Los vigilantes, de Diamela Eltit - Instituto de Estetica

Anuncio
AISTHESIS
N°
33, 2000
LOS
VIGILANTES, DE DÍAMELA ELTIT:
CARTA, ESCRITURA Y PODER
Patricia Espinosa H.
Instituto de Estética
Pontificia Universidad Católica de Chile
El objeto de este trabajo es
la
en
poder.
La
analizar
las
que se entrecruzan
la
obra
Los vigilantes de Diamela Eltit,
problemáticas
carta es considerada un
de la carta, la
tipo discursivo
que
escritura
y
el
tiene la necesidad
de exhibir la situación de enunciación y de recepción desde donde surge
y además es un género que implementa un diálogo diferido. Esta postura
se corrobora en tanto la autora de las cartas que dan forma a la novela es
permanentemente acosada por un sistema
al mundo
panóptico cuya
en
la Colonia
del
cualquier ciudad
narrado,
de vigilancia,
que convierte
latinoamericana,
indeterminación temporal permite
en un gran
que sea ubicable
tanto
futuro. La escritura, espacio que se ubica fuera
de la represión revela dimensiones asociadas a la idea de
circuito
como en el
salvación.
The
aim of
this
surveillants), in
paper
is to
power are entwined.
the
necessity
source
problematics of
The letter is
display
to
dialog. This
postúlate
to the
Diamela Eltit's
analize
the
novel
is
the
work
Los vigilantes (The
letter, the writing and
considered a
a genre
that elaborates a
confirmed since
the
author of
from its
procrastinated
the letters that
is permanently haunted by a surveillance system,
that transíorms the narrated world -any Latin American city- into
panoptic whose
temporal indetermination allows it to be
in the Colonial Age
outside
vigilantes
persiguen con sus
atravesadas
por
definir,
as
repressive
in the fu ture. The writing, the
circuit,
o,
de Diamela Eltit pertenece
el/los poder/es acosan sin
se expresa
la
al
tipo
punto
de
de
obras cuyas resonancias nos
vista signado por una catástrofe
tregua
a
los
centro móvil
N°
solo pondremos el
de
de la
innominable,
sujetos no resignados o simplemente
añoranza por el sentido en un
texto llama: "el
En adelante,
to the idea
bien dicho, conformadas por el dolor. Situada en una zona aún
de Eltit parece desplegarse en la tachadura de una serie de
cuyas ruinas construye los textos de la devastación. Sin embargo,
espacio, desde todo
que el
that is located
más
donde
lo
space
associated
imágenes, olores, texturas y, principalmente, con sus voces. Palabras
en ese
a
dimensions
a great
as well
esta escritura
convenciones con
excluidos,
reveáis
located
deliverance.
of
Los
the
the
discursive type that has
statement and reception situation
furthermore, it is
and,
give shape
the
which
belleza"
página correspondiente al
intento
angustioso por acceder
(110)*
texto
analizado.
105
AISTHESIS
N"
33, 2000
EL PROBLEMA GENÉRICO DE LA CARTA
La
parte central
de la novela Los
de intentar
necesidad
comprender cómo
aclarar algunos
éstos participan
Sin embargo, la
extremadamente
aislar sus rasgos específicos
comunicación
lo
estas categorías
de la carta"1, surge la
constitutivos,
la estructura y significación
cual
lleva
con el
global
en el
presentan,
a adoptar
la
pretensión
mínimos.
fin de
de la novela.
tiempo y
sin
finalidad general,
dificultad de
simplemente
dimensión de la
comunicación
comunicación entre espacios
embargo, la
de
Así, Barrenechea identifica
todos ellos relacionados con la
comunicación como
diferida
ambiguo
sus rasgos
y diferenciadores
invariantes,
comunicabilidad:
de
carta se nos presenta como un objeto cuya naturaleza es
conflictiva2
cuatro rasgos
en
Debido a
vigilantes está constituida por cartas.
lo que Ana María Barrenechea ha llamado: "el estatuto
demasiado
ser
escrita,
distintos3. Dos de
generales
y,
lo mismo, poco restrictivas. En efecto, las características de la comunicabilidad
como finalidad general, o sea, que la carta es un instrumento de comunicación
y la de
por
que
ésta
se realice por
de textos
e
inclusive
escrito, pueden
ser aplicables a
la más
todo texto
se podría plantear que
amplia gama
escrito goza
del
imaginable
rasgo
de la
comunicabilidad.
