Reflexiones desde la Izquierda sobre Mujer y Género

Anuncio
C UA D E R N O S D E F O R M A C I Ó N Y D E B AT E
Reflexiones desde
la Izquierda sobre
Mujer y Género
Directorio
Patricio Zambrano Restrepo
Presidente Nacional
del Partido Socialista Ecuatoriano
Byron Corral
Vicepresidente Nacional
del Partido Socialista Ecuatoriano
Ana Mosser
Vicepresidenta Nacional
del Partido Socialista Ecuatoriano
Créditos
Fabián Solano
CUADERNOS DE FORMACIÓN Y DEBATE
Vicepresidente Nacional
del Partido Socialista Ecuatoriano
Derecho de Autor No. 048248
Susana Delgado
Edición:
Florence Baillon
Vicepresidenta Nacional
del Partido Socialista Ecuatoriano
Jairo Abad
Revisión de Estilo:
Diego Esparza Aguirre
Vicepresidente Nacional
del Partido Socialista Ecuatoriano
Diseño Gráfico:
Jherson Villacreses
Carla Echeverría
Coordinación:
Marion Pilastre
Vicepresidenta Nacional
del Partido Socialista Ecuatoriano
Ronald Verdesoto
Secretario Ejecutivo
del Partido Socialista Ecuatoriano
Primera Edición 7 de abril 2016
1.000 ejemplares
Impresión
Imprenta Davidson,
Quito - Ecuador
El Partido Socialista Ecuatoriano
no se hace responsable
de las opiniones vertidas
por las y los autores en las publicaciones.
4
Reflexiones desde la Izquierda sobre Mujeres y Género
Índice
Editorial, Patricio Zambrano Restrepo.
“Construcción social del modelo Mujer”, María Pessina.
8
12
“Logros y desafíos de una reforma universitaria
que articula equidad y calidad”, Érika Sylva Charvet.
24
“La violencia en contra de las mujeres: una cuestión
de apreciación”, Florence Baillon.
34
“Los instrumentos internacionales sobre derechos
de las mujeres y su incidencia en la política ecuatoriana”,
Diego Vintimilla.
46
“La sororidad como práctica de la libertad”, Carol Delgado.
66
“Capitalismo, plusvalía y explotación de las mujeres”, Jéssica Ochoa.
74
“Derechos sexuales y derechos reproductivos: de esto no se habla”,
Marion Pilastre.
82
“La mujer: sus luchas, logros y reivindicaciones”, Liliana Chapuel.
96
“La presencia de las mujeres en la evolución de la sociedad”,
Soledad Solano.
104
“Despatriarcalización de la sociedad y del Estado”, Silvia Salgado.
114
“Mujeres socialistas y avances feministas en el Ecuador”,
Susana Delgado.
122
“Por qué ser feminista”,Mayra Alejandra Quishpi.
132
“Entrevista a Dolores Quinche”, Tamia Vercoutère.
136
“La mujer en la historia hasta Guadalupe Larriva”,
Jacqueline Venegas
146
5
6
Reflexiones desde la Izquierda sobre Mujeres y Género
DEDICATORIA
A Laura Almeida y Guadalupe Larriva,
Presidentas de nuestro Glorioso Partido
porque nos inspiran cada día
en el sendero de la construcción
de una sociedad justa y equitativa,
de una sociedad Socialista.
7
EDITORIAL
Patricio Zambrano Restrepo*
* Patricio Zambrano Restrepo es el Presidente Nacional del Partido
Socialista Ecuatoriano. Es licenciado en Sociología de la Universidad de
Paris VIII, Magister en Relaciones Internacionales de la Universidad
Andina Simón Bolívar Sede Ecuador, Diplomado en Políticas Públicas e
Integración del Instituto de Altos Estudios para la Integración y el
Desarrollo de Bogotá, Colombia. Ha sido Parlamentario Andino y
actualmente se desempeña como Presidente del Consejo de
Regulación y desarrollo de la información y comunicación
(CORDICOM).
8
Reflexiones desde la Izquierda sobre Mujeres y Género
«El socialista que no es feminista carece de amplitud. Quien es
feminista y no es socialista carece de estrategia.»
