nada mejor que responder las interrogantes planteadas por el español Pedro Laín Entralgo. Se trata de cinco cuestionamientos que permiten establecer, de manera inequívoca, el paradigma que sostiene a la medicina objeto de estudio, pero, más importante aún, posibilita reconocer el modo de producción dentro del que se desarrolla esa medicina, quiénes son los sujetos del acto médico (enfermo y sanador), de qué forma estos se relacionan entre sí y con la sociedad y, por último, cuáles son los recursos con que cuentan 1. Orientación general de la medicina: ¿qué es la enfermedad y cuáles son sus causas? 2. Orientación general de la terapéutica: ¿cómo cura el sanador la enfermedad? 3. Posición social del sanador: ¿qué o quién es el sanador? 4. Posición social del paciente: ¿qué o quién es el paciente (enfermo)? 5. Formación socioeconómica en la que se desarrolla el modelo médico en cuestión: ¿cuál es el régimen o modo de producción hegemónico en determinada sociedad, en un lugar dado, en un tiempo específico?, ¿cuáles son las superestructuras sociales condicionadas por tal modo de producción? MEDICINA EN LA PREHISTORIA Para un examen sumario del modelo médico existente en la mayor parte de la prehistoria (y 34 que aún existe, hoy en día, en aquellas sociedades que "presentan" la comunidad primitiva como modo de producción), es conveniente responder, primero, el último cuestionamiento: el modo de producción en las comunidades en el paleolítico. Según la teoría del materialismo histórico, el modo de producción fue la comunidad primitiva, la cual se caracteriza por: 1. Fuerzas productivas: Fuerza de trabajo (energía): utilizan la energía muscular humana y la energía térmica, ya que usan el fuego. Medios de producción: Tierra: como objeto no tiene importancia. Utillaje: elemental o mínimo, como raspadores, navajas, lanza, lanzaderas, flecha, arco, bolas y el búmeran. 2. Organización social. Lazos de parentesco: no hay familia, se reconoce el binomio madre-hijo y el grupo tribal. Clases sociales: no hay estratificación social y no hay división del trabajo. 3. Organización política: • Jefatura por liderazgo necesario ocasional. 4. Propiedad: No hay concepto de propiedad, nadie es dueño de cosa alguna. 5. Paradigma ideológico: Mágico: a medida que las comunidades evolucionan, estas se estabilizan y se consolidan, y aparece el paradigma empírico. La comunidad primitiva termina cuando las comunidades se asientan y desarrollan, tanto protourbes (por ejemplo, Chatal Uyuk en Turquía oriental), como modelos de gobierno, religión, corpus jurídico y comercio estables. ORIENTACIÓN GENERAL DE LA MEDICINA La percepción de la enfermedad, así como su conceptualización y la de sus causas, se sustentan en un paradigma mágico porque la ideación de tipo mágica es la predominante en estas comunidades, y aunque existen algunos conocimientos empíricos, lo más probable es que detrás de cada uno de ellos haya un núcleo de dicho pensamiento mágico. La concepción general de la enfermedad fue, por lógica, de índole sobrenatural; es decir, las fuerzas paranaturales, los espíritus que llenan la cosmovisión de esas culturas son los responsables y causantes de los padecimientos, accidentes, heridas de guerra y cualquier otra causa de sufrimiento del humano (Figura 3-1). ORIENTACIÓN GENERAL DE LA TERAPÉUTICA Como corresponde a un paradigma mágico, la terapéutica se basa, en general, en elementos simbólicos; está compuesta por Figura 3-1. A la izquierda, un esqueleto de Neandertal; a la derecha, uno de humano actual, Nature. rituales, ensalmos, plegarias, invocaciones a la misericordia de los espíritus e, incluso, maniobras de naturaleza animista que, en ocasiones, se acompaña de la administración de brebajes e infusiones de preparados con vegetales con propiedades enteógenas que refuerzan la creencia en sus atributos curativos, y aún con menos frecuencia, se llegan a emplear algunos "remedios" con eficacia real para el propósito que determina su uso. POSICIÓN SOCIAL DEL SANADOR, QUÉ O QUIEN ES EL SANADOR En las sociedades que se desarrollaron en las comunidades primitivas (y no tan remotas), el chamán es un personaje fundamental para la persistencia del entramado social, ya que es quien conecta a los miembros de la comunidad con los manes o entes totémicos, cuyas cualidades de antecesores tradicionales del grupo dan razón del origen de este, le proporcionan cohesión y, en caso necesario, SECCIÓN 2 • Modelos médicos mágicos, empíricos y teúrgicos 36 guía, consejo y ayuda a sus supuestos descendientes. El integrante que ejerza la posesión del mana y, con ello, la comunicación con los espíritus o protodivinidades beneficentes Figura 3-2. Dibujo de un chamán siberiano ilustrado por Nicolaes Witsen en el siglo XVII. o maleficentes que pueden ayudar a los humanos a conservar la salud, o en su caso perjudicarlos, enfermándoles y aún causarles la muerte, será el encargado de cuidar a sus compañeros en sus sufrimientos. El chamán será, así, el sanador por definición, a veces con funciones de líder social del grupo, siempre con la investidura de carácter mágico que le permite asumir su papel de sanador con independencia de su experiencia o conocimientos reales o míticos sobre la naturaleza o los padecimientos que aquejen a sus congéneres (Figura 3-2). POSICIÓN SOCIAL DEL PACIENTE (ENFERMO) En las comunidades que estamos examinando, el enfermo es una víctima de las circunstancias del entorno, es decir, está sujeto al capricho de los espíritus malignos y demonios que, en forma arbitraria, le causarán las enfermedades, provocarán sus lesiones o entorpecerán el correcto proceso de un parto. Asimismo, las fuerzas telúricas acosarán al hombre con una voluntad propia de su ánima ("antropomorfización" de los elementos en cuanto al aspecto psíquico) y la naturaleza, en general, se mostrará más hostil que generosa con el individuo que se verá ajeno a esta, de manera que será la causante principal del sufrimiento humano. PALEOPATOLOGíA, MARCO CONCEPTUAL La antropología es la ciencia que estudia al hombre de manera integral, lo investiga como individuo con una identidad biológica y otra identidad que se expresa social y culturalmente; los resultados de la investigación antropológica, y en conjunto con la investigación histórica, nos brinda un conocimiento global sobre las distintas civilizaciones que han habitado y habitan nuestro planeta. En este sentido, la antropología médica es una disciplina que estudia cuál es el rol que juega la cultura en el proceso salud-enfermedad-atención. La antropología se divide en 37 CAPÍTULO 3 • Paleopatología y medicina en la prehistoria Figura 3-3. Cráneo con trépano en mujer joven. seis disciplinas: arqueología, lingüística, etnohistoria, etnología, antropología social y antropología física. Esta última se encarga de estudiar los procesos biológicos como la hominización, la evolución, la variabilidad biológica y cultural, así como sus efectos sobre los individuos. A su vez, la antropología física se divide, principalmente, en dos ramas: la somatología, que investiga a las poblaciones vivas y la osteología que estudia los restos óseos de poblaciones extintas. Los expertos en osteología desarrollan proyectos de investigación en antropología forense, variabilidad humana, paleodieta, filiación poblacional, alteraciones culturales, evolución de la especie y estudian las enfermedades que dejan una impronta o una huella en los huesos mediante una disciplina que se conoce como paleopatología (Figura 3-3). Gracias a los estudios realizados por los antropólogos físicos especializados en osteología y paleopatología (ambas disciplinas dedicadas al análisis de los restos óseos de seres humanos), cada hueso o cada ejemplar completo revela la enfermedad padecida por poblaciones hoy extintas, así como la evolución de cada padecimiento y aspectos del estilo de vida de cada individuo. Son pocos los restos o elementos óseos recuperados en el continente americano de la era de hielo, pues se trata de especímenes que datan de hace más de doce mil años, sin embargo, Figura 3-4. Pintura rupestre con escena de cacería. Bhimbetka, India sí se sabe que las enfermedades infecciosas eran 38 frecuentes entre los primeros pobladores, pues convivían en pequeños grupos de individuos que, constantemente, se desplazaban y migraban; de hecho, es muy probable que estas fueran la principal causa de muerte en ese momento en dichas comunidades. Asimismo, se suelen descubrir lesiones traumáticas como fracturas, y es que recordemos que eran poblaciones nómadas y que dichas lesiones fueron ocasionadas, sobre todo, por la cacería de animales, la caída de árboles en la recolección de frutos, conflictos con otros grupos humanos y por las grandes distancias que recorrían en esas migraciones con todos los inconvenientes que esto implicaba (Figura 3-4). LAS ENFERME DADES INFECCIOS AS Es muy importante mencionar que, en la mayoría de las ocasiones, realizar el diagnóstico de enfermedades infecciosas en restos óseos antiguos no es nada sencillo; por lo general, se hacen interpretaciones de las características morfológicas o macroscópicas que quedan en la impronta de los huesos, pero no se efectúa un diagnóstico serológico o molecular como el que se lleva a cabo en los pacientes con vida; en la actualidad, a partir de los años 80 del siglo XX, en Estados Unidos, empiezan a efectuarse los primeros estudios de ADN antiguo en restos humanos, que consiste en el aislamiento de ADN de especímenes arcaicos o de algún otro tipo de muestras biológicas como son los huesos, dientes, cabello o momias, donde existe la posibilidad de tener a nuestra disposición otros tejidos. También se utilizan las técnicas de biología molecular de la reacción en cadena de la polimerasa (polymerase chain reaction, PCR, por sus siglas en inglés) para identificar fragmentos de ADN y el posible agente etiológico causante de la enfermedad en los restos óseos estudiados. Cabe mencionar que los padecimientos de tipo infeccioso proliferaron desde el paleolítico; la falta de higiene y limpieza ocasionó la proliferación de microorganismos y, así, encontramos 39 huesos con la presencia de osteomielitis en clavículas, huesos largos y abscesos maxilares o mandibulares. Los padecimientos dentales eran causados por infecciones que se originaban por el desgaste ocasionado por la ingesta de alimentos duros y por la necesidad de utilizar los dientes como herramientas de trabajo. Algunos cráneos presentan huellas y erosiones por abscesos en el maxilar la que uno de los dientes incisivos nunca se formó. Otros padecimientos encontrados en los dientes en algunos cráneos fueron abrasión dental, sarro, abscesos maxilares y mandibulares, así como caries. Existe la evidencia de enfermedades infecciosas como la sífilis, cráneos con mandíbula y huesos largos como la tibia de individuos con cambios macroscópicos y morfológicos por SECCIÓN 2 • Modelos médicos mágicos, empíricos y teúrgicos provocados por una infección que, quizá, fue causada por el excesivo desgaste dental y la falta de higiene; en algunos de estos cráneos se han identificado, por ADN antiguo, algunas bacterias como Staphylococcus spp. y Streptococcus spp. como causa de estos abscesos o infecciones. Por ejemplo, en el Peñón de los Baños de la Ciudad de México, se localizó el cráneo de una mujer adulta, el cual es el ejemplar femenino más antiguo de México y del continente americano. Su antigüedad, de 12 750 años, fue calculada por el método del carbono-14; dicho cráneo presenta una alteración congénita en sífilis, cuyo agente causal es una bacteria con forma de espiroqueta llamada Treponema pallidum, que se describe hasta principios del siglo XX y, hoy en día, se cataloga como una enfermedad de transmisión sexual. También existe una añeja y perpetua controversia con respecto a la sífilis, si es de origen americano o europeo, si la trajeron los españoles en la conquista de México o si ya había sífilis en México y en el resto del continente americano. Los estudios de ADN antiguo han ayudado a dar algunas respuestas a esta controversia, ya que se han encontrado osamentas con 40 Treponema spp. en América, Europa y África antes de la llegada de los europeos al continente americano, con lo que se puede concluir que ha habido diferentes cepas de la bacteria en los distintos continentes y, por lo tanto, una sífilis europea y otra americana que, en todos los casos, están asociados a la transmisión sexual. Se han podido localizar casos de lepra; estos hallazgos se encontraron en cráneos con el paladar destruido, una enfermedad muy frecuente a lo largo de la historia en México y de la historia del mundo; un padecimiento que provoca estigmatización a quien la padece por las deformidades, amputaciones y mutilaciones que produce en el cuerpo. Hoy se sabe que la lepra es una enfermedad infecciosa, poco contagiosa, cuyo agente etiológico es una micobacteria que se descubrió en el siglo XIX, en 1874 (bacilo de Hansen) llamada Mycobacterium leprae. ENFERMEDADE S OSTEOARTICUL ARES CRÓNICAS Son patologías que involucran el deterioro y la disfunción del sistema óseo y articular del cuerpo humano. Este tipo de padecimiento ha existido en la población de todos los periodos históricos y se vinculan a las formas de vida de la especie. Se encuentran huesos con un proceso degenerativo que propició la formación de rebordes óseos de tipo inflamatorio crónico, probablemente debidos a la sobrecarga ejercida en una zona del esqueleto, lo que originó enfermedades como artritis, osteoartrosis degenerativa y espondilitis anquilosante, como en el caso de las vértebras de un hombre adulto procedente de la zona arqueológica de Tlatelolco y como pueden identificarse en algunos otros restos óseos. Asimismo, se han observado enfermedades infecciosas causadas por micobacterias como la tuberculosis, que se encuentran en los cuerpos vertebrales de las vértebras lumbares y torácicas; este padecimiento es conocido como el mal de Pott, el cual ocasiona tuberculosis osteoarticular con evidencia de osteoartritis en algunos 41 especímenes; dicho padecimiento es causado por el agente etiológico Mycobacterium tuberculosis, observan cambios macroscópicos como el hueso poroso, donde se presenta atrofia cortical y desmineralización en la matriz ósea, cambios en relación con osteoporosis. ENFERME DADES OSTEOART ICULARES AGUDAS Y TRAUMATOLO GÍA Figura 3-5. Tibia con evidencia de fusión de una fractura por callo óseo. Dirección de Antropología Física, INA}-I, en Museo de la Medicina Mexicana. Palacio de Medicina, UNAM. que fue descrito por el médico y microbiólogo alemán Robert Koch, en el siglo XIX. Existe evidencia osteológica de otras enfermedades de los huesos, que tienen que ver con el metabolismo del calcio, por ejemplo, en un hueso largo como el fémur se Prácticamente en toda la historia de la humanidad han existido enfrentamientos entre grupos humanos, batallas y guerras, prueba de ello son los hallazgos de algún instrumento punzocortante incrustado en los huesos, por ejemplo, el caso de la mujer de Tacuba (con más de IO 000 años) en la Ciudad de México, que tiene una punta de flecha de obsidiana incrustada. Fracturas que consolidan, normalmente, con el callo óseo habitual, o fracturas mal consolidadas que provocó la deformidad anatómica y funcional ósea y 42 articular del individuo (Figura 35). cráneo, conocido como leontiasis ósea, como se observa en un CAPÍTULO 3 • Paleopatolõgía y medicina en la prehistoria TUMORES Los tunnores o neoplasias son enfermedades que ha padecido la humanidad desde sus orígenes; sin embargo, al irse incrementando la esperanza de vida, la cada vez mayor exposición a carcinógenos como la nicotina, el alquitrán, la radiación, contaminación, etc., así como los factores genéticos e inmunológicos implicados, han elevado la incidencia y prevalencia de dichos padecimientos. Se han encontrado metástasis óseas de cáncer de próstata en varones y cáncer de mama en mujeres en algunas osamentas de los siglos XIX y XX. Asimismo, se han visto lesiones benignas como osteomas en algunos cráneos de predominio en el hueso frontal. Otro padecimiento poco frecuente es la displasia fibrosa, que altera la morfología del cráneo, donde hay una proliferación anormal del hueso esponjoso en el cráneo y el macizo facial, lo que provoca deformidad ósea importante con engrosamiento del cráneo de la Ciudad de México que está expuesto en el Museo Nacional de Antropología e Historia. MALFORM ACIONES CONGÉNIT AS Se observan cráneos con deformidad por craneosinostosis, que es una malformación congénita o durante el desarrollo, que ocasiona el cierre prematuro de las suturas y/o las fontanelas craneales. Dependiendo del cierre prematuro de alguna sutura en particular (coronal, sagital, metópica, etc.), es el tipo de craneosinostosis (plagiocefalia, escafocefalia, trigonocefalia, etc.). Un ejemplo es el cráneo con oxicefalia encontrado en Celaya, Guanajuato a finales del siglo XIX, con una de las formas más graves de craneosinostosis, en la cual se cierran de forma prematura todas las suturas craneales; este pertenece a la colección del médico y 43 antropólogo Nicolás León y también se encuentra exhibido en el Museo Nacional de Antropología e Historia. Tenemos que distinguir entre la deformidad craneal por malformaciones congénitas y la deformidad craneal cultural o intencionada, que es muy frecuente encontrar en toda el área de Mesoamérica, sobre todo, en la región maya y olmeca del Golfo de México. Existen varias teorías que tratan de explicar dicha deformidad craneal cultural y que, sobre todo, tiene fines rituales, estéticos y de pertenencia a cierto tipo de linaje. INTERVEN CIONES QUIRÚRGI CAS Se observan algunos cráneos también en el área cultural de Mesoamérica y en varias regiones del mundo, con trépanos de distintos tamaños y circunferencias, trépanos que se realizaron, sobre todo, en los huesos parietales y temporales. En alguno de ellos se puede distinguir que el individuo pudo sobrevivir por la presencia del callo óseo cicatricial, y en otro caso donde el trépano se ve con los bordes redondeados y bien definidos, nos habla de que ese individuo, seguramente, falleció por el procedimiento. Esto era más frecuente si el trépano lo realizaban en la línea media, donde seguramente lesionaban el seno sagital superior, lo que provocaba la muerte del individuo; vemos trépanos a dos o tres centímetros de la sutura sagital del lado derecho o izquierdo con el callo óseo, dato que nos indica que sobrevivió. Existen algunas hipótesis que explican las razones por las que se hacían estos trépanos, como, por ejemplo, por cefaleas, traumatismo craneal, y algunos mencionan que se efectuaban para facilitar el regreso de la entidad anímica del tonalli en padecimientos que, en la actualidad, se conocen como síndromes de filiación cultural como el susto o el espanto. CONCLUSI ÓN La paleopatología es una disciplina que nos revela las deficiencias y los hábitos alimentarios, y nos permite plantear algunas 44 teorías e interpretar sus resultados con respecto a los estilos de vida de los individuos y las comunidades en su tiempo y espacio; en algunos casos, por ejemplo, es posible reconocer el desgaste óseo provocado por actividades de trabajo, hábitos higiénicos, procedimientos médicos y quirúrgicos, la evolución y desarrollo de las enfermedades infecciosas, metabólicas y osteoarticulares, la presencia de fracturas y traumatismos, así como las patologías dentales padecidas por las distintas poblaciones y civilizaciones que han habitado el mundo. Véase en el sitio web • Figur as • Véase biblio grafía al final del libro MEDICINA EN MESOPOTAMIA Gabriel Sánchez Campa INTRODUCCIÓN Mesopotamia (del griego mesos, 'en medio', y pótamos, 'río'), situada entre los cursos de los ríos Éufrates al oriente y Tigris al poniente, fue una región que formó parte del llamado "creciente fértil" en el Asia sudoccidental, limitado por los sistemas montañosos del Tauro y el Antitauro al norte; el desierto sirio y el golfo Pérsico al sur, y las costas levantinas mediterráneas al este y los montes Zagros al oeste. Mesopotamia se divide en la Alta Mesopotamia al norte y la Baja Mesopotamia al sur. Dicha región en los milenios precedentes a nuestra era se caracterizaba por su fertilidad y su fácil comunicación al norte, no tanto al sur; sin embargo, el desarrollo pleno de la civilización, proceso que había iniciado su andadura en Anatolia en la región de ChatalHuyuk, se situó en condiciones óptimas en la Baja Mesopotamia en el quinto milenio antes de la Era (c. 4500 a. E.) con la fundación de ciudades como Ur, Eridú, Uruk y Larsa en la región sur del valle, por un pueblo extraño a la región: "las gentes de cabello negro", los sumerios, cuyo origen y filiación étnica aún no están precisados, pero que impusieron su dominio sobre la población asiánida original (Figura 41). LA CIVILIZACIÓN MESOPOTÁMICA Ese pueblo desarrolló los rasgos característicos de una verdadera civilización: vida urbana, un gobierno identificable, religión reconocible, Jesús cuerpo sacerdotal adscrito al anterior, división de clases, comercio desarrollado por trueque o monetario, corpus jurídico identificable y funcionarios judiciales encargados de este y, lo más importante en este caso, un sistema de transmiSión de la palabra y del conocimiento que trasciende el tiempo y el espacio: la escritura. Los sumerios prefirieron la escritura fonética con el sistema simbólico cuneiforme y fue este sistema el que le dio unidad a ese continuo cultural denominado Mesopotamia; las etnias que poblaron la región como dominadoras o sometidas durante cuatro mil años, hablaron múltiples lenguas, pero conservaron una ideología uniforme gracias a la integración sucesiva de los conocimientos de sus antecesores por medio de la escritura cuneiforme. No en vano la epopeya de Gilgamesh, un poema sumerio, seguía siendo recitada en asirio 35 siglos más tarde. Pero lo importante desde el punto de vista socioeconómico es la fundamentación de esas civilizaciones en un modo de producción que tiende a ser de muy larga duración: el despóticotributario, desarrollado por los sumerios y continuado por los acadios, amorritas, elamitas, caldeos, babilonios y asirios, que se sucedieron en la ocupación de la región y mantuvieron las infraestructuras económicas propias de tal modo de producción, imperio tras imperio: fuerza de trabajo muscular (humana y no humana), la tierra como medio de producción, utillaje poco desarrollado, propiedad pública estatal concentrada en manos del déspota (personificación del Estado), clases sociales diferenciadas, la clase productora (fuerza de producción) conformada por el "hombre libre" (mushkhinum), campesinos y artesanos propiedad del Estado, excedente de producción agrícola suficiente para alimentar a la población urbana y pago de tributo al déspota por toda la población a manera de renta por el usufructo de la tierra y los servicios. Hubo esclavos, pero no constituían una fuerza de producción significativa. 40 SECCIÓN 2 • Modelos médicos mágicos, empíricos y teúrgicos Los aportes culturales de los mesopotámicos son importantes para nosotros por ser la base de la tradición judeo-cristiana de la civilización occidental, pese a su religión politeísta con dioses como Marduk, dios de Babilonia; Shamash, dios del sol (y de la justicia); Anu, dios del cielo; Enlil, dios de la Figura 4-1. Mapa de Mesopotamia. Figura 4-2. Marduk, dios supremo de Babilonia, entre sus poderes tenía el de sanar. tierra; Ea, diosa del agua; Tamus, dios de la muerte y la resurrección; Gula, diosa de la medicina, y la irascible Ishtar, diosa de lo erótico, así como múltiples espíritus malignos o demonios (Figura 4-2). En esta civilización, sin embargo, existió una idea de un ser superior o tendencia al monoteísmo, y no olvidemos que, al fin y al cabo, Abraham y su descendencia se separaron del tronco mesopotámico; además, se rendía culto a los antepasados. El culto lo llevaban a cabo los sacerdotes, estamento identificable dentro de la sociedad (del que formaban parte los asús o médicos), en templos de tipo piramidal escalonado llamados zigurat, construidos con ladrillos de arcilla, el material arquitectónico más disponible en la zona. Asimismo, los sumerios son aún más importantes para la civilización occidental actual porque ellos inventaron y desarrollaron la escritura cuneiforme que determinó, a su vez, la forma de estructurar el pensamiento occidental con base en la fonética y no en la idea. Inventaron la semana de siete días, es probable que a partir de los ciclos lunares; el calendario trópico solar dividido en 12 meses, conocieron las constelaciones zodiacales, el saro o ciclo de los eclipses; idearon la división del círculo en 360 grados y la numeración sexagesimal (base 60). Sus conocimientos anatómicos, aunque escasos, derivaron, es probable, de la práctica augural con vísceras de animales sacrificados e, incluso, obtuvieron conocimientos médicos de tipo empírico; su desarrollo de la arquitectura fue alto y conocieron el arco estructural. En materia legislativa, dejaron testimonio de su adelanto con los Decretos de equidad o Código de Hammurabi, conservado en la estela de Susa, ampliación de la Ley del Rey, ambos redactados en la primera mitad del segundo milenio antes de la Era; esta legislación tenía, como todo en esta cultura, sustento en la ideología teúrgica que regía la vida cotidiana de sus componentes humanos; la ley la concebían y dictaban los dioses, quienes, al fin y al cabo, podían transgredirla o modificarla a su voluntad (como buenos dioses); su transcriptor y ejecutor último, el patesi era solo eso, aun con su carácter parcial de teofanía que le daba su rol de dueño absoluto del universo físico. En literatura, su obra más notable es el poema de Gilgamesh de origen sumerio, conocido por nosotros por sus versiones semíticas (asirias), una epopeya protagonizada por deidades, héroes sobrehumanos, humanos comunes y seres míticos, en la que queda manifiesta la supremacía absoluta de la voluntad divina, y se evidencia el origen mesopotámico de relatos míticos bíblicos como el Diluvio Universal. La civilización mesopotámica, cuyo origen se remonta a la fundación de las ciudades-Estado sumerias en el quinto milenio a. E., terminó su ciclo con la invasión de los persas de Ciro a la capital del imperio neobabilónico (538 a. E.), con lo que finalizó, de hecho, el papel histórico activo de esta importantísima civilización, pese a que la escritura cuneiforme siguió siendo usada algunos siglos después para fijar en persa las crónicas de los soberanos aqueménidas (Figura 4-3). LA MEDICINA Como corresponde a una ideología desarrollada en una sociedad arcaica con un régimen de producción despótico-tributario, la idea del hombre (condición humana de Pedro Laín Entralgo) fue concebida, como pocas veces en la historia, sobre la base de una completa supeditación de lo humano a lo supranatural. Figura 4-3. Código de Hammurabi, inscrito en la Estela de Susa contiene 13 disposiciones respecto al ejercicio de la medicina. Se conserva en el Museo del Louvre, París, Francia. como Pazuzu (el demonio de las fiebres) o los Anunnaki, e incluso, los accidentes y heridas en el combate, solo se presentaban con la anuencia de los dioses (Figura 4-4). Así, el concepto de enfermedad fue expresado por la misma palabra (shertu) que significaba castigo, pecado o impureza moral, lo que convertía al enfermo en un ser egregio (fuera de la grey) que debía buscar su curación en el perdón de la divinidad ofendida o causante del padecimiento, en la misericordia divina que le aliviara de las consecuencias del accidente o, en su caso, del hechizo, y aun en estas situaciones, los remedios debían ser acompañados de invocaciones sacras precisas. Por lo mismo, la enfermedad en sí no era contemplada en forma holística, como una pérdida del equilibrio humano/medio, sino como un trastorno localizado equivalente a sus manifestaciones CAPÍTULO 4 Mesopotamia • Medicina en Figura 4-4. Relieve de Lilith. Periodo babilónico antiguo. Museo Británico, Londres, Inglaterra. LA ENFERMEDAD La primera pregunta que plantea Laín Entralgo, ¿qué es la enfermedad?, encuentra respuesta en la concepción de enfermedad como un sufrimiento que tiene su origen, en cualquier caso, en la voluntad de la divinidad y puede ser por castigo a una falta por parte del humano respecto a los códigos de conducta prescritos, por una omisión en el culto debido a los seres divinos o, peor aún, por simple capricho de los dioses; si bien había padecimientos originados en prácticas nigrománticas (hechizos), el sufrimiento solo aparecía si las deidades lo permitían. De igual manera aquellas enfermedades causadas por espíritus malignos externas: síntomas y signos; esa percepción de la enfermedad fue, en general, común a las civilizaciones arcaicas. Las deidades relacionadas con la medicina eran, en lo práctico, todas, desde Marduk a Ishtar, pero, en especial, Nin-Azü (señor/señora de la medicina), Ninkarrak, Ninchursag, Ninurta, (jefe de los médicos) y su esposa Gula, e incluso, divinidades tardías como su hijo Ningischzida. De acuerdo con G. Contenau (cit. Laín Entralgo) en las postrimerías de la civilización mesopotámica (c. siglo VII a. las tablillas "médicas" contienen atisbos de racionalidad, muestra de lo cual es que el síntoma o el signo (la enfermedad) son valorados como parte de una realidad física, independiente de cualesquier origen o causa preternaturales. Hay que observar que en esos tiempos, distantes aún de la irrupción helénico-macedónica en Asia, Mesopotamia ya tenía contacto con el occidente mediterráneo, en cuyo ámbito se presentaba ya el alba del pensamiento racional que trajo consigo el cambio fundamental de la tradición occidental: el cambio de paradigma, con la asunción por los presocráticos, de la physis como única realidad y entorno de lo humano y, por tanto, de las causas y efectos de la discrasia (mezcla anormal de los cuatro humores componentes del cuerpo humano o enfermedad). LA TERAPÉUTICA De cualquier manera, la enfermedad tiene su origen, como ya se mencionó, en la voluntad divina y, por lo tanto, es obvia la respuesta a la segunda pregunta de Laín Entralgo, ¿cómo cura el sanador la enfermedad? La orientación de la terapéutica será, pese a algunos conocimientos de índole empírica, de carácter teúrgico-mágico de forma predominante como corresponde al paradigma ideológico hegemónico de la civilización mesopotámica. Este tipo de práctica está constituida por acciones fundadas en supuestos faltos de racionalidad, en el sentido estricto de la palabra, determinadas por la creencia en la causa sobrenatural o mágica de la enfermedad, como era el caso del interrogatorio ritual, de contenido moral, a fin de hallar una culpa que explicara el origen de esta; los procedimientos adivinatorios para realizar la diagnosis o la prognosis, la administración de terapias materiales (remedios herbolarios o minerales), cuya eficacia estaba subordinada a la correcta administración acompañada de una parafernalia teúrgica o mágica, lo que desvirtúa su origen experiencial y resta carácter de verdad empírico, a dichas terapias. Lo anterior es el modelo médico hegemónico que predominó en los cuatro mil años del florecimiento mesopotámico. De hecho, la terapéutica, en la práctica médica mesopotámica, era acorde con el paradigma teúrgico que regía el pensamiento de los médicos en Ur, Assur o Babilonia. Su arsenal de recursos curativos incluía, desde luego, ceremonias decididas según el caso y la gravedad de este, así como ensalmos, 42 SECCIÓN 2 • Modelos médicos mágicos, empíricos y teúrgicos Figura 4-5. Relieve asirio con dos figuras de animales protectores. Obsérvese la similitud de las serpientes con las que componen el caduceo. plegarias, oraciones y exorcismos (expulsión de demonios y espíritus malignos del cuerpo del paciente), todo ello de carácter teúrgicomágico, presentes ambos componentes del binomio en la intención manifiesta de lograr el perdón o la gracia divina, y la ritualidad con que tenían que ser expresados; ofrendas y sacrificios también protocolarios (Figura 4-5). Lafarmacia, de tipo mágicoempírico, incorporaba productos animales, minerales y vegetales, al parecer más abundantes los primeros, y los menos los últimos, entre ellos: leche, carne de tortuga, piel de cobra, betún (bitumen), sal marina, salitre, orégano, casia, abeto, pino, dátil, pera, higuera, mirto y sauce hasta sumar unas 55() sustancias diversas con propiedades "curativas'i registradas en las tablillas médicas, según Thompson (cit. Laín Entralgo), pero, como ya se ha mencionado, sus potencias medicamentosas dependían de la forma cultual en que eran administradas. Sus métodos de preparación y las combinaciones que con ellos elaboraban se encuentran en diversas tablillas de temas médicos, en especial, la Tablilla de Nipur; sin embargo, hay que reflexionar que muchos de sus componentes no han sido Figura 4-6. Rostros de guerreros asirios. identificados, que la mayor parte eran considerados medicinales por sus virtudes mágicas reconocidas por la tradición y, de ninguna manera, por efectos farmacológicos, cuyo conocimiento hubiera sido obtenido por medio de la experimentación, y que cuando en estos textos se habla de "purificar': la pureza obtenida tiene que ver más con la moral y la religión que con la química. Los vehículos para administrar los medicamentos eran ungüentos, lociones y aceites para los externos, mientras que para los internos se empleaban infusiones o soluciones alcohólicas (en vino o cerveza). Un problema que impide saber más al respecto es que en sus referencias no se menciona dosificación alguna. En el campo de la cirugía conocieron y practicaron la extracción de la catarata, curaciones de heridas, extracciones de dientes, flebotomías y debridaciones de abscesos. Por último, prácticas como la balneoterapia, masoterapia y termoterapia fueron utilizadas como auxiliares de todo lo anterior, junto con prácticas de carácter solo mágico como el uso de objetos apotropaicos (amuletos, fetiches y talismanes) para preservar la apreciada salud o la realización de encantamientos (contrahechizos) para recobrarla. 43 CAPÍTULO 4 Mesopotamia EL MÉDICO Para contestar la tercera pregunta de Laín Entralgo, ¿qué o quién es el sanador?, es necesario saber que la práctica médica, entre los mesopotámicos, era llevada a cabo por sacerdotes dedicados en especial a dicha ocupación: los asás, quienes se hacían acompañar por un cortejo de colaboradores también de carácter sacerdotal como el baru o adivino, el cual, por medio de prácticas como la lecanomancia (adivinación por medio de piedras dejadas caer en un recipiente con agua), la empiromancia (adivinación por el fuego), la oniromancia (interpretación de los sueños) o la misma hepatoscopia o hepatomancia (adivinación por la comparación de un hígado de cordero neonato sacrificado para el efecto con un modelo simbólico de dicho órgano, en el que se representaban las diversas posibilidades de salud o enfermedad), era el encargado de realizar al enfermo el interrogatorio ritual que, desde luego, tenía un carácter mágico-religioso y estaba encaminado a identificar faltas a la moral, comisión de pecados y, aun, faltas de orden civil. La anamnesis era otra práctica que consistía en un informe sobre la delicada relación del enfermo con las potestades divinas, sin correspondencia alguna con una realidad física del proceso patológico. El ashipu o exorcista era el encargado de alejar a los malos espíritus. También existieron algunos ayudantes de carácter no sacerdotal como el gallubu (cirujano) y la nusheniqtu (nodriza, ama de leche o cría) (Figura 4-6). Ejemplos de lo anterior los tenemos en algunos textos "médicos" inscritos en tablillas de arcilla, con escritura cuneiforme, conservados • Medicina en para la posteridad (paradojas de la historia) por el mismo fuego que destruyó las bibliotecas de papiros, pergaminos y papel. He aquí dos ejemplos: El interrogatorio del baru ¿Has sembrado la discordia entre padre e hijo? ¿Has sembrado la discordia entre madre e hija? ¿Has sembrado la discordia entre hermano y hermano? ¿Has sembrado la discordia entre amigo y amigo? ¿Has dicho sí por no? ¿Has empleado falsas balanzas? ¿Has tenido comercio con la mujer de tu prójimo? ¿Has robado el vestido de tu prójimo? ¿Te has dirigido contra tu superior? ¿Ha sido tu boca recta (pero) tu corazón falso? Reglas para la práctica de la hepatomancia Si en la cima del na, ante el surco del na, hay una depresión, el hijo del hombre morirá. Si el shanu es doble, y también el niru, y están fuertemente constituidos, el enfermo morirá. Si lo mismo, y el gir cae a la derecha, el enfermo vivirá, pero no cumplirá su deseo. Si lo mismo, y la cabeza de la vesícula tiene forma de x, colocada a la derecha, los Anunnaki tomarán posesión del enfermo y morirá. El médico y su ambiente social Estos sanadores (médicos-sacerdotes especialistas), pese a su pertenencia al sacerdocio formaban un sector aparte de ese estamento, con rasgos especiales; por ejemplo, cobraban sus honorarios en forma particular, y se encontraban sometidos en su práctica a lo ordenado por los Decretos de Equidad (adecuados según los tiempos y los pueblos) que regían la vida de los mesopotámicos. Diversos artículos del Código de Hammurabi contienen información sobre el ejercicio de la medicina: 215. Si un médico ha tratado a un hombre libre [¿noble?] de una herida grave mediante la lanceta de bronce y el hombre cura; si ha abierto la nube de un hombre con la lanceta de bronce y ha curado el ojo del hombre, recibirá diez siclos de plata. 216. Si se trata de un plebeyo [¿común?] recibirá cinco siclos de plata. 217. Si se trata del esclavo de un hombre libre, el dueño del esclavo dará al médico dos siclos de plata. 218. Si un médico ha tratado a un hombre libre de una herida grave con la lanceta de bronce y ha hecho morir al hombre, (o) si ha abierto la nube del hombre con la lanceta de bronce y destruye el ojo del hombre, se le cortarán las manos. 219. Si un médico ha tratado una herida grave al esclavo de un plebeyo con el punzón de bronce y lo ha matado, devolverá esclavo por esclavo. El texto anterior denota la estricta estamentación social típica de un modo de producción despóticotributario como el mesopotámico; asimismo, evidencia la "objetivización" del esclavo (la conversión de un humano en un mero objeto de comercio); también nos habla de algunas enfermedades atendidas, con frecuencia, por los médicos, e incluso, del tipo de instrumental médico y su material de elaboración (lancetas, punzones y bronce). Está por demás considerar lo draconiano de esta ley. Pero, hay que aclarar que no era un reglamento exclusivo para los médicos, su aplicación era, en general, para las diferentes actividades y situaciones presentes en la sociedad babilónica; de ninguna manera se debe confundir con un código de ética, es en esencia una ley general y, si acaso, encontramos en él algunas normas deontológicas sobre la actividad médica. EL PACIENTE Para la cuarta pregunta que plantea Laín Entralgo, ¿qué o quién es el paciente?, la solución está en la comprensión del sufriente (sujeto enfermo) como un ser apartado de la comunidad por sus pecados, excluido de participar en ceremonias religiosas o civiles, por causa de la corrupción moral de la que es receptor o portador, ya sea por acción u omisión en forma voluntaria o involuntaria, que altera su relación con las deidades y con la consecuente punición divina por sus faltas. Este personaje, enfermo por voluntad de los dioses (no se olvide que solo con la aquiescencia de estos podía ser víctima de hechiceros o demonios, e incluso, sufrir accidentes) enfrentaba su destino sin otra opción para su salvación, que lograr la reconciliación y la misericordia de las divinidades por la mediación sacerdotal adecuada y la realización de las ofrendas y rituales pertinentes; es decir, su salud y su vida se encontraban en manos de las deidades, y sin el consentimiento de estas, era inútil cualesquier acción humana. CONCLUSIÓN En resumen, la medicina mesopotámica es el arquetipo de las medicinas arcaicas fundamentadas en un paradigma (de pensamiento) teúrgico, con persistencia de atávicas ideas mágicas y presencia de conocimientos adquiridos con base en la experiencia (no experimentación) en el curso del tiempo, sin mayor estructuración racional de estos. Véase en el sitio web contemporáneo, cuyas lindes son: al norte, el Mar Mediterráneo; al oriente, el Mar Rojo; al sur, Sudán, y al occidente, Libia, más o menos lo mismo que hace seis mil años, aunque en el tiempo del "padre de la historiografía" no se sabía con exactitud si Egipto era Asia o África. POBLACIÓN • Figuras • Véase bibliografía al final del libro La población que creó la civilización egipcia fue compuesta por una mayoría de origen étnico camita nativa, con aportes alienígenas MEDICINA EN EGIPTO ANTIGUO Jesús Gabriel Sánchez Campa • Ruy Echavarría Rodríguez INTRODUCCIÓN "Egipto es, para los egipcios, una tierra ganada al mar y un don del río [Nilo]" (Heródoto II: 5). Estas palabras escritas en el siglo V a. E. no pueden ser más ciertas, incluso ahora, cuando el país que los nativos denominaban Kemi ("la tierra negra") sigue siendo esa franja de tierra obscura, de no más de 20 km de anchura a ambos márgenes del valle del Nilo, en la mayor parte del trayecto que recorre el caudal proveniente del lago Victoria, después de pasar por El Cairo (AlQahira) por su división en varios ramales antes de desembocar en el Mediterráneo, que, además de algunos oasis como El Fayum y Siwa, forman la parte habitada de Egipto actual, ya que el resto lo configuran los desiertos líbico al oeste y arábigo al este. De hecho, fue el limo depositado por el río en su avenida anual lo que formó el hábitat, y dio cuna y albergue a las antiguas cultura y civilización egipcias. Ese territorio situado en la parte nororiental extrema de África conformó Egipto Antiguo, y aún constituye Egipto menores de origen libio beréber, nubio africano, semita siríaco hicso que, una vez asimiladas y aculturadas, adquirieron una uniformidad que aún perdura en los egipcios actuales, a diferencia de lo sucedido en Mesopotamia, y lograron la preservación de un mismo idioma (con variaciones en la gramática, lógicas en un lenguaje que fue empleado por más de tres milenios, y con diversas escrituras: jeroglífica, hierática, demótica y aún griega en sus postrimerías, sin perder sus elementos esenciales), lo que aunado al sistema de producción hegemónico, permitió la conservación de la apariencia de inmutabilidad milenaria de la cultura en cuestión. La base de su economía fue la práctica de la agricultura complementada con una actividad ganadera desarrollada, en especial, para consumo (no tuvieron caballo hasta que lo introdujeron los hicsos), actividades manufactureras artesanales y un comercio intenso, tanto interno por tierra y por el Nilo, como externo por tierra y por mar, ya que al ser un enclave humano en una encrucijada de todas las rutas en la cuenca mediterránea oriental, llevaron a cabo un intercambio intenso con todos los pueblos vecinos (libios, nubios, mitanis, eblaítas, mesopotámicos, hititas, fenicios, persas y helenos); todo esto dentro de un modo de producción despótico-tributario en el que el propietario último y absoluto era el faraón (la "gran casa"), déspota, culmen de la pirámide social, de carácter teofánico, quien encarnaba el Estado egipcio (el mismo Alejandro Magno se hizo declarar faraón e hijo de Amón al apoderarse de Egipto), situación que perduró hasta el final de la dinastía helénica de los Ptolomeos al ser convertido el país en provincia romana e integrado en la economía esclavista hegemónica en el mundo romano clásico; sin embargo, pese al predominio del sistema despóticotributario, en Egipto faraónico hubo presencia de esclavismo y feudalismo como modos de producción subordinados. SOCIEDAD La organización social egipcia fue clasista, estamentaria y diversa, dividida en una minoría nobiliaria (familia real, nobleza cortesana, nobleza territorial —de los nomos—, sacerdocio —sostén y rival del faraón—, funcionarios y jerarquías militares); una clase intermedia —no media— (escribas y comerciantes) más cercana a la nobleza que al proletariado, y este último —la inmensa mayoría— formado por campesinos, artesanos, trabajadores manuales urbanos, obreros de la construcción —"los hombres del faraón"— y esclavos (obtenidos por trata o botín de guerra). Es probable que los médicos se ubicaran en esa clase intermedia seminobiliaria y privilegiada. Las familias en el estamento proletario eran de tipo nuclear, pero el estamento nobiliario practicaba la poligamia; el ejemplo más evidente era el mismo faraón con un nutrido harén de esposas reales y concubinas, y aún practicaban la endogamia interfraterna. Ideología La religión egipcia fue una de las más politeístas de la historia; solo los dioses principales sumaban 78, organizados en tríadas, ogdóadas y enéadas, según la ciudad predominante en cada 46 SECCIÓN 2 Modelos médicos mágicos, empíricos y teúrgicos • época, en total fueron varios cientos; la religión tuvo dos ejes principales: el culto al Nilo y el culto a la vida (no a la muerte) con la idea de la resurrección siempre presente; las deidades egipcias, en sus diversas teofanías, fueron antropomórficas, zoomórficas y abstractas, a veces una misma divinidad representa varias fuerzas o elementos de la naturaleza, otras, varios dioses encarnan la misma fuerza cósmica, e incluso, hubo pares dialécticos que simbolizaron principios opuestos. Una sola vez en los más de cuatro mil años que los dioses del Nilo estuvieron presentes (no se olvide que Isis, la diosa madre egipcia fue llevada y adorada por la legión romana hasta las limes del Rhin, en pleno periodo tardoimperial), se intentó crear un credo monoteísta cuando Akenatón (Amenofis IV) impuso la adoración obligatoria de Atón —el disco solar— como dios único, culto que tuvo más bases políticas que teológicas (episodio enmarcado en la lucha por el poder entre los faraones amenófidas de la XVIII dinastía y los sacerdotes de Amón) y que duró lo que la vida de su creador; al triunfar los sacerdotes amonistas, estos se encargaron de borrar la fe y el recuerdo del "faraón hereje". En resumen, la religión tenía como fin conservar la armonía del cosmos por medio de la veneración a Amón, Ra, Osiris, Isis, Horus, Ptah, Nut, Geb, Anubis, Hathor, Hapi, Seth y Thot; el principal responsable de las prácticas rituales del culto era el faraón, asistido por el clero, y él mismo (ya en vida), parte de ese panteón. Los egipcios crearon y desarrollaron la escritura jeroglífica de carácter semifonético, y de esta derivaron las simplificaciones hierática y demótica; sus trazos se hacían con tintas minerales sobre papiro desecado, lo que facilitó la difusión de su cultura en su época y otras posteriores. Excelentes constructores fabricaron una arquitectura funeraria, religiosa y palaciega casi sin rival por su belleza y perdurabilidad. Asimismo, tuvieron conocimientos avanzados en matemáticas (el papiro de Rhind), indispensables en su actividad constructiva, y en astronomía, estos necesarios para la elaboración de los calendarios, de los que dependía la actividad agrícola. Pese a lo que se afirma, el saber anatómico de los egipcios no fue notable, aunque sí mayor que el de otras culturas contemporáneas. Sus conocimientos sobre fisiología humana también fueron limitados y ambos serán analizados con mayor profundidad en otro apartado. Por otro lado, creían en la existencia de una entidad anímica inmortal (a menos que fuese destruida por el 'Devorador" por orden de Anubis) que se alojaba en el corazón —por lo que este órgano era considerado el "centro de la vida", residencia de la inteligencia y parte "mágica" del cuerpo— y resucitaría en "la otra vida'; esa alma era acompañada por una "sombra" o alter ego que permanecía al lado del difunto. Tabla 5-1. Periodos de la historia de Egipto faraónico. Predinástico c. 4000-c. 3100 Arcaico c. 3100-2680 a. E. Tinis, Abidos, Dinastías 1-11; las d Menfis monarca de carácter Imperio antiguo 2680-2180 a. E Menfis Periodo intermedio 2180-2130 a. E Dinastías 111-VI; e Imothep c. 2625 a. E Giza Dinastías VII-X; lap Imperio medio 2130-1630 a. E Menfis Dinastías XI-XIII; e Periodo intermedio 1630-1560 a. E Avaris Dinastías XIV-XVI y XVI), la resistenc se convirtieron de n Imperio nuevo 1560-1085 a. E Tebas Dinastías XVIII-XX y los rámsidas) que fronteras de Egipto catarata del Nilo monoteísta de Aken Periodo intermedio 1085-716 a. E. Periodo último 716-332 a. E. Tebas Periodo ptolomeico 332-30 a. E. Alejandría El territorio dividid divididos, a su vez, Dinastías XXI-XXI Dinastías XXV-XX conquistas de Egipt Magno) Los Lágidas (Ptolom faraón, Cleopatra fu romana • Medicina en Egipto Tabla 5-2. Los papiros médicos. Papiro Ubicación Época c. 1980 a. E. Ramesseum III, IV y V ¿original c. 3000 a. E.? Contenido Obstetricia, atención del neonato, contra de parálisis de miembros, contenido jeroglífico y hierático Lahun [Kahunl c. 1850 a. E. Volumen de índole mágico-empírico, con ginecológico y obstétrico, en hierático Edwin Smith ¿original c. 2600 a. E.? c. 1600 a. E. Tratado de cirugía de las heridas, carácte racional, con descripciones concisas, en Ebers (Tratado del Corazón) c. 1550 a. E. Papiro médico más valioso por su conten general, farmacopea y cosmética, hierátic 47 CAPÍTULO 5 antiguo Hearst c. 1550 a. E. Compendio práctico de medicina general, nomos, que¿unen el cuarto vademécum?, en hierático milenio pasaron por un Erman procesomágicas, de enunificación c. 1450 a. E. Manuscrito sobre recetas obstétricas hierático consumado por Narmer Londres (Papiro de texto médico) en el siglo XXXI c. 1350 a. E. Colección de recetas de (Menes) fondo mágico-religiosoempírico, palimpsesto en hierático a. E.; sus sucesores Chester Beatty VI (El Libro de los Sueños) adquirieron un recetas poder c. 1330 a. E. Volumen de escaso contenido médico con absoluto mediado por la mágicas para padecimientos anales, en hierático Gran Papiro de Berlín c. 1300 a. E. Similar al Ebers, también sedesignación le ha llamadode "El un librochaty quienquecontrolaba (Papiro Brugsch) del corazón", en ¿hierático?,(visir), es probable Galeno al innumerable séquito de escribas, c. 1200 a.E. Obra de asuntos obstétricos yfuncionarios, oftalmología de carácter sacerdotes, militares y mágico-empírico, en jeroglífico, hierático, demótico y gobernadores de los nomos griego ¿un palimpsesto? que administraban el reino c. 500 a. E. Papiro "mágicot trata sobre los hery-tep (magosen nombre del soberano médicos) (Tablas 5-1dey serpiente, 5-2) (Figuras 300 d. E Compilación de antídotos contra venenos 5-1, 5-2, 5-3 y 5-4). alacrán y tarántula, mágico-empírico, en hierático lo haya conocido y usado Carlsberg VIII Vandiel Brooklyn snake Londres y Leiden partes del mismo escrito 250 a. E Transcripción de antiguos papiros faraónicos, en demótico Turín Como el anterior, copia de antiguos papiros faraónicos, en demótico Cocodrilópolis 150 d. E Texto de probable origen y componentes helenístico, empírico-racional, en demótico Meshaikh 900 d. E Escrito médico helénico en copto, con influencia árabe Notas: todos los papiros conocidos, originales y copias de otros más antiguos, son del Imperio Medio en adelante; excepto los cuatro últimos, todos fueron escritos en hierático. Las fechas de elaboración dadas en este cuadro están sujetas a discusión, según la fuente tomada en cuenta. Para que la resurrección ocurriera, era necesaria la conservación de todas las vísceras, lo que se resolvía preservándolas en los "vasos canopos", y el cuerpo era embalsamado mediante un complicado ritual mágico-religiosotécnico, con el corazón vuelto a su lugar, por las consideraciones antes mencionadas. De igual manera, sus conocimientos sobre fisiología fueron escasos y preconcebidos por influencia de ideas de carácter mágico; si bien el corazón alojaba la inteligencia, la función más importante era la respiración, la falla de esta era de hecho la cesación misma de la vida y precedía al cese de la circulación; para esta función todos los vasos partían del corazón hacia los distintos órganos. ORGANIZACIÓ N POLíTlCA La civilización egipcia apareció en el quinto milenio antes de la Era con el desarrollo de varios estados independientes, los 48 SECCIÓN 2 Modelos médicos mágicos, empíricos y teúrgicos • GLOSARIO DE TÉRMINOS RELACIONADOS CON LA MEDICINA Aceite: merhet Agotado: bag Agua: mu Algarrobo: djaret Aliento: tjau Enfermedad de los ojos: bid, sharu Enfermedad "demonio": hes eq, nesiet Ano: phwyt Enfermera: khenmet Enfermo: mer Bazo: nnsm Epífora: ashaut Bilis (medicamento): Escupir: peseg peshen benef Carne: ha Catarro: khenet Esguince: nerut, wenekh Estómago: r-ib (lit.: boca del corazón) Medicamento: pekhret Médico: sunu, Sun-Nu: "el hombre de los que sufren o están enfermos" Meninges: netnet Menstruación: hesmen Moco: setet Molestia: qesen Morder: peseh Movimiento anormal ("baile") del corazón: debdeb Cerebro (medicamento): ais, amem Cerveza: henqet Feto: wnw, swht (lit.: huevo) Fiebre: tau Flujo vaginal: khaau Nariz:fnd Oclusión: shena Ojo: irt, kddw Cérvix uteri: r n hmt Cirugía: djua Colección de conocimientos médicos: shesau Conductos deferentes: mtwy Fumigar: kap Ombligo: hpa Oreja: msdr Orina: mwyt Orzuelo: pedset Parásito intestinal: betju, djedfet, fenet, hesbet n hrwy.fy (lit.: dos vasos a Garganta:ftyt Hacer una incisión: teshtesh Heces: hes Hemicránea (¿migraña?): ges -tep sus testículos) Copular: da, nehep, nep Corazón: haty, ib Herida: kefet, webnu Herida del ojo: qenit, tekhen Herir: sehem Cordón umbilical: hpaw Hígado: mist Cráneo: djennet, sny Inflamación o tumor: aat, Débil: bedesh Descarga ¿intestinal?: wesesh Dolor: setet Enfermedad: aaa, akut, ashyt, hewau, itjetjet, nehat, nesiet Enfermedad de la cabeza: tepau Enfermedad de la nariz: resh Enfermedad de la piel: wehau anut, neser, seher, shefut Inflamarse: besy Instrumento para abrir la boca: pesesh-kef Instrumento quirúrgico: hemem, henu Pene: hnn Perforación: tehem Piel: inem Placenta: hwt, rmt Planta de ricino: degem Preocupado: neha Prepucio: tam, bah Principio morbífico similar al perittoma de la escuela de Cnido: wekhedu Quemadura: webdet Recto: kab ma Riñón: ggt Sacerdote: khery-heber Sal: hemat Saludable o sano (en estado de salud): wedja Sangre: senef Sudar: fedet Sun-Nu: "el hombre de los que sufren o están enfermost el médico Terebinto: senetjer Testículos: hrwy (lit.: los dos que están abajo) Tos: seryt Tumor (¿cáncer?, ¿lepra?): kohun Úlcera: benut Ungüento: ges, gesu Uréteres: mtwy n sptyt (lit.: dos vasos de la vejiga) Útero: khet, hmt idt, mwt rmt (lit.: madre de la humanidad) Vagina: kat, iuf, iwf(lit.: "carne") Vaso (ductos): met, metu Vejiga: sptyt Vesícula biliar: wdd so): kab Leche: irtet Producir la respiración: sereq Pulmón: sma Pupila: dfd Purgar: pekha Mago: hekay, sau Pus: ryt Vino: irep Mano: djeret Pústula: kakaut Vomitar: besh, qa, qas Intestino (delgado y grue- Adaptado de: Nunn, John F. La Medicina del antiguo Egipto. México: FCE; 2002, pp. 263-272. Venda: awy, hayt Vendaje: seshed Vértebra: tjes 49 CAPÍTULO 5 LA ENFERMEDAD En la cultura egipcia antigua, la enfermedad fue concebida a partir del supuesto de que todo era voluntad divina; el padecimiento era, tanto para el sanador como para el mismo paciente, un castigo por sus pecados, un capricho de las deidades, un escarmiento de estas a la comunidad, un mal o daño obra de un hechicero, en fin, causadas todas por la intervención de fuerzas o potencias preternaturales más allá de la comprensión humana. Pero, aun así, entreveradas con la ideología mágico-teúrgica propia de su estructura o formación socioeconómica, se encuentran algunas nociones de tipo empírico; de hecho, las descripciones de enfermedades parasitarias son frecuentes —los mismos dioses pueden enfermar por causa de parásitos vermiculares, Ra en persona es atacado por un gusano nacido de su esputo—, y existe, aún en la actualidad, la discusión sobre la presencia entre los médicos egipcios antiguos de un concepto prerracional de un "elemento o principio morbífico", el wekhedu, mencionado en el papiro de Ebers como un componente presente en el colon, capaz de originar un proceso de putrefacción, lo mismo en una persona viva que en un cadáver, que se diseminaba por los metu (vasos) a diversos órganos antiguo 2 Modelos médicos mágicos, empíricos y teúrgicos Como consecuencia de Io anterior, la terapéutica efectuada por los sanadores de los siglos faraónicos se basaba en prácticas religiosas y mágicas para solicitar la gracia o indulgencia de los dioses o contrarrestar los efectos de la nigromancia practicada en su perjuicio. Además, proporcionaban remedios de origen Figura 5-1. Fragmento del tomada de los sunu papiro Ebers. egipcios (Figura 5-5). vegetal, mineral o animal: ajos, cebollas, linaza, higos, dátiles, hinojo, levaduras, del cuerpo sin que haya aceite de oliva, aloe, mirra, sido posible identificarlo lechuga, opio, preparados con una entidad material de plomo y antimonio, y los real. Sin embargo, la misma sesos, grasa, sangre o concepción "naturalista" excrementos de animales reapareció más tarde (con como hipopótamo, el nombre griego de cocodrilo, gacela y ciervo; perittoma) entre los la presencia de heces miembros de la escuela fecales en diversos médica de Cnido, quienes preparados con un pensamiento de medicamentosos — orientación más incluidos pesarios "mecanicista" que sus anticonceptivos— es un rivales coicos, ejemplo claro del carácter individualizaban los mágico de su uso; su efecto procesos morbosos como consistía, según el entes materiales, lo que es pensamiento médico de sus muy sugerente de una usuarios, en ahuyentar a los aculturación por parte de "espíritus" dañinos. Se los asclepiades cnidios, CAPÍTULO 5 antiguo suministraban en preparados que incluían miel y cerveza para ser ingeridos o se aplicaban en forma de ungüentos, clísteres (enemas), supositorios (vía rectal) u óvulos (vía vaginal) (Figura 5-6). 2 Modelos médicos mágicos, empíricos y teúrgicos En el papiro de Ebers se encuentran numerosas recetas y métodos de administración, un ejemplo dice: Si examinas un enfermo que presenta dolor de estómago y vomita espeso y tú encuentras una protuberancia en la parte anterior y sus ojos están cansados y su nariz ocluida, entonces tú dirás 'es una putrefacción del excremento' deberás preparar un remedio compuesto de pan de harina blanca y ajenjo en gran cantidad, añadirás ajo y darás a comer al enfermo con grasa de novillo y con cerveza compuesta de varios ingredientes, para abrir la vía para su excremento. Figura 5-5. Representación de una probable víctima de poliomielitis. Egipto, 14031365 a. C. En cuanto a cirugía, realizaban algunas operaciones menores como debridación de abscesos y ablación de tumores; la circuncisión era efectuada a los 14 años en el varón, la CAPÍTULO 5 antiguo infibulación era hecha a las jóvenes de forma habitual —de allí que en las comunidades musulmanas africanas se continúe realizando, no así en las asiáticas, ya que no es una indicación coránica, sino una costumbre preislámica —, la coagulación se obtenía con el cauterio. Para tratar las heridas se cubrían con un trozo de tela impregnada de mirra con miel y se dejaba cuatro días (Figura 5-7). Figura 5-6. Objeto apotropaico o amuleto. Egipto, 712-304 a. C. 2 Modelos médicos mágicos, empíricos y teúrgicos CONDICIÓN SOCIOECONÓMI CA DEL MEDICO Entre los sanadores (médicos) egipcios antiguos se distinguían tres categorías: los médicosescribas que estudiaban en la Casa de la Vida, médicos laicos que ejercían al servicio directo del faraón, de algún noble o alto funcionario —el ejemplo más conocido es Imhotep, quien fue médico personal del faraón Djosser, su visir, escriba y arquitecto—, y atendían a los ricos; otros eran los sacerdotes de Sekhmet —divinidad médica antropomorfa femenina con cabeza de leona— que medicinaban en sus templos; por último, en la consideración social, se encontraban los brujos o hechiceros que trataban a la población más pobre, con procedimientos mánticos de diversas índoles. El diagnóstico lo hacían por medio de una meticulosa inspección que incluía la auscultación. Sus labores al servicio de sus pacientes eran reguladas por una cuidadosa legislación, del cumplimiento de la cual se encargaban inspectores especiales (Figura 5-8). La Casa de la Vida era una institución oficial de carácter laico, presente ya en el Imperio Antiguo, trascendió al Imperio Nuevo y ya en la época saíta —asentada en la tardía capital Sais— fue destruida por el ejército persa de Ciro, quien ordenó su reinstalación por el elevado prestigio (internacional) de sus egresados. Heródoto refiere que, en Egipto, los médicos se especializaban en algunos padecimientos en particular, pero al parecer, ya en la época del Imperio Medio esta costumbre no existía (Figura 5-9). CAPÍTULO 5 antiguo • Medicina Egipto en Figura 5-7. Instrumentos médicos antiguos encontrados en Egipto. CONDICIÓN SOCIOECONÓMI CA DEL PACIENTE El paciente en la civilización egipcia antigua, como ya se señaló, era considerado un pecador transgresor de las reglas religiosas, pero no por ello era apartado de la comunidad, y era atendido con el sentido profesional de una casta cuya práctica era reglada por el Estado mismo, con las diferencias habituales en una sociedad clasista tan jerarquizada como la egipcia. 2 Modelos médicos mágicos, empíricos y teúrgicos CONCLUSIÓN La medicina en el Egipto antiguo (preptolomeico) fue, como es de suponerse, una práctica fundada en conceptos mágicos, empíricos y teúrgicos, fiel a sí misma durante los milenios que Figura 5-8. Templo de Imhotep, creado en la época del faraón Ptolomeo II. Figura 5-9. Médico y sacerdote egipcio Imhotep. persistió como elemento superestructural de la sociedad despóticotributaria en la que se CAPÍTULO 5 antiguo desarrolló, lo anterior queda evidente en el contenido de los papiros médicos que es, en su mayor parte, copia de textos mucho más antiguos. El carácter de la medicina egipcia original, anotado arriba, así como los conocimientos de los médicos egipcios, permanecieron inalterados en lo esencial, hasta la conquista macedónica y, con ella, el advenimiento de los Lágidas que introdujeron el helenismo y su filosofía estequiológica y, en sus sincréticos templos del saber, el Serapeum y el Museion, se cultivaron los conocimientos de la medicina que sustituyó, por lo menos entre las élites del poder, a la antigua medicina egipcia original: la medicina alejandrina. del libro LA MEDICINA DEL INDOSTÁN EN LA ANTIGÜEDA D Ruy Echavarría Rodríguez INTRODUCCIÓN La medicina desarrollada, en la antigüedad, por las civilizaciones que poblaron el Indostán evidencia una problemática especial para su estudio y comprensión. El primer problema es que el adjetivo indostánico se refiere no solo a las civilizaciones, sino también a la medicina en sí, ya que si bien la medicina usada (medicina ayurvédica) en las civilizaciones indostánicas desde antes de la Era Común hasta la actualidad, debe ser considerada como una medicina pretécnica perviviente —según los criterios de Pedro Laín Entralgo—, la medicina yunani (unani) con más de 10 siglos de presencia en el Indostán, y un reconocido carácter de medicina técnica, tiene que ser conocida y estudiada junto con la medicina ayurvédica para el correcto entendimiento de ambas. El segundo problema es determinar lo que significa Indostán: el término histórico abarca el área que ahora comprende los estados de India, Nepal, Bután, Bangladesh, Pakistán, Sri Lanka y Maldivas, lo que no incluye Myanmar, Tailandia, Laos, Camboya, Vietnam, Malasia, Singapur, Indonesia, Brunei y Timor-Leste, países que formaron parte de la cultura indostánica desde el siglo II a. E. hasta el siglo XV d. E., de lo que es prueba el budismo predominante en los cuatro primeros y la remota huella del "hinduismo balinés" contemporáneo, preservado en Bali por la dinastía majapahit, lo que implica que el área de distribución del ayurveda o medicina ayurvédica, en aquellos siglos, fue mucho más extensa que la presente. El tercer problema es delimitar el territorio del Indostán; ateniéndonos a lo dicho en el párrafo anterior, sus límites son: por el este, el paralelo 600 L.E. en los confines de la meseta irania; por el norte, la cordillera del Himalaya; por el oeste, hacia los 95 0 L.E. y el mar Arábigo, el Océano Índico, y el Golfo de Bengala por el suroeste, el sur y el sureste. El cuarto problema es la temporalidad: la primera civilización en el Indostán fue la conocida como Civilización del Indo creada —lo más probable— por una población drávida de habla elam-dravídica (prearia), que desarrolló urbes como Harappa y Mohenjo Daro, iniciada en el tercer milenio a. E. y desaparecida durante el segundo milenio (c. 1500 a. E.) debido a la invasión aria desde la meseta irania, y de cuya medicina nada se conoce. LA CIVILIZACIÓN INDIA La civilización india, a diferencia de la china y de la egipcia y a semejanza de la mesopotámica, se caracteriza por una multipliciclad étnica y una pluralidad lingüística, pese a lo cual la enorme cantidad 54 SECCIÓN 2 • Modelos médicos mágicos, empíricos y teúrgicos de su componente humano le ha permitido resistir las presiones transformadoras de las varias culturas invasoras del subcontinente y del imperio budista Maurya (s. IV a. E.) y el hinduista Gupta (s. IV d. E.), y continuar, si no idéntica a su versión original, sí la misma en sus contenidos esenciales. La historia política de India se puede describir como "turbulenta", desde la devastación de la civilización drávida del Indo, las luchas entre los janapadas y mahajanapadas hasta constituir el imperio Kuru (c. 1200 a. E.), los imperios hinduistas de Magadha y Nanda, las invasiones aqueménidas (s. VI a. E.), macedónicas (s, IV a. E.), el imperio budista Maurya (s. IV a. E.) y el hinduista Gupta, la "Era Dorada" de India (s. IV d. E.), las irrupciones persas y afganas, la penetración del islam (s. VIII) y su dominio —sultanato de Delhi (s. XII) e imperio Mogol (s. XVI)—, las reacciones hinduistas Chola y Maratha, su final sustitución por el Raj Británico (s. XIX), hasta la independencia de los países indostánicos en el reciente siglo XX. Baste este breve resumen para dar una idea del variopinto panorama que en lo ideológico resulta la civilización india. Sin embargo, una constante dentro de esta diversidad cultural fue la preponderancia del paradigma ideológico mágicoteúrgico, propio de las religiones originarias de India y sus diversas corrientes y contracorrientes, predominio originado y sostenido en la formación socioeconómica despótico-tributaria de los primeros siglos, y persistente en el sistema feudal, hegemónico a partir de la época Gupta. Es probable que en las culturas drávidas prearias del Indostán hayan existido personajes especializados como sanadores o médicos, pero la medicina considerada propia de la civilización india es la ayurvédica. La medicina ayurvédica fue creada y cultivada por la civilización india en su periodo brahmanista (védico), y conservada y enriquecida durante sus periodos budista e hinduista; sobrevivió —junto con ambas religiones, y quizá por eso— al lapso de hegemonía islámica y británica, y aún es practicada en el siglo XXI. Figura 6-1. Estudio anatómico del cuerpo humano en la medicina ayurvédica. Una vez expresado lo anterior, convendremos que el tema principal de este capítulo será la denominada medicina ayurvédica o ayurveda, y 55 CAPÍTULO 6 • La medicina del Indostán en la antigüedad que la medicina yunani se tratará de modo colateral (Figura 6-1). Así, por ayurveda (áiur vedá o "conocimiento de la duración de la vida" en sánscrito clásico) concebimos la medicina basada en la cosmovisión hinduista —en su principio brahmánica—contenida en los Vedas (saber), nombre colectivo de los libros sagrados de la religión panteísta-politeísta introducida en India por los pastores arios en el segundo milenio a. E. La redacción original de estos textos se sitúa antes del año 1500 a. E. en los inicios de la etapa del Vedismo-Brahmanismo, cuando aún se adoraba a la trinidad védica original (Agni, Indra y Suria), y a partir de los cánticos sacramentales transmitidos en forma oral. Los Vedas fueron escritos en sánscrito védico y son cuatro: El más antiguo, el Rigveda o "Veda de los rik (Himnos)", contiene himnos de glorificación a los abundantes dioses originales; en esa época, aún no hay un dios superior, pero el panteísmo ya está presente. El segundo, el Samaveda o "Veda cantable", de contenido en su mayor parte similar al anterior. El tercero, el Yajurveda o "Veda del sacrificiot en buena parte similar a los anteriores con el añadido de fórmulas sacrificiales. El cuarto y más reciente, el Atharvaveda o "Veda de Átharvan (el Sabio)", integrado por himnos y ensalmos para ser recitados durante el sacrificio de animales en el fuego, a fin de conjurar maleficios durante este, así como prevenir enfermedades. Primer texto de la literatura india en que existen testimonios históricos sobre la medicina. La cosmovisión hindú fue sintetizada en la doctrina de los principios o elementos constitutivos de la realidad cósmica (estequiogenia). Así como los múltiples dioses (incluidas la trinidad primigenia védica y la trimurti puránica tardía: Brahma — el "creador"—, Vishnu o Visnú —el "protector"— y Siva —el "destructor"—) y los mismos héroes-dioses (Krishna o Krsna y Rama del Bagavadgita y el Ramayana) son solo distintas formas (teofanías) de un solo dios universal que se manifiesta en todos los seres vivos; la materia del cosmos es considerada divina en su origen y constitución, pero en la naturaleza aparece en forma de los cinco mahabhuta ("megacosas") o "magnos elementos primario": que son: el viento (aire) —vaiú—, el fuego —agní—, el agua —yala—, la tierra —bhumi— y el "espacio lumínico" —akasha— (algunos le llaman "éter"), en los cuatro primeros es evidente la similitud con los cuatro elementos de la estequiología helénica de Tales de Mileto, y se ha discutido mucho sobre la posibilidad de un concepto arcaico precedente a las migraciones separadas del grupo "indoeuropeo" o la más factible probabilidad de una impronta epistemológica llevada a India por los macedonios, con otros varios rasgos de la cultura helenística (Figura 6-2). 56 SECCIÓN 2 • Modelos médicos mágicos, empíricos y teúrgicos Figura 6-2. Diagrama que explica la teoría "humoralista" del ayur eda, que coloca al centro el tridhatu cosmológico de la medicina del Indostán. Tres de estos elementos primarios conforman el tridhatu o tríade biológica; es decir, componen los seres vivos: el viento (hálito vital o prana), el fuego (bilis o pitta) y el agua (flema, moco, pituita, kaph o shleshman); en el humano — microcosmos o representación a microescala del macrocosmos o divinidad universal— existen cinco "modos" de viento (prana), cinco de bilis (pitta) y cinco de pituita (kapha). Por último, hay que agregar las nociones del concepto cíclico del tiempo, de la transmigración de las almas o Samsara, la ley de la responsabilidad moral o Karma (intento, acción y consecuencias), la responsabilidad ética o Dharma y la aspiración general a la "liberación" o Moksha (en el budismo Nirvana). CONCEPCIÓN DE LA ENFERMEDAD La medicina en la cultura india antigua nunca trascendió el marco de ser "siempre una acción cognoscitiva orientada hacia el Absoluto" (Zubiri, X.); es decir, su conocimiento es, en realidad, nada más que teología y teúrgia. Desde un punto de vista histórico, se distinguen varias etapas en el desarrollo del pensamiento médico hindú; en los cuatro Vedas originales y en sus comentarios — los Upanishads y los Bráhmanas, redactados estos en el primer milenio a. E.—, la enfermedad es manifestación del "pecado" — atentado contra el orden cósmico, sea este el que sea— y castigo por este, y los dioses podían ser, a la vez, beneficentes o perjudiciales para el hombre; sin embargo, también ya se menciona la teoría del prana, se encuentran algunos conjuros y exorcismos para aminorar el yakshma (daño) causado por un padecimiento y se habla de algunas curaciones de fracturas. Ya en la etapa hinduista de la civilización india en los textos médicos del Ayurveda surge una explicación "racional", acorde con la doctrina de la tridosha, pero, en ningún momento dejan de tener intervención creencias mágicas como la participación de fuerzas o entes demoníacos —como los rakshas o ráksasas, demonios morbíficos y devoradores de humanos—, lo que le confiere a la medicina ayurvédica su carácter de mágica-religiosa-empírica. El ayurveda se compone de textos compilados en un lapso de poco más de 1500 años (siglo XV a. E-siglo I d. E.) y está formado por ocho partes: • Kayachikitsa: sobre medicina general. • Kaumara-Bhrtya (KaumarayaBhrtya o Baulachikitsa): explica tratamientos de los bebés (¿pediatría?), embarazo y tocología. 57 CAPÍTULO 6 • La medicina del Indostán en la antigüedad • Salyatantra (Shaliachikitsa): trata sobre maniobras de extracción de cuerpos extraños (por ejemplo: astillas de madera) y técnicas quirúrgicas. • Salakyatantra (Shalakiachikitsa): acerca de curas para dolencias óticas, oculares, nasales y bucales. • Bhutavidya (Grahachikitsa): aborda el apaciguamiento de espíritus posesivos en los sujetos cuyas mentes estén afectadas por tales posesiones. • Agadatantra: habla sobre toxicología (antídotos para venenos). • Rasayanatantra (Rasayanachikitsa): aborda formas para rejuvenecer, tónicos para obtener la longevidad e incrementar la inteligencia y el vigor, así como sobre medicina preventiva. Vajikaratantra ( Vayikaranachikitsa): trata sobre sustancias afrodisíacas y recetas para aumentar la cantidad y la viabilidad del líquido seminal y para aumentar el placer sexual. En los finales del primer milenio a. E. se encuentran dos maestros y escritores médicos de muy difícil datación, ya que según la fuente consultada, pueden ser ubicados entre el siglo IV a. E. y el siglo 111 n. E. El primero fue Súshruta, "el muy escuchado", autor o compilador del Súshruta Samhita, texto fundamental entre los escritos ayurvédicos del que la fecha de existencia más segura es en el siglo III n. E., pero, algunos autores sitúan sus fuentes cinco siglos antes de la Era (Figura 6-3). Cháraka el Estudioso es el otro autor —compilador— básico en la estructura de la medicina ayurvédica, su obra, el Cháraka Samhita, fechado entre los siglos ll y III n. E., constituye, junto con el antes mencionado Súshruta Samhita, el núcleo del Ayurveda. Figura 6-3. Súshruta, médico hindú del siglo III d. C. Seguidores de ambos maestros fueron Vágbhata (s. VII n. autor del Ashtansamgraha y Bhela (Bheda), con otras colecciones de menor importancia como el manuscrito Bower (ss. IV-VI n. E.), el Yogashataka (s. VII n. E.) y el Ashtanhgaridaya (ss. VII-X n. E) contribuyeron a la recopilación de los conocimientos tradicionales que constituyen la medicina propia de la civilización india. La estequiogenia cósmicoreligiosa hinduista, derivada del paradigma mágico-teúrgico de la civilización india, devino en una disciplina epistemológica que podemos denominar "estequiología humoralista" (por su similitud con la helénica): los tres elementos de la tridhatu (prana, pitta y kapha) tienen cinco "modos" que resultan en siete elementos orgánicos, que por la 58 SECCIÓN 2 • Modelos médicos mágicos, empíricos y teúrgicos acción del fuego bilioso, se transforman en forma sucesiva uno en otro: quilo (rasa o savia fundamental), que se vuelve: sangre que, a su vez, se transforma en: carne, que se convierte en: grasa, que se torna: hueso, que se trueca en: médula (espinal), que se transmuta, finalmente, en: esperma (semen) Esencia del último es el ojas o "jugo vital"; es probable que la idea de que la capacidad generativa radica en el cerebro masculino sea una noción prevédica (recordemos el mito de Zeus que engendró a Atenea, a partir de su cerebro, sin el concurso de Hera), especulaciones muy propias de las sociedades despótico-tributarias, en las que la jerarquización conlleva la subordinación femenina a los extremos. En estas ideas, la medicina india antigua basó sus conocimientos "fisiológicos" del cuerpo humano (fecundación, embriogénesis, respiración, nutrición y psiquismo), su concepto de la enfermedad e, incluso, de la muerte. El saber anatómico no pasó de ser superficial —lo que resulta paradójico con el adelanto de la cirugía, la más avanzada de su tiempo—, realidad determinada por el mismo paradigma hegemónico mágico-teúrgico —estaba prohibido cortar el cuerpo humano con cuchillos de metal, inclusive los cadáveres—, que impuso una orientación cósmico-religiosa similar a la estequiológica, de tal manera que se consideraba que el número de huesos, articulaciones y órganos del cuerpo humano eran coincidentes con los resultados de cálculos calendáricos o astronómicos conocidos (heredados, en ocasiones, de los sumerios, como las constelaciones zodiacales). La enfermedad en la teoría ayurvédica es un desorden o desequilibrio (dosha: 'daño') de cualquiera de los tres dathu, esto es, en realidad, la doctrina de la tridosha. Cháraka menciona 40 enfermedades debidas a desórdenes del prana, 40 por alteraciones de la pitta y 20 por trastornos de la kapha. Además, las afecciones se clasificaban en externas: dermatosis, hemorroides y tumores; intermedias: tisis y hemiplejia, e internas: diarreas y fiebres. Se menciona la primera descripción de la diabetes mellitus como un logro de la medicina hindú. También se encuentra en los textos médicos hindúes la mención de la lepra como una enfermedad "contagiosa", lo que sin un análisis detenido de las fuentes puede llevar a pensar en una naturaleza racional de la medicina en estudio; sin embargo, el contenido de la sección Nidana-shtanam, 5, del Shúsruta Samhitha demuestra, sin duda, el carácter mágico-teúrgico del modelo médico hindú. Procedamos a su lectura: 22. Se debe considerar curable un caso de lepra que aparezca en una persona prudente y discreta, y que se limite sólo a su suero (tuaka), carne y sangre. En los casos donde el veneno ha invadido la grasa, el único remedio es un tratamiento meramente paliativo. En el caso de que el veneno haya penetrado alguno de los órganos restantes, el leproso debe ser abandonado como incurable. 23-24. Los sabios sostienen que a veces un hombre es maldecido con esta enfermedad —mediante el karma divino— por haber 59 CAPÍTULO 6 • La medicina del Indostán en la antigüedad matado a un sacerdote (brahmán), a una mujer o a un familiar, así como por haber realizado actos de impiedad. La lepra volverá a atacar en su siguiente nacimiento a un hombre en caso de que haya muerto de lepra. La lepra no curada es la enfermedad más dolorosa y problemática. 25. Un leproso eliminará esta enfermedad si observa una dieta adecuada, una conducta intachable, si practica toda clase de penitencias expiatorias (como dar dinero a los sacerdotes brahmanes) y si recurre a los medicamentos adecuados. Él obtendrá un estatus elevado después de la muerte. 26. La lepra es una enfermedad muy contagiosa. El contagio se produce seguramente por tener relaciones sexuales con un leproso, por el contacto con el aliento de un leproso, por el contacto físico, por comer o beber del mismo recipiente donde comió o bebió un leproso, por dormir en una cama donde durmió un leproso, por usar una ropa que fue usada por un leproso, por ponerse un ungüento que fue tocado por un leproso, por ponerse una guirnalda de flores que previamente estuvo en contacto con un leproso. Así se contagian todas las enfermedades relacionadas con la influencia de planetas malignos o debido a los pecados cometidos, como la lepra, la fiebre, la tuberculosis y la oftalmía. Ahora realicemos su examen razonado: La etiología de la enfermedad (la lepra) era el "pecado" y la enfermedad misma —así como su adquisición por contagio era el "efecto" de una maldición divina ocasionada por aquel. La lesión en sí es considerada un "veneno", un ente con realidad física propia. Si el enfermo fallecía a causa de la enfermedad, este padecería en su siguiente reencarnación. El pronóstico y la opción para tratar o no eran precisados por el grado de avance de la dolencia. La enfermedad es curable con medidas dietéticas, una conducta "intachable", hacer "penitencia" como "expiación" por el pecado (una buena penitencia era ofrendar dinero a los sacerdotes, pertenecientes estos a la clase superior de los brahmanes), y "si recurre a los medicamentos adecuados! Si el enfermo recurría a ese tratamiento en su próxima reencarnación obtenía un avatar (rol) mejor que el que dejaba. El padecimiento (no lo olvidemos: la lepra) es "muy contagioso" y el "contagio" puede ocurrir por relaciones sexuales, contacto físico directo, contacto con el aliento, con la cama, con la vajilla, con la ropa, con un medicamento o con un adorno personal de un leproso. No obstante, considera que el contagio de la lepra está relacionado con factores astrológicos como "la influencia de planetas malignos'! Es decir: nunca desaparecen los elementos mágico-religiosos, fundamento de la "anatomía", la "fisiología" y la "patología" ayurvédicas. Además, resalta un rasgo de carácter, más bien, ético: la indicación de abandonar como incurable —sin detrimento de la ética médica— al doliente en el que la lesión (veneno) haya invadido los órganos internos; ¿acaso se trata de la evidencia de una filiación cultural 60 SECCIÓN 2 • Modelos médicos mágicos, empíricos y teúrgicos griega? , no olvidemos que el Corpus fue redactado varios siglos antes que el Samhita en cuestión. En una medicina tan ligada a la religión, no faltaron las deidades relacionadas con esta, entre ellas, se encontraban: Brahma — el creador • Vishnú — el conservador del mundo Lakshmi — es la vida Kali — la enfermedad, la desolación Rudra — la enfermedad (en general) Shri Sitala — la viruela Shiva — la muerte, la destrucción El concepto de enfermedad es, como se ha demostrado, mágicoreligioso en sus bases, con algunos rasgos marginales de empirismo (Figura 6-4). LA TERAPÉUTICA La orientación y la práctica de la terapéutica permanecieron —pese a pequeños cambios con el transcurso de los siglos— "fosilizados" desde un punto de vista epistemológico, como era de esperarse en una cultura fundada sobre una formación despótica-tributaria, que no desapareció al advenir el feudalismo islámico, más bien, este último se adaptó a convivir sobre la base de la primera. En los inicios de la cultura hindú (los tiempos védicos), el tratamiento fue, casi exclusivo, de tipo teúrgico: exorcismos (expulsión de espíritus malignos), plegarias, oraciones, ensalmos, Figura 6-4. Escultura en relieve de Brahma, ubicado en el museo Chhatrapati Shivaji Maharaj Vastu Sangrahalaya, India. sacrificios y mantram; después (ya con el budismo, brahamanismo e hinduismo), se agregaron procedimientos farmacológicos y quirúrgicos; pero siempre la acción del médico será una ayuda que este preste para restablecer el orden cósmico (religioso, moral y físico) alterado por el desorden de la relación del humano con el medio (la divinidad monista del panteísmo hindú, el Universo), en aspectos cotidianos como la alimentación, el clima, la intemperie, las estaciones o el género de vida (Figura 6-5). La farmacoterapia incluyó drogas de origen mineral como el arsénico, el bismuto y el alumbre; vegetales como el opio (hipnótico y somnífero), la rauwolfia (antídoto y teriaca contra las mordeduras de víboras), la cúrcuma (antiinflamatoria), la ashwagandha (Withania somnífera) (antidepresiva), el cáñamo (Canabis sativa) que se consume (fuma) como hachís en Oriente desde tiempo inmemorial (es posible que este enervante sea el mítico soma de los Vedas), el marango (Moringa oleífera) (la habitual "panacea"), un remedio conocido como triphala (tres frutas) compuesto con amla (Emblica oficinalis), baheda y 61 CAPÍTULO 6 • La medicina del Indostán en la antigüedad haritakna, una terapia similar era el si (Terminalia chebula), conocido como "el curalotodo'; y un sinfín de hierbas "medicinales" que se supone deberían curar cualquier enfermedad (Figuras 6-6 y 6-7). La cirugía, la parte más desarrollada de la terapéutica ayurvédica, tuvo bases empíricas dado lo limitado de los saberes anatómicos; sin embargo, fueron capaces de practicar debridaciones de abscesos, resección de tumores, amigdalectomías, extracción de cálculos vesicales por vía perineal (talla perineal), resección de fístulas anales, ligadura de vasos con fibras vegetales y suturas con agujas metálicas (redondas, trifaciales y curvas), pero, en particular, crearon la técnica para la rinoplastia (siglos antes que los cirujanos italianos) con atención especial al proceso de cicatrización (cirugía, quizá demandada por la sociedad, por la costumbre de penalizar el adulterio con la mutilación del apéndice nasal y la consiguiente abundancia de pacientes). Los cirujanos hindúes contaban con una nutrida panoplia de instrumentos, que debían ser forjados con hierro puro: lancetas, sondas, cuchillos, navajas, bisturíes, tijeras, pinzas y tenazas de dentista. Emplearon la aplicación de hormigas para Figura 6-5. Estatua de Buda, Museo Estatal de Orissa, Bhubaneswar, India. suturar heridas (una vez aplicada la hormiga era decapitada y sus forcípulas mantenían unidos los bordes de la incisión). En traumatología concibieron maniobras de reducción de luxaciones, alineaciones de fracturas, aparatos de fijación y un vendaje en '8' para lesiones de la clavícula. La masoterapia incluía tres tipos: el abhyangam, un masaje simple con o sin la aplicación de aceites con propiedades específicas; otro masaje más complicado con estimulación de puntos específicos llamados marpna (¿préstamo cultural chino o simple paralelismo con los "puntos" de la 62 SECCIÓN 2 • Modelos médicos mágicos, empíricos y teúrgicos acupuntura sínica?), y otro más con el uso de pinda-sueda (bolsas con hierbas aromáticas). Una terapia similar era el shirodhara que usaba aceites aromáticos tibios. Asimismo, la higiene con frecuentes lavados faciales, manuales y corporales, y la balneoterapia eran parte de la terapéutica. Un capítulo aparte de la terapéutica lo constituían las diferentes clases de gimnasia, la principal, el yoga, que está ligado a técnicas de "meditación" de orientación mística, con una utilidad más que nada "preventiva". El diagnóstico, parte esencial del proceso para establecer un tratamiento con buen éxito, lo hacía el médico ayurvédico Figura 6-6. Aloe vera, planta utilizada para el control de los flujos energéticos en la medicina ayurveda. por medio de un examen meticuloso en el que empleaba los cinco órganos perceptivos: el ojo, el oído, la nariz, la lengua y la piel — el ayurveda supone la existencia de nueve "sentidos"—. Así, visualizaba, auscultaba, olfateaba, palpaba y, según algunas fuentes, cataba las secreciones del paciente, entre ellas, la orina; esta afirmación, en particular, la juzgo como una calumnia burlesca, presente en varias culturas, originada en el deseo de no reconocer los beneficios que del médico reciben —y del educador— aquellos que ponen su salud y su vida —y la formación de la conciencia de sus hijos— en manos de ellos. La apreciación del pulso (radial) y el discernimiento de sus posibles alteraciones, con el interrogatorio —este orientado a identificar la pakriti (personalidad) del sufriente— eran, también, segmentos sustanciales del procedimiento que el ayurveda establecía a fin de precisar la dosha que originaba la aflicción (Figura 6-8). De esta forma, queda trazada la orientación mágica-religiosaempírica de la terapéutica ayurvédica, que aún pervive, con las lógicas añadiduras y aculturaciones, resultado de los repetidos y prolongados contactos de la civilización indostánica con otras culturas ajenas, vecinas o invasoras. Ahora debemos definir dos conceptos básicos para completar el escrutinio propuesto por Laín Entralgo; el primero, la situación social del sanador (médico) y el segundo, la condición o papel del enfermo en la comunidad. 63 CAPÍTULO 6 • La medicina del Indostán en la antigüedad última en una mezcla de preceptos hinduistas, budistas y jainistas, con la conciencia de que la razón de existir de su sabiduría y profesión era el bien de sus pacientes. Su ejercicio profesional lo realizaban, tanto en forma privada, como en centros asistenciales oficiales; ya desde la época del imperio Maurya, el emperador Ashoka —inducido a convertirse al budismo por lo cruentas que resultaban sus campañas bélicas, y su arrepentimiento subsecuente— funda hospitales con financiamiento real; más tarde en la era Gupta su mantenimiento corría por cuenta de los nobles, movidos a ser altruistas por la preconización que de esa actitud hacían las doctrinas de Buda y Mahavira, en su énfasis sobre la salvación del humano como un todo, cada enseñanza religiosa conforme a su propio Figura 6-7. Rauwolfia serpentina, planta utilizada en la medicina ayurveda por sus propiedades sedantes. SITUACIÓN SOCIOECONÓMICA DEL MÉDICO El médico ayurvédico —aquel que era instruido en los textos ayurvédicos y merecía anteponer a su nombre el título Kaviraj— perteneció a un estamento elevado, cerca de o integrado en la casta brahmánica (sacerdotal), es probable, como miembro de una casta más cerrada en la que los conocimientos se transmitían en forma hereditaria y con estudios reglamentados de manera estricta, y llevaba a cabo una práctica sujeta a una ética rigurosa, basada esta Figura 6-8. Limpiador de lengua utilizado para higiene individual. canon, pero ambas afirmando la eficacia de la caridad (limosna) para lograr la liberación absoluta del sufrimiento. 64 SECCIÓN 2 • Modelos médicos mágicos, empíricos y teúrgicos CONDIC IÓN SOCIAL DEL ENFER MO Al último, pero no el menos importante como ya se afirmó arriba, el doliente en la cultura hinduista era considerado, al mismo tiempo, como responsable de sus "malas" acciones —tengamos en cuenta que "pecado" entre los hindúes es una acción que rompe el orden cósmico y no, por fuerza, lo mismo que en la tradición judeocristiana occidental—, lo que causa su mal, pero asimismo puede ser víctima de fuerzas malignas preternaturales o del designio de una divinidad maléfica e, incluso, sufrir un accidente, pero siempre será digno de la compasión de sus semejantes, y de la atención y consideración del médico. MEDICINA UNANI La medicina unani toma su nombre del árabe Yunani (jónico, es decir: 'griego'); no es originaria del Indostán, en realidad, se trata de la medicina humoralista desarrollada por la civilización islámica en su época de mayor esplendor (siglos VIII a XI de la EC), con base en la herencia hipocrático-galénica, de la que se apropiaron mediante su contacto con Bizancio. Esta medicina fue introducida en el Indostán por los diversos invasores musulmanes que desde el siglo IX intentaron dominar la región, hasta la dominación mogola en el siglo XVI, época en que alcanzó su mayor difusión. 65 SECCIÓN 2 • Modelos médicos mágicos, empíricos y teúrgicos La medicina unani, es así, una medicina con base en una estequiología racionalista, que adapta la teoría humoral transmitida por los autores árabes, pero, quizá por sincretismo, en el Indostán readquirió ideas de índole mágicoteúrgica, que conserva hasta la época actual. CONCLUSIÓN Para finalizar, consideramos que la ayurvédica es una medicina, si no originaria del Indostán en sus bases filosóficas y cosmológicas, sí lo es por haberse constituido en esa región, al mismo tiempo que la civilización hinduista, de la que es un componente esencial y, en un área con la multiplicidad étnica, cultural y religiosa característica del Indostán, no podía ser de otro modo que una medicina con un corpus ideológico tan complicado como lo es el Ayurveda. 66 SECCIÓN 2 Modelos médicos mágicos, empíricos y teúrgicos MEDICIN A CHINA Ruy Echavarría Rodríguez INTRODUCCIÓ N Para conocer y comprender el desarrollo de la medicina china — y, en general, el de todas las medicinas aparecidas en el área de influencia de la civilización sínica: japonesa, tibetana, vietnamita y coreana—, precisemos que la civilización china (en el significado del concepto restringido al área de la civilización Han) es, de las seis Civilizaciones Originarias, una de las de más dilatada presencia en la historia; sin embargo, de las cuatro originadas en Asia y África, es la más reciente en su origen y desarrollo. Esta aparente paradoja se resuelve si recordamos que, en tanto la civilización indostánica original (Valle del Indo), para finales del segundo milenio a. E. ya era historia como consecuencia de la irrupción aria (2000 años), la civilización mesopotámica desapareció en el siglo VI a. E. ante la hegemonía irania (4000 años) y la civilización egipcia se desvaneció en el mundo latino en el siglo I d. E, (4000 años); a la civilización china su pervivencia en nuestra Era (cuando ya era antigua de 2000 años), por otros casi 2000 años, le computa unos 4000 años de existencia vigente. La civilización china Esta civilización, que inició en la primera mitad del segundo milenio a. E. y llegó hasta el siglo XX (¿1911-1927-1949?), se mantuvo sin grandes cambios (en términos generales) durante este periodo, y solo después de los traumáticos sucesos ocurridos en menos de 100 años: el paso sin transición del feudalismo al socialismo, la acelerada sucesión de un imperio a una república burguesa, después, de nuevo al imperio, y enseguida a otra convulsa república burguesa que dio paso, por fin, a una república popular socialista; la guerra civil; la guerra chino-japonesa; el triunfo del partido comunista en la segunda mitad del siglo XX; la Revolución Cultural y, por ahora, la conversión de China en una potencia económica (¿socialista/capitalista?) situada entre las primeras cinco en el mundo, eso sin abandonar, en lo manifiesto, la supuesta base política socialista que mantiene hasta la actualidad y, al mismo tiempo, sostener las bases ideológicas (lengua, escritura, alimentación, tradiciones) de su identidad como civilización del Lejano Oriente, pese a los evidentes cambios que la globalización uniformadora que sufre el mundo actual, impone en la cosmovisión profunda de aquella. Una vez ubicada en el tiempo, hagámoslo en el espacio; la civilización china (Han) se localizó, en su inicio, en los márgenes del río Hoang Ho (río Amarillo), el gran valle fluvial del norte de la actual China y, apenas un milenio después, dominó las riberas del Yang Tse Kiang (río Azul), así su extensión territorial y su influencia cultural han variado en las diversas épocas, pero el núcleo esencial de China ha permanecido. En cuanto a la estructura económica, social y política, podemos resumir que hubo 13 dinastías, desde la fundacional Shang (envuelta en la leyenda), hasta la última dinastía (extranjera) Ching (Quing); las más importantes: la Zhou, la Quin, la Han, la Tang, la Yuan, la Ming y la Quing. Los cambios dinásticos fueron siempre por guerras civiles ocasionadas por las contradicciones internas de los sucesivos modos de producción dominantes en las diversas épocas o por reacciones nacionalistas contra las dinastías extranjeras (Yuan y Quing), así el paso del despótico-tributario al clánico-feudal en la Zhou, del esclavismo al feudal en la Han y las contradicciones propias de este último sistema en los 1900 años en que se mantuvo su hegemonía; la sociedad china fue estamentaria y clasista durante toda su historia antigua, como sucede en los tres modos de producción que presentó en su devenir, y hay que anotar que fue de las más estratificadas con leyes que imponían distinciones en el aspecto, vestido y comportamiento para distinguir entre los estamentos, y otras legislaciones que impedían las relaciones de parentesco entre las diversas etnias componentes del Imperio, actitud que no corresponde a la 68 SECCIÓN 2 Modelos médicos mágicos, empíricos y teúrgicos tolerancia en materia religiosa característica de la burocracia imperial en la época clásica. LA MEDICINA EN LA CIVILIZACIÓN CHINA Desde el punto de vista historiográfico, se debe considerar que la medicina china ha pasado por cuatro etapas (Huard, P. y Wong, M., 1968), con lo cual estamos de acuerdo, pero con la adición de una quinta etapa para la medicina contemporánea, periodo en el que la medicina china antigua (tradicional) coexiste con la medicina moderna introducida desde occidente, de tal forma que el Premio Nobel de Medicina 2015 fue otorgado a Tu Youyou, médica farmacóloga, por el aislamiento (con métodos de experimentación científicos) de la dihidroartemisinina, molécula con propiedades antimaláricas, tras una investigación • Tabla 7-1 . Periodización de la medicima China. Medicina antigua (despotismo-tributario/ feudalismo-clánico/ esclavismo) Prehistoria 206 antes de n. E. Medicina en el antiguo imperio (esclavismo/ feudalismo) 206 antes de n. E. 580 de n. E. Medicina clásica (feudalismo) 580 de n. E. 1,368 de n. E. Medicina moderna (feudalismo) 1,368 de n. E. 1,911 den. E. Medicina contemporánea (socialismo) 1,911 de n. E. 2,018 de n. E. sobre el ajenjo dulce o artemisa, en la que la primera pista fue una referencia en la obra del alquimista taoísta Ge Hong (340 d. E.) sobre el tema (Tabla 7-1). Laín Entralgo (1978) considera, básicamente, el mismo esquema, con algunas variantes en las fechas y en la nomenclatura. La doctrina médica china tradicional se sustenta en lo epistemológico sobre una base dentro de la filosofía cosmológica taoísta (Tao-kiao), que define una realidad última, intangible e innombrable, inmutable y eterna, el Tao (el Dao, la vía, el método, la doctrina, el camino —de la salud—) y dice: 'La materia y el mundo visible no son otra cosa que manifestaciones de un principio sublime, eterno e incomprensible" (Tao-Te Ching). Principio que se manifiesta en dos elementos cósmicos Contrapuestos en forma dialéctica, el yang (el cielo, lo masculino, la luz, el día, lo tibio, lo positivo) y el yin (la tierra, lo femenino, la obscuridad, la noche, lo húmedo, lo negativo) de cuyo Figura 7-1. Los dos elementos cósmicos, el yin y el yang. Figura 7-2. Capítulo 31 del Tao-Te King, obra de Lao Tsé. equilibrio (dialéctico) dependen el curso cíclico constante y la permanencia del Universo (cosmos) (Figura 7-1). Esta cosmovisión surgida en su inicio, en el siglo VI a. E. (dinastía Z,hou) como una tesis filosófica creada por Lao-Tsé (Viejo Maestro), llegó por la amplia difusión de las ideas contenidas en el Tao-Te Ching (Tao-Te King o Dao-De Jing) a convertirse en una religión, concepto opuesto a las enseñanzas originales de Lao-Tsé y su discípulo Zhuang-Zi (Chuang-Tsé) y a ser una 70 SECCIÓN 2 Modelos médicos mágicos, empíricos y teúrgicos de las bases ideológicas fundamentales de la civilización china clásica, así como en épocas posteriores hasta la desaparición de las prerrogativas imperiales en 1927 (Figura 7-2). El par dialéctico yang/yin, cuya armonía es necesaria para la correcta fluidez del chi (energía cósmica) y, por ende, para el mantenimiento de la salud, ha sido representado con el icono denominado Taijitu, que simboliza la unidad holística absoluta formada por los elementos contrapuestos y complementarios, que en sus siluetas curvas representan la continua mutación del Tao y el flujo de la energía (Chi). Concurrente con la imposición del esclavismo sobre el sistema clánico-feudal, durante la dinastía Qin (Chin), apareció una filosofía materialista pragmática llamada legista, preconizada por Sun-Tseu y Han-Fei, doctrina oficial hasta su desaparición bajo la dinastía Han cuando fue sustituida por una readopción del taoísmo, convertido ya en religión y acompañado de las 7 1 CAPÍTULO 7 Medicina china • Figura 7-3. Templo de Confucio en Qufu, provincia de Shandong, China. doctrinas rivales y complementarias: el confucianismo y el budismo, las tres de filiación idealista, en la misma época en que el esclavismo fue reemplazado por la reaparición de un modo feudal que permaneció hasta la desaparición de la monarquía imperial en el primer cuarto del siglo XX, con la preservación de las tres corrientes insertas en la heterogénea mezcla que conformaron con la antigua religión china (Diosa del Cielo y culto a los antepasados), que constituye el ideario esencial de la idiosincracia china en los últimos 1500 años, dado que China, a semejanza de las civilizaciones indostánica e islámica no creó per se las revoluciones modernas: mercantilista y científica, cuyos contenidos y efectos, China recibió derivados de su contacto con Occidente (Figura 7-3). Hacia los siglos cuarto y tercero a. Tseu-Yen (Zou Yan) introdujo en la cultura china la idea de elementos materiales; es probable que proveniente de sus contactos con la civilización indostánica (comercio de la seda y misioneros budistas), donde ya existían, resultado, 7 2 SECCIÓN 2 Modelos médicos mágicos, em teúrgicos a su vez, de la presencia helenística en el Indostán en el siglo IV a. E., elementos que en China (por adecuación y aculturación a las tradiciones chinas que consideran el cinco mágico) serán cinco: agua, fuego, tierra, madera y metal (más tarde, en la época clásica se habló solo de cuatro: agua, fuego, viento y tierra, más acorde con el sistema original), conceptos que dieron lugar al materialismo organísmico (Needham, J.) del taoísmo secularizado, y con él al desarro110 del saber "anatomo-fisiológico" de la medicina tradicional china, conocimiento que se halló presidido por el número cinco: cinco elementos, cinco órganos principales (corazón, pulmón, riñón, hígado y bazo), cinco órganos secundarios (intestino delgado, intestino grueso, uréter, vesícula biliar y estómago) relacionados con los cinco planetas (conocidos en la antigüedad), cinco estaciones, cinco colores, cincoflores, cinco sonidos y cinco sabores, relaciones que pueden ser de amistad (afinidad) o enemistad (disparidad) (Figura 7-4) Si no la más añeja, sí la más conocida fuente para el conocimiento de la medicina china antigua es el Nei-king (Huang Di Nei-jing o Canon Interno de Medicina del Emperador Amari110), obra compuesta por dos textos diversos, pero similares, el Su Wen (Cuestiones simples) y el Ling Shu (Bases espirituales) y un compendio (Dificultades), el Nan-jing (atribuido en forma legendaria a Bian Que, siglos IV-V a. E), fueron escritos hacia el siglo I a. E., redactados en forma de diálogo sobre cuestiones Figura 7-4. Diagrama de la teoría de los cinco elementos de la cosmovisión china. médicas y Daoísmo entre el emperador Huang Di y otro personaje Guang Cheng, libro cuyo original se perdió en el periodo Han, pero ha sido posible recomponerlo, de hecho, gracias a las numerosas referencias y citas en escritos posteriores. En el Neijing se encuentra la primera mención de la acupuntura. En el Nei-king se dice: El corazón es el rey, los pulmones sus ministros, el hígado el general, y el procurador la vejiga (el riñón), mientras que el bazo es un mayordomo a 7 3 cuyo cuidado están los cinco sentidos. Finalmente, las tres cavidades ardientes: tórax, abdomen y pe vis se encargan de eliminar las escorias. También se encuentra en el Nei-king: "Toda la sangre del cuerpo humano es regulada por el corazón y circula sin interrupción por el organismo," afirmación, es probable, más relacionada con la concepción de las tres almas (huen) que con un conocimiento anatómico real. Las tres huen (Masperó, G. 1946) eran: la huen racional que reside en la cabeza, la huen pasional que reside en el pecho (corazón) y la huen material que reside en el vientre (hígado); de ellas, las dos primeras pueden quedar fijas al morir el individuo, en el sepulcro, pero la tercera huye por el espacio en busca de otro cuerpo y debe ser aplacada con cultos especiales para que no cause problemas. En realidad, los conocimientos anatómicos tradicionales reales en China eran escasos y limitados por la interdicción, por motivos religiosos de la disección de cadáveres. Así, aunque tenían conocimiento de los hemisferios cerebrales y de las meninges (de hecho, situaban el pensamiento en el cerebro), tal conocimiento era por inferencia de lo observado en animales no humanos. Solo hasta la época clásica, Yang Kiai (ca. 1068- CAPÍTULO 7 Medicina china 1140) escribió un texto de anatomía aún con elementos fantásticos como el triple calentador, cuya vigencia duró siete siglos hasta que Wang-Tsing-jen (1768-1831), ya bajo influencia occidental (en especial de los jesuitas que gozaban del favor imperial en la corte Ching, a cambio de los conocimientos que llevaban consigo), elaboró un nuevo tratado anatómico más completo y, sobre todo, más verídico. CONCEPCIÓN DE LA ENFERMEDAD Así, establecido que el humano está compuesto por los dos elementos cósmicos, el yang y el yin, que circulan de continuo por el cuerpo a través de los canales (Jingluo), y de cuyo correcto flujo en equilibrio armónico depende el bienestar (salud) del individuo, es comprensible que la enfermedad era concebida como un desequilibrio de ambos elementos cósmicos y, en consecuencia, de los cinco elementos esenciales (materiales) y el desorden resultante en la salud del sujeto (enfermo). De tal manera, los síntomas (enfermedades) eran clasificados como síntomas yang y síntomas yin, según el elemento del que su exceso o su escasez fuera causa del padecimiento. 