y surcos cerebrales. - psicograma-fafi-une

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ANATOMIA MACROSCOPICA DEL SISTEMA NERVIOSO
DIVISIONES GENERALES DEL ENCÉFALO; CEREBRO; DIENCÉFALO
EL ENCÉFALO Y SUS DIVISIONES
El encéfalo es la porción del sistema nervioso ubicada en la cavidad craneana. La figura 2-1 muestra una
imagen lateral del encéfalo, la figura 2-2 una imagen inferior (su superficie ventral) y la figura 2-3 una imagen
sagital como se observa en el plano medio del encéfalo. Lamentablemente, se utilizan varias terminologías para
describir las diferentes partes del encéfalo, tres de las cuales se mencionan en el cuadro 2-1. En la columna del
lado derecho del cuadro brindamos la terminología más utilizada en los círculos médicos, en la cual el encéfalo
se divide en seis partes separadas: 1) el cerebro, 2) el diencéfalo, 3) el mesencéfalo, 4) el cerebelo, 5) la
protuberancia y 6) el bulbo raquídeo, habitualmente denominado "bulbo".
Es importante reconocer la relación de esta terminología ampliamente utilizada con la terminología clásica,
que damos en la columna del lado izquierdo del cuadro, y también con varios términos clásicos anglosajones
que se dan en la columna del medio. El cerebro es igual que el telencéfalo, y el telencéfalo y el diencéfalo juntos
constituyen el prosencefalo o encéfalo anterior, que constituye la gran porción masiva del encéfalo que llena los
tres cuartos anteriores y superiores de la cavidad craneana.
El mesencéfalo, también llamado cerebro medio, es una pequeña porción encefálica ubicada en la base del
encéfalo anterior, como se observa en las figuras 2-2 y 2-3. A pesar de su pequeño tamaño, es el único nexo de
conexión entre el encéfalo anterior y todas las porciones inferiores del encéfalo y la médula espinal.
El cerebelo, la protuberancia y el bulbo se ubican en la fosa posterior de la cavidad craneana y juntos
constituyen el rombenc éfalo o encéfalo posterior.
A partir de las figuras, observamos que la principal masa encefálica es el cerebro y también queda claro que
la siguiente porción más grande del encéfalo es el cerebelo. Ello podría llevarnos a pensar que las otras cuatro
porciones del encéfalo -diencéfalo, mesencéfalo, protuberancia y bulbo- son de relativamente poca
importancia. Más adelante, veremos que estas porciones son absolutamente cruciales para el mantenimiento
de la función nerviosa, en realidad, mucho más que cualquier masa equivalente de cerebro o cerebelo.
EL CEREBRO
Los hemisferios cerebrales y el cuerpo calloso. Estudiemos ahora las
imágenes externas del cerebro en las figuras 2-1, 2-2 y 2-3 y también un corte horizontal del cerebro que se
observa en la figura 2-4. La primera característica notable que uno observa en el cerebro es que está compuesto
por dos grandes masas bilaterales, los hemisferios cerebrales, que se observan en las figuras 2-1, 2-2 y 2-3.
Ambos están conectados entre sí por medio de varios haces de fibras nerviosas, de los cuales mencionamos los
más importantes:
2
1. El cuerpo calloso se muestra en el corte sagital de la figura 2-3 y en el corte horizontal de la figura 2-4.
Obsérvese que se trata de una banda ancha de fibras que ocupa casi el 50% de la longitud de los hemisferios
cerebrales. Su importancia se evidencia por su muy elevado número de fibras, alrededor de 20 millones.
2. En la figura 2-3 también se observa la comisura anterior. Es un haz mucho más pequeño, probablemente de
no más de un millón de fibras. Se encuentra ubicado varios centímetros por debajo del tercio anterior del
cuerpo calloso e interconecta principalmente las porciones anterior e interna de los dos lóbulos temporales.
Los puntos correspondientes de casi todas las áreas de los dos hemisferios se interconectan en ambas
direcciones a través de las fibras de estos dos haces, lo que permite una comunicación continua entre los dos
hemisferios. Cuando el cuerpo calloso y la comisura anterior se encuentran destruidos, cada hemisferio funciona
como un encéfalo separado, incluso con pensamientos y reacciones separados en ambos lados del cuerpo.