También
capacidad
que
la
de
podría ponerse en
mayor parte
de las
espacialmente, también
que en
Los
endemoniados
a otro con quien
en
habita
se
de
que
la
veces
la
el que un rasgo específico
carta
de Dostoievski
como
lo
un personaje
la misma casa4; algo
autor. La existencia de
dos
a
señala
le dirige
adquiera una
de
sus
funciones
ejemplos,
más recurrentes.
es cierto
distantes
al recordar
tan cercano
hecho de
Para
ocurre
ayudan a confirmar el
comunicación entre personas que se encuentren en espacios
una
sujetos
sistemáticamente cartas
carta no podría sustentar su naturaleza en el
repetimos, sea esta
carta sea su
Patrizia Violi
similar aunque no
estos
de la
distintos. Si bien
interrelaciona
da el caso contrario
en
Pobre gente del mismo
hecho de
duda
establecer una comunicación entre espacios
ser un medio
distintos,
aunque,
que esta característica
dimensión adecuada, se la debe apreciar en conjunto con otra que se
del modo en cómo se lleva a cabo la comunicación por medio de la
ubica en el plano
carta.
1
Barrenechea,
2 La
la
p.
63.
Ana María Barrenechea hace presente este punto al exponer los distintos modos de comprender
"De lo que vengo exponiendo resulta que la matriz epistolar es por una parte un objeto cultural
propia
carta:
básico
de las manifestaciones más primitivas, para otros es un tipo de
lingüística escrita, tipo específico estabilizado por la costumbre social los contextos al margen
y
de los géneros literarios consagrados, para otros es un cauce de representación o de
comunicación, para
que para algunos representa una
conducta
otros un
escribe
3
4
tipo de
y del
que
discurso, para otros, como todo un género,
lee, del emisor y del receptor", p. 52.
Barrenechea, p. 53.
Violi, p. 96.
106
un programa para
la
actualización
del
que
AISTHESIS
N°
33, 2000
En efecto, lo
la
carta viene
que sí permite una aproximación más certera a
dado
por
la
característica
de
ser un
tipo
la
de
especificidad
de diálogo. Según
especial
Patricia Violi:
De hecho, la carta es, no cabe duda, una forma de diálogo, pero es siempre un
diálogo diferido, un diálogo que tiene lugar en ausencia de uno de los dos
interlocutores. Cuando escribo el otro está lejos, pero cuando reciba mi carta, ella le
hablará de mi lejanía. (89)
El
la
carta
Sucede
que se
aplazamiento o retraso para que se complete el ciclo comunicativo
dentro de
una mecánica
entonces que
hagan
ausencia
cargo
tanto del
en el momento
que
de la
Con todo,
la
de
carta
de la
presencia
deberá
y la ausencia, la
cercanía
contener ciertos elementos
esta singularidad
comunicativa; es
escribe, en el momento
a
y la lejanía.
temático-formales
decir,
de la recepción,
inscribe
la
presencializar
como
del destinatario,
emisión.
Patricia Violi la
según
por sus singularidades
comunicativas,
sus rasgos más elementales.
Para
de la
especificidad
como porque
de
carta no está
tanto dada
esas singularidades surgen
ella:
Característica de toda carta, independientemente de las diferencias específicas
puedan articularse en una subtipología interna del género, es la necesidad
que
de
—
orden constitutivo
—
y,
a
la vez, de la
las marcas de la propia
situación de recepción. (90).
de
propia
exhibir
situación
de la
enunciación
Como vemos, Violi no sitúa el problema de la especificidad de la carta en el
de su funcionalidad comunicativa, sino que en el de su estructura temático/
plano
formal, es decir, para que un texto sea considerado una carta deberá 'exhibir las
que
de
lo
anclen en el presente
estos protocolos con
los
marcas'
de la situación de la enunciación y de la recepción. Dentro
cuales se constituye
la carta,
podemos
incluir datos
acerca
de dónde se escribe, en qué momento, bajo cuáles condiciones específicas relativas a
la temperatura, la luz, los sonidos, etc., datos que se harán más específicos en la medida
en
la
tanto
que
las
cartas adopten el rasgo
de
más personal
y
que
irán desapareciendo
en
pierda5
ese rasgo se
El problema que surge en este punto, se refiere al hecho de que hasta el momento
hemos
eludido
investigación
atribuido a
5
a
la
carta
dentro de
alguna
denominación
genérica.
