Causa, diagnóstiCo diferenCial y faCtores de riesgo

advertisement
Otorga créditos para la recertificación profesional
AF en infecciones vaginales por hongos . Módulo 2 .
Causa, diagnóstico
diferencial y factores de riesgo
Segunda entrega del curso que desarrollará esta molesta patología de
frecuente presencia en las mujeres. Serán cuatro módulos especiales. En
una quinta entrega (dosis 213, noviembre 2013), el cuestionario de evaluación.
Dr. Alfredo Gaete *
Hongos: la causa fundamental
~ Se piensa que la infección vaginal
por hongos sintomática se debe al
crecimiento excesivo de levadura, que
normalmente coloniza la vagina (5).
~ C. albicans es la causa en 85-90%
de los casos de infección vaginal
por hongos (5).
~ Todavía no se comprende bien el
mecanismo por el cual se desarrolla
la Infección vaginal por hongos.
Información clave:
~ Aunque la Infección Vaginal por
Hongos se atribuye a una levadura
única (monomicrobiana), su causa
se debe a múltiples factores.
~ Los hongos pueden adherirse a
las células epiteliales de la vagina
en cantidades significativas.
~ Aproximadamente, el 20% de las
mujeres tienen especies de cándida
viviendo en su vagina de forma inofensiva, sin mostrar signos de síntoma alguno (2).
• Sin embargo, ciertas condiciones
pueden hacer que las colonizaciones
asintomáticas se vuelvan infecciones
vaginales por hongos sintomáticas.
~ El epitelio vaginal es colonizado
usualmente por flora vaginal normal (lactobacilli) que mantiene el
pH vaginal entre 3,8 y 4,47.
• Esta flora puede desempeñar un rol
en la defensa contra la infección (7).
• Los cambios en esta flora pueden
provocar el crecimiento excesivo de
especies de cándida y el desarrollo
de la infección vaginal por hongos.
~ Las causas de ese crecimiento
excesivo incluyen el uso de antibióticos que suprimen la flora normal
de la vagina, los altos niveles de
hormona en el embarazo o los estados inmunocomprometidos, tales como VIH/SIDA.
Información complementaria:
~ El principal patógeno causante
4
4
de la infección vaginal por hongos
es C. albicans, pero con menor frecuencia pueden encontrarse involucradas otras especies de cándida.
~ Otros hongos ocasionalmente
implicados incluyen C. tropicalis, C. parapsilosis, C. krusei, C.
kefyr, C. Guilliermondii y Saccharomyces cerevisiae.
~ La C. glabrata y otras especies
no albicans afectan al 10-20% de
las mujeres (2), sin embargo, no se
han efectuado estudios clínicos en
estas especies, debido a que las infecciones son muy poco frecuentes.
~ Ha habido preocupación respecto
a que la incidencia de la infección vaginal por hongos causada por cepas
no albicans está aumentando (2).
Diagnóstico diferencial
Los síntomas típicos de la infección
vaginal por hongos (prurito agudo
y secreción vaginal) también pueden asociarse a otras afecciones (2).
La infección vaginal por hongos
puede confundirse erróneamente
con enfermedades no causadas por
hongos, tales como vaginosis bac-
teriana (por ejemplo, gardnerella
vaginalis) y tricomoniasis (trichomonas vaginalis).
Es importante que la mujer reconozca que tiene infección vaginal
por hongos en vez de una infección
de transmisión sexual.
Información clave:
~ La vaginosis bacteriana es la infección más frecuente causante de
secreción vaginal anormal (40-50%
en mujeres premenopáusicas) (8-9).
~ La picazón no es frecuente y la
secreción es blanca, homogénea y
con mal olor (9).
~ La Infección Vaginal por Hongos
es la segunda causa más frecuente
de secreción vaginal (20-25% de
los casos) (9).
• La secreción no siempre es un
síntoma de la infección vaginal
por hongos, pero si está presente,
puede ser espesa, blanca y similar a
“queso cottage” (2-8).
~ La tricomoniasis es la tercera causa
más frecuente de secreción vaginal
en mujeres premenopáusicas (9).
• Asociada con la picazón y secreción vaginal, que es profusa,
espumosa, gris verdosa y con
mal olor (8-9) .
~ Sus síntomas son diferentes a
los de la infección vaginal por
hongos previa.
~ La secreción es liviana, con feo
olor u olor a pescado.
Información complementaria:
~ Otras afecciones que pueden
confundirse con la infección vaginal por hongos incluyen (9):
• Infecciones tales como clamidia,
gonorrea, herpes genital y cistitis.
