Subido por sasantas

NH HOTELES

Anuncio
IESE
Universidad de Navarra
Barcelona-Madrid
Documento de consulta gratuito para el uso exclusivo del/a Prof. Sonia Juárez Boal, 2012-12-10
0-691-039
P-772
Rev. 6/92
NH HOTELES (*)
Un lunes por la mañana de finales de enero de 1991, Antonio Catalán, presidente y
fundador de la cadena de hoteles NH, comentaba con entusiasmo a su ayudante Javier Garro
la impresionante goleada del día anterior (0-4) del Osasuna frente al Real Madrid, equipo
favorito de la liga de fútbol. A los dos les unían no solamente sus raíces en el norte de España
y su pertenencia al Osasuna, sino también su preocupación por las muchas dificultades que
atravesaba la expansión de su cadena de hoteles de rápido crecimiento.
Después de revivir la gloria de la tarde anterior, Antonio y Javier se pusieron a
hablar, en su soleada oficina del Tibidabo, del inminente desarrollo y puesta en práctica de un
nuevo plan estratégico de acción. Mientras con la mirada rastreaba la ciudad de Barcelona,
desplegada en la costa mediterránea, Catalán hizo un repaso de lo que él consideraba debían
ser los puntos principales del nuevo programa:
«Creo que está claro que nos estamos desplazando hacia una nueva fase del
ciclo de crecimiento. Cuando empezamos, teníamos la ventaja de poseer una idea
radicalmente nueva en un sector completamente desorganizado e incapaz de oponer
resistencia competitiva a lo que estábamos haciendo. También teníamos la ventaja de
una perfecta sincronización, ya que iniciamos la expansión justo cuando la economía
española estaba realmente despegando y muchas de las empresas regionales estaban
empezando a abrir oficinas en todo el resto de España. Algunos de nuestros
detractores han sugerido incluso que la base de todo nuestro éxito radica en haber
estado en el lugar adecuado en el momento adecuado. Ambos conocemos la situación
y sabemos que esto dista mucho de ser la verdad, pero la evidencia no llegará hasta
que no hayamos conseguido, en los próximos años, mantener estable el crecimiento
de nuestros beneficios.»
En este momento, sus palabras y gestos se hicieron todavía más vehementes:
(*) Caso de la División de Investigación del IESE.
Preparado por Mark Schofield, MBA 1991, bajo la supervisión del profesor Luis Mª Huete. Febrero de 1991.
Revisado en junio de 1992.
Copyright © 1991, IESE.
Prohibida la reproducción, total o parcial, sin autorización escrita del IESE.
Ultima edición: 10/97
Documento de consulta gratuito para el uso exclusivo del/a Prof. Sonia Juárez Boal, 2012-12-10
IESE
Universidad de Navarra
2
691-039
P-772
«El mayor problema que observo es que hemos crecido tanto que estamos
invirtiendo todo nuestro tiempo y energía en las operaciones y mantenimiento del día
a día, hasta el punto de que nuestra imaginación y creatividad están siendo sofocadas
justo cuando más las necesitamos. Todas las ideas parecían buenas cuando no
teníamos que preocuparnos por las respuestas competitivas, pero los más frágiles han
sido barridos de la escena y los que quedan están dispuestos a participar activamente.
Derbi, Catalonia, BCN y Hesperia han imitado con gran éxito nuestras prácticas y son
capaces de reaccionar a cualquier cosa que hagamos de forma casi inmediata. El 50%
de los hoteles españoles de nuestra misma categoría (3-5 estrellas) está vinculado a
alguna cadena, y los niveles de demanda del mercado pueden hasta cierto punto
predecirse, pero se está haciendo mucho más difícil gestionarlos con toda la
competencia que hay.»
Javier, ya avezado a la tendencia de Antonio a dramatizar algo las cosas y a su
propio papel de actuar como contrapeso, pausadamente concluyó: «Bueno, no hay duda de
que tenemos mucho trabajo que hacer, de modo que pongámonos manos a la obra y
pensemos en cómo podemos elaborar una estrategia coherente con todo lo que tenemos.»
Los inicios de NH
En 1978, Antonio Catalán decidió abandonar su posición ya establecida en el
negocio familiar y consagrar su experiencia, capacidad y entusiasmo al lanzamiento de una
nueva empresa con un pequeño grupo de amigos.
Unos años antes, su padre había abierto una gasolinera que poco a poco fue
convirtiéndose en un motel instalado al lado de la carretera, llamado Sancho el Fuerte. Una
vez terminados sus estudios de Ciencias Económicas, Antonio pasó rápidamente de ayudar
durante los veranos a ser director adjunto, a tiempo completo del negocio. Este aprendizaje
fue como un curso intensivo de dirección general, ya que Antonio se vio obligado a afrontar
por su propia cuenta «prácticamente todos los aspectos de la gerencia de un pequeño negocio
familiar».
Más adelante, la disparidad entre las modestas ambiciones de su padre y su
tendencia a «apuntar alto», llevó a Antonio a embarcarse en la aventura de empezar su propio
hotel. Con una inversión compuesta por sus propios ahorros, los beneficios de la venta de su
coche y de su apartamento, y las aportaciones de algunos amigos de fe incuestionable,
Antonio pudo comprar un terreno situado en las afueras de Pamplona. La rápida construcción
del hotel Ciudad de Pamplona fue posible gracias a dos préstamos concedidos (en unas
condiciones ventajosas) por el gobierno regional de Navarra y el Banco Hipotecario.
Antonio describió su decisión del modo siguiente: «Lo único que sabía era dirigir el
motel familiar, de modo que introducirme en el sector hotelero era un paso natural... En ese
momento el mercado ofrecía oportunidades, ya que los hoteles existentes habían quedado
obsoletos y todavía eran gestionados con sus estrategias originales como si el sector estuviera
inerte, y en cierta medida lo estaba... De modo que decidimos ser muy agresivos (asumimos
muchos riesgos porque teníamos muy poco que perder) y no hay duda de que ello nos
permitió revolucionar el sector hotelero español».
Animado por el éxito obtenido en Pamplona, Antonio quiso reproducir esos
resultados en otras áreas del territorio español. Descubrió que el Hotel Calderón, de Barcelona,
IESE
Universidad de Navarra
3
691-039
P-772
Documento de consulta gratuito para el uso exclusivo del/a Prof. Sonia Juárez Boal, 2012-12-10
estaba inmerso en dificultades financieras y, a través de una serie de duras y en ocasiones
tenaces negociaciones, consiguió llegar a un acuerdo de compra con su propietario, que era el
Banco Urquijo. Haciendo gala de una gran creatividad financiera, convenció al banco para que
vendiera el hotel por 32 millones de pesetas iniciales y 768 millones más, a pagar a plazos con
los beneficios generados por el hotel a lo largo de los siete años siguientes.