7 4 SECCIÓN 2 Modelos médicos mágicos, em teúrgicos Pero también se consideraba como posible origen de las afecciones las causas mágicas, religiosas o naturales, como la acción de algún hechicero (brujerías), los daños causados por seres malignos (demonios), factores astrológicos, los cambios climáticos (enfriamientos), las alteraciones en la dieta o en las relaciones afectivas y venenos, es decir: magia, empirismo y teúrgia. En resumen, en respuesta a la primera pregunta (concepción de la enfermedad), podemos considerar que la medicina china antigua no rebasó los límites epistemológicos de una medicina mágicoempírico-teúrgica. En la antigüedad, los médicos chinos describieron y caracterizaron diversas enfermedades como el sarampión, la viruela, la tisis (tuberculosis pulmonar), el beriberi, la hepatitis epidémica, la peste bubónica, la linfangitis aguda, la rabia, el muermo, el escorbuto, la lepra, la diabetes, el tétanos y las parasitosis, tanto cutáneas como intestinales (estas últimas sufridas por toda la población sin distinción de clases, como lo probó la momia de Lady Dai —Xin Zhui Marquesa de Dai—, quien presentaba, además del infarto de miocardio que causó su muerte y una luxación congénita de cadera no corregida, un verdadero muestrario de parasitosis vermiculares en su intestino). Una posible deducción al conocer su caso es la duda sobre la eficiencia real de los médicos de la corte imperial de los Han Occidentales (siglo II a. E.). LA TERAPÉUTICA La orientación de la terapéutica en general respecto a la segunda pregunta (cómo cura el sanador la enfermedad), era congruente con el sentido general de la doctrina (religión) taoísta (daoísmo), y sus capítulos más importantes fueron: 7 5 CAPÍTULO 7 Medicina china • Figura 7-5. Instrumentos quirúrgicos chinos. Colección Wellcome. La farmacoterapia, que incluía productos vegetales (herbolaria) como el opio obtenido de la adormidera o amapola, el ruibarbo, la raíz de granado, algunos cactos, la efedra, santonina (vermífugo hoy en desuso por su toxicidad) derivada de la artemisa, la misma planta de donde derivó el antipalúdico artemisinina ya mencionado, la rauwolfia (de origen hindú); diversos productos fúngicos; productos animales como hipocampo (caballito de mar), salamandra (de evidente relación mágica, era considerado espíritu del fuego), veneno de abejas, cuerno de rinoceronte (afrodisiaco); productos minerales como el sulfato de sodio, el hierro, el arsénico (obtenido del oropimente y el rejalgar) y el mercurio (obtenido del cinabrio). La Cirugía tuvo como técnica un desarrollo escaso, a Hua T'o (c. 139208 d. E.), el cirujano de más fama en la historia médica china, se le atribuyen la introducción de métodos anestésicos (posible con acupuntura), suturas con hilo de seda (posible) e intervenciones quirúrgicas con incisiones abdominales, hecho muy dudoso, ya que la némesis de la infección señoreaba sobre la cirugía igual en China que en el resto del mundo, al carecer todos en esa época de higiene, antisépticos y no digamos ya de antibióticos o quimioterápicos. En el siglo XI d. E. se publicaron algunos textos de cirugía sin mayor relevancia. La cirugía moderna (occidental) fue introducida en China en el siglo XIX (Figura 7-5). La medicina preventiva fue una realidad con la aplicación de la variolización (aplicación de polvo de costras secas de viruelas en las mucosas nasal o bucal, con el fin de producir un ataque benigno de la enfermedad, que causa inmunidad permanente a esta en el 7 6 SECCIÓN 2 Modelos médicos mágicos, em sujeto variolizado), práctica introducida desde India en forma similar a los conceptos estequiológicos anotados antes (Figura 7-6). La acupuntura (inserción en la piel de agujas metálicas en determinados sitios del cuerpo para tratar diversos padecimientos) y su complemento, la moxa, supuesta cauterización en el sitio de la punción con un manojo de hojas de artemisa al que se le prende fuego (la palabra proviene de mogusa: "ardiente"), es probable que sean los medios terapéuticos de la medicina china más conocidos y populares en teúrgicos Figura 7-6. Proceso chino de variolización. Colección Wellcome. Occidente, por la misma sencillez del método y la facilidad de reproducir los instrumentos y componentes necesarios para su uso. El origen mítico de la técnica se remonta a más de 3000 años y aún antes, según algunos supuestos testimonios (agujas de piedra) que lo trasladarían a la prehistoria, pero lo cierto es que las primeras evidencias históricas escritas (Nei-jing) aparecieron hace unos 2000 años, con agujas de bronce y después de hierro, plata y oro. El primer modelo humano (una estatuilla de bronce) para localización de los puntos se remonta al siglo XI d. E. (c. 1050) y en la misma China ha presentado altibajos en cuanto a su desarrollo y utilización. En Occidente, la acupuntura es conocida en forma fragmentaria desde los primeros contactos sinoeuropeos (siglo XVI), pero fueron los jesuitas quienes llevaron su conocimiento completo y empleo, en especial, a Francia (siglo XVII) (Figura 7-7). Su fundamento teórico es, por completo, taoísta y se basa en el supuesto desplazamiento de la energía cósmica (chi o quo por todo el cuerpo a través 7 7 de una red de canales (chin), también, supuestamente, localizables en el exterior del cuerpo por identificación en la piel de meridianos; asimismo, supuestos, en número de 12, relacionados cada uno de ellos con uno de los • Figura 7-7. Los puntos de aplicación en la acupuntura. Colección Wellcome. órganos principales; para precisar el punto de inserción de las agujas (meollo del tratamiento) se usan unidades de medida empíricas (un tsun = ancho del pulgar), y la profundidad de la CAPÍTULO 7 Medicina china introducción la decide el acupuntor. La acupuntura carece de base científica alguna (anatómica o fisiológica), y aun sus efectos positivos en su aplicación como analgésico o anestésico se encuentran sujetos a controversia, pese a la introducción en sus técnicas de medios modernos como la electrónica o el láser. Medios auxiliares o complementarios de carácter preventivo o terapéutico como la balneoterapia recomendada ya por el mismo Hua T'o, la masoterapia (reiki) y gimnasias profilácticas (Qi Gong, Tai Chi). Medios de carácter mágico como amuletos, talismanes (objetos apotropaicos), ceremonias religiosas rituales para ahuyentar a los demonios morbíficos, encantamientos de magia blanca para anular los efectos de los hechizos nigrománticos de que pudiera ser víctima el paciente. Los mismos emperadores recurrían a medios mágico-teúrgicos en busca de curación. Sobre la tercera pregunta (quién es el sanador), en China antigua se distinguieron cuatro clases de sanadores sin que fuera posible por eso identificar un estamento médico definido, ya que cualquiera, el mismo Emperador, podía dedicarse a los estudios médicos. Los cuatro grupos eran: Médicos esfimólogos 7 8 SECCIÓN 2 Modelos médicos mágicos, em teúrgicos Acupuntores Masajistas Maestros encantamientos en Los primeros estudiaban en centros especiales y sus conocimientos eran validados por la burocracia imperial por medio de exámenes que aplicaban los miembros del Gran Servicio Médico (Tai-yi-chu). Para elaborar el diagnóstico (y el pronóstico), los médicos chinos antiguos usaban sus cinco sentidos y practicaban una acuciosa observación, realizaban una minuciosa anamnesis y, a continuación, ejecutaban un meticuloso examen del pulso radial (esfigmología), identificando las características del pulso del paciente y aun comparándolo con el propio, y llegaron a identificar 200 "pulsos" distintos asociados a diversas afecciones, pero también usaron métodos adivinatorios como la numeromancia, la geomancia (Feng-shui), la astrología y aún empleaban procedimientos "mixtos", como la fisiognomía (examen del semblante y el aspecto físico). Algo curioso respecto a la práctica del examen de pacientes mujeres fue el uso en las épocas Mingy Quing de figurillas con forma de mujer desnuda, hechas con marfil, gemas o piedra jabón, para que la paciente señalara en la estatuilla la localización de sus molestias, sin necesidad de que el médico la viera desnuda o la tocara. La ética médica, por lo menos de los médicos esfigmólogos, estaba basada en la moral y la ética confucianas, que en esta cuestión era el sistema "oficial" de la sociedad imperial clásica; caso similar al de India, en el que la medicina ayurvédica tiene bases epistemológicas védicas (hinduistas), pero su ética se basa, en su mayor parte, en la moral y ética budistas. La cuarta pregunta (quién es el paciente) se resuelve al considerar que, de acuerdo con el pensamiento taoísta (daoísmo), el enfermo podía serlo por causas naturales o mágicas, pero la enfermedad en sí no era considerada una sanción divina a los pecados humanos, por lo que el paciente no era un marginado social. En la primera época destaca el médico legendario Pien Ts'io, así como los textos más antiguos mencionados Tso-chuan, al igual míticos. De la segunda época se distinguen los tres grandes maestros: Chuen-yu Yi, Chang Chong-king, (esfigmólogos) y Hua T'o (cirujano), y los textos clásicos: el multimencionado Nei-king, el Yi-king (clásicos de la medicina), el King-fang (recetario), el Fang-chong (tratado de "alcoba" o sexología, de orientación budista tántrica, de origen tibetano), el Chiensien (compendio de • recetas daoístas para obtener la inmortalidad, asimismo, con influencia tántrica). Durante la época clásica es digno de mención el monje Suen Sseu-miao, 7 9 médico y filósofo, autor de T'ien-kingfang (Mil recetas valiosas), Fu-lu luen (Tratado de la felicidad), Che-cheng chen-lu (Compendio de higiene), Chen-chong su-chu huei (libro sobre cuestiones de "alcoba"), Yin-hai Ring-wei (conocimiento exhaustivo del Mar de Plata), tratado de oftalmología aún reeditado, en 1956, en plena dictadura maoísta, y un tratado de teología, el San-kiao luen (Tratado de las tres religiones); también fue notable Tsong Ts'eu, quien redactó el primer texto de medicina legal, el Si-yuanlun (1257) para la corte de la dinastía Yuan. En la época moderna encontramos a Li Che-hem (15181593), quien redactó el Chen-kieu Ta-ch'eng, la gran enciclopedia de patología de la medicina Ming, obra comparable a la medicina europea de la misma época, en la que describe la sífilis, aparecida en las costas del sur de China en 1505-1506 (después de contactos, directos o indirectos, con navegantes europeos). En 1739, ya en época manchú (Ching), se publicó el Espejo de oro de la medicina, enciclopedia médica con evidente influencia de las ideas y conocimientos médicos occidentales, tendencia propiciada por la dinastía extranjera manchú para combatir el nacionalismo chino han y el legitimismo Ming, y con ese propósito, además, pretendieron abolir el ejercicio de la medicina tradicional china, incluida CAPÍTULO 7 Medicina china la acupuntura, pero su existencia en China contemporánea demuestra lo fallido del intento. CONCLUSIÓN Para terminar, hay que decir que la medicina china antigua, pese a ser la más reciente de las medicinas arcaicas asiáticas y africana, es la más independiente en su concepción de la enfermedad y su terapéutica, quizá debido a la especial cosmovisión (asimismo, original y diversa) sobre el relativo aislamiento geográfico y sociopolítico del imperio chino e, incluso, de la autonomía ideológica mostrada por la etnia Han (por ejemplo, el sistema de escritura ideográfica), factores que, en conjunto, originaron el desarrollo de esa medicina, capaz de resistir las presiones de los procesos de aculturación hasta fechas recientes. del libro MEDICINA HEBREA PREHELENÍSTICA María Elena Ramírez de Lara INTRODUCCIÓN El pueblo de Israel, conformado por los hebreos (judíos), es una etnia semítica de probable origen mesopotámico, de costumbres nómadas en sus primeros tiempos (segundo milenio a. E.) que, tras múltiples migraciones, adoptó el sedentarismo y desarrolló su civilización (finales del segundo milenio y primer milenio a. E.) en el territorio denominado Palestina (tierra de filisteos) o Canaán, entre Siria, el Sinaí y el Mediterráneo, que dominó tras arduas luchas con sus antiguos ocupantes, guiados por un mito milenarista: ser el pueblo elegido por el Eterno para hacerlo depositario de la Ley y establecer una alianza personal con ellos. En el presente texto se revisa la medicina practicada por el pueblo hebreo, desde la antigüedad hasta antes de la conquista de Alejandro; es decir, se presentan las prácticas relacionadas con la salud, que tuvo desde su salida de Caldea hacia Canaán, durante su esclavitud en Egipto, cuando fue dispersado por gobernantes asirio-babilonios, hasta la época del dominio persa en el siglo VI a. E., cuando algunas tribus hebreas lograron reorganizarse, establecer un consejo (Sanedrín) y, sobre todo, dirigidas por Ezra ha-Sofer (Esdras el Escriba), recopilar y revisar sus textos antiguos, así como su tradición oral, para formar su libro sagrado, la Torá (el Pentateuco de la traducción Septuaginta), así como el resto del Tanaj y, más tarde, el Talmud (la Mishná y los Guemará) (Figura 8-1). SOCIEDAD, ECONOMjA Y ORGANIZACIÓN POLITICA El modo de producción hegemónico del pueblo judío antiguo fue clánico-feudal, debido, es probable, a los fuertes lazos de Figura 8-1. Fragmento antiguo del Talmud descubierto en El Cairo, Egipto a principios del siglo XX. tipo tribal en sus inicios; en ningún momento de su historia se identifican rasgos de tipo despótico-tributario o esclavista. La sociedad fue clasista, pese al supuesto de ser todos hijos del Altísimo, y su organización política pasó por diversas formas: kohanim o sacerdotes (Aharón), shofét o jueces (Moshé), mélej o reyes (David), Sanhedrín o Consejo (Figura 8-2). Los israelitas perdieron la calidad de Estado por dos milenios, a partir de la diáspora (dispersión), pero conservaron su carácter de nación a pesar de todas sus vicisitudes, con las consecuentes adaptaciones y asimilaciones a las diversas culturas en las que se alojaron. La historia antigua hebrea termina en el año 70 d. E. (expulsión de los judíos de Jerusalén por parte de Roma); a partir de esa fecha y, en especial, al desaparecer la Antigüedad Clásica mediterránea, la historia judía se fundió con las de las mencionadas culturas, desde Asia Central e India hasta la península ibérica, el norte de África, y en su momento América, hasta el siglo XX d. E., en que han fundado el Estado de Israel moderno. IDEOLOGíA Además de las migraciones aludidas, otra de las características fundamentales de este pueblo es su religión monoteísta, si no la primera en la historia, sí quizá la más importante para el mundo actual, por ser la fuente de las dos tradiciones monoteístas con mayor número de feligreses: la judeocristiana y la islámica. Gran parte de su pasado y su identidad étnica están marcados por su relación con Hashem (literalmente "El Nombre; ya que interpretaciones ortodoxas, las indicaciones son para limpiar la impureza espiritual, no la física, como los 40 u 80 días de separación de la recién parida (origen de la "cuarentena"). Como creador de todo lo que existe, Hashem castiga con la enfermedad y solo Él cura, por lo que la función del médico es la de ser un instrumento o ayudante de la divinidad. También había otros personajes relacionados con la atención de la salud, los libros de Génesis y Éxodo mencionan la existencia de boticarios y parteras; de todos estos personajes no se describe cómo era su formación. Más de la tercera parte de sus misvoto mandamientos (613) son reglas higiénicas, algunas eran impuestas al pueblo en forma de ceremonias religiosas y los kohen (sacerdotes) vigilaban su cumplimiento, pero hay que Figura 8-2. Kohanim (sacerdotes hebreos). entender que la limpieza material se entendía como obligatoria para todo miembro del pueblo elegido, por el simple hecho de serlo, en tanto que la limpieza espiritual (pureza) era obligatoria para poder participar en la oración o la bendición, es decir, en presencia de Hashem. El concepto de contagio les era ajeno, pero algunas reglas racionales vedaban la convivencia con algunos enfermos. En los libros de Levítico, Deuteronomio y Números se refieren algunas como la prohibición de beber sangre, la inspección de la carne para alimento, el aislamiento de enfermos, las cuarentenas, la limpieza profunda de casas, vestimentas y objetos, así como abluciones (lavatorios), baños, 70 cuidado de la piel y la SECCIÓN 2 • Modelos médicos mágicos, empíricos y disposición teúrgicos de los excrementos. Asimismo, se ocupaban de regular la vida Figura 8-3. Ejemplar de la Torá. sexual de las personas al prohibir las relaciones con una entre los hebreos está prohibido pronunciar el nombre de la mujer menstruante, a la que se consideraba impura. Los divinidad), el cual es considerado el creador de todo, alimentos fueron clasificados en puros e impuros, y se sinónimo de verdad y justicia, regidor del universo, que dicta prohibió comer carne de los segundos, entre los que estaban: leyes cuya obediencia contribuye a la unidad del pueblo el came110, la liebre y el cerdo. Como quedó manifiesto en elegido. En la Torá, en especial en los libros de Levítico, los libros de Éxodo y Josué, desde tiempos antiguos Números y Deuteronomio, quedaron asentados estos practicaron la circuncisión, lo que algunos autores mandamientos de carácter tanto religioso como civil (Figura consideran también una medida higiénica, pero más bien, el 8-3). tenerla era un recordatorio del pacto con Hashem como Los libros que componen el Tanaj (libro sagrado "pueblo elegido" y una señal de diferenciación étnica completo de los hebreos, que comprende la Torá) son la (Figura 8-4). fuente principal para conocer los saberes y las prácticas Entre las enfermedades mencionadas en el Tanaj están médicas del pueblo hebreo en la antigüedad. Al no contar las que hoy en día se identifican con el acné, lumbalgia, con texto médico antiguo alguno, ya que el paradigma disentería, hernia, gonorrea (Vayicrá/Levítico 15:1-18), teúrgico absoluto del judaísmo condiciona que todo lo tuberculosis, psoriasis, hidropesía, epilepsia, osteomielitis, referente al universo y al humano en particular, está incluido sarna (Shemot/ Éxodo 9:10), diversas parálisis, en el Tanaj y el Talmud, los estudiosos han interpretado el enfermedades mentales y malformaciones congénitas, así lenguaje y los contenidos del Tanaj para, por inferencia, como algunas patologías de los ojos como la ceguera, aproximarse a los conocimientos reales que tenían sobre la blefaritis ciliar (Bereshit/Génesis) o la oftalmía gonorreica enfermedad y la terapéutica, y los nichos sociales del (Levítico). Asimismo, hay palabras para designar: sanador y el enfermo. Así, en esos libros se encuentran los preceptos higiénicos que se han considerado la principal contribución de la medicina hebrea, pese a que esto sea, aún hoy, motivo de discusión, ya que, según algunas diezmaba al pueblo (¿viruela?), y solo desaparecía por intercesión de los kohen (en algún caso el mismo Moshé), y se habla de la sexta plaga de Egipto (úlceras pustulosas), castigo impuesto por Hashem al pueblo enemigo. Dado que la salud solo podía recibirse de Hashem, el fundamento de la "terapia" eran oraciones, ofrendas, sacrificios y Figura 8-4. La circuncisión de Cristo. Miniatura en la Galería Huntington, San Marino, California, EU. CAPÍTULO 8 prehelenística • Medicina inflamación (daléquet), leucoderma, vitiligo (bahéret), neuritis (hsévet), escisión (harás), aplastamiento (ma'uj), herida contusa (rasás), leproso (sarúaO y excoriación (sarévet), entre otras. Por otro lado, diferentes problemas de la piel se nombraron usando el prefijo "zara'at" (Shemot 4:6), y aunque mucho tiempo se consideró que solo se trataba de la lepra, la descripción bíblica de la zaraât no concuerda con la enfermedad de Hansen. La interpretación ortodoxa del término es que era una especie de "marca" visible en los que habían cometido una "falta" (no se requería un "pecado"), por lo cual quienes la exhibían eran excluidos (mutsâ) de la comunidad por el kohen durante un tiempo al ser impuros", y readmitidos si desaparecía al ser considerados de nuevo "puros"; por otra parte, de acuerdo con algunos estudiosos, debió ser lo que hoy se conoce como psoriasis. En el libro Números y en el segundo libro de Reyes se refieren epidemias (maguefá), el primer libro de Samuel da cuenta de una peste bubónica. Una gran epidemia de disentería ocurrió alrededor del siglo VIII a. la cual cobró la vida de miles de guerreros. En repetidas ocasiones es mencionado un "fuego de Dios" que aparecía como castigo a la desobediencia o infidelidad de los judíos, el cual hebrea sin noción fisiológica alguna. Reconocían algunos órganos internos como faringe (loa) y el riñón (quiliâ); son citados numerosos términos que refieren huesos específicos, por ejemplo, la parte superior de la columna vertebral (mafreket), de la cual se sabe que su fractura provoca la muerte, la parte baja (azeh), la superior de la pelvis (kesalim), la rodilla (berekh) y el maléolo (karsol); mientras que el nombre común guidim se usa para tendones, nervios, ligamentos y, algunas veces, vasos sanguíneos. En el libro apócrifo de los jubileos se dice que Noé compuso un libro de medicina, que transmitió a su primogénito Sem. Dichos conocimientos llegaron a Abraham y a Moisés, quienes los obtuvieron por transmisión oral y les agregaron parte de las tradiciones egipcias; así se mantuvo la tradición por vía oral hasta llegar a Salomón (Figura 8-5). En los siglos siguientes, la medicina hebrea fue enriquecida por la aculturación introducida por el contacto con la cultura helenística llevada a Oriente por los macedonios; además, con motivo de la diáspora, se hicieron múltiples revisiones de los libros sagrados y hubo importantes transformaciones que modificaron las prácticas médicas de los israelitas. Figura 8-5. Moisés y los diez mandamientos. Obra de Philippe de Champaigne. penitencias; sin embargo, también emplearon la dieta y algunos remedios, como aceites, bálsamos (bálsamo de Galaad analgésico) y vendajes. Algunos de ellos tenían componentes como tragacanto, incienso, mirra, opio, ajenjo, canela, casia y mandrágora, entre otros. Todo esto 72 ECLESIÁSTICO 38 1-15 38 El médico y la enfermedad. 1. Honra [paga] al médico por los servicios que presta, que también a él lo creó el Señor. 2. Del Altísimo viene la curación, del rey se reciben las dádivas. 3. La ciencia del médico le hace caminar con la cabeza alta, y es SECCIÓN 2 • Modelos médicos mágicos, empíricos y teúrgicos administrado y acompañado con plegarias; en el libro de Ezequiel se describe una fractura y su tratamiento completo. Entre los mizvot hubo algunos que prescribían la asistencia a los discapacitados (ciegos y sordos). En los libros de Levítico y Deuteronomio se prohíbe acudir a encantadores o adivinos en busca de salud, pues quien lo hiciera sería castigado; de hecho, los adivinos son equiparados a los brujos. Sin embargo, en época antigua los sacerdotes utilizaban los urim y tummim (guijarros con propiedades mágicas) para conocer la voluntad de la deidad. El estudio del lenguaje también ha permitido el rescate de algunos de sus conocimientos anatómicos, ya que en los textos bíblicos hay datos precisos, pero también metáforas y expresiones relacionadas con ese saber. Consideraron al corazón (lev) como la sede de las emociones, la memoria y los pensamientos; la sangre, en sentido metafórico, era estimada como morada de la vida, admirado por los poderosos. 4. El Señor ha creado medicinas en la tierra, y el hombre prudente no las desprecia. 5. Acaso no endulzó el agua con un leño, para que se conociera su poder. 6. Él es quien da a los hombres la ciencia, para que lo glorifiquen por sus maravillas. 7. Con las medicinas el médico cura y elimina el sufrimiento, con ellas el farmacéutico prepara sus mezclas. 8. Y así nunca se acaban sus obras, y de él procede la paz sobre toda la tierra. 9. Hijo, en tu enfermedad no te desanimes, sino ruega al Señor, que él te curará. IO. Aparta tus faltas, corrige tus acciones, y purifica tu corazón de todo pecado. 11. Ofrece incienso, un memorial (comets) de flor de harina y ofrendas generosas según tus medios. 12. Luego recurre al médico, pues el Señor también lo ha creado, que no se aparte de tu lado, pues lo necesitas. 13. Hay momentos en que la solución está en sus manos, 14. También ellos rezan al Señor, para que les conceda poder aliviar el dolor, curar la enfermedad y salvar tu vida. 15. El que peca contra su Hacedor ique caiga en manos del médico El judaísmo no permaneció inalterado con el paso del tiempo; por los mismos cambios internos de la cultura israelita y por las influencias externas adoptadas en las aculturaciones propias de un pueblo ubicado en la línea de choque de los grandes imperios de la época, la visión de los exégetas redactores de los midrashim (comentarios) se adaptó a su época. Un texto anterior fue escrito en el siglo II d. E. (en la forma hagadá) por Ben Sirá, un escriba judío helenizado, es probable que en Alejandría bajo la égida de los Tolomeos, lo que explica los rasgos racionalistas en cuanto a la conveniencia de hacer caso de los médicos; sin embargo, el sustrato teúrgico es evidente. LA ENFERMEDAD En resumen, en respuesta a la primera pregunta que plantea Pedro Laín Entralgo, ¿qué es la enfermedad y cuáles sus causas?, la medicina hebrea antigua fue un modelo de medicina teúrgica; la enfermedad tiene un origen divino, es casi sinónimo de pecado; Hashem da y quita la enfermedad, ya sea como castigo o como prueba al creyente o al gentil (Job y Jesús mismo lo atestiguan). Aunque se reconocía la existencia de brujos y nigromantes (condenados por sus prácticas a muerte por lapidación) y espíritus malignos, todos ellos se encontraban sujetos a la voluntad del Creador. Esta concepción de la enfermedad se corresponde, por completo, con una formación socioeconómica clánicafeudal, predominante en la antigua sociedad hebrea. LA TERAPÉUTICA La orientación general de la terapéutica era, asimismo, religiosa. Si el Altísimo es quien enferma, es Él el que cura; por tanto, además de los remedios de origen empírico, el alivio, la curación y la vida misma dependen de la voluntad del Hacedor, lo que da respuesta a la segunda pregunta que plantea Laín Entralgo, ¿cómo cura el sanador la enfermedad? CONDICIÓN SOCIOECONÓMICA DEL MEDICO Respecto a la tercera pregunta de Laín Entralgo, ¿quién es el sanador?, no es posible esclarecer la situación social del médico, ya que la figura de este no se precisa, sino hasta los escritos deuterocanónicos (Eclesiástico) cuando la cultura hebrea ya se encontraba helenizada, pero queda claro que el que cura es el Altísimo; el médico es nada más un teúrgo. Aun así, es posible afirmar la presencia, en tiempos antiguos, de un sanador (médico) diferenciado del kohén, pese a no ser muy bien considerado (Job 13:4). EL PACIENTE Por último, en cuanto a la situación del enfermo, que corresponde a la cuarta pregunta que hace Laín Entralgo, ¿quién es el paciente?, es obvio que era considerado un pecador, pero no un marginado; su separación era impuesta por ser impuro, pero era posible su reintegración total al desaparecer esa impureza. CONCLUSIÓN La medicina hebrea antigua se puede considerar la medicina teúrgica por antonomasia, por la particular cosmovisión y la profunda religiosidad del pueblo israelí y, la consecuente adopción de un paradigma teúrgico (además, monoteísta), como raíz y sostén de su modelo médico. MEDICINA GRIEGA HIPOCRÁTICA Y DE ALEJANDRÍA mayor desarrollo cultural que en la Grecia continental (Figura 9-1). Andrés Aranda Cruzalta INTRODUCCIÓN La historia de la Grecia clásica es un referente indispensable para comprender el desarrollo del pensamiento empíricoracional, el adelanto que tuvieron distintas áreas del conocimiento, desde las matemáticas hasta la política, pasando por la medicina. Ello es un ejemplo claro del desenvolvimiento de la historia de occidente y su relación con otras civilizaciones. En ese contexto de consolidación de una cultura frente a otras, surgió Io que denominamos medicina hipocrática, cuerpo teórico y conjunto de prácticas al servicio de la aristocracia griega, que terminaría imponiéndose en gran parte de la ecúmene del mundo antiguo como consecuencia de la expansión colonial llevada a cabo por Alejandro Magno. La filosofía natural presocrática y el adiós a los mitos fundacionales de la medicina Entre los siglos VII y V a. C., la influencia cultural que habían incorporado los griegos de las culturas egipcia y mesopotámica, entre otras, aunada a la experiencia propia, empezará a florecer, particularmente, donde la cercanía geográfica produjo un intercambio más intenso, es decir, en las ciudades de las costas de los mares Egeo y Jónico, de ahí que en ciudades como Mileto, Agrigento y Crotona, se observe un Figura 9-1. Acrópolis en Atenas. Lo que, en la actualidad, sabemos de los filósofos presocráticos y de la medicina de dicho periodo, se lo debemos a la minuciosa labor de los filólogos especializados en los escasos fragmentos de textos que han llegado hasta nuestros días, y a su trabajo doxográfico consistente en recabar e interpretar los puntos de vista que autores posteriores, como Aristóteles, Teofrasto y Galeno dejaron al respecto. Gracias a esta labor, hemos comprendido que las preocupaciones centrales de los filósofos naturalistas de aquella época giraron en torno al conocimiento de la physis o naturaleza, así como al origen y constitución del mundo material, y partiendo de la observación empírica, elaboraron generalizaciones y formularon teorías que las englobaban. Así, por ejemplo, para Tales, Anaximandro y Anaxímenes, todos filósofos de Mileto, las cosas tenían un origen común en un elemento, siendo para el primero el agua, el fuego para el segundo y el aire para el tercero; se sabe que Tales propuso el agua a partir de la observación de que, tanto el semen, como los alimentos, tienen un alto contenido de este elemento; mientras que Anaximandro se basó en la idea de que los animales se originaban a partir de la materia inanimada 78 SECCIÓN 3 Modelo humoralista. Medicina antigua por acción directa del sol que desecaba el agua; por otro lado, Anaxímenes, con base en la observación de ciertos fenómenos de condensación y rarefacción del aire, sostuvo que este era el elemento que podía originar todas las cosas, ya que cuando se condensaba se convertía en agua, y pensó que si el fenómeno continuaba, el agua se transfiguraría en tierra, y de seguir, en piedra; mientras que en sentido contrario, la rarefacción conducía a que el hielo se transformara en agua y, luego, esta última se mudaría en aire o vapor de agua (Figura 9-2). Otro pensador muy influyente en la medicina fue Pitágoras; varios conceptos de su sistema matemático formaron parte de las ideas médicas, por ejemplo, a él se le deben las nociones del justo medio y de metron, mediante las cuales se planteaba la medida equilibrada de las cosas. Estas ideas ejercieron fuerte influencia en Alcmeón de Crotona, quien escribió el libro de medicina más antiguo hoy conocido: Physikos logos, redactado en el Figura 9-2. Alegoría de la "virtud; detalle de la siglo VI a. C. En los fragmentos que se Biblioteca de Celso, Éfeso, Turquía. conservan de esta obra se pueden reconocer ciertos estudios de carácter anatómico, donde, entre otras cosas, resalta de Pitágoras, sino la incorporación de la importancia que Alcmeón, y después diversos términos provenientes de las distintas escuelas médicas griegas, le disciplinas jurídica y política de la época; dieron al cerebro como órgano depositario estos conceptos le permiten al autor definir de las funciones mentales. En estos la salud en términos del equilibrio, o fragmentos también se desarrollan las isonomía, de las cualidades opuestas nociones sobre la salud y la enfermedad, en constituyentes del organismo; mientras que ellas se percibe no solo la influencia la enfermedad, de acuerdo con dicho autor, • sobrevendría por el predominio de una de estas cualidades sobre las otras, este predominio es designado con el término griego monarchia. En la transición entre los siglos VI y V a. C., el pensamiento filosófico recibe la influencia de Heráclito y de Parménides. El primero sostenía que lo único constante en la naturaleza era el cambio, cuyo equilibrio se mantenía por la tensión de los opuestos, y tenía como principio de todas las cosas el fuego, elemento que las consume y al hacerlas arder, estas se transforman también en fuego. El segundo, por su parte, iniciaría la tradición ontológica al sostener que el ser no puede provenir del no ser. Frente a este último argumento, Empédocles de Agrigento optará por una postura más moderada, sosteniendo que en el principio, o arkhé, de todas las cosas había cuatro elementos: el agua, el aire, la tierra y el fuego, los que se unían de acuerdo con ciertas leyes de atracciónrepulsión que se ejercen sobre sus cualidades, siendo estas últimas también cuatro, a saber: frío, caliente, húmedo y seco. De tal forma que a cada elemento le corresponderían dos cualidades, por lo que el agua sería húmeda y fría, el aire caliente y húmedo, la tierra fría y seca y, por último, el fuego caliente y seco (Figura 93). Figura 9-3. Ánfora griega. Desde Alcmeón de Crotona las observaciones médicas van recogiendo evidencia de que en el cuerpo humano los elementos se presentaban bajo la forma de humores o kymos, así, la flegma correspondería al agua, siendo como esta, húmeda y fría; el haema o sangre, caliente y húmeda; la bilis, negra, fría y seca; y la bilis amarilla, caliente y seca. Las diversas escuelas médicas incorporaron de distinta manera estas correspondencias, por ejemplo, algunas aceptaban solo tres humores, otras dos y otras los cuatro que se han mencionado, siendo esta última versión la que prevaleció en la historia a partir de que la tradición fijara los escritos de Pólipo al respecto. Estas escuelas médicas no eran instituciones docentes, sino grupos de médicos que aceptaban a ciertos alumnos para que fueran formados en el arte médico, resultando decisivas para dotar a la medicina de un carácter empíricoracional, pues aunque la medicina teúrgica y los templos en los que se ejercía aún se mantuvieron, la medicina, al poder ser enseñada de manera artesanal, adquirió su condición de tekné, término que los latinos traducirían después como ars, pero que en su acepción griega implicaba un saber hacer, sabiendo los porqués de eso que se hace. Además, estas escuelas permitieron, salvo en ciertas tradiciones muy apegadas al pensamiento pitagórico, una actitud crítica frente a las teorías establecidas, lo que a su vez posibilitó que se fueran enriqueciendo con nuevas observaciones y que se mantuvieran en constante revisión teórica. Esta condición las apartó de la posibilidad de fundar un canon absoluto y las acercó a un desarrollo empírico racional en el que el pensamiento occidental ha visto el origen de su propio acontecer, y es que estas características le permitieron a la medicina griega adquirir su condición de conocimiento o episteme, dejando atrás sus mitos fundacionales que la habían considerado como un don 80 SECCIÓN 3 • Modelo humoralista. Medicina antigua uniformidad estilística, temporal ni conceptual en estos, lo que indica que no son obra de un solo autor, sino que proceden de diversas escuelas, siendo las más Figura 9-4. Caduceo esculpido en mármol, Éfeso, Turquía. Figura 9-5. Hipócrates de Cos (460-377 a. C.) promovió el ejercicio racional de la medicina. Colección Wellcome. divino, o bien, la usurpación del poder a los dioses, según tomemos como referencia el mito de Quirón o el de Prometeo. representativas la de Cnido y la de Cos, las cuales florecieron entre los siglos V y IV a. C. De la gran mayoría de estos textos se desconoce su autor y ninguno fue firmado por Hipócrates; el trabajo conjunto de filólogos e historiadores de la medicina ha permitido catalogarlos por escuelas, y es el contenido conceptual uno de los criterios más importantes, habida cuenta de que la manera en que las escuelas de Cnido y Cos se aproximaron al estudio de las enfermedades fue muy diferente (Figura 95). A pesar de que ninguno de los textos puede ser atribuido directamente a Hipócrates, sí se han podido establecer algunos datos históricos sobre el médico que nació y perteneció a la tradición de la escuela de la isla de Cos, isla griega hoy cercana a las costas de Turquía; el trabajo doxográfico lo ubica como un personaje reconocido tanto en el diálogo de Protágoras escrito por Platón, como en la Política de Aristóteles. Al parecer, la fama del Hipócrates histórico, reconocimiento bien ganado en su tiempo, se fue extendiendo y con el paso de los siglos se fue mitificando e idealizando como modelo de la profesión médica, lo que a decir de José María López Piñero condujo, "al tópico de Hipócrates y el Corpus hippocraticum Se conoce como Corpus hippocraticum a los 53 libros que componen la colección de escritos médicos griegos que han pervivido hasta nuestros días. Hoy se sabe que está compuesta por textos que sobrevivieron a los incendios de la biblioteca de Alejandría, que se conservaron durante la Edad Media, y que con el advenimiento de la imprenta en el Renacimiento, fueron reunidos y publicados bajo la forma de su edición Princeps (Figura 9-4). Como ocurre con el trabajo de los filósofos presocráticos, el conocimiento del contenido de estos textos se debe al trabajo minucioso, que desde el siglo XIX y hasta nuestros días, han venido realizando los filólogos expertos en letras clásicas, gracias al cual se sabe que no hay 81 CAPÍTULO 9 • Medicina griega hipocrática y de Alejandría «Hipócrates, padre de la medicina», muy difundido entre los médicos de escasa formación histórica." Lo que sí ha permitido la investigación sobre el Corpus hippocraticum es identificar aquellos textos que, con mucha seguridad, provienen de la tradición coica, y que fueron escritos durante el periodo histórico en el que Hipócrates estuvo con vida, los cuales representarían la tradición más cercana a la figura histórica del médico de Cos, y aunque no hay un consenso absoluto al respecto, sí hay coincidencia por parte de los expertos en que a ese tiempo y a esa tradición, pertenecen los libros de Epidemias (particularmente los tratados I y III), Sobre aires, aguas y lugares, El pronóstico, Sobre las fracturas, Aforismos y Sobre la enfermedad sagrada. Es en el libro El pronóstico, donde encontramos una descripción clínica, vigente en la actualidad y conocida en la semiología contemporánea como facies hipocrática. Veamos la traducción al español de su descripción original hecha en griego: En las enfermedades agudas hay que observar atentamente esto: en primer lugar, el rostro del paciente, si es parecido al de las personas sanas, y sobre todo si se parece a sí mismo. Figura 9-6. Asclepio, dios de la medicina en la cultura griega. Esto sería lo mejor, y lo contrario de su aspecto normal lo más peligroso. Puede presentar el aspecto siguiente: nariz afilada, ojos hundidos, sienes deprimidas, orejas frías y contraídas, y los lóbulos de las orejas desviados, la piel de la frente dura, tensa y reseca, y la tez de todo el rostro amarillenta u oscura. Si al comienzo de la enfermedad el rostro está así y todavía no es posible hacer predicciones por los demás síntomas, hay que preguntar si el paciente ha tenido insomnios, o si tenía la tripa muy suelta, o si tiene hambre. En el caso de que la respuesta sea afirmativa a cualquiera de estas cuestiones, se puede considerar menor el peligro. El caso se resuelve en un día y una noche, si el rostro estaba así por esas causas. Si ninguna de ellas se confirma, ni se restablece en el tiempo antes dicho, hay que saber que esto es un indicio mortal. 82 SECCIÓN 3 • Modelo humoralista. Medicina antigua Esta descripción que bien puede pertenecer al propio Hipócrates, o en su defecto a algún médico contemporáneo, resulta ejemplar para mostrar, entre otras cosas, el desarrollo observacional y descriptivo que alcanzó la escuela de Cos, que fue posterior a las de Crotona y Cnido, sobre cuyos escritos volveremos más adelante. Una vez aclarados los pormenores del Corpus hippocraticum, y desmitificado y reintegrado a su carácter histórico el personaje de Hipócrates, veamos lo que fueron las líneas generales de la medicina griega contenida en estos libros, a la que la tradición antes explicada, en un sentido más laxo, le ha dado el calificativo de hipocrática. y numeral, lo que explicaría, por ejemplo, la importancia del número 7 a partir de las correspondencias entre el ciclo lunar y el menstrual, o bien, los ritmos estacionales y los humorales, así como las funciones atribuidas a distintos órganos. 2. Una estequiología o estudio sobre la disposición de los elementos en la economía humana. c. Una genética que explicaría cómo esa naturaleza particular ha llegado a ser lo que es. De la naturaleza a la physis humana Habiendo señalado las diversas derivaciones de los conceptos de eidos, stoikheion, génesis y dynamis, se desarrollarán algunos ejemplos concretos que permitan una comprensión más clara de estos. Entre las obras que componen el Corpus hippocraticum, no existe ninguno plenamente dedicado al tema anatómico, tampoco hay evidencia directa en torno a la realización de autopsias, pero contrariamente a la opinión más difundida, diversos libros de la colección aluden a asuntos anatómicos que muestran que existía una idea de la organización estructural interna del cuerpo humano, aunque es claro también, que dicho conocimiento estructural quedó siempre supeditado a la concepción funcional del organismo. Los estudios sobre el vocabulario anatómico evidencian que había imprecisiones en la terminología anatómica, pues, por ejemplo, con el término vena, los médicos griegos designaban cualquier vaso de la anatomía humana, distinguiendo con precisión solo los de mayor tamaño; de igual forma, el vocablo nervio puede referir, a veces, a los tendones, otras a los ligamentos y, desde luego, a los nervios en su sentido actual. Sin embargo, también hay evidencia, extraída particularmente de los libros Sobre las articulaciones y Sobre la enfermedad sagrada, de que al menos los autores de estos textos conocían ciertos detalles anatómicos que, difícilmente, se consiguen sin la realización de una necropsia. A continuación, se muestra un ejemplo de descripción anatómica contenida en el libro Sobre la enfermedad sagrada. Anteriormente hemos visto que los filósofos presocráticos, entre ellos algunos médicos, fueron elaborando, paulatinamente, una teoría sobre la physis o naturaleza; de hecho, en sus comienzos los griegos no distinguían, como se hace hoy, entre filósofos naturalistas y médicos que estudiaban la physis, ambos quedaban enmarcados bajo la denominación del physiologoi, aunque se mantuvo el término asclepiades para hacer referencia a los médicos que seguían el culto en los templos de Asclepio. Sin embargo, a partir de que Parménides iniciara la tradición ontológica en filosofía, los médicos o iatros, continuaron su propio desarrollo del conocimiento de la physis, basada en la observación empírico-racional de los fenómenos naturales, tratando así de alejar de su práctica las interpretaciones especulativas de los filósofos; esta tensión entre medicina y filosofía se percibe en varios de los textos que componen el Corpus hippocraticum; pero quizás, es más evidente en el ejercicio revisionista que hizo el autor del libro De la medicina antigua (Figura 9-6). Sin dejar nunca de lado el conocimiento sobre las teorías de la naturaleza, los médicos griegos se interesaron por consolidar una visión de la parte de esa naturaleza con la que trabajaban directamente, es decir, la physis humana. Se debe a Laín Entralgo un estudio muy pormenorizado al respecto, en el que el historiador de la medicina reagrupó los conocimientos sobre la physis del ser humano, dispersos a lo largo del Corpus, en cuatro ciencias, las que darían cuenta de las diversas aproximaciones conceptuales llevadas a cabo por los distintos autores al momento de conceptualizar laphysis particular del hombre. Partiendo de los conceptos de eidos, stoikheion, génesis y dynamis, Laín divide el estudio de la physis humana en cuatro ciencias: 1. Una eidología o estudio del aspecto externo e interno del hombre, la cual no solo incluiría el aspecto más obvio, es decir, el morfológico, sino también algunas relaciones entre el cosmos y el cuerpo humano de carácter funcional 4. Y una dinámica que explicaría, por medio de conceptos como cambio o kinesis, potencia o dynamis, causa o aitía y energía o ergón, cómo esa naturaleza particular que es, se mantiene siendo lo que es. La enfermedad ésta en nada me parece que sea más divina que las demás, sino que tiene su naturaleza como las otras enfermedades, y de ahí se origina cada una. [...] Pero el caso es que la causa de esta dolencia está en el cerebro, lo mismo que la de las demás enfermedades de mayor gravedad. De qué manera y por qué motivo se origina lo expondré yo claramente. El cerebro humano es doble, como también el de los otros animales. Una sutil membrana lo divide por la mitad. Por eso no siempre se siente dolor en la misma parte de la cabeza, sino a veces sólo a uno de los lados, y otras en toda. Hacia él se dirigen venas de todo el cuerpo, muchas y finas, y dos gruesas, la una procedente del hígado, y la otra del bazo. La que 83 CAPÍTULO 9 • Medicina griega hipocrática y de Alejandría procede del hígado se presenta de esta manera: una parte de la vena se dirige hacia abajo por el costado derecho bordeando el riñón y por la región lumbar hacia el interior del muslo, y llega hasta el pie, y es denominada vena cava. La otra sección se dirige hacia arriba a través del diafragma y el pulmón del costado derecho. Y se escinde a la altura del corazón y del brazo derecho. Y el conducto restante continúa hacia arriba a través de la clavícula por el lado derecho del cuello, junto a la misma piel, de modo que llega a ser visible. Al llegar junto al oído se oculta y allí se escinde; y el conducto más grueso, más denso y más hueco concluye en el cerebro, mientras otro va al oído derecho, otro al ojo derecho y otro a la nariz. Eso, en lo que respecta a las venas que proceden del hígado. La vena que sale del bazo se extiende por el costado izquierdo, también hacia arriba y hacia abajo, como la del hígado, pero es más fina y más débil Por otro lado, resultaría desmesurado, para una obra cuya primera finalidad es didáctica, ofrecer una visión pormenorizada de la concepción funcional de los médicos griegos sobre el organismo humano, aunque sí es posible, a pesar de sus limitaciones, brindar una visión esquemática. El autor del texto De la medicina antigua enfatiza la importancia que tenía la alimentación para la conservación de la salud de los seres humanos; los médicos griegos pensaban que el alimento ingerido llegaba al estómago donde sufría una primera cocción, o pepsis, como ellos llamaban al proceso. Una vez que terminaba esta primera cocción, el alimento pasaba al interior del cuerpo, donde se llevaría un segundo proceso de cocción, esta vez en el hígado, que terminaba descomponiendo los alimentos en sus humores, o kymós, constitutivos; de ahí, esos humores comenzarían a distribuirse a través de la vena cava hacia las cavidades derechas del corazón, y luego hacia el resto del organismo; por otro lado, las cavidades izquierdas del corazón recogerían el pneuma o aire inspirado", un principio vital que tendría la función de atemperar el calor innato del corazón, para luego ser distribuido hacia el resto de la economía humana. Hay que tener en cuenta que no existía siquiera una noción sobre la circulación sanguínea, sino que lo que se pensaba es que, tanto los grandes vasos que conectan con las cavidades izquierdas, como los que conectan con las cavidades derechas del corazón, llevaban, como se ha dicho, los primeros, el pneuma, y los segundos, los humores, hacia la periferia del organismo. Los humores, así distribuidos, se concentraban en distintas proporciones y en los diferentes órganos, aunque tenían cierto predominio por algunos; así, por ejemplo, la flegma, también llamada pituita, se distribuiría, principalmente, en el cerebro, la médula espinal y en el semen; mientras que la bilis amarilla lo haría, sobre todo, en el hígado y las vías biliares; la bilis negra mostraría cierto tropismo por el estómago y el bazo, y la sangre o haema, que no hay que confundir con nuestro concepto de tejido sanguíneo, pues no se corresponden, tenía preponderancia por el corazón y los grandes vasos. A pesar de esta preponderancia, una cierta proporción, aunque fuera pequeña, de cada humor, podía estar presente en los distintos órganos, de ahí también que el concepto de isonomía supondría un equilibrio dinámico, y no estático, de las proporciones correctas de los distintos humores en la economía humana, equilibrio que se alteraba cuando dicha proporción se rompía. Así, por ejemplo, si en el cerebro, donde predominaba la flegma sobre los otros humores, se rompe la correcta proporción, digamos por un incremento de bilis negra, humor que en griego era llamado melan kholé, sobrevendría una enfermedad debida al predominio o monarchia de este humor sobre los otros; para este caso, la enfermedad resultante sería, por supuesto, la melancolía. Pero, ¿qué podía causar dicho predominio? Nuevamente las respuestas las hallaremos a lo largo de diversos textos del Corpus, entre los que se puede citar el ya mencionado De la medicina antigua, pero también otros, como por ejemplo, Sobre la dieta, Sobre los humores y Sobre el alimento. En ellos, entre otras cosas, es posible seguir la importancia que sus autores le atribuían a la dieta, o díaita, para el mantenimiento de la salud o el advenimiento de la enfermedad, conceptualizada de una manera más compleja a lo que en la actualidad denota este término, pues para los médicos griegos la dieta no solo hace referencia a los alimentos ingeridos, sino también al ejercicio, el sueño y a la distribución de ciertas actividades durante el día, los meses y los años; es decir, al estilo de vida de los individuos. De tal forma que era importante cuidar tanto la cantidad, como la calidad de los alimentos desde una perspectiva de sus cualidades naturales; en otras palabras, cada alimento era poseedor de cualidades como IO frío, IO caliente, lo seco, lo húmedo, entre otras, que favorecerían la formación de ciertos humores más que de otros. Lo anterior da una idea del papel que jugaba la alimentación propiamente dicha; pero, para comprender mejor el concepto de díaita, o estilo de vida, es necesario entender otro concepto que era muy importante en las teorías médicas del Corpus, y que es el de constitución, o katástasis, presente en los libros de Epidemias y también en el texto titulado Sobre los aires, aguas y lugares; es decir, muy cercano a Hipócrates y a la tradición coica, y empleado para hacer referencia a las condiciones meteorológicas y geográficas de una región, pues se pensaba que estos factores incidían sobre los individuos afectando su equilibrio humoral, como en el siguiente ejemplo en el que el autor de Sobre los aires, aguas y lugares declara: Voy a decir yo claramente cómo hay que observar y comprobar cada uno de los puntos citados. La ciudad que está expuesta a los vientos calientes —estos soplan entre los puntos de salida y puesta del sol en 84 SECCIÓN 3 • Modelo humoralista. Medicina antigua invierno-, cuando recibe esos vientos del Norte, en esa ciudad es forzoso que las aguas sean abundantes, algo saladas y estén a flor de tierra, calientes en verano y frías en invierno; que sus habitantes tengan la cabeza húmeda y llena de flegma, y se les trastornen frecuentemente los intestinos, a causa de la flegma que fluye hacia ellos procedente de la cabeza; que posean un aspecto bastante flojo, por lo general, y que no sean buenos comedores ni bebedores. Efectivamente, los que tienen la cabeza débil no pueden ser buenos bebedores, pues la borrachera les ataca más. Las enfermedades típicas de aquí son las siguientes: en primer lugar, las mujeres son enfermizas y propensas a flujos, y, además, muchas son estériles por enfermedad, no por naturaleza, y abortan con frecuencia. A los niños les sobrevienen espasmos, asmas y la afección que, según se cree, la causa una divinidad y es sagrada; a los hombres, disenterías, diarreas, escalofríos, fiebres crónicas de invierno, muchas pústulas nocturnas y hemorroides en el asiento. Como queda claro, tras haber leído el ejemplo anterior, se pensaba que el clima afectaba la kinesis humoral, lo que desplazaría inadecuadamente ciertos humores, pero además, dicho desplazamiento no afectaba por igual a distintas personas, pues había que tomar en cuenta el sexo y la edad de estas, siendo este nivel de particularización de laphysis un ejemplo de la complejidad que alcanzó el pensamiento médico griego al respecto. Aproximaciones a la enfermedad y al enfermo Bajo la concepción de una patología basada en el desequilibrio de los humores, aparecen dentro del Corpus Hippocraticum dos formas distintas de aproximarse a la enfermedad y a los enfermos, cada una de ellas contiene los conocimientos de las escuelas de Cnido y de Cos; la primera de estas tradiciones quedó recogida en los libros llamados Sobre las enfermedades I, II y III, mientras que la segunda puede ser estudiada en los libros De epidemias IVII. En Sobre las enfermedades, el o los autores exponen, en los primeros capítulos, diversas teorías relacionadas con las causas de las enfermedades; muestran algunos lineamientos sobre el pronóstico y el tratamiento, para luego continuar describiendo, una por una, los distintos padecimientos conocidos. Haciendo un símil anacrónico, se podría decir que primero se expone la patología general, y luego la especial, veamos un ejemplo de cómo se procede a hacer la descripción de una enfermedad: Cuantos tienen un empiema en el pulmón, lo tienen por las siguientes causas: si alguien afectado por una perineumonía, no se queda purificado en los días críticos sino que quedan en el pulmón pus y flegma, se le convierte en empiema. Y si rápidamente se le aplica un tratamiento, escapa a la enfermedad las más de las veces. Pero si se despreocupa, muere, y muere por lo siguiente: cuando el flegma se enquista en el pulmón y se pudre, el pulmón se ulcera y se llena de pus y ya ni atrae hacia sí ninguna parte apreciable de alimento, ni se purifica de nada procedente de él mismo por arriba, sino que (el enfermo) se ahoga y respira cada vez peor y resuella al respirar y respira, en consecuencia, por la parte alta del pecho; finalmente es obstruido por la materia expectorable, y muere. Se produce un empiema si desde la cabeza fluye flegma hacia el pulmón. Al principio no se percibe el descenso en la mayoría de los casos; ocasiona una ligera tos; la saliva es un poco más amarga de lo que acostumbra y, algunas veces, se produce una ligera fiebre. Pero cuando pasa el tiempo, el pulmón se pone áspero y se ulcera en el interior por el flegma que se enquista en él y que se pudre dentro, y no solo se ocasiona pesadez en el pecho, sino también un agudo dolor, tanto por delante como por detrás, y el cuerpo está sometido a calores muy fuertes. El pulmón, por efecto de la calentura, atrae hacia sí el flegma del cuerpo en su totalidad y, principalmente, de la cabeza; la cabeza, por su parte, una vez caliente, (atrae) el del cuerpo; cuando (el flegma) se ha corrompido, (el enfermo) expectora más espeso. A medida que el tiempo transcurre, lo que expectora es pura pus y las fiebres son cada vez más altas, la tos es continuada y fuerte, y la falta de alimento le debilita. Finalmente, el vientre se descompone, y se descompone por causa del flegma, pues el flegma desciende de la cabeza. El enfermo, cuando llega a esta situación, muere y ciertamente muere, como se ha dicho en las líneas precedentes, por haberse convertido el pulmón en algo supurante y putrefacto o porque el vientre se le ha descompuesto. Una vía distinta recorrerán los autores coicos en los escritos De epidemias; en ellos mostrarán primero la 85 CAPÍTULO 9 • Medicina griega hipocrática y de Alejandría constitución general del sitio en cuestión, o katástasis y, luego, procederán a hacer una descripción, caso por caso, de distintos pacientes. Veamos un ejemplo: En Abdera, a Anaxión, que yacía enfermo junto a las puertas de Tracias, lo atacó una fiebre aguda; dolor continuo en el costado derecho; emitía tos seca, pero no expectoraba los primeros días; sediento, insomne, y orinas de buen color, abundantes, fluidas. El sexto día delirante, y los fomentos no hacían nada. El séptimo, en un estado penoso, pues la fiebre aumentaba, y los sufrimientos no disminuían, la tos molestaba, y tenía dificultad en respirar. El octavo le hice una incisión en el codo, brotó mucha sangre, como era necesario; disminuyeron los dolores; sin embargo, las toses secas seguían presentes. El undécimo disminuyeron las fiebres, sudó ligeramente por la cabeza, y la tos y la expectoración pulmonar, más húmedas. En el decimoséptimo día empezó a escupir en pequeñas cantidades esputos cocidos. Se alivió. El vigésimo sudó sin fiebre, pero después de la crisis no sólo estaba sediento, sino que además las purgaciones del pulmón no eran beneficiosas. El vigésimo séptimo la fiebre retornó, tosía, expectoraba muchos esputos cocidos, en las orinas mucho sedimento blanco, se quedó sin sed, respirando bien. En el trigésimo cuarto día sudó por todo el cuerpo, sin fiebre, llegó a la crisis en todos los aspectos. Si bien en el ejemplo anterior el paciente se cura, este no es el caso de todos los pacientes que se exponen en los libros De epidemias, pues muchas de las descripciones terminan con la muerte del enfermo; una tercera posibilidad que se presenta es que el paciente comience a delirar, lo que aparentemente era muy común en los casos que se acompañaban de fiebres, y que al sobrevenir la crisis, el paciente quede en un estado permanente de delirio que no se resuelve. En cualquiera de las tres posibilidades que se nos muestran como soluciones a los distintos estados patológicos, son notorias las observaciones metódicas realizadas en el lecho del enfermo, o kliné, siendo este último uno de los fundamentos del quehacer clínico actual. EL ÁMBITO PRÁCTICO DE LA MEDICINA GRIEGA HIPOCRÁTICA El diagnóstico y el pronóstico de la enfermedad Diagnosticar correctamente una enfermedad y establecer su pronóstico, constituía, a diferencia de la actualidad, un solo proceso mental, el cual era reconocido por los propios médicos griegos como el fundamento de su actividad profesional y del reconocimiento social del cual una correcta práctica clínica era acreedora. Esta operación mental del trabajo clínico puede ser estudiada con detalle en los siguientes libros: Sobre el pronóstico, Predicciones I y II y en Prenociones de Cos, también aparecen algunos aspectos disgregados en obras como De epidemias, Enfermedades, en Sobre los aires, aguas y lugares, y en los Aforismos. El primero de ellos se inicia con una reflexión acerca del pronóstico que se reproduce a continuación: Que el médico se ejercite en la previsión me parece excelente. Pues si conoce de antemano y predice ante los enfermos sus padecimientos presentes, los pasados, y los futuros, y si les relata por completo incluso los síntomas que los pacientes omiten contar, logrará una mayor confianza en que conoce las dolencias de los pacientes, de manera que las personas se decidirán a encomendarse a sí mismas al médico. Y así dispondrá del mejor modo de tratamiento, al haber previsto lo que va a ocurrir a partir de la situación actual. Desde luego que el devolver la salud a todos los enfermos es imposible. Esto sería mucho mejor, en efecto, que el predecir lo que va a suceder. Pero el hecho es que los hombres mueren —unos fallecen antes de llamar al médico, a causa de la violencia de su enfermedad, 86 SECCIÓN 3 • Modelo humoralista. Medicina antigua otros en seguida, después de haberlo llamado, algunos sobreviviendo un día, y otros un breve tiempo más—, antes de que el médico se enfrente a combatir con su ciencia contra la enfermedad que sea. Hay que conocer, pues, las características naturales de estas dolencias, en qué medida están por encima de la resistencia de los cuerpos humanos, y, al mismo tiempo, si hay algo divino en estas enfermedades, y aprender a prever estos casos. De esa manera conseguirá uno un justo prestigio y se hará un buen médico. Respecto de aquellos que tienen posibilidad de recobrarse, podrá atenderlos con más garantía cuanto más tiempo tenga de antemano para sus decisiones en cada caso; y, conociendo previamente y prediciendo quiénes van a morir y quiénes van a salvarse, se eximirá de responsabilidad. Los motivos psicológicos y sociales por los cuales para los griegos era importante diagnosticar y pronosticar se explican por sí mismos en el ejemplo anterior. Sobre lo que vale la pena redundar un poco más es respecto al motivo técnico, el cual queda expresado en la sentencia inicial, donde se afirma la importancia de conocer y, por lo tanto, ordenar la realidad presente del paciente en relación con la manera temporal que ha seguido y que seguirá la enfermedad. Pero ¿cómo se produce dicho ordenamiento?, o en otros términos, ¿en qué consiste el proceso de diagnóstico y pronóstico dentro de la medicina hipocrática? Líneas arriba, en el otro fragmento extraído del libro Sobre el pronóstico, en el que se describe la llamada facies hipocrática, se puede leer el primer paso para realizar un diagnóstico de acuerdo con el método hipocrático, el cual consiste en observar y comparar, en este caso, el rostro del paciente que es contrastado con otros y consigo mismo, para determinar lo más elemental: si se trata de un hombre sano o de uno enfermo. Es, entonces, mediante la observación de la apariencia, o eidos, que se puede comenzar a comprender las alteraciones en la physis del enfermo, alteraciones en su dynamis que explican los cambios estequiológicos que, a su vez, determinan esa nueva realidad del paciente enfermo; realidad sobre la que hay que proceder para determinar cuestiones más específicas que van más allá de la distinción básica entre salud y enfermedad. Para poder adentrarse más en el conocimiento de esaphysis enferma, al médico hipocrático no le bastaba con poseer los conocimientos teóricos sobre la physis y la enfermedad, sino que tuvo que desarrollar un método práctico para explorar la realidad del paciente enfermo, este método es la clínica hipocrática basada en la comunicación verbal, la exploración sensorial y el razonamiento, recursos que le permiten al médico realizar una predicción con base en el conocimiento del cuerpo humano, siendo de este del que se recaban los signos a los que se les atribuye un valor pronóstico, y entre los que se pueden contar: las posturas del enfermo, sus gestos, el análisis de la respiración, los sudores, el dolor, la temperatura corporal, el sueño, las deposiciones y flatulencias, el análisis de la orina, del vómito, del esputo y de las supuraciones, entre otras. Todos estos signos que surgen en el cuerpo humano deben ser ordenados en términos de su temporalidad por el médico durante el proceso diagnóstico, lo que le permite hacer un diagnóstico sobre la realidad presente del enfermo, y también intuir los signos que tuvo previamente, y pronosticar los que sobrevendrán en un futuro, siendo este ordenamiento temporal de las manifestaciones clínicas en el que se basa el proceso diagnóstico-pronóstico. Este ordenamiento temporal de la apariencia del enfermo es, también, lo que diferencia culturalmente este proceso, de la interpretación atemporal de los signos característico de los procesos adivinatorios. Una vez ordenados los signos bajo una forma clínica de presentación, el médico tratará de enmarcar esa forma clínica dentro del cuadro de una enfermedad, pero al mismo tiempo que está procediendo mentalmente de esta manera, el médico debía preguntarse por algunas 87 CAPÍTULO 9 • Medicina griega hipocrática y de Alejandría características de laphysis del padecimiento que está tratando de identificar o diagnosticar, para lo cual es muy relevante saber distinguir si se trata de un padecimiento crónico o agudo, y si es mortal o no; de tal forma que los signos clínicos le permiten al médico griego establecer una primera clasificación de la naturaleza de la enfermedad, agrupando a esta dentro del proceso de su diagnóstico en una de las siguientes categorías: enfermedades agudas que, a su vez, se dividen en mortales y no mortales, y enfermedades crónicas que también pueden dividirse de la misma forma. Es nuevamente el análisis de los signos físicos presentes en el paciente el que le permitirá al médico decidir cuánto durará la enfermedad en cuestión, y saber si es mortal o no, y es en la distinción de este último punto, en el que se reúnen el diagnóstico y el pronóstico en un mismo proceso, pues para los griegos, la naturaleza del hombre, tanto en el aspecto general, como en particular, posee dos tipos de fenómenos, unos que son intrínsecos a la propia naturaleza y que se producen por aquello que llamaban kata ananké, es decir, por una necesidad forzosa de la misma physis, estos representan las regularidades observables dentro de la naturaleza, como el día y la noche, o bien, las estaciones del año. De igual forma, se concibe que algunos padecimientos son intrínsecamente mortales. Por otro lado, se pensaba que algunos otros fenómenos naturales sobrevienen por azar o tykhê, estos no mostraban regularidades observables y pueden sobrevenir en cualquier momento, por ejemplo, las catástrofes naturales; de igual manera, se creía que algunas enfermedades sobrevenían por el azar. Esta distinción entre enfermedades que son intrínsecamente mortales y aquellas que se presentan por el azar no solo permitía realizar un diagnósticopronóstico sobre el paciente, sino que también determinaba la actuación ulterior del médico. Los tratamientos Con base en esa distinción entre una enfermedad que era considerada intrínsecamente mortal, y otra que no, y de la cual se pensaba que había sobrevenido por azar, es que el médico decidía si podía tratar o no al paciente. Tal restricción encuentra su fundamento en un concepto mucho más antiguo, relacionado con el mundo religioso griego, en un término de difícil traducción, que en griego se enuncia hybris, y que en uno de sus sentidos puede traducirse como soberbia, una actitud que era fuertemente penada por los dioses. Aún entre ellos, recuérdese, por ejemplo, el mito del semidios Asclepio, quien murió, castigado por Zeus, precisamente por un acto de hybris, que consistió en ir contra las necesidades forzosas de laphysis al revivir un muerto, lo que contravenía el orden de la physis, un orden que por influencia pitagórica y socrática, se prefería enunciar con el vocablo kosmos, por encima de otros términos griegos, que también denotan orden, como sería el caso de taxos, siendo la principal distinción entre uno y otro tipo de orden, que el que es designado como kosmos implica una noción de belleza, es decir, es un orden bello y, por lo tanto, también será bueno. De acuerdo con Laín Entralgo, sería a este orden de la physis, al que remite el autor de los párrafos inmediatamente anteriores del libro Sobre el pronóstico, cuando habla de reconocer si hay algo de divino en las enfermedades. Para no cometer hybris, el médico solo debía actuar sobre las enfermedades que no eran intrínsecamente mortales, coadyuvando con las fuerzas de la naturaleza que serían las encargadas de restablecer la salud. Para lograr dicho cometido emplearía la dieta, en el sentido amplio antes descrito, dando indicaciones sobre las características de los alimentos que el paciente podía o no ingerir (entre los que destacan el vino, el vinagre y la miel), la cantidad y el momento oportuno de ingerirlos o su forma de preparación; también se daba gran importancia a los ejercicios corporales, a los baños, masajes y horas de descanso. Aunado a la terapéutica dietética se empleaban diversas plantas medicinales, como los eléboros blanco y negro, entre muchas otras, un número importante de estas poseen propiedades purgantes, eméticas, diuréticas, diaforéticas, astringentes, emolientes y narcóticas, y se empleaban bajo distintas formas de preparación, para evacuar por distintas vías los humores acumulados, buscando favorecer la crisis de la enfermedad, fenómeno que se consideraba tenía que ocurrir en los días siete 0 14 en el caso de las enfermedades agudas, o bien, una vez pasado siete veces siete, en el caso de los padecimientos crónicos. Como se ha mencionado, y contrariamente a una opinión muy extendida, pero poco informada de las cuestiones históricas, los médicos griegos sí practicaron la cirugía. Había en Grecia una tradición muy antigua a la cual se recurría en casos de heridas y fracturas, la cual fue recogida 88 SECCIÓN 3 • Modelo humoralista. Medicina antigua en los libros Sobre las fracturas y Sobre las articulaciones, en los que se explican diversos procedimientos de vendajes y tracciones anatómicas, y se describen diversos instrumentos, entre los que resalta el conocido como banco de Hipócrates que permitía la reducción de diversos tipos de luxaciones y fracturas. Además, se practicó la embriotomía y se emplearon las ventosas y los escarificadores, ambos con la finalidad de movilizar los humores estancados, lo anterior acorde con la visión humoral que regía las nociones sobre los procesos patológicos. El ideal terapéutico griego quedó expresado en el que para la mayoría de los estudiosos, es el último de los aforismos que componen el libro del mismo nombre, y en el cual se aconseja: "Lo que los medicamentos no curan, el hierro lo cura. Lo que el hierro no cura, el fuego lo cura. Pero lo que el fuego no cura, eso es preciso considerarlo incurable." que estaban buscando su acomodo social y que, desde luego, la calidad de sus servicios debió de haber variado de unos a otros; sin embargo, siguiendo las fuentes históricas, parece poco probable que llegaran a presentarse las dificultades que Herodoto relata en relación con la medicina Mesopotámica, pues las ciudades o polis se encargaban de ciertos aspectos sanitarios, para lo cual contrataban un médico a su servicio. 0 TOY I Ñ n ok?AToY5 MNYMI TAS TE KA 15ToPA5 ÑOIH$EIH FATA DÍÑAMIÑ FA Al ME THN TAYTH KolVrSA50Al,É Al XPEAN kPHlZoNTl Al EnlFPlV Organización de la atención de la salud y componentes EEIN éticos de la práctica médica rrPAQH5, Entre los escritos del Corpus hippocraticum, ninguno se dedica, de manera exclusiva, a tratar sobre la forma en que se organizó socialmente la práctica médica, por lo que ha sido necesario recurrir a otras fuentes para comprender un poco al respecto; la más socorrida de estas es, sin duda, La República, escrito en el que el filósofo Platón trata, entre otras cosas, de la organización ideal de la polis griega. Ahí, describe una organización de la práctica médica de acuerdo con los estamentos sociales, sugiriendo que sería ideal que los hombres libres pagaran a médicos, también libres, que se encargarían de tratar de manera particularizada su enfermedad; mientras que los pobres y esclavos no pudiendo costearse los servicios de aquellos, deberían contentarse con una atención mucho más deficitaria y expedita. Esta versión idealizada contrasta con algunos pasajes contenidos en el Corpus; así, por ejemplo, en el libro Sobre la dieta, se describen tanto la alimentación que conviene a los ricos como regímenes para los pobres, y se afirma, además, que el médico tratante es el que dispondría de la terapéutica, mientras que alguno de sus ayudantes permanecería con el enfermo para cuidar que siguiera las indicaciones de aquel, al parecer estos ayudantes no tendrían permitido modificar las indicaciones del médico tratante; esta versión contrasta con aquellas que sostienen que estos médicos serían los encargados de tratar a los pobres y a los esclavos. También existió la figura del periodeuta, un médico que viajaba de ciudad en ciudad ofreciendo sus servicios, a veces en la plaza pública como ocurrió también en Mesopotamia; en general, se trataba de médicos jóvenes TEXNH M15êOY TE /\01DH5 ADA$H5 Y(olfl TE EMOI$I, t<A1 TO($I Toy EME Tos, TE m NOMA, BE oyó ENI. BIAITHMA$I TE kPHSOMAl EP'm+EñElHi KATA E/MFY,EPI SEI AE EIP±EIN. AAIklHl 4HPH50,MAl T01HNbE•• OE oy r Y NAIkl PE 550V400P(0H E k,àl 0$1'¯$ blATHPH5A TON EMON K41TEiN T H5bE. E' OIFIA$ E5EñEY50MAl En'r,OEñElHI kAMVONTAN, o; nA$H$ TE Eril TER VAIkEtnN ANOPntnN, EBEyeEP F Ión, H B ION kPH noTE EkhAñEE66Al HF EYMENOS EINAlTATo TA. 0PKON MEN M 01 TONOE EPI TEBE A FA B)OY kAI TEXYHf OO±AZOMEÑn , n»p» n Ablep nnol$ Ef TON AIEI kPoyoN O Figura 9-7. Juramento Hipocrático, código ético y deontológico que orienta al 89 CAPÍTULO 9 • Medicina griega hipocrática y de Alejandría médico en la práctica de su profesión. Otro pasaje que contrasta con la visión idealizada de Platón se encuentra en el libro de los Preceptos, donde el autor sostiene que: Aconsejo no incurrir en un exceso de inhumanidad, sino atender a las condiciones de vida y los recursos (del paciente). Y que, a veces, se practique gratis la medicina, trayendo a la memoria el recuerdo pasado de un favor o el prestigio presente. Y si llegara la ocasión de atender a quien es extranjero y pobre, ayúdese sobre todo a los de tal condición, pues, si hay amor a la humanidad, también hay amor a la ciencia [...]. Varios libros se dedican a tratar cuestiones sobre el comportamiento adecuado del médico, entre estos están Sobre el decoro, Sobre el médico, los Preceptos, la Ley y el Juramento, siendo este último el más famoso dentro de la tradición médica, y el que más discusiones ha levantado entre sus exégetas; el texto sigue la fórmula de los juramentos clásicos, lo que le da Figura 9-8. Alejandro Magno, propagador de la civilización griega. Fundó la ciudad de Alejandría. Colección Wellcome. un carácter vinculante con lo sagrado, mediante una promesa personal que no tiene carácter legal. En él se pueden reconocer dos partes, la primera que tiene la forma de un pacto, ya sea gremial, o ya sea familiar, y la segunda que toma la forma de un código de conducta (Figura 9-7). Siendo esta segunda parte la que más se distancia del Corpus hippocraticum, particularmente en cuestiones como el uso de ciertos fármacos, la aplicación de abortivos yla realización de ciertos procedimientos quirúrgicos, todo parece indicar que hay cierta influencia pitagórica en el juramento que explica estas desviaciones con respecto a la teoría habitualmente aceptada en aquella época, aunque parece también, que además de recibir la influencia del pitagorismo, el juramento representó Figura 9-9. Vista general de la Biblioteca de Celso, Éfeso, Turquía. una respuesta de cierto sector médico a las creencias populares de la época. MEDICINA DE ALEJANDRÍA En el siglo IV a. C., Alejandro Magno comenzó a expandir su reino; sus ejércitos fueron penetrando, en mayor o menor medida, en los territorios de Egipto, Asia Menor, Persia, el Asia Central y la India. En el delta del río Nilo fundó la ciudad de Alejandría, dejando el gobierno de esta en manos de su general Ptolomeo I Soter, quien fue el iniciador de la dinastía que gobernaría dicha ciudad a lo largo de, aproximadamente, tres siglos, hasta la muerte de Cleopatra (31 a. C.), la última descendiente de dicha dinastía (Figura 9-8). 90 SECCIÓN 3 • Modelo humoralista. Medicina antigua Figura 910. Herófilo, médico en Alejandr ía. Aportó conocim ientos sobre el sistema nervioso y ocular. Colecció n Wellcom e. Figura 9-11. Erasístrato se opuso a la teoría humoral. Postuló que la plétora era el mecanismo causante de las enfermedades. Fueron los Ptolomeos quienes fundaron el Museion y su magnífica biblioteca alrededor del año 285 a. C.; ahí se hizo una gran labor para reunir y preservar los diversos conocimientos que había producido la cultura griega, y también fue un centro de trabajo e investigación, en el que destacaron varias personalidades en distintos ámbitos del conocimiento. Ahí surgió Euclides y su geometría, también fue ahí donde Eratóstenes midió, por primera vez, la circunferencia terrestre, y también ahí harían sus aportaciones a las letras personajes como Calímaco y Apolonio Rodio (Figura 9-9). En el ámbito de la medicina destacaron los médicos Herófilo y Erasístrato; hay testimonios que indican que en el Museion se llevaron a cabo disecciones, y también vivisecciones de esclavos y condenados a muerte, por lo que el desarrollo del conocimiento anatómico y fisiológico se vio favorecido, al complementarse con los conocimientos heredados de las escuelas de Crotona, Cnido y Cos. Todo parece indicar que Herófilo fue originario del Asia Menor y que siguió en su formación a la tradición de la escuela de Cos; escribió varios libros, entre los que destacan aquellos destinados a los temas anatómicos, en los que corrigió a Aristóteles, que había considerado al corazón como el centro de las sensaciones y del raciocinio, ubicando dichas funciones nuevamente en el cerebro tal y como lo había sugerido Alcmeón, por lo que describió con cierta precisión este órgano, y también la retina, el humor vítreo y los nervios ópticos; asimismo, detalló la confluencia de los senos venosos durales, o "plancha de Herófilo", y dio nombre al duodeno (Figuras 9-10 y Egeo, pero se formó como médico en Atenas, en Cos y en Alejandría; fue también un escritor prolífico y destacó por sus aportaciones a la anatomía y, particularmente, a la fisiología, pues diferenció entre los nervios motores y los sensitivos, además de describir los movimientos peristálticos, cardiacos, y respiratorios. También señaló el origen de algunos pares craneales, y en el ámbito de la 91 SECCIÓN 3 humoralista. • Modelo patología, relacionó el endurecimiento del hígado con la ascitis, fenómeno que trató de revertir, sin éxito, mediante una terapia experimental que consistía en aplicar emulsivos directamente sobre la víscera hepática. CONCLUSIÓN La revisión que se ha hecho de los aspectos más relevantes de la medicina griega nos permite dejar atrás la idea muy difundida, y poco acertada desde el punto de vista histórico, del tópico "Hipócrates, padre de la medicina'; pues no solo hemos visto que dicha medicina se constituyó a partir del intercambio cultural entre la civilización helénica y sus coetáneas, sino que también se ha podido constatar el florecimiento de un método Medicina antigua dependían económicamente de los negocios de él y a ello, hay que agregar la atención que debía dar a sus animales. Asimismo, el pater familiae era quien conocía la tradición médica de sus antepasados y daba las instrucciones para su aplicación. Puede afirmarse, entonces, que era una medicina sin profesionistas y quienes la ponían en práctica eran, por lo regular, siervos de ambos sexos que seguían las instrucciones de su patrón (Figura 10-1). Esta era la medicina que defendía Marco Porcio Catón, el Censor (234-149 a. C.), quien era paterfamiliae y llevaba a la práctica diaria lo que defendía teóricamente. Él sostenía que los cuidados médicos que brindaban los médicos griegos lograban hacer sobrevivir a humanos menos fuertes y bien dotados que los que sanaban con los cuidados tradicionales, y que por eso, los griegos eran inferiores y menos viriles que los romanos. El último representante de esta tradición fue Aulo Cornelio Celso (42 a. C.-38 d. C.), quien dejó un tratado llamado de indagación que alcanzó su punto culminante en Alejandría. Al caer la civilización griega bajo el dominio del naciente Imperio Romano, su medicina no desapareció por completo, pues como se podrá comprobar en los capítulos subsecuentes, el esplendor de la tékhne iatriké encontró nuevos cauces para su desarrollo. Figura 10-1. La cultura romana sobresalió por la aplicación de medidas sanitarias. LA MEDICINA ROMANA, GALENO Y EL GALENISMO Carlos Viesca Treviño • Aurora Eunice German Barrasa De Re Medica, conocido como los Ocho libros de la INTRODUCCIÓN medicina; lo escribió en los últimos años de su vida y es un La medicina de la Roma antigua presenta, al menos, dos etapas fundamentales. La primera, una tradición propia, en la que no había una profesionalización de la medicina como la que ocurrió en el mundo griego, sino que continuaba habiendo curancleros, parteras y alguno que otro herbolario, pero la dirección de los tratamientos corría a cargo del paterfamiliae, es decir, el jefe de una familia extensa, la cual incluía a su esposa, sus hijos, nietos y demás parientes cercanos, además de sus criados, esclavos y clientes, y eran estos últimos, justamente, los que en gran medida, resumen del saber médico y quirúrgico de su tiempo. Por largo tiempo, muchos autores han discutido si Celso era o no médico, pues se sabe que escribió una obra enciclopédica sobre el saber existente en el mundo romano, siendo el De Re Medica solamente una parte de ella. Esto es obvio, si se tiene en cuenta la función del paterfamiliae, pero, en el caso de Celso, lo que es evidente es que él había seguido estudios médicos con, al menos, un médico de tradición griega, por Io que conocía bien las diferentes escuelas médicas existentes entonces en Roma y, además, en su obra 92 SECCIÓN 3 Modelo humoralista. Medicina antigua menciona muchas veces en qué ocasiones prefería seguir los lineamientos de una u otra de ellas y se refiere a su experiencia personal tratando pacientes. LAS ESCUELAS MÉDICAS GRIEGAS EN ROMA Regresemos al siglo III a. C. La expansión y dominio sobre el sur de Italia puso a los romanos en contacto directo con una cultura mucho más refinada que la suya: la griega. El sur de Italia era la Magna Grecia y allí Pitágoras (572-497 a. C.) había vivido y establecido su escuela, mientras que Alcmeón de Crotona (ca. 500-450 a. C.), precursor inmediato de Hipócrates, había nacido y también ejercido allí, al igual que Empédocles (504 a. C.-433 a. C.), oriundo de Agrigento, en Sicilia, quien concretó la teoría de los cuatro elementos. Es, sin embargo, a finales de ese mismo siglo, que un médico griego, Arcágatos de Esparta (finales del siglo III a. C.), se instala en Roma en el año 219 a. C. y hace una gran clientela, pero por sus abusos, tanto en el cobro de honorarios como en la realización de tratamientos e intervenciones quirúrgicas innecesarias, fue expulsado de la ciudad. Es tras la conquista de Grecia, en especial después del sitio y toma de Corinto en el año 147 a. C., cuando al vender como esclavos a numerosos prisioneros griegos, los nobles romanos tomaron con especial interés a médicos y profesores, de modo que aseguraron la enseñanza del idioma y la cultura griega, así como la atención médica para ellos y sus dependientes. En los años subsecuentes, además de que muchos de ellos autocompraron su libertad, ya que en Roma los esclavos podían recibir regalos de sus dueños y reunir capital, continuaron emigrando médicos de diversas partes del mundo griego a Roma, que se iba convirtiendo en el centro del mundo occidental. A este tipo pertenecieron Figura 10-2. Fresco en el anfiteatro de Pompeya. Asclepíades de Bitinia (124-40 a. C.) y Areteo de Capadocia (aproximadamente, 50 d. C.), quienes establecieron, en definitiva, el predominio de la medicina griega en Roma (Figura 10-2). LA MEDICINA DE LA ROMA IMPERIAL Tras establecerse el imperio con Augusto, los emperadores asumieron el papel del antiguo pater familiae, solo que ahora declarándose como responsables del cuidado de la salud de todos los ciudadanos romanos. Para ello, extendieron a su médico personal el nombramiento de archiatra con la función de reglamentar la práctica de la medicina y tomar las decisiones conducentes a mantener sanos a sus súbditos (Figura 10-3). • LAS OBRAS ENCICLOPÉDICAS Otra característica fue la tendencia a acumular conocimientos acerca de todo el mundo conocido y redactar enciclopedias. A ella pertenece la obra de Celso, que ya ha sido mencionada y corresponde, precisamente, a esta actitud de universalización. Son posteriores, aunque por muy poco, la Historia Naturalis de Cayo Plinio Segundo (+79 d. C.) y la Materia Médica de Dioscórides (40-92 d. C.) (Figuras 10-4 y 10-5). En la primera, Plinio, un patricio romano educado en todo el conocimiento griego, intenta ofrecer una síntesis de lo que se sabía sobre el mundo en ese tiempo. Asimismo, mantiene el concepto griego dephysis, naturaleza dotada de razón y que, por ello, es capaz de organizarse a sí misma, pero ahora se dedica a describirla. En sus 40 libros, brinda detalles acerca de áreas geográficas, plantas, animales y minerales existentes, y al describir regiones, menciona las características y el temperamento humoral de sus habitantes y atrae la atención sobre las enfermedades más frecuentes Figura 10-3. Esculapio, dios de la medicina en la Roma Imperial. presentes en ellos. También describe plantas y animales con el fin de que puedan ser reconocidos y siempre añade algo acerca de sus propiedades alimenticias, medicinales y utilitarias, así que la obra viene a constituir un documento de primera importancia para conocer el repertorio de medicamentos con que se contaba entonces. Muchos años después, en 1570, Francisco Hernández, protomédico de las Indias e Islas del Mar Océano nombrado por Felipe II, vino a México con el intento de hacer una Historia Natural, como la de Plinio, cuya obra había traducido al castellano, pero esta vez con plantas, animales y minerales del Nuevo Mundo. Plinio murió sofocado por las cenizas expelidas por la erupción del Vesubio (la misma erupción que sepultó Pompeya y Herculano), por acercar demasiado su barco a la costa movido CAPÍTULO La medicina romana, Galeno y el galenismo 10 • antigüedad, siendo la obra más avanzada en cuanto al manejo del embarazo, los tratamientos de la esterilidad y la atención del parto. Este texto es importante, particularmente, porque pone en evidencia que los médicos grecorromanos sí atendían los problemas del embarazo y el parto en cuanto a sus ANA ZARBEO, P CERCA DE LA M A. TER 1 h ME DtClNAL, Y DE LOS tifcros,Traduzido dc lengua Griey=ulgar Ca RcfXnantúles n figu. • planta' exquiftas y rara' por el Andrade Medkodc Iuba I I L t. Mali. DIVO "Htt.rppo, DIVA CAROL L V. A VG. FILto O P r. M AX. Figura 10-4. Dioscórides, autor de un tratado de medicina considerado un clásico de la farmacéutica durante 16 siglos. Colección Wellcome. por el interés científico de observar lo más cerca posible una erupción volcánica (Figura 10-6). En cuanto a Dioscórides, era natural de Anazarbo, una ciudad de Asia Menor cercana a las costas del Mar Negro. Se trataba de un médico militar, que formaba parte de los ejércitos romanos, con quienes viajó por todas las provincias romanas del Mediterráneo Oriental y fue recopilando datos para redactar una farmacopea que reuniera todos los elementos terapéuticos que se pudieran encontrar en el mundo romano. El resultado fue una obra dividida en cinco libros, en los cuales describe las características botánicas que permitieron clasificar y reconocer unas 600 plantas con propiedades medicinales, poniendo énfasis en su toxicidad y señalando, con sumo cuidado, la manera de preparar medicamentos con ellas y la forma de administrarlas; hizo lo mismo con animales y minerales. Cabe mencionar que su obra, difundida por todo el mundo romano mediante muchos manuscritos, fue la base del conocimiento de los fármacos durante los últimos tiempos del Imperio romano, en Bizancio, la cual fue rescatada y publicada en el Renacimiento, siendo traducido al castellano por Andrés Laguna, en 1555, así como al inglés y al francés, durante la misma época. Un último texto, ahora ya no enciclopédico, sino médico, es la Ginecología de Sorano de Éfeso (primera mitad del s. II d. C.), ciudad también ubicada en Asia Menor, en la costa mediterránea, notable por su tradición cultural griega. El libro de Sorano reúne el conocimiento ginecológico de la V EN S At, AU ANCA Tor Cjali. Con Priuilcgio. Figura 10-5. La materia médica de Dioscórides. Edición traducida al español por Andrés Laguna. 95 CAPÍTULO IO • La medicina romana, Galeno y el galenismo biblioteca más importante del mundo, después de la de Alejandría. Galeno estudió allí después de vencer la oposición de su padre, quien quería que se dedicara a la construcción como él, que fuera ingeniero y que también atendiera las propiedades que tenía la familia. Posteriormente, continuó sus estudios médicos en Esmirna, en Corinto y en Alejandría, donde pretendía estudiar anatomía humana, pero solo pudo hacerlo en animales y, por último, estudió filosofía en Atenas. De regreso a Pérgamo, comenzó a trabajar como médico de los gladiadores en el circo romano de la ciudad y también atendía a los personajes locales y a los romanos empleados en la administración de la provincia, lo que le valió que cuando uno de ellos, el Procónsul Boecio, que era su paciente, regresó a Roma, le invitara a venir con él. Era el año 161 d. C. y la secuencia es conocida: Galeno, con alrededor de 30 años de edad, no tardó mucho en llegar a ser el médico de los emperadores Lucio Vero y Marco Aurelio y, luego, de todos sus sucesores, de Cómodo a Septimio Severo, con mayor o menor injerencia en la corte, pero Figura 10-6. Fresco de mujer romana en Pompeya. siempre presente y tomado en cuenta. Esto cubrió un complicaciones médico—quirúrgicas. La descripción de las periodo de poco más de 50 años, lo que explica su diferentes posiciones del feto dentro de la matriz y de sus influencia política y la imposición y difusión de sus ideas presentaciones al momento del parto es buen ejemplo del médicas. conocimiento que se tenía al respecto. Además de este, A pesar de un terrible incendio del Templo de la Paz, Sorano escribió unos 30 libros sobre diversos aspectos de la acaecido en el año 191 d. C., en el que guardaba su medicina, dos de ellos, por ejemplo, sobre las fracturas y los biblioteca y manuscritos y de las pérdidas de material vendajes, que constituyeron, en su conjunto, una verdadera bibliográfico subsecuentes a las invasiones que dieron fin al enciclopedia. Imperio romano, queda una herencia de alrededor de 200 obras escritas por Galeno, de las cuales, alrededor de 80 son de temas filosóficos y el resto tratados de medicina. A partir de manuscritos transmitidos por la tradición médica árabe, en los últimos años han sido rescatadas obras que se consideraban perdidas. ¿En qué consiste la obra médica y, consecuentemente, la Claudio Galeno (129-216 d. C.) es la figura más importante tradición médica galénica? Se trata de diferenciados grupos de la medicina grecorromana y uno de los grandes de obras de carácter general que definen el campo de la personajes de la medicina universal de todos los tiempos, medicina y sus diversas escuelas, otras son anatómicas, tanto que puede afirmarse que la medicina moderna, del clínicas y terapéuticas; los textos que constituyen un gran Renacimiento al siglo XX, debe gran parte de sus nuevos cuerpo son sus libros con comentarios a las obras de planteamientos a la corrección del conocimiento reunido y Hipócrates que culminan con una obra de gran importancia: llevado adelante por Galeno, y que lo que se han Sobre las Doctrinas de Hipócrates y Platón. denominado "sus errores'; fueron conocimientos y teorías que han podido ser modificados, corregidos o desechados solo a raíz de que, a partir de ellos, fue posible hacer nuevas observaciones y llegar a formular teorías y establecer conocimientos actualizados, de acuerdo con nuestra forma Las enseñanzas de Sátiros, que fue profesor de Galeno en actual de pensar y concebir la ciencia, siempre entendidos Alejandría, reforzaron su interés en la anatomía humana y como saberes provisionales que son la base de en la necesidad de estudiarla en cuerpos humanos. Allí investigaciones futuras. también entró en contacto con el conocimiento de las Ahora bien, veamos cuáles fueron las aportaciones de grandes figuras de la escuela de Alejandría, como Herófilo, Galeno. Este esencial personaje nació en Pérgamo, en Asia Erasistrato y sus seguidores, con quienes mantenía acuerdos Menor; ahí había un antiguo templo de Asclepios donde se en algunos temas y objeciones en otros. mantenía y enseñaba la medicina según la más pura La primera gran obra de Galeno sobre anatomía es De la tradición hipocrática, y donde también se hallaba la segunda utilización de las partes (De usu partium). Previo a ella, GALENO Y EL RESCATE DE LA MEDICINA HIPOCRÁTICA EL SABER ANATÓMICO 96 SECCIÓN 3 • Modelo humoralista. Medicina antigua Galeno había escrito dos pequeños tratados, uno sobre la disección en cadáveres y otro sobre la vivisección, cuyos textos no se han conservado. En De usu partium, describe, de manera sistemática, las estructuras anatómicas del cuerpo humano siguiendo un orden de cabeza a pies; fue redactada después de su regreso a Pérgamo, pero lo que expresa son los conocimientos que obtuvo en Alejandría. La forma de estudiar la anatomía era la disección; pero, a la muerte de Sátiros se había prohibido disecar cadáveres humanos, de manera que lo que se hacía era disección en animales tras lo que se establecía una anatomía comparada. Una vez en Pérgamo, había ampliado su forma de estudiar las estructuras anatómicas: atendía las heridas en los gladiadores, las cuales le servían como ventanas anatómicas; disecaba las estructuras lesionadas a fin de reconstruirlas y, las estructuras cercanas a ellas, hechas visibles mediante la disección, le permitía reconocer las lesiones con detalle. El resultado es una anatomía muy completa, pero en la cual permanecen descripciones que corresponden a estructuras de animales, como es la clavícula fenestrada, el hígado de cerdo —cuyos lóbulos son prácticamente iguales a los humanos—, y el corazón con un orificio en el tabique interventricular alto —que en los humanos es una anomalía congénita, conocida como enfermedad de Roger—, que es prácticamente normal en la mona de Berberia (macacus sylvanus), que fue en las que Galeno hizo las disecciones de corazón. La corrección de esto fue hecha por Vesalio, cinco siglos después, y es lo que dio inicio a la anatomía moderna (Figura 10-7). Figura 10-7. Galeno. Grabado por G. P. Busch. En su obraDe usu partium presenta una descripción sistemática de la anatomía humana siguiendo un orden de cabeza a pies. Colección Wellcome. Por otra parte, Galeno describe detalles anatómicos con gran precisión. Algunos de ellos los toma de los maestros alejandrinos, por ejemplo, la prensa de Herófilo, es decir, el polígono arterial que permite la comunicación entre los sistemas de la arteria cerebral media y la posterior. Sin embargo, la clave para comprender el significado de la anatomía galénica es su visión de la naturaleza, de acuerdo con la cual los seres existentes en el cosmos están ordenados en forma racional y armónica de modo que sus estructuras anatómicas están hechas para realizar adecuadamente sus funciones. De esta manera, la estructura anatómica cuenta por su capacidad de cumplir con las funciones para las que fue diseñada por la physis. La anatomía galénica tiene un sentido funcional: las partes del cuerpo "sirven para..." y, es de allí, de donde proviene el título del De usu partium: de la utilización de las partes. Detalles anatómicos, en este sentido, son, por ejemplo, la descripción de los ojos, situados en la parte más alta y 97 CAPÍTULO IO • La medicina romana, Galeno y el galenismo anterior del cuerpo y, nos dice Galeno, esto es para poder conductos por los que corren los pneumas animales. Un ver más lejos, y están colocados hacia adelante a fin de cuarto pneuma, el psíquico, se encuentra en el cerebro y se poder conjuntar sus campos visuales y dar la posibilidad de mueve en él por los ventrículos cerebrales en el líquido ver en tercera dimensión. En el reconocimiento de que la cefalorraquídeo. El pneuma vital, identificado como el aire sección de uno de los nervios recurrentes —laríngeo inferior que hace burbujas en la sangre arterial, permite que exista — provoca voz bitonal, lo que plantea es que ese nervio calor y vida en las diferentes partes del organismo; el neuma actúa para producir la contracción adecuada de la laringe vegetativo les lleva nutrientes; el pneuma animal, sensación para mantener el tono de la voz. Galeno fue el primero en y la posibilidad de respuestas motoras y, por último, el describir anatómicamente este nervio y su función. pneuma psíquico, la capacidad de pensar, la integración del Asimismo, Galeno hace suya la hipótesis de Erasistrato en conocimiento y la memoria. Tenemos ahora otros cuanto a que más y más profundas circunvoluciones componentes: los pneumas, sustancias similares al aire, cerebrales están asociadas con mayores capacidades, pero airecillos en última instancia que, elaborados en los órganos critica a ese mismo autor en lo referente a que las arterias principales, van a los demás órganos y partes del cuerpo a llevan aire, señalando que lo que conducen es sangre con través de venas, arterias, nervios y líquido cefalorraquídeo aire. llevando a ellos las sustancias necesarias para su funcionamiento. De tal modo que el cuerpo humano está constituido por órganos principales que producen los elementos indispensables para la vida a partir de sustancias que reciben Es claro que para Galeno la fisiología es la parte central del del exterior, y que dan, a ellos y a todas las demás partes del conocimiento, ya que, insistimos, la estructura anatómica cuerpo, no solo la materia prima para cumplir con sus está al servicio de la función. En este sentido, su definición funciones, sino también la necesaria para la formación de de órganos principales, en la medida en que los hay que son toda una serie de estructuras que tienen a su cargo llevarlas indispensables por su función para la vida, es muestra de a cabo. ello. Estos órganos son el cerebro y los ovarios y testículos, Así, a partir de los alimentos y de otras sustancias que el corazón, el hígado, la vesícula biliar y el bazo. La función penetran al cuerpo, como es el aire que se respira y siempre de ellos es la conversión de las sustancias en humores: bajo la influencia del calor, es como se generan y purifican cerebro y órganos sexuales, la flegma; hígado, la sangre; los cuatro humores en los órganos principales. En esto no hígado y vesícula biliar, la bilis amarilla; bazo, la bilis hay mayores diferencias entre la teoría galénica y la de negra, actuando el corazón como recipiente y distribuidor de Hipócrates. Pero Galeno distingue, claramente, entre una ellos tras recibirlos a través de arterias y venas. Se trata de función de producción de humores y la de ponerlos en la idea de que arterias y venas lleven al corazón sangre y movimiento hacia otros sitios del cuerpo, así como la de también la conduzcan de este órgano a los demás órganos y retenerlos en donde son necesarios para las funciones estructuras del cuerpo, es decir, de una distribución —no locales y expulsarlos hacia el exterior cuando han sido circulación— de la sangre a partir del corazón por medio de modificados en el curso de las digestiones —pepsis— que dos sistemas vasculares paralelos que se distinguen por la tienen lugar en diferentes partes del cuerpo y al servir de estructura de sus paredes y por la función diferente que estimulantes, efectores y materia prima para todas las cumple la sangre que va por su interior. De acuerdo con funciones que se llevan a cabo en el organismo. Esto esto, la estructura anatómica del corazón está diseñada implica la existencia de una fuerza vital que mueve a perfectamente para cumplir con su función de producir humores y pneumas a actuar y a los diversos órganos y sangre con pneumas vitales en el ventrículo izquierdo y partes del cuerpo a cumplir con la o las funciones para las enviarla al resto del cuerpo a través de las arterias, recibir que fueron diseñados. Esta es denominada dynamis. sangre con pneumas vegetativos proveniente del hígado en El otro factor fundamental es la psykhé, término su parte superior derecha y mandarla a la periferia a través traducido como alma, pero entendida en la obra de Galeno de las venas, dejando pasar, por el orificio en el tabique como la entidad que regula las fuerzas mediante las que se interventricular, sangre con pneumas vitales del corazón genera la vida, se desarrollan los embriones, se expresan las izquierdo al derecho y sangre con nutrientes del derecho al facultades de los diversos componentes del organismo y de izquierdo. este en su conjunto, incluyéndose ahora el pensamiento, las Ahora bien, esto queda claro, de acuerdo con la teoría emociones y la capacidad cognitiva, así como las cualidades funcional galénica, que establece que las arterias llevan del ser en cuestión. El alma, para Galeno, está estrictamente sangre con aire y pneumas vitales, mientras que las venas, unida a su cuerpo y, para el médico, debe reducirse su sangre con nutrientes y pneumas vegetativos, sustancias que estudio al de sus realidades físicas, siendo lo demás terreno serían consumidas en órganos y otras partes del cuerpo. Un de especulación y no de ciencia. Esto lo explica tercer sistema es el constituido por los nervios periféricos, a detenidamente en sus tratados De las facultades naturales y los que considera que tienen en sus fibrillas pequeños Las facultades del alma se derivan de la complexión LA FISIOLOGíA 98 SECCIÓN 3 • Modelo humoralista. Medicina antigua humoral del cuerpo, este último lo escribió después del año enfermedad. Estas ideas las plasmó en un libro de suma 193 d. C. En él afirma que "1a sustancia del alma será la importancia intitulado De los lugares afectados, en el cual krasis (mezcla, síntesis) de las cuatro cualidades prestó atención especial en analizar cómo se manifiestan las [elementales], lo húmedo, lo seco, lo frío y lo caliente". Las alteraciones, la retención, la acumulación o la excreción de sustancias del cuerpo, la sangre, por ejemplo, están en los humores de manera anormal. Esto explica que la bilis continuo movimiento, consumiéndose y generándose negra pueda aparecer en forma de concreciones que, por su siempre, sus funciones se cumplen apariencia semejante a la carne de cangrejo, llamará alponerseenacciónlasdynamispotenciales que posee el cancros, que la flegma se acumule formando abscesos y que sujeto. Por ejemplo, se tienen todos los recursos para digerir estos sean diferentes y provoquen problemas distintos los alimentos ingeridos, pero la función digestiva del dependiendo del lugar en que se acumulen. estómago solamente se iniciará al ser deglutidos y llegados Otro punto de interés es su descubrimiento de que existen enfermedades primarias, que son propias y afectan al órgano a este. en el que aparecen, y secundarias, que se derivan de lo Sin embargo, falta aún un componente esencial: el calor innato. Todo cuerpo vivo genera calor y este es sucedido en otra parte u órgano, distinguiéndose en especial indispensable para que, ante los estímulos necesarios para las que afectan por simpatía, esto es, la afección de una parte del cuerPO, la cual sufre a consecuencia de la enfermedad cada función, la dynamis pase de existir en potencia a la de otra parte, no habiendo ni continuidad de la afección ni realización de un acto, de una función. diseminación de ella, sino que se trata de una respuesta a A grandes rasgos, Galeno afirmaba que la cavidad abdominal contiene los órganos indispensables para la distancia. El ejemplo que da Galeno es muy atractivo: "Cuando en la pleuresía sobreviene el delirio, todo el mundo primera digestión, que es la conversión de los alimentos en está de acuerdo en que la parte en que reside el principio del sustancias de las que se generarán los humores. De allí, con alma (el cerebro) está enferma por simpatía". Otro ejemplo el calor de la bilis amarilla sufrirán una digestión más y interesante es la lesión del ojo sano tras la intervención o pasarán al hígado, donde los pneumas naturales los lesión del otro, la cual se desarrolla cuando no se cubren los trasformarán en nutrientes que, a través de la vena cava dos, impidiendo también la visión por parte del ojo sano. inferior llegarán en reflujo al corazón para ser distribuidos a Pero el siguiente paso lleva a diferenciarlas según como todo el cuerpo. Estos nutrientes, llegados al cerebro, se presentan en la realidad clínica, tomando en cuenta sus permitirán la elaboración de los pneumas animales, que manifestaciones. Para ello, Galeno introduce la práctica de distribuidos por los nervios periféricos, se encargarán de hablar de géneros y de especies, aunque es claro que sus recibir las sensaciones y convertirlas en objetos de conceptos eran diferentes de los que usamos actualmente. conocimiento, así como de transmitir las respuestas motoras Un género fueron para él las fiebres —consideradas como enfermedades en sí mismas o como síntomas—, y sus a dichos estímulos; en el cuarto ventrículo, las "especies sensoriales" serían procesadas y convertidas en especies son para él las fiebres continuas, las fiebres intermitentes, el causon, fiebre muy alta, continua y que no conocimiento transmisible como pensamiento y guardable cede naturalmente. La temporalidad en la aparición de los como memoria. síntomas es el punto clave para la definición de especies y la distinción entre enfermedades sobreagudas, agudas y crónicas es también esencial para fundamentar el LA TEORíA DE LA ENFERMEDAD diagnóstico. Sin embargo, en cada enfermo hay peculiaridades que no pueden enunciarse como algo general, Una pretensión de todos los médicos académicos, cultos, de y el captarlas y llevarlas a ser elementos básicos para la antigüedad fue la de intentar formular una teoría general establecer un tratamiento es la esencia del arte médica, de la de la enfermedad que les permitiera establecer bases tekhné iatriké (Figura 10-8). universales para comprender, tipificar y, finalmente, diagnosticar los padecimientos. Esto sería la culminación del ideal de Aristóteles, de pasar del simple empirismo a la ciencia. Las bases de la clasificación galénica de las enfermedades son humorales, es decir, hay padecimientos por exceso o déficit de bilis amarilla, de flegma, de bilis El punto central del pensamiento médico de Galeno es la negra, de hema, y esto da un primer nivel de clasificación aplicación en la práctica clínica, al lado del enfermo, de sus que intenta definir cómo es la enfermedad en sí misma. Lo conocimientos anatómicos y sus teorías acerca del mismo puede decirse de los pneumas. Enfermedades funcionamiento normal del cuerpo y de las alteraciones "simples" son aquellas consecutivas a la alteración humoral. consecutivas a la enfermedad. Este saber general cobra su En los últimos 20 años de su vida, Galeno fue pasando de última dimensión al ser individualizado en cada paciente, un criterio estrictamente humoral a tomar en cuenta también dejando, a su vez, una experiencia que será útil para afinar el sitio específico del organismo en el cual se manifiesta la EL SABER CLÍNICO Y EL DIAGNÓSTICO 99 CAPÍTULO IO • La medicina romana, Galeno y el galenismo las generalizaciones y los criterios clasificatorios de los que su lectura asidua de las obras de Hipócrates fue lo que le padecimientos. dio el saber necesario para lograr sus "éxitos admirables" en El saber clínico y su presencia bajo la forma de casos el diagnóstico y pronóstico de muchas enfermedades. Pero, llevan a Galeno a rescatar la figura de Hipócrates, al que por otra parte, siempre insistió en que la experiencia al lado vuelve a adjudicar la dimensión de "padre de la medicina". de los pacientes es lo fundamental, siempre y cuando se una Galeno, constantemente, lo recuerda como la fuente a ella el razonamiento: a lo sensible se debe agregar el logos. originaria del conocimiento médico verdadero. Una buena En el terreno de la práctica del diagnóstico, la aportación parte de la obra de Galeno en la que transmite su saber crucial de Galeno fue el estudio sistemático del pulso y la clínico, la escribió bajo la forma de libros de comentarios a inferencia, mediante su análisis, de una gran cantidad de diferentes textos hipocráticos, por ejemplo, Comentarios a estados patológicos. Todo un proceso lógico debe los libros de Hipócrates: De los Aforismos, De las caracterizar el pensamiento del médico, partiendo de la Epidemias, De los Pronósticos, Sobre la Naturaleza del suposición (hypolepsis) basada en los datos obtenidos por la Hombre, Sobre la Dieta en las enfermedades historia clínica y la exploración física, para llegar a un verdadero conocimiento (episteme) de lo que ocurre en ese paciente, mediante la acumulación de los datos y el contrastarlos con el conocimiento de la fisiología y la anatomía y también el de las causas. Es en este punto donde aparecen nuevamente los antiguos: en varios pasajes, Galeno insiste en que el conocimiento de las obras de los antiguos debe dar el marco de referencia para evaluar las observaciones propias, de modo que una y otra vez las compara con las descripciones existentes en los textos hipocráticos, aunque siempre haciendo comentarios y observaciones nuevas que le llevan a consolidar y, a veces, a modificar las teorías. En todos los libros de Galeno se encuentra una gran variedad de observaciones clínicas, pero siempre los análisis presentados conducen hacia la formulación de teorías generales. Un buen ejemplo es la narración que hace de una corta enfermedad que padeció el emperador Marco Aurelio. Comenzó con fiebre y otros médicos dijeron que era una fiebre paroxística como las que ya había padecido durante sus campañas; pero Galeno anota que, por anamnesis, supo que había ingerido una bebida amarga y que, luego, había comido algo ligero y frío y que solo después apareció la fiebre, consideración que permite diferenciar entre los primeros síntomas (nousos) y los síntomas realmente relevantes (pathema) y tratar la enfermedad de Marco Aurelio, regresando de lo general al caso particular, como una afección secundaria a lo que comió y no una fiebre primaria. Figura 10-8. Galeno, Obras Completas, Venecia, 1576. LA TERAPÉUTICA MÉDICA agudas, De las Fracturas y De las Articulaciones. También en otros textos, como el Método Medendi, incluye la descripción de casos clínicos, aunque muchas veces lo hace para destacar su superioridad como médico en comparación con sus colegas que, de acuerdo con la dinámica social de su tiempo, eran sus contrincantes. Por una parte, como lo expresa en su libro Comentario al libro de Hipócrates De los Pronósticos, Galeno insiste en El tratamiento de las enfermedades es un tema constante en la obra de Galeno. Son numerosos sus tratados sobre terapéutica, destacando para la terapéutica médica dos textos: Sobre el arte curativa, los tratados sobre el Methodo medendi (Métodos terapéuticos), los Simples medicinales, los Medicamentos compuestos y otros más sobre medicamentos específicos como es la Theriaca o Atriaca, a la cual dedicó dos libros. Sostenía que el médico, para establecer un tratamiento, debe tomar siempre en cuenta el carácter de la enfermedad, 100 SECCIÓN 3 • Modelo humoralista. Medicina antigua o sea las alteraciones humorales que la producen, su poseían más de una cualidad y a los que Galeno también violencia, a qué tipo de mal pertenece, en qué periodo de su clasificaba según su nivel de fuerza. Por último, se evolución se encuentra, sus complicaciones y, si es el caso, encontraban las entidades, que eran fármacos con una las características de la convalecencia. También debe acción específica, como son purgantes, eméticos o explorar bien y precisar el estado de mezcla de los humores diuréticos, por ejemplo. Estos últimos se consideraban útiles (Krasis), la dynameis de la enfermedad y su repercusión en para hacer salir del cuerpo los humores que se encontraran el cuerpo y, por supuesto, la constitución humoral del en exceso o las sustancias alteradas que se hubieran paciente. producido a partir de ellos, como serían el pus o la sangre derramada a los tejidos y formando hematomas. En este sentido, Galeno afirmaba, en un pequeño libro llamado Sobre el médico experto (liber de medicinis En sus tratados médicos, Galeno describió 473 fármacos expertis): "Consideramos a un médico experimentado, hábil de origen vegetal, animal o mineral, los medicamentos y científico si es capaz de curar con dieta y fármacos las simples, así como un gran número de fórmulas para enfermedades que otros médicos tratan por medio de fármacos compuestos a partir de varios de ellos. Utilizaba escisión", priorizando, así, las acciones médicas y dejando diversas formas de preparación y, por ende, de administrar la cirugía para el caso de que estas no surtieran efecto. Por los medicamentos, disponiendo de cocimientos, infusiones, lo tanto, para este importante personaje, lo primero era pastillas, píldoras, electuarios, polvos, colutorios, enjuagues, establecer la dieta adecuada para corregir los cambios pincelamientos, inhalaciones, clisterios anales y vaginales y fisiopatológicos presentes en el enfermo, entendiéndose por supositorios, linimentos y cataplasmas. Dos medicamentos dieta todo un régimen de vida. La regla general para él era compuestos de particular importancia, tanto por su la prescripción de una dieta adecuada y la administración de extendido uso en tiempos de Galeno como en los siglos medicamentos, siempre buscando prescribir contrarios en posteriores, son: relación con las alteraciones concomitantes a la enfermedad, 1. La terra sigillata, esto es, tierra sellada, que era una por ejemplo, antitérmicos en caso de fiebre, antieméticos en arcilla grasa —contenía sílice, alúmina, creta, magnesia caso de vómito. En una palabra, lo que impone es un y un poco de óxido de hierro— existente en las islas sistema de medicina alopática. griegas de Lemnos, Melos y Samos, donde se preparaba Los conocimientos de Galeno acerca de los fármacos en forma de grandes tabletas, encima de las cuales se derivaron de su estudio de todas las obras de los autores imprimía el sello del lugar de origen. Galeno valoraba, anteriores a él, de Hipócrates a Diocles de Caristo a especialmente, la de Lemnos. Eran reputadas de ser Praxágoras y a Herófilo, pero, principalmente, reconoció a secantes, astringentes, sudoríficas y alexifármicas, la Materia médica de Dioscórides, de la que dice que era el además de contrarrestar la peste, el veneno, la más útil y mejor acabado de todos los tratados de esta putrefacción y todo tipo de malignidades (Figura 10-9). naturaleza. Lo que establece de manera definitiva es que 2. La triaca, también llamada teriaca o atríaca magna, era el todo tratamiento debe dirigirse a corregir alteraciones de las polifármaco por excelencia. Tal como se utilizaba en el propiedades de los elementos físicos que constituyen todas mundo clásico, contenía un número variable de las partes del organismo —calor, frío, humedad y sequedad ingredientes, por lo regular más de 70. Ideada, — y las cantidades y mezclas de los humores, haciendo así originalmente, como antídoto para la mordedura de corresponder la terapéutica con la teoría general de la animales salvajes, la triaca acabó convirtiéndose en un enfermedad. En su obra capital, Methodo medendi antídoto universal para los venenos y un remedio (Métodos terapéuticos), Galeno abordaba temas como las habitual para todas aquellas enfermedades complejas propiedades y combinaciones de los medicamentos simples para las que no se tenía un remedio. Entre sus y el valor de los fármacos compuestos según sus tipos y ingredientes, mayoritariamente vegetales, desempeñaba también de acuerdo con la localización de la enfermedad. Su un papel prominente el opio, aunque en diversas épocas principal aportación radica en la clasificación de los la fórmula también incluyó el castóreo, la carne de medicamentos por sus efectos, según sus cualidades en la víbora y la escila. Galeno preparaba sus propios patología humoral. En este sentido, organizó la remedios y criticaba a quienes confiaban en otros para farmacoterapia de la patología humoral en un sistema de esta tarea. Al igual que la mayoría de los médicos de la reglas y procedimientos rígidos y dogmáticos que impuso a época, realizaba los trabajos farmacéuticos en un sus alumnos. iatreion, sitio donde se encontraba y daba consulta el El sistema catalogaba los fármacos en tres grupos. Ante médico, y guardaba los medicamentos en cajas de todo, estaban los elementales que, según Galeno, poseían madera en una apotheca, o almacén, de donde proviene una sola de las cualidades de frío, calor, sequedad o el nombre dado a las farmacias en los países germánicos. humedad. Cada fármaco tenía un grado de actividad, de uno a cuatro, y se especificaba el grado de calor, frialdad, Los conceptos galénicos dominaron la terapéutica sin sequedad o humedad necesario para curar cada enfermedad. objeción alguna hasta que fueron criticados por Paracelso en En segundo lugar, existían los fármacos complejos que el siglo XVI, quien introdujo la idea de medicamentos con 101 CAPÍTULO IO • La medicina romana, Galeno y el galenismo propiedades alquímicas. Aun así, muchas de las ideas de se suponía se acumulaban o estaba aumentados los humores, Galeno mantuvieron su vigencia durante mucho tiempo preferentemente en la muñeca o el pliegue del codo, aunque después bajo la etiqueta de farmacia galénica, con en ocasiones, con el fin de atraer los humores patológicos a preparados que existen hasta la actualidad. A fin de cuentas, otra parte del cuerPO, lo que se llamaba revulsión, se hacían Galeno había presentado un enfoque racional que ponía del lado contrario del cuerpo y en miembros inferiores. orden en la terapéutica farmacológica. Varios textos de Galeno se refieren a la práctica de la sangría y dos de ellos a discutir las LA CIRUGÍA Los tratamientos quirúrgicos eran realizados, en general, por el mismo médico, aunque algunos de ellos podían delegarse a sus ayudantes o a técnicos que no tenían una preparación académica de base, antecesores de los barberos y barberos cirujanos medievales. Es obvio que la cirugía de extirpación de órganos enfermos no era concebida como lo es actualmente, sino se podían eliminar de manera quirúrgica solo aquellas partes del cuerpo lesionadas que no podían ser reconstruidas y no son indispensables para la vida, así como aquellas que habían sido alteradas o aun destruidas por la acumulación en ellas de humores. Ejemplos de esto serían la gangrena de un miembro, clasificada como acumulación de bilis negra, fría y seca, que obligaba la amputación, o la bilis negra acumulada como Figura 10-10. Instrumentos quirúrgicos romanos. Colección Wellcome. Figura 10-9. Recipiente para almacenar la triaca. Colección Wellcome. cancro en las mamas que también requería resección, esta vez con un cuchillo puesto al rojo vivo a fin de que no sangrara ni se reprodujera la lesión en los tejidos vecinos (Figura 10-10). La intervención más común era la flebotomía, la cual se utilizaba para casi todas las enfermedades, pues al creer que los humores corrían por la sangre, el objetivo era sacar un poco de sangre, extraer una cantidad mayor de aquel humor que estaba en exceso y que era causa de la enfermedad. Aconsejaba realizar la flebotomía en venas cercanas a donde 102 SECCIÓN 3 Modelo humoralista. Medicina antigua • Figura 10-11. Galeno recopiló todo el conocimiento médico acumulado hasta su época. Colección Wellcome. teorías de Erasistrato al respecto. La debridación de abscesos y hematomas eran por igual prácticas muy frecuentes. La práctica quirúrgica más desarrollada por Galeno fue el tratamiento de heridas, fruto de su experiencia tratando a los gladiadores en los coliseos, así como el de fracturas y luxaciones. En todo el mundo occidental y árabe, durante 15 siglos, se emplearon procedimientos como es la hemostasia por compreSión de los vasos sangrantes o por torsión de sus cabos tomados por medio de un pequeño gancho y mantenidos así hasta que se formara el coágulo. A Galeno se debe también la universalización de las técnicas para reducir fracturas y luxaciones utilizando maniobras de tracción y contratracción hasta colocar los fragmentos de hueso en su lugar o, en su caso, lograr que los huesos luxados regresaran a su articulación. Maniobras como traccionar el brazo hacia abajo sobre el respaldo de una silla para tratar la luxación de hombro o como la de traccionar el miembro inferior en tanto que un ayudante sostiene la cadera del lesionado para reducir la luxación coxofemoral, continúan siendo de primera elección hasta hoy en día. Hay que mencionar el perfeccionamiento que hizo Galeno de la mesa diseñada por Hipócrates, dotada de clavijas y sistemas de brazos de palanca, con el fin de facilitar esas maniobras. Esta mesa es, sin duda, el antecedente de todas las mesas quirúrgicas ortopédicas (Figura 10-11). CONCLUSIÓN La medicina grecorromana o, con justicia, galénica, se puede considerar la raíz de la medicina de la civilización occidental. Galeno representa la síntesis del saber médico acumulado en Grecia y Roma a lo largo de poco más de un milenio y sistematizado en los últimos cinco siglos anteriores a él. Representa el rescate de la figura de Hipócrates como el iniciador, el padre de la medicina racional, científica, y su trasmisión a la posteridad. Su legado, que consiste en una teoría general para comprender, clasificar y diagnosticar las enfermedades, y de un sistema de tratamiento racionalmente establecido y probado en la práctica, fue hegemónico en el mundo romano hasta la conquista de Roma por los bárbaros; pero persistió en Constantinopla y el Imperio bizantino hasta el siglo XV y de allí regresó a Italia para ser fuente de pensamiento renovador en el Renacimiento y material de crítica provocando los avances que inician la ciencia médica moderna. El galenismo fue adoptado por gobernantes y médicos cristianos, judíos y árabes, no solo por sus aportaciones médicas, sino porque el cuerpo y la mente humana representaban para Galeno la sabiduría y racionalidad de la physis, la naturaleza, figura que fue asimilada a la Divina Providencia, a Yahvé y a Alá. Galeno, prototipo del buen médico cristiano, judío y árabe, es una figura que permanece indiscutible durante toda la Edad Media y este hecho es la base de que existiera una tradición médica sólida durante los siglos subsecuentes. El galenismo domina la Edad Media y fue y sigue siendo fuente de discusiones y nuevos descubrimientos. Plegar y desplegar panel de control MEDICINA CRISTIANA José Sanfilippo B. INTRODUCCIÓN Bajo el concepto de medicina cristiana se engloban las acciones curativas llevadas a cabo por los diversos pueblos que conformaron la actual Europa durante los primeros siglos de esta era. Es el periodo cuando se empezó a diseñar una geografía diferente de la conocida a partir del resquebrajamiento del Imperio romano. En sus inicios, la historia del cristianismo no se puede abordar aislada del Imperio romano, pues esta religión nació y vivió, durante sus primeros cuatro siglos, en el ámbito social y político romano. Fue durante el reinado de Augusto cuando surgió el cristianismo. Es bien conocida la historia de Jesús de Nazaret, fundador de una nueva religión: el cristianismo, que también como el islam y el judaísmo, está basada en un libro, el Nuevo Testamento, que es una colección de escritos elaborados por sus seguidores. Este texto comienza con los cuatro evangelios, los cuales narran la vida de Jesús hasta su muerte y sus enseñanzas; posteriormente, siguen los escritos de los apóstoles, donde predicaban la "palabra de Jesús" y, por último, el texto profético del Apocalipsis. El cristianismo El término cristianismo procede del concepto que se tenía por parte de sus seguidores, al considerarlo como el Mesías anunciado en el judaísmo en varios textos del Antiguo Testamento, y que es parte del problema suscitado con las altas jerarquías eclesiásticas de esta religión. El vocablo Mesías procede del judío Mashiah, pero el término en griego se dice Christos, el cual fue adoptado por sus discípulos, quienes Io unieron y crearon la palabra Jesucristo. Después de su muerte crucificada, resucita y, al poco tiemPO, se aparece a sus discípulos a quienes les transmite varios mensajes. La parte fundamental del surgimiento del cristianismo es lo que se conoce como el día de Pentecostés, que consiste en el momento en que Jesús les otorga a los Apóstoles el don de predicar sus enseñanzas en todos los idiomas y sanar a los enfermos por medio del Espíritu Santo, teniendo siempre presente la fe. Este pequeño grupo se comenzó a dispersar por diversas regiones del Imperio romano y es cuando algunos de ellos asentaron por escrito los eventos que viven en su prédica; es la parte del Nuevo Testamento llamada Hechos de los Apóstoles. Varios predicadores se dirigen a diferentes regiones de Asia Menor y, posteriormente, a Grecia, donde aumentó el número de seguidores (Figura 11-1). Otros grupos de cristianos huyeron hacia Alejandría, al norte de África, donde también había una comunidad judía; además, los Ptolomeo seguían impulsando el estudio y la enseñanza de las ciencias y las artes. Hacia el siglo II, esta ciudad se volvió el centro del cristianismo hasta que, en el año 250, el emperador Decio inició una terrible persecución, sacrificó gente que practicaba esta religión, a quienes torturaba atrozmente, de aquí que surgieran los mártires que, más tarde, serían santificados. A partir del incendio de Roma, en julio del 64, se inicia un largo periodo de persecuciones contra los cristianos. Nerón los acusa de ser los culpables de esa catástrofe y son sacrificados en grandes cantidades. A estos se les conoce como los protomártires de la cristiandad. Pero la gran diáspora se lleva a cabo después del año 70. Algunos grupos judíos entablan múltiples rebeliones en contra del Imperio buscando su separación, la cual fue duramente reprimida. Por órdenes de Vespasiano se invadió Jerusalén, que fue destruida y saqueada Io mismo que su máximo símbolo: el Gran Templo de Salomón. Los sobrevivientes se dispersaron por toda la región de Asia y Europa, Io que los marginó durante varios siglos. Pero las comunidades cristianas sí lograron coexistir con la sociedad heleno-romana, la movilidad que hubo a lo largo del Mediterráneo durante el primer siglo de la nueva era facilitó la rápida difusión de esta religión en todas las regiones aledañas. Figura 11-1. Paulo en Atenas, óleo anónimo. 