Subido por Sergio Jaimes

LA ORACIÓN

Anuncio
LA ORACIÓN
1 Juan 5:15 Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que
pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.
La Biblia dice que Jehová está cerca de todos los que lo invocan, y que
él cumplirá las peticiones de los que le temen, y oirá su clamor por
ayuda. Salmos 145:18-19 Cercano está Jehová a todos los que le
invocan, A todos los que le invocan de veras. Cumplirá el deseo de los
que le temen; Oirá asimismo el clamor de ellos, y los salvará.
Si queremos que Jehová escuche nuestras oraciones, debemos orarle
de la manera que él aprueba.
¿POR QUÉ DEBEMOS ORAR A JEHOVÁ?
Una razón importante por la que debemos orar a Jehová es que él nos
invita a hacerlo. Filipenses 4:6, 7 Por nada estéis afanosos, sino sean
conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego,
con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo
entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos
en Cristo Jesús.
Otra razón por la que debemos orar es que cuando lo hacemos con
frecuencia, se estrecha nuestra relación con Jehová. Los buenos
amigos no se comunican solo cuando necesitan algo, sino en cualquier
momento, porque se interesa el uno en el otro. Su amistad se va
fortaleciendo a medida que se expresan con toda libertad sus
pensamientos, preocupaciones y sentimientos. En cierto sentido, algo
parecido ocurre con nuestra relación con Jehová.
La oración permite expresar a nuestro Padre celestial los pensamientos
y sentimientos más íntimos. Y de esa forma nos acercamos más a él.
Santiago 4:8 Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Pecadores,
limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros
corazones.
Así que si nos comportamos de una manera que Dios no aprueba, él
no escuchará nuestras oraciones. Por tanto, para que sí las escuche,
debemos cumplir algunas condiciones básicas.
Una condición esencial es tener fe. Marcos 11:24 Por tanto, os digo que
todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá.
El apóstol Pablo escribió en Hebreos 11:6: “Pero sin fe es imposible
agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea
que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.
Otra condición que pone Jehová es que la oración se haga con humildad
y sinceridad. Cuando la gente tiene la oportunidad de conversar con un
rey o un presidente, suele hacerlo con respeto, pues reconoce la
elevada posición que ocupa esa persona. Sin duda, Jehová merece
que nos dirijamos a él con mucho más respeto. Salmo 138: 6 Porque
Jehová es excelso, y atiende al humilde, Mas al altivo mira de lejos.
Nuestra forma de hablarle debe indicar que reconocemos humildemente
que somos muy inferiores a él. Dicha humildad también nos impulsará
a orarle con toda sinceridad y a no hacerlo mecánicamente ni repetir
siempre lo mismo. Mateo 6: 5-8 Y cuando ores, no seas como los
hipócritas; porque ellos aman el orar en pie en las sinagogas y en las
esquinas de las calles, para ser vistos de los hombres; de cierto os digo
que ya tienen su recompensa. Mas tú, cuando ores, entra en tu
aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu
Padre que ve en lo secreto te recompensará en público. Y orando, no
uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su
palabrería serán oídos. No os hagáis, pues, semejantes a ellos; porque
vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros
le pidáis.
¿Qué asuntos podemos mencionar en nuestras oraciones? La Biblia
responde: “No importa [...] lo que pidamos”, siempre que sea “conforme
a su voluntad, [Jehová] nos oye” 1 Juan 5: 14-15 Y esta es la confianza
que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad,
él nos oye.
¿Con qué frecuencia debemos orar? Romanos 12: 12 gozosos en la
esperanza; sufridos en la tribulación; constantes en la oración; 1
Tesalonicenses 5:17 Orad sin cesar. Eso no quiere decir que vamos a
pasar las veinticuatro horas orando. Significa, más bien, que todos los
días debemos ofrecer oraciones a Jehová para darle gracias por su
bondad y para pedirle que nos guíe, consuele y dé fuerzas.
Jehová nos permite orarle todas las veces que queramos y por tanto
tiempo como deseemos. Si valoramos el privilegio de hablar con nuestro
Padre celestial, encontraremos muchas ocasiones para hacerlo.
Por qué deberíamos terminar diciendo “amén”? Esa palabra significa
“así sea”, “ciertamente”. Cuando decimos “amén” en privado,
confirmamos que nuestras palabras han sido sinceras. Cuando lo
decimos en público (sea en silencio o en voz alta), manifestamos que
estamos de acuerdo con lo que se ha expresado.
¿CÓMO RESPONDE DIOS NUESTRAS ORACIONES?
A veces pudiera parecernos que Jehová tarda en contestar nuestras
súplicas, pero eso no quiere decir que no pueda responderlas.
Recordemos que Jehová nos contestará de la manera y en el momento
que él crea convenientes. Él conoce bien nuestras necesidades y sabe
cómo satisfacerlas mejor que nosotros mismos. Muchas veces deja que
sigamos “pidiendo”, “buscando” y “tocando”. Lucas 11:5-10. Si así lo
hacemos, le demostraremos que nuestro deseo es intenso y nuestra fe
es auténtica.
Estamos muy agradecidos al Creador del inmenso universo, pues está
cerca de todos los que lo invocamos orándole como él desea. Salmo
145:18. Aprovechemos bien el gran privilegio de la oración. Si lo
hacemos, tendremos la satisfacción de saber que podremos acercarnos
cada vez más a Jehová, el Oidor de la oración.
LAS VENTAJAS DE ORAR
Paz. “No se inquieten por cosa alguna, sino que en todo, por oración y
ruego junto con acción de gracias, dense a conocer sus peticiones a
Dios; y la paz de Dios que supera a todo pensamiento guardará sus
corazones y sus facultades mentales mediante Cristo Jesús” (Filipenses
4:6, 7).
Consuelo. “Alabado sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo,
pues él es el Padre que nos tiene compasión y el Dios que siempre nos
consuela. Él nos consuela en todos nuestros sufrimientos” (2 Corintios
1:3, 4, Dios habla hoy, [DHH]).
Guía para tomar buenas decisiones. “Si a alguno de ustedes le falta
sabiduría, pídala a Dios, y la recibirá, porque él da a todos
generosamente y sin reproches” (Santiago 1:5, La Biblia de Nuestro
Pueblo).
Ayuda para resistir las tentaciones. “Pidan a Dios que les dé fuerzas
para resistir la tentación” (Lucas 22:40, La Palabra de Dios para
Todos, [PDT]).
Perdón por los errores. “Si mi pueblo, el pueblo que lleva mi nombre,
se humilla, ora, me busca y deja su mala conducta, yo le escucharé
desde el cielo, perdonaré sus pecados” (2 Crónicas 7:14, DHH).
Pedir por los demás. “La oración de quien está bien con Dios es
poderosa y efectiva” (Santiago 5:16, PDT).
Ánimo al ver que Dios contesta las oraciones. “He escuchado tu
oración y lo que me pediste que hiciera.” (1 Reyes 9:3, PDT).
Descargar