La
Por lo general, se le ha
documental ; incluso en los
respecto a este punto es relativamente escasa.
las
casos en que
incluir
las
cartas una
importancia
principalmente
cartas se encuentran marcadas por su
Violi, p. 90
Así, por ejemplo, los
inscripción
cultural en el
ámbito
cf.
de escritores, artistas u otras figuras relevantes tendrían por función
la simple investigación de la obra no evidenciaría. En un estudio
sobre el epistolario de Pedro Salinas, Enric Bou señala que: "Desde una perspectiva estrictamente historicista
(p. 17).
debiéramos decir que las cartas dibujan una imagen fiable de la personalidad de quien las
6
epistolarios
principal permitir conocer zonas que
escribe"
107
N"
AISTHESIS
literario,
tal
33, 2000
valor no se pierde completamente7.
dentro de lo
ser ubicada
Esto
se
debería
la
a que
T. Todorov ha llamado los "géneros
que
carta podría
referenciales o
históricos", noción con la que pretende establecer una distinción con los denominados
"géneros ficcionales". Los primeros,
"el
entre:
doble identidad,
es
determinados
del autor mismo
trata
por
la identidad
establecida
con el personaje principal"8.
ambos
tipos de
Esa
En los
géneros.
del referente está claramente indicada, puesto
del libro, persona inscrita en el registro civil de su ciudad
referenciales, para Todorov: "la
que se
están
narrador, y la del narrador
la base de la distinción entre
autor con el
realidad
natal"9.
Pero
si pensamos a
géneros
su
y
ejemplo, la
por
como,
la carta, únicamente en
inserción dentro de
¿cómo explicamos su
referencial,
literarios
Es
novela?
como sistemas
dimensión documental
o
ficcionales
interpretar a los
espacios genéricos
donde
en este punto
complejos, tanto
su
en su
conviene
dimensión histórica
como en
dimensión lingüística, formados en una primera instancia a partir de elaboraciones
reelaboraciones
de
actos
de lenguaje más
simples.
Entendiendo que ambos,
géneros
de lenguaje, serían codificaciones de ciertas propiedades discursivas
y
Según Bajtín, existen géneros discursivos primarios, es decir, simples, y géneros
discursivos secundarios, es decir, complejos. Estos últimos, novelas, dramas,
actos
.
investigaciones científicas, etc.,
que
las presentes
diversos
géneros
inmediata"11. Para
éstos,
claro que
surgen
de
situaciones
de comunicación más
complejas
la vida cotidiana y se constituyen porque: "absorben y reelaboran
primarios (simples) constituidos en la comunicación discursiva
en
Bajtín, la
carta pertenecería a
al pasar a constituir parte
de
los
géneros
primarios, dejando en
un género secundario se
transforman,
adquiriendo un carácter especial:
pierden su relación
por
ejemplo, las
conservando su
de la
con la realidad y con los enunciados reales de otros,
de un diálogo cotidiano o las cartas dentro de una novela,
inmediata
réplicas
forma y su importancia cotidiana tan sólo como partes del contenido
novela.12
Tomando
estos puntos
tipo discursivo
de
vista en
consideración,
es
dable
pensar a
la
carta
de
primario,
dada
principalmente
por
la
de
necesidad
situación
de exhibir la
especificidad,
enunciación
de
pero
también
por
por
implementar un diálogo diferido y
recepción,
y
como un
o
género
7 Para García Berrio y Javier Huerta, tanto las cartas
literaria"
(p. 226).
entre la realidad
y la expresión
8 Todorov,
9 Todorov,
10 Esta
actos
p.
46.
p.
47.
noción se relaciona con
de lenguaje desarrollada
11
Bajtín,
12
cf.
p.