Louise Kneeland, socialista estadounidense (1914)
Para el Partido Socialista Ecuatoriano es grato presentar este
gran esfuerzo de muchas compañeras y compañeros que nos
permite tener elementos para el análisis y la discusión política de
la militancia en torno al tema de género, derechos de las mujeres,
lucha contra el patriarcado y feminismo.
La lucha de las mujeres por el reconocimiento de sus derechos
y su visibilización tanto dentro de las sociedades como dentro
de los partidos revolucionarios continúa siendo en pleno 2016
necesaria y motivo de amplios y acalorados debates. Es por ello
que quisimos hacer esta compilación de artículos de grandes
compañeras y amigas aprovechando la justa conmemoración
del 8 de marzo, Día Internacional de los Derechos de las Mujeres.
Para las y los socialistas constituye un hito sin precedentes poder
publicar este trabajo que supone dotarnos de la posibilidad de
debatir sobre la teoría y la práctica feminista como el movimiento
social más antiguo de las sociedades modernas, lo cual es una
necesidad objetiva de cualquier planteamiento emancipatorio.
Siempre hemos encontrado dificultades en relación al feminismo
y las tradiciones del movimiento obrero. Por un lado la eterna
discusión acerca de la primacía de los conflictos y las luchas:
la contradicción de clase frente a la contradicción de género,
pero desde el punto de vista de la teoría como inspiradora de
la estrategia, es hoy evidente la necesidad de repensar las
9
relaciones de una lucha con otra, sin que se derive en un debate
estéril sobre primacías y centralidades que al final conducen a
incomprensiones e ignorancias mutuas.
Lo que el momento histórico nos demanda es la imperiosa
necesidad de pensar de manera integral los mecanismos de
dominación y de explotación del patriarcado y el capitalismo
para así organizar mejor la lucha contra toda forma de opresión y
explotación. La lucha no es primero contra el patriarcado y luego
contra el capitalismo o al revés: la lucha es contra la opresión y
la explotación que el capitalismo y el patriarcado, como unidad
real históricamente dada, ejercen sobre la inmensa mayoría de
la humanidad.
Precisamente, en este contexto, destaco el trabajo militante y
activista de nuestra compañera de lucha Guadalupe Larriva, eterna
Presidenta del Partido Socialista, cuyo mejor legado sin duda,
constituyó su aporte incuestionable como mujer revolucionaria
en el escenario político de la izquierda en el Ecuador, levantando
con firmeza su voz a través del pensamiento lúcido, libre y
coherente que la caracterizó siempre.
Sus largas jornadas de lucha no se extinguirán jamás, pues la
antorcha se mantiene encendida y su huella es hoy el mejor
referente de mujeres, hombres y jóvenes de esta patria chica
que creemos en un Ecuador con igualdad de oportunidades y
orgullo de pertenencia.
Desde el punto de vista de lo interno de las organizaciones,
el desafío es enorme. Las fuerzas que pretendemos ser
10
Reflexiones desde la Izquierda sobre Mujeres y Género
revolucionarias careceremos de credibilidad si no somos
capaces de integrar en nuestro bagaje y nuestra cotidianidad
no sólo el discurso, no sólo la teoría, no sólo los conceptos o
incluso la presencia más o menos equilibrada de mujeres en la
organización, sino la práctica, la perspectiva crítica y la realidad
de la lucha feminista.
Agradezco a todas las compañeras y compañeros que han
hecho posible que esta publicación salga a la luz, a quienes han
escrito y al equipo técnico. Gracias por su aporte y por su trabajo
militante, juntos continuamos fortaleciendo a nuestro PARTIDO
SOCIALISTA y construyendo un país de grandes oportunidades,
un país a la altura de nuestros sueños, anhelos y aspiraciones, un
país justo y equitativo.
Ponemos entonces a consideración de la militancia socialista
del Ecuador y de cada persona con espíritu revolucionario
este Cuaderno de Formación Política, hagamos de éste un
instrumento para el equilibrio entre el discurso y la práctica
cotidiana desde el campo y la ciudad.
¡Con Alma Socialista!
