Subido por Hope Roderickson

Empédocles

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Empédocles: Biografía,
Filosofía y Aportes
Empédocles de Agrigento fue un un filósofo, poeta, político y médico
griego, célebre por sus postulados que fluían entre la racionalidad y el
misticismo. Llegó a tener fama de mago, sanador y revelador de
verdades. Los aportes de Empédocles más destacados son la idea de los
cuatro elementos que forman al ser humano, el ciclo cósmico y una teoría
sobre el origen de los seres vivos.
Nacido de una familia influyente, logró obtener altos grados de educación en
diversas áreas, siendo prolífico en la filosofía, el estudio de la naturaleza y el
quehacer político.
A lo largo de su vida, ocupó diferentes cargos públicos y viajó para transmitir
sus ideas. Logró derrocar la oligarquía que imperaba en su natal Agrigento y
buscó reestablecer la democracia.
La cualidad principal de sus contribuciones filosóficas es su forma de ser
escritos cual versos y poemas, lo que establece aún más el misticismo que
le rodeó siempre. A él se le atribuyen muchas ideas tempranas sobre la
dualidad razón-sentido, el eclecticismo, la selección natural y la lucha por la
democracia.
A este filósofo griego se le conoció como Empédocles de Agrigento, dado que
esa fue su ciudad natal. Además de filósofo, Empédocles también se
desempeñó en la antigua Grecia como político y como escritor, especializado
en la poesía.
Tal como en el caso de otros personajes de la época, no se tiene certeza de
en qué fecha nació Empédocles. Sin embargo, puede afirmarse que su
nacimiento fue en el año 484 antes de Cristo.
Tampoco se tienen muchos datos de su vida; en cuanto a su historia familiar,
se sabe que su familia era de origen noble, por lo que se trataba de personas
privilegiadas y bien acomodadas en la sociedad del momento.
Se sabe que el padre de Empédocles fue Metón, personaje que en el año 470
antes de Cristo participó activamente en el proceso político que tuvo como
objetivo vencer y derrocar a Trasideo, una figura tirana que gobernada la
ciudad de Agrigento.
El abuelo de Empédocles, que tenía el mismo nombre, también tuvo
protagonismo época, pues este se dedicaba a criar caballos y se convirtió en
el ganador indiscutible en las competencias que se produjeron en las LXXI
Olimpíadas, en Olimpia.
Los datos anteriores dan fe de que la familia de Empédocles tenía importante
presencia en la sociedad. Gracias a esta situación favorable, tuvo la
posibilidad de acceder a estudios de alta calidad.
Primeros años
Cuando Empédocles era pequeño, la ciudad en donde vivía, Agrigento, se
consideraba una de los asentamientos más poderosos e influyentes de Grecia
para la época.
Esto ocurrió mientras gobernaba Terón, cuya característica emblemática
como gobernante es que daba énfasis claro y prioritario a la religión y al arte,
aspectos que eran de vital importancia para los habitantes de Agrigento. Por
esto esta ciudad se convirtió en centro artístico y de referencia para toda la
región.
Empédocles vivió enmarcado en todo este contexto, que sin duda alguna
tuvo fuerte influencia en su formación tanto académica como personal.
Acción política
El gobernante Terón murió y su hijo Trasideo tomó el control. Más tarde fue
derrocado por un movimiento en el que el padre de Empédocles tuvo
participación.
El derrocamiento de este gobernante generó el escenario para la instauración
de una democracia, y el filósofo Empédocles participó en la creación de este
contexto.
Por ejemplo, una de las acciones en las que participó Empédocles fue ayudar
a destituir a la llamada Asamblea de los mil, una organización de carácter
oligárquico que cumplía funciones legislativas dentro de la sociedad.
Empédocles fue amante de la democracia y todas sus acciones estuvieron
enfocadas en conseguir y defenderla, tanto que parte de sus acciones se
dirigieron a convencer a los habitantes de Agrigento de dejar de enfrentarse
en nombre de distintos partidos, y concebir una unidad política para buscar
la igualdad entre los ciudadanos.
Según distintos registros históricos, el compromiso de Empédocles fue tal
que rechazó de forma sistemática todo cargo que los miembros de la
sociedad del momento quisieran ofrecerle.
Esta actitud respondía a su visión de la democracia, y sus señalamientos e
interpretaciones le hicieron ganar adversos a su causa, que eventualmente
actuaron en su contra y lo desterraron de su tierra natal.
Faceta de médico
Empédocles también se caracterizó por ser un médico ejemplar. Incluso hay
referencias que indican que pudo haber sido el creador de la escuela siciliana
de medicina, aunque aún no se le atribuya del todo por ser Acrón, amigo de
Empédocles, otro posible filósofo fundador.
En cualquier caso, según los registros hallados, Empédocles ejerció la
medicina de forma muy eficiente, y aunque hay muchas historias que
magnifiquen su accionar médico, puede afirmarse que fue un buen
practicante de la medicina.
