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Ayala
Cuadernos
ISSN 1576-2068
Dep. Legal M-10186-2000
Número 62
de
Abril-Junio 2015
REVISTA DE LA FEDERACIÓN ESPAÑOLA DE GENEALOGÍA Y HERÁLDICA
Y CIENCIAS HISTÓRICAS
EDITORIAL
BICENTENARIO DE LA EXCMA. DIPUTACIÓN
Y CONSEJO DE LA GRANDEZA DE ESPAÑA
El mayo de 1815 se reunía por vez primera la
Junta de Grandes que, bajo la decidida protección del
Rey Don Fernando VII, en octubre de aquel año pasó
a denominarse Excelentísima Diputación Permanente
y Consejo de la Grandeza de España. Acaban de
cumplirse, pues, los primeros doscientos años de su
fructífera existencia.
A esta bicentenaria
y rica historia institucional,
dedicamos íntegramente
un número de estos mismos Cuadernos de Ayala,
el 33 (enero-marzo 2008),
descargable en PDF desde
nuestra página web. Allí
hallará el lector interesado
un completo resumen histórico de la Corporación, el
elenco de las Grandezas concedidas y reconocidasdesde 1520, y el repertorio prosopográfico de todos
sus decanos y presidentes.
Regulada actualmente por la vigente orden del
Ministerio de Justicia de 8 de octubre 1999, la Diputación de la Grandeza de España es un organismo consultivo del Estado, y a la vez viene desarollando una
interesante acividad cultural.
La Diputación de la Grandeza ha sido durante
estos doscientos años, y lo es en la actualidad, la verdadera y genuina Corporación de la Nobleza histórica
española, como la más principal de las únicas siete
instituciones nobiliarias que gozan de un reconocimiento oficial por parte del Estado -el Real Cuerpo de
la Nobleza de Madrid, y las cinco Reales Maestranzas de Caballería de Sevilla, Granada, Valencia, Ronda y Zaragoza-.
Es importante no olvidarlo, ya que en estos
tiempos de confusión proliferan mucho las entidades
privadas de carácter para-nobiliario e incluso pseudonobiliario, cuyos asociados o cofrades pretenden con
descaro -y a veces hasta con jactancia- arrogarse una
condición legal nobiliaria de la que desde luego carecen completamente -aunque puedan ser, y lo son muchos de ellos, descendientes de nobles verdaderos-.
Es por tal carácter oficial por lo que Su Majestad el Rey Se ha dignado recibir en solemne audiencia
a todos los Grandes de España y Títulos del Reino
que la conforman; el acto ha tenido lugar en el Palacio
Real de El Pardo, en la mañana del 16 de junio de
2015. Aún más: Su Majestad se ha dignado además
dirigir a todos una palabras cargadas de intención y
de significado, para que quien quiera oír, oiga, y para
que quien quiera entender,
entienda. El Rey confirma
la secular vinculación de la
Nobleza histórica española
con la Corona, pero a Grandes y Títulos nos exige un
esfuerzo mayor que el de
los demás ciudadanos: Nobleza obliga!
Por su relevancia, este
número de Cuadernos de Ayala las reproduce fielmente, seguidas -trastocando su orden cronológico-, con
el discurso que en nombre de la Corporación dirigió a
los Reyes su actual Decano el Duque de Híjar.
El bicentenario de la institución se ha celebrado dignamente con varios actos de los que daremos
cumplida noticia; además, se ha tenido el acierto de
crear una insignia de la Corporación, para el uso de
los Grandes y Títulos.
La Diputación de la Grandeza desempeña un
papel muy relevante, no solo en cuanto se refere a la
alta representación que ostenta, no solo en cuanto es
depositaria de los valores y la tradición nobiliaria, sino
también en cuanto se refiere a la direccioón de los
asuntos nobiliarios, Y lo hace con prudencia y con solvencia, habiendo merecido siempre un gran respeto,
tanto por parte de la mayoría de los Grandes y Títulos,
como del conjunto de la sociedad española.
Quiera Dios que la existencia de la ya venerable y respetable Diputación y Consejo de la Grandeza
de España perdure durante otros tantos años como
los que han pasado desde su establecimiento, para
bien de España y de su Nobleza histórica.
El Vizconde de Ayala y Marqués de la Floresta
NUESTRA PORTADA
Retrato del Lord Donal Cam O’Sullivan, en España don Daniel O’Sullivan, primer Conde de Berehaven
(Dunboy c.1561-Madrid 1618), fiel servidor del Rey Católico y cabeza de una ilustre familia de la Nobleza
española. Óleo de autor anónimo español que permaneció colgado en los muros del Real Colegio de
Irlandeses de Salamanca, hasta que en 1951 fue trasladado al St. Patrick’s College, en Maynooth, Irlanda
(cortesía de Susan Lynden, Archivista del St. Patrick’s College, Maynooth)
Cuadernos de Ayala 62 - ABR/2015
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DE REGE
PALABRAS DE SU MAJESTAD EL REY
A LA DIPUTACIÓN DE LA GRANDEZA DE ESPAÑA
Gracias Alfonso, por tus palabras y bienvenidos seáis todos los que formáis parte de la
Diputación de la Grandeza a este encuentro, aquí en
el Palacio Real del Pardo.
Es un encuentro especialmente singular, no
sólo por lo que conmemoramos, que es vuestro Bicentenario, sino también porque
es ésta la primera ocasión
que tengo, que tenemos como Reyes, de reuniros a todos ─los que habéis podido
acudir─; al margen de otras
ocasiones en audiencias con
la Diputación Permanente y
Consejo de la Grandeza o
con vuestro Decano, durante
este primer año de reinado y
también
antes
como
Príncipes de Asturias.
Por ello, a la Reina y
a mí nos alegra veros hoy; nos alegra conoceros un
poco más, aunque con muchos nos vemos en no
pocas ocasiones y algunos nos conocemos desde
hace muchos años; y nos alegra, claro, poder celebrar
la historia que nos une.
Quiero, por tanto, con la Reina, felicitar a la
Diputación de la Grandeza de España; por cumplir
200 años, claro, pero sobre todo por el mérito de
haber mantenido su prestigio en una sociedad que ha
vivido circunstancias de todo tipo en ese periodo de
nuestra historia y está, como la mayoría de las sociedades, en continua evolución.
La Diputación, efectivamente, cumple dos siglos de vida, pero hunde sus raíces, aún más antiguas,
en las de muchos de los títulos aquí representados; y
es una institución que, estoy seguro, sabrá seguir
proyectándose y renovándose hacia el futuro, manteniendo siempre fresca y fértil la vocación de servicio a
España, al conjunto de nuestra sociedad.
En la España constitucional sabéis bien que
vuestros nombres no comportan más que un gran
honor; honor que implica responsabilidad y conlleva
unas obligaciones para con vuestros antepasados,
con vosotros mismos y con España
Como ha señalado vuestro Decano, el Duque
de Híjar, la Diputación de la Grandeza nació en una
coyuntura concreta ante la necesidad de aportar un
apoyo específico al Reino, al Estado. Hoy, es una entidad valorada en el mundo académico, cultural e historiográfico que ayuda a mantener vivo el extraordinario
patrimonio que para España representan los títulos
nobiliarios a lo largo de los siglos. Un auténtico tesoro
de nuestra historia milenaria. En nuestros tiempos, la
Diputación contribuye asimismo a inspirar y a dignificar el papel de la nobleza titulada en el siglo XXI.
España es un país rico en cultura y tradiciones, y el hecho de que se
mantengan en los títulos los
nombres de ilustres personalidades de nuestro pasado
que fueron ejemplo de lealtad, entrega, compromiso y
desprendimiento es mucho
más que un mero recuerdo
de nuestra historia.
Veros a muchos de
vosotros -y vuestro título- me
evoca a tantos de sus protagonistas hombres y mujeres:
ilustrados, grandes militares,
servidores del estado, mecenas, empresarios,
académicos, científicos, artistas.
Emular a quienes inscribieron sus nombres en
la historia de España no es labor fácil. Honrar esos
nombres con vuestro ejemplo y conducta es un gran
reto: porque destacar, estar entre los mejores en
cualquier ámbito, es cada día una tarea más ardua.
Pero es la exigencia de llevar un gran nombre. Y es
vuestro deber.
Todos sabéis bien que conservar y representar
el legado inmaterial de los antepasados -en vuestro
caso, los títulos nobiliarios de quienes en ellos os precedieron- es un signo de nobleza en el más amplio y
profundo sentido de la palabra.
Pero también sabéis que debemos mejorar
siempre ese legado buscando la excelencia, dedicando un esfuerzo permanente y manteniendo el compromiso solidario con el conjunto de la sociedad; bien como sucesores de los que un día merecieron la
dignidad nobiliaria, o, como en el caso de algunos de
vosotros, como portadores del título que personalmente habéis recibido.
Con estas palabras, con el agradecimiento
sincero de la Reina y mío por vuestra lealtad, con nuestros mejores deseos para la Diputación y para todos
los Grandes y Títulos de España, y con el recuerdo
afectuoso y también agradecido de mis padres los
Reyes Juan Carlos y Sofía, termino diciéndoos que
estoy seguro de que sabréis seguir estando a la altura
de cuanto se espera de vosotros.
Cuadernos de Ayala 62 - ABR/2015
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DE DUCIS
Majestades,
PA L A B R A S D E L D U Q U E D E H Í J A R
A S U S M A J E S TA D E S L O S R E Y E S
Expresamos a Vuestras Majestades
nuestro reconocimiento y gratitud por recibir hoy a
la Diputación de la Grandeza con ocasión de su segundo centenario.
Y lo hacemos desde el recuerdo emocionado al Rey Juan Carlos por su histórica ejecutoria y
con la admiración a la
labor que Vuestra Majestad ha realizado a lo
largo del primer año de
Vuestro reinado, que
deseamos largo y fecundo.
Los Títulos que
están aquí presentes,
Señor, constituyen una
parte de historia viva
de España, pues llevan
los nombres de las personas que vuestros antepasados decidieron
destacar y poner como
ejemplo de servicio al
bien común desde la Edad Media hasta ayer mismo. Los descendientes de esos protagonistas de nuestro pasado y
presente estamos por ello obligados a la ejemplaridad y la autoexigencia. Se lo debemos a
España, a Vuestra Majestad y a
nuestros antepasados, cuyo
nombre intentamos honrar con
nuestra conducta.
Desde su creación la Diputación de la Grandeza ha estado al servicio de la Corona.
Hace dos siglos que el Rey Fernando VII recabó de los grandes de España una contribución
económica para salvar los apremios del exhausto Tesoro. Los
grandes se constituyeron en
junta y expresaron “que cuánto
tienen, valen y poseen, y hasta
sus mismas personas, están uno y otro al servicio
del Rey y de su patria.” En la actualidad, con el misCuadernos de Ayala 62 - ABR/2015
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mo espíritu y siguiendo los deseos manifestados
por Vuestra Majestad, llevamos a cabo una fértil labor cultural y un empeño aleccionador sobre nuestras obligaciones. Como órgano consultivo del Ministerio de Justicia, junto con el Consejo de Estado,
aportamos un rigor jurídico y una solvencia histórica
necesarios en la sucesión de títulos de nobleza. Sin
pretensión de privilegio alguno, intentamos merecer
la consideración de
Vuestras Majestades
por nuestra labor, de
forma que los reyes
que nos presidieron y
presiden puedan sentirse satisfechos y cómodos en su papel, incluso orgullosos. A ello
nos aplicamos con esfuerzo, rigor y competencia.
Señor, como tantas
instituciones vivas y
con deseo de estar
presentes en los retos
y oportunidades que plantea el
siglo XXI, la Diputación de la
Grandeza busca destacar en la
cambiante sociedad del conocimiento, como nuestros antepasados supieron hacerlo en la
suya. Intentamos ser ejemplares y competitivos, además de
leales. Queremos aportar a la
convivencia en nuestra democracia constitucional desde los
ejemplos personales hasta la
continua renovación de instituciones históricas como la Diputación de la Grandeza, que ha
sobrevivido 200 años ininterrumpidamente por haber sabido adaptarse a su tiempo y a la
sociedad española.
Con este convencimiento y
compromiso, reiteramos a
Vuestras Majestades el más
sincero agradecimiento por recibirnos y os hacemos llegar nuestra permanente
lealtad.
NOVEDADES, CURSOS Y ENCUENTROS CIENTÍFICOS Y CULTURALES
PREMIOS NACIONALES 2014 DE
LA FEDERACIÓN ESPAÑOLA DE
GENEALOGÍA Y HERÁLDICA
En la convocatoria anuales de
2014, la Federación ha discernido sus
Premios Nacionales a las siguientes
personas e instituciones: el Premio
Nacional de Estudios Genealógicos, al Dr. D. Juan
Cartaya Baños, por su estudio La pasión de don Fernando de Añasco. Limpieza de sangre y conflicto social en
la Sevilla de los Siglos de Oro. El Premio Nacional de
Estudios Heráldicos a Eminentísimo Señor Cardenal
Andrea Cordero Lanza di Montezemolo (Premio Nacional de Arte y Diseño Heráldico 2005) y al P. Antonio Pompili, por su excelente Manuale di Araldica Ecclesiastica
nella Chiesa Cattolica. El Premio Nacional de Estudios
Nobiliarios al señor Louis Mendola, por su estudio Sicilian Genealogy and Heraldry, y otros sobre la nobleza de
Sicilia. El Premio Nacional de Arte y Diseño Heráldico
a D. Fernando Martínez Larrañaga, por su destreza e innovaciones en la composición armera en y con medios
informáticos. El Premio Nacional de Estudios sobre
Fuentes y Referencias Documentales a Dª María del
Mar Felices de la Fuente, por su estudio Condes, marqueses y duques. Biografías de nobles titulados durante
el reinado de Felipe V. El Premio Nacional de Divulgación y Enseñanza de Estudios Históricos al Blog de
Heráldica, dirigido por D. José Juan Carrión Rangel. El
Premio Nacional del Mecenazgo de los Estudios Históricos a D. Claudio Chaqués y Ramón, por sus ayudas editoriales. El Premio Nacional de Estudios Hispánicos a
D. Martín Francisco Boneo y D. Juan Cruz Jaime, por su
trayectoria de investigación y publicaciones, y en especial por su estudio El Intendente olvidado de Buenos Aires. Biografía de don Martín Boneo y Villalonga. El Premio Nacional a una vida dedicada a los estudios
nobiliarios, genealógicos y heráldicos, al Dr. D. Guillermo Redondo Veintemillas, profesor de la Universidda
de Zaragoza. El Premio Nacional a la mejor publicación sobre Genealogía, Heráldica o Nobiliaria, al Annuario della Nobiltà Italiana, dirigido por Andrea Borella. Y
el Premio Nacional a la defensa del Patrimonio Histórico y Cultural a D. Manuel Morales de Jódar, por su larga trayectoria de conservación del patrimonio artístico y
arquitectónico de Andalucía. Vaya nuestra enhorabuena
a todos los premiados (MRM).
LA NOBLEZA ESPAÑOLA EN LA EDAD CONTEMPORÁNEA
Tal ha sido el tema del encuentro académico
convocado por el Instituto de Estudios Históricos de la
Universidad San Pablo-CEU, que ha tenido lugar en su
sede madrileña en los días 7 y 8 de mayo de 1815, bajo
la dirección del catedrático Dr. D. Alfonso Bullón y Gómez de Valugera, y del profesor Dr. D. Manuel de Soroa
y Suárez de Tangil, Conde de Vallellano. Las ponencias
presentadas han sido las dedicadas a Noblea, Polítioca y
Milicia en la España Contemporánea (Dres. Bullón de
Pendoza y D. Antonio Manuel Moral Roncal, de la Uni-
versidad de Alcalá de Henares); Nobleza, Economía y
Sociedad en la España Contemporánea (Dres. D. Germán Rueda Hernanz, de la Universidad de Cantabria, y
D. Fernando Sánchez Marroyo, de la Universidad de Extremadura); y La Nobleza en la España actual, desarrollada en dos mesas redondas, una dedicada a la glosa de
las llamadas “corporaciones nobiliarias”, en la que se
mezclaron las de verdad y las otras; y la otra a la Nobleza y la Sociedad en la España Contemporánea (también
muy orientada al mismo asunto). En ambas ha habido
presencias sorprendentes, desde dirigentes de las audenominadas “Órdenes Militares”, pasando por las del Santo Sepulcro y de Malta -cuya relación con la Nobleza actual es más bien cuestionable-, y hasta algún falsario
notorio. Entre las comunicaciones leídas allí, notemos las
del Dr. D. Francisco Marhuenda, La nobleza en la Restauración; D. Juan Miguel Hernández Barral, Grandes entre la Monarquía y la República. Los Grandes de España
ante el cambio de régimen, 1930-1932; D. Juan Antonio
Castaño, Las actuaciones de la nobleza española al servicio de Don Juan de Borbón; Dª Pilar Blanco Navarro, La
nobleza en las Cortes tardofranquistas, entre la IV y la X
legislaturas (1953-1977); Dª María Jesús Aparicio, La
imagen de Alfonso XIII en las Colecciones Reales: última
evocación del retrato de Corte de la Monarquía
Española; D. Valentín de Céspedes Aréchaga, Confusión
de Estados: el fin de la nobleza llana; D. Ignacio Castillo
y Allende, Conde de Bilbao, La situación actual de la sucesión de los Títulos nobiliarios españoles; Dr. D. Alfonso
de Ceballos-Escalera y Gila, Vizconde de Ayala, La nobleza española en la España actual: entre la legalidad
constitucional y la fantasía voluntarista; D. Iván Miláns del
Bosch Portolés, La nobleza catalana en la Edad Contemporánea; y Drª Dª Beatriz Bullón de Mendoza y Gómez
de Valugera, Los Títulos nobiliarios como fomento honorífico. En todo caso, un encuentro muy interesante, muy
oportuno, y hasta polémicamente divertido (SST).
FUROR NOBILIARIO
En la ciudad de Évora (Portugal), el 7 de mayo
de 2015, la CIDEHUS de su Universidad ha desarrollado
su VIII Seminario Permanente sobre la Nobleza dedicándolo al interesante e insólito asunto "Y tienen los Señores
por grandeza celebrar su furor.." Crime, excesso e violencia na cultura nobiliarquica da Europa moderna. Entre
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NOVEDADES, CURSOS Y ENCUENTROS CIENTÍFICOS Y CULTURALES
las ponencias allí leídas, las del Dr. Fernando Bouza, Titulados furiosos: violencia y locura en el caso de D. Pedro Fernández Portocarrero, Marqués de Barcarrota;
João Paulo Salvado, O 3º Conde de Vila Franca dianto
do Santo Oficio: disciplina e punição; Felipe Vidales del
Castillo, Cuando el furor se vuelve en contra: la conjura
contra el VII Marqués del Carpio y su acusación de crimen de lesa majestad (1662); Antonio Terrasa Lozano,
Estigmatizar al noble traidor. El crimen de lesa majestad
y la violencia retórica contra la infección social; Adolfo
Carrasco Martínez, Muertes admirables y fracasos políticos. Reflexiones barrocas sobre modelos romanos; João
de Figueiroa-Rego, A nobre arte de brasonar, degolar e
acorrentar. Representações violentas na heráldica das
nobrezas europeas; y Enrique Soria Mesa, Nobles y judeoconversos. Los linajudos y la limpieza de sangre en
la España del Siglo de Oro (MF).