11
CONSTRUCCIÓN SOCIAL
DEL MODELO MUJER.
María Pessina*
* María Pessina es feminista. Periodista de la Universidad Central de
Venezuela, especialista en estrategias de comunicación política. Realizó
estudios en la Universidad de Ginebra y en Roma, en este último sobre
producción de cine y televisión. Realizó la Maestría de Género y
Desarrollo en la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales sede
Ecuador, obtuvo mención publicación por su trabajo Conocimiento,
Mujer y Ciencia. Actualmente se desempeña como Secretaria General
de CIESPAL.
12
Reflexiones desde la Izquierda sobre Mujeres y Género
Las
mujeres siempre estuvieron presentes en la historia
del mundo. Fueron actores claves en su desarrollo y
proceso de construcción, continuo o discontinuo. Fueron
fundamentales en su formación. Esto ha sido evidente
desde un punto de vista biológico: parieron historia, dieron
a luz héroes, tiranos, obreros, políticos, intelectuales,
burgueses, campesinos. Gestaron razas (negra, blanca…),
luego la mezclaron y nacieron los mestizos. Propagaron
religiones cristiana, judías, protestantes… Fueron partícipes
de las divisiones de clases, tuvieron hijos/as pobres, ricos/
as. Formaron valores, hilaron los tejidos más firmes de un
proceso histórico transformador y “moderno”. Formaron
luchadores y traidores. Ellas siempre fueron protagonistas,
en cada paso de la historia.
Pero su construcción social, por siglos, se dio en torno a una
esfera privada, por ello muchas intelectuales han decidido
visibilizarlas e imprimir en nuevos textos su participación,
en algunos casos, su protagonismo e incluyendo, en nuevas
páginas e historia, el sujeto: mujeres. Por lo tanto, las
discusiones sobre nacionalismo y nación se han limitado a
la esfera política sacando de este entorno el debate de las
mujeres y sus prácticas políticas.
Para Yuval-Davis (Pp.15) las mujeres y las familias se
representaban en el mundo social como reproductoras
culturales y biológicas de la nación, este aspecto, el
biológico, concibió su exclusión del dominio público
civilizado y explicó la poca estimación social que se tuvo
hacia las mujeres.
13
Es importante resaltar que la naturaleza fue relacionada con
la mujer y la cultura con el hombre. Desde ese momento se
desprendieron profundas diferencias. Yuval-Davis (Pp.24)
destaca que el género debe ser entendido como un modo de
discurso que se relaciona con sujetos cuyo rol se define por su
diferencia sexual/biológica y esto produce un rol específico en la
sociedad. La mujer que se mantenía en un espacio privado era
considerada una mujer honrada, en cambio aquella que tenía
participación ‘atípica’ de su género en una esfera pública no era
considerada honrada sino pública. Y de acuerdo a esta condición
sus hijos se definían como legítimos o ilegítimos, dependiendo
del caso.
La nación se define como un fenómeno que surge en un
momento específico del desarrollo del capitalismo. Davis señala
que es una comunidad política imaginada, nace de un momento
de la industrialización, es limitada, existe una fraternidad y las
mujeres siempre fueron excluidas, por ello la autora señala y
critica que en la formación de la nación no se tomó en cuenta
a las mujeres, aunque en algunos casos fueron consideradas
como potenciales mediadoras y hasta se quiso legitimar su rol
como consejeras.
En el caso de América Latina el Estado-Nación se construyó de
manera paralela. La Nación se fue formando con el desarrollo
de los Estados.
De esta manera, en el papel de la construcción de la nación,
las minorías son vistas como desviaciones de la norma y son
excluidas de importantes recursos del poder (Y. Davis Pp.28), esto
14
Reflexiones desde la Izquierda sobre Mujeres y Género
se evidenciaba en el caso de las mujeres y en América Latina
con las poblaciones indígenas y afrodescendientes. Debemos
entender a la nación como señala Anderson, “no como un
fenómeno eterno y universal, sino específicamente moderno
y un resultado directo de desarrollos particulares en la historia
europea” y, además, que el sentimiento de pertenencia de esta
nación es algo natural, no impuesto ni elegido.