Circunvoluciones, fisuras (cisuras) y surcos cerebrales. La siguiente
característica del cerebro son los pliegues de su superficie, denominados circunvoluciones cerebrales. Las
hendiduras entre las circunvoluciones se llaman fisuras o surcos. En general, las más grandes y profundas se
llaman fisuras, mientras que la gran mayoría de ellas, menos profundas, se llaman surcos. En las figuras 2-1 y 2-2
mostramos cuatro de las fisuras o surcos principales que mencionamos aquí:
1. La fisura longitudinal separa los dos hemisferios cerebrales entre sí en el plano mediosagital del valle.
2. El surco central se extiende en una dirección inferosuperior aproximada, sobre la cara lateral de cada
hemisferio, y divide al cerebro en forma aproximada en una mitad anterior y otra posterior.
3. La. fisura lateral, también denominada cisura de Silvio, se extiende a lo largo de la cara externa de cada
hemisferio cerebral, aproximadamente en el 50% de su longitud.
4. El surco parietooccipital se origina al costado de la cisura longitudinal, aproximadamente a un cuarto de
distancia del polo posterior del hemisferio, y a continuación se extiende unos 5 cm hacia afuera y adelante.
En cierto grado, estas fisuras y surcos marcan porciones funcionales separadas del cerebro, como discutiremos.
Los lóbulos cerebrales. Las figuras 2-1 a 2-4 muestran que el cerebro está dividido en
cuatro lóbulos mayores y un quinto menor. Los lóbulos mayores son: 1) lóbulo frontal, 2) lóbulo parietal, 3)
lóbulo occipital y 4) lóbulo temporal; el lóbulo menor es 5) la ínsula.
El surco central separa el lóbulo frontal del lóbulo parietal. La fisura lateral demarca el lóbulo
frontal y la porción anterior del lóbulo parietal del lóbulo temporal. Y el surco parietooccipital separa la
porción inferior del lóbulo parietal del lóbulo occipital. La separación- entre el lóbulo temporal y el lóbulo
occipital es menos clara. Más tarde, veremos que el área donde se reúnen los lóbulos parietal, temporal y
occipital es la principal zona del encéfalo donde se produce la integración de la información sensitiva. Ésta llega
desde el organismo a esta
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área a través del lóbulo parietal; la información visual a través del lóbulo occipital y la auditiva a través del
lóbulo temporal. Por el contrario, observaremos que al lóbulo frontal concierne principalmente el control del
movimiento muscular y también ciertos tipos de procesos de pensamiento.
La ínsula no se puede observar desde la superficie del cerebro y se ubica en la profundidad de la fisura lateral. El
corte horizontal del encéfalo de la figura 2-4 muestra que el surco lateral tiene una base plana ancha cubierta
por los labios sobresalientes de los lóbulos frontal, parietal y temporal. Esta base plana es la ínsula y los labios se
denominan opéreculos de los otros lóbulos. Lamentablemente, conocemos poco sobre la función de la ínsula
excepto un probable papel como parte del sistema límbico (que mencionaremos después) para ayudar a
controlar la conducta.
El cuadro 2-2 resume las estructuras cerebrales y también sus partes funcionales, que discutiremos con mayor
detalle en las siguientes secciones.
LA CORTEZA CEREBRAL:
SUSTANCIA GRIS Y SUSTANCIA BLANCA
Ahora, miremos dentro del cerebro para
ver cómo está organizada su estructura interna.
La figura 2-4 muestra un corte horizontal donde se observa que está compuesto por zonas
que parecen grises a simple vista, denominadas sustancia gris y otras que aparecen blancas, denominadas sustancia blanca. La sustancia gris está formada por gran número de cuerpos celulares neuronales, que en conjunto presentan un tono grisáceo. La sustancia blanca
está compuesta por grandes haces de fibras
nerviosas que se dirigen a las neuronas de la
sustancia gris o provienen de ellas; su aspecto
blanco es producido por el color blanco brillante de las vainas de mielina que recubren
las fibras.
La figura 2-4 muestra en especial que una
capa delgada de sustancia gris cubre toda la superficie del cerebro, incluidas las fisuras y los
surcos. Se trata de la corteza cerebral. Una de
las principales ventajas de tantas fisuras y surcos es que triplican el área total de la corteza
cerebral; la superficie expuesta del encéfalo sólo es de 2/3 de 1 pie2 o 600 cm2, pero el área total de la corteza cerebral es de unos 2 pies2 o 1.800 cm2.