Bajtín
Mignolo
250. En
p.
un
las
memorias presentan una:
carga
"íntima fusión
los intentos de descubrir la dependencia entre los géneros la teoría de los
y
Austin y Searle. Para el caso cf. el artículo de Marie-Laure Ryan, p. 264.
por
este mismo
distinción
entre
con las debidas distancias,
discursivos y tipos textuales. Este autor
enfoque, aunque
tipos
puede
incluirse
señala que:
tipo discursivo a menos que ciertas circunstancias culturales otorguen a ciertas
cartas un valor
108
como
determinada
250.
con su
ejemplo, es
con una
textual"(p. 58).
y
a
Walter
"la carta,
por
determinadas
AISTHESIS
su
N°
33, 2000
referencialidad,
transgenérica13,
y
reelaboración
LOS
es
cuya acotación se completaría al considerarla en una
decir, en
dentro de
VIGILANTES,
Estamos
las
su potencialidad
de inserción
en procesos
de
dimensión
elaboración
entidades genéricas complejas.
DESDE LA DIMENSIÓN DE LA CARTA
ante una novela cuya parte central está constituida por sucesivas cartas
femenino que se dirige a un destinatario, el padre,
desconocemos de modo directo sus respuestas, presentándose siempre éstas
filtradas por las enunciaciones de la sujeto. Además, encontramos, al comienzo y al
en
del
cuales el emisor es un sujeto
cual
final de la obra, las
enmarcan a
las
enunciaciones
de
una segunda
voz,
el
hijo,
de
que
alguna manera
cartas.
LA NARRACIÓN DEL HIJO: UMBRAL Y PROLEPSIS
Podría resultar paradójico
fracturada
en
todos
sus
que aun en una
niveles,
oposiciones altamente estables.
discursividad caótica, constantemente
se puedan establecer
tan
de
claramente una serie
Así ocurre, con el primer capítulo de la novela, llamado
"BAAAR", donde al modo de un pórtico o umbral, el hijo, cuya edad es indeterminada
(sólo
nos enteramos
dispone desde
Así,
escribe.
el
su
texto
Mamá
luego
se abre con
la única
es
que
fue
incoherencia los
la
expulsado
del colegio) que no habla y no escribe,
la escenificación posterior.
elementos para
constatación
de la funcionalidad
(13). El narrador destaca
escribe"
que
a
materna:
la madre
en
"Mamá
tanto la
la particulariza, la distancia a su vez de sí
mismo. Su discurso se focaliza luego en su propia configuración: "Mi cuerpo laxo
habla, mi lengua no tiene musculatura. No habla"(13). Lenguaje entonces de gestos,
singularidad
de
de
su
acto,
pero
esto,
que
y acciones, primario por su exterioridad, que se contrapone con el
que lleva a cabo. La disociación entre su flujo discursivo y la
imposibilidad de exteriorizarlo en habla, lleva a que los otros, la madre, asista
simplemente a un modo de comunicación asimilable al de un código de señales.
movimientos
monólogo
interior
El hijo
se niega a
su acto escritural.
Sus
la
aceptación
a sí mismo como una víctima.
amor/odio
y homologa a
que su salvación
escriba.
Ella
de su discursividad,
enunciaciones construyen a
su
devendrá
no escribe
lo
La madre, por
hijo
en
a un
tanto
que
su
agrede a
la madre
parte, se
la madre y rechaza
como un poder adverso
manifiesta en una relación
texto escrito y leído. Sin embargo, el hijo
"hable",
momento en que:
desea"(17). La
"impediré
y
de
expone
que mamá
escritura para el narrador/hijo es su
principal adversario.
13 El
concepto
de transgenérico tiene su base en la idea de la transclasificación
(p. 116).
mismo tipo de discurso caerá bajo distintas
enunciado por
Van Dijk
categorías"
para el cual:
"el
109
AISTHESIS
N"
33, 2000
falta la inclusión del tercer elemento. La caoticidad del discurso del
narrador es capaz, en todo caso, de advertir la finalidad de tal escritura: "Mamá lo
que desea es que el que le escribe se congele y si lo consigue estaremos unidos para
Pero
aún
siempre"(19).
De
esta
manera,
que asume
relato,
la forma de
un
la disposición del escenario y el
aunque borrosamente, de las oposiciones básicas que tensionarán el
en el cual es posible advertir
interior,
monólogo
nos encontramos con un
establecimiento,
desarrollo textual.
