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Primera Guerra Mundial
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Primera Guerra Mundial
De izquierda a derecha y de arriba a abajo: Soldados australianos en 1917
durante la tercera batalla de Ypres. El osario de Douaumont, cementerio
para soldados caídos en Verdún. Aviones alemanes Albatros D.III en
Francia, 1917. Soldados rusos en Petrogrado durante la Revolución de
Febrero. Dos soldados británicos con máscaras antigás y una ametralladora
Vickers en la batalla del Somme de 1916. Trinchera alemana conquistada
por los aliados en el Somme.
Fecha
28 de julio de 1914-11 de noviembre de 1918 (4 años,
3 meses y 14 días)
Lugar
Europa, África, Oriente Medio y brevemente en China,
las costas de América y las islas del océano Pacífico
Casus belli
Asesinato del archiduque Francisco Fernando de
Austria en Sarajevo el 28 de junio de 1914, declaración
de guerra por parte del Imperio austrohúngaro a Serbia,
y movilización rusa contra el Imperio austrohúngaro
el 29 de julio.
Resultado
Victoria aliada
Tratados de paz[mostrar]

Consecuencias
Disolución de los imperios
alemán, austrohúngaro, otomano y ruso.

Inicio de la Revolución rusa y la Guerra
civil rusa, el colapso del Imperio ruso y
por consecuente la formación de
la Unión Soviética

Creación de la Sociedad de Naciones

Formación de nuevos países
(más...)
Cambios
en Europa y Oriente Medio
territoriales

Transferencia de colonias alemanas y
otras regiones del antiguo Imperio
otomano a los Aliados u otros poderes
Beligerantes
Potencias Centrales
Imperio austrohúngaro
Imperio alemána
Imperio otomano
Reino de Bulgaria (19151918)
Aliados
Francia
Imperio británico
Imperio ruso (1914-1917)
Reino de Italia (19151919)
Estados Unidos (19171918)
Apoyadas por:
Emirato de Jabal Shammar
Bélgica
Imperio del Japón
Reino de Grecia (1917-
Estado derviche
Sultanato de Darfur
República Democrática de
Azerbaiyán
1918)
... y otros
1918)
Reino de Montenegro
Reino de Rumania (1916Reino de Serbia
Primera República
Portuguesa (1916-1918)
Reino del Hiyaz (19161918)
República de China (19171918)
Siam (1917-1918)
... y otros
Figuras políticas
Francisco José I
Carlos I
Guillermo II de Alemania
Mehmed V
Mehmed VI
Fernando I de Bulgaria
Raymond Poincaré
René Viviani
Georges Clemenceau
Jorge V del Reino Unido
Herbert Henry Asquith
David Lloyd George
Nicolás II de Rusia
Víctor Manuel III
Woodrow Wilson
Fernando I de Rumania
Pedro I de Serbia
Yoshihito
Eleftherios Venizelos
Alberto I de Bélgica
Józef Piłsudski
Comandantes
Franz Conrad von
Hötzendorf
Helmuth von Moltke
Erich von Falkenhayn
Paul von Hindenburg
Erich Ludendorff
Alfred von Tirpitz
İsmail Enver
Mehmed Talat
Ahmed Cemal
Nikola Zhekov
Philippe Pétain
Joseph Joffre
Ferdinand Foch
Louis Franchet d'Espèrey
Robert Nivelle
John Jellicoe
Douglas Haig
Nikolái Ivánov
Nicolás Nikoláyevich
Románov el Joven
Alexéi Brusílov
Luigi Cadorna
Armando Diaz
Gomes da Costa
John J. Pershing
Constantin Prezan
Radomir Putnik
Živojin Mišić
Petar Bojović
Fuerzas en combate
11 000 000
7 800 000
1
12 000 0001
8 841 5412
8 660 000
5 615 140
4 743 826
2 998 321
1 200 000
1 234 000
800 000
707 343
380 000
250 000
95 8673
• 65 166 en Francia
• 30 701 en África4
Bajas
7 143 000
• 1 774 000 muertos
• 4 216 000 heridos
• 1 153 000 prisioneros de
guerra y desaparecidos1
7 020 000
• 1 200 000 muertos
• 3 620 000 heridos
• 2 220 000 prisioneros de
guerra y desaparecidos1
9 150 000
• 1 700 000 muertos
• 4 950 000 heridos
• 2 500 000 prisioneros de
guerra y desaparecidos1
6 161 000
• 1 358 000 muertos
• 4 266 000 heridos
• 537 000 prisioneros de
guerra y desaparecidos1
3 190 000
• 908 000 muertos
• 2 090 000 heridos
• 192 000 prisioneros de
guerra y desaparecidos1
2 197 000
• 650 000 muertos (42 391 en
Francia, Albania o
Macedonia)4
• 947 000 heridos
• 600 000 prisioneros de
guerra y desaparecidos1
326 000
• 117 000 muertos
• 204 000 heridos
• 5000 prisioneros de guerra y
desaparecidos1
20 973
• 7222 muertos
• 13 751 heridos4
Segunda Guerra
Mundial y período de
entreguerras
Primera Guerra Mundial→
[ocultar]
Teatros de operaciones de la Primera Guerra
Mundial
1914-1918




Europa
o
Frente Occidental
o
Frente Oriental
o
Frente Balcánico
o
Frente Italiano
Oriente Próximo
o
Cáucaso
o
Galípoli
o
Mesopotamia
o
Sinaí y Palestina
o
Persia
o
Rebelión árabe
África
o
Norte de África
o
Este de África
o
Sudoeste de África
o
Oeste de África
Extremo Oriente y el Pacífico

Guerra naval

Guerra aérea
Eventos que llevaron a la Primera Guerra
Mundialocultar
Guerra franco-prusiana 1870-1871
Segundo Concierto europeo 1871
Congreso de Berlín 1878
Campaña austrohúngara de ocupación de Bosnia y
Herzegovina 1878
Doble Alianza 1879
Triple Alianza 1882
Alianza franco-rusa 1894
Carrera armamentista naval anglo-alemana 1898-1912
Entente Cordiale 1904
Guerra Ruso-Japonesa 1904-1905
Primera Crisis Marroquí 1905-1906
Guerra del Cerdo 1906-1908
Entente anglo-rusa 1907
Crisis bosnia 1908-1909
Crisis de Agadir 1911
Guerra italo-turca 1911-1912
Guerras balcánicas 1912-1913
Asesinato de Francisco Fernando de Austria 1914
Crisis de julio 1914

v

t

e
La Primera Guerra Mundial, anteriormente llamada la Gran Guerra,b fue una
confrontación bélica centrada en Europa que empezó el 28 de julio de 1914 y
finalizó el 11 de noviembre de 1918, cuando Alemania aceptó las condiciones
del armisticio.
Recibió el calificativo de «mundial» porque se vieron involucradas todas las
grandes potencias industriales y militares de la época, divididas en dos
alianzas.7 Por un lado, la Triple Alianza formada por las Potencias Centrales:
el Imperio alemán y Austria-Hungría. Italia, que había sido miembro de la Triple
Alianza junto a Alemania y Austria-Hungría, no se unió a las Potencias
Centrales, pues Austria, en contra de los términos pactados, fue la nación
agresora que desencadenó el conflicto.8 Por otro lado se encontraba la Triple
Entente, formada por el Reino Unido, Francia y el Imperio ruso. Ambas alianzas
sufrieron cambios y fueron varias las naciones que acabarían ingresando en las
filas de uno u otro bando según avanzaba la guerra: Italia, el Imperio del
Japón y Estados Unidos se unieron a la Triple Entente, mientras el Imperio
otomano y el Reino de Bulgaria se unieron a las Potencias Centrales. Más de
70 millones de militares, de los cuales 60 millones eran europeos, se
movilizaron y combatieron en la entonces guerra más grande de la historia.910
Hasta antes del comienzo de la Segunda Guerra Mundial, esta guerra era
llamada «Gran Guerra» o «Guerra Mundial»,111213 expresión esta última que
en Alemania comenzó a utilizarse desde su comienzo (Weltkrieg), aunque solo
se generalizó en Francia (Guerre Mondiale) y en el Reino Unido (World War) en
la década de 1930, mientras que en Estados Unidos la denominación se
impuso a partir de su intervención en 1917,14 ya que allí se la conocía como
«Guerra Europea».15
Aunque el imperialismo que venían desarrollando desde hacía décadas las
potencias involucradas fue la principal causa subyacente, el detonante del
conflicto se produjo el 28 de junio de 1914 en Sarajevo con el asesinato del
archiduque Francisco Fernando de Austria,1617 a manos de Gavrilo Princip, un
joven nacionalista serbio.1819 Este suceso desató una crisis diplomática cuando
Austria-Hungría dio un ultimátum al Reino de Serbia y se invocaron las distintas
alianzas internacionales forjadas a lo largo de las décadas anteriores. En pocas
semanas, todas las grandes potencias europeas estaban en guerra y el
conflicto se extendió a muchas otras áreas geográficas.
El 28 de julio, los austrohúngaros iniciaron las hostilidades con el intento de
invasión de Serbia.2021 Mientras Rusia se movilizaba, Alemania invadió Bélgica,
que se había declarado neutral, y Luxemburgo en su camino a Francia. La
violación de la soberanía belga llevó al Reino Unido a declarar la guerra a
Alemania. Los alemanes fueron detenidos por los franceses a pocos kilómetros
de París, y se inició una guerra de desgaste donde las líneas de
trincheras apenas sufrirían variación alguna hasta 1917. Este frente es
conocido como frente occidental. En el frente oriental, el ejército ruso logró
algunas victorias frente a los austrohúngaros, pero fueron detenidos por los
alemanes en su intento de invadir Prusia Oriental. En noviembre de 1914, el
Imperio otomano entró en la guerra, lo que significó la apertura de distintos
frentes en el Cáucaso, Mesopotamia y el Sinaí. Italia y Bulgaria se unieron a la
guerra en 1915, Rumania en 1916 y los Estados Unidos en 1917.
Tras años de relativo estancamiento, la guerra empezó su desenlace en marzo
de 1917 con la caída del gobierno ruso tras la Revolución de Febrero y la firma
de un acuerdo de paz entre la Rusia revolucionaria y las Potencias Centrales
después de la Revolución de Octubre, en marzo de 1918. El 3 de noviembre de
1918, el Imperio austrohúngaro firmó un armisticio. Tras una gran ofensiva
alemana a principios de 1918 a lo largo de todo el frente occidental, los Aliados
hicieron retroceder a los alemanes en una serie de exitosas ofensivas.
Alemania, en plena revolución, solicitó un armisticio el 11 de noviembre de
1918, poniendo fin a la guerra con la victoria aliada.
Tras el fin de la guerra, cuatro grandes imperios dejaron de existir: el alemán, el
ruso, el austrohúngaro y el otomano. Los Estados sucesores de los dos
primeros perdieron una parte importante de sus antiguos territorios, mientras
que los dos últimos se desmantelaron. El mapa de Europa y sus fronteras
cambiaron por completo y varias naciones se independizaron o se crearon. Al
calor de la Primera Guerra Mundial se fraguó la revolución rusa, que concluyó
con la creación del primer Estado en la historia autodenominado socialista:
la Unión Soviética.
Tras seis meses de negociaciones en la Conferencia de Paz de París, el 28 de
junio de 1919 los países aliados firmaron el Tratado de Versalles con Alemania,
y otros a lo largo del siguiente año con cada una de las potencias derrotadas.
Más de nueve millones de combatientes y siete millones de civiles perdieron la
vida (el 1 % de la población mundial),2223 una cifra extraordinaria, dada la
sofisticación tecnológica e industrial de los beligerantes. Es el quinto conflicto
más mortífero de la historia de la Humanidad.c La convulsión que provocó la
guerra allanó el camino a grandes cambios políticos, sociales y económicos,
con revoluciones de un carácter nunca visto en varias de las naciones
involucradas.24 Se fundó la Sociedad de Naciones, con el objetivo de evitar que
un conflicto de tal magnitud se repitiese; sin embargo, dos décadas después
estalló la Segunda Guerra Mundial. Entre sus razones se pueden señalar: el
alza de los nacionalismos, una cierta debilidad de los Estados democráticos, la
humillación sentida por Alemania tras su derrota, las grandes crisis
económicas y, sobre todo, el auge del fascismo.