HIJOS E HIJAS DE VALIDOS
Con ese título, y el subtítulo de Familia,
género y política nobiliaria en la corte española del siglo XVII, ha dirigido el profesor D. Rafael Valladares (Escuela Española de Historia y Arqueología en
Roma-CSIC), auxiliado con los comentarios de los profesores Dr. D. Juan Antonio Sánchez Belén y Alistair Malcolm, un interesante
encuentro, que ha tenido lugar en el Instituto Cervantes
de Roma, en los días 21 y 22 de mayo. Han intervenido
en el mismo, además de los mencionados, D. Santiago
Martínez Hernández, Heredar la privanza de don Cristóbal de Moura. Los marqueses de Castelo Rodrigo y la
vindicación del valimiento de sangre; D. Miguel Ángel López Millán, Atalante y Hércules: don Francisco Gómez
de Sandoval y la construcción del duque de Uceda; Giuseppe Mrozek, Un erede non all´altezza. Il duca di Uceda
e la fine del governo dei Sandoval; Dra. Dª Manuela Sáez, Lerma, Olivares y Haro en la colección artística y documental del convento de las Madres Clarisas de Monforte de Lemos; Dra. Milena Viceconte, El legado de
Olivares en la educación del duque de Medina de las Torres; D. Koldo Trápaga, La larga sombra del valimiento:
el control de la Casa de don Juan de Austria por don Luis
de Haro, 1642-1661; y D. Felipe Vidales, Don Luis de
Haro y su primogénito: la estrategia de transmitir un valimiento (MF).
ÊTRE ET PARAÎTRE
Ser y parecer, tal es el título de la exposición que sobre la vida aristocrática en el
siglo XVIII, tiene lugar en el castillo de La
Roche-Guyon (Francia), hasta el 29 de
noviembre de 2015. Ochenta y cinco
obras prestadas por el Musée National de
la Renaissance nos hacen revivir en los
grandes salones del castillo la vida cotidiana de la aristocracia francesa durante el siglo XVIII. La muestra se articula en diez vitrinas que siguen la pauta de una jornada
de las gentes de la alta sociedad de las Luces, referida a
la toilette y abluciones matinales, vestimenta y elegan-
Cuadernos de Ayala 62 - ABR/2015
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cia, arte de la mesa, lectura y escritura, juegos y diversiones, rape y tabaco, labores de damas, oraciones y devoción, y armas de aparato y caza. Más información en
http://www.chateaudelarocheguyon .fr/ (MF).
EL GRAN CAPITÁN Y EL CONDADO
DE CABRA
En la ciudad de Cabra (Córdoba), en los días 26 y 27 de febrero, se
ha celebrado un encuentro científico,
organizado por su Ayuntamiento y por la
Casa Condal de Cabra (hoy Ducal de Maqueda y Marquesal de Astorga). Las cuatro ponencias
principales han sido las del Dr. D. José Enrique Ruiz Doménec, El Gran Capitán, perfil de un hombre del Renacimiento; Dr. D. José Peña González, La nobleza en la
época de los Reyes Católicos. El caso del Gran Capitán;
Dr. D. José Calvo Poyato, El Gran Capitán y los Fernández de Córdoba; y Dr. D. José Luis Corral Lafuente, El
Gran Capitán. El señor de la guerra. El encuentro se ha
enriquecido con una espléndida exposición de arte sobre el ínclito personaje (MF).
OTROS ENCUENTROS
La Universidad de Córdoba ha celebrado en los
días 8 al 10 de abril, bajo la dirección del Dr. D. Enrique
Soria Mesa, el congreso internacional Los judeoconversos en la Monarquía española.
El Gobierno de Extremadura y la Extremadura
Histórica han organizado el I Congreso Nacional sobre
las Órdenes Militares en Extremadura, que ha tenido
lugar en el corral de comedias de Garrovillas de Alconétar (Cáceres) en los días 13 y 14 de marzo de 2015.
En Turín (Italia), el 20 de junio de 2015, organizado por la prestigiosa asociación Vivant, se ha desarrollado el encuentro titulado Araldica: attualità e prospettive, en el que han participado estudios de la talla de
Luigi Borgia, Alberto Lembo, el cardenal Cordero Lanza
di Montezemolo, Carlo Alberto Gorra y Michele Fiaschi.
Las conferencias mensuales que la Société
française d’héraldique et de sigillographie viene celebrando en París, durante el primer semestre fueron las
de Michel Pastoureau, L’humour dans les armoiries médievales, quelques jalons; Christian de Mérindol, A propos d’une activité méconnue des hérauts d’armes; Ambre Vilain, Présentation du Projet Sigilla (base de donnée
des sceaux français); Antoine Leduc, Les armoiries sur
les canons miniatures du Musée de l’Armée; Marie Grégoire, L’héraldique et les femmes au Moyen-âge; y Emmanuel de Boos, A propos de la date du tournoi de Compiègne.
El 23 de febrero, en la sede de la Real Sociedad
Económica Matritense de Amigos del País, el profesor
Dr. D. Alfonso de Ceballos-Escalera y Gila, Marqués de
la Floresta, impartó la conferencia titulada La Orden Civil de Beneficencia (1856-1988), y el fomento de la
beneficencia en la España constitucional. Una historia de abnegación y de heroismo.
IN MEMORIAM
U N I N C A N S A B L E H I S TO R I A D O R D E L D E R E C H O , F U N D I D O E N L A H I S TO R I A D E S U T I E R R A :
GONZALO MARTÍNEZ DÍEZ, S.J. (1924 - 2015)
por el Dr. Emiliano González Díez (U. de Burgos) y el Dr. D. Félix Martinez Llorente (U. de Valladolid)
En una lucha titánica entre cuerpo y espíritu, ganó la trinchera de lo inmortal en vísperas de la gran rota
de Villalar y como un buen comunero se despedía de esta orilla un insigne castellano e historiador del derecho
que hizo del amor por las gentes de su tierra pasión de la
historia. El pasado día 21 de abril,
martes, abandonado por la flaqueza
de sus fuerzas físicas fallecía Gonzalo Martínez Díez en Villagarcía de
Campos con el legado invicto propio
de la reciedumbre y sobriedad castellanas del deber cumplido.
Burgalés de tierra de Pinares donde profesaba su padre como
maestro, pronto las circunstancias
por las que atravesaba una nación
rota por el odio y la venganza le cogieron en Málaga donde un niño de 12 años tuvo que asumir la jefatura de una
familia rota por la sinrazón; dura experiencia que le
acompañó toda su vida como un mal sueño sellado por
el silencio. Sin duda, este angustioso suceso le curtió
aún más su recia y austera personalidad a lo largo de su
vida de adulto iniciada tempranamente y con algún desgarro cuando decide ingresar en la Compañía de Jesús
allá por el año 1942.
Forjado en el estudio logró coronar hasta cinco licenciaturas universitarias (Comillas, Universidad Gregoriana de Roma-Estatal de Innsbruck, Estrasburgo, Valladolid y Central de Madrid) y dos doctorados en Derecho
Civil y Derecho Canónico, relato éste que a su sencillez
hoy le ofendería. Después de ganar en 1968 mediante
oposición la Agregación de Historia del Derecho Español
en la Complutense, en 1970 logra la cátedra por concurso en San Sebastián en donde fue Decano y ya en el
curso académico de 1973 se traslada a la Facultad de
Derecho de Valladolid donde cerraría prácticamente la
etapa más activa e intensa en 1994, para concluir su itinerario docente como profesor Emérito en la Universidad
Rey Juan Carlos de Madrid.
Fue en esta Universidad Pinciana donde desplegó su etapa investigadora más fecunda. Aquí se fraguaron millares de páginas con un balance editorial de casi
trescientas publicaciones entre libros, monografías y artículos redactados en la soledad de su despacho sin más
espacio que para su biblioteca y fuentes de uso inmediato. A quienes tuvimos la fortuna de disfrutar de su magisterio en la cátedra vallisoletana, debemos hablar de un
trabajador sin horario, ni distinción de festivos y laborables; no cabía espacio para la improvisación ni para la
conjetura ni para el afeite literario; siempre fiel a su compromiso de honradez con la verdad científica por muy incómoda que ésta pudiera resultar. El éxito de su trabajo
estaba fundamentado en tres reglas: sólida formación
académica, rigor metodológico y mucha disciplina y tesón, sobre todo esto último.
Su indeclinable vocación de historiador estuvo
presente en esa tarea que asumió en primera persona
de dar voz a la Castilla gentil del Poema, de revisar críticamente la expresión memorable de
la Castilla Condal de Fray Justo Pérez de Urbel, la del conde Fernán
González, la de Rodrigo Díaz de Vivar, la Castilla de las behetrías, la
del camino de Santiago, la de la Extremadura castellana de concejos
de villa y tierra, la de los monjes
templarios, la de los monasterios de
San Pedro de Cardeña, Santa María
la Real de Villamayor de los Montes
y Fredesval; la Castilla regia de Alfonso VIII, la de Fernando III y de su hijo Alfonso El Sabio, la de los alfoces y
merindades administrativas. Y al otro lado el derecho
conciliar visigodo de la colección canónica hispana, los
fueros y leyes de la Corona; ahí están sus estudios sobre
los cuerpos jurídicos de las Partidas, el Fuero Real y el
Espéculo o el análisis de los ordenamientos de Cortes y
la legislación general de la Monarquía. Tampoco dudó en
entregar su tiempo y compromiso activo uniendo su voz
con aquellas gentes, muchas de ellas anónimas, que en
los años 1975-77 fundaron Alianza Regional y el Pancal
para defender los derechos de esta tierra hollada por el
olvido histórico. Una obra científica, que apenas insinuamos, reconocida por las Reales Academias de Historia
Española y Belga, de su querida Fernán González y por
la distinción más preciada por venir de los hombres de su
tierra: el premio de Castilla y León en la modalidad de
Ciencias Sociales y Humanidades en abril del 2005.
Esta es la semblanza que hoy rememoro de un
historiador de una única pieza, sin dobleces en su palabra y convicciones, un gran maestro con carácter, muy riguroso y exigente, pero a la vez entregado al servicio
del estudio, cuyo saber transmitía con pasión y vehemencia y muy generoso en la atención y ayuda a sus discípulos. Un impenitente conversador que disfrutaba
transmitiendo la historia de sus personajes y pueblos
donde caminaba con destreza segura sin estorbo ni cansancio y sobretodo amaba la auténtica Academia que
nos trató de imbuir.
Estas eran sus credenciales sin agregados de
oropel ni distinción que él de común rechazaba, y es por
ello que al cerrar estas líneas penetradas de gran sobrecogimiento, nos permitimos hacer nuestras las palabras
del Eclesiastés, 1,18: En la sabiduría hay mucha molestia, y quien añade conocimiento, añade dolor.
Adiós Gonzalo, gracias maestro por tu ejemplo y
por tu gran sabiduría. Descansa en paz tras tanta fatiga.
Cuadernos de Ayala 62 - ABR/2015
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DE GRATITUDINE
M A N I F E S TA C I Ó N P Ú B L I C A D E S I N C E R O H O M E N A J E
por el Dr. D. José Alberto Sáid y Ramírez-Beteta
Manifestación pública en sincero homenaje al
Excmo. Tridoctor Don Allfonso de Ceballos Escalera y
Gila, en posesión de varios títulos del Reino, y multipremiado en diversos lares, mediando mares...
Es gracias y merced a don
Alfonso Ayala, y a muy principales
miembros de su familia, que conozco a la otra España, donde coexisten tradiciones sin data precisa con los tiempos que corren. Por
descontado, no tengo, no estoy en
posesión de los saberes para hacer siquiera un mal esbozo de su
relación de méritos y servicios,
pues don Alfonso no merece que
a sus páginas de vida, se le nombre currícula. Está además urgido
de un biógrafo, sincero, leal, culto
y sensible que dé puntual testimonio de una vida inquieta, docta y
no simple, tan del gusto de la modernidad mal entendida...
Van algunos ejemplos de
los motivo de mi enorme agradecimiento a dicho don Alfonso.
Por él conozco: la Real
Gran Peña, con sus reglas, su mesa de delicados guisos, y sus solemnes actos.
Mi amada Segovia, sus
edificaciones antiquísimas, algún
cedro del Líbano en una enorme
finca, muchas visitas a los Reales
Alcázares, San Miguel, la Catedral, la comida más allá del popular y turístico mesón por todos conocido, la obra del diligente Larios,
anécdotas sobre su antiguo cronista, el Acueducto, y tantos rincones tan entrañables; y por sus libros sobre esa región, la mar de
saberes tan puntuales, grandes
por menudos. Comprender el oficio de Real Armero de mi décimo
abuelo don Miguel de Arroyabe y
Beteta, y la Junta de Nobles Linajes de Segovia, donde ingresaron
los míos. La distinción entre un vulgar pin metálico y
una roseta, multicolor, y los grados que representa.
Una docta explicación del Gaudeamus Igitur, quién es
Cuadernos de Ayala 62 - ABR/2015
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un Rey de Armas con todas las de la ley, dónde comprar guantes cosidos a mano, el protocolo universitario y sus arreos, las casas donde se expenden no los
paños de Segovia sino sus sellos, el vidrio de La
Granja, y tanto archivo y repositorio, para documentar mis ramas de
Ceballos, Fernández de Córdova,
Mazariegos, Jofre de Loaysa, Gómez de Cervantes, de Talavera de
la Reina, Gómez de Estrada de
Bolmir, de la Peña de Navajeda. Y
muchas otras,
La entonces nueva autovía a
Santander, quiénes eran los Pérez
de Cieza y su relación con los Ceballos, los míos. Acompañarme a
la Cofradía de Investigadores de
Toledo, de la que soy individuo.
Su librería, parte de ella, en
sus diversos domicilios. No tendría
fin mis agradecimientos si quisiera
escribirlos uno por uno. Las anécdotas me las reservo, pero son de
ambos lares de la mar océano...
Son más de veinte años de
constante amistad, compartiendo
líneas comunes, pero sobre todo
es mi generoso mentor. Hoy, sentí
en este Santo día, que no expresar este mínimo reconocimiento
sería vil, y lo comparto con quien
le conoce, o con quienes sus mayores saben de él.
Post scriptum: La ortografía de
los apellidos es variada, la he escrito a regla de primer teclazo. Le
pido a Don Alfonso, que si es su
voluntad, como es la mía, ponga la
presente en su página. No lo hago
de motu proprio pues no alcanzo a
entender la urbanidad del Facebook.
Post scriptum segundo: Don
Alfonso conoce mis ramas drusas
paternas, las que sabe coexisten
en santa paz en mi vida con mis
hidalgas ramas maternas. Museo de las Constituciones identidades asesinas, según el ensayo del clásico
autor franco libanés son cosa mala.
DE RE NOBILIARIA
REFRANES DE HIDALGOS
por D. José Manuel Huidobro Moya
Desde la Baja Edad Media hasta finales del
siglo XVIII, los hidalgos tuvieron una relevante presencia social por haber sido muy numerosos (ver
entrada: Censo de Hidalgos en 1787), sobre todo el
en Norte de España. Con la abolición
definitiva del régimen señorial (Ley de
26 de agosto de 1837) y la desaparición de los últimos privilegios de la
nobleza, los hidalgos pasaron a convertirse en simples ciudadanos con
los mismos deberes y derechos que
el resto. Los hidalgos perdieron gran
parte de su relevancia social y la hidalguía pasó a constituir un motivo de
orgullo personal y comportamiento de
vida.
Existen muchos tópicos acerca de los hidalgos, no todos ellos
ciertos, puesto que muchos de ellos
fueron destacados militares, políticos,
descubridores, conquistadores, marinos, arquitectos, científicos, inventores, ingenieros, escritores, cosmógrafos, etcétera. Desterrando así el mito
de que no trabajaban y vivían ociosamente. Algunos, si disponían de rentas suficientes, no lo hacían, fuesen o
no hidalgos, pero la mayor parte tenía
que trabajar para ganarse el sustento diario.
Todo esto ha dado lugar a una serie de entradas en el refranero español que, en general, responden (según la obra Escuderos e hidalgos en los
refranes españoles, de Juan José Álvarez Díaz) a
las siguientes características:
a) Se refieren, siempre, a aquellos que no tienen
más título, ni mayor consideración que la de simples hidalgos.
b) Aún subrayando, en algunos casos, su nobleza,
los muestran como parte del común.
c) Utilizan la caricatura y, en conjunto, aportan casi
todos los elementos que conforman el estereotipo
de hidalgo: pobre y de aldea, orgulloso de su linaje,
piadoso y apegado a sus valores, celoso de que se
le guarde la consideración a la que tiene derecho.
d) La mayoría de estos refranes son anteriores al
siglo XVII.
e) Muchos aluden a su pobreza y algunos a su nobleza y valores.
f) Un parte significativa de ellos rezuma ironía y
afán de ridiculizar.
Se expone a continuación una serie
de cncuenta y más refranes referidos
a hidalgos:
- A hidalgo rico, bien le está el capillo
roto
- A lo que deba el hidalgo, échale un
galgo
- A un pobre hidalgo, tres cofradías y
un galgo
- Árboles buenos, y buenos hidalgos,
muy escasos
- Bien de escudos y blasones pero
mal de pantalón
- Bien va el hidalgo adinerado, tuerto
o remendado
- Cada uno en lo que se cría y la buena crianza en la hidalguía
- Comida de hidalgos, poca y manteles albos
- Cuando Adán cavaba y Eva hilaba,
la hidalguía ¿dónde estaba?