Con el nuevo hotel se mantuvo el concepto de orientación hacia el servicio que
impulsó el hotel original de Pamplona y, como resultado de ello, NH obtuvo con el Hotel
Calderón un éxito similar. Por entonces empezó a tomar forma la idea de una «cadena de
hoteles» NH, y la dirección dio inicio a un programa de compra o firma de arrendamientos a
largo plazo de un cierto número de hoteles urbanos «crepusculares».
Como requisito previo para la compra, cada uno de los hoteles debía valorarse como
fácilmente convertible, tanto física como operacionalmente, a los estándares fijados por NH,
aunque en algunos casos ese «fácilmente» tenía una definición algo imprecisa. El Hotel
Sanvy, por ejemplo, facturaba sólo 80 millones de pesetas cuando fue adquirido en 1985, y, al
final de su extenso período de conversión de cuatro años, sus ventas anuales habían superado
la cifra de 700 millones de pesetas.
Resultados
Cuando NH adquirió su primer hotel en 1978, los hoteles españoles de cuatro y
cinco estrellas disponían de un gran número de educados porteros y conserjes que lo único
que conseguían con su presencia era ofrecer un brillante contraste con el desorden imperante
y la lúgubre atmósfera que reinaba en la mayoría de ellos. Los observadores externos tendían
a considerar el sector como un dinosaurio incompetente y sin profesionalidad que poco podía
ofrecer a los aspirantes.
A lo largo de los doce años siguientes, hoteles NH hizo que estas apreciaciones fueran
cambiando, imponiéndose rápidamente como líder de los hoteles urbanos de tres y cuatro
estrellas (estos hoteles fueron diseñados para superar a los de su misma categoría y competir
directamente con los de una estrella más; por ejemplo, NH 3* con otros de 4 estrellas).
Naturalmente, esto no se veía en y por sí mismo como una gran proeza; lo que impresionaba de
forma particular a los observadores externos era más bien el balance, que en 1990 ostentaba un
flujo de caja de 4.200 millones de pesetas (1) sobre una facturación de 11.000 millones, así
como una valoración global de la empresa de 30.000 millones de pesetas. Las previsiones para
1991 eran de unas ventas de 14.500 millones de pesetas y un flujo de caja de 5.000 millones.
Además, el total de las inversiones correspondientes a 1990 había sobrepasado los
4.500 millones de pesetas, y las primeras previsiones de inversión para 1991 superaban
los 6.500 millones de pesetas. No obstante, el aspecto más sorprendente del rapidísimo éxito
de NH no estaba en el balance, sino en la dirección de la compañía. Hoteles NH había
construido su núcleo directivo totalmente alrededor de Antonio Catalán y un grupo de
jóvenes ejecutivos con escasa experiencia en el sector hotelero.
(1) Estos flujos de caja incluyen inversiones a partir de ingresos externos de Cofir, a las cuales se hace
referencia más adelante, en lugar de referirse solamente a los flujos de caja operativos.
IESE
Universidad de Navarra
4
691-039
P-772
Documento de consulta gratuito para el uso exclusivo del/a Prof. Sonia Juárez Boal, 2012-12-10
El rostro cambiante del sector hotelero español
A pesar de la dependencia del turismo de la economía española, el sector hotelero del
país estaba extremadamente fragmentado a principios de los ochenta. Aunque la condición de
España como paraíso para los europeos que debían sufrir unas malas condiciones
climatológicas en sus respectivos países le permitía gozar de un turismo floreciente, estaba
llena de miles de pequeños hoteles no distinguibles. Durante años, el sector había dependido
cómodamente de los «tour» operadores europeos y, como consecuencia de ello, estaba en una
situación de autocomplacencia.
El fenómeno de un mercado que imponía una barrera financiera significativa para
poder entrar en él, pero que no disponía de un agente principal, trajo como consecuencia una
insuficiencia en la oferta de habitaciones a los clientes en algunas de las ciudades españolas más
importantes. Mientras que ciudades como Londres o París disponían de más de 29.000
habitaciones y «suites», Madrid y Barcelona no llegaban, conjuntamente, a las 25.000 (15.700 y
9.200, respectivamente). La falta de visión de los hoteleros españoles al desarrollar de forma
fanática centros turísticos a lo largo de las amplias costas españolas, también había contribuido
a la escasez de alojamientos urbanos.
El problema más serio con que se encontraba el sector hotelero español al intentar
paliar éstas y otras deficiencias era la falta de desarrollo de su producto. Los hoteles
internacionales se veían constantemente aguijoneados por la intensa competencia para crear
nuevas ventajas, y los consumidores respondían con unas mayores expectativas dondequiera
que viajaran.
Por otro lado, los hoteles españoles habían gozado durante muchos años de la
protección de las restricciones gubernamentales a la competencia extranjera y, como
consecuencia de ello, la innovación había sido sofocada. Cada vez se agudizaban más las
diferencias entre las expectativas de los consumidores y los servicios ofrecidos por los
hoteles españoles, y el sector necesitaba con urgencia programas para desarrollar un mejor
servicio, aprovechar los nuevos segmentos de consumidores y encontrar nuevas vías para
comunicar su oferta.
Hacia 1988 habían surgido varias cadenas nacionales de hoteles, y aunque algunas de
ellas eran relativamente grandes, ninguna era capaz de actuar con la confianza de un líder
de mercado establecido que conoce el terreno que pisa (en el Anexo 1 se muestran algunos
datos básicos de las cadenas más importantes).
Por ese entonces, el grupo Sol disponía, debido a su reciente adquisición de Hotasa y
de un acuerdo con Meliá, de un número de habitaciones significativamente mayor que el de
cualquiera de sus competidores. Este grupo estaba centrado principalmente en los grandes
hoteles turísticos de las zonas costeras, mientras que su principal competidor, Hoteles Unidos
(propiedad del grupo Husa), mantenía un equilibrio entre los hoteles urbanos y los de los
centros turísticos. Cada uno de los hoteles de este último grupo se mantenía con características
y personalidades muy distintas.
Todos estos grupos principales habían seguido un esquema de crecimiento similar
desde sus inicios durante el «boom» turístico español de los años sesenta. A medida que el
mercado maduraba y alcanzaba un punto de saturación en las áreas turísticas, muchos de los
hoteles privados iban siendo desatendidos y se convertían en presas fáciles para la
adquisición y la renovación. Las cadenas en desarrollo fueron rápidas a la hora de aprovechar
el fuerte descuento y los márgenes más altos de beneficios que suponían una política de
IESE
Universidad de Navarra
5
691-039
P-772
Documento de consulta gratuito para el uso exclusivo del/a Prof. Sonia Juárez Boal, 2012-12-10
compra y restauración con respecto a otra de empezar desde cero, y se lanzaron con prontitud
sobre todas las unidades disponibles.
Antonio Catalán era uno de los seguidores de este «modus operandi», y su decisión
de combinarlo con varios elementos ajenos al sector hotelero español le permitió convertir la
mezcla en una fuente de ventajas competitivas. A través de la atención a los detalles, concibió
una cadena de hoteles con un servicio homogéneo en todas sus unidades, una imagen de marca
coherente, una filosofía empresarial centrada y una oferta que podía fácilmente segmentarse.
