Lo que la gran mayoría de las escuelas desean, es poder tener una buena convivencia escolar, que les permita a los niños gozar de un espacio agradable de recreación donde puedan compartir con los demás de una manera creativa y ante todo de una manera sana, en la cual se puedan desarrollar sus habilidades motoras y mentales. Para lograr esto se requiere de una estrategia de mejoramiento capaz de construir pensamientos enfocados en valores y acciones de comportamientos, centrado en el respeto y la diversidad entre el pensamiento de las personalidades donde la lúdica ayuda a la mitigación de la mala convivencia y el fortalecimiento de las relaciones interpersonales especialmente la comunicación, el trabajo en equipo y la participación de los niños. las relaciones interpersonales de los niños y su convivencia escolar es más eficiente por medio de estos juegos, los niños podrán compartir más entre ellos, podrán trabajar de una forma más unida, ya que para realizar estos juegos tradicionales se necesita de grupos colaborativos. Con esta propuesta se plantea el juego tradicional como una estrategia para fortalecer las relaciones interpersonales y la convivencia escolar que además permite determinar la importancia de la recreación del niño en los espacios educativos y en sus espacios libres, se busca incentivar a que los niños desarrollen un pensamiento crítico y a su vez entiendan que el juego no solo es una diversión sino una herramienta adecuada para la educación, dándole la libertad al estudiante de ser el mismo quien construya el conocimiento mediante el juego dentro y fuera de las instituciones educativas, donde pueda escoger libremente cual será el de su mayor agrado como, por ejemplo: trompo, perinola, coca, golosa, lleva, juegos con lazo, adivinanzas creativas, escondidas, ponchado, rondas infantiles entre otras, donde el no solo interactúe con la diversión sino que tenga la motivación de opinar y participar en las actividades recreativas organizadas por la escuela, pero teniendo en cuenta que el espacio físico no es lo suficientemente Los juegos tradicionales permiten incrementar en los niños y las niñas el desarrollo del lenguaje, cognitivo y motor. Los docentes somos formadores en el proceso de enseñanza aprendizaje, por tal motivo debemos implementar actividades que permitan que los niños y las niñas jueguen, pero que a la vez adquieran saberes que los ayuden en su desarrollo evolutivo El juego es una muestra de la tradición, del lenguaje vivo que se mantiene de generación en generación, esta transmisión de valores que se han mantenido hasta la actualidad, aunque desvaneciendose por las nuevas tendencias globalizantes, de los medios masivos de comunicación; ellos han desplazado el repertorio de juego tradicional del individuo, la escuela, la calle, el hogar y la plaza pública