104 SECCIÓN 4 Modelo humoralista teúrgico. Medicina en el mundo cristiano y medieval . A mediados del siglo III las circunstancias cambiaron radicalmente. Durante el año 249, Decio inició otra persecución contra los cristianos, Io que ocasionó una gran mortandad y una crisis en las cúpulas de las iglesias cristianas. Dos años después, el emperador murió y el hostigamiento disminuyó. Cinco años más tarde, en 257, Vespasiano asume el gobierno y recrudece otra vez las persecuciones, principalmente, contra los dirigentes del cristianismo. En el 260, este emperador es ejecutado por los persas y Io sucede su hijo; nace, así, una etapa de tolerancia, pues dictó medidas que permitieron el ejercicio del culto. Este es el periodo donde surgen los santos mártires, que serían un atractivo para que la religión, mediante diversos escritos, resaltara sus virtudes con el fin de que sirvieran de ejemplo y, con ello, la gente se acercara a esta religión. En el 285, asciende al poder Diocleciano que pretendió emprender una renovación social, política y económica del Imperio. Este sistema tuvo conflictos con los jerarcas de la Iglesia cristiana que ya estaba consolidada; inclusive, varias familias de la nobleza romana practicaban este culto. Pero es a partir del año 3()3 cuando se lleva a cabo la mayor persecución, la cual duró dos años, cuando Diocleciano es obligado a abdicar, Io que inicia un periodo de guerras civiles, que desvía la atención de los cristianos hacia otros intereses. Las cosas cambiaron cuando Constantino es nombrado gobernante debido a sus éxitos en diversas batallas de esa guerra civil. Hijo de una cristiana, Elena, permitió el culto del cristianismo dictando un edicto de tolerancia en el año 306. Finalmente, establece de manera oficial la libertad de religiones mediante el Edicto de Milán, emitido en 313, con lo que termina la persecución religiosa. Después de una década, en el año 324, al vencer al general Licinio, gobernante de Oriente, Constantino se convierte en el emperador único del Imperio de ambas regiones (Oriente y Occidente). Al año siguiente, ordena que se organice un concilio ecuménico en la ciudad de Nicea, donde reúne a todos los representantes de la cristiandad y se decreta que el cristianismo es la religión oficial de todo el Imperio. Además, por esta época, San Jerónimo hace una revisión crítica de la Biblia, la cual traduce al latín. A esta versión se le llama Vulgata, y es adoptada por la Iglesia como única. Así, el cristianismo va a empoderarse y dominar a todos los países, hasta el cisma de 1054, cuando se separa en catolicismo romano (que se desarrolla en la zona europea) y la ortodoxia oriental. CONCEPTO DE ENFERMEDAD El concepto religioso de medicina que se conformó durante el primer siglo del cristianismo tiene dos enfoques: uno desde el punto de vista de las obras de Jesús, y el otro desde la contemplación de los padecimientos de Jesucristo como Por otro lado, la práctica del terapeuta también tiene dos vertientes, ya que como dijimos, los seguidores de Jesús tienen la capacidad para "quitar" la enfermedad. Algunos autores han considerado que el término correcto para las actividades curativas de Jesús es el de sanación o acción efectuada por un taumaturgo, puesto que la actividad realizada por un médico es, propiamente, la curación. Por otro lado, el terapeuta cristiano tiene el "don" de efectuar el milagro de sanar al enfermo, siempre y cuando, tenga fe. A su vez, el enfermo considera todos los sufrimientos como una posibilidad de retribuirle —en pago— a Jesucristo que sufrió por la salvación de la humanidad, por lo que la enfermedad se vio como una vía de santificación para el enfermo y una oportunidad para acumular méritos y, así, salvar su alma. Esto es, la enfermedad dignificó al enfermo y Io hizo merecedor de ayuda y compasión. Durante los primeros siglos, muchos cristianos condenaron la medicina antigua porque confiaba en lo material y se basaba en autores paganos, inclusive, algunos llegaron a considerar el apoyo del médico y de las medicinas como una debilidad o un pecado; insistían en que la fe y la ayuda divina eran suficientes. En el siglo IV, los llamados Padres de la Iglesia Oriental incorporaron a la teología cristiana una adaptación de la filosofía antigua. Y así, la medicina llegó no solo a ser lícita, sino una de las mejores expresiones del amor al prójimo. La teología cristiana llegó a poblarse de metáforas médicas y Cristo mismo fue concebido como el "gran médico de cuerpos y almas». Al cuerpo se le comenzó a concebir como una estructura que debía ser purificada, ya que era presa de los deseos y los 105 CAPÍTULO 11 • Medicina cristiana placeres, los cuales no debían ser satisfechos. De hecho, se escritos de los Padres de la prohibió el baño, ya que causaba placer, y el uso de ropa Iglesia que abordaron con hecha con sentido crítico diversos problemas médicos. No los medios que fueron de ir delegando el trabajo a obstante, las cosas no necesarios para la ciertos auxiliares. Estos cambiaron mucho para la redención de los hombres auxiliares de las diversas gente del pueblo. (Figura 11-2). tareas divinas son los santos. Figura 11-2. Códice Egberto. Los santos cristianos En los primeros siglos de Rescate de los incrédulos por surgen durante los la era cristiana, muchos ritos San Pedro, siglo X. primeros cuatro siglos de paganos fueron incorporados a telas suaves y sedosas nuestra era, los seguidores la medicina. Los viejos dioses porque provocaba de la nueva religión fueron o demonios encargados de las excitación al contacto con objeto de interminables enfermedades fueron la piel, por lo que se persecuciones, torturas, sustituidos por los santos utilizaron telas burdas y sin tutelares; así, el cristianismo martirios, vejaciones, etc. cardar, lo que ocasionó la Estos sucesos fueron se vio obligado a recurrir a las proliferación de todo tipo registrados por cronistas de plegarias, a los rezos y a de insectos. la época, así como en los invocar a los santos. Por otra parte, las libros de protocolos y en Durante esta época muchos continuas migraciones y procedimientos médicos y otros documentos oficiales, desplazamientos además de las memorias, quirúrgicos se perdieron, por constantes de poblaciones lo que se regresó al uso de las relatos y chismes de los facilitaron la propagación prácticas contemporáneos que se antiguas. La de enfermedades farmacología fue abandonada conservaron a lo largo de contagiosas y se y se retornó a la herbolaria. En los siglos por transmisión desarrollaron múltiples los monasterios, en las oral. epidemias. Ante esta secciones dedicadas a los Estas primeras situación, el Estado fue médicos, la tarea consistía en informaciones quedaron incapaz de responder a los la oración, la imposición de consignadas en ciertos nuevos desastres, mientras manos, el exorcismo, el calendarios que poseían las que la Iglesia cristiana era empleo de amuletos, del óleo diversas parroquias de cada vez más fuerte y sagrado, de reliquias y de importancia. Se dice que el ofrecía una vida eterna y otros elementos religiosos. documento más antiguo de feliz en el más allá. ese género es el Depositio Inclusive, se reinterpretó la Martyrum, escrito hacia el vieja práctica sumeria de la año 354, que contiene utilización de los horóscopos. fechas y nombres de La cristiandad primitiva santos. superó, a duras penas, el A lo largo de los IO recelo que le inspiraba la siglos que comprende la filosofía antigua, las ciencias Ante este panorama Edad Media, se fueron naturales y la terapéutica sanitario, los métodos creando leyendas y científica, cuyos fundamentos terapéuticos derivados de consejas sobre los diversos parecían estar ligados, los conceptos de la santos y adquirieron ciertas inseparablemente, con la medicina humoral advocaciones y naturaleza pagana. Al hipocrática-galénica no propiedades específicas principio, la Iglesia rechazó eran Io suficientemente acerca de los diferentes todos los medicamentos efectivos como se deseaba. tipos de enfermedades y "mundanos", y para el cuidado Los paganos siguieron aflicciones. del enfermo toleró, solamente, invocando a las diferentes los remedios "eclesiásticos"; En el siglo XIII, un deidades, pero los es decir, la oración, arzobispo de Génova cristianos —que iban en invocación e imposición de llamado Jacobus de aumento— recurrían a su manos. Más tarde, se anunció Voragine escribió un libro Dios único, el cual, al poco una mutación en distintos llamado Legenda Aurea, tiempo, tuvo la necesidad LA TERAPÉUTICA DE LOS SANTOS en el que relata la vida de los santos. Sus narraciones no contienen nada novedoso, ya que sigue utilizando como fuentes los antiguos calendarios y los escritos de los monjes. La importancia de esta obra radica en que fue escrita con un lenguaje sencillo y directo para toda la gente del pueblo, con una gran variedad de descripciones y alegorías. La Legenda Aurea llegó a ser el libro más popular de la Edad Media y su influencia fue decisiva sobre las artes representativas como son la pintura, frescos, vitrales, retablos, etc. En el Concilio de Trento de 1545, se dictó una disposición eclesiástica para que se restringiera su difusión, pero no fue acatada. Con estos elementos, el pueblo tuvo una motivación y un refugio para sus penas y sus miedos. Cada enfermedad tuvo su santo patrono y sus plegarias específicas. La oficialización de los santos en la medicina la hace el Papa Juan XXI, en el siglo XIII, cuando escribió un libro titulado Thesaurus pauperumque o Tesoro de pobres, que es una especie de enciclopedia médica popular, en la que compiló las diferentes oraciones para las enfermedades y señaló cada uno de los santos patronos de cada una de ellas. Este libro tuvo una gran divulgación en toda Europa. Juan XXI era un médico portugués, mejor conocido como Petrus Hispanus, por esa razón tenía un gran conocimiento en este campo. Ocupó la silla pontificia en 1276 y 12 meses después, encontró un trágico fin al derrumbarse una pared de la 106 SECCIÓN 4 Modelo humoralista teúrgico. Medicina en el mundo cristiano y medieval biblioteca del palacio papal los cuatro evangelistas que trajo como consecuencia que de Viterbo. Del Thesaurus parafrasea en la parábola del todas las actividades o "recetario para buen samaritano (10:29-37) quirúrgicas quedaran menesterosos" se hicieron todos los deberes del médico. oficialmente suprimidas y, por muchas copias al paso de San Lucas es su patrón y, supuesto, la disección de los años. especialmente, de las cadáveres. Entre los santos que facultades de medicina. El Durante el siglo XII, a raíz podemos encontrar logotipo de muchas facultades de las Cruzadas, debido a las relacionados con las de medicina en Europa ostenta cruentas batallas, en el enfermedades se pueden como símbolo el becerro Concilio de Tours de 1163, la señalar los siguientes: San alado, que se asigna a San Iglesia promulgó una bula en Basilio, que regía sobre el Lucas Evangelista, porque su la que trata de impedir el pulmón y la garganta; Evangelio comienza con el derramamiento de sangre, ofrendado por Santa Apolonia, sobre los sacrificio llamada Ecclesia abhorret a dientes; San Erasmo, sobre Zacarías. Varias asociaciones sanguine, condenando con la el abdomen; la Santa Lucía de médicos católicos, sobre excomunión a quien Io y Santa Triduana, sobre los todo en Francia, se denominan hiciera. Con ello, la cirugía ojos; San Vito curaba la aun hoy "gremio de San "académica" recibe el tiro de corea; San Antonio, las Lucas". gracia. Respecto a las heridas erisipelas y San Roque, la Más populares como de guerra y a las sangrías, era plaga, solo por mencionar patronos de los médicos necesario que alguien las algunos de los cientos que fueron los hermanos Cosme y hiciera; estos menesteres se invocan. Damián, médicos cristianos recayeron en los esclavos — primero— y en los ayudantes Pero de los que se dieron a conocer entre de los baños públicos y, considerados patronos de los años 290 y 303, al ejercer posteriormente, se delegaron la medicina tenemos a tres su profesión gratuitamente, las prácticas quirúrgicas a los santos: San Lucas, San por auténtico altruismo. Sus Figura 11-3. San Cosme y San sorprendentes curas les dieron barberos, por su habilidad en Cosme y San Damián, Damián, patronos de los el manejo de las navajas de estos dos últimos al mismo fama de taumaturgos (los que médicos. afeitar. La razón para que eso tiempo, ya que son tienen el don de hacer sucediera fue que estos gemelos. San Lucas no es milagros). Se les sacrificó el hombres eran simples patrono de ninguna 26 de septiembre de 3()3 en La única práctica artesanos, iletrados y laicos, y enfermedad, ya que él Siria, donde fueron enterrados quirúrgica que se realizaba que si se les condenaba con la asiste a los moribundos. junto con otros mártires. Más en esta época era la de las excomunión, su alma era tan Cuando los médicos tarde, en el año 963, los sangrías, ya que estaba insignificante que si se perdía, desahuciaban a un llevaron a la catedral de considerada dentro del no tenía mucha importancia. Bremen, y en 1648, sus restos enfermo, le colocaban concepto humoral como la sobre el pecho una esquela fueron trasladados a Munich, Hacia 1268, en París, los única forma de poder cirujanos de toga larga (es donde descansan del santo para bien morir. equilibrar la sangre. Esta decir, letrados) se agruparon y Al parecer, Lucas el definitivamente en la entonces se hacía por medio de formaron la Cofradía de San Evangelista no era judío, iglesia jesuita, hoy de San cortes sobre las venas o Cosme con el fin de dar un sino griego de Antioquía. Miguel. arterias, llamada reconocimiento oficial a los Cosme y Damián fueron Posiblemente ejerció la flebotomía, o bien, con la profesionales de la cirugía y profesión médica antes de venerados como patronos de aplicación de las eliminar los médicos, pero también de las prácticas su sanguijuelas en ese mismo • cirujanos, dentistas, barberiles. Adoptaron como lugar. ortopedistas, barberos, patronos a los santos médicos La Iglesia tenía la Cosme y Damián y como peluqueros, farmacéuticos, prohibición de lesionar o enseña especial, tres redomas nodrizas, conversión. Acompañó a droguistas, profanar el cuerpo de ungüento. Con esto, la su amigo el apóstol Pablo confiteros, abaceros y físicos humano, ya que era la zanja entre unos y otros se (Figura 11-3). en los largos viajes morada donde residía el hizo cada vez más profunda, misioneros. Es autor del alma y, por ende, estaba que terminó en un abismo tercer Evangelio y de los consagrado a Dios. Esto cuando Felipe el Hermoso Hechos, y es el único de LAS SANGRÍAS 107 decretó en 1311, que "nadie podrá ejercer la cirugía sin ser examinado por los maestros cirujanosjurados de San Cosme': LA MEDICINA MONÁSTICA La estructura de la Iglesia Cristiana se perfiló a partir del año 425 cuando el obispo de Roma reclamó su primacía sobre otros patriarcas, pero la corrupción de las costumbres, inclusive entre los clérigos, hizo que la Iglesia buscara su salvación en un monasticismo ascético del cual fueron ejemplo Anastasio, Jerónimo, Ambrosio, Agustín y otros padres de la Iglesia. Al agravarse la laxitud religiosa en el siglo VI, se creyó encontrar su remedio en un retorno a la vida ascética en comunidades monásticas iniciadas con Benedetto de Norcia (San Benito de Nursia), continuadas por misioneros irlandeses y anglosajones como Bonifacio, Columba y Gall. Durante este milenio, la medicina adoptó el latín como lengua oficial, incorporándose el proceso de latinización de la iglesia cristiana. Esto propició la preocupación por la existencia de otra vida mejor y el inminente fin de este mundo, por lo cual el cristianismo primitivo no promovió el interés para conocer la razón de las dolencias físicas de esta vida y retornó al antiguo CAPÍTULO 11 • Medicina cristiana concepto de que la en la villa mediterránea de enfermedad era un castigo por Salerno, en la cual había el pecado cometido. La una tradición médica que respuesta esperada del provenía desde los tiempos enfermo era la aceptación clásicos pasando por el silenciosa del dolor y la Imperio romano. muerte para renacer en un Por el año 850, surge mundo mejor. El cristianismo una pequeña comunidad de incorporó a la práctica de la médicos que tenían como medicina algo nuevo: la objetivo principal el compasión y la solidaridad transmitir los cristiana (Figura 11-4). conocimientos médicos de Los primeros monasterios Hipócrates; a este grupo se surgen en Egipto y en Siria le conoció como Civitas hacia el año 300 con el objeto hippocratica. Poco a poco, de conservar los saberes lograron reunir los textos alejados de la rapiña. Como completos del médico de parte de las funciones que se Cos, los escritos galénicos, plantearon los miembros de la los estudios anatómicos de comunidad estaba la atención los alejandrinos Oribasio y caritativa hacia los enfermos, Erasístrato y las obras dentro y fuera de los recintos. aristotélicas de ciencias Posteriormente, esto se fue naturales; asimismo, reglamentando. Hacia el siglo practicaban el arte de VI, los recintos de caridad se curar, llegando su fama situaron sobre las vías de más allá de las fronteras peregrinación que conducían italianas. hacia Tierra Santa con el Al paso de los años objetivo de prestar asistencia a también fueron los peregrinos cansados y traduciendo al latín los enfermos, por Io que se libros médicos árabes que determinó que estas comentaban los textos instalaciones tuvieran lugares hipocrático-galénicos, exclusivos para estas como los de Abulcasis y actividades, llamadas Avicena. Hacia el siglo X, "enfermerías'; donde había la comunidad médica zapateros, herreros, cocineros salernitana se atribuye el y curadores. título de Collegium Durante el siglo noveno, se Hippocraticum, la cual origina en Europa un tiene una actividad más movimiento encaminado a pragmática. A partir de promover el resurgimiento de este siglo, y hasta el XIII, la enseñanza de la medicina es cuando se alcanza el hipocrática, con el fin de máximo esplendor, reiniciar la tradición helénica conocido como el "Periodo del "arte de curar". En algunos de oro". monasterios, se comenzó la La Escuela Médica enseñanza de esos saberes por Salernitana, de tipo laica y diversos grupos de médicos no con una participación religiosos, y surgieron, así, las mixta, tanto de hombres primeras universidades como de mujeres, fue más medievales laicas. La primera conocida por sus escuela de medicina creada en habilidades clínicas y Europa durante esta época fue quirúrgicas que por la enseñanza académica de la medicina, aunque existía una instrucción formal no bien conocida. Se llevaban a cabo estudios anatómicos y disecciones humanas, que durante muchos siglos Figura 11-4. La embriaguez de Noé. Biblia pauperum, 13951400. estuvieron prohibidas. Además, se escribieron múltiples textos, sobre todo las famosas Articellas, que eran extractos de los escritos de los autores clásicos, para la enseñanza de la medicina y como prontuarios en la práctica cotidiana. Entre los siglos IX y X se escribieron unos textos breves, como cartas, que contienen formularios de deontología médica, que testimonian la 108 SECCIÓN 4 Modelo humoralista teúrgico. Medicina en el mundo cristiano y medieval vitalidad clandestina de la tal vez, se llevaba a cabo por acceso a todos los monjes, salvar el alma del que enseñanza medio de peregrinos y por lo que la aportación del brindaba la ayuda. Así nace el viajeros. cristianismo primitivo a concepto de caridad, que hi ocrática p • Estos son ocho esta práctica no fue muy perduraría hasta el siglo XIX, El libro más socorrido era textos que van dirigidos a importante (Figura 11-5). cuando surge el de La n•zateria médica de jóvenes que se están beneficencia (Figura 11-6). Dioscórides, que al paso de iniciando en la profesión. los años y siglos se fue En Alejandría, se inician Se alecciona a un médico enriqueciendo, ya que era uno estas actividades llevadas a de que antes de hacer el de los preferidos de los cabo en recintos específicos Juramento, deberá adoptar amanuenses y copistas, para ello, parecidos a los que ciertas reglas y quienes lo ilustraban se usaban en el Imperio comportamientos, sobre constantemente; además, romano para la atención de los todo, en Io relacionado con incorporaban las plantas y los heridos. A partir del siglo IV su aseo y apariencia productos medicinales es cuando comienzan sus personal. regionales. funciones, pero con otra El escrito más famoso ideología. Muchos religiosos y Por su parte, las boticas no que se elaboró en esta gente piadosa de diversos eran tan lujosas como las institución es el Flos estratos sociales se dieron a la árabes, pero contenían grandes medicina, mejor conocido tarea de crear esas cantidades de productos de como Regimen sanitatis instituciones. Estos primeros tipo mágico-religioso. salernitanus, que es un hospitales se llamaban Además de las sustancias texto escrito en verso que Xenodocheion, Nosocomium obtenidas de los animales, las tiene indicaciones para o Brephotophium. plantas y minerales, surgieron curar diversas escritos que contenían Los hospitales eran enfermedades tomando en diversas partes de los propiamente hogares u cuenta la dieta, de acuerdo Evangelios que transformaban hospicios para enfermos, con lo estipulado por la en plegarias para la sanación viajeros, ancianos, huérfanos, teoría hipocrática. de diversas afecciones. mujeres abandonadas, etc., Fisura 11-5. Administración Asimismo, se inició la donde se les daba alojamiento, de medicamentos en una elaboración de novenarios alimento y hospitalidad; enfermería. dedicados a los diferentes además, se les proporcionaba Siglo XIV. santos para que realizaran el atención médica y consejos milagro solicitado. espirituales, hasta que pudieran retornar a sus Por otro lado, se allegaron Una parte importante de La aportación del actividades habituales, o bien, de extraños productos los edificios monacales cristianismo a la actividad darles el consuelo necesario de diversas fueron los jardines de procedentes hospitalaria constituyó Io para el bien morir. hierbas medicinales; en regiones que correspondían a más relevante de la Edad En estos hospitales el ellos había una gran algunas partes de los santos, Media. La propagación de como cabellos, uñas, dientes, cuidado de los enfermos diversidad de plantas para este movimiento religioso, huesos, etc., los cuales tenían consistía en brindar asistencia elaborar medicamentos con la consecuente más "efectividad" que las espiritual y material. A los con los que surtían las decadencia del Imperio oraciones. Inclusive, se enfermos Io primero que se enfermerías y las boticas. romano, dio un gran empezaron a comercializar les hacía era un lavado de pies Las plantas que se ímpetu a la fundación de pequeños pedazos de madera (como se había establecido en utilizaban eran, hospitales, hospicios, que procedían de la cruz en la la Última Cena); asilos y otras instituciones que fue sacrificado Jesús. posteriormente, participaban para el beneficio de los de las oraciones y oficios En los primeros siglos de caminantes, desheredados, divinos de la comunidad existencia de los monasterios, básicamente, las que se pobres y enfermos. Todo religiosa. Los tratamientos las prácticas alquímicas no se producían en cada una de eso con la única finalidad habituales consistían en llevaron a cabo en grandes las regiones donde estaba de buscar la salvación de recomendar reposo, calor, proporciones; se conocían la construcción monástica, las almas pecadoras y de dieta, administrar hierbas, algunos textos procedentes de pero también había un dar auxilio al hermano ungüentos y sangrías, Egipto, pero no tenían gran comercio entre el área necesitado, como Dios Io siguiendo los pasos del difusión ni se les permitía su occidental y oriental que, ordenaba, además de LOS HERBARIOS MONACALES . LOS HOSPITALES 109 Régimen hipocrático. Las labores médicas eran llevadas a cabo por los propios monjes. Figura 11-6. Religiosos médicos en un leprosario o lazareto, 1474. El primer hospital que se funda es el llamado Basílica de Cesárea, integrado por varios edificios con casas para los médicos y demás personal dedicado a la atención de los enfermos. Ahí practicaban la medicina antigua, en conjunto con las oraciones cristianas. Fue creado por el obispo de Cesárea en Capadocia, Basilio el Grande, en el año de 370. Es considerado como uno de los Doctores de la Iglesia, gran escritor y erudito en teología. Estudió en Atenas y en Constantinopla; fue descendiente de una familia de mártires cristianos (muchos de los cuales han sido santificados), y junto con su hermana Macrina, fundó un monasterio para los monjes del desierto. Basilio, probablemente, se basa en los conceptos arrianos para la fundación CAPÍTULO 11 • Medicina cristiana de su institución a la que universidad que permitió el llamó ptocheion o "casa para acceso a los textos clásicos pobres o mendigos". de todas las disciplinas. En Inicialmente estaba pensada el año 438, en una de sus para atender leprosos, lisiados, estancias en Jerusalén, locos y ancianos, por lo que fundó un hospital para tenía dependencias especiales todos los menesterosos. para cada tipo de Probablemente esta fue la enfermedades; además, había institución que la Orden de talleres y escuelas para los Caballeros rehabilitar a algunos pobres. Hospitalarios de San Juan de Jerusalén rescató en el Casi 30 años después, en el año 1113, donde se año 397, una acaudalada dama desarrolló una ética romana llamada Fabiola funda asistencial que combinada en Roma otra institución con la caridad cristiana hospitalaria llamada dieron el código de "tratar Nosocomio, que fue el a los enfermos como los primero en ser público y vasallos sirven a sus atendido por cristianos. San señores". Jerónimo, uno de los doctores de la Iglesia, tuvo como Pero la organización discípula precisamente a asistencial más Fabiola, de quien decía: representativa del periodo medieval Io estableció Recogía a los enfermos de Benito de Nursia en el las calles y caminos, y siglo VI, quien fundó la atendía personalmente a orden de los benedictinos y las víctimas escuálidas por estableció las Reglas del el hambre y las funcionamiento de los enfermedades (...) pero sí monasterios y, por ende, la [yo] tuviese cien lenguas, de los hospitales adjuntos a no me llegarían para estos. Llevó una vida de contar a todos los eremita y acuñó el término enfermos a quien Fabiola monje derivado del griego confortó y cuidó. Fundó monachos, que significa un hospital y allí acogió a los que padecían en las "solitario! calles y les prestó la En 529, construye el atención de una enfermera. monasterio de Monte Alimentó a los enfermos Cassino, cerca de Salerno, con sus propias manos, y donde funda formalmente al hombre reducido a mero la orden benedictina y cadáver nunca le faltaron redacta su Regulae, que unas gotas de agua con contiene 73 capítulos. Esta que refrescar los labios. es la columna vertebral del funcionamiento monástico Otro caso de fundación de de occidente, estipulando hospitales en el cristianismo cuatro votos fue el de la emperatriz fundamentales: castidad, Eudocia, esposa de Teodosio pobreza, obediencia y II; griega, hija de un profesor estabilidad. de retórica en Atenas, llamado El capítulo 36 del Leoncio, quien le enseñó ese Reglamento está basado en arte que le sirvió para el capítulo 25 del gobernar. En 425, fundó en Evangelio de Mateo, Constantinopla una señalando que "Sobre todo y ante todo hay que preocuparse de los enfermos. Hay que servirles como al propio Cristo, pues realmente se le sirve a Él a través de ellos". Al médico se le llama infirmarius y al enfermo, servitor. Estas reglas también establecen las actividades diarias de la comunidad para que sea equilibrada, como es trabajar, descansar, comer, ayunar, hablar, guardar silencio y dormir, sin dejar de hacer oración a la hora indicada. En el monasterio había un espacio dedicado para los médicos, una casa donde se realizaban las sangrías y un huerto con plantas medicinales; asimismo, su biblioteca contenía ejemplares de Galeno, Oribasio y Alejandro de Tralles. Más adelante, las iglesias cristianas fueron autorizadas para recibir legados y donaciones. Así, algunos obispos, con estos nuevos recursos organizaron instituciones públicas de acogida a toda clase de necesitados, incluyendo particularmente a los enfermos moribundos. Estos establecimientos estaban organizados de la siguiente manera: nosocomios u hospitales claustrales para la recepción y cuidado de los enfermos; brefostrofia o casa de cuna; orfanotrofia, para los huérfanos; ptoquia, para los pobres de solemnidad; gerontoquia, para los viejos, y xenotoquia para los peregrinos pobres y enfermos. En el siglo XII, durante la época de las Cruzadas, cuando la humanidad padeció un sinnúmero de epidemias, se estimuló la creación de 110 SECCIÓN 4 Modelo humoralista teúrgico. Medicina en el mundo cristiano y medieval hospitales, ya que gran cantidad de personas se desplazaban en condiciones precarias por las rutas que conducían a la Tierra Santa, lo que propiciaba la difusión por toda Europa de las enfermedades transmisibles y de las epidemias. De los hospitales europeos más famosos que surgieron en esa época, y que en algunos casos han sobrevivido hasta nuestros días, podemos mencionar los siguientes: el Hotel Dieu en París, que fue fundado entre 641 y 691 por San Landry. Los más antiguos de Italia se fundan en 898; en Siena, el Hospital de Santa María della Scala, y en Roma, el Ospedale del Santo Spirito. Uno de los más famosos hospitales medievales es el Royal Hospital of Saint Bartholomew, mejor conocido como el Old Bart's de Londres. CONCLUSIÓN Sin duda, y pese al trastorno que significó el abandono del paradigma racionalista, por parte de las poblaciones que formaban la región occidental del Imperio romano, para integrar un renovado paradigma teúrgico con todas sus consecuencias, la medicina cristiana introdujo una nueva concepción sobre el humano al considerar a todos los hombres iguales y libres, 111 SECCIÓN 4 . Modelo humoralista teúrgico. Medicina en el mundo cristiano y medieval dignos de ser redimidos por la conversión (todo en lo teórico), así como el concepto de la caridad, fundamento de la atención hospitalaria en los ámbitos cristianos. Por otro lado, la medicina en el occidente europeo perdió, al menos por más de 500 años, los conocimientos acumulados por la medicina grecolatina clásica, hasta el retorno de aquellos, ya avanzado el segundo milenio de la E. C., provenientes de Bizancio, Levante o el Andaluz. 112 MEDICINA BIZANTINA Gabino Sánchez Rosales INTRODUCCIÓN En la historia de la civilización han existido sociedades que han dejado una huella imborrable en la memoria del hombre. El caso del mundo bizantino es el de una civilización que fue eslabón entre el mundo clásico y el mundo moderno, un puente histórico entre los saberes grecolatinos y los renacentistas; tal es su impronta en la cultura de la civilización occidental (Figura 12-1). Sin embargo, para comprender esto ha tenido que pasar mucho tiempo, desde el severo juicio de William Lecky (expresado en 1869, como retrato de la moda historiográfica legitimada desde E. Gibbon y Ch. Diehl), hasta A. Toynbee, acerca de: La opinión general que la historia tiene sobre el Imperio bizantino es la de que este representa, sin excepción alguna, la forma cultural más baja y abyecta que haya podido darse hasta el momento [...] Ninguna civilización duradera careció hasta tal punto de toda forma o elemento configurador de grandeza La historia de dicho Imperio es una relación monótona de intrigas de sacerdotes, eunucos y mujeres, de envenenamientos, conspiraciones, ingratitudes y continuos fraticidios. Hoy, gracias a nuevas investigaciones e interpretaciones la perspectiva historiográfica del Imperio bizantino es diferente. La historia de Bizancio se fundó en su posición estratégica, pues la capital imperial Constantinopla, situada en el Figura 12-1 . Zona de influencia cultural del Imperio bizantino. llamado Cuerno de Oro y que conecta a los continentes asiático y europeo por medio del estrecho del Bósforo, se convirtió en el núcleo del mundo antiguo por más de mil años. En efecto, Constantinopla tuvo una vida larga porque al estar fortalecida y localizada entre el mar Negro y el Egeo, así como tener comunicación directa con Siria, Egipto, África del Norte, y Europa a través de Italia, fue capaz de resistir los ataques continuos. Desde su nacimiento como Imperio, el 11 de mayo del año 330, hasta su ocaso, el martes 29 de mayo de 1453, es decir, durante 11 siglos, 33 años, 18 días y algunas horas, esta vida imperial solo fue interrumpida en dos ocasiones: en 1204, cuando los cruzados la tomaron, y en 1453, cuando Mehmet II, el Conquistador, finalmente, la doblegó e incorporó al Imperio turco (Figura 12-2). De acuerdo con la división del Imperio romano de occidente e Imperio romano de oriente, y la conquista de Alejandría por los árabes en 642, la historia de Bizancio tiene dos periodos: el Alejandrino, que abarca de 330 a 642, y el Constantinopolitano, que cubre de 642 a 1453. Por tanto, surgen dos preguntas: ¿a qué debió su longevidad el Imperio bizantino? Y especialmente para nosotros, ¿cuál fue la medicina que utilizó el Imperio romano de oriente? Para responder a la primera pregunta, Franz Georg Maier ha señalado que Bizancio: en un proceso creativo de asimilación que surgió de la unión de la herencia griega con las tradiciones cristianas y con los elementos orientales, [siendo] la cultura más brillante y efectiva de la alta Edad Media. La capacidad de Bizancio Figura 12-2. Plano de Constantinopla. • para ejercer su poderoso influjo en la formación de culturas limítrofes se debe a esta superioridad en riqueza espiritual y en creación artística, y no solo a su posición política o a los indudables atractivos de su civilización material. pudieron conocerse en los siglos posteriores. Hay que enfatizar que fueron dos los caminos que adoptó la teckne iatrike para perpetuarse y ser la base de la medicina occidental: Bizancio y Arabia (Figura 12-3). En cuanto al marco social, conforme a Laín Entralgo, en Bizancio hubo un conjunto de pueblos, inicialmente europeos, asiáticos y africanos, con costumbres y temperamentos diferentes, pero que se identificaban por poseer un lenguaje común; el idioma griego bizantino que reconocía con facilidad los textos filosóficos, médicos y jurídicos del mundo antiguo. También hubo una religión cristiana donde el poder civil y el religioso recaían en la persona del emperador, de ahí que la herejía fuera considerada como delito de Estado. Asimismo, existió una economía señorial, agraria y artesanal con comercio intenso en las ciudades. Hubo una actitud intelectual, al surgir una élite refinada, culta y rica que había crecido por el comercio y la De estos elementos, uno sobresale: el poder del emperador con sus atributos orientales. La historiadora Évelyne Patlagean y sus colaboradores, dicen: El emperador [bizantino] encarna en todo momento la salvación presente y futura del Imperio, y por tanto, del orden universal, ya que el Imperio es considerado, legítimamente, el Imperio del mundo. Es portador en consecuencia, de la victoria militar. Preside los concilios de la Iglesia y castiga como crímenes las faltas a la ortodoxia y a las normas que esta define: el orden imperial es, en efecto, desde Constantino, un orden cristiano. Es la fuente de la ley, elaborada por su círculo de legistas [...] En una palabra el Emperador es el símbolo viviente del sistema que ordena el mundo. En este sentido, históricamente, es incomprensible la viSión mecanicista y progresiva obsesionada con encontrar una continuidad lineal entre el pensamiento griego y la cultura del mundo romano en el escenario bizantino, pues se olvida la huella profunda del pensamiento cristiano, y en especial, se nulifican las poderosas orientaciones del pensamiento oriental en la conjugación y surgimiento de una cultura única y, por tanto, valiosa, donde los bienes culturales tangibles e intangibles modularon la formación de una sociedad, que respecto al estudio de la medicina, nos ofrece saberes y prácticas relacionadas con el proceso saludenfermedad vinculadas a las profundas corrientes culturales del conglomerado de pueblos que integraron y formaron parte del Imperio bizantino. No obstante, de acuerdo con los objetivos de esta obra y que toca analizar en este capítulo, como ha sugerido Pedro Laín Entralgo, debemos destacar que la medicina bizantina tiene importancia por su papel de elemento de transmisión de los conocimientos médicos hipocrático-galénicos que, gracias a su recopilación, Figura 12-3. Interior de la Basílica de Hagya Sophia, Turquía. posesión de tierras, y que participaba en las disputas retóricas sobre asuntos cristianos. De un modo opuesto, apareció una masa popular supersticiosa y miserable que vivía contigua a los palacios y que fue receptora de las prácticas mágicas helénicas y orientales, y que según la frase de P. Festugiére, evidenció el "agotamiento de las fuerzas humanas una disminución de vida en el helenismo mismo [que nos muestra] un cuerpo herido que ha perdido mucha sangre". Conforme a esa metáfora, señalemos que 114 SECCIÓN 4 Modelo humoralista teúrgico. Medicina en el mundo cristiano y medieval todas esas fuerzas fueron parte de la savia histórica y humana de donde brotaron los frutos de la medicina medieval y moderna de los siguientes siglos. LA TRASLACIÓN DE LA MEDICINA ANTIGUA La medicina antigua concebida como teckne iatrike pasó a la era bizantina sin obstáculo, fue simplemente una translatio medicae. Sin embargo, este imperio nunca produjo una figura médica de la talla de Galeno, quien fue canonizado en el siglo VIII. Para explicar este hecho, Laín Entralgo sugiere considerar los siguientes aspectos: en el ámbito sociopolítico, la incardinación forzosa de la mente griega en el Imperio romano; en el sociocultural, la creciente penetración de ritos y creencias orientales; en el filosófico, el agotamiento de la physis y el logos como método filosófico. Es decir, el carácter más deductivo 115 CAPÍTULO 12 • Medicina bizantina Figura 12-4. Dioscórides, autor de la obra De materia medica, recopilación de la farmacología de su época (s. I d. C.). antigua posición. Sabemos que ello será motivo de doble agradecimiento: el de Figura 12-5. Cristo en Santa Sofía. que experimental de la ciencia helénica, el cristianismo que como artículo de fe dio sentido a la vida y la corrupción de las viejas costumbres en el Imperio. Y agregado a esto, la creciente presión de la sociedad en términos demográficos; la clausura de la Academia de Atenas por Justiniano en 529 d. C.; la destrucción, por tercera vez, de la Biblioteca de Alejandría por Omar en 642, que propició el nacimiento de Galeno como figura de autoridad y único médico de la antigüedad, pues ni Hipócrates alcanzó tal reconocimiento. Para comprender mejor el proceso se ha dividido la medicina bizantina en dos periodos: etapa Alejandrina y etapa Constantinopolitana (Figura 12-4). BIZANCIO: EL PERIODO ALEJANDRINO En cuanto a la continuidad de la medicina antigua en suelo bizantino, destaca una figura médica, Oribasio (325-403), nacido en Pérgamo y educado en Alejandría por Zenón de Chipre, un distinguido maestro médico que había sido desterrado, pero que el propio emperador Juliano, el Apóstata, le solicitó su regreso: "Ocupa de nuevo pues, con honor, tu los habitantes de Alejandría, a quienes devolvemos su Zenón: el tuyo propio, al devolverte Alejandría". Oribasio fue amigo de Juliano y este Io llevó como médico y bibliotecario a Galia. En este contexto, Luis García Ballester y Pedro Laín se preguntan (Figura 12-5): ¿Qué fue entonces Oribasio? ¿Un griego helenístico fiel a la cultura tradicional a la Hélade, que —aparte sus nadas geniales aportaciones propias— recopila, ordena y transmite a la posterioridad la gloriosa teckne iatrike de su pueblo, y muy especialmente la obra gigantesca de Galeno? ¿Un bizantino de la primera hora, un hombre que como médico vive y actúa durante la época en que, más o menos pacífica y armoniosamente, paganismo y cristianismo coexistían en territorio de Bizancio? Estos autores señalan que las respuestas son ambiguas porque las dos preguntas tienen respuestas afirmativas. Oribasio fue un médico griego y también un médico bizantino, y con él se cumple el proceso de traslación de la medicina helenística a la medicina bizantina. Como pagano, acompañó a Juliano en el restablecimiento fugaz del antiguo culto. Al 116 SECCIÓN 4 Modelo humoralista teúrgico. Medicina en el mundo cristiano y medieval volver de su destierro a la corte, brilló nuevamente como un impedimento, asegura García Ballester, para el empleo de bizantino en amuletos terapéuticos con fórmulas paganas. Por ejemplo, la • receta que utilizaba para sacarle un hueso a quien lo hubiera tragado, para ello decía: "Así como Jesús sacó a Lázaro de su tumba y a Jonás de la ballena, así Blasio, mártir y siervo del toda la línea. Oribasio, conforme a Magnus y Pia Schmid, fue señor, manda y ordena iHueso sal o vete para bajo!". El autor autor de un Epítome que fue una suerte de introducción y de estas palabras ocupó en la corte romana de Bizancio el compendio, hoy perdido, de los escritos galénicos. Por encargo mismo puesto que Galeno tuvo cuatro siglos antes en la Roma de Juliano, escribió Las Colecciones Médicas (Synagogai imperial. Aecio fue autor de Tetrabilion, obra que consta de 16 latrikaÔ editada en París en 1556, ordenada en 70 libros, con discursos médicos ordenada en cuatro libros que tratan sobre la temas de gimnástica, alimentación, dietética, higiene pública y terapéutica general, la dietética y las enfermedades de los privada, fisiología, anatomía, diagnosis, patología y terapéutica, distintos órganos. En la obra resaltan sus descripciones de donde destacan las sangrías, las purgas, los baños y cirugía que, enfermedades como la epilepsia, la difteria, la cefalea, la en conjunto, son muestra de la amplia recopilación de los neumonía, la pleuresía, la rabia, el bocio y la lepra. En el saberes anatomo-patológicos, clínicos y terapéuticos de la campo de la cirugía, además de practicar la extirpación de medicina antigua, en especial, de Galeno. Entre sus hemorroides y realizar uretrotomías, recomendaba la observaciones destaca su descripción de lesiones de la médula extirpación del cáncer de mama siguiendo los métodos de espinal que observó en los niños que eran sometidos a castigos Arquigénes y Leónidas. Respecto a la oftalmología ofreció severos y se les inhibía su personalidad. innumerables detalles sobre distintas enfermedades, y a decir Posteriormente, en el año 390, bajo el título Synopsis, de García BaIlester y Laín Entralgo, salvo que no refiere nada a compendió su obra en nueve libros que, en la actualidad, se la catarata, sobre la materia es lo más completo y calificado que conservan completos. Dedicó a su amigo Eunapio otro sumario nos ha legado el mundo antiguo. No menos de 61 afecciones de las Colecciones, este en cuatro libros. Llamó al trabajo con oculares son descritas conforme a un criterio doble, anatómico el nombre galénico de Euporista; es decir, medicamentos y clínico. fáciles de administrar, esto debido a que la obra Euporista de Alejandro de Tralles (525-605) fue otro médico sumamente Galeno se había perdido y la obra de Dioscórides era importante del siglo VI. Nació en Lidia y fue hermano de incompleta. Tal esfuerzo de rescate del pasado de la medicina Anthemio, el arquitecto que construyó la catedral de Santa antigua ha movido a los Schmid a señalar que la obra de Sofía durante el reinado de Justiniano I. Alejandro fue hijo del Oribasio, en relación con sus fuentes médicas, abarcó un médico Estéfano; viajó por la Galia, España y África. Al periodo superior a 800 años, pues fue conocedor de los escritos establecerse en Roma tuvo numerosa clientela. Fruto de su de Alcmeón de Crotona que floreció en torno al 500 a. C, hasta esmerada educación, M. Neuburger señala que: "Alejandro es las obras de Filagrio y Adamancio que fueron autores del siglo un refrescante oasis en el desierto de la literatura bizantina, y IV d. C. Por ello, en sentido estricto, Oribasio fue un transmisor en ciertas páginas recuerda la naturalidad del arte de observar de la cultura médica griega. de Hipócrates y a la vivaz, intuitiva descripción de Areteo". A Otro autor contemporáneo a Oribasio fue el obispo Nemesio este juicio contribuye el conocimiento de las cartas médicas de Emesa, quien escribió entre 380 y 390 el tratado Peri escritas por Alejandro, que fueron un género literario physeos anthropou, Sobre la naturaleza del hombre que, luego, ampliamente cultivado en Bizancio, pues como señala el obispo salernitano Alfano I difundió en latín a finales del Patlagean: siglo XII. La obra es interesante porque la información filosófica, psicológica, fisiológica y anatómica procede de La carta, mensaje individual, era también un género de la autores griegos como Aristóteles, Platón, Hipócrates y Galeno, retórica tradicional, o que motivó la composición de algunas esto la convierte en una muestra de la filosofía sobre la colecciones que han llegado hasta nuestros días, en las que se naturaleza del hombre en oposición a las corrientes de encuentran misivas de hombres que partieron a las provincias superstición auspiciadas por la astrología y la alquimia. como funcionarios u obispos, dirigidas a sus amigos de la Celio Aureliano, quien vivió entre 350 a 400 d. C., nació en capital, a sus protectores, a veces al mismo emperador o al Sicca, Numidia, en el África. Fue autor de Las Medicinales patriarca, e incluso cartas de estos últimos. Responsiones que, según Francisco Guerra, fue un libro de introducción a la medicina, muy popular en la Edad Media. En ese sentido, los consejos médicos que contienen las Durante los siglos VI y VII, en Bizancio, destacaron cartas de Alejandro de Tralles enviadas a sus amigos, importantes médicos, uno de ellos fue Aecio, quien nació en especialmente las relacionadas con ciertos tipos de oxiuros o Amida, ciudad de Mesopotamia. Aecio se formó en Alejandría lombrices intestinales, dan cuenta de su notable saber clínico, y, posteriormente, trabajó en Constantinopla como médico del que le permitía contradecir a su maestro Galeno, como cita emperador Justiniano, de este recibió la dignidad de comes García BaIlester y Laín Entralgo, Alejandro tenía personalidad obsequii (jefe del séquito imperial). Seguramente fue médico propia, pues reflexionaba: "[Galeno] no dejó de ser hombre, y cristiano, tal y como lo revela su invocación a Cristo y a varios por tanto se hace difícil admitir que en ciertas cosas no se haya mártires al tratar ciertas enfermedades, lo que no era equivocado, que otras no las haya desconocido, que no haya 117 CAPÍTULO 12 • Medicina bizantina juzgado con inexactitud y que a veces no haya escrito con la tonsilectomía, la superficialidad'! Alejandro de Tralles fue autor de Practica, paracentesis, la flebotomía, la obra que se reeditó varias veces y que, todavía en 1504, se ligadura vascular, la litotomía imprimió en Lyon. Practica es un conjunto de 12 libros que y la extracción de cuerpos versan sobre la patología y la terapéutica de las enfermedades extraños. Abogó por la cura internas que recoge los antiguos conocimientos médicos radical de las hemorroides, griegos. El contenido de la obra es el siguiente: 1.así como la castración y el Enfermedades de la cabeza, frenitis, epilepsia, melancolía; 2.tratamiento quirúrgico de las Oftalmología; 3.- Otología; 4.- Angina; 5.- Enfermedades del hernias inguinales, escrotales pulmón; 6.- Pleuritis; 7.- Afecciones del estómago; 8.- Cólera; y umbilicales. En suma, 9.- Enfermedades hepáticas; 10.- Hidropesía; 11.- Afecciones Pablo de Egina fue el gran de riñón y vías urinarias; 12.- Gota. transmisor de la cirugía de la antigüedad clásica a la El médico más brillante del último periodo alejandrino fue medicina de los siguientes Pablo de Egina (625-690), quien nació en la isla situada frente siglos. al Pireo; fue un médico destacado en la ciudad de Alejandría en los años anteriores a su conquista por los árabes. Pablo fue hábil cirujano y, según García Ballester, escribió sobre ginecología y toxicología. Su obra Epitome Médica o Hypomnema o Memorandum, impresa en Venecia en 1528, y luego en París y Basilea, da cuenta de su prestigio como autor médico. El Epitome está dividido en siete libros que abarcan: I.- Dietética y régimen de la vida; 2.- Patología humoral galénica, fiebres, indicando que las BIZANCIO: EL PERIODO CONSTANTINOPO LITANO Figura 12-6. Helena de Constantinopla. altas son típicas de las enfermedades agudas y las leves se presentan en las enfermedades crónicas; 3.Las enfermedades de la cabeza donde localizó algunas enfermedades mentales en el cerebro; 4.Enfermedades de la piel, quemaduras, etcétera, que incluyen descripciones de la elefantiasis, la lepra y el cáncer; 5.- Toxicología con opiniones sobre venenos; 6.- Cirugía. 7.- Materia médica con explicación de las medicinas simples y compuestas, ofrece noticias de 90 minerales, 600 plantas y 180 animales. De todos esos libros, el más detallado es el relativo a la cirugía, ya que cuenta con las explicaciones más completas de diversas técnicas quirúrgicas, como la operación de ojos, la traqueotomía, la trepanación, Del periodo constantinopolitano, en medicina destacan escasos nombres de médicos. Uno de ellos es Meletio, quien decía de sí mismo: "soy bizantino, médico, corto de estatura, con los ojos azules, chato, enfermo de gota, cruzada su frente de cicatrices e hijo de Gregorio". Meletio comentó los Aforismos de Hipócrates y fue autor de la obra Sobre la naturaleza del hombre, la cual escribió basándose en Gregorio de Nisa y la literatura médica antigua. Este libro consta de dos partes en las que reflexiona sobre el cuerpo y el alma, y donde claramente se observa la tensión filosófica entre el pensamiento griego y cristiano. El arquíatra Juan fue otro autor médico, quien escribió un recetario perteneciente al género de los iatrosophion, libros que fueron de carácter popular y eran utilizados en los hospitales del Imperio. Más interesante resulta la obra de León, quien vivió en el reinado de los emperadores Teófilo y Miguel III (842867). Sus obras fueron la Synopsis iatrike y la Synopsis eis ten physin tou anthropa, que son breves manuales de medicina con consejos prácticos de terapéutica y cirugía. De los siglos X al XI, destacaron los nombres de tres médicos más: Damnastes, Estephanos y Merkurio, cuyas obras, respectivamente, son: Kyouson kai brephon therapeías, Alphabetum empiricum y Merkouríon monákhou anakaiotate didaskalia peri sphygmon, todas ellas inéditas (Figura 12-6). En los siglos siguientes figura Miguel Psellos, llamado "el joven" y autor de Didaskalia pantodape, enciclopedia general que incluye cuestiones sobre los temperamentos y la teoría de la visión. Fue autor de innumerables obras, entre las que resaltan: Diáites, tratado sobre la dieta; Lithon dynámeon, obra sobre las piedras preciosas usadas en medicina, y Pónema iatrikon ariston di iambom, conocido como el poema médico. Simeon Seth, "protobestiario", fue encargado del guardarropa imperial y médico del emperador Miguel VII Dukas. Seth fue un enciclopedista consumado y gran traductor del árabe al griego. Su principal obra médica es Syntagma kata stoikheion peri trophon dynámeon que trata de las propiedades de los alimentos y es ejemplo de los vínculos que existen entre la medicina oriental y la griega. Asimismo, existen otras obras suyas como un trabajo sobre 118 SECCIÓN 4 Modelo humoralista teúrgico. Medicina en el mundo cristiano y medieval la orina, el olfato y gusto. En Posidonio, el cual vivió al los siglos siguientes hubo final del siglo IV y es figuras como Demetrio considerado maestro de la Pepagómeno y Juan Actuario. psiquiatría, la fisiología y las A este último autor, occidente patologías del cerebro, él debe el más completo tratado, consideraba que la locura Sobre la orina, una (ekbakkheuesthai) no era monografía de casi 200 producida por demonios, sino páginas, donde revela un que era el efecto causado por excelente juicio clínico, pues una discrasia de los humores; dice: Magno, quien al parecer sucedió a Zenón de Chipre en No basta con el examen la Escuela de Alejandría; Figura 12-7. Necrópolis de de los caracteres de la Jónico de Sardes, el cual Hierápolis. orina; también son dominó la anatomía; Teón fue Severo fue médico y autor de indispensables el examen autor de Antropos y Peri enteron etoi klysteron. En el ocaso del mundo del pulso, de las Bibliotheke, este último libro Teófilo, al cual la crítica antiguo, debido al nacimiento excreciones del rostro, del constituye una terapéutica hábito corporal. Cada uno moderna identifica con cinco del Dios de los cristianos, los ordenada a capite a calcem; de estos aspectos tiene Teófilos: uno Monachos, antiguos dioses comenzaron a Hesiquio y Jacobo, padre e significación propia y autor de Peri auron (Sobre las ser sustituidos. Eso ocurrió hijo, ejercieron en sirve al médico para orinas) y Peri diakhoreatom oficialmente por medio del Constantinopla en el siglo V (Sobre las excreciones). Edicto de Tesalónica, por el como médicos paganos y Protospatorio, autor de Peri cual Teodosio I el Grande fueron admirados, incluso por sphygmon (Sobre el pulso). declaró en el año 380 al los cristianos, especialmente adecuar mejor el diagnóstico Otro Protospatorio, redactor cristianismo como religión y fijar con más exactitud su Jacobo, quien de acuerdo con de unos Escolios sobre los universal del Imperio los Schmid fue apreciado por pronóstico. Aforismos. Un Teófilo a romano. Sin embargo, la "el emperador, el Senado y el secas, autor de Peri testou coexistencia y sincretismo de El conocimiento médico pueblo [...] como el mejor de anthropou paraskeues (Sobre las diversas creencias de Actuario, quien vivió entre los médicos y filósofos"; la estructura del hombre) y religiosas en el Imperio el final del siglo XIII y Asclepiódoto, discípulo de Peri phlebotomías (Sobre la fueron una realidad patente, principios del siglo XIV, fue Jacobo, practicó el rito de sangría) y, finalmente, el como Io prueba el intento de la suma del saber médico Osiris al establecerse en Teófilo filósofo que compuso Juliano el Apóstata de revivir bizantino que como flama, Afrodisia de Caria, cerca de Peri katarkhon polemikon la religión olímpica. En avivó la hoguera del Hierápolis (Figura 12-7), hoy (Sobre los principios Alejandría y en Éfeso, así conocimiento de lo que fue el Pammukale, e hizo que la hostiles). También destacó como en otros sitios, los saber médico renacentista en ciudad gozara al procurarle Teófilo de Atenas que cristianos lucharon por la Europa de los siglos XV y mayor sanidad; Gesio fue escribió Escolios sobre el establecer su religión y se otro médico importante, sus XVI. Pronóstico y una enfrentaron contra los Poco se conoce de los escritos no se conocen, pero Interpretación sobre el antiguos dioses adorados por escritos de los médicos Hunayn ibn Ishaq afirmó que Methodus medendi ad los paganos. Así ocurrió con bizantinos en los años había escrito un libro con Glauconen que, en conjunto, la filósofa Hipatia, muerta anteriores a que los turcos comentarios acerca de la obra como figuras médicas cierran brutalmente al ser tomaran ConstantinoPla, de Galeno; Paladio es otro un periodo poco estudiado en despedazados y quemados sus excepto la Descripción de las médico que, cabe destacar, la historia de la medicina restos por una turba de partes del cuerpo de Giorgio fue autor de tres comentarios, bizantina. cristianos en el año 415. Sanguinaticio, cuyo uno a las Epidemias y al libro Los cristianos del Imperio sobrenombre fue Hypato. Sin de Fracturas y otro al libro de romano de oriente también embargo, pese a la Galeno, Sobre las sectas. Es condenaron las herejías, señalar que importancia de los médicos importante como la nestoriana, que mencionados anteriormente, Paladio consideró a la argumentaba que Cristo no podemos dejar fuera los medicina como tekhne mikte, poseía dos naturalezas, la nombres de otros médicos del es decir, un arte mixto. humana y la divina. Nestorio, Imperio bizantino que obispo de Constantinopla fue actuaron en diferentes épocas: condenado al destierro por el CULTU RA Y MEDICI NA EN EL IMPERI O BIZANT INO . 119 Concilio de Éfeso en 431, y al salir de la Romania llevó con su secta todo el bagaje de la cultura griega. Los nestorianos se establecieron en Edesa, en el Imperio seléucida, luego en Nisibis, para finalmente, y después de un largo periplo, establecerse en Gondishapur, en Persia, sitio que también sirvió como refugio a los sabios griegos que llegaron en 529 tras el cierre de la Academia de Atenas. En Persia, los nestorianos en Edesa, Nibisis y Gondishapur iniciaron una labor de recopilación y traducción de las obras médicas griegas al árabe. Por ello, cuando los árabes conquistaron Persia se encontraron con los conocimientos depositados en estas ciudades e, inmediatamente, los asimilaron. Ejemplo de ello fue la actividad de familias de médicos como la de loannis Mesuae, cuyo discípulo, Hunayn Ibn Ishaq, fue ampliamente conocido en la Europa medieval. Un elemento más de esta cruzada del saber antiguo resguardada por los bizantinos fue el esfuerzo hecho por sus sabios al realizar la gran recopilación ordenadora del Corpus Hipocraticum y de las obras de Galeno mediante de las Synagogai y Sypnosis. Sin embargo, en el caso de la obra de Galeno, a decir de Laín Entralgo, en ella hubo "un reblandecimiento de la racionalidad fisiológica", pues su obra fue partida en tres apartados que contenían: su obra médica, que se siguió utilizando y no representó a los ojos del cristianismo peligro alguno; la obra del pensador metodológico, que CAPÍTULO 12 • Medicina bizantina con sus divisiones de método Por otra parte, la de experiencia y método preocupación por la salud racional fue reconocido como entre los nobles bizantinos continuador del método comprueba la necesidad que aristotélico y, por último, la tenían de la medicina. García obra respectiva a su filosofía Ballester y Laín Entralgo, de la naturaleza, donde siguiendo a St. Runciman, usando la concepción señalan lo siguiente: helénica de la physis combate la medicina fue una la idea judeo-cristiana de la materia que interesaba omnipotencia divina que hace mucho a los bizantinos. que el texto de la Utilidad de La educación médica no las Partes fuera prescrito estuvo en ningún modo como parte de las obras de limitada a los futuros Galeno por los cristianos. Lo profesionales, y a esto se anterior permite conocer que debe que algunos durante el periodo estudiado aficionados como Psellos fue conocido un Galeno y Ana Comnena trunco. Esto, evidentemente, estuviesen convencidos se inscribe en la beligerancia de que sabían tanta de los cristianos contra toda medicina como los propios médicos. Manuel herejía fuera de orden I fue capaz de curar a su científico o teológico, y sirve huésped el emperador para recordar la lucha que se Conrado [...] dio en los siglos VIII y IX, Hipocondríacos como con la llamada Querella de las Romano III no hacían imágenes entre iconoclastas nada sin consultar con los —cristianos de las clases médicos, mientras que altas reticentes a la otros como Cecaumeno, representación de Dios— y decían de ellos que eran los iconódulos —cristianos un peligro y que que exigían la representación producían las enfermedades para divina— que derivó en el hacerse ricos. Tomar surgimiento del arte bizantino pimienta para el hígado, al final del periodo. sangrarse tres veces al Por tanto, la comprensión año y, si uno estaba de la enfermedad durante el enfermo, ayunar, guardar periodo osciló entre una cama y no enfriarse; con concepción basada en la esto, escribe Cecaumeno, explicación de la physis, la puede uno pasarse sin concepción sagrada de la ellos. enfermedad y la concepción mágica de esta. Al respecto, Ante esa preocupación tan recordemos que la interacción evidente en los seres entre médicos cristianos y humanos de cualquier época, paganos permitió la los bizantinos ricos y pobres santificación de los médicos que formaban bizantinos Cosme y Damián que, según la tradición, curaban con el auxilio de la fe y fueron martirizados en la época de Diocleciano y que, luego, Justiniano reconoció al erigir una Iglesia con un culto que fue muy extendido en la Edad Media (Figura 12-8). Figura 12-8. Los santos Cosme y Damián. el gran concierto del Imperio, respondieron haciendo suyos los ensalmos, los amuletos, las prácticas mágicas, el uso de la astrología, la alquimia y la curación onírica. En muchos sentidos, la medicina popular, si cabe llamarla así, adoptó partes de los ritos paganos, cristianos y orientales, y del conjuro de palabras como incubatio, daimon, incantamentum, exorkismos y abracadabra o la cábala judía —doctrina secreta del mundo basada sobre las letras del alfabeto hebreo y los 10 primeros números que se combinaban con extrañas palabras—, como las que pronunciaba Alejandro de Tralles para curar la gota: jaz, azyf, zyon, threnx, bain, chook, y cuya síntesis se puede encontrar en 120 SECCIÓN 4 Modelo humoralista teúrgico. Medicina en el mundo cristiano y medieval • el escrito Spher Yezira o Libro de la creación utilizado en diversos ritos médicos que, con el Corpus Hermeticum, dan muestra del entusiasmo y la perseverancia de los bizantinos por enfrentar a la muerte, el dolor y la enfermedad. Por otra parte, la cultura y la legislación para formar médicos en el Imperio, como aconteció durante el periodo helenista, continuó con la tradición de las Escuelas o Academias. La más importante fue la de Atenas, la cual existió hasta que fue clausurada por Justiniano a mediados del siglo VI. Hubo Academias en Antioquia, Pérgamo, Éfeso, Esmirna, Beirut, Edesa y Nisibis. Después de Atenas, seguía la Academia de Alejandría vigente hasta que la ciudad fue conquistada por los árabes. En lo que atañe a las Escuelas médicas, las hubo en Chipre y Alejandría, así como en Constantinopla, Tesalónica y Nibisis, donde se formaban los médicos, así como las mujeres médicas, como Restituta, una mujer médica que murió en 511 en la isla de Gozzo, junto a Malta. Durante la dinastía de los Comnenos, cuando la organización imperial estaba en su máximo apogeo, a los médicos se les entregó un diploma o symbolon como muestra de sus saberes, los cuales eran ejercitados durante el examen en la escuela; este documento servía para ejercer la medicina profesionalmente. Cabe decir que en tiempos de Justiniano hubo una organización profesional que permitía la existencia de corporaciones profesionales (scholae) y cargos médicos oficiales tanto en la corte como en las ciudades más destacadas. Asimismo, hubo médicos militares que asistían a los ejércitos en campaña o en las guarniciones fronterizas del Imperio. Sin embargo, en los últimos siglos del Imperio, nunca se desarrolló una enseñanza sistematizada de los saberes médicos; las escuelas especializadas se agotaron, por lo que surgieron sitios donde se enseñó filosofía, teología y medicina como parte de los estudios superiores, pero nunca hubo universidades a la manera del mundo occidental. García Ballester y Laín Entralgo señalan que hacia finales del siglo XIV hubo en Constantinopla un edificio denominado Katholikon museion que fue traducido al modo occidental como Universitas literarum et scientiarum 121 CAPÍTULO 12 • Medicina bizantina publicus discendi ludus. Tal empresa la llevó a cabo Manuel II Paleólogo (Figura 12-9). La atención a los enfermos por los médicos del Imperio privilegió a los miembros de la familia imperial, después a los nobles y a los comerciantes que podían pagar y, finalmente, a los pobres y esclavos, que fueron atendidos en los hospitales, tal y como ocurrió a partir de la fundación de la civitas médica de Figura 12-9. Teodora, emperatriz bizantina y esposa de Justiniano I. Cesárea. En el epílogo del Imperio hubo hospitales en todo el Figura 12-10. Embajadores de Boris I en el Imperio bizantino, siglo IX. 12 2 CAPíTULO 12 Medicina bizantina • t eC o L C LA MEDICINA ISLÁMICA L E n L E nE nC oD eM a E lE lL oL o E T L aL aL aE nE l 123 CAPÍTULO 13 • La islámica El estudio de los textos clásicos de medicina permitió que adecuado, la enfermedad se curará con el consentimiento surgieran los médicos árabes y que crearan su propia literatura divino" y, más adelante, el texto dice "Curando servís a científica incorporando sus experiencias y observaciones vuestro Dios': medicina (Figura 13-1). Los estudios médicos no se caracterizaron por su uniformidad, los estudiantes adquirían los conocimientos teóricos y prácticos con un experto en los hospitales o en alguna otra institución. Al finalizar el curso, el estudiante recibía un certificado de sus profesores. Era frecuente la transmisión de la profesión de padres a hijos formándose dinastías de médicos. La estrecha convivencia entre maestros y alumnos, así como entre los propios médicos, creaba una conciencia profesional y un cerrado círculo que se abría solo para los más aventajados. LOS CONCEPTOS DE LA MEDICINA ÁRABE En la medicina árabe se consideraban varias causas de la enfermedad, básicamente de tipo mágico-religioso, entre las que encontramos, por ejemplo, el castigo de Alá por desobedecer algunas de sus disposiciones; la ofensa por oponerse a algún mandato divino llegaba a desencadenar la ira de Alá y se propiciaban las epidemias que causaban el exterminio de las poblaciones pecadoras. También las enfermedades podían ser ocasionadas por algunos espíritus malignos poseídos por demonios enfermos. El mal de ojo era considerado como una causa frecuente de enfermedades. El Corán estaba de acuerdo con la concepción pneumática griega que le da vida al organismo humano, señalando que el pneuma llega al corazón a través de las ventanas de la nariz y la tráquea; al corazón se le consideraba el asiento del alma y al morir la persona, el alma volvía a Alá por medio de la respiración. Por otra parte, en el proceso digestivo la mayor parte de los alimentos pasaba a través de los riñones y del recto para que fueran aprovechados por el organismo, pero los productos más delicados y finos se convertían en leche y en sangre. La procreación era una mezcla de semilla masculina y sangre femenina que tenía lugar en el útero donde se formaba un coágulo del que surgía un esqueleto y una cubierta de músculos y carne, y la cabeza; el semen se originaba en la cabeza del hombre y llegaba a los testículos a través de la columna vertebral. También El Corán tiene disposiciones higiénicas relacionadas con la purificación religiosa como son las abluciones antes de hablar con Dios. Según la concepción musulmana, no es la physis la que cura, como afirmaba Hipócrates, sino Dios Todopoderoso, quien no envía ninguna enfermedad que no tenga curación. Basándose en estos principios, Mahoma enseñó a honrar a los médicos y a los medicamentos, pero sin perder la confianza en la providencia divina. "Dios no ha creado ninguna enfermedad sin crear al mismo tiempo el remedio contra ella. Si encuentra el camino Figura 13-1. Diagrama anatómico de venas y arterias del cuerpo humano, Imperio otomano. Además, se establecieron varias medidas de higiene personal como lavar, con frecuencia, el cuerpo, principalmente después de evacuar; también se debería usar ropa limpia; el agua era considerada un elemento de limpieza tanto espiritual como física. Los únicos alimentos prohibidos eran la carne de cerdo y la leche de burra. La miel se consideraba como un remedio "universal", ya que se indicaba para múltiples enfermedades, inclusive, en las heridas graves. El diagnóstico se basaba en los siguientes puntos: el comportamiento del enfermo, las excreciones corporales, las inflamaciones, el tipo de dolor y su localización. El estudio del pulso también era de gran importancia. Asimismo, las observaciones astrológicas jugaban un papel fundamental, ya que la influencia astral sobre la salud y la enfermedad se consideraba como parte de una ciencia natural. Otro elemento esencial para el diagnóstico de las enfermedades era al análisis de la orina, la cual se guardaba en un recipiente especial (el antecesor del matraz), se veía el color, su consistencia, el sedimento, el olor y hasta el sabor para determinar cuál era el tipo de afección del enfermo y así poder dar un pronóstico y planear un tratamiento (Figura 13-2). 124 SECCIÓN 4 Modelo humoralista teúrgico. Medicina en el mundo cristiano y medieval El principal método terapéutico de la medicina árabe fue el debe la introducción del salitre, los ácidos nítricos, arsenioso extenso uso de sustancias extraídas de plantas y de animales, y sulfúrico, el nitrato de potasio y de plata, así como algunos surgiendo con ello el antecedente de la farmacología actual. compuestos de zinc, antimonio y bismuto. El libro que, inicialmente, sirvió de orientación y apoyo fue Entre las plantas más conocidas aportadas por los árabes, • se encuentra el ámbar, almizcle, clavo, pimienta, jengibre, sándalo, ruibarbo, nuez moscada, alcanfor, casis y nuez vómica, productos que formaron parte de un intenso comercio entre Arabia y diversos países europeos, ya que no solo eran medicamentos, sino condimentos en la preparación de alimentos. Las recetas se apegaron al criterio original hipocrático de agrupar a los medicamentos como narcóticos, madurativos, cicatrizantes, astringentes, refrescantes y sedantes, y se agregaron otros efectos como los vesicantes y supurativos. La clasificación de ellos se convirtió en un arte, ya que se hacían observaciones precisas sobre los efectos de los fármacos. Atribuían a algunas sustancias más de 40 efectos distintos, Io que permitía al médico recetar con gran precisión el remedio necesario, considerando la naturaleza y gravedad de la enfermedad, así como el sexo, la edad, la resistencia y el temperamento del enfermo. Para su administración se llevaron a cabo diversos procedimientos, ya que prepararon jarabes, electuarios, decocciones, infusiones, polvos, gargarismos, emplastos y lavativas, probablemente siguiendo algunas fórmulas egipcias o hindúes. Las decocciones se utilizaban como purgantes suaves para regular los humores flemáticos y para tratar las enfermedades como la elefantiasis y la lepra. Un procedimiento normal contenía hasta ocho 0 10 ingredientes, por lo general, plantas como el apio, hinojo, lirio, malvavisco, regaliz y jengibre que se mezclaban con frutos como higos, pasas y dátiles, los cuales estaban hervidos, colados, filtrados y macerados. Las infusiones se indicaban, sobre todo, para curar las Figura 13-2. Rhazes explorando a un niño. Colección Wellcome. fiebres, ya que en su preparación no se empleaba el fuego. El Acerca de la materia medicinal y de los venenos mortíferos, procedimiento consistía en remojar los ingredientes escrito entre los años 54 y 68 de nuestra era por el médico de (principalmente, productos vegetales) durante tres días en un los ejércitos de Nerón, Pedacio Dioscórides Anazarbeo, quien frasco tapado, filtrar el líquido resultante con un paño y recogió todas las prácticas curativas de su tiempo, administrarlo por vía oral. clasificando los fármacos según sus propiedades terapéuticas. Los polvos medicinales eran astringentes para contrarrestar Esta obra fue uno de los principales textos que se tradujeron y el excedente de líquidos en el organismo, sobre todo, en el estudiaron en múltiples ocasiones. estómago, los intestinos y la vejiga. Los textos árabes más conocidos en este campo de la Las lavativas eran rectales y uretrales; las primeras se botánica medicinal son Cuerpo de simples, escrito en el siglo indicaban como laxantes para diversas afecciones del XII por el botánico Ibn al-Baitar que describe alrededor de estómago, los intestinos y demás órganos del aparato 1500 sustancias medicinales. En el siglo siguiente, el judío digestivo, sobre todo porque las normas religiosas obligaban a Kohen al-Attar también escribió un libro sobre farmacopea mantener limpia esta región; los lavados uretrales se estableciendo diversos lineamientos de carácter general para indicaban en las afecciones urinarias, estos básicamente la organización de las boticas y el suministro de medicinas. contenían incienso, almizcle y mercurio puro. Se administraba Con el tiempo se fueron añadiendo nuevos medicamentos por medio de un tubo de doble cañón, uno era la vía para propios de las diversas regiones del imperio musulmán, introducir el medicamento y el otro para que saliera el aire. diversificando las plantas y animales; poco a poco, también se La cirugía estaba prohibida por la religión, pero las heridas fueron incorporando los minerales, conformándose así una profundas o infectadas se cauterizaban con hierro ardiente, en voluminosa materia médica arábiga. Llegó a tener hasta 2000 caso de septicemia se aplicaban gruesas capas de alquitrán. productos y algunos preparados contenían hasta 70 Para llevar a cabo estas prácticas utilizaban una gran variedad ingredientes. En el uso de la mineralogía, a los árabes se les de sustancias narcóticas a manera de anestésicos como el 125 CAPÍTULO 13 • La opio, la mandrágora, la cicuta, el beleño, la belladona y, probablemente, el cannabis de la India. Así, la anestesia se efectuaba mediante pociones, jarabes, píldoras, inhalaciones, pero la forma más común era emplear una esponja embebida con alguna sustancia narcótica u otra droga soporífera, que se sostenía sobre la boca y la nariz, o bien, se chupaba. LAS BOTICAS Una de las aportaciones de los árabes a la medicina, que ha trascendido hasta nuestros días, es la botica y el gremio de los boticarios que lograron elaborar un código ético de comportamiento para no falsificar los medicamentos mediante el otorgamiento de licencias y el control por medio de inspecciones oficiales. Las boticas se ubicaban en edificios con fachadas bellamente decoradas con mosaicos azules y las puertas abiertas; generalmente, estaban adornadas con fuentes de azulejos de vivos colores en los patios interiores. Las medicinas se guardaban y exhibían en frascos de vidrio decorados o de cerámica, los cuales se colocaban en estantes ex profeso para ellos. De esta colección de botes que, después se llamaron botámenes, surge el término botica. La primera empezó a funcionar como negocio particular en Bagdad hacia 775 y pertenecía al padre del médico cristiano Yuhanna Massawayh, al que se le conocía como Juan Mesúe, el Viejo, que se dedicó a traducir manuscritos médicos griegos adquiridos en Asia Menor y Egipto; sus escritos más leídos fueron los Aforismos de medicina y un tratado de oftalmología. A los dependientes de las boticas se les llamaba attars, que significa perfumistas o especieros, pero, en general, se les conocía con el término sandalani, ya que uno de los productos que más vendían era la madera balsámica del sándalo que tiene muchas propiedades terapéuticas y aromáticas. El oficio se aprendía mediante la ayudantía en algún establecimiento y la pertenencia a un gremio. En estos lugares es donde se empezaron a llevar a cabo las prácticas rescatadas de los sumerios y de los egipcios, para elaborar elíxires lo más puros posible y obtener sustancias medicamentosas a partir de minerales y metales no preciosos. Esta práctica es la alquimia. Hacia el siglo VI un grupo de nestorianos expulsados de Bizancio por Justiniano se instalaron en la ciudad siria de Harran, donde diversas circunstancias confluyeron para que esos saberes del "arte sagrado" renacieran: los metales llegados de Asia Menor y Persia proporcionaron la materia prima; la gran cantidad de gente con diversas lenguas y culturas que pasaban por esta zona debido a que era parte de la ruta de la seda; el cambio de mentalidad de los "investigadores" procedentes de Bizancio, y el acceso a la gran cantidad de documentos con valiosas informaciones que llegaban debido a la compilación y traducción de los originales griegos. Estas mismas condiciones se reprodujeron en la "Casa de la sabiduría" de Gondishapur, por lo que también ahí florecieron las prácticas alquímicas. islámica Todos estos elementos se concretaron cuando el califa Khalid ibn Yasid invitó a un anacoreta cristiano de Jerusalén para que trabajara en Harran, se llamaba Maraniu o Morenus, y era discípulo del alquimista Estéfanos. Así se inició, propiamente dicho, la práctica formal del "arte sagrado"; instaló un sitio para llevar a cabo sus trabajos de "cocina" (laboratorio), mandó traducir los textos conocidos sobre este tema y, finalmente, medicina escribió una obra llamada El paraíso de la sabiduría. Así renació esta actividad que recibió el nombre oficial de alQuimi. Mediante un trabajo sistematizado y ordenado, los árabes crearon una técnica muy refinada (que es la que hasta ahora sigue la química), mediante la cual se obtienen los productos sintéticos o extractos de las materias primas; estos pasos o procedimientos son: destilación, filtración, calcinación, reducción, evaporación, sublimación, solución y cristalización. Y para llevar a cabo estos procedimientos diseñaron diversas clases de hornos que con el tiempo se fueron haciendo más sofisticados. Asimismo, para poder obtener buenos resultados se fueron diseñando diversos aparatos e instrumentos; el más famoso de ellos es el alambique que se perfeccionó hasta el punto de permitir la obtención del alcohol, por el año 1100. Un personaje mítico en este campo es Jabir ibn Hayyan, mejor conocido como Geber, llamado el padre de la alquimia, que vivió entre el siglo VIII y IX; llevó a cabo un sinfín de experimentos para obtener la panacea universal que permitiera prolongar la vida y curar todo tipo de enfermedades, a la que llamó Elixir de la eterna juventud. Para conseguirla hizo diversos trabajos, uno de estos es la destilación de una sustancia 700 veces para buscar su purificación absoluta. De los trabajos que dejó consignados o que se le atribuyen está la obtención del ácido acético a partir de la destilación del vinagre, la sublimación del azufre, la cristalización del mercurio y la preparación en el laboratorio de la sal común; también identificó los óxidos de varios metales, descubrió el nitrato de plata, el acetato de plomo, los ácidos nítrico y sulfúrico (llamado agua regia), los álcalis, los cáusticos y el vitriolo. A la vez, logró mejorar la producción del vidrio y el acero. Estos trabajos los dejó consignados en el texto titulado Libro de los setenta, donde están señalados los procedimientos para obtener las panaceas y la piedra filosofal. CREACIÓN DE HOSPITALES Por otra parte, la comunidad médica, apegándose a los principios religiosos fundamentales del islamismo, que es compartir las riquezas, dar un trato respetuoso a los débiles y procurar la caridad con el prójimo, fundaron importantes instituciones para cumplir esas premisas: los hospitales. 126 SECCIÓN 4 Modelo humoralista teúrgico. Medicina en el mundo cristiano y medieval A diferencia de los hospitales cristianos, que no eran hicieron valiosas aportaciones a la medicina árabe (como centros médicos propiamente dichos, estos eran lugares en los pueden ser los abscesos del mediastino, el cuadro clínico de la cuales se podía aplicar el régimen hipocrático buscando el sarna y la pericarditis, por mencionar algunos) y que fueron restablecimiento de los enfermos. Además, contribuían a la conociclos en el mundo médico occidental hasta ya muy enseñanza de la medicina, ya que los aprendices tenían avanzados los siglos. contacto con los enfermos, mientras los médicos les Algunos lograron ser médicos de la corte o atendían explicaban las enfermedades. Estas instituciones fueron un solamente a las familias adineradas, por lo que llegaron a ejemplo de organización, la cual fue retomada en épocas poseer grandes riquezas y gozar de prestigio, siempre y modernas para el manejo administrativo hospitalario. cuando, su práctica fuera efectiva. En caso contrario, si el Para la construcción de sus hospitales, los árabes tomaron tratamiento no resultaba satisfactorio, eran procesados y como modelo el edificio de la Academia de Gondishapur, que podían ser recluidos en una prisión, recibir azotes o ser como ya se dijo, fue fundada en el siglo VI. Los basamentos condenados a muerte. Pero también, apegándose a los principios de El Corán, atendían a los pobres de manera gratuita. Como ya se dijo, en varias partes de El Corán se eran enormes estructuras cuadrangulares con cuatro patios en mencionan los aspectos relacionados con la medicina; se ha su interior y cada uno con elegantes fuentes; las salas para dicho que esto se debe a que un médico llamado Al-Harith, enfermos o pabellones estaban alrededor de estos patios con que estudió y practicó la profesión en Persia, al regresar a La grandes ventanales que permitían su ventilación e Meca se relacionó con Mahoma, a quien transmitió las ideas iluminación, las cuales estaban separadas por especialidades, médicas que figuran en el texto sagrado. Otro médico poco conocido que trabajó en la Academia de sexo y condición social, también se pintaban de diferentes Gondishapur, fue el nestoriano Hunayn ibn Ishaq, quien colores para albergar al enfermo de acuerdo con la alteración de su temperamento. Además, había bibliotecas, salas de enriqueció la lengua árabe con numerosos términos lectura, salones de conferencias, dispensarios y capillas donde científicos, traduciendo al sirio y al árabe algunos escritos de Hipócrates y de Galeno, así como la Sinopsis de Oribasio y había recitadores de El Corán. Asimismo, tenía salas de De materia médica de Dioscórides. También escribió un música con intérpretes para tranquilizar a los enfermos o para que conciliaran el sueño, interpretando melodías suaves y manual de preguntas y respuestas sobre la práctica de la armónicas; también estaban los contadores de cuentos para medicina, y Diez tratados sobre el ojo, primer texto sobre distraer las penas y la melancolía. Había enfermeros de ambos oftalmología. sexos y médicos pagados por el Estado. Todo era supervisado y dirigido por los médicos más prominentes y prestigiados que estaban al servicio del califa. En todos los califatos había dispensarios, enfermerías y El primer médico prominente fue el persa Abu-Bakrhospitales; alrededor del año 1160 un viajero judío que recorrió el califato de Bagdad reportó que había 60 Muhammad-ibn-Zakaríya-aI-Razi, mejor conocido en occidente como Rhazes, y en esa época, sus contemporáneos instituciones solo en esta ciudad. También en el califato de Córdoba se construyeron un gran número de hospitales, pero le llamaban "el Galeno árabe" o "el segundo Galeno'! Nació en el año de 860, y murió ciego y pobre alrededor de 935 no de la importancia y cantidad que el de aquella ciudad. Los hospitales recibían generosas donaciones, Io que (Figura 13-3). permitía ofrecer a los enfermos todo el confort posible; se les alimentaba con dietas ricas y bien balanceadas de acuerdo con su padecimiento, siguiendo las indicaciones del Régimen hipocrático. A los pacientes que se les daba de alta, se les entregaban cinco piezas de oro para que tuvieran posibilidades de vivir por algún tiempo sin necesidad de trabajar. . Rhazes LOS MÉDICOS MÁS IMPORTANTES Como ya se mencionó, a raíz de la caída del Imperio romano, a los médicos judíos se les despreciaba en los sitios donde se fue propagando el cristianismo, por lo que se refugiaron en el mundo musulmán, donde gozaron de reconocimiento y estimación. Hubo una gran cantidad de médicos judíos que 127 CAPÍTULO 13 • La Figura 13-3. Rhazes se caracterizó por su precisión en las descripciones clínicas. Colección Wellcome. Estudió en Bagdad con al-Tabari, filosofía y medicina; posteriormente, aprendió astronomía, teología, filosofía, matemáticas, alquimia y ajedrez, la música la aprendió y practicó desde niño. Dirigió la construcción y estuvo al frente del hospital de Bagdad. Aquí capacitaba a jóvenes interesados en aprender medicina, a los que les explicaba, junto al lecho del enfermo, los conocimientos emanados de los libros clásicos de medicina y de sus propias experiencias. Al respecto, escribió Io que está escrito en los libros vale menos que la experiencia de un médico dedicado", que forma parte de su obra Liber medicinalis almansoris, que son 10 tratados médicos en forma de aforismos (Figura 13-4). Escribió cerca de 240 obras sobre diversos temas, entre los que se encuentran 56 libros de medicina, 33 de ciencias naturales, ocho de lógica, IO de matemáticas, 17 de filosofía, seis de metafísica, 14 de teología, 23 de química, IO de temas varios, siete de comentarios y una autobiografía. De todo ese cúmulo de escritos se conservan muy pocos. En ellos transmite sus experiencias de situaciones planteadas por los libros de las "grandes autoridades", mencionándolos por su nombre, planteando su postura crítica ante ellos y tomando partido en distintas cuestiones de ética médica. El texto conocido como La física espiritual de Rhazes es un compendio de ética popular y un estudio sobre alquimia, islámica en el cual clasifica las sustancias obtenidas de vegetales, animales y minerales en cuerpos volátiles y sólidos. En otra obra sobre anatomía hace una descripción de los cálculos renales, del nervio laríngeo recurrente, de la espina bífida, del uso del intestino animal en las suturas y la preparación de un ungüento mercurial. Otra obra de farmacología fundamental que escribió Rhazes es El secreto de los secretos, donde no incluye conceptos místicos ni alegorías mágicas, sino aspectos de materia médica de la época. Está dividido en tres partes: la primera trata sobre las sustancias básicas que se extraen de las drogas; la segunda parte es acerca de los aparatos necesarios para el trabajo de Iaboratorio, y la tercera, respecto al método de preparación de los elíxires. No se puede dejar de mencionar una obra de Rhazes muy importante: el Kitáb al-giadari wa al-hasbah, traducido al latín como el Liber de Pestilentia y más conocido como Tratado sobre la viruela y el sarampión, en la que, por primera vez, se explica con toda claridad la diferencia de estas dos enfermedades, aconsejando que ambas se traten purificando la sangre. Fue traducido al latín, al griego bizantino y a varias lenguas romances, alcanzando numerosas impresiones durante el siglo XIX. Su fama se difundió, sobre todo, por su obra enciclopédica médica de 20 tomos llamada Kitab al-Hawifi al-tibb o simplemente Al-Hawi, traducido al latín como Liber totius continens, que significa Compendio sobre la medicina, el cual trascendió ampliamente a Occidente. Contiene una antología de la literatura médica de autores griegos, sirios, persas e indios; además, recopila todo el saber médico de su época con la descripción de las enfermedades más conocidas y su tratamiento. Expone, como medicina 128 SECCIÓN 4 Modelo humoralista teúrgico. Medicina en el mundo cristiano y medieval Isaac Judaeus Figura 13-4. Liber medicinalis almansoris, obra de Rhazes dividida en 10 tratados médicos. ya se mencionó, sus experiencias y sus posturas éticas, como es el caso del rechazo a la embriaguez, lo que le llevó a polemizar con su contemporáneo, el médico Avicena. Durante el siglo X, un médico judío árabe originario de Egipto llamado Isaac Israelí, conocido en occidente como Isaac Judaeus, hizo grandes aportaciones a la exploración clínica para determinar los tipos de fiebres, el análisis de la orina de los enfermos, el suministro y la dosificación de algunas drogas que fueron plasmadas en diversos escritos, los cuales fueron traducidos al latín un siglo después por Constantino el Africano que, según algunos autores, se adjudicó esa información. De entre las muchas obras de Judaeus, hay una en especial titulada Guía del médico (Musar ha-rofeim), que es uno de los primeros textos que sientan las bases para el ejercicio ético de la profesión médica, ya que era frecuente en esa época la práctica deshonesta y la charlatanería, principalmente, el uso de la magia y la hechicería. El libro contiene 50 aforismos sobre el comportamiento que debe tener el médico con los pacientes. Algunos de ellos siguen vigentes, como las acciones preventivas contra las enfermedades y el buscar honores difamando a otros colegas. Asimismo, dedica especial atención a la visita y cura de enfermos pobres y necesitados; recomienda tranquilizar siempre al enfermo y, finalmente, uno muy criticado que dice: "Expón tus honorarios al enfermo cuando su mal vaya en aumento y sea más intenso, pues de lo contrario en cuanto se haya curado, olvidará lo que has hecho por él". Abulcasis Abulcasis fue uno de los más famosos cirujanos árabes nacido en el al-Ándalus, en la ciudad de Córdoba. Abul Kasim al- • Figura 13-5. Liber theoricae necnon practicae, tratado sistemático de cirugía escrito por Abulcasis. Colección Wellcome. 129 CAPÍTULO 13 • La islámica Zahawi nació alrededor del año 930, es considerado el Llevó una vida muy agitada y llena de aventuras, algunas principal escritor musulmán sobre cirugía. Murió en 1013 y de carácter político y otras de tipo mundanas, donde se su obra se difundió rápidamente por el mundo occidental (Figura 13-5). Su texto titulado Kitab al-Tasrif; al traducirse al latín, se llamó Vade Mecum; es una enciclopedia médica que comprende obstetricia, oftalmología, dietética, psicoterapia, preparación de medicamentos y cirugía. Esta última ha sido la parte más estudiada en Occidente, está dividida en tres partes; la primera analiza las técnicas de la utilización del cauterio, así como las indicaciones y condiciones en las que debe emplearse; la segunda está dedicada a las cirugías de diversos órganos y a la obstetricia, y la tercera parte al tratamiento de las luxaciones, a la fabricación de férulas, las diferentes técnicas de amputaciones y el tratamiento de las heridas de flecha. La forma en la que está redactado, basándose en la obra de Pablo de Egina, es añadiendo sus experiencias, mencionando, sobre todo, sus observaciones anatómicas. Es el primer libro sistemático e ilustrado sobre cirugía, en el cual representa diversos instrumentos quirúrgicos, aporta también consejos haciendo hincapié en la importancia de ser cauto y que el médico tenga un proceder ético con sus enfermos. Algunas de sus aportaciones fueron la fabricación de una jeringa para suministrar determinados medicamentos, el uso de catéteres de plata en los trastornos de la vejiga y la fabricación de dentaduras artificiales hechas con hueso de vaca. Avicena Avicena es, tal vez, el médico árabe más conocido desde sus tiempos y el que más contribuyó al avance de la medicina islámica. Su nombre árabe era Abu-Alí al-Hysain ibn-Sina, de origen persa; nació en el año 980, en Bujará (actual Uzbekistán) y murió en Irán, en el año 1037. Se dice que fue un niño prodigio, pues a la edad de IO años se sabía El Corán de memoria. Los nestorianos fueron sus maestros, quienes pusieron a su disposición las obras de Aristóteles, le enseñaron gramática, física, filosofía, medicina y jurisprudencia (Figura 13-6). A los 16 años ingresa a la corte como médico del príncipe Ibn Mansur y es en su palacio donde completa sus conocimientos leyendo todos los textos relacionados con la medicina que había en la biblioteca. Desempeñó diversas actividades entre las que están: astrónomo, escritor, poeta, hombre de estado y visir en dos ocasiones; también estuvo encarcelado, acusado de alta traición, pero escapó de la prisión. En este lugar escribió varios textos, entre ellos, algunas obras filosóficas y esotéricas, como son los poemas metafísicos: Risála de Hayy b. Yaqzán; la Risála al-Tayr 0 del Pájaro y el Qasída o poema del alma, en las que hace unas disertaciones sobre la existencia, la función del alma y su salvación. 130 SECCIÓN 4 Modelo humoralista teúrgico. Medicina en el mundo cristiano y medieval medicina también hizo varias obras, como son una ABOALIS AVICENÑE, MEDEC1.nc enciclopedia médica de cinco volúmenes; Figura 13-6. Avicena, autor del Canon de la medicina, obra que constituyó la base de la medicina científica. Colección Wellcome. encuentran disputas personales y parrandas, aficionado desde joven a las comidas abundantes y a las bebidas embriagantes: decía que el vino era para reponer sus fuerzas. Este argumento fue el que ocasionó la disputa con Rhazes. Según su biógrafo y amigo Gowzgani, "siempre fue generoso en su actividad sexual': A los 57 años, cuando Avicena hacía un viaje en la comitiva del emir a la ciudad de Hamadán, en Irán, se agravó de un malestar intestinal recurrente que, cada vez, iba empeorando, por Io que tomaba un opiáceo para calmar el dolor, además se aplicaba enemas con solución de pimienta concentrada provocando úlceras intestinales —se ha pensado que pudo haber sido un cáncer—, después de un corto periodo murió en junio de 1037. Fue enterrado fuera de la muralla de Hamadán, donde se levantó un mausoleo que, hasta la fecha, sigue siendo muy concurrido. Su actividad médica fue muy abundante, ya que su fama se extendió por todas las regiones del imperio, de donde le llegaban enfermos de zonas muy distantes. Además, dejó muchas obras escritas en árabe de diferentes ramas del saber; se cuentan alrededor de 250 textos, entre los que hay una enciclopedia de filosofía de 20 volúmenes, en los que reúne los conocimientos de su tiempo. En el campo de la Figura 13-7. Portada del Canon de la medicina. Colección Wellcome. el famosísimo Canon de medicina o Kitah al-Qanum fi-ltibb; Los remedios cordiales (al-Adwiyat al-qalbiya); El cólico (alQulány) y el Poema sobre la medicina (Urguza fil.tibb). Este es un texto compuesto por 1326 versos y estaba dirigido a los estudiantes de medicina para facilitarles el aprendizaje; está dividido en dos partes para que conocieran la teoría y la práctica; contiene conceptos de antropología, sociología, destaca la nosología, la patología, explica intervenciones quirúrgicas, cómo usar el bisturí, la administración de medicamentos y las orientaciones dietéticas (Figura 13-7). El Canon de medicina contiene las normas establecidas para practicar la medicina y fue escrito en más de mil folios. Los cinco libros están ordenados en divisiones y subdivisiones. Las fuentes que utilizó, básicamente, son los autores grecolatinos, sobre todo, Hipócrates y Galeno, por lo que, siglos después, Arnaldo de Villanova afirmó que la obra es "un descarado plagio". En el primer libro se describe la anatomía del cuerpo humano, los temperamentos y sus facultades; las dolencias 131 CAPíTULO 13 • La medicina islámica más frecuentes, sus causas y complicaciones; el tratamiento de algunas enfermedades; indicaciones de higiene general y termina con "la necesidad de la muerte" de la persona. La segunda parte contiene un compendio de la De materia médica de Dioscórides, . El tercer libro estudia otro tipo de enfermedades en 22 capítulos. La cuarta parte habla de los padecimientos tomando en cuenta el organismo en su totalidad. El libro quinto incluye los elementos farmacológicos de origen árabe. Avenzoar Otro importante médico continuador de la obra de estos árabes fue el sevillano Abd al-Malik ibn Zuhr, conocido como Avenzoar o Abumeron, nacido en 1091 y muerto en 1162. Descendiente de una familia de médicos, entre los que se cuenta que ejerció esta profesión una mujer llamada Umm 'Amr, que se especializó en las enfermedades de las mujeres. Su práctica, básicamente, la realizó como médico de la corte, por lo que estuvo a cargo como médico-jefe del hospital y de las cárceles, donde podía practicar las autopsias y alguna que otra vivisección en animales que, a la postre, no Io dejaron satisfecho, por lo que planteó claramente la separación entre la clínica, la cirugía y la farmacia; se le considera el iniciador de la clínica árabe propiamente dicha. Fue el preceptor de Averroes, a quien le dedica su obra máxima, el Al-Taysir. Se consagró por completo a la práctica de la medicina y estaba en desacuerdo con las ideas de Avicena y Aristóteles y, en cierta forma, también en contra de algunos preceptos de Galeno. Asimismo, condenaba la astrología y los aspectos místicos inmersos en la medicina, combatió la charlatanería y el engaño por parte de los jóvenes médicos. Su obra más importante es el Kitab al-Taysirfi almudawáh wa al-tadbir o Libro de la ciencia de curar y del régimen, en el cual asienta sus experiencias personales, observaciones objetivas y juicios basados en prácticas racionales. En este sentido, Figura 13-8. Averroes, autor del Compendio, enciclopedia de los conocimientos médicos. Colección Wellcome. diferenció entre enfermedades cardiacas primarias y secundarias; describió la pericarditis, la parálisis de la faringe; explicó la otitis media, tal vez por sus prácticas en cadáveres, Avenzoar hace la descripción y distinción entre la úlcera y el cáncer de estómago. También describe el absceso del pericardio y las enfermedades valvulares del corazón. Debido a sus observaciones, menciona que las fiebres maláricas son ocasionadas por el agua estancada y que la sarna la produce "un animalito tan pequeño que apenas se ve". En el terreno de la terapéutica, Avenzoar se opuso a los purgantes, se inclinó más por las sangrías y las venesecciones, y creía fielmente en las propiedades terapéuticas del bezoar (que según él, era producido por los ojos de los ciervos). Recomienda el uso de las dietas dando algunas recetas para la preparación de los alimentos. También menciona la elaboración de medicamentos siguiendo las indicaciones alquímicas, entre ellas, la utilización de la mandrágora para el tratamiento de las enfermedades oculares, y en los casos de afecciones esofágicas y respiratorias, sugiere hacer la traqueotomía. Averroes Como ya se mencionó, el alumno predilecto de Avenzoar fue Averroes, cuyo nombre era Abu i-Walid Muhammad ibn Ahmad ibn Muhammad ibn Rushd; su vida discurrió a lo largo del siglo XII, nació en 1126, en el califato de Córdoba y muere en Marrakech, en 1198. Es uno de los principales filósofos árabes que influyó en la formación del pensamiento escolástico occidental, ya que tuvo una gran influencia en la obra de Santo Tomás de Aquino. Como descendiente de una de las familias más influyentes de 132 SECCIÓN 4 Modelo humoralista teúrgico. Medicina en el mundo cristiano y medieval abogados, también practicó esta actividad; desde muy joven ocasiones, y el autor desterrado de Marruecos. Su corriente se inició en el estudio de diversas disciplinas, además de la filosófica se conoce como averroísmo. de leyes, estudió teología, literatura, astronomía, filosofía Su obra escrita es muy abundante: 28 libros de filosofía, (básicamente el aristotelismo) y medicina junto con cinco obras de teología, 10 textos de jurisprudencia, cinco de Avenzoar. A lo largo de su vida practicó todas estas astronomía, dos de gramática y 25 escritos de medicina, actividades simultáneamente, siempre apegado al estudio y muchos de los cuales todavía no se han traducido ni al trabajo; se cuenta que solo dejó de trabajar dos días en su estudiado. vida: la de su boda y la de la muerte de su padre (Figura 13La máxima obra de Averroes sobre medicina es el Kirab 8). al-KuIIiyyatJiI-tibb o El libro de las generalidades de la Averroes desempeñó varios cargos políticos en la corte medicina que, un siglo después, fue traducido con el título del sultán Yufuf I. Como médico y abogado personal, fue de Colliget. En esta obra, dividida en siete libros, expone nombrado cadi y, más tarde, juez de Córdoba; hacia el final gran parte de sus experiencias y analiza los textos clásicos de su vida cayó en desgracia debido a sus conceptos de la medicina griega, las obras de Galeno, inclusive, escribe filosóficos que le valieron ser tachado de hereje y, por ello, un texto complementario a esta obra llamado Comentarios a desterrado. Fue protegido por su alumno Moisés Galeno, en el que analiza 11 textos. Además, estudia las Maimónides en la comunidad judía de Egipto y, años más obras de los médicos árabes que lo antecedieron. tarde, fue perdonado, por Io que pudo regresar a Marrakech, Los siete libros o partes son: 1.- El libro de la anatomía, donde murió, en 1198. en el que describe las partes del cuerpo humano cuyos Las doctrinas filosóficas de Averroes fueron miembros pueden ser percibidos. 2.- El libro de la salud o consideradas un peligro para la doctrina católica, por Io que fisiología, donde menciona las funciones normales del diversos Papas las condenaron, ya que siguiendo las cuerpo y lo que constituye el estado de salud. 3.- Sobre las doctrinas aristotélicas, negaba la inmortalidad del alma, enfermedades o patología, en la que describe y sistematiza puesto que esta se fusionaba con la Naturaleza y el las alteraciones de la salud o enfermedades. 4.- En Sobre los Universo, tema que también fue censurado por los signos o semiología, señala los signos y síntomas de los musulmanes. Escribió diversos textos que conformaron su padecimientos, así como de los rasgos del estado de salud. libro Compendio del libro sobre el alma de Aristóteles, que 5.- Sobre los medicamentos y los alimentos, donde describe en los regímenes dietéticos y el carácter de los fármacos. 6.Sobre la conservación de la salud o higiene, donde menciona los procesos para el mantenimiento de la salud y 7.- Sobre la curación de las enfermedades, donde hace la mención de cerca de 300 medicamentos. Una de sus mayores contribuciones fue descubrir que la viruela no ataca dos veces a la misma persona. Maimónides Figura 13-9. Maimónides, médico, teólogo y filósofo judío, autor del Regimen sanitatis. Colección Wellcome. árabe se llama Abu-l-Walid ibn Rusd, que fue traducido al latín como Sobre el intelecto, el cual fue quemado en varias El último gran pensador de este periodo de oro de la medicina islámica, fue el médico y filósofo judío Moshe ben Maimón, conocido como Maimónides. En el siglo XII, es la figura más sobresaliente de la medicina árabe-judeoespañola. Fue muy destacado en su tiempo como rabino y médico. Nació en Córdoba, en el año 1135, en el seno de una familia de judíos letrados establecidos en al Andalus desde varios años atrás (Figura 13-9). Hacia el año de 1148 se llevó a cabo la invasión a Córdoba de los grupos fanáticos de la ortodoxia islámica llamados almohades, por Io que se inicia una persecución en contra de los judíos y los cristianos en 1165, de manera que la familia huyó a Fez, en Marruecos. Posteriormente, Maimónides se traslada a El Cairo, donde se establece y comienza a escribir sus primeros textos religiosos como es el Comentario a la Mishná, terminado en 1168. Fue muy controvertida la obra, ya que hace una de las propuestas más importantes de su postura filosófica: conciliar la razón con la 133 CAPíTULO 13 • La medicina islámica fe, y el judaísmo con la filosofía aristotélica, dándole gran divididos en 21 capítulos y basado en los textos galénicos importancia a la libertad humana. para sustentar sus ideas científicas. En este terreno dos escritos son los que destacan: la El tratado sobre el asma, escrito en 1190, habla de la Mishné Tora o Segunda Ley que realiza a lo largo de IO sintomatología, tratamiento y prevención de esta años, y concluye en 1180, y las más famosa de toda su obra: enfermedad, donde señala que debe seguirse un régimen la Guía de perplejos o de los descarriados, que concluyó en adecuado entre el cuerpo y el alma. Esta obra fue hecha por 1190 después de 30 años de estarla elaborando. Este es el encargo de un noble cuyo nombre omite. Está divido en un libro que llevó a Maimónides a la inmortalidad. Su filosofía prólogo y 13 capítulos. influyó en el desarrollo del pensamiento escolástico El ya mencionado libro que Maimónides escribió para el cristiano, que planteó Tomás de Aquino. hijo de Saladino se llama Sobre el régimen de salud, el cual Estando en El Cairo, los problemas financieros le redactó, aproximadamente, en 1198, con base en las obras obligaron a practicar la medicina cotidianamente, profesión clásicas de medicina grecorromana y en los textos de que aprendió de las enseñanzas de Averroes, en Fez. Muy medicina árabe de los médicos que le precedieron. No es pronto alcanzó una buena reputación y abundante clientela. muy extenso y está dividido en cuatro partes; en la primera Esta fama le valió que el sultán Saláh ad-Din ibn Yusuf almenciona las reglas generales para seguir un régimen de Ayyubí, conocido como Saladino, Io nombrara su médico salud correcto, basándose en la alimentación y la gimnasia; personal en 1185; durante este periodo hizo uno de los en el segundo capítulo hace un recuento de los métodos primeros textos médicos que fue un tratado de dietética, terapéuticos conocidos para los problemas digestivos; el higiene y climatología para el tratamiento del hijo mayor del tercer apartado se enfoca en la enfermedad de Al-AfdaI que Sultán, quien padecía de melancolía, mala digestión y concluye con la descripción de los problemas de tipo estreñimiento; esta obra que fue traducida al latín, se utilizó psíquico y el último apartado es una recapitulación del durante varios siglos en la medicina occidental europea. equilibrio que deben tener las actividades cotidianas para lograr la armonía entre el hombre y su alma. Durante 20 años tuvo una agitada vida en la que combinaba sus actividades como rabino, médico de la corte, Otra obra hecha por Maimónides, específicamente, para consejero real y por las noches atendía en su casa, en el un enfermo (también por encargo) es el Tratado sobre las pueblo de Fustat, a los enfermos pobres y desvalidos, sin hemorroides. Para su redacción siguió los textos descartar que también llegaba gente influyente y adinerada. hipocráticos y para su curación se basó en el régimen Algunos autores dicen que esto Io llevó a la muerte por dietético y la terapéutica medicamentosa, descartando extenuación, la cual sucedió el 13 de diciembre de 1204. Su tajantemente la cirugía. Es un libro muy breve dividido en tumba en Tiberiades, Palestina —de acuerdo con sus deseos siete capítulos. — se considera todavía un lugar sagrado. Otro texto pequeño es el Tratado sobre el coito, que fue Maimónides hizo varios escritos sobre medicina, de los escrito dos veces, para el sultán de Hama (Siria); el primero cuales solo se tiene la seguridad de que IO de ellos fueron fue más largo que el segundo, pero se perdió, y el segundo escritos ha sido traducido hasta nuestros días. Es un breve compendio sobre higiene sexual y la utilización de afrodisiacos. Además, hay otro escrito corto que algunos autores por él. Antes de enumerarlos es necesario señalar que consideran como una continuación o suplemento al Régimen también tradujo al hebreo el Canon de medicina de Avicena, de Salud intitulado Tratado de la explicación de los así como el Libro de preceptos de este mismo médico. accidentes, o bien, Tratado sobre las causas y los síntomas; también está dedicado al hijo de Saladino, pero es un texto A continuación se mencionan las principales obras independiente. Es un escrito de semiología. médicas escritas por Maimónides en árabe: Extracto de los libros de Galeno, que es una síntesis del texto De methodo medendi, manuscrito que aún sigue inédito. Los Comentarios de los aforismos de Hipócrates, escrito en 1189, es una traducción del griego al árabe, en la cual Maimónides hace una introducción con severas críticas a Hipócrates y sus propuestas, y a Io largo de la obra, va pareando el texto hipocrático con sus comentarios y experiencias (Figura 13-10). Aforismos médicos de Moisés, escrito un año después, es la obra médica más conocida de Maimónides, en la que expone todas sus experiencias y conocimientos básicamente de higiene y medicina preventiva. Son 1500 aforismos . 134 SECCIÓN 4 Modelo humoralista teúrgico. Medicina en el mundo cristiano y medieval Hazme ver siempre en el paciente un ser humano y nada más. Dios infinitamente bondadoso. Tú me has elegido para velar por la vida y la muerte de tus criaturas. Ahora me consagro a mi profesión. Ayúdame en esta gran tarea para que prospere. Porque sin tu apoyo el ser humano no puede conseguir absolutamente nada. Muchos de estos aspectos pasaron del mundo islámico a la Europa occidental y, posteriormente, al resto del mundo occidental, sobre todo, los aspectos de la religión cristiana, que conformaron la moral médica vigente en esta región del mundo. Así, la medicina y las ciencias árabes, a partir de las cruzadas iniciadas en el año de 1095 por Urbano II, se facilita la penetración de ellas en Occidente, siguiendo diversos caminos. Su influencia se encuentra en todos los aspectos de la vida cotidiana. Decadencia del Imperio musulmán Figura 13-10. Libro árabe con comentarios a los aforismos de Hipócrates. Por último, existen dos obras de Maimónides que son, exclusivamente, de farmacología. La primera de ellas es Tratado contra los venenos, escrito a petición del visir AlAfdil en el año de 1198. Tiene una relación de los venenos orgánicos e inorgánicos conocidos en esa época, así como sus antídotos, todos ellos siguiendo un fin terapéutico y preventivo. Está dividido en dos secciones: una "sobre las mordeduras de las serpientes venenosas y de otros animales'; la cual tiene seis capítulos, y la segunda parte es acerca del "tratamiento del que ha tomado un veneno letal" y solo tiene cuatro capítulos. La otra obra es Comentario sobre el nombre de las drogas. En la introducción, Maimónides afirma que el objetivo de su obra es dar a conocer los nombres de los medicamentos simples que no son conocidos y que se mencionan en diversos libros médicos de su época. Hace un listado en orden alfabético de 2000 productos, y está escrita en árabe y su correspondencia en griego, persa, beréber y lengua romance (español); cada producto tiene una breve descripción. En el año 1191 hizo una obra de orientación teológica titulada Tratado sobre la resurrección de los muertos en respuesta a ciertos rabinos que Io acusaban de no creer en este dogma de fe. Probablemente de aquí surge un texto controvertido sobre ética médica que es la Oración matinal de un médico judío, conocida comúnmente como Oración de Maimónides. En algunas partes de ella dice lo siguiente: La decadencia del Imperio musulmán omeya occidental inició, hacia el siglo XI, con la abolición del califato omeya y su diviSión en las taifas; culminó con la batalla de las Navas de Tolosa (1212), donde los islámicos perdieron en forma definitiva su hegemonía ante los cristianos. Hacia 1258, el califato oriental de Bagdad fue invadido por los mongoles, que conquistaron y arrasaron la capital, lo que significó el fin del califato abasí. Más de dos siglos después (1492), los musulmanes fueron expulsados de su último reducto en la península ibérica, el reino nazarí de Granada. CONCLUSIÓN En resumen, este es el panorama de lo que la medicina árabe o islámica desarrolló y devolvió a las culturas que le sirvieron de abrevadero en los saberes primigenios enriquecidos con la incorporación de otras visiones y otras interpretaciones. Así, tenemos la transmisión a Occidente de la medicina griega y romana, aportando la descripción de cuadros nosológicos diferentes, también introdujeron un método de enseñanza de la clínica, así como la manera de redactar las historia clínicas, el estudio e incorporación de nuevos productos medicinales, la realización de cirugías y autopsias (de forma clandestina) que permitieron empezar a conocer el cuerpo humano "real", la construcción de hospitales médicos y la implementación de bases para llevar a cabo una práctica médica laica considerada científica y sólidos principios éticos, que pusieron a las personas en el centro de sus actividades. 