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La corteza cerebral es ¡la porción encefálica asociada con mayor frecuencia con el proceso del pensamiento, aun
cuando éste no pueda producirse sin la acción simultánea de la mayoría de las estructuras profundas del
encéfalo. A pesar de ello, la corteza cerebral es la porción del encéfalo en la que se almacenan todos nuestros
recuerdos y también es el área con mayor responsabilidad en la adquisición de nuestras muchas habilidades
musculares. Todavía no conocemos los mecanismos fisiológicos básicos por los cuales la corteza cerebral
almacena los recuerdos o el conocimiento de las habilidades musculares, pero lo que sabemos se mencionará
en el capítulo 19. • En la mayoría de las áreas la corteza cerebral tiene un espesor aproximado de 6 mm, y se estima que contiene
unos 50 a 80.000 millones de cuerpos celulares nerviosos. Además, puede haber unos 1.000 millones de fibras
nerviosas que salen de la corteza y un número similar que llega a ella, pasa a otras áreas de la corteza, van o
vienen de las estructuras más profundas del encéfalo y, algunas, de la médula espinal.
Áreas funcionales de la corteza cerebral
Hasta la Primera Guerra Mundial sólo se conocía la función de algunas áreas de la corteza cerebral. En ese
momento se estudiaron en forma sistemática los soldados con heridas por armas de fuego en partes
determinadas del encéfalo para detectar cambios funcionales. Además, en años más recientes los
neurocirujanos y los neurólogos han documentado cuidadosamente los cambios en la función encefálica causados por tumores u otras lesiones específicas.
La figura 2-5 muestras las principales áreas
funcionales de la corteza cerebral que se han
determinado por medio de estos estudios, que
son las siguientes:
Área motora: corteza motora, corteza
premotora y área de Broca. El área motora se
ubica por delante del surco central y ocupa la
mitad posterior del lóbulo frontal. Presenta, a
su vez, tres subdivisiones, la corteza motora, la
corteza promotora y el área de Broca, todas relacionadas con el control de la actividad muscular.
La corteza motora, ubicada en una banda de
unos 2 cm de ancho inmediatamente anterior
al surco central, controla los músculos específicos de todo el cuerpo, en especial los que
producen movimientos finos como los del índice y el pulgar; del labio y la boca para hablar y comer, y en mucho menor grado, los
movimientos finos de los pies y ios dedos del
pie.
La corteza premotora, ubicada por delante
de la corteza motora, produce movimientos
coordinados que comprenden secuencias de
movimientos individuales o combinados de algunos músculos diferentes al mismo tiempo.
5
En esta área se almacena gran parte de nuestro
conocimiento para controlar los movimientos
aprendidos, como los especiales necesarios para realizar un deporte.
El área de Broca, ubicada por delante de
la corteza motora en el margen externo de
la corteza premotora, controla los movimientos coordinados de la laringe y la boca
para pronunciar las palabras. Esta área funciona como el centro del lenguaje de la persona en uno de los dos hemisferios cerebrales,
en el hemisferio izquierdo en aproximadamente 19 de cada 20 personas, incluidas todas
las personas diestras y 50% de las personas
zurdas.
Área sensitiva somestésica. Las sensaciones somestésicas son las que provienen del
cuerpo como tacto, presión, temperatura y dolor. En la figura 2-5 podemos observar que el
área sensitiva somestésica ocupa todo el lóbulo
parietal.
Obsérvese que esta área se encuentra dividida en un área primaria y un área secundaria.
Sucede lo mismo con todas las otras áreas sensitivas. El área sensitiva somestésica primaria
es la porción de corteza que recibe señales en
forma directa de diferentes receptores sensitivos ubicados en todo el cuerpo. Por el contra22 ANATOMÍA MACROSCÓPICA
rio, las señales que llegan al área sensitiva somestésica secundaria antes son procesadas en
parte en las estructuras encefálicas profundas o
en el área somestésica primaria. El área primaria puede distinguir los tipos específicos de sensación en regiones discretas del cuerpo. El área
secundaria sirve principalmente para interpretar
las señales sensitivas, no para distinguirlas, como la interpretación de que una mano está tocando una silla, una mesa o una pelota.