Además, se procuró limitar el tamaño de cada una de las unidades para poder controlar la
eficacia y reducir los costes de explotación sin perjudicar la calidad del servicio.
La emergencia como «agente principal»
En sus inicios, NH tuvo que asumir un considerable grado de endeudamiento por estar
vinculada a un sector que tradicionalmente exigía de todos los que se introducían en él
importantes inversiones iniciales en inmovilizado material. No obstante, a medida que los hoteles
empezaron a generar ingresos, NH pudo sufragar un mayor porcentaje de las inversiones
requeridas para nuevos hoteles por medio de la reinversión de dichos ingresos en las nuevas
oportunidades de expansión. Según el presidente, el nivel de reinversión de NH se mantuvo
cerca del 90% durante su primera década de crecimiento, y esta política permitió a la compañía
disminuir su dependencia de los prestamistas externos hasta un 20% o menos para cada
proyecto. Esta política impulsó la expansión de la compañía, pero también limitó seriamente los
compromisos de participación y la influencia exterior sobre las decisiones de gestión.
En 1988, hoteles NH amenazaba con superar los límites confortables de una empresa
de estilo familiar, y la dirección empezó a hacer los preparativos necesarios para su transición
hacia una entidad corporativa. En el verano de ese mismo año, NH llegó a un acuerdo de
«sociedad colectiva» con la Corporación Financiera Reunida (Cofir), holding formado por
Olivetti, Carlos de Benedetti, bancos Bilbao-Vizcaya y Zaragoza, y los primos multimillonarios
Alberto Cortina y Alberto Alcocer (popularmente conocidos como «los Albertos»).
En ese momento, NH gozaba de estabilidad financiera y creyó que podría beneficiarse
en gran medida de la importante infusión de capital que dicho acuerdo ofrecía. Inicialmente,
Cofir se avino a invertir 4.250 millones de pesetas por un 33,5% de participación en la cadena
hotelera, y al año siguiente renovó el acuerdo para obtener una participación directa del 41% y
una participación indirecta del 8,5% en el holding, a cambio de una inversión adicional de
5.000 millones de pesetas.
Para el entusiasta fundador de NH, la incorporación de su negocio a un holding como
Cofir había supuesto «un momento de inflexión para hoteles NH» y su conversión en un agente
principal con aspiraciones globales. La incorporación tenía también importantes implicaciones
por lo que respecta al modo en que Antonio Catalán iba a gestionar su aportación futura a la
empresa. Como él mismo hizo notar, «una cosa es llevar un hotel y otra dirigir una corporación».
El nuevo rostro de NH
Como todo matrimonio convenido, los preámbulos de la unión de Antonio Catalán y
Cofir no estuvieron exentos de recelos. Antonio poseía el don de un raro magnetismo que le
permitía dar forma a sus ideas y entusiasmar a casi todas las personas que encontraba, y a
IESE
Universidad de Navarra
6
691-039
P-772
Documento de consulta gratuito para el uso exclusivo del/a Prof. Sonia Juárez Boal, 2012-12-10
veces esta facilidad con la gente hizo que en sus tratos se hiciera demasiado fácilmente con el
dominio. Los que habían trabajado con él desde los inicios de NH se sentían a menudo
frustrados por su acusado individualismo, y creían que su práctica ocasional de tomar
decisiones sin consultar con nadie podía ocasionar el abandono del personal financiero que
Cofir había contratado.
Los principios de la relación no auguraban nada bueno. Primero, un ejecutivo
nombrado por Cofir no pudo llegar a entenderse con Catalán y éste le despidió sin
contemplaciones después de sólo nueve meses; más tarde, el intento por parte de Cofir de
crear una posición de participación mayoritaria fue percibido como un intento de obtener un
mayor apalancamiento para efectuar una venta a corto plazo a un inversor extranjero y, por
tanto, Catalán se opuso con firmeza a ello y finalmente lo impidió.
Durante años, Catalán se había mostrado totalmente contrario a llevar una empresa
desde su despacho, y pasaba mucho tiempo en los propios hoteles fraternizando efusivamente
con los clientes y dando instrucciones directas a los empleados. Optó por un estilo de
dirección muy personal que le hizo comprometerse tanto en la elección de la disposición
de los colores para un vestíbulo como en la planificación de una nueva inversión.
No obstante, una vez que se encontró solo en la cúspide de una empresa con unos
inversores frente a quienes tenía responder, se dio cuenta de que iba a tener que empezar a
delegar algunas de las decisiones de menor peso: «Es una transición difícil, ya que al
principio uno se siente como si pudiera abarcarlo todo y como si lo mejor fuera que todo
estuviese en las propias manos... pero, al final, uno se da cuenta de que tiene tantas cosas
entre manos que no puede lograr nada, y de que tal vez lo mejor sea delegar un poco en los
demás». A pesar de que parecía muy seguro en sus afirmaciones, dentro de la empresa se
especulaba si Antonio sería o no capaz de poner realmente en práctica esta filosofía.
El servicio hotelero: «Una cuestión de detalle»
«El 90% de lo que distingue a un hotel de otro de su misma categoría es el servicio»,
explica Antonio pacientemente. «Un buen hotel, con un servicio inadecuado o gente
incompetente, está abocado al fracaso. A pesar de que muchos consideran que un buen
gerente se distingue por su capacidad de resolver una deficiencia en el servicio a través de
una buena explicación, nosotros buscamos a un gerente que sea capaz de garantizar que,
de entrada, dicha deficiencia no llegue a producirse... y, si por alguna razón se produce,
queremos estar seguros de que el gerente dispone de los recursos necesarios para solucionar
el problema antes de que tenga incidencia sobre la estancia de nuestros clientes.»
Antonio continúa su explicación definiendo la idea rectora de hoteles NH: «Los
hoteles americanos son puro marketing y gestión de información, mientras que los hoteles
asiáticos se centran más en el cumplimiento estricto de los estándares de calidad. Hemos tratado
de adaptar a nuestro servicio los aspectos más relevantes de ambas tendencias... Básicamente,
hemos adoptado la estandarización del producto practicada por las cadenas americanas,
y hemos intentado prestar tanta atención a los detalles como las cadenas asiáticas».
NH ha tenido siempre una interpretación peculiar del servicio y de su administración.
Cree que el contenido del servicio debe modificarse en función del segmento al que se dirige;
en cada caso, NH trata de ponerse en el lugar de la parte pertinente y determinar cuáles son
para esa persona los elementos cruciales del servicio. A través de esta línea de análisis, NH ha
IESE
Universidad de Navarra
7
691-039
P-772
Documento de consulta gratuito para el uso exclusivo del/a Prof. Sonia Juárez Boal, 2012-12-10
llegado a la conclusión de que «las mejoras tecnológicas están al alcance de todo el mundo y
no significan gran cosa. En el negocio hotelero, los secretos duran poquísimo. En el fondo,
cuando se reserva una habitación, todo se reduce a tener una buena cama y un buen cuarto de
baño, y pocas cosas más».
