IglesIa de san pablo Valladolid - Convento de San Pablo y San

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Entrada
Aleluya, aleluya, es la fiesta del Señor.
Aleluya, aleluya, el Señor resucitó. (bis)
Ya no hay miedo, ya no hay muerte,
ya no hay penas que llorar;
porque Cristo sigue vivo
la esperanza abierta está.
Interleccional
Dad gracias al Señor porque es bueno,
porque es eterna su misericordia
Comunión
No busquéis entre los muertos a la vida.
No lloréis entre las sombras a la luz.
Cantad porque la muerte está vencida.
Cantad que Dios es el Señor Jesús.
1.- No busquéis por las montañas ni los valles.
No busquéis en las estrellas junto al sol:
buscadle por las plazas y las calles
en cada ser que vive está el Señor.
2.- No quedéis mirando al cielo o a las nubes, /
esperando un nuevo gran libertador.
Mirad: la luz que sale de las sombras / es la fuerza salvadora del Señor.
3.- No te canses recorriendo tu camino, / si la luz de nuestra Pascua no es tu luz.
No sueñes vanamente tu destino: / no hay vida, si no está el Señor Jesús.
Salida: Es cierto que Cristo vive, aleluya / Es cierto que resucitó, aleluya, aleluya
Iglesia de San Pablo. Dominicos. Valladolid.- Tel. 983 351 748
http://sanpabloysangregorio.dominicos.es
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IglesIa de san pablo
Valladolid
7 de abril de 2013. Domingo II de resurrección
LAS APARICIONES DE JESÚS
Las apariciones de Jesús resucitado a los doce (comunidad) son el fundamento de la
credibilidad de los apóstoles y lo que justifica la misión recibida de predicar a todos los pueblos.
Cinco elementos conforman el esquema y nos dan la clave de interpretación de todas ellas:
1.- Una situación dada. Jesús se hace presente en la vida real de los discípulos. La nueva
manera de estar presente Jesús no tiene nada que ver con el templo o con los ritos religiosos.
El movimiento cristiano no empezó su andadura como una nueva religión, sino como una
forma de vida. De hecho los romanos los persiguieron por ateos. Se quiere decir a los
primeros cristianos que en los quehaceres de cada día se tiene que hacer presente Cristo. Si
no lo encontramos allí, no lo encontraremos tampoco en otras situaciones.
2.- Jesús sale al encuentro inesperadamente. Este aspecto es muy importante. Él es el que
toma siempre la iniciativa. La presencia que experimentan, no es una invención ni surge de un
deseo o expectativa de los discípulos. A ninguno de ellos les habría pasado por la cabeza que
pudiera aparecer Jesús una vez que habían sido testigos de su fracaso y de su muerte. Quiere
decir que el encuentro con él no es el fruto de sus añoranzas o aspiraciones. La experiencia se
les impone desde fuera desde una instancia superior.
3.- Jesús les saluda. Es el rasgo que conecta lo que está sucediendo con el Jesús que vivió y
comió con ellos. La presencia de Jesús se impone como figura cercana y amistosa, que
manifiesta su interés por ellos y que trata de llevarles a su plenitud de vida.
4.- Hay un reconocimiento, que se manifiesta en los relatos como problemático. No dan ese
paso alegremente, sino con muchas vacilaciones y dudas. En el relato de hoy se pone de
manifiesto esa incredulidad personalizada en una figura concreta, Tomás. No quiere decir que
Tomás era más incrédulo que los otros, sino que se insiste en la reticencia de uno para que
quede claro lo difícil que fue a todos aceptar la nueva realidad.
5.- Reciben una misión. Esto quiere dejar bien claro que el afán de proclamar el mensaje de
Jesús, -constante en la primera comunidad-, no es ocurrencia de los discípulos, sino encargo
expreso del mismo Jesús, que aceptan como la tarea más urgente que han de llevar a cabo.
Presenta como matiz específico la exageración puesta en la duda, que
recae sobre una persona concreta, sólo para escenificarla y que así llegue mejor el mensaje.
De hecho, estará presente en todos los casos de auténtica experiencia de lo divino, aún hoy.
LA NARRACIÓN DE HOY:
de Aarón: eterna es su misericordia.
Digan los fieles del Señor:
eterna es su misericordia.
La piedra que desecharon los
arquitectos, es ahora la piedra angular.
Es el Señor quien lo ha hecho,
ha sido un milagro patente.
Este es el día en que actuó el Señor:
sea nuestra alegría y nuestro gozo.