- Cuando el hidalgo nace, al villano no le place, y
mientras vive le persigue, y si se muere no le duele
- El beber es hidalgo, y el comer es villano
- El gavilán noble, y de la nobleza la hidalguía
- El hidalgo, antes roto que remendado
- El hidalgo de Fuenlabrada, que vendió el caballo,
para comprarle cebada
- El hidalgo de Guadalajara, lo que dice a la noche,
no cumple a la mañana
- El hidalgo y el galgo y el talegón de la sal, cabe al
fuego los buscad
- En la casa del hidalgo ruin, ningún oro y mucho
orín
- En la mesa del hidalgo, pan corto y manteles largos
- Ese es hidalgo que tiene algo; porque el que no
tiene nada, tiene la hidalguía cagada
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- Gran hidalguía y la despensa vacía
- Hidalgos y nabos, ralos
- Hidalguía, hambre y fantasía
- Guárdeos Dios de pobre hidalgo y
de rico villano
- Hidalguía pelada, no vale nada
- Humos de hidalguía, cabeza vana
y bolsa vacía
- Hidalgo como el rey, dinero no
tanto
- La comida del hidalgo, poca vianda y mantel largo
- Hidalgo de aldea, la pobreza allá
le lleva
- La mesa del hidalgo, pan y rábanos, pero en muchos mantel blanco
- Hidalgo de aldea, ni paga ni niega
- Hidalgo de gotera, el hambre por
dentro y los codos por fuera
- Mátenme hidalgos, y no me den
vida villanos
- Hidalgo de pez, bautizado en canasta
- Mucho aparentar y mucha hidalguía y la despensa vacía
- Hidalgo en aldea, cuando almuerza, no come; y cuando come, no
cena
- Negra es la pimienta y cómenla
los hidalgos, y blanca es la nieve y
písanla los caballos
- Hidalgo empadronado, o quedará
pechero o quedará arruinado
- Mucho comer no es barraganía, ni
pasar hambre hidalguía
- Hidalgo en aldea, gallo en corraleja
- Pobre y casi sin pan, pero hidalgo como el gavilán
- Hidalgo pelado, castillo desalmenado
- Reniego de oficial vestido y de hidalgo desnudo
- Hidalgo en aldea, por fuerza ayuna y por costumbre reza
- Presumir de hidalguía con la bolsa vacía es pura
tontería
- Hidalgo pobre, fantasía de oro y realidad de cobre
- Rocín de hidalgo, seco como un galgo
- Hidalgo que tiene un galgo, ya tiene algo
- Tres cosas no le faltan al hidalgo pelón: la ejecutoria, el hambre y el don
- Hidalgo pobre, taza de plata y olla de cobre
- Es más enamorado que el perro de los hidalgos
- Hidalgo sin galgo, no parece hidalgo
- Hidalgos y galgos, secos y cuellilargos
José Miguel
Pecos
Antiguo Maestro Mayor
de
Cejalvo
(+34) 670 826 300
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-
condecoralia@hotmail.com
DE RE NOBILIARIA
E L C O N D E D E B E A R H AV E N A L S E RV I C I O D E L R E Y
U N A H I S TO R I A C E N T E N A R I A D E M Ú T U A S L E A LTA D E S ,
D E S D E L A I R L A N D A I S A B E L I N A A L A E S PA Ñ A F I L I P I N A
por el Dr. D. Alfonso de Ceballos-Escalera, Vizconde de Ayala
Bien sabido es que desde la reforma anglicana
los católicos irlandeses fueron opuestos al dominio sobre
sus tierras de los ingleses, y que las persecuciones religiosas que estos hacia aquellos forzaron a muchos a seguir las banderas del monarca católico, que en aquel siglo XVI era el único príncipe que podía combatir a los
ingleses con posibilidades ciertas de llevarles a la derrota -aunque ya sabemos que,
por diversas circunstancias históricas, ello
no ocurrió así-. Baste recordar que una
buena parte de los jefes de los clanes irlandeses tomaron el partido del Rey Católico, que desde España fueron protegidos y
amparados, y que en España proliferaron
los colegios para clérigos irlandeses católicos y también las plazas dadas a oficiales
irlandeses en los Reales Ejércitos y Armadas: incluso ha habido tres Regimientos irlandeses centenarios -formados por los célebres Gansos Salvajes- denominados de
Irlanda, de Hibernia y de Ultonia, junto a
otros más efímeros, cuales los de Waterford o Limerick. La inmigración a España
de los católicos irlandeses perseguidos fue
una de las más relevantes durante la Edad
Moderna, y a ella se han dedicado algunos
estudios de mérito(1).
gendario rey ibérico Milesius. Aquellos Celtas gaélicos
conquistaron la isla y la dominaron hasta el siglo XIII de
la era de Cristo.
Cuando en el siglo X los O’Sullivan tomaron este
apellido, residían al menos desde el siglo II antes de
Cristo en el castillo de Knockgraffon, en el condado de
Tipperary (Irlanda), cuyas ruinas se conservan hoy en día. Según una tradición Milesiana, este de Sullivan sería el más caracterizado linaje gaélico-celta, por
primogenitura, de toda Irlanda. Y llegó a
señorear y poseer hasta treinta y dos castillos y fortalezas.
Después de la derrota sufrida por los irlandeses frente a los ingleses en 1192, los
O’Sullivan perdieron su ancestral feudo de
Knockgraffon y las tierras del condado de
Tipperary, y hubieron de desplazarse hacia
el sur, a los condados de Cork y de Kerry,
estableciéndose en el castillo de Dunkerron.
Durante las guerras religiosas contra los
ingleses, el lord Donal Cam O’Sullivan Beare, XV Señor de Beare y de Bantry, reconocido como pariente mayor del clan
O’Sullivan (The O’Sullivan Mór) en 1587,
Donal Cam O’Sullivan
como hijo mayor y heredero de Donal
Uno de los clanes más importantes
O’Sullivan (asesinado en 1563), tomó parI Conde de Bearhaven
de Irlanda fue el de los Sullivan, que se
tido por el Rey de España, al que sirvió
(Dunboy 1561-Madrid 1618)
cuenta entre los más ilustres de todo el ancon grave riesgo de su vida en varias ocaSt. Patrick’s College,
tiguo reino de Irlanda, pues que desciende
siones. Especialmente en el año de 1601,
directamente de los antiguos celtas gaéliMaynooth, Irlanda
durante los combates que siguieron al decos. Como afirman las antiguas crónicas,
sembarco español en Kinsale, y en los sutales los Annals of Clonmacnoise (1408),
cesivos asedios de las fortalezas de Dunboy, Glenngarriff
los Annals of the Four Masters (1616), los Annals of the
y Leitrim, en 1602-1603.
Kingdom of Ireland (1632), el Book of Rights y el Book of
Recordemos brevemente aquellos sucesos. En
Munster (obras que recogen las genealogías y sucesio1594,
los
jefes irlandeses O’Donnell y O’Neill se rebelanes de los reyes irlandeses desde el año 1600 antes de
ron
contra
la ocupación inglesa y empezó la que es coCristo), y también corroboran los modernos estudios hisnocida
como
Guerra de los Nueve Años. Los rebeldes
tóricos, arqueológicos y genéticos, los Celtas, originarios
dominaron
la
mayor parte de la isla, resistiendo incluso
de la Escitia (en el Cáucaso, sobre el mar Negro, al sur
tras
la
llegada
en 1599 del Conde de Essex al frente de
de la actual Rusia), llegaron a Irlanda, procedentes de la
17.000
soldados;
le seguiría el Barón de Mountjoy, enPenínsula Ibérica, en el siglo IV antes de Cristo -en los
cargado
de
sofocar
la rebelión. Este logró desembarcar
días de Alejandro Magno-. Una antigua leyenda céltica,
sus
tropas
cerca
de
Derry
y poner en serios apuros a las
recogida en los Annals of Clonmacnoise, afirma que los
fuerzas
irlandesas:
entonces
el Rey de España decidió
Celtas, en número de un centenar y medio, arribaron
enviar
tropas
para
apoyar
a
los
rebeldes.
desde el norte de la Península Ibérica a las costas de la
isla de Irlanda el día 17 de mayo del año 2934 de la CreDon Felipe III envió una flota compuesta por más
ación (año 31 antes de Cristo), conducidos a bordo de
de treinta naves, que zarpó de La Coruña el 2 de septreinta naves por Collough O’Mór, descendiente del letiembre de 1601, llevando a bordo a los tercios de los
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maestres de campo don Juan del Águila y don Francisco
de Toledo, unos 4.500 soldados, destinados a apoderarse de la ciudad de Cork. Pero la flota fue dispersada por
un temporal, y solo una veintena de naves llegaron al
puerto de Kinsale, donde desembarcaron 3.000 hombres al mando de don
Juan del Águila: era el 1º de octubre de
1601. Las tropas españolas quedaron
bloqueadas allí por las inglesas de George Carew, que contaba con 4.000
hombres, a los que se sumaron los
6.000 infantes y 600 jinetes del Barón
de Mountjoy y las naves de Richard Levison, que cerraban la bahía. El 10 de
enero las tropas inglesas se apoderaron
del fuerte de Ringcurram, custodiado
por 150 hombres, pero no pudieron tomar la ciudad.
Águila o de alguna de las otras columnas para poder
mantener la posición, pero en vista de que sus aliados
no se movieron, decidió internarse en los pantanos con
sus hombres, esperando que la caballería inglesa perdiera efectividad sobre aquel terreno.
Aun así, las tropas inglesas consiguieron la victoria, cortando la ayuda de
O’Donnell. Las tropas irlandesas huyeron, mientras que las españolas, lideradas por Ocampo, intentaban minimizar
las pérdidas. Cayeron 1.200 hombres
de la coalición hispano-irlandesa -de
ellos 90 españoles, y 52 más que fueron hechos prisioneros-. Tan sólo cincuenta españoles consiguieron romper
el cerco y llegar hasta Kinsale, mientras
que los ingleses tuvieron pocas bajas.
lideradas por Richard Tyrell, Hugh O’Neill y Red Hugh
O’Donnell, con el objetivo de atacar por la noche, pero su
mala organización les impidió llegar antes del alba.
Mountjoy dejó algunas fuerzas para que sujetasen a los
españoles de Kinsale, y partió al encuentro de los irlandeses, que se produjo en una loma dominada por la columna de O’Neill. Éste necesitaba la ayuda de Juan del
Tras la derrota final de la larga y durísima rebelión irlandesa contra los ingleses, O’Sullivan y sus familiares lograron, en medio de grandes dificultades, embarcarse y llegar sanos y salvos hasta la católica España
en el mismo año de 1604, y fueron generosamente acogidos en el puerto de La Coruña, desde donde pasaron a
la corte de Valladolid a besar la mano al Rey(3).
El 12 de enero, don Juan del
Águila estaba ya en una situación deDon Juan del Águila pidió resesperada y hubo pedir capitulación a
fuerzos, y se decidió el envío de una
Armas de los O’Sullivan Bear
Mountjoy, capitulación que incluía tamnueva flota desde La Coruña, mandada
bién a las fuerzas de Castlehaven,
por don Pedro de Zubiaur, que partió el
Donneshed (Baltimore), Donnelong (Sherkin) y Dunboy.
7 de diciembre: estaba compuesta de diez naves, con
Dos días después de la rendición, llegó a Kinsale don
829 hombres a bordo, y llevaba abundantes pertrechos
Martín de Vallecina con refuerzos, pero ya era demasiade guerra y provisiones. La flota se vio afectada por un
do tarde. Las condiciones fueron muy honrosas, ya que
temporal que le hizo perder cuatro naves y desviarse de
los ingleses querían ante todo sacar a los españoles de
su rumbo, arribando a Roaring Water, a cincuenta kilóIrlanda, y se comprometieron a proporcionarles transpormetros de Kinsale. Estos refuerzos desembarcaron el 11
te y víveres, así como a todos los irlandeses que lo desede diciembre y precisamente con la ayuda de nuestro
aran, además de poder conservar todas sus armas, dinelord Donal Cam O’Sullivan, se fortificaron en en castillo
ro y estandartes. El 13 de marzo de 1602
de la bahía de Haven (Bearhaven); contra ellos se dirigió
desembarcaron las fuerzas de don Juan del Águila en La
Levison con siete naves. Allí se enfrentaron cuatro galeoCoruña.
nes ingleses (de más de 600 toneladas) con los dos galeones españoles (tan sólo dos, y de 200 toneladas), de
Después de la batalla de Kinsale, O’Sullivan delos cuales Levison hundió uno, hasta que el fuego de
fendió el castillo de Dunboy, hasta que en junio de 1602
una batería de costa de cinco piezas que le impidió encayó en manos de los ingleses y todos sus defensores
trar por el pasaje del puerto, le obligó a retirarse.
fueron pasados a cuchillo. Desde entonces hizo una
guerra de guerrillas, y se refugió en la isla de Dursey,
Tras estos acontecimientos, los nobles rebeldes
hasta que los ingleses masacraron a todos sus defensoirlandeses decidieron jurar fidelidad a Don Felipe III y enres, y también a las mujeres y niños refugiados allí.
tregaron a los españoles las fortalezas Dunboy y DonO’Sullivan y un millar de sus partidarios realizaron entonneshed, guarnecidos por 550 infantes y una compañía
ces una gran y memorable hazaña: para librarse de sus
de caballos. Don Pedro López de Soto, que mandaba las
perseguidores, iniciaron el 31 de diciembre de 1602, en
fuerzas terrestres en Castlehaven, envió 200 hombres
pleno invierno, una marcha de quinientos kilómetros a
más, mientras que los condes Hugh O’Neill y Red Hugh
través de toda Irlanda, para reunirse en el norte con las
O’Donnell reunieron otros 5.500 hombres en el norte de
fuerzas de Hugh O’Neill. Tras enormes penalidades, el 4
la isla, desde donde tuvieron que realizar una larga marde enero de 1603 O’Sullivan y cuarenta de sus seguidocha -casi 600 kilómetros- en pleno invierno para llegar a
res se encerraron en el castillo de Leitrim, desde donde
Kinsale. Las fuerzas de socorro se unieron el 24 de diquisieron reanudar la resistencia: pero esta concluyó con
ciembre en Banndan, a orillas del río Bandon, desde
la firma del Tratado de Mellifont por su aliado Hugh
donde se dirigieron hacia Coolcarron, donde estaban
O’Neill, Conde de Tyrone. Enseguida, la guerra de casi
acampadas las tropas británicas.
veinte años entre españoles e ingleses terminó con el
El 3 de enero de 1602 se produjo el encuentro.
Tratado de Londres (1604)(2).
Las fuerzas irlandesas se organizaron en tres columnas
Cuadernos de Ayala 62 - ABR/2015 [12]
Y enseguida tales méritos y
servicios hicieron acreedor a The O’Sullivan Mór y a sus acompañantes de la
gracia del Rey, pero en un grado muy
generoso e insólito hasta entonces: en
una carta del coetáneo P. Richard Conway s.j., se reconoce que they have received many honours, titles, offices,
pensions, donations and others favours
not given to any Englishman or Scotchman. El fidelísimo O’Sullivan recibió en
España casas y tierras, y una pensión
perpetua de mil ducados anuales, a
más de la cruz de la Orden Militar de
Santiago: un honor ciertamente insólito
entonces, O’Sullivan fue el primer irlandés en vestir tan preciadísimo hábito,
que luce en el impresionante retrato
con armadura que durante más de
doscientos años adornó el refectorio
del Colegio de Irlandeses salmantino(4).
por la madrileña plazuela de Santo Domingo, el día 16 de julio de 1618(7). Su
asesino fue un antiguo protegido suyo:
el anglo-dublinés John Bathe, que en
aquellos momentos acababa de ser herido por Philip O’Sullivan, sobrino del
Conde, quien le había vencido en duelo
y le había desfigurado el rostro -aunque
en realidad se sospechaba que Bathe
era espía de los ingleses-.
I. Dermot O’Sullivan Beare, XI Señor
de Beare y de Bantry, nacido en el castillo de Dunboy (Cork) hacia 1500 y
muerto en dicha fortaleza en 1549, a
consecuencia de la explosión accidental de un barril de pólvora. Fue marido de lady Julia
MacCarthy (Carbery c.1500-Dunboy c.1550), hija de
Owen MacCarthy Reagh, príncipe de Carbery, y de Eleanor FitzGerald. Fueron hijos de estos cónyuges, entre
otros:
Mapa de la larga marcha de
O’Sullivan Bear y sus tropas en 1602,
desde el sur al norte de Irlanda
También obtuvo O’Sullivan la real licencia para
usar en todos los reinos de España el título irlandés de
Conde de Bearhaven (que en español solía transcribirse
por Biraben). Notemos que muy pronto este título nobiliario pasó a gozar de la condición de Título de Castilla, y
como tal estuvo sujeto a las leyes sucesorias de estos
reinos. Esta circunstancia se dio en virtud de las reales
cédulas de 12 de julio de 1615 (concediendo tratamiento
de señoría y título de Conde de Bearhaven), 5 de julio de
1617 (exención de los impuestos de lanzas y media anata a favor del hijo mayor el concesionario), 26 de abril de
1625 (carta de sucesión al tercer Conde), 12 de febrero
de 1632 (mandando que al Conde se le escriba siempre
como a los demás Títulos de Castilla), 14 de septiembre
de 1689 (mandando que al Conde de Bearhaven se le
guarden las preeminencias de los demás Títulos de Castilla), y 2 de abril de 1721 (carta de sucesión al quinto
Conde, habiendo pagado las lanzas y media anata como
los demás Títulos de Castilla), 7 de noviembre de 1754
(idem al séptimo Conde); y por fin el real decreto de 26
de junio de 1841 (supresión del Título).
Desde su llegada a España, el Conde residió primeramente en La Coruña. Después en la plaza de Valença do Minho -entonces no era fronteriza, pues el Rey
Don Felipe lo era de ambas coronas-, a las órdenes del
capitán general de Galicia Marqués de Caracena. Y también en Santiago de Compostela, donde en 1605 se fundó el Real Colegio de Irlandeses(5). En todos esos lugares vivió rodeado de una pequeña corte. Desde Santiago
escribió en 1613 al Rey Don Felipe III, agradeciéndole la
creación del Seminario de Santiago para hijos de nobles
escoceses. Pero con frecuencia debió de realizar algunas estancias en la villa y corte de Madrid, y en una de
esas jornadas le alcanzó violentamente la muerte.
El valeroso y heroico lord Donal Cam O’Sullivan,
O’Sullivan Mór, I Conde de Bearhaven, príncipe de Beare
y señor de Bantry, caballero de la Orden Santiago, murió
alevosamente asesinado de una cuchillada en el cuello
cuando volvía de oír misa(6), paseando tranquilamente
Proseguiremos este relato familiar a la manera genealógica, diciendo
ordenadamente de la prole y descendencia del primer Conde de Biraben,
pero partiendo desde sus abuelos paternos. Es decir:
1) Donal O’Sullivan Bear, que sigue.
2) Sir Owen O’Sullivan Bear, quien probablemente fue cabeza de la línea de los Condes de
Barhaven de la segunda raza, de los que se dirá
más adelante.
3) Sir Philip O’Sullivan, Señor del castillo de Ardea, muerto en 1606 y casado con una hija del
Señor de Dowailly.
II. Donal O’Sullivan Beare, The O’Sullivan Mór, XIII Señor de Beare y de Bantry, nacido en el castillo de Dunboy
antes de 1537 y asesinado en 1563 por un MacGillycuddy. Contrajo matrimonio con lady Margaret O’Brien,
hija de sir Daniel O’Brien, I Vizconde de Clare, y de lady
Catherine FitzGerald. Fueron padres de:
1) Donal/Domnal Cam O’Sullivan, que sigue.
2) Dermot O’Sullivan, fallecido en La Coruña
siendo ya centenario. Padre de diecisiete hijos,
entre ellos:
A) Don Felipe/Philip O’Sullivan, nacido
hacia 1590 en el castillo de Dunboy -o
en la isla de Dursey frente a Cork- y
muerto en La Coruña o en Valladolid en
1661. Se educó en España con los dominicos de San Martín Pinario, se licenció en 1611 en aquella Universidad de
Santiago, y fue oficial de la Armada Real
y autor de varias obras históricas, entre
ellas la Historiae Catholicae Hiberniae
Compendium (Lisboa, 1621). Venció en
duelo al traidor John Bathes -de cuyo incidente resultó la muerte de su tío y protector-. Fue amigo de Lope de Vega, al
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que dedicó algunas
composiciones poéticas. Dejó a su muerte una hermana
monja, y también
una hija adolescente.
2) Don Dermisio/Dermot O’Sullivan
Beare, que sigue.
3) Sor Margarita/Margareth O’Sullivan, religiosa de la Orden de Calatrava, que era viva en 1643(12).
4) Sor Leonor/Leonora Sullivan,
monja profesa en el Real Monasterio de Santo Domingo el Real en
1627(13).