El cliente medio de NH tiene 39 años y permanece en el hotel sólo 1,25 noches. En
general, se trata de personas que llegan en avión, con poco equipaje, y que van con prisa.
El hotel, adaptándose a las características del cliente estándar, ha prescindido de los mozos
encargados de llevar los equipajes. Como hace notar Catalán, «¿por qué habríamos de tener
mozos si el cliente llega prácticamente sin equipaje? El cliente suele llegar al hotel después
de un viaje agotador, para luego tener que encontrarse con un solícito recepcionista que le
dice “aquí tiene la cama, aquí el cuarto de baño...”; el cliente está ya sin fuerzas, no tiene
suelto para la propina y tiene que dar un billete de 1.000 pesetas porque le resulta
embarazoso pedir cambio, y una vez que el chico ha salido de la habitación, el cliente le
maldice pensando que se trata de otro salteador de turistas».
En las habitaciones de todos los hoteles hay una televisión en color, teléfono en el
dormitorio y en el cuarto de baño, un minibar, una mesa que puede utilizarse como escritorio
y un cómodo espacio para estar. En todos ellos hay también una antena parabólica para poder
recibir canales extranjeros en todas las habitaciones, las cuales no están excesivamente
decoradas pero se mantienen limpias en extremo y están diseñadas para ser funcionales. Los
colores de las habitaciones son relativamente suaves pero vivos, con el fin de crear la
sensación de habitabilidad sin arriesgarse a depender de las tendencias de la moda. Las
sábanas son también de colores claros y vivos, con el fin de evitar cualquier recelo con
respecto a su limpieza. A los teléfonos puede accederse fácilmente desde la cama, el cuarto
de baño o la mesa; cada día se reponen los muchos artículos de tocador, y puesto que la
mayoría de los clientes piden habitaciones individuales, se han sustituido dos camas de 90 cm
de ancho por una sola cama de 1,5 metros (en el 20% de las habitaciones) o por dos camas de
105 cm (en el resto).
La dirección de NH mantiene también un riguroso control sobre los restaurantes de los
hoteles. La importancia que para un gran porcentaje de los clientes tiene el desayuno ha llevado
al hotel a ofrecerles a todos ellos un desayuno variado y abundante, tipo «buffet». Muchos de
sus restaurantes son famosos localmente por su elevada calidad. La cocina del restaurante
Belagua de Madrid, por ejemplo, atrae regularmente a políticos locales, directivos importantes
de empresas y artistas, además de espectadores que acuden atraídos por su presencia.
La influencia que el restaurante puede ejercer sobre el atractivo global del hotel ha
llevado a NH a considerar la posibilidad de dar a cada restaurante el mismo grado de
autonomía de que disponen todos los hoteles. Por otro lado, el programa de restaurantes ha
sido objeto de algunas críticas, ya que aunque genera el 15% del flujo de caja (por ejemplo,
1 millón de dólares del total de 7 millones del Hotel Calderón de Barcelona), absorbe un
porcentaje mucho más alto del tiempo y energía de la gerencia.
La importancia que para NH revisten las personas que viajan por motivos de negocios
ha llevado a la creación de varios servicios complementarios que suponen un ahorro de tiempo.
El servicio de lavandería del hotel requiere un período máximo de espera de cuatro horas,
mientras que en la mayoría de las lavanderías suele tener que esperarse unos dos días. A los
clientes que dejan el hotel entre las 5,30 y las 7,15 de la mañana, hora de apertura de la cafetería,
se les ofrece un desayuno sencillo, y los clientes habituales no tienen por qué entretenerse con los
trámites de salida, ya que se les manda la factura directamente a la empresa.
IESE
Universidad de Navarra
8
691-039
P-772
Documento de consulta gratuito para el uso exclusivo del/a Prof. Sonia Juárez Boal, 2012-12-10
Todos los hoteles pertenecientes al grupo NH son céntricos y tienen una apariencia
similar. Las diferencias que pueda haber son fundamentalmente resultado de las influencias
regionales sobre la arquitectura. Recientemente se ha revelado la existencia de un plan para
homogeneizar las marquesinas y hacer que todos los hoteles sean claramente identificables
como hoteles NH.
En gran parte, NH ha limitado el alcance de su producto a hoteles de tres y cuatro
estrellas con el fin de evitar su indefinición, así como la erosión de lo que considera su
ventaja competitiva. El precio de sus hoteles se mueve alrededor de las 12.000 pesetas por
noche, que es ligeramente inferior a los precios de los competidores que ofrecen servicios
similares (estos precios tienen una fluctuación de hasta un 50-60% en Madrid y Barcelona, y
de hasta un 20% en otros lugares, según la ciudad y la localización). A los clientes también se
les permite pagar por medio de cheque, lo cual es considerado por el hotel como un paso
importante para mantener la confianza del cliente que tan duramente ha tratado de cultivar.
Según Catalán, los principios básicos del éxito de NH son la uniformidad de su
producto y la atención que presta a detalles aparentemente poco importantes: «Lo más
importante es hacer que el cliente se sienta al máximo como en casa en un entorno que le es
extraño. Es esencial que el cliente sepa qué puede esperar de un hotel NH, que
es básicamente una habitación limpia y confortable con todas las comodidades que podría
encontrar en su propia casa».
La gestión de la expansión
Inicialmente, NH se limitó a la propiedad completa de todos sus hoteles y
propiedades; sin embargo, la apreciación sísmica de los valores inmobiliarios en gran parte
de España convirtió esta práctica en obsoleta. El Hotel Calderón de Barcelona, por ejemplo,
había sido adquirido por 800 millones de pesetas, y en 1990 estaba valorado en más de
7.000 millones de pesetas. Tal como observó Catalán, «si se quiere construir un hotel en la
calle Serrano de Madrid, tendrá que ser de unas 17 estrellas, porque con los ingresos que se
obtengan de uno de cinco no hay ni para empezar». Aunque estos incrementos aumentaron en
gran medida el valor de los activos de NH, no consolaron demasiado a la gerencia, que estaba
en disposición de comprar y no tenía interés alguno en vender.
La política de la compañía tuvo finalmente que modificarse para dar paso a
arrendamientos a largo plazo de propiedades deseables en las principales ciudades. NH
todavía negociaba sus contratos a largo plazo para ceder el control operativo total a su
dirección, y hacia 1991 la mitad de los 35 hoteles que estaban bajo la cobertura de NH se
mantenían con arreglo a algún tipo de contrato de arrendamiento (en el Anexo 2 se da
información acerca de todos los hoteles de NH).
Tal como se ha dicho anteriormente, casi todo el dinero que impulsaba la expansión
se generaba a través de la reinversión de los beneficios de explotación (a excepción de las
infusiones de capital de Cofir). La inversión necesaria para cada hotel oscilaba entre 400 y
500 millones de pesetas, y hasta ese momento NH había podido hacer frente a esos gastos a
través de su política de reinversión del 90%.