135 CAPíTULO 13 • La medicina islámica Véase en el sitio web MEDICINA MEDIEVAL ALTA Gabino Sánchez Rosales INTRODUCCIÓN En el presente capítulo que versa sobre la medicina del mundo medieval alto, tomaremos como punto de partida algunos tópicos que se despliegan ante la mirada del lector en un tiempo largo que evidencia los cambios que ocurrieron en el Occidente medieval para mostrar, ante propios y extraños (que somos nosotros mismos), las maravillas y anacronismos de una época tan rica de la cultura médica creada por el hombre. El periodo inicia con la caída de Roma y se cerrará en torno al año 1000, excepto, la exposición de los temas referidos a los reyes y los hospitales. Como observamos, son varios siglos de vida humana aún desconocidos y de — seguramente como todo lo que atañe al hombre— profundas transformaciones en lo social y cultural; mas dejemos sentado algo primordial: en esta época, la religión y, en especial, el cristianismo permeó la vida de los hombres, pero antes del poder de la Iglesia y los clérigos, existió el poder de los pueblos bárbaros, en especial, los germánicos formados por guerreros que destruyeron con violencia las murallas romanas y saquearon las ciudades antiguas. El periodo del hundimiento del Imperio inició con el asalto de Alarico contra Roma en el año 410. El hecho traumático motivó que San Agustín en su Civitas Dei hiciera la defensa de que Cristo y los cristianos no fueron los culpables de la caída de Roma. Este es el tiempo que queremos conocer, sin embargo, es un tiempo histórico donde, digámoslo francamente, se superponen varios procesos que dan sentido a la explicación de la existencia de la medicina del periodo. MEDICINA DE LOS PUEBLOS BARBAROS El Imperio romano, al final del siglo III, sufría de agotamiento por varias causas, entre ellas, los excesivos gastos de las guerras por la posesión del cetro y las campañas militares contra los pueblos que presionaban las fronteras romanas, pero, en especial, la circunstancia de que Roma, desde dos siglos atrás, no había incorporado nuevas tierras y pueblos para su explotación. Un ejemplo: entre el año 230 y 260, los pueblos germanos presionaron las fronteras romanas, entre el Rhin, el lago Constanza, el curso del Iler y el Danubio. Fergus Millar relata que durante esa época "la frontera del imperio retrocedió al punto de partida de la época de Augusto". Esa situación se volvió más compleja en los siguientes siglos con la llegada de los hunos que presionaron a visigodos, godos, 136 SECCIÓN 4 Modelo humoralista teúrgico. Medicina en el mund medieval alanos, francos, alamanes, borgoñeses, lombardos y longobardos, quienes invadieron los limes romanos, lo que fragmentó la vida social y cultural de este imperio. Con esos hechos inició la decadencia de la civilización latina que permitió, según Albert Lyons: El aislamiento y el desorden [que] fueron favorecidos por la casi total supresión del comercio y el retorno al campo de los habitantes de los núcleos urbanos. Entre las primeras instituciones romanas que desaparecieron, estuvieron el derecho y la medicina. Los pacientes y los médicos tuvieron que autodefenderse. En ese escenario la medicina del periodo conjugó saberes y prácticas conocidas, como ocurrió con la medicina franca; sin embargo, como señala Juan B. Zaragoza: "La medicina de la Francia merovingia tuvo, por lo general un nivel teórico y práctico muy bajo': Señalemos que la medicina de los pueblos invasores de Roma fue una medicina bárbara, en el sentido, de que nada de ella se pareció al profundo conocimiento médico elaborado por griegos y romanos. Lyons señala que: "entre estos pueblos prevaleció la creencia de que la enfermedad se debía a causas sobrenaturales". El enfermo debía velar por sí mismo, curándose con plantas medicinales conocidas que iban acompañadas de cantos, letanías o exorcismos que practicaban sacerdotes de las religiones paganas, como los sacerdotes celtas, los druidas, quienes, muy probablemente, fueron los encargados de sanar a los enfermos a la vez que actuaban como intermediarios ante los dioses. En lo que hoy es Rusia, existieron los hombres lobo, los volkhava, cuyos poderes reconocidos por el pueblo servían para alejar a las enfermedades. José Luis Peset señala que los pueblos germanos herederos de una antigua tradición cultural concebían la enfermedad como "un castigo sobrenatural de los dioses a los hombres". En ese panteón la jerarquía divina era presidida por Odín, señor de la vida y de la muerte, y considerado dios del Sol y de la existencia del mundo. Peset dice que para controlar el inicio y fin de la vida, en estos pueblos hubo dos magias enfrentadas, la "gran magia" y la "pequeña magia". La primera era practicada por Odín y sus sacerdotes, y la segunda por mujeres consideradas hechiceras o adivinas. Los elementos descritos reflejan la ausencia de sanadores específicos . con el conocimiento sobre el cuidado de las enfermedades, por ello, puede deducirse que los pueblos germánicos tuvieron una medicina donde la figura primordial fue el hechicero o chamán que actuaba conforme a reglas mágico-empíricas. Un bastón, una piedra, una flor o el agua de los ríos gozaban de propiedades extraordinarias. También las palabras, emitidas con diferentes tonos, ya sea como cantos o alaridos o en oraciones servían para curar, dañar o alejar a los demonios. La misma sangre humana o de animales tenía propiedades curativas. Las mujeres actuaban como consejeras y sanadoras y eran responsables del cuidado de los embarazos y partos, ya que sabían de hierbas y plantas con 137 propiedades curativas. Según Tácito, autor romano, los hombres las reverenciaban, y veían en ellas sanctum aliquid et providum. Es así que, durante las epidemias o pestes, la magia era el recurso terapéutico recurrente que se expresaba con el sacrificio de animales en ceremonias especiales; previo a ello, los ritos de purificación eran acompañados de bailes y cantos con el fin de alejar a los demonios del pueblo. Los mecanismos de transferencia para sacar o alejar el mal eran comunes y se dirigían a cuidar a los hombres y las cosas de los malos espíritus. En términos terapéuticos, el uso de minerales, como la sal, posibilitaba la recuperación de la salud. Peset señala que los baños termales eran utilizados como baños rituales y la terapéutica se complementaba con el empleo de plantas de carácter venenoso, purgante o narcótico usadas para la curación de heridas o dolores agudos. En lo que atañe al conocimiento del cuerpo, los pueblos germanos, probablemente, tuvieron ciertos conocimientos anatómicos debido a las heridas de guerra, los sacrificios y las actividades alimenticias. Asimismo, es factible que supieran la ubicación de los órganos, intestinos y cavidades del hombre e, incluso, que elaboraran una nomenclatura anatómica; sin embargo, poco de esto se sabe. Respecto a las observaciones clínicas, también es posible que conocieran los cambios en el desarrollo de las enfermedades por observación de los tonos de la piel y la tensión de los músculos a causa de las heridas o padecimientos que revelaban estados patológicos. CAPíTULO 14 Medicina medieval alta Para el caso específico de las heridas, los guerreros practicaban su limpieza, cortando los trozos de carne inservibles y colocaban hierbas y ungüentos para su curación; las que se ubicaban en la región del abdomen eran suturadas con hilos o las cauterizaban; para el caso de las hemorragias, estas se comprimían. Asimismo, se practicaba la sangría, y en el caso de fracturas o luxaciones, estas se reducían con masajes, tracciones y vendaje. La medicina de los guerreros fue simple y empírica, pero, sobre todo, estaba basada en las creencias de la eficacia de los remedios mágicos. Al respecto, un hecho importante que vale la pena subrayar es el relacionado con la cirugía. Dice Peset: Sin duda, en un pueblo ganadero y guerrero, las curaciones y castraciones y sacrificios de animales, por un lado, y las heridas y sus tratamientos en los campos de batalla, por otro, constituyeron importante escuela. Primero con piedras afiladas y pulidas, y luego con metales, ejercían su actividad sanadora. Son numerosos los hallazgos de cráneos trepanados en toda Europa por ellos ocupada. Perforaban el hueso craneal en busca del demonio causante de la enfermedad, y quizá pensando, en otra vida tras la muerte, remplazaban el hueso destruido. LOS REYES SANADORES En la configuración de la medicina del periodo, destaca un elemento que debemos señalar. Clodoveo, nieto de Meroveo, accedió al trono de los francos en 138 SECCIÓN 4 Modelo humoralista teúrgico. Medicina en el mund medieval el año 481 fundando la dinastía merovingia. Clodoveo fue un rey pagano casado con una princesa cristiana y durante la crisis de la batalla de Tolbiac contra los alamanes pidió a Dios su auxilio. Al resultar vencedor por un hecho fortuito, en la navidad del final del siglo V, el rey recibió del obispo de Reims, el futuro San Remigio, el bautismo junto con 3000 de sus guerreros. Al pasar el tiempo y con el debilitamiento de los reyes merovingios, ascendieron al poder los carolingios, mas con la mutación de los guerreros en reyes, ocurrió un cambio en la forma en cómo la medicina se asoció al poder real, ya que con la unción de Carlomagno a manos del Papa, sucedió un acontecimiento importante: la unión del emperador con el papado. Dice Georges Duby que "desde mediados del siglo VIII, el cuerpo del rey de Francia era impregnado con el aceite santo, y su espíritu recibía, por tanto la sapientia. Ocupaba un sitio entre los sabios, que misteriosamente conocían las intenciones divinas". El monopolio de la consagración del rey Io reclamaron como privilegio los obispos de Reims, que consideraron, en comunión con los reyes, que la unción con el aceite sagrado transformaba a los antiguos guerreros germánicos en algo divino. "El Obispo [al igual que el rey] es un personaje sagrado, un Cristo, el ungido del Señor, al introducirse en su piel, al penetrar el crisma todo su cuerpo, ha sido impregnado para siempre del poder divino'! La unión entre la religión cristiana y los reyes francos que transformaron a sus pueblos en cristianos, permitió la aparición de una estructura social formada por la unión de la iglesia y los reinos del periodo, cuya longevidad, en Io que atañe a la medicina, permitió la existencia de una corriente teórico-práctica de fuerte mentalidad religiosa refractaria a toda novedad médica. Durante el ascenso de la dinastía de los capetos, Francia estuvo sumida en una gran cantidad de reinos y vio aparecer una práctica curativa: el toque regio, que tuvo una enorme popularidad en la época. Sobre el principio histórico de este hecho se señala que Felipe I (1060-1108) fue el primer monarca en tocar a los escrofulosos convirtiendo el poder curativo en un atributo de la realeza mística, que permitió a los reyes de Francia y, luego de Inglaterra, curar por medio de la imposición de manos a los enfermos. La mentalidad colectiva que veía en las escrófulas el signo de un gran mal, —y que en rigor más de las veces se puede identificar con una adenitis tuberculosa; es decir, la • inflamación de los ganglios linfáticos debido a los bacilos de la tuberculosis—, sirve para conocer la trasformación de los guerreros germánicos en reyes sanadores. Este hecho significó, en términos de mentalidad, la aparición de los reyes taumaturgos que Marc Bloch ha dibujado de manera espléndida en una obra ya conocida. En ciertos días del año, convenidos de antemano, los enfermos en multitud acudían al soberano pidiendo su sanación. El rey, después de orar, tocaba con sus manos los lamparones o escrófulas situadas en el cuello de los enfermos y concluía haciendo la señal de la santa cruz 139 en la cabeza del enfermo. Los soberanos de Francia e Inglaterra curaron a miles de enfermos que creyeron en su poder de sanación. Pasado el tiempo, tal práctica cayó en desuso e, incluso, fue cuestionada. Miguel Servet con escepticismo escribió en 1535: "Yo he visto con mis propios ojos como el rey tocaba a varios enfermos afectados por este mal. Si recuperan la salud eso yo no vi". He aquí el fin de la medicina de los pueblos germánicos transformada, con el paso del tiempo, en una medicina de la realeza cuyo poder sanador durante siglos fue una realidad para la mentalidad medieval. MEDICINA REGIA Y AUTORES MEDIEVALES Conforme los pueblos vencedores del Imperio se fueron asentando en los antiguos territorios romanos y la sociedad medieval comenzó a emerger, los médicos, en general, indica Zaragoza, continuaron a merced de los señores de la guerra, "pudiendo ocurrir que los grandes señores mandaran ajusticiar a los médicos que no habían sabido aliviar sus padecimientos". En este contexto ocurrió en la medicina un proceso de reconfiguración de los saberes del arte de curar, teniendo un papel fundamental el poder real, que se reveló como un actor político central de la medicina, ya que en su interés de legitimar el poder, al reclamar la herencia del Imperio romano por obra de la Traslatio, primero de Roma a Constantinopla, luego a Bizancio y, finalmente, a Germania, consideró importante, el rescate de las obras de la antigüedad, incluyendo las obras CAPíTULO 14 Medicina medieval alta dedicadas a la medicina. Esa tarea política fue conferida a los intelectuales del Medievo, quienes en correspondencia se consideraron herederos del saber antiguo, surgiendo en ese contexto, una medicina de corte regia, anclada en los saberes de la antigüedad y solo practicada y conocida por médicos cercanos al poder real. Gracias a la figura de Teodorico el Grande (493-526), corresponde a los ostrogodos ser el pueblo que inició ese movimiento social y cultural referido líneas arriba. Teodorico, con dotes y habilidades políticas, estimuló a intelectuales como Severino Boecio (480-524), quien fue autor de la Consolación de lafilosofía e incipiente traductor de Aristóteles. También brilló el médico griego Antíno, quien fue embajador ostrogodo en la corte del rey franco Teuderico, y quien fue autor de una Epístola dedicada a este monarca, y cuyo contenido dice Zaragoza es: "una buena fuente para el conocimiento y las costumbres dietéticas de la época, de los alimentos más usuales, su condimentación y las formas culinarias empleadas habitualmente" que correspondió al estilo, luego llamado régimen de sanidad. La tarea de traducir y copiar manuscritos fue importante para la trasmisión del poder y la cultura. Se señala que Aurelio Cariodoro (480-573), quien fue secretario de Teodorico, "recomendó el estudio de las traducciones latinas de los libros de Hipócrates, Galeno, Dioscórides, así como los escritos de Celio Aureliano". Zaragoza menciona que no se tradujeron a los grandes clásicos debido a que los originales griegos eran pocos y extraños, 140 SECCIÓN 4 Modelo humoralista teúrgico. Medicina en el mund medieval pues el griego fue una barrera que impidió el conocimiento de la medicina antigua. Durante esa época se conocieron fragmentos de Hipócrates, Sorano, Celio Aureliano, Oribaso y Alejandro de Tralles, así como ciertas partes de Galeno, Rufo de Efeso, Dioscórides y Plinio. De este último su obra fue conocida, ya que estaba en latín, idioma que se convirtió en la lengua por excelencia de la cultura. En esa labor, en el siglo VI fueron elaborados el Tratado de las enfermedades de las mujeres de Mustio, realizado a semejanza de los libros ginecológicos de Sorano de Efeso, así como los pequeños libros conocidos como Aurelius y EsAeulapíus, que fueron recopilaciones de conocimientos médicos vestidas con el ropaje clásico. Debe remarcarse que durante ese periodo se estructuró un discurso formado por diversos elementos que construyeron la necesidad del arte de la medicina para el auxilio del hombre en la enfermedad. Esa estructura cultural tuvo como base la difuSión de obras y autores antiguos que circularon en Occidente con el beneplácito del poder real. En ese sentido, la España visigoda fue un punto nodal del florecimiento de la cultura medieval, debido a la romanización de la región y su contacto con el norte de África y Bizancio, que proveyeron recursos materiales y humanos para tal acontecimiento. Al respecto, Marcio Capella, un autor del Norte de África, hacia el año 43(), había compuesto el Tratado sobre las siete artes liberales, donde colocó a la medicina como doncella ausente en el conjunto de las artes. Corresponde a Isidoro de Sevilla (570636), quien fue arzobispo de la ciudad, tener un papel destacado como impulsor de la cultura medieval que se hace evidente en el Liber de natura rerum, donde entre otras cosas, ofrece una descripción de la epidemia de peste de 443, incluyendo los medios higiénicos de prevenirse del mal; sin embargo, su obra, las Etimologías, cuyo ideal enciclopédico fue fundir en una obra todo el saber del mundo conocido, tuvo el mérito de ser el texto que revaloró a la medicina como arte y filosofía. Dice Zaragoza que los aspectos de la medicina se pueden observar en: el libro IV donde se exponen los fines de este arte, las principales enfermedades agudas, crónicas y superficiales, los remedios y tratamientos y los principales instrumentos médicos. En el libro IX, sobre los hombres y los monstruos se habla de las funciones del organismo y de aspectos teratológicos. En los libros XVI y XVII, al sistematizar los animales y 141 . CAPíTULO 14 Medicina medieval alta secreta, puesta en el interior. Los ojos son los sentidos más cercanos al alma; en los ojos aparece el indicio del interior y los movimientos del alma. Se les dice también lumina, luces, porque de ellos sale luz, bien porque en el fondo tiene luz encerrada o ya porque difunden la luz recibida de fuera. Figura 14-1. Braulio de Zaragoza e Isidoro de Sevilla, autores médicos del mundo medieval. plantas, indica sus principales propiedades terapéuticas; en el libro XX da un compendio de dietética. El autor señalado indica que, en orden conceptual, "la obra de Isidoro supone un notable progreso frente a la de Casiodoro. [Pues] Además de la naturaleza de las hierbas como este quería, es preciso, según Isidoro, conocer la naturaleza de las enfermedades que se van a tratar'! Indiquemos que en las Etimologías, Isidoro considera a la medicina como una ars magistralis. Para afirmar este concepto, Isidoro interroga acerca del porqué la medicina no está considerada entre las artes liberales, a Io cual responde del siguiente modo: "Algunos se han preguntado por la razón que existe para que la medicina no esté comprendida entre las restantes artes libres [...] Aquellas solo contienen las teorías fundamentales, en particular, ésta, las reúne a todas." Para Isidoro, la medicina es un arte dual; teórico y práctico que contiene una filosofía, se pone al servicio del enfermo mediante un método que descansa en el uso de las artes antiguas. "Pues, el médico debe de conocer la gramática para poder, así comprender y explicar lo que estudia. De igual modo precisa de la retórica, para poder hacer entender lo que prescribe. No menos de estar familiarizado con la dialéctica'! Este sentido elocuente sobre el arte de curar hace brillar un discurso sobre la filosofía de lo natural que corresponde a la medicina, y que se puede observar en la manera minuciosa que Isidoro utilizó para plasmar el estudio de lo natural concebido como forma y saber que se comprueba con el ejemplo siguiente: Oculi, (ojos) llamados así porque los cubren (oculunt) las membranas de los párpados para que no se lesionen o tal vez porque tienen lumen ocultum, luz oculta, esto es, El médico que practica el arte de curar es un observador de la naturaleza y un descubridor del sentido oculto de Io natural, a la vez que un filósofo que interroga lo secreto, usando una teoría y una práctica donde lo sensitivo auxilia a la indagación de las cosas referidas al arte de la medicina (Figura 14-1). Señalemos que esta vía de revaloración del arte médico, en Inglaterra, fue cultivada en el monasterio de Jarrow, donde Beda el Venerable (674-735), gracias al acopio que hizo Benito Biscop de los libros que llevó de Roma, siguiendo los pasos de Isidoro, compuso De natura rerum, obra donde buscó edificar una imponente arquitectura que contuviera el saber de la época. En el conjunto de la obra, evidentemente, correspondía un lugar a la medicina comprendida como arte y filosofía sobre Io natural. Beda fue autor también del Hexameron, donde expuso su teoría de los elementos y donde considera que el sol es cabeza del cosmos y el hombre cabeza del microcosmos. Ese esfuerzo intelectual fue continuado en otros monasterios, como Winchester, Canterbury, y en especial York, de donde procedió Alcuino, que fortalecieron en la gran Isla y en el Occidente medieval la medicina regia auspiciada por el poder real (Figura 14-2). 142 SECCIÓN 4 Modelo humoralista teúrgico. Medicina en el mundo cristiano y medieval dedicada al trabajo de cuidar a los enfermos, pues, Benito señaló enfáticamente en la Regla: Debemos de ocuparnos con preeminencia de los enfermos: debemos servirles como de si de Jesucristo se tratara, y a Él en verdad servimos en sus cuerpos, puesto que ha dicho: Estuve enfermo y vosotros me cuidasteis, y también: Lo que hayas hecho a uno de estos pobres, a mí me lo habréis hecho. Esa máxima cuyo cumplimento correspondía al abad del monasterio, implicó, como ha sido demostrado por planos históricos y excavaciones arqueológicas que, en el periodo alto medieval, surgieran los hospitales, donde se practicó el cuidado del enfermo. Los benedictinos impulsaron esa tarea considerando la existencia de un sitio especial, como señaló la Regla, en su capítulo 38: haya un local especialmente dedicado a los enfermos, y a su servicio un hermano temeroso de Dios, diligente y solícito. Se ofrecerá a los enfermos el uso del baño siempre que conviniere, pero concédase con más dificultad a los sanos y a los jóvenes sobre todo. Concédase también el comer carne a los enfermos y a los muy débiles, a fin de que repararen sus fuerzas. Figura 14-2. Escena de cacería medieval. • HOSPITALES EN EL MUNDO MEDIEVAL A la par que se celebraba el cultivo del Ars magistralis, los oratore, es decir, los religiosos dedicados al servicio de Dios, durante la época que va del siglo V al XV, construyeron una medicina para el auxilio de los suyos y de los enfermos que tocaron a las puertas de sus monasterios: esa medicina fue la monacal y tuvo varias etapas y diversas figuras. En este escenario destaca, en primer término, el papel de los benedictinos, quienes fueron los arquitectos del hecho más importante de la historia cultural y religiosa de la Alta Edad Media: la fundación del monacato organizado. Señalemos que Benito de Nursia (480-547), conocedor de la obra de San Agustín, construyó el ideal de una ciudad de Dios en la tierra, y fundó una orden cuyo fin fue la imitación de la vida de Jesús con un sentido cosmológico y antropológico y donde confluyeron tradiciones escatológicas, bíblicas y ontológicas que quedaron incorporadas en una ascesis cuyo símbolo fue el hombre religioso. Para lograr su cometido, Benito de Nursia fundó una regla a la cual dio forma bajo la concepción de una práctica (disciplina regularis), en la que se reunieron armónicamente la oración, el trabajo y el estudio. De esa vida organizada conforme a esas tres acciones, hemos de destacar la Los estatutos de la orden que tuvo su monasterio principal en Montecasino, sitio que había sido un antiguo templo de Apolo, se hicieron bajo la consideración de que los enfermos son la imagen de Cristo y, cuidándolos a ellos, se cuida a Dios. La espiritualidad cristiana que se practicó con el enfermo permitió al monje trascender su vida material e imitar la vida de Jesús con el fin de llegar al cielo (Figura 14-3). En correspondencia con esa mentalidad, la medicina monacal sostuvo la creencia de que la enfermedad era parte de un designio divino y correspondía a Dios su curación y al hombre • solo le estaba permitida la oración para favorecer la intervención divina. Al respecto, dice Albert Lyons: "La misión sanadora de Cristo se institucionalizó de modo que dominó la práctica médica durante los siguientes quinientos años". Señalemos que la orden Benedictina, gracias al liderazgo de su fundador, se desparramó por toda Europa siendo los conventos benedictinos un referente de la vida social y cultural de los siglos V al X, pues, todo monasterio incluía como elementos esenciales un jardín botánico, una biblioteca y una enfermería. Heinrich Schipperges, refiriéndose a la Regla, señalará: "con base en estas ordenanzas se puede aclarar la sociología de un monasterio medieval, el cual tenía junto al refectorio y dormitorio una enfermería, además de un Hortelus, la Bliblotheca y el Scriptorium". Con la aparición de los conventos en el horizonte medieval, la medicina monástica se convirtió en una estructura institucional que se fue haciendo más compleja con el tiempo cambiando el paisaje natural de 143 CAPíTULO 14 Medicina medieval alta Europa. Para comprender esos cambios del paisaje social del Aquisgrán y Colonia sus establecimientos. Incluso, se indica Occidente medieval, Zaragoza afirma que: que en las ciudades hubo sitios específicos de asilos para dementes, como lo demuestra el uso de las torres de fortificación que fueron usadas como sitios emblemáticos para el movimiento hospitalario occidental debe, por tanto, locos. Tal fue el caso de Hamburgo, que tenía a un lado de sus vincularse con los monasterios, que en sus enfermerías torres, un "cajón" para locos. En esta misma ciudad hubo atendían primero exclusivamente a los miembros de la también las Dorenkisten o jaulas de locos, documentadas en los orden que hubiesen caído enfermos, y posteriormente a años 1390 y 1434. En el final de la Edad Media hubo celdas todo tipo de enfermos, y también a las hospederías, que especiales en los hospitales para recluirlos, pero dada la escasa dependientes de los monasterios enclavados en rutas de información, no se conoce cuál fue, en sentido estricto, el peregrinaje, prestaban hospitalidad a los peregrinos y primer hospital para estos enfermos, probablemente fue el atendía a los enfermos durante cierto tiempo. Bethlem-Hospital de Londres (1403) o la Casa del Padre Jofré Convengamos que si a la Edad Media le corresponde ser el de Valencia (1409). Sin embargo, en España, fructificaron estas tiempo de los caballeros y reyes, también a esa época le instituciones. El Hospital de San Severo en Barcelona (1412), corresponde ser el tiempo de los hospitales. Señalemos que Zaragoza, Hospital urbis et orbis (1425), Sevilla, Casa de los estas instituciones ya eran conocidas en el Imperio romano, en locos (1436), Palma de Mallorca (1456), Toledo (1483), especial, se sabía del mítico hospital fundado por Constantino o Valladolid (1489) y, finalmente, Granada con su Hospital de por su madre Elena en Constantinopla o el históricamente más Locos (1504). Como podemos observar, la Edad Media tardía aceptado, fundado a las puertas de Cesarea por Basilio el conoció un proceso de edificación de hospitales para el Grande en el año 370. Sin embargo, la aparición de tratamiento de ciertas enfermedades del Medievo (Figura 14-4). monasterios y hospitales sintetiza una nueva aspiración del hombre que quiere trascender lo terrenal para dar sentido a su vida cristina con la práctica de la caridad siguiendo las palabras de Cristo. En ese sentido, los ejemplos son claros, e incluso, servirán para comprender una diferenciación en torno a la tipología hospitalaria que surgió producto del cumplimiento de Respecto a los hospitales del periodo carolingio, es curioso la palabra de Dios. Dieter Jetter señala que: "las noticias de xenodoquios señalar que el hospital más famoso que conocemos solo está en merovingios son mucho más frecuentes en la Galia meridional papel y nunca fue construido: San Gall. Este imaginario romana. Los datos sobre las fundaciones más antiguas hospital fue el resultado de la reforma del clero que impulsó la provienen de Arles (c. el año 500), Lyon (542) [y], Chalon-sur- adopción de la Regla de San Benito para todos los monasterios Saone (c. el año 550)". Cabe decir que muy cerca de este del Imperio carolingio. Con ese fin, una alta autoridad de la último sitio, existía en torno del año 550, un Exinodochium Iglesia envió, a decir de Carlos Chanfon, el plano a Gozberto, leprosarum, conociéndose otro en Mentz (c. 636) y Verdún (c. abad de San Gail, de 816 a 836. El autor intelectual del proyecto ha sido identificado como 656). La mención última permite señalar que los hospitales Haito, quien fue abad de San Gall desde el año 806 hasta el año trataban diferentes enfermedades; sin embargo, algunos como 823, y después obispo del monasterio de Basilea, donde en su las leproserías fueron de tipo particular. Se señala que solo en • Francia, alrededor del año 1225, había más de 2000 casas destinadas a los leprosos que abundaban a las orillas de los caminos. Estas casas estaban siempre alejadas de las ciudades y cercadas de muros y alrededor de una capilla. Se indica que los leprosos salían al camino y podían mendigar, como sucedía en Alemania, sobre el río Rhin y el Meno. Al final de la Edad Media, también hubo hospitales de apestados, cuyo inicio se sitúa en Dubrovnik (1337), destacando en Italia el Lazzaretto vecchio (1423) y el Lazzaretto nuovo (1468) situados en las lagunas de Venecia, que fueron el antecedente del imponente Lazzaretto de Milán fundado en 1488. Otro tipo de hospital fueron los que atendieron a los locos. Se señala que fue en Bélgica, en el coro de la Iglesia de Santa Dimfna, a donde asistían los que necesitaban auxilio. En Gran Bretaña, en la iglesia de Burbriac, cerca del año 1300, había celdas para dementes, como también en Francia, en la iglesia de St. Mathurin de Larchant, a orillas Figura 14-4. Viruela en el mundo medieval. Miniatura de la Biblia de del Sena. En Alemania, existió una orden dedicada al cuidado Toggenburg, Suiza, 1411. de los locos, la llamada Orden de San Alejo, que tuvo en EL IMAGINARIO HOSPITAL DE SAN GALL 144 SECCIÓN 4 Modelo humoralista teúrgico. Medicina en el mundo cristiano y medieval scriptorium se hizo el plano del monasterio de San Gall, conformado por un conjunto de varios edificios, incluido un hospital. Zaragoza dice que: el plano presenta una casa para los médicos (domus medicorum) junto al hospital, la casa de las sangrías, y el baño (balnearum domus). Dentro de este complejo arquitectónico encontramos almacén de medicamentos (armarium pigmentorum), el dormitorio para los enfermos graves (cibiculum valde medici ipsius). Tras estas instalaciones se encontraba el huerto (herbularius u hortelus). El imaginario que representa San Gall destaca por la omnipresencia del orden monacal que cubre toda la vida social y cultural del Medioevo, que se muestra rodeado de un cerco simbólico y material como expresión de una visión del mundo. Ello se puede apreciar si consideramos, en términos de mentalidad, la existencia de patios cuadrados, que rodean los claustros en una arquitectura que vincula la caridad y la obra de Dios, pues, los hospitales monacales estuvieron siempre cercados y conectados a través de la voz y la palabra con el espacio sagrado de la iglesia a la que se podía acceder desde las salas hospitalarias (Figura 14-5). Sin embargo, para este periodo de la vida medieval existen datos históricos interesantes acerca del funcionamiento de los hospitales que ofrecían a pobres, viajeros y peregrinos un sitio de resguardo y de cobijo, siempre confiado a la palabra de Dios. De hecho, alrededor del siglo IX, en un hospital dependiente de un monasterio se señala como tareas esenciales de caridad las siguientes: se dé a la hospedería de los pobres cuarenta y cinco panes de harina de comuña de tres libras y media cada uno y cinco panes de harina de candeal o de espelta, de los que reciben los servidores. Y se repartirán del siguiente modo. Cada uno de los doce pobres que pasarán la noche recibirán su pan, y Figura 14-5. Plano del hospital de San Gall. por la mañana medio pan como provisión para el camino Los cinco panes de harina de trigo de candeal deberán de ser repartidos entre clérigos en viaje, que serán conducidos al refectorio, y los enfermos que son alimentados aquí [...] a los demás pobres y que se marchan el mismo día, es costumbre darles un cuarto, o bien lo que decida el hospedero [...] si llegase peregrinos de países lejanos, en número excesivo, el portero proveerá sus necesidades a fin de que en nada mengue lo que está asignado a las distribuciones cotidianas para acompañar el pan de los pobres (sea hasta treinta raciones de queso o de tocino y treinta moyos de habas En este escenario, con las sucesivas reformas al monacato, los hospitales benedictinos y su misión tuvieron continuidad con la orden de Cluny y, en especial, luego con la orden del Cister, que prosiguió la obra, cumpliendo rigurosamente con los principios de auxilio al enfermo, bajo la máxima de Bernardo de Claraval, quien a decir de Jean Francois Leroux, señalaba que el cuerpo era la domus admirabilis, es decir, la morada del alma y morada de Dios. 145 CAPíTULO 14 Medicina medieval alta . Figura 14-6. Frailes y monjas asistiendo a los enfermos en un hospital. NÓMINA HOSPITALARIA DE OBISPOS Y NOBLES Durante el Medievo, los reyes y la iglesia sostuvieron una larga disputa por el poder que, incluso, se manifestó en la erección de hospitales del periodo. En primer término, sobre los hospitales episcopales, al parecer surgieron en España, pues, dice Zaragoza que durante el periodo visigodo, el obispo Masona, en Mérida, en el año 580: (Figura 14-6) labró un hospital para toda suerte de enfermos, esclavos libres, cristianos o judíos, aplicándole copioso patrimonio con muchos médicos, ministros y surtido de cuanto pudiera conducir al bien de los enfermos. A los médicos les mandó que recorriesen continuamente la ciudad para recoger cuantos enfermos hallasen, peregrinos o naturales, añadiendo que de todos los regalos que fuesen al palacio del prelado, llevasen al hospital la mitad para recrear a los enfermos, porque en su intensa caridad todo le parecía poco para los pobres Al respecto, cabe preguntarse si la fundación descrita corresponde a un hospital episcopal, mas no existe certeza, pues la fuente no señala si estaba al lado de la Iglesia o residencia del obispo. Lo cierto es que con ese hecho, surgieron los hospitales fundados por los obispos, como fue el caso del obispo San Landry, quien mandó edificar en torno al 660, el Hospital St. Christophe, precedente del Hotel-Dieu de París. También en Chartres, en el año de 819, ocurrió tal acto. Otros sitios donde hubo hospitales episcopales fueron: Meaux, Estraburgo, Orléans, Bordeaux y Langres. En Alemania, Jetter señala que Ansgar fundó en Bremen antes del año 900 "un hospital catedralicio'! Idénticas fundaciones hubo en Ausburgo, Treveris, Bamberg, Spira, Wurzburgo y Passau. El Hospital de St. Christophe es un claro ejemplo de la transición de los hospitales en el tiempo, ya que la ampliación de este hospital realizada por Luis IX, el Santo, le permitió contar con salas de enfermos y de reposo a breve distancia de Notre Dame. Igual ocurrió en Chartres, el hospital fundado a un lado de la catedral en 819 que, luego, fue ampliado debido al sinnúmero de peregrinos que llegaban al famoso suntuario. Reims tuvo igual 146 SECCIÓN 4 Modelo humoralista teúrgico. Medicina en el mundo cristiano y medieval plagada de muertes, epidemias y hambre, y en los caminos aparecieron inválidos y peregrinos que, por sus llagas o heridas, necesitaban ayuda. En Jerusalén, existió un albergue, cerca de modelo que Laon, Meaux, Estraburgo, Orléans, Bordeaux, la Iglesia de San Juan, que ofrecía su ayuda a los peregrinos y comerciantes. Langres y Chalon-sur-Marne. Para el año 1110, los cruzados lo habían trasformado en un De modo general, a partir del siglo X, todas las sedes hospital a cargo de la orden de los Sanjuanistas y que, luego, en episcopales en Europa tuvieron su hospital, lo mismo en 1119, el Papa reconoció bajo su protección. Para el final del Alemania como en Italia y España. Respecto a su diseño siglo XII, el hospital cayó en manos de Saladino, y frente a ese arquitectónico, es interesante señalar que algunos de ellos, hecho, los cristianos fundaron en el puerto de Akkon, el como el de Maguncia, tuvieron en cuenta consideraciones segundo hospital de los Sanjuanistas. En 1291, cayó Akkon y higiénicas respecto del uso del agua y el deshecho de basuras, así como su emplazamiento fuera de la ciudad, por considerar los caballeros se retiraron a Chipre, donde, en Rodas, fundaron, que algunas enfermedades eran contagiosas. Cabe señalar que en 1437, un hospital considerado por Jetter como uno de los en Inglaterra los hospitales fueron indistintamente monacales y "más fascinantes de la edad media" y que fue un conjunto episcopales, en razón de que obispos y abades fueron la misma hospitalario con salas para enfermos, cuartos para terapia y reposo. Otros caballeros que se sumaron a este movimiento persona. Por su parte, los reyes y nobles también fundaron hospitales. hospitalario fueron la orden Teutónica, que se fundó frente a las La tradición de esas fundaciones se remonta al ejemplo de puertas de Akkon en 1190 y que estableció hospitales Radegunda, esposa de Clotario I, quien fundó en Poitiers, un asistenciales en Nuremberg (1209), Frankfurt (1212), Elbin (sin hospital monacal a imitación del de Cesáreo en Arles. fecha) y en Marburgo (Hospital de Santa Isabel 1229). De las órdenes civiles que fundaron hospitales, destacan los Posteriormente, Guillermo el Conquistador, duque de Normandía, cerca de 1053, fundó hospitales en Cherbourg, miembros de San Antonio, que tuvieron su origen a raíz del Bayeux, Caen y Rouen. Un sucesor suyo, Enrique II regalo de los huesos de San Antonio, considerado uno de los Plantagent, en Angers y sus alrededores, fundó el Hospital de primeros anacoretas del desierto egipcio, y que recibió un St. Jean (1175), la Maison-Diue de Coeffort, cerca de Le Mans caballero en Bizancio y que, luego, llevó a Francia, donde (1180) y el Hotel-Dieu de Falaise (c. 1200). El ejemplo fue fueron sepultados cerca de Grenoble y Vienne. El lugar fue imitado por la casa de Flandes, quien logró después de las objeto de veneración por los peregrinos que ansiaban tocar las cruzadas el título de emperadores de Bizancio. Felipe de reliquias resguardadas en el santuario de Sant Antoine para Alsacia fundó el Hospital de St. Jean de Arras, en 1179 y, por curar el fuego del infierno o ignis sacer, enfermedad que podía su parte, la condesa de Flandes, Juana, erigió, en Lile, el secar la pierna, tornándola negra y seca o desprender Hospital de St. Sauveur (1216) y el Hospital de Comtesse totalmente el miembro. Los miembros de la orden, en Alemania, fundaron el hospital de Memmingen (1215), (1230). Los duques de Borgoña fundaron el famoso Hospital de St. Rossdor (1235), Hochst (1241) e Isenheim cerca del año 1314. Espirit de Dijon (1204). Margarita de Borgoña, casada con el En Estrasburgo (1383), fundaron una casa y en Basilea otra hermano del rey Luis IX, el Santo, en 1293, fundó el hospital cerca de 1500. Por su parte, la Orden del Espíritu Santo inició de Notre-Dame de Fonenilles de Tonnerre para vivir en él y sus fundaciones cerca de Montpellier (1180) y, para 1198, auxiliar a los enfermos. Nicolás Rolin, canciller del duque de administraban nueve hospitales. El Papa, en 1204, les encargó Borgoña erigió el Hotel-Dieu de Beaune, en 1143. En España, el albergue que había en Roma y que, luego, fue el Ospedale di se erige, en 1209, el Hospital del Rey de Burgos, el Hospital de Santo Spirito, en Sassia que se encontraba camino a Roma. Con Valencia (1238) y otro en Tarragona. En Italia, se fundan el el impulso papal, la orden tuvo hospitales en España, Francia, Ospedale del Ceppo de Pistoja (1277) y el Ospedale di San Italia e, incluso, Alemania, siendo Mimpfen (1228), Markgrôningen (1297), Pforzheim (1323) y Neumark (1240) Mateo de Florencia (1385). parte de la red hospitalaria sostenida por la orden del Espíritu Santo. . HOSPITALES DE ÓRDENES DE CABALLERÍA Y CIVILES A partir del siglo X, las fundaciones hospitalarias continuaron su ascenso con la participación de las órdenes de Caballería. El contexto de su fundación es complejo, y se remonta a la conquista de Toledo en 1085, donde participaron los caballeros de la orden de Santiago. Imitando ese ejemplo, Urbano II decidió llamar a una cruzada cristina para liberar tierra santa y, en 1095, llamó a la primera cruzada. En 1099, los cruzados al grito de iDeus lo vult; tomaron Jerusalén. La campaña estuvo HOSPITALES DE CIUDADES Y PEREGRINOS En las ciudades, los hospitales surgieron fruto de las mudanzas de los tiempos, pero en especial, por la lucha de las ciudades por su independencia política, el ejercicio de la soberanía municipal y el fracaso del poder central. En ese contexto fue decisivo el comercio y el intercambio de mercancías que permitieron a ciertas ciudades tener grandes riquezas. Las 147 CAPíTULO 14 Medicina medieval alta ciudades italianas del norte fueron preeminentes en este práctica de la medicina. Por ejemplo, en esta obra se destacan aspecto. Otros sitios como Ausburgo, en Alemania, Nóvgorod, los honorarios por la enseñanza de la medicina y el cobro de la en Finlandia y Flandes, en Holanda, son emblemáticas. En atención médica, también ofrece datos del dinero a entregar en Lubeck, reina de las ciudades hanseáticas, en el Hospital del caso de que el médico se equivoque en la atención y produzca Espíritu Santo, que fue acabado en 1287, se aprecia nítidamente la muerte del enfermo. Asimismo, informa sobre las el poder y la riqueza de la burguesía de la ciudad al contar con limitaciones del ejercicio médico, por ejemplo, no se puede sala de enfermos y altar. De modo general, en las ciudades atender a una mujer sin el permiso del esposo, se usa la sangría aparecieron hospitales que sirvieron para el auxilio de los para casos específicos o se prohíbe la práctica médica con fines enfermos y extranjeros que llegaban a las puertas de la ciudad y abortivos. Entre los datos históricos del Fuero destaca una vagaban por sus murallas. Así, pronto aparecieron fuera de las referencia al obispo de Mérida, Pablo, quien realizó una ciudades hospitales para pobres auspiciados por nobles y ricos operación cesárea, así como datos referentes a operaciones de con el fin de agradar a Dios. Los hospitales más numerosos castración por indicación médica y cirugías de cataratas que, en fueron los de peregrinos que se instalaron siguiendo las rutas de conjunto, ofrecen luz sobre el conocimiento y la práctica de la la fe que Ilevaba a los sitios donde se encontraban las reliquias medicina en la España visigoda. sagradas o las sepulturas de los santos y apóstoles. La ruta más A pesar de lo señalado, durante la época, la medicina peligrosa y longeva fue la ruta de Santiago. Al respecto, Jetter práctica usada por el pueblo común continuó siendo empírica y dice que: religiosa, y los enfermos preferían los remedios divinos a los Edad Media tardía Spiritu, 1471), Piacenza (1471) y Desde comienzos de la reconquista, en torno al año 800 hasta transitaron de ser Como (1468) (Figura 14-7). la Ilustración, alrededor de 1800 peregrinos de toda Europa construcciones de tipo Es importante señalar que el emprendieron una y otra vez, a lo largo de un milenio, este románicas, es decir, de cambio conceptual en torno a la camino casi infinito. El que saliera del sur de Alemania al muros y columnas edificación del hospital, iniciarse la primavera, regresaba a fines de otoño, si no es que gruesas, con techos de dos siguiendo un patrón sagrado, —y así regularmente sucedía— enfermaba o moría, aguas y de madera, a ser surgió de la necesidad de unir hambriento, aterido por las nieves de los Pirineos, sediento del hospitales de piedra, con varias calor de España, ahogado en el Ródano o asesinado por salas y techos de plantas ladrones. Desde Polonia y Escandinavia se emprendía la cruciformes. En ellos, marcha hacia Santiago, atravesando Alemania y Francia, en continuó existiendo la cuyo suroeste se unían cinco grandes caminos. mentalidad que articulaba En esas rutas a lo largo de los caminos, los peregrinos lo sagrado y lo profano, encontraron hospitales donde recibían ayuda. En España, hubo simbolizada por el altar. hospitales en Vizcaya, Oviedo, Burgos y León. Al llegar a El ejemplo del Ospedale Compostela, el peregrino podía pedir auxilio en el hospital que di Santa María Nouva los Reyes Católicos habían edificado a un lado de la tumba del fundado en 1334, en Florencia, es el arquetipo apóstol Santiago. En su conjunto, estas instituciones hospitalarias plantean del periodo, donde las una interrogante acerca de si hubo cambios en su espacialidad y salas y las camas están al púlpito construcción. Respecto a ese punto, los hospitales durante la orientadas donde se puede ver y instituciones en ruinas o en peligro de desaparecer por falta de escuchar la palabra de recursos. Esta situación obligó a ensayar una solución audaz Cristo por medio de sus para construir un edificio que tuviera más espacio para albergar mayor número de camas y enfermos. La respuesta a ese exegetas. Este modelo fue problema fue el uso de la técnica de construcción que inauguró reproducido en el siglo en España, Figura 14-7. La curación de los pies, el abad Suger, en los inicios del siglo XII al edificar el nuevo siguiente Barcelona fresco de Domenico di Bartolo. Sala coro de la abadía de St. Denis, y que Bruno Klein considera el siendo (Hospital de la Santa de los peregrinos. Hospital Santa inicio de la arquitectura gótica. María della Scala. Siena, Italia, Cruz, 1401) el ejemplo 1441-1442. más nítido; le siguió • Toledo (1494), Santiago de Compostela (1499) y naturales. Gregorio de Tours Granada (1504). En Italia, (538-593), autor de la Historia destacan en Génova ancorum, con escepticismo Para conocer este aspecto de la medicina del mundo medieval (Ospedale degli incurabli, indicaba: alto, es preciso referirse a las fuentes judiciales, y la más 1420), Milán (Ospedale importante del periodo visigodo es el Fuero Juzgo, que ofrece Maggiore, 1457), Roma detalles de las reglas que normaban ciertos aspectos de la (Ospedale di Santo LA PRÁCTICA DE LA MEDICINA EN LA ALTA EDAD MEDIA 148 SECCIÓN 4 Modelo humoralista teúrgico. Medicina en el mundo cristiano y medieval Señalemos que, de acuerdo médico clérigo, quien al existir una teoría médica que con Zaragoza, el Codex debido a su preparación, convivía, en espacio, tiempo y Lombardus nos ha trasmitido los que inicia con el evidente lugar con un conjunto de nombres de médicos de la época, proceso de selección para explicaciones religiosas como las lo que indica que aparte de los ingresar a la orden, que existieron en la Alta Edad monasterios, en las escasas villas transita un camino de Media, la terapéutica de la época, y ciudades, persistía la práctica enseñanza donde aprende siempre estuvo encaminada a médica seglar: no es por ello del hermano mayor, que curar los síntomas más visibles extraño que, posteriormente, sea con su experiencia va de los padecimientos, usando el Sur de Italia el sitio de guiando los pasos del para ello materias y sustancia de elección de la primera escuela no joven novicio en el arte de los tres reinos del mundo monacal. curar y aprende los vegetal, animal y mineral, fueran En esa dualidad del ejercicio ejercicios y técnicas más por vía interna o externa, fueran de la medicina, destacan ciertos simples de la medicina, líquidos o pomadas, ya aplicados rasgos borrosos por el tiempo que combina con los o ingeridos y que se combinaban que permiten imaginar las conocimientos sobre los con los usos de las aguas, en actividades terapéuticas de remedios de las plantas especial, las termales que fueron que se muy apreciadas durante el ambos personajes respecto a la medicinales salud de los enfermos. El médico cultivan en el jardín del periodo que comentamos. seglar aprende el oficio o arte de monasterio. Este proceso Respecto a la cirugía, esta se enseñanza se siguió practicando, y en las la curación de la mano de un de según zonas de mayor contacto con maestro de modo directo, pues complementa, sitios y la Bizancio, se realizaron algunas no hay escuelas de medicina ciertos como en la antigüedad. La economía del monasterio, operaciones, como la de cataratas hipótesis se corrobora al recordar con el estudio de los y las sangrías, mientras en otras lo señalado en el Fuero Juzgo: fragmentos de la medicina zonas de Europa francamente "Quanto debe de dar el discípulo antigua, guardada en los desaparecieron, tomando su El largo tiempo que al físico quel demuestra: Si algún escasos libros que sobre el Iugar las consejas sobre el significó el transcurrir de físico toma algún omne por tema resguarda la tratamiento de ciertos los siglos V al X ofrece la mostrar, debe aver doce sueldos biblioteca del convento. padecimientos. La relación del posibilidad de ver diluirse por su trabajo'! En este tiempo, Cabe mencionar que médico con el enfermo, en el y, luego, emerger la figura la enseñanza del médico seglar los clérigos, a veces, caso del médico seglar, fue del médico seglar, quien tiene un precio y la práctica de la hacen largos viajes hacia contractual, y su base y fin fue el compite, en términos medicina cuesta: "Si algún físico otros monasterios para lucro; por su parte, el practicante históricos, con el médico tolliere la nube de los ojos, debe conocer las obras médicas de la medicina monacal realizó monacal, pues, como aver cinco sueldos por su que poseen otros clérigos su trabajo médico siguiendo las señala Zaragoza: trabajo". Sin embargo, al no y, así, poder copiarlas y palabras divinas y sirviendo a los haber escuela, solo la buena conocerlas. Es evidente, enfermos como si fueran Cristo y Dos fueron los práctica médica se considera gracias a las pruebas practicando una de las tres principales tipos de garantía del conocimiento que se históricas, que los clérigos virtudes de la reIigión: la caridad médicos que ejercieron tiene y se ejerce; de ahí la de los monasterios cristiana. durante la Alta Edad penalidad tan dura a la que el tuvieron un buen nivel de He aquí, el sentido del tiempo Media: el seglar y el médico seglar se enfrenta si falla conocimiento de la y de la mentalidad de los clérigo. Podemos en su práctica. Esto está señalado medicina en general, así lo hombres que transformados por considerar que, a en el Fuero: "Sí algún físico atestiguan las obras obra de la ideología y del poder grandes rasgos, la sangrare algún home libre, si enciclopédicas ya político configuraron una medicina de los siglos enflaqueciere por sangría, el comentadas, que son un medicina que inauguró nuevas VI y VII continúa bajo el influjo de los físico debe pechar C e L sueldos. referente de la cultura que rutas de pensamiento y acción médicos seglares, E si muriere, metan al físico en poseía un monje erudito médica, en un marco donde la mientras que a partir poder de los parientes que fagan que conocía de temas mentalidad cristiana impregnó el de la primera mitad del del Io que quisieren. E si el médicos como los desarrollo del arte de curar. Sin siglo VIII se iniciará siervo enflaqueciera o muriere relacionados con las embargo, ciertas semillas de —y luego se por sangría, entregue otro siervo fiebres, el pulso, el cambio, como las escuelas del establecerá con a su señor". examen de la orina, Imperio carolingio y la labor de preponderancia— la práctica de la sangría y traducción y veneración hacia los En oposición, otro es el medicina clerical. sentido y la responsabilidad del regímenes dietéticos. Más libros antiguos de medicina por ¿Qué logran los médicos con sus instrumentos? Más pertenece a su oficio procurar el dolor que aliviarlo. Cuando abren de par en par los ojos y cortan con sus afiladas lancetas, más hacen aparecer ante ese ojo, los tormentos de la muerte, que le ayudan a ver. [...] Nuestro amado santo, [San Martín] en cambio, solo un instrumento de acero posee, su voluntad, y solo una pomada, su virtud sanadora. LOS MÉDICOS DEL MEDIEVO 149 CAPíTULO 14 Medicina medieval alta parte del poder real y de los intelectuales, habían sido plantadas y fructificarían en el mundo medieval de los siglos siguientes. 150 SECCIÓN 4 . Modelo humoralista teúrgico. Medicina en el mundo cristiano y medieval CONCLUSIÓN La medicina medieval alta surgió de los escombros de la antigua Roma tomada por los bárbaros en el año 410 d. C. En sus primeros siglos, esa medicina bárbara tuvo un fondo mágico religioso y con el restablecimiento del poder político por los herederos del Imperio, se transformó en una medicina regia que vio su culminación con la existencia de los reyes taumaturgos. Asimismo, la reconstitución del antiguo saber grecolatino comenzó a brillar y autores como Isidoro de Sevilla, Beda el Venerable y Alcuino iniciaron el rescate de los textos antiguos. Sin embargo, el hecho político más relevante del periodo fue la existencia del poder regio y de la iglesia, que sirvió para el nacimiento de uno de los elementos más significativos de la cultura medieval: el hospital, que simbolizó la piedad y el auxilio al enfermo, y que durante siglos, mediante sus diferentes nombres y mecenas, pero, en especial, por medio de las actividades de médicos seglares y religiosos, fue el legado más persistente de la medicina del mundo medieval a la medicina del mundo moderno. MEDICINA MEDIEVAL BAJA Gabino Sánchez Rosales INTRODUCCIÓN En el verano del año 1023, dos soberanos, el rey Enrique de Germania y el rey Roberto de Francia se reunieron para hablar de la paz, la justicia y la protección de la Iglesia; sin embargo, nada de eso sucedió, pues, había crisis. Georges Duby indica que: "en realidad, se trata de una fachada. Detrás de ella ya todo se ha derrumbado". La revolución del año 1000 fue el resultado de diversos cambios que estremecieron el orden heredado de los tiempos carolingios. Esos cambios pueden enlistarse en un catálogo breve: un proceso de expansión económica que inició en el siglo X; un impulso demográfico y un perfeccionamiento técnico que elevaron el rendimiento de los cereales (motor del progreso agrícola), el desarrollo del intercambio (que hizo flexibles las relaciones económicas) y avivaron la circulación monetaria, al tiempo que estimularon las actividades artesanales en las ciudades que escapaban de los poderes centrales. Todos ellos fueron ejemplos de la revolución que hizo posible la emergencia de la sociedad feudal. La historia de la Edad Media fue una historia de larga duración y la medicina comprendida como una estructura también se modificó, pero conservó muchos elementos del pasado. LA HERENCIA CAROLINGIA Una institución que ejemplifica perfectamente las permanencias y continuidades del mundo medieval y la medicina, son las escuelas que Carlomagno ordenó establecer en el siglo IX en las catedrales y monasterios de Francia con base en el modelo de la Escuela palatina. La intención de Carlomagno fue lograr una auténtica Traslatio, no solo del poder político, sino también del saber antiguo, esto para apuntalar la herencia de Roma. Fue por ello, que entre otras medidas políticas, se impulsó la búsqueda de los tesoros bibliográficos. Como parte de ese movimiento, Alcuino (733-804) fundó la Escuela palatina en Aquisgrán, cuyo fin, según él mismo dijo, fue: "Levantar una Atenas nueva, más aún, una Atenas superior a la antigua, porque al estar enriquecida por la plenitud de los siete dones del Espíritu Santo sobrepasa la sabiduría de la Academia". Alcuino se propuso, según Tomás Pollán: cultivar e institucionalizar el estudio de los dos grupos de las artes liberales, las tres artes de la comprensión, de la expresión y del pensamiento, es decir, gramática, retórica y dialéctica —el trívium —; y las cuatro artes o medios para conocer el mundo, o sea, aritmética, geometría, astronomía y música, concebida esta última como la de la armonía de las cosas. Para lograr su objetivo, Alcuino se rodeó de intelectuales como Pedro de Pisa y Paulino de Aquilea de Italia, Agobardo y Teodulfo de España, así como 152 SECCIÓN 4 • Modelo humoralista teúrgico. Medicina en el mundo medieval Clemente, Escoto, Dungalo y Dicuilo de Irlanda e Inglaterra. La Escuela palatina inauguró un modelo de estudios que fue un hecho trascendental para la historia de la cultura occidental y pivote del movimiento cultural que elevó la cultura latina en los siglos siguientes. En ese entorno, las escuelas cobraron relevancia y la medicina no fue ajena a ese cambio, ya que el propio emperador se interesó en ella, al padecer del mal de gota e, incluso, ser un amante de la herbolaria. Los intelectuales del periodo iniciaron el rescate y la reconstrucción de los tesoros del pasado, destacando Rabano Mauro (776-856), quien fue discípulo de Alcuino y autor de una enciclopedia llamada De Universo (escrito en vocabulario latino-germano), cuyos libros VI, VII y VIII están dedicados a las plantas medicinales y la medicina, y en los cuales resaltan los términos anatómicos. Por otro lado, el discípulo de Mauro, Walafrido Strabo (808-849), autor del Hortelus, destacó por ofrecer para la posteridad un texto de las plantas medicinales cultivadas en los jardines del monasterio donde estuvo varios años. Sirvan los dos ejemplos anteriores para señalar que el renacimiento carolingio fue efímero y concluyó con la muerte del emperador; sin embargo, la herencia cultural sobreviviría en las escuelas de los tiempos venideros (Figura 15-1). LA ESCUELA DE SALERNO Con el paso del tiempo, dice Rolando Tamayo, las escuelas se encontraron bajo el control absoluto de la Iglesia. Sin embargo, en Italia, había escuelas laicas donde un magister scholarum, llamado scholasticus (cabeza de escuela), dirigía el estudio y, el cual, a veces, estaba auxiliado por ayudantes. En el estudio se recibía a los novicios y a escolares que eran hijos de nobles o de familias con mayores recursos. Durante esa época, algunas escuelas tenían gran fama debido a los maestros que enseñaban; Figura 15-1. El nacimiento de César, manuscrito medieval, Biblioteca Británica, siglo XIV. fama que decaía cuando el profesor renombrado emigraba a impartir sus enseñanzas a otro sitio. Ese fue el caso de Salerno, situada a la orilla del mar Tirreno, que adquirió fama, gracias a sus excelentes maestros. El origen de la escuela se pierde en la noche de los tiempos, pero se cree que fue fundada por cuatro médicos que procedían de diferentes culturas; uno árabe, otro judío, un griego y un cristiano. El mito de los médicos pertenecientes a las cuatro culturas solo hace evidente que 153 CAPÍTULO 15 • Medicina medieval baja Italia fue sitio de encuentro de las profundas corrientes culturales del mundo antiguo que continuaron en contacto después de la caída del Imperio romano. A pesar de su origen nebuloso, históricamente se tienen datos de que, en Francia, desde fines del siglo X, Salerno era conocida como "un centro reputado de médicos practicantes". La enseñanza médica en Salerno tenía un carácter privado conviviendo médicos clérigos y laicos en las actividades docentes. La "escuela" la constituían los médicos y los estudiantes que formaban una comunidad o universitas, entendida como una asociación de personas. Prueba de ello fue la obra colectiva de textos de medicina para la enseñanza que se produjeron en la escuela. En este sentido, los maestros y las obras son conocidos; destacan Alfano, arzobispo de Salerno desde 1058 y amigo de Desidoro (1058-1087), abad de Montecasino y, más tarde, Papa, con el nombre de Víctor III. Alfano fue autor de Natura hominis, que es una ampliación de la traducción que realizó de la obra del obispo Nemesio de Emesa, Premnon physikon. En Natura hominis, Alfano analiza la constitución del cuerpo humano y sus padecimientos. Tomando en cuenta el modelo humoral, Alfano afirma que la enfermedad se cura aceptando los consejos curativos que recomiendan el uso de vomitivos y purgantes, así como abluciones y medicación; asimismo, considera que la medicina ofrece una guía para conocer los padecimientos que se pueden equilibrar usando el régimen dietético y físico. Alfano publicó otra obra cuyo título fue De quattuor humoribus o De complexionibus que sintetiza la idea de los cuatro humores como elementos donde el hombre y el mundo se vinculan. La obra más famosa de Alfano fue Summa pulsum, también conocida como Depulsibus tractatus archiepiscopi AIphani; este texto, a decir de Heinrich Schipperges, transmite: "la semiótica galénica, tal como se encuentra en la Articella de Filareto. La obra se basa en Erasístrato y Asclepíades y algunas fuentes bizantinas, sin mencionar ningún autor árabe". En la obra se alude a que el corazón y el hígado pueden indicar la enfermedad y es posible reconocer los desajustes y las desviaciones del organismo por los síntomas del pulso y la orina. Constantino el Africano fue la figura más insigne de Salerno; como comerciante pagano conoció las penurias de la escuela respecto a su saber médico y se dice que emprendió un viaje al Oriente, de donde regresó con una selección de tratados de la medicina árabe. A su vuelta, Alfano lo envió a Montecasino, donde se convirtió al cristianismo y tomó el nombre señalado. Constantino llevó consigo una traducción del árabe del Ars parva de Galeno, y comenzó a realizar una labor formidable de traducción de obras como el Kitab ad-MaIaki de Ali Ibn al-Abbas, el llamado Pantegne, el Viaticum de Ibn al-Gazzar y los Libri universalium et particularium diaetarum de Issac ludaeus. Ese hecho elevó el nivel intelectual de Salerno, convirtiéndola, según expresión de Karl Sudhoff, en "Alto Salerno" (Figura 15-2). Por su parte, Schipperges la denominó: verdadera civitas hippocratica. Cabe mencionar que con la traducción del Pantegne, Constatino logró el portento para cultura occidental de ser el transmisor de la más completa, hasta el momento, obra de 154 SECCIÓN 4 • Modelo humoralista teúrgico. Medicina en el mundo medieval Galeno, ya que en ese texto se expone, por primera vez, en el Occidente medieval, la división teórica y práctica de la medicina, así como la "teoría de las seis cosas naturales de la enfermedad": sueño, vigilia, aire y frío, comida y bebida que Galeno consideró como causas patológicas. El Pantegne contenía, además, temas de anatomía, fisiología y patología general, así como sobre el diagnóstico, la patología individual y la cirugía. Otras obras de Constantino fueron el Liber de urinis, el Liberfebrium, el Liber diaetarum universalium et particularium, el Viaticum, y la obra Oftalmología de Hunayn Ibn Ishaq, un texto breve acerca de la melancolía de Rufo de Efeso, un escrito sobre el Coitu de Alejandro de Tralles y la De elephantiasi, así como el Liber de stomacho, dedicado a Alfano. Schipperges señala que con la presencia de Constantino, además de los autores ya conocidos, el estudiante de medicina "en torno al año 1150 disponía ya de toda la Lógica y de amplias partes de la filosofía natural de Aristóteles, así como de la literatura de Hipócrates y Galeno, todo ello contribución de los árabes Rhazes, Avicena, Abulcasis y Al-Farabi't Figura 15-2. Diagnóstico por medio del examen de la orina (uroscopia) por Constantino, el Africano, siglo XV. En Salerno, también se tradujo una parte de Galeno, conocida por Hunayn Ibn Ishaq, que fue traducida como Isagoge in artem parvam. El círculo de obras de la medicina clásica se completó con la traducción de los Aforismos de Hipócrates y los Pronósticos de Galeno. Es preciso apuntar que, con la obra del insigne traductor, se abrió la puerta para que se articulara la Articella, que fue concebida como una Ars medicinae y que fue el legado de Salerno para las universidades medievales. En su primigenia edición, la Articella contenía el Isagoge de Johannititus, el comentario de In artem parvam Galeni, el Prognostikon de Hipócrates, el texto sobre la orina 155 CAPÍTULO 15 • Medicina medieval baja de Teófilo, el del pulso de Filareto y el Liber diaetarum, al cual se le añaden, más tarde, los Aforismos y partes del Canon de Avicena (Figura 15-3). La labor de traducción en Salerno motivó el surgimiento de comentaristas médicos que, al igual que los exegetas sagrados, reflexionaron sobre el contenido de los libros médicos fundamentales, a partir de lo cual se creó un corpus de conocimientos teóricos y prácticos que elevó la medicina en el siglo XII. Musandio, especialista en dietética y autor de Summula, fue comentarista de la Articella; Ferrario fue autor de un Liber de febribus; Aflacio compuso las Curae; Mateo Plateario formuló comentarios al Antidotarium. A esta literatura se agregó un Liber de urinis de Mauro, quien fue autor de una Anatomía, un libro sobre la Sangría y los Comentarios a los Aforismos de Hipócrates. Cabe mencionar que a ese complejo cuerpo de conocimientos teóricos se incorporó un Methodus medendi y el tratado De adventu medici ad aegrotum atribuido a Arquimateo. Hay que señalar que Salerno, llamado Magister Aequivocus, fue autor de Catholica, que trata de la medicina salernitana teórica y práctica, además de ser autor de Tabulae Salerni, tablas medicamentosas de la escuela. Por su parte, Juan Plateario II fue autor de Practica brevis, y su hijo Mateo Plata, de Circa instans, un formulario de drogas y alimentos con 263 etimologías y comentarios. El cultivo de la cirugía en Salerno inició con la Anatomia porci de Copho, que fue un manual de introducción a la disección de los animales y, luego, tuvo impulso con Rogerio, quien fue autor de la Chirurgia magistri Rogerii. La obstetricia y la oftalmología se cultivaron con De passionibus mulierum de Trotula, compendio de conocimientos ginecológicos de alto interés, al recomendarse, por primera vez, la sutura en caso de desgarre perineal, además del cuidado de los niños. El compendio ofrece datos para preservar la belleza de las damas usando tintes, pomadas y lápiz para los labios femeninos. Por su parte, Benvenuto Graffeo, siguiendo a Hunayn Ibn Ishaq, confeccionó una Practica oculorum. En clínica, un maestro importante de Salerno fue Urso de Lodi, quien mediante sus obras como De commixtionibus elementorum y, en especial, De effectibus qualitatum y De effectibus medicinarum, logró notas brillantes en la teoría de la medicina al seguir el modelo grecorromano, ahora arabizado. Discurriendo sobre su teoría de las cualidades como causa de las enfermedades, Schipperges señala que Urso preconizó: lo que nos es necesario para cuidado de los enfermos y de la curación de las enfermedades; y ello tiene su razón de ser, ya que las diversas clases de enfermedades derivan de los diferentes modos de acción de las cualidades anteriormente citadas y las enfermedades congénitas surgidas por efecto de estas cualidades pueden ser posteriormente curadas por estas mismas. Fiel a sus ideas, Urso recomendó el uso de la terapéutica siguiendo el modelo contraria contrariis; es decir, el uso de un medicamento que tuviera un efecto contrario al de la materia morbosa. Las pruebas históricas de la literatura médica que produjo Salerno la dibujan como una 156 SECCIÓN 4 • Modelo humoralista teúrgico. Medicina en el mundo auténtica escuela de medicina que, incluso, reglamentó los estudios del aspirante a médico qui magisterium petiit, quien debía de presentarse en el Conventus, donde frente a los maestros abría un libro al azar, comentaba y participaba de la discusión pública in aula medica. Aprobado el requisito, al estudiante se le otorgaba el grado ipsum in honorem magisterii sublimabant. Si era reprobado, se le conminaba con la frase: Frater adhuc stude, quia non es repertus ita suficiens ut deceret. Figura 15-3. Miniatura iluminada de Isagoge de Hunayn ibn-lshaq al-lbadi. En la letra capitular, Hunayn practica la uroscopia. La reglamentación citada indica que el ejercicio de la medicina estaba vinculado al orden público de la ciudad. Así lo atestigua la reglamentación que dio a conocer Rogerio en SiCilia en 1140: Quien en adelante quiera ejercer la práctica médica deberá de comparecer ante nuestros funcionarios y jueces y someterse a su juicio. Quien fuese tan osado que incumpliese ello será castigado con prisión y medieval confiscación de bienes. Esta ordenanza pretende proteger a los súbditos de nuestro imperio de los peligros que ocasiona la ignorancia de los médicos. La disposición fue confirmada por Federico II de Melfi en 1231 y en las ordenanzas promulgadas alrededor de 1240 que, incluso, señalaron que el futuro médico debía estudiar lógica tres años, luego los cinco años de medicina, incluyendo la cirugía que constituía parte de la medicina y, finalmente, aprobar un examen ante los profesores de Salerno. Acreditado esto, era necesario practicar un año con un experimentado médico para, luego, curar por sí solo a los enfermos. En resumen, ese fue el legado en medicina de la Escuela de Salerno para Occidente y la aventura concluyó cuando Enrique VI saqueó la ciudad en 1194. LA ESCUELA DE CHARTRES Y MONTPEL LIER En Francia, la escuela de Chartres constituye, entre los siglos X y XII, un centro de estudios sólido, que inició con la llegada, procedente de Reims, de Fulberto de Chartres, en torno al año 1000, y a quien sus alumnos llamaron el segundo Sócrates. Posteriormente, Bernardo de Chartres, canciller de la Escuela entre 1119 y 1124, infundió entre los alumnos el espíritu que 157 CAPÍTULO 15 • Medicina medieval baja animaba el movimiento cultural del siglo XII. A decir de Juan de Salisbury: "Bernardo de Chartres solía decir que éramos como enanos sentados sobre los hombros de gigantes y que por ello podíamos ver más y a más distancia en la lejanía". Bernardo también construyó el ideal del intelectual de la Edad Media, al describir la tipología del académico: "Humildad de pensamiento, diligencia en la indagación y vida tranquila; investigar silenciosa y tenazmente y ser pobre, desconocido a distancia: muchos fomentan esto, para descubrir lo que desconocían mediante el estudio'! En la época, la escuela de Chartres, hogar de Juan de Salisbury, fue parte de la red de escuelas que recorrerá el médico que deseaba una buena formación, como lo constata Salisbury: "Así encontramos jóvenes eruditos que han reconocido su falta de sólida instrucción. Son aquellos que tomaron por las buenas el camino de Montpellier o Salerno". Para el caso de MontpeIlier, señalemos que Guillermo VIII le confirió privilegios de enseñanza en 1180. Schipperges indica que en la escuela se aseguró la libertad de enseñanza del maestro: "Et ideo mando, volo laudo atque concedo in perpetuum, quod omnes quicumque sint, sine aliqua interpellatione regant scolas de fissica in Montepessulano't Más tarde, diversas bulas papales le confirieron a Montpellier diferentes estatutos hasta llegar a 1289, cuando el Papa Nicolás IV, la nombra universidad. Es preciso señalar que, desde 1220, una bula papal y un decreto real favorecen la creación de una Facultad de medicina, lo que destaca a Montpellier como un punto de intersección de la corriente de transmisión de la cultura médica inaugurada en Salerno (Figura 154). LA ESCUELA DE TRADUCTORES DE TOLEDO Durante los siglos XI al XII, los saberes médicos vivirán un auge como parte del movimiento cultural que experimenta el Occidente a raíz de la presencia árabe, gracias a la reconquista de Toledo y al redescubriendo del extraordinario legado árabe de los fragmentos más valiosos de la cultura grecorromana. Allí en Toledo, Raimundo de Sauvetat estableció en la casa catedralicia una escuela de traductores a cuyo frente estuvo Domingo Gundisalino (c. 1115-1190) con la meta de traducir al latín la obra completa de Aristóteles. La tarea que incluyó la traducción de la Lógica, los Naturalia, Las matemáticas y la Metafísica, la Physica, De caelo et mundo, De generatione et corruptione, De actionibus et passionibus, De meteoroligicis y De anima, permitió incluso, la traducción al latín del Corán y el Planisphaerium Ptolemai. Con la llegada de Gerardo de Cremona a Toledo (c. 11601185), la escuela se transformó en un centro de difusión del saber del mundo antiguo mediante el arabismo, que se convirtió en puente entre la ciencia antigua y la ciencia de la época. Para el caso de la medicina, se tradujeron el Corpus Hippocraticum, 158 SECCIÓN 4 • Modelo humoralista teúrgico. Medicina en el mundo medieval Figura 15-4. Impartición de una cátedra en escuela medieval. los comentarios de Galeno a los Pronósticos y al Regimen acutorum aegritudinun. A esto se sumó la traducción del Isagoge de Hunayn Ibn Ishaq, fragmentos de Rhazes, así como los Libri ad Almansorem, siendo especial, el Liber nonus ad Almansorem. Mención especial merece la traducción del Canon medicinae de Avicena, considerado la suma de la medicina antigua en lengua árabe, y que fue traducida al hebreo por Natan ha-Meati en el año de 1269, lo que impulsó la recepción del antiguo saber médico en su forma arabizada. Respecto a la farmacología, se tradujo tempranamente la Materia médica de Dioscórides y los Simplicia de Galeno. Esto se enriqueció con los Liber de medecinis et cibis simplicibus de Ibn al-Wafid, al igual que los Composita que tomaban como base el Medicinarum compositarum gradibus investigandis de al-Kindi. Para el caso de la cirugía, se eligió la obra de Abulcasis completando, de este modo, un corpus médico que, dividido en Theorico y Practico de acuerdo con la sistemática aristotélica, se convirtió en parte de las Facultas que como Studium Generale se impartió en la universidades medievales. Durante todo este ciclo de continua labor de traducción y de enseñanza, cuyas fuentes fueron Salerno y Toledo, se instituyó plenamente el legado de la medicina grecorromana en su vertiente arabizada que culminó con el rescate conceptual y metodológico de la teoría y la práctica, la terapéutica y la cirugía antigua, que en el mundo medieval auxilió en la lucha contra las enfermedades. EL NACIMIENTO DE LA UNIVERSIDAD Y LOS ESTUDIOS MÉDICOS En Europa, una línea de brillantes instituciones medievales surgió como parte de la herencia de los siglos pasados, y es en Italia donde la universidad vio la luz primera. Cuenta la leyenda que Arnerio, un distinguido magister, fue invitado por Matilde, duquesa de Toscana a impartir derecho a Bolonia. Arnerio aceptó con gusto y se convirtió en un maestro muy popular entre los estudiantes de leyes. Con este acto nació la universidad en Bolonia, en 1088. Un análisis más detallado sugiere que en Italia las escuelas gozaron de libertades que no había en otros sitios de Europa. Aquí los jóvenes celebraban contratos 159 CAPÍTULO 15 • Medicina medieval baja individuales con sus maestros para recibir enseñanza, siendo el maestro libre de elegir la sede y a los estudiantes. El maestro se refería a sus alumnos como socii y estos, a su vez, se referían al maestro como dominus meus. Esto cambió cuando los alumnos formaron hermandades o gremios según el modelo de otras corporaciones medievales propias de la ciudad. Dice Tamayo que: "Estas hermandades eran llamadas Universitates, que conforme a la dogmática jurídica romana se comprendían como asociación de personas o como complejo de cosas consideradas unitariamente': En Bolonia, había miles de estudiantes y las corporaciones o guildas eran, precisamente, las que constituían la universititas de Bolonia, o más propiamente, las Universitates de Bolonia, las cuales gozaron de protección imperial debido a que el emperador Federico I Hohenstaufen (apodado Barbarroja) emitió, en 1157, la Autentica Habita, cédula que protegía a alumnos y maestros que viajaban a Italia con fines de estudio contra toda represalia. La Autentica Habita significó el reconocimiento del priveligum scholarium de los alumnos. Por otra parte, los maestros formaron un collegium doctorum que tuvo como facultad expedir la licentia docenti, documento fundamental para impartir estudios. Señalemos que solo hasta 1212, el Papa decretó que "nadie podía enseñar en Bolonia sin licencia del archidiácono del lugar". Por su parte, Hans H. Lauer menciona que el nacimiento de la universidad ocurrió como parte del proceso de fundación de las escuelas de los carolingios. Allí, en la escuela, enseñaba el obispo, quien pronto delegó su tarea en un magister scholarium, cuyo superior fue el decano del cabildo catedralicio. En el siglo XII, el magister pasó a ser reconocido como cancellarius, y nadie podía ejercer el magisterio en la diócesis sin su aprobación. El cancellarius tomó bajo su enseñanza a los estudiantes avanzados, mientras que el preceptor quedó a cargo de los principiantes. Ambos, canciller y preceptor, tenían el cargo de profesores. Las escuelas catedralicias continuaron con la enseñanza de las siete artes liberales e incluyeron la teología y el derecho canónico, a las cuales se agregaron la astronomía y ciencias naturales. De esta manera se establecieron los estudios generales que, luego, se trasformaron en universidades, cuya forma de gobierno y estructura fueron diferentes en todos los reinos. Figura 15-5. Lectura ante un grupo de estudiantes en la Universidad de Oxford, William de Nottingham, 1350. Por ejemplo, Francisco Guerra señala que el primer estudio general del orbe cristiano fue París, fundado en 1110, cuyo 160 SECCIÓN 4 • Modelo humoralista teúrgico. Medicina en el mundo origen fue una organización eclesiástica integrada por estudiantes. Padua fue fundada por maestros al igual que Oxford. Por su parte, Cambridge se fundó en 1209, y para 1158, Bolonia ya era una universidad que dependía de la ciudad. Por otro lado, Salamanca, dice Mariano Peset, tiene privilegios de universidad "en 1254 por Alfonso X el Sabio" (Figura 15-5). LA ENSEÑANZA DE LA CIENCIA MÉDICA EN EL MEDIEVO Con la fundación de las universidades, la enseñanza sufrió cambios importantes, en especial, por la consolidación de la escolástica, practicada por los maestros que procedían de las órdenes religiosas, regularmente, franciscanos o dominicos, quienes fueron responsables de la difusión del aristotelismo en su vertiente teológica y cosmológica. Los estudios en la universidad iniciaban en la Facultad de Artes, donde el estudiante obtenía el grado de bachiller al haber estudiado sus cursos de gramática y artes que recogían los antiguos estudios del trivium y el cuadrivium. Luego, el estudiante realizaba estudios superiores, momento en que elegía su ingreso a las Facultades de Teología, Derecho y Medicina. Guerra señala que: en la facultad de medicina los estudiantes seguían la carrera durante tres a cinco años, estudios consistentes en la lectura de un texto por el catedrático a lo largo del curso, con comentarios, explicaciones y discusiones. El examen final medieval consistía en lectura y discusión de un pasaje en un texto médico abierto al azar, al que seguía el ritual académico y pago de las tasas señaladas en los estatutos universitarios. La universidad permitía obtener el grado de bachiller en medicina y estudios posteriores posibilitaban alcanzar los grados de licenciado y doctor con poco tiempo de diferencia. Algunas universidades le solicitaban al futuro médico una práctica de varios meses realizada con un médico experimentado, o bien, el ejercicio médico en un hospital. Una vez concluida esta etapa se le permitía trabajar. Respecto a la parte teórica de la medicina que los alumnos aprendían en la universidad medieval, los estudios estuvieron impregnados de aristotelismo subrayado de profundo escolasticismo, donde la teoría humoralista de griegos, romanos y árabes con base en los cuatro elementos y cualidades se convirtió en la nómina de los estudios de medicina. Es importante mencionar que esa teoría se debía complementar con estudios de astronomía, pues, ya desde siglos atrás, Marcio Capella había sentenciado la importancia de la astronomía para el médico: "Finalmente, el médico debe tener conocimientos de astronomía, para poder estudiar la estructura de la bóveda celeste y el paso de los tiempos; pues según opinan algunos médicos, nuestro organismo cambia de acuerdo con la posición de las estrellas'! Por su parte, el rabino Joseph ben Jacob ben Zaddick, en torno al año 1150, al abundar sobre este importante tema en la literatura medieval señalaba: "La persona es igual al mundo espacial. Está compuesta por los cuatro elementos. Tiene la naturaleza de las plantas y los animales. Es 161 CAPÍTULO 15 • Medicina medieval baja parecida a todas las cosas del universo': La astronomía fue incorporada a los estudios universitarios y tuvo gran influjo en la medicina al plantear una estrecha conexión entre los astros y la vida humana, las enfermedades, los tratamientos terapéuticos y cualidades y humores en los hombres. Con esas bases teóricas en las universidades, hubo gran número de intelectuales que se pueden considerar autores médicos. Entre ellos sobresale Alberto Magno (1193-1280), quien enseñó en París, y fue autor de Physica, obra donde estructuró una sistemática de la naturaleza. En De vegetalibus describió las plantas e hizo una nomenclatura y descripción de estas, incluyendo las medicinales. En De animalubus también efectuó una descripción de los mamíferos, peces, aves e insectos haciendo observaciones sobre el embrión de pollo y llegando a concluir que la columna vertebral era la base estructural de la anatomía. Discípulo de Alberto, fue el conocido Bartholomeus Anglicus (1190-1250), quien fue autor De proprietatibus rerum, cuyos libros IV y V están referidos a la fisiología, además de que su obra tiene pasajes sobre la doctrina humoral, las enfermedades y cuestiones quirúrgicas. Es importante anotar a Vincent de Beauvais (c. 1190-1264), quien fue bibliotecario del rey Luis IX, y para quien escribió, en 1244, el Speculum maius, en cuya sección titulada Speculum naturale ofrece la parte más atractiva para la medicina, en la cual discute cuestiones médicas siguiendo las ideas de los antiguos. Thomas Brabantinus (c. 1204-1280) fue autor De naturis rerum, un texto para teólogos, dividido en 19 libros; el primero trata sobre el cuerpo humano, su anatomía, fisiología, así como de obstetricia y ginecología. Otro filósofo fue Robert Grosseteste (c. 11681253), quien como canciller de Oxford, y autor de Super Libros Physicorum, ofrece la oportunidad de conocer las temáticas médicas que interesaban a los intelectuales del periodo. En relación con la medicina, sobresalen sus tratados sobre la óptica y la astronomía, así como sus consejos para ajustar los días conforme el calendario gregoriano y los ejercicios y actividades de curación. Por su parte, Gilbertus Anglicus (c. 1200-1260), canciller de Montpellier y autor del Compendium medicinae, en su Obra agregó un libro de fiebres y otro que describe las enfermedades de cabeza a pies. Vale decir que Gilbertus fue el primero en indicar la contagiosidad de la viruela y describir la lepra y la rubéola, conforme a la época. Roger Bacon (c. 1219-1292), quien estudio en Oxford y París, al ingresar en la orden franciscana tuvo oportunidad de escribir varios textos, entre los que sobresalen su Opus maius, que destaca por su estudio del ojo humano siguiendo a Hunayn Ibn Ishaq. Este conjunto de autores se cierra con el dominico Tomás de Aquino (1225-1274), gran teólogo de la iglesia cristiana y alumno de Alberto Magno, quien fue autor de comentarios a los textos de De generatione et corruptione, De Anima, De sensu et sensato y De somno et vigilia. Aparte de la Summa theologicae, que domina el pensamiento filosófico del Medievo, Santo Tomás fue autor de un texto titulado De motu cordis escrito hacia 1270 a instancias de Filippo, médico de BoIonia y profesor de la universidad de Palermo. 162 SECCIÓN 4 • Modelo humoralista teúrgico. Medicina en el mundo medieval Del conjunto de autores señalados, una mujer destaca y es Hildegarda de Bingen (10981179), quien sintetiza la cultura del periodo, al entrecruzarse en su obra notas religiosas, antiguas y populares que nutrieron el insigne árbol de la cultura medieval. De Bingen, auxiliada por Bernardo de Claraval, reformador de la orden del Cister, logró que el Papa Eugenio III le otorgara la dispensa de sus escritos. Entre estos sobresalen Physica y Causae et curae, el Liber subtilitatum diversarum naturarum creaturarum y los célebres Liber simplicis medicinae y Liber compositae medicinae. En sus obras, Hildegarda ofrece una interpretación de la historia natural, siguiendo un esquema de Rerum natura con sentido cosmológico y antropológico que da cuenta de una viSión donde: en la creación del hombre con tierra se tomó otra tierra que representa al hombre. Todos los elementos estaban a él supeditados y le ayudaban en todos sus esfuerzos, al igual que él los ayudaba a ellos. Y la tierra ofrendó su fuerza vital, la viriditas, según el sexo, según la naturaleza y también según la forma de vida y la conducta general del hombre. Hildegarda sugiere reconocer la unión del cosmos con el hombre, ya que están vinculados por la religión, la cual le da sentido a la medicina que utiliza una terapéutica basada en la tradición popular (Figura 15-6). Aparte de lo indicado, señalemos que en las universidades existió una corriente teórica de tradición filológica que fue ampliamente cultivada por los médicos que desempeñaron el cargo de profesores de medicina. Entre estos intelectuales destaca Petrus Hispanus (c. 1210-1277), quien fue hijo de médico, estudiante de medicina en Compostela, París y Siena, y luego cardenal y, finalmente, elegido Papa, en 1276, con el nombre de Juan XXI. Escribió una compleja obra filosófica, así como textos sobre Hipócrates, Galeno y Johanititus, un tratado sobre el ojo y, en especial, su Thesaurus pauperum, un manual práctico para la curación de las enfermedades de los pobres. Simón Genuensis (1240-1304), médico de los papas Nicolás IV y Bonifacio VIII, fue autor de Synonyma medicinae, una obra de gran erudición que contiene 6500 nombres de drogas, incluyendo la conocida mandrágora. Se señala que con ayuda de Abraham ben Shem-Tob de Tortosa tradujo del árabe la materia médica de Abulcasis, llamada el Liber Servitoris. Jean de Saint Amad (c. 1250-1310), profesor en París, fue autor de Antidotarium Nicolai y el Revocatum memoriae. En el primero discute el tratado salernitano terapéutico y en el segundo clasifica los medicamentos por su acción farmacológica. También fue autor de un tratado sobre la eficacia terapéutica de los baños. Valescus de Taranta (c. 1359-1420), un portugués que estudió medicina en Montpellier y autor, en 1418, de Práctica o Philunium pharmaceuticum et chirurgicum fue notable al explicar en su obra la curación de las enfermedades por los remedios farmacológicos y quirúrgicos. Fue también autor de un tratado sobre la peste titulado De epidemia et peste. En Italia, durante este periodo destacan, en Bolonia, Tadeo Alderotti (1223-1295), quien estudió medicina siendo un 163 CAPÍTULO 15 • Medicina medieval baja Figura 15-6. Herbario medieval donde se muestra la mandrágora, 1390. adulto y fue profesor de su universidad con gran fama, a quien Dante Aligheri reconoció al colocarlo en el Paraíso. Fue autor de los Consilia, conjunto de casos clínicos con recomendaciones para su curación y que permiten conocer su amor por los textos árabes, su pasión por la lectura de los escritos médicos originales y su estímulo a los estudiantes a realizar estudios post morten. También fue autor De conservatione sanitatis. Por otro lado, Arnau de Vilanova (1235-1311), valenciano que estudió en Montpellier, fue médico de los reyes de Aragón, Pedro III, Alfonso III, Jaime II y del Papa Bonifacio VIII. También fue profesor de su universidad y traductor de la obra de Avicena titulada De viribus cordis. De Galeno tradujo De rigore, además de otras obras que, luego, fueron impresas como conjunto y donde sobresalen: Regimen sanitatis, el Brevarium practicae, el Speculum medicinae, así como textos de alquimia, plantas medicinales y temas ocultos. Vilanova es un personaje interesante que combinó la práctica empírica con la filosofía médica grecorromana y árabe, tratando, dice Guerra, de "crear un sistema médico basado en los principios galénicos, pero utilizando solo las teorías médicas en los aspectos relevantes para la práctica'! Vilanova aceptaba las causas aristotélicas de la enfermedad, en su forma material, formal, eficiente y final, identificándolas con la res naturales, la res no naturales y las res preternaturales galénicas. Respecto a la terapéutica, aconsejaba la observancia de un criterio conservador evitando la polifarmacia. Pietro d'Abano (1257-1315) estudió en Padua, después viajó por el Oriente y llegó a Constantinopla donde vivió. A su retorno enseñó filosofía y medicina en su universidad. Sus escritos fueron variados y polémicos. Su obra principal fue Conciliator diferentiarum philosophorum et praecipue medicorum, donde planteó varias decenas de preguntas a los médicos y filósofos que él resolvió, usando el método de la lógica didáctica; d'Abano fue un claro impugnador de la escolástica que se había apoderado de los estudios de medicina, y negó la idea aristotélica de que el corazón era el centro de los nervios, concediéndole tal lugar al cerebro e insistió en la cura de las enfermedades por medio de la farmacia y la importancia de las relaciones entre el enfermo y el médico, sin dejar de señalar que la astrología tenía un peso fundamental en los actos del ser humano y en el curso de las enfermedades. 164 SECCIÓN 4 • Modelo humoralista teúrgico. Medicina en el mundo medieval Bernardo de Gordon (c. 12601320) se educó en Salerno y enseñó en Montpellier. En 1303, escribió el Lilium medicinae, que fue un libro popular debido a su carácter escolástico donde expone la causa, los signos, el pronóstico y la cura de la enfermedad. Su obra fue didáctica al agrupar las enfermedades contagiosas como la lepra, la tisis, el tracoma, la sarna y la epilepsia, siendo el primero en dejar una descripción del petit mal epiléptico. Refirió los bragueros herniarios y los anteojos. Otros textos de su autoría acerca de las enfermedades febriles, flebotomía, pulso, orina y régimen de sanidad fueron poco conocidos. John de Gaddesden (c. 12851361), quien estudió medicina en Oxford y fue médico del rey Eduardo II, es autor de Rosa medicinae que contiene un tratado de fiebres, enfermedades generales y particulares y fragmentos de cirugía, así como de medicamentos. Mateo Silvatico (c. 1265-1342) fue profesor en Salerno y autor del Liberpandectarum medicinae, un diccionario que contenía los títulos de las obras griegas y árabes conocidas. Por su parte, Guglielmo de Varignana (c.1270-1339), quien fue hijo del médico Bartolomeo de Bolonia y alumno de Alderoti, fue autor de Secreta sublimia medicinae y Opera medica que fueron un elogio de la medicina. Gentile da Foligno (1285-1348) fue discípulo de d'Abano y maestro en Perugia y Padua, donde en 1341 realizó disecciones y autopsias describiendo los cálculos biliares. Fue autor de unos Consilia, en los que reflexiona y discute 90 casos con comentarios de Galeno, Mesue y Avicena, ofreciendo su opinión y consejo. Entre sus hallazgos describe un embarazo de siete meses. También fue autor de un texto sobre la peste de 1348 que vivió en carne propia. Ugo Benzi (13761437) fue profesor en Ferrara y Parma, y autor de otros Consilia que contenían comentarios a Hipócrates, Galeno y Avicena. Por su parte, Giovanni Arcolani enseñó medicina en Bolonia e hizo libros con comentarios a la obras de Rhazes y Avicena; de él se conoce su Práctica medica, donde trata, por primera vez, temas dentales, describiendo el uso del oro laminado para el relleno de la caries y otras operaciones odontológicas. ANATOMÍA EN EL MEDIEVO En el estudio de la anatomía, correspondió a Italia llevar la delantera del mundo del siglo XIII. En sus orígenes, Saliceto y Alderoti escribieron obras que contenían partes acerca de la anatomía, mas la inspección anatómica dio inicio con Bartolomeo de Varignana, hijo de médicos, y quien en febrero de 1302, en la universidad de Bolonia, efectuó una autopsia médica legal, lo que significó la inauguración del acto disectivo. En la ejecución de la autopsia participaron y fueron espectadores, el médico y maestro Giacomo Rollandino y los maestros cirujanos Giovanni de Brescia, Pace degli Angeli y Tommaso Grinci. Una intención diferente se atribuye a Mondino de Luzzi (c. 1270-1326), florentino, a quien se considera el renovador de la cirugía italiana y primer anatomista medieval. Hijo de un apotecario, Luzzi egresó como médico y se graduó de doctor en 165 CAPÍTULO 15 • Medicina medieval baja Bolonia. Allí enseñó anatomía, practicando la disección en cadáveres, y en especial, se recuerda el caso de una mujer embarazada. Sus experiencias como médico le permitieron escribir nueve consilia que tratan sobre fiebres, catarros, humores, piedra vesical y comentarios a las obras de Hipócrates y Galeno, pero su obra más citada por autores posteriores fue su Anathomia escrita en 1316, que destaca por ser un tratado específico y original que fue elaborado con un estilo sistemático y cuyo éxito radicó en que, aparte de estar escrito en lengua vulgar, sirvió como manual para la práctica de la anatomía disectiva. Loris Premuda dice que en este texto, "el lector también encuentra el usum de los respectivos órganos, y principios de anatomía patológica y de cirugía'! La obra fue dividida en seis libros que tratan: 1.0 Los autores de anatomía; 2.0 Partes de la cavidad abdominal, hígado, bazo, estómago, intestinos; 3.0 Partes de la generación; 4.0 Partes de la cavidad torácica, corazón, pulmones, tráquea y esófago; 5. 0 Partes de la cavidad craneal, cerebro, ojos, oídos y, por último, 6.0 Partes sistémicas como columna vertebral, huesos y miembros. Como puede observarse, Luzzi concibe la anatomía humana en función de cavidades que contienen los órganos destinados a las funciones animales, espirituales y naturales. Vale la pena señalar que la obra, entre otros órganos y partes anatómicas, menciona el cráneo, la piamadre, la duramadre, el cerebro, algunos nervios craneales, los ojos, las orejas y la raquis, así como el corazón, los pulmones, las venas yugulares, las amígdalas, la boca, el esófago, la laringe, la epiglotis y la lengua. En la parte media y baja describe los músculos abdominales, peritoneo, omento, intestino, estómago (descrito de forma esferoidal), bazo, hígado, vesícula biliar, mesenterio, vena cava (vena del quilo), riñones, útero, testículos, vasos espermáticos, vejiga, verga y ano (con plexo hemorroidal) que, en suma, son la nómina anatómica del periodo. El libro se distingue por usar una terminología e interpretación galénica, al conceder, por ejemPIO, un gran papel a la vesícula, sede de la bilis amarilla y uno de los cuatro humores. Un acierto es la descripción de la vejiga, sus uréteres y su mal qua dicitur litiasis, que soluciona recomendando la talla o su disolución. En el tratamiento de las hernias aconseja la operación radical. Alumnos de Luzzi fueron Alberto Zancarí (c. 1280-1348), así como Niccolo Bertruccio (c. 1285-1347), quien fue autor de Compendium, un libro sobre enfermedades de cabeza a pies y a quien se considera autor de una anatomía donde hizo una descripción del cerebro. En Padua, la práctica de las autopsias médico legales se puede datar a partir de 1363 cuando se hizo la primera en una joven muerta de "morbo pestilencial'! Otro dato sugiere que, en 1341, Gentile da Foligno practicó una autopsia encontrando un cálculo biliar. Habrían de pasar varios decenios para que en Padua, apareciese la figura de Bartolomeo de Montagnana, quien murió en 1460, y en sus Consilia informó haber hecho 14 autopsias, observando el yeyuno vacío. En Padua, Leonardo Bertipoglia, a quien se atribuye el tratado De Antidotis, informó que él y Hugo Benzi realizaron dos 166 SECCIÓN 4 • Modelo humoralista teúrgico. Medicina en el mundo medieval autopsias, el 8 de febrero y el 4 de abril de 1430. Benzi la efectuó de "mane in quadem domo apud Sanctum Lucam in squadra de Turricellis". Por su parte, Leonardo, usando un cuchillo anatómico la practicó "facta est anatomia de matrice in muliere [...] ut ego propis manibus anatomizavi saepe'! Por su parte, Giovanni Arcolani, un veronés que enseñó en Padua, fue autor de Practica, un texto que refiere disecciones, destacando el caso de un tumor uterino post morten patientis Jacta est anatomía. Pietro Montagna destacó hacia 1450, siendo autor de una Anatomía que fue provista de tablas con dibujos anatómicos. Esta orientación anatómica y pedagógica culminará con Berengario da Carpi, quien reconocerá la utilidad de la ilustración anatómica sistemática. El entorno para el conocimiento anatómico fue favorable, pues, recordemos que el 27 de mayo de 1368 el Consejo mayor de Venecia ordenó al Colegio de Médicos y Cirujanos ejecutar una demostración pública anual en un cadáver. En Francia, hacia 1376, en Montpellier, se decreta la práctica de disecciones públicas, participando Henry de Mondeville (c. 1260-1320), quien es autor de una Anatomía, y profesor que utiliza como elemento pedagógico un cráneo desmontable y 13 tablas que sirven para ilustrar los hallazgos anatómicos. En Francia, también existe la huella de Guido de Vigevano, un médico lombardo, quien fue autor del Liber Notabilum, que en su parte final contiene un tratado anatómico compuesto de 18 tablas en color, que ilustran la nueva forma de representación de la figura humana usando un plano trilocular. Por otra parte, en la Facultad de Medicina de Viena, se tiene dato de que el 12 de febrero de 1404 se efectuó la disección de un cadáver de manos de Galeazzo de Santa Sofía, médico egresado de Padua. EL VÍNCULO ANATOMíA-ClRUGíA El desarrollo del estudio anatómico correspondió a los médicos; sin embargo, la cirugía no fue patrimonio exclusivo de los cirujanos, pues hubo médicos que practicaron la cirugía. Incluso, recordemos que todavía no estaban separados cirujanos y médicos, como ocurre en Venecia, donde en 1368 existe el Colegio de Médicos y Cirujanos. En Bolonia, Ugo Borgognoni (c. 1160-1252) fue un cirujano que recomendó el uso de vino para limpiar las heridas y el uso de la esponja soporífera empapada de líquido con opio, beleño, euforbio, mandrágora y otras drogas narcóticas. Por su parte, Bruno de Longoburgo (1200-1286), alumno de Borgognoni, fue autor de una Chirurgia magna dividida en dos libros. El primero dedicado a dar soluciones de continuidad en fracturas y luxaciones. El segundo sobre el tratamiento de heridas y afecciones en ojos, boca, oídos, nariz, hernias, fístulas, hemorroides, vejiga y quemaduras (Figura 15-7). Además, Longoburgo, también fue autor de una Chururgia Parva, que fue una síntesis de su cirugía magna. Teodorico Borgognoni (c. 1205-1298), hijo de Ugo, aprendió el oficio de su padre y tuvo discípulos como Henry de Mondeville. Fue obispo de Cervia y autor de Chirurgia, obra dividida en cuatro libros que son 167 CAPÍTULO 15 • Medicina medieval baja un conjunto de saberes que recogen las enseñanzas de su padre. Teodorico es partidario del tratamiento de las heridas por primera intención. Recomienda su limpieza y sutura siguiendo la posición normal de los tejidos, protegiendo la herida con vendajes limpios y cambiando los apósitos, incluso, humedecidos con vino. En su obra mencionó la sutura intestinal con hilos confeccionados con intestino de animales. Guglielmo de Saliceto (c. 1210-1278) fue alumno de Hugo Borgognoni en Bolonia, y allí enseñó medicina. Fue cirujano y médico y autor de Summa conservationis et curationis corporis y de Chirurgia, obra de la cual hizo dos versiones, producto de sus enseñanzas tanto en Bolonia como en Verona. Su obra, dividida en seis libros, refiere: 1. 0 Las enfermedades de capite Figura 15-7. Manuscrito iluminado. Cirugía de catarata, 1195. a calcem, 2.0 Heridas y contusiones, 3.0 Fracturas y luxaciones, 4.0 Anatomía, 5.0 Cauterios y 6.0 Antidotario. Esta estructura del trabajo le mereció elogios y un lugar como autor. La obra contiene casos prácticos y recomendaciones como la sutura intestinal en caso de herida penetrante, así como la reducción de una luxación vertebral por tracción. Recomendó el uso de materia médica para formar pus en el tratamiento de las heridas. Un italiano, Lanfranco de Milano (c. 1235-1315), discípulo de Saliceto, practicó la cirugía en Francia y fue autor, en 1296, de Chirurgia magna, que ordenó conforme a la obra de Saliceto. Así, el primer libro versó sobre cirugía en general, anatomía, 168 SECCIÓN 4 • Modelo humoralista teúrgico. Medicina en el mundo medieval heridas, espasmos y dietas. El segundo trataba sobre heridas particulares por regiones. El tercero acerca de las enfermedades de cabeza a pies. El cuarto sobre fracturas y luxaciones y el quinto fue un antidotario. Los casos que relata en sus obras dan cuenta de su habilidad como cirujano; por ejemPIO, su manejo quirúrgico en la fractura de cráneo, diagnóstico diferencial entre heridas arteriales y venosas, hipertrofia de mama y cáncer e intubación de esófago. En el tratamiento de heridas fue partidario del cauterio. Jehan Pitard (c. 12361328), cirujano de Felipe el Hermoso e integrante de la cofradía de cirujanos, fue autor de Le trésor de chirurgie. Otro cirujano importante fue Jehan Yperman, muerto hacia 1332, y autor de una recién descubierta Chirurgia que ofrece un catálogo de tratamientos de cirugía como resección de pólipo nasal, extracción de amígdalas y trepanación de cráneo (Figura 158). Durante este periodo, el cirujano más interesante de Francia fue Henry de Mondeville, citado líneas arriba; fue alumno de Borgognoni y cirujano de Felipe el Hermoso y de su sucesor Luis X. Enseñó anatomía en Montpellier en 1304, y cirugía en la cofradía de San Cosme y Damián. Fue autor de Chirurgia, obra que dejó inconclusa y que debía seguir el orden de Saliceto. Los libros 1.0 y 2.0 están completos, y los 3.0 y 4.0 están incompletos, pero ahí se destacan a más de 60 autores que son comentados y discutidos. En dichas obras, pregona el abandono del método de manipular las heridas para provocar pus, así como recomienda curarlas por primera intención. Asimismo, destacan sus descripciones de heridas de intestino con sutura inmediata en oposición al manejo del drenaje. En su práctica inventó y diseñó agujas e instrumentos. Su obra contiene láminas anatómicas que ilustraron su trabajo como cirujano. El último de los cirujanos medievales fue el francés Guy de Chauliac (c. 1298-1368), alumno de Niccolo Bertruccio. Chauliac, maestro de medicina en Montpellier, aparte de ser cirujano, fue médico, sacerdote y capellán de los Papas Clemente VI, Inocencio VI y Urbano V, en Avignon, sitio donde padeció la peste de 1348 y 1360. Fue un autor prolífico; sin embargo, Chirurgia magna o De la practique de chyrurgie fue su obra más célebre. Su trabajo inicia con una historia de la cirugía, a la cual siguen los libros: 1. 0 De anatomía, 2.0 Apostemas, 3.0 Heridas, 4.0 Úlceras, 5. 0 Fracturas y luxaciones, 6.0Afecciones 0 quirúrgicas y 7. Antidotario. La obra fue escrita con un lenguaje muy fino y cita a más de 100 autores, siendo una fuente importante de la transmisión del conocimiento medieval en cirugía. Son fundamentales sus descripciones clínicas de la peste en su forma bubónica y pneumónica. Practicó operaciones de hernias y cataratas, así como afecciones de boca y dientes, pero se detuvo ante el tratamiento quirúrgico de la piedra vesical. Recomendó la limpieza de las heridas quitando las cosas extrañas, juntar las partes distantes, conservar las partes reformadas y corregir accidentes como la inflamación, los apostemas, el espasmo y otras complicaciones, incluso, colocando sustancias supurantes con el fin de que la carne se convierta en sanies. Guy de Chauliac sintetiza la aspiración de los anatomistas y cirujanos del periodo, al proponer que, por 169 CAPÍTULO 15 • Medicina medieval baja medio de la cirugía, es como se puede efectuar un estudio sistemático de la anatomía, incluyendo partes y órganos. En ese sentido, Premuda señala que Nicolás de Reggio, en 1320, concluyó la traducción al latín del usu partium de Galeno, que enriqueció el saber de Chauliac, quien tuvo conocimiento de la obra (Figura 15-9). En Inglaterra, John de Arderne (1306-1377), alumno de Montpellier, escribió sobre una oclusión intestinal y un tratado sobre la fístula anal donde recomienda hacer la incisión directa y controlar la hemorragia. En Alemania, Hyeroninmus Brunschwig (c. 1450-1534) fue autor de una Chirugia, famosa por sus ilustraciones esquemáticas que dan cuenta del nivel de la ilustración anatómica que existía en el periodo. Johannes Peyligk (1474-1522), autor de una Philosophiae naturalis com- Figura 15-8. Chirurgia magna, Lancfranco de Milano, 1296. pendium, nos muestra una anatomía conforme a la división galénica acostumbrada. Por su parte, Laurentinus Phriesen en el Spigel der Arztney, que vio la luz en 1517, nos ofrece dos xilografías que representan el cuerpo entero, tórax y abdomen abierto y seis pequeñas figuras que explican la anatomía. Por último, se debe mencionar el Fasciculus medicinae de Johannes de Ketham, cuya editio princeps apareció en Venecia en 1491, y que Premuda considera "la primera obra médica propiamente dicha, impresa ornada con xilografías de interés anatómico': obra que cierra el fructífero binomio anatomía-cirugía practicado por los médicoscirujanos que sentaron las bases del estudio anatómico que, luego, devino en arte y ciencia en el Renacimiento. 170 SECCIÓN 4 • Modelo humoralista teúrgico. Medicina en el mundo medieval LA CIUDAD MEDIEVAL: ESCENARIO DE LA MEDICINA XIV, reunía a muchos personajes ilustres, incluyendo, las Johan Huiziga en el otoño de la Edad Media nos entrega una imagen que define el tiempo que se escapa al final del mundo que hemos recorrido; la vida cotidiana del periodo medieval, y donde: Había un sonido que dominaba una y otra vez el rumor de la vida cotidiana, y que por múltiple que fuese, no era nunca confuso y lo elevaba todo pasajeramente a una esfera de orden y armonía: las campanas eran en la vida diaria como unos buenos espíritus monitorios, que anunciaban con su voz, ya el duelo, ya la alegría, ya el reposo, ya la agitación; que ya convocaban, que ya exhortaban. Todo eso brotaba de la catedral de la ciudad, la cual había sufrido un cambio en su arquitectura que inició el 14 de julio de 1140, cuando el abad Suger (10811151), en St. Denis, colocó la primera piedra del nuevo coro de la abadía benedictina que fue el punto de arranque del arte gótico. Con ese nuevo elemento arquitectónico, la ciudad medieval con sus muros circulares inició su largo camino para transformarse en un puente entre el mundo antiguo y el tiempo de los reyes que vieron en la ciudad algo desconocido para el mundo antiguo. Giovani Botero hablando de la ciudad, siglos más tarde señalaría: "la grandeza de la ciudad, no es el espacio, ni el territorio, ni lo que rodean los muros, sin la multitud de vecinos y su poder". En efecto, la ciudad medieval, al finalizar el siglo Figura 15-9. Guy de Chauliac, autor de la Chirurgia magna, tratado de referencia hasta el siglo XVII. reliquias, que formaban parte de los tesoros que custodiaba la ciudad, como Venecia, depositaria de los restos de San Marcos que servían para acrecentar su poder y dominio. Entre los habitantes ilustres de la ciudad destacaban los médicos que habían estudiado en las nuevas universidades. Así, en una sociedad jerarquizada en órdenes sociales, el ejercicio y el estudio de la medicina en la universidad sirvió para diferenciar entre los médicos y los cirujanos 171 CAPÍTULO 15 • Medicina medieval baja que fueron vistos con desconfianza. Ejemplo de ello fue que la asistencia médica se "profesionalizó" y, poco a poco, penetró en ella el afán de lucro. A partir del Concilio de Clermont (1130), se prohibió ejercer la medicina a los clérigos e, incluso, pronto aparecieron los colegios de médicos, como fue el caso del College de Saint Cóme de París, que agrupó, desde 1260, a los cirujanos educados o cirujanos de robe longue. Por su parte, los cirujanos barberos de robe courte, quienes no podían ejercer sin el permiso de los primeros, se agruparon en la Cofradía del Santo Sepulcro en 1371. En Inglaterra, el College de Surgeons se organizó separadamente de los médicos en 1368. En oposición a la vida de la ciudad, en el campo, en lo que atañe a la esperanza de vida, de acuerdo con Duby y solo para Inglaterra, en el periodo 12401350, el ciclo de vida osciló entre los 24 años, siendo la tasa de mortalidad de conjunto de 70 por 1000; esta tasa se elevó entre 1297 y 1347. En este tiemPO, la esperanza de vida en el campo se redujo, entonces, a 20 años. En términos generales, en la ciudad, las enfermedades fueron un conjunto de padecimientos que diezmaban a la población periódicamente, pues, el hambre, la miseria, la suciedad e inmundicias y los parásitos de los animales enfermaban a los hombres, y había ciertas patologías recurrentes. Ya hemos visto que en los hospitales había enfermos de lepra, de tisis, enfermos mentales y peregrinos que sufrían de hambre. Por otra parte, los médicos en las ciudades conocían de las fiebres, exploraban el pulso, hacían examen de orina y recomendaban regímenes dietéticos para la gota, así como trataban enfermos de los ojos, del mal de piedra, de los riñones, de la vejiga y participaban del examen de cadáveres para determinar probables muertes por intoxicación de alimentos como el centeno. Había ergotismo y escorbuto. Curaban a los enfermos de la pediculosis o scabiosis, así como efectuaban trepanaciones y castraciones, como también procuraban curar a los enfermos con motivo de una fractura o una herida producida por el trabajo, las armas en los combates o las actividades de cacería. Por su parte, los cirujanos practicaban sangrías, sacaban dientes y auxiliaban a los médicos. Sin embargo, lo realmente mortífero que le sucedió a la ciudad medieval fue la aparición de la peste bubónica de 1348 a 1350 que despobló al continente. El rey Pedro IV de Aragón calculó que en su reino murieron producto de la febris acuta o muerte negra tres cuartas partes de sus súbditos. En Florencia, la enfermedad redujo la población de 110 000 habitantes a solo 50 000. Esa hecatombe, que produjo un efecto traumático en la ciudad medieval, hizo estallar una rebelión frente a la vida, que se consideró efímera, estimulando una indagación más pragmática y material de las cosas, tomando distancia de la escolástica especulativa y que permitió el surgimiento de la exploración del hombre en medicina. Señalemos que producto de la peste, en las ciudades italianas del norte, las normas higiénicas se desarrollaron con el fin de contener las epidemias, así surgió una legislación pública que obligó a los enfermos a permanecer fuera de la ciudad. Venecia, en 1485, estableció un Magistrado de Sanidad para cuidar la salud de la ciudad, en tanto, en las 172 SECCIÓN 4 • Modelo humoralista teúrgico. Medicina en el mundo medieval universidades, médicos y cirujanos participaban de las disecciones. La ciudad de Padua, en 1446, construyó un teatro anatómico como símbolo de los esfuerzos de los siglos anteriores y punta de lanza de nuevos tiempos venideros para la civilización occidental construida por el hombre del Medievo. CONCLUSIÓN La revolución del año 1000, alimentada por varios factores sociales, incluida la circulación de las mercancías, derrumbó las antiguas estructuras medievales, siendo las ciudades el elemento más simbólico de los tiempos, en un marco donde los reyes y los imperios, como el Carolingio, emergieron. En ese contexto surgieron las escuelas como Salerno que fue un centro de formación de médicos, que con la figura de Constantino el Africano se convirtió en la transmisora del saber médico antiguo al mundo medieval. El movimiento cultural se replicó en Chartres y Montpellier y, luego, en ciudades como Toledo, donde hubo una escuela de traductores de obras antiguas, incluidas las obras médicas. Asimismo, el nacimiento de las universidades como Bolonia, París, Oxford y Salamanca permitió el surgimiento de las Facultades de Medicina donde proliferaron autores médicos como Alberto Magno, Tadeo Alderoti, Arnau de Vilanova y Gentile da Foligno, entre otros, que elaboraron obras médicas que, para el caso especial de la anatomía, permitió la renovación de los saberes anatómicos que se conjugaron con los nuevos conocimientos de la cirugía. Ese movimiento cultural propició la realización de obras médicas medievales que fueron el sedimento de la moderna anatomía que se desarrolló durante el Renacimiento, siendo la ciudad por medio de sus gremios de cirujanos y médicos, y las universidades, las que tuvieron un papel primordial en el impulso del surgimiento de la moderna medicina occidental. sr CC 05 MAN@SMO EN LOS REVOLUCIÓN CIENTÍFICA Y MEDICINA. EL GRAN CAMBIO DE PARADIGMA Ruy Echavarría Rodríguez INTRODUCCIÓN Con el fin de entender lo ocurrido en el siglo XVI y la importancia de los cambios que sucedieron en esos 100 años, es necesario, como en todo hecho histórico, exponer las circunstancias precedentes inmediatas: condiciones socioeconómicas, situaciones culturales y acciones humanas colectivas e individuales que no determinaron ni el carácter, ni el contenido, ni la dimensión de esas mutaciones, pero sí conformaron el ambiente en que acaecieron. En el siglo XV sobrevinieron grandes cambios en la vida de las personas, de hecho, en todo el globo y en todos los ámbitos de los asuntos humanos que la expresión implica, pero en el continente europeo, esas transformaciones fueron más profundas en contenido y más aceleradas en tiempo, al grado de que a partir de esa centuria se puede trazar una divisoria entre la evolución socioeconómica de Europa y la del resto del orbe. Lo anterior sucedió por la reaparición del modo de producción mercantilista (simple) y su desarrollo como sistema hegemónico en el área europea. Una vez instaurado dicho modo de producción en el área, ocurrió una consecuente expansión de las fuerzas productivas en esta; como sabemos, un paradigma es determinado por el modo de producción (nunca a la inversa), pero, en esta ocasión, el cambio económico fue estimulado (y afirmado) por el nuevo paradigma racionalista, presente ya en forma germinal en Italia en el siglo XIV y diseminado durante el XV y el XVI a la zona europea cristiana occidental (la que constituyó el crisol de la Europa moderna y al final, de nuestra Civilización Occidental). Ese paradigma, por efecto de la Revolución Científica, entre c. 1540 y c. 1724, dio paso al paradigma científico, hegemónico durante los siglos XVIII y XIX en Occidente y, merced a la globalización del "novecientos", ahora en todo el mundo. EL SIGLO XV Algunas de esas innovaciones fueron muy notorias y de alcance global como el inicio de los viajes de navegación transoceánica (efectuados con una meta preestablecida y con buen éxito), y la expansión ultramarina de los europeos del área atlántica (y su contraparte rusa por tierra a Siberia) hasta encontrarse presentes, en forma ora hegemónica, ora adyacente y, aun marginal, en cinco de los seis continentes (los habitados). Otras fueron de trascendencia fundamental en el proceso cultural objeto de estudio del capítulo, aunque en su momento, de localización reducida y difusión lenta, como es el caso de la imprenta de tipos móviles. Además, ocurrieron hechos considerados de importancia cardinal por algunas escuelas historiográficas, por la visión distorsionada de sus integrantes, de sesgo idealista, para los que el protagonismo es del individuo (el héroe en la batalla o el gobernante en su palacio), y apuntan como determinantes efemérides que, en sí mismas, no tuvieron efectos mayores, por ejemplo: la caída de Bizancio en manos del turco. A continuación se mencionan algunos de esos sucesos, a veces en forma continuada, a veces simultánea, que constituyeron las columnas de la estructura de la formación socioeconómica que sustituyó al ya caduco sistema feudal: En la esfera económica, los principales fueron, por un lado, la aparición en las urbes (burgos) de un estamento social emergente: la burguesía, sector social que, con el tiempo, copó el poder económico, y por otra parte, la creación de la actividad bancaria por miembros de dicha clase; consecuencia de lo anterior se presentó una reactivación de la economía (industria manufacturera, comercio, etc.), promovida por la actividad mercantil de la misma clase, con su epicentro en Italia del norte. El entorno ideológico, también en Italia, presenció el movimiento cultural llamado (varios siglos más tarde) Renacimiento, el cual fue socorrido por el mecenazgo de una burguesía con gustos aristocráticos y aspiraciones de erudición. Este movimiento consistió, en un inicio, en la recuperación de los conocimientos de la Antigüedad Clásica dentro de los dominios de la literatura, la lingüística, la estética y las artes plásticas, y ulteriormente, de la filosofía (tanto la moral, como la natural), el derecho, las matemáticas, la medicina, la astrología "natural" (astronomía), la tecnología y la teología misma. En el campo político, se concretó la formación de varios estados unificados —varios plurinacionales—, en especial, en el área de la mencionada "Europa atlántica" (Portugal, España, Francia, Bélgica, Países Bajos, Inglaterra y Escocia), en los que el mercantilismo alcanzó su preponderancia más rápido que en el resto, y emprendieron la expansión colonialista europea 164 SECCIÓN 5 • Medicina y humanismo en los siglos XV-XVI (con el auxilio de algunos avances técnicos como en Italia (1088); entre los siglos XI y XV, se el Planisferio de Mercator), y con esta llevaron la fundó, entre otras muchas, Oxford en Inglaterra difusión de su sistema de producción, su nuevo (1096); Sorbona (París) en Francia (1200); Roma paradigma y sus idiomas; no sin continuar la (1220), Padua (1222), Pavía (1361) y Ferrara práctica, ya secular, de guerrear las diversas (1391) en Italia; Coimbra (1290) en Portugal; monarquías —al fin y al cabo parientes— entre sí Cracovia (1364) en Polonia; Praga (1348) en de forma perenne. Bohemia; Viena (1365) en Austria; Erfürt (1379) Durante el transcurso de esas coaliciones en Alemania; St. Andrews (1413) en Escocia; étnicas y políticas, se dio la pugna entre las Lovaina (1428) en Bélgica; Basilea (1460) en monarquías versus los estamentos nobiliarios Suiza. Y en España, durante el siglo XIII, Palencia feudales, que terminó gracias al apoyo de los (1212) y Salamanca (1255) y, al cerrar el XV, burgueses, con el triunfo de las primeras. Valencia (1500). En ese siglo se observó una elevación sostenida Sucedió, entonces, la multiplicación de la del número de habitantes, que llevó, hacia el año institución universitaria como un centro 1500, a la recuperación de la población que la semiautónomo de creación, replicación (docencia) región tenía al cerrar el siglo XIII (80 millones de y difusión del conocimiento; aunque, cabe habitantes) antes del "bache demográfico" mencionar, en el auge del escolasticismo la provocado por la aparición de la peste neumónica, creación fue escasa, las dos últimas actividades sí en 1346. Ese incremento poblacional se vio se llevaban a cabo —con diversas orientaciones y favorecido por un régimen climático templado diferente intensidad—, según los variados favorable en Europa, después de la "Pequeña Edad mecenazgos que las sustentaban, factor que junto del Hielo" del siglo XIII, lo que mejoró la con su organización de tipo gremial les concedía el producción agrícola y aumentó la disponibilidad albedrío parcial de que disfrutaban en el ámbito de alimentaria. la enseñanza porque, de un lado, se sujetaban a la Por otra parte, diversos inventos y creaciones autoridad de la Iglesia y, por el otro, tenían que tecnológicas (algunos de origen europeo, otros satisfacer a sus patronos. llegados de Asia), adoptados por la sociedad La difusión se llevaba a cabo en sus claustros mercantilista occidental, coadyuvaron a que dicha donde los eruditos concertaban amistades sociedad se ubicara en el lugar preeminente que perdurables con condiscípulos de países distantes y ocupó en las centenas posteriores: la numeración lenguas diferentes, mantenidas por el interés indoarábiga con su concepto del cero, la pólvora, y común por el conocimiento y la fraternidad dada sus derivados, el cañón y el arcabuz, el papel, el por una lengua franca: el latín; y permitía la astrolabio, el reloj mecánico, los portulanos circulación de las ideas en un mundo carente de (mapas), el timón de codaste y las naos para Internet. navegación de altura. Esta red universitaria (de Coimbra en Portugal Las universidades aparecieron con base en las a Cracovia en Polonia, y de St. Andrews en escuelas catedralicias y municipales (Iglesia y Escocia a Nápoles en Italia) y ese espacio burguesía): en el siglo XI, la primera fue Bolonia, intelectual permitieron la gestación y diseminación de las nuevos conceptos y nociones que dieron lugar al cambio de paradigma. Consecuencia de todo lo anterior fue una disposición mental en las clases superiores urbanas que condicionó —en Europa— el rechazo del obsoleto escolasticismo dogmático, sostén de la hegemonía del dicotómico paradigma teúrgicoracional que predominó en los territorios del antiguo Imperio romano, de un lado y del otro del Mediterráneo, desde el siglo IV hasta el XIV. Ejemplos de esa actitud de impugnación fueron teóricos como Giovanni Pico della Mirandola y su Oratio de hominis dignitate, con la creación de la idea de la "libertad de pensamiento" y su posicionamiento antropocentrista, contrapuesto al teocentrismo escolástico. El reformador del culto católico, cardenal Nicolaus Crypffs y su De Docta Ignorantia con su concepción de un Universo infinito que niega el geocentrismo tan necesario a la religión, y opuesto al tomismo, pretende demostrar la existencia de Dios por planteamientos matemáticos (por cierto, Nicolás de Cusa estudió con los Hermanos de la Vida Común, los mismos con los que muchos años después se educó Vesalio). El cosmógrafo y médico (graduado en Padua, donde también estudiaron Copérnico, Fracastoro y Vesalio) Paolo del Pozzo Toscanelli y la "carta de 1474", que calculó la circunferencia de la Tierra (es cierto que con un error mucho mayor que el de Eratóstenes, pero al fin la definió redonda). Hombres de acción como Bartolomeu Dias, Cristóbal CoIón y Vasco da Gama que, confiados en el saber de aquellos pensadores, condujeron a sus coetáneos europeos allende los mares y, demostraron la falsedad de los mitos oscurantistas de la época feudal. En el campo de la medicina (y de la filosofía natural, área que en siglos posteriores se convertirá en "ciencias naturales" y después en "biología"), durante la primera mitad del siglo XV, no se advierten cambios notables en los conocimientos; de hecho, la enfermedad era concebida de acuerdo con la doctrina humoralista, la misma que se aplicaba para la terapéutica. Todo lo anterior dentro del rígido sistema escolástico como fundamento epistemológico de la dicotomía teúrgica-racionalista, propia del modo feudal, filosofía en vías de ser relegada ante la supremacía del mercantilismo simple y el ascendiente del ascendente arquetipo racionalista puro, propiciado por el anterior. Así, los conocimientos médicos eran, en lo esencial, los mismos (en ocasiones menos) que en la época de Dioscórides o Galeno (ss. I y II d. E.), aún con los comentarios y compilaciones añadidos por los médicos bizantinos e islámicos a lo largo de IO siglos, en especial los aportes de Ibn Sina (Avicena) con su Al-qanun fi al-T1bb (Canon) y de Ibn RuSd (Averroes) y su Kitab al-kulliyyat alTibb (Libro de las generalidades de la medicina). 