B) El P. Thady O’Sullivan, jesuita, capellán de su primo her5) Doña Elena/Eileen Sullivan, que
Asedio del castillo de Dunboy en 1602
mano el II Conde de
era viva en 1627.
Bearhaven, a quien
IV. Don Dermisio/Dermond O’Sullivan, III Conde de
persuadió en 1659 para llamar a la suBearhaven por merced otorgada por el Rey Don Felipe
cesión en su Casa y mayorazgo al ColeIV el 21 de mayo de 1625, caballero de la Orden Militar
gio de Irlandeses salmantino.
de Santiago (1607)(14). Parece que fue bautizado con el
4) Supuestamente, un Timothy O’Sullivan, de
nombre de John Dermot, y fue llamado en España don
quien supuestamente descendería doña Honora
Dermisio O’Sullivan. Nacido en Irlanda hacia 1602(15), lleO’Sullivan, que litigó por esta Casa entre 1799 y
gó a España en 1605, con tres años de edad. Fue paje
1809, como se dirá en su lugar.
del Rey Don Felipe III desde 1616, con 300 ducados de
III. El lord Donal/Domnal Cam O’Sullivan Beare,
sueldo(16), y después gentilhombre de boca del Rey Don
O’Sullivan Mór, I Conde de Bearhaven, príncipe de BeFelipe IV y mayordomo de su hijo Don Juan José de Ausare y señor de Bantry, llamado en España don Daniel,
tria, vocal del Consejo de Hacienda y de la Junta de Gacaballero de la Orden Santiago (1602)(8), nacido en el
leras y Armadas. Sirvió mucho y bien al Rey: desde nocastillo de Dunboy (Cork, Irlanda) hacia 1561, y asesinaviembre 1644 se ocupó de desembarcar infantería
do en Madrid el 16 de julio de 1618(9). Había contraído
irlandesa en Santander y de conducirla hasta Aragón; en
matrimonio en Irlanda, hacia 1585, con su deuda y pa1645-1647 sirvió como veedor general de las Galeras de
riente lady Eileen/Elena O’Sullivan, hija de Owen O’SuEspaña, en Cartagena, junto a su amo Don Juan de Ausllivan; una mujer fuerte y una verdadera heroina a juzgar
tria; más tarde pasó en Irlanda un año y medio(17); y en
por las peripecias que pasó en la marcha irlandesa y en
1652 trabajó durante algún tiempo en asuntos de la Real
la huida de Leitrim, la cual llegó a España en 1603 y muHacienda, en el partido de Ocaña(18). Obtuvo real faculrió en Madrid el 22 de abril de 1637, siendo enterrada en
tad para fundar mayorazgo de su Casa (dada en Aranla iglesia del convento de San Francisco -había testado
juez el 26 de abril de 1654). Otorgó testamento cerrado
ante Pedro de Alvarado-(10). De esta unión vinieron al
en Madrid el 12 de octubre de 1654, por ante el escribamundo varios vástagos:
no Felipe Antonio González de Montalvo; y un codicilo
1) Don Daniel/Domnal O’Sullivan Beare, II
cerrado, otorgado el 25 de diciembre de 1659, por ante
Conde de Bearhaven, nacido en Irlanda hacia
el escribano Jerónimo de la Flor. Ambos instrumentos
1590. Fue paje del Rey Don Felipe III, y después
fueron solemnemente abiertos el mismo día de su muersiguió la carrera de las armas y fue capitán. Mute, acaecida en sus casas de Madrid en la calle de Juarió soltero y sin sucesión en Belgrado en 1618, a
nelo (parroquia de los Santos Justo y Pastor), a eso de
consecuencia de una herida accidental, pocos
las 10 de la noche del 27 de diciembre de 1659(19). Memeses después de que fuese asesinado su padiante esas disposiciones testamentarias, el Conde fundre. Parece que fue caballero de la Orden Militar
dó mayorazgo de todos sus bienes, a los que unió en tíde Santiago desde 1607, y la genealogía que
tulo condal e incluso la legítima materna de su hija y
presentó para vestirlo, es así: Don Daniel O Suliheredera; el mayorazgo era de orden de sucesión reguvan de Bearhaben, en Irlanda. Su padre es don
lar, pero con imposición del apellido O’Sullivan de CardoDaniel O Sulivan, alias O Sulivan Bear, señor de
na, y de sus armas; y quedaba vedado al clero(20). Buen
Bearhaven y de los estados de Bear y Beantri,
administrador y muy favorecido por el Rey, este tercer
tierras que tienen veintidós leguas de largo; y su
Conde de Bearhaven gozaba sueldos y gajes por sus
mujer doña Elena Sulivan. El abuelo de parte de
empleos en el Consejo de Hacienda, las galeras y Palasu padre era don Daniel O Sulivan, alias O Sulicio; era propietario de varias casas en Madrid (en las
van Bear, señor de Bearhaven y de los sobredicalles de Juanelo, Ángel y la Magdalena); casas y tierras
chos estados de Bear y Beantri, y su mujer era
en Coslada (Madrid); varios juros sobre los millones de
doña Margarita Ni Obrien, hija de O Brien TuoCuenca, y sobre las alcabalas del marquesado de Cañemund, que se llamó Conde de Tuomund. De parte, de Jimena de la Frontera, y de Valdebernelo; tenía
te materna su abuelo era O Sulivan Mor, señor
muchos deudores; y poseía buenas joyas y buenos muede Dunquieran, título y muy antiguo señorío de
bles (como una tapicería de la historia de los Incas), camuchos vasallos y tierras de diez y seis leguas,
pilla y oratorio, y un coche con cuatro mulas. Este tercer
y su mujer era doña Maria Carthi, hija de don
Conde de Biraben se había casado dos veces. La primeCarollo Carthi, señor de Muscri, que tiene veinte
ra boda fue el 3 de marzo de 1631 en la villa de La Caroleguas de tierra(11).
lina (Jaén), con doña Mariana de Cardona Fernández
Cuadernos de Ayala 62 - ABR/2015 [14]
de Córdoba y Aragón, hija natural legitimada de don
Fernando Lorenzo Diego de Cardona Córdoba, hijo a su
vez de los quintos Duques de Sessa, Baena y Soma,
Grandes de España, y nieto materno de los Marqueses
de Comares; quien fue sacerdote, canónigo de Córdoba
y abad de Rute, rector de la Universidad de Salamanca y
camarero del Cardenal Infante, y hubo a doña Mariana
en su amante doña Ana Boyer de Figueroa. Esta Condesa murió en Madrid el 9 de enero de
1651, y fue llevada a enterrar a la
iglesia del Colegio de Doña María
de Aragón(21). Siete años más tarde,
el 18 de enero de 1658 -un año antes de su muerte-, el Conde celebró
segundas nupcias en el oratorio privado de su residencia madrileña
con la señora doña Juana Manuel
de Lando y Messía de Guzmán,
hija de don Luis Manuel de Lando y
Guzmán, consejero de Hacienda y
caballero de la Orden de Alcántara(22), y de doña Paula Messía de
Guzmán. Del primer matrimonio nacieron:
1) Doña Elena O’Sullivan de
Cardona, nacida en Madrid
(Santos Justo Pastor) el 23
de mayo de 1632. Murió en
la niñez.
2) Doña Cecilia Juana
O’Sullivan de Cardona, nacida en Madrid (Santos Justo Pastor) el 7 de julio de
1633. Murió en la infancia.
fortuna de la Casa, y la Condesa pasó graves apuros
económicos durante los últimos años de su vida. No hubo descendencia de ninguna de estas uniones, y la Condesa doña Antonia murió en sus casas de Madrid el 4 de
abril de 1718. Había hecho testamento en Madrid, en sus
casas principales de la calle de Atocha, el 23 de octubre
de 1702, dejando por heredero de sus bienes al Colegio
de Irlandeses salmantino, como fue la voluntad de su padre -así llegó a Salamanca el espléndido retrato de su abuelo, antes
comentado-. Pero mediante una declaración otorgada en Madrid el 1º
de abril de 1712 por ante el escribano Domingo Antonio Garrido(23), designó como sucesor de su Casa y título a su sobrino el coronel don
Daniel O’Sullivan Bear, hijo de su
primo don Daniel O’Sullivan Bear y
de Sarah O’Brien -del que enseguida diremos-. Esta declaración complicó mucho sus operaciones de su
testamentaría, por las diferencias
ocurridas entre el Colegio de Irlandeses salmantino y el nuevo Conde
de Bearhaven(24).
Los Condes de Biraben
Esta línea en la que recayó la
Casa se hacía descender de Owen
O’Sullivan Bear, supuesto hermano
del primer Conde; pero más bien
creo que fue tío suyo, como antes señalé. De las dos genealogías alegadas en el pleito de 1799-1809, la más
cierta por mejor documentada es la que sigue:
Cédula de Don Felipe II a favor del Colegio
de Nobles Irlandeses (St. Patrick’s College,
Maynooth, Irlanda)
3) Doña María Sinforosa Benita O’Sullivan de
Cardona, nacida en Madrid (Santos Justo Pastor) el 24 de noviembre de 1634. Murió el 19 de
septiembre de 1635.
4) Don Fernando Daniel O’Sullivan de Cardona,
nacido en Madrid (Santos Justo Pastor) el 15 de
junio de 1637. Único varón, murió siendo aún niño.
5) Doña Antonia María Francisca O’Sullivan de
Cardona, que sigue.
V. Doña Antonia María Francisca O’Sullivan Bear, IV
Condesa de Bearhaven, nacida en Madrid (bautizada
en la parroquia de los Santos Justo y Pastor) en el año
de 1648. Huérfana de madre a los dos años, y de padre
a los doce, se concertó su matrimonio con su tío carnal
don Fernando Manuel de Cardona y Córdoba, I Marqués de Belfuerte (título creado en 1614), con quien se
casó en 1664. Este caballero dilapidó parte de la herencia de la Condesa, y el matrimonio no estuvo bien avenido, hasta el punto de que ella se separó en 1669 y obtuvo sentencia eclesiástica de nulidad matrimonial en
1675. Fallecido su primer marido el Marqués de Belfuerte en 1688, ella volvió a casarse en 1690 con don Baltasar de Borja-, y en esta unión se repitió el caso de la primera: el segundo marido dilapidó lo que restaba de la
de la segunda raza(25)
I. Sir Owen O’Sullivan Bear, XIV Señor de Beare y
Bantry, caballero de la Espuela Dorada, nacido en Dunboy hacia 1549 y muerto allí en 1594, siendo hijo del ya
citado Dermod O’Sullivan Beare y de lady Julia MacCarthy, citados antes. Se casó con lady Helena FitzGerald, hija de James FitzGerald, Señor de Barry-Roe, y de
Ellen MacCarthy. Y procrearon a:
II. Owen O’Sullivan Bear, XVI Señor de Beare y Bantry
por merced de la Reina Isabel I, con cuyas fuerzas combatió a irlandeses y españoles en Kinsale y en Dunboy
(1602). Nacido en el castillo de Dunboy hacia 1570 y
muerto allí el 31 de agosto de 1616. Fue marido de lady
Helena Butler, hija de Pierce Butler (otras fuentes le hacen casado con lady Leonora MacCarthy, hija del Vizconde de Muskerry, de Musgry o de Musgraff). Padres, entre
otros, de:
III. Philip O’Sullivan Bear, nacido en el castillo de Dunboy hacia 1600 y muerto después de 1674. Fue casado
la señora Ellen MacTeige MacCarty, hija de MacTeige
MacCarthy; y quizá también con la señora Leonora FitzGerald, de la Casa de Clanagluc (o Claneglish o Glanslac o Graslac). Fue su hijo:
IV. Daniel O’Sullivan Bear, Señor del castillo de Ardea,
quien estudió en París bajo la protección de su tío espa-
Cuadernos de Ayala 62 - ABR/2015 [15]
ñol el segundo Conde de Bearhaven, y parece ser que
murió combatiendo a los turcos bajo las banderas del
Rey de España. Contrajo matrimonio con la señora Sarah O’Brien, hija de Conor/Cornelius O’Brien, II Vizconde de Clare (†1670), y de lady Honora O’Brien, del castillo de Dough. De estos fueron hijos:
1) El coronel don Eugenio/Owen O’Sullivan Bear,
Señor del castillo de Ardea, que fue V Conde de
Bearhaven, y padre del VII Conde.
2) El brigadier don Daniel O’Sullivan Bear, que
fue VI Conde de Bearhaven, y padre del VIII
Conde.
IV. Daniel O’Sullivan Bear, VI Conde de Bearhaven
por real cédula de 2 de abril de 1721, nacido en Bearhaven en 1680. Sobrino de Jeremy O’Sullivan, que murió
siendo oficial de los Reales Ejércitos. En 1690, siendo
residente en Cork, tomó las armas para sostener al destronado Rey Jacobo II, y tras ser derrotado este pretendiente, hubo de marchar al exilio. Cadete del Regimiento
Irlandés de Clare, al servicio del Rey de Francia, desde
el 1º de diciembre de 1698, fue subteniente en él desde
1º de noviembre de 1702, y también teniente y capitán.
Con esa unidad combatió en las batallas de Fredeling,
Hochstet, Ramillies, Audenarde y Malplaquet, y sitios de
Kel y de Hosbruck. En 4 de julio de 1706 pasó al servicio
del Rey de España como capitán del Regimiento de Castelar, del que más tarde pasó destinado al Regimiento de
Infantería Irlandesa de Waterford. Durante la guerra de
sucesión española combatió primeramente en Italia: funciones de Cassaro, Calzinado, Turín y Francavilla (donde
cayó prisionero); sitios de Valencia del Po, Chichas, Ulga
y Berna; sorpresa de Crémona, bloqueo de Cerilliza.
Más tarde pasó a la campaña de España: batallas de Zaragoza (donde cayó prisionero), Almenara y Peñalba; los
dos sitios de Barcelona (resultó herido en uno de ellos),
y los de Lérida y Morella. Formó parte de la expedición a
Mallorca, y desde el 4 de julio de 1715 fue el primer gobernador borbónico de la isla de Ibiza. En 1718 participó
como mayor de la Brigada Irlandesa en la campaña de
reconquista de la isla de Sicilia, luchando en Mesina,
Melazzo y Hossilla. Promovido al empleo de teniente coronel el 28 de marzo de 1719, y al de coronel el 11 de
enero de 1724, se le dio el mando del dicho Regimiento
de Waterford. Más tarde ascendió a brigadier de los Reales Ejércitos y hacia 1743 era gobernador de La Coruña(26). Parece ser que murió estando en su patria Irlanda,
el 29 de noviembre de 1747, habiendo hecho testamento
en La Coruña el 28 de octubre de 1746 por ante el escribano Cosme Rodríguez Villanueva(27). En 1712 fue designado sucesor en la Casa condal de Bearhaven por su
tía la IV Condesa, como se dijo antes, y obtuvo el real
despacho de tal en 1721. En 1734 sostuvo pleito contra
el Colegio de Irlandeses de Salamanca por las rentas de
esta Casa y mayorazgo(28). Fue casado con doña Elena/Helen MacCarthy, también natural de Bearhaven, y
de esta unión nacieron:
1) Thomas O’Sullivan Bear, hijo primogénito. Padre de:
A) Mary O’Sullivan Bear, que fue esposa
Cuadernos de Ayala 62 - ABR/2015 [16]
de su tío carnal William O’Sullivan.
B) Helen O’Sullivan Bear, tercera llamada a la sucesión por su tío el Conde don
Tadeo en 1810.
2) El coronel don Tadeo/Thady O’Sullivan Bear,
que sigue luego como VII Conde de Bearhaven
que fue desde 1767.
3) El capitán don Juan/John O’Sullivan Bear, nacido en Irlanda hacia 1750, capitán del Regimiento de Infantería de Irlanda y primer llamado
a la sucesión en la Casa por su hermano el Conde don Tadeo, por su testamento de 1806. Comenzó a servir al Rey de España como cadete
del Regimiento de Irlanda el 12 de diciembre de
1767, fue subteniente el 17 de abril de 1772, teniente el 23 de agosto de 1774, teniente de granaderos el 8 de diciembre de 1787, y por fin capitán el 3 de mayo de 1789. Durante su carrera
militar se halló en los sitios y bombardeos de
Ceuta (1790 y 1791), cursó en la Real Academia
de Matemáticas de Barcelona, fue maestro de
cadetes (1779-1784), e hizo la campaña de 1794
contra la Convención Francesa, en la que resultó
herido grave por metralla. Viajó a Irlanda con real licencia en 1803, permaneciendo en su patria
durante un año. Murió soltero entre 1806 y
1810(29).
4) William O’Sullivan Bear, que aún vivía en
1819, y que se casó en la iglesia de Santa María
de Shandon (obispado de Cork, Irlanda) el 3 de
diciembre de 1786 con su sobrina carnal Mary
O’Sullivan Bear. De su matrimonio nacieron:
A) Don Edmundo O’Sullivan Bear, que
sigue como VIII Conde de Bearhaven
que fue desde 1823 (fue el primer llamado a suceder en la Casa por su tío el
Conde don Tadeo en 1810).
B) Mary O’Sullivan Bear, segunda llamada a suceder en la Casa por su tío el
Conde don Tadeo en 1810. Nacida en Irlanda, allí residía en 1806.
En 1747, a la muerte del Conde don Daniel vino la Casa
a su hermano mayor:
V. Don Owen/Eugenio O’Sullivan, Señor del castillo
de Ardea y VI Conde de Bearhaven desde 1747, en sucesión de su hermano don Daniel. Nacido en Irlanda hacia 1687 y muerto hacia 1754. Siguió la carrera de las armas ingresando como cadete del Regimiento de Clare,
al servicio del Rey de Francia, el 1º de ulio de 1699; en
esa unidad fue subteniente desde 2 de junio de 1702, y
con ella combatió en las batallas de Ostende y Ramillies,
en el sitio de la fortaleza de Kel y en la de Absburg. Pasó
al servicio del Rey de España en 20 de noviembre de
1712, como capitán del Regimiento de Infantería de Limerick, y con él se halló en el sitio de Gibraltar de 1727.