Pero hay que considerar que en, Latinoamérica, la variedad de
lenguajes, formas económicas, etnias, culturas hizo difícil una
generalización y por lo tanto el poder fue asumido por las élites
e instituciones normativas.
A pesar que la Revolución francesa se asimiló en América Latina
como una vía para engendrar un “concepto de derecho, un
nuevo lenguaje de igualdad legal y de la ciudadanía” (García,
Pp.561), las mujeres no eran consideradas ciudadanas. Sin
embargo, las mujeres no objetaron que el poder y las órdenes
fueran dadas por los hombres. El Estado-Nación se construyó,
en gran medida, “a partir de esta dicotomía, promocionando un
estilo que fue reflejo de la institución política de la división de
tareas en la propia estructura familiar”, señala García.
En los proyectos nacionales a la mujer se le ha visto como un
sujeto clave en el mantenimiento y ampliación de la población
y esto era vital para el interés nacional. En otros casos, el tema
de la natalidad se pensaba reductivamente para evitar desastres
y también se da un discurso eugenésico que trata de mejorar la
“calidad” humana, evitando que otras clases tengan hijos.
15
“La ciudadanía estatal como un criterio de membresía en la
colectividad nacional es el modo más inclusivo de integrarse
a una colectividad, porque en principio cualquiera- cualquier
origen o cultura- puede ser capaz de integrarse” (Davis: Pp.
44). A pesar de esto, se ha reconocido que uno de los factores
que puede afectar la ciudadanía es el género: las mujeres están
incluidas en una normativa legal, pero con regulaciones y
políticas especiales para ella, como también pasa con las etnias,
clases, sexualidad y habilidad.
Muchas intelectuales e investigadoras han exaltado la ubicación
social de las mujeres que ha estado centrada en el ámbito privado
y los hombres en lo público, esto obviamente ha incidido en la
construcción de la ciudadanía, en el acceso de un escenario social
más dinámico y participativo, y contrario a las consignas de las
naciones modernas que estimulaban la igualdad de condiciones.
Este escenario entorno a la mujer era universal.
Una de las causas que han invisibilizado a las mujeres en el desarrollo
de naciones y estados modernos es el uso en la descripción de
la historia del término hombre como genérico, o persona: esto
provoca la desaparición histórica de nosotras en las páginas de
libros y reseñas de la historia.
Conformando las relaciones entre privacidad, código de
civilidad, lecturas, etc., en los procesos de conformación de
la modernidad.
Durante la formación de las sociedades modernas se comenzaron
a tejer ciertos tipos de comportamientos y a levantar códigos de
16
Reflexiones desde la Izquierda sobre Mujeres y Género
conductas, esto con el fin de demostrar una nueva jerarquía en
la sociedad más moderna y más culta, además de una nueva
manera de organización social. De este fenómeno social nacen
los códigos de civilidad y urbanismo; la privacidad; los libros
y diarios que de alguna manera hablarán de la forma cómo
queremos ser, a veces con una visión íntima y otras públicas.
Uno de los ejemplos que encontramos sobre esta tendencia
social la describe Víctor González (Pp.280) en el que señala
que en México, “la Ley Orgánica de Instrucción Pública de 1867
cambió los viejos cursos de moral cristiana por una nueva
materia denominada Cívica o Urbanidad cuando no Moral
Universal e incluso Sociología”. Esta nueva inclusión, según
González, suponía, cultivar en los jóvenes el respeto hacía las
leyes y autoridades y establecer conductas apropiadas.
En México, según relata González, la influencia que venía
de Europa, en modales, vestuario, lecturas y hábitos que
eran descritos como sobrios, sin excesos y centrado en un
individualismo, fue asimilada en América Latina. Esto se vio
reflejado en el Manual de urbanidad y buenas maneras de
Manuel Antonio Carreño en el que mostraba la importancia de
urbanidad en funcionarios públicos, por ejemplo.
El proceso de la civilidad según Norbet Elias (Pp.99) se centra en la
autoconsciencia occidental y es el resultado de la contradicción
entre el cristianismo y el paganismo.