Índice



1Antecedentes
o 1.1Imperialismo y colonialismo europeo
o 1.2Sistema de alianzas
o 1.3La Paz armada
o 1.4Conflictos y equilibrio de poderes
2Preludio
o 2.1Asesinato del archiduque Francisco Fernando de Austria en Sarajevo
o 2.2Crisis de julio
3La guerra
o 3.11914
 3.1.1Campaña serbia
 3.1.2Ofensiva alemana sobre Bélgica y Francia
 3.1.3Apertura del frente oriental
 3.1.4Entrada del Imperio otomano
 3.1.5Asia y el Pacífico
 3.1.6África
o 3.2Guerra naval
o 3.31915
 3.3.1Frente occidental
 3.3.2Frente oriental
 3.3.3Campaña de Galípoli
 3.3.4Entrada de Italia en la guerra
 3.3.5Otros frentes y sucesos
o 3.41916
 3.4.1Frente occidental
 3.4.1.1Batalla de Verdún
 3.4.1.2Batalla del Somme
 3.4.2Entrada de Rumanía en la guerra
 3.4.3Otros sucesos
o 3.51917
 3.5.1Entrada de Estados Unidos en la guerra
 3.5.2Revolución rusa
 3.5.3El frente occidental: Alemania a la defensiva
 3.5.4Otros frentes
o 3.61918
 3.6.1Ofensiva alemana de primavera
 3.6.2Ofensiva final y victoria aliada
 3.6.2.1Avance aliado a la línea Hindenburg
 3.6.2.2Revolución y rendición alemana
 3.6.3Resto del mundo













 3.6.4Armisticios y capitulaciones
4Reclutamiento
5La experiencia de los soldados
o 5.1Prisioneros de guerra
6Apoyo a la guerra
7Oposición a la guerra
8Tecnología
o 8.1Guerra terrestre
 8.1.1Gas venenoso
o 8.2Naval
o 8.3Aviación
9Aspectos económicos
o 9.1Economía de guerra e intervención del Estado
 9.1.1Empeoramiento del frente interior
o 9.2Consecuencias económicas
10Consecuencias de la guerra
o 10.1Pérdidas humanas
o 10.2Costes y destrucción
o 10.3Tratados de paz
o 10.4Identidades y cambios en las fronteras nacionales
o 10.5Efectos sobre la salud
o 10.6Influencia en el ascenso del fascismo y el nazismo
11Testimonios, literatura y filmografía
12Véase también
13Notas
14Referencias
15Bibliografía
16Enlaces externos
Antecedentes
Toda fuerza se agota, la facultad de dirigir la historia no es una propiedad perpetua. Europa, que la
heredó de Asia hace 3000 años, tal vez no la conservará siempre.
Ernest Lavisse, 1890.
Imperialismo y colonialismo europeo
Nuevo imperialismo, Segunda Revolución Industrial, Primera
globalización y Belle Époque.
Artículos principales:
Véanse también:
África.
Imperialismo, Colonialismo, Reparto de África y Colonización de
En 1914, Europa dominaba toda África, con la excepción de Abisinia (actual Etiopía) y Liberia, una
muestra del imperialismo europeo, que también provocó continuas tensiones entre países durante la
colonización del continente, visto como muy desfavorable para Italia y Alemania y muy beneficioso
para Francia y Reino Unido. Otros países como Portugal, España o Bélgica tenían unas pocas
colonias.
En 1914, Europa estaba en el cenit de su dominio mundial. Tras la Revolución
Industrial y la explosión demográfica, Europa había logrado establecer una
dominación política, económica y militar a nivel mundial, basada en una
abrumadora superioridad técnica e intelectual. Reunía a una cuarta parte de
la población mundial y cada año cientos de miles de europeos emigraban a
países de Ultramar, una emigración que no hacía sino cimentar el dominio
europeo sobre el resto del mundo.25 A principios del siglo XX, el mundo estaba
configurado para beneficio de Europa y la explotación económica de los
territorios fuera del continente se guiaba sobre la máxima: «dirigida por Europa
y para Europa».25 Sin embargo, en su interior aún existían muchas diferencias:
Francia y Reino Unido poseían el 70 % de la mano de obra cualificada y
capacidad industrial de todo el continente, por lo que la dominación de Europa
era más bien la de Europa occidental; un selecto grupo de países: Estados
Unidos, Reino Unido, Alemania y Francia, eran responsables de más del 60 %
de las exportaciones mundiales y detentaban en la práctica el monopolio en la
fabricación de productos manufacturados.25 En vísperas de la Primera Guerra
Mundial, Londres ejercía de «centro de la economía mundial»26 y Europa, la
«fábrica del mundo», poseía el dominio absoluto del comercio internacional y
los mercados financieros.26 Sin embargo, antes de 1914 esta hegemonía ya
amenazaba con resquebrajarse, producto de las tensiones imperialistas entre
las grandes potencias, el ascenso de Japón en Asia y los Estados Unidos en
América y en su interior la creciente influencia del marxismo y la agitación en
aumento de la clase obrera europea, que amenazaban con subvertir
el capitalismo liberal y el orden social existente.27
El colonialismo europeo afectó a gran parte del mundo, con la excepción de
China y otras naciones orientales que mantuvieron su independencia, también
hubo casos de descolonización exitosos en algunos dominios británicos
habitados por colonos o descendientes de colonos blancos, y en las antiguas y
diversas colonias españolas en América que alcanzaron su independencia en
el siglo XIX. El establecimiento del protectorado francés sobre Túnez de 1881,
la ocupación británica de Egipto de 1882 o el reparto más o menos pactado de
África tras la Conferencia de Berlín, animó a las potencias europeas a la
dominación de vastos territorios. Sin embargo, las crecientes tensiones en la
carrera por la conquista de nuevos territorios fuera de Europa intensificaron las
rivalidades y crearon alianzas entre las naciones del continente, en especial
desde la década de 1890, dado que la división del mundo estaba completa y a
ella había llegado tarde el Reino de Italia y el Imperio alemán, por lo que su
parte era menor en relación a las demás naciones europeas. 28
Sistema de alianzas
Triple Entente, Triple Alianza (1882) y Relaciones internacionales
de las Grandes Potencias (1814-1919).
Véanse también:
Sistema de alianzas en Europa antes de la guerra:
Triple Entente
Triple Alianza
Países neutrales
Durante todo el siglo XIX, las principales potencias europeas hicieron un gran
esfuerzo por mantener el equilibrio de poder en toda Europa, dando como
resultado una compleja red de alianzas políticas y militares en todo el
continente para comienzos del siglo XX.29 Aunque sus orígenes pueden
remontarse a 1815, con la formación de la Santa Alianza entre Prusia, Austria y
Rusia, fue en octubre de 1873, con la negociación de la Liga de los Tres
Emperadores, cuando se empezó a fraguar el sistema de alianzas puesto en
marcha durante la Gran Guerra. Ideado por el canciller alemán, Otto von
Bismarck, la Liga de los Tres Emperadores prometía ser una alianza entre las
monarquías de Austria-Hungría, Rusia y Alemania, aunque finalmente fracasó
por la falta de acuerdo entre Austria-Hungría y Rusia sobre la política a seguir
en los Balcanes. Esto condujo a la formación de la Doble Alianza entre AustriaHungría y Alemania en 1879, vista como una forma de contener la influencia
rusa en los Balcanes, donde el Imperio otomano continuaba debilitándose. 30 En
1882, Italia se unió a la alianza, por lo que se convirtió en la Triple Alianza.31
A lo largo de su gobierno, Bismarck había trabajado por mantener a Rusia del
lado alemán, en un esfuerzo por evitar una guerra en dos frentes contra
Francia y Rusia. A pesar de ello, cuando Guillermo II llegó al trono y se
convirtió en káiser, sus diferencias con Bismarck obligaron a este último a
retirarse y su sistema de alianzas fue progresivamente desmantelado, incluido
el Tratado de reaseguro con Rusia, que el emperador se negó a renovar en
1890. Así pues, solo dos años más tarde se creaba la Alianza franco-rusa para
contrarrestar a la Triple Alianza. Francia deseaba la revancha tras la derrota
sufrida frente a Prusia en la guerra franco-prusiana de 1870-1871. Mientras
París estaba asediada, los príncipes alemanes habían proclamado el Imperio
(el llamado Segundo Reich) en el palacio de Versalles, lo que significó una
ofensa para los franceses. La III República perdió Alsacia y Lorena, que
pasaron a ser parte del nuevo Reich germano. Su recuperación era ansiada por
el presidente francés, Raymond Poincaré, lorenés.32 En general, las
generaciones francesas de finales del siglo XIX y, sobre todo, los estamentos
militares, crecieron con la idea nacionalista de vengar la afrenta recuperando
esos territorios. Como ejemplo de los aires que se respiraban en Francia en
1914, solo un 1,5 % de los reclutas del Ejército francés se resistieron a la
movilización,33 en comparación con el 30 % de 1870. Aunque reacio a
establecer alianzas con sus potenciales aliados —rasgo habitual de la política
exterior del Imperio británico, que él mismo denominaba como «espléndido
aislamiento», Reino Unido temía cada vez más la expansión militar y naval
alemana, por lo que en 1904 firmó una serie de acuerdos con Francia,
conocidos como la Entente Cordiale y tres años después firmó la Entente
anglo-rusa (1907). Si bien estos acuerdos no representaban una alianza formal
entre el Imperio británico, Francia y Rusia, y en la práctica eran sobre todo un
arreglo respecto a cuestiones coloniales, dieron pie a la posibilidad de que
Gran Bretaña pudiera entrar de parte de Francia o Rusia en futuros conflictos,
por lo que este sistema de acuerdos bilaterales pasó a conocerse como
la Triple Entente.30
La Paz armada
Véase también:
Paz armada
La construcción del acorazado británico HMS Dreadnought en 1906 reavivó la carrera
armamentista entre las potencias.
Tras la unificación alemana y la fundación del Imperio alemán en 1871,
después de la victoria teutona en la guerra franco-prusiana, el poder industrial y
económico alemán creció enormemente y con él la carrera de armamentos se
puso en marcha. Desde mediados de la década de 1890, el gobierno del
emperador Guillermo II empezó a dedicar cuantiosos recursos económicos
para la construcción de la Marina Imperial alemana. Bajo el mando del
almirante Alfred von Tirpitz, la marina alemana pretendía rivalizar con la Royal
Navy británica por la supremacía naval en el mundo.34 Como resultado, las dos
naciones empezaron a competir y a dedicar esfuerzos cada vez mayores en la
construcción de buques capitales. La construcción en 1906 del HMS
Dreadnought, un acorazado revolucionario para la época que volvió obsoletos
todos los diseños anteriores a él, amplió la ventaja del Imperio británico sobre
su rival alemán.34 La carrera armamentista entre Reino Unido y Alemania,
aunque los germanos consideraban a Francia su principal rival dentro de las
fronteras europeas, acabó extendiéndose al resto de Europa, y todas las
grandes potencias dedicaron su industria a la producción de equipos y armas
necesarias para un futuro conflicto paneuropeo.35
Así pues, desde mediados de la década de 1870 y hasta 1913 los gastos
militares de Alemania y Reino Unido se triplican, se doblan los franceses y
suponen una gran carga en los presupuestos gubernamentales de Rusia e
Italia;36 entre 1908 y 1913 la carrera armamentística llegó a su apogeo y se
estima que los gastos militares aumentaron en ese lustro en un 50%. 37 Sin
embargo, debe tenerse en cuenta que el gasto estatal era escaso en
comparación con el crecimiento experimentado en las décadas posteriores; por
ejemplo, en plena carrera de armamentos con Alemania, el gasto total del
Estado británico apenas suponía un 8 % de la renta nacional y en otros países
industriales ajenos a este rearme era mucho menor, como en el caso
de Estados Unidos, cuyos gastos del gobierno federal apenas supusieron el
2,5% de la renta nacional entre 1900 y 1916.38
Conflictos y equilibrio de poderes
Véanse también:
Crisis Balcánica, Primera guerra balcánica y Segunda guerra
balcánica.