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Área visual. La figura 2-5 muestra que el
área visual ocupa todo el lóbulo occipital. La
mayor parte del área visual primaria está ubicada sobre la superficie interna del hemisferio cerebral, a lo largo del recorrido de la cisura calcarina (figs. 2-3 y 2-4), pero una pequeña porción
del área visual primaria se proyecta sobre el polo externo del lóbulo occipital, como se observa
en la figura 2-5. Esta área primaria detecta puntos luminosos y oscuros, específicos, orientaciones de líneas y bordes en la escena visual. Las
áreas visuales secundarias ocupan el resto del
lóbulo occipital y su función es interpretar la información visual. Además, en estas áreas se interpreta el significado de las palabras escritas.
Área para la audición (área auditiva). El
área auditiva está ubicada en la mitad superior
de los dos tercios anteriores del lóbulo temporal. El área auditiva primaria se encuentra en
la porción media de la circunvolución temporal
superior. En ella se detectan tonos específicos,
intensidad y otras características del sonido.
Las áreas secundarias ocupan las otras partes
del área auditiva. En ellas se interpretan los significados de las palabras habladas y partes de
estas áreas también son importantes para el reconocimiento de la música.
Área de Wernicke para la integración sensitiva. El área de Wernicke se ubica en la porción posterior del lóbulo temporal superior, en
los puntos en que los lóbulos parietal y occipital entran en contacto con el lóbulo temporal.
Allí se reúnen las señales sensitivas de los lóbulos parietal, occipital y temporal. Esta área es
muy importante para interpretar los significados finales de casi todos los diferentes tipos de
información sensitiva como los significados de
oraciones y pensamientos, ya sea que se oigan,
lean, palpen o incluso se generen en el propio
encéfalo. Por lo tanto, la destrucción de esta
área del encéfalo produce pérdida extrema de la
capacidad de pensamiento. Esta área sólo está
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bien desarrollada en uno de los hemisferios cerebrales, habitualmente en el izquierdo. Este
desarrollo unilateral evita la confusión de los
procesos de pensamiento entre las dos mitades
del encéfalo.
Área de la memoria reciente del lóbulo
temporal. La mitad inferior del lóbulo temporal parece tener principalmente importancia para el almacenamiento de la memoria reciente, la
que dura algunos minutos a varias semanas.
Área prefrontal. El área prefrontal ocupa la
mitad anterior del lóbulo frontal. Su función está
menos definida que cualquier otra parte del cerebro. Se ha extraído en muchos pacientes psicóticos para sacarlos de los estados depresivos. Estas personas pueden seguir funcionando sin las
áreas prefrontales, pero pierden su capacidad para concentrarse por períodos prolongados y para
planificar el futuro o resolver problemas. Por
consiguiente, se dice que esta área es importante
para elaborar el pensamiento.
En el capítulo 19 discutiremos con mayor detalle la función intelectual de la corteza cerebral.
LOS GANGLIOS BÁSALES
El corte horizontal del encéfalo de la figura
2-4 muestra varias áreas de sustancia gris, denominadas núcleos, ubicadas en la profundidad del
encéfalo. Un núcleo es un conjunto de cuerpos
de células nerviosas congregados en un área. En
la figura se observan dos grupos separados de
núcleos: 1) los ganglios básales, que forman
parte del cerebro y 2) el tálamo, compuesto por
múltiples núcleos pequeños, que forma parte del
diencéfalo y describiremos más adelante.
Las figuras 2-6 y 2-7 muestran otras imágenes
del encéfalo en las que se destacan los ganglios
básales; la figura 2-6 es un corte coronal y la figura 2-7 una imagen tridimensional, ambas
muestran las localizaciones de los ganglios bása-
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les en las masas cerebrales y también sus relaciones con el tálamo. Los tres ganglios básales
más importantes son: 1) núcleo caudado, 2) putamen y 3) globo pálido. Además de estos tres,
los anastomistas consideran que el claustro y la"
amígdala también son ganglios básales, pero la
función del claustro es desconocida y la amígdala funciona como parte del sistema límbico, que
discutiremos más adelante en este capítulo; tiene
muy poca relación funcional con el resto de los
ganglios básales.
Por otra parte, los ganglios básales del cerebro funcionan en una asociación muy íntima con
el subtálamo de] diencéfalo y la sustancia negra
y el núcleo rojo del mesencéfalo. Por lo tanto,
muchos fisiólogos consideran que estos tres.
cuerpos también forman parte del sistema de los
ganglios básales.