Aunque estos códigos de comportamiento social aportaron
algunos valores importantes en las relaciones sociales también
17
fueron excluyentes: la clase más pobre, aquella que no tenía
acceso a la lectura, por falta de formación o bien de dinero, no
accedía a estos “privilegios” o no era tomada en cuenta. Muchos
definían las clases como superiores (las cultas, educadas)
e inferiores (las no cultas). Es más, había una fascinación por
ubicar a la gente: cada una en el lugar que le correspondía.
Inmediatamente este proceso social conllevó a un nuevo modelo
de orden público. Las conductas de las personas en la sociedad
se determinaba con ciertos aspectos estéticos, de decoro y que,
a través de los ademanes, se expresa la individualidad del ser.
Phillipe Áries (Pp.7) establece que antes lo público y privado se
confundían, pero las estructuras sociales fueron cambiando hasta
que el Estado se fue imponiendo más y comenzó a generar nuevas
formas y nuevos recursos, es decir, evolucionó. Los indicios de
esta nueva etapa, según Aries, fueron la aparición de libros de la
civilidad, literatura autógrafa, gusto por la soledad, la amistad, nuevas
expresiones en la arquitectura como también nuevas dimensiones
y espacios dentro de las casas.
De esta manera, en el siglo XVIII nace la vida familiar, un pequeño
espacio que absorbe las preocupaciones del individuo que no
quiere o no puede llevar a planos públicos. Y también se comenzó a
formar grupos de convivencia social. Estos grupos los definió Aries
(Pp.15) como una reunión entre personas particulares con quienes
uno se comunica para evitar el aburrimiento de la sociedad y el
concepto de familia cambia de significado y pasa a ser un refugio
donde no te puedes escapar de las miradas del exterior, un lugar de
afectividad y el padre se convierte en una figura moral que inspira
respeto. Resurge una figura romántica de la relación: el ser amoroso,
18
Reflexiones desde la Izquierda sobre Mujeres y Género
no la relación forzosa, la pareja convive dentro de cierta atmosfera
de afinidad, de solidaridad, amor y encantamiento.
La formación de la civilidad y de la modernidad social también
gestó nuevos espacios sociales desde el hogar, se establecieron
nuevas áreas más íntimas y reservadas, para recibir cómodamente
la intimidad, privacidad y soledad. Igualmente surge un nuevo
diseño urbano que permitía organizar los grupos sociales de
acuerdo a su afinidad en espacios públicos.
Por lo tanto se puede decir que relación entre privacidad, código
de civilidad, lecturas privadas, luego diarios y manuales en los
procesos de conformación de la modernidad se dieron bajo un
modelo evolucionista, todos estos elementos nacían de acuerdo
al desarrollo del otro. Los cambios de nuevos comportamientos
se hicieron necesarios para lograr mejores relaciones sociales y
provocaron otras necesidades en las estructuras urbanas y espacios
para agrupar a grupos con gustos o tendencias similares.
La producción de políticas poblacionales
En los siglos XVII y XVIII comienza a instaurarse el poder de la vida
disciplinario del cuerpo individual. Los pueblos, los hombres y las
mujeres se disciplinan en espacios cerrados (escuelas, iglesias,
cárceles, psiquiátricos, entre otros). Por ejemplo, la muerte ya no
se exhibía, comienza a invisibilizarse y a privatizar: pasa de ser
una forma de escarmiento público a un acto privado e íntimo.
El derecho, según el texto de Foucault, señala las dimensiones
que tiene para hacer que las relaciones funcionen de verdad,
dentro de un discurso del poder, sin él será difícil la eficiencia
19
del derecho. Este poder estaba basado sobre una perspectiva
de dominación, no de soberanía ni obediencia, como suponían
otros teóricos. Es así como la mirada de Foucault se centró en
definir que el poder se basaba en cómo en las instituciones, la
coerción y el poder de sancionar funcionaban. Sin embargo,
también sugiere que el poder no está bien repartido en la
sociedad, hay unos que tienen más que otros. De esta manera
se explica que surjan clases superiores e inferiores, una idea que
realmente aparece desde los procesos colonizadores.