NH también pudo beneficiarse del hecho de que los costes asociados a la adaptación
a sus estándares de los hoteles existentes suponían sólo el 60-70% de los costes de
construcción de un hotel nuevo de sus mismas características (normalmente 700 millones
IESE
Universidad de Navarra
9
691-039
P-772
Documento de consulta gratuito para el uso exclusivo del/a Prof. Sonia Juárez Boal, 2012-12-10
de pesetas). Un terreno en una localización urbana principal podía suponer unos 1.200
millones de pesetas, lo cual hacía que los costes de terrenos y de construcción ascendieran a
unas 120.000 pesetas por metro2. En el caso de NH, la inversión total en Madrid o Barcelona
fue de un promedio de unos 25 millones de pesetas por habitación, mientras que en ciudades
más pequeñas el coste bajaba hasta 12 millones de pesetas.
En cada nuevo hotel se experimentaban pequeños avances técnicos y, si resultaban
satisfactorios, se incorporaban al resto de los hoteles. El único enfoque nuevo que tropezó con
algunas dificultades fue la introducción de un departamento de compras encargado del logro
de economías de escala en la medida de lo posible. La existencia de dicho departamento
parecía entrar en conflicto con la política de autonomía de NH, y no encajaba bien con los
gerentes de los hoteles.
El control de los costes y de la capacidad de gestión
La estructura de costes de NH le proporcionaba una ventaja significativa con
respecto a la competencia: la productividad y enfoque de su personal hacía posible un ahorro
de costes de aproximadamente el 10% en relación con el promedio del mercado. Este factor,
a su vez, reducía el nivel medio de ocupación de equilibrio de los hoteles NH a poco más del
45% (el nivel de equilibrio para los hoteles sin restaurante era sólo del 30%, mientras que
para las unidades más frecuentes de hotel y restaurante dicho nivel se situaba en torno al
50%). Un ejemplo de eficiencia del personal eran los niveles de mantenimiento de las
habitaciones: cada empleado de mantenimiento de NH limpiaba satisfactoriamente unas
17 habitaciones al día, mientras que el promedio del sector se situaba entre 13 y 14
habitaciones (en el Anexo 3 se indican los resultados de explotación de un hotel NH típico).
Al buscar vías para mejorar su estrategia de marketing, los ejecutivos de NH vieron
una oportunidad en el hecho de presentar su oferta directamente a las empresas. Pensaron que
esta técnica no sólo eliminaría los pingües beneficios de los «tour» operadores y agencias de
viajes, sino que también permitiría a NH controlar de cerca su mensaje y su imagen de marca.
Los resultados se hicieron visibles casi inmediatamente, ya que NH alcanzó unos
ingresos anuales de 2,1 millones de pesetas por cama para sus 9.000 espacios disponibles,
cifra considerablemente superior al promedio del mercado. Además, la ocupación pasó de un
impresionante 75,9% en 1989 a un 81% en 1990 (en el Anexo 4 se muestran datos relativos a
la ocupación de los hoteles NH y del sector en general).
El equipo de marketing también se interesaba por la lucrativa oferta española de
convenciones, bodas y banquetes. Los nuevos hoteles estaban equipados con paneles
divisores portátiles para maximizar la flexibilidad de los gerentes hoteleros a la hora de
planificar y acomodar numerosas funciones simultáneas, y la mayoría de las habitaciones
podían fácil y rápidamente convertirse en despachos.
Además, los hoteles combatían asiduamente los descensos del nivel de ocupación
durante los fines de semana. Vieron que el mercado más fértil para esos períodos eran los
clubes deportivos, que con frecuencia eran aficionados y, por tanto, sólo jugaban los fines de
semana. El hotel ofrecía camas más grandes para los jugadores de baloncesto, y
proporcionaba diariamente publicaciones deportivas relevantes, además de dietas especiales.
Para otros períodos tradicionalmente flojos, como las vacaciones nacionales, NH instituyó
una política de precios flexibles, con grandes descuentos, con el fin de atraer clientes. Uno de
IESE
Universidad de Navarra
10
691-039
P-772
los programas de precios que tuvo éxito fue una promoción de un «invierno en la ciudad», de
tres semanas, que ofrecía tarifas muy reducidas para las vacaciones.
Documento de consulta gratuito para el uso exclusivo del/a Prof. Sonia Juárez Boal, 2012-12-10
En conjunto, la compañía mantenía contacto directo con 10.000 empresas, 5.000
delegaciones o agencias de viajes, 1.000 equipos deportivos y entre 20 y 25 colectivos, como
asociaciones de antiguos alumnos y clubes recreativos. Estas asociaciones eran una bendición
a la hora de nivelar las curvas de demanda, aunque poco se podía hacer para aliviar la
dependencia del sector de los cambios cíclicos de la economía.
El personal de los hoteles NH
Antonio Catalán forma parte de una nueva clase de gerentes de servicios que creen
que el personal de las empresas constituye la única fuerza insustituible que está detrás de su
éxito. Puesto que la corriente tecnológica se ha convertido en una verdadera revolución, la
velocidad con que sus avances se diseminan a la competencia la han estandarizado. En última
instancia, el único aspecto del servicio que no puede estandarizarse es el elemento humano.
Con esta filosofía en mente, NH ha estructurado su sistema operacional de modo que
cada gerente goce de un grado considerable de autonomía. La dirección central trabaja
con cada gerente para diseñar métodos óptimos de explotación, control, promoción, dirección
de personal, etc. Las expectativas son que, mediante este procedimiento, se inculque en los
gerentes un gusto personal que vaya a su vez transmitiéndose al personal y los clientes.
Los gerentes nuevos pasan tres meses de formación en distintos hoteles de NH para
poder conocer profundamente los fundamentos de la compañía, y a partir de ellos pueden
después desarrollar un estilo personal de gerencia que aplicarán a su propia unidad una vez
finalizado el período de formación. NH cree que consigue mejor sus estándares de servicio a
través del sistema de «individuos» carismáticos que mediante robot preprogramados.
NH es una organización joven de la cabeza a los pies. Su personal está formado por
gente sociable, dinámica y orientada hacia los negocios, con edades comprendidas entre 25 y
35 años. En su mayoría, los empleados de NH han crecido en la actividad hotelera y conocen
bien todos sus matices. Los gerentes tienen todos un estilo personal, pero están inmersos en
la filosofía de la empresa. En palabras de Guillermo Fuentes, gerente de una de las mayores
unidades de NH, el Hotel Calderón, «en cualquiera de los hoteles NH vendemos confort y
atención personalizada. Nuestro personal tiene buena presencia y es realista...».
Dotación de personal y estructura
Un porcentaje de los salarios de los gerentes de hotel depende de los resultados de su
unidad particular. Esta estructura retributiva se explica por el énfasis que NH pone en una
«filosofía de resultados» y no en una «filosofía de control (presupuestario)». Los resultados
se evalúan en relación con las expectativas negociadas entre el gerente y la dirección general.