Así, podemos apreciar la diferencia entre el hijo, pensamiento/lenguaje que no
se exterioriza ni en el
junto
a
habla
la
ni en
escritura,
frente
a
la madre
la pareja,
y
Además,
que escribe.
hijo/pensamiento14
madre/escritura se ubica una
tercera figura,
el
de la madre,
negativamente, y que
de la imposición de la escritura. Todo esto, deja
ver la funcionalidad proléptica de este primer capítulo, que adelanta las dimensiones
destinatario de la
separa a
a
las
la
madre
que aparece signado
escritura
del hijo,
por medio
que pondrá en movimiento el
texto,
a saber:
habla/escritura/poder/ género.
LA MADRE COMO EMISOR
Al
del lenguaje
contrario
de
caótico
su
hijo, Margarita, la autora de las treinta y
de Los vigilantes, utiliza
formalizado para dirigirse a un destinatario masculino que
funciona como narratario, el cual únicamente se irá configurando a partir de los datos
cuatro cartas que ocupan por completo el segundo capítulo
un código altamente
aportados por ella.
Así,
el narratario sólo aparece
inscrito textualmente
mediante
dices"
fórmulas como "te escribo", "tus cartas", "me
y principalmente, "tu hijo". El
del emisor en
transformación
cambio de roles que implica la carta, en tanto la
conocemos
la escritura de
explícitamente.
Sólo
destinatario y viceversa, no se realiza
(35).
ejercicio"
la sujeto, lo que constituye para ella: "un sobrehumano
Según García y Huerta, la novela epistolar guarda
romance
sentimental,
importante de
tanto
la
aunque
primera puede
sus observaciones es
la
relación entre
comparten una matriz subjetivizante.
"el relato
aparece subjetivizado al
Para
grandes semejanzas con el
tener desarrollos diversos. Lo
la
novela epistolar
en
estos
la
y la lírica,
autores,
máximo, pues todas la impresiones tanto de
interno como externo se dan a través de la óptica individual del sujeto del
Uno de los rasgos más llamativos de las
cartas escritas por
en
novela epistolar:
carácter
enun
.
Margarita, es que presentan
de la perspectiva subjetiva de la narradora (lo cual se
la directa relación entre los estados anímicos y las condiciones climáticas)
cumpliendo con ello el relato, el requisito básico para ser concebido como una novela
epistolar. Sin embargo, esta constatación, debe ser entendida dentro del proceso de
el predominio absoluto
comprueba en
de los tipos discursivos
literarios.
reelaboración
propiamente
14 Aquí es necesario
y
actualizado en
15 García y
(p. 106).
p.
183. Este
punto
de
"no está algo próxima de lo
Además, Bourneuf,
novelas epistolares
110
Benveniste: "el pensamiento no
de los
géneros
puede ser captado más que formado
la lengua"(p. 64).
Huerta,
novela epistolar:
recordar que para
o géneros primarios por parte
de
utilizando una
una sola
voz, cf.
p.
vista es compartido por
R. Bourneuf
quien se pregunta si
denomina <el realismo en bruto de la
expresión de Jean Rousset llama monodia epistolar
la
que Sartre
207.
a
aquellas
AISTHESIS
N°
Así,
33, 2000
rasgos
recepción
de las
de la
característicos
constantemente en
las
del
carta
padre:
tu última carta"(63), "En tu carta me
"Amanece
propia escritura:
separa a ambas: por una
personales
situacionales:
y
La narradora
carta
tipo
como
discursivo
aparecen
de Margarita. Por ejemplo, referencias a la
"Si bien entendí tu reciente carta... "(33), "Incluso en
enunciaciones
dices
te
mientras
parte, las
que. .."(92), así como
(25). Pero
también
escribo"
de Margarita
cartas
una
están
al acto
de la
diferencia esencial
cargadas de rasgos
"te escribo derrumbada. Me amanezco escribiéndote."(37).