Localización tridimensional de los ganglios
básales en el cerebro. Ahora, estudiaremos con
mayor detalle las localizaciones anatómicas de
los principales ganglios básales. En la figura
2-4, en el corte horizontal del encéfalo, obsérvese que el núcleo caudado, el putamen y el globo
pálido se ubican por delante y por fuera del tálamo. La figura 2-6 muestra un corte coronal del
encéfalo levemente por delante del extremo anterior del tálamo, aproximadamente en la región
24 ANATOMÍA MACROSCÓPICA
motora del cerebro. En esta área los tres ganglios básales se ubican a horcajadas de una de
las principales vías de fibras del cerebro, denominada cápsula interna. Esta vía, que describiremos luego, es el principal nexo entre la corteza
y las regiones inferiores del encéfalo y la médula espinal. Muchas de las fibras de la cápsula interna se originan en la corteza motora y premotora, y ramas de ellas ingresan a los ganglios básales. Después, porciones de las señales motoras
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se procesan y transmiten a través de estos gan-glios, en lugar de pasar directamente de la corteza a la médula espinal.
Obsérvese, también en la figura 2-6, la relación de los ganglios básales con las porciones
anteriores de los dos ventrículos laterales, que
son cavidades del cerebro llenas de líquido. En
cada uno de los hemisferios cerebrales los ventrículos se ubican respectivamente por arriba y
por adentro del núcleo caudado.
Por último, el diagrama tridimensional de la
figura 2-7 muestra en especial la relación de
los ganglios básales con el tálamo. Se puede
observar la localización central del tálamo, en
la porción basal del encéfalo, y la ubicación
del sistema de los ganglios básales, principalmente por delante y por fuera del tálamo; pero
obsérvese también la larga cola del núcleo caudado que se enrula hacia atrás, a través del lóbulo parietal, y después hacia afuera y abajo,..
en el lóbulo temporal. La amígdala se ubica en
la punta de la cola del núcleo caudado en el lóbulo temporal.
Función de los ganglios básales. Si en'un
gato se elimina la corteza cerebral, sin extraer
los ganglios básales, el animal todavía puede
realizar la mayoría de sus actividades motoras
normales, que incluyen deambular, pelear, arquear el lomo, escupir y casi cualquier otro movimiento. Por otra parte, en el ser humano, una
pérdida similar de corteza cerebral pero con los
ganglios básales intactos sólo deja a la persona
con actividades motoras groseras, como movimientos del tronco y de los miembros con una
marcha no controlada con piernas rígidas.
Reuniendo esta información, se puede deducir que, en el ser humano, una función importante de los ganglios básales es controlar los
movimientos básicos groseros del cuerpo,
mientras que la corteza cerebral es necesaria
para realizar los movimientos más precisos de
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los brazos, manos, dedos y pies. Cuando la mano está realizando una actividad precisa que
exige una postura de fondo del cuerpo, los ganglios básales gobiernan los movimientos corporales mientras que la corteza cerebral proporciona los movimientos precisos.
Para lograr el alto grado de coordinación necesario entre los músculos del cuerpo, durante
la mayoría de las funciones motoras, un circuito muy complejo de fibras nerviosas interconécta: 1) la corteza cerebral y los ganglios básales en el cerebro, 2) el tálamo y el subtálamo
en el diencéfalo, 3) el núcleo rojo y la sustancia
negra en el mesencéfalo y 4) el cerebelo en el
encéfalo posterior.
LA SUSTANCIA BLANCA DEL CEREBRO
En casi todas las áreas del cerebro excepto la
corteza cerebral y los ganglios básales, encontramos sustancia blanca, compuesta casi exclusivamente por fibras nerviosas que suelen estar
organizadas en haces específicos denominados
tractos de fibras. En la figura 2-4 se observan
tres de los principales tractos de fibras, cada
uno contiene millones de ellas y son:
•
1. El cuerpo calloso, que mencionamos antes, conecta las áreas respectivas de la corteza
en cada hemisferio cerebral con áreas correspondientes en el hemisferio opuesto. El cuerpo
calloso también se observa en el corte sagital
de la figura 2-3 y en corte coronal de la figura
2-6.