Después parece que pasó al servicio del Rey de Nápoles, y que allí fue coronel del Regimiento del Rey(30). Contrajo matrimonio con lady Mary MacSweeny, hija del co-
Criado-. Nacido en Granflok (Irlanda) el 16 de octubre de
1747, comenzó a servir al Rey de España como cadete
1) Don Felipe/Philip O’Sullivan Bear, VII Condel Regimiento de Irlanda el 8
de de Bearhaven por
de diciembre de 1766, en cuya
real cédula dada en
unidad ascendió a subteniente
San Lorenzo a 7 de noel 10 de abril de 1769, y a teviembre de 1754, y Seniente el 21 de octubre de
ñor del castillo de Ar1771. En 1786 era ayudante
dea. Nacido en Irlanda
mayor, y más tarde fue coronel
hacia 1719, comenzó a
de Infantería agregado al Regiservir al Rey de Espamiento de Hibernia(32), caballero
ña como cadete del
de la Orden de Calatrava
Regimiento de Ultonia
(1786) y comendador de Villael 1º de julio de 1738.
rrubia de los Ojos del GuadiaNombrado subteniente
na(33). Fue dos veces casado: la
del Regimiento de Irprimera con doña Leonora
landa el 6 de octubre
O’Connor; y la segunda, en
de 1741, en esta uni1787, con doña Isabel (Elizadad fue teniente desde
beth) O’Neill y O’Kelly, nacida
17 de septiembre de
en Irlanda en 1749, hija de
1743, teniente de graHenry O’Neill y de Anna
naderos desde 7 de
O’Kelly; y primera esposa de
septiembre de 1751, y
Henry Ruach O’Neill, the Red,
por fin ascendió a capinatural de Canavrony (condado
tán el 18 de enero de
de Mayo) y abogado en Fran1755 (o el 25 de junio
cia(34). El Conde, estando viudo,
de 1764). Hizo la camotorgó sendos testamentos en
paña de Italia (1743Madrid el 25 de abril de 1806
1748), hallándose en
(ante Casimiro Antonio Gómez)
las batallas de Campo
Documento de don Dermisio O’Sullivan, III Conde de
y
el 5 de abril de 1810 (ante LeSanto y Velletri, donde
Bearhaven (St. Patrick’s College, Maynooth, Irlanda)
andro de Valladares); el último
cayó prisionero (11 de
no lo pudo firmar por hallarse
agosto de 1744), blosin vista e imposibilitado del brazo derecho(35). No tenienqueo de la ciudadela de Milán, defensa y bomdo hijos vivos, llamó a la sucesión en su Casa y título, en
bardeo de Piacenza, batalla del Tidone y defenprimer lugar, a su sobrino don Edmundo O’Sullivan; en
sa de la Boqueta, y bloqueo de Tortona).
segundo lugar a su sobrina doña María/Mary O’Sullivan,
Después acudió al socorro de Ceuta, y estuvo
hermana del anterior; y en tercer lugar a su sobrina doña
cinco años de guarnición en la plaza de Orán
Elena/Helen O’Sullivan, prima hermana de los anteriores.
(tres y medio de ellos, prisionero de los moros,
Pero este Conde tuvo al menos un hijo, que le premurió:
en cuyas manos cayó el 16 de agosto de 1748).
ronel Owen MacSweeny. Fueron padres de:
Más tarde hizo la campaña de Portugal, participando en el sitio de Almeida (1762)(31). Estando
de guarnición su Regimiento en San Sebastián,
enfermó en la vecina ciudad de Bayonne (Francia), donde murió el 28 de enero de 1767, habiendo testado allí el 4 de diciembre de 1766,
por ante el notario real Pierre Damestoy. Según
MacCreight fue casado primeramente con lady
Johanna MacCarthy, hija de Dermod MacCarthy Reagh, y de esta unión nacieron tres hijos llamados Owen, Patrick y John, con larga
prole en Maine, Estados Unidos de América. Pero en todo caso, se documenta su matrimonio
con doña María Josefa Kindelán y O’Regan,
fallecida en La Habana el 2 de agosto de 1771,
yace en la iglesia del convento de San Francisco. A la muerte de este Conde sucedió su primo:
VI. Don Tadeo (Thady) O’Sullivan Bear, VIII Conde de
Bearhaven por real cédula de 10 de octubre de 1767 -la
posesión del mayorazgo la tomó en Madrid el 14/18 de
septiembre de 1767, por ante el escribano Ángel Javier
1) Don Daniel O’Sullivan Bear, nacido hacia
1780, para quien su padre solicitó en 1786 una
subtenencia del Regimiento de Irlanda(36). Pudiera ser el homónimo que, siendo paje de S.M.,
salió de la Real Casa de Caballeros Pajes en
1798 con las charreteras de capitán del Regimiento de Hibernia. En todo caso, ya había
muerto cuando testó su padre en 1806.
Así, a la muerte sin hijos del Conde don Tadeo
vino la Casa a su sobrino carnal antes mencionado:
VII. Don Edmundo O’Sullivan Bear, IX Conde de Bearhaven, cuya posesión del mayorazgo parece ser que tomó en Madrid en 1823, como primer llamado a suceder
en la Casa por su tío el Conde don Tadeo en 1810 -el
mismo Conde le legó su espada y su reloj de oro-. Nacido en St. Mary Shandon, obispado de Cork, el 2 de julio
de 1794, se alistó el 21 de septiembre de 1808 como soldado distinguido del Regimiento de Infantería de la Princesa, ascendió a subteniente el 11 de abril de 1811, y a
teniente el 11 de febrero de 1813. Hombre de un valor
muy acreditado, durante la guerra contra los franceses
Cuadernos de Ayala 62 - ABR/2015 [17]
combatió en Cascante, Vélez, Almonacid, Huelva, isla de
la Cascajera, Moguer, La Albuera, condado de Niebla,
Murviedro, Almería, Los Arapiles, bloqueo de Pamplona,
entrada en Francia, sitio de Bayonne y pasos del Adour y
del Nive. En 1816 solicitó el pase a Ultramar y fue destinado al Regimiento de África, pero en 1819 pidió la licencia absoluta por haber muerto en Irlanda todos sus
hermanos y haber quedado solo su anciano padre; entretanto se le concedía, parece ser que desertó por la vía
de Gibraltar. En 1822 reapareció en el Depósito de Ultramar gaditano, y fue destinado a su anterior Regimiento
de África; pero aquel mismo año volvió a desertar para
unirse a las filas absolutistas, en las que se le documenta hasta el otoño de 1823. En 1824 pasó como capitán al
ejército de Cuba, incorporándose al Batallón de la Unión,
del que pasó al Regimiento de España Expedicionario.
Mentalmente perturbado, fue arrestado por el capitán general de la isla en el castillo del Morro, en La Habana, de
cuya fortaleza se fugó el 26 de abril de 1825; desde cuya
fecha nunca se volvió a saber de él. En 1839-1841 se le
intentó localizar en Pamplona, ya que este noveno Conde de Biraben era deudor por entonces de 119.633 reales de impuestos atrasados (la media anata y las lanzas
del Título). Pero habiendo sido imposible emplazarle -su
apoderado en Cádiz escribió al Gobierno en octubre de
1841, explicando que desde 1825 nada sabía de su paradero-, ni tampoco obtener el pago, el Ministerio de Hacienda propuso la supresión del Condado de Bearhaven,
lo que fue aprobado por S.A. el Regente del Reino por
real decreto de 26 de junio de 1841(37).
Desde esa última fecha, por lo tanto, el título de
Castilla de Conde de Bearhaven o Biraben, se halla legalmente vacante en el Reino de España.
Armas
El 22 de mayo de 1708, James Terry, Athlone
persevante de armas del destronado Jacobo II de Inglaterra, expidió una garantía de armas a favor de Daniel
O’Sullivan Bear (más tarde V Conde de Bearhaven), que
fue traducida e incorporada a los pleitos sucesorios de
1799-1809. Ese escudo de armas se blasona así:
Escudo cortado y medio partido. Primero, de oro con dos leones afrontados, y
en medio de ellos un brazo armado con
una espada, y una sierpe enroscada a
su hoja, a modo de caduceo. Segundo,
de plata con un jabalí de sable. Y tercero, un corzo (no se mencionan esmaltes). Sostenido por dos leones de plata,
y por cimera un ave. Por lema: “La modestia vencedora”.
Estas armerías fueron las que usaron después
de 1721 los Condes de Bearhaven de la segunda raza.
El pleito promovido por doña Honora O’Sullivan
Entre 1799 y 1809 se siguió pleito civil ante el Supremo Consejo de Castilla, sobre la posesión del Condado
de Biraben y mayorazgos anejos, contra el mencionado don
Tadeo O’Sullivan Bear, VIII Conde, por parte de doña Honora O’Sullivan(38). Fue aquel un proceso judicial enconadísimo, y ante el Consejo se presentaron por las partes nume-
Cuadernos de Ayala 62 - ABR/2015 [18]
rosos documentos probatorios, que nos sirven para documentar ajustadamente las líneas genealógicas de los contendientes.
Esta señora doña Honora O’Sullivan alegaba descender de un supuesto único hermano, y además mellizo,
del lord Donal Cam, primer Conde de Bearhaven, o sea Timothy O’Sullivan, nacido en Curran (Ross) y casado con
una hija del MacCarthy Reagh, Señor de Carbery. De este
matrimonio fue hijo Dionisio O’Sullivan, nacido en Curran y
marido de Julia O’Driscoll, natural de Hunlhong y Driskane.
Padres que fueron de Cornelio O’Sullivan, nacido en Curran
o Dumbeacon hacia 1688, quien hizo testamento en Cork el
12 de marzo de 1784. De su matrimonio con Honora O’Hurley u O’Lawley, natural de Carbery e hija de Timothy Hurley,
procreó un hijo único que se llamó Timothy O’Sullivan, nacido en Kilco y muerto en un naufragio en las costas españolas, antes que su padre; contrajo matrimonio en Cree (Cork)
el 10 de febrero de 1755 con Margareth O’Sheehy u O’Shelly. De estos hubo tres hijos: John O’Sullivan, nacido en
Cork en 1759 y muerto soltero en Drisham (Cork) el 6 de febrero de 1795; Johanna O’Sullivan; y nuestra Honora O’Sullivan, nacida en Cree el 1º de febrero de 1765. Fue casada
con John Sheehan, artesano (tornero o tapicero) de Cork
pero establecido en Londres, que la hizo madre de seis hijos; pero más adelante fue amante del capitán Thomas H.
O’Sullivan, y entonces su marido la echó de su casa. Mujer
pobre, en 1798 se embarcó para España con el ánimo de
reclamar el mayorazgo y título de Bearhaven, lo que pudo
lograr merced a los auxilios que le proporcionaron varios
compatriotas.
Los O’Sullivan de Bearhaven, muchos de los cuales testificaron en el procedimiento, fueron todos unánimemente favorables al entonces poseedor del Condado, negando el parentesco alegado por la señora Honora. En su
testamento de 1806, el Conde don Tadeo dice: declaro y
aseguro que la Irlandesa llamada Onora Sheehan, alias
O’Sulliban, que me ha pueso pleito sobre dicho Título, no
tiene parentesco ninguno con mi familia, ni tampoco se llama O’Sulliban, según consta por su genealogía, que para
en mi poder, y por consiguiente ella ni ninguno de los suyos
pueden tener derecho alguno al referido Título de Viarhaben, aun quando llegue a faltar toda mi familia, respecto de
que su verdadero nombre y apellido es el de Honora Crown,
según resulta de dicha genealogía. Y en su último testamento, de 1810, el mismo Conde insistió en que una irlandesa llamada Honora Shahan, alias O’Sullivan... no tiene
parentesco con su familia.
Sin embargo, la dicha Honora Inés O’Sullivan se
llegó a autotitular Condesa de Bearhaven, así en su testamento otorgado en Madrid el 24 de agosto de 1801, por ante Pedro Moretón(39). En ese instrumento dice que no entiende con propiedad el idioma español; afirma ser natural
de la parroquia de Kilco, obispado de Ross (Irlanda), e hija
de Timothy O’Sullivan Bear y Margareth O’Sheey; nieta de
Cornelius O’Sullivan Bear y Honora O’Lawley; que estaba
entonces casada con don Tomás O’Sullivan, capitán al servicio de la República Holandesa; y que en primeras nupcias
lo estuvo con el difunto don Juan Valerio Sehaan. Dice ser
descendiente de don Dermisio O’Sullivan, Conde de Bearhaven, y su heredera legítima; y relata que todo el asunto
del pleito lo mueve y tramita su primo segundo el sacerdote
don Guillermo O’Moor, capellán del segundo batallón del
Regimiento de Reales Guardias Walonas de Infantería. En-
tonces era madre de don Juan, doña
Mariana, doña Enrica Josefa, don Arturo, don Juan Jacobo y doña Leonor
O’Brien Sheaan.
Estando en Madrid el 14 de
enero de 1811, hizo un nuevo testamento en forma de declaración de pobre, por ante el escribano Antonio de
Pineda(40). En esa escritura se llama
doña Eleonora; vuelve a autotitularse
Condesa de Bearhaven; repite su naturaleza (Irlanda), padres (don Timoteo O’Sullivan Bear y doña Margarita
Sheehe), primer marido (don Juan
Sheehe, natural de Cork), e hijos (don
Guillermo, don Arturo, don Juan Jacobo, doña Mariana, doña Enriqueta Josefa y doña Eleonora O’Sullivan). Dice estar enferma, y ser pobre de
solemnidad. Y nombra testamentaria
a doña Margarita Macarty O’Sullivan,
viuda, residente en la Corte.
diciembre de 1795, camarista de la
Infanta Doña María Isabel. Se incorporó a su puesto de servicio el 10 de
enero de 1796(42).
- Don Daniel O’Sullivan, médico nacido en Irlanda hacia 1760, fue cirujano
militar en la Nueva España.
- Don Demetrio O’Sullivan, nacido en
Irlanda hacia 1701.
Armas de Donal Cam O’Sullivan, I Conde de
Berarhaven, tal y como aparecen pintadas en
su retrato de 1613 (hoy en el St. Patrick’s
College, Maynooth, Irlanda)
En todo caso, la Justicia española fue desfavorable a sus pretensiones sucesorias, y
por sentencia de vista dada el 14 de octubre de 1806, perdió el pleito y fue condenada a perpetuo silencio. Presentado recurso de súplica por parte de doña Honora, el procedimiento quedó inconcluso a consecuencia de la invasión
francesa en 1808, y probablemente por haber muerto la demandante antes del fin de la guerra contra Napoleón en
1814.
Noticia de otros O’Sullivan que residieron en España
-Thaddeus O’Sullivan y Leonora O’Connor, naturales y vecinos del condado de Kerry (Irlanda), fueron padres de:
1) Don Demetrio O’Sullivan, nacido en el condado
de Kerry (Irlanda) hacia 1721. Entró al servicio del
Rey de Francia en 1735, y en el Ejército francés
fue cadete y teniente. Pasó a servir al Rey de España el 11 de mayo de 1743, como cadete del Regimiento de Infantería de Irlanda, en el cual ascendió a subteniente el 30 de marzo de 1745, a
teniente el 15 de enero de 1752, y a capitán el 26
de octubre de 1761. Con esa unidad hizo la campaña de Italia (1743-1748), combatiendo en Loreto,
Velletri y Tortona, bloqueo de la fortaleza de Milán,
paso del río Magrat, y defensa y bloqueo de Piacenza. Después participó en la defensa de Ceuta
(1757-1759), y en la campaña de Portugal y sitio
de Almeida (1762)(41). Por último, fue teniente de
rey de Palma de Mallorca -donde parece haber fallecido-. Casado en San Fernando (Cádiz) el 13 de
noviembre de 1768 con doña Margarita MacCarthy,
nacida en Cork (Irlanda) el 25 de junio de 1745, e
hija de don Florencio MacCarthy, capitán del Regimiento de Ultonia, y de doña María O’Leary. Sobrina de don Guillermo Morgan, coronel del Regimiento de Irlanda. Ella figura como testamentaria de
doña Honora O’Sullivan, año de 1811. Fue su hija:
A) Doña Margarita O’Sullivan y MacCarthy,
que a la muerte de su padre quedó de tierna edad, y por la protección del valido
Príncipe de la Paz fue nombrada el 27 de
dres de tres hijos:
- Don Demetrio O’Sullivan, nacido en
Irlanda hacia 1705. Sirvió al Rey de
España como cadete del Regimiento
de Waterford desde 1º de septiembre
de 1728. Subteniente del Regimiento
de Irlanda el 7 de octubre de 1732,
ascendió a teniente del mismo el 7 de
marzo de 1735. En 1732 se halló en
la conquista y defensa de la plaza
norteafricana de Orán, donde demostró su valor(43).
- Daniel O’Sullivan y Mary MacCarthy,
naturales y casados en Irlanda. Pa-
1) Daniel O’Sullivan, al servicio del Rey de Nápoles
y Sicilia como primer capitán del Regimiento del
Rey. Este podría ser el homónimo que, nacido en
Irlanda hacia 1735, fue cadete del Regimiento de
Hibernia desde 27 de febrero de 1754(44).
2) Doña María O’Sullivan, esposa de don Guillermo
Fitzgibbons, teniente coronel del Regimiento de Ultonia y gobernador de la plaza de Cartagena.
3) Don Diego O’Sullivan, nacido en Irlanda hacia
1725, era capitán del Regimiento de Infantería de
Ultonia en 1766 y ayudante mayor de la plaza de
Algeciras (Cádiz)(45). Casado en España con doña
Vicenta Xinto y Jaime, ambos eran ya muertos en
1796. Padres de:
A) Don Daniel O’Sullivan de Xinto, nacido en Algeciras en 1775-1776. Cadete
del Regimiento de Ultonia en 1785, fue
subteniente en 1788, segundo teniente
en 1794, primer teniente en 1798, primer
teniente de granaderos en 1806, capitán
en 1806, teniente coronel en 1809, y coronel en 1810. Se halló en los sitios y
defensas de Ceuta (1790-1791), en la
guerra contra la Convención Francesa
(1794, se distinguió mucho y resultó herido), en la expedición a Canarias y defensa de Tenerife, y en las defensas de
Gerona y de Hostalrich (1808-1810), en
las que se cubrió de gloria. Desde aquel
año ignoramos las circunstancias de su
vida, aunque todo indica que cayó prisionero y fue llevado a Francia. Casado en
1796 con doña María Nicolasa Casilda
Dufau y Jearit, nacida en Vitoria el 5 de
diciembre de 1773, e hija del comerciante don Juan Dufau y de doña María Luisa Jearit(46).
Cuadernos de Ayala 62 - ABR/2015 [19]
B) Doña Juana O’Sullivan de Xinto, nacida en Algciras (Cádiz) el 22 de mayo de
1779. Se casó en 1805 con don Gabriel
Lesene y Mompó, teniente de Infantería.
Línea de los Condes de San Esteban de Cañongo,
autotitulados Condes de Bearhaven
La relación genealógica entre esta Casa cubana y
el primer Conde de Bearhaven no está ajustada con claridad, ya que formaban de una rama menor de los O’Sullivan
Mór, distinta y lejanamente emparentada con la de los O’Sullivan Bear.
I. Sir John William O’Sullivan, baronet, de quien hacen mención la obra A Compendium of Irish Biography (1878) y
otras muchas fuentes virtuales. Nacido en el castillo de
Cappanacuss (condado de Kerry) hacia 1700, cursó estudios en París y en Roma, orientándose a la carrera eclesiástica. Retornado a Irlanda tras la súbita muerte de su padre, no pudo recuperar sus propiedades, confiscadas por
las autoridades británicas, y pasó a servir en las filas del
Rey Cristianísimo, en las que alcanzó el empleo de coronel,
sirviendo en Córcega (1739) y sobre el Rhin, donde se especializó en la guerra de guerrilla. Partidario e íntimo del
Príncipe Carlos Estuardo (el célebre Bonnie Prince Charlie),
lo acompañó desde su entrada en Escocia en julio de 1745,
hasta su fuga en octubre de 1746 -al coronel O’Sullivan se
debió la salvación del Príncipe de Gales-. Parece ser que a
él se debió la organización de las tropas jacobitas, y quizá
la disposición para la desastrosa batalla de Culloden (16 de
abril de 1746), que sentenció la definitiva derrota de su causa. Retornado a Francia, prosiguió allí su carrera militar, y
allí murió hacia 1760, después de haber sido hecho baronet
por el pretendiente Jacobo III. De su matrimonio con Louise
Fitzgerald, celebrado en 1749, quedó por hijo:
II. Thomas O’Sullivan, que fue mayor de la Brigade Irlandaise del Ejército francés como su padre, pero hubo de abandonar las filas tras una discusión con otro oficial americano
al que se le dio un alto mando. Emigró prudentemente a
Nueva York, y sirvió allí como oficial del Ejército británico.