Un soldado búlgaro junto a su compañero caído durante la primera guerra balcánica, en 1912.
Austria-Hungría precipitó la «crisis bosnia» con la anexión oficial de la provincia
de Bosnia y Herzegovina, un antiguo territorio otomano ocupado desde 1878
por Austria. Esto enfureció al Reino de Serbia y a su protector, el Imperio ruso,
que seguía una política basada en el paneslavismo y compartía la religión
ortodoxa con sus aliados eslavos. Las maniobras de la diplomacia rusa en los
acuerdos de paz provocaron que la región se desestabilizara, lo que sumado a
la fractura que ya existía en los Balcanes, hizo que la región fuese conocida
como el «polvorín de Europa».39 Entre 1912 y 1913, la Liga de los Balcanes y
el Imperio otomano libraron la primera guerra de los Balcanes, cuyo resultado,
plasmado en el Tratado de Londres de 1913, redujo aún más las fronteras del
Imperio otomano, y aumentó las ganancias territoriales de Bulgaria, Serbia,
Montenegro y Grecia, al tiempo que se creaba un nuevo Estado albanés
independiente. La segunda guerra de los Balcanes, producto del ataque
búlgaro a Serbia y Grecia del 16 de junio de 1913, desestabilizó aún más la
región40 y la contienda acabó con un reparto territorial principalmente favorable
a los vencedores: Serbia obtuvo el grueso de la Macedonia septentrional,
Grecia de la meridional (incluyendo Salónica), Rumanía la Dobruja meridional41
y el Imperio otomano Tracia oriental con Adrianópolis.41 Bulgaria, a pesar de
considerar la guerra como una catástrofe, obtuvo una pequeña parte de
Macedonia, la Tracia occidental y territorios al sur de los montes Ródope. 42
Mientras, las grandes potencias europeas soslayaron la situación y fueron
capaces de contener los conflictos balcánicos.
En vísperas de la deflagración que daría comienzo a la guerra, las Potencias
Centrales tenían una producción industrial y un gasto militar significativamente
inferior al de la Entente. En 1914, las Potencias Centrales, incluyendo a
Turquía, tenían una población de 138 millones de personas, de las que unos 33
millones de hombres podían ser reclutados para el combate; por su parte, la
Entente y sus colonias agrupaban a 708 millones de habitantes y unos 179
millones de hombres válidos para la guerra. El gasto militar total de la Entente
en 1913 era aproximadamente el doble que el de las Potencias Centrales,
aunque Alemania tenía un arsenal de artillería mucho más moderno que el de
todos sus adversarios, lo que le daría una ventaja significativa en la futura e
inesperada guerra de trincheras.43 El armamento ligero de la infantería era de
una calidad similar en todos los países y tan solo los británicos poseían rifles
superiores a la media. En el mar, la Entente, gracias al Imperio británico, era
muy superior a sus oponentes y un bloqueo naval sobre Alemania era más que
posible. Sin embargo, el aislamiento de Rusia respecto a sus mayores aliados y
las ventajas de las Potencias Centrales por su situación geográfica redujeron la
superioridad de la Entente.44
Preludio
Asesinato del archiduque Francisco Fernando de Austria en
Sarajevo
Artículo principal:
Asesinato del archiduque Francisco Fernando de Austria
Fotografía del momento de la captura de Gavrilo Princip tras el magnicidio, cuya veracidad, sin
embargo, está discutida por algunos estudiosos.4546
El 28 de junio de 1914, el archiduque Francisco Fernando de
Austria visitó Sarajevo, la capital de Bosnia. Allí, un grupo de seis militantes
(Cvjetko Popović, Muhamed Mehmedbašić, Nedeljko Čabrinović, Trifko
Grabež, Vaso Čubrilović y Gavrilo Princip) de la organización
revolucionaria Joven Bosnia, grupo juvenil de la organización secreta Mano
Negra, se habían reunido en la calle donde estaba previsto que pasara la
caravana del archiduque con la intención de asesinarlo. Cuando la comitiva
pasó por la calle, Čabrinović lanzó una granada al coche de Francisco
Fernando, pero falló. Algunos viandantes resultaron heridos en las
inmediaciones por la explosión, pero el convoy de Fernando continuó su
marcha y los demás asesinos no actuaron cuando el coche pasó por delante de
ellos. Una hora más tarde, cuando Francisco Fernando regresaba del
ayuntamiento de Sarajevo en dirección a un hospital para visitar a los heridos
por el atentado, la caravana se equivocó y giró hacia una calle donde,
casualmente, se encontraba Gavrilo Princip. Al paso del coche del archiduque,
Princip sacó su pistola, una FN Modelo 1910, y disparó a Fernando y a su
esposa Sofía; Princip intentó suicidarse, pero la turba que había presenciado
el magnicidio se lo impidió y fue posteriormente detenido.47
Al contrario de lo que cabría esperar en vista de los acontecimiento posteriores,
la reacción de la población en Austria fue débil, casi indiferente. El historiador
Zbyněk Zeman escribiría más tarde:
El evento no provocó ninguna impresión en absoluto. El domingo y lunes (días 28 y 29 de junio) las
multitudes en Viena escucharon música y bebieron vino, como si nada hubiera sucedido. 48
Las autoridades austro-húngaras animaron una serie de disturbios antiserbios
en Sarajevo, en los que croatas y bosnios asesinaron a dos personas de origen
serbio y dañaron numerosos edificios de propiedad serbia.4950 Se organizaron
acciones violentas contra serbios fuera de Sarajevo y en la ciudad se
produjeron más de un centenar de detenciones de sospechosos de haber
participado o ayudado en el asesinato del archiduque; los ataques se
extendieron a otras grandes ciudades del Imperio austrohúngaro en las
actuales Bosnia, Croacia y Eslovenia. Las autoridades encarcelaron o
extraditaron en toda Bosnia a unos 5500 prominentes serbios, de los cuales
entre 700 y 2200 murieron en prisión. Más de 460 serbios fueron condenados a
muerte y una milicia especial de mayoría bosnia conocida
como Schutzkorps comenzó a perseguir a los serbios de forma sistemática.5152
5354
Crisis de julio
Artículo principal:
Crisis de julio
Telegrama del 28 de julio de 1914 donde Austria-Hungría declaraba la guerra al Reino de Serbia.
El asesinato condujo a un mes de maniobras diplomáticas entre las principales
potencias europeas: Austria-Hungría, Alemania, Rusia, Francia y Reino Unido,
conocidas como crisis de julio. Creyendo (correctamente) que funcionarios del
gobierno de Serbia estaban involucrados en el complot para asesinar al
archiduque y con la intención de terminar definitivamente con la intromisión de
Serbia en Bosnia,55 Austria-Hungría entregó a Serbia un ultimátum el 23 de
julio donde hacía diez demandas imposibles de aceptar (de forma
intencionada), para justificar una guerra contra Serbia.56 Al día siguiente,
después de celebrarse un consejo de ministros en Rusia presidido por el
mismo zar, Rusia ordenó la movilización general de sus tropas en los distritos y
flotas del mar Báltico, el mar Negro, Odesa, Kiev, Kazán y Moscú. También se
pidió a otras regiones acelerar los preparativos para una inminente movilización
general. El día 25, Serbia decretó la movilización general y esa misma noche
declaró que aceptaba todos los términos del ultimátum, excepto el artículo
sexto, que exigía el envió de una delegación austriaca a Serbia para participar
en la investigación del asesinato. Al día siguiente, Austria rompió sus
relaciones diplomáticas con Serbia y un día después ordenó la movilización
parcial; el día 28, Austria-Hungría declaró la guerra a Serbia.57
El 29 de julio, Rusia salió en ayuda de su protegido serbio y declaró, de forma
unilateral y fuera de los procedimientos previstos en los acuerdos militares
franco-rusos, la movilización parcial contra el Imperio austrohúngaro.58 El
canciller de Alemania, Theobald von Bethmann-Hollweg, decidió retrasar su
respuesta hasta el día 31, pero no daría tiempo a meditarla, pues el día 30
Rusia ordenó una movilización general contra Alemania, y en respuesta, esta
se declaró en «estado de peligro de guerra». El káiser Guillermo II de
Alemania, pidió a su primo, el zar Nicolás II de Rusia, que detuviera la
movilización general de su país, a lo que este se negó y a lo que Alemania
respondió con un ultimátum donde exigía la desmovilización rusa y el
compromiso de no apoyar a Serbia. Otro fue enviado a Francia, donde se pedía
que no apoyase a Rusia si esta salía en defensa de Serbia. El 1 de agosto, tras
la respuesta negativa de Rusia, Alemania se movilizó y declaró la guerra a
Rusia, y por su parte Austría-Hungría ordenaría la movilización general el 4 de
agosto.
El gobierno alemán debía decidir qué plan de despliegue militar ponía en
práctica mientras trataba de mantener a Francia neutral. Alemania planeaba
poner en marcha una versión modificada del Plan Schlieffen, el Aufmarsch II
West, que al contrario que el original (que contemplaba desplegar el 80 % del
ejército en el frente occidental) desplegaría un 60 % de las tropas en el oeste y
el 40 % restante en el frente oriental, ya que era lo máximo que el sistema
ferroviario prusiano podía soportar. Los franceses no respondieron, pero su
decisión de retirar a sus soldados a diez kilómetros de sus fronteras para evitar
incidentes confundió a los alemanes. Sin embargo, los franceses decretaron la
movilización de sus reservistas, a lo que Alemania respondió movilizando a los
suyos y poniendo en marcha su plan. Alemania invadió Luxemburgo el 2 de
agosto y el día 3 declaró la guerra a Francia.59 El 4 de agosto, ante la negativa
de Bélgica de permitir el paso de las tropas alemanas en su camino a Francia,
Alemania también declaró la guerra a Bélgica,606162 lo que provocó que Reino
Unido declarase (el mismo día 4 a las 19:00 UTC) la guerra a Alemania, tras el
ultimátum británico para mantener la neutralidad de Bélgica.63
La guerra
1914
Soldados alemanes el 1 de agosto de 1914 en un vagón de mercancías. Las inscripciones en el
vagón («de viaje a París») dejan claro las expectativas de los beligerantes de una rápida victoria.
Soldados alemanes en Berlín recién movilizados, 1914.
Los países beligerantes creyeron que se trataría de una guerra corta, y ambos
bandos esperaban conseguir una victoria fácil y demoledora. La monarquía
austrohúngara, con la pretensión de «engullir a Serbia» tras el asesinato del
archiduque, hablaba de la guerra como de una «misión histórica».64 El
romanticismo de tintes nacionalistas con que se trató el inicio del conflicto se
había dejado intuir en algunas afirmaciones previas a la guerra: el general
alemán Helmuth von Moltke escribió que «la guerra es uno de los medios de
que se vale Dios para el progreso» y otro general alemán, von Bernhardi, habló
de la guerra como si de una «necesidad biológica» se tratara.65 Así pues,
cuando estalló el conflicto las ansias belicistas de los gobernantes y el
entusiasmo popular parecían de tal magnitud, que la unidad de cada nación
contra sus enemigos no se puso en duda y atrás quedaron los miedos de la
clase dirigente sobre posibles tentativas revolucionarias.66 La situación antes
de la apertura del frente de combate se podía resumir en que «los franceses
pensaban llegar a Berlín y los alemanes a París casi en los mismos trenes en
que se había efectuado la movilización».65
La estrategia de las Potencias Centrales adoleció en sus primeros momentos
de una grave falta de coordinación. Alemania había «prometido apoyar»
la invasión austrohúngara de Serbia, pero ni los propios aliados se ponían de
acuerdo en qué significaba exactamente esa declaración. Los planes
previamente aprobados para esta situación habían sido reemplazados a
principios de 1914 y nunca se habían realizado ejercicios ni simulaciones.
