POR UNA REFORMA ENERGÉTICA DE FONDO QUE TRAS SU APROBACIÓN NO DIVIDA A MÉXICO 11 de diciembre de 2013 Hola amigos de Coparmex, El sector patronal reconoce y respalda las modificaciones que propone la reforma constitucional en materia energética y que el día de ayer aprobaron en lo general los señores Senadores. Los cambios contemplados a los artículos 25, 27 y 28 de la Constitución, son instrumentos para un bien superior: fortalecer a México en su capacidad de ser un país más competitivo y socialmente justo. Sin duda es un avance histórico que nuestro país rompa con un marcado discurso antiempresarial, que por años le había impedido a la iniciativa privada colaborar en el proceso de exploración y explotación de hidrocarburos. Más allá de ideologías o dogmas la realidad es una: Somos una excepción en el mundo y por ello hemos perdido terreno. Para corregir este problema, se introducen figuras que pueden brindar la certidumbre jurídica que necesitamos para generar y atraer inversión: contratos de servicios, de utilidad compartida, de producción compartida y licencias con el sector privado; facilitando en cualquier caso, el reporte contable del producto esperado de ellos. La creación del Fondo México es un avance histórico, que puede darle un sentido social e intergeneracional a la distribución de la riqueza energética en nuestro país. Este fideicomiso, con el funcionamiento adecuado, puede generar en nuestro país una nueva dinámica de sustentabilidad energética y presupuestal. En este sentido, también consideramos importante la estructura de gobierno corporativo que se propone para las Empresas Productivas del Estado Mexicano, como PEMEX y CFE. Los problemas históricos de corrupción no se resuelven sólo con persecuciones aisladas, sino con cambios institucionales que promueven las mejores prácticas internacionales en las empresas públicas. Para nosotros, la participación de las Pymes en la industria energética es una condición necesaria para distribuir la riqueza, para generar desarrollo social comunitario y para impulsar la innovación. Por eso creemos que es un avance, y estaremos atentos a las leyes secundarias para que se fortalezca esta participación en el apartado de contenido nacional a través de los contratos de colaboración público-privada. El reto es generar desarrollo compartido en las regiones, facilitando que los consorcios de Pymes locales puedan tener acceso a contratos de manera directa con Pemex y en su caso, con las empresas nacionales y extranjeras que participen. Esta es la mejor manera de generar empleo y de distribuir la riqueza. En Coparmex creemos que no es suficiente cambiar la constitución, lo más importante para nosotros es cambiar la realidad. En este sentido, para que esta Reforma Energética pueda tener éxito, es necesario que los cambios constitucionales que se promueven sean acompañados por leyes secundarias completas y ambiciosas, reglas de operación claras y programas fáciles de cumplir. En el trabajo de negociar y redactar las leyes secundarias, la sociedad y los empresarios debemos apoyar, para promover a las empresas mexicanas, especialmente Pymes, desarrollando un esquema de trabajo y colaboración bajo el concepto del "cuarto de al lado" con representantes sociales y empresariales, para garantizar claridad y certidumbre en los textos de estas leyes secundarias En este sentido, Coparmex velará para que se desarrolle una política pública para el desarrollo de proveedores nacionales, de manera que podamos elevar el contenido nacional en la construcción, equipamiento, ingeniería y operación de infraestructura energética, que incluya financiamiento competitivo, planes de inversión y promoción de esquemas de transferencia tecnológica. Después de la aprobación que todos esperamos en este periodo de sesiones, la agenda pendiente de los siguientes meses será trabajar con los legisladores y el gobierno, para dotar de reglamentación de vanguardia a esta reforma histórica en nuestro país. Lo más importante para nosotros es que después de la discusión pública, intensa como debe ser, venga el espacio para el reencuentro nacional de las fuerzas políticas que participaron en su aprobación. Las diferencias que naturalmente conviven al interior de una democracia son indispensables para la salud pública de nuestras instituciones, siempre que las posiciones irreconciliables no entorpezcan el proceso de desarrollo de la Nación. México puede estar satisfecho de contar con canales institucionales y democráticos para el debate, para la confrontación inclusive y la exposición libre del desacuerdo. Es en la tribuna donde se debe argumentar, oponerse y convencer. Pero una vez votado y aprobado no es en las calles o en la alteración del orden público como puede tratar de validarse lo que las instituciones democráticas legalmente establecidas no reconocieron. En este sentido, los empresarios hemos dado testimonio de respeto a las instituciones aún cuando no coincidamos en lo legislado. Hemos dejado atrás años de engaño con la realidad. Las naciones con regímenes socialistas y abiertamente contrarias al capitalismo ya han cambiado en materia energética. El mundo lo ha hecho también. No podemos seguir siendo, en pleno siglo XXI, los únicos que preservamos un modelo ineficaz y ya superado. Construyamos el futuro no viendo el espejo retrovisor, sino viendo el horizonte que tenemos enfrente. Son muchos los que, promoviéndola u obstaculizándola, han idealizado a esta reforma. Sin duda nuestra industria energética es una de las más importantes de nuestro país y motor del desarrollo en México, pero los retos que tenemos por delante requieren que en un ambiente de unidad, las diferencias se pongan al servicio de la transformación de México. Con esta valoración de una reforma histórica para México, reiterando nuestro respaldo a la iniciativa, les deseo una semana llena de éxito. Act. Juan Pablo Castañón Castañón Presidente Nacional Coparmex twitter:@jpcastanon