El personal de los hoteles oscila entre 6 y 155 personas en cada uno de ellos (véase
el Anexo 2 para un desglose de todas las unidades). El 65% del personal son mujeres, y un
35% de los gerentes de hotel también son mujeres. Según Catalán, esta composición es
un reflejo del hecho de que un hotel ideal es «un hogar con algunos elementos adicionales.
IESE
Universidad de Navarra
11
691-039
P-772
Documento de consulta gratuito para el uso exclusivo del/a Prof. Sonia Juárez Boal, 2012-12-10
Llevar una empresa de estas características requiere, naturalmente, una combinación de
conocimientos de cómo llevar una casa, y capacidad para relacionarse con los demás y
desenvolverse en los negocios... Muchas mujeres españolas responden a este perfil». (En el
Anexo 5 se muestra un organigrama completo de un hotel típico.)
En conjunto, los empleados reciben retribuciones algo más altas que el promedio del
mercado. Emilio Gotzens, director de personal, argumenta: «Si vamos a exigir de cada
empleado un mayor compromiso personal, debemos ofrecer unos mayores incentivos para
alcanzar ese nivel». Gotzens ha creado un nuevo plan para ofrecer a todos los empleados
incentivos individuales basados en estándares de resultados específicos para cada puesto.
Además, existe una lista en la que se fijan criterios generales de contratación y que
está basada en el posicionamiento de producto que NH desea tener en el mercado (en el
Anexo 6 se ofrece un resumen de dichos criterios).
Cuando en NH está disponible un puesto por encima del nivel de entrada, es una
práctica habitual intentar ocuparlo con alguno de los empleados existentes. La mayoría de los
gerentes de hotel han llegado a serlo escalando puestos a partir de los más bajos, y la
promoción potencial es un incentivo que está al alcance de prácticamente todos los
trabajadores de NH. Esta política se instituyó con el fin de generar lealtad y asegurar la
continuidad a través de todos los niveles de la jerarquía de la empresa.
Los programas de formación son también un elemento básico para todo el mundo,
desde el personal de los restaurantes y de mantenimiento hasta el de dirección. El objetivo de
estos programas es facilitar a todos los empleados hacer avances significativos y mantener
motivado a todo el mundo.
Problemas planteados
Antonio Catalán había estado al frente de la cadena hotelera siempre en expansión
desde el primer día y, con la llegada de Cofir, tuvo que hacer frente a la tarea de crear un
nuevo sistema de gestión más sensible a las necesidades de su floreciente negocio. Había
incorporado varios gerentes al cuadro directivo, y por primera vez empezó a delegar, aunque
a regañadientes, algunas de las tareas más rutinarias y que suponían un mayor consumo de
tiempo (en el Anexo 7 se muestra un organigrama con arreglo a los objetivos).
Uno de los pasos dados para incentivar las ventas sin aumentar la presión sobre la
gerencia ha sido la creación de un nuevo departamento de ventas. A las personas que lo
forman se las conoce más como «promotores» que como «vendedores», con el fin de
favorecer una connotación más positiva de su vocación, aunque al mismo tiempo este punto
ilustra otro elemento conflictivo dentro del sistema de NH, que es que la compañía no
dispone de un presupuesto para marketing y promoción, y depende completamente de estas
personas para incentivar las ventas. A pesar de que se ha estudiado la posibilidad de crear una
guía de viajes y hoteles para todos los hoteles de que NH dispone en España, se ha prestado
poca atención a la elaboración de un plan completo de marketing.
Puesto que cada hotel debe operar una unidad o centro de beneficios semiautónomo,
los gerentes constituyen una pieza vital dentro del funcionamiento global de NH. Con la
importante infusión de capital procedente de Cofir, NH se ha esforzado por abrir once nuevos
hoteles en 1991, y unos siete u ocho en 1992 y, por tanto, no le ha quedado otra opción que la
IESE
Universidad de Navarra
12
691-039
P-772
Documento de consulta gratuito para el uso exclusivo del/a Prof. Sonia Juárez Boal, 2012-12-10
de empezar a reclutar gerentes de fuera de la compañía para las nuevas unidades. Se ha creado
un nuevo equipo de dirección de operaciones para sustituir a los tres directores regionales
existentes, y se le ha dado el objetivo específico de facilitar la integración de las unidades
nuevas en el sistema homogéneo de NH. Asimismo, se espera que esta herramienta de reciente
creación sirva para ampliar y perfeccionar la red existente entre los distintos hoteles.
Por ejemplo, en su forma reciente, el sistema de información no permitía que un
cliente habitual del Hotel Cóndor de Barcelona fuera reconocido como tal en el resto de los
hoteles NH. La dirección ha propuesto remediar esta situación gastando 150 millones de
pesetas en la creación de una base de datos centralizada que efectuará el registro de todos los
clientes, hará el seguimiento de los 10.000 acuerdos corporativos de NH, y a la cual podrán
acceder fácilmente todos los hoteles de la cadena. Además, se están elaborando planes para
emitir una tarjeta club NH con el fin de facilitar el pago, aumentar la fidelidad y simplificar el
proceso de ampliación de la base de datos. Se espera que los hoteles puedan, a su vez,
gestionar más cuidadosamente la demanda a través del acceso a este sistema.
La gerencia ha estado experimentando con muchos sistemas nuevos de información,
con el fin de acomodarlos a la última ola expansiva de NH. Dichos sistemas incluyen el
mencionado programa de gestión de personal, el desarrollo de un programa de incentivos
para los nuevos empleados y la implantación de un programa de cuestionarios de calidad.
Cada uno de los programas se centra en un área de problemas urgentes (desarrollo y
mantenimiento de la filosofía corporativa, motivación continuada de todos los empleados
y creación de un sistema de «feedback» de solución de las quejas); sin embargo, todavía no
se ha completado ninguno de ellos de forma satisfactoria.
NH es también muy consciente de que el alcance de su ventaja competitiva depende de
la modificación y adaptabilidad continuas de su concepto de servicio. En un determinado
momento se creyó que debían explorarse los mercados de los hoteles de dos y cinco estrellas.
Se lanzó el programa «NH Oro» para estos últimos, pero en este momento estas unidades tienen
un nivel de ventas rezagado y han recibido un grado de atención desproporcionado por parte de
la gerencia. El hotel de cinco estrellas de Zaragoza ha sido reamueblado en un 40%, pero su
nivel de ventas es similar al de los hoteles de tres estrellas que la compañía tiene en Barcelona;
un palacio renovado de Salamanca ha sufrido la falta de demanda de lujo en lo que constituye
fundamentalmente una antigua ciudad universitaria, y un hotel de cinco estrellas de Sevilla ha
requerido un intenso compromiso de gestión para asegurar su disponibilidad para la Expo’92.