Mientras los austrohúngaros creían que Alemania cubriría su flanco norte con
Rusia, los alemanes asumían que Austria concentraría el grueso de sus tropas
en el frente ruso mientras Alemania combatía contra Francia. Esta confusión
inicial provocó que Austria-Hungría dividiese finalmente sus fuerzas entre los
frentes ruso y serbio.67 Si bien los principales esfuerzos de los beligerantes se
concentraron en los frentes occidental y oriental, la guerra se libró con mayor o
menor intensidad en distintas partes del globo. Se combatió en los Balcanes,
en los Dardanelos, en Oriente Medio, en el Cáucaso, en los Alpes italianos, en
África, en Extremo Oriente, en el Pacífico y en el Atlántico.
Campaña serbia
Artículo principal:
Campaña de Serbia (1914)
Austria atacó Serbia el 28 de julio con fuego de artillería, aunque las ofensivas
de importancia no comenzaron hasta el 12 de agosto. Apenas una semana
después, en la batalla de Cer, los austrohúngaros sufrieron su primera derrota
mientras los aliados conseguían su primera victoria de importancia en la
guerra. En las dos semanas posteriores al inicio de las hostilidades, los
ataques austríacos se saldaron con graves pérdidas que pronto desvanecieron
las esperanzas de una victoria rápida. Esta primera campaña finalizó en
diciembre de 1914 con la derrota austrohúngara y la inesperada victoria serbia
tras la decisiva batalla de Kolubara, considerada «una de las mayores victorias
del siglo XX».68 Esto provocó que Austria debiese mantener un número de
tropas considerable en el frente serbio en detrimento del frente ruso,69 además
de que el objetivo de invadir Serbia por Austria-Hungría, detonante de la
Primera Guerra Mundial, se había saldado con un temprano y estrepitoso
fracaso. Este frente dio muestras de lo que sería la guerra en su conjunto, al
verse las primeras evacuaciones médicas (por parte del ejército serbio ya en el
otoño de 1915) y defensas antiaéreas (desde que en la primavera de 1915 un
avión austriaco fuese derribado desde tierra).70
Ofensiva alemana sobre Bélgica y Francia
Artículo principal:
Frente Occidental (Primera Guerra Mundial)
En líneas rojas, la invasión planificada de Francia, Bélgica y Luxemburgo por parte de Alemania en
su Plan Schlieffen; y en líneas azules el Plan XVII de Francia para atacar Alemania en caso de
conflicto
Con el inicio de las hostilidades, la orden de batalla alemana colocó al 80 % de
su ejército en el frente occidental y el resto de fuerzas debían actuar en el este
pero con carácter defensivo, ya que el plan era obtener una rápida victoria
sobre Francia para después centrar los esfuerzos contra Rusia.
La ofensiva alemana en Occidente se tituló oficialmente Aufmarsch II West,
pero es mejor conocida como «Plan Schlieffen» en honor a su creador Alfred
von Schlieffen, fallecido apenas un año antes de ver en marcha su plan.
Schlieffen había mantenido deliberadamente debilitado el flanco alemán
en Alsacia y Lorena para incitar a los franceses a atacar por allí, mientras una
mayoría de tropas fueron asignadas más al norte para barrer Bélgica y avanzar
rápidamente hacia París y así arrinconar a los ejércitos franceses contra la
frontera suiza. El llamado «Plan XVII» francés, adoptado en 1913 para una
hipotética guerra entre Francia y Alemania, preveía precisamente un ataque
frontal contra Alsacia y Lorena, en la creencia de que Bélgica no sería invadida
por Alemania y también en el espíritu revanchista francés de la época, que
aspiraba a retomar aquellas provincias perdidas en la guerra franco
prusiana de 1871, con lo que facilitó considerablemente la estrategia inicial
alemana.71 Unos años antes del conflicto, el sucesor del fallecido
Schlieffen, Helmuth von Moltke, temía que las defensas alemanas no
resistieran ante un potente ataque francés contra Alsacia y Lorena, por lo que
en ese lapso previo al conflicto modificó ligeramente la proporción de tropas,
destinando el 70 % al norte (antes 85 %) y el 30 % a la frontera francesa (antes
el 15 %).72
El frente occidental una vez estabilizado tras el fin de la ofensiva inicial a finales de 1914
El 4 de agosto de 1914, el ejército alemán abrió el frente occidental invadiendo
Bélgica y Luxemburgo, con un ataque a la ciudad de Lieja. El avance alemán
en los primeros compases del frente occidental fue muy exitoso: a finales de
agosto la Fuerza Expedicionaria Británica estaba en desbandada total; las
bajas francesas en el primer mes de combates superaron las 260 000, incluidos
27 000 muertos solo el 22 de agosto en la batalla de las Fronteras.73 La bien
elaborada estrategia alemana proporcionaba instrucciones detalladas y al
mismo tiempo permitía una libertad de acción considerable a los oficiales ante
las eventualidades imprevistas en primera línea del frente. Esta doctrina no era
nueva, había funcionado bien a los alemanes entre 1866 y 1870, pero en 1914
provocó que el general Alexander von Kluck, al desobedecer las órdenes y
actuar libremente, abriese una brecha entre los ejércitos alemanes en pleno
avance hacia París. Franceses y británicos explotaron esa brecha para detener
el avance alemán al este de París en la primera batalla del Marne entre el 5 y el
12 de septiembre, lo que obligó a los alemanes a retroceder 50 kilómetros. 74 La
primera batalla del Marne, donde parte de las tropas de reserva francesas
llegaron al frente gracias a los taxis de París, significó el fracaso del plan
alemán y el comienzo de la «carrera hacia el mar», una toma de posiciones
entre Alsacia y la costa belga en el mar del Norte. Los alemanes, al ser la
fuerza de ocupación, pudieron elegir mejores posiciones donde detener su
avance: normalmente se asentaban en posiciones elevadas y las trincheras
que empezaban a levantarse estaban mejor construidas que sus homólogas
anglo francesas, ya que inicialmente la Entente pensó que serían temporales y
un paso previo para atacar las defensas alemanas.
Con el estancamiento del frente quedó claro que las tácticas militares previas a
la Primera Guerra Mundial estaban obsoletas y no habían logrado desarrollarse
al mismo ritmo que los avances tecnológicos. Estos avances permitieron la
creación de sistemas defensivos tan fuertes que las desactualizadas tácticas
militares no pudieron hacer nada contra ellos durante la mayor parte de la
guerra. El alambre de púas fue un obstáculo de envergadura para los avances
masivos de la infantería, mientras que la artillería, mucho más letal que en la
década de 1870, junto con las ametralladoras, hicieron casi imposible el
despliegue de la infantería en campo abierto. Los comandantes de ambos
bandos no lograron desarrollar tácticas que pudiesen romper las posiciones
enemigas sin que ello dejara un reguero de bajas, aunque con el tiempo la
misma tecnología que parecía hacer infranqueables las defensas logró producir
nuevas armas ofensivas como carros de combate o gas venenoso. Con todo lo
anterior, a finales de 1914 las tropas alemanas estaban fuertemente aferradas
a sus posiciones en Francia, donde controlaban la mayor parte de las minas de
carbón francesas y habían infligido a sus enemigos 230 000 bajas más de las
sufridas. Sin embargo, Alemania había fracasado en su objetivo de evitar una
guerra indefinida y en dos frentes, lo que equivalía a una derrota estratégica; 75
el príncipe Guillermo de Prusia le comentó entonces a un periodista
estadounidense: «hemos perdido la guerra, continuará por mucho tiempo, pero
ya la hemos perdido».76
Apertura del frente oriental
Artículo principal:
Frente Oriental (Primera Guerra Mundial)
Situación del frente oriental en el otoño de 1914
En 1911, la Stavka rusa acordó con los franceses atacar Alemania en una
quincena tras el inicio de la movilización y realizar una invasión simultánea de
la Galitzia austríaca y de Prusia Oriental. Un acuerdo falto de realismo que dejó
ver sus carencias cuando el 17 de agosto de 1914, los dos ejércitos rusos que
invadieron casi por sorpresa Prusia Oriental lo hicieron sin muchos de sus
necesarios elementos de apoyo;77 el 2.º Ejército ruso fue aniquilado por los
alemanes en apenas unos días en la batalla de Tannenberg, pero el avance
ruso obligó a los alemanes a replegar el 8.º Ejército de Francia para ser
enviado a Prusia Oriental, lo que lastró el avance en el frente occidental. En el
sur, los rusos lograron internarse en Galitzia, lo que obligó a los austríacos a
destinar tropas adicionales, dando un respiro a los serbios en el frente
balcánico. Así pues, Rusia obtuvo un resultado inicial positivo en su ataque a
Austria-Hungría, pero en cambio en septiembre de 1914 tras Tannenberg y
los lagos Masurianos, Hindenburg y Ludendorff ya habían expulsado a las
fuerzas rusas de Prusia.
Entrada del Imperio otomano
Esta sección es un extracto de Imperio otomano durante la Primera Guerra
Mundial § La declaración de guerra[editar]
A finales de octubre, los dos cruceros «turcos» —en realidad, el SMS Goeben y
el SMS Breslau vendidos ficticiamente a los otomanos—78nota 18182 precipitaron
la entrada de guerra del imperio83 al zarpar junto con otros buques de guerra a
bombardear los puertos rusos de Odesa, Sebastopol y Novorosíisk84 y hundir
de camino varias naves rusas de pequeño tonelaje y un paquebote francés.8579
868788 Este ataque, que no había aprobado el Gobierno y se había llevado a
cabo mediante la conspiración de los asesores militares alemanes y los
elementos proalemanes del CUP, desató una nueva guerra entre Rusia y el
imperio.847987 La operación había sido simplemente una manera de provocar a
la Entente para asegurar la entrada en guerra del imperio.89 Una vez ocurrido,
la mayoría del Gobierno decidió apoyar a los conspiradores y asumir el
ataque.79 Varios ministros y el gran visir, sin embargo, se mostraron contrarios
a esta decisión, en vano.798988 El 29 de octubre, el imperio entró en guerra con
la ruptura de relaciones diplomáticas con la Entente.9086 El 2 de noviembre,
Rusia le declaró la guerra.89nota 2
El sultán, que no tomó parte en la decisión de declarar la guerra a los rusos, 91
tuvo que proclamar, en calidad de califa, la guerra santa a la Triple Entente.
Asia y el Pacífico
Teatro de operaciones del Extremo Oriente y el Pacífico
(Primera Guerra Mundial), Conspiración indo-alemana y Tercera guerra angloafgana.
