Subido por dayanasampallo

Corona de adviento oraciones 2019

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Corona de adviento oraciones
PRIMER DOMINGO
Oración inicial del Primer domingo de
adviento
San Lucas para el primer dia
LLAMADA A LA VIGILANCIA
Oración inicial (todos Los domingos)
La tierra, Señor, se alegra en estos
días,y tu Iglesia desborda de gozo ante tu
Hijo, el Señor Jesús, que se avecina como
luz esplendorosa, para iluminar a los que
yacemos en las tinieblas, de la ignorancia,
del dolor y del pecado. Lleno de
esperanza en su venida, tu pueblo ha
preparado esta corona con ramos del
bosque y la ha adornado con luces.
Ahora, pues, que vamos a empezar el
tiempo de preparación para la venida de
tu Hijo,te pedimos, Señor, que, mientras
se acrecienta cada día el esplendor de esta
corona, con nuevas luces, a nosotros nos
ilumines con el esplendor de Aquel que,
por ser la Luz del mundo, iluminará todas
las oscuridades.
Te lo pedimos por Él mismo que
vive y reina por los siglos de los siglos.
TODOS: Amén.
MONITOR: Vamos a encender ahora la
primera vela de nuestra corona mientras
cantamos la primera estrofa del canto
“Hoy se enciende una llama” (o también
puede ser algún canto apropiado).
Hoy se enciende una llama en la corona
de Adviento que arda nuestra esperanza
en el corazón despierto y al calor de la
Madre
caminemos este tiempo.
1. Un primer lucero se enciende
anunciando al Rey que viene,
preparad corazones, allánense los
senderos.
TODOS: En el nombre del Padre, del
Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
En el sexto mes, fue enviado el ángel
Gabriel fue enviado por Dios a una
ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una
virgen desposada con un hombre llamado
José, de la estirpe de David; la virgen se
llamaba María.
El ángel, entrando en su presencia,
dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor
está contigo.»
Ella se turbó ante estas palabras y se
preguntaba qué saludo era aquél.
El ángel le dijo: «No temas, María,
porque has encontrado gracia ante Dios.
Concebirás en tu vientre y darás a luz un
hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Será
grande, se llamará Hijo del Altísimo, el
Señor Dios le dará el trono de David, su
padre, reinará sobre la casa de Jacob para
siempre, y su reino no tendrá fin.»Y
María dijo al ángel: «¿Cómo será eso,
pues no conozco a varón?»
El ángel le contestó: «El Espíritu Santo
vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te
cubrirá con su sombra; por eso el Santo
que va a nacer se llamará Hijo de Dios.
Ahí tienes a tu pariente Isabel, que, a
pesar de su vejez, ha concebido un hijo, y
ya está de seis meses la que llamaban
estéril, porque para Dios nada hay
imposible.»
María contestó: «Aquí está la esclava del
Señor; hágase en mí según tu palabra.» Y
la dejó el ángel. Palabra del Señor
Oración final del primer domingo
Oración inicial (todos Los domingos)
La tierra, Señor, se alegra en estos
días,y tu Iglesia desborda de gozo ante tu
Hijo, el Señor Jesús, que se avecina como
luz esplendorosa, para iluminar a los que
yacemos en las tinieblas, de la ignorancia,
del dolor y del pecado. Lleno de
esperanza en su venida, tu pueblo ha
preparado esta corona con ramos del
bosque y la ha adornado con luces.
Ahora, pues, que vamos a empezar el
tiempo de preparación para la venida de
tu Hijo,te pedimos, Señor, que, mientras
se acrecienta cada día el esplendor de esta
corona, con nuevas luces, a nosotros nos
ilumines con el esplendor de Aquel que,
por ser la Luz del mundo, iluminará todas
las oscuridades.
Te lo pedimos por Él mismo que
vive y reina por los siglos de los siglos.
En el nombre del Padre y del Hijo Y del
Espíritu Santo
Oración inicial del Segundo domingo
de adviento
En aquellos días, María se encaminó
presurosa a un pueblo de las montañas de
Judea, y entrando en la casa de Zacarías,
saludó a Isabel. En cuanto ésta oyó el
saludo de María, la creatura saltó en su
seno. Entonces, Isabel quedó llena del
Espíritu Santo, y levantando la voz,
exclamó: ¡Bendita tú entre las mujeres y
bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy
yo, para que la madre de mi Señor venga
a verme? Apenas llegó tu saludo a mis
oídos, el niño saltó de gozo en mi seno.
Dichosa tú, que has creído, porque se
cumplirá cuanto te fue anunciado de parte
del Señor. Entonces dijo María: Mi alma
glorifica al Señor y mi espíritu se llena de
júbilo en Dios mi salvador, porque puso
sus ojos en la humildad de su esclava. Por
eso
desde
ahora
me
llamaran
bienaventurada todas las generaciones.
Oración final del primer domingo
Encendemos, Señor, esta luz, como aquél
que enciende su lámpara para salir, en la
noche, al encuentro del amigo que viene.
En esta primera semana de Adviento
queremos levantarnos para esperarte
preparados, para recibirte con alegría.
Muchas sombras nos envuelven. Muchos
halagos nos adormecen. Queremos estar
despiertos y vigilantes, porque tú nos
traes la luz más clara, la paz más
profunda y la alegría más verdadera.¡Ven,
Señor Jesús. Ven, Señor Jesús!
Oración final del segundo domingo
Los profetas mantenían encendida la
esperanza de Israel. Nosotro, como un
símbolo, encendemos estas dos velas. El
viejp tronco esta rebrotando, florece el
desierto. La humanidad entera se
estremece porq dios se ha sembrado en
nuetsra carne. Que cada uno de nosotros,
señor, te abra su vida para que brote, para
que florezca, para que nazca y mantengas
en nuestro corazón encendida la
esperanza.