166 SECCIÓN 5 • Medicina y humanismo en los siglos XV-XVI Los saberes anatómicos y fisiológicos eran, en su mayor parte, irreales; los primeros eran tratados (y adquiridos) solo de manera teórica, con escasas prácticas de disecciones efectuadas por operarios no médicos y las pocas representaciones icónicas eran de un estilo "naif" que poca o ninguna enseñanza (formal o real) podían proporcionar; los segundos en el mejor de los casos eran imaginarios, sin ninguna comprobación real. EL SIGLO XVI Pero los cambios esenciales en la ideología ya estaban dados cuando advino el siglo XVI, lapso en el que el europeo acometió la transformación definitiva del paradigma racionalista en paradigma científico. De la estructura de esa permuta fueron piedras angulares dos libros que contienen las ideas de dos pensadores que por sí solos llenarían la historia de esos 100 años: Nicolás Copérnico y Andrés Vesalio. El nuevo siglo heredó del anterior un invento (ya mencionado, pero que merece detallar su importancia) que revolucionó al mundo, la imprenta de tipos móviles que dio sustento físico a la mudanza ideológica y su difusión expedita, y al desarrollo de la doctrina Humanista, renuevo de la filosofía Clásica. Huella del procedimiento técnico, aun ahora, son los caracteres "Garamond", "Gótica" y "Aldina". Por último, el desarrollo hegemónico de la formación socioeconómica mercantilista en Europa, precipitado por la afluencia, excesiva, de la plata americana, afirmó, junto con los factores antes mencionados, las bases del inédito "paradigma eficaz" (Kuhn) que constituyó el núcleo de la Revolución Científica. El filósofo e historiador Alexandre Koyré acuñó el término Revolución Científica, en 1939, para describir este cambio ideológico. Más tarde, Thomas S. Kuhn generalizó el concepto revoluciones científicas, como propulsor de la sustitución de un paradigma "obsoleto" por un nuevo paradigma "eficaz". El siglo XVI contempló una complicada situación política derivada de diversos acontecimientos fortuitos, favorables para España, como la adquisición de sus dominios americanos, alianzas matrimoniales por intereses dinásticos y, merced a estas, su unificación política y su conversión en potencia hegemónica en Europa, hechos que dieron lugar al desplazamiento de Portugal como poder marítimo principal. Lo anterior, y el viaje de circunnavegación del Globo por Elcano (que confirmó en forma definitiva la esfericidad de la 'fierra), hicieron que, de nuevo, ambos países se "repartieran el mundo, al complementar el Tratado de Tordesillas con el de Zaragoza de 1528. Sin embargo, la unión española (bajo los HabsburgoTrastámara) y la contemporánea de Francia (bajo los AnjouValois) conllevaron una rivalidad dinástica (de obvio trasfondo político y económico) que marcó la vida europea por 200 años, con una sucesión de conflictos armados, que solo terminaron con la pérdida de la hegemonía política española en beneficio de Francia. Durante esas guerras, la batalla de Pavía —1524— marcó la superioridad definitiva del arcabuz sobre el arma blanca; la caballería acorazada desapareció de la escena bélica, y las formaciones tácticas móviles (la infantería) se impusieron como elemento decisivo. La emergencia de las diversas reformas protestantes (Lutero, Zwinglio, Calvino) provocó las "guerras de religión"; la noche de San Bartolomé se multiplicó, en especial, en Francia, Gran Bretaña y el Sacro Imperio, lo que complicó, aún más, la situación al dividirse los países y Europa entera en dos bandos, ambos "cristianos": católicos y protestantes; sin embargo, enemigos acérrimos, en una coyuntura en que el islam volvía a ser, con el Imperio de la Sublime Puerta encabezado por Solimán el Magnífico, la mayor amenaza. Felipe II, rey de España e Indias, marcó el apogeo de la hegemonía española y el triunfo temporal de la Contrarreforma. Desde el palacio conventual de El Escorial se regía medio mundo (y se intentaba regir la otra mitad). La hegemonía hispana no era, de ninguna manera, indiscutida; en Europa occidental, Francia e Inglaterra y, más tarde los Países Bajos, la combatieron de modo incesante y la corona española consumió en su mantenimiento gran parte de los caudales argentíferos americanos, los que fueron a dar vía Sevilla a Medina-Sidonia, luego, a Bruselas y de ahí a las Bancas alemanas, británicas u holandesas; en la oriental, el ya mencionado Imperio otomano sumergía los Balcanes en su creciente marea de conquistas, y amenazaba las fronteras de Austria. En el siglo XVI en otras partes del mundo existían otras civilizaciones y culturas, cuyos soberanos se ocupaban de sus propios asuntos, sin preocuparse, o al menos eso parecía, por los cambios impuestos por Europa Occidental en esta primera "globalización'; sino hasta el siglo XVII cuando ya era demasiado tarde. Alguno se adaptó con buen éxito: el Imperio ruso; otros sobrevivieron rezagados y pagaron las consecuencias (fueron colonizados): los imperios chino y mogol y, otros solo fueron destruidos (y con ellos sus civilizaciones): el Imperio azteca, el inca y el songhai. En ese siglo vivieron "revolucionarios" que llevaron a cabo la proeza intelectual y humana de cuestionar la certeza del "conocimiento" impuesto y reconocido por la magistratura de generaciones de sabios más conformistas, por más de 10 siglos; estudiosos dispuestos a enfrentar sus propias dudas y dejar de lado la cómoda seguridad del acatamiento irrestricto a la obsoleta filosofía aristotélico-tomista del escolasticismo, impuesta por la tradición académica y el interés de la Iglesia. Y quizá, lo más admirable, hombres capaces de desafiar la autoridad eclesiástica con el riesgo de ser indiciado ante la todopoderosa Congregación del Santo Oficio romana y, el peligro de afrontar la hoguera al ser considerado "hereje", trance del que no era salvo ni siquiera un Cardenal; humanos, pues, extraordinarios y merecedores de veneración, y cosa digna de mención, varios entre ellos se formaron como 167 CAPÍTULO 16 • Revolución científica y medicina. El gran cambio de paradigma médicos en su tiempo de universitarios, aunque después descollaran en otras áreas profesionales. Uno de estos fue Nicolás Copérnico (Nicolaj Kopernik), el polifacético canónigo de Frauenburg (entre otras cosas astrónomo y médico), que con su obra maestra, el De revolutionibus orbium coelestium (Sobre las revoluciones de las esferas celestes), demostró la obsolescencia del sistema ptolomeico (geocéntrico) como explicación del Universo, y su sustitución por un, no tan nuevo —ya lo había propuesto Aristarco de Samos, 17 siglos antes— modelo o sistema cosmológico (heliocéntrico). En su época, él no fue el primero en mostrar su inconformidad con la explicación "oficial" de los sabios y clérigos, empero, si fue el precursor en formular una alternativa válida. Su obra es, en realidad, una curiosa mezcla de método inductivo, recuperación de conocimientos de los clásicos, refutación del gastado aristotelismo, con presencia de un cierto neoplatonismo —de moda en el Renacimiento—, rechazo del pragmatismo de Ptolomeo; todo lo anterior, junto con un estricto apego a las observaciones empíricas propias para encontrar las fórmulas matemáticas que le permitan adecuar la idea a la realidad, posición filosófica en que consistió el núcleo de la revolución en marcha. Sus tesis habían sido difundidas, de modo parcial, antes de su divulgación definitiva, por su discípulo Georg Joachim von Lauchen (Rheticus, matemático y médico luterano) y otros amigos afines a sus ideas (incluido, entre estos, el Pontífice Paulo III, que parece consideró las opiniones de Copérnico y, a quien este dedicó su libro). La edición príncipe —para cuya realización Rheticus convenció a su mentor— estuvo a cargo del religionario Andreas Osiander y la imprimió Johannes Petreius, en Nuremberg, en 1543, año del deceso de Copérnico (Figura 16-1). La novedad fue recibida de diversas formas, tanto por católicos como por reformistas y cismáticos. Los primeros tardaron en reaccionar, pero al final incluyeron el libro en el Index librorum prohibitorum; en cambio, los protestantes de inicio la rechazaron. Sin embargo, más tarde, con un talante más pragmático, la aceptaron. Con todos los defectos de carácter teórico, técnico y metodológico que se le puedan atribuir a la contribución de Copérnico (incluida la mañosa "justificación" preliminar de Osiander, un luterano fundamentalista y mojigato), es indudable que, aparte de ser uno de los hitos más importantes en la historia de la ciencia, fue una pieza clave para el ulterior desarrollo de la ciencia, al despejar la senda para otros como Galileo Galilei (el verificador) o Johannes Kepler (el complementador) e, incluso, al visionario Francis Bacon de Verulam (el saber es poder), y reintegrar al humano como parte de la naturaleza, pero, ahora como una parte que puede conocer, comprender y dominar al todo. En esencia, la conducta, la labor y el rol de Nicolás Copérnico en el progreso del complejo proceso de la Revolución Científica solo son equiparables a los de su contemporáneo Andrés Vesalio. El ambiente cultural en el "quinientos" contó con personajes de la talla de Erasmo de Rotterdam, el Humanista por antonomasia, autor del Elogio de la locura; Thomas More, el Figura 16-1. Nicolaus Copernicus, médico y astrónomo polaco, concibió la teoría heliocéntrica del sistema solar. humanista íntegro autor de la Utopía, quien despreció honores y prebendas cortesanas por no abjurar de su fe; Miguel Ángel Buonarroti, el último —y el más extraordinario — de los grandes artistas renacentistas, que como todos ellos estudió el cuerpo humano para cumplir su objetivo de representarlo con la mayor fidelidad posible y, no podía faltar, el médico y escritor satírico francés Francois Rabelais (1495-1553) (además monje exclaustrado y sacerdote itinerante), autor de una de las obras más importantes de la literatura occidental, el Gargantúa y Pantagruel. Giordano Bruno (Filippo Bruno) (1548-1600) fue un erudito italiano que abandonó el sacerdocio católico y los hábitos dominicos por no aceptar las creencias canónicas de la Iglesia, pero, tampoco se adscribió a alguna de las confesiones protestantes, exponiendo en lo religioso diversas proposiciones panteístas (a la manera de Serveto). En 168 SECCIÓN 5 • Medicina y humanismo en los siglos XV-XVI cosmología fue partidario del sistema copernicano, pero situó al Sol en su justa naturaleza de estrella y habló de un Universo con innumerables mundos. Sus ideas religiosas provocaron su juicio (después de la traición de su "protector'; el veneciano Mocenigo), por parte de la Inquisición romana. El juez de Bruno fue el Cardenal Belarmino, "El martillo de los herejes", el mismo que 16 años después juzgó a Galileo. Ante la negativa de Bruno a retractarse, fue condenado a ser quemado vivo en el Campo dei Fiori en Roma, en el año de 1600. LA MEDICINA En lo que atañe a los conocimientos y la práctica de la medicina en esos tiempos, los nuevos conocimientos se mezclaban con prácticas irracionales, entre ellas, que los médicos aun emplearan el zodíaco para la elaboración del diagnóstico, y que la terapéutica fuera basada en un galenismo "reanimado" (una de las consecuencias de la recuperación de los conocimientos grecolatinos clásicos, entre ellos, los médicos, por el Occidente europeo). Todavía es más sorprendente la persistencia de usanzas, de absoluta categoría mágica-teúrgica, como lo era rezar a San Sebastián Mártir o a San Roque en caso de epidemias; la práctica del "toque real" realizada en Francia en tiempos de Enrique IV de Borbón (siglo XVII), o llevar el cadáver momificado de San Diego de Alcalá a la vera del lecho del Príncipe de Asturias, Carlos de Habsburgo (que se encontraba en coma por haber sufrido un traumatismo craneoencefálico), en lugar de empezar por llamar a Andrés Vesalio para que le practicara una trepanación, lo que al fin se hizo (acotemos: en realidad, el resultado de la cirugía no mejoró el estado de enajenación previo que padecía el príncipe). Además (la Historia estudia el devenir del humano, un ser biopsicosocial imperfecto, tanto individual como colectivamente), los médicos universitarios ("físicos puros") y los cirujanos (latinistas y romancistas) atendían, en su mayoría, como "clientela particular" a los aristócratas y a los burgueses, salvo contadas y honrosas excepciones. Los comunes y menesterosos recurrían para su atención a la beneficencia de la Iglesia o de los hospitales seculares (Reales y Municipales), estas últimas instituciones que proliferaron en esa época, más en los países protestantes (aunque su inicio lo encontremos en el siglo XIV, en Italia del norte, gracias a la munificencia de su burguesía, por ejemplo, Ospedale di Santa Maria Nuova, Florencia, c. 1288), sin mengua del mérito de las obras en el área católica como el Hospital de las Cinco Llagas de Nuestro Redentor (Hospital de la Sangre) en Sevilla, el de más envergadura en España. Si no tenían otra opción, "consultaban" a barberossangradores, estos de mayor "jerarquía" que los mencionados a continuación y organizados en gremios (cofradías o guildas), reguladores de su práctica y aprendizaje; sacamuelas, comadronas o parteras, algebristas (¿"hueseros" o quiroprácticos?), hernistas, "batidores de cataratas" y aplicadoras de clisteres y, aun, a los charlatanes trashumantes como los "sacadores de piedras de la cabeza". Evidencia de la existencia de los últimos mencionados arriba, son los retratados por Hyeronimus Bosch y Jan Havickz Sten, con el mismo tema ("Extracción de la piedra de la locura" y "Sacando piedras de la cabeza") con más de un siglo de separación. Para conocer el estamento en el que se integraban los médicos en los siglos en que ocurrió la Revolución Científica, consideremos su apego a las cortes reales, nobiliarias y eclesiásticas. Prueba de eso y, de los beneficios que recibían de sus pacientes, son el título de Conde Palatino otorgado a Vesalio y a Crato, la protección a Servet ante la persecución por la Iglesia y su elegante vestimenta plasmada en la rica iconografía retratística que sobre los personajes y el tema dejaron los pintores coetáneos. En cuanto a los hospitales en el siglo XVI, debido al interés que los gobiernos (reales y municipales) y la misma Iglesia ponían en la salubridad general, inclinación acorde con las necesidades e ideas de la sociedad mercantilista, se propiciaron ciertos cambios para su adecuación a las nuevas situaciones. Algunos de esos avances fueron la fundación de hospitales, bajo el patronazgo de la Corona, la Iglesia o simples particulares (burgueses) y, de acuerdo con ordenamientos jurídicos para ordenar regular sus labores, instituidas, por lo general, por sus patronos; con una participación más significativa por parte de los médicos en sus labores y, una mayor capacidad en cuanto a número de enfermos alojados. Estos nosocomios fueron ubicados en magníficas fábricas arquitectónicas construidas ex profeso, y atendidos por órdenes religiosas dedicadas en exclusiva a ello, como los Juaninos (Orden Hospitalaria de San Juan de Dios), los Camilos (Orden de Clérigos Regulares Ministros de los Enfermos y Mártires de la Caridad) y los Obregones (Mínima Congregación de los Hermanos Enfermeros Pobres) en Europa. En los territorios hispanos en América (en Nueva España), se fundó la orden de los Hipólitos (Orden de la Caridad de San Hipólito), que cuidaba de los enfermos mentales, lo que constituyó otra de las novedades; hospitales especializados en cuidar enfermos de un padecimiento o género en particular (bubas, lepra, locos, indios, mujeres, varones, mendigos). Un dato sobre la personalidad de tres de los fundadores de las instituciones anotadas (Camilo de Lelis, Bernardino de Obregón y Bernardino Álvarez), que da cuenta del espíritu religioso del siglo y las motivaciones (la salvación del alma y la caridad cristiana) que los llevaban a realizar sus empresas, es que los tres fueron soldados de fortuna arrepentidos que resolvieron una "crisis existencial" (en esos años no existían ni el término ni el concepto) de la manera más positiva imaginable: dedicaron su vida a atender a los enfermos más necesitados. 169 CAPÍTULO 16 • Revolución científica y medicina. El gran cambio de paradigma LOS MÉDICOS Y LA REVOLUCIÓN CIENTIFICA Ahora, es conveniente mudar de sistema y, en lugar de revisar hechos generales, enfocar la atención en los individuos (personas), siempre sujetos activos del hecho histórico; en este caso: la Revolución Científica en el campo de la medicina. Antes, hay que hacer notar que el gran avance de la medicina en el siglo XVI se efectuó en el campo de la anatomía, al adquirir gracias a la doctrina de Vesalio, algunas características de "disciplina científica". El más notable pionero prevesaliano en la anatomía fue Jacopo o Giacomo Berengario da Carpi (Jacopo Barigazzi) (c. 1460-1530). Berengario da Carpi estudió y enseñó en BoIonia, se le atribuye haber tratado el "mal gálico" (sífilis) con mercurio, su fama se justifica con sus trabajos anatómicos compilados en la Anatomia Carpi. Isagoge breues perlucidae ac uberimae, in Anatomiam humani corporis communi medicorum academia usitatum, obra en que empleó una iconografía acorde con el estilo renacentista, que trataba de reproducir la realidad. Antes que Vesalio, mostró su desacuerdo con Galeno al referir no haber encontrado la rete mirabili. Ruy (Rodrigo) Díaz de la Ysla (¿), médico español que ejerció en Lisboa, recordado por su obra basada en su experiencia sobre el tratamiento a pacientes infectados de "bubas" (después: "mal gálico", "mal francés", "mal español'; "mal napolitano", "lúes" y, por fin, "sífilis"), identificó su carácter infectocontagioso y su trasmisión por vía sexual. Otro anatomista notable fue el veneciano Nicolo Massa (1485-1562), quien también estudió la peste de la época (la sífilis) en su Liber morbo gallico (1536) y escribió una anatomía Anatomiae libri introductorius, en el que describió el líquido cefalorraquídeo. El malogrado Marcantonio della Torre (1481-1511) fue profesor de anatomía en Padua y Pavía, en esta última colaboró con Leonardo da Vinci (Della Torre hacía las disecciones) en un proyecto sobre un texto de anatomía, en el que las ilustraciones de Leonardo, copiadas del natural, suplirían las farragosas descripciones escritas acostumbradas por los anatomistas de ese tiempo. La temprana muerte de Marcantonio impidió la culminación del intento, del que quedan como testimonio los admirables —desde el punto de vista artístico— bocetos de Leonardo, que incluyen sus notas sobre la mecánica del sistema osteomuscular, pero que, escondidas entre los legajos sin ordenar que dejó a su muerte, rescatados hasta el siglo XVIII en la biblioteca de Windsor, poca utilidad prestaron al conocimiento anatómico en el XVI. Un personaje, no médico, que hizo importantes aportes a la anatomía fue el alemán Albrecht Dürer (1471-1528), pintor, dibujante, grabador y teórico del arte; su obra más importante sobre el tema es Vier Biicher von menschlicher Proportion (Cuatro libros de las proporciones humanas). El longevo Niccoló De Lonigo (1428-1524), mejor conocido por Leonicenus, siguió la carrera familiar al estudiar medicina (y filosofía) en Padua. Reputado como excelente clínico, describió el cuadro clínico de la sífilis; fundó la escuela de medicina de Ferrara donde ejerció la docencia y fue maestro de Brassavola; dejó dos traducciones de Galeno (al que él también criticó por sus errores) y Plinio el Viejo: Galeni Ars medicinalis Nicolao Leoniceno interprete y De Plinii, & plurium aliorum medicorum in medicina erroribus opus primum. El médico y humanista inglés Thomas Linacre (Lynaker) (1461-1524), graduado de Oxford, estudió medicina en Bolonia y regresó a Inglaterra, donde difundió la nueva filosofía humanista en su alma mater: por cédula real de Enrique VIII (quien fue su paciente), en 1518, estableció el Royal College of Physicians de Londres con el fin de regular la práctica de la profesión médica. Fue alumno de Leonicenus y maestro de Erasmo de Rotterdam y Thomas More. Giovanni Battista Monte (1498-1551) (Johannes Baptista Montanus o Gian Battista da Monte) fue un distinguido médico y humanista italiano; clínico y anatomista, docente en ambos campos en Ferrara y Padua, donde fundó el anfiteatro anatómico y fue amigo y maestro de Vesalio; asimismo, Fabricio y Fallopio (católicos); Caius (anglicano) y Crato (luterano-calvinista) pasaron por su aula; su enseñanza de la medicina se basaba en los textos clásicos de islámicos, los que comentó, entre ellos, los Aforismos hipocráticos, el de Mhetodo medendi galénico, la obra de Aecio de Amida y el Regem Almanzorem de Rhazes, y escritos propios como Medicina Universa. Sus discípulos John Caius y Johannes Crato von Kaftheim difundieron sus preceptos en sus propias obras. Un condiscípulo ilustre de Vesalio fue John Caius (John Kays) (1510-1573), humanista y médico futuro cofundador del Colegio de Gonville y Caius, en Cambridge. Antonio Musa Brassavola (Brasavoli) (1500-1554), médico, cirujano, botánico y humanista italiano, estudió con Leoniceno y el exalumno de este, Giovanni Manardo (Manardi), maestro de Falloppio en Ferrara (donde también impartió clase de filosofía); su buen éxito como médico le hizo gozar del predicamento de príncipes, reyes, Papas y el emperador Carlos V. Practicó y describió una traqueotomía (1546). Jacobo Dubois (Silvio o Silvius) (1478-1555), profesor de la Sorbona, convirtió su cátedra en un bastión del galenismo más irreductible de la época (y a la escuela francesa de anatomía en sus defensores, por ejemplo, Andernach y Fernel); 36 años mayor que su exestudiante Vesalio, su aversión por el vesalianismo le llevó a solicitar de la Iglesia la reprobación de la doctrina por herejía (y la condenación del 170 SECCIÓN 5 • Medicina y humanismo en los siglos XV-XVI autor por hereje) por contradecir la antigua sabiduría de las "autoridades" y, para justificar las inexactitudes en la obra del Pergameno llegó a aseverar que, desde el tiempo de Galeno, el humano había cambiado, lo que deja un tufo a evolucionismo, lo que sí era una aberración para la Inquisición. Asimismo, fue maestro de Servet y su principal obra es Ambiani Medici et Professoris Regii Parisiensis Opera Medica. loannes Guinterius Andernacus (Winter von Andernach) (Autunnacensis), según la costumbre de aquella época de latinizar los nombres de los eruditos universitarios, en especial si tenían el grado de doctor (1505-1574), fue seguidor de Dubois y su colaborador en la cátedra; fue profesor de Vesalio, quien durante su estancia en París colaboró con Andernach en la corrección de un libro sobre la obra de Oribasio (Vesalio era un excelente latinista). En su juventud, Andernach estudió griego en la universidad de Utrecht, y es de notar su atención a la traducción de autores bizantinos como Alejandro de Tralles y Pablo de Egina. Cuando ocurrió el conflicto entre Vesalio y Dubois, Andernach dio su apoyo al segundo. Jean Fernel (Fernelius) (1497-1554), médico francés de la corte de Enrique II de Valois y Catalina de Médici, gracias a sus consejos médicos, la reina pudo concebir su infortunada prole; clínico y nosógrafo, creó e incluyó la palabra fisiología en su obra De naturali parte Medicinae (1542) para describir las funciones del cuerpo humano; buen anatomista pese a su galenismo acendrado, describió el canal vertebral; en su juventud fue matemático y astrónomo notable, pionero en la determinación de la medida de un grado de longitud terrestre. Miguel Serveto y Conesa (1511-1553), español, coetáneo, pero no condiscípulo de Vesalio en la Sorbona —en 1537 Vesalio ya enseñaba en Padua—, dejó París para estudiar en Montpellier; de temperamento conflictivo y notable erudición humanista alternó su práctica médica con el estudio de la teología y, se vio envuelto en las disputas religiosas de la Reforma, su personalidad combativa le llevó a disentir de católicos y protestantes al proponer la tolerancia como principio fundamental en la discusión, y a ser rechazado por ambas facciones. En su texto de teología Christianismi restitutio, de ideas panteístas y nugatorias sobre la Trinidad, describió por primera vez —en Europa— la circulación pulmonar, referencia hecha con la intención de probar sus tesis religiosas. Sus diferencias personales sobre el tema con el líder presbiteriano Jean Calvino, fueron causa de su inmolación en Ginebra en la hoguera, en la que sus verdugos emplearon como combustible la edición casi íntegra de su libro (solo hay tres ejemplares conocidos). Su figura es reivindicada como mártir de la libertad de expresión. Por lo visto, la condescendencia ante la opinión ajena, preconizada por Serveto, no era un atributo característico de Calvino (ni de Belarmino). VESALIO Andries Van Wasel (Andrés Vesalio, Andreas Wasel) (15141564) nació en Bruselas; hijo del apotecario del emperador Carlos V, Moisés Coprima, quien era un vástago ilegítimo de la familia Wasel, quizá de ascendencia de judeoconversos por parte de la madre y, por lo mismo, no era médico, como el abuelo Everardo y el bisabuelo Pedro. Andries pertenecía a una familia de médicos distinguidos al servicio de la casa ducal borgoñona y, por la tradición y su vocación personal desde temprana edad se sintió atraído por la profesión médica (Figura 16-2). Las primeras letras las aprendió con los Hermanos de la Vida Común en su ciudad de origen, de donde pasó a la Universidad de Lovaina, institución en la que hizo estudios formales en Humanidades y Artes (Vesalio, además del flamenco natal, habló latín, griego, hebreo, árabe, alemán y español), necesarios para seguir la carrera de medicina, y a continuación inició su instrucción en el arte-ciencia; pero, deseoso de ampliar sus conocimientos y seducido por la fama de la enseñanza de la medicina en la Sorbona, decidió su traslado a dicha escuela. Una vez en París, y bajo la guía de Silvius (Dubois) y Andernacus, pronto se distinguió como un hábil disector, además de su preparación como humanista, gracias a la cual llegó a colaborar con von Andernach en la revisión —que este realizó— de algunos textos clásicos latinos. 171 CAPÍTULO 16 • Revolución científica y medicina. El gran cambio de paradigma Figura 16-2. Andrés Vesalio, con su experiencia en la práctica de disecciones, corrige más de 200 errores de la anatomía antigua. Después de tres años de estudio, la falta de disecciones auténticas (las que se hacían eran practicadas por "ayudantes", en realidad: barberos que no sabían anatomía, sin que el "maestro que se suponía sí la sabía, metiera las manos); la rigidez y la cerrazón por parte de los maestros parisinos a cualquier posible cambio que afectase a los dogmas galénicos y la circunstancia fortuita de la renovación de hostilidades entre Francia y el Imperio, hicieron que Vesalio decidiera abandonar la Sorbona y regresar a Lovaina. De nuevo en la Universidad de Lovaina, se graduó de Bachiller en Medicina, 1536, y publicó —a manera de tesis profesional— su trabajo Paraphrasis in nonum librum Rhazae ad Almansorem, Medici Arabi clariss de affectuum singularum corporis partium curatione, editada en Basilea, en el que trató de conciliar las opiniones de Rhazes y Galeno; sin embargo, queda claro que en esa época él aún profesaba las doctrinas del segundo. A continuación, se dirigió a Padua, entonces perteneciente a Venecia, en cuya Universidad encontró la libertad, la madurez y el magisterio anhelado. Este centro de estudios era famoso, en especial por su escuela de medicina, donde su enseñanza —pionera— no sufría por las cortapisas que agobiaban a otras escuelas, por la intromisión de la Iglesia y su pretensión de controlar las conciencias. La Serenísima República de Venecia era uno de los múltiples Estados en que se encontraba fragmentada la Italia de fines del feudalismo e inicios del mercantilismo, gobernado por una plutocracia: la oligarquía del "Libro d'Or", mediante un complicado entramado de "consilios" y "magistrados" cuya cabeza aparente era el "Dogo", un cargo vitalicio, pero electivo, lo que impedía la concentración del poder; Maquiavelo mismo dijo de ella que la consideraba "una verdadera república". Así, quizá, era el más poderoso y más "laico" de todos los Estados referidos; el único capaz de poner coto a la autoridad e intromisiones de la Iglesia y la Inquisición, lo que redundaba en que el ámbito académico de sus universidades, en particular el de Padua, era asimismo más libre y avanzado que el del resto de Europa (no solo de Italia). En Padua, se hizo notar con rapidez por su relevante erudición y su capacidad para diseccionar, al grado de que un "sapienti de terra ferma" en persona le concedió que le fueran entregados los cuerpos de los ajusticiados para que los disecara y estudiara, con lo que reunió una casuística de varios cientos de cadáveres disecados —la justicia veneciana no se andaba por las ramas—, en comparación, Leonardo asistió solo a seis disecciones, según él mismo refirió. Con 22 años, en 1537, obtuvo el doctorado en medicina, el nombramiento de explicator chirurgiae (profesor de cirugía) y empezó a dar clases de anatomía. De inmediato impuso sus propias ideas y novedosos métodos para la docencia: dejó de lado la tediosa enseñanza tradicional (lectura por el maestro y memorización por los alumnos), se bajó de la cátedra y él mismo realizaba las disecciones, mientras exponía el procedimiento y sus hallazgos a la concurrencia y, además, para ello se auxiliaba con el empleo de láminas explicativas en las que en forma gráfica mostraba la morfología de la región que exploraba en cada ocasión. Su fama (y sus conocimientos) se expandió cada vez más, y esto atrajo a sus lecciones a asistentes de diversas índoles: médicos y profesores, estudiantes y artistas (cuyo temperamento a Vesalio no le era en especial agradable), y en general, personas interesadas en los nuevos descubrimientos anatómicos. En 1538, para prevenir el plagio de sus láminas didácticas editó Tabulae Anatomicae Sex, seis láminas anatómicas realizadas —tres de ellas— con la colaboración de su amigo van Calcar y las otras tres de su propia autoría, en las que es posible observar que aún no abandonaba sus últimos resabios de galenismo. En 1539, publicó Epistola docens venam axillarem dextri cubiti in dolre laterali secandam, resultado de la investigación llevada a cabo por encargo (del médico personal de Carlos V, Nicolás Florena) sobre la cuestión: ¿de qué lado debía practicarse una flebotomía indicada en un caso de neumonía unilateral?; la discusión giraba sobre la elección de la opinión árabe (la sangría debería efectuarse contralateral a la lesión) y la hipocrática-galénica (el sangrado debería hacerse ipsilateral a la lesión), además de describir la más larga de las venas ácigos. Vesalio determinó, después de una minuciosa indagación, que la razón estaba del lado de los galenistas, lo que expuso en la "Epístola...': aparte de participar su descubrimiento de la vena ácigos mayor. El mismo año la editorial veneciana de Giuntas, le propuso una revisión de los textos galénicos de anatomía, con miras a la preparación e impresión de una edición completa de estos, con apoyo en los nuevos conocimientos médicos y filológicos; no olvidemos que los originales de Galeno están escritos en griego y, aunque todos los médicos universitarios hablaban latín, eran muy pocos los que como Vesalio hablaban la lengua de Homero, por lo que solo tenían acceso a los escritos del Maestro en traducciones al latín, a veces no malas, sino pésimas, con todas las consecuencias derivadas de eso. Para esas fechas, podríamos decir que Vesalio ya era un experto conocedor de la obra galénica, pero con esta segunda mirada, ya en plena madurez intelectual y profesional, sobre todo en el campo de la investigación y la docencia, y rotos los últimos lazos con la dogmática filosofía escolástica, se enfrenta a la verdad y reconoce los errores cometidos por Galeno, el primero: basar sus descripciones anatómicas en supuestos falsos sobre la similitud de la anatomía de todos los animales; el segundo: no aclarar que las descripciones hechas en sus escritos eran en realidad de animales, tan lejanos al hombre en la escala zoológica como los ungulados (y aun en un caso particular, un elefante). 172 SECCIÓN 5 • Medicina y humanismo en los siglos XV-XVI Todo lo anterior hizo que en lugar de seguir trabajando en la obra de Galeno (y repetir por enésima vez idénticos errores), decidió crear él mismo un libro de anatomía apegado a la verdad aprendida ante la mesa de disecciones, y lo más importante, en cuerpos humanos. Una vez decidido, y de nuevo con la asistencia de van Calcar, y ahora con la de Domenico Campagnola (quien se encargó del dibujo de los fondos de las láminas), acometió la titánica tarea que culminó con la edición de De Humani Corporis Fabrica Libri Septem, en el año de 1543 (feliz coincidencia, el mismo año de edición de la obra de Copérnico). Esta obra es el libro médico más importante que en varios siglos se escribiera, es un volumen de 697 páginas, dividido en siete libros, con 73 láminas; fue editado e impreso en Basilea por Johannes Oporinus (Johannes Herbster), amigo personal del autor (Figura 16-3). En su obra maestra, Vesalio demostró cerca de dos centenares de errores de Galeno (cometidos por las razones ya anotadas), por ejemplo, la descripción de tres cavidades cardiacas; la presencia de "poros" (comunicaciones) interventriculares; la curvatura del fémur (propia de los grandes simios, pero no del humano); la persistencia de los intermaxillare en el adulto, y el más notable de todos, la descripción de la rete mirabilis inexistente en el cerebro humano, pero sí en el de los rumiantes (donde lo observó Galeno), pieza importantísima en la estructura de la fisiología galénica, ya que en ella era donde el "espíritu vital" se transformaba en "espíritu animal" (nada menos que el equivalente del "alma" para los "cristiano-galenistas") (Figura 16-4). A Vesalio no le tembló el pulso al precisar los yerros del Pergameno, pero hay que reconocer que al Maestro tampoco 173 CAPÍTULO 16 Revolución científica y medicina. El gran cambio de paradigma • Vesalio en persona se encargó de presentar el libro al Emperador, ante la corte que se encontraba en Flandes, en 1544, Figura 16-3. Portada del libro De Humani Corporis Fabrica Libri Septem (1543). le tembló cuando "condescendiente", se burló de Aristóteles por hablar de anatomía sin haber practicado disección alguna y, para cerrar el asunto, los discípulos díscolos del Bruselense (Colombo y Fallopio) no tuvieron escrúpulos en señalar las faltas de su maestro, cuando tuvieron ocasión. Por supuesto que Vesalio también tuvo errores, entre ellos: no mencionó el páncreas (ni su seguidor Valverde de Amusco); no vio los huesecillos del oído medio y, al seguir a Galeno, supuso que la hipófisis (pituitaria) era la parte del cerebro que producía la pituita (flema) cerebral hacia las fosas nasales a través del esfenoides. De cualquier manera, ante la portentosa obra de Vesalio, no queda más que conmoverse y pensar en el prodigio de que bastaran dos inteligencias (Vesalio y su contemporáneo y colega Copérnico) para socavar los cimientos más sólidos de la vetusta estructura epistemológica de la antigüedad (Figura 16-5). La De Huynani Corporis Fabrica Libri Septem y las Sex Tabulae Anatomicae y la doctrina contenidas en ellas (el denominado Vesalianismo) provocaron las acostumbradas reacciones de rechazo, pero explicables, dada la acentuada resiliencia de la sociedad europea del siglo XVI. Figura 16-4. Lámina del libro de Vesalio. y el monarca le recompensó con el cargo de Médico del Emperador, nombramiento que el médico necesitaba y buscó por dos razones prioritarias: 1) porque necesitaba recursos económicos para sufragar los gastos de la edición de De Humani Corporis Fabrica Libri Septem y el sustancioso estipendio del cargo se los proporcionó; 2) y en segundo lugar, más importante aún, porque necesitaba la protección de Carlos V para burlar las amenazas que se le presentaban por causa de la animadversión de colegas celosos de su rotundo buen éxito (su exmaestro Dubois el primero) y por la ira de la Iglesia (las Iglesias católica y protestante), cuando sus cancerberos inquisitoriales comprendieron la magnitud y trascendencia de la contribución de Vesalio a la ciencia (hasta la obra de Darwin, el mundo no contempló otra igual). 174 SECCIÓN 5 • Medicina y humanismo en los siglos XV-XVI Ya entrado en viajes, parece ser que Vesalio aprovechó este retorno a su patria para contraer matrimonio con Anna van Hamme. Aceptado el puesto de médico de la Corte imperial, Vesalio abandonó la carrera académica y la investigación, para Dionisio Daza Chacón (1510-1596), tercera generación de médicos en su familia, nieto de Dionisio Chacón, médico de cámara de Felipe I de Habsburgo, eran, pues, médicos de la corte castellana. Egresado de Valladolid y Salamanca, se convirtió en cirujano militar de los tercios de Carlos I, Felipe II (de Habsburgo) y Juan de Austria. Cirujano de la Casa Real, acompañó a Vesalio en la atención al infante Carlos de Austria, con ocasión del accidente de Alcalá. Prosélito del vesalianismo (pese a no admirar a Vesalio como cirujano), partidario de instruir a los cirujanos romancistas en lengua vernácula, dejó una obra tardía: Pratica y theorica de cirugia en romance y latín (1584). Matteo Realdo Colombo (1516-1559) fue discípulo y sucesor de Vesalio en la cátedra de Cirugía en Padua, la que dejó para pasar a Pisa y después a Roma en la misma situación. En su obra De re anatomica libri 15 describió la circulación menor o pulmonar —aparte de criticar a su mentor— después que Serveto; Juan Valverde de Amusco, su discípulo y valedor, fue testigo de ello y no hay certeza alguna sobre la posibilidad de que Colombo haya conocido la obra de Serveto. Gabrielle Falloppio (1523-1562), sacerdote, canónigo y médico italiano, graduado en Ferrara, fue discípulo de Vesalio en Padua y sucedió a Colombo en la cátedra de Cirugía. En su obra Observationes Anatomicae describió los nervios craneales y criticó el trabajo de su maestro y le señaló varios errores, que Vesalio intentó aclarar con él, lo que no se realizó por la prematura muerte de Falloppio. Luis Collado (1520-1589), médico y anatomista español, discípulo de Vesalio, difusor de la obra de su maestro —a quien defendió de los ataques de Dubois— en España; descubridor (en colaboración con Pedro Jimeno, otro anatomista español seguidor de Vesalio) del hueso del oído, Figura 16-5. Estudio anatómico en De Humani Corporis Fabrica Libri que ellos mismos denominaron estribo. La obra de Jimeno Septena. Dialogus de Re Medica, en que la doctrina del vesalianismo es explicada a la manera de un diálogo entre un médico y un acompañar a su soberano hasta la abdicación de Yuste, tres lego, fue editada por Johannem Mey Flandrum (1549). años después de que esta sucedió, se convirtió en médico loan Valuerde de Hamusco (1525 -1587), médico y personal de Felipe II, cargo que ocupó hasta su infortunada anatomista español, discípulo de Colombo en Padua, peregrinación a Jerusalén, en la que, durante su regreso, protegido del cardenal Juan Álvarez de Toledo desarrolló su murió en la isla de Zante. carrera en Roma, en la corte del Papa Paulo IV. El aporte de Vesalio a la ciencia fue fundamental en el Con la colaboración del pintor Gaspar Becerra Padilla y el proceso de desarrollo de la Revolución Científica, pero, grabador Nicolás Beatrizet, escribió y editó Historia de la además fundamental para el avance de la medicina en composición del cuerpo humano, primera obra —con buen particular por las revolucionarias innovaciones que introdujo éxito— de anatomía escrita en un idioma vernáculo, el en la investigación y la enseñanza de la anatomía. español; gran parte de los grabados de su obra son, en realidad, copias de los grabados de la obra De Humani Corporis Fabrica Libri Septem de Vesalio, quien le acusó del Médicos coetáneos, contemporáneos y seguidores de Vesalio 175 CAPÍTULO 16 Revolución científica y medicina. El gran cambio de paradigma Ambrose Paré (1510-1590), cirujano militar de los Valois, plagio cometido, pese a que Valverde le reconoció como su negó que las heridas por arma de fuego se "envenenaran" por maestro. Cabe señalar que el libro —y la idea— tuvo buen efecto del proyectil mismo. Sustituyó el cauterio por la éxito de inmediato y fue traducido a 17 idiomas, e imitado en ligadura en las amputaciones, y proscribió el aceite hirviendo otras lenguas. en las heridas; asimismo, instituyó la limpieza de las heridas y Antonio Montaña de Monserrate (1480-1558), médico de la cicatrización por primera intención (Figuras 16-8 y 16-9). la Corte de Carlos V, fue autor del Libro de la Anothomia del Bartolomeo Maggi (1477-1552), otro cirujano que en Hóbre, otro texto de anatomía escrito en español, de forma independiente llegó a la misma conclusión, y preconizó contenido y calidad gráfica (estética) muy inferiores a las del tratamientos similares a los de Paré, escribió un Tratado de la libro de Valverde de Amusco. curación de las lesiones por escopetas y bombardas. Girolamo Fracastoro (1483-1553), aristócrata erudito, Teophrastus Phillippus Aureolus Bombastus Von estudió medicina en Padua, condiscípulo de Copérnico, autor Hohenhaim "Paracelso" (1493-1551) fue médico y alquimista de la teoría del contagio (a través de los "fomites"); su alemán; un innovador en algunos aspectos como la principal obra introducción de sustancias químicas en la terapéutica, por lo • que se le considera precursor de la escuela iatroquímica del siglo XVII. Por otro lado, autor de la teoría vitalista del "arqueo" (Figura 16-10). Figura 16-7. Girolamo Fracastoro muestra al pastor Syphilus y al cazador Ilceus una estatua de Venus para advertirles sobre el peligro de una infección por sífilis. Grabado por Jan Sadeler I, 1588-1595, después de Christoph Schwartz. Colección Wellcome. Andrea Cesalpino (1519-1603), médico italiano, algunos estudiosos le consideran el primer descriptor de la circulación sanguínea, pero los elementos de su teoría —que no sometió a PECAS T O S Figura 16-6. Girolamo Fracastoro, médico, humanista y poeta italiano que acuñó el término sífilis. Colección Wellcome. es De Contagionibus at Contagiosis Morbis, en la que expuso su teoría. Su poema "Syphilidis sive de morbo gallico" dio nombre a la sífilis en todos los idiomas (Figuras 16-6 y 16-7). Georg Agricola (1496-1555), médico alemán especializado en metalurgia y su relación con la medicina, resumió sus conocimientos en su obra De Re Metallica. Konrad Von Gesner (1516-1565), médico alemán, compilador de la zoología de su época en su obra Historia animalum. 176 SECCIÓN 5 • Medicina y humanismo en los siglos XV-XVI Figura 16-8. Ambroise Paré, destacado cirujano, se pronunció en contra de la cauterización mediante hierro candente. Colección Wellcome. CAPÍTULO 16 Revolución científica medicina. El gran cambio de paradigma • lacteis venís quqrta vasorum mesaraicorum genere novo invento identificó y Figura 16-10. Paracelso desarrolló una concepción químicofarmacéutica de la medicina. Colección Wellcome. Figura 16-9. Paré amputando una pierna en el campo de batalla. Colección Wellcome. prueba experimental alguna— la sitúan más en el terreno de la especulación que en el de la ciencia. Bartolomeus Eustachius (1520-1574) describió el origen cerebral de los nervios ópticos y las trompas que llevan su nombre, estas se describen en su obra De Auditus Organis. Otro humanista médico fue Giromalo (Gerolamo) (15011576), físico, matemático, astrólogo, músico y autor de una de las mejores autobiografías del Renacimiento, De Vita Propria y, luchó por liberar a la medicina y la filosofía del escolasticismo aristotélico. Se enajenó el favor de sus compañeros de profesión por haber publicado una diatriba titulada La mala práctica de curar entre los médicos modernos. Cardán puede ser considerado como un precursor en psiquiatría; después de que su hijo fuera decapitado por envenenar a su esposa, Cardán escribió De utilitate ex adversis capienda, obra en la que describió la inmoralidad como una enfermedad del espíritu; en auténtico estilo renacentista distinguió entre el realmente perverso y aquel de conducta errada solo por dejarse llevar de la vehemencia de las pasiones. Gaspare Aselli (1581-1626) en su obra —primer texto de anatomía con ilustraciones en color— De lactibus sive 175 • y describió el sistema linfático (ya observado antes por Falloppio y Eustaquio). Gaspare Tagliacozzi (Tagliacozzo) (1545-1599), médico y cirujano italiano, pionero de la cirugía reconstructiva, en su tratado sobre la materia titulado De curtorum chirurgia per insitionem (Cirugía de las mutilaciones por medio de incisiones) (1597) describió técnicas para plastías nasales, auriculares y labiales para corregir lesiones originadas por cánceres o mutilaciones, con empleo de colgajos dérmicos del brazo, a manera de "injertos". Francisco Hernández de Toledo o Francisco Hernández de Boncalo (1514-1578) fue médico, ornitólogo y botánico español. En 1570, Felipe II le nombró Protomédico General de nuestras Indias, Islas y Tierra firme del mar Océano, médico napolitano y le envió a Nueva España a estudiar la flora nativa; Nardi Antonio Recchi realizó una versión abreviada que se publicó en 1651 en Roma, con el título Nova plantarum, animalium et mineralium Mexicanorum historia. Una parte de su obra, traducida al español, se publicó en México en 1615, titulada "Quatro libros de la naturaleza y virtudes de las plantas y animales". En 1576, durante la epidemia de cocoliztli, Hernández practicó la primeva autopsia realizada en México, acompañado por Alonso de Hinojosos y Juan de la Fuente. Nicolás Bautista Monardes (1493-1588), médico español, farmacéutico, botánico, humanista —lo que no le 178 SECCIÓN 5 Medicina y humanismo en los siglos XV-XVI impidió participar también en el tráfico de esclavos— y Rosengarten (Las mujeres embarazadas y las parteras. El comerciante en productos "medicinales " de las Indias, es jardín rosa), escrito por Eucharius Rósslin (1513). autor de Historia medicinal de las cosas que se traen de Feldtbuch der wundartzney: newlich getrukt un nuestras Indias Occidentales, el cual se terminó de editar en gebessert de Hans Von Gersdorff (1529), una obra ilustrada 1574; se le considera uno de los difusores del tabaco en conforme a la tradición medieval avicénica; recordemos Europa. que Avicena era la referencia obligada para los estudiantes Girolamo Fabrizi D'Acquapendente (Hieronymus de medicina, aun a fines del siglo en estudio (1594) la Fabricius), italiano, discípulo y sucesor de Falloppio en la Tipografía Medicea, reeditó su "Canon" —en árabe— en cátedra de Cirugía en Padua, maestro y amigo de William Roma. Harvey, a quien orientó hacia el estudio de la circulación "Recetario óptimo de Galeno probado en todas las sanguínea. enfermedades que aquejan a los hombres y las mujeres Jerónimo Soriano (1560-¿), médico español, precursor dentro y fuera del cuerpo. Con remedios para conservar la de la Pediatría, fundó a sus expensas, en Teruel, el primer salud y prolongar la vida. Con muchas recetas contra la hospital solo para niños del que se tiene memoria; dejó su peste y otras cosas nuevas actuales". Este texto, impreso en obra Método y orden de curar las enfermedades de los 1535, es una traducción realizada por el maestro Zuane niños, 1600. Saracino, médico del Emperador. L. Botallo precursor de la Alergología, autor de De Algo posterior: Chirurgia de Andrea della Croce (1573), catharro y Enrique Jorge de Enriques precursor de la Ética en el que se describe una técnica de trepanación. profesional (¿Deontología?) autor de: Retrato del perfecto Un estudio obligado era la Materia Médica Pedacii médico. Dioscoridis Anazarbei de Medicinali Materia Libri Quinque Cristóbal Pérez de Herrara, iniciador de la Medicina en la versión latina del original griego, editada por loan. asistencial, autor de Discursos del amparo de los legítimos Ant. de Nicolinis de Sabio, en 1538. pobres. Andrés Laguna (1510-1559), médico y filólogo español, Girolamo Mercuriali (1530-1506) escribió De nervis autor de la mejor traducción del Dioscórides, que se editó optici (1573), en el que describió el nervio óptico. en Lyon, en 1554, con el título de Annotationes in Dioscoridem Anazarbeum (Figura 16-11). Felix Platter (1536-1614), médico suizo, precursor de la psiquiatría, autor de Praxis medicae. Guilio Cesare Aranzi (1530-1589), sobrino de B. Maggi, estudió y describió los ventrículos cerebrales (descubrió el LAS ENFERMEDADES cuarto) y el hipocampo (1564); también descubrió el Las enfermedades más frecuentes en el siglo XVI en conducto arterioso. Europa (y en el mundo) eran, con mucho, las Todos ellos médicos dedicados al estudio del cerebro y infectocontagiosas: difteria, sus padecimientos: Jason Pratensis que, en 1549, publicó De Cerebri Morbis, obra precursora en la patología neurológica; Constanzovarolio, en 1573, desarrolló la técnica de estudiar el cerebro por medio de cortes a partir de la base, su apellido es el epónimo del "puente" cerebeloso; y Antonio Piccolomini, 1586, realizó la distinción entre "sustancia gris" (córtex) y "sustancia blanca" en el encéfalo. Giambattista Della Porta (1535-1615), italiano, mezcla de alquimista y científico, describió —entre otros múltiples inventos como las lentes divergentes— en su libro Magia natural (1558) un auxiliar de madera para la audición.. Zacharias Janssen (1585-1632), holandés, perteneció a una familia de fabricantes de aparatos ópticos, inventor del microscopio compuesto. LOS LIBROS MÉDICOS Tratados de medicina de esa época son: el volumen sobre el arte de partear Der schwangeren Frauen und Hebammen. CAPÍTULO 16 Revolución científica medicina. El gran cambio de paradigma • La sociedad se Véase en el sitio web encuentra en plena transición del modo de producción feudal al mercantilista y, en el inicio del gran cambio de paradigma: la plurimencionada Revolución Científica.• Figuras • En el siglo XVI, la enfermedad era concebida según las ideas • Véase bibliografía al final galénicas aun en boga, como un desequilibrio entre los cua-del libro tro humores. Figura 16-11. Traducción de la obra de Dioscórides por Andrés Laguna. • fiebre amarilla o vómito negro (llegada de África a Europa y América con los esclavos), frambesia o pian (llegada a América con los colonizadores), gonorrea, gota, influenza (gripe), le pra, peste bubónica, sarampión, sífilis (llegada de América), síndrome de Reiter, sudores ingleses, tifo exantemático, tifoidea, tosferina, tuberculosis y viruela (variola majo) presente en el área europea desde el siglo IV a. E. CONCLUSIÓN Sin duda, ha llegado la hora de responder las "cinco preguntas de Laín Entralgo': Las respuestas, a modo de conclusiones, obligadas, a este capítulo, son: • La terapéutica estaba determinada por las mismas doctrinas. El médico ya es un profesional (graduado universitario) en trance de cambiar el paradigma (ideológico y epistemológico), a veces con gran dificultad y, en otras con gran riesgo de su integridad personal. El paciente es ahora considerado un individuo, reintegrado a la naturaleza, merecedor del esfuerzo del médico. MEDICINA NÁHUATL PREHISPÁNICA Carlos Viesca Treviño • Maríablanca Ramos de Viesca INTRODUCCIÓN Las medicinas prehispánicas mesoamericanas pertenecían a un mundo completamente ajeno al occidental tal como este había evolucionado en los albores del siglo XVI, cuando se dio el encuentro de estos dos universos culturales. En efecto, las culturas mesoamericanas son consideradas, con justa razón, el conjunto de una cultura madre con la misma importancia que las desarrolladas en China, la India, Egipto y Mesopotamia. Es decir, constituyen desarrollos culturales independientes entre sí que crearon sus propias visiones del mundo y del hombre. Mesoamérica, geográficamente, abarcó los territorios comprendidos entre las zonas semidesérticas a la altura del paralelo 22 y las selvas tropicales inmediatamente al norte del antiguo istmo de Darién, área correspondiente a la ubicación Figura 17-1. La fundación de México-Tenochtitlan. actual del canal de Panamá. El concepto de mesoamérica fue propuesto por Paul Kirchoff hace menos de un siglo, y corresponde perfectamente a ese núcleo cultural al que nos referimos, en el cual, a partir de la cultura olmeca surgieron las culturas teotihuacana, maya, tolteca, zapoteca, mixteca, totonaca, acolhua, mexica, etcétera. Todas ellas, con diferencias no esenciales, compartieron una visión del universo, los dioses, los espíritus, la naturaleza y los seres humanos. Nos referiremos a la medicina mexica por tratarse de un ejemplo significativo de lo que fueron las medicinas mesoamericanas prehispánicas. La cultura mexica es la más próxima a nosotros por su predominio y por la herencia que dejó a las poblaciones indígenas y mestizas del Altiplano central, y por la información arqueológica y documental con la que contamos y que ilustra su saber y pensamiento. Los mexicas fueron los últimos en llegar al Altiplano mexicano, parte de la migración que trajo a las poblaciones amerindias, por el estrecho de Bering, a los territorios donde desarrollarían sus culturas. En dos siglos formaron un extenso imperio cuya influencia se propagó a todo el ámbito mesoamericano y, con ello, se asumieron como herederos de las culturas que allí habían existido durante 10000 años. En este sentido, fueron herederos de los toltecas, hombres sabios que hablaban con los dioses y practicaban la medicina, entre otras manifestaciones culturales (Figura 17-1). CUERPO HUMANO, SINTESIS DEL COSMOS En todas las culturas la comprensión del cuerpo humano está relacionada con la idea que se tiene del universo. En otras palabras, la visión de un microcosmos que corresponde, coincide y resume el macrocosmos, está presente en todas las culturas, inclusive en la Occidental actual. El cuerpo de los humanos es semejante al cuerpo de los dioses, por no decir iguales, y debe tenerse presente que la primera pareja de humanos desciende directamente de los dioses creadores. La diferencia entre unos y otros estriba en las fuerzas que manejan o dominan, y en el tiempo que dura su vida. Según algunas leyendas, los dioses crearon a los seres humanos con diversas sustancias, maíz en el caso de los mitos mayas, polvo de los huesos de los antepasados amasado con la sangre extraída del pene de Quetzalcóatl; en todos los casos se tratan 182 SECCIÓN 5 Medicina y humanismo en los siglos XV-XVI • que viaja por el cielo y al sol que en la noche recorre el primer espacio del inframundo, de tal manera que el ser humano era el centro por vivir en el centro mismo del universo. La palabra tlácatl con la que se designa al ser humano, también significa la mitad, el ser de en medio, el que está en el centro del mundo (Figura 17-2). Ahora bien, dentro de esta visión del cuerpo, se distinguían diversas estructuras, llamadas genéricamente partes y las cuales se dividían, grosso modo, en exteriores e interiores, de manera que se configura un conocimiento anatómico general que permite reconocer claramente el sistema óseo y sus articulaciones, las arterias y las venas. El yóllotl (corazón) es el órgano central y es muy importante porque con la sangre que impulsa difunde la vida, y es considerado también generador del pensamiento y de las reacciones ante el mundo exterior. El elli (hígado), órgano lleno de sangre oscura, es el que relaciona al individuo con los inframundos, con las fuerzas y los espíritus de esas regiones. Como se ve, a estos órganos, corazón e hígado, se les relaciona con la generación y la distribución de la vida y del pensamiento. Por otra parte, yóllotl, por definición, se refiere al movimiento. En todas las lenguas indígenas prehispánicas se conservan nóminas de términos anatómicos, Io cual permite saber qué órganos y estructuras reconocían y diferenciaban, en consecuencia podemos inferir, a partir del significado de los Figura 17-2. Escultura prehispánica con imagen de Mictlantecuhdi. términos usados en sus respectivos idiomas, qué concepto tenían de ellos. Ya establecimos que el yóllotl se relaciona con el movimiento, y deriva de la palabra ollin. de seres muy cercanos a los dioses y anatómicamente Por tanto, podemos hablar de un conocimiento anatómico, parecidos a ellos. aunque no se cuenta con descripciones detalladas de los Los mexicas consideraban que el cuerpo humano estaba órganos, de los elementos anatómicos, y menos de las formado por estructuras horizontales dispuestas como pisos a relaciones que se dan entre ellos; sus necesidades no los lo largo de un eje vertical (la columna vertebral); y concebían orientaban a distinguir lesiones, sino a situaciones dinámicas al universo de la misma forma: un eje formado por dos tallos que se manifestaran como enfermedad. entrelazados de malinalli, que es la hierba que crece y muere Varios autores, empezando con la Historia de la Medicina cada año y se caracteriza por sus delgadísimos tallos erectos en México de Francisco Flores, publicada en 1888, se han y retorcidos. En esta concepción del universo, se tiene un preocupado por establecer listas de términos anatómicos y piso central, el cual corresponde a la superficie de la tierra; han indagado en vocabularios en náhuatl del siglo XVI para hacia arriba se superponen 13 pisos celestes, cuatro encontrarlos. El más importante de estos listados es el que pertenecen a la región del centro, es decir, a la tierra, y presentaron los médicos indígenas a Fray Bernardino de debajo de estos siguen los nueve pisos del inframundo. En Sahagún, con ello le ayudaron a reunir sus materiales; la este sentido, el diafragma corresponde a la tierra, la cavidad versión más desarrollada de este listado se encuentra en el torácica a los cielos, asimismo, en el cráneo se encuentran los Códice Florentino. Allí se menciona la éoatl (piel), cuáles cielos más altos, los cuales están ligados mediante el son sus características y para qué sirve, así como los remolino que está en la coronilla y la fontanela posterior o la diferentes tipos de pieles según el lugar del cuerpo que sutura en el caso de los adultos. La cavidad abdominal recubren; de igual modo se procede con las definiciones de la corresponde a los inframundos, el periné es su base y sus nácatl (carne) y la suchiotl (grasa), individualizando, así, tres orificios el medio por el que los inframundos se comunican, de los tejidos fundamentales del cuerpo. El cuerpo y sus y al estar encuclillado el individuo, los pies se colocan al componentes son descritos en orden descendente, es decir, de mismo nivel que el periné, con Io que los inframundos la cabeza a los pies, igual que el Códice de la Cruz-Badiano correspondientes a los pies consiguen estar comunicados con aborda el tema de las enfermedades. Por último, también son los otros inframundos. La región más importante para la vida descritos los órganos internos, y al margen de estos se humana era la situada inmediatamente por encima e mencionan las sustancias que producen, por ejemplo, en el inmediatamente por debajo del diafragma, pues correspondía caso de los testículos se anota que producen semen, dando a la superficie y la cara inferior de la tierra; los órganos una idea que no refiere únicamente a la estructura anatómica, vitales como el corazón y el hígado representaban tanto al sol 17 9 CAPíTULO 17 • Medicina náhuatl prehispánica sino también a la función. En los casos del yóllot y del elli, los diagnósticos retrospectivos que pudiéramos hacer desde su funcionamiento está relacionado con las actividades el siglo XXI con base en las evidencias que, en la actualidad, mentales, las cuales se creía que eran realizadas por ambos están a nuestro alcance, sino mediante la exposición de cómo órganos en su representación del sol de día y el sol de noche (Figura 17-3). Las nóminas de nombres anatómicos y sus respectivas funciones son ricas en la información dado el significado de los términos que tienen. Se hace, por ejemplo, una clara distinción entre los vasos que llevan sangre y aquellos que propagan una sustancia sutil, llamada ihíyotl, el cual es un airecillo que representa los hálitos del inframundo en el interior del cuerpo. Se puede decir que esto es una anatomía meramente imaginativa, lo que es cierto en parte, pues contiene tanto los elementos de observación precisa como aspectos interpretativos que dan significado a las estructuras y funciones del cuerpo dentro de la visión del mundo. EL MICROCOSMOS Y SU CORRELACION ASTROLÓGICA Es significativa la correlación entre las partes del cuerpo y los signos representativos de los meses del calendario adivinatorio y, por lo tanto, de los cuadrantes celestes y los astros ubicados en ellos. En una de las láminas del Códice Vaticano A está representada esta relación con mayor claridad, entre las ocho o nueve versiones que han llegado a nuestros días. Allí, por ejemPIO, el signo ollin, que significa movimiento y temblor, se asocia también con la lengua; cipactli, que es el animal monstruoso de la tierra, se vincula con el hígado, representativo del fundamento de los pisos inferiores en el cuerpo; zopilotl con el oído derecho, al que se relaciona con el saber y con la sagacidad; tochtli (conejo) con el izquierdo; océlotl (jaguar) con el pie izquierdo, que de acuerdo con el mito fue el que la tierra mordió y arrancó a Tezcatlipoca. Como puede constatarse, no existía una anatomía ni descriptiva ni topográfica, como se esperaría desde un punto de vista occidental, sino una anatomía estructural en la que las relaciones enmarcan partes del cuerpo, sus funciones — reales o supuestas— y sus correlaciones con los astros y cuerpos celestes. Basta recordar que cada uno de estos signos del calendario representa un cuadrante celeste y, al correlacionarlo con una parte u órgano del cuerpo, se está señalando la correspondencia entre ambos niveles. De tal modo, lo que sucede en el universo afecta a los seres humanos y lo que pasa a estos tiene una repercusión en los demás entornos del universo. EL CONOCIMIENTO MÉDICO. LAS CONCEPCIONES EN TORNO A LA ENFERMEDAD Para saber qué pensaban los antiguos mexicanos acerca de las enfermedades y cómo se producían, no se debe partir de Figura 17-3. Historia General de las Cosas de la Nueva España, Bernardino de Sahagún. concebían los antiguos nahuas la enfermedad, y de qué ideas tenían acerca de las causas y, consecuentemente, cuál era su manera para clasificarlas. Por tanto, trataremos de explicar los padecimientos con base en el pensamiento prehispánico. Es decir, aun cuando lo haremos desde nuestro momento histórico, prescindiremos del conocimiento médico actual. No obstante, este lo emplearemos únicamente para hacer más comprensible el pensamiento de los médicos prehispánicos. En el México prehispánico concebían a la salud como el mantenimiento de un equilibrio, como sucedía con los egipcios, los antiguos griegos y en muchos pueblos. Este equilibrio estaba relacionado con el funcionamiento de las diferentes partes del cuerpo y las fuerzas que pudieran llegar a él procedentes del universo; algunas de zonas inmediatas, otras de los sitios más distantes, incluso de otros planos cósmicos; unas personificadas en deidades poderosas, otras más bajo la forma de seres más cercanos a los humanos. La enfermedad, dentro de este sistema de pensamiento, es el producto de una inmensa variedad de circunstancias que modifican las condiciones del cuerpo humano, ya en su estructura, ya en su función, o en su correspondencia con los otros seres, rompiendo su equilibrio. 184 SECCIÓN 5 • Medicina y humanismo en los siglos XV-XVI Las causas de las enfermedades pueden ser múltiples contacto con ellos. No era lo mismo que una cihuateteo porque en su génesis intervienen dioses, seres celestes y del (espíritu de una mujer que muere en su primer parto) se encontrara con un guerrero fuerte y agresivo, al cual quizá no le pudiera provocar ningún mal, que si se encontraba con un niño pequeño, al cual con seguridad le provocaría fiebre y convulsiones (Figura 17-4). Otro elemento importante era el eje frío-calor. El frío y el calor eran elementos que, en especial, consideraban porque caracterizaban, respectivamente, a los inframundos más bajos y a los cielos más altos, y permitían saber de dónde provenían los seres y las fuerzas involucrados en cada caso. Las sustancias orgánicas se podían definir por estas mismas características de origen y, naturalmente las llevaban consigo cuando eran movilizadas hacia otras partes del mundo y del cuerpo en condiciones fuera de lo normal. Cabe recordar que las partes del cuerpo, según su correspondencia con el cosmos, podían ser más calientes o más frías dependiendo de la parte; la cabeza es más caliente que los pies; los pies de los hombres son más calientes que los de las mujeres; el corazón es más caliente que el hígado, y los órganos que se encuentran en el área del tórax son más calientes que los contenidos en el abdomen. Es claro que el calentamiento en los órganos o las partes del cuerpo que deberían ser más frías, o viceversa, el enfriamiento de las partes del cuerpo que deberían contener más calor, se traducirá en enfermedad. De tal manera, un criterio causal y general de la enfermedad será la pérdida o el exceso de calor o frío, lo que conllevará a una ruptura del equilibrio local o corporal. También conviene tener presente que los seres del universo al interactuar con los seres humanos pueden provocarles estos cambios de temperatura y, con ello, causarles una enfermedad. Figura 17-4. Representación de una Cihuateteo sobre un altar decorado con una sucesión de cráneos. Museo Nacional de Antropología e Historia. inframundo, seres sobrenaturales de la superficie de la tierra, también pueden ser creadas por las fuerzas cósmicas que llegan o cruzan los lugares en los que viven los humanos, así como las influencias de los cuadrantes celestes manifestadas a través del registro del tiempo, seres humanos perversos, seres humanos dotados de alguna fuerza particular, fuerzas provenientes de otros seres de la naturaleza, lo que se come y bebe, y también lo que se excreta, los ejercicios que se hacen y las acciones que se emprenden y, por supuesto, cualquier medicamento que se ingiera y el cual puede provocar una doble acción sobre el cuerPO, en el sentido de sustancia que cura o que puede provocar alteraciones severas; no quedan excluidos los traumatismos, las heridas, las mordeduras y picaduras de animales. En muchos de estos males Io que se hacía patente eran las propiedades físicas de quien los causaba y estas, a su vez, dependían del sitio del universo del que venía o en el cual vivía. Todo ello aunado, por supuesto, a las condiciones particulares del individuo que entraba en ENFERMEDADES CAUSADAS POR LOS DIOSES Numerosas enfermedades eran achacadas a las deidades. Por ello, parte fundamental del diagnóstico era la búsqueda de una explicación de su modo de actuar a fin de poder identificarlas y tomar las medidas necesarias para tratar los males que producían. El mal comportamiento de un humano con respecto a un dios (por ejemplo, no cumplir con las obligaciones religiosas o romper el ayuno) podía provocar su ira. Asimismo, el encuentro inesperado entre un humano y un dios podría dar como resultado que el primero, menos fuerte y poderoso, terminara lesionado ante la presencia o la simple visión del dios. Había dioses cuya personalidad definía la enfermedad. Citemos algunos ejemplos: Tezcatlipoca, la deidad de la noche y la destrucción, conocedor de todas las cosas secretas, era quien castigaba con enfermedades epidémicas a un grupo de pecadores, o con locura si se trataba de un solo pecador; en ambos casos se trataba de enfermedades graves. Tláloc era otro dios que podía enviar enfermedad. Él era también causante de Iocura y existe una posible asociación entre el CAPíTULO 17 • Medicina náhuatl prehispánica papel solar que jugara en épocas muy remotas y la primavera. Esta característica de su culto permite asociarlo advocación de Tezcatlipoca como sol de la noche, ya que los también con las enfermedades de la piel, "ampollas, llagas y dos tienen al jaguar como uno de sus disfraces. Sin embargo, sarna"; a este dios se le relacionó con la viruela, la cual llegó hay un grupo de padecimientos relacionados directamente en agosto de 1520. con Tláloc y su carácter como dios de la lluvia y las aguas; A Xochipilli y Macuilxóchitl, deidades de las flores, la estos eran las hinchazones y los edemas, la hidropesía, la vegetación joven, y la alegría de la primavera, se les muerte por ahogamiento y el golpe de rayo o de centella, achacaban las hemorroides y "podredumbre" de los genitales. entre otras. Cabe señalar que, en cierto sentido, estos males Estos males se enviaban como castigo a quienes transgredían significaban un premio porque se consideraba que el muerto sus ayunos y tenían actividad sexual durante los días por alguna de estas causas había sido elegido e iría consagrados a sus fiestas. directamente al tlalocan, el paraíso de Tláloc, en el que Estos datos demuestran que no existía una relación existía todo género de alimentos y delicias naturales. Era específica entre la deidad con un órgano o parte del cuerpo, obvia la relación entre la presencia de agua en el organismo y sino que sus acciones provocaban resultados diversos que cuál era la divinidad que Io causaba. El golpe de rayo, era dependían de las asociaciones que pudieran hacerse. De tal llamado netlahuitequiztli, y sobrevivir a él significaba que el modo, se podía pasar de la conjuntivitis primaveral a los lesionado tenía una fuerza especial y había sido escogido por problemas de la piel, en los que se sumaba la interpretación el dios para colaborar con él en el control de la lluvia y el de la estación del año como productora de un cambio de granizo. vestido —o de piel, si se piensa en los ofidios—, y las Por otro lado, Ehécatl, dios del viento, era capaz de enfermedades venéreas al asociar el término del invierno con provocar enfermedades, y era considerado también como una el incremento en el impulso sexual. de las personalidades de Quetzalcóatl, el dios creador y Sin embargo, no se limitaban a buscar qué divinidad protector de la humanidad. Ehécatl tenía una legión de estaba enojada; también se hacían descripciones que partían ayudantes, los ehecame, aires, por lo regular fríos, que de observaciones directas de las enfermedades, como en el pululaban por el mundo y cuando encontraban a un individuo caso de los problemas oculares, que como Io demuestra la fuera de su casa o sin refugio en tiempos de tormenta o que información que los médicos tlatelolcas dieron a Sahagún simplemente permanecía a la intemperie durante la noche, acerca de ellas: "los ojos que manan", "los párpados penetraban en él y le causaban diversas enfermedades. Las inflamados': "el ojo desecado", "las cataratas", "el mal que más frecuentes eran gota "de las manos o de los pies'; apaga los ojos'! El Códice de la Cruz-Badiano, documento de tullimiento, envaramiento de cualquier parte del cuerpo, el origen tlatelolca redactado en 1552 por Martín de la Cruz, un encogimiento de los miembros o el quedar yerto. Los viejo tícitl que antes de la conquista había aprendido el arte españoles, cuando llegaron a México en el siglo XVI, de curar, menciona, además, el calor de los ojos, los ojos cortaron por lo sano y hablaron de Quetzalcóatl— Ehécatl y inyectados en sangre y una enfermedad a la que dio el sus espíritus auxiliares como productores de reumas. La nombre de glaucoma, la cual no corresponde al aumento de abundante presencia de enfermedades reumáticas en restos la presión en el interior del ojo, que es como se le conoce humanos prehispánicos es un elemento de considerable actualmente a ese término, sino que se refería al leucoma, importancia para analizar y estudiar este tipo de popularmente conocido como "nubes". padecimientos y al dios que los causaba y los curaba, pues, En ocasiones, la presencia del dios bastaba para enfermar en efecto, gran parte de los esqueletos de individuos mayores a alguien. En este sentido, se creía que si un dios era de 30 años presentan signos de artropatías degenerativas más percibido por un humano, este podía morir si no tuviera una o menos importantes. En efecto, no faltan alteraciones, como fuerza especial para resistir el poder de aquel o si no la artritis de desgaste en la articulación coxofemoral en las estuviera protegido con amuletos. La fuerza de la deidad se mujeres, la cual denota la frecuencia de realizar actividades desprendía a través de su mirada, de su aliento, de los olores como cocinar o lavar. Estas alteraciones eran provocadas por que emanaban de él, elementos que dañaban a la persona que la continua posición en la que estos trabajos se hacían: las se encontrara a su alcance, sin importar si había o no mujeres permanecían sentadas durante mucho tiempo sobre intención por parte del dios en causarle daño. la cara posterior de las piernas, se levantaban con ayuda de Cuando un mexica miraba directamente a los ojos a su sus propios pies, impulsándose hacia delante. Otra alteración tlatoani (gobernante/rey), el cual poseía poder divino desde común era la artritis de muñeca por el empleo cotidiano y su investidura, estaba prácticamente seguro de que moriría a continuo del brazo sobre el metate. Quetzalcóatl—Ehécatl y causa de la inmensa fuerza que transmitía el gobernante y sus espíritus auxiliares, los ehecame, siguen siendo que el humano sería incapaz de resistir o asimilar. Era esta la considerados en la medicina tradicional actual bajo la razón de la gran reverencia que el pueblo tenía para sus denominación genérica de aires, como la causa más frecuente gobernantes y que tanto llamó la atención de los españoles de enfermedades frías. cuando observaron, por primera vez, que ante la presencia La frecuencia de los padecimientos de los ojos, como la del tlatoani, todos los indígenas bajaban la vista. conjuntivitis primaveral, explica el que fueran asociadas con Xipe Tótec, deidad que siempre vestía con la piel de un sacrificado que había sido desollado para ello, la nueva piel significaba el renacimiento de la naturaleza al comenzar la 186 SECCIÓN 5 • Medicina y humanismo en los siglos XV-XVI cuales varían según la parte de la economía que resulte afectada. El susto es la enfermedad desencadenada por una impreSión violenta y súbita que conlleva un intenso Más allá de las causas divinas de enfermedad, se consideraba sobresalto, un vuelco al corazón que provoca la pérdida del una causalidad mágica en la que se codean espíritus y seres tonalli, haciéndolo salir del cuerpo. La gravedad del cuadro humanos poseedores de determinadas fuerzas o poderes dependía de que el tonalli pudiera o no reincorporarse, si este diferentes a los del común de los mortales. No solo la se perdía definitivamente, el enfermo podía, incluso, morir. presencia o la mirada directa de una deidad puede causar Ahora bien, las causas que provocaban el susto podían ser de enfermedad y muerte, sino que estas pueden ser diversa índole, siendo condición esencial en todas ellas lo consecuencia del desencadenamiento de un sinnúmero de inesperado de su aparición y la violencia de su impacto. fuerzas de variadas dimensiones, pero siempre diferentes a Podía, por ejemplo, seguir al encuentro con una de las las de la gente común y corriente. A esto debe sumarse la cihuateteo; o podía deberse a la aparición de algún fantasma, creencia de que todo lo que existe en el universo está como el hombre que aparecía en las noches y llevaba el animado, es decir, posee por lo menos un ánima, un espíritu, pecho abierto dejando a la vista la falta del corazón; el cual es esencial para su existencia y que se expresa tanto asimismo, podía ser consecuencia del ataque inesperado de en la definición y el buen curso de sus funciones como en la algún animal; por haber presenciado un crimen; o incluso, manifestación de deseos y en la ejecución de acciones a por la interrupción del coito con la inesperada llegada de otra distancia. Este fenómeno cultural es conocido como persona podía traducirse en salida del tonalli. animismo. Por tanto, si el temauhtiliztli (susto) alcanza la intensidad Sin la creencia en la existencia de espíritus y en su necesaria sus consecuencias se harán evidentes de diferentes capacidad de acción no podría existir el pensamiento mágico. maneras, pero siempre con el común denominador de pérdida La magia implica toda una forma de pensar y de concebir la o debilitamiento del tonalli. En consecuecia, un "asustado" realidad. Es el sustrato intelectual de numerosas puede volverse loco si el corazón le da un vuelco y no concepciones del mundo y, en todas ellas, los fenómenos de regresa a su posición anterior, también se puede morir si el cualquier índole suceden simple y sencillamente porque hay tonalli no regresa a su cuerpo, de cualquier forma, el susto alguien que Io desea así, es decir, todo lo que sucede en la siempre provocará que la persona pierda sus fuerzas y que naturaleza es intencional y deriva de una voluntad para que sus funciones se vean mermadas, al quedar disminuida esta así acontezca, quedando al margen exclusivamente los fuente de energía vital. accidentes producto del desconocimiento o el descuido, y Entre los nahuas de la sierra norte de Puebla, hace 30 aun en estos casos sería indispensable preguntarse quién años se identificaba al susto como una enfermedad frecuente, distrajo al accidentado o quién Io impulsó a invadir terrenos sobre todo en los niños, y casi siempre, correspondía a una peligrosos parasitosis múltiple y severa; en los últimos años ha Seguramente el lector del siglo XXI encontrará extraño cambiado la incidencia, pues afecta a adultos jóvenes y ahora que mencionemos estas causas de enfermedad como se manifiesta como tuberculosis pulmonar. El susto sigue frecuentes e importantes, pues oficialmente ya no existen. relacionado con la aparición de fantasmas, pero es evidente Pero, si queremos comprender qué y cómo pensaban los que la patología, hablando biológicamente, ha cambiado, habitantes del México prehispánico, no podemos dejar de ahora corresponde a otros padecimientos. Sin embargo, considerarlas. En efecto, este tipo de enfermedades está podemos estar seguros que para los médicos prehispánicos y presente en todas las fuentes históricas y lo más probable es sus pacientes, el susto era considerado la primera causa de que la mayor parte de los males fuera atribuida a estas enfermedad y de muerte, al igual que lo es, actualmente, para causas. Sin embargo, lo más frecuente es que no se puedan la medicina tradicional mexicana. identificar con enfermedades que precisamos en la Las cihuateteo acompañaban al sol en su descenso, y actualidad, pues los seres sobrenaturales que las causan no podían vagar en la tierra en el ocaso enfermando a mujeres, a provocan enfermedades específicas, sino que pueden convalecientes, pero especialmente a niños pequeños que se desencadenar problemas totalmente diferentes entre sí, Io encontraban con ellas; los poseían y les quitaban su belleza, cual depende de las condiciones del organismo y de la mente según los informantes de Sahagún, en términos médicos esto del sujeto al que enferman. significaba que les causaban fiebres y convulsiones. El susto es una enfermedad perfectamente identificada De igual forma, eran frecuentes las enfermedades, con causas mágicas. Su común denominador está constituido también de origen mágico, provocadas por la acción de por la pérdida de energía o la pérdida total del tonalli. Los hechiceros conocidos como tlacatecólotl (hombre-buho), síntomas que provoca son, generalmente, la desgana, la entre los que se contaban los llamados teyollocuani y fatiga exagerada, la aprensión, la incomodidad, el insomnio, tecotzquani que, simbólicamente, comían el corazón o la la astenia y malestar general poco preciso, Io que indica un pantorrilla de sus víctimas. Las enfermedades que estos déficit de energía vital. A estos síntomas, se sumarán los provocaban podían ser de cualquier género, pero era común datos que arroje la afección de órganos específicos, los que los hechizados se fueran "consumiendo" hasta la muerte. EL ANIMISMO Y LAS CAUSAS MÁGICAS DE ENFERMEDAD CAPíTULO 17 • Medicina náhuatl prehispánica Para el pensamiento mágico el ejercicio de la voluntad es importante. La producción de enfermedades se debe a la existencia de seres que desean mal a otros, sin olvidar que el descuido en cuanto a las precauciones que deben rodear a la posesión de fuerzas especiales nunca debe ser descartado. La manera de producirlas es variada y se pueden distinguir algunos mecanismos entre los que destacan la imitación del proceso empleado para dañar al otro o el actuar sobre su alma lastimándola o enfermándola. Ya se ha mencionado la transmisión de fuerza a través de la mirada, pero al ahondar en este punto encontramos 18 8 SECCIÓN 5 • Medicina y humanismo en los siglos XVXVI 183 Medic ina q u e d i r i g i r l a m i r a d a c o n e n v i d i a h a c i a o t r o s e r m e n o s f u e r t e i m p l i c a u n g r a v e r i e s g o d e m a l e s p a r a é l , y l o s c u a l e s p u e CAPíTULO 17 • náhuatl prehispánica d e n c a u s a r l e h a s t a l a m u e r t e . E s t a e n f e r m e d a d e s l a c o n o c i d a c o m o m a l d e o j o , c o m ú n e n m u c h a s c u l t u r a s . S u s s í n t o m a s s o n v a r i a d o s , p e r o s i e 19 0 SECCIÓN 5 • Medicina y humanismo en los siglos XVXVI m p r e e s t a r á n p r e s e n t e s e l c a n s a n c i o e x t r e m o , e l a b a t i m i e n t o y u n p r o c e s o d e c o n s u n c i ó n q u e r e v e l a e l o r i g e n d e l m a l . L a e n f e r m e d CAPíTULO 17 • náhuatl prehispánica a d s e r á m á s g r a v e e n l a m e d i d a e n q u e e l i n d i v i d u o a f e c t a d o c a r e z c a d e f u e r z a e s p i r i t u a l , e s t o s e m e d í a e n r e l a c i ó n c o n u n a e n t i d a d a n í m i c a , 19 2 SECCIÓN 5 • Medicina y humanismo en los siglos XVXVI c o n u n a d e l a s a l m a s c o n l a s q u e c u e n t a n l o s h u m a n o s , q u e e s e l t o n a l l i . U n o d e l o s t é r m i n o s c o n q u e s e d e s i g n a e l m a l d e o j o , t o n a l l i t CAPíTULO 17 • náhuatl prehispánica l a c o a , s i g n i f i c a d i s m i n u c i ó n d e l t o n a l l i a l a m i t a d y , s i e n d o e s t e q u i e n t r a n s p o r t a l a e n e r g í a c e l e s t e , s o l a r , a l o s s e r e s h u m a n o s , e s c l a 19 4 SECCIÓN 5 • Medicina y humanismo en los siglos XVXVI r a l a r e l a c i ó n e n t r e s í n t o m a s r e l a c i o n a d o s c o n f a l t a d e f u e r z a y s u a f e c c i ó n . L O S T R A T A M I E N T O S M É D I C O S U n CAPíTULO 17 • náhuatl prehispánica b u e n t r a t a m i e n t o m é d i c o s i e m p r e e s t u v o o r i e n t a d o a a t e n d e r d e m a n e r a i n t e g r a l l a s c a u s a s y l o s s í n t o m a s d e l a s e n f e r m e d a d e s . P o r t a n t o , n 19 6 SECCIÓN 5 • Medicina y humanismo en los siglos XVXVI o s e p u e d e c o n c e b i r u n t r a t a m i e n t o m é d i c o s i n q u e s e b u s q u e n e u t r a l i z a r l a a c c i ó n p u n i t i v a d e l o s d i o s e s , l a s a c c i o n e s d e s e r e s m a CAPíTULO 17 • náhuatl prehispánica l i g n o s y d e h e c h i c e r o s , s i n d e j a r d e l a d o l a i n t e n c i ó n d e c o r r e g i r l o s d e s e q u i l i b r i o s q u e e s t o s p r o v o c a b a n . D e t a l m a n e r a , n o s e p o d í a e l i m 19 8 SECCIÓN 5 • Medicina y humanismo en los siglos XVXVI i n a r u n a e p i d e m i a s i n o s e o r a b a a T e z c a t l i p o c a p ú b l i c a m e n t e y m e d i a n t e u n r i t u a l q u e m o s t r a r a , a l a v e z , l a h u m i l d a d q u e s e t e n í a a CAPíTULO 17 • náhuatl prehispánica n t e e l d i o s , y e l p o d e r y l a r i q u e z a d e l p u e b l o q u e r o g a b a . L o m i s m o o c u r r í a c o n l o s n i ñ o s e n f e r m o s y c o n a q u e l l o s q u e s u f r í a n l a p é r d i d a d e l t o 20 0 SECCIÓN 5 • Medicina y humanismo en los siglos XVXVI n a l l i , p a r a l o s c u a l e s l a c u r a c i ó n s e b a s a b a e n l a s o r a c i o n e s a I x t l i l t o n , s e g u i d a s p o r e l c o n s u m o d e l a g u a l i m p i a q u e s e g u a r d a b a CAPíTULO 17 • náhuatl prehispánica e n l o s c á n t a r o s d e d i c a d o s a l d i o s . V e a m o s al g u n o s p ár ra fo s d e la or a ci ó n a T e z c at li p o c a: "i O h v al er os o se ñ or n u es tr o, d e b aj o d e tu s al as n os a m p ar a m os , y d ef e n d e m os , y h al la m os a br 20 2 SECCIÓN 5 • Medicina y humanismo en los siglos XVXVI ig al o. or T m ú e er at es re in v vi o si a bl p e, ar y ec n er o [.. p .] al V p e a n bl g e, o bi a e h n a as bl í ar c c o o m m o o la rú n st o ic c o h ta e rt y a el m ai u re d ! o O [.. h, .] q iq u u e e y la o, ir b a aj y o la y in d di e g p n o ac c ió o n v d CAPíTULO 17 • e V . M . h a d es ce n di d o e n es to s dí as so br e n os ot ro s [.. .] y a la g e nt e p o p ul ar se v a ac a b a n d o y c o ns u m ie n d o náhuatl prehispánica lo s ni ñ os in o ce nt es y a m u er e n c o m o a b ar ra ja d os [.. .] p or q u e ni q u e d a n lo s q u e a u n n o sa b e n a n d ar [.. .] ni 20 4 SECCIÓN 5 • Medicina y humanismo en los siglos XVXVI q e u la e g d e a nt pi e a p nt o e p ni ul m ar a es m c a o nt m e, o y ni a ñ se os as , u q el u a e y d d es es p tr u u és y d e e v h u a es b tr er o si p d u o e az bl ot o a [.. d .] os i y O ca h st se ig ñ a or d , os bi ll e or n a sa n b y éi so s ll q o u za CAPíTULO 17 • náhuatl prehispánica n o, y b se as ar te re y pi a e el nt ca e st n ig d o e p lo as q a u d e o h y a sé n al h es ec d h a o d [.. o .] el S té e r ñ m or in n o u d es e tr se o e h n u m m e a n ní d si ar m p o, er pi d a o d n os a ís dl i os m [.. o, .]i n " o bi O lí t si r m a o, s pr ec v io e sí c si e m s 20 6 SECCIÓN 5 • Medicina y humanismo en los siglos XVXVI s e t e n í a q u e r e p r e s e n t a r u n m i t o p a r a l o g r a r l a e f e c t i v i d a d d e l t r a t a m i e n t o , c o m o s u c e d e c o n l a c u r a c i ó n d e l a p i c a d u r a d e a l a c r á CAPíTULO 17 • náhuatl prehispánica n , e n l a c u a l e l t e r a p e u t a a p l i c a b a t a b a c o e n l a h e r i d a p a r a e v i t a r q u e e l v e n e n o f u e r a a b s o r b i d o , m i e n t r a s t a n t o r e p r o d u c í a p o r m e d i o d e l a 20 8 SECCIÓN 5 • Medicina y humanismo en los siglos XVXVI a c t u a c i ó n l a h i s t o r i a d e c ó m o Y a p p a n , e l a l a c r á n , p i c ó a u n n i ñ o p e q u e ñ o y e l c u i d a d o q u e l e d i o s u m a d r e , c u b r i é n d o l o y o c u l t á n d o l CAPíTULO 17 • náhuatl prehispánica o s c e o r n q s u u e e n n o a f g u u e a r , a e t v a i n t p ó o q d u e e r m o u s r o i , e e r n a t . o C n u c a e n s d p o r e o c l e t e d r í a a p a e a u t e t a m s o e r d i z i r a r i g l o í a y a a u o n r 21 0 SECCIÓN 5 • Medicina y humanismo en los siglos XVXVI d e n a r l e q u e a b a n d o n a r a a l e n f e r m o . U n a c o l e c c i ó n d e c o n j u r o s d e e x t r a o r d i n a r i o i n t e r é s f u e r e c o p i l a d a p o r P e d r o R u i z d e A l a r c ó CAPíTULO 17 • náhuatl prehispánica n , a p r i n c i p i o s d e l s i g l o X V I I , c u y a p r o c e d e n c i a p r e h i s p á n i c a e s c l a r a , t a n t o p o r e s t a r e s c r i t o s e n n á h u a t l , c o m o p o r s u c o n t e n i d o . E n e l l 21 2 SECCIÓN 5 • Medicina y humanismo en los siglos XVXVI o s e l m é d i c o s e p r e s e n t a c o m o e l r e p r e s e n t a n t e d e a l g ú n d i o s a l d e c i r : " Y o s o y e l s a c e r d o t e , e l s e ñ o r d e l a s t r a n s f o r m a c i o n e s .. . " ; CAPíTULO 17 • náhuatl prehispánica e n o t r a s o c a s i o n e s , p r o c l a m a b a s e r h i j o d e u n d i o s y r e t a b a a l a g e n t e e n f e r m a n t e a q u e s e a t r e v i e r a a m a t a r l o ; t a m b i é n p o d í a i d e n t i f i c a r s e 21 4 SECCIÓN 5 • Medicina y humanismo en los siglos XVXVI c o m o d i o s , c o m o s u c e d í a c o n e l c o n j u r o r e c i t a d o p r e v i a m e n t e a l a r e d u c c i ó n d e u n a f r a c t u r a , e l c u a l e l t e r a p e u t a s e p r e s e n t a b a c o CAPíTULO 17 • náhuatl prehispánica m n o f e e l r p m r e o d p a i d o y Q , u p e o t s z t a e l r c i ó o a r t m l e . n D t e e s a p l u a é p s r d o e n u i d n e c n i a t c i f i ó i c n a d r e a l a l c s a o u r s a a c n i o t e n d e e s y l a c e o 21 6 SECCIÓN 5 • Medicina y humanismo en los siglos XVXVI n j u r o s , c u a n d o e l c a s o a s í l o a m e r i t a b a , s e p r o c e d í a c o n l a a d m i n i s t r a c i ó n d e l o s m e d i c a m e n t o s . S e h a d i c h o m u c h o a c e r c a d e l g r a CAPíTULO 17 • náhuatl prehispánica n c o n o c i m i e n t o q u e s e t e n í a d e l a s p l a n t a s m e d i c i n a l e s , d e l u s o d e s u s t a n c i a s y p a r t e s d e a n i m a l e s p a r a c u r a r , y n o s e h a e x a g e r a d o a l r e s p e c 21 8 SECCIÓN 5 • Medicina y humanismo en los siglos XVXVI t o . L a e x i s t e n c i a d e r u t a s c o m e r c i a l e s p e r f e c t a m e n t e d e f i n i d a s y q u e e n l a z a b a n , c o n m a y o r o m e n o r f r e c u e n c i a , d e s d e r e g i o n e s s CAPíTULO 17 • náhuatl prehispánica i t u a d a s e n l a s i n m e d i a c i o n e s d e l a i s l a d e N u t k a , e n l a s p r o x i m i d a d e s d e l a a c t u a l V a n c o u v e r , h a s t a e l i s t m o d e P a n a m á , l o c u a l p e r m i t í a u n i 22 0 SECCIÓN 5 • Medicina y humanismo en los siglos XVXVI n t e r c a m b i o d e p r o d u c t o s q u e h a c í a a c c e s i b l e s e n l a s g r a n d e s c i u d a d e s e l e m e n t o s p r o c e d e n t e s d e u n a g r a n c a n t i d a d d e e c o s i s t e m a CAPíTULO 17 • náhuatl prehispánica s . N o e s d e a d m i r a r q u e F r a n c i s c o H e r n á n d e z , h a c i a 1 5 7 0 , h a y a i n v e n t a r i a d o p o c o m á s d e t r e s m i l p l a n t a s r e p u t a d a s c o m o m e d i c i n a s y d e l a s c u 22 2 SECCIÓN 5 • Medicina y humanismo en los siglos XVXVI a l e s d i c e h a b e r i n d a g a d o e i n v e s t i g a d o s u s e f e c t o s . S i s e c o m p a r a c o n l a m e d i c i n a d e l a a n t i g ü e d a d g r e c o r r o m a n a , l a c u a l c o n t a b a CAPíTULO 17 • náhuatl prehispánica a p e n a s c o n p o c o m e n o s d e 7 0 0 p l a n t a s , s e p u e d e e s t i m a r s u i m p o r t a n c i a r e a l . E n T e n o c h t i t l a n , s e t e n í a c l a r a c o n c i e n c i a d e e l l o , p u e s e n e l g 22 4 SECCIÓN 5 • Medicina y humanismo en los siglos XVXVI r a n m e r c a d o d e T l a t e l o l c o s e v e n d í a n m e d i c a m e n t o s p r o c e d e n t e s d e l o s s i t i o s m á s r e m o t o s , h e c h o q u e e r a r e p r o d u c i d o a e s c a l a e n m CAPíTULO 17 • náhuatl prehispánica e r c a d o s d e o t r a s p o b l a c i o n e s c o n m e n o s i m p o r t a n c i a . T a m b i é n l o s s e ñ o r e s m e x i c a s c r e a r o n j a r d i n e s e n l o s q u e c u l t i v a b a n p l a n t a s p r o v e n i 22 6 SECCIÓN 5 • Medicina y humanismo en los siglos XVXVI e n t e s d e l a s m á s d i v e r s a s l a t i t u d e s y q u e s e c r e í a q u e t e n í a n p r o p i e d a d e s m á g i c a s . E s e e r a e l s e n t i d o d e l j a r d í n d e N e z a h u a l c ó y o t CAPíTULO 17 • náhuatl prehispánica l e n T e z c u t z i n c o y d e l j a r d í n d e M o c t e z u m a I e n O a x t e p e c o e l m á s p e q u e ñ o q u e m a n t u v i e r o n s u s s u c e s o r e s e n l o s t e r r e n o s d e l p a l a c i o d e A x a y á c 22 8 SECCIÓN 5 • Medicina y humanismo en los siglos XVXVI a t l e n l a c a p i t a l . s e p e r f e c t a m e n t e E l a l c s o p n l o a c n t i m a s i e ú n t i t o l e e r s a d p e r l e a c s t i s ó o x i , d c a i f s e y r t e a n m c b i i á é n n d l o a s CAPíTULO 17 • náhuatl prehispánica c a n t i d a d e s n e c e s a r i a s p a r a o b t e n e r e l e f e c t o d e s e a d o . U n e j e m p l o m u y c l a r o e s e l e m p l e o d e l t o l o a c h e , c u y a i n f u s i ó n e n d o s i s b a j a s e r a p r e 23 0 SECCIÓN 5 • Medicina y humanismo en los siglos XVXVI s c r i t o p a r a t r a t a r l o s c ó l i c o s d e l l a c t a n t e m e n o r y q u e e n d o s i s a l t a s a t o n t a b a , v o l v í a l o c o o m a t a b a a u n i n d i v i d u o . L o m i s m o p u e d CAPíTULO 17 • náhuatl prehispánica e a f i r m a r s e d e u n p r o d u c t o a n i m a l , l a c o l a d e l t l a c u a c h e , y u n o v e g e t a l , e l c i h u a p a h t l i , i d e n t i f i c a d o c o m o M o n t a n o a t o m e n t o s a q u e , e n d o s 23 2 SECCIÓN 5 • Medicina y humanismo en los siglos XVXVI i s m í n i m a s , f u n c i o n a n c o m o a n t i c o n c e p t i v o s , y e n d o s i s m á s a l t a s s o n a b o r t i v o s , s i s o n r e g u l a d o s d u r a n t e e l t r a b a j o d e p a r t o l o a CAPíTULO 17 • náhuatl prehispánica c e l e r a n p o r q u e p r o m u e v e n l a a c c i ó n o x i t ó c i c a y s i s e e x c e d e s u d o s i s p u e d e c a u s a r t e t a n i a u t e r i n a , I o q u e c o n l l e v a r í a a l a m u e r t e d e l a p a c i 23 4 SECCIÓN 5 • Medicina y humanismo en los siglos XVXVI e n t e s i n o s e l e p r a c t i c a u n a h i s t e r e c t o m í a d e u r g e n c i a , p o s i b i l i d a d q u e n o e x i s t í a e n e l s i g l o X V I . E n l a a c t u a l i d a d , s e s i g u e n e m CAPíTULO 17 • náhuatl prehispánica p l e a n d o e s t o s p r o d u c t o s . t e x t o s s e s e ñ a l a b a c l a r a m L e a n p t a e r l a t e p d a e r t l a e p q u l a e n s e t a d e e r b a í a i m u p t o i r l i t a z n a r t e , p ; e o n r e l o j s e 23 6 SECCIÓN 5 • Medicina y humanismo en los siglos XVXVI m p l o , l a h o j a , l a f l o r , l a r a í z , e l t r o n c o o l a c o r t e z a e , i n c l u s o , e x i s t e n i n d i c a c i o n e s e n c u a n t o a l a é p o c a d e l a ñ o e n q u e l a p l a n t a CAPíTULO 17 • náhuatl prehispánica d e b e c o l e c t a r s e . R e s p e c t o a s i t u a c i o n e s e s p e c í f i c a s , e n e l C ó d i c e d e l a C r u z B a d i a n o s e i n d i c a q u e p a r a t r a t a r l a s q u e m a d u r a s p o r r a y o d e 23 8 SECCIÓN 5 • Medicina y humanismo en los siglos XVXVI b e n e m p l e a r s e p l a n t a s r e c o g i d a s e n u n l u g a r e n e l q u e h u b i e r a c a í d o u n r a y o , l o q u e i n d i c a r í a u n o r i g e n m á g i c o e n l a p r e s c r i p c i ó n . CAPíTULO 17 • náhuatl prehispánica S i n e m b a r g o , e n l a m a y o r í a d e l o s c a s o s s e b u s c a b a n e f e c t o s p e r f e c t a m e n t e d e f i n i d o s . P o r e j e m p l o , l a f l o r d e y o l l o x ó c h i t l ( T a l a u m a m e x i c 24 0 SECCIÓN 5 • Medicina y humanismo en los siglos XVXVI a n a ) s e r e c o m e n d a b a p a r a l a s e n f e r m e d a d e s d e l c o r a z ó n , i n c l u y e n d o t a m b i é n l a s e n f e r m e d a d e s m e n t a l e s , d a d o q u e e s t a s f u n c i o n e CAPíTULO 17 • náhuatl prehispánica s s e u b i c a b a n p r e c i s a m e n t e e n e s t e ó r g a n o d e b i d o , e n p r i m e r l u g a r , a l a s e m e j a n z a d e s u s i l u e t a c o n e l c o r t e d e c o r a z ó n t a l y c o m o s e r e p r e s e n 24 2 SECCIÓN 5 • Medicina y humanismo en los siglos XVXVI t a b a e n l a s c u l t u r a s p r e h i s p á n i c a s , e s d e c i r , t r i l o b a d o . E s t o o r i e n t a a p e n s a r e n u n a i n d i c a c i ó n m á g i c a , p e r o r e s u l t a q u e l a i n f CAPíTULO 17 • náhuatl prehispánica u s i ó n d e e s a f l o r t i e n e e f e c t o s t o n i c a r d i a c o s s e m e j a n t e s a l o s d e l a d i g i t a l . E l e s t a f i a t e e r a r e c o m e n d a d o p a r a t r a t a r l o s p a r á s i t o s i n t e 24 4 SECCIÓN 5 • Medicina y humanismo en los siglos XVXVI s t i n a l e s , a c c i ó n f a r m a c o l ó g i c a q u e s e h a c o m p r o b a d o m e d i a n t e m o d e r n a s i n v e s t i g a c i o n e s . E n c i e r t o s c a s o s , e r a d i f í c i l p r e c i CAPíTULO 17 • náhuatl prehispánica s a r q u é e f e c t o s e b u s c a b a . E l s i g u i e n t e e j e m p l o p u e d e s e r v i r p a r a i l u s t r a r e s t a s i t u a c i ó n : e n e l C ó d i c e d e l a C r u z B a d i a n o s e r e c o m i e n d a a 24 6 SECCIÓN 5 • Medicina y humanismo en los siglos XVXVI e m a n o s y p i e s. C ó d i c e F l o r e n ti n o . d m i n i s t r a r F i g u r a 1 7 5 . D e s c o n c e rt a d u r a s d u n a i n f u s i ó n d e t l a t l a c ó t i c , p l a n CAPíTULO 17 • náhuatl prehispánica t a q u e p e r t e n e c e a l g é n e r o d e l a s A r i s t o l o c h i a s , e n c a s o s d e l u x a c i ó n d e l a m a n d í b u l a , l o c u a l p a r e c e i n c r e í b l e q u e s e a d m i n i s t r a r a e s t e t i 24 8 SECCIÓN 5 • Medicina y humanismo en los siglos XVXVI p o d e m e d i c i n a p a r a t r a t a r e s a d o l e n c i a ; p e r o s i s e t o m a e n c u e n t a q u e s e p r o d u c í a u n v ó m i t o i n t e n s o , c o n f u e r t e s a r c a d a s , r e s u l t a CAPíTULO 17 • náhuatl prehispánica q u e e s t a a c c i ó n s í p o d í a p r o v o c a r e l r e g r e s o d e l c ó n d i l o a l a f o s a d e l t e m p o r a l . E j e m p l o s s u m a m e n t e i n t e r e s a n t e s l o s p r o p o r c i o n a n e l e m p l 25 0 SECCIÓN 5 • Medicina y humanismo en los siglos XVXVI e o d e l a z a r z a p a r r i l l a e n e l t r a t a m i e n t o d e l a s í f i l i s , l a c u a l , s i n t e n e r a c c i o n e s b a c t e r i o s t á t i c a s n i b a c t e r i c i d a s e s p e c í f i c CAPíTULO 17 • náhuatl prehispánica a s c o n t r a l o s t r e p o n e m a s , y h a b i e n d o p o r e l l o s i d o d e s a c r e d i t a d a p o r a l g u n o s e m i n e n t e s f a r m a c ó l o g o s , l o g r a l a c u r a c i ó n p r o v o c a n d o c a m b 25 2 SECCIÓN 5 • Medicina y humanismo en los siglos XVXVI i o s b r u s c o s d e t e m p e r a t u r a e n e l c u e r p o , l o c u a l e v i t a l a r e p r o d u c c i ó n y h a s t a e l i m i n a a g é r m e n e s q u e s o n t e r m o l á b i l e s . R e c o r d e m CAPíTULO 17 • náhuatl prehispánica o s q u e , e n t r e l o s p r i m e r o s t r a t a m i e n t o s a n t i s i f i l í t i c o s q u e s e i m p u s i e r o n p o r s u e f e c t i v i d a d , s e c o n t a r o n y a e n e l s i g l o X X l o s q u e p r o v o 25 4 SECCIÓN 5 • Medicina y humanismo en los siglos XVXVI c a b a n f i e b r e s a l t a s , l l e g á n d o s e a p r o d u c i r p o r i n o c u l a c i ó n p a l u d i s m o y f i e b r e d e m a l t a c o n t a l e s f i n e s . U n e j e m p l o m á s d e u n a a c c CAPíTULO 17 • náhuatl prehispánica i ó n a n t i b a c t e r i a n a s i n q u e s e h u b i e r a t e n i d o n i n g ú n c o n o c i m i e n t o s o b r e l a s b a c t e r i a s , s i n o b a s á n d o s e s o l o e n l a s u p u r a c i ó n , e s t á d a d o p o 25 6 SECCIÓN 5 • Medicina y humanismo en los siglos XVXVI r l a u t i l i z a c i ó n d e b i z m a s d e l c e n t r o d e l a p e n c a d e m a g u e y o d e l h o n g o q u e n a c e e n l a s t o r t i l l a s o e n l a m a s a h ú m e d a t r a s d e j a r l a a l a i CAPíTULO 17 • náhuatl prehispánica n t e m p e r i e u n l a p s o d e t i e m p o , a p l i c á n d o l a s e n h e r i d a s c o n s u p u r a c i ó n . E s i n d u d a b l e q u e e s t e h e c h o p r e l u d i a e l u s o d e s u s t a n c i a s a n t i b i ó t 25 8 SECCIÓN 5 • Medicina y humanismo en los siglos XVXVI i c a s , a u n q u e , d a d o s l o s c o n o c i m i e n t o s d e l a é p o c a d e b e m o s l i m i t a r n o s a s e ñ a l a r l a s c o m o a n t i s u p u r a t i v a s . B a s t e n e s t o s e j e m p l CAPíTULO 17 • náhuatl prehispánica o s p a r a d a r u n a i d e a g e n e r a l d e l a t e r a p é u t i c a m é d i c a , p e r o q u e r e m o s i n s t a r a l l e c t o r a q u e p r o f u n d i c e e n e s t e t e m a , d a d a l a c a n t i d a d d e r e c u 26 0 SECCIÓN 5 • Medicina y humanismo en los siglos XVXVI r s o s q u e p u e d e n s e r a p l i c a d o s e n l a a c t u a l i d a d . A s i m i s m o , h a y q u e r e c o r d a r q u e l a s s u s t a n c i a s m e d i c a m e n t o s a s n o s e l i m i t a b a n a l CAPíTULO 17 • náhuatl prehispánica o s p r o d u c t o s v e g e t a l e s , s i n o q u e h a b í a u n c o n o c i m i e n t o a m p l i o d e l o q u e s e p o d í a l o g r a r e m p l e a n d o s u s t a n c i a s d e o r i g e n a n i m a l y m i n e r a l . 