2. La radiación óptica, que se observa en la
figura 2-4, se dirige desde el cuerpo geniculado
lateral (externo) del tálamo hacia el área de la ,¡,
cisura calcarina en el lóbulo occipital. Es la vía
de relevo final para la transmisión de las señales visuales desde los ojos hasta la corteza cerebral.
-,
3. La cápsula interna, que se observa en la
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figura 2-4, se halla en las áreas entre el tálamo,
el núcleo caudado y el putamen. A través de
ella se transmiten la mayoría de las señales entre la corteza cerebral y el encéfalo inferior y la
médula espinal.
La figura 2-8 muestra incluso de forma más,
gráfica la sustancia gris y la sustancia blanca
del cerebro. También se observa la gran masa
de fibras nerviosas que se extiende hacia arriba,
desde la cápsula interna, hasta la corteza cerebral a través de una radiación extensa denominada corona radíala.
EL DIENCEFALO
El diencéfalo se denomina también "entreencefalo". En los animales inferiores el diencéfalo
es una estructura nodular, distinta del resto del
encéfalo, que conecta el telencéfalo (el cerebro)
con el mesencéfalo (cerebro medio). En el ser
humano el diencéfalo también provee un nexo
similar entre el cerebro y las porciones inferiores del encéfalo, pero anatómicamente se halla
tan fusionado con las porciones básales del cerebro que es difícil demarcar sus límites. No obstante, se define como aquellas estructuras que
rodean al tercer ventrículo (otra cavidad del encéfalo llena de líquido, que se observa en la figura 2-9 y se discute en el capítulo siguiente).
El cuadro 2-3 resume las importantes estructuras y funciones del diencéfalo. Las estructuras
más importantes son el tálamo y el hipotálamo.
Ambas están compuestas por múltiples núcleos
que realizan muchas funciones nerviosas importantes. Además existen dos áreas nucleares más
pequeñas, ubicadas por detrás y por debajo del
tálamo, el epitálamo y el subtálamo.
El tálamo
Ya hemos observado en varias figuras que el
tálamo está ubicado en el centro mismo del en-
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céfalo, rodeado por todos lados, excepto abajo,
por el cerebro. La figura 2-9 muestra otra imagen del tálamo y su ubicación en un corte coronal del encéfalo. Se describen varias características específicas del tálamo.
En primer lugar, comprende algunos núcleos
discretos separados, como lo muestran las múltiples áreas azules de la figura.
En segundo lugar, el tálamo descansa directamente sobre la parte superior del mesencéfalo
(también denominado "cerebro medio"); casi
todas las señales del mesencéfalo y de otras regiones inferiores del encéfalo, así como de la
médula espinal, prosiguen hasta la corteza cerebral a través de sinapsis en el tálamo.
En tercer lugar, el tálamo tiene muchas conexiones bidireccionales con todas las partes
de la corteza cerebral que llevan un tráfico continuo de señales desde el tálamo hasta la corteza y también desde la corteza hasta el tálamo.
En cuarto lugar, el tálamo se ubica en íntima
aposición con los ganglios básales y transmite
muchas señales desde otras regiones inferiores
del encéfalo y la médula espinal directamente a
ANATOMÍA MACROSCÓPICA DEL SISTEMA NERVIOSO 27
los ganglios básales. A su vez también funciona
como una estación de relevo de las señales provenientes de algunos de los ganglios básales
hasta la corteza.
Entonces, en esencia, el tálamo es una estación principal de relevo de tráfico, para dirigir
las señales sensitivas y de otro tipo a los puntos
apropiados de la corteza cerebral y de las áreas
más profundas del cerebro. Algunos ejemplos
de los diferentes tipos de señales que se relevan
en el tálamo incluyen:
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1. Todas las señales sensitivas somestésicas
del cuerpo (presión, dolor, temperatura, etc.) a
la corteza somestésica del lóbulo parietal.
2. Señales visuales al área de la cisura calcarina de la corteza occipital (la porción del tálamo que hace relevo de estas señales se clasifica
a veces como metatálamo, que es el extremo
posterior del tálamo).
3. Señales auditivas á la circunvolución temporal superior (también transmitidas por el metatálamo).
,
4. Señales de control muscular del cerebelo,
mesencéfalo y otras áreas del tronco encefálico
inferior, hasta la corteza motora y los ganglios
básales.