• Afecciones crónicas no infecciosas,
por ejemplo, secreción fisiológica
normal, irritantes, eczema o psoriasis
vulvar, alergia e irritación mecánica.
~ La secreción fisiológica normal también puede confundirse con la infección vaginal por hongos, pero ésta no
debe picar, doler o ser profusa (9).
~ Las fluctuaciones hormonales
durante la pubertad y el embarazo
también pueden causar cambios
en la secreción de la mujer (7).
~ Aunque es posible que dos o más infecciones coexistan, esto no es frecuente
con la infección vaginal por hongos (9).
Factores de riesgo
La infección vaginal por hongos es
extremadamente frecuente y puede afectar a cualquier mujer, pero
algunos grupos son más susceptibles que otros.
Un número de factores de riesgo
aceptados incluye:
• Embarazo.
• Antibióticos.
• Diabetes mal controlada.
Existe prueba inconclusa de que estén
involucrados otros factores de riesgo,
tales como los anticonceptivos, la conducta sexual y la ropa ajustada.
Información clave:
~ El embarazo puede predisponer
a las mujeres a padecer infección
vaginal por hongos dado que los
altos niveles de hormonas de la re-
producción
aumentan el
contenido de glucógeno en los tejidos vaginales (2).
• El estrógeno también aumenta la
adherencia de hongos a las células
epiteliales de la vagina (2).
~ La infección vaginal por hongos
se presenta en aproximadamente
en el 30% de las mujeres que están
con terapia antibiótica en curso (ya
sea sistémica o intravaginal) (2).
• Se piensa que los antibióticos predisponen a las mujeres a la infección
vaginal por hongos al matar la flora
bacteriana protectora, lo que produce un crecimiento excesivo de especies de cándida en la vagina.
• En especial, se piensa que las especies de lactobacillus proveen resistencia a la colonización y preven-
4
4
ción de la germinación.
~ La colonización vaginal
es más frecuente en los
diabéticos que en los no
diabéticos, pero sólo predispone a las mujeres a la
infección vaginal por hongos sintomática, en situaciones en que la diabetes
no está controlada (2).
• Esto se debe probablemente a la glucosuria y
el aumento de concentraciones de glucosa en
las secreciones vaginales,
lo que favorece el crecimiento de los hongos (11).
Información complementaria:
~ Los factores de riesgo posibles
incluyen:
• Anticonceptivos.
• Conducta sexual.
• Ropa ajustada.
• Higiene e higienización femenina.
~ Los anticonceptivos, especialmente
anticonceptivos orales combinados,
aumentan el riesgo de la infección vaginal por hongos, pero con frecuencia,
los estudios realizados tienen debi-
lidades metodológicas o
datos conflictivos (2).
~ Existe evidencia leve
para apoyar la afirmación de que la conducta
sexual aumenta el riesgo
de infección vaginal por
hongos (9).
~ En un pequeño estudio observacional se
encontró que el uso de
ropa ajustada o el uso
de toallitas protectoras
fueron factores de riesgo para la infección vaginal por hongos (12).
~ Existe poca o ninguna
evidencia de que las toallas higiénicas,
los tampones y la ducha vaginal puedan causar o aumentar el riesgo de la
infección vaginal por hongos (1-9). g
* Asesor Médico Bayer
Referencias:
2) Sobel JD. Vulvovaginal candidosis. Lancet 2007;369:1961–71.
5) Spence D. Candidiasis (vulvovaginal). Clin Evid (Online) 2010;pii:0815.
7) Mitchell H. Vaginal discharge–causes, diagnosis, and treatment. BMJ 2004;328:1306–8.
8) The management of women of reproductive age attending. nongenitourinary medicine settings complaining of
vaginal. discharge. J Fam Plann Reprod Health Care 2006;32:33–42.
9) NHS Clinical Knowledge Summaries. Candida- female genital – Making a diagnosis. http://www.cks.nhs.uk/candida_
female_genital/making_a_diagnosis. Accessed 13 June 2012 Am 1990;74:1573–602.
11) Eschenbach DA. Vaginal infection. Clin Obstet Gynecol 1983;26:186–202.
12) Patel DA, Gillespie B, Sobel JD, et al. Risk factors for recurrent vulvovaginal candidiasis in women receiving maintenance
antifungal therapy: results of a prospective cohort study. Am J Obstet Gynecol 2004;190:644–53.
Descargar