Tras obtener su retiro, regresó a Irlanda, y desde allí pasó a
servir en el Ejército holandés. Murió en La Haya en 1824.
Fueron sus hijos:
1) John Thomas O’Sullivan, que sigue.
2) Barbara O’Sullivan, que en 1825 residía en Lexington, Kentucky.
III. John Thomas O’Sullivan, nacido en Irlanda y autotitulado
Conde de Bearhaven. Marino mercante, colaboró en el insurgente Francisco de Miranda en Venezuela en 1806, por
lo que fue encarcelado en Cartagena de Indias. Después
fue cónsul general del Reino Unido en los reinos de Berbería (1803), y cónsul de las Estados Unidos de América en
Mogador (1811) y en Tenerife (1818). Tras un incidente en
el que su buque fue embargado por piratería (1823), murió
ahogado el 14 de abril de 1825 en las costas del sur de
América. Casado con Mary Rowly, natural del condado de
Staffordshire, en Inglaterra -esta señora, tras enviudar emigró a Nueva York con sus hijos en 1827-. Fueron padres
de:
1) William O’Sullivan, marino mercante como su padre,
y como él muerto en un naufragio.
2) John Louis O’Sullivan, autotitulado Conde de Bearhaven, periodista y político del Partido Demócrata, orador
Cuadernos de Ayala 62 - ABR/2015 [20]
famoso. Originario de Irlanda, nació en Gibraltar a bordo
de un buque de la Royal Navy el 15 de noviembre de
1813, y cursó estudios militares en Lorize (Francia), y la
carrera de leyes en la Westminster School londinense y
en el Columbia College. Emigró a los Estados Unidos
de América con su madre y hermanos en 1827, ejerció
la abogacía en Nueva York hasta 1837, y después fue
periodista y político -amigo del presidente Van Buren-,
involucrándose mucho en la anexión de la isla de Cuba,
hasta el punto de participar en la intentona filibustera de
Narciso López, en 1849 -por cuyos hechos fue procesado penalmente-. Se nacionalizó estadounidense en
1850, fue embajador en Lisboa, y ardiente partidario de
los confederados durante la guerra civil. Solo pudo regresar a Nueva York en 1879, y allí falleció, pobre y enfermo, en 1895. Fue casado con la señora Susan Kearney Rodgers, pero no tuvieron prole.
3) Mary O’Sullivan, casada el 30 de julio de 1834 con el
médico Samuel Daly Langtree, nacido en Irlanda hacia
1811, hijo del reverendo Matthew Langtree y de Catherine Daly; quien tras emigrar a los Estados Unidos de
América en 1832 fue un fogoso nacionalista yankee,
editor de las revistas Knickerbocker y Georgetown Metropolitan and United States Magazine and Democratic
Review, cuñado y amigo del político y publicista John L.
Sullivan. Granjero al fin de sus días, murió el 8 de septiembre de 1842 en su plantación de Bacon’s Castle
(condado de Surry, Virginia). Tuvieron tres hijos. Habiendo enviudado, Mary O’Sullivan (a partir de entonces llamada doña María O’Sullivan y Rosoleiz/Rowley),
se casó en Nueva York en 1845 con el rico hispanocubano de origen irlandés don Cristóbal Madán y Madán
(Matanzas, Cuba 1807-1889), separatista en la guerra
de los Diez Años, por lo que todas sus propiedades en
la isla fueron confiscadas. Don Cristóbal se nacionalizó
estadounidense en 1850 (y, cuando a su vez enviudó,
se casó en segundas nupcias en La Habana en 1861
con su prima doña Isabel María Alfonso y Madán). Doña
Mary y don Cristóbal tuvieron por hija a:
A) Doña Inés María Madán y O’Sullivan, dama noble de la Orden de María Luisa, nacida en La Habana el 30 de octubre de 1846. Esta señora se interesó por la sucesión en el título de Conde de
Bearhaven(47). Contrajo matrimonio en Nueva York
el 12 de mayo de 1869 con don José Francisco de
Pedroso y Cárdenas, I Marqués de San Carlos de
Pedroso (La Habana, 1828-1893), senador del Reino, gentilhombre de cámara de S.M., gran cruz de
las Órdenes de Carlos III y de Isabel la Católica, y
caballero de la de Santiago. Tuvieron por hijo a:
a) Don Luis de Pedroso y Madán, V Conde de
San Esteban de Cañongo, autotitulado Conde
de Berhaven, embajador de España y gentilhombre de cámara de S.M., nacido en París y
muerto en Tánger el 8 de febrero de 1852. Se
casó con la princesa María Sturdza, nacida en
Rumanía y finada en París en enero de 1931.
Padres de tres hijas:
a’) Doña Dolores de Pedroso Sturdza, VI
Condesa de San Esteban de Cañongo, finada hacia 1988. Se casó en Biarritz (Francia) el 26 de julio de 1937 con el Vizconde
Richard Dampierre y Rúspoli,
hijo de los Duques pontificios
de Dampierre. Sin sucesión.
tintas unidades militares hispanas). También
Enrique GARCÍA HERNÁN, “Irlandeses en el
Ejército español. Aproximación a las fuentes
archivísticas”, en Boletín informativo del Sistema Archivístico de la Defensa, 15 (julio 2008),
págs. 3-13.
b’) Doña Margarita de Pedroso Sturdza, VII Condesa de
San Esteban de Cañongo
(1988), Condesa de Madán,
muerta en Madrid el 17 de
enero de 1981. Sin sucesión.
2) Sobre aquellos sucesos bélicos, pueden
consultarse las obras de Nicholas CANNY, Making Ireland British, 1580-1650 (Oxford, 2001);
Enrique GARCÍA HERNÁN (coord.), Irlanda y
la Monarquía Hispánica: Kinsale 1601-2001
(Universidad de Alcalá, 2001); y ESTEBAN RIBAS y Tomás SAN CLEMENDE DE MINGO,
La batalla de Kinsale (Zaragoza, 2013).
c’) Doña Mercedes de Pedroso Sturdza; sin sucesión.
En 1989 vino esta Casa condal al primo hermano de las últimas Condesas:
Escritura de merced
3) Sobre esta familia en España hay mucho esa’) Don Diego de Pedroso y
otorgada
en
1651
a
favor
de
crito y publicado, aunque en general esos texFrost, VIII Conde de San Esdon Dermisio O’Sullivan
tos sean fragmentarios o estén dispersos -o
teban de Cañongo, nacido en
III Conde de Bearhaven
muy errados-, lo que nos ha obligado a realizar
Chichester (Reino Unido) el
(St. Patrick’s College,
una investigación en las fuentes documentales
10 de julio de 1921 y muerto
Maynooth, Irlanda)
inmediatas. Un buen resumen de la parte irlanen Madrid el 3 de marzo de
desa lo hallamos en la reciente obra de William
1992. Casado en Madrid el
R. McCREIGHT, O’Sullivan (Ó Súillebháin).
31 de enero de 1947 con Doña Carmen
The earliest Irish Royal Family. History and Genealogy (BaltiFernández de Córdoba y Calleja, hija de los
more, 2013). Para la parte española es interesante el artículo
Condes de Gondomar, finada en Madrid el
del Revdo. P. Denis J. O’DOHERTY, “Domnal O’Sullivan Bear
17 de noviembre de 2009. Sucedió su hija:
and his family in Spain”, en Studies, 19 (Dublín 1930), pags.
a”) Doña Luz de Pedroso y Fernández
de Córdoba, IX Condesa de San Esteban de Cañongo, nacida en Madrid el 24
de enero de 1948. Casada con don Luis
María de Ceballos y Sáenz de Cenzano,
capitán de fragata de la Armada, nacido
en 1926 y muerto en 1985. Con hijos.
Línea del General O’Sullivan
I. Sir John O’Sullivan, general. Padre de:
II. Thomas Herbert O’Sullivan, autotitulado Conde de Bearhaven, según la biografía que le ha dedicado Florence Addicks. Padre de:
III. John William Thomas Gerald O’Sullivan, autotitulado
Conde de Bearhaven, según la biografía que le ha dedicado
Florence Addicks. Con descendencia.
NOTAS
1) La historiografía moderna se ha ocupado mucho de los soldados irlandeses en España: Luis COIG O’DONNELL, “Militares y Unidades irlandesas en España”, en Revista de Historia
Militar, 60 (1986), págs. 11-48. Henry GRÁINNE, The Irish Military Community in Spanish Flanders, 1586-1621 (Dublin,
1992). Robert A. STRADLING, The Spanish Monarchy and
Irish Mercenaries. The Wild Geese in Spain (Dublin, 1994). Antonio de PABLO CANTERO, ”Los Regimientos irlandeses de
Infantería en la Guerra de Sucesión”, en La Guerra de Sucesión en España y América: actas de las X Jornadas Nacionales de Historia Militar, Sevilla, 13-17 de noviembre de 2000
(Sevilla, 2001), págs. 399-411. Óscar RECIO MORALES, “Una
nación inclinada al ruido de las armas. La presencia irlandesa
en los Ejército españoles, 1580-1818: ¿la historia de un éxito?”, en Tiempos Modernos, 10 (2004), págs. 1-15. Y sobre todo el magno estudio de Enrique GARCÍA HERNÁN y Óscar
RECIO MORALES (coords.), Extranjeros en el Ejército. Militares irlandeses en la sociedad española, 1580-1818 (Madrid,
Ministerio de Defensa, 2007; con una base de datos aneja en
cd-rom que recoge a unos 30.000 irlandeses presentes en dis-
211-226.
4) En 1951-1952, con la clausura del centenario colegio salmantino, fue trasladado hasta Irlanda, y hoy se conserva en el
St. Patrick’s College, en Maynooth (Irlanda). Bajo su efigie,
ilustrada con sus armerías, la mención que lo identifica perfectamente: O’Sullevanus Bearrus Bearrae et Beantriae Comes. Aetatis suae LIII Christi vero Domini M.DC.XIII anno.
Agradecemos a la señora Susan Leyden, archivista del Colegio, su amabilidad al facilitarnos una buena copia, y otras noticias del archivo salmantino, que igualmente se conserva allí
5) El Conde de Bearhaven fue protagonista de la polémica
suscitada entonces acerca de la misión de dicho Real Colegio,
siendo partidario de que en él no solamente se educasen jóvenes para el sacerdocio, sino sobre todo los vástagos de la alta
nobleza irlandesa, para que bien formados regresaran a Irlanda y resistiesen la aculturación inglesa y anglicana. A su empeño se debió que desde 1611 el Real Colegio fuese puesto al
cargo de la Compañía de Jesús.
6) El P. Doherty, op. cit., nos informa de que el Conde de Bearhaven era tan sumamente pío, que solía oír misa dos y tres
veces cada día, que frecuentaba diariamente los santos sacramentos, y que empleaba mucha parte de su tiempo en la
oración.
7) Philip O’SULLIVAN, Historiae Catholicae Hiberniae Compendium (Lisboa, 1621). Archivo Histórico de Protocolos de
Madrid, protocolo 4943, folios 31-34: inventario de sus bienes,
hecho por la autoridad judicial el mismo día de su muerte, por
ante el escribano Andrés de Bermeo.
8) Archivo Histórico Nacional, Órdenes Militares, Santiago, expedientillos, nº 71.
9) El inventario de sus bienes en Archivo Histórico de Protocolos de Madrid, protocolo 4943, folios 31 y ss.
10) He localizado un poder otorgado por esta señora en 14 de
junio de 1623, para cobrar rentas que le adeudaba el irlandés
Gerald Trance, en Archivo Histórico de Protocolos de Madrid,
protocolo 5065 (escribano Pedro de Ezcaray).
11) Archivo Histórico Nacional, Órdenes Militares, Santiago, nº
5.809.
Cuadernos de Ayala 62 - ABR/2015 [21]
12) Poder otorgado en 5 de noviembre de 1644, para cobrar
rentas que se le adeudaban: Archivo Histórico de Protocolos
de Madrid, protocolo 5333, folio 325 (escribano Francisco Sierra).
13) Escritura otorgada por doña Leonor y doña Elena sobre
las herencias de sus padres, dado el 8 de enero de 1627 por
ante Diego Ledesma: Archivo Histórico de Protocolos de Madrid, protocolo 5964, folios 38 y ss.
14) Archivo Histórico Nacional, Órdenes Militares, Santiago,
expedientillos, nº 172.
15) En un poder otorgado en 1648, se dice ser escocés. ¿Habría nacido en Escocia de paso, durante el terrible éxodo de
sus padres?. Véase en Archivo Histórico de Protocolos de Madrid, protocolo 6518, folios 993-996, y ss.
16) Con dispensa de residir en el Real Palacio porque su padre solicitó al Rey tenerlo y educarlo junto a sí porque no se le
olvide la lengua irlandesa, y así le fue concedido. El ser bilingüe le sería muy útil al joven paje, como diré luego.
17) Sobre este arriesgado viaje de 1648, cuyo objetivo era sublevar Irlanda contra los ingleses, hay documentación en el Archivo Histórico Nacional, sección de Estado.
18) Archivo General de Palacio, Personal, caja 2605, expte.
19.
19) Archivo Histórico de Protocolos de Madrid, protocolo 6956
(por ante Melchor Felipe de Baena Parada), folios 578-597.
Sus testamentarios fueron el Marqués de Castelnou, el Conde
de Eril, su primo el jesuita P. Tadeo O’Sullivan, y los caballeros
de Santiago don Francisco Arévalo de Zuazo, don Jerónimo
de San Vitores y don Sebastián de Contreras, a más de don
Constantino Ximénez y los agustinos P. Juan Valois y P. Patricio de San Agustín. El inventario y tasación de sus bienes se
hizo el 2 de enero de 1660: Archivo Histórico de Protocolos de
Madrid, protocolo 6959, folios 138-197v.
20) Hay documentos de sus bienes y operaciones testamentarias en el archivo del St. Patrick’s College, en Maynooth (Irlanda), signaturas SP 11/2, 11/8, y S/27 (varios).
21) Hizo testamento en Madrid el 25 de diciembre de 1650 por
ante el escribano Antonio González de Monroy: Archivo Histórico de Protocolos de Madrid, protocolo 6944, folios 1 y ss. El
inventario de sus bienes se hizo el 15 de enero de 1651, y la
tasación en 29 de agosto de 1651; también están estos instrumentos en el Archivo Histórico de Protocolos de Madrid, protocolo 6944, folios 840 y ss y 851 y ss; las particiones hechas en
15 de diciembre de 1651, a los folios 883 y ss del mismo protocolo.
22) Su testamento en Archivo General de Simancas, Contaduría Mayor de Hacienda, legajo 1355, expte. 29.
23) Archivo Histórico de Protocolos de Madrid.
24) Hay documentos de sus bienes y operaciones testamentarias en el archivo del St. Patrick’s College, en Maynooth (Irlanda), signaturas SP/27/23-24
25) De toda esta línea existen antecedentes documentales en
el Archivo General del Ministerio de Justicia, Grandezas y Títulos, legajo 243-3, expediente 2205. El enlace con el primer
Conde se documenta en el pleito sucesorio seguido entre
1799 y 1808: Archivo Histórico Nacional, Consejos Suprimidos,
legajo 24470.
26) Archivo General de Simancas, Secretaría de Guerra, legajo 2568, carpeta 9, folio 45 (hoja de servicios de 1731): en los
informes del general inspector se afirma que este coronel es
inconsequente en el mando... mira con afecto sus intereses
más que el Reximiento, ase todas las ausensias que puede
de él, y trata poco y mal a sus oficiales. Otras hojas de servi-
Cuadernos de Ayala 62 - ABR/2015 [22]
cios en idem, idem, carpeta 3, folio 42 (1718); carpeta 4, folio
40 (1718); carpeta 6, folio 5 (1722); y carpeta 8, folio 34
(1722).
27) Archivo General de Simancas, Dirección General del Tesoro, legajo 106, expte. 14.
28) Testimonio en Archivo Histórico Nacional, Consejos Suprimidos, legajo 24470.
29) Archivo General de Simancas, Secretaría de Guerra, legajo 2600, carpeta 5, folio 7 (hoja de servicios de 1803): valor conocido, aplicación poca, capacidad mediana. Archivo General
Militar de Segovia, 1ª sección (Personal), legajo O-867.
30) Archivo General de Simancas, Secretaría de Guerra, legajo 2564, carpeta 10, folio 5 (hoja de servicios): era corto de
vista. Ibidem, expedientes personales, legajo 39, nº 65.
31) Archivo General de Simancas, Secretaría de Guerra, legajo 2592, carpeta 10, folio 19 (hoja de servicios de 1767): salud
cansada y achacosa, capacidad poca, valor tiene, aplicación
ninguna, conducta buena. Ibidem, legajo 2599, carpeta 4, folio
14 (hoja de servicios de 1761); carpeta 7, folio 13 (hoja de servicios de 1765); carpeta 5, folio 12 (hoja de servicios de 1765).
32) Archivo General de Simancas, Secretaría de Guerra, legajo 2600, carpeta 4, folio 28 (hoja de servicios de 1777): buen
oficial, muy capaz y deseoso de ser empleado. Ibidem, expedientes personales, legajo 39, nº 65. Ibidem, legajo 6081.
33) Esta encomienda, que rentaba 4.500 reales al año, la obtuvo tras sus reiteradas peticiones de que se le abonase la
pensión de 24.000 reales cada año, que el Rey Don Felipe IV
había concedido al conde don Dermisio, por su vida y tres vidas más.
34) De ese primer matrimonio nacieron don Nicolás, don Turlongh y don Arturo O’Neill (Dublín 1736-1814), I Marqués del
Norte, teniente general de los Reales Ejércitos, gobernador de
Pensacola y del Yucatán, vocal del Consejo de Guerra.
35) Archivo Histórico de Protocolos de Madrid, respectivamente en los protocolos 21.763, folios 647-652; y 21.861, folios 6871.
36) Archivo General de Simancas, Secretaría de Guerra, expedientes personales, legajo 39, nº 65.
37) Archivo General Militar de Segovia, 1ª sección (Personal),
legajo O-867.
38) Archivo Histórico Nacional, Consejos suprimidos, legajo
24.449, expte. 20; y legajo 24.770.
39) Archivo Histórico de Protocolos de Madrid, protocolo
21.259, folios 159-164v.
40) Archivo Histórico de Protocolos de Madrid, protocolo
22.334, folios 9-10.
41) Archivo General de Simancas, Secretaría de Guerra, legajo 2599, carpeta 4, folio 18 (hoja de servicios de 1761); y legajo 2600, carpeta 4, folio 5 (hoja de servicios de 1777).
42) Archivo General de Palacio, Personal, caja 774, expte. 4.
43) Archivo General de Simancas, Secretaría de Guerra, legajo 2598, carpeta 10, folio 19 (hoja de servicios de 1737).
44) Archivo General de Simancas, Secretaría de Guerra, legajo 2592, carpeta 5, folio 118 (hoja de servicios de 1757): poca
capacidad, el valor se le supone.