Relación anatómica del tálamo con los
ventrículos. Obsérvese en especial en la figura
2-9 la relación del tálamo con varios de los
ventrículos: 1) los dos ventrículos laterales se
ubican inmediatamente por arriba de las dos
mitades del tálamo y 2) el tercer ventrículo di- •
vide al tálamo en dos mitades. Cada una funciona por separado con el hemisferio cerebral
del mismo lado, y entre ambos hay poca comunicación directa.
Función de interpretación sensitiva del
tálamo. En los animales inferiores, en especial
en el estadio de los reptiles, la corteza cerebral
no está muy desarrollada, pero el tálamo es
una parte establecida del encéfalo. En estos
animales el tálamo desempeña un papel mucho
mayor en la interpretación sensitiva que en el
hombre; pero incluso en éste se conservan algunas de sus capacidades de interpretación
sensitiva, lo que es en particular aplicable a la
sensación del dolor. Un individuo puede perder la mayor parte de las áreas sensitivas somestésicas de su corteza cerebral o todas; no
obstante, sigue reteniendo gran parte de su capacidad para percibir el dolor. Ello concuerda
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con que el dolor es una de nuestras sensaciones más primitivas y también que el tálamo es
una porción más primitiva del encéfalo que el
cerebro.
Relación talamocortical. Además de las
vías de relevo hasta la corteza cerebral, entre
el tálamo y todas las áreas de la corteza también existen innumerables conexiones bidireccionales, y las fibras nerviosas se dirigen en
ambas direcciones. La figura 2-10 muestra
mediante un código de colores las áreas del tálamo que conectan con áreas específicas de la
corteza cerebral. Por ejemplo, la porción posterior del tálamo (cuerpo geniculado lateral y
pulvinar) tiene conexiones bidireccionales con
el lóbulo occipital de la corteza. La porción
superointerna (núcleo dorsomedial) conecta
con el área prefrontal del lóbulo frontal. Y la
porción posterolateral del núcleo ventral (núcleo ventral posterolateral) conecta con el área
somestésica primaria de la corteza parietal, etcétera.
Pero ¿cuáles son las funciones de estas conexiones bidireccionales? En primer lugar, sin el
tálamo la corteza es inútil. Es el tálamo el que
induce la actividad cortical, además de relevar
las señales hasta la corteza desde otras áreas
del encéfalo y la médula espinal. De hecho, podemos considerar que la mayoría de la corteza
cerebral es principalmente una prolongación
del tálamo; la corteza brinda un gran depósito
mnésico para que funcione a disposición de los
centros de control del tálamo.
El hipotálamo
Varias figuras que presentamos antes en este
capítulo mostraron una estructura pequeña, en
el centro de la base del encéfalo, denominada
hipotálamo. Estudie en especial las figuras 2-2
y 2-3 y ubique esta estructura, pero observe
con cuidado o de otro modo la omitirá. Su tamaño pequeño enmascara su importancia, pues
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es un centro importante del encéfalo para controlar las funciones corporales internas.
La figura 2-11 muestra una gran imagen interna del hipotálamo, donde se observan, en
tres dimensiones, varios núcleos del hipotálamo. Nótese que éste se ubica por delante del
núcleo rojo, que se halla en la parte más alta
del mesencéfalo, y también inmediatamente
por debajo del extremo anterior del tálamo.
Existen en especial abundantes vías nerviosas
entre el hipotálamo y el tálamo anterior, y también entre aquél y el mesencéfalo.
Algunas de las funciones de los núcleos del
hipotálamo. En muchos puntos de este texto
discutiremos la importancia de uno o más de
los núcleos hipotalámicos en el control de algunas de las funciones corporales internas, y en el
capítulo 20 presentaremos más detalles de la
función de la totalidad del hipotálamo. Sin embargo, mencionemos ahora algunas de las funciones importantes de algunos de los núcleos
hipotalámicos.
El núcleo preóptico, ubicado por delante,
participa principalmente en el control de la
temperatura corporal.
El núcleo supraóptico, ubicado por delante y
por abajo, y situado inmediatamente por encima de los nervios ópticos, controla la secreción
de hormona antidiurética, que ayuda a controlar la concentración de electrólitos en los líquidos corporales.
El núcleo medial del hipotálamo, cuando es
estimulado, brinda una sensación de saciedad
(es decir, de satisfacción, en especial con respecto a la comida).
