Subido por Ramses Arturo Hernandez Fernandez

La mujer Mexicana

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La mujer Mexicana siempre ha sido muy estereotipada y es muy fácil hoy en día
imaginarnos a una mujer de esta nacionalidad sin ningún problema. Actualmente
en el siglo XXI la idea de los roles que hace una mujer en la familia no ha
cambiado mucho entre siglos pasados, se sigue creyendo que la mujer tiene un
lugar dónde pertenece y un lugar dónde solo debe estar al tener a sus criaturas
nacer, la casa. Es precisamente lo que se refleja en el anuncio que estamos
analizando, El género femenino se encuentra buscando la perfección para
satisfacer a su familia a cualquier costo sin que nada la detenga y de la manera
que sea para que su familia esté contenta. En la revista de la Colmena del Estado
de México nos dan una idea de cómo ha sido la mujer categorizada y jerarquizada
en el hogar debido a su género, además de sus trabajos obligatorios que toda
buena mujer debe hacer para satisfacer. “A cada parte le otorgaron un sinfín de
tareas que, al tejerlas, los separan de algunos espacios y del ejercicio de accionar
en ellos. Así, el espacio político era un atributo de lo masculino, él estaba dotado
para la política, para determinar las tareas de grandeza de la nación; lo femenino
era ternura, aliento de vida, jícara plagada de colores y olores, resguardados por
los brazos fuertes de aquel ser masculino que la protegía con un decálogo de
actitudes y comportamientos. En ella estaba una misión: ser el conducto para
conocer el universo, llevar de la mano, dar la palabra y acercar al Señor, era tarea
sólo para la madre, los padres estaban en la locura heroica.”
Como nos comenta la autora de este artículo Izaguirre Fierro Rosario Olivia el
hombre era y sigue siendo el que tiene que salir a ensuciarse las manos, a hacer
trabajos pesados para mantener a la familia, sin descansar y con esfuerzos
sobrehumanos para cuando llegue a su hogar esté ahí la mujer que tiene que
proveer con descanso y con paz para que el hombre esté listo para al siguiente
día seguir con la rutina para sustentar a la familia. Esto ha sido así desde tiempos
inmemorables.
El personaje que está en nuestro anuncio tiene todos estos estereotipos que se le
ha dado a la mujer para mantener la familia limpia y en buen estado. Doña Lucha,
quien es una mujer Mexicana dedicada al que hacer y al contar las anécdotas que
una señora tiene al quedarse en casa a realizar la infinidad de actividades para
poder mantener la casa limpia, la ropa limpia, simplemente las acciones que van a
hacer que el hombre cuando llegue esté satisfecho y no tenga ningún disgusto
después de su largo día de jornada laboral tan pesado. Este mismo personaje nos
muestra la apariencia del cómo se tiene ya en la mente el cómo debe lucir la mujer
Mexicana, Con un mandil para estar siempre lista para cuando se presente una
situación en la que haya que realizar acciones que la tengan que ensuciar y mojar
ella esté preparada para cualquier cosa. Siempre con colores llamativos y nada
oscuros para generar confianza y sentirse bien al estar acompañado de alguien
con una apariencia tan hogareña y tan maternal que provoque ese sentimiento de
seguridad y satisfacción que todo ser busca dentro de una madre.
La mujer se caracteriza además por tener que hacer cómo sea y de la manera que
sea lo correcto para poder hacer feliz a sus hijos y esposo, A eso mismo se refiere
en el anuncio cuando el personaje ya mencionado intenta resolver su problema
con remedios caseros y cómo todavía después de usar estos métodos no
convencionales no lograr resolverlo cómo se busca, llega el detergente a hacerle
la vida más sencilla a esas mujeres para que ya no tengan ese problema de tener
que esforzarse y así poder satisfacer a la familia como se debe.
Un artículo de la página de internet llamada TribunaFeminista nos habla de lo que se
espera de una mujer dentro de la casa para así satisfacer y el cómo se ha utilizado en los
medios audiovisuales cómo instrumento de publicidad , además de un estudio que realizó
El Consejo Audiovisual de Andalucía. “Los anuncios que se emiten en las televisiones del
arco mediterráneo perpetúan a la mujer como la encargada de la limpieza de la casa y el
cuidado de la familia, como poseedora de un cuerpo lleno de imperfecciones que es
preciso corregir y como un ser vulnerable y dependiente del varón. Estos son los
estereotipos más frecuentes en los anuncios que se pueden ver en las televisiones de
Andalucía, Cataluña, Croacia y Marruecos, cuyos consejos audiovisuales han participado
en el estudio Los estereotipos sexistas a través de los anuncios publicitarios en el espacio
mediterráneo, una iniciativa coordinada por el Consejo Audiovisual de Andalucía (CAA) y
la autoridad reguladora del audiovisual marroquí.