¡Ven pronto, señor. Ven Salvador!
Petición por el segundo domingo de
adviento
Que en nuestra familia todos cumplamos
la voluntad de dios con amor y plenitud
como lo hizo la virgen maría.
Ave María
Dios te salve María llena eres de gracia el
Señor es contigo; bendita tú eres entre
todas las mujeres, y bendito es el fruto de
tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de
Dios, ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la ahora de nuestra muerte.
Amén
Canto de aguinaldo
Oración inicial (todos Los domingos)
La tierra, Señor, se alegra en estos
días,y tu Iglesia desborda de gozo ante tu
Hijo, el Señor Jesús, que se avecina como
luz esplendorosa, para iluminar a los que
yacemos en las tinieblas, de la ignorancia,
del dolor y del pecado. Lleno de
esperanza en su venida, tu pueblo ha
preparado esta corona con ramos del
bosque y la ha adornado con luces.
Ahora, pues, que vamos a empezar el
tiempo de preparación para la venida de
tu Hijo,te pedimos, Señor, que, mientras
se acrecienta cada día el esplendor de esta
corona, con nuevas luces, a nosotros nos
ilumines con el esplendor de Aquel que,
por ser la Luz del mundo, iluminará todas
las oscuridades.
Te lo pedimos por Él mismo que
vive y reina por los siglos de los siglos.
En el nombre del Padre y del Hijo Y del
Espíritu Santo
Oración inicial del tercer domingo de
adviento
Del santo evangelio según san Mateo 1,
18-24
La generación de Jesucristo fue de esta
manera: Su madre, María, estaba
desposada con José y, antes de empezar a
estar juntos ellos, se encontró encinta por
obra del Espíritu Santo. Su marido José,
como era justo y no quería ponerla en
evidencia, resolvió repudiarla en secreto.
Así lo tenía planeado, cuando el Ángel
del Señor se le apareció en sueños y le
dijo: «José, hijo de David, no temas tomar
contigo a María tu mujer porque lo
engendrado en ella es del Espíritu Santo.
Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por
nombre Jesús, porque él salvará a su
pueblo de sus pecados». Todo esto
sucedió para que se cumpliese el oráculo
del Señor por medio del profeta: Ved que
la virgen concebirá y dará a luz un hijo, y
le pondrán por nombre Emmanuel, que
traducido significa: «Dios con nosotros».
Despertado José del sueño, hizo como el
Ángel del Señor le había mandado, y
tomó consigo a su mujer y sin que la
hubiera conocido, dio a ella a luz; y le
puso por nombre Jesús.
Oración final del tercer día
En las tinieblas se encendió una luz, en el
desierto clamó una voz. se anuncia la
buena noticia: el señor va a llegar.
preparad sus aminos, porque ya se acerca.
Adornad vuestra alma como una novia se
engalana el día de su boda. Ya llega el
mensajero. Juan bautista no es la luz, sino
el que nos anuncia la luz cuando
encendemos estas tres velas cada uno de
nosotros quiere ser antorcha tuya para que
brilles, llama para que calientes. ¡ven,
señor, a salvarnos, envuélvenos en tu luz,
caliéntanos en tu amor!
Petición para el domingo
Que la presencia de Jesús María y José
traigan la alegría y la paz para nuestra
familia.
oración inicial (todos Los domingos)
La tierra, Señor, se alegra en estos
días,y tu Iglesia desborda de gozo ante tu
Hijo, el Señor Jesús, que se avecina como
luz esplendorosa, para iluminar a los que
yacemos en las tinieblas, de la ignorancia,
del dolor y del pecado. Lleno de
esperanza en su venida, tu pueblo ha
preparado esta corona con ramos del
bosque y la ha adornado con luces.
Ahora, pues, que vamos a empezar el
tiempo de preparación para la venida de
tu Hijo,te pedimos, Señor, que, mientras
se acrecienta cada día el esplendor de esta
corona, con nuevas luces, a nosotros nos
ilumines con el esplendor de Aquel que,
por ser la Luz del mundo, iluminará todas
las oscuridades.
Te lo pedimos por Él mismo que
vive y reina por los siglos de los siglos.
En el nombre del Padre y del Hijo Y del
Espíritu Santo
Oración inicial del cuarto domingo de
adviento
Por aquellos días Augusto César decretó
que se levantara un censo en todo el
Imperio romano, (Este primer censo se
efectuó cuando Cirenio gobernaba en
Siria). Así que iban todos a inscribirse,
cada cual a su propio pueblo.
También José, que era descendiente del
rey David, subió de Nazaret, ciudad de
Galilea, a Judea. Fue a Belén, la Ciudad
de David, para inscribirse junto con María
su esposa. Ella se encontraba encinta y,
mientras estaban allí, se le cumplió el
tiempo. Así que dio a luz a su hijo
primogénito. Lo envolvió en pañales y lo
acostó en un pesebre, porque no había
lugar para ellos en la posada.
Oración final del cuarto domingo
Al encender estas cuatro velas, en el
último domingo, pensamos en ella, la
virgen, tu madre y nuestra madre. Nadie
te esperó con más ansia, con más ternura,
con más amor. Nadie te recibió con más
alegría. te sembraste en ella como el
grano de trigo se siembra en el surco. en
sus brazos encontraste la cuna más
hermosa. También nosotros queremos
prepararnos así: en la fe, en el amor y en
el trabajo de cada día. ¡Ven pronto, señor.
Ven a salvarnos!
Petición para el 4to domingo
Que abramos de par en parlas puertas de
nuestros corazones al niño Jesús.
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