La estimulación de la mayoría de las regiones laterales del hipotálamo hace que una persona tenga mucha hambre y la estimulación an-
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terior en el hipotálamo lateral hace que la persona tenga mucha sed.
La estimulación del hipotálamo posterior excita el sistema nervioso simpático en todo el
cuerpo, lo que aumenta el nivel global de actividad de muchas partes internas del organismo,
en especial incrementa la frecuencia cardíaca y
se produce vasoconstricción.
Por último, la estimulación de diferentes
áreas del hipotálamo hace que sus neuronas secreten varias hormonas denominadas hormonas
liberadoras que son transportadas por la sangre
venosa directamente a la glándula hipófisis anterior, donde producen después secreción de las
hormonas hipofisarias anteriores. A su vez, las
hormonas hipofisarias controlan actividades tan
variadas del organismo como el metabolismo
de los hidratos de carbono, proteínas, lípidos,
las funciones de las glándulas sexuales y otros
procesos.
.
Por consiguiente, no podemos evitar sentirnos impresionados por la importancia global de
esta área pequeña del encéfalo y sus múltiples
papeles en el control de nuestro cuerpo. En
consecuencia, discutiremos sus funciones en
muchos puntos de este libro.
EL SISTEMA LÍMBICO
La palabra "límbico" significa límite; el sis. tema límbico, que se muestra en la figura 2-12
y se resume en el cuadro 2-3, comprende las
estructuras limítrofes del cerebro y el diencéfalo que rodean sobre todo al hipotálamo. El sistema límbico tiene una función especial de
control de nuestras actividades emocionales y
conducíales. Algunas de sus partes más importantes son las siguientes:
1: La amígdala (también llamada cuerpo
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amigdaloide) es una pequeña estructura nuclear, localizada en la profundidad de cada lóbulo temporal anterior, que los anatomistas
consideran como uno de los ganglios básales.
Sin embargo, funciona muy estrechamente relacionado con el hipotálamo y no con los ganglios básales comunes. Se piensa que la amígdala ayuda a controlar la conducta apropiada de
la persona para cada tipo de situación social.
2. El hipocampo, uno de cada lado, es una
porción primitiva de la corteza cerebral que se
ubica a lo largo del borde más interno del lóbulo temporal, y se pliega hacia arriba y adentro
para formar la superficie inferior del asta anterior del ventrículo lateral. Se piensa que interpreta para el encéfalo la importancia de la mayoría de nuestras experiencias sensitivas. Si el
hipocampo determina que una experiencia es lo
suficientemente importante, será almacenada
como memoria en la corteza cerebral. Sin el hipocampo, la capacidad de una persona para almacenar recuerdos es muy deficiente.
3. Los cuerpos mamilares se ubican inmediatamente por detrás del hipotálamo y funcionan
en íntima asociación con el tálamo, el hipotálamo y el tronco encefálico, para ayudar a controlar muchas funciones conductales como el grado de vigilia de una persona y tal vez su sensación de bienestar.
4. El septum pellucidum se ubica por delante
del tálamo, por arriba del hipotálamo y entre
los ganglios básales, en el plano medio del cerebro. Su estimulación en diferentes partes puede producir muchos efectos conducíales diferentes, que incluyen la ira. ;
5. La circunvolución del cuerpo calloso, el
cíngulo, la ínsula y la circunvolución parahipocámpica forman en conjunto en cada hemisferio un anillo de corteza cerebral que rodea las
estructuras más profundas del sistema límbico
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descritas en los párrafos anteriores. Se piensa
que este anillo permite la asociación entre las
funciones conducíales cerebrales conscientes y
las funciones conducíales subconscientes del..
sistema límbico más profundo.
Las señales provenientes del sistema límbico
que se dirigen al hipotálamo pueden modificar
cualquiera de las muchas funciones corporales
internas controladas por este último o todas
ellas. Y las señales que van del sistema límbico
al mesencéfalo pueden controlar aspectos de
la conducta como vigilia, sueño, excitación, capacidad de atención e incluso ira o docilidad,
aunque todavía es poco lo que se conoce de la
forma en que las diferentes partes del sistema
límbico interactúan para controlar todas estas
funciones emocionales y conducíales del organismo.
BIBLIOGRAFÍA
Véate bibliografía, capítulo 4.
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