Pero, en esta época, comienza a formalizarse a través de un
discurso biológico y se define que la mejor raza sería la blanca y
la peor lo que se aleja de ella. Por ello también se establece una
relación directa entre raza y clase social, como explica Ángela
Facundo (P.p 87).
Asimismo, el poder de la medicina surge como un poder saber,
como señala Asunción Lavrin (Pp. 222), la eugenesia que era
una forma de mejorar a los seres humanos mediante estrategias
reproductivas que alistaban características sociales: tenía como
objetivo sostener el crecimiento demográfico y eliminar los
problemas de salud. De esta manera la eugenesia buscó legitimar
la participación de las mujeres en la reforma social. En esta línea
en América Latina se forman los médicos higienista que eran
como unos ‘guías’ para depurar la raza y lograr una clase ‘más
elevada’, según sus estándares.
En este sentido las mujeres (solo las llamadas damas de élites)
fueron consideradas actores importantes en este proceso y se
relacionaron con estos médicos. Ellas eran claves en este proceso
20
Reflexiones desde la Izquierda sobre Mujeres y Género
transformador pues la madre podía cambiar la mentalidad de
sus hijos. Es así que este tipo de mujer ‘modelo’ comenzó a
trabajar y estar presente en labores benéficas para convertirlas
de alguna manera en ejemplos para seguir.
De esta manera, a través del poder social y el bio-poder
se comenzó a desarrollar diferencias de clases que se
fundamentaban en esencias racistas, asimismo las políticas
públicas fueron para beneficio de algunos y no todos, tal como
sucede en la actualidad, como ha pasado con los sectores
históricamente excluidos (indígenas, afrodescendientes, LBGTI,
mujeres, niñas y niños), en que los poderes no han sido dirigidos
por estos grupos y las condiciones dentro de las sociedades
siempre han sido con desventajas con respecto a otras clases y
otros grupos sociales considerados de mayor jerarquía, inclusive
las leyes pueden cambiar de acuerdo al caso, como pasa con
el no reconocimiento, en algunos países de los matrimonios
igualitarios.
21
Bibliografía
-
Ariés, Philippe (1992) [1985]. “Para una historia de la vida privada”.
Pp.7-19 en Historia de la vida privada. Vol 5, bajo la dirección de
Philippe Ariés y Georges Duby. Madrid: Taurus.
-
Ayala Alonso, Enrique, (2002) “El hogar, fruto de la edificación del
ámbito público” Pp. 165-200 en Aguirre Carlos, et.a. Los espacios
públicos de la ciudad. Siglos XVIII y XIX. México: Biblioteca Ciudad
de México.
Indios, mujeres y ciudadanos:
legislación y ejercicio de la ciudadanía (siglo XIX). La Paz: Diálogos.
-
Barragán, Rossana (1999).
-
Canessa, Andrew (2008). “El sexo y el ciudadano: barbies y
reinas de belleza en la era de Evo Morales”. Pp. 69-104 en Peter
Wade, et. Al (eds), Raza, etnicidadad y sexualidades. Ciudadanía
y multiculturalismo en América Latina. Bogotá: Universidad
Nacional de Colombia, Universidad del Valle, Universidad del
Estado de Río de Janeiro.
-
Chambers,Sara
(2003).
“Amistades
republicanas.
La
correspondencia de Manuela Sáenz en el exilio (1835-1856)”. Pp.
315-354. En Familia y vida cotidiana en América Latina. Siglos
XVIII-XX. Lima: Instituto Riva Agüero-IFEA.
-
Clark Kim (2012) Gender, State and Medicine in Highland Ecuador.
Pp. 33-77. USA: University of Pittsburgh Press.
-
Elías, Norbert (1993) [1977]. El proceso de la civilización. Pp. 99128. Madrid: FCE.
-
Facundo, Angela (2006). “Los padres y las madres de la patria.
Representaciones médicas de las mujeres en Bogotá a comienzos
del siglo Veinte” en Mara Viveros, et. al. (Comp.) De mujeres,
22
Reflexiones desde la Izquierda sobre Mujeres y Género
hombres y otras ficciones…Género y sexualidad en América
Latina. Pp. 77-96.Bogotá: Editores del Grupo TM s.a.