Fallecimiento
Sobre las características de la muerte de Empédocles existen muchas
historias. Hay algunas que establecen que se lanzó al volcán de nombre Etna
con la finalidad de asegurarse de la relación existente entre él y la naturaleza,
aunque esta versión en particular se desmintió.
Otra versión da cuenta sobre la supuesta divinidad del personaje, pues narra
el hecho de que tras una fiesta, un sirviente escuchó una voz que llamaba a
Empédocles, y posterior a esto vio una luz muy brillante. Después de estos
acontecimientos, el filósofo no volvió a aparecer.
Sin embargo, la versión que se considera como la más aceptada fue que
Empédocles simplemente murió en Peloponeso, sitio en el que este filósofo
vivió después de haber sido exiliado de Agrigento.
Filosofía (pensamiento)
La filosofía de Empédocles se diferenció de la de otros filósofos de la época
por varias razones. La primera que concibió al ente que da origen a las cosas
como un conjunto de elementos esenciales, en lugar de como uno solo. Esta
noción está vinculada con el concepto de arjé.
En el marco de esta concepción, Empédocles se caracterizó por percibir al
ser como una fusión de los elementos esenciales, por lo que su concepción y
muerte era simplemente una estructuración diferente de sus elementos
esenciales.
Por ende, al momento de morir no había una destrucción como tal, sino
solamente un cambio en el orden de los elementos que conforman al ser.
Dos términos principales
Por otro lado, Empédocles introdujo dos conceptos: amor y discordia. La
noción de amor está vinculada con la atracción entre lo que no es igual, y el
concepto de discordia tiene que ver con la atracción entre lo que es igual.
Según Empédocles, estos dos elementos existen aparte de los cuatro
elementos esenciales (tierra, agua, fuego y aire) y están en constante
enfrentamiento. Indicó que ninguna de las dos nociones pueden ser
absolutas: no puede haber solo amor ni tampoco puede existir solo discordia;
si alguno de estos fuera el caso, el ser no podría vivir en la Tierra.
Al contrario, la tensión constante que existe entre estos dos términos es lo
que ha permitido la creación del mundo con la complejidad que lo caracteriza.
Empédocles explicó que el amor participa activamente en el azar a través del
cual se han generado las sustancias de origen orgánico. Según él, el amor es
lo que mantiene a los elementos unidos y en armonía, por lo que el azar
termina siendo concebido como parte importante de la razón del ser.
Concepto de Arjé
En la antigua Grecia, el concepto de arjé está referido a aquello que
corresponde al inicio y origen de todas las cosas que se encuentran dentro
del universo.
Cada filósofo le atribuyó características y condiciones específicas, y en el caso
de Empédocles, el arjé no se trataba solo de una cosa, sino que más bien se
trataba de un conjunto de elementos esenciales.
Es decir, Empédocles consideraba que todo está en movimiento constante y
perenne, y que en medio de este contexto se relacionan las características
eternas y temporales de los seres.
Según Empédocles, los seres son temporales y transitorios, dado que todo
está en constante cambio, y especialmente porque nacen y mueren. Al
mismo
tiempo,
consideraba
los
seres
como
eternos,
dado
que la
conformación misma de estos está estructurada por elementos esenciales y
perennes.
Los elementos primordiales según Empédocles son los mismos que han
considerado anteriormente otros filósofos contemporáneos a él; el fuego, el
aire, el agua y la tierra.
Para Empédocles, ninguno de estos elementos era más importante que el
otro, sino que todos tenían la misma relevancia en el proceso de creación y
concepción de todas las cosas.
Obras
Dada la poca información que se tiene sobre Empédocles, no existe certeza
absoluta sobre cuáles fueron las obras que escribió. Sin embargo, puede
confirmarse que fue autor de dos libros, aunque estudios recientes han
estimado que lo más probable es que se haya tratado de una sola obra.
Los títulos asociados a la obra de Empédocles son Sobre la naturaleza de los
seres y Las purificaciones.
Sobre la naturaleza de los seres
En esta obra se expresa de forma concreta el concepto de arjé de
Empédocles. En el texto afirma que el origen de las cosas no está en un
elemento único, sino en un conjunto de elementos.
Además, indica que estos elementos tienen movilidad, y unos pueden tomar
la posición de los otros, razón por la cual es posible que los seres no mueran,
sino que solo se transformen.
Las purificaciones
Este es un poema en el cual Empédocles hace referencia a la reencarnación
de las almas. Según este filósofo, es necesario un conjunto de purificaciones
para resarcirse por algún mal cometido en contra de la llamada ley de Dios;
en este caso, normalmente se hacía referencia a asesinatos o a profanaciones
hechas a sitios considerados como sagrados.
Empédocles consideraba que las almas eran entes aprisionados en cuerpos
humanos, que habían llegado allí como consecuencia de seguir las acciones
dictadas por la discordia (concepto explicado anteriormente). En la medida
en que esta alma actuara en nombre del amor, iba a poder resarcirse de sus
faltas.
Aportes
La naturaleza dual del Ser y los cuatro elementos
Fue quizás uno de los más multifacéticos filósofos de la Antigua Grecia.
Nietzsche incluso se refirió sobre él como “el personaje más colorido de esta
etapa”.