Artículos principales:
Evolución de las alianzas en la Primera Guerra Mundial:
ocupados por la Entente
colonias
Potencias centrales
Entente
Colonia, dominio y/o territorios
Territorio ocupado por las potencias centrales o sus
Neutral
Nueva Zelanda —por entonces un dominio dentro del Imperio británico— ocupó
la Samoa alemana el 30 de agosto de 1914. El 11 de septiembre, la fuerza
expedicionaria naval y militar de Australia desembarcó en la isla de Neu
Pommern (Nueva Bretaña), parte de la Nueva Guinea Alemana. El 28 de
octubre, el crucero alemán SMS Emden hundió el crucero ruso Zhemchug en
la batalla de Tsingtao; Japón se apoderó entonces de las colonias de la
Micronesia alemana tras el asedio de Tsingtao, y a continuación del puerto
alemán de Qingdao en la península china de Shandong. Austria se negó a
retirar el crucero SMS Kaiserin Elisabeth, anclado en Tsingtao, pretexto que
uso Japón para extender su declaración de guerra a Austria-Hungría; el barco
fue hundido en noviembre de 1914.92 A los pocos meses de guerra, las fuerzas
de la Entente y sus aliados se habían apoderado de todos los territorios
alemanes del Pacífico, y el teatro de operaciones quedó reducido a asaltos
aislados a las rutas comerciales y pequeñas escaramuzas en reductos
de Nueva Guinea.9394
Alemania intentó valerse del nacionalismo indio y el panislamismo para
perjudicar a su enemigo británico, primero instigando levantamientos en la India
y luego con el envío de una misiva para convencer a Afganistán de entrar en
guerra junto a las Potencias Centrales. Sin embargo, a pesar de los temores
británicos de una posible revuelta, el estallido de la guerra tuvo el efecto
contrario: muestras de lealtad sin precedentes y buena voluntad del
subcontinente a Reino Unido.9596 Ello se debió a que los líderes
independentistas indios, incluidos los del Congreso Nacional Indio, esperaban
que un gran apoyo al esfuerzo de guerra británico ayudase a la formación
futura de un «autogobierno indio». El ejército del Raj era de hecho más
numeroso que el ejército británico de la metrópoli al comienzo de la guerra; en
total, 1,3 millones de soldados y obreros indios apoyaron directamente el
esfuerzo de guerra en Europa, África y Orienta Medio, mientras que tanto las
zonas bajo control directo británico como los estados nativos de la
India enviaron numerosos suministros de alimentos, dinero y municiones.
140 000 hombres servirían en el frente occidental europeo, y casi 700 000 en
Oriente Medio, con la pérdida de 47 746 muertos y 65 126 herido a lo largo del
conflicto.97 El sufrimiento bélico, así como el fracaso británico para otorgar un
verdadero autogobierno a la India engendraron desilusión y una abierta
hostilidad que alimentó el movimiento de independencia indio.98
África
Teatro africano de la Primera Guerra Mundial, Campaña de
África del Sudoeste y Campaña en África Occidental (Primera Guerra Mundial).
Artículos principales:
Algunos de los primeros enfrentamientos de toda la guerra involucraron a
fuerzas coloniales británicas, francesas y alemanas en África. El 6 y el 7 de
agosto de 1914, las tropas francesas y británicas invadieron
el protectorado alemán de Togolandia y Kamerun. El 10 de agosto, las fuerzas
alemanas de su colonia de África del Sudoeste Alemana atacaron Sudáfrica.
Desde el principio de la guerra y hasta su fin, la lucha en las colonias de los
países europeos fue esporádica, pero también feroz. Las colonias alemanas
estaban rodeadas por las británicas, francesas y otros aliados, por lo que
fueron tomadas rápidamente. Solo las fuerzas coloniales alemanes de África
Oriental Alemana al mando del coronel Paul von Lettow-Vorbeck resistieron, al
librar una guerra de guerrillas durante todo el conflicto gracias a la cual no se
rindieron hasta dos semanas después de finalizadas las hostilidades en
Europa.99
Guerra naval
Artículos principales:
Campaña de los U-Boote y Batalla de Jutlandia.
Un convoy siendo atacado, foto tomada en 1915 a bordo del HMS Louis.
Desde hacía un siglo, existía consenso entre las naciones sobre que el Imperio
británico poseía el control absoluto de los mares, con la más grande e
influyente armada del mundo.100 La publicación en 1890 del libro The Influence
of Sea Power upon History de Alfred Thayer Mahan buscó alentar a Estados
Unidos para incrementar su poderío naval, sin embargo, tuvo un inesperado
impacto en Alemania, que desde finales de siglo se embarcó en una frenética
carrera naval con el objetivo de equiparar su marina a la británica.101
Al comienzo de la guerra, el Imperio alemán tenía dispersos sus buques por
todo el mundo, y los utilizó para atacar barcos mercantes enemigos. La Royal
Navy los persiguió de forma sistemática, aunque no pudo evitar episodios
humillantes dada su incapacidad inicial de proteger las rutas comerciales, a
pesar de su superioridad nominal. Por ejemplo, el crucero ligero alemán SMS
Emden, con base en Qingdao (China) logró destruir o capturar 15 mercantes,
además de hundir un crucero ruso y un destructor francés. Sin embargo, la
mayor parte de la Ostasiengeschwader (escuadrón de Asia oriental) alemán,
formado por los cruceros blindados SMS Scharnhorst y Gneisenau y los
cruceros ligeros Nürnberg y Leipzig y dos barcos de transporte, no tenían
órdenes de atacar mercantes y se dirigían de vuelta a Alemania cuando se
encontraron con buques de guerra británicos. Aunque la flotilla, junto al SMS
Dresde, consiguió hundir dos cruceros en la batalla de Coronel, fueron
prácticamente destruidos en la batalla de las Malvinas de diciembre de 1914,
cuando solo el Dresde y algunos barcos auxiliares escaparon, aunque fueron
destruidos o capturados en su totalidad en la batalla de Más a Tierra.102 En el
Mediterráneo, las flotas aliadas (británica, francesa e italiana) se enfrentaron a
la armada austrohúngara en el Adriático, siendo el mayor enfrentamiento la
batalla del canal de Otranto en 1917;103 y a la armada otomana durante la
campaña de los Dardanelos.
Poco después del estallido de la guerra, Reino Unido comenzó un bloqueo
naval sobre Alemania. La estrategia se mostró efectiva con el corte de
suministros vitales civiles y militares, aunque el bloqueo también fue una
violación en toda regla del derecho internacional aceptado entonces y
codificado en acuerdos internacionales de los dos siglos precedentes. 104 Gran
Bretaña incluso intervino aguas internacionales para evitar que cualquier barco
alcanzase Alemania, lo que hizo peligrar la integridad de los buques
neutrales.105 Debido a que la respuesta alemana a las tácticas británicas fue
tibia, Alemania esperaba una tímida protesta británica a su «guerra submarina
sin restricciones».106
El HMS Birmingham bajo fuego enemigo durante la batalla de Jutlandia, el 31 de mayo de 1916
Los submarinos alemanes intentaron cortar las rutas de suministro
entre América del Norte y las islas británicas.107 La naturaleza de la guerra
submarina suponía que los hundimientos se producían a menudo sin previo
aviso, y la esperanza de supervivencia de las tripulaciones de los mercantes
hundidos era escasa.107108 Tras protestas de Estados Unidos y el hundimiento
del RMS Lusitania en 1915, Alemania se comprometió a no atacar
trasatlánticos, al tiempo que Gran Bretaña armaba a sus buques mercantes.
Finalmente Alemania en 1917, convencida de la entrada de Estados Unidos en
la guerra,107109 desató la «guerra submarina sin restricciones»; Alemania
hundió millones de toneladas en buques aliados e incluso, tras el conflicto, el
entonces primer ministro británico Lloyd George, confesó que a punto estuvo
de capitular Gran Bretaña a causa del hambre,110 sin embargo a pesar del gran
éxito inicial, la estrategia teutona de someter a Gran Bretaña fracasó. 107
SMS Bayern hundiéndose de popa el 21 de junio de 1919, ya terminada la guerra, durante
el hundimiento alemán de su propia flota en la base británica de Scapa Flow
Entre mayo y junio de 1916 se produjo la batalla de Jutlandia, la más grande
batalla naval de la guerra. Fue el primer y único choque directo entre
acorazados a gran escala de la guerra y uno de los más grandes de la historia.
La Hochseeflotte comandada por el vicealmirante alemán Reinhard Scheer se
enfrentó contra la Gran Flota al mando del almirante británico John Jellicoe. El
enfrentamiento acabó en un punto muerto: los alemanes se vieron superados
por una flota de mayor tamaño, pero no solo lograron zafarse, sino que
infligieron mayores daños que los recibidos. El resultado final fue que
estratégicamente los británicos confirmaron su dominio de los océanos,
mientras que la mayor parte de la flota alemana de superficie permaneció
confinada en sus puertos hasta el fin del conflicto.111
Para 1917, la amenaza submarina había disminuido, y los buques mercantes
viajaban en convoyes escoltados por destructores. La táctica dificultó las
operaciones submarinas y disminuyó drásticamente el tonelaje hundido,
aunque provocaba un menor flujo de suministros, ya que los barcos debían
esperar mientras se reunían para formar los convoyes, aunque estos retrasos
se intentaron solventar con un extenso programa de construcción de nuevos
buques. Además se vivió la introducción de hidrófonos y cargas de
profundidad, que permitían a los destructores tener alguna esperanza de hundir
a los submarinos. Para cuando finalizó la guerra, las Potencias Centrales
habían hundido más de 5000 barcos aliados, con unas pérdidas de 199
submarinos.112
En la Primera Guerra Mundial también se vio el primer uso de un portaaviones
en combate, el HMS Furious, que realizó una exitosa incursión con
aviones Sopwith Camel embarcados contra los hangares de zepelines
alemanes en Tønder en julio de 1918. El epílogo a la contienda naval lo puso
el hundimiento de la flota alemana bajo el mando de Ludwig von Reuter por sus
propios tripulantes mientras se encontraba internada en Scapa Flow, para
evitar que la Flota de Alta Mar fuera repartida entre los aliados.
1915
Frente occidental
Artículo principal:
Guerra de trincheras
Fotografía nocturna de un bombardeo de artillería alemán, probablemente durante la segunda
batalla de Ypres
Los aliados siguieron desde finales de 1914 las clásicas estrategias de interferir
en las líneas de suministro enemigas, presionar por los flancos e intentar
desmoralizar y desgastar materialmente al enemigo con bombardeos de
artillería. Estas tácticas, dadas las ventajas y contramedidas alemanas,
resultaron un fracaso, o por lo menos no condujeron a ningún éxito sonado. 113
El 22 de abril de 1915, primer día de la segunda batalla de Ypres, se abrió un
nuevo capítulo en la historia de la guerra, debido al empleo de gas venenoso y
con ello al nacimiento de nuevas y modernas armas de destrucción masiva. Si
bien es cierto que meses antes las fuerzas aliadas habían utilizado gas
lacrimógeno, esta fue la primera vez que se usó gas de cloro letal, visto como
una clara violación de las conferencias de La Haya. Poco desarrollado aún en
sus procedimientos, la efectividad del ataque con gas dependía de la dirección
del viento y aunque en marzo se instalaron bombonas de gas ocultas cerca de
Ypres, el ataque debió posponerse varias veces debido a que el viento en
dirección este en Flandes Occidental es poco frecuente. El día 22 el viento era
constante y del norte, por lo que el gas se lanzó sobre la cresta norte cercana a
Ypres. El impacto fue mucho mayor de lo esperado: los hombres de las 45.º y
87.º divisiones francesas entraron en pánico y abandonaron sus posiciones,
dejando una brecha de seis kilómetros en las líneas aliadas. Las bajas de los
defensores se contaron por miles, pero el mando alemán, que no esperaba
resultados tan positivos, no pudo explotar la brecha en forma de avances por
no proporcionar reservas suficientes. Al final de la batalla, las tropas británicas
habían lograron sostener el frente, pero debido al gas sus bajas fueron
sustancialmente mayores que las alemanas (alrededor de 70 000 frente a
35 000), algo inusual en la guerra de trincheras.114
El 9 de mayo se intentó un avance francobritánico en la segunda batalla de
Artois, con unas graves pérdidas (111 000 aliadas y 75 000 alemanas) que
llevaron a su cancelación a mediados de junio ante el escaso rédito obtenido.
Las últimas hostilidades del año fueron las ofensivas aliadas del 22 de
septiembre y el 14 de octubre en Artois y Champaña, con modestas ganancias
territoriales para la Entente a costa de grandes costos materiales y a la pérdida
de un cuarto de millón de soldados.115
Frente oriental
Rusia durante la Primera Guerra Mundial y Austria-Hungría
durante la Primera Guerra Mundial.