Palabra de Dios
Lectura del libro de los Hechos de
los Apóstoles 5,12-16
Los apóstoles hacían muchos
signos y prodigios en medio del pueblo.
Los fieles se reunían de común acuerdo
en el pórtico de Salomón; los demás no
se atrevían a juntárseles aunque la
gente se hacía lenguas de ellos; más
aún, crecía el número de los creyentes,
hombres y mujeres que se adherían al
Señor.
La gente sacaba los enfermos a la
calle, y los ponía en catres y camillas,
para que al pasar Pedro, su sombra por
lo menos cayera sobre alguno.
Mucha gente de los alrededores
acudía a Jerusalén llevando enfermos y
poseídos de espíritu inmundo, y todos
se curaban. Palabra de Dios.
Salmo responsorial 117, 2-4, 22-27
R. Dad gracias al Señor
porque es bueno, porque
es eterna su misericordia.
Diga la casa de Israel, eterna
es su misericordia. Diga la casa
Señor, danos la salvación;
Señor, danos prosperidad. Bendito el
que viene en nombre del Señor, os
bendecimos desde la casa del Señor;
el Señor es Dios: él nos ilumina.
Libro del Apocalipsis 1,9-13, 17-19.
Yo, Juan, vuestro hermano y
compañero en la tribulación, en el reino
y en la constancia en Jesús, estaba
desterrado en la isla de Patmos, por
haber predicado la palabra de Dios y
haber dado testimonio de Jesús.
Un domingo caí en éxtasis y oí a mis
espaldas una voz potente, que decía:
“Lo que veas escríbelo en un libro, y
envíaselo a las siete iglesias de Asia”.
Me volví a ver quien me hablaba y, al
volverme, vi siete candelabros de oro, y
en medio de ellos una figura humana,
vestida de larga túnica con un cinturón
de oro a la altura del pecho. Al verlo caí
a sus pies como muerto. Él puso la
mano derecha sobre mí y dijo:
“No temas. Yo soy el primero y el
último, yo soy el que vive. Estaba
muerto, y ya ves, vivo por los siglos de
los siglos; y tengo las llaves de la
muerte y del abismo. Escribe, pues, lo
que veas: lo que está sucediendo y lo
que ha de suceder más tarde”.
Palabra de Dios.
Santo evangelio según san Juan
20,19-31.
Al anochecer de aquel día, el primero
de la semana, estaban los discípulos en
una casa con las puertas cerradas, por
miedo a los judíos. Y en esto entró
Jesús, se puso en medio y les dijo:
“Paz a vosotros”.
Y, diciendo esto, les enseñó las
manos y el costado. Y los discípulos se
llenaron de alegría al ver al Señor.
Jesús repitió:
“Paz a vosotros. Como el Padre me
ha enviado, así también os envío yo”.
Y, dicho esto, exhaló su aliento sobre
ellos y les dijo:
“Recibid el Espíritu Santo; a quienes
les perdonéis los pecados, les quedan
perdonados; a quienes se los retengáis,
les quedan retenidos”.
Tomás, uno de los Doce, llamado el
Mellizo, no estaba con ellos cuando vino
Jesús. Y los otros discípulos le decían:
“Hemos visto al Señor”. Pero él les
contestó:
“Si no veo en sus manos la señal de
los clavos, si no meto el dedo en el
agujero de los clavos y no meto la mano
en su costado, no lo creo”.
A los ocho días, estaban otra vez
dentro los discípulos y Tomás con ellos.
Llegó Jesús, estando cerradas las
puertas, se puso en medio y dijo: “Paz a
vosotros”. Luego dijo a Tomás:
“Trae tu dedo, aquí tienes mis manos;
trae tu mano, y métela en mi costado; y
no seas incrédulo, sino creyente”.
Contestó Tomas: “¡Señor mío y Dios
mío!
Jesús le dijo: “¿Porque me has visto
has creído? Dichosos los que crean sin
haber visto”.
Muchos otros signos, que no están
escritos en este libro, hizo Jesús a la
vista de los discípulos. Estos se han
escrito para que creáis que Jesús es el
Mesías, el Hijo de Dios, y para que
creyendo, tengáis vida en su nombre.
Palabra del Señor.
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AULA SAN PABLO
CURSILLO EN EL AÑO DE LA FE
Tercer trimestre
MOVIMIENTOS RELIGIOSOS
SOCIALES,
Dirige fray Cándido Aniz
Fechas: 11 de abril a 6 de junio, 2013
Horario: Jueves: a las 19:15.
Inscripciones: Secretaría del Centro.
Lugar: Plaza de San Pablo, 4.
Tel. 983 356 699.
Valladolid
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