alude constantemente a
la
situación
desde la
que enuncia
y
a su propia
condición, incluso la naturaleza se constituye en un plano importante que interviene
en el grado de sacrificio que debe realizar para escribir las cartas: "Es tanto el frío que
desencaja y
mi mano se
me entorpece
presentan estas características:
tus
(54), "en
cartas"
tus
"Cuan
cartas
le
la letra"(38). Por
poco
te
de él,
no
mismo en el contenido
de
otra
ti
refieres a
toda importancia
restas
las
parte,
cartas
(60). Nos
clima"
al
de tal manera, a la no correspondencia entre los tipos de carta que
los interlocutores. Mientras las de ella son fuertemente personales y
situacionales, las de él se acercan a un tipo de carta institucional, funcionaría o
enfrentamos,
emplean
burocrática. De
destinatario
que
este
la
no es extraño que en
modo,
la narradora realiza, tipifique
progresiva construcción
su escritura como una
forma
del
que carece
de todo pliegue: "Tú construyes con la letra un verdadero monolito del cual está ausente
el menor titubeo"(51). El destinatario, para la narradora, usa las palabras con una
determinada finalidad e intenta provocar reacciones específicas, en busca de la
dominación
campo
más completa
de batalla,
en una suerte
Esta
Así, las
de los
de lo privado, es
desplazamiento hacia un
Es
la
abren un
se enfrentan
ejes
del
un acto
íntimo
El destinatario
que se
espacio exterior:
precisamente en ese espacio
ya que en el
fuera
correspondencia
y
oposición poder /subordinado
texto. La facturación
"Saldré de
íntimo donde
existe un sistema
de
un
en mi obligación
de
cartas ocurre en el
en
responder a
tanto
instante
acontece su
a otro
desea
el poder
hacia la
establecer su
de los 'vecinos'.
control a cargo
opera como un poder que acecha su
decisión definitiva."(60). El poder
de las
interrumpe
intimidad y que ve en las
en el imperativo de la
"Insistes
cartas el medio más apropiado para acceder a ella:
tomarás
cartas, la escritura,
de batalla, en el que emisor y destinatario
asimetría adquiere su pleno sentido en
espacio
vigilancia,
su subordinado.
de lucha frontal.
que actúa como uno
calle"(37).
de
son un campo
tus
exige
cartas.
ordena
Si
no
te escribo,
dices,
la mantención del flujo
y
de cartas, imposición que nos hace recordar la escritura de monjas exigida por un
confesor. La descripción que realiza Adriana Valdés de la confesión, parece describir
nítidamente la relación entre Margarita y el padre de su hijo:
una
Basta leer
algunas
de las
monjas para
total desesperación, declararlas
prohibirles cualquier
colectivo
del
personales.
y
poder,
darse
cuenta
poseídas por el
de
cómo podían sumirlas en
demonio
o
la
instrumentos suyos,
actividad, a su gusto: el confesor era el instrumento del aparato
en su nombre podía ejercer las más mezquinas tiranías
y
(14)
De esta forma, el intercambio se ha transformado en informes para el destinatario
de la narradora se
confesión para la emisora. Dentro de ese contexto, la escritura
111
N"
AISTHESIS
33, 2000
torna justificadora,
parte
de las
la plena certeza de: "que las
pruebas"(99).
representante
lo
con
del poder
Ellas,
colectivo:
que se ve reafirmado por
cualquiera o
están
la
"no
dirigidas
cartas que
te escribo
van
formado
al padre el cual se convierte en el
sé quién eres pues estás en
nominación genérica que
todas
partes"
(112),
recibe, siendo sólo el padre,
todos.
Ante la amenaza del juicio la escritura de la sujeto asume la condición de una
carta de súplica. Mediante tal estrategia, reconoce la autoridad del destinatario
y señala
la reversión de sus propios comportamientos. Margarita responderá constantemente
con la utilización estratégica de sus enunciados, evidenciando una serie de funciones
contextúales16,
aclarar e
donde destacan
impresionar
la
particularmente
destinatario. La
a su
emotiva
escritura se
y la cognoscitiva,
manifiesta, entonces,
para
como el
la funcionalidad discursiva del emisor y el destinatario
juego, por parte de la sujeto, de mostración y ocultación de sus deseos, el cual le
espacio en el que se configura
en un
del otro. Sin embargo, sus estrategias fracasan,
las
imposiciones
del destinatario: "está bien, te haré un
y
exacto relato de los hechos."(75), "no quise ofender"(75), "no volveré a ser de esa
(85). Ella ha asumido la culpa, la falta que radica
(75), "seré otra, otra,
tanto en la forma de llevar su propia vida y la de su hijo, sobre todo en lo referente a
su educación
y salud, como también en la ineficacia de la función informativa de su
escritura, única instancia posible probatoria de su inocencia y buena fe.