26 2 SECCIÓN 5 • Medicina y humanismo en los siglos XVXVI L la O c S ir u g T í R ap A o d T e A m o Ms I c i E t N ar T a l O g S u n a Q sp U r á I c R t i Ú c R as G d e I n C o t O a S bl E e n c c o u m a p n l t e o j a i CAPíTULO 17 • náhuatl prehispánica d a d . E l t r a t a m i e n t o d e l a s h e r i d a s e s s u m a m e n t e i l u s t r a t i v o p o r q u e e x i s t í a u n a c l a s i f i c a c i ó n d e e l l a s : d e a c u e r d o c o n s u p r o f u n d i d a d , c o 26 4 SECCIÓN 5 • Medicina y humanismo en los siglos XVXVI n l a s e s t r u c t u r a s l e s i o n a d a s y c o n s u s c a r a c t e r í s t i c a s . E s c l a r o e l s e ñ a l a m i e n t o d e q u e e n l a s h e r i d a s c o n t u s a s s o l o s e a p l i c a b a CAPíTULO 17 • náhuatl prehispánica n s u s t a n c i a s " c i c a t r i z a n t e s " , e n t a n t o q u e s e r e c o m e n d a b a s u t u r a r l a s m á s p r o f u n d a s . A s i m i s m o , s e p r e s c r i b í a e l e m p l e o d e s u s t a n c i a s e s 26 6 SECCIÓN 5 • Medicina y humanismo en los siglos XVXVI t í p t i c a s y a n t i h e m o r r á g i c a s , c o m o l a s o r t i g a s ( a t z i t z i c a z t l i ) y l a s t e l a r a ñ a s , n o s r e f i e r e S a h a g ú n , q u e e r a r e c o m e n d a d a l a a p CAPíTULO 17 • náhuatl prehispánica l i c a c i ó n l o c a l d e m a t l a l x í h u i t l ( C o m m e l i n a p a l i d a ) a f i n d e e v i t a r u n p a s m o d e l e n f e r m o c o n h e r i d a s p r o f u n d a s . N o h a s i d o e s t u d i a d o e s t o , 26 8 SECCIÓN 5 • Medicina y humanismo en los siglos XVXVI p e r o c a b e p r e g u n t a r s e s i n o t e n d r á e f e c t o s a n t i t e t á n i c o s ( F i g u r a 1 7 5 ) . L a s h e r i d a s d e l a c a r a y l o s l a b i o s e r a n s u t u r a d a s c o n c CAPíTULO 17 • náhuatl prehispánica a b e l l o s , u t i l i z a n d o c o m o a g u j a s e s p i n a s d e m a g u e y s u m a m e n t e d e l g a d a s , y s e b u s c a b a q u e l o s p u n t o s a p e n a s u n i e r a n l o s 27 0 SECCIÓN 5 • Medicina y humanismo en los siglos XVXVI 6 . H e ri d a s y h u e s o s q u e b r a d o s. C ó d i c 185 Medicina F i g u r a 1 7 - e F l o r e n ti n CAPíTULO 17 • náhuatl prehispánica o . b o r d e s d e l a h e r i d a . R e f i e r e S a h a g ú n q u e c u a n d o a a l g u i e n l e c o r t a b a n l a n a r i z , l o q u e n o e r a r a r o — y b a s t a p e n s a r q u e l a n a r i z e r a u n a d e l a 27 2 SECCIÓN 5 • Medicina y humanismo en los siglos XVXVI s p o c a s p a r t e s d e l c u e r p o e x p u e s t a s a l o s c o r t e s d e l a s f i l o s í s i m a s n a v a j a s d e o b s i d i a n a q u e t e n í a n l a s m a c a n a s — e l h e r i d o d e b í a CAPíTULO 17 • náhuatl prehispánica r e s c a t a r l a n a r i z p a r a q u e s e l e r e i m p l a n t a r a ; y a ñ a d e S a h a g ú n q u e c u a n d o l a n a r i z s e p o n í a n e g r a , d e b í a e x t i r p a r s e y h a c e r o t r a a r t i f i c i a l 27 4 SECCIÓN 5 • Medicina y humanismo en los siglos XVXVI m e n t e . L a m e n t a b l e m e n t e n o h e m o s e n c o n t r a d o l a d e s c r i p c i ó n p r e c i s a d e c ó m o s e h a c í a e s t e p r o c e d i m i e n t o . L o m i s m o s e h a c í a p a r a r CAPíTULO 17 • náhuatl prehispánica e p o n e r e l p a b e l l ó n d e l a o r e j a , l e s i ó n t a m b i é n f r e c u e n t e , p u e s s e l e s c o r t a b a a l o s p r i s i o n e r o s d e g u e r r a c o n e l o b j e t o d e q u e f u e r a n r e c o n o 27 6 SECCIÓN 5 • Medicina y humanismo en los siglos XVXVI c , i c d o o m s o e l n a e e l x c t a i m r p p o a d c e i b ó a n t d a e l p l t a e . r T i a g m i b o n i é e n s e y x l a i s r a t s í a p a l a d c u r i r a u d g e l í a a o c c o u n j l a u r n t CAPíTULO 17 • náhuatl prehispánica i v a l e u c o m a t o s a . P e r o l a s a c c i o n e s m á s e s p e c t a c u l a r e s e n e s t e á m b i t o f u e r o n l a s I l e v a d a s a c a b o e n c r i a t u r a s q u e p r e s e n t a b a n a n o r m a l i d a 27 8 SECCIÓN 5 • Medicina y humanismo en los siglos XVXVI d e s y e n l a p r á c t i c a d e l a e m b r i o t o m í a , l a c u a l s e r e a l i z a b a i n t r o d u c i e n d o f i l o s o s i n s t r u m e n t o s d e o b s i d i a n a a l a c a v i d a d u t e r i n CAPíTULO 17 • náhuatl prehispánica a . C a b e d e s t a c a r q u e n o s a b e m o s n a d a a c e r c a d e l a i n c i d e n c i a d e l a s f i e b r e s p u e r p e r a l e s d e s p u é s d e e s t o s p r o c e d i m i e n t o s , y l a s f u e n t e s e x i 28 0 SECCIÓN 5 • Medicina y humanismo en los siglos XVXVI s t e n t e s t a m p o c o d i c e n n a d a a c e r c a d e l a m o r t a l i d a d d e l a m a d r e , s i n o q u e ú n i c a m e n t e i n s i s t e n e n l a u t i l i d a d d e l o s p r o c e d i m i e n t o CAPíTULO 17 • náhuatl prehispánica s . ó r T a a x m p b o r i é l n a s n e z d a e o s f c l r e c i b h e a e , d l e t r l a o q t a u m e s i e e n p u t o e d d e e i l a n s f h e e r r i r i d q a u s e p c e o n n e o c t r í a a n n l t e a s m d a e n e t 28 2 SECCIÓN 5 • Medicina y humanismo en los siglos XVXVI i e n t o d e l a s t o r c e d u r a s d e l c u e ll o . C ó d i c e F l o r e n F ti n i o g . u r a d e e v i t a r e l c o l a p s o p u l m o n a r a l r e t i r a r l a r a 1 7 7 . T r a t a m p u n t a d e l a r CAPíTULO 17 • náhuatl prehispánica m a . P e r o , q u i z á e l l o g r o m á s i m p r e s i o n a n t e s e a l a c o l o c a c i ó n d e r a m a s d e o c o t e t r a t a d a s c o n m i e l e n l a c a v i d a d i n t r a m e d u l a r d e f é m u r e s f r a c 28 4 SECCIÓN 5 • Medicina y humanismo en los siglos XVXVI t u r a d o s y q u e p r e s e n t a r o n u n d e f e c t o e n l a c o n s o l i d a c i ó n , e s d e c i r , u n a p s e u d o a r t r o s i s , t r a s s e r r e d u c i d a s . P a r a e s t o s p r o c e d i CAPíTULO 17 • náhuatl prehispánica m i e n t o s s e n e c e s i t a u n a t é c n i c a q u i r ú r g i c a d e p u r a d a , u n m a n e j o m u y f i n o d e l o s t e j i d o s , c o n o c i m i e n t o a n a t ó m i c o p r e c i s o y d i s p o n e r d e a n e 28 6 SECCIÓN 5 • Medicina y humanismo en los siglos XVXVI s t é s i c o s — a u n q u e n o s e s a b e c u á l e s e m p l e a r o n — p a r a i m p e d i r q u e e l p a c i e n t e m u e r a p o r c h o q u e n e u r o g é n i c o . Q u e d a p e n d i e n t e e l m a CAPíTULO 17 • náhuatl prehispánica n e j o a n t i s é p t i c o o e l t r a t a m i e n t o d e l a i n f e c c i ó n , p e r o s o l a m e n t e q u e r e m o s e n f a t i z a r y d e s t a c a r q u e e s t e m i s m o p r o c e d i m i e n t o d e c o l o c a c 28 8 SECCIÓN 5 • Medicina y humanismo en los siglos XVXVI i ó n d e c l a v o s i n t r a m e d u l a r e s f u e r e a l i z a d o c o n é x i t o p o r J o n e s , u n c i r u j a n o m i l i t a r b r i t á n i c o , e n t i e m p o s d e l a S e g u n d a G u e r r a M CAPíTULO 17 • náhuatl prehispánica u n d i a l ( F i g u r a 1 7 6 ) . L O S M É D I C O S P a r a l l e v a r a c a b o t o d a s e s t a s a c t i v i d a d e s p r o f e s i o n a l e s h a b í a m é d i c o s y e n t r e e l l o s s e d i s 29 0 SECCIÓN 5 • Medicina y humanismo en los siglos XVXVI t i n g u í a n a l g u n o s p o r p o s e e r c a r a c t e r í s t i c a s p a r t i c u l a r e s . A l m é d i c o s e l e d e n o m i n a b a t í c i t l ( p l u r a l t i t i c i ) , t é r m i n o q u e s e a CAPíTULO 17 • náhuatl prehispánica p l i c a b a p o r i g u a l a l a s m u j e r e s q u e p r a c t i c a b a n l a m e d i c i n a y a l a s p a r t e r a s , q u i e n e s t e n í a n c o n o c i m i e n t o s m é d i c o s g e n e r a l e s . E n t r e l o s p 29 2 SECCIÓN 5 • Medicina y humanismo en los siglos XVXVI u e b l o s d e l A l t i p l a n o n o s e t i e n e l a c e r t e z a d e q u e h u b i e r a d i s t i n c i o n e s e n t r e m é d i c o s d e l a n o b l e z a y a q u e l l o s q u e a t e n d e r í a n a l a CAPíTULO 17 • náhuatl prehispánica p o b l a c i ó n e n g e n e r a l , a u n q u e e x i s t e n m u c h o s d a t o s i n d i r e c t o s p a r a a f i r m a r l o . E n t r e l o s m a y a s e s s e g u r o q u e h a b í a e s t a d i s t i n c i ó n y q u e l o 29 4 SECCIÓN 5 • Medicina y humanismo en los siglos XVXVI s m é d i c o s d e l o s n o b l e s d e b e r í a n p e r t e n e c e r a f a m i l i a s d e l a n o b l e z a . E s t o p e r m i t e d i f e r e n c i a r d o s v í a s p a r a l a f o r m a c i ó n d e m é d i CAPíTULO 17 • náhuatl prehispánica c o s : e l a p r e n d i z a j e d e c a r á c t e r a r t e s a n a l a l l a d o d e s u s p a d r e s o d e u n f a m i l i a r q u e s e h i c i e r a c a r g o d e e s a f u n c i ó n , y e l a p r e n d i z a j e e n l o s t 29 6 SECCIÓN 5 • Medicina y humanismo en los siglos XVXVI e m p l o s , p r o b a b l e m e n t e e n e l c a l m é c a c , I o q u e d a r í a a e s t e s e g u n d o g r u p o u n r a n g o s a c e r d o t a l ( F i g u r a 1 7 7 ) . A p a r t e q u e d a e l a p r e CAPíTULO 17 • náhuatl prehispánica n d i z a j e c o m o c o n s e c u e n c i a a u n l l a m a d o d e l o s d i o s e s , e l c u a l s e p o d í a d a r a t r a v é s d e s u e ñ o s , d e l a r e c u p e r a c i ó n d e u n a e n f e r m e d a d q u e d e b i e 29 8 SECCIÓN 5 • Medicina y humanismo en los siglos XVXVI r a s e r m o r t a l o , c o m o e n e l c a s o d e l l l a m a d o d e T l á l o c , p o r s e r h e r i d o p o r u n r a y o y n o p e r e c e r . D e s p u é s d e l a s e ñ a l s e s e g u í a — y s e s i g u CAPíTULO 17 • náhuatl prehispánica e c — o n u t n e p n r i o d c o e d s e o l d o e s a s p u r e e ñ n o d s i o z a a l j u e c p i o n r a r c e i v o e n l e a s c , i n o a n t e u s r l a o l g e r s a o d i a n s d m u e c d i i d a a n s t c e o e n l d 30 0 SECCIÓN 5 • Medicina y humanismo en los siglos XVXVI r o g a s . e r s o n a L s a q e u s e p d e e c l m i a a n l e i z j a o c d e i ó i n n d s e t p r e u n m d e n í a t m a á l s p d o e c o l a c h o a m b ú n i . l H i d a a b d í d a e e s l a p s e p c i CAPíTULO 17 • náhuatl prehispánica a l i s t a s e n c i r u g í a , e l t e x o x o t l a t í c i t l ; e l t e i x p a t i a n i , q u e t r a t a b a l a s e n f e r m e d a d e s o c u l a r e s y , f r e c u e n t e m e n t e , e r a m u j e r ; e l q u e c u r 30 2 SECCIÓN 5 • Medicina y humanismo en los siglos XVXVI a b a l a s e n f e r m e d a d e s d e l a n a r i z y l o s o í d o s ; e l t e o m i q u e t z a n i ( h u e s e r o ) ; e l t e i t z m i n q u i ( s a n g r a d o r ) , c u y a f u n c i ó n e r a m á s c e r c CAPíTULO 17 • náhuatl prehispánica a n a a l r i t u a l q u e a l a m e d i c i n a ; l a t e m i x i h u i t i a n i ( c o m a d r o n a ) q u e , a l p a r e c e r , n o t e n í a u n a f o r m a c i ó n m é d i c a y s e e n c o n t r a b a m á s e n á r e a s r 30 4 SECCIÓN 5 • Medicina y humanismo en los siglos XVXVI u r a l e s . H a b í a o t r o s , p a r a n a d a c o n s i d e r a d o s c o m o e s p e c i a l i s t a s p o r l a m e d i c i n a m o d e r n a , p e r o c a r a c t e r í s t i c o s e n l a s u y a p r o p i CAPíTULO 17 • náhuatl prehispánica a , c o m o s o n q u i e n e s t r a t a b a n a l o s e n f e r m o s e n e l t e m a z c a l ; e l t e t o n a l m a c a n i , q u e r e g r e s a b a e l t o n a l l i a q u i e n e s l o h u b i e s e n p e r d i d o ; e l p a 30 6 SECCIÓN 5 • Medicina y humanismo en los siglos XVXVI y n i , m e n s a j e r o q u e v a a l m u n d o d e l o s e s p í r i t u s t r a s i n g e r i r p s i c o t r ó p i c o s ; e n p a r t i c u l a r , e l o l o l i u h q u i ( T u r b i n a c o r y m b o s a ) ; CAPíTULO 17 • náhuatl prehispánica e l t l a m a t q u i , q u e u t i l i z a c i e r t o s g é n e r o s d e p a l p a c i ó n , p r o b a b l e m e n t e m a s a j e s ; e l t o n a l p o u h q u i , e l c u a l i n t e r p r e t a l a r e l a c i ó n e n t r e l 30 8 SECCIÓN 5 • Medicina y humanismo en los siglos XVXVI o s c u e r p o s c e l e s t e s , e l c a l e n d a r i o y l a e n f e r m e d a d ; e l a t l a u h t l a c h i x q u e , q u e d i a g n o s t i c a m i r a n d o e l c o m p o r t a m i e n t o d e g r a n o s CAPíTULO 17 • náhuatl prehispánica d e m a í z a r r o j a d o s e n u n a j í c a r a d e a g u a ; e l t e p a t i a n i y e l p a n a m a c a n i , c o n o c e d o r e s d e l a s h i e r b a s m e d i c i n a l e s y s u s p r o p i e d a d e s y l a s d i s t i 31 0 SECCIÓN 5 • Medicina y humanismo en los siglos XVXVI n t a s m a n e r a s d e p r e p a r a r l a s . E n f i n , h a b í a u n b u e n n ú m e r o d e e s p e c i a l i s t a s q u e c u b r í a n l a s e v e n t u a l i d a d e s r e q u e r i d a s p a r a a p l i CAPíTULO 17 • náhuatl prehispánica c a r e l c o n o c i m i e n t o y l a s i d e a s q u e s e t e n í a n a c e r c a d e l a e n f e r m e d a d . C O N C L U S I Ó N C o n s i d e r a m o s q u e l a m e d i c i n a n á h u a t l , a l i g u a l 31 2 SECCIÓN 5 • Medicina y humanismo en los siglos XVXVI q u e e l r e s t o d e l a s m e d i c i n a s p r e h i s p á n i c a s m e s o a m e r i c a n a s , c o n s t i t u y ó u n s i s t e m a d e a t e n c i ó n d e l a s a l u d r i c o e n c o n o c i m i e n t o CAPíTULO 17 • náhuatl prehispánica s y e n r e c u r s o s , q u e l o g r ó d i a g n o s t i c a r y t r a t a r l a s e n f e r m e d a d e s p r e d o m i n a n t e s , y e s t a b l e c e r u n e q u i l i b r i o c o n e l m e d i o a m b i e n t e e n e l c u 31 4 SECCIÓN 5 • Medicina y humanismo en los siglos XVXVI a l s e d e s a r r o l l a r o n . MEDICINA NOVOHISP ANA EN EL SIGLO XVI Andrés Aranda Cruzalta INTRODUCCIÓN La Colonia es uno de los periodos más complejos en la historia de México, tanto por sus coordenadas temporales, que abarcan prácticamente tres siglos, desde el encuentro de las civilizaciones americanas y europeas hasta la consumación de la Independencia, como por sus coordenadas espaciales, las cuales se fueron modificando conforme avanzaban los conquistadores y colonizadores a lo largo de ese periodo. Esto dificulta la descripción de las relaciones entre los miembros de las diversas civilizaciones que entraron en contacto. Para explicar esa pluralidad de relaciones, originadas a partir de la llegada de los europeos al continente americano en el siglo XVI, se optó por el término encuentro de civilizaciones, pues las diversas acepciones de la palabra encuentro remiten tanto a los aspectos más rijosos, como a los más productivos de dicha relación; con ello, se ha pretendido englobar los momentos y espacios donde el encuentro produjo la aniquilación completa de una cultura, así como aquellos en los que se efectuaron diversos mecanismos de resistencia, y también en los que los mecanismos de apropiación y resignificación permitieron un intercambio productivo entre civilizaciones. Conviene que se consideren, aunque sea brevemente, los aspectos antes enunciados, pues, debido a la función didáctica de este texto y a su extensión, no es posible mostrar, siquiera un esbozo, de la complejidad histórica que circunscribió el desarrollo de la medicina colonial durante el siglo XVI. Valgan, pues, estas líneas introductorias para advertir al lector de que haga uso de su conocimiento de la realidad histórica para confrontar su juicio crítico con el título y el contenido del presente capítulo. LIBROS MÉDICOS NOVOHISPANOS DEL SIGLO XVI El principal grupo documental, mas no el único, para estudiar la medicina del primer siglo de la colonización española está constituido por los libros de medicina que se produjeron tanto en España como en la Nueva España, entre los que se encuentran obras manuscritas e impresas. Dentro de las primeras se cuenta el Códice de la CruzBadiano, del cual se hará una breve descripción en el siguiente apartado, en tanto que la presente sección está dedicada a comentar los libros impresos. La invención de la imprenta por Johannes Gutenberg es uno de los acontecimientos ampliamente reconocidos como factor de cambio en la transición de la Europa medieval a la renacentista. La primera imprenta de América llegó a la Nueva España como 316 SECCIÓN 5 • Medicina y humanismo en los siglos XV XVI resultado de las negociaciones entre fray Juan de Zumárraga y la familia Cromberger, una familia de impresores y comerciantes representada por Jacob y, luego, por su hijo Juan. El impresor encargado en la Nueva España fue Juan Pablos, quien para 1539 publicaría el primer libro americano que, de acuerdo con Joaquín García Icazbalceta, se trató de un compendio de doctrina cristiana. Posteriormente, la imprenta fue adquirida por Antonio Espinosa y, después, por Pedro Ocharte. En los talleres de estos impresores vieron la luz los primeros libros impresos de medicina del continente americano, aunque también muchos médicos que ejercieron la medicina en la Nueva España publicaron sus obras en España; unos y otros han sido ampliamente estudiados por el ya mencionado García Icazbalceta, y también por Francisco Fernández del Casti110, Nicolás León, Octavio Rojas Avendaño, Francisco Guerra y Germán Somolinos, entre otros. A estos autores se puede remitir el lector interesado en los más nimios detalles de tales obras; aquí simplemente ofreceremos una descripción sucinta de estas en orden cronológico, siguiendo el criterio de Germán Somolinos de incluir solo las obras de autores que ejercieron la medicina en la Nueva España, aunque se hayan impreso en Europa, por lo que quedan fuera las que hacen referencia a las Indias, pero fueron escritas por médicos que nunca viajaron a estas tierras. En 1553, Cristóbal Méndez, uno de los médicos más cultos y competentes que llegó a la Nueva España a raíz de la Conquista, publicó en Sevilla un libro titulado Del exercicio corporal y de sus provechos [sic], el cual se inserta en la tradición de los textos medievales de "regímenes'; semejantes a nuestros textos de higiene. En este libro, Cristóbal Méndez recopila el saber que, desde el mundo griego, se había venido elaborando sobre las virtudes del ejercicio, sus principales recomendaciones tanto para sanos como para enfermos, los mejores momentos para realizarlos, etcétera. Para 1567, el doctor Pedro Arias de Benavides publicaba en Valladolid, España, su libro titulado Secretos de chirurgia [...] la manera como se curan los indios de llagas y heridas y otras pasiones en las Indias [...], en el que expuso su experiencia como cirujano en tierras de la Nueva España. Entre historias clínicas y teorías de los cirujanos medievales, discurre el contenido 317 Figura 18-1. Tratado breve medicina de Agustín Farfán. de quirúrgico del libro, aunque también menciona a Vesalio, y aborda, además, algunos temas no quirúrgicos que resultaron de interés para él durante su estancia en la Nueva España. Es probablemente el primer libro publicado por un profesional cuyo contenido versa sobre la medicina americana, incluyendo algunos aspectos sobre las relaciones interpersonales de los médicos establecidos en la Nueva España. El primer libro de medicina impreso en la Nueva España y en todo el continente americano fue escrito por el doctor Francisco Bravo; se imprimió en la Ciudad de México, en casa de Pedro Ocharte, con privilegio en 1570. Se le reconoce comúnmente como Opera medicinalia que es el comienzo de su extenso título, está compuesto por cuatro libros: el primero trata sobre el tabardillo, enfermedad que hoy se conoce como tifo exantemático; el segundo libro versa sobre la elección de la vena que debía de sangrarse en los casos de pleuresía; mientras que el tercer libro lo dedica Bravo a los días decretorios, y el cuarto y último, al estudio de la zarzaparrilla americana. Impresa también en México, en el año de 1578, por Antonio Ricarco [sic], apareció la Suma y recopilación de cirugía [...] del maestro Alonso López de Hinojosos, que fue reeditada por Pedro Balli, en 1595. Sin entrar en los detalles que diferencian ambas ediciones, se puede decir, de manera general, que esta obra representa uno de los vehículos por los que llega el saber escrito de la cirugía medieval a la Nueva España, indicando diversos procedimientos a los cirujanos, CAPíTULO 18 Medicina novohispana en el siglo XVI algebristas y flebotomianos. A pesar de la distancia que la separa de las obras renacentistas europeas, su valor práctico es incuestionable, así como el reflejo que ofrece de las prácticas quirúrgicas en la Nueva España. También se conocen dos obras del doctor fray Agustín Farfán, la primera publicada en México en casa de Antonio Ricardo en el año de 1579, que lleva por título Tractado breve de anothomia y chirugia y de algunas enfermedades y la segunda titulada Tractado brebe de medicina y de todas las enfermedades [...] [sic], impresa también en México en casa de Pedro Ocharte en 1592. El primer tratado es un compendio dirigido a los cirujanos romancistas, barberos, flebotomistas y, en general, a todo aquel que tuviera que afrontar las enfermedades en los territorios más apartados de la Nueva España. Las principales diferencias entre el primer tratado y el segundo consisten en que el contenido de este último se puede calificar de conocimiento médico, en oposición a la parte quirúrgica del primero, cuyas variaciones son menores (Figura 18-1). Cerramos este apartado con la obra del doctor Juan de Cárdenas titulada Primera parte de los problemas y secretos maravillosos de las Indias, impresa en México en casa de Pedro Ocharte, en 1591. Su contenido sigue una larga tradición iniciada en obras hipocráticas como Aires, aguas y lugares, o bien, los tratados sobre epidemias, tradición que le permite al autor dar cuenta de las peculiaridades de las tierras americanas, de su naturaleza, y del influjo de esta sobre sus habitantes, sean indígenas o españoles, recién llegados, o avecindados ya en la Nueva España (Figura 18-2). 318 SECCIÓN 5 • Medicina y humanismo en los siglos XV XVI LOS SABERES MÉDICOS Los españoles que arribaron a tierras americanas en el siglo XVI eran poseedores de una cultura mixtificada que, en mayor o menor medida, expresaba el contenido de la cultura renacentista de la época, pero también fuertes resabios de cultura medieval, y la impronta que la cultura árabe había dejado tras los siglos de ocupación de la península ibérica. Su medicina estaba basada en el desarrollo que, tanto en Europa como en el mundo árabe, habían tenido las ideas hipocrático-galénicas sobre la salud y la enfermedad. En términos muy esquemáticos, el sistema hipocrático-galénico consideraba que los componentes del cuerpo humano se formaban a partir de la mezcla de cuatro humores: laflegma, el haema o sangre, la bilis negra y la bilis amarilla, que se correspondían con los cuatro elementos de los filósofos presocráticos: el agua, el aire, la tierra y el fuego; como a estos, a cada humor del cuerpo le correspondían dos cualidades según si eran fríos o calientes, húmedos o secos; de tal manera que la flegma se consideraba fría y húmeda; el haema, caliente y húmedo; la bilis negra, fría y seca, y la bilis amarilla, caliente y seca. 319 CAPíTULO 18 Medicina novohispana en el siglo XVI • Figura 18-2. Castas. Castizo y española: español. Archivo fotográfico "Manuel Toussaint", Instituto de Investigaciones Estéticas, UNAM. De acuerdo con este esquema, la salud equivalía al equilibrio entre esos cuatro humores dentro de la economía del cuerpo humano en general, y, de acuerdo con Galeno, en la correcta distribución de estos en órganos particulares. Mientras que la enfermedad se produciría por exceso o por falta de alguno de estos humores en sitios específicos, se consideraba que esos desequilibrios eran producto de un metabolismo incorrecto de los alimentos, razón por la cual la dieta y el ejercicio tenían un lugar preponderante en esta forma de hacer medicina. Otros saberes llegaron al continente americano con los esclavos africanos traídos por los españoles, cuya cultura incluía la expresión de diversas prácticas médicas que no fueron estudiadas sino hasta el siglo XX, esto debido a la condición ágrafa de dichas culturas, por Io que su conocimiento ha requerido del desarrollo de los métodos y técnicas de la antropología aplicada a su estudio. La civilizaciones americanas que ocupaban lo que actualmente 320 SECCIÓN 5 • Medicina y humanismo en los siglos XV XVI es el territorio mexicano eran diversas; desde el punto de vista cultural, se puede hablar de dos grandes conjuntos: el de Aridoamérica y el de Mesoamérica, Respecto al primero, situado en la parte norte de la actual geografía mexicana, se ha considerado tradicionalmente que estaba compuesto por grupos nómadas de cazadores-recolectores; sin embargo, hay suficiente evidencia en los asentamientos arqueológicos para suponer que la realidad debió de ser más compleja; lamentablemente, la falta de fuentes documentales no nos ha permitido adentrarnos en tal complejidad, piénsese solo como ejemplo en Paquimé, ubicado dentro de los límites del actual estado de Chihuahua. El otro conjunto lo componen los pueblos mesoamericanos, que se extendían, aproximadamente, desde la meseta central hasta los actuales territorios de Honduras y Guatemala; su condición sedentaria permitió el florecimiento de grandes civilizaciones como la mexica y la maya, entre muchas otras. A diferencia de los pueblos aridoamericanos, las grandes civilizaciones mesoamericanas dejaron un significativo número de códices, muchos de ellos elaborados antes de la llegada de los españoles, por Io que, gracias al trabajo interpretativo de diversos expertos, es posible conocer con mayor precisión varios aspectos de su vida y de su organización social. Es también en estas civilizaciones que los procesos de intercambios, apropiaciones y resignificaciones son más fáciles de seguir. Se puede ejemplificar Io anterior con el escrito conocido como Códice de la Cruz-Badiano, que no es prehispánico, ya que, como muchos otros, fue elaborado en el periodo 321 SECCIÓN 5 Medicina y humanismo en los siglos XV-XVI • para hacerla más aceptable a la mirada de los peninsulares, a los que fue dirigido. De tal forma que las recetas se limitan, prácticamente, a reproducir el tratamiento con plantas medicinales, pues eran estas las que despertaban cierto interés comercial, y se cancela todo Io relativo a las creencias que explicaban, al menos desde la perspectiva de los indios, el buen funcionamiento de dichas plantas. En otros términos, los colonizadores suprimieron el sistema religioso y de creencias en el que se sustentaba el uso de plantas medicinales, y solo se apropiaron de los recursos terapéuticos, en este caso, las plantas en cuestión. El texto permite ver ejemplos de apropiación que van en sentido contrario, como en las recetas en las que Martín de la Cruz recomienda plantas de origen europeo que él integra, en forma teórica o práctica, a su propio ejercicio profesional. En cuanto a la resignificación de los diversos elementos, esta fue posible, en buena medida, porque las medicinas prehispánicas se sostenían, al igual que las europeas de la época, en observaciones propias de las comunidades agrícolas, las cuales, en el caso de las medicinas prehispánicas, quedaban revestidas de un conjunto de creencias de carácter mágico religioso. De manera semejante a como ocurría en la medicina europea, las medicinas prehispánicas también contaban con un concepto de Io frío y Io caliente, ejes en los que era posible clasificar diversos fenómenos naturales, incluidas las enfermedades y las plantas medicinales. Figura 18-3. Códice de la Cruz-Badiano. Esta concepción de lo frío y lo caliente funcionó como un vaso comunicante que permitió compartir las clasificaciones colonial, y a pesar de la costumbre de llamarlo códice, de la naturaleza hechas por ambas culturas, sin que eso estrictamente tampoco Io es. Se trata de un manuscrito eliminara por completo ciertas contradicciones o elaborado en el Colegio de la Santa Cruz de Tlatelolco, el imposibilidades de traducir la cualidad dada a un elemento en cual, todo parece indicar, fue dictado por Martín de la Cruz, cierta cultura, en la misma cualidad en la otra; ejemplos al un médico indígena tlatelolca que servía en dicho colegio, a Juan Badiano, quien trascribió al latín los conocimientos respecto, en los que una planta es considerada fría por unos y médicos del primero, pues era un indio noble que estudió en caliente por los otros, se encuentran no solo en la obra de Martín de la Cruz, sino también en la de médicos españoles aquel colegio (Figura 18-3). El título original del texto es Libellus de medicinalibus como Francisco Hernández. Como se ha dicho, fueron los elementos religiosos los que indorum herbis, lo que puede traducirse libremente como quedaron fuera del sistema, pero sí habría que resaltar el "Librito de las plantas medicinales de los indios"; trata de un hecho de que, en su mayoría, se trató de los elementos recetario en el que las enfermedades están distribuidas en el religiosos indígenas, pues solo en casos como el Libellus, en capitulado a la usanza de los textos medievales, es decir, de el que la premura permitió que se evadiera la censura la cabeza a los pies. Debajo del nombre de cada enfermedad habitual, el investigador pudo captar e intentar reconstruir los se puede leer la receta que recomendaba Martín de la Cruz vestigios de tales sistemas de creencias. para tratarla, y además, se observa la ilustración, realizada Y si bien en la descripción de los saberes médicos por los tlacuilos del Colegio de la Santa Cruz, de las plantas empleadas en el tratamiento de las diversas enfermedades europeos no se ha hecho mención de la cuestión religiosa, es claro que también estaba presente. descritas. Es, sin lugar a dudas, el texto más importante para la comprensión de la medicina mexica; sin embargo, también es un ejemplo de los intercambios que se produjeron entre ENFERMEDADES Y EPIDEMIAS conquistadores y conquistados, pues además del idioma y de que fue escrito en una institución creada por la Colonia para Como ocurre en otras épocas y lugares, el estudio histórico educar a los hijos de los indios nobles, el texto, como ocurre de las enfermedades plantea ciertos problemas desde el punto con otros de carácter colonial, filtra la realidad prehispánica de vista de su abordaje teórico metodológico, los cuales, no son ajenos al contexto del México colonial. 322 SECCIÓN 5 • Medicina y humanismo en los siglos XV-XVI Al aproximarnos a comprender las enfermedades que Como ya se ha mencionado, el Libellus incluye en sus caracterizaron cierto periodo, podemos proceder de dos capítulos nueve y diez algunas enfermedades que no se formas distintas; por un lado, es posible hacer un estudio encuentran en los textos de origen europeo, por lo que con propiamente histórico de las diversas fuentes que nos mucha seguridad se trata de enfermedades que eran informan sobre los padecimientos de la época y la sociedad reconocidas por los médicos mexicas; un ejemplo de estas lo en cuestión, lo que en términos generales nos dibuja un encontramos en el folio 52r que a continuación se reproduce: cuadro en el que se reflejan los nombres de las enfermedades Cómo se ha de curar el maltratado por un torbellino o que eran reconocidas entonces, la manera de comprenderlas, viento malo Quien haya sido levantado por un torbellino, beba el y clasificarlas, las causas que se les atribuía, su saludable jugo de hierba quauhyayahual, acxoyatl, de hojas caracterización clínica, la forma en que eran tratadas, de pino y de laurel trituradas en agua. El jugo será hervido. etcétera. A este cuadro de las enfermedades de una época, el Beba el cocido, pues la bebida hace salir el mal aire que ha historiador de la medicina Mirko Grmek lo denominó penetrado en el interior. Después, beba el jugo de hojas de patocenosis. hierva de tlatlancuaye, la piedrecilla de rojo cristal, de blanca Evidentemente que esta manera de estudiar las perla, de tierra blanquecina trituradas en agua que hiervas con enfermedades, habitualmente, resultará muy alejada del incienso. Úntale con el líquido preparado cuidadosamente de modo en que las entendemos hoy en día, por lo que diversas hojas de árbol quauhyyauhtli, de bellotas de ciprés y de cedro, disciplinas, desde las ciencias biológicas, han contribuido y también de hojas de yerba xiuhecapahtli, trituradas en agua con sus métodos y técnicas para estudiar los restos humanos con incienso [sic]. de ciertos periodos, para establecer desde el punto de vista de la paleopatología un diagnóstico de las enfermedades de la En lo que respecta a los textos de médicos españoles época en cuestión. Las principales limitantes de estos avecindados en la Nueva España, se presentan dos ejemplos, estudios se encuentran, por un lado, en sus aspectos el primero extraído del libro Secretos de cirugía de Pedro metodológicos, pues no ha sido posible encontrar muestras Arias de Benavides: de restos humanos preservadas que correspondan a los distintos periodos históricos, y donde ha sido posible Cap. 46. De la mirrachia que es enfermedad hecha en el encontrarlas, no siempre se han podido estudiar todos los mirraque tejidos debido a las diferencias que presentan en cuanto a su Esta enfermedad muchos autores han escrito largo de ella, y conservación, de Io anterior se deriva el problema de la de su cura de diversas maneras, la suerte como se curan en las representatividad de la muestra en cuestión al momento de Indias, yo nunca he visto escrita, y a esta causa la pongo aquí, lo mejor y más provechoso que Dios me diere a entender. proceder a generalizar los resultados. La enfermedad es cosa harto conocida por ser dolorosa, a Aunado a lo anterior, se suma un problema interpretativo, causa del mirraque ser tela nerviosa y que tiene comunicación pues si bien podemos hacer el diagnóstico de una con el cerebro, como todas las pasiones nerviosas, y como enfermedad, supongamos en el tejido óseo de restos humanos aquella tela está encarcelada y el humor que ahí se encarcela preservados, ya sea por medios naturales o artificiales, dicho es rebelde y grueso, y las purgas no llegan allí, ni menos él diagnóstico, por preciso que nos parezca en la actualidad, por su grosedad, no va bien a obedecer al estómago este podría no reflejar en absoluto las ideas que tuvieron los humor, y si algo va, es lo sutil, y quédase lo pesado y grueso; médicos que vieron a ese paciente en el momento en que y si exteriormente le aplican en el vientre medicinas, no estaba vivo; es decir, que nos dice mucho sobre lo que penetran, y si algunas penetran, es poca cosa que mitiga nosotros pensamos, pero aporta muy poco a la comprensión alguna manera de dolor y no más, de suerte que el humor se de lo que otra cultura pensó sobre la misma enfermedad. está allí encarcelado siempre dando dolor, y siempre muy rebelde. Estos dos enfoques no son exclusivos de la observación de las enfermedades, se presentan en muchos otros casos. En Señales de esta enfermedad las ciencias sociales es muy común que al estudiar aspectos de determinadas culturas se tenga que definir si se hará desde Las señales de esta enfermedad no se juzgan muy bien la perspectiva de la cultura en cuestión, o bien, desde la del interior, ni exteriormente, porque el mirraque no tiene investigador; para distinguir estos dos enfoques se acuñaron vías para pasar el humor a los poros uréteres, para que los conceptos de emic y etic, que corresponden a las los poros uréteres los cuelen a la vejiga y se puedan posibilidades antes mencionadas. conocer y juzgar por la orina. Bien es verdad que en alguna manera muestran alguna señal de humor Como puede verse, el fenómeno del estudio de las melancólico, por cebarse el dicho mirraque, como se enfermedades en un periodo histórico es complejo, y ante la ceba de aquel humor y esto es por vías indirectas, de imposibilidad de desarrollarlo aquí extensivamente, las partes que le movían el dicho humor, exteriormente presentaremos algunos ejemplos extraídos de las fuentes no se muestran señales, y el enfermo es el que puede históricas, y comentaremos los resultados de algunos estudios dar más verdadera relación, como a quién le duele. En de la antropología física. el vientre no se ve ninguna inflamación ni humor, ni 323 CAPÍTULO 18 • Medicina novohispana en el siglo XVI culantrillo, y rosado. Cuando se vaya a dormir beba un jarro mudamiento de color en el cuero de la barriga, porque de agua tibia en que se haya echado un pedazo de azúcar; es no se forma apostema que se pueda juzgar pectoral y muy buena para esto. exteriormente, que si apostema se forma rompe Sirva la lectura de estos ejemplos para entrar en contacto interiormente. con los materiales históricos de primera mano, y con ellos, Cap. 47. Las causas de esta enfermedad de mirrachia iniciar la reflexión y la discusión siempre edificante. Causas de esta enfermedad, es conocida causa venir y Por otro lado, para el caso del México colonial, los restos proceder de humores flemáticos y melancólicos, y los humanos que han perdurado y han sido objeto de análisis hombres que son de esta complexión están más son, principalmente, los óseos. Los antropólogos físicos han aparejados a engendrar esta enfermedad por su estudiado diversas colecciones, por ejemplo, la de los osarios quietud y los que son restriñidos de cámara ni más ni encontrados en el templo de La Soledad, en la Catedral menos a causa de cómo los intestinos no hacen Metropolitana y en el Hospital Real de Naturales; estos tres evacuación, y el mirraque es tan vecino y tiene tanta conjuntos les permitieron identificar lesiones compatibles comunicación con los dichos intestinos, las con sífilis, la que de acuerdo con estos estudios debió de superfluidades que tardan en expelerse por las partes haber sido bastante frecuente entre la población colonial, inferiores, todos aquellos malos vapores y sequedades distribuyéndose más o menos por igual entre los diversos los recibe en sí el dicho mirraque, por la mala vecindad estamentos que la conformaban (Figura 18-4). que tiene con los dichos intestinos. Estos estudios también han identificado un número importante de huesos con derrames subperiósticos Cap. 48. El pronóstico de esta enfermedad múltiples, Io que se relaciona frecuentemente con el Pronóstico de esta enfermedad es que cuando se confirma y escorbuto, avitaminosis que era muy frecuente por las largas hace asiento en el dicho mirraque, si no hay otra cura más de las que yo hasta aquí he visto, cúranse muy mal, bien que travesías en barco que había que recorrer para llegar a hay muchas formas y maneras curativas. La que en las Indias tierras americanas. se usa y practica y yo he practicado así allí como acá es la Otro grupo de enfermedades presentan un interés siguiente, con la cual se cura bien, y cierto esta cura hasta histórico particular debido a que, desde su momento de hoy no la he visto escrita. presentación, se les reconoció, con los criterios de la época, un carácter Y el segundo de la Suma y recopilación de cirugía con un arte para sangrar muy útil y provechosa de Alonso López de Hinojosos: Capítulo XV. Del asma El asma es una enfermedad de la cual el paciente se está siempre ahogando y no se puede satisfacer de aire principalmente, a la hora del paroxismo, con un sonido en el pecho como que se está ahogando de alguna cosa que parece que le hierve siempre dentro del pecho. Dice Luis Lobera que el asma difiere de la esquinancia en que puede tragar la comida sin dificultad, lo cual no puede con la esquinancia y al que tiene esquinancia no le hierve el pecho. Las causas son la reuma que baja de la cabeza al pulmón con la cual se hincha, y con su hinchazón tapa las vías del aire. Como sale y entra topa o se encuentra con el humor que ha caído sobre los livianos; y también ser el pasaje estrecho por estar el pulmón hinchado lo cual es causa de tos y del hervor que habemos dicho. Y en siendo el humor caliente siente el enfermo grande ardor en la cabeza y los ojos se le paran encendidos de sangre. Y cuando es el humor frío escupe mucho, y blanco, y lo que escupe sale frío. La cura.- Toma incienso y mirra y con aguardiente se le eche una bilma en la mollera. Y para la misma intención es remedio muy provechoso este que se sigue: Toma la sangre de cualquier ave y polvos de incienso y mirra; envuelto en la sangre se ponga cantidad de ello en toda la cabeza. Para ablandar el pecho es bueno el jarabe de 324 SECCIÓN 5 • Medicina y humanismo en los siglos XV-XVI Figura 18-4. Hospital Real de Naturales. Archivo Fotográfico concepto de caridad, comienzan "Manuel Toussaint", Instituto de Investigaciones Estéticas, UNAM. hospitales. epidémico. La gran mortalidad que causaron estas enfermedades está asociada tanto a fenómenos biológicos directos, como sociales, o bien, a una combinación de ambos. En el primer caso se agruparían enfermedades como la viruela, el sarampión y la varicela; todo parece indicar que las poblaciones americanas no habían entrado en contacto con los virus respectivos, por lo que en principio la respuesta inmunológica fue deficiente, explicándose, así, la gran mortandad, y también el paulatino descenso de esta en las poblaciones infantiles conforme se presentaron nuevos brotes a Io largo del periodo colonial. Los cambios sociales introducidos por la Corona explican la exacerbación de ciertas patologías que tienen, precisamente, un origen en la estructura sociocultural, ejemplo de estas lo fueron las hambrunas y el alcoholismo. Otras enfermedades infecciosas, que ya estaban presentes en el continente americano, incrementaron su incidencia también a consecuencia de los cambios sociales; un ejemplo Io encontramos en los cambios por la explotación de las zonas selváticas con sus consecuentes modificaciones sobre dicho ecosistema, los cuales provocaron una mayor exposición de las poblaciones implicadas a los vectores y a los agentes infecciosos propios de esas zonas. Es claro que estos procesos diezmaron, con mucha mayor fuerza, a las poblaciones amerindias que a los colonizadores; sin embargo, en otras enfermedades como la sífilis, los principales afectados fueron los europeos. Las principales epidemias que ocurrieron a lo largo del siglo XVI en la Nueva España y que han podido ser documentadas son: la de viruela, o también llamada en náhuatl hueyzáhuatl, que atacó a la población en 1521 y de la cual se calcula una mortalidad general de 80%; el sarampión, tepitonzáhuatl, que se presentó en 1531 y, luego, en 1564, alcanzando también una mortalidad de 80%; las epidemias de parotiditis, pocahualloc, de 1550 y 1596; las de tosferina, tlatlacistli, de 1564 y 1590; la de varicela de 1538; el cocoliztli (se trata probablemente de una virosis, pero aún no hay acuerdo sobre su especificidad, por lo que no se da una traducción al castellano) en 1545 y 1576, y las de tifo, matlalzáhuatl, de 1526, 1533, 1536, 1564 y 1588. INSTITUCIONES Una vez conquistados los nuevos territorios, los colonizadores fueron gestionando frente a la Corona española y a las autoridades religiosas, la creación de instituciones propias de su sociedad. La introducción de hospitales, de la universidad y del protomedicato se relacionó de manera más directa con los cambios en el ejercicio de la práctica médica. Movidos por su fe religiosa, los conquistadores emulan tanto a la tradición cristiana como a la musulmana, y una vez conquistado el sitio de Tenochtitlán, y guiados por el la construcción de Hernán Cortés financia la construcción del primer Hospital de San Lázaro, destinado a la atención de los leprosos entre 1521 y 1524; su existencia fue muy corta, pues para 1528 ya había desaparecido. Por las mismas fechas también encarga la construcción del que conocemos como Hospital de Jesús, el cual funciona hasta nuestros días, ostentando el orgullo de ser el hospital más antiguo del continente americano (Figura 18-5). Luego, las diversas órdenes religiosas se encargaron de construir hospitales tanto en la capital como en las provincias; muchos de ellos se encontrarán, a un costado, formando un cuerpo con las iglesias que se edifican en cada sitio, con Io que se va tejiendo una red de hospitales que acogen tanto a los viajeros, como a los enfermos, por los diversos puntos de la geografía por los que se expande el dominio eclesiástico. Encabezados por Bernardino Álvarez, los hermanos de la caridad construyen en la Ciudad de México el Hospital de San Hipólito, destinado a la atención de enfermos mentales. Antes de ordenarse y decir sus votos, Bernardino Álvarez había sido uno de tantos aventureros que había recorrido el continente, esta experiencia pudo influir en la decisión de los hermanos de la caridad, de continuar la construcción de hospitales, primero en la ruta que unía Veracruz con la capital para, luego, extender el proyecto a la ruta de Acapulco, uniendo así los puertos de entrada y salida de la Nueva España hacia España y Filipinas (Figura 18-6). El doctor Pedro López, "el joven': esto para distinguirlo de su homónimo que lo antecedió, se encargó de las gestiones para levantar otro lazareto, el cual llevó por nombre Hospital Real de San Lázaro. Y más tarde, en 1582, fundó el Hospital Real de la Epifanía o de Nuestra Señora de los Desamparados, con la idea de atender a mestizos, mulatos y negros que deambulaban por las calles de la ciudad. Este hospital pasó, después, a la orden de San Juan de Dios y en el siglo XIX será destinado por Maximiliano a la atención de las sexoservidoras, para transformarse, 325 CAPÍTULO 18 • Medicina novohispana en el siglo XVI Figura 18-5. Hospital de Jesús. 326 SECCIÓN 5 Medicina y humanismo en los siglos XV-XVI • Los alumnos de dichas cátedras estudiaban los principios del sistema hipocrático-galénico, también se incluía el estudio de algunos elementos de la medicina árabe, en particular de Figura 18-6. Hospital de San Hipólito. más adelante, en el Hospital Morelos. En la actualidad, el edificio alberga el Museo Franz Mayer (Figura 18-7). Vasco de Quiroga, influido por la lectura del libro utopía de Tomás Moro, desarrolló su proyecto de los hospitalespueblo, levantando uno en Santa Fe, en la actual Ciudad de México, y otro en Pátzcuaro, Michoacán. Tanto la atención médica como la forma de organización social, inspiradas por la citada lectura, estuvieron dirigidas a los indígenas. La Corona también fundó un hospital para la atención de los indios, el cual llevó por nombre Hospital Real de Sanct Joseph. Bajo la idea predominante de que la medicina indígena resultaba más eficiente para este grupo social, se incorporan y se estudian las plantas autóctonas, así como el uso de temazcales, y se le pide como requisito al médico y al capellán que conozcan, al menos, las lenguas náhuatl y otomí. Por otro lado, el 21 de septiembre de 1551, el entonces príncipe Felipe expidió una cédula por la que se fundaba la Real y Pontificia Universidad en México, a partir de la cual se iniciaron los trabajos para su creación, y el 25 de enero de 1553 se llevó a cabo la ceremonia de apertura. Sin embargo, los estudios médicos no se incorporaron hasta mucho después, lo que ha permitido pensar que, en las primeras décadas de existencia de la Colonia, el servicio prestado por los médicos indígenas fue considerado suficiente para mantener la salud de la población. Siendo rector el doctor Pedro Arteaga Mendiola, se hicieron las gestiones para que se creara en la Nueva España una cátedra de Medicina, la cual fue solicitada al rey el 12 de diciembre de 1576, tras Io cual se abrió el concurso de oposición respectivo, al que se presentó como candidato único el doctor Juan de la Fuente. Tras haber ganado el concurso, comenzó a leer la cátedra de Prima de Medicina el 7 de enero de 1579; posteriormente se creó otra cátedra, que se impartió por la tarde, por lo que fue llamada de Vísperas de Medicina. Figura 18-7. Pedro López, nombrado protomédico de la Nueva España en 1527. terapéutica, siendo este el modelo que perduró durante toda la Colonia. Finalmente, sobre el protomedicato solo se mencionará que fue una institución creada en España hacia el siglo XV, y que durante la Colonia existió un Protomedicato de Indias que, como su contraparte peninsular, se dedicaba a regular todo aquello concerniente al ejercicio profesional de los médicos, boticarios, cirujanos, flebotomistas y algebristas. EXPEDICIONES Aunado al dominio religioso de las poblaciones indígenas y a la expoliación de sus tierras, se hizo presente el carácter más científico de la empresa colonial, el que se dirigió primordialmente al conocimiento y utilización de la 327 CAPíTULO 18 Medicina novohispana en el siglo XVI naturaleza americana que, en muchos sentidos, resultaba diferente a la conocida hasta entonces en Europa, y en otros, abría la posibilidad de subsanar la carencia de productos provenientes del Oriente lejano. • En el siglo XVI, la Corona encargó al protomédico Francisco Hernández que realizara la nómina de la naturaleza americana, incluidos animales, plantas y minerales; la expedición duró alrededor de ocho años, en los cuales Hernández, acompañado de informantes y tlacuilos indígenas, hizo una descripción detallada de los elementos que fue encontrando a su paso por las distintas regiones que visitó. De particular interés para la historia de la medicina resultan aquellos a los que les señala alguna utilidad terapéutica, clasificándolos bajo el orden europeo vigente, pero consignando las contradicciones que encontraba en relación con el sistema de clasificación indígena; así, por ejemplo, si bajo sus nociones clasificatorias una planta como el tlatlancuaye debía ser "fría'; la consignaba como tal, pero si los indígenas le aseguraban que ellos la tenían por "caliente'; sin cambiar su propia clasificación, consignaba también la indígena, lo que le da un valor etnográfico a su obra. CONCLUSIÓN Se han descrito, hasta aquí, los elementos principales que configuran la idea que tenemos de la medicina colonial mexicana del siglo XVI. En la medida de lo posible, se han presentado diversos ejemplos que sustentan tal idea, pero también se ha llamado al juicio crítico del lector para que esté al tanto de las aportaciones que realizan los historiadores de la medicina y para que cuide de no hacer de estos ejemplos tabula rasa, mediante la cual se transforme el ejemplo en generalización, pues como se mencionó en la introducción, la complejidad de la época colonial y las transformaciones espaciales que sufrió el México virreinal, ocasionaron un desarrollo desigual de las medicinas indígena y española, y de sus diversos actores, desigualdad que aún suscita controversias en el seno de la sociedad. 6 MEDfPNA EUhOPEA Y AMhQJCANA EN LOS SIGLOS VIII SISTEMAS MÉDICOS EN EL SIGLO XVII Alba Dolores Morales Cosme INTRODUCCIÓN El 6 de noviembre de 1661 nació el último monarca español perteneciente a la dinastía de los Austrias. Carlos II fue un rey enfermizo y de complexión débil probablemente como consecuencia de heredar una genética afectada por la continua endogamia practicada por sus antepasados. Tenía dificultades para digerir alimentos sólidos, por ello, no pudo ser destetado antes de los cuatro años, condición que contribuyó a su adicción al chocolate. En su amplio historial de enfermedades figuraban diarreas, vómitos, fiebres y desmayos. También padeció sarampión, varicela y viruela. Como adulto siempre se vio acompañado de persistentes hematurias y enfermedades tales como la litiasis renal y el paludismo. La casa real española estaba preocupada por quién sucedería en el poder a Carlos II, ya que este era estéril. Ello movilizó a los médicos de la corte a que intentaran contrarrestar su debilidad por medio de todo tipo de recursos. Carlos II fue tratado con la terapéutica propia del galenismo: sangrías, dietas y purgas; administración de compuestos medicinales de quina, febrífugo novedoso e ideal para tratar las constantes fiebres que producía la enfermedad del paludismo. Sus padecimientos eran tales que su condición fue atribuida a un hechizo. En efecto, su confesor acudió ante un capellán exorcista quien determinó que "el hechizo se lo habían dado en una taza de chocolate el 3 de abril de 1675 en la que habían disuelto sesos de un ajusticiado para quitarle el gobierno, entrañas para quitarle la salud y riñones para corromperle el semen e impedir la generación'! Del diagnóstico y su posterior tratamiento con rituales exorcistas derivó el mote con el que pasó a la historia: el Hechizado. 200 SECCIÓN 6 Medicina europea y americana en los siglos XVII-XVIII En los últimos años de su vida, el monarca respaldó el proyecto de instalar un Real Laboratorio donde se elaborarían medicamentos químicos que prometían mejorar su salud. Los padecimientos de Carlos II son En el arte, el siglo XVII es del Barroco, conocidos en la historia de la medicina y término que se refiere a un estilo han recibido varios diagnósticos a lo largo recargado y pomposo en el cual cada del tiempo. Aquí se mencionan para elemento decorativo expresa la idea de ilustrar la diversidad de sistemas médicos movimiento. En este sentido, los artistas se y de recursos terapéuticos a los que el alejaron de la rigidez propia del clasicismo enfermo acudió; sus médicos y cortesanos que, a su vez, fue heredada del arte apelaron tanto a la medicina tradicional grecorromano. La columna salomónica es hipocrática-galénica, como a la química representativa de la arquitectura barroca médica, pero no descartaron creencias o porque el fuste está desarrollado y explicaciones supersticiosas. adornado como una suerte de espiral, esta forma es uno de los elementos más usados para dar el efecto de movimiento, y cuya intención desafiaba la idea de un apoyo firme sustituyéndolo por una imagen dinámica e inestable. En cuanto a las disciplinas en el ámbito de la salud, la fisiología es parte fundamental del siglo XVII. Es decir, en este siglo comienza a importar la función del cuerpo humano y no solo su estructura. En este siglo también cobra relevancia el movimiento de la sangre, se desarrolla la Así era el escenario de las disciplinas idea de que el viaje que hace la sangre al de la salud en el siglo XVII: diversidad de circular por el cuerpo es más largo, esta sistemas médicos, recursos terapéuticos perspectiva propicia el abandono novedosos, múltiples observaciones progresivo de la anatomía galénica. anatómicas y fisiológicas, las cuales Asimismo, es la etapa donde la cambiarían progresivamente la visión del microscopía contribuye a modificar la cuerpo humano y su funcionamiento. concepción de la anatomía clásica. En este capítulo se abordarán las Como se ve, una aproximación al siglo características de los primeros trabajos XVII nos otorga hechos significativos relacionados con la fisiología, los sistemas tanto para la historia de la ciencia como de iatroquímico y iatromecánico, los inicios la medicina. Cabe destacar que es el siglo de la medicina clínica, y se detallarán los de la Revolución científica y que tuvo descubrimientos de William Harvey en contribuciones de personajes tales como torno de la circulación sanguínea. Con Galileo Galilei (1564-1642), Francis ello, se pretende dar cuenta de la Bacon (1561-1626), René Descartes diversidad teórica y práctica relacionada (1596-1650), Isaac Newton (1642-1727) y, con la salud, la enfermedad y la atención en el brindada al paciente. LA REVOLUCIÓN CIENTÍFICA Y EL BARROCO • Figura 19-1. René Descartes, filósofo, matemático y naturalista francés que impulsó la iatrofísica. Colección Wellcome. ámbito médico, la relevante figura de William Harvey (15781657). Por otra parte, es la época de las primeras sociedades científicas como la Royal Society de Londres (1660) y la Académie des Sciences de París (1666). Como parte de esa dinámica, las casas reales albergaron en la corte a personajes dedicados a diversas actividades como las matemáticas, la astronomía, la botánica o la química. Si consideramos que las universidades tenían una rígida estructura del saber, las academias y las cortes reales protectoras de personajes dedicados a las actividades que hoy llamamos ciencia, fueron importantes para la concepción y cultivo de nuevos saberes y prácticas, así como para su propagación. Con el tiempo, estas academias crearon nuevas cátedras, jardines botánicos y colegios donde las novedades fueron sistematizadas (Figura 19-1). Los trabajos de este periodo fueron el preámbulo de lo que conocemos como medicina científica, es decir, aquella que se alejó de los principios de autoridad y que no siguió al pie de la letra a los autores clásicos. Para estos científicos la nueva comprensión de la naturaleza consistía en confiar en sus propias observaciones, realizar experimentos para comprobar sus teorías, y enunciarlos en términos preferentemente cuantitativos. Por tanto, son referentes para entender el método científico en el que se basa la ciencia moderna. Sin embargo, resultaría incompleta la imagen de la práctica médica y científica de aquella época si se dejan de lado las corrientes derivadas del pensamiento hermético. La iatroquímica y sus practicantes (médicos químicos, alquimistas, boticarios, destiladores, etcétera) generaron un cúmulo de trabajos que cuestionaron la teoría hipocráticagalénica, discutieron las características del conocimiento, y colocaron en el centro de su práctica procedimientos experimentales rigurosos; con la única diferencia de que su lenguaje aludía a la magia de la naturaleza y al estudio de la obra divina. En realidad, la medicina científica y la iatroquímica no estaban tan separadas entre sí como nos parece ahora, ni los personajes estaban enteramente confrontados; esta es una de las más ricas lecciones que deja el estudio del siglo XVII, la diversidad de lo que consideramos conocimiento y las diferentes maneras de conseguirlo. FISIOLOGíA Y EXPERIMENTACIÓN Jean Fernel (1497-1558) introdujo el término fisiología en su obra Medicina (1553), la cual dividió en tres partes: fisiología, terapéutica y patología. Fernel 202 SECCIÓN 6 Medicina europea y americana en los siglos XVII-XVIII dio una definición simple y breve: "estudio de la función de las partes del cuerpo'; para lo cual consideraba útil la aplicación de las leyes de la naturaleza. En el mundo antiguo el término se refería al estudio del orden natural y de la mejor forma de vivir conforme a él. Entonces, no hubo un acercamiento experimental, sino que el estudio era propio de la observación filosófica. Por ejemplo, para Hipócrates eran importantes las condiciones geográficas, ambientales y climáticas, no por sí mismas, sino por la relación que tenían con el paciente, el cual poseía su propia naturaleza. Entre las nociones que figuraron tuvo lugar aquella que explicaba que las cosas contenían forma, materia y movimiento. Esto propició que el estudio de la estructura anatómica se complementara con el estudio de la función del cuerpo. En el desarrollo de la fisiología se pueden destacar tres aspectos. a. Afán experimental Desde el Renacimiento surgió, y creció en los siglos posteriores, un entusiasmo por la observación y la experimentación. La investigación se realizaba confiando en los propios sentidos y experiencias. Conforme a este pensamiento, la expresión de los resultados en términos cuantitativos era el camino más certero para adquirir el conocimiento. Los médicos y los anatomistas, incluso los artistas, llevaron a cabo diversos experimentos con los que buscaban explicar las funciones corporales. Leonardo da Vinci (1452-1519), por ejemplo, inyectaba cera en los conductos y las cavidades del cerebro para estudiar su estructura. Andrés Vesalio (1514-1564) 203 CAPíTULO 19 Sistemas médicos en el siglo XVII • El invento más famoso del médico italiano fue una "balanza metabólica", en la que se pesó a Io largo de 30 años. La balanza practicaba cesáreas en animales para observar la primera respiración de los fetos. El iatroquímico Thomas Willis (1621-1675) probaba la orina para reconocer el sabor dulce característico de la diabetes. Entusiasmado por los trabajos sobre la circulación sanguínea, el cirujano inglés, Richard Lower (1631-1691), transfundió sangre de un cordero a un joven paciente en 1667. Robert Boyle (1627-1691) colocó distintos animales en su esfera de aire para comprobar que en el vacío los animales languidecían. En efecto, la iatroquímica aportó al estudio fisiológico de la digestión al abordarla como un proceso de fermentación en el que intervenían diversas secreciones. Esta perspectiva es diferente a la defendida por los iatrofísicos o mecanicistas, los cuales consideraban que se trataba de una función mecánica de las vísceras. En el campo de la experimentación, Andrea Cesalpino (1519-1603) aplicaba torniquetes para observar el flujo sanguíneo. Esto lo retomó después William Harvey, para quien la tarea de estudiar el corazón con sus propios experimentos no fue fácil, según lo refirió él mismo: Cuando recurrí a la vivisección para estudiar los movimientos y el propósito del corazón —cosa que traté de averiguar por simple inspección, no recurriendo a Io que otros habían escrito— hallé la tarea tan llena de fatigas y dificultades que estuve casi tentado de pensar como Fracastorius: que los movimientos del corazón solo Dios podía entenderlos (Figura 19-2). b. Utilización de instrumentos Las dificultades con las que se encontraron los médicos propició que usaran instrumentos que adaptaban o modificaban para sus investigaciones, o bien, que los ideaban con la intención de acercarse a la solución de los problemas que deseaban resolver. El fórceps obstétrico fue uno de esos primeros instrumentos. Su uso generó una pequeña fortuna a la familia Chamberlen. Entre los célebres partidarios de las observaciones cuantitativas se encuentra Santorio (15611636), médico italiano y profesor de la cátedra de medicina teórica en Padua. Fue amigo de Galileo Galilei con quien tuvo en común haber hecho experimentos sobre el movimiento pendular, cuyas leyes fueron enunciadas por el astrónomo, mientras que a Santorio le inspiró la idea de diseñar un pulsilogium o reloj que le sirvió para medir el pulso. El instrumento tardó en ser de uso generalizado, la práctica médica continuó basándose en consideraciones cualitativas sobre el pulso; este podía describirse como débil, fuerte, trémulo, errático o amoroso. Este último era propio de las doncellas enamoradas, fue un tema muy común entre los pintores de los siglos XVII y XVIII, en cuyas obras se puede ver al médico valorando el pulso sin ayuda de instrumentos. Figura 19-2. Experimento sobre la circulación de la sangre. William Harvey, 1628. le permitía observar los cambios de su peso corporal después de hacer distintas actividades como comer, beber y evacuar. Las mediciones y las observaciones fueron descritas en su Ars de statica in medicina, libro de gran éxito. Sin duda, el instrumento más relevante en el siglo XVII fue el microscopio. Los diferentes tallados de lentes podían agrandar los objetos pequeños o acercar los objetos lejanos, con ello puso al descubierto las múltiples dimensiones de la creación. Desde su invención, el microscopio fue un instrumento popular utilizado por diversos personajes para distintas observaciones. Athanasius Kircher (1602-1680) vio bacterias en los enfermos de peste, el holandés Anton van Leeuwenhoek (1632-1723) describió protozoos y bacterias, y el inglés Robert Hooke (1635-1703) analizó la estructura porosa de un corcho, descubrió así unas pequeñas celdas a las que llamó células. El microscopio le permitió a Marcelo Malpighi describir los capilares pulmonares para cerrar el ciclo de la circulación sanguínea. Entre los artistas, el pintor y grabador español Crisóstomo Martínez (1638-1694) también utilizó el aparato. Con el 204 SECCIÓN 6 Medicina europea y americana en los siglos XVII-XVIII apoyo del Hechizado, Carlos II, Martínez emprendió, en 1680, la elaboración de un Atlas anatómico, en el cual Para la iatroquímica, uno de los sistemas médicos incluyó • prevalecientes en el siglo XVII, el corazón tenía un significado especial. Recurriendo a la correlación macrocosmos-microcosmos, al corazón se le comparaba con la descripción microscópica del tejido óseo. El pintor detalló el sol porque de él emanaba el fuego creador cuyo calor —citado por la doctora Terrada— su experiencia al trabajar animaba la obra divina. con el aparato: La iatroquímica (del griego iatrós, médico) era una filosofía que describía al organismo como un conjunto Esto requiere mucha maña [...] porque aunque es verdad que químico hecho de azufre, sal y mercurio. La enfermedad el microscopio descubre agradablemente las cosas, con todo eso, si se consulta sin más ni más, tal vez desfigura las cosas, surgía por una combinación inadecuada de tales elementos. esto es, como todo lo aumenta, aumenta también la luz de En caso de que se diera este desajuste se precisaban que los objetos están tocados, y brillan sumamente, y más si medicamentos de tipo químico y no solamente de origen los objetos están húmedos, mojados u oleaginosos, y vegetal. Se creía que las enfermedades eran específicas en su añadiendo a esta luz la que los vidrios reflejan, resulta que acción y requerían de una cura química concreta. una simple membrana parece una tela de plata con En el siglo XVII, los postulados de Paracelso (1493maravillosa labor que alegra y deja absorta la imaginación y 1541) sobre la preparación de medicamentos de origen solo un plieguecito en ella, parece un nervio que se va mineral ya habían hecho escuela. Técnicas como la ramificando; unas desigualdades, asperezas o eminencias destilación eran ampliamente practicadas. Los medicamentos tocadas vivamente de luz, parecen verdaderamente unas contra la sífilis que usaban como base el mercurio, eran vejiguillas llenas de algún humor, y a este modo se ofrecen aceptados por los médicos galenistas. muchos engaños, y así es menester mucho examen, mucha cautela y prudencia. Esta corriente tuvo gran influencia en Europa y, progresivamente, ganó espacios oficialmente reconocidos para su práctica. La corona española, por ejemplo, estableció c. Disección y vivisección de animales tres laboratorios de destilación en la segunda mitad del siglo XVI, mediante los cuales se introdujeron en la metrópoli las No obstante los estudios del cuerpo humano, debe destacarse llamadas quinta esencias o medicamentos destilados de el examen anatómico y funcional hecho en animales. Tanto vegetales y minerales. En Francia, hubo instituciones que la disección como la vivisección de perros, gatos, cerdos, abrieron espacios para los primeros cursos de química. ranas, peces, palomas, serpientes y demás especies, fueron de Libros como el Tyrocinium Chymicum de Jean Beguin utilidad para corroborar las observaciones anatómicas (1610) y el Cours de Chymie (1675) de Nicolás Lémery humanas y también dieron lugar a estudios comparativos. fueron editados continuamente. En algunos casos, como el de William Harvey, los La renovación terapéutica ocurrida en el siglo XVII experimentos dejaron las descripciones sobre la manera en la estuvo vinculada a los medicamentos de origen mineral que se abrían los huesos, se cortaban los músculos, se propuestos por la iatroquímica, particularmente los derivados desangraban las venas; en estos experimentos, en su mayoría, del oro, el plomo, el mercurio y el antimonio. El galenismo no se usaban analgésicos. De hecho, algunas voces no contemplaba el uso de preparados de tipo mineral, menos cuestionaron la pertinencia del uso de animales en la de uso interno porque los consideraba venenos, pero experimentación, ya fuera porque creían que los resultados apelando al postulado paracelsista que afirmaba que la dosis tenían alteraciones o por Io que significaba e implicaba era la diferencia entre la preparación de un veneno o un moralmente trabajar con el dolor de los animales. Como se remedio, se empezaron a experimentar diversos recursos ve, este debate que parece actual, en realidad es antiguo. terapéuticos con variados métodos de obtención. A partir del siglo XVIII y, especialmente, en el siglo XIX, La terapéutica química estaba basada en la creencia de la fisiología se constituyó como una asignatura obligatoria en que el elemento que curaba (planta, mineral o animal) los planes de estudio médicos. En México, Manuel Carpio contenía un arcano o quinta esencia, es decir, una parte pura (17911860) fue el primer catedrático de Fisiología e Higiene. que se podía aislar mediante procedimientos adecuados para También introdujo el uso del estetoscopio, cuyo uso ello (destilación, decantación, precipitación, amalgamación, describió en su artículo "Sobre los latidos del corazón': entre otros). En este sentido, la materia médica se alejó de la publicado en 1831. concepción de que los elementos son únicos con cualidades identificadas (seco, húmedo, frío o caliente) para pasar a concebir a los elementos como cuerpos divisibles, cuyas sustancias se podían reconocer, extraer e, incluso, manipular para formar nuevos compuestos. IATROQUíMlCA 205 CAPíTULO 19 Sistemas médicos en el siglo XVII El escenario de la práctica de la iatroquímica era (1580-1644), el cual se dedicó, entre muchas áreas, al estudio complejo porque se podían encontrar destiladores, boticarios, de las propiedades físicas de distintos gases, palabra cuya médicos-químicos, espagiristas, entre otros. Algunos invención se le atribuye. perseguían los objetivos propios de la alquimia, es decir, la búsqueda de un elixir universal y la transmutación de los metales; otros simplemente incorporaban las nuevas habilidades instrumentales para la elaboración de productos terapéuticos, como fue el caso de los espagiristas. La espagiria (del griego span unir y ageiron separar) refiere a la Para algunos, como el filósofo René Descartes (1596-1650), práctica relacionada con la preparación de medicamentos de resultaba vano discutir sobre esencias y cualidades, por lo tipo químico, y sin ninguna vinculación que desdeñaba la iatroquímica y su lenguaje porque le • parecía simbólico e impreciso. Descartes fue uno de los personajes más importantes de la llamada Revolución teórica con los postulados alquímicos. Sus practicantes eran científica y fue figura central en la consolidación del médicos dedicados a separar o purificar los cuerpos a fin de mecanicismo. La filosofía mecanicista sostenía que la obtener un producto que fuera más activo, más seguro o naturaleza, hecha de materia y movimiento, funcionaba simplemente que tuviera mejor gusto. como una gran máquina. La materia se A partir de la iatroquímica se introdujeron nuevos Tabla 19-1. productos terapéuticos entre los que figuraron sales, láudanos, elíxires, tinturas y quinta esencias, lo que conllevó Comparaciones del cuerpo-máquina. una modificación progresiva en el contenido de las Máquinas trituradoras Huesos maxilares y dientes farmacopeas. El uso de tales recursos desató enfrentamientos entre Tubos hidráulicos Venas y arterias galenistas y médicos químicos, los cuales se acusaron Pistón o bomba Corazón mutuamente. Los últimos por prescribir medicamentos Fuelles Pulmones peligrosos y ocasionar con ello la muerte de muchos Palancas Huesos crédulos, y los primeros por dejar morir a los enfermos como consecuencia de su resistencia a lo novedoso. Una de las Cuerdas Músculos polémicas más conocidas fue la referente al antimonio, un Poleas Extremos de los ojos semimetal que en iatroquímica se utilizaba como emético. podía conocer por su forma, tamaño y movimiento, no por Los médicos que se oponían al uso de los productos cualidades atribuidas (frío, calor, húmedo o seco). químicos consideraban que el antimonio era responsable de Descartes, o Cartesius como se le llamaba en latín, diversos casos fatales. Sin embargo, hubo autores, como el consideraba que todo conocimiento era consecuencia de un farmacéutico Félix Palacios (1677-1737), que lo alababan ejercicio de razonamiento y, por tanto, no podía provenir de por sus efectos como purificador de sangre, por ser activo alguna autoridad ni eclesiástica ni mundana. La naturaleza contra fiebres malignas y útil para resistir venenos. En su seguía leyes naturales, y siendo racional, se podían descubrir Palestra farmacéutica químico-galénica (1706), Félix y describir en lenguaje matemático. Además, propuso una Palacios incluyó más de 30 recetas con antimonio, dato idea que se popularizaría después: equiparar la naturaleza significativo si se tiene en cuenta que la Palestra, además de con el mecanismo de un gran reloj cuya existencia implicaba ser la primera farmacopea hispana que consideró la participación de un relojero-creador, pero una vez echada medicamentos de tipo químico, fue todo un éxito editorial al a andar la maquinaria, el relojero era ajeno a su reimprimirse en seis ocasiones a lo largo del siglo XVIII. funcionamiento; es decir, el mundo funcionaba sin espíritus No obstante las diferencias entre los galenistas y los o fuerzas desconocidas. Estos planteamientos significaron iatroquímicos, no hubo una separación definitiva. Muchos una nueva actitud frente a la Iglesia, la autoridad, la galenistas aceptaron el empleo de medicamentos químicos, naturaleza, y también frente a la concepción que se tenía del los elaborados con mercurio son una muestra de esa cuerpo humano. aceptación. Si el mundo se representaba como un mecanismo gigante, Entre las figuras de la iatroquímica del siglo XVII entonces, el cuerpo humano era una máquina compleja cuyas destacan Franz de la Bóe (o Franciscus Sylvius 1614-1672), descomposturas indicaban la presencia de la enfermedad. quien compartió con Descartes el interés por la Los mecanicistas describían como herramientas o neurofisiología (cisura y acueducto de Silvio); Robert Fludd instrumentos las partes del cuerpo (Tabla 19-1): (1574-1637) y Thomas WiIlis (1621-1675), quienes pudieron En su Discurso del Método (1637), Descartes decía: ver de primera mano las explicaciones de Harvey sobre la circulación de la sangre, y Joan Baptista Van Helmont IATROMECÁNICA, IATROFíSlCA O MECANICISMO 206 SECCIÓN 6 Medicina europea y americana en los siglos XVII-XVIII Todo cuerpo es una máquina y las máquinas fabricadas por el animales), publicado en 1680, contiene abundantes artesano divino son las que están mejor hechas, sin que, por ilustraciones sobre varios experimentos: la morfología de las eso, dejen de ser máquinas. Si solo se considera el cuerpo no aves y la mecánica del vuelo; la respiración subacuática; los hay ninguna diferencia de principio entre las máquinas movimientos simples y complejos de diversos mamíferos. En fabricadas por hombres y los cuerpos vivos engendrados por la obra describe los músculos como poleas y palancas, y usó Dios. La única diferencia es de perfeccionamiento y de conceptos mecánicos para explicarlos. complejidad. Esta perspectiva estuvo a tono con la reivindicación del trabajo artesanal y manual ocurrida durante y después del Renacimiento. En aquella época, los técnicos, artesanos, artistas y demás trabajadores manuales proveyeron los servicios necesarios ante el auge comercial y el crecimiento de las ciudades. Surgieron nuevos caminos, mejores armas, utensilios de orientación, de observación y diversos instrumentos que facilitaron el trabajo, y con ello, la expansión de nobles y burgueses cuya actividad mercantil les daba gran poder adquisitivo. Las casas de los burgueses estaban adornadas por artefactos • mecánicos que imitaban los movimientos de los animales. Por otro lado, estaban las figuras mecánicas llamadas autómatas basadas en el cuerpo humano. Estos artefactos estaban habilitados por pesos, contrapesos, poleas, engranajes y algunos representaban el movimiento que realizan los pájaros al moverse y cantar; otros simulaban el movimiento que hacen las personas al momento de escribir; había animales de hierro que caminaban e, incluso, mayordomos de hierro capaces de servir té. De acuerdo con algunas fuentes, el propio Descartes construyó un autómata al que vistió como una niña con el fin de recordar a su hija muerta a causa de la escarlatina, padecimiento cuya descripción precisa fue realizada por el médico clínico Thomas Sydenham. Completa la imagen del cuerpo desde la perspectiva cartesiana, la distinción entre una parte física y una espiritual. La primera se podía observar, medir y aislar, mientras que el alma era indivisible e inobservable porque era libre de las leyes naturales y su examen correspondía a la religión. Antecedente del modelo biomédico que concibe la relación entre la salud y la enfermedad como un fenómeno dualista, mecánico e individual. La filosofía mecanicista no incluía la formulación de terapias o de remedios específicos, su objetivo se centraba en la descripción de la estructura y del funcionamiento del cuerpo-máquina. Sin embargo, los mecanicistas dejaron un bagaje de instrumentos que acompañarían la práctica médica en los años subsecuentes, algunos ya los hemos descrito. Giovanni Alfonso Borelli (1608-1679) fue uno de los más famosos mecanicistas. Estuvo interesado en los aspectos morfológicos y funcionales del cuerpo, particularmente se interesó por el funcionamiento de los músculos, cuyo estudio le ha valido ser considerado el fundador de la biomecánica. Su libro De Motu animalium (Del movimiento de los Acorde con los postulados de la época, Borelli fundó, en 1657, una Academia del cimento (Academia del experimento), cuyos miembros se sentían herederos de las enseñanzas de Galileo. A dicha academia perteneció Marcelo Malpighi (1628-1694). LA ANATOMÍA MICROSCÓPICA Marcelo Malpighi dio una dimensión diferente al estudio anatómico del cuerpo. Se graduó como médico en la Universidad de Bolonia, Italia. Allí también fue profesor. Su amistad con Borelli, a quien conoció cuando fue docente de la universidad de Pisa, y su ingreso a la Academia del cimento, lo puso en contacto con el microscopio, instrumento que lo usaría en sus estudios a lo largo de 40 años (Figura 19-3). Figura 19-3. Malpighi, iniciador del estudio de la estructura microscópica de los órganos y tejidos, dando origen a la histología. Colección Wellcome. Entusiasmado con la efectividad del aparato, detalló las más variadas observaciones: las papilas gustativas, las pequeñas estructuras del cerebro, las huellas dactilares, larvas de insectos, los folículos, túbulos y vasos de los 207 CAPíTULO 19 Sistemas médicos en el siglo XVII riñones, la bilis excretada por el hígado y la anatomía de diversas plantas. Es comprensible, en razón de su trabajo, considerarlo pionero de distintas áreas de conocimiento, tales como la botánica, la embriología, la anatomía, histología y patología. Asimismo, dada su vasta obra, su nombre se encuentra ligado a varias estructuras del cuerpo humano (Figura 19-4). Quizá sea por el consejo de Descartes de partir de lo particular para abordar las cosas más complejas, o tal vez procediendo como los médicos químicos que consideraban que la materia médica era susceptible de separarse hasta encontrar la esencia que cura, Malpighi desagregó las múltiples dimensiones de las estructuras anatómicas para volverlas más novedosas de lo que ya eran. Su trabajo obtuvo una concepción diferente del cuerpo, ya que los órganos no se presentaban como estructuras acabadas, sino que pudo ver que se conformaban de tejidos y estos, a su vez, se constituían por estructuras más finas, entre las cuales identificó los sáculos o células. En este sentido, Malpighi cimentó dos grandes pilares del modelo biomédico: la teoría de los tejidos enfermos, formulada más adelante por François Xavier Bichat (1771-1802) y la teoría celular de la enfermedad que iría construyéndose, poco a poco, hasta ser explicada por Rudolph Virchow (1821-1902). • 208 SECCIÓN 6 Medicina europea y americana en los siglos XVII-XVIII arterias con las venas. Según lo anunció en 1660, luego de 209 CAPíTULO 19 Sistemas médicos en el siglo XVII Quizá uno de los trabajos más importantes de Malpighi, fue su descripción de los vasos capilares que conectaban las observar que salía por la vena, descubrió que la arteria estaba conectada a la vena por una red de pequeñísimos vasos. De acuerdo con Harvey, la sangre salía del corazón y regresaba por las venas, pero no había podido explicar cómo ocurría el tránsito de las arterias a las venas. De ese modo, el trabajo de Malpighi pudo completar la que sería para algunos la explicación médica más trascendental del siglo XVII: la circulación sanguínea. HARVEY Y LA CIRCULACIÓN SANGUíNEA Este médico inglés estudió en la Universidad de Padua junto al célebre anatomista Girolamo Fabrizi d'Acquapendente (15371619); de esta manera, Harvey formó parte de una generación de maestro-alumno que lo conectaba con Andrés Vesalio. Merece la pena recordar que el sucesor de Vesalio fue Realdo Colombo (1516-1559), quien realizó una descripción precisa de la circulación pulmonar. Además, compartió con su sucesor, Gabriel Fallopio (1523-1562), el interés por el estudio anatómico de los órganos sexuales (Figura 19-5). Figura 19-6. Láminas anatómicas en la obra De motu cordis et sanguinis in animalibus, de Harvey. ostiolis o Las puertecitas de las venas, publicado en 1603), trabajo que tuvo poco eco entre sus pares, pero que fue obra fundamental para su discípulo más conocido, William Harvey (Figura 19-6). El cúmulo de observaciones anatómicas de los profesores de la Universidad de Padua y de otras universidades europeas, contribuyó a explicar la estructura del corazón, y con ello, a apartarse, poco a poco, de la anatomía galénica. No obstante, Figura 19-5. William Harvey describe la circulación de la sangre en el circuito mayor. Colección Wellcome. Fallopio, cuyo trabajo anatómico está asociado a la descripción del oviducto humano, fue profesor de las universidades de Ferrara, de Pisa y de Padua, en esta última sustituyó a Colombo. Sus estudios anatómicos le permitieron hacer una descripción precisa del tímpano, entre otros componentes del sistema auditivo. Asimismo, interesado en el aparato reproductor, se le atribuye una descripción del clítoris y del himen al que asoció con la virginidad. De hecho, también se le considera precursor en la fabricación de condones, los cuales elaboraba con tela de lino, pues estaba interesado en la prevención de la sífilis que, a finales del siglo XVI, era un verdadero problema de salud pública que alcanzó los tintes de una epidemia. Fallopio fue sustituido en la cátedra de anatomía de la Universidad de Padua por su discípulo Acquapendente, quien al sucederlo contaba con apenas 28 años. En 1584, Acquapendente impulsó la construcción de un teatro anatómico, donde impartió clases durante 3() años, periodo en el cual hizo amistad con Galileo Galilei. En dicho escenario, Acquapendente llevó a cabo la descripción de las válvulas de las venas (De venarum • Figura 19-7. William Harvey demostrando a sus estudiantes la circulación sanguínea de un ciervo. Colección Wellcome. 210 SECCIÓN 6 Medicina europea y americana en los siglos XVII-XVIII faltaba esclarecer su funcionamiento y contestar con certeza hígado en sangre venosa, cargada de pneuma o espíritu cómo se mueve la sangre en el corazón y cómo es que pasa natural, la cual • de un ventrículo a otro. Para Harvey, responder estas preguntas significó retomar las observaciones que hicieron sus predecesores en Padua y, asimismo, romper con los subía al ventrículo derecho del corazón a través de la vena saberes heredados por la medicina antigua. Para ello fueron cava. Los poros del septum filtraban la sangre al ventrículo importantes tres observaciones básicas que a continuación se izquierdo para convertirla en sangre arteriosa debido al reseñan (Figura 19-7). pneuma o espíritu vital llegado de la vena pulmonar. 1. No hay poros en el corazón Harvey quiso comprobar, como lo hizo Vesalio, que el septum no tenía pequeños poros que trasladaban la sangre de un ventrículo a otro como Io indicaba Galeno. Aunque habían pasado más de 50 años desde que Vesalio publicara su texto, muchos profesores abordaban sus observaciones como si se trataran de meras discrepancias respecto a las indicadas por otros autores, y no las veían como hechos. En tiempos de Vesalio, si bien las disecciones no eran una práctica extraordinaria, muchas veces eran solo un requisito académico que en la mayoría de las universidades se practicaban una o dos veces al año. Mediante vivisecciones practicadas en animales como ranas, perros, gatos —y ganando con ello cierta fama—, Harvey pudo cerciorarse de que, en efecto, el septum era macizo y compacto tal como lo había descrito Vesalio. Harvey introdujo agua en la vena cava para comprobar que la sangre iba del ventrículo derecho, pasando por los pulmones, al ventrículo izquierdo, es decir, a través de la vena pulmonar. Estas observaciones ya las había hecho el profesor Colombo. 2. Fase activa y fase pasiva En la interpretación galénica respecto a los movimientos cardiacos, la sístole, es decir, la contracción del corazón estaba considerada como la fase de reposo, mientras que la fase activa era la de expansión. Para averiguarlo, Harvey tuvo que analizar los rápidos movimientos cardiacos antes de que el animal viviseccionado muriera, lo que suponía un reto. Así que realizó diversos experimentos como ligar la vena cava para observar que la aorta se quedaba sin sangre; cortar la aorta justo en el momento de contracción para medir la cantidad de sangre que arrojaba, y en otras ocasiones, practicó las disecciones en los animales de sangre fría, cuyo latido era más lento (peces, serpientes, camarones, anguilas, sapos, etcétera). Todos estos experimentos le permitieron determinar, por fin, que la sístole era la fase durante la cual el corazón impulsaba la sangre. 3. El hígado no produce sangre De acuerdo con la fisiología galénica, el alimento ingerido era convertido por el estómago en una sustancia nutriente llamada quilo. A su vez, el quilo era transformado por el Finalmente, la sangre arterial subía al cerebro a través de la rete mirabile (red maravillosa) para dar lugar a los espíritus animales. En este sentido, Harvey estaba intrigado por la cantidad de comida que se debería ingerir para que fuera coincidente con la cantidad de sangre que el corazón expulsaba con cada contracción. En atención a ello, Harvey se dispuso a medir la sangre. Calculando que el ventrículo izquierdo contenía dos onzas de sangre y considerando que la frecuencia de pulso era de 72 pulsaciones por minuto, significaba que en una hora el ventrículo expulsaba 540 libras de sangre, es decir, unos 15 litros, lo cual supondría la necesidad de ingerir una cantidad absurda de comida. Con objeto de resolver este problema, Harvey se basó en el trabajo sobre las válvulas de las venas de su profesor Girolamo Fabrizi d'Acquapendente. Este interpretó el papel de las válvulas de acuerdo con lo dictado por la anatomía galénica que las consideraba que servían para regular la cantidad de sangre que el hígado enviaba a las diferentes partes del cuerpo, es decir, para que la sangre no llegara de golpe, sino uniformemente a todo el cuerpo. Harvey se apartó de esta explicación mediante la utilización de distintos tipos de ligaduras, cuyos grabados ilustran su texto. Concluyó que las válvulas propiciaban el flujo de la sangre en dirección ascendente, por lo tanto, su papel parecía tener el propósito de regresar la sangre al corazón. De acuerdo con la traducción de Thomas Wright, estas fueron sus palabras: Reparar en que las válvulas de las venas estaban de tal forma colocadas que permitían el libre paso de la sangre al corazón, pero impedían el paso en el otro sentido, me movió a imaginar que una causa tan próvida como la naturaleza no había puesto tantas válvulas sin un designio, y ningún designio parecía más probable que aquel; como la sangre no podía a causa de las válvulas, ser bien enviada por las venas hacia los miembros, debía ser enviada [a los miembros] a través de las arterias [por el corazón] y volver [al corazón] a través de las venas [...] y cuando había considerado largamente para mis adentros la gran abundancia de sangre que pasaba por ahí [...] caí en cuenta de que las venas deberían vaciarse bastante y las arterias reventar con semejante raudal de sangre, a menos que la sangre pasara por las arterias a las venas para entonces volver al ventrículo derecho del corazón. 211 CAPíTULO 19 Sistemas médicos en el siglo XVII El entendimiento de la función de la circulación estaba Fludd acudía a las demostraciones anatómicas de Newton. casi completo: las válvulas regulaban la dirección de la En sus obras llegó a hablar de la circulación sanguínea en el sangre, la cual al pasar del corazón a la aorta, las válvulas la marco de la filosofía paracelsista al considerarla parte de la distribuían a través del cuerpo por las arterias, después armonía macrocosmos-microcosmos. Fue autor de diversos pasaba a las venas, textos en los que aborda los aspectos místicos del cuerpo y de la creación. Como dato extra, podemos decir que los iatroquímicos utilizaban el término circulación como sinónimo de • Figura 19-8. Exercitatio anatomica. Harvey, 1628. las cuales se encargaban de llevar la misma sangre —no sangre nueva— de regreso al corazón. A Harvey le faltó establecer la manera en la que la sangre pasaba de las arterias a las venas, pero como ya dijimos antes, esta explicación no tardaría en encontrarla el microanatomista Malpighi. Con sus estudios, Harvey se apartó de varios postulados galenistas, entre ellos, la idea de la sístole vigorosa y la noción del hígado como productor de sangre. Por otra parte, Harvey dio al corazón protagonismo fisiológico. Para reinterpretar el papel del corazón, utilizó un lenguaje propio de la iatroquimia: el corazón, decía Harvey, es el príncipe del cuerpo, el sol del microcosmos corporal del que surge el vigor y la fuerza. En 1628, luego de años de experimentos, Harvey decidió publicar el libro De motu cordis et sanguinis in animalibus (Sobre el movimiento del corazón y de la sangre en los animales), el cual, como es de suponerse, tuvo tanto detractores como adeptos, entre los últimos se encontraban el mecanicista Descartes y el iatroquímico Robert Fludd (Figura 19-8). Figura 19-9. Methodus curandi Febres. Thomas Sydenham, 1666. destilación, por Io que para autores como Fludd, la circulación sanguínea tenía mucho sentido. Por su parte, Descartes consideró que las demostraciones de Harvey respaldaban su propia descripción del cuerpo como una máquina. Dicha máquina tenía en el centro al 212 SECCIÓN 6 Medicina europea y americana en los siglos XVII-XVIII corazón, el cual se comportaba como un auténtico motor de pacientes pobres. Sydenham realizó descripciones prolijas de combustión que propulsaba su fuerza a través de todo el la escarlatina, el sarampión, la corea o mal de San Vito, la sistema hidráulico del cuerpo. disentería y de la gota, esta última fue una dolencia que él padeció. A pesar de que a Harvey no le agradaran las analogías mecánicas de Descartes, puesto que pensaba que un órgano Asimismo, es recordado por la confección de un era un elemento vivo y no una máquina, el apoyo del francés preparado llamado láudano de Sydenham. El láudano es una pudo haber sido significativo para la aceptación de su tintura alcohólica de opio, cuya primera elaboración se trabajo. atribuye a Paracelso. En el caso de Sydenham, la tintura estaba aderezada con azafrán, canela y otras especias. Al Thomas Sydenham (1624-1689) desdeñaba ser parte de igual que otros iatroquímicos, Sydenham empleaba hierro tales discusiones y prefería seguir las enseñanzas de contra la debilidad, antimonio como emético y mercurio para Hipócrates —ignorando a Galeno— para sustentar que la males venéreos. Hubo versiones del medicamento que se experiencia junto al enfermo y la observación atenta del utilizaban en cataplasmas para el dolor, y que pervivieron en curso de la dolencia aportaba más para un diagnóstico que las farmacopeas hasta el siglo XIX, los discursos filosóficos o el seguimiento de un sistema • teórico. EL CIERRE DEL SIGLO XVII incluso, se le podía encontrar en algunas farmacias bien entrado el siglo XX. Y EL NACIMIENTO DE LA MEDICINA CLÍNICA CONCLUSIÓN Los innovadores descubrimientos a los que llegaron estos personajes mediante ensayos, experimentos y observaciones tardaron en tener una aplicación real en la práctica médica. En esa época, los médicos no tenían muchos pacientes, su objetivo era ser contratados por una familia pudiente para tratar a todos los integrantes de esta y, con ello, asegurar una fuente de ingresos. Los hospitales solían contratar médicos y cirujanos para el cuidado de los internos, pero el personal sanitario no era el más importante en la estructura hospitalaria. En razón de esto, resalta la postura de Thomas Sydenham de practicar medicina clínica en hospitales. Para la época resulta notable su actuar y es completamente diferente a lo realizado por iatroquímicos o iatrofísicos cuyos experimentos, consideraba Sydenham, poco tenían que ver con el paciente. Al igual que Hipócrates, Sydenham confiaba en la capacidad curativa de la naturaleza con la que el médico debía colaborar, reconociendo y registrando los síntomas de la causa morbi. Los síntomas podían ordenarse en cuadros clasificatorios para determinar las diferentes especies morbosas. En ese sentido, la entidad morbosa se convertía en una realidad fija o precisa que existía en la naturaleza porque sus síntomas se presentaban de manera regular y constante en los enfermos. Estos argumentos formaron parte de su texto Observatione medicae (1673) (Figura 19-9). De manera particular, Sydenham se interesó en el estudio y la descripción de las enfermedades contagiosas. Es posible que su interés fuera porque, como se apunta en el texto de Roger French, podía observar la acción de una sola enfermedad en muchos pacientes, Io que le permitía ajustarse a su método de trabajo. También es posible que su interés se debiera a un genuino deseo de atender personalmente a los A pesar de las diferencias en la práctica de la medicina en el siglo XVII, las cuales fueron propiciadas por las incontables discusiones, es posible reconocer que la separación entre las diversas escuelas y sistemas médicos consistía en una delgada línea, es decir, en muchos aspectos, sobre todo cuando nos enfocamos en los lazos y las relaciones que unieron a los partidarios de los distintos sistemas, las diferencias se desdibujaban. En efecto, el escenario era diverso y en él convivían personajes que, inicialmente, elegían un proceder cuantitativo, y después terminaban expresándose en términos herméticos; otros que aunque pertenecían a escuelas distintas coincidían en sus intereses experimentales; hubo, incluso, declarados galenistas que aún así incorporaron las innovadoras observaciones a su marco conceptual. Thomas Sydenham también fue parte de esta interacción, él que se manifestaba abiertamente antisistémico, no perdió oportunidad de aprovechar los recursos terapéuticos propuestos por sus colegas. En el ámbito médico, la Revolución científica fue producto de un largo proceso en el que ocurrieron grandes cambios en un entorno envuelto por animadas discusiones, lo cual, sin duda, contribuyó a que la medicina humoral, hasta entonces la estructura del saber prevaleciente, fuera discutida ampliamente con el objeto de cambiarla en los años subsecuentes. No obstante, también interactuaron constantemente los diferentes sistemas médicos y sus practicantes, lo cual diversificó el entendimiento del cuerpo humano heredando a la actual práctica de la medicina un bagaje histórico diverso y multifacético. 213 CAPíTULO 19 Sistemas médicos en el siglo XVII del libro MEDICINA DE LA ILUSTRACIÓN. EL SIGLO DE LA ANATOMÍA PATOLÓGICA 20 como productor de enfermedades, el siglo ilustrado señaló a las malas condiciones sociales. Martha Eugenia Rodríguez Pérez INTRODUCCIÓN En el siglo XVIII, llamado Siglo de las Luces, surge un movimiento intelectual denominado Ilustración, el cual fue guiado por un racionalismo empírico, teórico-práctico y que se caracterizó por la secularización de la cultura, el afán de saber y la búsqueda del bienestar social que llevaría a alcanzar la felicidad de los seres humanos. Para lograr ese bienestar, se recurre a la ciencia como medio de progreso, por lo tanto, el siglo XVIII es el periodo donde se consolidan saberes, instituciones, expediciones y sociedades académicas. El movimiento ilustrado inició en Inglaterra, Alemania, Holanda y se asentó en Francia, donde el cuerpo ideológico o enciclopedista estuvo representado, entre otros, por Voltaire, Montesquieu, Rousseau, Buffon, D'Alembert y Diderot, siendo estos dos últimos los editores de una de las obras culturales más importantes de la centuria, L'Encyclopédie, publicada entre 1751 y 1772. Este texto reunía el saber acumulado hasta entonces bajo la crítica de la razón y la ideología laica. Así, los postulados de la Ilustración causaron cambios en la estructura tradicional de la sociedad que culminaron en la Revolución francesa (1789-1799). Este movimiento inició el fin del absolutismo en Europa, sentó las bases de la democracia moderna y difundió los principios que guiaban el movimiento intelectual: la razón, la igualdad y la libertad. En este sentido, la medicina europea del siglo XVIII se caracterizó por profundizar en el conocimiento de la anatomía macroscópica y funcional aplicada a la fisiología y a la patología, y se extendió la enseñanza clínica a la cabecera del enfermo. Por otra parte, empezaron a crecer las universidades del norte, entre ellas, las de Leiden y Gotinga, lo que mermó la supremacía de las universidades italianas. Asimismo, los cirujanos recibieron una sólida formación anatómica mediante asociaciones académicas y de los colegios de cirugía. Por otro lado, surgió la medicina social y la idea de prevenir las enfermedades, y se reconsideró el factor patógeno. Mientras que la medicina hipocrática se enfocaba en la naturaleza y sus alteraciones ANATOMíA Y FISIOLOGíA En tanto que los médicos de los siglos XVI y XVII, entre ellos, Andrés Vesalio, habían estudiado la anatomía morfológica o la "fábrica" (estructura) del cuerpo humano y la fisiología, el interés de los médicos del siglo XVIII se enfocó en los aspectos pragmáticos de la investigación, en los descubrimientos susceptibles de aplicación de carácter práctico y en la anatomía animada. Esta tendencia cobró auge en la segunda mitad del siglo por medio de los cirujanos y obstetras, cuyas necesidades prácticas los llevó a la investigación anatómica. Por tal razón, en Inglaterra, Holanda e Italia, además de la obtención lícita de cadáveres, se conformó un mercado clandestino en los propios cementerios, justificado, de algún modo, por los fines didácticos y de investigación, comercio provisto por individuos sin escrúpulos, llamados en la época "resucitadores; como el caso de Burke y Hare. Así, las frecuentes necropsias en cadáveres humanos condujeron al descubrimiento de anomalías o lesiones morbosas en el interior del cuerpo, y dieron lugar a que los médicos hicieran una correlación entre esa lesión y la dolencia causante del fallecimiento del paciente examinado. Con tal práctica, nació una vía para la conversión de la medicina en verdadera ciencia: el método anatomoclínico. Dicho método, como lo plantea Laín Entralgo, se caracteriza por tres etapas: 1. La lesión es para el médico un hallazgo de autopsia, 2. La lesión es la clave de un diagnóstico y 3. La lesión es el fundamento de todo saber clínico y aun de toda la patología. Giovanni Battista Morgagni (1682-1771) nació en Forli y se graduó como médico en 1701; fue profesor en las Universidades de Padua y Bolonia. Sus trabajos iniciales, Adversaria anatomica prima (1706), Adversaria anatomica alterasexta (1717) y las Epistolae anatomicae (1728) versaron sobre la fina estructura anatómica de las glándulas de la tráquea, la uretra masculina y los genitales femeninos. Por otra parte, tras realizar más de 500 historias clínicas con las autopsias correspondientes, en las que estudió las alteraciones morfológicas causadas por las enfermedades, sentó las bases para el inicio de la anatomía patológica moderna. Resultado de sus investigaciones fue, entre otros, la obra De sedibus et causis morborum per anatomen indagatis (De la causa y sede de la enfermedad indagada por anatomía) publicada en Venecia en 1761 y ordenada en cinco secciones: 1. Enfermedades de la cabeza, 2. Del tórax, 3. Del vientre, 4. Quirúrgicas y 5. De todo el cuerpo; todas ellas estudiadas tanto de forma sintomática como anatomopatológica. Por otra parte, Morgagni no se conforma con describir la lesión, sino que elabora clasificaciones de "géneros lesionales" (neoplasias, traumatismos, etc.) y, por tanto, crea una verdadera anatomía patológica basada en la experiencia (Figuras 20-1 y 20-2). 212 SECCIÓN 6 • Medicina europea y americana en los siglos XVII-XVIII J o. BAPTISTE ORGAGNI DE SEDIBUS, ET CAUSIS ORBORUM PER ANATOMEN INDAGATIS L I B K I Q V I N Q V E. Morgagni describió están la cirrosis hepática, la tuberculosis renal, los gomas sifilíticos de la fase terciaria de la sífilis (por ejemplo, en aorta) y las lesiones cerebrales de la cuarta fase del padecimiento y el ssECT10NES. ET ANIMADVERSIONES. FRIMUN EDITAS; COMPLECTUNTUR PROPEUODUM INNUMERAS, MEDICIS. ANATOMICIS PROFuruRAS. Multiplex przfixus en Index rerum, & nominurp accuratifimus. Figura 20-1. Morgagni. Iniciador de la anatomía patológica orgánica. Morgagni escribió: Si se examinan muchos cadáveres de sujetos muertos de la misma enfermedad, y luego se comparan los resultados del examen, aquellas anomalías que sean semejantes en todos serán la 'causa morbi y las lesiones que difieran de un caso a otro serán juzgadas como efectos de la enfermedad. Así, la obra en cuestión iluminó uno de los caminos que condujeron a la medicina a la modernidad, ya que, desde luego, esta no podía quedarse solo con el conocimiento de la causa y la sede de la enfermedad comprobadas hasta que el paciente hubiera fallecido. Entre los cuadros clínicos que endurecimiento neumónico del pulmón. Esta misma senda la siguió el médico, clínico, biólogo y patólogo francés Marie Francois Xavier Bichat (17711802), quien se estableció en París y trabajó como ayudante del notable cirujano Pierre-Joseph Desault en el Hotel Dieu de París. Figura 20-2. Portada de la obra de Morgagni, 1765. Años más tarde, en este mismo hospital, Bichat llegaría a ser maestro de Corvisart, Larrey, Broussais y otros miembros distinguidos de la escuela clínica de París. Cabe mencionar que Bichat no pudo graduarse como médico porque las universidades cerraron durante la Revolución; sin embargo, hizo grandes aportaciones a la medicina. Analizó las estructuras anatómicas que tenían una textura similar y que estaban presentes en diferentes órganos, identificando, así, sin el uso del microscopio (al cual era adverso), 21 membranas distintas que después denominó tejidos (celular, nervioso, arterial, venoso, óseo, medular, cartilaginoso, fibroso, fibrocartilaginoso, muciIaginoso, seroso, sinovial y glandular, entre otros), en los que ubicó las enfermedades. Estas eran consecuencia de una alteración en los tejidos y, por tanto, estos, los tejidos, eran la unidad elemental para el estudio de la patología. Su afirmación permitió la transición desde la teoría orgánica de Morgagni hasta la teoría de la patología celular formulada por Rudolf Virchow (1821-1902). Las obras más famosas de Bichat son Tratado de las membranas en general y de las diversas membranas en particular (1799) y La anatomía general (1801), en las que estudia los tejidos simples, cuyas combinaciones dan lugar a la estructura, forma y volumen de los órganos. signos normales y anormales en las enfermedades internas del tórax; sin embargo, el valor semiológico de la percusión fue reconocido hasta 1808 cuando Jean Nicolás Corvisart tradujo el texto citado al francés. En el siglo XVIII, se desarrollan tres sistemas médicos de gran aceptación, los propuestos por Boerhaave, Stahl y Hoffmann, siendo el de Boerhaave el que integra los avances científicos modernos hasta llegar a sustituir el clasicismo galenista. Hermann Boerhaave (1668-1738), de origen holandés, se graduó de doctor en Teología en el año 1690 y, después, estudió Medicina en forma individual. Como señala Guerra, de manera autodidacta leyó las obras de Hipócrates, Vesalio, Fallopio, Sydenham y otros más. Así, pudo graduarse de doctor en medicina en la Academia de 213 CAPÍTULO 20 • Medicina de la Ilustración. El siglo de la anatomía patológica Bichat afirmó: "Puedes estar tomando notas de la mañana a la noche durante veinte años, a la cabecera del enfermo y, todo lo que conseguirás será un fárrago de síntomas una serie de fenómenos incoherentes", pero si se abrieran cadáveres de manera constante, "esa oscuridad desaparecerá enseguida", es decir, otorgaba gran importancia a la observación, al análisis y la experiencia. Bichat elaboró un sistema vitalista, movimiento filosófico originado como reacción al mecanicismo cartesiano del siglo XVII, aun así, fue considerado como renovador de la anatomía patológica, fundador de la histología y precursor de la estequiología moderna; Bichat falleció joven debido a una infección contraída, precisamente, en la sala de disección (Figura 20-3). En suma, cuando Bichat localizó la enfermedad en los tejidos, componentes de los diversos órganos, creó el concepto de anatomía patológica tisular; con ello, dio un paso similar al que había dado Morgagni al concebir el concepto de anatomía patológica orgánica y, al que daría, medio siglo después, Rudolf Virchow, al identificar a la célula como unidad anatómica-fisiológica-patológica. La centuria ilustrada también fue testigo de un descubrimiento, la percusión como método diagnóstico. Correspondió al médico vienés Joseph Leopold Auenbrugger (1722-1809) inventar la percusión torácica; la iniciativa surgió al observar en la posada de su padre cómo medía la cantidad de vino que había en un barril por medio de la percusión. Para el caso médico, este procedimiento consistía en golpear levemente el tórax del enfermo con las puntas de los dedos y después de múltiples prácticas, Auenbrugger reconoció cuatro formas de expresión del sonido torácico: alto, profundo, claro y oscuro, por lo que, de inmediato, publicó el resultado de sus observaciones en la obra Inventum novum ex percussione thoracis humani (Viena, 1761), donde describió las características de los Hardewijk, en 1693, organismo independiente de la Universidad de Leiden. Ocho años después ingresó a esta universidad, donde impartió las cátedras de medicina teórica, medicina práctica, botánica y química. En esta institución adquirió fama por ser un sistematizador del saber médico. Fue autor de Institutiones medicae (1708), donde expone las bases médicas de la fisiología, patología general y terapéutica. El texto alcanzó 15 ediciones y fue traducido del latín a varios Figura 20-4. Boerhaave, introductor de la enseñanza clínica a los estudiantes de medicina. Colección Wellcome. Respecto a la presencia del alma como fuente de vida, Boerhaave expresaba que era mejor dejar ese tema en manos de los sacerdotes y metafísicos, en tanto que la medicina debía limitarse a estudiar cómo funciona el cuerpo, y no por qué funciona (actitud que recuerda la de Vesalio ante el mismo tema) (Figura 20-4). Laín Entralgo indica que Boerhaave, con base en Galeno, sostiene que las causas de la enfermedad podían ser internas, externas o remotas. A su vez, las externas las clasifica en cuatro grupos: ingesta (aire, alimentos, venenos), gesta (movimientos corporales, estados de ánimo), retenta (excreciones retenidas) y applicata (sustancias que actúan sobre la piel). Por su parte, los géneros de la enfermedad eran tres fundamentales: enfermedades de las partes sólidas, fibras u órganos (laxitud o rigidez excesiva, obstrucciones, dilataciones), de las partes líquidas (plétora o deficiencia de los humores, alteraciones en la fluidez de estos) y ambas, de manera simultánea. Figura 20-3. Xavier Bichat, renovador de la anatomía patológica y fundador de la histología. Colección Wellcome. idiomas, entre ellos, al inglés y al francés. Las cuestiones referentes al diagnóstico y tratamiento de las enfermedades quedaron desplegadas en sus Aphorismi de cognoscendis et curandis morbis (1709). Por medio de dos salas que instaló en el Hospital Caecilia de Leiden, con seis camas cada una, para mujeres y hombres, expuso su método clínico ante la cama del enfermo: interrogatorio, exploración, hallazgos, diagnóstico y tratamiento. Además, recurrió a los adelantos de la época, como la medición de la temperatura corporal, con el uso del termómetro de mercurio desarrollado por Fahrenheit y Celsius. La amplia difusión de los textos citados permitió conocer por toda Europa el trabajo del destacado clínico. Francisco Guerra señala que a sus cursos acudieron, entre 1714 y 1738, un total de 1919 oyentes, de los cuales 659 eran de habla inglesa. Entre los asistentes figuraron el suizo-alemán Albrecht von Haller y el inglés Pringle. Boerhaave se inclinó hacia el pensamiento cartesiano y la iatromecánica; concibió al ser humano como la unión de mente y cuerpo. Creía que el cuerpo era como una red de fontanería con sus conductos y vasos, en los que de una manera canalizada y controlada se encontraban los fluidos corporales. La salud se mantenía gracias al movimiento libre de los líquidos en el sistema vascular y la enfermedad se explicaba en términos de bloqueo, constricción y estancamiento, como apunta Porter. El sistema médico propuesto por el alemán Georg Ernst Stahl (1660-1734) fue de índole vitalista; postuló la existencia de un ánima o alma sensitiva capaz de moderar la salud del cuerpo humano de modo similar a como se su esencia al vitalismo de Stahl), en el que el organismo estaba constituido por fibras que tenían un tono que permitía que los órganos se dilataran o se contrajeran. El tono de las fibras estaría controlado por un "éter nervioso" entendía la physis hipocrática. Esa fuerza vital, o ánima, funcionaría como vis medicatrix (fuerza sanadora). Por tanto, se oponía a la concepción mecanicista de Descartes y, por ende, a entender el cuerpo humano como una máquina. Al margen de la anatomía y la fisiología, Stahl defendió la práctica de la sangría y la administración de purgantes como métodos terapéuticos para reducir la "plétora'! Elaboró la teoría del flogisto para explicar las combustiones orgánicas. El flogisto era una sustancia invisible que, supuestamente, existía en todas las cosas materiales y que explicaba su combustión, antes del descubrimiento del oxígeno (Figura 2()-5). Años después, Lavoisier (1743-1794) demostró su error, dio el nombre de "oxígeno" a la sustancia presente en el aire responsable de la combustión e, incluso, intuyó que en el proceso respiratorio era necesaria la oxidación en los tejidos vivos. Friedrich Hoffmann (1660-1742), médico alemán y brillante maestro, creó un sistema mecanicista (opuesto en emanado del cerebro. La salud se entendía como una correcta regulación del tono, y cuando este se alteraba, surgía la enfermedad, de manera que la terapéutica de Hoffmann era relativamente simple. Se basaba en la administración de sedantes relajadores o de estimulantes irritantes. A las personas crónicamente débiles les recetaba compuestos de Por otro lado, la nosotaxia de Cullen es fiel al método botánico, como lo había hecho Linneo. Para Cullen, las principales clases morbosas fueron la fiebre, la inflamación, la hemorragia, la caquexia y la neurosis, término que acuñó. Por su parte, John Brown (1734-1788), médico de Edimburgo y discípulo de Cullen, tuvo numerosos seguidores, a pesar de ser alcohólico. Mediante su obra Elementa medicinae (1780), postuló que la propiedad fundamental del cuerpo viviente es la incitabilitas. Los conceptos básicos de la fisiología browniana son el grado de la excitabilidad, la intensidad del estímulo y la excitación efectiva. Brown consideró la excitabilidad como base de la salud física, por lo que recomendaba el uso de estimulantes o sedantes para restablecer la armonía en el balance de los estímulos. Brown clasificó las enfermedades en "asténicas" y "esténicas"; es decir, todo iba en relación con el estímulo y la respuesta, criterio que fue bien aceptado entre los clínicos de Estados Unidos y Canadá. Su obra fue traducida al español, en México, por el doctor Montaña. Al médico suizo Albrecht von Haller (1708-1777), profesor en la Universidad de Gotinga, se le deben los primeros tratados sistemáticos de fisiología. Su principal obra es Elementos de fisiología del cuerpo humano, donde resume el conocimiento funcional del momento. Haller habló de las fibras de valor morfológico: glándulas y vasos, así como de las fibras funcionales: nervios y músculos. Fijó sus observaciones en la fibra nerviosa y demostró que la "irritabilidad" es una propiedad solo de la fibra muscular, aunque existe otro factor, la "sensibilidad% propia de la fibra nerviosa. Señaló la relación entre la corteza cerebral y los nervios periféricos, y aunque consideraba la zona central del cerebro como residencia del alma o principio vital, evitó todo tema 215 místico, de ahí que se le CAPÍTULO 20 • Medicina de la Ilustración. El siglo de la anatomía patológica considere Figura 20-6. Friedrich Hoffmann afirma que la enfermedad es la como el padre de la fisiología moderna. manifestación de un desequilibrio del tono del organismo. Entre los hallazgos de Haller figuran la trípode arterial, ColecCión Wellcome. istmo aórtico fetal y círculo venoso mamario. Se ocupó del mecanismo de la respiración, desarrollo de los huesos, gestación del embrión, acción de los jugos digestivos y quina, éter, alcohol y hierro. También describió el cuadro funciones del sistema nervioso. clínico de la apendicitis (Figura 20-6). Si bien es cierto que la obra de Haller representa el La visión mecanicista de Hoffmann tuvo gran acogida en máximo progreso en el área de la fisiología teórica, la del Francia y Gran Bretaña, siguiéndola, de alguna manera, italiano Lazzaro Spallanzani (1729-1799) lo es en el campo WiIliam Cullen (1710-1790), profesor de Glasgow y experimental. Se ocupó de la circulación de la sangre Edimburgo. Su First lines of the practice of physick (1776) observando el proceso en el desarrollo del embrión de fue la obra de consulta de varias generaciones médicas. El pollo; observó y describió los glóbulos blancos y dio sistema de Cullen, conocido también como fundamentos al conocimiento del sistema linfático. "neuropatología'; retomó el tono de Hoffmann, la Asimismo, se ocupó de la digestión, de la respiración, de la irritabilidad de Haller y el solidismo de Morgagni. La fecundación y la generación. Spallanzani contribuyó a enfermedad surgía cuando se alteraba el movimiento del refutar el antiguo concepto de la generación espontánea y fluido nervioso, bien por "espasmo", bien por "atonía': abrió el camino de la fecundación experimental. LA CIRUGÍA Y SU ENSEÑANZA A lo largo del siglo XVIII, las universidades van saliendo de la rutina en que se encontraban desde dos siglos atrás, y sobresalen Leiden con Boerhaave, Gotinga con Haller y Padua con Morgagni, entre otras. Las innovaciones que se introducen a la formación del médico son varias: el auge de la enseñanza anatómica, la importancia que se otorga a la docencia quirúrgica, una mayor frecuencia en las lecciones clínicas y la creación de las cátedras de botánica. Hermann también funciones docentes. Poco más tarde, en 1743, se dictó un real decreto que prohibía a los barberos la práctica quirúrgica mayor y, limitaba su práctica a los procedimientos menores. Emulando las innovaciones francesas, en 1748, Pedro Virgili (1699-1776), cirujano militar en los Hospitales de Tarragona, Valencia y Cádiz, fundó, en esta última ciudad, el Real Colegio de Cirugía, enfocado en la formación de especialistas para servir en la Marina. Posteriormente, se crearon dos colegios quirúrgicos más en España, los de 216 SECCIÓN 6 • Medicina europea y americana en los siglos XVII-XVIII Figura 20-7. William Hunter impartiendo clase para la Real Academia de las Artes. Colección Wellcome. Boerhaave, por ejemplo, subrayó la importancia de la enseñanza de la medicina junto al lecho del enfermo. Insistió, asimismo, en que el estudiante efectuara autopsias para que se habituara a relacionar las lesiones con los síntomas. La cirugía moderna inicia en el siglo XVIII; es cuando el cirujano pasa de ser un práctico de bajo nivel social para convertirse en un especialista de prestigio, mediante la institucionalización de sus conocimientos en los colegios de cirugía que se abrieron en diferentes países. En 1731, el monarca Luis XV decretó, en París, la creación de la Real Academia de Cirugía que, para la siguiente década, adquirió Barcelona (1760) y Madrid (1774). Más allá de los beneficios que trajo esta reforma educativa, se evidenció con mayor intensidad la rivalidad que existía entre las dos áreas profesionales de la salud, que empezaban a gozar de igual categoría, hasta que a principios del siglo XIX, se fusionaron los dos saberes en una sola carrera, la de médico cirujano. Entre las figuras más sobresalientes en la anatomía y la cirugía en Inglaterra, cabe mencionar a los hermanos William y John Hunter. William (1718-1783) rescató la obstetricia, limitada desde la Edad Media a la figura de la partera. Elevó la dignidad de la especialidad con dos hechos: la introducción del fórceps obstétrico de Chamberlen en la clínica diaria y su asistencia a los partos de las consortes reales (Figura 20-7). Por su parte, John Hunter (1728-1793), tras ser un experto anatomista, se dedicó de tiempo completo a la cirugía, convirtiendo la técnica quirúrgica en una ciencia. Fue especialista en la práctica de litotomía, aunque su mayor aportación consistió en la creación de un nuevo método de sutura de los aneurismas, con lo cual consiguió evitar la amputación innecesaria de los miembros de multitudes de soldados y civiles. Asimismo, estudió las enfermedades venéreas, diferenciando la gonorrea de la sífilis, y colaboró en la investigación que llevaron cabo el botánico Banks y el capitán Cook sobre la administración de jugo de cítricos para prevenir el escorbuto (Figura 20-8). SALUD MENTAL Y MESMERISMO Philippe Pinel (1745-1826) fue un médico francés especializado en las enfermedades mentales. En 1793, en plena Revolución, Pinel fue nombrado director del Hospital la Bicétre de Figura 20-8. John Hunter sienta los fundamentos científicos de la cirugía británica. Colección Wellcome. París, donde decidió reformar el trato hacia los internos; su objetivo era hacerlo más humano y eliminar su encadenamiento a las paredes. Afirmó que era posible la recuperación de los "alienados", "enajenados" o "locos" con la aplicación del "tratamiento moral", elaborado en colaboración con Jean-Baptiste Pussin, con base en las ideas del italiano Vincenzo Chiarugi. En 1795, fue nombrado médico jefe de la Salpêtriêre, donde aplicó los mismos criterios que en Bicêtre. En 1789, escribió una Nosographie philosophique y, en 1801, un Traité Médicophilosophique sur l'aliénation mentale, por medio de los cuales presenta una clasificación de enfermedades mentales (melancolía simple, manía, demencia, idiocia), con lo que Pinel estableció los fundamentos del diagnóstico psiquiátrico moderno. Un método similar fue difundido por William Tuke, filántropo británico, en el York Retreat, institución para el tratamiento de enfermos mentales fundada y financiada por él mismo (Figura 20-9). Franz Anton Mesmer (1734-1815), médico alemán, ideó lo que él denominó magnetismo animal, titulado con posterioridad mesmerismo. Estudió medicina en la Universidad de Mena. En su disertación De planetarum influxu in corpus humanum (1766), Mesmer aseguró que el universo estaba lleno de un fluido sutil, que vinculaba a los hombres entre sí, pero la falta de energía o desequilibrio provocaba enfermedades y, que dicho fluido se podía estabilizar mediante ciertos métodos que solo él conocía. El fluido podía ser movilizado hacia el cuerpo de las personas mediante un imán, lo que alcanzó un éxito inesperado manista. Colección Wellcome. en Viena y París. Su popularidad menguó en la década de los 80 cuando, por un lado, su labor empezó a ser considerada como charlatanería y, por otro, debido a los altos honorarios que demandaba, tanto a sus pacientes como a sus discípulos. Tras su muerte, ocurrida en Suiza, continuó el mesmerismo que, en breve, daría paso al hipnotismo. HOMEOPATíA Samuel Hahnemann (1755-1843), médico alemán, fue creador de la doctrina homeopática. Sus primeras fuentes de ingreso provenían de dos rubros, como traductor de libros al alemán y como escritor de artículos, entre los que resalta uno referente al cuidado de los dementes, señalando que debían ser tratados con consideración y de manera humanitaria, tal como lo estaba realizando Pinel. En la Historia Universal de la Medicina coordinada por Laín Entralgo queda señalado que los conceptos de la homeopatía tienen su origen en 1790, año en que Hahnemann tradujo al alemán un Tratado de la Materia Médica de Cullen, quien había estudiado la chinchona o corteza que, por su contenido en quinina, se usaba en el tratamiento de las "fiebres intermitentes" o paludismo. A manera de experimento, Hahnemann se medicó a sí mismo altos contenidos de corteza de chinchona y, de acuerdo con sus síntomas, descubrió que la corteza de quina podía producir accesos febriles similares a los del paludismo (Figura 20-10). Figura 20-10. Samuel Hahnemann, creador de la doctrina homeopátiCa. Colección Wellcome. Asentó que múltiples enfermedades podían tratarse con sustancias que provocaran los mismos fenómenos; es decir, la corteza de quina curaba la fiebre y también originaba una fiebre; lo que producía un dolor de cabeza podía curar un dolor de cabeza. En consecuencia, el autor de la homeopatía postuló el principio similia similibus curantur (una enfermedad se cura cuando se produce otra análoga), así como la prescripción de pequeñas dosis. Ahora bien, ¿por qué dosis mínimas?, así, de inmediato, Hahnemann no pudo responder esta duda. Lo que sí tuvo claro, desde un principio, fue que la polifarmacia tradicional hacía más mal que bien, además de ser costosa. SALUD PÚBLICA López Piñero señala que en la evolución histórica de la medicina preventiva se distinguen dos etapas. La primera abarca desde la antigüedad clásica hasta las últimas décadas del siglo XVIII, en la que la prevención de las enfermedades se limitó a individuos aislados, por lo regular, de estratos sociales altos. La medicina profiláctica consistía en reglamentar la vida de las personas sanas para impedir que contrajeran enfermedades. Por su parte, las clases menesterosas, que no solían ser orientadas en cuestiones profilácticas, recibieron asistencia médica de manera irregular por medio de la caridad, de los curanderos y de prácticas supersticiosas. En Inglaterra, por ejemplo, las Sociedades de Ayuda Mutua, las Friendly Societies, brindaban servicios importantes. La segunda etapa de la medicina preventiva surge a finales del siglo XVIII, cuando se toma conciencia de la importancia Figura 20-11. Johann Peter Frank, iniciador de la medicina social. Colección Wellcome. que los factores sociales tienen en la génesis de las enfermedades. De hecho, las primeras cátedras de higiene datan del siglo XVIII. En 1790, Johann Peter Frank (17451821), médico austriaco, hace una denuncia formal de la relación entre la enfermedad y la miseria. Pronunció un discurso bajo el título De populorum miseria, morborum genitrice (Sobre la miseria popular, madre de las enfermedades). Asimismo, publicó el primer tratado de 219 CAPÍTULO 20 • Medicina de la Ilustración. El siglo de la anatomía patológica Sobantt Veter 3ranY, M. D. g. g. rirft. Guberniatfatb6 bu 'Rap:anb, Tirefttrd bet fatultát fámtli*r evitáter bct f@cn gombarbep, Trofeffor' practiféea iu 'Ritgtíebc6 verféiebcner %tabemieg Eiffcníéaften, e ) Ñ e 111 •eitter toZÑónbigett ntebicinifd)tll D ti t te : B a rt b. Sortpflan;ttng ber nenfc9Ch unb ftaltert, Croartttng un) 'flege fótvangcrcr matteti ibrcr• Ecibc$frud)t un) ber Ektterignen ia jebem Semeintvefen, firantentbar,. ber eegetifóen gnb 1791, higiene pública, en nueve volúmenes, editados entre 1779 y 1819, donde dio por sentado que correspondía a los gobernantes implementar y administrar la higiene colectiva. Con sus postulados, Frank abrió el camino hacia la higiene científica del siglo XIX (Figuras 20-11 y 20-12). LA VACUNA CONTRA LA VIRUELA Desde tiempos antiguos, la viruela originó repetidas epidemias que, en el siglo XVIII, alcanzaron proporciones considerables. La práctica de la variolización preventiva, con linfa de pústulas variolosas humanas, fue empleada en Asia desde hace muchos siglos, pero, aún hay discusión sobre su lugar y cultura de origen: India o China. En Europa, fue difundida en el siglo XVIII; a ello colaboró Lady Mary Wortley Montagu (16891762), esposa de Lord Sandwich, embajador de Gran Bretaña ante el gobierno otomano (1721). Lady Montagu, quien enfermó de viruela y quedó marcada por las cicatrices, conoció la variolización en Estambul e hizo variolizar a sus dos hijos con buenos resultados. Dado que la tercera parte de la población británica mostraba secuelas de viruela, Lady Montagu decidió llevar la técnica a su país, método consistente en la Figura 20-12. Portada del tratado un sistema completo para una policía médica, J. P. Frank. introducción subcutánea de serosidad procedente de las lesiones que produce la viruela, lo que ocasiona una forma leve o atenuada en la persona "variolizada" y crea una resistencia a la infección mayor. El éxito que la práctica tuvo en un principio fue perdiendo popularidad por los riesgos y complicaciones que implicaba. La solución al problema llegó con Edward Anthony Jenner (1749-1823), médico rural inglés y discípulo del cirujano John Hunter, quien se percató de que las ordeñadoras de vacas que padecían una forma limitada de viruela (cowpox) no se contagiaban cuando aparecían las epidemias (smallpox) entre la población. Jenner consultó sus dudas y observaciones con su maestro Hunter, quien le respondió: No piense, experimente. Así, Edward Jenner hizo pruebas durante dos años en caballerizos y vaqueros; en 1796, inyectó linfa de lesiones de cowpox a un niño de ocho años llamado James Phipps y seis semanas después pus variólico, sin manifestación alguna de viruela. De inmediato Jenner procedió a difundir su método de inmunización mediante dos vías; por una parte, fundó la Sociedad de la Vacuna que hacía referencia al método y al producto en sí, y por otra, en 1798, publicó su experiencia en la obra An Inquiry into the Causes and Effects ofthe Variolae Vaccinae, a Disease Known by the Name of CowPox, en la que, de forma categórica, Figura 20-13. Edward Jenner aplicando la vacuna contra la viruela. Colección Wellcome. aseveró que la inoculación con secreciones de pústulas de viruela vacuna provoca una respuesta de defensa y preserva de la viruela. De inmediato, su publicación dio la vuelta al mundo para, en seguida, adoptar el método. Al cabo del tiempo, Pasteur propuso el término vacunación en homenaje al médico inglés (Figura 20-13). TERAPÉUTICA En el siglo XVIII continuó la aplicación de ventosas, sangrías y purgantes, en tanto que las enfermedades venéreas se trataban con mercurio. Por otra parte, la teriaca, antigua panacea, seguía siendo utilizada en forma de una popular cocción de corteza de quina, que se pensaba era eficaz contra todo tipo de fiebres. Por su parte, la botánica se manifestó como una ciencia útil con el establecimiento de sistemas de clasificación claros y, sobre todo, con la nomenclatura linneana; se pudo inventariar el mundo natural europeo y ultramarino con el propósito de aprovecharlo mejor. Se organizaron expediciones científicas, como lo hizo, por ejemplo, España con sus colonias, con el fin de clasificar e importar nuevos remedios farmacológicos. Así, la botánica se empleó como auxiliar ya no solo de la agricultura 220 SECCIÓN 6 Medicina europea y americana en los siglos XVII-XVIII • LAS ENFERMEDADES LABORALES Al iniciar la centuria ilustrada, Bernardino Ramazzini (16331714), de nacionalidad italiana y considerado como el fundador de la medicina del trabajo, abordó una cuestión un tanto relegada en la historia de la medicina: las enfermedades laborales. Si bien es cierto que Paracelso (1493-1541), médico y alquimista suizo había escrito sobre las enfermedades de los mineros, el tema no se volvió prioritario. Ramazzini, que trabajó los últimos 14 años de su vida en la Universidad de Padua, como catedrático, y a partir de 1708, como rector, dejó un nuevo enfoque para el estudio de las enfermedades que afectan a los trabajadores según sus actividades, el cual quedó plasmado en su obra De morbis artificum diatriba, publicado en Módena, en 1700. En el interrogatorio que hacía a los pacientes, a la manera hipocrática, además de indagar de qué sufrían, desde cuándo, qué alimentos consumían, etc., también preguntaba ¿en qué trabaja usted? Así, describió 53 enfermedades de los trabajadores, las de los alfareros, estañadores, vidrieros, mineros, sepultureros y farmacéuticos, entre otros. Por ejemplo, señalaba que los obreros que trabajan de pie estaban propensos a las várices y a las úlceras en las piernas, por lo que recomendaba que interrumpieran una posición prolongada, al sentarse, caminar o mover de algún modo el cuerpo de cuando en cuando (Figura 20-14). CONCLUSIÓN Figura 20-14. Bernardino Ramazzini, fundador de la medicina del trabajo. Colección Wellcome. y de la industria textil, sino también de la terapéutica, al simplificar las antiguas fórmulas magistrales, al identificar y emplear los principios activos. La digital, por ejemplo, apreciada por el valor medicinal de su componente activo, se introdujo en la práctica médica del siglo XVIII para el tratamiento de la hidropesía. Correspondió a William Withering (1741-1799) descubrir que la digital no era eficaz en todos los tipos de hidropesía y señalar que actuaba básicamente a nivel cardiaco, que era potencialmente tóxica y debía administrarse en dosis moderadas. El siglo XVIII es testigo de múltiples innovaciones en el ámbito de las ciencias de la salud; por una parte, corrientes médicas de vida efímera, entre ellas el vitalismo de Stahl, el dinamismo de Hoffmann, la irritabilidad de Haller y el brownismo y, otras que han perdurado como la homeopatía, que pregona la ley de similitud. En el campo anatómico sobresalieron dos médicos que condujeron a la medicina por la vía científica, Morgagni, quien trabajó la anatomía patológica y Bichat en el campo de la histología, en tanto que Haller profundizó en la fisiología. Otros adelantos de esta época se dieron en las áreas de la inmunología, con el descubrimiento de la vacuna contra la viruela, la higiene, que contempló la asistencia colectiva y en cuanto a los padecimientos mentales, se empezó a dar un trato digno a los enfermos. Por su parte, la cirugía alcanzó un estatus propio, al grado de que llegó a institucionalizarse. Todos estos hechos advierten el dinamismo y progreso alcanzado en el periodo ilustrado. 