-
Foucault, Michel. (1992). “Del poder de soberanía al poder sobre la
vida.” Pp. 247-273 en Genealogía del racismo. Madrid: La Piqueta.
-
García Jordán, Pilar y Gabriela Dalla-Corte Caballero (2006).
“Mujeres y sociabilidad política en la construcción de los estados
nacionales”. Pp.559-583 en Historia de las mujeres en España y
América Latina, Isabel Morant (dir.), Madrid: Cátedra.
-
Lasso, Marixa (2008) “El día de la Independencia; una revisión
necesaria. Acción política afro-colombiana y narrativas patrióticas
criollas¨”, Cartagena, 1809-1815. Nuevo Mundo Mundos Nuevos.
Pp.2-18, Debates/2008.
-
Lavrin, Asunción (2005). “El control de la reproducción: escrutinio
de las relaciones entre los sexos”. Pp.207-245 en Mujeres,
feminismo y cambio social en Argentina, Chile y Uruguay. Chile:
Ed. Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos.
-
Macías-González, Víctor M. (2006). “Hombres de mundo: la
masculinidad, el consumo y los manuales de urbanidad y buenas
maneras en Orden social e identidad de género. México, siglos
XIX y XX, María Teresa Fernández Aceves, et.al (eds). Pp. 267-297.
México: Ciesas-Universidad de Guadalajara.
-
O’Connor, Erin (2007). “Gender, Indian, Nation. The contradictions
of Making Ecuador, l830-l925”. Pp. 3-24; 85-116. Tucson: The
University of Arizona Press.
-
Yuval-Davis, Nira (2004). “Teorizando sobre género y nación” en
Género y Nación.Pp.13-46. Lima: Centro de la Mujer Peruana Flora
Tristán.
23
LOGROS Y DESAFÍOS DE UNA
REFORMA UNIVERSITARIA
QUE ARTICULA EQUIDAD Y CALIDAD.
Erika Sylva Charvet*
Género
Educa
ción
Calidad
es
ant
studi
E
Igualdad
Mujeres
Po�í�ica de
cuo�as
Brechas de
género
Equidad
* Erika Sylva Charvet es docente de la Universidad Central del Ecuador
e investigadora de la Dirección de Estudios e Investigación (DEI) del
Consejo de Evaluación, Acreditación y Aseguramiento de la Calidad de
la Educación Superior (CEAACES). El presente artículo sintetiza algunos
hallazgos de la investigación a cargo de la autora y fue presentado
como ponencia en el Seminario “Miradas múltiples a los avances de los
derechos de las mujeres”. Quito, Asociación de Franceses Residentes en
Quito y Partido Socialista Ecuatoriano, 1 de diciembre de 2015.
24
Reflexiones desde la Izquierda sobre Mujeres y Género
El proyecto de investigación “Ecuador: calidad de la educación
superior y género 2008-2013” ejecutado en el marco de la
Dirección de Estudios e Investigación (DEI) del Consejo de
Evaluación, Acreditación y Aseguramiento de la Calidad de
la Educación Superior (CEAACES) entre enero de 2014 y julio
de 2015, ha generado un importante conocimiento sobre la
evolución de esta problemática en la historia universitaria del
Ecuador, al mismo tiempo que ha identificado los logros y
desafíos pendientes en la promoción de la calidad y la equidad de
género propuestas en el marco de la actual reforma democrática
universitaria impulsada por la Revolución Ciudadana.
Calidad y equidad de género en la historia universitaria
ecuatoriana
En relación al ámbito histórico, la investigación identificó cuatro
fases en la historia moderna de la universidad ecuatoriana:
(a) fase elitista (1895-1968);
(b) fase de apertura (1969-1991);
(c) fase de privatización y mercantilización (1992-2006); y
(d) fase correspondiente a la iniciativa estatal reformista (2007
hasta la actualidad, 2016).
A lo largo de estas fases, la problemática universitaria en torno
a la democratización, el género y la calidad registra desarrollos
separados en el tiempo que convergen en el espacio de la
educación superior en un determinado momento histórico.