Artículos principales:
Avance de las potencias centrales en el frente oriental en 1915. La línea azul continua hace
referencia al frente a principios de año y la línea azul discontinua al frente a finales de 1915
A finales de febrero de 1915, con la victoria del ejército alemán en la segunda
batalla de los lagos Masurianos, las tropas rusas se retiraron de Prusia
Oriental.113 Paul von Hindenburg, al mando de todas las tropas alemanas en el
frente oriental, respaldado por su segundo, Erich von Ludendorff, había
terminado una exitosa primera campaña en la guerra en el este. A
continuación, el objetivo alemán se centró en debilitar a Rusia, dado que los
intentos de paz, teniendo en cuenta que casi toda Galitzia estaba invadida por
Rusia, parecían poco viables. Alemania entonces incrementó la presión militar
de cara a mejorar la situación en los Balcanes y sobre todo aliviar la posición
austríaca ante la esperada entrada de Italia en guerra, que podía poner a
Austria-Hungría en serias dificultades. En efecto, un movimiento de pinza entre
Italia desde el Isonzo y Rusia desde los Cárpatos podría significar el fin de la
monarquía del Danubio. Ante esta situación, Alemania desvió tropas desde el
frente occidental —el 11.º Ejército de August von Mackensen. En mayo, las
Potencias Centrales lanzaron la ofensiva de Gorlice-Tarnów, que aunque
concebida en un principio como un asalto menor, tuvo un inesperado avance
que colapsó el frente ruso, marcando un punto de inflexión en el frente oriental.
A finales de junio, las Potencias Centrales lanzaron una nueva ofensiva que las
llevó a reconquistar Przemyśl el 4 de junio y Leópolis el 22, al tiempo que
ataques coordinados de norte a sur dejaban despejado el corredor polaco para
proseguir el avance en Rusia. Sin embargo, la traumática experiencia alemana
en la batalla del Marne de 1914, cuya derrota significó el freno definitivo al
avance en el frente occidente, llevó a los generales Falkenhayn y Mackensen a
ver la planificación de Ludendorff como demasiado ambiciosa. Los nuevos
avances alemanes y austríacos a lo largo del verano de 1915 llevaron a los
rusos a la llamada «Gran retirada» de septiembre de 1915, con el abandono
militar de Polonia, Lituania y gran parte de Curlandia; para septiembre, las
Potencias Centrales habían capturado ciudades como Varsovia (4 de
agosto), Brest Litovsk o Vilna. A pesar del gran éxito, Austria-Hungría había
perdido dos millones de hombres hasta marzo de 1915 y a las pérdidas de las
campañas de verano debía sumar su cada vez mayor dependencia de la
masiva ayuda alemana.114 El ejército ruso, con enormes pérdidas, logró
mantener su superioridad numérica y evitó que Alemania pudiera enviar de
vuelta tropas al frente occidental.115
Campaña de Galípoli
Artículo principal:
Batalla de Galípoli
Pieza de artillería británica en Helles (Galípoli), junio de 1915.
Galípoli fue el único golpe estratégico de la Primera Guerra Mundial, una
operación ideada por Winston Churchill a principios de enero de 1915.116 Su
idea era no solo abrir un paso para abastecer al Imperio ruso de cañones y
municiones y permitir a estos a su vez exportar cereales, mejorando su balanza
comercial y el rublo,116 además debía inducir a que el Reino de Rumania y
el Reino de Bulgaria tomaran posiciones del bando de los aliados,
proporcionando ayuda directa al Reino de Serbia y, así, crear un tercer frente
contra el Imperio austrohúngaro.117 Abrir los Dardanelos se traduciría en tener
acceso a los inmensos campos de trigo de Ucrania, y derrotar a una potencia
militar como el Imperio otomano aumentaría la moral de la Entente. El Reino
Unido hizo uso de las fuerzas conjuntas australianas y neozelandesas, las
Australian New Zealand Army Corps (más conocidas como ANZAC), que se
entrenaban en Egipto para su futuro despliegue.118
El 25 de abril de 1915, los aliados desembarcaron en la península de Galípoli y
en Kumkale (este último en la costa asiática otomana). Las fuerzas aliadas
ocuparon previamente la isla de Limnos, violando la neutralidad griega, para
usarla como punto de partida de los ataques programados contra el Imperio
otomano. 200 buques mercantes escoltados por 11 navíos de guerra,
transportaron una fuerza de desembarco compuesta por 78 000 británicos y
17 000 franceses para establecer una primera cabeza de playa. Los esfuerzos
aliados en las zonas ocupadas en Galípoli resultaron inútiles a lo largo de los
meses que duró la campaña, debido a la inesperada y fuerte resistencia
otomana, en especial las fuerzas dirigidas por Mustafa Kemal, al mando de la
19.ª División, y el 5.º Ejército Otomano bajo el mando del general alemán Otto
Liman von Sanders.119 La operación, donde participaron más de 500 000
soldados de la Entente,119 terminó el 9 de enero de 1916 con la evacuación
anfibia de todas las unidades. Medio millón de personas murieron entre ambos
bandos: los británicos tuvieron aproximadamente unas 250 000 bajas,
incluyendo los australianos y neozelandeses de las tropas ANZAC y los
franceses sufrieron cerca de 50 000 bajas. Por su parte, el Imperio
otomano soportó 250 000 bajas.120
Entrada de Italia en la guerra
Artículo principal:
Italia durante la Primera Guerra Mundial
Manifestación a favor de la entrada de Italia en la guerra en Bolonia en 1914
Italia era formalmente parte de la Triple Alianza desde su pacto con el Imperio
alemán y el austrohúngaro en 1882, sin embargo, el país pretendía la anexión
de territorios austríacos y reclamaba como suya la provincia autónoma de
Trento, el litoral austríaco, Dalmacia y la ciudad de Rijeka (Fiume). Por ello,
Italia tenía un pacto secreto con Francia desde 1902 que anulaba de facto la
Triple Alianza;121 de hecho Italia había acordado secretamente con Francia
permanecer neutral en caso de una invasión alemana sobre territorio
francés.122 Al comenzar la guerra, Italia se negó a enviar tropas en ayuda de
Alemania y Austria, al argumentar que la Triple Alianza tenía un carácter
exclusivamente defensivo y Austria-Hungría era el país que había atacado
primero. Ante los acontecimientos, el gobierno austrohúngaro, temeroso de la
traición italiana y presionado por Alemania, intentó asegurar su neutralidad en
el conflicto y ofreció Túnez, por entonces colonia francesa. La Entente
contraatacó el ofrecimiento austríaco asegurando a Italia que recibiría el Tirol
del Sur, el litoral austríaco y la costa dálmata en caso de derrotar a AustriaHungría, promesas que se formalizaron en el tratado de Londres de abril de
1915.123
En los momentos previos a la declaración de guerra, no existía ni en la opinión
pública ni en el parlamento una mayoría clara a favor de la guerra contra
Austria-Hungría, sin embargo, los defensores de entrar en guerra fueron mucho
más activos en la defensa de sus postulados y lograron unir, tras numerosos
eventos, manifestaciones masivas y al uso de las reclamaciones nacionalistas
italianas, a una mayoría social y de líderes políticos. Uno de los más fervientes
y activos belicistas fue Benito Mussolini, que acabó expulsado por ello
del Partido Socialista Italiano, y que había promovido la entrada de Italia en la
guerra desde 1914 a través de su periódico, Il Popolo d’Italia, probablemente
financiado por Francia.123124
Alentada por la invasión aliada del Imperio otomano en abril de 1915, Italia
denunció la Triple Alianza formalmente el 3 de mayo. El 20 de mayo se
convocó al parlamento para la aprobación de créditos de guerra: casi todos los
grupos votaron a favor, incluidos antiguos opositores como los católicos y los
seguidores de Giovanni Giolitti; tan solo los socialistas votaron en contra.
Finalmente, Italia se unió a la Triple Entente y declaró la guerra al Imperio
austrohúngaro el 23 de mayo, aunque habría que esperar otros quince meses
para que declarase la guerra al Imperio alemán.125
Otros frentes y sucesos
Genocidio armenio, Genocidio asirio, Campaña de Serbia
(1915), Campaña de África del Sudoeste y Campaña de Mesopotamia.
Artículos principales:
Una columna de armenios es llevada a un campo de prisioneros por soldados otomanos, abril de
1915.
Desde la batalla de Sarıkamış en el frente caucásico, que terminó en una grave
derrota otomana, el liderazgo de los Jóvenes Turcos sospechaba de los
armenios como una posible quinta columna que saboteaba el esfuerzo de
guerra. Por ello, el 27 y 30 de mayo el gobierno otomano emitió sendas
órdenes de expulsión y deportación que comenzaron la persecución
sistemática de armenios y asirios, una situación ya vivida años atrás y que
desembocó en los genocidios asirio y armenio; este último se saldó con un
millón de personas asesinadas hasta el final de la guerra.
El 14 de octubre de 1915, Bulgaria entró en la guerra del lado de las potencias
centrales en un momento en que parecía que el curso de la guerra favorecía a
Alemania y Austria. A pesar de ello, la entrada del país fue controvertida en sus
inicios, aunque pronto los antiguos partidos opositores apoyaron el esfuerzo
bélico, con excepción de algunos sectores socialdemócratas. Con el refuerzo
búlgaro la campaña de Serbia terminó en la conquista del país (Belgrado cayó
el 9 de octubre), que se repartió entre austríacos y búlgaros.
En África, el Schutztruppe capituló en julio de 1915, dándose por terminada
la campaña de África del Sudoeste. A finales de noviembre los británicos
consiguieron avances significativos en la campaña de Mesopotamia contra los
otomanos.
El gobierno británico afrontó una reestructuración en mayo de 1915 debido a la
situación bélica, vista como desfavorable tras el fracaso de Galípoli, operación
a la que los conservadores se habían opuesto. En el plano militar, la Entente
planeó ataques coordinados sobre todos los frentes para mediados de 1916
con el fin de intentar quebrar la llamada «línea interior» de las potencias
centrales. En Alemania se vivieron las primeras protestas y disturbios por las
restricciones alimentarias, la inflación y la falta de organización y planificación
de las autoridades ante una guerra que se estaba alargando más de lo
previsto. Los parlamentarios del SPD preguntaron al canciller en una
interpelación parlamentaria en noviembre «bajo qué condiciones se podrían
iniciar negociaciones para lograr la paz». El 21 de diciembre, por primera vez,
20 parlamentarios socialdemócratas (una minoría del grupo del SPD) votaron
en el Reichstag contra la aprobación de nuevos créditos de guerra.