Las principales amenazas a la posición competitiva de NH surgen de la transición del
sector hotelero español a una fase de madurez. Hacia 1993 se habrá producido un 80% de
incremento (desde el principio de la década) en el número de habitaciones disponibles en
España. Sevilla es la ciudad donde se habrá producido un mayor aumento, doblando su
capacidad, y Barcelona le sigue de cerca. Como anfitriones de los Juegos Olímpicos, de la
mencionada Exposición Universal y de acontecimientos culturales europeos en Madrid, los
hoteleros españoles no están preocupados por la ocupación en 1992, sino por el día después,
momento en que habrá, casi inevitablemente, un bajón considerable, y la competencia se
acentuará. Se teme que, en ese momento, muchas de las compañías constructoras e
inmobiliarias que entraron en el negocio al final de los años de auge, apalancando hasta un
75% de su inversión (tomando en préstamo 900 millones de pesetas de los 1.200 necesarios
para un proyecto), se vean obligadas a vender sus hoteles a grandes cadenas extranjeras para
poder hacer frente a sus deudas. Este proceso se simplificará por la suavización de las
restricciones a la inversión extranjera instituida como requisito previo a la incorporación de
España a la Comunidad Europea.
Documento de consulta gratuito para el uso exclusivo del/a Prof. Sonia Juárez Boal, 2012-12-10
IESE
Universidad de Navarra
13
691-039
P-772
Cofir ha presionado a NH para que considere la expansión a los mercados
internacionales. Catalán ha respondido en la prensa insistiendo en que «primero debemos
completar nuestro proyecto en España. Una cadena hotelera se compone de una serie de
unidades que funcionan de forma coherente. Además de los hoteles que tenemos en Barcelona
y Madrid y que personifican la imagen de NH, debemos esforzarnos por trasladar también esta
imagen a los hoteles de La Coruña, Valencia, Sevilla... y asegurarnos de poder ofrecer una
calidad “servicio NH” a todos los que viajan por cualquier región de España. Cuando hayamos
logrado este objetivo, podremos empezar a estudiar la posibilidad de abrir 6 ó 7 hoteles en las
grandes ciudades europeas como Londres, París y Roma. Esta expansión no la vemos tanto
como un crecimiento de nuestra cadena, sino como una ampliación del servicio para nuestros
clientes españoles que viajan al extranjero».
14
IESE
Universidad de Navarra
691-039
P-772
Anexo 1
NH HOTELES
Documento de consulta gratuito para el uso exclusivo del/a Prof. Sonia Juárez Boal, 2012-12-10
Información de las cadenas españolas, 1990
Clasificación
(en España)
Nombre de la cadena
1
Grupo Sol
2
Número de hoteles
Habitaciones
Habs./hotel
Ingresos
(millones
de dólares)
Personal
153
42.000
275
910
17.000
Grupo Barceló
16
7.000
438
345
3.250
3
Grupo HUSA
123
21.200
172
251
5.100
4
Tramusa
24
6.000
250
220
1.250
5
Iberotel-Gestur
36
9.800
272
173
2.400
6
Hoteles Hesperia
27
7.000
259
114
950
7
NH Hoteles
28
3.320
119
113
1.600
8
Riu Hoteles
32
6.500
203
94
1.512
9
Hoteles Asoc. Ind.
20
3.300
165
84
2.100
10
Sur Hoteles
17
3.750
221
67
1.300
11
Hoteles Doliga
29
6.225
215
57
250
12
Lihsa
39
7.750
199
57
480
15
IESE
Universidad de Navarra
691-039
P-772
Anexo 2
NH HOTELES
Información de hoteles NH abiertos a finales de 1991
Documento de consulta gratuito para el uso exclusivo del/a Prof. Sonia Juárez Boal, 2012-12-10
Hotel
Ubicación
Calderón
Cóndor
Máster
Rekord
Belagua
Les Corts
Numancia
Pedralbes
Rallye
P. Santo Mauro
La Habana
Príncipe de Vergara
Sanvy
Embajada
Zurbano
Balboa
Sur
Bretón
G. Hotel
Sport
Oriente
Europa
Plaza de Armas
Ciudad de Sevilla
Ciudad de Pamplona
El Toro
Ciudad de Valencia
Abashiri
Imperial Playa
Costabella
Pirineos
Semiramis
Palacio de Castellanos
Condestable
La Perdiz
Inglaterra
Ciudad de Santander
Canciller Ayala
Cristal
Ciudad de Vic
Ciudad de Mataró
Barcelona
Totales:
19 ciudades
Madrid
Zaragoza
Sevilla
Pamplona
Valencia
Las Palmas
Gerona
Lérida
Tenerife
Salamanca
Burgos
La Carolina
Granada
Santander
Vitoria
Alicante
Vic
Mataró
Estatus
Número de
habitaciones
De propiedad
269
Arrendado
78
Arrendado
81
Arrendado
15
De propiedad
72
Arrendado
81
Arrendado
140
De propiedad
28
Arrendado
73
Arrendado
37
Arrendado
157
Arrendado
175
Arrendado
141
Arrendado
96
Arrendado
273
Arrendado
122
Arrendado
49
De propiedad
56
Arrendado
140
De propiedad
64
Arrendado
87
Arrendado
54
De propiedad
264
De propiedad
92
De propiedad
119
De propiedad
63
Arrendado
149
De propiedad
54
Arrendado
148
De propiedad
47
De propiedad
94
Arrendado
290
De propiedad
77
Arrendado
78
Arrendado
88
Arrendado
37
De propiedad
62
Arrendado
185
Arrendado
66
De propiedad
36
Arrendado
80
De propiedad = 15
Arrendados = 26 4.317
Categoría
Personal
****
****
****
****
***
***
***
***
***
*****
****
****
****
****
***
***
***
***
*****
***
***
***
****
****
***
***
***
***
****
***
***
*****
****
****
****
***
***
****
***
***
***
149
33
35
6
27
33
53
11
38
58
71
91
119
51
139
52
19
16
80
23
60
10
95
52
64
38
39
20
58
19
36
155
50
51
35
7
33
73
8
13
44
2.064
16
IESE
Universidad de Navarra
691-039
P-772
Anexo 3
NH HOTELES
Documento de consulta gratuito para el uso exclusivo del/a Prof. Sonia Juárez Boal, 2012-12-10
Ingresos y gastos de un hotel NH típico
(En porcentaje)
Ingresos:
Habitaciones
Restaurante
Ventas diarias
70
26
4
100
Gastos:
Personal
Reparaciones y construcción
Gastos diversos
Comida y bebidas
Impuestos no relacionados con
los ingresos
Gastos de explotación
30
11
6
11
60
1
1
Beneficio bruto:
40
Amortización y alquileres:
15
Ingresos netos antes de impuestos:
25
Anexo 4
Ocupación media de los hoteles en 1990
Porcentaje de ocupación
NH
Mercado
Hoteles de Madrid
76,40
72,20
Hoteles de Barcelona
80,00
76,30
Hoteles de otras ciudades españolas
71,00
67,53
Hoteles de todas las ciudades españolas
75,90
72,90
Documento de consulta gratuito para el uso exclusivo del/a Prof. Sonia Juárez Boal, 2012-
Anexo 5
IESE
Universidad de Navarra
NH HOTELES
Diagrama de organización de un hotel NH típico
Gerente
del hotel
Ayudante
personal
Seguridad
Secretario
17
Relaciones
comerciales
Servicios internos
Restaurante
(a discreción del gerente)
Gerente
Jefe
«Maître»
Cocinero
Bar
Minibares
Servicio de hab.
