Subido por huarum

MANUAL DE JUANCITO -primera parte-

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MANUAL DE JUANCITO
Deducciones filosóficas para niños que no piensan
N° 1
SI INTENTAMOS DESCRIBIR, percibimos las aparentes diferencias manifestadas. Nace
allí la capacidad mental de crear una distinción entre una cosa u otra, entre un hecho u
otro. Habiendo distinguido, aun puede observarse no separado. Solo, cuando se propone
un valor dado a la observación, que es todas las veces un acto de parcialidad, surge un
grado de preferencia que se crea desde esa acción.
Es decir, si observo la naturaleza y describo la lluvia, el sol, la tormenta, el rayo, etc., la
unidad aún permanece inviolable. Mas cuando agrego un valor dado a cada hecho (como
que la lluvia embarro todo y no puedo salir) (o hace mucho calor y no se aguanta más)
estoy creando una percepción de valor basada en el impacto que pueda tener ese hecho
sobre el observador.
Allí, ya existe dualidad, porque la lluvia y porque la sequedad, fueron analizadas y
observadas separadamente, en una conceptualización lineal de espacio y tiempo. Una se
da en un momento y otra se da en otro. Esa visión chata del funcionamiento de la
naturaleza, por ejemplo, crea la sensación no solo de tiempo mecánico sino de separación
de los hechos, expresiones del mundo viviente. Ese modo de observación agrega la
distinción.
Siendo pensada una y otra manifestación, ahora existen dos. Bien, ahora se puede decir si
una es mejor que la otra. Allí lo dual.
La percepción de la manifestación de los hechos separadamente es intrínsecamente
proporcional a la noción de dualidad. No puede haber dualidad sino existe una
percepción aislada de los hechos.
EN LA PERCEPCIÓN INICIAL, se percibe linealmente. Juancito corre. Juancito se cae.
Juancito se lastima. Juancito siente dolor. Juancito hace reposo. Juancito reflexiona si es
prudente a la hora de correr, hacerlo más despacio. O no correr.
En una percepción posterior, en la búsqueda de comprensión de un hecho, se vislumbra
una semicircularidad. Tal vez Juancito se cayó porque mientras corría iba pensando en
otra cosa. Ahora esta lastimado y no podrá correr; seguramente deberá replanteárselo.
Llega luego la comprensión de la coherencia de un hecho. Cuando Juancito corre rápido,
cae. Así aprende. Cada vez que Juancito corre y cae, aprende algo.
Si Juancito no está corriendo solamente, tiene que caer. Porque no pueden haber
experiencias separadas. Si Juancito está corriendo pero está pensando en Ana, no podrá
hacer otra cosa que caer. Porque efectivamente ya no está enteramente corriendo; no en
su totalidad, porque también está pensando. Por ello emerge la dualidad, que es una
oscilación en la experiencia.
Juancito corre. ¿Solo corre? Si solo corre ¿Que ocurre cuando corre? Si no busca llegar, si
no busca sentirse bien, si no está pensando en Ana, si no pretende ganar, si no se plantea
si ya corrió mucho o si es muy poco lo que viene corriendo, si no se siente abrumado, o si
no se siente extasiado, solo puede acontecer un hecho, correr.
Juancito corre entonces; esta en unidad. No hay percepción de hechos aislados, de
beneficios ni de perjuicios. No hay percepción de temporalidad, ni de objetivos.
No hay dualidad.
SI AYER NEVÓ Y MAÑANA NO SÉ, en el hoy se plantea una duda. Y si hay dudas, hay
indefectiblemente búsqueda por conocer. Pero si se elimina la sensación de temporalidad,
solo podemos decir que nevó. ¿Cuándo? ¡No sabemos! ¡No hay una frontera percibible!
Nevó y se detuvo. Después aconteció otro hecho, concatenado, inherente,
interconectado. Que no nieve, es también importante como hecho. ¿Existe acaso una
palabra que defina el hecho de no-nevar?
Si nevó, o nieva, Juancito piensa ¡Qué bien! O ¡Que mal! Si refresca o hace frio Juancito
piensa ¡Qué bien! O ¡Que mal! Si nieva ¿Qué esta observado Juancito? Si observa el
fragmento hay dualidad. Si observa el conjunto hay movimiento (nevó, salió el sol, la
nieve se derrite).