A diferencia de otros pensadores, Empédocles es único en su característica
dual. Es decir, mientras que algunos filósofos desarrollaban ideas totalmente
místicas–espirituales y otros se enfocaban en la descripción de la realidad y
la razón, Empédocles retomó con seguridad ambos caminos en su
pensamiento.
Por estas razones, a Empédocles se le reconoce como un ecléctico. El
eclecticismo o pensamiento ecléctico es aquél que no toma posturas
extremas, sino que trata de conciliar y unir las diferentes vertientes, valores
o ideas presentadas.
En esta posición, Empédocles retoma los estatutos e ideas de sus
antepasados, como fue el caso de Tales de Mileto, Anaxímenes, Heráclito y
Jenófanes; ellos propusieron la existencia de diferentes elementos: fuego,
agua, aire y tierra.
Empédocles propone, retomándolos, que el Ser en su totalidad se compone
de estos cuatro elementos en conjunto. Como se nota en la flexibilidad de
sus ideas, argumenta que el Ser es unidad y dualidad.
Antes que él, el filósofo Parménides habló sobre el Ser, y de cómo nada
puede emerger de la nada, pero a la vez, todo lo que existe no puede
simplemente desaparecer.
Empédocles está de acuerdo con esta tesis, sin embargo, se muestra reacio
ante esta idea rígida del Ser como un “es o no es”. Para el filósofo, todo Ser
tiene una doble faceta, todo Ser es transitorio.
Sobre el nacimiento y la muerte, Empédocles retoma la idea de los cuatro
elementos y propone que estos nunca se convierten o cambian su forma,
sino que entran en armonía con el resto de los elementos creando así la vida
de las cosas.
Según él, la vida entonces comienza con la interacción de estos elementos.
Cuando estos se reacomodan, el Ser crece y se desarrolla. De esa misma
manera, la muerte ocurre cuando los elementos vitales se separan y vuelven
a retomar su camino.
El amor y la discordia: ciclo cósmico
Para el filósofo, existen dos fuerzas principales que rigen el cosmos: el amor
y la discordia. La unión o separación de los elementos depende de la lucha
de estas dos fuerzas: cuando hay amor, los elementos entran en armonía y
se unen; la discordia, en cambio, causa separación y diferencia.
Estas fuerzas que rigen el cosmos, se encontraban inicialmente separadas.
El planeta era una esfera donde sólo habitaba el amor y la discordia se
encontraba en las partes más recónditas.
Con estas raíces, el cosmos se encontraba en su estado más divino y puro,
sin embargo, esta esfera que sólo contenía amor era inmóvil e inactiva.
Fue hasta que la discordia comenzó a tener influencia en los elementos de
la esfera que se creó la vida y el cosmos ahora se componía de cosas
diferentes.
Entre más había discordia, más se separaban los elementos, y al llegar a su
separación máxima se crearon cuerpos exclusivos de un solo elemento, como
los océanos, el cielo y las montañas.
En cambio, entre más amor, más comunión había entre los elementos y las
creaturas como el el humano y los animales cobraban vida.
Empédocles se refiere a esto como el ciclo cósmico y asegura que en él se
encuentran cuatro etapas:
1. La esfera llena de amor, la discordia alejada en lo recóndito
2. La discordia se aproxima a la esfera
3. La esfera llena de discordia, el amor alejado en lo recóndito
4. El amor se aproxima a la esfera
En su época, Empédocles decía que la humanidad se encontraba en la
segunda etapa, donde la discordia, cada vez más cerca de la tierra, se notaba
en los oscuros sucesos que afligían a la humanidad; en el pasado, en la
primera etapa, la humanidad vivía en armonía con la vida. Este, según dice,
es un ciclo que se repite por toda la eternidad.
El origen de los seres vivos
Teniendo una idea de la composición de las cosas, el filósofo dedicaba su
tiempo a la observación de la naturaleza, las plantas, los animales y el ser
humano.
Llegó incluso a proponer una muy temprana concepción de la selección
natural y la evolución estableciendo que los seres vivos con elementos en
armonía serían aquellos que avanzaran más en la vida.
Según él, el balance es necesario, por lo que un humano con patas de cordero
–por ejemplo– estaba destinado a desaparecer. Además, estableció que el
pensamiento se genera en el corazón, y esta propuesta fue aceptada por
mucho tiempo en la medicina.
Finalmente, Empédocles hablaba de estos ciclos por los que pasaban los
seres vivos, indicando que cada uno de nosotros tiene que atravesar por
10,000 “reencarnaciones” para volver a nuestro estado puro y ascender con
los dioses. Incluso pregonaba de sí mismo haber sido varón, hembra, pájaro
y pez en el mar anteriormente.
Hay varias historias sobre su muerte, sin embargo, la más popular narra que
al estar convencido de su pureza, haber sido sometido a expiación y haber
vivido ya los ciclos necesarios se arrojó al volcán Etna.
Empédocles sostenía que tras su muerte, sería ungido como un dios,
cementando así la imagen mística y espiritual del filósofo.
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