Este estudio se enmarca en los trabajos que desde 2012 se desarrollan en la Red de
Instituciones Reguladoras del Mediterráneo (RIRM) para contribuir a que los medios de
comunicación respeten los derechos de la mujer y promuevan la igualdad.
En 2015, los consejos de la RIRM consensuaron 17 estereotipos masculinos y femeninos
sexistas que deben erradicarse de la publicidad, y el CAA elaboró una herramienta
informática para que todas las autoridades reguladoras que lo deseen puedan aplicar
estos indicadores y obtener así informes homologables que permitan extraer una
comparativa de la situación en la cuenca mediterránea. El primero de estos informes
comparativos abarca los 438 anuncios más emitidos de Andalucía -que incluye los canales
de ámbito nacional Telecinco, Cuatro TV, Antena 3 y La Sexta, además de Canal Sur TV-,
Cataluña -que solo incluye televisiones catalanas-, Croacia y Marruecos.”
Existe una palabra que se ha adoptado recientemente para definir esta desigualdad entre
hombres y mujeres al tener estos roles que nosotros como jóvenes debemos identificar y
cambiar para evitar este tipo de estereotipos que nos sigue implementando la televisión
nacional. El patriarcado, el cual está relacionado con la estructura socioeconómica
y marca una brecha importante de desigualdad entre hombres y mujeres. La falta
de independencia económica de muchas mujeres respecto a los hombres, la
división sexual del trabajo por la que las mujeres suelen cargar con el peso del
trabajo doméstico y el cuidado de personas, también cuando trabajan fuera de
casa, o la desigualdad en la remuneración en los salarios de los trabajos actuales
que marcan una diferencia de jerarquía de poder totalmente inaceptable para los
tiempos de hoy en día. Sin embargo, existe un punto que es interesante tocar a
pesar de no estar totalmente presente en nuestro anuncio, el que la presión del
patriarcado no afecta únicamente a la cuestión laboral, sino que aparece
prácticamente en todos los aspectos de nuestras vidas. Uno de los prejuicios más
utilizados por nuestra sociedad o por el patriarcado es el reconocimiento de las
mujeres solo a través de su condición de objeto sexual. El estereotipo de mujer
normalmente nos dice de una manera u otra que esta se muestre ante el hombre
como objeto de deseo. Esta realidad es fuertemente alimentada por la publicidad y
los medios de comunicación en general, que sustentan un mercado multimillonario
basado en el fomento y la explotación de un sentimiento de insatisfacción de las
mujeres con su físico y en el tratamiento de las mujeres como objetos. No
obstante no profundizaremos tanto en este punto ya que no se observa tan claro
una actividad así en nuestro anuncio.
Existe otro punto interesante de tocar al hablar de los medio al generar contenido
ya que los anuncios radiofónicos son menos estereotipados que los televisivos y
se debe en realidad, a la falta de imagen que impide que la mente capte ese
sentido de jerarquía o de roles que se ven físicamente en la televisión. En este
sentido, Balsebre y otros nos dicen “La radio es un territorio negado a la imagen.
O, mejor sería decir, negado a la evidencia de la imagen. Porque la seducción y la
persuasión representan el dominio de un universo más imaginario que simbólico,
más glamuroso que retórico. Las palabras estimulan en nuestra mente la creación
de ideas fuertes y duraderas relacionadas con el amor o el desprecio, la belleza o
la repulsión, el placer o el temor, lo terrible o lo sublime, la pasión o el
aburrimiento, la simpatía o el rechazo. Palabras que al ser pronunciadas con
precisión producen en la mente de quien las escucha el efecto de la persuasión y
su corolario, la credibilidad”. Así pues, creemos que los anuncios de radio de
nuestro país no son menos estereotipados que los de otros medios como la
televisión, aunque sí creemos que existe una menor percepción de sexismo o de
estereotipación de género en los anuncios publicitarios radiofónicos
fundamentalmente gracias a tres razones: en primer lugar, y tal como acabamos
de mencionar, a la ausencia de la imagen que produce el falso espejismo de
normalidad. Como no hay imagen, no hay representación física de ese rol, de ese
estereotipo. Es uno, como oyente, quien se imagina la situación, quien se imagina
a la protagonista con unos determinados rasgos físicos, con una determinada
vestimenta y desarrollando unas tareas determinadas. Es mi representación
mental.
Izaguirre Fierro, Rosario Olivia (2010). Un retrato de la mujer mexicana. La Colmena, (65-66),
[fecha
de
Consulta
3
de
Noviembre
de
2019].
Disponible
en: https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=4463/446344468017
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