ALFONSO PREGUNTÓ A JUANCITO: ¿Qué quieres ser cuando seas grande? Y
Juancito dijo: ¡Bombero!... Pero, la realidad, es otra. No hay fuego que apagar. Juancito
no es bombero. Juancito no es grande; ni siquiera sabe que quiere ser porque ni siquiera
sabe que es querer saber. ¿Juancito puede realmente saber?
Hoy, no está separado de mañana; no puede disociarse. Si se disocia, hay un presente
percibible, y un futuro imaginable. Pero si el futuro es imaginable, es un futuro mental. Y
si es un futuro mental, entonces no es un futuro real, del todo. Solo es real, en la mente,
no en la totalidad de la existencia.
Entonces, cualquier respuesta, es vana. Es pura invención. Fantasía y nada más.
Si Juancito respondiera ¡No sé! Sabría más certeramente que quiere que si responde
¡Bombero! Porque al constatar su ignorancia sobre un suceso no acaecido aun, esta
abiertamente reconociendo su consciencia únicamente sobre el momento presente, el
único momento que existe, y del cual en este momento es consciente. Y si solo sabe que
no sabe, sabe mucho más. Porque su mente no está disociada. Y porque su mente no está
disociada, su comprensión es más verdadera, porque no hay nada, que aún no sucedió,
que cree sensaciones falsas como la ansiedad o el deseo.
Y si no existe una proyección, hay calma, porque hay introspección; o dicho de otro
modo, una percepción de lo que de sí mismo conoce.
Tal vez cuando Alfonso vuelva a preguntar a Juancito, ¿Qué quieres ser cuando seas
grande? Juancito responda: ¡Más consciente!...
SUJETO, VERBO Y PREDICADO. Yo, hice, la tarea. La señorita enseño esto, pero
Juancito no comprendió. Entonces la señorita puso otro ejemplo. Pedro, dijo, es el sujeto.
Cortar leña es la acción, el verbo, para calentar su casita es el predicado, el motivo, el fin.
Entonces Juancito pensó. Pedro cortara leña para calentar su casita. ¡Bien! Dijo la
señorita. Pedro cortara leña para calentar su casita porque siente frio. Pero todavía no
encendió el fuego. Entonces pedro cortara leña para calentar su casita cuando haga frio, si
es que quizás hace frio, porque aún es de tarde y aun no hace frio. Entonces pedro está
siendo previsor. ¡Excelente! Volvió a agregar la maestra. ¡Comprendiste!
Pero Juancito seguía sin comprender. Como era que pedro realizara algo solo por
sospechas. En qué mundo imaginario vivía pedro que estaría cortando leña para cuando
hiciera frio si aún no lo hace.
Si pedro solo está cortando leña solo porque puede llegar a hacer frio, el motivo de pedro
es futurista. Predecible según la lógica climática, pero casi abstracto desde el punto de
vista pragmático. En ese caso el objeto, es un subjeto. Y el verbo, la acción de cortar leña,
está supeditada automáticamente a un subjeto ficticio. Quedando, para colmo, pedro,
que es el sujeto, desdibujado completamente. ¿Por qué? Porque es un ser real intentando
crear algo en una absoluta irrealidad. Y eso es de locos. Por lo tanto, pedro está
condenado al fracaso, porque quizás mañana haga calor y no necesite de la leña….
Sobre el autor;
Huarum nació en buenos aires en 1979, y se dedicó íntegramente al estudio profundo de la realidad
interior desde los 16 años cuando, movido por profundos estímulos invisibles, fue llevado a
emprender inusitados caminos.
Así, consciente en otros planos y dimensiones descubrió realidades intangibles y amplias. Se
interrelaciono y convivio con distintos buscadores, en varios ámbitos.
Su receptividad a impulsos espirituales tempranamente, le permitió abarcar planteamientos
existenciales desde diversísimas ópticas.
Dedica su vida a la transformación de la consciencia, al replanteamiento constante de lo conocido y
a la realización de la realidad.
Huarum no pertenece a ninguna secta, religión, grupo o partido político. No posee maestros ni tiene
discípulos. No fundo ninguna organización, ni participa de ninguna. No proviene de ninguna escuela
espiritual, ni busca formarla. Solo es un contemplativo. Sus palabras no le pertenecen; son
solamente descripciones. No es autor de lo que difunde. Es, meramente, un emisario de impresiones
en su relación con la Energía.
Después de muchos años, se aboco a transcribir impulsos que toman formato de libros.
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