Toda la situación represiva en la que se ve inserta la narradora parece estar
gobernada por la lógica del panóptico, que sitúa a la sujeto emisora en el sitio de los
vigilados por el destinatario
y los vecinos. Foucault, refiriéndose a la configuración
del panóptico, señala:
permitirá eludir
replegándose
la
amenaza
aceptando
manera"
otra"
Este
espacio
individuos
registrados,
sus puntos, en el que los
lugar fijo, en el que los meros movimientos están
trabajo ininterrumpido de escritura une el centro y la
cerrado, recortado, vigilado, en todos
están
insertos
en el que un
en un
periferia.
Así, la autora de las cartas está permanente acosada por un sistema de vigilancia
donde
involucrados todos los vecinos. Una especie de nuevo mundo
indeterminación histórica mucho mayor (¿tiempo de la
colonia o después de una hecatombe
nuclear?) y ubicada en un espacio asimilable a
algún país latinoamericano. Esa vigilancia cumplirá su propósito de castigar el desacato
al orden, con la expulsión de Margarita
y su hijo. Ya en este punto, todos los sustentos
de la comunicación epistolar han cedido a una indeterminación cada vez más marcada:
en
están
orwelliano,
"¿Quién
valor
pero con una
es en realidad el
moral, válido
destinatario de
en sí mismo
y
cartas?"
mis
no como parte
escribo ahora nada más que para anticiparme a
llegar
de
la
(105),
pasando a adquirir un
un proceso comunicativo:
"Te
día podría
proceso donde la
vergüenza que algún
a provocarme el escudarme en el silencio"(lll).
Surge así, un
desliga de la determinación genérica, tanto del género
del tipo discursivo carta. El último segmento pierde toda apariencia
escritura cada vez más se
epistolar como
16
cf.
Van Dijk
p.130.
1 7 Foucault, p. 201. El concepto de panóptico, en lo
literal, se refiere a
en
donde los
por el propio
112
reos podían ser observados constantemente
Foucault,
desde
pasando a constituirse en un modo
de
un tipo especial
un
lugar
central.
de institución carcelaria
El término
pensar cómo el poder ejerce su
es ampliado
vigilancia.
AISTHESIS
de carta,
de mi
N"
33, 2000
siendo sólo un
texto
narrativo.
Aunque la
condena"
(115),
resulta vindicada por una
"Cruzamos indemnes las fronteras del juego
sobrevivencia
la
desesperada y
escrita,
represión se
ha
escritura se convirtió en:
funcionalidad y
para
internarnos
"la
razón
un sentido mayor:
de
en el camino
una
La escritura, fuera del circuito de
dimensiones, asociadas incluso a la idea de
estética"(115).
revelado con nuevas
una salvación.
EL CIERRE: LA INVERSIÓN DE VOCES
El
la
emisor en el
novela
último
epistolar,
del libro es el hijo. Después de las cartas y de
distanciamiento de toda entidad genérica.
segmento
se produce el
este último enunciado no es riguroso en tanto que para la lógica
la
cual gobierna la teoría de los géneros cualquiera sea su signo, no
clasificatoria,
habría un fuera posible de la clasificación. Aún así, la escritura, una y otra vez, no deja
de rebasar los límites dentro de la cual se la intenta inscribir.
Ciertamente,
Ahora,
nos enfrentamos a
la ficcionalidad: una suerte de
(121). La escritura de las cartas
es parte
de
un presente
la
emergencia
de
un
discurso diferente
postscriptum señalado por:
pertenece al
contradictorio,
pasado,
"mamá
escribe"
sin embargo el
con oposiciones
acotado por
ahora no
deseo de
del tipo: "Mamá
escribir
no quiere
escriba"(126) y luego: "Mamá quiere que yo escriba"(127).