45) Archivo General de Simancas, Secretaría de Guerra, legajo 2669, carpeta 9, folio 18 (hoja de servicios).
46 Archivo General Militar de Segovia, 1ª sección (Personal),
legajo O-867.
47) Archivo del St. Patrick’s College, en Maynooth (Irlanda),
signaturas SP/S/67 y SP/S/78/1.
Dermot O’Sullivan Beare
Señor de Beare y de Bantry
(*c.1500 y +accidente 1549)
cc lady Julia MacCarthy
Donal O’Sullivan Beare
(*Dunboy c.1530 y +asesinado 1563)
cc Margaret O’Brien
(de los Vizcondes de Clare)
Donal Cam/Don Daniel O’Sullivan Beare
I Conde de Bearhaven (1615)
Señor de Beare y Bantry, Caballero de
Santiago, maestre de campo
(*Dunboy c.1561 y +sesinado Madrid 1618)
cc Eileen O’Sullivan (hija de Owen)
(+Madrid 1637)
Dermot/Don Dionisio O’Sullivan Beare
III Conde de Bearhaven (1618)
Caballero de Santiago, paje y gentilhombre
del Rey, del Consejo de Hacienda
(*Irlanda c.1602 y +Madrid 1659
1 cc Doña Mariana de Cardona y Córdoba
2cc Doña Juana Manuel de Lando
ÁRBOL GENEALÓGICO
DE LOS CONDES DE BEARHAVEN
Philip O’Sullivan
Señor del castillo de Ardea
(+1606)
con sucesión
Dermot O’Sullivan
+La Coruña, centenario, con
17 hijos (uno de ellos el
escritor e historiador don
Felipe O’Sullivan +1661)
Domnal O’Sullivan Beare
II Conde de Bearhaven
paje del Rey y capitán
(*c.1590 y +Belgrado 1618)
Don Daniel O’Sullivan Beare
V Conde de Bearhaven (1721)
Brigadier de Infantería
(*Bearhaven 1680 y +La Coruña 1747)
cc Elena MacCarthy
Thady/Don Tadeo O’Sullivan Bear
VIII Conde de Bearhaven (1767)
Coronel de Infantería, caballero de
Calatrava (*Granfolk 1747 y +c.1810)
1cc Leonora O’Connor
Edmond/Don Edmundo O’Sullivan
IX Conde de Bearhaven (1823)
Capitán de Infantería
(*Cork 1794 y desapareció 1825)
Owen O’Sullivan Beare
Señor de Beare y Bantry por Isabel I
(*Dunboy c.1570 y +1616)
cc lady Helen Butler
¿cc Leonora MacCarthy?
Philip O’Sullivan Beare
(*Dunboy c.1600 y +después de 1674)
cc Helen MacTeige
Daniel O’Sullivan Beare
Señor del castillo de Ardea
+Turquía, en combate
cc Sara O’Brien
(de los Vizcondes de Clare)
Doña Antonia Fca. O’Sullivan de Cardona
IV Condesa de Bearhaven (1659)
(Madrid, 1648-1718)
1664 cc Marqués de Belfuerte, s.suc.
1690 cc Don Baltasar de Borja, s.suc.
William O’Sullivan Bear
(era vivo en Irlanda en 1819)
1786 cc Mary O’Sullivan
Sir Owen O’Sullivan
Caballero de la Espuela Dorada
(*Dunboy, 1549-1594)
cc Helen Fitzgerald
Owen/ Don Eugenio O’Sullivan Beare
VI Conde de Bearhaven (1747)
Coronel de Infantería
(*Irlanda c.1687 y +Nápoles c.1754)
cc Mary MacSweeny
Don Felipe O’Sullivan Beare
VII Conde de Bearhaven (1754)
(*Irlanda c.1719 y +Bayonne 1767)
1cc Joanna MacCarthy, s.suc.
2cc María Josefa Kindelán, s.suc.
Don Daniel O’Sullivan
Paje del Rey
(*c.1780 y +c.1805)
Cuadernos de Ayala 62 - ABR/2015 [23]
REVISTA DE LIBROS
Cuadernos de Ayala 62 -ABR/2015 [24]
REVISTA DE LIBROS
José Manuel Huidobro Moya: NUMISMÁTICA Y HERÁLDICA EN ESPAÑA. Madrid, Liber Factory, 2015.
ISBN 978-84-9949-711-2. 168 páginas, con ilustraciones en color y en
blanco y negro. Un interesante y bien
concebido estudio acerca de las estrechas relaciones, tanto simbólicas
como formales, entre la Heráldica y
la Numismática –que desde muy antiguo ha sido y es uno de los más
usados vehículos de difusión de los
emblemas heráldicos-. La obra se refiere en particular al ámbito hispano,
y examina por menor todos los antecedentes y las piezas acuñadas desde la Reconquista hasta el actual reinado. La obra, que es más modesta
en su apariencia que en su contenido, pues este es muy notable, recoge interesantes observaciones,
anécdotas y curiosidades, e incluye
además sendos capítulos dedicados
a las nociones elementales del sistema heráldico, y a las técnicas de la
acuñación de monedas. Un estudio
muy meritorio, bien desarrollado y
bien ilustrado, que sin duda consagra al autor como heraldista, y que
viene a llenar un vacío sobre el que
ya llamamos la atención en estos
mismos Cuadernos de Ayala, número 15, allá por el 2003 (MF).
Ramón María Serrera (coord.): ASPECTOS HISTÓRICOS Y ARTÍSTICOS DE LA REAL MAESTRANZA
DE CABALLERÍA DE SEVILLA. Sevilla, Real Maestranza, 2014. ISBN
978-84941392-6-0. 220 páginas,
ilustradas en blanco y negro. Este
volumen, bellamente impreso, recoge los textos de las conferencias pronunciadas en Sevilla en noviembre
de 2014, durante un ciclo que llevó
el mismo título, y que fue organizado
por la propia Real Maestranza y por
la Excma. Diputación y Consejo de la
Grandeza de España. Son las del citado Ramón María Serrera, A modo
de presentación (de la Hermandad
de San Hermenegildo a la Real Maestranza de Caballería); Jesús Palomero Páramo, El primer patrimonio
artístico de la Real Maestranza de
Caballería de Sevilla y el Convento
“Regina Angelorum”; Inmaculada
Arias de Saavedra Alías, La Real
Maestranza de Caballería de Sevilla
y las Maestranzas Indianas (Cuba y
México); José Fernández López, Retratos Reales de la colección de la
Real Maestranza de Caballería de
Sevilla; y Fátima Halcón, Fiesta y espíritu caballeresco en la Plaza de Toros de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla (MF).
VV.AA.: LA NOBLEZA ESPAÑOLA,
1780-1930. Madrid, Ediciones 19,
2014. ISBN 978-84-16225-12-5. 412
páginas, ilustradas en blanco y negro. El Grupo de Estudios sobre la
Nobleza dirige sus esfuerzos al examen de la evolución de la Nobleza
histórica española durante la Edad
Contemporánea; un examen imprescindible, pues sin el conocimiento
preciso de lo que fue y significó este
grupo social entonces preponderante, parece imposible hacer la historia
de dicho periodo cronológico. Fruto
de esos trabajos son los textos de
nueve reconocidos historiadores, recogidos en el volumen: Germán Rueda Hernanz, Estudio introductorio.
Los nobles españoles en el periodo
ilustrado y liberal, 1780-1930 (¿cuántos eran los nobles?, los hidalgos, el
“barullo” nobiliario en el XIX, tipología
de los nobles, ¿qué perdieron los nobles titulados?, ¿Qué mantuvieron o
qué ganaron?); Antonio Morales Moya, Una interpretación de la Nobleza
española en el siglo XIX; Ramón Maruri Villanueva, ¿Qué fue de la Nobleza indiana?; Alfonso Bullón de
Mendoza y Gómez de Valugera, Nobleza y Política en la España contemporánea, 1808-1931 (Nobleza y
poder político en el reinado de Fernando VII, la Nobleza titulada en la
primera guerra carlista, Nobleza y
poder político en el nuevo régimen);
Manuel Santirso, La Nobleza catalana frente a la revolución 1787-1854
(¿una casta en decadencia?, la lógica de la opción contrarrevolucionaria,
fusión de elites y burguesía titulada);
Antonio Manuel Moral Roncal, Restauración política y poder estamental:
la Nobleza cortesana en el reinado
de Fernando VII (linaje, fortuna, jerarquía y poder; la alta jerarquía cortesana: coto privado nobiliario; América en la corte de Madrid;
sociabilidad cortesana y Nobleza);
Germán Rueda, Los nobles de Isabel
II (la corte de España y su influencia
en la Corona; la “corte” en el exilio;
las camarillas, los consejeros y los
amigos; amigos, colaboradores y
arribistas a los que ennoblece); Guillermo Gortázar, La Nobleza en Madrid en la época de la Restauración;
José Miguel Hernández Barral, Del
cementerio al Gatopardo… ¿qué hacemos con los nobles? Grandes de
España en el reinado de Alfonso XIII
(Grandes y distinción social, Pierre
Bourdieu: Grandes de España y capital mobiliario); y Miguel Artola Blanco, La economía de la Nobleza en el
Madrid de 1930: ¿uno o varios modelos? (La Nobleza y las clases altas
de Madrid, la tierra, la propiedad urbana, capital y finanzas, la vida profesional). A estos diez textos, desde
ahora fundamentales para abordar la
historia social y política del periodo,
se añade un extenso repertorio bibliográfico formado por el propio
Grupo de Estudio de la Historia de la
Nobleza; repertorio muy útil, sin embargo de que hemos detectado en él
importantes omisiones, lo que por
otra parte es comprensible, dada la
imposibilidad de abarcar y recordar
completamente a un grupo social tan
amplio como disperso. En todo caso,
este volumen es de una gran importancia historiográfica (MF).
Cuadernos de Ayala 62 - ABR/2015 [25]
REVISTA DE LIBROS
VV.AA., REYES, MONJES Y SABIOS. ESTUDIOS INTERNACIONALES DE HISTORIA DEL LIBRO Y
DE LA LECTURA. Madrid, Universidad Complutense y Académie BelgoEspagnole d’Histoire, 2010. ISBN
984-84-938069-4-1. 484 páginas,
con numerosas ilustraciones en blanco y negro. Recoge este volumen,
bajo la dirección de la Drª Dª Ana Belén Sánchez Prieto, las ponencias
presentadas al primer Seminario Internacional de Historia del Libro y de
la Lectura, que son por cierto de un
gran nivel académico. Por su orden
son las siguientes: Manuel Alejandro
Rodríguez de la Peña, Rex elucubrans in libris: bibliotecas palatinas y
monarcas bibliófilos en el Occidente
medieval; Rosamond McKitterick,
Carolingian libraries: what do we
know about them?; Ana Belén Sánchez Prieto, Monastic Libraries in the
Early Middle Ages; Ramón Gonzálvez Ruiz, La biblioteca capitular de
Toledo. Creación y conservación de
un legado bibliográfico medieval; Anna Adamska, The Formation of
Cathedral Libraries on the Edge of
Central European Latinitas (Poland,
Bohemia and Hungary) in the Earlier
Middle Ages (c. 950-c. 1250); Elisa
Ruiz, “Oýr de Biblia”. Cánon de lecturas de la Nobleza castellana (14301520); José Luis Gonzalo SánchezMolero, Los “libros godos” en la Real
Biblioteca de El Escorial en época de
Felipe II: un proyecto humanístico
tardío; Alfonso de Ceballos-Escalera
y Gila, De libros, de librerías y de libreros en la Segovia del Renacimiento; Antonio Carpallo Bautista,
Las encuadernaciones góticas y mudéjares de la Biblioteca Complutense; Fermín de los Reyes Gómez, Bibliofilia y patrimonio: apuntes sobre
la biblioteca de Andrés González de
Barcia y su edición de los Diálogos
de las medallas; Margarita Martín
Velasco, Prensas napolitanas en la
Guerra de Sucesión: el impresor Parrino y el Duque de Uceda. Lo repetimos: un conjunto de ciencia bibliográfica excelente, novedoso y variado (MRM).
Carmelo Currò, LA CASA DI MORGANA. STORIA DELLA FAMIGLIA
CURRÒ. Montoro, Associazione Viva
il Re, 2015. 80 páginas con ilustraciones en blanco y negro. Autor prolífico y con un notable sentido común,
el politólogo, periodista e historiador
salernitano Carmelo Currò ha acometido la redacción de una genealogía de su propia familia, cuya historia
se remonta a la Sicilia del siglo XIII -y
quizá algo más-, residiendo durante
siglos en la ciudad de Mesina. Los
Currò gozaron siempre con la consideración de nobles, siendo numerosos los prohombres que esta familia
ilustre ha producido. Tras su genealogía precisa y detallada, la de otras
ilustres familias emparentadas con
esta. Un relato genealógico bien documentado, clásico en su estructura,
pero enriquecido por un enfoque sociológico moderno que es muy de
agradecer. Por el contrario, la edición
es pobre, y en algunos aspectos
hasta defectuosa (MF).
Peter Häberle, EL HIMNO NACIONAL COMO ELEMENTO DE IDENTIDAD CULTURAL DEL ESTADO
CONSTITUCIONAL. Madrid, Dikynson, 2012. ISBN 978-84-9031-062-5.
178 páginas. Con un soberbio estudio preliminar del profesor Dr. Alberto
Oheling de los Ríos, autor también
de la traducción y de las notas, la
obra de Häberle trata por menor de
los himnos nacionales en general,
Cuadernos de Ayala 62 -ABR/2015 [26]
sus tipos, sus variantes y sus rangos; para tratar sobre todo de su incardinación constitucional, siempre
desde una perspectiva comparada y
dirigiéndose a la conformación de
una filosofía política identitaria. El estudio de Häberle, aparecido en 2007,
se ve completado y precisado por el
preliminar de Oheling, referido al
Himno Nacional como símbolo jurídico-constitucional en España, su relevancia constitucional, su regulación,
su efectividad práctica y las cuestiones que le son conexas. Una publicación de altísimo rigor académico, y
sin duda más que oportuna en los
turbulentos tiempos por los que hoy
transitamos (MF).
Monte Cristo, LOS SALONES DE
MADRID. Madrid, Ediciones 19,
2014. ISBN 978-84-16225-21-7. 386
páginas, ilustradas en blanco y negro. Con un estudio introductorio preparado, como la edición toda, por el
profesor D. Germán Rueda, este volumen reedita una obra rara y hoy
apenas conocida por el público, pero
que en los días de su primera publicación, o sea en 1898, tuvo una gran
aceptación. Sus autores fueron don
Eugenio Rodríguez de la Escalera,
Monte Cristo, célebre cronista de la
sociedad madrileña de la Regencia,
y el afamado fotógrafo Christian
Franzen. El uno glosó y el otro fotografió estas escenas de la vida pública de la aristocracia madrileña, o sea
las reuniones sociales -visitas, recitales, lecturas, cenas, tés, bailes- en
los salones de sus palacios, hoy casi
todos desaparecidos. Obra de gran
interés histórico, iconográfico y sociológico, nos congratulamos mucho
de su reedición, a la que solo cabe
objetar el reducido tamaño de las
ilustraciones (MF).
REVISTA DE REVISTAS
HIDALGUÍA, 366 (septiembre-octubre 2014). Del contenido de este número destacamos las colaboraciones
de Alicia DUÑAITURRIA LAGUARDIA, Breve repaso a la historia jurídica de Alfonso VIII; José María deFRANCISCO OLMOS, La Gracia
Real. Concesiones del Collar de la
Orden del Toisón de Oro otorgadas
por S.M. Don Juan Carlos I (19752014); David RAMÍREZ JIMÉNEZ,
Las distinciones del Consejo General
de la Abogacía española; y Feliciano
NOVOA PORTELA, La Orden de
Trujillo y los reinos de León y Castilla
(1188-1195). También es de notar
que otro de los autores publique un
articulito sobre su propia familia... pero sin advertirlo ¡buen nivel científico,
pero muy sospechoso! (MF).
HISTORIA, INSTITUCIONES Y DOCUMENTOS, 41 (2014). En esta entrega leemos los textos de Juan Manuel BELLO LEÓN, Mercaderes del
siglo XV de Jerez de la Frontera;
Francisco de Paula CAÑAS GÁLVEZ, "El libro de la cámara del conde, mi señor": una fuente para el estudio del lujo en la corte de los
condes de Plasencia a mediados del
siglo XV (1453-1455); José Antonio
CUESTA NIETO, La administración
de la casa de Velasco en el siglo
XVII; Alicia LOZANO CASTELLANOS, “E por muchas obras e ayudas
que de vos he resçibido": el linaje
García de la Rúa y Talavera de la
Reina a mediados del siglo XV:
ejemplo de ascenso social y político
por servicio al señor de la villa; y María Josefa SANZ FUENTES, El testamento de Fernán Díaz de Toledo, el
Relator (1455) (MF).
HIDALGUÍA, 367 (noviembre-diciembre 2014). Contiene los artículos
de Denis ÁLVAREZ PÉREZ-SOS-
TOA e Iñaki GARRIDO YEROBI, Genealogía de los Benesa de Fuenterrabía; Andrés J. NICOLÁS-MINUÉ
SÁNCHEZ, Los tenentes. Génesis
de la Nobleza en Aragón; María del
Pilar LUCEA PARRA y Rafael de
FANTONI BENEDÍ, Índice de matrimonios de nobles: Títulos del Reino
e Hidalgos en algunas parroquias de
Zaragoza, siglos XVI y XVII; y José
Miguel de MAYORALGO LODO, Necrologio nobiliario madrileño del siglo
XVIII (1701-1808), continuación
(MF).
CADERNOS BARÃO DE ARÉDE, 3
(enero-marzo 2015). La revista del
Centro de Estudos de Genealogia e
Heráldica Barão de Aréde Coelho,
que preside Luis Soveral Varella, incluye los artículos de Daniel ESTUDANTE PROTÁS, O 2º Visconde de
Santarém, a tradição Portuguesa de
estudos geográficos e cartográficos
e a Sociedade de Geografia de
Lisboa (1903-1909); José Manuel
MARTINS FERREIRA COELHO, Do
Pecado Carnal ao Matrimónio Estabelecido, Reflexões da “Sexologia
Escondida” nos períodos Medievais
e Neo-Renascentistas; Luis SOVERAL VARELLA, A Arte Milenar da Armaria - A História de uma Espada do
Rei Dom António; José María
Simões dos SANTOS, D. Frei
Gonçalo de Sousa, Comendador Mor
da Ordem de Cristo; Francisco MONTANHA REBELO, Registos Paroquiais de Cartagena, Murcia; Óscar
CAEIRO PINTO, A Ligação Genealógica dos Tenreiro ao termo de Fornos de Algodres; Nuno de CAMPOS
INÁCIO, Levantamento dos Casamentos de Alcantarilha; Luis SOVERAL VARELLA, Os Heredia (cont.); y
Esboços, Esbocetos, Bonecos e Heráldica e Sinais, da autoria de David
Fernandes Silva (MF).
ATAVIS ET ARMIS, 35 (enero 2015).