1916
Frente occidental
En la segunda conferencia de Chantilly de diciembre de 1915, se habían
acordado tres ofensivas aliadas para mediados de 1916: el ataque
del Somme en el frente occidental, la ofensiva Brusílov en el frente oriental y la
ofensiva del Isonzo en el frente italiano. El ataque en el Somme, previsto para
el 1 de julio, se planeó originalmente para que los franceses liderasen la
operación, pero el ataque alemán en Verdún hizo que los británicos se hicieran
cargo de los preparativos. El ataque en el frente italiano se retrasó hasta el 4
de agosto (sexta batalla del Isonzo), ya que los italianos habían combatido en
marzo en la quinta batalla del Isonzo a petición de la Entente para dar un
respiro a los defensores franceses de Verdún; la batalla se saldó con victoria
austríaca. Debido a que Austria-Hungría había lanzado una ofensiva en el Tirol
del Sur el 15 de mayo, que finalizó el 18 de junio, la ofensiva Brusílov se
adelantó y comenzó el 4 de junio.126
Batalla de Verdún
Artículo principal:
Batalla de Verdún
El campo de batalla de Verdún fotografiado en 2005, puede observarse la alteración del terreno
provocados por los proyectiles y armas empleadas
Una de las batallas más sangrientas del conflicto comenzó el 21 de febrero,
la batalla de Verdún. El ejército alemán empezó la batalla con el ataque a la
fortaleza en teoría más poderosa de Francia, aunque parcialmente desarmada
a principios de año. Alrededor de Verdún existían salientes en la línea del
frente: al este, en Saint-Mihiel y al oeste de Varennes-en-Argonne, vistos como
una amenaza para los flancos alemanes. En principio, capturar la ciudad de
Verdún no era en sí el objetivo principal, sino alcanzar la orilla este del río
Mosa, una posición defensiva excelente para desplegar artillería y hacer que
las posiciones francesas sobre Verdún fueran insostenibles por la
desventaja orográfica. Sin embargo, sobre las intenciones alemanas existen
diferentes puntos de vista, en especial sobre la figura del general alemán Erich
von Falkenhayn. Muchos autores señalan que la estrategia de Falkenhayn
pasaba por atacar para «desangrar» al ejército francés, ya que por razones de
orgullo nacional, como dijo Falkenhayn, «Francia aceptaría soportar pérdidas
inaceptables», sin embargo, el general desmintió en 1920 que la intención del
ataque fuera «desangrar» a los franceses. Sea como fuere, los alemanes
esperaban que de tomar Verdún, las posteriores ofensivas francesas tendrían
imposible reconquistar la plaza y a costa de enormes bajas, en vista de lo
sucedido en las batallas de 1915.127
1500 cañones de ocho divisiones alemanas del 5.º Ejército bombardearon
durante unas ocho horas una franja de 13 kilómetros de ancho cerca del
desaparecido pueblo de Ornes, al norte de Verdún. Las expectativas alemanas
pronto se vieron frustradas ante la fuerte resistencia francesa y el escaso
avance, con magras conquistas sin valor táctico. Los franceses decidieron
defender a toda costa la fortaleza de Verdún con el general Philippe Pétain al
mando, cuya actuación lo convirtió en «héroe nacional». La defensa francesa
de Verdún fue posible gracias a la «Voie sacrée», una ruta creada con gran
esfuerzo por la única carretera que conectaba Verdún y que mantuvo un tráfico
constante durante toda la batalla con tropas de refresco y los suministros
necesarios para resistir. La cruenta batalla duró más de nueve meses y dejó
tras de sí cientos de miles de víctimas en ambos bandos. La apertura de
la batalla del Somme el 1 de julio, obligó a los alemanes a retirar parte de su
artillería de Verdún, el primer éxito estratégico de la ofensiva anglo-francesa,
aunque la batalla se prolongaría hasta diciembre de 1916.128129
Batalla del Somme
Artículos principales:
Batalla del Somme y Reino Unido en la Primera Guerra
Mundial.
Cadáveres de soldados alemanes en una trinchera capturada por los británicos cerca de Ginchy,
durante la batalla del Somme, en agosto de 1916
La Fuerza Expedicionaria Británica bajo el mando de Douglas Haig asumió el
liderazgo del ataque sobre el Somme, dado que las divisiones francesas
destinadas a la operación habían caído de 40 a 11 debido a la batalla de
Verdún. Después de un bombardeo constante de artillería que duró ocho días,
durante los cuales se dispararon alrededor de un millón y medio de proyectiles,
el ataque contras las posiciones alemanas comenzó el 1 de julio de 1916.
A pesar de la abrumadora preparación artillera, numerosos refugios alemanes
habían permanecido intactos y los alemanes pudieron repeler el avance
francobritánico. En el primer día de batalla, los británicos tuvieron 57.740 bajas,
de ellas 19.240 muertos, 8000 de ellos solo en la primera media hora de
combate.130 Prior & Wilson calcularon que Gran Bretaña sufrió durante los más
de cuatro meses de batalla el equivalente a 3300 bajas diarias,131 pero a pesar
de las pérdidas, Haig decidió continuar con la ofensiva. El 15 de septiembre
entraron en acción los primeros carros de combate por el lado británico: el
Somme también es vista como el comienzo de la guerra moderna total y el uso
masivo de todos los recursos industriales disponibles, además de la visión de la
batalla como parte de un orden superior.132133134 La batalla finalizó en
noviembre: la Entente había avanzado apenas entre ocho y diez kilómetros en
un frente de unos treinta kilómetros de ancho. El número de bajas fue desde un
primer momento polémico, debate que perdura hasta hoy y que gira alrededor
de qué bando tuvo un mayor número de bajas. En todo caso, se calcula en
alrededor de medio millón de soldados las bajas en cada bando, aunque
posiblemente la Entente sufrió un mayor número de bajas que Alemania. El
Somme fue la batalla con más bajas del frente occidental y tuvo un impacto
moral especialmente intenso en Reino Unido, trauma que aún perdura en la
memoria británica. En 1998, el historiador británico John Keegan resumió este
sentimiento con las siguientes palabras:135
Para los británicos, la batalla del Somme fue la mayor tragedia militar del siglo XX, o incluso de su
historia […] Para el Reino Unido, el Somme marcó el final de una era de optimismo vital del que
nunca pudo encontrar el camino de regreso.
Friedrich Steinbrecher, un oficial alemán que combatió en la batalla, la resumió
de la siguiente manera:136
Somme. No hay palabra más horrible en toda la historia del mundo.
Entrada de Rumanía en la guerra
Artículo principal:
Rumanía durante la Primera Guerra Mundial
Tropas rumanas cruzan el río Danubio, presumiblemente entre el 1 y 5 de octubre de 1916, durante
la ofensiva de Flămânda
El káiser Guillermo II junto a su OHL Paul von Hindenburg y su adjunto el general Erich Ludendorff,
fotografía de enero de 1917
El 27 de agosto de 1916, Rumanía declaró la guerra a Austria-Hungría y con
ello quedó abierto un nuevo teatro de operaciones. Rumanía se había unido a
la Triple Alianza en 1883, pero al igual que Italia, se mantuvo neutral al
interpretar de forma literal el tratado, de carácter defensivo. En el país
convivían distintas posturas: los liberales estaban a favor del acercamiento a la
Entente, una mayoría de conservadores optaba por la neutralidad, mientras
que el rey Carlos I, alemán, simpatizaba con las Potencias Centrales.
Finalmente, Rumanía accedió a entrar en guerra junto a la Triple Entente por
las grandes concesiones territoriales prometidas y por su creencia en la victoria
aliada, especialmente desde la exitosa ofensiva de Brusilov. La mala
preparación militar y situación táctica, pues el país debía combatir en dos
frentes, provocó que en una breve campaña de unos pocos meses una parte
significativa del país hubiese caído en manos de las Potencias Centrales y sus
aliados. La entrada de Rumanía trajo por tanto beneficios a los Imperios
Centrales, gracias al acceso a los campos petrolíferos rumanos y sus grandes
reservas agrícolas, lo que alivió notablemente la escasez de insumos,
especialmente en Alemania, al tiempo que fue un desastre para la Triple
Entente, sobre todo para Rusia.137138
La entrada rumana en la guerra tuvo otras consecuencias: la severa crisis que
atravesaba Alemania en el verano de 1916 sirvió como catalizador de las
crecientes presiones para que el emperador destituyese
a Falkenhayn como Oberste Heeresleitung y colocase en su lugar a
Hindenburg. La declaración de guerra rumana sirvió además de pretexto para
que el 29 de agosto Paul von Hindenburg y su adjunto Erich
Ludendorff pusiesen en marcha el llamado Programa Hindenburg, que ponía la
economía germana en situación de guerra total. Los nuevos poderes otorgados
a los dos generales significó la implantación de facto de una dictadura militar en
Alemania, con una creciente y decisiva influencia del dúo de generales sobre el
emperador y el «centro del poder imperial».139
Otros sucesos
Artículo principal:
Ofensiva Brusilov
En el frente oriental, el 4 de junio comenzó la ofensiva Brusilov, una gigantesca
ofensiva rusa a lo largo de cientos de kilómetros del frente sobre las Potencias
Centrales que se convirtió en el ataque más exitoso de toda la guerra para la
Entente. Para Austria-Hungría supuso su peor crisis militar: cientos de miles de
sus hombres fueron hechos prisioneros, al tiempo que la ofensiva obligó a
Alemania a transferir tropas al este y reducir sus operaciones en Verdún. Fue
también la más ambiciosa operación rusa de la guerra, aunque las severas
bajas sufridas contribuyeron al colapso del ejército ruso apenas un año
después.140141
Entre mayo y junio los austrohúngaros lideraron una ofensiva sobre posiciones
italianas en el Tirol del Sur, paralizada, sin embargo, tras el comienzo de la
ofensiva Brusilov por parte del Imperio ruso. El ejército italiano también tomó la
iniciativa con varias operaciones a gran escala en el Isonzo entre marzo y
noviembre, con algunos éxitos menores. El 28 de agosto, Italia declaró la
guerra al Imperio alemán, pero previsores, los alemanes ya tenían en su flanco
sur una división en apoyo de las fuerzas austrohúngaras. 142143
El 5 de noviembre, las Potencias Centrales proclamaron la Regencia de
Polonia en aquellos territorios polacos bajo soberanía rusa hasta 1915. A pesar
de ello, el apoyo militar polaco fue escaso, tan solo un pequeño contingente de
voluntarios capitaneados por Józef Piłsudski luchó junto a las Potencias
Centrales. Sin embargo, cientos de miles de polacos combatirían como
súbditos en los ejércitos alemán, austrohúngaro o ruso.144
Tras la captura de Bucarest, las Potencias Centrales, con el Imperio
austrohúngaro a la cabeza, hicieron una oferta de paz a la Entente el 12 de
diciembre, rechazada el 30 de diciembre. El 13 de diciembre ocurrió un terrible
desastre natural en el frente italiano conocido como Viernes blanco: varios
miles de soldados italianos y austrohúngaros murieron sepultados por
numerosas avalanchas de nieve, uno de los peores desastres a consecuencia
del clima sucedidos en Europa.145
1917
Entrada de Estados Unidos en la guerra
El presidente Woodrow Wilson, solicitando al Congreso de los Estados Unidos que declarase la
guerra a Alemania el 2 de abril de 1917. Fotografía depositada en la Biblioteca del Congreso de
Estados Unidos
El telegrama Zimmermann.
Estados Unidos había seguido una política de no intervención y tanto su
población como su gobierno estaban radicalmente en contra de cualquier tipo
de implicación en el conflicto, e intentaban negociar propuestas de paz.