Camareros
Fregaplatos
Cocineros ayudantes
Pinches
Fregaplatos
Mantenimiento Administración
Gerente
Limpieza de hab.
Recados
Suministro
Mecánica
Pequeños trabajos
Recepción
Segunda
recepción
Relaciones
comerciales
Reservas
Relaciones con clientes
Salas de conferencias
Mostrador
Operadores
Botones
691-039
P-772
Tienda y
periódicos
Servicios
IESE
Universidad de Navarra
18
691-039
P-772
Anexo 6
NH HOTELES
Criterios generales de contratación
Documento de consulta gratuito para el uso exclusivo del/a Prof. Sonia Juárez Boal, 2012-12-10
Determinación de las necesidades y decisión de contratar
Las necesidades de personal se especificarán en el presupuesto. Con arreglo a la
experiencia y diversidad del personal existente, el gerente del hotel tratará de predecir sus
necesidades de contratación y rotación para el siguiente año. En cada uno de los hoteles, el
gerente es el único responsable de la contratación de personal nuevo.
Criterios generales de selección y contratación
Hay una serie de criterios fundamentales de contratación diseñados para reflejar y
preservar la filosofía corporativa de NH. No se pretende que dichos criterios sean rígidos o
exclusivos, sino que su finalidad consiste en que sirvan como guía de aplicación flexible
a medida que vayan surgiendo necesidades de contratación.
Siempre que sea posible, los puestos que quedan vacantes se ocupan a través de la
promoción interna; no obstante, deberá tenerse presente que la prioridad fundamental de
la compañía es ocupar adecuadamente el puesto vacante con una persona cuya capacidad
técnica y personal sea compatible con el puesto, y no adaptar el puesto a un individuo
concreto. La promoción puede utilizarse como herramienta de motivación, pero ello no
deberá hacerse a expensas de la compañía.
Al contratar a una persona se da preferencia a la capacidad personal por encima de la
capacidad técnica. Preferimos contratar a una persona que demuestre estar en posesión de una
buena capacidad interpersonal, que tenga entusiasmo y aptitudes para ir desarrollándose, que a
otra con experiencia técnica pero que no tenga el perfil adecuado para desenvolverse
satisfactoriamente en un entorno de servicios. El gerente deberá integrar a estas personas en la
filosofía de NH, ayudándoles a fijarse objetivos y lograrlos a partir de su entrada en la compañía.
En estos puestos en los que se requiere establecer contacto con el cliente, es esencial
que el gerente sepa transmitir a la persona la importancia que tiene prestar un servicio que
satisfaga e incluso sobrepase las expectativas del cliente. Valoramos mucho tener una
conducta amable, orgullo en la apariencia personal y un deseo de realizarse a través del
trabajo. A partir de aquí, el gerente deberá inculcar en el equipo de trabajo todo lo necesario
para lograr el objetivo común de satisfacer al cliente.
NH goza también de la ventaja de tener a muchos estudiantes internos en los hoteles.
Este programa permite al gerente observar los hábitos y capacidades de trabajo de los
internos e introducirles en la filosofía de la compañía antes de proponerles trabajar a tiempo
completo. Este «sistema de granja» ha servido para facilitar el proceso de reclutamiento de
NH y ha constituido asimismo una fuente de ayuda entusiasta en los hoteles.
Siempre que sea posible, el personal del hotel deberá estar formado por empleados
locales, con el fin de evitar los desplazamientos y mantener en el hotel un sentido de
comunidad. Ello es especialmente importante en España, ya que la mayoría de los españoles
se identifican fuertemente con su cultura regional.
IESE
Universidad de Navarra
19
691-039
P-772
Documento de consulta gratuito para el uso exclusivo del/a Prof. Sonia Juárez Boal, 2012-12-10
Anexo 6 (continuación)
Una vez contratada la persona, la compañía presupone que su tiempo de permanencia
será indefinido y, por tanto, no se establecen límites temporales en los contratos. El supervisor
de un empleado nuevo está obligado a observarle de cerca durante un período de seis meses, y
al final de los mismos deberá preparar un informe detallado de sus resultados globales y de su
integración en NH. Si la persona no cumple los objetivos fijados, o no se integra en la
compañía durante los primeros meses de empleo, el supervisor deberá hablar con ella de estas
cuestiones con el fin de intentar resolver las dificultades existentes antes de que se haga
necesario rescindir el contrato. Este proceso de evaluación se aplica sólo al personal fijo a
tiempo completo, y no a los trabajadores temporales o internos.
Formato de descripción de los puestos de trabajo
Antes de ocupar un puesto vacante, el gerente deberá elaborar un perfil del mismo,
así como de las características personales exigidas para desempeñarlo. El perfil o «descripción
del puesto» puede dividirse en dos partes:
1. Breve descripción del puesto y de su función:
– Definición del puesto de trabajo, que incluye el departamento, el cargo, la
jerarquía o supervisor directo, y los subordinados en caso de que los haya.
– La función inherente del puesto de trabajo, que incluye los objetivos y metas
del mismo, así como los niveles de responsabilidad, autoridad y dependencia
que supone. Esta descripción debe comunicarse internamente en NH, con el fin
de que todos los empleados estén al corriente del puesto vacante.
– Cualquier otra actividad relacionada con el puesto o dependiente del mismo.
2. Perfil personal o características del posible empleado:
–
–
–
–
–
–
–
Formación anterior
Historial académico (el requerido frente al deseado)
Experiencia profesional
Aptitudes o capacidades personales
Edad
Nivel de salario
Posible evolución o desarrollo profesional a partir del puesto asignado
Es esencial evitar la tentación de fijar, para los puestos de trabajo, requisitos
mínimos que puedan resultar demasiado rigurosos o exigentes cuando no sean realmente
necesarios para la consecución de los objetivos del puesto. Dicha política puede conducir no
sólo a la eliminación de candidatos potencialmente buenos, sino también a ocupar los puestos
con candidatos demasiado cualificados y a agotar el entusiasmo y motivación de empleados
prometedores.
IESE
Universidad de Navarra
NH HOTELES
Diagrama de organización de hoteles NH
Presidente
y
presidente
ejecutivo
Ayudante del
presidente
Relaciones
públicas
Secretario general y
asesoramiento legal
Planificación
estratégica
20
Documento de consulta gratuito para el uso exclusivo del/a Prof. Sonia Juárez Boal, 2012-
Anexo 7
Director
de compras
y planificación
Logística
Compras
Director
administrativo y
financiero
Tesorería
Contabilidad
Director
de recursos
humanos
Información
Director
operativo
Director
comercial
Ayudante
del director
operativo
Renovación
Mantenimiento
y reparación
Gerente
de hotel
Gerente
de hotel
691-039
P-772
Gerente
de hotel
Descargar