221 SECCIÓN 6 Medicina europea y americana en los siglos XVII-XVIII MEDICIN A NOVOHIS PANA EN EL SIGLO XVII Jorge Zacarías Prieto INTRODUCCIÓN En el siglo XVII novohispano, la medicina atraviesa por diversas etapas que permitieron la consolidación de la ciencia, ya que es cuando se sientan las bases para el ordenamiento de la enseñanza de la carrera en las instituciones educativas del periodo, además de que se fundan algunos hospitales dedicados a la atención de enfermos de diversos padecimientos. El presente capítulo abordará la historia de varias instituciones: el Real Tribunal del Protomedicato y las funciones que desempeñaría durante el virreinato; el papel que jugó la Real y Pontificia Universidad de México en cuanto a la consolidación de la enseñanza de la medicina en la Nueva España; algunas de las fundaciones hospitalarias hechas por ciertas órdenes religiosas, o en su caso, por algunos particulares ricos de la época, entre otras cuestiones relativas a la historia de la medicina durante el siglo XVII (Figura 21-1). EL PROTOMEDICAT O Una de las instituciones más representativas de la época colonial por la importancia que encierra en relación con la medicina y lo que hoy en día podríamos considerar como la salud pública, es sin duda, el Real Tribunal del Protomedicato de la Nueva España, que se consolida en el siglo XVII. Con el descubrimiento y la colonización de América se abrió camino a la incorporación de la cultura y de las instituciones españolas hacia los nuevos territorios. En el siglo XVI, las instituciones jurídicas y políticas, como el Cabildo o Ayuntamiento y la Real Audiencia, entre otras, se trasladaron a las colonias de la Nueva España y el Perú. Ahí impusieron su organización y leyes, las cuales fue preciso modificar para adaptarlas a las necesidades de los nuevos dominios, por Io que, tras ello, en algunos casos sufrieron un proceso de aculturación. Gran parte de esto fue lo ocurrido con el Tribunal del Protomedicato, lo que dio lugar a que, tras la modificación por las Leyes de las Indias y otras disposiciones, se configurara un nuevo modelo de tribunal que, si bien tenía como base el castellano, se alejaba de él dando lugar al "modelo americano! El Ayuntamiento o Cabildo representó la primera forma de gobierno español en tierras americanas. Hernán Cortés estableció los primeros ayuntamientos en su marcha hacia MéxicoTenochtitlán en el orden siguiente: el de la Rica Villa de la Veracruz, Tepeaca o Segura de la Frontera, Espíritu Santo, Medellín, San Esteban del Puerto, Zacatula y, finalmente, el de México, primero en Coyoacán (1522) y, posteriormente, en la Ciudad de México (1524). Durante los primeros años, el Ayuntamiento tuvo una amplia jurisdicción que se fue reduciendo con la aparición de otras instituciones gubernamentales como la Real Audiencia y la del Virreinato propiamente dicha. Dentro de su jurisdicción se anexó el derecho a vigilar y reglamentar todo Io relacionado con la medicina, la salud pública y los sujetos que la practicaban. Tuvo intervención directa en las disposiciones generales que regían el quehacer del médico, 222 SECCIÓN 6 Medicina europea y americana en los siglos XVII-XVIII Figura 21-1. Escena de la Ciudad de México en el siglo XVII. Fotógrafo: Pedro Cuevas. Archivo Fotográfico "Manuel Toussaint'; Instituto de Investigaciones Estéticas, UNAM. • otorgamiento de licencias, autorización y reglamentación de las visitas a boticas, así como el nombramiento de los protomédicos. La primera disposición aparece en el Cabildo del 13 de enero de 1525, en la que al "barbero e cirujano" Francisco Soto se le asigna un sueldo anual por el ejercicio de sus oficios. Según las primeras actas del Cabildo de la Ciudad de México del 11 de enero de 1527, aun cuando no existía el Tribunal del Protomedicato en la Nueva España, los primeros en desempeñar el cargo de protomédicos fueron los licenciados en medicina Pedro López y otro médico de apellido Barreda. A partir de 1528, el Ayuntamiento nombra a Pedro López como funcionario médico para inspeccionar las boticas. El 10 de marzo de 1571 se presentó ante la Real Audiencia como Protomédico General de las Indias, el doctor Francisco Hernández, quien venía autorizado por el Rey para verificar los exámenes y dar las licencias para ejercer. Esto representó los preludios de la erección definitiva del Tribunal finalmente creado por la Recopilación de las Leyes de Indias. El gobierno necesitaba un organismo que se ocupara de la salud pública, de ahí que en el año de 1628 se fundara, oficialmente, el Real Tribunal del Protomedicato de la Nueva España y confirmada por Real Cédula el 18 de febrero de 1646, expedida en Madrid, Io cual se notificó al Virrey Conde de Sotomayor y al visitador de la Universidad, don Juan de Palafox y Mendoza. Para la elección de plazas, el Rey pedía que se diera preferencia a la edad, la suficiencia y el poder; se dispuso su reorganización quedando constituido de la siguiente manera: el primer protomédico (Presidente del Protomedicato) sería el catedrático de Prima de Medicina de la Universidad; el segundo protomédico el decano de la Facultad de Medicina, doctor médico más antiguo y el tercero sería nombrado por el Virrey entre los médicos de su confianza; estos serían auxiliados por tres alcaldes examinadores que servían para suplir las faltas de los protomédicos. En resumen, el objeto principal del Protomedicato, entre otras cosas, fue el de vigilar el ejercicio profesional de los médicos, cirujanos, boticarios y parteras. Tenía jurisdicción en todos los problemas relacionados con la salubridad pública; disponía las providencias necesarias en caso de epidemias u otras calamidades y, además, cuidaba de la correcta preparación y venta de los medicamentos que se expedían en las boticas novohispanas, hasta el año de 1831, en que fue abolido por el Supremo Gobierno del ya México independiente. LA UNIVERSIDAD Un acontecimiento por demás importante en la historia de la educación en México es, sin duda, la fundación de la Real Universidad de México, creada por cédula real del 21 de septiembre de 1551, por orden de su Majestad, el rey de España Don Carlos I, en la que instaba al virrey don Antonio de Mendoza para que llevara a buen puerto esta iniciativa. Se debe aclarar que los intentos por fundar una Universidad se venían haciendo desde 1536 a instancias del Primer Obispo de México, el franciscano Fray Juan de Zumarraga, el que no logró ver consolidado su proyecto, pues tuvo mucha resistencia, principalmente, por los miembros del Ayuntamiento, los cuales eran conquistadores y encomenderos. No fue sino hasta el 25 de enero de 1553, cuando en una ceremonia llevada a cabo en la Iglesia del Colegio de San Pablo (hoy Hospital Juárez), se inauguró con toda solemnidad la Real Universidad de México, rigiéndose en su administración y programas de estudio por los estatutos de la Universidad de Salamanca, España, considerada como una de las más prestigiadas de la época, como lo refiere el doctor Francisco Fernández del Castillo. Cabe mencionar que la Universidad no ostentaba el título de Pontificia, pues tuvieron que hacerse varias gestiones para que la Santa Sede otorgara tal privilegio a la institución, Io cual sucedió el 7 de octubre de 1595, mediante una bula del Papa Clemente VIII (Figuras 21-2 y 21-3). 223 SECCIÓN 6 Medicina europea y americana en los siglos XVII-XVIII En un principio comenzaron a funcionar cuatro Facultades en las que se impartían las cátedras de: Teología, Derecho Canónico, Derecho Civil o Jurisprudencia y Artes o Filosofía; sin embargo, desde un principio se tuvo la intención de abrir una Facultad de Medicina, lo cual no sucedería sino hasta algunos años después. En el año de 1578, el claustro de profesores de la Universidad instó a sus autoridades para solicitar la creación de la cátedra de medicina, lo que sucedió el 13 de mayo por medio de una orden en la que, además, la proveían de 150 pesos oro como sueldo para la persona que leyera dicha cátedra. El 21 de junio siguiente, el claustro determinó que la persona idónea para ocupar el puesto de profesor de Prima de Medicina, como se le conoció entonces, fuera el doctor Juan de la Fuente, médico distinguido, de quien se afirmaba que durante una epidemia de matlazáhuatl (tifo), en 1576, había hecho una de las primeras autopsias en el Nuevo Mundo. Finalmente, el 7 de enero de 1579, comenzó sus lecciones de medicina, y desde ese momento y hasta la fecha, se ha impartido la carrera de medicina de manera ininterrumpida en nuestro país. Casi 20 años después, en 1598, se creó otra cátedra de medicina que se impartía en las tardes, por lo que se le llamó Vísperas de Medicina, a cargo del doctor Juan de Plascencia, quien la había ganado por oposición. Así, las clases comenzaron a impartirse el 7 de enero de 1599. El siglo XVII es por excelencia el siglo en el que se consolidó la enseñanza de la medicina en México, ya que surge un verdadero interés de las autoridades para el mejor desarrollo de la ciencia médica y de la educación de los futuros galenos, y esto, indudablemente, tuvo que darse en la Real y Pontificia Universidad de México. En 1619, el rey Don Felipe III expidió una pragmática; es decir, un decreto por medio del cual se establecerían en la Universidad las cátedras de Anatomía y Cirugía y la de Método Medendi o Terapéutica; sin embargo, debemos aclarar que tal disposición se conoció en la Universidad hasta marzo de 1621. La cátedra de Anatomía se le encomendó al doctor Cristóbal 224 SECCIÓN 6 Medicina europea y americana en los siglos XVII-XVIII hecha por don Juan de Palafox y Mendoza, obispo de Puebla y después virrey de la Nueva España. Dichos estatutos regirían la vida institucional universitaria durante todo el periodo virreinal. Todo comenzó con una visita que hiciera Palafox a la Universidad en septiembre de 1644 y que daría como resultado las nuevas Constituciones dos años después, en 1646 (Figura 21-4). Con respecto a los estudios de medicina, se dictaba que quienes quisieran graduarse como médicos, deberían haberlo hecho previamente en artes; es decir, en estudios de filosofía, además de haber aprobado los cuatro cursos de las cátedras de Prima y Vísperas de medicina, la de Anatomía y Cirugía, Método Medendi y Astrología y Matemáticas en cuatro años distintos. Por otra parte, también debían hacer 10 lecciones de determinadas materias (las cuales eran casi siempre en latín) en días lectivos que duraran más de media hora; otra disposición fue que los alumnos tenían que hacer prácticas de anatomía en el Hospital Real de Naturales cada cuatro meses, entre otras tantas obligaciones. De esta manera, quedaría consolidada la enseñanza de la medicina en la Real y Pontificia Universidad de México, la cual, a lo largo de la centuria, contaría con extraordinarios científicos como profesores de la Facultad Médica. Ejemplo de esto fue que en 1672, la cátedra de matemáticas quedaría vacante por la muerte de su profesor y después de varias oposiciones se le designó a don Carlos de Sigüenza y Góngora, afamado científico de su tiempo, quien sin ser médico impartiría las lecciones en la Facultad de Medicina. De esta manera, la plantilla de profesores, para ese 1672, quedaría de la siguiente manera (Figura 21-5): Universidad, fueron los de Hipócrates, Galeno y los autores árabes medievales, entre ellos, Rhazés y Avicena. LIBROS Desde la llegada de la imprenta a la Nueva España, en 1539, y gracias a las gestiones hechas por el primer obispo de México, Fray Juan de Zumárraga, comenzó la producción de diversas • Prima de medicina, a cargo del doctor Juan Torres Moreno; de Vísperas, cuyo responsable era el doctor Diego Vázquez de Hinostroza; de método Medendi, que impartía el doctor Luis de Céspedes; de Cirugía y Anatomía, dada por el doctor Diego Osorio y Peralta; y de Matemáticas y Astrología, cuya enseñanza daba Sigüenza. Cabe señalar que la enseñanza médica fue mucho más teórica que práctica y que el modelo médico imperante durante la época colonial fue el de la teoría humoral; es decir, aquella que consideraba el desequilibrio entre los cuatro humores corporales: sangre, bilis amarilla, flegma y bilis negra o melancolía. Por su parte, los libros más leídos en la Figura 21-4. Retrato del obispo don Juan de Palafox y Mendoza. Fotógrafo: Pedro Ángeles. Archivo Fotográfico "Manuel Toussaint", Instituto de Investigaciones Estéticas, UNANI. obras, dentro de las que destacaron, por razones obvias, las de tipo religioso, pues el objetivo principal, después de la conquista militar, era, 225 SECCIÓN 6 Medicina europea y americana en los siglos XVII-XVIII como afirma el maestro Julián Cid, la conquista espiritual por medio de la evangelización, " [...] es decir la enseñanza de la doctrina cristiana además de otras materias elementales para la alfabetización, tanto para el uso de los criollos como para los indígenas". Sin embargo, los textos científicos pronto fueron tomando fuerza y presencia en el interés de las incipientes comunidades científicas coloniales. Como quedó apuntado en el capítulo sobre la medicina novohispana en el siglo XVI y a manera de introducción a la obra impresa en el siglo XVII, recuérdese que el primer libro de medicina que se publicó en el Nuevo Mundo fue escrito por el Figura 21-5. Portada del libro de Carlos de Sigüenza y Góngora: Libra Astronomica, y Philosophica. doctor Francisco Bravo, intitulado Opera medicinalia, in quipus quam plurima extant scitu medico necessaria in 4 libros digesta, quae pagina versa continentur, mejor conocido como Opera Medicinalia, impreso en México, en 1570, en la casa de Pedro de Ocharte y cuyo contenido ha sido estudiado por varios autores. Hoy en día solo se conocen tres ejemplares en el mundo, uno en Nueva York, EUA; otro en Madrid, España, y el tercero, en la Ciudad de Puebla, en México. Ocho años más tarde, es decir, en 1578, se publicaría el segundo libro sobre medicina titulado Suma y recopilación de Cirugía, con un arte para sangrar muy útil y provechosa, escrito por el cirujano Alonso López de Hinojosos, que alcanzó su segunda impresión en 1595. El tercer libro fue escrito por el doctor Agustín Farfán, titulado Tractado breve de anothomia y chirugia, y de algunas enfermedades, que mas comunmente suelen hauer en esta Nueua España, el cual fue escrito en 1579 y considerado por algunos estudiosos como el mejor tratado de cirugía en la Nueva España, por encima del propio López de Hinojosos. Para 1592 se publicaría otro libro de Farfán, intitulado Tratado breve de medicina y de todas las enfermedades, en el que se trataban temas como las enfermedades más comunes en la Nueva España, 226 SECCIÓN 6 Medicina europea y americana en los siglos XVII-XVIII un tratado de cirugía breve y, por último, un pequeño estudio En el prólogo de su libro, Cisneros habla sobre la sobre la anatomía. conveniencia que deben tener los médicos de conocer otras ciencias como la filosofía, gramática, poesía y matemáticas, En materia de publicación de libros relativos a la ciencia pero principalmente, la astrología, como afirma María Luisa médica, el siglo XVII fue prolijo. Como quedó señalado, es Rodríguez-Sala, y también, reconoce el propio Cisneros su en los años 20 de dicho siglo cuando se consolidan las bases procedencia del hipocratismo dominante en la época y de ahí para la enseñanza de la medicina en la Real y Pontificia explica cómo se deben utilizar los conocimientos para Universidad de México. descifrar las enfermedades en la Ciudad de México y para el El primer libro médico editado en el siglo XVII desarrollo del ejercicio profesional del médico. corresponde al escrito por el doctor Juan de Barrios, titulado El doctor Cisneros nació en Madrid y estudió la carrera de Jesús. María. Verdadera medicina, cirugía y astrología, en medicina, afirma el doctor Ocaranza, en la Universidad de tres libros dividida, publicado en 1607 por Fernando Balli. Alacalá de Henares. Cisneros llegó a la Ciudad de México Esta obra fue la de mayor extensión en la materia aparecido, con el marqués de Guadalcázar e, inmediatamente, se hasta entonces, en la Nueva España. incorporó a la Real y Pontificia Universidad. Don Fernando Ocaranza señala en su Historia de la Don Germán Somolinos, al analizar estas primeras Medicina (1934) que el doctor Juan de Barrios era natural de publicaciones, advierte la incorporación de la medicina Colmenar Viejo, en Castilla, España y que había estudiado la precolombina a la traída por los conquistadores en el siglo carrera de medicina bajo la dirección de otro gran médico XVI. Las dos medicinas, una tradicional y la otra científica, español, don Pedro García Carrero, y que antes de llegar a se irían complementando y enriqueciendo, sobre todo por la ejercer su profeSión en la Nueva España, a donde llegó en aceptación de la incorporación de las plantas medicinales que 1596, ejerció primero en la propia España y después en las en este territorio se producían. Islas Canarias. Un escrito importante y por demás curioso, ya que su Tres años más tarde, en 1610, el Padre Agustín Farfán autor ha sido un personaje enigmático, dado que se publica su Tratado breve de medicina y de todas las sospechaba era hijo ilegítimo del Rey Felipe II, fue el escrito enfermedades; texto que se puede considerar, según palabras por don Gregorio López, intitulado Tesoro de medicinas para del Maestro Cid, como la tercera edición de su Tratado de diversas enfermedades, publicado en México, en 1674. Medicina que, además, dedica al virrey de la Nueva España, don Luis de Velasco y Cava. A lo largo del siglo XVII se siguieron escribiendo algunos libros más relacionados con la medicina que hacían Uno de los libros más significativos del siglo XVII y que referencia, por ejemplo, al uso del mercurio o azogue, como ha sido estudiado por el doctor Germán Somolinos, fue el se le conocía en esa época, o bien, sobre temas astrológicos o escrito por el doctor Francisco Ximénez, conocido matemáticos, como, por ejemplo, el Libro Astronómico y ordinariamente como Los cuatro libros de la naturaleza. Sin Filosófico de don Carlos de Sigüenza y Góngora, publicado embargo, su título correcto es: Cuatro libros de la naturaleza en 1690. y virtudes de las plantas y animales que están recibidos en el uso de Medicina en la Nueva España, y el método y corrección y preparación que para administrarlas se requiere dirigido a las personas que vivían en pueblos, en los que no se encontraran médicos o boticarios. Fue impreso en México, en casa de la viuda de Diego López Dávalos, en 1615. Desde 1524 y hasta el final del siglo XVI, en México, se En 1618, el doctor Diego Cisneros escribiría un tratado fundaron varios hospitales para atender de diversos males a sobre higiene, principalmente, titulado Sitio, naturaleza y los enfermos, tanto españoles como indígenas, como el propiedades de la Ciudad de México. Aguas y vientos a que Hospital de Jesús, donde, sobre todo, acudían españoles; por esta sujeta y Tiempos del año del que Julián Cid afirma: ejemplo, el Hospital de San Lázaro, que asistía a enfermos de lepra o padecimientos de la piel o el Hospital de San Con la obra de Cisneros, concluye un periodo de Hipólito, que atendía a hombres enfermos de la mente, entre intensa producción médica que inicia en 1570 con la otros tantos. Sin embargo, durante la centuria que nos atañe Opera Medicinalia de Bravo. Sin contar el primero, en este capítulo, 1600-1700, se fundaron varios hospitales son todos ellos libros redactados en castellano, dedicados también a la atención de enfermos aquejados de probablemente con un contenido arcaico para el distintos males, entre los que se encontraban el Hospital del momento en que fueron escritos. Espíritu Santo, el Hospital de Betlemitas y el Hospital del Divino Salvador en la Ciudad de México, además de haberse fundado algunos más a lo largo y ancho del territorio de la La obra fue impresa en la casa de Juan Blanco de Alcázar Nueva España (Figura 21-6). y dedicada a don Diego Fernández de Córdoba, marqués de Hospital del Espíritu Santo. Este hospital fue fundado a Guadalcázar, quien en ese entonces era el virrey y instancias de un matrimonio formado por don Alonso gobernador de la Nueva España. Rodríguez del Vado y su esposa doña Ana de Zaldívar, el LOS HOSPITALES 227 CAPíTULO 21 • Medicina novohispana en el siglo XVII cual estuvo enclavado en las actuales calles de Madero e vendido a particulares y, finalmente, demolido para construir Isabel la Católica, en el Centro Histórico de la Ciudad de el actual Casino Español de México. México. Este hospital no se distinguió del todo por la buena Hospital de Betlemitas. La Orden de Belem o de atención a los enfermos, Betlemitas se fundó en la ciudad de Guatemala en 1653, a • instancias de San José de Betancourt, con la finalidad de instruir en las primeras letras al que no sabía, así como la de asistir a los enfermos Figura 21-7. Hospital del Amor de Dios especializado en males venéreos. Archivo Fotográfico "Manuel Toussaint'; Instituto de Investigaciones Estéticas, UNAM. Figura 21-6. Escena de castas en la sociedad novohispana. Archivo Fotográfico "Manuel Toussaint", Instituto de Investigaciones Estéticas, UNAM. por lo que sus fundadores, en 1613, según afirman los doctores Aguilar y Ezquerro, Io pusieron al cuidado de los Hermanos de la Caridad. Fueron tantas las peripecias por las que pasó esta institución durante todo el siglo XVII, que se decidió destruirlo y levantarlo nuevamente desde sus cimientos para así dar una mejor asistencia a los enfermos. El hospital, que atendía alrededor de 25 enfermos pobres, fue clausurado en 1820, cuando las Cortes Españolas decretaron la suspensión de las órdenes monásticas en todos sus reinos. Cabe señalar que el edificio ocupado por este nosocomio durante tantos años, fue puesto a disposición de la Escuela de Medicina de México que, en ese momento, ostentaba el nombre de Colegio de Medicina, en 1836, para más tarde ser por medio de la fundación de hospitales. Veinte años más tarde, los primeros hermanos betlemitas llegarían a la Ciudad de México con la idea de fundar un primer hospital, ellos fueron: Francisco de la Miseria, Gabriel de Santa Cruz, Juan Gilbó y Francisco del Rosario, quienes se hospedaron en principio en el Hospital del Amor de Dios, para desde ahí comenzar su fundación. Para dicho fin se les concedió el edificio situado en la esquina de las hoy calles de Bolívar y Tacuba, en el Centro Histórico, edificio que se conserva desde aquella época con toda su magnificencia. El Hospital de Belem fue inaugurado el 31 de mayo de 1675 con cinco convalecientes, según afirman Aguilar y Esquerro. Se ha descrito que el hospital se situaba en la parte superior del edificio, con limpias y ventiladas salas. Este nosocomio, al igual que el del Espíritu Santo, fue clausurado en 1820, por las leyes de las Cortes Españolas promulgadas el 1 0 de octubre de ese mismo año. Cabe señalar que fue en este inmueble, el del hospital y convento de los betlemitas, donde tendría su primera sede el Establecimiento de Ciencias Médicas, antecedente directo de la hoy Facultad de Medicina de la Universidad Nacional, entre 1833 y 1835 (Figura 21-7). Hospital del Divino Salvador. Estuvo destinado a proteger y dar asistencia a las mujeres dementes. Su sede fue un vetusto edificio de grandes proporciones, enclavado en la actual calle de Donceles, número 39 del centro histórico de la Ciudad de México. La institución se denominó Hospital del Divino Salvador o Casa de la Canoa, por llamarse así en tiempos coloniales; su dirigente fue una figura en particular, el señor José de Sayago. 228 SECCIÓN 6 Medicina europea y americana en los siglos XVII-XVIII Allá por el año de 1680, vivía en la calle de Jesús María, don Porfirio cuando todas las enfermas fueron trasladadas, en un carpintero de nombre José de Sayago, quien era 1910, al Hospital General de la Castañeda. aficionado a las bebidas alcohólicas. Su carácter era recio y de manera recurrente daba grandes palizas a su pobre y abnegada mujer. Esta situación llevó a sus vecinos a denunciarlo ante las autoridades, quienes Io encarcelaron por poco tiempo, ya que su esposa y su cuñada hicieron todo tipo Como se ha podido ver a lo largo de estas líneas, el siglo de gestiones para que Io soltaran. Este escarmiento le sirvió XVII mexicano y, en particular, la historia de la medicina de mucho, pues se dice que, desde ese momento, don José mexicana en dicha centuria fue basta y prolija. Pudimos ver dejó el vicio y se abocó a sus labores de carpintería (Figura la consolidación de instituciones como Io fue el Real 21-8). Tribunal del Es importante señalar que, por aquellos años, existía en la Ciudad de México una gran cantidad de gente que padecía de sus facultades mentales, tanto hombres como mujeres; sin embargo, se creía o se asociaba más esta enfermedad con las mujeres, dados los diagnósticos que en esa época se hacían sobre la histeria. A manera de leyenda, el doctor Ernesto Sodi Pallares nos cuenta que, un día, estando Sayago en su carpintería haciendo una mesa de marquetería para el Convento de Santa Mónica de Puebla, se le presentó una monja de dicho convento, llamada Sor María de la Pureza Chagoyen, quien le dijo "[.. Es necesario que trabajéis en amor de Dios, recogiendo a las dementes que vagan por las calles y amparando a esas desdichadas, llevándolas a vuestra casa Por supuesto, el Figura 21-8. Hospital del Divino Salvador, ubicado en la carpintero desechó la idea, sin embargo, sucedió que su denominada calle La Canoa. cuñada, de nombre Justina, se volvió loca y furiosa, entonces don José se dio a la tarea de acojinar las paredes de una Protomedicato de la Nueva España, que si bien, ya venía habitación con viruta y aserrín para que su cuñada no se funcionando desde décadas anteriores, no será sino hasta lastimara, además de haberle confeccionado una chaqueta 1628, en que definitivamente se le otorgaría reconocimiento para sostenerle los brazos y así evitarle lesiones. Tiempo real y, por Io tanto, legal, gracias a la Real Cédula expedida después, el carpintero fue a entregar la mesa a la Ciudad de por el Rey de España don Felipe IV. Puebla y al preguntar por la Hermana Sor María de la Pureza, cual va siendo su sorpresa cuando le dijeron que ella En este siglo se dio el fortalecimiento de la enseñanza de había muerto hacía casi 40 años y que la causa de su muerte la medicina en la Facultad de Medicina de la Real y había sido a consecuencia de sus enfermedades mentales. Pontificia Universidad de México, aumentándose algunas materias para su mejor conocimiento y, en algunos casos, Al volver a su casa comenzó a reclutar a cuanta enferma dictadas o leídas por personajes de gran renombre, como Io mental encontraba deambulando en las calles y las asilaba en fue el preclaro don Carlos de Sigüenza y Góngora, además su domicilio. Hacia 1687, esta situación llegó a oídos del de las reformas hechas a la propia Universidad por Arzobispo de México don Francisco de Aguiar y Seijas, visitadores de la talla del Obispo y Virrey de la Nueva quien admirado por tales obras de caridad le brindó su ayuda España don Juan de Palafox y Mendoza. y se abocó a encontrar un local destinado para tal fin, y cuyo alquiler y manutención de las enfermas sería pagado por el Desde el siglo XVI se evidenció el interés del gobierno, prelado. de la iglesia y de algunos particulares por fundar hospitales para la atención de los enfermos, tanto de españoles como de Fue de este modo en que se encontró el edificio indios. Esta práctica no fue desechada durante el siglo XVII, perteneciente al Mayorazgo de don Juan de Casaus en la sino al contrario, se erigieron algunos nosocomios en la otrora calle de la Canoa, a donde llegaron casi 70 enfermas Ciudad de México, al igual que en otras partes del territorio cuando se inauguró el Hospital, que fue dedicado y así novohispano para seguir ayudando caritativamente a los nombrado, del "Divino Salvador': José de Sayago fue su enfermos. Finalmente, salta a la vista que fue en este siglo en director hasta su muerte, y durante todo ese tiempo, gozó de que, por primera vez, se funda un hospital exclusivamente la ayuda del Arzobispo y de la Compañía de Jesús. para mujeres, como fue el Hospital del Divino Salvador, Al morir el arzobispo y al ser expulsados los jesuitas de especializado en enfermedades mentales. los territorios novohispanos, el Hospital del Divino Salvador sufrió muchas vicisitudes, pero sobrevivió hasta tiempos de CONCLUSIÓN 229 CAPíTULO 21 • Medicina novohispana en el siglo XVII Ahora podemos afirmar que el siglo XVII, y en concreto todo el periodo colonial mexicano, no estuvo sumido en un oscurantismo como se creyó durante mucho tiempo, prueba de esto es la historia de las instituciones novohispanas y, en particular, la historia de la enseñanza de la medicina en México. MEDICINA NOVOHISPANA EN EL SIGLO XVIII Martha Eugenia Rodríguez Pérez • Verónica Ramírez Ortega INTRODUCCIÓN El siglo XVIII inicia con un nuevo gobierno en el trono de España; en 1700 murió el Rey Carlos II, con quien finalizó la línea española de la Casa de Austria y comienza la de los Borbones, con el nombramiento de Felipe V. Correspondería a esta última dinastía realizar reformas e innovaciones en diversos campos del saber, entre ellos, las ciencias naturales, la botánica y la medicina que se evidencian en la segunda mitad del siglo XVIII, en el denominado periodo ilustrado (Figura 22-1). La Ilustración, como se le llamó al movimiento cultural iniciado en Europa, pretendía acabar con el aislamiento intelectual de la población fomentando las luces del conocimiento y la razón, de ahí que el siglo XVIII también se conociera como el Siglo de las Luces, el siglo que transitaba hacia el progreso en todos los ámbitos de la vida, como sucedió en Inglaterra, Francia, España y en sus colonias, como fue el caso de la Nueva España. Para que las ciencias naturales se estudiaran de manera racional y pragmática, se erigieron instituciones laicas, laboratorios, seminarios, asociaciones académicas, expediciones y publicaciones que, en conjunto, fomentaron la investigación, la experimentación y la circulación del conocimiento. La investigación médica se encaminó al descubrimiento de la estructura de los órganos; la anatomía pasó del estudio estático al animado y se complementó con la anatomía patológica, como lo 22 230 SECCIÓN 6 • Medicina europea y americana en los siglos XVII-XVIII planteaba, en Italia, Giovanni Battista Morgagni. Asimismo, comunidad científica coincidían en que la escasa higiene de en el siglo XVIII nació la química moderna con Lavoisier, la Ciudad de México contribuía, aunque no directamente, a mientras que el botánico y zoólogo sueco Carlos Linneo la propagación de enfermedades. llevó a cabo un esquema de clasificación botánica. Con las reformas borbónicas llevadas a cabo por los monarcas Carlos 111 (1759-1788) y Carlos IV (1788-1808), la Nueva España abandonaba el aislamiento intelectual en que había permanecido como colonia española. Por una parte, la población criolla fue partícipe de la renovación cultural; conoció los avances europeos a la vez que generaba conocimientos, como fue el caso de José Ignacio Bartolache y Luis José Montaña en el área de la medicina, interesados en los conocimientos anatómicos, en la práctica de disecciones y en el razonamiento que debía acompañar a la investigación. José Mariano Mociño que destacó en el campo de la botánica; Joaquín Velázquez de León en el de minería, Antonio de León y Gama en astronomía y José Antonio Alzate en las áreas que cultivaba, las ciencias matemáticas, las naturales y la medicina. Por otra parte, derivado de los cambios impulsados por el pensamiento ilustrado, racional y empírico, se crearon dos instituciones para instruir a los cirujanos y a los farmacéuticos del virreinato, el Real Colegio de Cirugía y el Real Jardín Botánico y su cátedra, además de publicarse el primer periódico especializado en medicina, el Mercurio Volante. Para el siglo XVIII, el ámbito médico sanitarista de la Nueva España estuvo muy organizado; contempló la salud, los accidentes, las enfermedades, las epidemias y las Figura 22-2. Cuadro de castas: español e india mestiza. Colección medidas preventivas. Españoles, criollos, mestizos e particular. Archivo Fotográfico "Manuel Toussaint", Instituto de indígenas requerían de un servicio médico, representado por Investigaciones Estéticas, UNAIVI. una amplia gama de especialistas: el médico, el cirujano, el boticario, el flebotomiano y la partera. Asimismo, hubo hospitales clasificados por enfermedades (generales, La Ciudad de México, como muchas ciudades europeas, mentales e infectocontagiosas) y por grupos étnicos; de padecía de una considerable insalubridad, de un "aire estos se mencionan solo algunos. De español y española: viciado'! La contaminación del aire es un fenómeno muy criollo; de español e india: mestizo; de mestizo y española: antiguo, pero su importancia como problema de salud castizo; de castizo y española: español; de español y negra: pública se enfatizó en el siglo XVIII. En esta centuria se mulato; de mulato y española: morisco, entre otros (Figura tomó conciencia de Io sucio que estaba el ambiente citadino 22-2). y se le vio como una amenaza. Se creía que la atmósfera se Respecto al número de habitantes en la Nueva España, el viciaba o ensuciaba por la presencia de los miasmas que segundo conde de Revillagigedo, virrey de 1789 a 1794, se emanaban de toda materia orgánica en descomposición dio a la tarea de hacer un censo en el año 1793. El resultado como fueron los basureros, muladares, aguas estancadas, dio un total de 4 483 680 habitantes; 60% correspondía a la materia fecal en la vía pública, entierros humanos y población indígena. animales con poca profundidad, desperdicios de comestibles que originaban las fondas y mercados y demás desechos en descomposición (Figura 22-3). Entre los espacios contaminados estaban los hospitales, ya que los enfermos generaban miasmas o partículas en descomposición, viciando el ambiente; por tanto, para evitar el contagio, el científico José Antonio Alzate Con el objeto de conservar la salud de la población recomendaba a los médicos que estuvieran frente al novohispana y evitar el brote de epidemias, las autoridades enfermo, que no tragaran saliva, sino que la escupieran gubernamentales dictaron diversas medidas. Tanto el virrey, constantemente. como el Tribunal del Protomedicato, el Ayuntamiento y la CONDICIONES SANITARIAS DE LA CAPITAL NOVOHISPANA 231 CAPíTULO 22 Medicina novohispana en el siglo XVIII Para remediar la insalubridad de la capital, se emitieron fue alto. Los peores casos se dieron en 1737, 1761, 1779 y leyes, reglamentos, instrucciones y bandos, entre ellos, el 1797. El naturalista y viajero científico Alejandro de dictado por el segundo conde Revillagigedo. Dicho Humboldt (1769-1859) afirma que "los destrozos que documento, fechado el 31 de agosto de 1790, prohibía tirar hicieron las viruelas en 1763, y más aún la de 1779, fueron basura en la calle, arrojar animales muertos y orines por los terribles; en este último año arrebataron a la capital de balcones y sacudir petates. Ordenaba el aseo de las letrinas México más de nueve mil personas; todas las noches públicas y establecía los horarios de los carros que andaban por las calles los carros para recoger los cadáveres recolectaban la basura y las [...] menos mortal fue la epidemia en 1797, en lo cual • influyó el celo con el que se propagó la inoculación': Respecto a la etiología de la viruela, el doctor Bartolache, ya mencionado arriba, explicaba a los enfermos que "las viruelas no se han de entender que son una enfermedad sino más bien Figura 22-3. La Ciudad de México en el siglo XVIII. Biombo de los condes de Moctezuma. Atribuido a Diego Correa. Archivo Fotográfico "Manuel Toussaint", Instituto de Investigaciones Estéticas, UNAM. inmundicias, todo ello en beneficio de la salud pública, término usado por el virrey. En virtud de que en el siglo XVIII cobró importancia la causa intangible de la enfermedad, se combatieron los miasmas, los focos de infección presentes no solo en el núcleo de la capital novohispana, sino también en los barrios indígenas que la circundaban. ENFERMEDADES Y EPIDEMIAS Las fuentes novohispanas mencionan la presencia de múltiples enfermedades en el siglo XVIII, entre ellas, las gastrointestinales, sífilis, sarampión, fiebres periódicas, pleuresías, neumonías, escorbuto (que tuvo una alta incidencia entre los viajeros españoles que llegaban a América) y matlazáhuatl, caracterizado por escalofríos, dolores de cabeza y estómago, fiebre alta y hemorragia nasal, considerándose que corresponde al tifus exantemático o tabardillo. Por su parte, la viruela, introducida al territorio novohispano desde el siglo XVI, fue una de las enfermedades transmisibles más graves. Las víctimas de la enfermedad podían perder la vista y quedar cacarizas, además de que en el siglo XVIII el número de defunciones Figura 22-4. Lesiones de viruela. En la Nueva España la epidemia más dewastadora fue en 1779. Museo de la Medicina Mexicana. Palacio de Medicina, UNAM. un remedio y diligencia que oficiosamente hace la naturaleza para purgar y evacuar cierta cantidad de mal humor que sacamos del seno de nuestras madres. Tarde o temprano, todos las padecen alguna vez en el discurso de su vida..." Apoyado en la teoría humoral, Bartolache afirmaba que en las personas flemáticas y de naturaleza húmeda, la 232 SECCIÓN 6 • Medicina europea y americana en los siglos XVII-XVIII enfermedad no se ensaña tanto como en los hombres un niño el pus de la viruela vacuna que padecía una vaquera cálidos y resecos (Figura 22-4). y al cabo de dos meses comprobó que el joven era inmune. Dos años más tarde su hazaña fue publicada y difundida en Al desconocerse la causa real de las enfermedades Europa. El texto escrito por Jenner, intitulado An inquiry infectocontagiosas, se pusieron en práctica diversas into the causes and efects ofthe variolae vaccinae fue medidas como la aplicación de sangrías, purgantes, traducido al francés y, en 1801, Jacques Louis Moreau de la consumo de atoles e infusiones y la práctica de cuarentenas Sarthe publicaba en París su Traité historique et pratique de a los enfermos, aislándolos en lazaretos o dispensarios la vaccinae, que fue traducido en España por Francisco provisionales tan pronto como se les confirmara el mal. Xavier de Balmis. Asimismo, con el fin de frenar el contagio las autoridades sanitarias prohibieron vender o empeñar la ropa que hubiera Como producto de esa difusión, el monarca Carlos IV pertenecido al enfermo. Otras disposiciones de mayor organizó una expedición preventiva a sus dominios. El efectividad para combatir la viruela fueron la creación de responsable de llevar la vacuna a la Nueva España fue el un hospital especializado, la práctica de la inoculación y, médico de cámara del Rey y cirujano militar Francisco finalmente, la vacunación. Xavier de Balmis (1753-1819), nacido en Alicante y quien ya había estado en el territorio novohispano asistiendo a los A petición del arzobispo Alonso Núñez de Haro y enfermos de viruela en la epidemia de 1779, trabajando en Peralta (1729-1800) se creó, en 1779, un espacio los Hospitales del Amor de Dios, enfocado al tratamiento especializado para la atención de los enfermos de viruela, el de enfermedades venéreas y en el Hospital de San Andrés, Hospital de San Andrés, con una capacidad inicial de 400 de carácter general, en la sala de sifilíticos. camas, distribuidas en salas para hombres y mujeres. A partir de 1783, cuando ya había pasado la epidemia, se La Real Expedición Filantrópica de la Vacuna salió del constituyó como un moderno hospital general. El puerto de La Coruña el 30 de noviembre de 1803 a bordo de nosocomio se instaló en el inmueble que había pertenecido la corbeta María Pita con rumbo a las Canarias, Puerto al colegio jesuita del mismo nombre, en la actual calle de Rico, Venezuela, las Antillas y Nueva España. Además del Tacuba del centro histórico de la Ciudad de México. propio Balmis, quien fungía como titular de la expedición, lo acompañaron cuatro ayudantes (Josep Salvanyy Lleopart, Ramón Fernández Ochoa, Manuel Julián Grajales y Antonio Gutiérrez); dos practicantes (Francisco Pastor y Balmis y Rafael Lozano Pérez), tres enfermeros (Basilio Bolaños, Ángel Crespo y Pedro Ortega), una enfermera (Isabel Zendal y Gómez) y 22 niños cuyas edades iban de Con el fin de controlar la epidemia de viruela de 1797, las los tres a los nueve años, procedentes de la Casa de Niños autoridades sanitarias de la Nueva España organizaron un Expósitos de Santiago de Compostela y de La Coruña con programa de inoculación. El 28 de febrero de ese año, el el objeto de poder propagar brazo a brazo la infección. virrey marqués de Branciforte dio a conocer un edicto de El 25 de abril de 1804 se llevaron a cabo las primeras carácter preventivo en el que recomendaba la inoculación. vacunaciones en la Ciudad de México, para lo cual Balmis Poco más tarde, el 31 de agosto, el mismo virrey daba la estableció una Casa de Vacuna a cargo del doctor Miguel orden de inocular, como se venía haciendo en Europa desde Muñoz, quien en 1842 la cedió a su hijo, Luis Muñoz. tiempo atrás. El procedimiento consistía en introducir Asimismo, Balmis envió vacunadores a diferentes sitios del secreción de las pústulas virulentas de un enfermo en una territorio novohispano, como Querétaro, Zacatecas, persona sana, hecho que causaba gran desconfianza entre la Guanajuato y San Luis Potosí, entre otros. Un hecho que de población novohispana, fundamentalmente entre los alguna manera dio confianza para que la gente se indígenas, que eran el sector social más vulnerable a la beneficiara del método preventivo, fue cuando el virrey enfermedad. La inoculación no era del todo aceptada José de Iturrigaray (1803-1808) vacunó a su hijo de 21 porque, como sostiene Francisco Guerra, causaba 5% de meses. En suma, desde 1804 empezó en México el proceso mortalidad; asimismo, podía originar una infección fuerte o sistemático de vacunación contra la viruela. en el mejor de los casos, y que de hecho era el objetivo de la inoculación, provocar las "viruelas benignas". Pero aún con la resistencia a inocularse, el procedimiento originó un descenso en el número de afectados. En el mismo siglo XVIII, la práctica de la inoculación En el siglo XVIII continuó la estructura hospitalaria fue sustituida por la vacunación. El médico inglés Edward establecida en la Nueva España desde dos siglos atrás que Jenner (1749-1823) probó que la aplicación de linfa de la obedecía a diferencias étnicas entre la población y a la viruela de la vaca (cowpox) preservaba contra la viruela presencia de enfermedades específicas. Hubo recintos humana. Tras constantes observaciones, en 1796, aplicó a asistenciales para españoles y criollos, otros para indígenas LA INOCULACIÓN Y LA VACUNACIÓN LOS HOSPITALES 233 CAPíTULO 22 Medicina novohispana en el siglo XVIII y otros más para negros, mulatos y mestizos. En cuanto a las enfermedades propiamente dichas, hubo hospitales generales y especializados, en particular para atender los padecimientos mentales, lepra y sífilis. En todos ellos se atendía física y espiritualmente a los pacientes; se ponía en práctica la caridad cristiana y, desde luego, los conocimientos médico quirúrgicos. La medicina daba seguimiento a la enfermedad, recurriendo a purgantes, eméticos, sudoríficos y catárticos, entre otros, mientras que la cirugía trataba heridas, úlceras, llagas y traumatismos en general. El personal que laboraba en los hospitales se integró por médicos, cirujanos, practicantes, enfermeros, enfermeras y capellanes. En las siguientes líneas se reseñan, únicamente, los hospitales que tuvieron una actividad Figura 22-6. Hospital del Divino Salvador para mujeres dementes. relevante en el siglo XVIII y los fundados en dicha centuria Archivo Fotográfico "Manuel Toussaint", Instituto de (Figuras 22-5 y 22-6 y Tabla 22-1). Investigaciones Estéticas, UNAM. Hospital Real de San José de los Naturales. Conocido también como Hospital Real de Indios fue fundado en el siglo XVI. Dependió del Real Patronato, es decir, no estuvo Francisco Flores. Andando el tiempo, don Juan de Palafox bajo el control de las órdenes religiosas. El rector y los y Mendoza, como responsable de revisar las constituciones capellanes del hospital debían tener conocimientos de las universitarias, dictó en 1639 que los estudiantes de lenguas náhuatl y otomí para la atención de pacientes medicina hicieran la práctica de autopsias en este hospital. provenientes, en su mayor parte, del centro de México. Para Por otra parte, en 1768, la corona española autorizó la la atención de los "naturales'; contó con salas de medicina creación del Real Colegio de Cirugía que debía instalarse en para hombres y para mujeres, y de cirugía, también este establecimiento, como se verá en otro apartado de este divididas, así como con sala de enfermos capítulo. En suma, el Hospital • Figura 22-5. Hospital de Betlemitas para convalecientes de todas las clases sociales. Foto de Guillermina Vázquez Ramírez. Archivo Fotográfico "Manuel Toussaint", Instituto de Investigaciones Estéticas, UNAM. contagiosos, otra para convalecientes, con temascal y con botica. La importancia de este hospital se debe no solo a que se enfocó a la población indígena, sino también porque en el siglo XVI empezaron a llevarse a cabo trabajos de investigación, en particular, las autopsias practicadas, en 1576, por el doctor Juan de la Fuente y Alonso López de Hinojosos para esclarecer las causas de la "gran peste de tifo'; como señalaba 234 SECCIÓN 6 • Medicina europea y americana en los siglos XVII-XVIII Tabla 22-1. Hospitales en la Ciudad de México vigentes en el siglo XVIII y periodo en que fueron fundados Hospital de Jesús, S. XVI General, españoles y criollos Hospital de Santa Fe de México, S. xvl General, indígenas Hospital del Amor de Dios, S. XVI Males venéreos Hospital Real de Naturales, S. XVI General, indígenas Hospital de San Hipólito, S. XVI En su inicio fue general, después solo para hombres dementes Hospital de San Lázaro, S. XVI Leprosos Hospital de Nuestra Sra. de Montserrat, S. XVII Incurables Hospital de la Epifanía y Ntra. Sra. de los Desamparados, S. XVI General para negros, mulatos, castas y mestizos pobres Hospital de San Juan de Dios, S. XVII General, sin distinción de clase social o sexo, excepto dementes, leprosos o sifilíticos Hospital del Espíritu Santo y Nuestra Sra. de los Remedios, S. XVII General para españoles pobres. Hospital de San Antonio Abad, S. XVII Fuego Sacro o Mal de San Antón [Ergotismo] Hospital de Nuestra Señora de Belem y San Francisco Xavier, S. XVII Convalecientes de todas las clases sociales Hospital del Divino Salvador, S. XVII Mujeres dementes Hospital de San Pedro 0 de Santísima Trinidad, S. XVII General para sacerdotes Hospital de la Tercera Orden de San Francisco u Hospital Real de la Pura y Limpia Concepción, S. XVIII General para franciscanos terciarios Hospicio de Pobres, S. XVIII Niños desamparados Departamento de Partos Ocultos, S. XVIII Españolas y criollas Hospital de San Andrés, S. XVIII En su inicio para enfermos de viruela. En fecha posterior se convirtió en general. 235 CAPíTULO 22 • Medicina novohispana el siglo XVIII • Real de Indios fue relevante por brindar asistencia a la población indígena y por enfocarse a las actividades docentes y de investigación. Fue clausurado en 1822, en el México independiente, cuando se eliminaron las diferencias raciales. Hospital de Terceros. Su propósito consistió en brindar asistencia a los afiliados a la Tercera Orden de San Francisco que arribó a la Nueva España en el siglo XVII. Por cédula real del 24 de febrero de 1750, se aprobó la construcción del hospital en las actuales calles de Tacuba y Eje Central Lázaro Cárdenas de la Ciudad de México. El servicio médico del hospital se enfocó, desde luego, a los terciarios, pero también a la población de escasos recursos, a los indigentes que no podían ser auxiliados "en su paupérrima choza'! Los capellanes de la orden de San Francisco asistían a los enfermos en el orden espiritual, mientras que los médicos, cirujanos y enfermeros atendían el orden estrictamente médico. Su decadencia y cierre se dio a partir de las Leyes de Reforma de 1859 que suprimían las órdenes religiosas (Figura 22-7). Hospicio de Pobres y Departamento de Partos Ocultos. Su objetivo fue resolver problemas sociales. El Hospicio de Pobres fue inaugurado en la Ciudad de México, en las proximidades de la Alameda, el 19 de marzo de 1774 por el arzobispo Francisco Antonio Lorenzana y Buitrón, quien elaboró las ordenanzas del establecimiento, y por el virrey Bucareli, cuyo bando de apertura decía: "Que todos los mendigos de ambos sexos se presenten dentro de ocho días en dicho Hospicio, en el que serán tratados con caridad y podrán salir de él siempre que mejore su fortuna por herencia, legado o proporciones de mantenerse, usando los oficios [...] ". En los primeros años del Hospicio, el número de internos ascendió a 750, entre ellos había ancianos, ciegos, mendigos y desvalidos. Ocho meses después, en el mes de noviembre, se instaló el Departamento de Partos Ocultos para dar asistencia a mujeres españolas y criollas que no deseaban permanecer en sus casas al momento del parto, ya fuera por ser solteras o porque no querían conservar al recién nacido. Con dichas instituciones se evitaba el aborto, se brindaba una Figura 22-7. Hospital de la Tercera Orden de San Francisco. Archivo Fotográfico "Manuel Toussaint'; Instituto de Investigaciones Estéticas, UNAM. Figura 22-8. Fachada del Hospital de San Andrés fundado en 1779, durante la epidemia de viruela. Archivo Fotográfico "Manuel Toussaint", Instituto de Investigaciones Estéticas, UNAM. formación a los infantes y asistencia a los desvalidos. El Departamento de Partos Ocultos fue clausurado en 1847, año de la invasión norteamericana. Hospital de San Andrés. Creado por iniciativa del arzobispo Alonso Núñez de Haro y Peralta, estuvo bajo la administración de la mitra. Como se apuntó, abrió sus puertas con motivo de la epidemia de viruela en 1779 con 400 camas. Pasada la emergencia, el recinto se transformó en "hospital general" por medio de la cédula real del 28 de agosto de 1783. En 1787, los enfermos del Hospital del Amor de Dios, especializado en males venéreos, fueron trasladados al Hospital de San Andrés, de manera que este recinto iba ampliando sus quehaceres. Así, se constituyó con salas de medicina, de cirugía, de gálicos, con un anfiteatro y su propia botica. El Hospital de San Andrés fue clausurado en 1905, cuando fue sustituido por el actual Hospital General de México (Figura 22-8). 236 SECCIÓN 6 Medicina europea y americana en los Siglos XVII-XVIII EL MERCURIO VOLANTE Fue el primer periódico especializado en medicina en México, editado en 16 números que salían semanalmente entre 1772 y 1773. Su editor fue el médico ilustrado José Ignacio Bartolache, quien pretendía dirigirse "hacia los que no saben, ni son sujetos de carrera'; pero en realidad su periódico se enfocó a un público especializado. En sus páginas, Bartolache critica el atraso en que se encontraba el sistema educativo en México. Expresaba que la teoría de los cuatro humores era obsoleta, por Io que era indispensable un buen estudio de la anatomía. Con base en Hermann Boerhaave, insistió en que entre las partes esenciales en que descansaba la formación del médico, estaban "las observaciones de los prácticos". De igual manera, el editor del Mercurio Volante afirmaba que si las clases universitarias no fueran en latín, se aprovecharían mejor. En fin, a través del periódico se tratan varios temas, entre ellos, el mal histérico, el uso y abuso del pulque para curar enfermedades, consejos para vivir mucho tiempo y la importancia de la anatomía que, 1. Sabaz?0 17. Re MERCURIO VOLANTE CON NOTICIAS IMPORTANTES CURIOSAS SOBRE VARIOS ASUNTOS DE FISICA 1 MEDICINA. Per D. JOSiF IGNACIO Dc¿70r Médico, del Claustro de esta Rea? 'Vwversidad de México. PLAN DE ESTE PAPEL PERIÓDICO. Parva mora es', alas C.;rgamqne potente mgn,", capillis. Haec disposm: patriá natas ab arce, Desdit terras Ovid. Metamorph. Se apresta luego, calza de Sus atas El pie ligero; cubre la cabeza, 67c. KC. I empuñando la Vaca encantadora. Decicnde en un momento hasta tierra El rubio hijo de Jupiter i Ma;:». UFSTRA América Sctentrional, esta gran parte del mundo. tan considerable por sus riquezas; si no lo ha sido igualmente por la florecer.cia de las letras, esto e" de los estudios i ciencias útilcs, cultivadas por Sus HabitantCS, es porque no podia en dos Siglos i medio hacec tamaños progresos. El oto i plata de nuestras Mina" Figura 22-9. Mercurio Volante, 1772-1773. Primer periódico especializado en medicina en América, publicado por José Ignacio Bartolache. en conjunto, constituyen un valioso estudio de historia de la ciencia (Figura 22-9). EL REAL TRIBUNAL DEL PROTOMEDICATO El Tribunal del Protomedicato de la Nueva España quedó consolidado a través de la cédula real del 18 de febrero de 1646, donde se señala que lo integrarían tres protomédicos. Durante muchos años la sede del Protomedicato fue el Palacio Virreinal, posteriormente la Universidad y, en su última etapa, el domicilio del presidente en turno. Sus funciones consistieron en regular la medicina en general, supervisar establecimientos médicos sanitaristas, como hospitales y boticas; dictar medidas ante enfermedades y epidemias, velar por la salud pública y otorgar licencias para el ejercicio de los especialistas de la salud, fueran médicos, cirujanos, boticarios, parteras, dentistas, algebristas o barbero flebotomianos. Al solicitar el permiso para ejercer, todos estos versados en las cuestiones médicas presentaban al Protomedicato la fe de bautismo, el comprobante de limpieza de sangre, un certificado que acreditara su buena ciudadanía y costumbres y jurar la purísima concepción de la virgen María, además de las particularidades que se mencionan en seguida. El interesado en ser médico estudiaba cuatro años en la Facultad de Medicina de la Real y Pontificia Universidad de en México. Posteriormente, presentaba el examen de grado y, por último, solicitaba al Protomedicato ser examinado para poder ejercer. La petición se hacía por escrito, adjuntando el comprobante de haber llevado cuatro cursos en la Universidad, defender un tema de examen, aprobarlo y como novedad en el siglo XVIII, presentar un certificado de asistencia al curso de botánica que se inauguraba, precisamente, en el siglo XVIII, en 1788 como cátedra obligatoria para los estudiantes de medicina, cirugía y botánica. Los que deseaban ejercer como cirujanos, latinos o romancistas, también debían acreditarse ante el Protomedicato. Los cirujanos latinos, que tenían estudios universitarios, debían entregar al Tribunal en cuestión los siguientes documentos: un certificado de estudios de gramática latina, de artes, de tres cursos en la Facultad de Medicina de la Universidad, del curso de botánica y comprobar que había practicado la cirugía durante dos años. Para desempeñarse como cirujano romancista, formado de manera empírica, tenía que presentar al Protomedicato un documento que acreditara su asistencia a cuatro cursos en el anfiteatro y haber practicado la cirugía durante cuatro años al lado de un profesor autorizado. El aspirante a cirujano romancista debía tener conocimientos del arte obstétrico, saber el tratamiento de hernias, cataratas y componer huesos. Por su parte, el aspirante a ejercer como boticario también debía mostrar al Tribunal citado el certificado de haber practicado cuatro años la farmacia, de haber asistido al curso de botánica y saber latín, entre otros requisitos. 237 CAPíTULO 22 • Medicina novohispana el siglo XVIII Los dentistas, barberos, algebristas y parteras debían En el último tercio del siglo XVIII se creó una asignatura mostrar al Protomedicato el certificado de haber practicado más, la de Botánica, impartida fuera de la Universidad, pero su profesión por un periodo de cuatro años al lado de un dada su utilidad, cobró el carácter de obligatoria para los especialista aprobado. Las aspirantes a ser parteras tenían estudiantes de medicina, de cirugía y farmacia. que ser viudas o casadas, previa acreditación del párroco o El modelo médico que se enseñaba fue el humoral, que del esposo. relacionaba la naturaleza del universo y la naturaleza Una función más del Tribunal del Protomedicato humana, analizando la proporcionalidad de elementos; los de consistió en visitar boticas, de manera ordinaria, cada dos la naturaleza, aire, agua, fuego y tierra que tenían su años, o extraordinaria, ante una denuncia. Supervisaba el correspondiente con los humores corporales, sangre, bilis, estado en que se encontraba el local, la mercancía, su peso, flema y melancolía. Su equilibrio significaba el estado de su precio y que el propietario contara con el título para salud en tanto que su desequilibrio, la enfermedad. Como se ejercer. El Tribunal citado también participó en los mencionó anteriormente, las cátedras impartidas fueron las problemas epidemiológicos, investigaba la causa de las siguientes: enfermedades, sugería tratamientos y medidas preventivas, Prima de medicina. Se enfocó al estudio de la anatomía y además de velar por el saneamiento del ambiente. la fisiología, al cuerpo sano y las funciones de sus partes. El Tribunal del Protomedicato, que trabajó acertadamente Las clases se apoyaban en los escritos de Hipócrates, los durante el siglo XVII y gran parte del XVIII, empezó a tener Aforismos, Pronósticos y Epidemias. Leían a Marcos José discrepancias en el último tercio de esta centuria. No se Salgado (1671-1740), médico mexicano, titular del mostró partícipe con la creación de nuevas instituciones, Protomedicato y de la cátedra de Prima desde 1722 hasta el como el Colegio de Cirugía, inaugurado en 1770 y el Jardín momento de su muerte. Salgado fue autor del Cursus Botánico abierto en 1788, que en conjunto con la Facultad medicus mexicanus, Pars prima physiologica (1727), donde de Medicina, debían modernizar los estudios y renovar se muestra partidario de la fisiología galénica, no obstante la saberes. La realidad fue distinta, por una parte, la Facultad mención que hizo sobre la circulación de la sangre, de Medicina y el Protomedicato defendieron los programas descubierta por William Harvey en el siglo XVII. Por otra de trabajo tradicionales y se oponían a la apertura del parte, el catedrático José Ignacio Bartolache, partícipe de las Colegio de Cirugía porque estaba fuera de su jurisdicción. ideas ilustradas, incluyó en sus clases, en 1773, un texto Esta última institución dependía directamente del rey. moderno, las Instituciones médicas del clínico holandés Asimismo, Manuel de Jesús Febles, último presidente del Hermann Boerhaave (1668-1738), quien daba a conocer el Protomedicato expresó que se oponían a la método de exploración del paciente, su diagnóstico, • pronóstico y terapéutica. Vísperas de medicina. Estudiaba el cuerpo enfermo, con apoyo de los textos hipocráticos; de Galeno, se leían las instalación del colegio quirúrgico porque la sociedad se iba a siguientes obras: De elementis, De temperamentis, De "plagar" de cirujanos que no iban a encontrar trabajo y humoribus y De diebus decretoriis. De Avicena, médico terminarían ejerciendo como si fueran médicos. árabe, se leyeron en la Universidad de México algunos Por otra parte, con la proclamación de la Constitución de capítulos del Canon, los referentes a los elementos de la Cádiz en 1812, el Protomedicato fue suspendido hasta 1820 naturaleza y los humores, las causas y síntomas de las en que recobró sus funciones. En 1821, se consolidó la enfermedades, la terapéutica, la higiene, la salud y la materia Independencia de México que, poco a poco, fue suprimiendo médica. las instituciones virreinales. Por su parte, Febles explicaba Método Medendi. Para el estudio de la materia médica y que la decadencia del Protomedicato se debía a que la farmacia se apoyaban en Galeno, en particular, De morbis legislación española le fue quitando atribuciones hasta curandis, De arte curativa ad glauconem y De medicae artis reducirlas a hacer unos cuantos exámenes. Finalmente, el constitutione. doctor Anastasio Bustamante, médico y presidente de la Anatomía y Cirugía. El texto utilizado fue el de Galeno, República, promulgó la ley del 21 de noviembre de 1831 que De usu Partium. Asimismo, la Facultad de Medicina poseía suprimía el Tribunal del Protomedicato y en su lugar creaba un esqueleto sobre el cual se daban lecciones a los una junta denominada Facultad Médica del Distrito Federal. estudiantes. Por otra parte, los estatutos universitarios ordenaban que cada cuatro meses se hicieran "anatomías" en el Hospital Real de Naturales, con asistencia obligatoria para catedráticos y alumnos. Astrología y matemáticas. Se estudiaba el vínculo Entre las carreras que impartía la Real y Pontificia macrocosmos-microcosmos con base en la creencia de que la Universidad de México está la de medicina, cuyo plan de posición de los astros influía sobre los fenómenos estudios se integraba por cinco asignaturas: Prima de fisiológicos. Entre los textos que debían leerse, cabe medicina, Vísperas de Medicina, Método Medendi, mencionar las tablas astronómicas del rey Alfonso el Sabio, Anatomía y cirugía y, finalmente, Astrología y Matemáticas. LA FACULTAD DE MEDICINA 238 SECCIÓN 6 Medicina europea y americana en los Siglos XVII-XVIII Los elementos de Euclides, el Almagesto de Ptolomeo y Sobre las revoluciones de los cuerpos celestes de Copérnico y, del siglo XVIII, las Lecciones de matemáticas de José Ignacio Bartolache. Esta cátedra se impartió en español, las anteriores en latín. Botánica. Con el objetivo de estudiar metódicamente las propiedades curativas de las plantas y reconociendo su utilidad práctica, el 8 de abril de 1788 el virrey Manuel Flores dispuso que la cátedra de Botánica se agregara al tradicional plan de estudios médico. La creación de la materia se dio en el marco de la apertura del Jardín Botánico de la capital novohispana. Medicina práctica. Desde finales del siglo XVIII se evidenció la inquietud entre algunos médicos de actualizar los planes de estudio, por Io que en 1796 se planteó a la Facultad de Medicina la necesidad de crear una cátedra de Medicina Práctica. La petición fue aprobada por el monarca Carlos IV y refrendada por el claustro universitario en 1806, pero de manera optativa. Dos años más tarde, ya como materia obligatoria, fue impartida por el médico Luis José Montaña (1755-1820), quien había estado al frente de la cátedra de vísperas de medicina defendiendo el método experimental. Respecto al método de enseñanza, las constituciones universitarias y las disposiciones del Tribunal del Protomedicato ordenaban la lectura de las autoridades de la antigüedad, Hipócrates, Galeno y Avicena, entre otros, por lo que las clases resultaban más teóricas que prácticas. En los dos últimos años de la carrera, los estudiantes asistían a los hospitales en calidad de practicantes para acompañar al médico en la visita a los enfermos, hacer guardias, aplicar remedios como emplastos y vendajes, preparar los instrumentos para las cirugías, etcétera. Entre los hospitales que recibían a los practicantes figuran el de Jesús, el del Amor de Dios, el Real de Naturales y el de San Andrés. Como se apuntó, las constituciones universitarias también decretaban la práctica de disecciones, que no se efectuaban periódicamente porque la obtención de cadáveres significaba un problema. Para tratar el asunto, el claustro universitario se 239 CAPíTULO 22 • Medicina novohispana el XVIII reunió el 4 de febrero de 1780 y después de cuestionarse si enseñanza teórica que se daba en las aulas, con la práctica valía la pena que los estudiantes de medicina efectuaran impartida en dos espacios, la verificada en el anfiteatro, con trabajos de disección, que llevaban seis años suspendidos, los cadáveres para la enseñanza de la anatomía, y la concluyó que sí debían fomentarse dada su contribución al impartida en las salas del hospital con los pacientes para las conocimiento de la anatomía humana y de la patología. El lecciones de clínica. Hospital de Jesús, donde se realizó la primera disección con Para dirigir y encargarse de las actividades docentes del fines didácticos, practicada por el doctor Juan de Correa en Colegio de Cirugía, el monarca designó a los cirujanos en siglo 1646, seguía mostrando buena disposición para colaborar con la Universidad. En los últimos años del periodo virreinal varios médicos hablaban sobre el atraso en que se encontraba la enseñanza universitaria, entre ellos Bartolache, Luis José Montaña, Martín de Sessé y José Mariano Mociño. En ese entonces ya se resentía el distanciamiento entre la medicina y la cirugía, cuya unión se dio hasta 1833 cuando las autoridades gubernamentales reestructuraron la educación, sustituyeron la Universidad de origen virreinal por el Establecimiento de Ciencias Médicas que fusionó ambas disciplinas en la carrera de médico cirujano. EL REAL COLEGIO DE CIRUGÍA (17701838) Como continuación del proceso de renovación de la cirugía en la península, que apoyaron los monarcas borbones con el propósito de contar con personal sanitario preparado para atender la salud de sus fuerzas armadas, se instauró en México el Real Colegio de Cirugía. Antes de la existencia del Colegio, la cirugía era una actividad que se aprendía de manera gremial, tras cuatro años de trabajo cotidiano con un cirujano examinado. El nuevo centro docente dio a dicha disciplina un nuevo lugar en las profesiones de la salud, al institucionalizar su enseñanza, con base en un novedoso programa que combinaba la teoría con la práctica y profesionalizaba su ejercicio. La creación del Colegio de Cirugía fue resultado de la propuesta que conformaron en 1763 Antonio de Arroyo, administrador del Hospital Real de Naturales y el personal quirúrgico y médico del nosocomio, para abrir una cátedra de Anatomía, como la que funcionaba en el Hospital General de Madrid, para instruir a los estudiantes de medicina y cirugía en el conocimiento anatómico y en la realización de disecciones. Tras seguir los canales oficiales, el rey Carlos III emitió un decreto el 17 de marzo de 1768, que confirmó por cédula de 20 de mayo, que autorizaba la apertura de una cátedra de Anatomía en el Hospital Real de Naturales, la cual debía funcionar a semejanza del Real Colegio de Cirugía de San Fernando de Cádiz; es decir, instruir a los estudiantes siguiendo un programa docente que combinaba la Figura 22-10. Instrumentos quirúrgicos para la realización de una amputación. Museo de la Medicina Mexicana. Palacio de Medicina, UNAM. peninsulares egresados del Colegio de Cirugía gaditano Andrés Montaner y Virgili, como director y primer catedrático, y Antonio Moreno Rodríguez, como disector y segundo catedrático. Ellos, además, se hicieron cargo de las cátedras de Anatomía práctica y Operaciones, para las que debían aprovechar los meses de otoño e invierno, cuando podían trabajar con cadáveres en el anfiteatro. Por su parte, el médico novohispano Joseph Vicente Maldonado y Trespalacios fue nombrado profesor de Fisiología, cátedra que se daría en los meses de primavera. En tanto que los tres catedráticos debían impartir las lecciones de clínica, las cuales eran de carácter teórico y práctico (Figura 22-10). La nueva institución novohispana se instaló dentro del Hospital de Naturales e inauguró sus actividades en febrero de 1770, al llevar a cabo su director una demostración anatómica pública. De inmediato inició también sus labores académicas al inscribir a los primeros estudiantes. Para oficializar las actividades docentes del Colegio, el virrey Carlos Francisco de Croix, marqués de Croix, emitió un bando el IO de abril de 1770 en el que se dispuso que, desde esa fecha en adelante, ningún cirujano del reino pudiera ser examinado por el Tribunal del Protomedicato sin mostrar un certificado de haber realizado los cuatro años de estudio correspondientes en el establecimiento escolar. Se exceptuó a aquellos que para esa fecha ya hubieran concluido los cuatro años de formación gremial con que se instruían anteriormente. 240 SECCIÓN 6 Medicina europea y americana en los Siglos XVII-XVIII Tribunal del Protomedicato para poder ejercer su profesión La enseñanza quirúrgica se basó en el modelo en todo el reino de la Nueva España. anatomopatológico de la enfermedad; es decir, no se Los estudios en el establecimiento docente fueron consideraba a la enfermedad como un desequilibrio de los gratuitos hasta 1819, cuando debido a las dificultades humores, de que se suponía estaba conformado el ser económicas derivadas de la lucha armada por la humano, sino como el resultado de la alteración o lesión de independencia de México, el Colegio debió implementar el uno de los órganos del cuerPO. De igual manera, los libros cobro de cuotas a los estudiantes para poder obtener dinero y que utilizaron fueron de autores modernos como Hermann cubrir sus gastos más urgentes y, con ello, continuar sus Boerhaave, Aforismos sobre el diagnóstico y curación de las funciones docentes de manera regular, incluso, durante esos enfermedades, para clínica; Albrecht von Haller, Elementos complicados años de guerra. defisiología del cuerpo humano, para fisiología; o Francisco Al lograrse la independencia de México, el Colegio de Canivell, Tratado de vendajes y apósitos para el uso de los Cirugía subsistió, únicamente cambió su nombre a Escuela Reales Colegios de Cirugía, y Diego Velasco y Francisco Nacional de Cirugía. En octubre de 1833, suspendió sus Villaverde, Curso teórico práctico de operaciones labores docentes por dos años para dar paso a una nueva • institución de enseñanza médico-quirúrgica, el Establecimiento de Ciencias Médicas, donde debían de cirugía para las lecciones de operaciones, patología y formarse los nuevos médico-cirujanos de México. Reinició terapéutica quirúrgica, así como los trabajos de Jacobo sus actividades en 1835 y continúo instruyendo cirujanos Benigno de Winslow, Exposición anatómica de la estructura por dos años más, pues en los primeros días de 1838 la del cuerpo humano, o Bernhard Siegfried Albinus, Tabulae Escuela de Cirugía cerró sus puertas para siempre. sceleti et musculorum corporis humani, para los estudios de anatomía. La información que los estudiantes de cirugía obtenían de todas estas obras la complementaban con la instrucción práctica, en el anfiteatro con las disecciones anatómicas y en el hospital con los pacientes. Se instruían sobre el conocimiento del cuerpo humano o anatomía, su funcionamiento o fisiología, la patología o enfermedades y, desde luego, su tratamiento o terapéutica. Su formación fue moderna, basada en autores y teorías Derivado del conocimiento práctico que fomentaba el actualizadas en la medicina y la cirugía, las cuales se pensamiento ilustrado y del interés de hacer un recuento de propagaron más allá de sus paredes, incluso, llegaron a la riqueza natural de sus posesiones, la Corona española difundirse entre los médicos, quienes continuaban teniendo puso en marcha expediciones, entre ellas, la que se realizó una formación especulativa y escolástica, basada en el en Nueva España entre 1786 y 1803. sistema humoral. Esta empresa fue promovida por el médico Martín de Para 1789, se agregó una última cátedra al programa Sessé, quien consideró importante verificar un inventario de docente del Colegio quirúrgico, la de Botánica, la cual se los recursos naturales del virreinato, como sucedía con las abrió en el Real Jardín para instruir a los farmacéuticos, pero expediciones botánicas en Perú y Nueva Granada. Además, también los cirujanos y los médicos debieron asistir de consideró fundamental establecer en la Ciudad de México manera obligatoria. un jardín y en él una cátedra de Botánica para enseñar esta Para ingresar al Colegio quirúrgico los estudiantes debían ciencia; es decir, el estudio sistemático y la clasificación de demostrar su limpieza de sangre, así como saber leer y las plantas con base en la categorización establecida por escribir. Además, debían gozar de ciertas posibilidades Carlos Linneo. Ello permitiría formar farmacéuticos y económicas o el respaldo de alguna persona, para poder promover cambios en la enseñanza de la medicina, pues a adquirir vestimenta "decente" y comprar los libros e dicha cátedra proponía que asistiesen los estudiantes de esa instrumentos necesarios para su instrucción, que duraba disciplina. cuatro años. El proyecto de Sessé, como director de la empresa, fue No se exigieron estudios de bachiller o latinidad, salvo aprobado por el monarca Carlos III, quien por orden real del aquellos que quisieran titularse como cirujanos latinos. Fue 27 de octubre de 1786 le señaló realizar tres puntos: 1. 0 hasta 1803, cuando Antonio Serrano, director en turno, lo Retomar los pasos que el protomédico Francisco Hernández puso como uno de los requisitos de ingreso para estudiar había hecho con su respectiva expedición dos siglos antes y cirugía. Ello con la intención de elevar el nivel de los "formar los dibujos, recoger las producciones naturales e escolares y de la disciplina. ilustrar y completar los manuscritos de Francisco Al concluir cada año de estudios, los colegiales eran Hernandez", ello para estudiar los recursos naturales del evaluados por sus profesores. Por otra parte, si aprobaban territorio, en particular, las plantas medicinales. 2. 0 todos sus cursos podían solicitar ser examinados por el LA REAL EXPEDICIÓN BOTANICA A NUEVA ESPAÑA Y LA CÁTEDRA DE BOTÁNICA 241 CAPÍTULO 22 • Medicina novohispana en el XVIII Establecer en la Ciudad de México un jardín y 3.0 En él se todas las regiones del imperio español, para su preservación, abriría una cátedra de botánica para enseñar esta ciencia en pero, desde luego, también para su estudio y clasificación. el virreinato. Los expedicionarios recorrieron varias zonas del Para apoyar el trabajo de Sessé, en marzo del siguiente virreinato de la Nueva España para cumplir con su misión, año se conformó el grupo integrado por Vicente Cervantes, llegando a regiones del centro, norte y sur, como quien fue el encargado de la cátedra de Botánica; José Michoacán, las Californias y Oaxaca, respectivamente, y Longinos Martínez, naturalista; Juan del Castillo, botánico, después también se incluyeron las zonas de Centroamérica y y Jaime Senseve, como farmacéutico agregado, y quienes las islas del Caribe. recorrerían el territorio novohispano para cumplir con su El trabajo de los botánicos, naturalistas y dibujantes no misión. Posteriormente, se agregaron al grupo los fue fácil, pues colectaron plantas vivas y sus semillas, que novohispanos José Mariano Mociño y Losada, como después podían cultivarse en el Jardín, así como muestras botánico; José María Maldonado, como cirujano, y Vicente herborizadas; es decir, pasaban por un tratamiento particular de la Cerda y Atanasio Echeverría, en calidad de dibujantes para secar, prensar y etiquetar los ejemplares de tal forma (Figura 22-11). que, en lo posible, pudieran mantener sus características para poder realizar con ellas estudios posteriores. En cuanto a los animales, fue más práctico enviar ejemplares disecados, y de los minerales, algunas piezas pequeñas. Todo se complementó con los dibujos que se realizaron de los tres grupos, lo que permitió conformar un amplio y rico Su objetivo fue recolectar ejemplares de la flora, inventario de los recursos naturales del virreinato. principalmente, pero también del reino animal y mineral de Después de más de 15 años de intenso trabajo de la Nueva España, de manera particular de aquellos colectar, reunir, organizar, clasificar, transportar e, incluso, especímenes que eran desconocidos. Ello permitiría enviar ejemplares de los tres reinos de la naturaleza a conformar una colección para el Madrid, en 1803 la expedición llegó a su fin y Sessé y otros de sus compañeros LA EXPEDICIÓN siglo Figura 22-11. Dibujos de la flora de México, obra de José Mariano Mociño y Martín de Sessé. Real Jardín Botánico de México e incrementar la del madrileño, donde se pretendía reunir muestras de plantas de 242 SECCIÓN 6 Medicina europea y americana en los Siglos XVII-XVIII El Jardín se instaló en un inicio en los terrenos del llamado Potrero de Atlampa, cerca del Paseo de Bucareli y Salto del • Figura 22-13. Albarelos de porcelana y cerámica que ostentan en la parte frontal del tarro la fórmula magistral o galénica en latín. Museo de la Medicina Mexicana. Palacio de Medicina, UNAM. Figura 22-12. Descripción de Quiscalus palustris, obra de José Mariano Mociño y Martín de Sessé. retornaron a la península para continuar y concluir allá su trabajo de investigación (Figura 22-12). EL REAL JARDíN Y LA CÁTEDRA DE BOTÁNICA Este espacio fue el centro de operaciones de la Expedición botánica de Nueva España, pues desde él se organizaron los recorridos de los integrantes de esta empresa y fue el espacio donde debían reunirse las especies colectadas en dichos viajes. Además, fue un nuevo centro del saber ilustrado, en el cual la gente pudo asistir para observar la naturaleza del país, tanto en las imágenes que elaboraron los dibujantes, como en las muestras vivas y disecadas que se iban reuniendo en él. Pero sobretodo fue una escuela, pues en dicho Jardín se instauró la cátedra de Botánica que quedó a cargo de Vicente Cervantes, en la cual se instruyó a los farmacéuticos de la Nueva España. Agua, donde fue inaugurado el 27 de marzo de 1788. Unas semanas después, el 1 de mayo, iniciaron los cursos de Botánica, a los cuales, además de los futuros farmacéuticos, asistieron los estudiantes de medicina y cirugía para aprender sobre las plantas medicinales, sus propiedades terapéuticas, su uso y desde luego, su clasificación (Figura 22-13). Para 1791, el Jardín y la Cátedra se trasladaron a los terrenos del Palacio Virreinal, que eran más favorables que el predio de Atlampa, que se inundaba constantemente, entorpeciendo con ello el trabajo académico y de investigación. Los cursos de la cátedra de Botánica duraban de cuatro a seis meses; se impartían tres lecciones a la semana de dos horas cada una y su enseñanza tenía una parte teórica y otra práctica. En la primera parte se instruía a los estudiantes sobre "las definiciones de botánicas consideradas como básicas para el conocimiento de la morfología, lo relacionado a la herborización, y sobre las virtudes y usos de las plantas'; en tanto que la práctica consistía en clasificar las plantas de acuerdo con el sistema lineano. Para ello se utilizaban los ejemplares del mismo Jardín Botánico y, en ocasiones, se realizaban pequeñas excursiones a los alrededores de la Ciudad de México para buscar y herborizar plantas (Figura 22-14). Los libros que se utilizaron en la enseñanza fueron los de Carlos Linneo, como el Sistema Nature, el Genera Plantarum o el Species Plantarum, así como el Curso elemental de Botánica de Antonio Palau y Casimiro Gómez Ortega. Una vez concluidos sus estudios, los alumnos que se dedicarían a la farmacia debían ser examinados por el Tribunal del Protomedicato, quien les autorizaba su 243 CAPÍTULO 22 • Medicina novohispana en el ejercicio. En tanto que a los colegiales de medicina y cirugía se les daba una constancia de haber acreditado el curso. Al independizarse México de España, el Jardín y la Cátedra de Botánica permanecieron. El primero subsistió en el Palacio virreinal, en tanto que la cátedra estuvo abierta hasta 1833, cuando se abrió el Establecimiento de Ciencias Médicas y se Figura 22-14. Balanza para la medición de simples y compuestos. Museo de la medicina mexicana. Palacio de Medicina, UNAM. introdujo un nuevo programa de enseñanza para formar a los médico-cirujanos y farmacéuticos de la nación. CONCLUSIÓN Como en España, la política de los Borbones apoyó el desarrollo científico en Nueva España. El hecho se evidencia en la segunda mitad del siglo XVIII cuando se crean instituciones laicas que impulsaron disciplinas útiles, entre ellas, el Real Colegio de Cirugía, que dignifica la figura del cirujano, y el Real Jardín Botánico, del que egresa el farmacéutico con una formación académica, con conocimientos químico botánicos, en contraste con el boticario tradicional. Asimismo, el periodo ilustrado apoyó la difusión del conocimiento, como se evidencia, por una parte, con el surgimiento de un periodismo crítico y especializado, como el Mercurio Volante. Otro punto a destacar en la etapa citada consiste en la valoración que se da a la salud, además de la atención que se brinda a los enfermos en los hospitales. Para conservar la salud de la población se dictaron medidas ambientales, y la de mayor trascendencia fue la aplicación de la vacuna contra la viruela. En síntesis, durante el periodo estudiado se fomenta el progreso, la institucionalización y profesionalización de saberes. XVIII del libro EL SIGLO XIX. LA CENTURIA EN QUE LA MEDICINA SE CONVIRTIÓ EN CIENCIA Martha Eugenia Rodríguez Pérez • Andrés Aranda Cruzalta Ruy Echavarría Rodríguez • Jesús Gabriel Sánchez Campa Europa de la Bella Época y los cañones INTRODUCCIÓN del verano de 1914 anunciaron el cierre El inicio del siglo XIX puede definirse con diversos criterios cronológicos y geográficos. Un ejemplo puede ser —sin desdoro de otros— el encendido inaugural de los hornos de fundición de Berkeley, en Inglaterra, en 1760 (capitalismo industrial). En lo político hay que mencionar, sin duda, la primera república democrática moderna instituida en la Constitución estadounidense de 1783. En el ámbito social el comienzo del siglo XIX podría ejemplificarse con la desaparición del Antiguo Régimen tras la Revolución Francesa. La esfera económica fue sacudida por las convulsiones ocurridas entre 1776 y 1824 (independencias americanas o la revolucionaria europea de los 90, la epopeya napoleónica misma o las guerras coloniales británicas en el Indostán) y pasados los momentos difíciles, dicha esfera vio establecerse sano y vigoroso al novel capitalismo industrial en tanto que las potencias del momento: Gran Bretaña, Francia, Alemania, Rusia y EEUU comenzaron su mejor época al concurrir en una nueva repartición colonial del mundo. Establecer una convención para hablar del final del siglo XIX es más fácil que para su inicio, pues el apagado de las luces (Lord Edward Grey) en la inexorable del siglo y la apertura del terrible siglo XX. EL SIGLO XIX El sector económico era dominado por la pujante burguesía financiera que controlaba el proceso productivo; la antigua aristocracia perdía su poder y la clase proletaria era integrada en el sistema solo como fuerza de trabajo. La tecnología proporcionó el fundamento energético (la máquina de vapor y el combustible de su primera fase: el carbón) para el rápido crecimiento del capitalismo industrial, y la nueva formación socioeconómica originó el crecimiento de las fuerzas productivas que sustentó la estructura social de la Europa decimonónica. En el ámbito social, la supremacía de las clases propietarias (industriales y terratenientes) fue evidente durante todo el periodo decimonónico; también la sociedad fue mucho más dinámica que en los milenios precedentes; los estamentos excluidos de las cotas de autoridad y las ventajas materiales concientizaron su condición de "clases" y reclamaron sus derechos laborales, políticos, sociales, de salud y de género. El espacio político europeo en el siglo XIX fue tan agitado como el social; las potencias victoriosas reunidas en el Congreso de Viena rehicieron el mapa político y restablecieron el absolutismo en el continente, sin incluir las ambiciones nacionalistas de las etnias ni las aspiraciones democráticas de sus ciudadanos. Por supuesto, la paz no perduró, las guerras internacionales, civiles y coloniales no se hicieron esperar; pero, en el siglo XIX no hubo guerras generalizadas. Gran Bretaña tuvo el rol hegemónico todo el siglo, con la competencia de Francia y Rusia, los emergentes EEUU, Alemania y la nueva potencia: Japón. La presión ejercida por la fracción liberal de la burguesía y el proletariado, dio lugar a una modificación de las relaciones políticas y sociales que se reflejó en una elevación del nivel de vida de la población en general y una mejoría de las condiciones laborales y sanitarias de la clase obrera. La acumulación de capital, la mayor disponibilidad alimentaria, la aparición de la higiene, los múltiples y diversos adelantos médicos en la civilización occidental provocaron la "explosión demográfica" europea y después, mundial. En 1830, la humanidad alcanzó la cota de mil millones y para 1920 la cifra llegó a los dos mil millones de habitantes, esto aumentó 100% en 90 años. En ese lapso, la población occidental era 35% del total de la población mundial. LA CIENCIA Y LA FILOSOFíA EN EL SIGLO XIX Europa occidental en vísperas de las revoluciones sociales ya era la sociedad más desarrollada en los ámbitos económico, social, político e ideológico; las ideas de la Ilustración habían sembrado la simiente de un nuevo cambio de paradigma que llevaría a la Revolución Científica a su culminación y realización definitiva. La Revolución Tecnológica (mal denominada 246 SECCIÓN 7 Modelo médico Científico en el siglo XIX • Chiarugi, 1794; Edward Jenner, 1798 y Xavier Bichat, 1800. Esas contribuciones facilitaron que al avanzar el siglo XIX los profesionales de la ciencia médica fueran capaces de Industrial) había dado los elementos instrumentales para que describir al humano y comprender su fisiología, identificar los científicos realizaran su labor a plena satisfacción y era, sus patologías, reconocer y diagnosticar sus diversos males a su vez, retroalimentada por los incesantes avances en todos y, ahora sí, ir al conocimiento científico de la enfermedad, los campos de la ciencia y la tecnología. Los filósofos, de sus etiologías y mecanismos e, incluso, de aliviar el adscritos a cualquiera de las escuelas existentes, se podían dolor, prevenir las enfermedades y hasta, en algunos casos, separar en las dos posiciones básicas que desde la curarlas sin dañar al paciente. antigüedad los han dividido: materialismo e idealismo (sin Así, al empezar el segundo cuarto del siglo XIX, la matiz axiológico alguno para cualquiera, ya que ambos son civilización occidental ya había transitado el camino sustantivos no adjetivos). Pero, en esa época, esa partición preparatorio a la obtención de los primeros siete triunfos de no estaba definida. Doctrinas en Io manifiesto la humanidad sobre la enfermedad: I. La analgesia y la "materialistas", como el mecanicismo o su sucesor el anestesia; II. La antisepsia, a) Semmelweis, b) Lister; III. racionalismo de la Ilustración en Francia, tenían un pecado Salud Pública; IV. Enfermería Profesional; V. Cirugía de origen: vitalismo en el primero y deísmo en el segundo y Científica; VI. La tecnología aplicada a la medicina y VII. el racionalismo-idealista de la filosofía de la naturaleza Quimioterapia. Al principio, los integrantes de la generación alemana tenía alarmantes afinidades con la "tormenta e que materializó las ambiciones de incontables antecesores, ímpetu" del romanticismo germano. por más de tres siglos, no tenían una idea precisa sobre qué Los centros de creación del conocimiento científico eran: era lo que estaban haciendo; su método experimental aún se Rusia, Austria, Gran Bretaña (potencias vencedoras en las hallaba en proceso de acopio, lo mismo que sus guerras napoleónicas) y Francia (vencida en esas lides, pero conocimientos, la aplicación de estos y la instrumentación no acabada), que dirigían sus esfuerzos a forjar una ciencia necesaria; por otro lado, su ética y sus códigos deontológicos aplicable en Io práctico a la tecnología industrial. A se gestaron sobre la marcha. diferencia de aquellas, en Prusia, la reacción nacionalista, Una omisión imperdonable sería la ausencia en este texto apoyada en el racionalismo de Fichte y sus seguidores, de Isidore Marie Auguste François Xavier Comte (1798propició un nuevo modelo universitario (Berlín 1810, Bonn 1857) y la mención de la escuela filosófica fundada por él: el 1818) al servicio del Estado y la burguesía prusianos. El Positivismo. Esta doctrina se fundamentó sobre una teoría de buen éxito del prototipo prusiano fue emulado por los la jerarquización de las ciencias y la idea central de que el miembros de la Confederación Germánica. Lo anterior tuvo único conocimiento cierto y válido es aquel verificado por la como resultado la prosperidad económica y social del área experimentación, realizada esta conforme al "método germánica. En conclusión, el adelanto del conocimiento científico" más ortodoxo. Esta idea no era original de humano, en especial el científico, que origina los cambios de Comte, ya que encuentra sus bases epistemológicas en el paradigma se da —como cualquier hecho histórico— por la siglo XVII, en el pensamiento de Francis Bacon de Verulam. concurrencia de diversos factores, componentes de las Esta filosofía fue muy influyente en las diversas áreas del formaciones socioeconómicas, presentes en el tiempo y en el conocimiento, durante toda la segunda mitad del siglo XIX y lugar en que ocurre ese avance. La creación científica es la primera del XX, lo que no hace que deje de ser dependiente de la sociedad en que se dé y las corrientes inquietante, como lo demuestra la presencia de varios de sus epistemológicas en que se sustente. postulados en algunas de las doctrinas totalitarias o La materialización de la idea que finalizó la búsqueda de corporativistas de la época actual. la unidad anatómica y funcional de la vida (teoría celular), Pese a todo, y como veremos a continuación, no cabe desde los puntos de vista ontogénico y filogenético, se duda que la confluencia del pensamiento científico, produjo en un medio dominado por la corriente idealista de expresado mediante el desarrollo de lo que hoy la filosofía de la naturaleza. Fue el racionalismo alemán denominamos ciencias básicas, con preocupaciones subyacente en el idealismo de esta filosofía, lo que auténticamente humanas, sentó las bases para superar el determinó que la idea reapareciese, enraizara y fructificase nihilismo terapéutico del siglo XIX y permitir el desarrollo en suelo prusiano. de eso que aquí se ha denominado bajo el epígrafe de los triunfos de la humanidad sobre la enfermedad. LA MEDICINA EN EL SIGLO XIX En los seis decenios trascendentales entre 1770 y 1830, la medicina se convirtió en una ciencia verdadera, gracias a los aportes de diversos médicos racionalistas como Vincenzo La humanización de la medicina: las enfermedades mentales El antecedente inmediato más importante de esos triunfos apareció en el área de la profesión médica más atrasada de todas: la psiquiatría que, sin embargo, fue la primera que mostró signos de modernidad. Esta especialidad, si bien tuvo precursores desde el siglo XVI, en el XVIII era, para efectos prácticos, un desastre; los enfermos mentales eran tratados en forma inhumana, vivían en medio del abandono, la escasez, la suciedad y el hambre; y los pacientes violentos eran aislados y aún aherrojados con grilletes. En los años 80 del siglo XVIII, Vincenzo Chiarugi, en Florencia, inició un tratamiento para los enfermos mentales crueldades). En Inglaterra, William Tuke (1732-1822), un comerciante filántropo por vocación y cuáquero de religión, adoptó los conceptos de Chiarugi en su fundación The Retreat Mental Hospital de York, institución que financió y dirigió en persona. Para cerrar el círculo, regresamos a la atención de las enfermedades mentales, a partir de la obra de Chiarugi, Pinel y su continuador Esquirol, estudiadas, consideradas y tratadas como el resto de los padecimientos humanos. Pero fue en la segunda mitad del XIX, que los médicos dedicados a la neurología y la psiquiatría, profundizaron en el conocimiento del cerebro y la mente y su particular enfermar, entre ellos: Paul Broca (el área de Broca o del habla y la noción de la localización específica de las diversas 247 CAPÍTULO 23 El XIX Figura 23-1. Jean-Martin Charcot explica los síntomas de la histeria, en La Salpetriêre. ColecFigura 23-2. Sigmund Freud, fundador del ción Wellcome. funciones mentales en el cerebro), Ezechia Marco (Cesare) que denominó Tratamiento Moral; mejoró las condiciones de vida de los internos, retiró las cadenas y reconoció su condición inalienable de seres humanos, enfermos por trastornos en la interrelación del cerebro, la mente y el alma. Chiarugi publicó sus ideas, en 1793, en una obra titulada De la locura en sus géneros y especies. Philippe Pinel (1745-1826), asesorado por Jean Baptiste Pussin (1746 -1811) en el Hospital de Bicêtre, y después solo en la Salpêtriêre, aplicó el mencionado tratamiento y reformó la psiquiatría de su tiempo. Aun cuando Pinel seguía los lineamientos de Chiarugi guiado por su mentor Pussin (suprimió las sangrías y retiró las cadenas), insistió en algunos tratamientos de la época como la "cura del hambre" (que en la época actual serían considerados Lombroso (el positivismo criminológico), Bénédict Augustin Morel, Jean-Martin Charcot (el estudio de la histeria), Guillaume Duchenne (atrofia de Duchenne) y Paul Eugen Bleuler (estudió y nombró la esquizofrenia y el autismo) (Figura 23-1). psicoanálisis. Colección Wellcome. Por último, el psiquiatra más conocido, fue el vienés Sigmund Freud (1856-1939), judío austriaco, discípulo de Charcot en París y colaborador de Joseph Brehuer en Viena. A fines del siglo, Freud desarrolló, de manera progresiva mediante la aplicación del método catártico y después, de la libre asociación de ideas, la terapia denominada Psicoanálisis, cuya fecha de nacimiento fue 1899, con la 248 SECCIÓN 7 Modelo médico Científico en el siglo XIX tipos de "vidas": la animal (rige la aparición de su obra La interpretación de los sueños (Figura relación y la voluntad) y la vegetal o 23-2). "vegetativa" (rige lo involuntario, el La técnica del psicoanálisis permitió a los especialistas mantenimiento de la vida). Su teoría, al en el estudio del funcionamiento de la mente humana, los final, es animismo puro y nos remite a psiquiatras, disponer de una teoría no organicista, sino más los tiempos de Galeno y sus "espíritus" bien filosófica para comprender mejor dicho y aún más lejos a Aristóteles mismo. funcionamiento. La teoría psicoanalítica tiene como Como clínico fue maestro, en el Hôtel elementos integrales básicos los conceptos del "ello", el "yo" Dieu, de Corvisart, Larrey, Dupuytren y y el "súper yo" y los niveles de conciencia: inconsciente, Broussais, miembros de la Escuela preconsciente y consciente. La aplicación del psicoanálisis Clínica de París. De la labor de Bichat, en psiquiatría, tanto como método diagnóstico como lo más rescatable, en la actualidad, es terapéutico, pese a las controversias que aun provoca, ha su contribución a la anatomía sido un elemento inseparable de la psiquiatría clínica durante patológica. el siglo XX y aún sigue siéndolo en el actual. Del grupo anterior, se distinguieron en especial, Dominique-Jean Larrey (1755-1821), médico militar de los ejércitos napoleónicos, hábil cirujano inventor de varias técnicas de En Francia, en ese tiempo, se originó un cambio notable por amputación con sentido anatómicoacción de un clínico, biólogo y patólogo, Marie Francois funcional, diseñador de las ambulancias Xavier Bichat (1771-1802), médico del Hôtel Dieu, que volantes de campaña, pero, sobre todo, extendió sus campos de interés a todo lo que constituía la un médico en el verdadero sentido de la medicina de aquella época, a la que con su trabajo hizo dar palabra, entregado por completo a la un paso similar a la labor de Morgagni, al crear el concepto atención de sus pacientes en medio de la de patología tisular, lo que hizo al localizar la enfermedad en batalla, sin medir el riesgo o el los diversos tejidos, componentes de los diversos órganos peligro. Mereció por parte de los (en un inicio el llamó membranas a lo que después soldados un aprecio similar al que denominó tejidos). Como fisiólogo se tuvieron por Ambroise Paré en su época y • el título de Barón por parte de Napoleón. Por otro lado, Jean Nicolás Corvisart, iniciador de la clínica cardiológica moderna y médico de la Emperatriz, rescató la percusión de Auenbrugger, la que difundió en Francia como fundamental en la exploración torácica, muy útil en su especialidad. Asimismo, Guillaume Dupuytren (17771835) y su alumno Jean Cruveilhier (1791-1874), cirujanos notables y patólogos son recordados por su clasificación de las lesiones; ambos de orientación organicista en la patología, Figura 23-3. Lãennec explorando a un pero de posición epistemológica paciente. Colección Wellcome. positivista. Miembro de esta escuela fue René Théophile Hyacinthe Laênnec (1781-1826), adhirió a la teoría de la fuerza vital, nacido en Quimper, Bretaña. Tras el creada por Barthez como reacción al fallecimiento de su madre, a causa de la mecanicismo del siglo XVII, reavivado en tuberculosis, Lãennec se fue a estudiar el XVIII por la Ilustración. El a Nantes, donde trabajó como cirujano en vitalismo es una corriente idealista el Hospital de la Paix y el Hôtel Dieu opuesta al racionalismo materialista y de Nantes. Al finalizar la Revolución, Bichat en su sistema identificó dos se trasladó a París donde se graduó de La patología tisular médico en 1804. Fue inventor del estetoscopio, aparato ligado desde entonces, en forma ineludible, a la figura del médico; en la clínica y en la Ftg.3 Figura 23-4. Estetoscopio de Lãennec, 1819. Colección Wellcome. patología enfocó su atención en los padecimientos pulmonares, área en la que hizo importantes contribuciones, particularmente sobre el enfisema y la tuberculosis. Su obra más famosa fue De ['auscultation médiate, París (1819), traducida a otros idiomas y reimpresa en 1826, año en que falleció de tuberculosis (Figuras 23-3 y 23-4). La fisiología y la medicina experimental En el mismo ámbito académico, en París, en la primera mitad del siglo XIX se desarrolló la nueva fisiología experimental que tuvo su cuna en el laboratorio de fisiología de Francois Magendie (1783-1855), que se graduó en la Escuela de Medicina de París en 1808. De 1811 a 1813 fue prosector de anatomía; ejerció la medicina e impartió cursos experimentales de fisiología. El contenido de sus clases fue publicado en París en los años 1816-1817 bajo el título de Compendio elemental de fisiología. Fundó la revista Diario de fisiología experimental y patología (1821-1831). En 1831, fue nombrado jefe de una sala del Hôtel Figura 23-5. Francois Magendie. Elimina teorías y especulaciones con el propósito de obtener resultados verídicos a partir de los experimentos. Colección Wellcome. Dieu, con lo que se incrementó su interés por la clínica (Figura 23-5). En 1830, Magendie erigió el primer laboratorio de fisiología en Francia. Sostuvo que la experimentación es un valioso recurso del método fisiológico, por lo que era necesaria la práctica de vivisecciones para la observación de fenómenos particulares. Como señala F. Guerra, entre las investigaciones realizadas por Magendie, cabe mencionar el mecanismo de la deglución, la necesidad de alimentos nitrogenados en la nutrición animal, el origen y circulación del líquido cerebroespinal y el papel desintoxicante del hígado. Magendie dotó a la fisiología de una filosofía naturalista (materialista) que le llevó a sostener y comprobar que los principios activos vegetales pueden ser aislados para ser administrados a los pacientes en forma controlada. Magendie fomentó entre sus discípulos la aplicación del método científico (hipótesis, análisis de caso y conclusiones). Claude Bernard (1813-1878) fue el discípulo más destacado de Magendie y llegó a ser la figura más notable de la fisiología francesa. Nació en St. Julien, en la región vinícola del Beaujolais. Antes de ingresar a la Facultad de Medicina de París, en 1834, trabajó en una botica en Lyon y quiso ser dramaturgo, pero no sobresalió en ello. Entonces estudió medicina, campo en el que triunfó e hizo importantes 250 SECCIÓN 7 Modelo médico Científico en el siglo XIX aportaciones. Fue servación clínica o empirismo científico, como le llamó, de la medicina fundamentada en la investigación de laboratorio o medicina científica. Sus contribuciones abarcan desde la fisiología pancreática hasta la cirugía, pasando por el estudio del sistema nervioso, los conceptos de homeostasis y medio interno, la diabetes y el tratamiento de la anemia. Bernard describió la acción digestiva del jugo pancreático, el mecanismo de la función glucogénica del hígado, y enunció el concepto de secreción interna, con lo que dio paso al nacimiento de la endocrinología. Bernard publicó más de 300 trabajos científicos; sin embargo, su magna obra es el libro Introducción Figura 23-7. Bomba de respiración artificial con fuelle y polea. al estudio de la medicina experimental Museo de la Medicina Mexicana. Palacio de Medicina, UNAM. (1865), que constituye, como afirma Laín Entralgo, "un canon metódico e intelectual del experimento fisiológico sin embargo, fue discriminado por su origen étnico, por lo y una fecundísima pauta [...] para que emigró a Berna. En su universidad fue el primer convertir en saber científico el saber profesor judío en una corporación de habla alemana. médico': El modelo experimental para el Hermann von Helmholtz, aparte de sus logros en la física estudio de la fisiología, iniciado por aplicada a la medicina, en fisiología completó y demostró la Magendie y afirmado por Bernard, certeza de los estudios inconclusos de Robert Mayer (1814prevaleció sobre los postulados de la 1878) sobre la conversión de la energía química presente en escuela alemana de Müller y fue adoptado las sustancias alimentarias en la energía mecánica muscular por los fisiólogos de los diversos (1847), en oposición al agonizante vitalismo que enunciaba países; destacan, entre ellos, el la indemostrable "fuerza vital" para explicar el movimiento francés Charles Édouard Brown-Séquard, muscular (Figura 23-7). el iniciador de la fisiología endocrina La figura de más relevancia entre los fisiólogos rusos del con el estudio de la función de las XIX y principios del XX fue, sin duda, Ivan Petrovich glándulas suprarrenales, así como Ernst Pávlov (1849-1936), quien recibió el Premio Nobel de Henry Starling, quien creó el sustantivo Fisiología en 1904, por sus experimentos y su doctrina hormona. consecuente de "los reflejos condicionados", que ayudaron a En el área germánica, Carl F.W. Ludwig concebir la conducta humana individual como un (1816-1895), convencido mecanicista, mecanismo de adaptabilidad evolutiva, como sucede en desterró de sus planteamientos todo cualquiera otra especie animal. resto de vitalismo, y demostró el filtrado glomerular; el también alemán Gabriel G. Valentin (1810-1883), de ascendencia sefardí, describió, por primera vez, el nucleolo de la célula, En las postrimerías del siglo XVI encontramos los primeros La teoría celular • antecedentes, con la invención del microscopio por Zacharias Janssen (1590), de un proceso de investigación que se prolongó por más de dos siglos, con mejoras notables en el instrumento; en la segunda década del siglo XIX, estaban dadas las condiciones para la consolidación de ese proceso, pero esa es la parte técnica; lo más importante inicia con un personaje de oficio mercader de paños y óptico por afición, observador compulsivo de la naturaleza: Antonj (Thonis) van Leeuwenhoek que en 1674, descubrió los protozoarios y más tarde, los espermatozoides y los glóbulos rojos. En realidad Leeuwenhoek es el verdadero descubridor de la "célula", tanto de las de los organismos unicelulares como de las de los pluricelulares. De entre las abundantes observaciones realizadas en el siglo XVII, unas cobran particular interés para esta historia, se trata de las observaciones efectuadas por un arquitecto — entre varias otras cosas, inclusive estudió medicina— llamado Robert Hooke (1635-1703). Como arquitecto, Hooke estuvo interesado en estudiar la resistencia de los materiales y la elasticidad de las estructuras que se construyen con estos; para ello, Hooke incorporó un microscopio compuesto a sus estudios y se dedicó a observar un sinfín de pequeños objetos que caían en sus manos, y que él mismo dibujaba. Con estos dibujos compuso su obra Micrographia, una de estas observaciones la realizó Hooke sobre un corte de corcho en 1665; al observar el corcho bajo el microscopio, Hooke equiparó la estructura tabicada con la que forman los panales de las abejas y, acuñó el nombre de "célula" (celdilla) para las unidades estructurales del corcho, por analogía con las celdillas que componen los panales. Una vez resuelto el problema de la aberración cromática de los lentes por Chester Moore Hall en 1730, el microscopio se volvió un instrumento indispensable para el estudio de la anatomía comparada y aún de la descriptiva, y para aquellos incipientes creadores de la moderna estequiología, una de las bases de la moderna visión científica del mundo. Durante la primera mitad del siglo XIX, a esta tradición de observaciones microscópicas que a veces fueron erróneas y cargadas de generalizaciones indebidas, se le vinieron a sumar las conclusiones altamente especulativas, pero no por ello menos sugerentes de los afiliados a la filosofía de la naturaleza, movimiento filosófico nacido a la vera del romanticismo alemán que influyó mucho en la fisiología en aquel país. Estas dos tradiciones, es decir, la derivada de los microscopistas de siglos anteriores y la de la filosofía de la naturaleza, confluyeron en los trabajos que dieron inicio a la formulación de la teoría celular en su sentido moderno. Cabe señalar que la teoría celular constituye, junto con la teoría de la evolución de Darwin y Wallace y la teoría mendeliana de la genética —sin ser teorías médicas—, la cimentación de la medicina científica moderna. Entre 1800 y 1830, el interés por la anatomía microscópica vegetal cobró un auge importante, se multiplicaron las observaciones y los observadores; entre ellos destacan los trabajos del botánico francés Charles Brisseau-Mirbel (1776-1854), quien sostuvo que las células vegetales se encuentran en cual quier parte del organismo y sugirió que las células se formaban de novo en un líquido primitivo. El microscopio óptico alcanzó su mayor eficacia con la invención del microscopio compuesto acromático, con corrección de la aberración esférica por un científico diletante, Joseph Jackson Lister (1826). En esos años ya se construían microscopios de alta calidad en Viena y en Jena, en cuya universidad enseñó el profesor Friedrich Kôrner, maestro de Carl Zeiss. La química industrial aportó al desarrollo de la teoría celular un conjunto de sustancias no destinadas a ese fin, pero vueltas indispensables para los citólogos: los colorantes textiles; casi todos de origen vegetal como la hematoxilina 252 SECCIÓN 7 Modelo médico Científico en el siglo XIX las ideas equivocadas de algunos de sus discípulos. Lorenz Oken (1779-1851), anatomista alemán, muy prolífico y ferviente representante de la filosofía de la naturaleza, proveniente del palo de campeche, utilizados por los especuló sobre la unidad de la materia y sus principios microscopistas para teñir sus preparaciones, así como resaltar primeros, partió de la idea de que en un líquido originario e y diferenciar los elementos componentes de los materiales indiferenciado surgieron utrículos esféricos que constituían observados; su complemento fueron los mordentes como el un infusorio (protozoario), del cual estarían formados los lugol. Esto permitió el avance en las técnicas de observación seres pluricelulares, tanto animales como plantas; se le microscópica de organismos vivos que ahora lo sabemos, considera precursor de la teoría celular, pero sus ideas provenían de todos los reinos conocidos en la actualidad vitalistas y especulativas carecían de un soporte positivo y (procariotas y eucariotas, unicelulares y pluricelulares), eran meros supuestos metafísicos. aunque en aquella época los seres vivos solo eran Los personajes centrales de este episodio, ambos diferenciados en "vegetales" y "animales". conocidos por sus amplios estudios y su experiencia como Aquí enlistaremos a aquellos próceres de la ciencia —que acuciosos microscopistas, fueron un abogado que había padecen un olvido injusto— que hicieron posible la teoría abandonado el foro para seguir su inclinación natural a ser celular: Chester Moore Hall, abogado inglés, fabricó el botánico, Matthias Schleiden y, el médico, anatomista y primer lente acromático (1730); Caspar Friedrich Wolff, zoólogo Theodor Schwann, discípulo directo de Johannes médico militar alemán y embriólogo, su labor científica la Müller, quien pensaba sería su sucesor. Ambos de desarrolló en la Academia de Ciencias de San Petersburgo; en ascendencia judía, pero de familias conversas. Schleiden su obra Theoria generationis (1759) describió lo que podría había realizado numerosas observaciones en células vegetales ser el protoplasma, sustancia a la que denominó vis que le hicieron pensar que la reproducción de estas se essentialis, a partir de la que se desarrollarían los órganos y el originaba por una precipitación de cristales alrededor del individuo completo. Un caso curioso, pese a que su trabajo núcleo, los que formaban así el citoblastema de una nueva científico era de orientación epigenetista, en su fuero interno célula. Schleiden le comunicó a Schwann sus experiencias e era vitalista, y opuesto a los mecanicistas preformacionistas, ideas y, este recordó que él había percibido una estructura fue Franz (Francisco) Andreas Bauer, artista y microscopista semejante al núcleo mencionado por Schleiden al examinar austríaco dibujante del Real Jardín Botánico de Kew. En con microscopio la notocorda —células animales—; 1802, observó y dibujó, por primera vez, el núcleo de una enseguida verificó sus observaciones, lo que los condujo a célula vegetal, él pensó que era una característica de los sostener que la célula era la estructura vital mínima común a vegetales. Robert Brown, médico escocés, en 1831 dio plantas y animales, a partir de lo cual enunciaron la que en la nombre al núcleo celular, sin comprender su importancia. actualidad es aceptada por la mayoría de los historiadores, René-Joachim Henri de Dutrochet (1776-1847), médico como la primera teoría celular (válida) hacia 1833. francés, identificó las células tanto vegetales como animales Si bien hubo diferencias en la forma en que concebían la como unidades morfológicas de los organismos (por lo que reproducción celular, pues en tanto que Schleiden postuló que algunos lo consideran el verdadero fundador de la teoría el proceso de reproducción se producía dentro de la célula, celular). Por su adhesión al vitalismo, él mismo no concedió Schwann sostuvo que el fenómeno ocurría fuera de ésta. El importancia a su observación y no la difundió. Jan punto común de la teoría celular sostenida por ambos era la Evangelista Purkyné, médico checo, introdujo el microtomo idea de que la reproducción celular se producía a partir del como instrumento en la investigación microscópica, se le núcleo, el cual originaba uno nuevo, sobre el que se atribuye la creación de la palabra protoplasma. Felix precipitaban diversas sustancias para formar la nueva célula. Dujardin, médico francés, identificó, en 1824, las células en Tal explicación fue un intento, evidente, por desmarcarse del tejidos vegetales y animales, creó el término protozoa, vitalismo característico de la filosofía de la naturaleza y, estudió la sustancia intracelular llamada por él sarcode (más buscar las bases de los mecanismos de la reproducción tarde denominada protoplasma); Barthélemy Charles Joseph celular en forma exclusiva en reacciones físico-químicas Dumortier (1797-1878), botánico (y político, uno de los susceptibles de ser analizadas, descritas y comprendidas, fundadores de su nacionalidad) belga, descubrió y describió nada que ver con "fuerzas" preternaturales indemostrables e la división celular en 1840. incomprensibles como la "fuerza vital" de Müller. Al mismo Caso aparte es Johannes Peter Müller (1801-1858), tiempo, constituyó una aceptación paladina, por parte de docente y profesor universitario, alemán, inició la ambos científicos —estos sí—, de los fundamentos investigación conjunta de la anatomía comparada, la epistemológicos de sus nociones personales acerca del fisiología y la química. Müller fue maestro de Schwann, fenómeno natural de la vida. Remak, Liebig y Virchow; autor de una teoría vitalista: la Diversos científicos, sin rebatir la teoría en sí, "fuerza vital" para explicar la vida; fue uno de los guías de la evidenciaron algunos errores de ésta, en particular, la filosofía de la naturaleza, más cercano a posiciones idealistas concepción de reproducción celular que sustentaron los que al materialismo racionalista, lo que ejerció influencia en • 253 CAPÍTULO 23 El siglo XIX. La centuria en que la medicina se convirtió en ciencia autores. Estas observaciones que condujeron a la corrección alemán, quien estudió medicina en Würzburg, y en Berlín era de la teoría celular en los términos planteados por Schleiden y discípulo de Johannes Müller, quien le orientó hacia la Schwann no invalidaron la teoría, sino que por el contrario, la fisiología. En esta etapa descubrió y nombró la pepsina, los consolidaron. La última evidencia empírica en el siglo XIX músculos estriados del esófago y la vaina de Schwann de las fue la descripción microscópica de la anatomía neuronal de fibras nerviosas, la fermentación del azúcar y demostró el Santiago Ramón y Cajal, que invalidó al reticularismo; esta le papel de la levadura (un organismo vivo) en dicho proceso. valió el premio Nobel de 1906, compartido con Camilo Acuñó, en colaboración con Liebig, el término metabolismo Golgi, el que, a pesar de haber y, además, una investigación con intención de demostrar la • falsedad de la "teoría" de la generación espontánea, pero sus resultados sobre este tema no fueron definitivos. En 1838, conoció los trabajos de Schleiden y su teoría defendido el reticularismo, proporcionó las tinciones sobre la importancia de las células, la que compartió de argénticas que permitieron los descubrimientos de la inmediato y extendió a los animales, al demostrar que en histología del sistema nervioso. estos también existen células, evidencia que logró al estudiar Matthias Jakob Schleiden (1804-1881), reconocido como la cuerda dorsal (notocorda) del renacuajo y tejidos uno de los padres de la teoría celular, estudió Derecho en embrionarios de cerdo y pollo. Asimismo, estudió la Heidelberg y ejerció como abogado, pero por consejo de su embriogénesis, a partir de lo que concibió su teoría de los tío Johan Horkel (botánico de profesión), decidió seguir su organismos. Schwann expuso sus conclusiones en su obra vocación, y en Gotinga estudió Medicina, ahí su profesor de Investigaciones microscópicas sobre la similitud en la Botánica, Friedrich Bartling, le indujo a dedicarse por estructura y el crecimiento de la fauna y de la flora (1839), completo a esa ciencia. Nombrado profesor en Jena, orientó donde estableció la unidad de la teoría celular, a la que añadió su estudio de los vegetales al aspecto fisiológico y a la un tercer principio: 1. Todos, los vegetales y los animales (los descripción microscópica de estos, lo que le enfrentó con sus únicos considerados "seres vivos" en aquella época), están colegas botánicos, que preferían la simple descripción formados por células: Principio de unicidad de la vida como macroscópica de las plantas y su taxonomía. Esto provocó fenómeno natural general. 