Cuando el submarino SM U-20 alemán hundió el RMS Lusitania el 7 de mayo
de 1915, con 128 estadounidenses fallecidos, el presidente Woodrow
Wilson insistió en que Estados Unidos era «demasiado orgulloso para luchar»,
pero exigió el fin de los ataques a barcos de pasajeros, exigencia que Alemania
cumplió. A pesar de ello, el presidente advirtió de forma reiterada que su nación
no toleraría una guerra submarina sin restricciones, al tratarse de una violación
del derecho internacional. Wilson fue reelegido en 1916 tras hacer campaña
bajo el lema «él nos mantuvo fuera de la guerra» y el anterior
presidente, Theodore Roosevelt, no dudó en calificar la actuación alemana
como un acto de «piratería».146147
En enero de 1917, Alemania reanudó la guerra submarina sin restricciones con
la esperanza de que Gran Bretaña se rindiera, aunque los alemanes eran
conscientes de que probablemente significaría la entrada definitiva de Estados
Unidos en la guerra. El 16 de enero de 1917, el ministro alemán de Asuntos
Exteriores, Arthur Zimmermann, envió un telegrama —interceptado por la
inteligencia británica y presentado por los británicos a los estadounidenses en
su embajada en Londres— al embajador en México, Heinrich von Eckardt, con
indicaciones precisas para convencer al presidente Venustiano Carranza, de
que México entrase a la guerra del lado de los Imperios Centrales si Estados
Unidos le declaraba la guerra a Alemania. A cambio, el telegrama prometía a
México la restitución de los territorios anexionados por Estados Unidos en la
guerra de 1847-1848 por el Tratado de Guadalupe-Hidalgo. Dicho telegrama
también sugería que el presidente Carranza se comunicase con Tokio para
llegar a un acuerdo que hiciera que el Imperio japonés se pasase al lado
alemán. Carranza no aceptó la oferta, puesto que México estaba inmerso en
la Revolución mexicana y no se encontraba en condiciones económicas
adecuadas. Además, el mandatario se encontraba preocupado por
la Expedición Punitiva estadounidense. México no solo no entró en la guerra,
sino que envió a Francisco León de la Barra como alto comisionado mexicano
de la Paz. El anuncio de la existencia del telegrama por Wilson a la población
estadounidense constituyó el casus belli; a ello se sumó el hundimiento de siete
barcos mercantes estadounidenses a manos de submarinos alemanes. Wilson
recomendó finalmente declarar la guerra a Alemania el 2 de abril de 1917 y
pidió a aquellos que estuviesen en contra que se uniesen a la causa «para
poner fin a todas las guerras» y «eliminar el militarismo del mundo» –un
argumentario similar al difundido extensamente por la propaganda británica
durante toda la guerra; el Congreso votó y aprobó la declaración de guerra
cuatro días después.148
Estados Unidos nunca formó parte de los Aliados formalmente, sino que se
autodenominaba como un «poder asociado». Cuando Estados Unidos declaró
la guerra, su ejército era minúsculo en comparación al de las potencias
europeas, pero tras la aprobación de la Selectiv Service Act de 1917 reclutó
rápidamente a 2,8 millones de hombres y para el verano de 1918 partían
diariamente a Francia más de 10 000 soldados.149 En 1917, el Congreso de
Estados Unidos aprobó también la llamada Ley Jones para que los
puertorriqueños pudieran ser reclutados para el combate. El Estado Mayor
alemán tomó la decisión de aguantar a los Aliados en el oeste y hundir de una
vez a las desalentadas tropas zaristas después de la victoria táctica de los
británicos en Arrás, para más tarde derrotar a las fuerzas francobritánicas antes
de que las tropas estadounidenses inclinasen definitivamente la balanza. 150
La armada estadounidense envió a un grupo de acorazados a la base británica
de Scapa Flow para unirse a la Gran Flota, mientras desplegaban destructores
en Cobh (Irlanda) y sus submarinos ayudaban a los convoyes que cruzaban el
Atlántico en labores de vigilancia. Varios regimientos de marines fueron
enviados a Francia. Al contrario que británicos y franceses, los
estadounidenses reclamaron que sus unidades se mantuviesen independientes
en vez de usarse como tropas de refresco de las británicas y francesas que
sostenían el frente; la Fuerza Expedicionaria Estadounidense tenía igualmente
una doctrina de combate distinta a la de sus homólogos y entre otras cosas
contemplaba aún los asaltos frontales en las ofensivas, cuando estas
estrategias anticuadas habían sido hacía tiempo descartadas por británicos y
franceses dadas las graves pérdidas sufridas.151
Revolución rusa
Revolución rusa de 1917, Revolución de Febrero, Jornadas de
Julio, Revolución de Octubre y Unión Soviética.
Artículos principales:
Manifestación de las mujeres de los trabajadores de la fábrica Putílov de Petrogrado, junto a
soldados, en el primer día de la revolución de febrero
Antes de empezar la guerra, las principales rutas comerciales a Rusia pasaban
por el mar Báltico y el mar Negro, por donde el imperio recibía el 70% y el 30%
de sus importaciones, respectivamente. Con el advenimiento de la guerra,
la inflación y la falta de alimentos crecieron con rapidez, así como las protestas
de mujeres obreras, soldados y campesinos. Desde la revolución de 1905, los
comités de trabajadores se organizaban en sóviets, que trataban de cumplir
políticamente las demandas de manifestantes y obreros. Aunque compuestos
principalmente por mencheviques y miembros del entonces poderoso Partido
Social-Revolucionario (especialmente popular entre el campesinado), fueron
desplazados por la facción bolchevique del Partido Obrero Socialdemócrata de
Rusia, cuyos líderes vivían en el exilio desde 1905.152153154
Rusia había logrado una notable victoria en la ofensiva Brusílov de junio de
1916 contra las fuerzas alemanas y especialmente contra las austrohúngaras al
este de Galitzia, pero la ofensiva sufrió un revés cuando algunos generales
rusos se negaron o titubearon a la hora de comprometer las unidades a su
cargo y lograr alcanzar los objetivos iniciales. A pesar del breve alivio que
supuso la entrada de Rumanía en la guerra el 27 de agosto, los disturbios
crecían sin cesar en el interior de Rusia mientras el zar permanecía en el
frente.
En marzo de 1917, las manifestaciones en Petrogrado culminaron con la
abdicación del zar Nicolás II y la formación de un débil gobierno provisional que
debía compartir el poder con el poderoso sóviet de Petrogrado. La dualidad de
poderes condujo a la confusión y caos tanto en el frente como en el interior y el
gobierno se encontró ante un ejército progresivamente más débil e ineficaz. 155
Tras la abdicación y la revolución de Febrero, Vladímir Lenin, con ayuda
alemana, viajó de su exilio en Suiza hasta Rusia en un tren sellado en abril de
1917. La debilidad y el descontento con el gobierno provisional habían
fortalecido a los bolcheviques dirigidos por Lenin, que exigían el fin inmediato
de la guerra. Las reformas gubernamentales y el clima revolucionario
empujaron a algunos militares, respaldados por fuerzas conservadoras, a
unirse a la intentona golpista contrarrevolucionaria del general Kornilov de
septiembre, que buscaba la erradicación de las organizaciones revolucionarias
y una vuelta a la situación imperial anterior a la guerra. Ante la grave
situación, Kerenski, jefe del gobierno provisional, tuvo que recurrir a los
bolcheviques y sus milicias para hacer fracasar el golpe y defender la
revolución, a costa de legalizar a estos últimos. Finalmente, en la revolución de
octubre de 1917, los bolcheviques se hicieron con el poder en Rusia. A partir
de entonces, la Rusia revolucionaria abandonó la guerra tras firmar la paz en
el tratado de Brest-Litovsk el 3 de marzo de 1918 con el Imperio alemán, la
Entente dejó de existir como tal y las potencias aliadas lideraron una invasión
internacional para expulsar del poder a los bolcheviques y apoyar a
los blancos en la guerra civil rusa.156
El frente occidental: Alemania a la defensiva
Soldados australianos en el saliente de Ypres, cuyos bosques se observan completamente
devastados, durante la tercera batalla homónima. Fotografía fechada el 29 de octubre de 1917, obra
de Frank Hurley
En marzo de 1916, los alemanes habían comenzado su retirada a la línea
Siegfried, parte de la línea Hindenburg, lo que daría lugar, al mismo tiempo que
la guerra naval se intensificaba, al comienzo de las grandes batallas terrestres
del Somme y Verdún. La retirada supuso un rotundo éxito militar: la situación
táctica alemana en el frente mejoró y los ataques sorpresa aliados de la
primavera de 1917 fueron un fracaso.157 Sin embargo, los Aliados no
retrocedieron e iniciaron nuevas batallas en el Aisne y Arrás; el ataque en
Arrás tomó por sorpresa a los alemanes y aunque resistieron, los soldados
quedaron exhaustos. Los alemanes no se percataron de la ofensiva aliada
debido a que en Arrás existía un enorme entramado de túneles subterráneos
que podían albergar hasta 24 000 soldados, que escaparon al control de los
reconocimientos aéreos.158 A pesar del uso francobritánico de carros de
combate —aún escasos y con habituales problemas mecánicos—, gas
venenoso por parte de ambos bandos y el uso de un número significativo de
armas y hombres, las ofensivas aliadas se detuvieron en mayo tras grandes
bajas y una eficaz y flexible defensa alemana de sus posiciones. El fracaso de
las operaciones francesas, conocidas como «ofensiva de Nivelle», provocó
motines en 68 divisiones del ejército francés, con 40 000 hombres en rebeldía
—de un total de dos millones— y cinco divisiones especialmente afectadas,
aunque la disciplina se reinstauró desde mediados de junio y Robert Nivelle fue
sustituido por Pétain, héroe de Verdún.159
En la batalla de Messines de entre mayo y junio, los británicos arrebataron a
los alemanes posiciones de gran valor estratégico al sur de Ypres. La batalla
comenzó con una gigantesca explosión bajo las trincheras alemanas: durante
más de un año, mineros británicos habían excavado en secreto bajo el suelo
enemigo y llenado galerías de bombas. Cuando se detonaron simultáneamente
en la madrugada del 7 de junio, murieron al instante unos 10 000 soldados
alemanes y afectó a varios miles más, convirtiéndose en una de las
explosiones no nucleares más grandes de la historia. Messines permitió una
nueva gran ofensiva aliada bajo liderazgo británico, la tercera batalla de Ypres,
que se prolongó hasta noviembre, cuando las bajas conjuntas superaban ya el
medio millón de hombres y los británicos solo habían logrado avanzar ocho
kilómetros en el mejor de los casos.160161162
Durante la batalla de Cambrai, entre noviembre y diciembre de 1917, se vivió el
primer uso operativo a gran escala de carros de combate en formación, «un
hito en la historia bélica».163 Un grupo de 320 carros apoyados por 400 aviones
y seis divisiones de infantería más tres de caballería avanzó siete kilómetros. El
ataque fue sorprendente, no solo por el rápido avance, sino porque se
prescindió de la larga preparación artillera previa. Sin embargo, el avance se
detuvo y no logró alcanzar el nudo ferroviario de Cambrai, un tercio de los
tanques fue destruido y una contraofensiva alemana logró recuperar la mayor
parte del terreno perdido. Este éxito defensivo alemán, a pesar del factor
sorpresa aliado, reforzó la idea errónea en el alto mando alemán de que el
desarrollo propio de carros de combate no era una prioridad.164165
Otros frentes
Avance de las potencias centrales en el frente italiano durante 1917
Los británicos renovaron su ofensiva en Mesopotamia a principios de año,
tomando por sorpresa Bagdad el 11 de marzo, lo que obligó a los otomanos a
replegarse a Mosul. La caída de Bagdad fue un duro golpe para el Imperio
otomano y sus aliados, puso en tela de juicio el ferrocarril de Bagdad y el resto
de planes sobre Oriente Próximo, por lo que se planificó la reconquista de la
ciudad. El 29 de junio, el Reino de Grecia entró en guerra del lado de la
Entente tras unos años de inestabilidad donde el gobierno, favorable a los
Aliados, se había visto comprometido y fracturado por la posición germanófila
del rey Constantino I.166
En la 11.ª batalla del Isonzo (17 de agosto-12 de septiembre) Austria-Hungría
escapó por poco de lo que se habría convertido en una gran derrota. Ante el
miedo a no poder resistir una nueva ofensiva italiana, Austria solicitó apoyo
alemán, que aportó al 14.º Ejército de Von Bulow. Las Potencias Centrales se
adelantaron a la ofensiva italiana y en la 12.ª batalla del Isonzo obtuvieron un
sorprendente avance de 130 kilómetros en apenas unos días; los italianos
perdieron a más de 300 000 hombres frente a unos 70 000 de las potencias
centrales y el frente si situó a apenas 30 kilómetros de Venecia. Nuevas
tácticas, como la «táctica de infiltración» desarrollada por un joven oficial
llamado Erwin Rommel contribuyeron al éxito germano. El desastre italiano
produjo un giro extraordinario: la población italiana pasó de considerar la guerra
«como una guerra de agresión a una guerra defensiva»167 y el clima
prerrevolucionario de constantes huelgas y deserciones masivas se calmó,
además del aporte francés de seis divisiones y cinco británicas para sostener el
frente.167
El 9 de diciembre de 1917, tropas británicas tomaron Jerusalén sin combatir
debido a que el OHL alemán había decidido la evacuación de la ciudad ante el
riesgo de que la reputación alemana se resintiera por la posible destrucción de
lugares sagrados en eventuales combates.
1918
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