Sin embargo, este juego de oposiciones, que implica a su vez un desplazamiento
(126). El
de roles, se cierra con la terminante afirmación del hijo: "Ahora yo
hijo encadenado ahora a la escritura, repite a la madre. Y ella, encadenada al silencio,
pasa a ser el hijo, en un juego que, más allá del simple intercambio, parece significar la
que yo
escribo"
hasta un nuevo nivel de unidad o simbiosis entre madre e hijo. Así, el
de la caída o la expulsión, el desamparo de la pertenencia, tiene su correlato
la mudez de Margarita y en la adopción de la escritura por parte del hijo.
ascensión
momento
en
Ahora
bien,
significacionales,
identidad
entre
todos
estos
reposicionamientos, todas estas rearticulaciones
aparecen signadas por una especie
hijo y
madre
o,
más
bien dicho,
por
la
de
reiteración
hijo: "Mamá todavía conserva algunos pensamientos. Los
son míos.
Son
míos.
Yo soy idéntico
a
la uña,
el
perversión18
de la
dada
por
la
madre en el
pensamientos que conserva
dedo, la mano
avasallada
de
mamá"
(121).
La madre es el hijo, retrotraída ahora a un estado de pre-lenguaje, anterior incluso
a la situación del hijo en el primer capítulo. El hijo, es la madre, la madre desasida de
su rol escritural, la de la caída, aquella sin esperanzas en la redención dentro del orden
la cual la escritura ya no es ni carta ni acto de confesión, sino algo
de permanencia y redención más allá de la contingencia.
situación
final de Margarita y su hijo se convierte en una especie de
la
Así,
ritual que tiende a eternizarse y cuyo paradojal centro será la escritura, la misma que
sirvió para justificar la condena y que ahora, en la caoticidad del hijo, pareciera
desembarazarse de todas sus ataduras. Deleuze, parafraseando a Nietzche declara:
establecido
y
para
que posee un valor
"Por tanto, se da en la repetición el doble juego místico de la perdición y la salvación"19.
Juego que recomienza al final de la novela.
18 Según Deleuze: "En todos los
19 Deleuze
p.
aspectos
la
repetición es
la
transgresión"
(p. 53).
5.
113
AISTHESIS
N"
33, 2000
BIBLIOGRAFÍA
Bajtín, Mijaíl. Estética de la
creación verbal.
México: Siglo XXI, 1982.
Barrenechea, Ana María. "La epístola y su naturaleza genérica". Dispositio XV, 39:
51-
65.
Benveniste, Emile. Problemas de lingüística general, Vol 1. México: Siglo XXI, 1986.
Bou, Enric. "Escritura y
voz:
las
cartas
de Pedro
Salinas"
Revista de Occidente 126
(noviembre): 13-24.
Bourneuf,
Roland. La
novela.
Barcelona:
Ariel,
1981.
diferencia"
Michel Foucault y Gilíes Deleuze.
diferencia.
Barcelona: Anagrama, 1995.
Theatrum Philosophicum seguido de Repetición y
Deleuze, Gilíes. "Repetición y
Eltit, Diamela. Los
vigilantes.
Foucault, Michel. Vigilar y
en
Santiago: Sudamericana, 1994.
castigar.
García, A. y Javier Huerta. Los
México: Siglo XXI, 1991.
géneros
literarios:
sistema e
historia. Madrid: Cátedra,
1992.
Mignolo, Walter. "Cartas, crónicas y relaciones del descubrimiento y la
Luis Iñigo coord. Historia de la literatura colonial, Tomo I, Madrid: Cátedra,
conquista"
en
1982.
en Miguel Garrido
Ryan, Marie-Laure. "Hacia una teoría de la competencia
comp. Teoría de los géneros literarios. Madrid: Arco/Libros, 1988.
genérica"
Todorov, Tzvetan. "El
géneros
de los
géneros"
en
Miguel Garrido
comp.
Teoría de los
literarios. Madrid: Arco/Libros, 1988.
Valdés, Adriana. "El
desde la
origen
mujer.
espacio
literario de la
mujer en
la
colonia"
en
Olga Grau
ed.
Ver
Santiago: Cuarto Propio, 1992.
Van Dijk, Teum. Estructuras y funciones del discurso. México: Siglo
XXI,
1988.
Violi, Patrizia. "La intimidad de la ausencia: formas de la estructura epistolar". Revista
de Occidente 68 (enero): 87-99.
114
Descargar