2. Cada célula es independiente, en que Schleiden se burlara de sus colegas y le atrajo la forma y función de las demás, es la unidad anatómica y enemistad de aquellos. fisiológica de la vida. Un organismo puede ser formado por Schleiden obtuvo tres doctorados: en Derecho, Botánica y una célula (unicelulares) o por varias (pluricelulares). Una Filosofía. En esta disciplina mantuvo una posición hesitante, célula sola puede constituir un organismo autónomo (por mezcla de mecanicismo, reduccionismo y racionalismo ejemplo, un cigoto): Principio de la célula como unidad basada en una cosmovisión materialista. En lo social fue elemental de la vida. 3. En un conjunto orgánico, todas las liberal; en su vejez escribió El Romance del martirio de los células se subordinan a la vida del organismo: Principio de la judíos en la Edad Media (1878), iniciado el antisemitismo en unidad ontogénica de la vida. los medios académicos alemanes. Fue de los primeros Pese a su convencimiento de haber establecido el concepto científicos alemanes, junto con Ernst Haeckel, que aceptaron de la unidad fundamental entre plantas y animales, Schwann sin reservas la teoría de la evolución (1859) de Darwin, un no quedó contento. La percepción de haber abierto camino — tema que él ya había considerado en la década de los 30. sin vuelta posible alguna— a una nueva concepción Schleiden elaboró una teoría sobre la reproducción de las estequiológica que refutaba el vitalismo, bajo cualquier forma células vegetales (fitogénesis), sobre la base del citoblasto (el o disfraz que este fuera presentado en un futuro, hizo que el núcleo) originado, a su vez, en el citoblastema (citoplasma), mismo año de la publicación de su obra magna, a los 29 años, enunciada en su Contribución sobre la Fitogénesis (1838), en después de una crisis personal provocada por la el que planteó dos postulados básicos: 1.-Todos los vegetales incompatibilidad de una posición científica reduccionistaestán formados por células y 2.-La célula es la unidad básica, materialista con su acendrada fe en el credo religioso anatómica y funcional de la vida vegetal. católico, abandonara la investigación. A continuación, aceptó La teoría de Schleiden adolecía de errores sobre los un puesto de docente de anatomía en Lovaina, en el que mecanismos de reproducción celular y crecimiento de los permaneció 42 años —pese a los reconocimientos y honores organismos vegetales, como era el supuesto origen que recibía— hasta su retiro y regreso a Alemania dos años espontáneo de las células que Hugo von Mohl demostró antes de su muerte (1882). Su caso, sin duda, trae a la como equivocado; pero, lo esencial, la identificación de la memoria el de Vesalio. célula como la individualidad sede de las funciones vitales La teoría de Schleiden y Schwann fue estructurada solo básicas, tanto en seres vegetales unicelulares como sobre observaciones empíricas, sin una demostración pluricelulares, fue la idea fundamental con bases experimental definitiva, con bastantes errores de epistemológicas y filosóficas materialistas. interpretación de los hechos observados, pero, aun así, En Berlín, en el laboratorio de Müller, Schleiden conoció contenía una idea genial. Las pruebas definitivas de la validez al fisiólogo Friedrich Theodor Schwann (1810-1882), 254 SECCIÓN 7 Modelo médico Científico en el siglo XIX social. Alumno de Johannes Müller, de su teoría las proporcionaron otros científicos que, en forma mantuvo siempre una actitud confusa y sucesiva, acumularon los hallazgos y experimentos que equívoca hacia un posicionamiento dieron certeza a los postulados de aquellos. La teoría fue materialista, se opuso siempre a la aceptada en forma rápida en Alemania, no así en Francia, teoría de la evolución de Darwin y, negó donde en general fue rechazada, entre otros, por Magendie y la evidencia del Hombre de Neanderthal; Auguste Comte; pero, en cambio, encontró un precoz valedor esto a diferencia de otros científicos en Claude Bernard. alemanes como Haeckel y el mismo Robert Remak (1815-1865), médico judío polaco-alemán Schleiden, convertidos de inmediato en discípulo de Johannes Müller, corrigió la teoría de las hojas seguidores y heraldos del evolucionismo. embrionarias de Karl Ernst von Bauer; descubrió las células Disintió con Robert Koch sobre los nerviosas cardiacas (ganglios de Remak), pero por su origen postulados de la Bacteriología y, negó étnico y una calamitosa competencia académica con Rudolf las evidencias de este sobre el papel de Virchow, se le postergó en el escalafón docente. Falleció a los microrganismos como agentes los 50 años y, aún entonces le fue negado el mérito de ser etiológicos de las enfermedades quien proporcionó las pruebas experimentales definitivas de infectocontagiosas. En cambio, aprovechó la teoría, con sus los experimentos de Remak para añadir a • la teoría celular el cuarto postulado referente al necesario origen (siempre) estudios sobre la división celular a de las células en otra célula antecesora, partir del núcleo, con los que corrigió enunciado en el aforismo de "Omnis la teoría original de Schwann. Además, celulla ex celulla': En realidad, el demostró el origen y la evolución de los autor del aforismo fue François-Vincent tejidos adultos a partir de las células Raspail (1794-1878), médico y político embrionarias. Algunos eruditos que le socialista francés, tan leal a sus ideas consideran el creador de la teoría que a los 80 años sufrió dos años de celular llaman a sus aportaciones "la prisión por oponerse a la injusticia de segunda teoría celular". John Goodsir, los líderes de la Tercera República, pero citólogo escocés (1814-1867), precursor Virchow se apropió de la sentencia; sin de la teoría celular, planteó el rol de embargo, Raspail es considerado (también) la célula como centro de las funciones de cofundador de la teoría celular. Los nutrición, su investigación también fue cuatro postulados de la teoría celular "aprovechada" por RudolfVirchow en sus son en su formulación actual: aportes a la teoría. El alemán Hugo von Mohl (1805-1872) estudió medicina, pero I. Todos, los vegetales y los animales se dedicó a la botánica y ejerció la (los únicos considerados "seres vivos" docencia en Tubinga, investigó el papel en aquella época) están formados por del protoplasma —nombre que si no acuñó, células: Principio de unicidad de la sí fijó— en la división celular. En su vida como fenómeno natural general. obra La célula vegetal, consolidó la II. Cada célula es independiente, en forma teoría celular con algunas correcciones y función de las demás, es la unidad de la teoría original de Schleiden, por anatómica y fisiológica de la vida: lo que hay quienes consideran a Mohl Principio de la célula como unidad candidato, otro, a ser autor de la elemental de la vida. Un organismo teoría. puede ser formado por una célula Rudolf Ludwig Karl Virchow (1821-1902), (unicelulares) o por varias alemán, autor del segundo cambio de (pluricelulares). Una célula sola paradigma en la Patología en el siglo puede constituir un organismo autónomo XIX, creó el concepto de lesión celular (por ejemplo, un cigoto). como base de la enfermedad (patología celular) y dejó atrás la ancestral teoría humoralista (Hipócrates), los conceptos de lesión orgánica (Morgagni) y la lesión tisular (Bichat). Como político colaboró en la creación del concepto de medicina 255 CAPÍTULO 23 El siglo XIX. La centuria en que la medicina se convirtió en ciencia En el último cuarto del siglo XIX, en forma independiente, el químico Louis Pasteur (1822-1895), en Francia, y Robert Koch, en Alemania, dieron origen a una nueva ciencia denominada microbiología o bacteriología, según se considere, que vino a consolidar el carácter científico de la medicina al ofrecer a sus profesantes la posibilidad de conocer los agentes causantes de la mayor parte de las enfermedades —las infectocontagiosas— que en aquella época aquejaban a la población mundial, las Figura 23-8. Rudolf Ludwig Virchow, creador del concepto de lesión celular. Colección Wellcome. III. Pero, en un conjunto orgánico, todas las células se subordinan a la vida del organismo: Principio de la unidad ontogénica de la vida. IV. Toda célula proviene de —en lo individual— de otra célula precedente (Omnis celulla ex celulla): Principio de la unidad filogenética de la célula. La célula es una unidad genética y, realiza la transmisión hereditaria de formas y funciones, de generación a generación. Este último postulado (de Virchow) precisa, en forma definitiva, la antinomia fundamental de la teoría celular, con el vitalismo de la generación espontánea o ex novo (Figuras 23-8 y 23-9). Microbiología, parasitología bacteriología y 256 SECCIÓN 7 • Modelo médico científico en el siglo XIX Figura 23-10. Louis Pasteur iniciador de la bacteriología. Colección Wellcome. Figura 23-9. Rudolf Virchow participando en un procedimiento quirúrgico. Colección Wellcome. bacterias, de ahí el nombre de la reciente disciplina: bacteriología (Figura 23-10). Pasteur y Koch formaron una generación de investigadores continuadores de su obra, entre otros, Émile Roux (1853 -1933), Alexandre Yersin (1863-1943), Georges Vidal y Charles Chamberland (1851-1908) (de Pasteur) y Emil Adolf von Behring (1854-1917), Nobel 1901, (de Koch). La nueva ciencia pronto ofreció frutos, vistos en el desarrollo de la seroterapia (contra la difteria, mordedura por víbora y para otros padecimientos) y la elaboración de métodos profilácticos inmunogénicos, a los que Pasteur dio el nombre de "vacunación" en honor a Jenner, contra diversas enfermedades: cólera, carbunco (ántrax) y rabia. En otro campo de la medicina, similar al anterior, diversos esfuerzos en apariencia inconexos entre sí, dieron por resultado la consolidación de una ciencia ya añeja (Francesco Redi, siglo XVII), la parasitología. Charles Louis Alphonse Laveran, médico militar francés, al estudiar los mecanismos de transmisión del paludismo (malaria) identificó al Plasmodium —él le nombró Oscillaria— como agente etiológico del mal; su descubrimiento fue ratificado por Richards, Marchiafava y Celli. A su vez, Ronald Ross, médico militar inglés, identificó a la hembra del anopheles como vector artropódico de la misma enfermedad, con lo que cerró el ciclo de la historia natural del padecimiento y abrió la puerta a las posibilidades de combatirlo con eficacia y la esperanza aún no cumplida de llegar a erradicarlo. Los médicos navales estadounidenses Walter Reed y Jesse William Lazear identificaron al aedes aegypty como el agente transmisor del terrible vómito negro o fiebre amarilla, aunque el último de ellos dio su vida en el experimento que probó la certeza de las teorías de Carlos Juan Finlay y Barrés (1833-1915), pero su sacrificio tuvo como resultado, en la práctica, la erradicación del terrible azote. LOS GRANDES TRIUNFOS DEL HUMANO SOBRE LA ENFERMEDAD EN EL SIGLO XIX l. La analgesia y la anestesia En 1803, el boticario alemán Friedich Wilhelm Sertürner aisló la morfina —alcaloide del opio— que llamó así en memoria de Morfeo, sustancia con la que experimentó en perros, en él mismo y en amigos que colaboraron en las experiencias. Él mismo comercializó la droga como analgésico, en 1817. Después, otros investigadores analizaron diversos alcaloides de la adormidera, como Jean Pierre Robiquet que, en 1832, separó la codeína. En 1874, Charles Wright sintetizó la diacetilmorfina a partir de la morfina, pero su invento pasó desapercibido; solo en 1897, Felix Hoffman y Heinrich Dresser reelaboraron la sustancia, la cual la empresa Bayer comercializó, en 1898, como heroin (heroína). El químico alsaciano Charles Fréderic Gerhardt fue el pionero que obtuvo ácido acetilsalicílico (AAS) en 1853, 257 CAPÍTULO 23 El siglo XIX. La centuria en que la medicina se convirtió en ciencia pero, como en el caso de Wright, su compuesto no tuvo Thomas Jackson (1805-1880), experimentó con el éter para aplicación pronta y, fue en 1897 que el químico —de Bayer sustituir al óxido nitroso, investigación en la que obtuvo — Felix Hoffman, en colaboración con Arthur Eichengrün y resultados muy satisfactorios (Figuras 23-11 y 23-12). Heinrich Dresser, sintetizó una forma de AAS aplicable en el Lo anterior le llevó a contactar al doctor John Collins campo farmacológico, para la que acuñaron la marca Warren (1778-1856), afamado cirujano del Hospital General comercial de aspirin (aspirina) con la que registraron la de Massachusetts en Boston, quien ya había intentado, en patente, nombre que sustituyó en todo compañía de Wells, aplicar óxido nitroso como agente • anestésico, que se saldó con un fracaso, lo que motivó que fueran acusados de pretender un engaño y, aun de cometer un fraude doloso (humbug). Morton propuso realizar un nuevo intento, Figura 23-12. Inhalador de uso anestésico utilizado por William Morton en 1846. Colección Wellcome. Figura 23-11. William Morton realiza en Boston una cirugía de cuello bajo el efecto de éter. Colección Wellcome. el mundo al original AAS. Sin embargo, y no es el único caso en la historia de la medicina, la colaboración acabó en trifulca —por la posesión del mérito y los derechos—, en la que Hoffman recibió el reconocimiento y los beneficios se los llevó Dresser. En los años 30 del siglo XIX, en EEUU, un exestudiante de medicina, Garner Quincy Colton (1814-1898), usaba el óxido nitroso (gas hilarante) en un espectáculo itinerante en el que incluía, en ocasiones, extracciones dentarias con aplicación previa de dicho gas, sin que sufrieran dolor. Del hecho tuvo noticia un idealista cirujano dentista, Horace Wells (1815-1848), quien empleó el gas en la atención de su clientela y acuñó la utópica frase "Verse libre de dolor debe ser tan gratuito como el aire'! Ninguno de los dos patentó el procedimiento. Otro cirujano dentista William Thomas Green Morton (1819-1868), socio de Horace Wells, conoció la idea básica del empleo de la anestesia (que todavía no se llamaba así) en maniobras quirúrgicas dentales, pero fue más allá cuando por consejo de su profesor de química Charles pero, con aplicación de éter. En esa ocasión (16 de octubre de 1846), Warren y Morton tuvieron un buen éxito por completo y permitió al cirujano dirigirse al público asistente con el dístico: "Señores, esto no es un fraude'! El método anestésico se popularizó con rapidez, en parte por la intervención como difusor de Oliver Wendell Holmes (1809-1894), médico visionario, profesor de anatomía en Boston, adscrito a la (entonces de moda) escuela nihilista y autor de la opinión de que "si todos los medicamentos del mundo fueran echados en un costal y arrojados al fondo del mar, eso sería lo mejor para la humanidad, y lo peor para los peces': Creador de la palabra anestesia, incursionó en las técnicas de la antisepsia y la asepsia y propuso, antes que Semmelweis, la posibilidad de que el contagio de la infección posparto (fiebre puerperal) ocurriese en las exploraciones médicas durante el trabajo de parto, por la pésima higiene con que eran realizadas; pero no intentó comprobar su teoría. El éter fue comercializado con su propio nombre y con el de "Letheon" (con el que Morton pretendió evitar la identificación de la sustancia); de hecho, el anestésico ya se encontraba en las apotecas del ejército estadounidense que irrumpió en México por Veracruz en 1847 (el primer mexicano a quien se le aplicó éter, en una intervención quirúrgica, fue al capitán Antonio Bustos en la batalla de Cerro Gordo, Veracruz, por cirujanos estadounidenses!, con la presencia del doctor Pedro van der Linden, médico militar mexicano). 258 SECCIÓN 7 • Modelo médico científico en el siglo XIX El triunfo se convirtió, por ambición, en una novela de tragedia: Wells, Morton, Jackson y Warren se disputaron el derecho a patentar el éter como invención propia de cada a) Semmelweis uno, lo que llevó a un pleito en los tribunales, que terminó Además de la introducción de la anestesia en el armero con el suicidio de Wells, la muerte de Morton cuando se dirigía a una audiencia del juicio, el internamiento de médico, la revolución quirúrgica del siglo XIX no se Jackson en un manicomio y, la pérdida de fama y clientela comprendería sin el conocimiento del desarrollo histórico de para Warren. Colton, que no participó en la querella, fue el los métodos de asepsia y antisepsia; como ocurre con el único que no tuvo un fin aciago. devenir de otros conocimientos, estos métodos Mientras los bostonianos peleaban, un discreto médico evolucionaron, en su inicio, a partir de ciertas intuiciones sureño residente en Athens, Crawford Williamson Long con bases empírico-clínicas, que antecedieron al hallazgo (18151878), había aplicado éter a su paciente James M. positivo de los microrganismos causantes de las Venable, como anestésico, el 30 de marzo de 1842, pero, enfermedades infectocontagiosas, en general, y de la sepsis, pese a que lo en especial. En la década de los 4() del XIX, el ya mencionado Wendell Holmes y, el obstetra húngaro Ignaz Philipp Semmelweis (1818-1865), que ejercía en el Hospital General de Viena, donde llevó a cabo su investigación, llegaron —en forma independiente— a conclusiones semejantes sobre el origen de la fiebre puerperal. Holmes, en 1843, lucubró que dicha fiebre era contagiosa y que los médicos mismos eran quienes transmitían el contagio de dicha enfermedad (en realidad la teoría del contagio se conocía desde el siglo XVIII, la novedad era la sugerencia de que los médicos eran los vectores) y presentó sus argumentos en la Sociedad Médica de Boston en 1847. En aquel trabajo sostuvo que una mujer en trabajo de parto no debía ser examinada por un médico que acabara de realizar una autopsia, o de revisar a otra paciente afectada de fiebre puerperal, sin antes haberse cambiado de ropa y lavado las manos con agua de Javel (dilución de hipoclorito de sodio). Por su parte, Semmelweis, en 1847, comparó la morbilidad por fiebre puerperal en el Pabellón I donde él, y los demás al final obtuvo el especial, en atención de partos, reconocimiento con la consiguiente repulsa por deseado. Ahora, el 30 parte de la clerecía anglicana que Figura 23-13. James Young Simpson, pionero en la utilización del de marzo se celebra el se oponía a las innovaciones del cloroformo como anestésico. Colección Wellcome. Día del Médico en siglo, sin tener en cuenta el Estados Unidos. sufrimiento femenino. La resistencia eclesiástica fue En Gran Bretaña, el volvió a utilizar en diversas ocasiones en la atención de vencida cuando el doctor escocés James Young partos (a su propia esposa) y amputaciones, no publicó sus Simpson fue llamado a atender Simpson (1811-1870) buenos éxitos, en parte por su personalidad y en parte por los partos de la joven reina inició, en 1847, la la hostilidad de sus convecinos, lo que movió a Long a Victoria, quien recompensó a su experimentación con suspender la aplicación del anestésico. En 1854, Long inició obstetra con los títulos de Sir y cloroformo; él mismo una reclamación ante el Congreso en busca de tener el Baronet (Figuras 23-13 y 23-14). fue sujeto en la reconocimiento social de ser el precursor en el uso de la investigación. Una vez En 1859, Albert Niemann anestesia por éter; no peleó la patente ni beneficio alguno; que comprobó los extrajo de la coca el alcaloide que su reclamación le llevó años, pero local. De ahí en adelante, efectos anestésicos nombró cocaína, la que aún tardó la anestesia se volvió imprescindible en todo acto quirúrgico del gas, lo empleó en unos 25 años en ser empleada en las naciones civilizadas. sus pacientes, en como anestésico ll. La antisepsia 259 CAPÍTULO 23 El siglo XIX. La centuria en que la medicina se convirtió en ciencia y, más importante aún, que los patólogo Carl von agente etiológico del primeros realizaban sin guantes Rokitansky (1804padecimiento) las autopsias del día antes de ir a 1878), también revisar a las parturientas, bohemio y, asimismo, revisiones que procedían a amigo y apoyo efectuar sin lavarse las manos incondicional del (Figura 23-15). obstetra húngaro, las conclusiones a que A partir de la comprobación de había llegado los hechos anteriores, Semmelweis (basadas Semmelweis supuso —en forma en estadísticas lógica y correcta— que la fiebre irrefutables que, de puerperal era una enfermedad igual forma, fueron contagiosa; la prueba que le ignoradas por el afirmó en la certeza de su Consejo Médico) no hipótesis se la proporcionó la fueron aceptadas de muerte, en 1847, de su colega y inmediato por los amigo, el forense checo Jakob Figura 23-14. Los efectos médicos. Sus colegas Kolletschka, quien falleció a del cloroformo en obstetras, los causa de una septicemia Simpson y sus amigos. profesores Scanzani y consecutiva a una herida en un Colección Wellcome. Carl Braün —este • dedo con la hoja del bisturí, apoyado por Johann sufrida durante la realización de la Klein, jefe y enemigo necropsia de una mujer muerta médicos del servicio, personal de por fiebre puerperal. Semmelweis atendía, la cual, cabe Semmelweis— corroboró que los síntomas de la mencionar, era rechazaron sus agonía de Kolletschka y las elevada en exceso, así conclusiones, lo que lesiones observadas en su como la mortalidad. en cierta medida autopsia eran similares a los que Esto en comparación Ignaz. Philipp Serntnelweis impidió su difusión, —él lo sabía muy bien— se con la morbilidad en el pese a los esfuerzos de presentaban en mujeres fallecidas (ISIS—65). Pabellón II, en el que algunos discípulos del a consecuencia de la fiebre las pacientes eran precursor, puerperal, lo sucedido con su asistidas por Figura 23-15. Ignaz Philipp convencidos de la amigo acabó de convencerle del comadronas Sernmelweis desarrolló el concepto verdad de su teoría. La carácter contagioso de la fiebre (religiosas) y constató, de asepsia. Colección Wellcome. hostilidad provocada puerperal, y a partir de entonces, con apoyo en un por sus ideas, le llevó impuso la regla de que todos los meticuloso registro motivara que una obra, tan a ser juzgado por un asistentes al Pabellón I, los estadístico, que en el importante, no haya tenido mucha Consejo (un tribunal médicos y los estudiantes se II la frecuencia de la repercusión en su época. con mayoría austriaca) lavaran las manos con una fiebre puerperal y la La vida de este benefactor de que condenó sus ideas solución de hipoclorito cálcico mortalidad la humanidad terminó de maneva y le quitó su empleo. antes de entrar al servicio; esta consecuente a ella, infausta; apenas en la quinta Ante la situación, medida permitió que entre 1847 y eran mucho menores década de la vida empezó a Semmelweis decidió 1849, la mortalidad del servicio que en el I; al mostrar síntomas de trastorno dejar Viena y volver a disminuyera de 15% a 3.8% considerar las posibles mental (depresión, trastornos de Budapest, donde primero y luego, a 1.27%. variables de la conducta y agresividad no publicó su libro La Como ocurre tantas veces en la situación, se percató controlada), por lo que su familia etiología, el concepto historia de la ciencia, no obstante de que la diferencia y amigos decidieron internarlo en y la profilaxis de la que contaba con el apoyo del consistía en el una institución para enfermos fiebre puerperal director del Hospital, el bohemio personal que prestaba mentales, donde fue herido por (1860); es probable Josef Skoda (1805-1875), cabeza servicio en cada sala los cuidadores —es evidente que que la falta de una de la escuela nihilista en medicina —médicos y en esa institución no habían oído prueba definitiva (por y, cofundador de la Nueva estudiantes en uno, hablar de Pinel, en Austria y en ejemplo, identificar al (Segunda) Escuela de Medicina religiosas en el otro— pleno 1865—, a consecuencia de de Viena, con el eminente 260 lo cual presentó una septicemia y falleció. Conviene resaltar un hecho que, desde luego, no era privativo de la profesión médica austriaca, pero que el carácter plurinacional de la Doble Monarquía volvía más notorio; en ese periodo las figuras médicas más reconocidas fueron los mencionados Josef Skoda (dermatólogo, el clínico más sobresaliente de la escuela médica vienesa, quien rescató en el entorno germánico la percusión de Auenbrugger (austriaco) e introdujo la auscultación de Laennec (francés), abandonó el latín, ya obsoleto como lengua universitaria e inició el uso del alemán en la cátedra) y Karel Fheiherr von Rokitansky (clínico, anatomista, nosógrafo, patólogo (seguidor de Bichat y precursor de Virchow), filósofo, político y pionero en el campo de la ética médica), dúo que en equipo, revivió la desfallecida tradición médica austriaca, renovó los métodos de enseñanza e hizo que esa escuela alcanzara un prestigio similar al de la parisina. Por si sus colaboraciones no fuesen suficientes, recordemos a dos miembros más de esa SECCIÓN 7 • Modelo médico científico en el siglo XIX brillante comunidad académica: especial, con la idea Ferdinand Karl Franz derivada de la Schwarzmann Ritter von Hebra, experiencia de los móravo de nacimiento (1815matraces cuello de 1880), fue alumno de Skoda y cisne que demostró Rokitansky y colaborador del que un líquido primero en la conformación de la putrescible, se moderna escuela dermatológica mantenía inalterado si de Viena; identificó al Sarcoptes se mantenía aislado como agente etiológico de la del aire circundante o sarna y fue el primero en publicar si dicho aire era los trabajos de Semmelweis. Por filtrado, lo que evitaba su parte, el discípulo y yerno de que el líquido entrara von Hebra, Moritz Kaposi, en estado de médico judío-húngaro, nacido descomposición. Moritz Kohn —cambió su Lister pensó que la nombre al volverse católico— supuración que se estudió el lupus eritematoso; en la presentaba en las actualidad, es conocido por haber fracturas expuestas era descrito el "sarcoma de Kaposi" y consecuencia de los son notables sus correlaciones gérmenes que contenía clínico-anatomo-patológicas. el aire atmosférico, por lo que debía buscar un método que permitiera filtrar el b) Lister aire (Figura 23-16). La evidencia irrefutable sobre el Con esto en mente, origen infeccioso de la fiebre en 1864, su atención puerperal y de muchas otras se dirigió a un trabajo enfermedades vendría con los en el que se trabajos de Koch, Pasteur y sus explicaban los efectos colaboradores en sus laboratorios, del ácido fénico sobre los que consolidaron la las aguas del desagüe; bacteriología y la microbiología aseguraba que la en Alemania y en Francia, adición de ácido respectivamente. La lectura de fénico en estas aguas algunos trabajos de Pasteur eliminaba los olores influenció el pensamiento de fétidos de las tierras de Joseph Lister (1827-1912), riego e, incluso, médico londinense nacido en eliminaba los Upton (Essex), que mientras entozoarios que ejercía en Glasgow, entre 1860 y infestaban a los 1865, estableció una conexión animales criados en entre su experiencia como dichas tierras. A Lister cirujano que constataba que en las le pareció que el ácido fracturas cerradas no ocurrían fénico podría ser la procesos de putrefacción, sustancia que sirviera mientras que en las fracturas como filtro para evitar expuestas era común la el contacto entre el descomposición del tejido con aire atmosférico y las consecuencias casi siempre heridas quirúrgicas y mortales para los pacientes. Lister comenzó a aplicar en relacionó esta experiencia con las las fracturas expuestas ideas expuestas por Pasteur, en un apósito impregnado con ácido fénico diluido en agua; fue necesario ir modificando el método de aplicación porque resultaba muy irritante, tanto para el paciente como para el cirujano, así que sustituyó el ácido fénico por aceite fénico y aumentó la dilución; luego, sustituyó los vendajes de tafetán impermeable por una placa de plomo con lo que conseguía que se formara una costra debajo del vendaje, sin supuración. El método antiséptico tampoco tuvo gran aceptación inicial. Lister realizó una gran cantidad de demostraciones en diversos ámbitos académicos; sin embargo, el escepticismo seguía dominando en gran parte de los servicios quirúrgicos. En aras de convencer a sus colegas, en 1867, Lister realizó la operación de una tibia que había consolidado mal tras una fractura cerrada, esto era impensable para la época dada la mortalidad de las heridas quirúrgicas; era criterio común dejar una fractura mal consolidada sin hacerle nada, antes que exponer al paciente al riesgo mortal que suponía una herida infectada. Sin embargo, Lister procedió con la operación, la que por fortuna para el paciente —y para Lister— tuvo buen éxito, pese a lo cual Lister tuvo que seguir defendiendo su método (el "listerismo") contra el escepticismo de sus colegas, por lo que se abocó a registrar los casos que atendía pava realizar un estudio estadístico que fue presentado en 1870, donde comparaba las amputaciones hechas antes del uso del ácido fénico con aquellas realizadas a partir de la introducción de la solución fénica. Antes de la aplicación de los métodos antisépticos, la mortalidad alcanzaba los 16 casos sobre 35, esto es, 45%, los que disminuyeron con la antisepsia a 261 CAPÍTULO 23 El siglo XIX. La centuria en que la medicina se convirtió en ciencia Pasteur del origen infeccioso de la Esa revolución los gobiernos. En el capítulo enfermedad, por lo que en un tecnológica creó y referente al siglo XVIII se discurso que pronunció el 3() de promovió el trabajo en mencionó que el médico austriaco agosto de 1878 en la Academia de minas de carbón y de Johann Peter Frank publicó La Medicina Francesa, exhortó a los hierro, pero agravó sus miseria del pueblo, madre de cirujanos a emplear calor seco condiciones causantes enfermedades (1790). En el XIX, para eliminar los gérmenes de los de padecimientos en Francia, el higienista René instrumentos, apósitos, esponjas, laborales; en fábricas Villermé redactó un documento hilos de sutura, etc. En 1886, el situadas en suburbios similar en 1840, mientras que, en listerismo fue adoptado en París con aglomeraciones Gran Bretaña, en Leeds, el por Terrillon, luego por Terrier; por demás insalubres; médico C. Turner Thackrah hizo en Alemania, el método fue en ferrocarriles y en lo mismo en 1831. introducido por Bergmann y en áreas comerciales, los Una década después, el Estados Unidos por Halsted, todos que, si bien facilitaron abogado y reformista social ellos utilizaron la recomendación las comunicaciones y Edwin Chadwick (1800-1890), de Pasteur; es decir, el calor seco favorecieron el quien trabajó en la Comisión para a 1600 C, o bien, la autoclave, a comercio, abrieron la la Salud de las Ciudades, redactó 1300 C, a una presión entre dos y puerta a la trasmisión el informe final "Sobre una tres atmósferas. de las enfermedades Indagación de los Comisionados (en especial, las para las Leyes de Pobres dentro epidémicas). Todo de las Condiciones Sanitarias de ello, si bien llevó a un la Población Laboral de Gran progreso indiscutible, Bretaña", resumido por él mismo también ocasionó como "Reporte sobre las En Europa occidental, el siglo nuevos accidentes de Condiciones Sanitarias': XIX comienza con la presencia de trabajo e complementado, en 1843, con el la Revolución Tecnológica, intoxicaciones, por "Reporte Suplementario de los iniciada en Gran Bretaña desde el citar solo unos resultados de una Indagación siglo anterior con el fin de ejemplos. Es decir, se Especial sobre las Prácticas de impulsar la industria textil visualizó a esos Inhumación en las Poblaciones". británica, pero pronto, expandida espacios de trabajo En esos documentos registró sus a otros países, entre ellos, como generadores de observaciones respecto a la clase Alemania y Francia. La enfermedades. trabajadora y las infames Revolución significó una Y como señala condiciones sanitarias en que importante transformación, el Puerto Sarmiento, se vivía. Por su experiencia y su paso de una economía rural y configuró una imagen esfuerzo denodado en la causa agrícola a una urbana e del proletariado como reformista, fue quien más influyó industrializada que implicó "clase peligrosa", por en la reforma de las Leyes de profundos cambios sociales. La las enfermedades Pobres y en la instauración de la clase trabajadora se concentró infecciosas que primera Ley de Sanidad inglesa, alrededor de las fuentes de padecían: tifus, en 1848. En general, la higiene trabajo, en barriadas y tuberculosis, ambiental de las grandes ciudades habitaciones carentes de sarampión, difteria, europeas, es decir, la limpieza de condiciones saludables: espacios cólera y enfermedades las calles, el alcantarillado y la amplios, luz y ventilación, de tal de trasmisión por vía recolección de la basura estaban a manera que el hacinamiento, la sexual (la patología de cargo de los ministerios o mala alimentación y los la pobreza), y sociales, ayuntamientos, al igual que el prolongados horarios laborales como el alcoholismo y agua de consumo público que favorecieron la propagación de la delincuencia. Sobre solía estar sucia y contaminada enfermedades. En ese contexto, el vínculo pobrezapor el agua de las alcantarillas. desde los primeros años del siglo Figura 23-16. Joseph enfermedad se Sería hasta finales del siglo XIX XIX el médico debía contemplar Lister introduce el elaboraron diversos cuando se pusieron en uso la importancia de los factores concepto de antisepsia. documentos con el fin métodos de purificación en las sociales en la génesis de la Colección Wellcome. de hacer un llamado a cloacas y se difundió el wáter enfermedad. • seis casos sobre 40; es decir, 15%. Poco a poco, los métodos antisépticos fueron implementados en diversos servicios alrededor del globo, hasta que al terminar el siglo ya eran aceptados en todo el mundo. El cirujano Lawson Tait se negaba a implementar la antisepsia con ácido fénico y, en su lugar, practicaba un estricto lavado con jabón, tanto de sus manos como del instrumental quirúrgico, con resultados semejantes a los que se obtenían por medio de la antisepsia; este método se denominó asepsia. Más tarde, Chamberland y Roux —discípulos de Pasteur— estudiaron los gérmenes de la infección puerperal, lo que convenció a III. Salud pública 262 closet, ideado desde finales del siglo XVIII. Por esa época, el filósofo y activista socialista Friedrich Engels (1820-1895), cuyo padre era propietario de una fábrica textil en Mánchester, escribió su obra La situación de la clase obrera en Inglaterra (1845), donde analizó (desde el punto de vista económico) las condiciones de vida de los trabajadores en la época victoriana. John Snow y el cólera El cólera es una enfermedad diarreica aguda causada por la ingesta de agua y/o alimentos contaminados con heces fecales. A lo largo de la historia ha sido temida como azote de la humanidad, sin embargo, como afirma Roy Porter, el cólera fue la nueva enfermedad del siglo XIX. La epidemia inició en India en la segunda década del XIX; se calcula que alrededor de 1820 más de tres millones de personas murieron en India, Ceilán y Sureste asiático. Se pensó que la epidemia no llegaría a Europa porque las condiciones socioeconómicas eran mejores que en SECCIÓN 7 • Modelo médico científico en el siglo XIX Oriente y el clima era más frío, lo que lo llevó a un además de que se aplicaban enfrentamiento cuarentenas. Pero los académico con Robert movimientos de tropas de las Koch —apóstol de la guerras napoleónicas llevaron la teoría de la etiología epidemia a Rusia, de ahí, en 1831, bacteriana—. Esta pasó a Prusia oriental, luego a equivocada opinión, Berlín y Hamburgo. Al año respaldada por el siguiente, por vía marítima llegó a prestigio de Francia, Gran Bretaña y Países Pettenkofer, condujo a Bajos y para 1835 ya estaba en que en la siguiente Italia. Respecto a la mortalidad epidemia de la por la epidemia, en 1831, el enfermedad, Altona cólera causó más de 32 000 (ciudad imperial en la defunciones en Prusia, mientras ribera del Elba, que que entre marzo y octubre de aplicaba los 1832 el cólera produjo en París la reglamentos generales, muerte de 18 400 personas y, en recomendados por 1834, sumaron en España más de Koch) se vio libre del 100000 defunciones. En 1854, en azote; en tanto Londres, se registraron 14000 Hamburgo (ciudad víctimas, de las cuales fallecieron libre en el otro margen 618 personas. Respecto a la del río, en la que sus propagación de la epidemia en concejales escucharon América, llegó a Nueva York en a Pettenkofer) sufrió 1832 y pronto se propagó a su presencia y las Hispanoamérica. consecuencias del error. Por otra parte, Para hacer frente al cólera en en 1851, cuando se Europa, se construyeron desató la epidemia de nosocomios, circularon folletos cólera, se conformó en explicativos, se fomentaron París la Primera hábitos higiénicos y se Conferencia Sanitaria multiplicaron las rogativas a los Internacional, de la santos, pero todo era insuficiente. que resultó un código Desde 1855, el médico, salubrista internacional de y farmacéutico alemán Max von prevención contra el Pettenkofer (1818-1901), quien cólera, la peste y la fue profesor de Higiene en la fiebre amarilla (Figura Universidad de Munich, estudió el 23-17). origen del cólera y de las fiebres tifoideas, y explicaba como John Snow (1813factores "telúricos" a los miasmas 1858), médico inglés, y la diátesis, en conjunto con destacó en dos áreas otros; en suma, otra cucharada de de trabajo: la la misma sopa: puro epidemiología y la "racionalismo humoralista" anestesiología; esta dizque moderno. Para evitar la pretendió convertirla propagación de dichas en una especialidad enfermedades, recomendaba médica. En 1850, mantener limpios el suelo, el agua ingresó a la Sociedad y el aire. Sin embargo, no vaciló de Epidemiología de en negar el papel del agente Londres, fundada a etiológico, que en el caso del partir del brote de cólera jugaba el vibrión colérico, cólera en 1849. Respecto a esta enfermedad, Snow presenció, por primera vez, una epidemia de cólera en 1832, tratando a múltiples pacientes, por lo que se familiarizó con este padecimiento, de ahí su interés por indagar su etiología y mecanismos de contagio. En 1849 publicó el resultado de sus investigaciones en el texto intitulado Sobre el modo de transmisión del cólera, y poco después, en 1855, publicó información más precisa sobre la causa de esta enfermedad. Todavía en la era "premicrobiana", John Snow observó que en torno a una fuente de agua que administraba el vital líquido a los habitantes del barrio de Soho en Londres había un significativo número de víctimas de cólera, por lo que concluyó que la enfermedad era causada por el consumo de aguas contaminadas con materias fecales. A partir de entonces, algo se logró mediante la aplicación de medidas sanitarias, fundamentalmente después de que Robert Koch (1843-1910) aislara el bacilo del cólera en 1884 (Figura 23-18). IV. La enfermería profesional Florence Nightingale (18201910), inglesa nacida en Florencia, Italia, dedicó su vida a crear la profesión de enfermera a partir de la sexta década del siglo XIX. Fue una mujer polifacética (literata, enfermera, matemática y estadígrafa) que poseía un elevado sentido del deber, aunado a una personalidad mística; aunque anglicana, fue cercana al movimiento luterano pietista de las Diaconesas, del pastor Fliedner (1800-1864), con quienes convivió para recibir entrenamiento como enfermera. 263 CAPÍTULO 23 El siglo XIX. La centuria en que la medicina se convirtió en ciencia Se dice que, motivada por los sufrimientos de las tropas en la Guerra de Crimea (1853-1856), se incorporó a los servicios médicos militares británicos acompañada de un grupo heridos, en la práctica dejados a su suerte según los usos de • Figura 23-17. Robert Koch lee un discurso en la conferencia de St. James's Hall, Piccadilly, 1901. Colección Wellcome. de voluntarias a quienes ella entrenó para asistir a los enfermos y heridos en el frente de batalla y en el hospital de Escutari, Turquía. A su regreso a Inglaterra presentó sus observaciones —acompañadas de evidencias estadísticas— ante el Parlamento, y demostró que murieron más militares por cólera o disentería que por balas rusas para promover una reforma sanitaria y de las condiciones de vida de los soldados, lo que logró gracias a la fuerza de sus argumentos y al apoyo de su amigo Sidney Herbert, Secretario de Guerra. Fue más allá al fundar la primera escuela de enfermería profesional, la Escuela de Entrenamiento Nightingale, además de la influencia que ejerció en el origen de las reformas, que en general, se efectuaron en el campo de la Salud Pública en el Reino Unido. Jean-Henri Dunant (18281910), hombre de negocios y filántropo suizo, asistió al campo de Solferino en 1859, ya terminado el enfrentamiento y, conmovido por los miles de Figura 23-18. John Snow, precursor de la epidemiología. Colección Wellcome. la época, organizó la atención inmediata de los lesionados, sin fijarse a qué bando pertenecían, bajo la consigna C' Todos somos hermanos". De ahí en adelante, Dunant convirtió esa actividad en la misión de su vida, hasta llegar a la fundación, 264 SECCIÓN 7 • Modelo médico científico en el siglo XIX en 1864, del Comité Internacional mejoría de las llevado a cabo jamás. Ephraim de la Cruz Roja. Su personalidad destrezas médicas McDowell (1781-1830), cirujano altruista y visionaria y, las diagnósticas. estadounidense, al practicar su diferencias de proyecto con primera ovariotomía fue La afortunada Gustave Moynier, cofundador del amenazado con el linchamiento si conjunción de esos Comité, le excluyeron de este. Sin la paciente moría. Con su técnica elementos teóricos y embargo, la influencia de las ideas llegó a efectuar otras ocho con técnicos, hizo posible, de Dunant está presente en los buen éxito. como anota López protocolos de la Convención de Piñero, la victoria de Así aparecieron maestros como Ginebra de 1863, sobre los actos los cirujanos sobre Albert Christian Theodor Billroth bélicos; también participó en la dos de los atávicos (1829-1894), cirujano y fundación de la YMCA. Tras un obstáculos: el dolor y bacteriólogo austriaco, que lapso de injusta exclusión, recibió la infección, que escribió un Tratado General de de nuevo un reconocimiento frenaban el progreso Patología y Terapéutica Quirúrgica mundial al recibir el primer Premio de la cirugía y no y realizó la primera gastrectomía Nobel de la Paz, en 1901. permitían su con buen resultado. Emil Theodor Para terminar, recordemos la conversión en ciencia. Kõcher (1841-1917), suizo y labor de Clarissa Harlowe Barton El tercer escollo fue especialista en cirugía de la (1821-1912), enfermera superado con la ayuda tiroides, efectuó estudios profesional estadounidense y de la tecnología, que estadísticos posoperatorios de sus promotora de la profesionalización proporcionó los pacientes tiroidectomizados, por lo de la enfermería en su país, quien materiales necesarios que a él se debe la identificación fundó la Cruz Roja estadounidense para la fabricación de de las diversas patologías y organizó, junto con su suturas e instrumental secundarias al hipotiroidismo. colaboradora Sophronia Bucklin quirúrgico, adecuados Reginald Heber Fitz (1843-1913), (1828-1902), el cuerpo de para la ligadura y patólogo estadounidense, precisó enfermeras voluntarias del ejercito supresión del por medio de la correlación nordista en la Guerra de Secesión. sangrado secundario, clínico-patológica el cuadro de por fuerza, al empleo apendicitis y acuñó la misma V. de la cirugía como palabra. En sus comunicaciones terapéutica. sobre el tema urgió a los cirujanos a realizar las apendicectomías lo A partir de La introducción de las técnicas más pronto posible, una vez hecho entonces los cirujanos anestésicas, analgésicas, el diagnóstico, con lo que se pudieron realizar antisépticas y asépticas en la evitaron miles de muertes intervenciones práctica médica cotidiana, vino a tempranas innecesarias. Charles quirúrgicas, antes complementar los avances de la Mc Burney (18451913), cirujano solo soñadas, o la Escuela de París con las estadounidense, especializado en misma cesárea en enseñanzas de Guillaume cirugía abdominal, diseñó varias pacientes vivas, que Dupuytren (1777-1835), sucesor técnicas de hernioplastia y en Lorenz Heister (1683de Bichat, que refuerza los especial, una de apendicectomía 1758), árbitro y métodos de correlación clínico(signo de McBurney). John B. maestro de la cirugía patológica de aquel, que trajeron la Murphy (1857-1916), cirujano del siglo XVIII, estadounidense, discípulo de confesaba no haber Cirugía científica Billroth, especializado en abdomen, operaba casi cualquier cosa, inclusive neurocirugía y cirugía cardiovascular, apoyó a Fitz en sus reclamos (signo de Murphy). William Steward HaIsted (1852-1922), cirujano estadounidense, de quien se refiere que inventó los guantes quirúrgicos (de látex) para proteger las manos de su futura esposa, quien era su ayudante en el quirófano y padecía una dermatitis, practicó la primera mastectomía radical y fue cofundador del Hospital Johns Hopkins (Figura 2319). cina, UNAM. La tecnología aplicada a la medicina VI. Los médicos decimonónicos mostraron un especial ingenio para proveerse de Figura 23-19. Jeringas de irrigación tipo Reiner Alexander, utilizadas en otorrinolaringología. Museo de la Medicina Mexicana. Palacio de Medi- 265 CAPÍTULO 23 El siglo XIX. La centuria en que la medicina se convirtió en ciencia elementos que les ayudaran, entre Conrad Roentgen VII. los más importantes —y descubrió, al parecer perdurables— están el en forma accidental, estetoscopio (Lãennec, 1816); el los llamados por él El triunfo contra las enfermedades oftalmoscopio (Hermann Ludwig mismo, Rayos X que infecciosas fue completo cuando Ferdinand von Helmholtz, 1851, abrieron el campo de Paul Ehrlich introdujo el concepto fue médico fisiólogo, pero, además la imagenología como de quimioterapia al sintetizar su fue profesor de física, actividad en método diagnóstico, "compuesto 606" (arsfenamina) — la que tuvo como alumnos nada que a la fecha actual, lo logró en su sexto centésimo menos que a Heinrich Rudolf aunado con la sexto intento— comercializado Hertz y a Max Planck); la jeringa y computadorización, con el nombre de "salvarsán'; que la aguja hipodérmicas (Alexander no deja de crecer y era un compuesto arsenical capaz, Wood, Gabriel Pravaz y Jeanne asombrar por sus según expresaba su inventor, de Luer, 1840-1860); el otoscopio resultados. Roentgen, matar al agente agresor sin dañar (John Brunton, 1865); el en un gesto que lo al huésped. El 606, pronto termómetro clínico capilar de hace más merecedor relevado por el neosalvarsán, solo mercurio, denostado en la de un recuerdo fue la punta de lanza de los actualidad, pero que, durante poco perenne que su innumerables medicamentos más de un siglo fue un apoyo invento en sí, no sintetizados, hasta hoy, por la esencial para el clínico (Thomas quiso obtener industria farmacéutica, con el Clifford Allbutt, 1870); el ganancia alguna de su empleo de la ciencia y tecnología esfigmomanómetro (el invento y se negó a modernas. esfigmomanómetro "de agua" fue patentarlo, adujo que La quimioterapia inventado por Samuel Siegfried Karl Ritter von Basch, médico judío austriaco, en fecha posterior —1881— a su aventura mexicana como médico personal de Maximiliano; pero, el esfigmomanómetro "de mercurio" —el primero de verdad práctico— lo inventó Scipione Riva-Rocci, 1896); el laringoscopio (de paternidad discutida, era ya una realidad hacia los cincuenta del XIX); la autoclave (el verdadero, no la "011a de presión" de Papin, lo inventó el microbiólogo francés Charles Chamberland, 1879); dos materiales que no fueron creados con propósitos médicos, pero que no es posible imaginar la medicina del siglo XX sin ellos, son: el acero inoxidable (Harry Brearley, 1913) y el látex (un derivado del caucho inventado en 1821 por Goodyear, encontró su aplicación en la medicina —una de muchas— con la invención de los guantes de goma [látex] por William Steward Halsted, 1890). En las postrimerías del siglo XIX, un investigador en el campo de la física, el alemán Wilhelm era para beneficio de la humanidad. Karl Landsteiner (1868-1943), patólogo austriaco, que junto con su equipo (De Castello y Sturli) descubrió entre los años 1900 y 1903, los tipos sanguíneos A, B, O y AB, Veinte años después —1922— descubrió el factor Rh (también identificó los tipos M, N y P, que no parecen tener importancia clínica, solo genética). Por razones ignoradas, no se le reconoció mérito suficiente para recibir el Premio Nobel de Fisiología, sino hasta 1930. LAS MUJERES Y LA MEDICINA Un hecho notorio de la historia es la ausencia de mujeres que ejercieran la medicina en forma profesional hasta ya muy avanzado el siglo XIX. Cuando ya había mujeres reconocidas en otros campos de las ciencias (la matemática, la química, la física y la astronomía), por ejemplo, el conocido caso de Ada Lovelace (1815-1852), la medicina era terreno vedado para ellas. Una honrosa excepción fue Dorothea Erxleben (17151762), discípula de Georg Ernst Sthal. En Alemania, recibió el título de médica (Halle, 1754), gracias a un permiso especial de Federico II de Prusia y, desde luego, a su tesón. • Basta una pequeña lista de las primeras médicas, en algunos de los países que han sido objeto de estudio en este capítulo, para corroborar lo antes afirmado (la fecha es de su graduación): la inglesa Elizabeth Blackwell, EEUU 1849; Elizabeth Garrett Anderson, Inglaterra 1865; Sophia Jex-Blake, Escocia 1873; Jennie Kidd Trout, Canadá 1875; Dolors Aleu Riera, España 1882; María Montessori, Italia 1896. En Hispanoamérica, la situación era más difícil: Elisa Díaz Inzunza, Chile 1886; Matilde Montoya Lafragua, México 1887; Cecilia Grierson, Argentina 1889, y Sara Bendahan, Venezuela 1930. CONCLUSIÓ N Formación socioeconómica: la sociedad en los países occidentales pasó, en la centuria en estudio, por una total transformación, solo comparable a la que presentó en el primer milenio antes de la Era, con el tránsito del despóticotributario al esclavismo; al dejar atrás, por completo, las concepciones del obsoleto paradigma teúrgico-racional, sustituido por el nuevo —y eficaz— paradigma científico, impuesto por la necesidad ineludible 266 SECCIÓN 7 • Modelo médico científico en el siglo XIX de satisfacer las exigencias — un miembro con el verdadero y el sentido común, es materiales e ideológicas— del paciente despierto sin decir, la sabiduría. hegemónico sistema capitalista. anestesia, por muy Situación social del médico: en Barón Larrey que Concepción de la enfermedad: los países del área de la fuera el cirujano en el transcurso del siglo XIX — civilización occidental, el médico (Waterloo, 1815) y, no pidamos "fechas exactas"— se se ubicaba entre la clase media las realizadas por el abandonaron las antiguas ideas media y media alta; los estudios Dr. J. Letterman y sus mágicas, empíricas y teúrgicas médicos eran onerosos. Hay casos cirujanos, con los (por IO menos entre los miembros en que sabemos que el aspirante pacientes insensibles de la profesión), que fueron trabajó durante sus estudios, pero, al dolor por los sustituidas por la nueva en general fueron provenientes de efectos del éter y el concepción de la enfermedad, dichos estratos, en los que opio (Gettysburg, sustentada por el paradigma permanecían ya establecidos. Es 1863). científico ya instaurado y aceptado cierto que el médico perdió algo en toda la Civilización Occidental Un estudio serio, de su "sacra" aura académica de y en vías de expandirse a todo el en alcance y "superioridad", pero, a cambio, mundo. El nuevo modelo médico profundidad, de la obtuvo la conciencia de ser un científico concibe la enfermedad realidad de la científico profesional al servicio como un fenómeno natural terapéutica practicada del "otro'! cognoscible por completo en sus antes del siglo XIX Situación social del enfermo: circunstancias biopsicosociales, el —en cualquier país El paciente dejó de ser un enigma que, por medio de métodos del mundo— a resolver por el médico, a ser, al racionales, es posible diagnosticar demuestra dos cosas: igual que la enfermedad, un su naturaleza, su causa y sus una, que el ser fenómeno natural, abordable en su consecuencias, para asimismo paciente y acudir al sufrimiento, en forma racional, establecer con criterios científicos médico en aquellas para diagnosticarle, curarle y el tratamiento adecuado. épocas era una rehabilitarle con técnicas situación de altísimo Orientación de la terapéutica: científicas. riesgo de La respuesta depende de lo consecuencias tales anterior. La terapéutica en sí y, los como la incapacidad agentes y medios empleados en total o la muerte ella cambiaron por completo del cierta y próxima; dos, siglo XVIII al XIX; no de la noche que el ser médico a la mañana, pero, no hay similitud implicaba poseer un alguna entre practicar una sangría gran espíritu de de casi cinco litros de volumen servicio al prójimo, (caso de George Washington, valor, compaSión, Mount Vernon, Virg. 1799) que lo caridad, pero (en la único que hacía era daño y, el gran mayoría de los empleo de la traqueotomía y la casos), no incluía la intubación por Trousseau para sabiduría. A partir del evitar la asfixia por difteria (París, siglo XIX, gracias a 1833), o emplear fumigaciones la inclusión del con ácido nítrico y humo de método científico en pólvora quemada para impedir la la formación de los diseminación del tifo en la profesionales de la epidemia de San Ciro (Puebla, medicina, para ser Méx., 1813) y, el prescindir de médico se requiere usar agua contaminada para dotar adquirir (en la gran de agua a una ciudad con el fin de mayoría de los casos) frenar la propagación de la el conocimiento pandemia de cólera (Londres, 1854) y, —valga un último ejemplo— entre la amputación de MÉDICO '—CIENTÍFICO EN EL SIGLO XIX LA MEDICINA MEXICANA EN EL SIGLO XIX. LOS INICIOS DEL MÉXICO INDEPENDIENTE Xóchitl Martínez Barbosa INTRODUCCIÓN El siglo XIX tiene un lugar crucial en la historia de la medicina mexicana porque es cuando se constituye la medicina científica propiamente dicha, además de que es a partir de esta centuria cuando puede hablarse realmente de una medicina mexicana. Esta transformación forma parte de un proceso largo que se originó en el siglo anterior, pero que se desarrolló, de manera formal, una década después de la consumación de la Independencia nacional. Durante la primera mitad del siglo XIX, los acontecimientos alrededor de la medicina se pueden resumir en las ideas, la creación de instituciones, los protagonistas y los aspectos sanitarios, sin olvidar que todo ello debe ubicarse en el contexto de un país que buscaba formas de gobierno más adecuadas. Desafortunadamente, este periodo estuvo colmado de incertidumbre por la inestabilidad política, social y económica. Desde la formación del primer Imperio con Agustín de Iturbide a la cabeza, hasta la constitución de una República ya fuera federal o central, la crisis económica de las finanzas públicas y, por supuesto, las rebeliones y guerras internas que se enlazaron con la intervención norteamericana que, en 1847, marcó la geografía de nuestro país con la pérdida de Texas, fueron sucesos determinantes en nuestra historia que remataron con la intervención francesa, hacia los primeros años de la segunda mitad del siglo. Todo ello afectó la vida nacional, y la enseñanza de la medicina y el desarrollo de las ciencias médicas tuvieron que enfrentarse a las condiciones adversas del medio ambiente reinante. LAS IDEAS EN LA MEDICINA Y LA NECESIDAD DE CAMBIO No es fácil desprender a las personas de las ideas ni tampoco a aquellas de las instituciones, con esta advertencia, en este inciso se exponen las principales ideas que dieron origen a una nueva forma de entender la medicina en el México Independiente. ¿Por qué considerar que el siglo XIX mexicano es el de la medicina científica? En este periodo se adopta el modelo anatomoclínico como base para la enseñanza y práctica de la medicina. Con la clínica, la observación del paciente se vuelve racional (signo físico), lo que pasa a constituir la evidencia objetiva, que se complementa, en el caso del fallecimiento del enfermo, con la práctica sistemática de las autopsias y el examen anatomopatológico para verificar o constatar las causas conocidas de la enfermedad, o bien, reunir los vestigios patológicos para su estudio y muestra de ciertas patologías. A esto se agrega el desarrollo de la fisiología. Sin embargo, cabe hacer notar que este cambio en el pensamiento médico no se dio de golpe. Desde los primeros años del siglo XIX, médicos y cirujanos levantaron la voz para demandar una reforma en los estudios de medicina, pues la antigua Real y Pontificia Universidad de México y el Real Tribunal del Protomedicato se habían convertido en una barrera para el avance de esta ciencia, tanto en la práctica como en su proceso educativo. Un ejemplo de Io anterior es el caso de José Miguel Muñoz (cirujano y diputado), quien, en 1822, propuso a la Comisión de Instrucción Pública del Congreso modificar la Facultad de Medicina, así como la creación de una junta de salud pública; asimismo, sugirió formalizar el estudio de la medicina en un colegio donde se reunieran la enseñanza de la cirugía y de la medicina, separadas, hasta entonces; también demandaba una mejor preparación de los catedráticos. Escribió un documento con un título muy extenso que se le conoce como Memoria histórica (1823), en el que criticaba la manera en que se había enseñado medicina hasta entonces, señalando la carencia de instituciones y la necesidad de reformar la educación. Pero todo indicaba que aún no era el momento propicio para emprender el cambio, pues todavía dominaban las tendencias más conservadoras de la medicina mediante los integrantes del Protomedicato y de la Facultad de Medicina de la vieja universidad. La tradición médica española predominante durante el periodo de la Nueva España, es decir, cuando estábamos constituidos como un virreinato, quedaría atrás para dar lugar a las ideas de la medicina francesa que sirvieron en Francia para la reforma educativa; en esta nación, las Ecoles de Sant¿ se constituyeron en los centros de enseñanza para la carrera de médico-cirujano, sentando, desde entonces, el precedente para la formación de un profesional, como Io conocemos actualmente: el médico cirujano. También se previno la organización de hospitales de clínica para las escuelas y laboratorios para la enseñanza. Así las cosas, en 1833, el vicepresidente Valentín Gómez Farías, al emitir la ley de Instrucción Pública, dispuso la creación de varios establecimientos, entre los que se encontraba el de Ciencias Médicas. Esta iniciativa dio pie a la reforma en la educación profesional en México, Io que representó un cambio de giro al introducir teorías filosóficas como la del profesor de • 266 SECCIÓN 7 Modela médico científico en el siglo XIX de Marie-François Xavier Bichat (1771-1802), obra publicada, en 1801, que presenta los tejidos como elementos morfológicos y funcionales de los que están formados los órganos del cuerpo humano. Se trata de una histología y de una "fisiología" a nivel histológico o tisular. Para Bichat, el origen de todas las "funciones" es la sensibilidad y contractibilidad de la estructura. Por su parte, para la anatomía patológica se retoma a J.B. Morgagni (1682-1771), quien en su libro De sedibus et causis morborum per anatomen indagatis, impreso en 1761, recopila casos clínicos acompañados de la descripción de las alteraciones anatómicas encontradas en la autopsia del cadáver. Esta alteración es la sede de la enfermedad constituida por Io que hoy llamamos Figura 24-1. François Xavier Bichat. Describe 21 tipos de tejidos en el cuerpo humano. Colección Wellcome. Medicina, Cirugía y Fisiología en la Facultad de Medicina de París, Francois Magendie, vigente mediante la cátedra del mexicano Manuel Carpio. Entre las nuevas materias que se empezaron a impartir en la moderna institución educativa, conocida primero como Establecimiento de Ciencias Médicas y después como Escuela de Medicina, estaban las bases de las que partieron la anatomía general, la anatomía patológica, la fisiología y las patologías que son las que constituyeron los fundamentos de lo que sería la medicina científica practicada en México en esa época (Figura 24-1). Respecto a la anatomía general, esta partía de la Anatomía general aplicada a la fisiología y a la medicina Figura 24-2. René Théophile Hyacinthe Laénnec, con el estetoscopio inaugura una nueva época de la exploración física. Colección Wellcome. signos y síntomas clínicos. Más tarde, René Théophile Hyacinthe Laénnec (1781-1826), el inventor del estetoscopio, consideraría a la alteración anatomopatológica como la enfermedad propiamente dicha y a los síntomas como las alteraciones de las funciones del órgano enfermo. Esta relación entre el cuadro clínico y la alteración anatomopatológica la expondría ante sus alumnos el doctor Miguel F. Jiménez en el Hospital General de San Andrés de la Ciudad de México, uno de los primeros catedráticos de clínica interna (Figura 24-2). En cuanto a la fisiología, en México, el doctor Manuel Eulogio Carpio Hernández (1791-1860) fue el profesor de esa materia, quien se basó en el libro de texto Precis êlementarie de physiologie de Francois Magendie (17831855), para quien "la medicina es el estado de la fisiología del hombre enfermo; la fisiología es la ciencia de nosotros mismos" (Figura 24-3). Finalmente, la introducción de las patologías interna o médica y externa o quirúrgica, hacen recordar que, en esos tiempos, la palabra patología se aplicaba al estudio de las enfermedades, generalmente, reducida a sus síntomas y a las alteraciones anatomopatológicas respectivas. Para esto, el cuerpo humano se dividió en "interioridad" (las cavidades cefálica, 268 • SECCIÓN 7 Modela médico científico en el siglo XIX otras medidas. Se desarrollaron tratamientos exitosos contra este mal por los doctores Pedro del Villar y Juan Luis Chavert que consistían en: palo guaco, agua de "tres legías" (tequesquite, cal y ceniza). Del Villar recomendaba tomar dos tazas de agua tibia cada cinco minutos, por ejemplo. Igualmente, en esa época la contaminación del aire se identificó como un problema de salud pública; ante ello, el doctor Leopoldo Río de la Loza realizó estudios sobre el aire de la ciudad para determinar el origen del mal a partir de la teoría miasmática. En este mismo sentido, otro médico, Isidoro Olvera trabajó, en 1845, sobre la constitución de la atmósfera con motivo de las epidemias de gripa y escarlatina que se presentaron en Toluca. LAS INSTITUCIONES Figura 24-3. Manuel Eulogio Carpio Hernández. Impulsor de la medicina moderna en México y profesor de Fisiología e Higiene en el Establecimiento de Ciencias Médicas a partir de 1833. torácica y abdominal con sus contenidos) y "exterioridad" (piel, músculos, huesos y articulaciones). La clínica, entendida como el estudio del enfermo para diagnosticar sus enfermedades, no aparece propiamente en el curriculum del Establecimiento de Ciencias Médicas, sino hasta años después, aproximadamente, hacia el año de 1846. La clínica da lugar al razonamiento clínicoanatomopatológico, el cual permite al médico diagnosticar la enfermedad en tanto alteración anatomopatológica de los órganos del cuerpo humano, principalmente, por medio de los signos físicos que obtiene el médico mediante la inspección, la palpación y la auscultación del cuerpo del enfermo. No cabe duda de que las ideas francesas en la medicina mexicana tuvieron gran influencia en la transformación y desarrollo de la enseñanza y la práctica médicas de la primera mitad del siglo XIX. Sin embargo, también hay que admitir que entre los médicos de nuestro país empezaban a introducirse nuevos conceptos relacionados con los problemas de salud que aquejaban, sobre todo, a la población mexicana. En ese caso se buscaba el reconocimiento de cuadros clínicos propios de algunas enfermedades que se presentaban en nuestro medio; surgió la creatividad en la lucha contra la viruela que azotó el país en los años de 1830, 1839-40, 1858 y 1874, apoyándose en una práctica organizada de la vacunación. Ante las epidemias de cólera (1833, 1850), se contó con información previa, escrita en francés e inglés, que sirvió de punto de partida para las diversas disposiciones dirigidas al aislamiento, cuarentenas y enterramientos, entre La transformación de las ideas de la medicina tuvo que darse en un espacio donde estas se difundieran y se pudieran aplicar. Por ello, las repercusiones internas de esa transformación se observan, claramente, en la enseñanza de la medicina. Con el avance de las ideas francesas en medicina ya no tenía cabida la Universidad, la cual esencialmente, antes de 1833, seguía apoyándose en las herencias de la medicina clásica; tampoco tenía sentido conservar las antiguas instituciones del gobierno virreinal que sirvieron para controlar y autorizar la práctica sanadora, como el Tribunal del Protomedicato. En ese contexto, empezaron las transformaciones. En primer lugar, la República suprimió el Tribunal del Protomedicato en noviembre de 1831; para darle seguimiento a las funciones que desempeñaba el viejo Tribunal, se creó la Facultad Médica del Distrito Federal y, en esa ocasión, se dio a conocer una ley sobre el ejercicio de la medicina. Este organismo se estableció como una institución transitoria para satisfacer las necesidades más urgentes en materia sanitaria y de regulación de la actividad sanadora. Estuvo compuesta por ocho profesores médico cirujanos y cuatro farmacéuticos que obraron más a favor de los exámenes y las certificaciones para el ejercicio profesional, y muy poco en cuestiones de salubridad, a pesar de Io asentado en la ley de su creación que planteaba la realización de un Código de Leyes Sanitarias. Posteriormente, el vicepresidente Valentín Gómez Farías, estando al frente del poder ejecutivo en sustitución de Antonio López de Santa Anna, dispuso la clausura de la Universidad. Por medio del decreto del 19 octubre de 1833, se creaba la Dirección General de Instrucción Pública, dando lugar a instituciones de enseñanza superior entre los que se contaba el Establecimiento de Ciencias Médicas. A partir del 23 de octubre de 1833 —fecha memorable que recordamos cada año como el Día del Médico—, se contó con un centro de enseñanza de la medicina muy diferente a la antigua Facultad de Medicina de la extinta Universidad, el cual fue de carácter laico, liberal y moderno (Figuras 24-4 y 24-5). 269 CAPÍTULO 24 La medicina mexicana en el siglo XIX. Los inicios del México independiente En sus comienzos, el nuevo Establecimiento se instaló en encontraba vigente en la Escuela de París y comprendía las siguientes materias, impartidas en su inicio por los profesores el antiguo Convento de Betlemitas, lugar que ocupó por un • anotados a continuación (Figura 24-8): Figura 24-4. Valentín Gómez Farías, retrato a lápiz. lapso de dos años y donde, actualmente, está ubicado el Museo MIDE, en la calle de Bolívar, en el Centro Histórico de la Ciudad de México. Al no tener recursos ni un espacio fijo donde instalarse de manera permanente, se le asignaron diferentes edificios, por lo que tuvo que deambular hasta que adquirió el actual Palacio de la Antigua Escuela de Medicina en 1854, recinto situado frente a la Plaza de Santo Domingo que había sido de la Inquisición y que por aquellos años pertenecía al Arzobispado de México. De aquí se mudó a la recién fundada Ciudad Universitaria, 100 años después (Figura 24-6). El Establecimiento de Ciencias Médicas estuvo encabezado en su origen por los doctores: Casimiro Liceaga, director; José María Benítez, vicedirector y Pedro Escobedo, secretario. A Liceaga le siguió José Ignacio Durán en la dirección de la Escuela de Medicina, gestión que ocupó por un largo periodo, desde 1846 hasta 1868 (Figura 24-7). En el Establecimiento se integraron las disciplinas propiamente médicas con las quirúrgicas y las ciencias básicas, fue un proceso paulatino, al igual que en todos los países del mundo occidental. Como ya lo señalamos, el programa de estudios que se aplicó en México era el que se Figura 24-5. Alegoría de la fundación del Establecimiento de Ciencias Médicas, 1833. Anatomía descriptiva y patológica. Guillermo Cheyne. Disección de anatomía. Salvador Rendón. Fisiología e Higiene. Manuel Carpio. Patología externa. Pedro Escobedo. Patología interna. Ignacio Erazo. Medicina operatoria. Pedro Escobedo, José María Vértiz. Clínica externa. Ignacio Torres. Clínica interna. Francisco Rodríguez Puebla. Materia médica. Isidoro Olvera. Obstetricia y operaciones. Pedro del Villar. Medicina legal. Agustín Arellano. Farmacia teórico y práctica. José María Vargas. El listado anterior representa el primer plan de estudios del Establecimiento de Ciencias Médicas; es decir, de la primera escuela de medicina mexicana en el sentido más amplio de la palabra, sin olvidar que esta fue la institución originaria de educación médica del México independiente. Las materias o 270 SECCIÓN 7 Modela médico científico en el siglo XIX cátedras se fueron adecuando con el paso de los años, pero una de las disposiciones importantes fue la que derivó de la ley del 18 de agosto de 1843, decretada por el presidente Santa Anna que incorporaba los estudios preparatorios a la carrera. En • Figura 24-6. Hospital de Betlemitas donde se instaló el Establecimiento de Ciencias Médicas en 1833. Archivo Fotográfico "Manuel Toussaint'; Instituto de Investigaciones Estéticas, UNAM. consecuencia, los estudios tendrían una duración de II años, puesto que en los primeros seis se cursaban materias como física, gramática, lógica, matemáticas, etcétera y, después, las propiamente médicas, durante los cinco años restantes (Figura 24-9). Como una novedad, en 1845, se agregaron los cursos de física y química médicas a cargo de Ladislao de la Pascua y Leopoldo Río de la Loza, respectivamente. Para estas materias, Figura 24-7. Casimiro Liceaga, primer director del Establecimiento de Ciencias Médicas. Museo de la Medicina Mexicana. Palacio de Medicina, UNAM. Figura 24-8. Pedro Escobedo, primer catedrático de medicina operatoria en el Establecimiento de Ciencias Médicas. 271 CAPÍTULO 24 La medicina mexicana en el siglo XIX. Los inicios del México independiente sus profesores desarrollaron los primeros libros de texto, que de la medicina popular. Y, por otra parte, publicar casos se dieron a conocer 10 años más tarde. clínicos de enfermedades conocidas y desconocidas o poco frecuentes, así como observaciones de epidemias, incluyendo Vale la pena considerar que los primeros años de la Escuela de Medicina fueron difíciles por no contar con un lo concerniente a sustancias medicinales propias de la edificio propio y carecer de solvencia económica, ya que herbolaria mexicana. hubo tiempos en los que los profesores no recibían sueldo Ese ambiente proporciona una idea de la efervescencia alguno. Por ello, intelectual observada en el ámbito de la medicina que, de manera casi ineludible, iba encaminada a la concreción de la reforma médica a partir de la fundación del Establecimiento de Ciencias Médicas. Años después, en 1851, fue establecida la Segunda Academia Mexicana de Medicina en la casa del doctor Leopoldo Río de la Loza, presidida por él mismo. Otra de las instituciones fundadas en la primera mitad del siglo XIX, fue el Consejo Superior de Salubridad del Distrito y Territorios Federales que dependía de la Secretaría de Gobernación; para ser más precisos, se crea en 1841 como continuación de la Facultad Médica del Distrito Federal ya mencionada. Este Consejo permaneció en funciones durante todo el siglo, inclusive hasta los primeros años del XX, para transformarse después en un cuerpo consultivo del gobierno federal que hoy conocemos bajo la denominación de Consejo de Salubridad General y que forma parte de la estructura de la Secretaría de Salud. En su origen, el Consejo estuvo encabezado por el Figura 24-9. Tómbola para seleccionar tema de examen profesional, Gobernador del Departamento de México y formado por tres siglo XIX. Museo de la Medicina Mexicana. Palacio de Medicina, médicos, un farmacéutico y un químico; como su nombre Io UNAM. indica, su campo de acción fue limitado, ya que no tuvo • injerencia en toda la república. Además del Distrito Federal y los territorios, su competencia se extendió a puertos y la denominada reforma de la medicina no pudo concretarse, fronteras, lugares por donde solían entrar las enfermedades. sino hasta que tuvo un lugar fijo y cuando el país pudo Entre sus funciones estaba la vigilancia de la práctica avanzar combatiendo enemigos externos e internos, lo cual sanadora, evitando el ejercicio de charlatanes y de personas sería hasta la segunda mitad del siglo XIX. sin título; establecían el costo de las medicinas y supervisaban Por las circunstancias antes señaladas, los profesores de su venta e importación, en su caso; determinaban qué tipo de medicina se congregaron en asociaciones o academias para operaciones estaban permitidas para los flebotomianos, impulsar el desarrollo de dicha reforma. Entre las dentistas y parteras; se encargaban de cuidar del aseo de instituciones que vale la pena destacar están las antecesoras pueblos y ciudades en acuerdo con los ayuntamientos, de la de la Academia Nacional de Medicina que, aunque no fueron conservación y propagación de la vacuna contra la viruela, de las únicas asociaciones de este tipo, tuvieron una relevancia visitar los establecimientos de enseñanza, cárceles, hospitales significativa. La denominada "Primera Academia de y casas de beneficencia, y proponían Io relativo a la higiene Medicina de Mégico" se fundó en 1836 y estuvo bajo la pública, la policía sanitaria y la defensa contra las presidencia del doctor Manuel Carpio, quien emprendió la enfermedades "exóticas" como el cólera, la peste y las edición del Periódico de la Academia de Medicina de Mégico epidemias en general. durante cinco años. Su integración se debió a los catedráticos El Consejo Superior de Salubridad, desde sus inicios, del recién fundado Establecimiento de Ciencias Médicas con estuvo muy ligado a la Escuela de Medicina, por lo que entre la mira de difundir los avances de la medicina europea. los miembros se contaban el director y los profesores de A través de las páginas de su Periódico, sabemos que en higiene y medicina legal. Primeros integrantes: Casimiro MéXico empezó a leerse la literatura científica occidental con Liceaga (presidente), Manuel de Jesús Febles (secretario), gran fervor; los médicos asistían a los anfiteatros más de lo Joaquín Villa (vicepresidente) y el químico Leopoldo Río de acostumbrado, se pedían libros e instrumentos a Europa y, la Loza (secretario) (Figura 24-10). además, se empezó a viajar al Nuevo Mundo, sobre todo a Cabe señalar que la Constitución de 1857 no contempló el Francia, para aprender y conocer más de la medicina aspecto de higiene o salud pública, tampoco se contó en este moderna. Por un lado, resultaba relevante extender o difundir periodo con un Código Sanitario, lo cual tardaría casi 50 años. entre los médicos mexicanos las novedades en medicina; los En cuanto a los hospitales, las instituciones de asistencia conocimientos, procedimientos y avances en la materia médica que funcionaron durante los primeros 50 años del médica, así como señalar los abusos o riesgos de las prácticas 272 SECCIÓN 7 Modela médico científico en el siglo XIX clases, ya que contaba con una variedad de enfermos, por tanto de enfermedades, así como la disponibilidad de cadáveres para su estudio. El hecho que vale la pena anotar en este periodo de la historia hospitalaria es la creación del Hospital de San Pablo, conocido después como Hospital Juárez, el cual se abrió para la atención de los heridos con motivo de la intervención norteamericana en 1847 y, después, se convirtió en el primer hospital con carácter municipal, fundado por el Ayuntamiento de la Ciudad de México. Desde entonces, fue una opción más para la enseñanza práctica de los estudiantes de medicina y cirugía. En él desfilaron los cirujanos más prominentes de la época y destacó por atender, preferentemente, problemas de carácter quirúrgico (Figura 24-11). Otro de los hospitales fundados en esta primera etapa fue el Hospital de Maternidad e Infancia, establecido en 1865 por la emperatriz Carlota, el cual estuvo dirigido por el profesor de la Escuela de Medicina y partero José Ferrer Espejo (18001881). Posteriormente, asumió esa responsabilidad el doctor Aniceto Ortega (1825-1875), miembro también del cuerpo académico de la Escuela de Medicina. La trascendencia de esta nueva institución se verá en el transcurso de la segunda mitad del siglo, propiciando la institucionalización de la ginecología y la obstetricia en nuestro país (Figura 24-12). Figura 24-10. Leopoldo Río de la Loza, director de la Escuela Nacional de Medicina de 1868 a 1873. Museo de la Medicina Mexicana. Palacio de Medicina, UNAM. • siglo XIX fueron las mismas heredadas del régimen anterior. Es decir, aquellas fundadas durante el gobierno virreinal entre las que se contaba el hospital más antiguo de todos, el Hospital de Jesús, que subsistió a pesar de los problemas políticos y los ataques que sufrieron las órdenes religiosas hospitalarias que, por entonces, tenían a su cargo numerosos hospitales, por la sencilla razón de haber sido un hospital privado que se sostuvo con el legado de su fundador, Hernán Cortés; posteriormente, un patronato ayudó a continuar esa labor. El Hospital General de San Andrés era el más importante de la Ciudad de México, situado en la actual calle de Tacuba, donde se encuentra el Museo Nacional de Arte; el Hospital Real de Naturales o de Indios fue clausurado en 1822, el de San Juan de Dios en 1826. También permanecían en la capital del país los hospitales para enfermos mentales, el de San Hipólito para varones y el del Divino Salvador para mujeres que seguirían recibiendo a enfermos de todas partes de la República. Los Hospitales de San Andrés y de Jesús también sirvieron como centros de enseñanza para los alumnos de la nueva escuela de medicina, ya que de acuerdo con el nuevo plan de estudios, estos debían acudir a los hospitales de manera sistemática para sus lecciones de clínica, anatomía y operaciones. El de San Andrés, por sus condiciones de hospital general reunía las características ideales para las LOS PROTAGONISTAS Para finalizar este apartado haremos una referencia breve a los protagonistas. Muchos son los nombres de aquellos médicos que configuraron la medicina de la primera mitad del siglo XIX; Figura 24-11. Taladro para hueso utilizado por los cirujanos del siglo XIX. Museo de la Medicina Mexicana. Palacio de Medicina, UNANI. sin embargo, vale la pena señalar algunos que fueron representativos en los diversos campos del ejercicio de esta ciencia. Manuel Eulogio Carpio (1791-1860). Probable alumno de Laennec, en una misma obra traduce y publica el artículo Pectoriloquo (Diccionario de C. Médicas, París, 1819) y los Aforismos de Hipócrates traducidos del latín, con Io cual se le considera que establece el eslabón de dos épocas de la medicina. Desde estudiante se inclina por la fisiología, 273 CAPÍTULO 24 La medicina mexicana en el siglo XIX. Los inicios del México independiente materia de la que fue profesor, empleando el texto Précis precursor de la asepsia, quien recomendaba el uso del zacate, élémentaire de physiologie de Francois Magendie. Fue el jabón y la solución de labarraque (hipoclorito de sodio) maestro de anatomía en la Academia de San Carlos y previo a las intervenciones quirúrgicas; fue de los primeros en fundador de la Academia de Medicina de Mégico (1836). practicar una amputación de pierna con resultados exitosos. También participó en la política; fue diputado (1825-26) por el Estado de México y, después, por Veracruz. Pedro Escobedo (1798-1844) fue un distinguido cirujano, primer profesor de la cátedra de operaciones instalada, en 1826, en la Escuela de Cirugía y, posteriormente, catedrático La relación entre el medio ambiente y la salud fue motivo de de patología externa en la de Medicina; su lugar de interés y preocupación de las autoridades desde los tiempos nacimiento en el actual estado de Querétaro lleva, del virreinato de la Nueva España. Una vez que se camina actualmente, su nombre. hacia el siglo XIX y se consuma la independencia nacional, Miguel F. Jiménez (1813-1876), uno de los primeros los ayuntamientos serán los cuerpos de gobierno encargados alumnos del Establecimiento de Ciencias Médicas, obtuvo su de vigilar y normar los aspectos relacionados con la basura, título en el año de 1836; famoso por sus estudios sobre el los cementerios, los expendios de comida y mercados, las absceso hepático y el desarrollo de técnicas de vaciamiento casas de matanza, establos, además de la construcción de por trocar. Después de estudiar las necropsias en el Hospital letrinas y albañales, entre muchos aspectos más que debían de San Juan de Dios, estableció la diferencia entre el tifo y la regularse para mantener, en Io posible, un medio ambiente tifoidea, saludable. Por otro lado, no hay que olvidar que el factor humano resultaba determinante para la propagación de enfermedades; los movimientos de las tropas ocasionados por las guerras internas coadyuvaron en el desarrollo de epidemias. En 1825, con motivo de un brote de fiebre amarilla en Yucatán que se extendió a Veracruz, el Congreso del Estado Veracruzano creó un premio para estimular a los médicos a descubrir un remedio contra esta enfermedad que se convirtió en un mal endémico junto con el paludismo. Este problema sanitario persistiría hasta los años 30, lo que representó un gran problema para el comercio marítimo por la llegada constante de embarcaciones. En 1826, se presentó una epidemia de influenza que afectó, prácticamente, a todo el territorio nacional. Durante la primera mitad del siglo XIX, específicamente en los años de 1830, 1839, 1840 y 1858, la viruela continuó Figura 24-12. Estuche obstétrico, siglo XIX. Museo de la Medicina siendo un inconveniente para la salud pública, aunque se Mexicana. Palacio de Medicina, UNAM. impidió el desarrollo de grandes epidemias gracias a la • aplicación de la vacuna, que se venía haciendo desde inicios del siglo XIX. Esto lo constata el Reglamento Provisional de aspecto fundamental para su control y prevención. También la Propagación de la Vacuna en el Distrito Federal que se dio se refirió al tratamiento racional del cólera (beber agua cada a conocer en 1829, el cinco minutos) y a él se debe la popularización del método de auscultación y el uso del estetoscopio en México (Figura 2413). Rafael Lucio, eminente clínico que destacó por sus estudios sobre la lepra, describió la forma manchada, conocida después como "lepra de Lucio'; brote agudo con lesiones múltiples y necrosantes (Opúsculo sobre el mal de San Lázaro, 1851) y estuvo a cargo del Hospital de San Lázaro en sus últimos años de funcionamiento. Por su parte, a Matías Béistegui y Francisco Vértiz se les atribuye las primeras transfusiones sanguíneas (1845) y a Pablo Martínez del Río, el uso del cloroformo en 1856. Recordemos que la anestesia con éter fue introducida por los cirujanos del ejército norteamericano. Francisco Montes de Oca (18371885) ha pasado a la historia de la cirugía como ASPECTOS SANITARIOS 274 SECCIÓN 7 Modela médico científico en el siglo XIX Con motivo del azote que representó el cólera se emitieron numerosas disposiciones por las autoridades gubernamentales, • municipales, médicas y sanitarias que establecían las cuarentenas, los reglamentos para sepultar a los fallecidos, las normas para limitar ciertas actividades públicas y religiosas, entre otros aspectos. Igualmente se dieron a conocer tratamientos diversos, entre ellos, los elaborados con palo guaco —que es una planta de Tabasco— por los doctores Juan Luis Chavert y Pedro del Villar, que tuvieron éxito en su aplicación, de lo que ya hemos referido en otra parte de este capítulo. En 1849, hubo otro brote de cólera en Campeche; en el estado de Coahuila fue devastador, corresponde a la tercera pandemia de 1846 a 1863. En la Ciudad de México, se reportó, en 1850, el fallecimiento de 9619 víctimas del cólera. El balance de la primera mitad del siglo XIX en lo que corresponde a la historia de la medicina mexicana se podrá advertir en la lectura de este breve recorrido; el surgimiento y las bases de la medicina científica se establecerían a pesar de las dificultades de la época. Ciertamente, a partir de los años 60 con nuevas disposiciones legislativas, específicamente la Ley de Instrucción Pública en 1867, marcará una nueva época para la educación médica. Lo anterior se relacionaría con las condiciones sociopolíticas que, sin duda, fueron más favorables para el desarrollo de las ciencias médicas en la segunda parte del siglo. Figura 24-13. Miguel Francisco Jiménez, distinguido clínico mexicano. CONCLUSIÓN cual estableció la formación de Juntas de Vacuna en cada parroquia para propagar el "fluido vacuno" entre la población, Io cual debía hacerse en días y horas establecidas. Es interesante mencionar que en ello participaban integrantes de la sociedad, entrenados por los médicos, además del cura o sacerdote correspondiente. El tifo exantemático o tabardillo mexicano llegó desde la conquista; las ratas y pulgas mantuvieron el tifo endémico. En 1835 y 1838, se presentaron epidemias mortíferas; en las ciudades de México y Puebla se dio hacia 1848-1849. Posteriormente, en los años de 1857-59, 1861-62 y 1867 se exacerbó por los movimientos de militares y civiles en condiciones antihigiénicas. Recordemos que en Puebla ocasionó la muerte del general Ignacio Zaragoza y de muchos soldados (1862). Por su parte, el difícil año de 1833 fue el "año del cólera"; esta pandemia, tras comenzar en Europa, pasar por Nueva Orleans y la costa del Pacífico, arribó desde la Habana hasta Yucatán para esparcirse por la República. Previa a su llegada a México, ya circulaban noticias de la enfermedad y de cómo se había extendido en Europa, así como las medidas y recomendaciones para evitar su expansión en el territorio nacional. Durante las primeras décadas posteriores a la consumación de la Independencia nacional, se configuraron las bases de la medicina científica en México, proceso que tuvo su consolidación a finales del siglo XIX y principios del XX. Los médicos mexicanos, en abierta inclinación por el cambio revolucionario en las ciencias médicas, que significó la adopción del método anatomoclínico, se expresaron de diferentes formas en los espacios en que se desenvolvían: la escuela de medicina, los hospitales, las nuevas instituciones —como fue el caso del Consejo Superior de Salubridad—, las agrupaciones médicas y las revistas científicas, principalmente. Además, los médicos y cirujanos también participaron ante las instancias del ámbito político y legislativo para levantar la voz a favor de una reforma médica que consideraban era inaplazable; así, la relación entre política y medicina empezó a forjarse bajo el esquema de una nación libre y soberana. Si bien la primera mitad del siglo XIX es reformista y fundacional, no hay que olvidar que las circunstancias políticas, sociales y económicas adversas fueron un freno para el funcionamiento armónico de las instituciones de nueva creación, como el mismo Establecimiento de Ciencias Médicas, luego conocido como Escuela Nacional de Medicina. En cuanto a los hospitales, estos en su mayoría 275 CAPÍTULO 24 La medicina mexicana en el siglo XIX. Los inicios del México independiente eran viejos nosocomios heredados del periodo virreinal que no pudieron renovarse sino hasta la segunda mitad del siglo, con excepción de la creación del Hospital de San Pablo, posteriormente denominado Hospital Juárez. La incorporación, adopción y aplicación de las nuevas ideas de la Escuela de París permitieron entender bajo otras categorías el proceso salud-enfermedad, y motivaron también la indagación para conocer mejor las enfermedades comunes entre los mexicanos. Así, fue configurándose una medicina nacional que tendría su mayor alcance décadas más tarde, durante el régimen de Porfirio Díaz. LA MEDICINA MEXICANA EN LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XIX Ana Cecilia Rodríguez de Romo INTRODUCCIÓN Durante la segunda mitad del siglo XIX mexicano, se presentaron cambios sustanciales que definieron el rumbo del país en múltiples sentidos. En materia de educación se crearon instituciones reguladoras de la instrucción, eran diferentes tipos de escuelas, algunas de las cuales incluían a las niñas; cabe mencionar que la Universidad Nacional se transformó radicalmente. En el ámbito de la medicina, la enseñanza se modernizó e incorporó en sus programas a las nuevas ciencias básicas, las clínicas y a la cirugía. Los hospitales ya existentes continuaron laborando, pero se transformaron o nacieron otros que trabajaron bajo la novedosa idea de especialidad, implementando salas de ginecología, oftalmología o cirugía. La clínica mexicana vive su momento dorado en el último tercio decimonónico. El acto clínico de antecedentes hipocráticos es seguido escrupulosamente por los médicos mexicanos, cuyos nombres perduran hasta nuestros días. Anamnesis, inspección, percusión, palpación y auscultación son inseparables al igual que los cinco dedos de la mano. Además, si el paciente fallecía, la autopsia era obligatoria para verificar el diagnóstico. Las ideas de la teoría celular, el darwinismo y la medicina experimental alcanzan nuestro país y permean en el pensamiento médico científico de esa época, expresándose desde el laboratorio de experimentación hasta en la justificación de las circunstancias sociales. En lo científico, el gobierno de Porfirio Díaz apoyó la investigación. El presidente pensaba que impulsar la ciencia sería una de las vías para modernizar al país. En este tenor, se crearon el Instituto Médico Nacional, el Instituto Bacteriológico Nacional y el Instituto Patológico Nacional, que hicieron investigación de punta siguiendo fielmente el método científico y con un intenso sentimiento nacionalista. Había que ver el cuerpo humano con ojos mexicanos y encontrar en nuestros propios recursos el remedio a la enfermedad. En ese momento, México era sensible a lo que pasaba en el mundo en el campo médico, se recibían e incorporaban las novedades médicas del extranjero y se publicaban abundantes revistas de excelente calidad; se crearon sociedades, academias y agrupaciones científicas. El concepto colonial de caridad para atender a los enfermos cedió su lugar a la nueva Salud Pública. Hay que señalar que en el Porfiriato, la Escuela Nacional de Medicina de la Universidad Nacional abrió sus puertas a las mujeres y la primera doctora se graduó en 1887. Este capítulo resume el gran momento en la historia de la medicina mexicana que transita desde el gobierno de Benito Juárez hasta el inicio de la Revolución Mexicana. CAMBIOS EN LA UNIVERSIDAD La Universidad fue clausurada varias veces en la segunda mitad del siglo XIX, en 1857, 1861 y en 1865 se cerró definitivamente por orden de 276 SECCIÓN 7 Modelo médico científico en el siglo XIX Maximiliano de Habsburgo. La Ley Orgánica de 1867 dictada por Benito Juárez modificó la educación en todos los sentidos y se declaró legalmente establecida la Escuela de Medicina, Cirugía y Farmacia. También, en 1867, se creó la Escuela Nacional Preparatoria, institución que fue Para mediados del siglo XIX, el sumamente importante en la historia de la programa de la carrera de medicina educación en nuestro país. Por decreto enseñaba las materias que le darían a esa del entonces presidente de México, disciplina el carácter científico y apegado Benito Juárez, el doctor Gabino Barreda a la modernidad. Se impartían, entre fue su primer director. Barreda, que también se distinguió en la filosofía y la política, había jugado un papel fundamental en el origen y organización de la Preparatoria. Introdujo el método científico en la enseñanza elemental y adoptó los conceptos de amor, orden y progreso como ideario eje de la institución. La Escuela Nacional Preparatoria ocupó el edificio que correspondía al Antiguo Colegio de San Ildefonso, ubicado en el Centro Histórico de la Ciudad de México, sitio donde, hasta la actualidad, se localiza lo que fue su primer edificio. Para 1901, la recién formada Subsecretaría de Instrucción a cargo de Justo Sierra, y el Consejo Superior de Educación Nacional, sirven como antecedente para la restauración de la Universidad. En 1905, surge la Secretaría de Instrucción Pública y Bellas Artes que, nuevamente, cobijó a la Universidad reuniendo las escuelas profesionales. Por intermediación del mismo Justo Sierra, se instituye la Universidad Nacional de México, en 1910, como dependencia del Poder Ejecutivo Federal. También en dicho año se creó la Escuela Nacional de Altos Estudios, que visaba a los estudios de posgrado y especialización, y cuyo objetivo fue fomentar el profesionalismo. LA ESCUELA NACIONAL DE MEDICINA 277 CAPÍTULO 25 • La medicina mexicana en la segunda mitad del siglo XIX • Figura 25-1. En 1888, la Escuela Nacional de Medicina imparte cursos de especialización, entre ellos, el de oftalmología. Museo de la Medicina numerarios o regulares, y Mexicana. Palacio de Medicina, aquellos que no estaban en UNAM. ese caso, se nombraban otras asignaturas, química médica, física médica, farmacia, patología externa e interna, clínicas y, obviamente, anatomía y fisiología, esta última asociada a la higiene. No hubo cambios radicales durante muchos años; por ejemplo, se introdujeron o eliminaron clases como moral, religión, inglés o leyes. De acuerdo con el programa, la carrera duraba cuatro, cinco o seis años. Para ingresar a la Escuela de Medicina había que obtener un "pase" que otorgaba la Escuela Nacional Preparatoria, pues no existía un certificado como tal. Sin embargo, era posible ingresar a la carrera sin haber acreditado la preparatoria; los que la habían cursado eran alumnos asistentes o supernumerarios. Estos últimos no tenían derecho a preguntar, hacer exámenes y si querían validar sus estudios, debían presentar exámenes a título de suficiencia. La Escuela de Medicina se denominó como tal en 1842 y se transformó en Nacional en 1843, y aunque desde entonces se le llamaba Facultad, en realidad obtuvo tal rango hasta 1960. Además de la escuela médica en la capital del país, donde también estaba la Escuela Médico Militar, para 1900 había escuelas de medicina en Campeche, Jalisco, Michoacán, Oaxaca, Puebla, San Luis Potosí y Yucatán. Todos los programas eran muy similares, pero destacaban las Escuelas de Guadalajara y Puebla que ofrecían la 278 SECCIÓN 7 Modelo médico científico en el siglo XIX carrera completa. La enseñanza era muy rigurosa, el examen de cada materia se El país se mantuvo en estado hacía frente a tres de guerra permanente casi sinodales y las situaciones desde que se inició el conflictivas las resolvía el conflicto de Independencia. Presidente de la República. Esta circunstancia se Los estudios eran caros, reflejó en la medicina; por pues había que pagar ejemplo, en 1847, se inscripción, derecho a inauguró el Hospital Juárez, examen de cada materia, dedicado a los heridos de cursos prácticos, trámites guerra de la Intervención y burocráticos y, obviamente, que fue atendido por las el examen profesional. El Hermanas de la Caridad. En internado se inició casi al un inicio estaba ubicado en finalizar el siglo XIX y el viejo colegio de San para acreditarlo había que Pablo, por lo que también se hacer una historia clínica conocería con ese nombre. con los tipos de Esas viejas instalaciones diagnósticos que aún se caen con el temblor de 1985 defienden en las sesiones y surge un nuevo Hospital clínicas (Figura 25-1). Juárez, pero al noreste de Desde 1897 se reconoció la la Ciudad de México. necesidad de que los alumnos acudieran a los hospitales para finalizar el programa de estudios. En 1906, se publicó en el Diario Oficial de la Federación el plan de estudios que establecía que los alumnos debían practicar en el hospital a partir del quinto año. En el de 1912 se estableció que los estudiantes del sexto año debían permanecer en el hospital para atender personalmente a los pacientes bajo su responsabilidad. La forma de obtener el título tuvo variantes, pero, en general, el examen profesional constaba de tres partes que se llevaban a cabo en dos días: I) el teórico, donde debían desarrollar tres temas obtenidos al azar, 2) el práctico frente a un paciente del hospital y 3) la defensa de una tesis ante cinco sinodales y que Figura 25-2. Sala de fisiología de la Escuela Nacional de Medicina. Museo de la Medicina abordaba un tema específico Mexicana. Palacio de Medicina, UNAM. de la medicina escogido por el estudiante (Figuras 25-2 y 25-3). LOS HOSPITALES 279 CAPÍTULO 25 • La medicina mexicana en la segunda mitad del siglo XIX Durante todo el siglo XIX funcionó como único hospital general el Hospital de San Andrés, institución fundada a finales del siglo XVIII que constituye el antecedente del Hospital General de México, hoy de la Secretaría de Salud. Brevemente diremos que el San Andrés fue un escenario perfecto para la medicina del siglo XIX; allí se entrenaron los futuros médicos de acuerdo con el plan de estudios moderno que se implementó a partir de 1833. En el lugar, los jóvenes estudiantes tomaron sus clases de clínica y practicaron las autopsias al lado de sus maestros. En 1861, este hospital se incorporó a la Beneficencia Pública, entidad del Estado de nueva creación, y entre cuyas entre la población mexicana. También funciones estuvo organizar, regular y hacia esos años se hicieron estudios administrar los hospitales, hospicios y clínicos, en convenio con el Instituto asilos. El Hospital de San Andrés se cerró Médico Nacional, sobre los efectos en 1905 y se transformó en el actual terapéuticos de algunas plantas Hospital General de México. Este medicinales. Cabe señalar que al final del hospital recibía todo tipo de enfermos, gobierno de Porfirio Díaz este hospital se menos los sifilíticos y los psiquiátricos. cerró y demolió; sus enfermos pasaron al Cuna de la innovación médica en la moderno Hospital General que fue parte práctica y la enseñanza, ahí se importante del sistema hospitalario incorporaron nuevos conocimientos y porfiriano, inaugurado en 1905. Su modernas cátedras como patología, planeación y ejecución tuvo como microbiología, oftalmología, medicina principal promotor al doctor Eduardo legal y clínicas interna y externa. Liceaga, entonces presidente del Consejo Cabe mencionar que en el Hospital de Superior de Salubridad, quien con otros San Andrés se enseñó medicina en la profesores distinguidos de la Escuela cama del enfermo, circunstancia que Nacional de Medicina se ocuparon de ahora nos parece natural, pero que, realizar la mejor propuesta para un entonces, era totalmente vanguardista. Se hospital escuela, acorde con el avance de estudiaban y atendían las enfermedades las ciencias médicas, organizado en mexicanas que se trataban con recursos pabellones, en el cual tendría lugar el terapéuticos mexicanos, como las plantas desarrollo de las especialidades. autóctonas. Posteriormente, se instaló en Por otro lado, en la segunda mitad del ese mismo siglo XIX se crearon el Hospital Militar y Figura 25-3. Lepra lepromatosa, enfermedad estudiada por los médicos Ladislao de la Pascua y Rafael Lucio. Museo de la Medicina Mexicana. Palacio de Medicina, UNAM. lugar, por cierto ubicado en lo que ahora es el Museo Nacional de Arte en la calle de Tacuba en el Centro Histórico de la Ciudad de México, el Museo Anatomopatológico por el año de 1895, para coadyuvar a la enseñanza y, al mismo tiempo, promover la investigación sobre las enfermedades más comunes el de los Ferrocarrileros; se gestó la Casa de Maternidad e Infancia en 1865 por instancia de la Emperatriz Carlota, que tras diversos cambios devino en el Hospital de la Mujer. En sus inicios había sido el Hospital de San Juan de Dios. Al restaurarse la República en 1867, los hospitales en México estaban en un mal estado. De manera privada surgieron el Hospital Oftalmológico de Nuestra Señora de la Luz, el Hospital Concepción Béistegui y el Hospital Inglés, ahora conocido como Hospital ABC. En 1910, 280 SECCIÓN 7 Modelo médico científico en el siglo XIX se inauguró el Hospital de La Castañeda para enfermos mentales. El proyecto fue muy innovador, había sido construido explícitamente para tratar a ese tipo de enfermos, aplicando los principios psiquiátricos de 281 CAPÍTULO 25 • La medicina mexicana en la segunda mitad del siglo XIX Figura 25-4. Doctor José María Vértiz, director de la Escuela Nacional de Medicina de 1846 a 1868. Museo de la Medicina Mexicana. Palacio de Medicina, UNAM. entonces. Las instituciones hospitalarias eran numerosas, entre las de nueva creación y las que venían funcionando desde la Colonia. LA CLÍNICA Y SUS PROTAGONISTAS La época dorada de la medicina mexicana surgió en la segunda mitad del siglo XIX. En ese momento los conocimientos médicos europeos llegaban a México no mucho después de que habían surgido. La doctrina de August Comte o positivismo tuvo un impacto muy profundo en México. A pesar de que se trataba de una corriente de origen, principalmente, sociológico, incidió en las ciencias de la vida porque preconizaba que positivo es todo aquello que debe ser verificado por medio de los sentidos. El acto médico no puede ser concebido en ausencia de los sentidos, por lo tanto, solamente aquello que pueda ser comprobable era verdadero, es pues que de manera obligada, la inspección, palpación, percusión y auscultación tuvieron que obedecerse en el tratamiento de los pacientes. Así pues, la clínica retomó las ideas de la medicina Hipocrática y el acto clínico se siguió minuciosamente. En este escenario los médicos mexicanos fueron los principales actores. Sin ser solo clínicos y a reserva de que no están todos, habría que recordar a los siguientes personajes: Ladislao de la Pascua por sus aportes a la dermatología y ser profesor de física médica; Leopoldo Río de la Loza percibe las repercusiones de la química en la medicina e imparte esta materia en la carrera; José María Vértiz, director de la Escuela de Medicina y cirujano; la histología luce en manos de Manuel Toussaint; Juan María Rodríguez hizo científica la obstetricia y usó, por primera ocasión, las maniobras externas, además, es autor del primer texto mexicano sobre el tema; Pedro Escobedo fue el primer catedrático de patología y pionero de la cirugía mexicana; Francisco Montes de Oca se distinguió como médico militar y propuso innovadoras técnicas quirúrgicas, la más conocida fue la amputación de miembro inferior respetando la anatomía; Miguel Jiménez fue el gran clínico mexicano introductor de la percusión y la auscultación, además de ser quien propone el drenaje del absceso hepático mediante la punción con trócar en lugar de un acto quirúrgico; Luis Hidalgo y Carpio representa a la medicina legal y redactó la parte médica del Código Penal promulgado por Juárez en 1871 (Figura 25-4). Asimismo, Rafael Lucio fue el gran estudioso de la lepra; sigue estando en vigencia la forma de la enfermedad conocida como lepra de Lucio. Manuel Carmona y Valle, también director de la Escuela de Medicina y José Ramos se asumen como grandes oftalmólogos; José Terrés de habilidad clínica asombrosa, introdujo formalmente la propedéutica y la semiología a la clínica. Por último, Eduardo Liceaga merece un lugar especial, estrella de la medicina mexicana en la interfase de los siglos XIX y XX. Fue el gran líder de la Salud Pública (Figura 25-5). LA INVESTIGACIÓN CIENTíFlCA Es claro pues que también en la investigación científica fue importante el positivismo. El último tercio del siglo XIX fue particular en la historia de México. Porfirio Díaz sube al poder y gobierna 30 años casi de manera ininterrumpida. Como todos los regímenes totalitarios, el Porfiriato tuvo excesos políticos y sociales; sin embargo, propició la paz necesaria para que hubiera progreso en las ciencias y en las artes. Porfirio Díaz pensaba que la ciencia era determinante en la construcción de un país moderno, por lo tanto, apoyó toda aquella empresa relacionada con la creación de instituciones de investigación, academias o sociedades y sus publicaciones; particularmente, en la ciencia médica se crearon los institutos de investigación. Igualmente se debe recordar que, entonces, imperaba en México un gran sentimiento nacionalista. La dominación española había quedado atrás, igual que las intervenciones e invasiones. Había que precisar lo mexicano y que mejor que la ciencia para lograrlo. Hay múltiples casos, pero, por ejemplo, en la medicina, Domingo Orvañanos redactó una geografía médica mexicana que, hasta la actualidad, es un ejemplo de recopilación de datos que inciden en la salud y que dependen del clima y la región en nuestro país. 282 SECCIÓN 7 • Modelo médico científico en el siglo XIX Este contexto histórico preparó las mentes para la recepción de las grandes corrientes científicas decimonónicas que surgieron en Europa y que impactaron en México de modo especial: la teoría celular, el darwinismo y la medicina experimental. hacerla operativa y aplicarla a la interpretación de los fenómenos médico-biológicos. Los estudiosos que hicieron ciencia en el porfiriato tuvieron un discurso metodológico y sus resultados eran producto de experimentos planeados en condiciones particulares como dictaba la teoría de Claudio Bernard, el gran científico que sistematizó la medicina experimental. Figura 25-5. Doctor Rafael Lucio Nájera, director de la Escuela Nacional de Medicina de 1873 a 1874 y 1885. Museo de la Medicina Mexicana. Palacio de Medicina, UNAN'I. Basada en la idea de que la célula es una unidad particular, la teoría celular se reflejó en el profundo sentimiento nacionalista que tan intensamente se desarrolló en nuestro país en la segunda mitad del siglo XIX. Todas las células son semejantes anatómica y fisiológicamente, pero un hepatocito no es igual a una neurona, así como los hombres son semejantes, pero entre un francés y un mexicano hay diferencias. Identidad nacional, léase identidad celular versus ciencia nacional. La vinculación de la ciencia con la realidad del lugar donde se produce, por ejemplo, el estudio de las plantas medicinales fue la impronta del Instituto Médico Naci
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