De su contenido destacamos los textos de Francisco CAVIEDES BUTLER, Reivindicación del rey leproso
(Balduino IV de Jerusalén); José
María de MONTELLS Y GALÁN,
Imago hominis; y Alfonso de CEBALLOS-ESCALERA GILA, Marqués
de la FLORESTA, Sobre las Grandes
Armas de la Orden de San Lázaro; y
Rafael PORTELL PASAMONTE, La
tumba de una dama (LCE).
IL MONDO DEL CAVALIERE, 57
(enero-marzo 2015). Trata en su editorial del interesante asunto de la dificultosa aplicabilidad de las viejas
leyes dinásticas en el siglo XXI, y
además nos presenta los textos de
Giovanni Battista CERÒSIMO, Fabiola de Mora y Aragón, Regina dei
Belgi (1928-2014); Alberto LEMBO,
Residualità cavalleresca austro-ungarica all’alba della Prima Guerra
Mondiale; y Federico de MONTEMAYOR, Una Corporazione Nobiliare
Spagnola d’ispirazione borbonica: il
Capitolo Noble di Ferdinando VI
(MF).
O TIMBRE, 2 (2014). La revista de la
Academia Lusitana de Heráldica dedica este su segundo número a homenajear al llorado heraldista Francisco de Simas Alves de Azevbedo.
Incluye, entre otros, los estudios de
Malcom HOWE, The armorial bearing of Her Serene Highness Princess Adelaide zu Löwenstein-Wertheim-Rosenberg, titular Queen
Consort of Portugal; Miguel METELO
DE SEIXAS, Heráldica no palácio
dos Condes de Óbidos; Paulo MORAIS-ALEXANDRE, Um cofre heráldico alusivo à Expansão Portuguesa;
João SANTOS FERNANDES, Heráldica como uma ciência de feitiços e
uma arte de mitos; José Vicente de
BRAGANÇA, Insignias de Ordens
portuguesas na Heráldica inglesa.
Ex-Libris; y Thomas A.B.G. Hall de
BEUVINK, The history of the coat of
arms of the Netherlands (MF).
ESTUDIOS DE HISTORIA DE ESPAÑA, XVI (2014). Entre su contenido, notamos el interesante artículo
de Mariel PÉREZ, Parentesco, prestigio y poder en la Alta Edad Media:
la antroponimia aristocrática en el
Reino de León (siglos X y XI) (MF).
Cuadernos de Ayala 62 - ABR/2015 [27]
DE GENTES DE BIEN
PREMIO PRESIDENCIAL ESTADOUNIDENSE
AL DR. MONTELLS
Es con gran alegría como recogemos la noticia
del reciente premio presidencial con el que ha sido galardonado nuestro
colaborador y amigo el
Dr. D.José María de Montells y Galán. Se trata del
Presidential´s Lifetime
Achievement Award, con
el que el Presidente de
los Estados Unidos de
América premia toda una
vida de trabajo asistencial y humanitario en beneficio de
la comunidad. En el caso del Dr. Montells, su dedicación
como autor y editor a la literatura, a la heráldica y a la
historia de las órdenes de caballería, ha influido decisivamente para que su trabajo sea reconocido más allá de
nuestras fronteras. Esta distinción se inscribe en el sistema premial estadounidense como una importante recompensa de exclusiva competencia de su Presidente. Los
galardonados son propuestos por un comité, cuyo dictamen se somete al criterio presidencial. En definitiva, se
trata de un reconocimiento a toda una trayectoria que, en
el caso de nuestro querido amigo, se justifica plenamente. Montells, ya se sabe, es un erudito de las ciencias auxiliares de la Historia, un escritor maduro y un poeta original y sorprendente. Desde la redacción de Cuadernos
de Ayala nos cabe la satisfacción de sumarnos de corazón a las muchas felicitaciones que está recibiendo.
ron apadrinados por don Carlos Franco Suanzes, el Marqués de Torre Alta y don Daniel San Martín Viscasillas.
Como dama maestrante fue recibida doña Isabel Granados de Asensio, Marquesa de Torrehoyos, amadrinada
por la Marquesa de Torre Alta. Asistieron al acto el embajador de la República de Malta, y representaciones de la
Sacra y Militar Orden Constantiniana de San Jorge, de la
Orden Militar y Hospitalaria de San Lázaro de Jerusalén,
del Real Estamento Militar del Principado de Gerona, y
del Cuerpo Colegiado de la Nobleza de Asturias. Concluida la Misa con un responso por los maestrantes difuntos
y sus familiares, y con el canto de la Salve Marinera, la
Maestranza e invitados se trasladaron al cercano Hotel
Ritz, en cuyo salón Alfonso XIII tuvo lugar una animada
cena de hermandad, durante la cual se brindó por S.M. el
Rey Don Felipe VI y por España.
REUNIÓN ANUAL DE LA MAESTRANZA DE CABALLERÍA DE CASTILLA
La iglesia de San Jerónimo el Real, una de las
más antiguas de Madrid, ha acogido el 24 de abril la ceremonia de recibimiento de nuevos miembros en la Maestranza de Caballería de Castilla, institución nacida en
Segovia en 1992 bajo los auspicios del Augusto Señor
Conde de Barcelona (q.S.G.h.). Ofició la Santa Misa, solemne y cantada, el señor cura párroco de la misma; y el
acto de recibimiento el actual diputado decano, el Dr. Vizconde de Ayala y Marqués de la Floresta. Durante la ceremonia, ordenada por don Alfredo Leonard y don José
Felipe Garrido, hicieron la promesa estatutaria y fueron
recibidos como maestrantes D. José Gonzalo Ruiz de
Bucesta y Mora, Marqués de Monasterio, don Francisco
de la Peña y Fernández-Garnelo, don José García de Tejada, don Javier García-Bernal Cuesta, don Rafael Fernández de Clerck y Elizalde, don Claudio Cavatorta, don
Juan de Ranea García, don Fernando Martínez de Larrañaga, don Javier Martín-Merino y Bernardos, don Victoriano Ruiz Peris, don Alejandro de Llano Olay, don José Luis Basanta Otero, don Rafael de Aliaga Montilla,
don Gerardo López-Cuevas, don Claudio Chaqués y Ramón, don Pedro José Bartolomé Fuentes, don Hugo Mañero Sanz y don Juan José Luna Fernández. Todos fue-
Cuadernos de Ayala 62 - ABR/2015 [28]
S.M. EL REY ABDULLAH II DE JORDANIA, NUEVO
PROTECTOR DE LA MAESTRANZA DE CABALLERÍA
DE CASTILLA, Y DE LA NOBLEZA DE ASTURIAS
S.M. el Rey Abdullah II Ibn Al Hussein de Jordania se ha dignado aceptar el nombramiento de Protector
de la Maestranza de Caballería de Castilla, cuyo título
acreditativo e insignias fueron entregadas el día 27 de
abril a S.E. el Embajador del Reino Hachemita de Jordania en su residencia oficial. El motivo del nombramiento
de S.M. Hachemita ha sido el rasgo de coraje personal
DE GENTES DE BIEN
que tuvo semanas antes, ponéndose al mando de un cazabombardero con el que al frente de sus Fuerzas Aéreas castigó las posiciones del Estado Islámico en Siria e
Irak, tras el asesinato de un piloto jordano. La entrega
fue realizada por el Diputado Decano Dr. Vizconde de
Ayala, quien acudió acompañado por los maestrantes
Duque de Sevilla, D. Alfredo Leonard y D. Manuel Mª Rodríguez de Maribona. Esta ceremonia precedió en pocos
minutos a la entrega a S.M. el Rey de Jordania, por parte
de Don Francisco de Borbón, Duque de Sevilla, de la
distinción de Protector Regio del Cuerpo de la Nobleza
del Principado de Asturias, celebrado con toda solemnidad en el mismo día y lugar. A ambas ceremonias siguió
un grato almuerzo, ofrecido por el Embajador.
DON VICENTE DEL BOSQUE, NUEVO MAESTRANTE
DE CASTILLA
En la mañana del 6 de mayo, en la sede de la
Real Federación Española de Fútbol, don Vicente del
Bosque, Marqués de Del Bosque, Seleccionador Nacional de Fútbol, ha recibido el diploma y la insignia de caballero maestrante de la Maestranza de Caballería de
Castilla de manos del Dr. Vizconde de Ayala, Diputado
Decano de la misma. En el acto, realizado en el despacho del Marqués de Del Bosque, el Dr Vizconde de Ayala
dirigió unas palabras al agraciado y demás asistentes,
en las que destacó que la Maestranza de Caballería de
Castilla ha querido reconocer los buenos servicios prestados a la Nación por el salmantino don Vicente del Bosque y González, mediante una gran dedicación al deporte español y una notable contribución al fomento de los
valores deportivos -hechos por los que fue reconocido
por S.M. el Rey Don Juan Carlos I al otorgarle, el pasado
año de 2011, el título de Marqués de Del Bosque, para sí
y sus sucesores, de acuerdo con la legislación nobiliaria
española-. El Marqués de Del Bosque por su parte, agradeció afablemente este gesto a los representantes la Maestranza de Caballería de Castilla, radicada en su tierra
natal. Al sencillo pero solemne acto acudieron también
los maestrantes D. Javier Llerandi e Inchaurza, y D. Alfredo Leonard Lamuño, y D. Carlos Escudero de Burón
González, patrono de la Fundación Real Madrid y presidente de la Fundación Carlos III.
S.M. EL REY RECIBE A LA DIPUTACIÓN DE LA
GRANDEZA DE ESPAÑA
Como advertíamos en nuestro editorial, en la
mañana del pasado 16 de junio, SS.MM. los Reyes recibieron a la Diputación de la Grandeza en el Palacio Real
de El Pardo. La convocatoria de SS.MM. se realizó con
motivo del Bicentenario de la Junta de Grandes de 1815,
origen de la actual institución. A este histórico acontecimiento acudieron los 15 consejeros de la Diputación, encabezados por el Decano Duque de Híjar, y más de 400
Grandes y Títulos del Reino, llegados incluso desde
otros países y continentes. Tras los discursos del Decano a los Reyes -declarando una vez más la lealtad de
los Grandes y Títulos a la Corona-, y del Rey a los Grandes y Títulos, tuvo lugar un besamanos formal, iniciado
por el Duque de Híjar como Decano. En este acto del bicentenario en El Pardo, al que solo estaban invitados los
poseedores de las dignidades y títulos, pero no sus consortes, los Reyes han saludado uno a uno a los nobles.
Como curiosidad, vimos allí a cinco de los seis hijos de la
Duquesa Cayetana de Alba (además del mencionado
Duque de Híjar, sus hermanos el Duque de Alba, el Duque de Arjona, la Duquesa de Montoro y el Marqués de
San Vicente del Barco); a Alicia Koplowitz, Marquesa de
Bellavista; a Alejandra Romero Suárez, Duques ade
Suárez; a la académica Carmen Iglesias, Condesa de
Cuadernos de Ayala 62 - ABR/2015 [29]
DE GENTES DE BIEN
Gisbert; a Fernando Falcó, Marqués de Cubas; a Javier
itz-James Stuart Soto, Conde de Montalvo. Después del
largo besamanos ha tenido lugar en el mismo Real Palacio de El Pardo una recepción en la que se ha servido un
aperitivo, y entonces Don Felipe y Doña Letizia se han
mezclado con sus nobles invitados y les han dirigido la
palabra, recibiendo contsantes cortesías y felicitaciones.
Naturalmente, las voces más escuchadas han sido las
de ¡Viva el Rey! y ¡Viva la Reina!.
EL DUQUE DE WESTMINSTER, K.G., NUEVO MAESTRANTE DE CASTILLA
El día 20 de junio, Su Gracia el Nobilísimo Mayor
General Gerald Cavendish Grosvenor, Duque de Westminster, Barón de Eaton, baronet, Par del Reino Unido,
caballero de la Nobilísima Orden de la Jarretera, compañero de la Orden del Baño, comandante de la Real Orden Victoriana, oficial de la Muy Excelente Orden del Imperio Británico, lord teniente de Cheshire, canciller de la
Universidad de Chester, vicepresidente de la Royal Society of St. George, gran cruz del Cuerpo de la Nobleza
del Principado de Asturias, antiguo miembro de la Cámara de los Lores, ha sido recibido como caballero maestrante en la Maestranza de Caballería de Castilla. El acto
tuvo lugar en la ciudad de Londres, donde el Decano de
la Maestranza, el Dr. Vizconde de Ayala, le entregó las
insignias y diploma en nombre de la Maestranza. El Dr.
Vizconde de Ayala dirigió unas palabras a los asistentes,
destacando que la Maestranza de Castilla ha tenido
siempre un carácter internacional, como acredita su condición de Organismo integrado en el Consejo de Europa,
queriendo desde sus orígenes reunir tanto a los miembros de la más acrisolada Nobleza histórica española,
como a la nobleza de otros Reinos y Estados de la Europa. Tras la entrega de las insignias, Su Gracia el Duque
de Westminster fue recibido como maestrante, siendo
apadrinado por D. Alfredo Leonard y por el Dr. Frederick
Price, MBE. Tras estas ceremonias, Su Gracia pronunció
unas sentidas palabras con las que agradeció a la Maestranza de Castilla el haberle recibido en su seno, destacando el gran honor que supone para él y su Casa y
Familia esta vinculación con España. Tras la intervención
de Su Gracia tuvo lugar un entrañable almuerzo de hermandad en el que se brindó por SS.MM. Británica y Ca-
Cuadernos de Ayala 62 - ABR/2015 [30]
tólica. Presentes, entre otras personalidades, S.E. Mark
Anthony Micallef, embajador de la República de Malta en
España, D. Alfredo Leonard, el Dr. Frederick Price MBE,
D. Allen Sanginés-Krause, D. Carlos Franco y Suanzes,
D. José Luis Basanta y Otero, el Dr. Carlos Jurado y Cabañes, D. Luis Cevallos-Escalera y Gila, D. Francisco de
la Peña, D. Jorge Bernaldo de Quirós, D. Philip Bonn, D.
Felipe de Grado, D. Claudio Chaqués y su esposa, y D.
Gregory Kirby MBA, vicepresidente de la Royal Society
of St. George.
ALMUERZO DE LA ACADEMIA MELITENSE EN HONOR DE SU EXCELENCIA EL EMBAJADOR DE LA
REPÚBLICA DE MALTA
El 24 de junio, festividad de San Juan Bautista,
la Academia Melitense ofreció su ya tradicional almuerzo
anual, en esta ocasión en honor del embajador extraordinario y plenipotenciario de la República de Malta en España, S.E. Mark Anthony Micallef. El acto tuvo lugar en
los salones de la Real Gran Peña de Madrid. Previamente al almuerzo, el profesor Dr. Vizconde de Ayala, rector
de la Academia Melitense, pronunció un discurso dirigido
al Embajador, en el que resaltó los fuertes vínculos históricos que unen al Reino de España con Malta. Tras el
discurso de ofrecimiento, el mismo rector Vizconde de
Ayala, hizo entrega del diploma y de la insignia de académico al embajador Micallef, dándole un abrazo de
bienvenida a la Academia. Seguidamente, el embajador
Micallef pronunció unas palabras en las que hizo constar
el honor que supone para él el ser recibido como académico, agradeciendo a todos los señores académicos presentes su elección, y resaltando a su vez -desde el punto
de vista maltés los lazos- que unen a España y a Malta,
antigua dependencia del reino hispano de Sicilia y luego
de su entrega a la Orden de Malta, un protectorado español. Posteriormente se sirvió un almuerzo al que acudieron, entre otras personalidades, D. Alfredo Leonard
esq., el profesor Dr. D. Rafael Feria, D. Manuel Queipo
de Llano, el Duque de Maqueda y Marqués de Astorga,
D. Adrián López de Losada, el cónsul D. Javier GarcíaBernal de la Cuesta, D. Felipe de Grado Gascón, D.
Claudio Chaqués y su esposa la Bettina von Vöhringer, y
el empresario y armador D. José Luis Basanta Otero.
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Cuadernos de Ayala 62 - ABR/2015 [31]
VERSOS DE HISTORIA Y TIEMPO
Seremos
Todos tenemos que morir. Tenemos
que irnos acostumbrando a esa partida:
todos, sin más, de labio en flor la herida
tierra en tierra de amor, polvo seremos
Abriremos los brazos. Sembraremos
nuestras manos de espigas y de vida
y otras manos esparcirán la henchida
cosecha de los siglos. Viviremos
en aquellos que siguen nuestros pasos
el nuevo niño, la boca en el beso
busca morder la niebla y el estío.
Viviremos en albas y en ocasos
y nadie notará nuestro regreso:
la misma agua seremos de igual río...
José Miguel Santiago Castelo
(1948-2015)
Cuerpo cierto
(2001)
Cuadernos de Ayala
Gaceta trimestral de información varia y miscelánea
sobre Historia institucional, Órdenes y condecoraciones,
genealogía y heráldica, Historia nobiliaria, iconografía,
ceremonial y protocolo
dirigida por el Dr. D. Alfonso de Ceballos-Escalera y Gila
CONSEJO DE REDACCIÓN
Dr. D. Félix Martínez Llorente (Universidad de Valladolid), Dra. Dª
Ana Belén Sánchez Prieto (Universidad Complutense), Dr. D. Juan
Van Halen (Universidad de Alcalá), D. Manuel Rodríguez de
Maribona (Academia Asturiana de Heráldica y Genealogía), Dr. D.
Luis de Cevallos-Escalera (Academia Melitense), D. José A. Dávila
(Real Academia de Toledo), D. Conrado García de la Pedrosa (Real
Academia Matritense de Heráldica y Genealogía), Dr. D. Fernando
de Artacho (Academia Andaluza de la Historia), Dr. D. Luis Valero de
Bernabé, Marqués de Casa Real (Colegio Heráldico de España y de
las Indias), Dr. D. José Mª de Montells (Academia de Alfonso XIII),
Dr. D. Antonio de Sousa Lara, Conde de Guedes (Universidad de
Lisboa), Dr. D. Fabio Cassani, Conde de Giraldelli (Universidad
Pontificia Regina Apostolorum).
Edita Palafox & Pezuela S.L.
Chopo, 1 - 28023 Madrid - España
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www.cuadernosdeayala.es
En este número:
[2]
[3]
[4]
Editorial: Bicentenario de la Excma. Diputa-
ción y Consejo de la Grandeza de España
Palabras de S.M. el Rey a la Diputación de la
Grandeza de España
Palabras del Duque de Híjar a SS.MM. los
Reyes
[5-6] Novedades, cursos y encuentros
[7] In memoriam: Un incansable historiador del De-
recho, fundido en la historia de su tierra:
Gonzalo Martínez Díez s.j. (1924-2015), por
los Dres. Emiliano González Díez y Félix
Martínez Llorente
[8] Manifestación pública de sincero homenaje, por
el Dr. José Alberto Saíd y Ramírez-Beteta
[9-10] Refranes de hidalgos, por D. José Manuel
Huidobro Moya
[11-23] El Conde de Bearhaven al servicio del
Rey: una historia centenaria de mutuas leal-
tades, desde la Irlanda isabelina a la España
filipina, por el Dr. Marqués de la Floresta
[24-26] Revista de libros
[27] Revista de revistas
[28-30] Gentes de bien
[32] Versos de historia y tiempo: Seremos, por
Santiago Castelo. Humor: los gases nobles.
Cuadernos de Ayala 62 - ABR/2015 [32]
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