25
Así, durante la fase elitista y de apertura correspondientes a la
Primera y Segunda Reforma Universitaria (1918-1991) –impulsada
por los propios actores universitarios-, la demanda se concentró
en el logro de la igualdad y equidad social en torno a la agenda
de autonomía, cogobierno, libre ingreso, bienestar estudiantil,
extensión universitaria, en cuyo marco no se incluyeron los
derechos de las mujeres, pese a que ellas aumentaban año tras
año en las aulas universitarias. La problemática de la “mujer”
y, específicamente, la de género recién emergerían en las
universidades en forma de estudios e investigaciones, en los años
90, a pesar de que dicha temática ya se había posicionado en la
política pública de planificación del país desde fines de los años 70
y, sobre todo, en los 80 debido a la mediación de la cooperación
técnica internacional. Estos estudios e investigaciones eran, en
todo caso, aún precarios en el mundo académico y no incidirían
todavía en la modificación de las prácticas en torno al género en
dichas instituciones.
En esta misma fase, correspondiente a la privatización y
mercantilización de la educación superior que condujo a un profundo
deterioro de su calidad (1992-2006), se introdujo, paradójicamente,
la agenda de la calidad, que, dada esta contradicción de origen, no
tendría ningún efecto concreto en el desarrollo de la excelencia
del sistema universitario, cuyas falencias, cabe señalar, ya fueron
detectadas en la primera evaluación universitaria promovida por
el CONUEP entre 1987-1989, que, lamentablemente, nunca salió a
la luz pública. Por otra parte, esta agenda de la calidad promovida
en el marco del neoliberalismo, también estaría desvinculada de
una reflexión y una propuesta en torno a la equidad de género en
26
Reflexiones desde la Izquierda sobre Mujeres y Género
el sistema universitario. Puede afirmarse, entonces, que hasta los
primeros años de la década del 2000, la problemática de género y
calidad seguían desconectadas en la reflexión y acción del Sistema
de Educación Superior ecuatoriano.
Fue el proceso constituyente que se abrió en el país en el 2007, el
que inauguró una cuarta fase en la historia universitaria: la de la
Tercera Reforma o de la iniciativa estatal reformista. A diferencia del
pasado, en el que la transformación fue promovida por los propios
actores universitarios, en esta fase fue el Estado el que asumió el
expediente de la transformación, redefiniendo conceptual, política,
metodológica y técnicamente a la universidad y a la calidad, y,
sobre todo, dándole un sentido estratégico al rol de la educación
superior para la transformación del país y el logro del Buen Vivir. Un
punto de quiebre en esta Tercera Reforma Universitaria lo marcó el
Mandato Constituyente No. 14 emitido por la Asamblea Nacional
Constituyente (2008), que ordenó la evaluación de desempeño
institucional de todas las instituciones de educación superior (IES)
y que fuera ejecutada por el CONEA (2009). Este ejercicio volvió
a evidenciar los severos problemas de calidad que registraba la
universidad ecuatoriana, ya diagnosticados veinte años atrás.
Pero, a diferencia de aquella primera evaluación de los años 80 y de
los procesos de evaluación a cargo del CONEA (2002-2009), este
proceso evaluativo sí produjo consecuencias: la categorización
de las IES según niveles de calidad (de la A, el superior, a la E,
el inferior) y la depuración del sistema de educación superior
de 15 universidades y 44 extensiones que no alcanzaron los
puntajes mínimos de calidad técnicamente establecidos, procesos
ejecutados por el CEAACES entre 2012 y 2013. La voluntad de
27
la política pública actual para transformar la universidad se ha
evidenciado, pues, en la productividad de la acción evaluativa del
Estado (CEAACES) que ya ha examinado por dos ocasiones a todas
las IES y sus extensiones, ha iniciado la evaluación de carreras,
emprendiendo también el acompañamiento en el aseguramiento
de la calidad de estas casas de estudio.
Justamente, ha sido en el marco del proceso constituyente,
orientado por el horizonte estratégico del Buen Vivir, que las
problemáticas de género y calidad finalmente han convergido en
el ámbito normativo, de la política pública y de la evaluación de
la calidad universitaria. En efecto, la igualdad-equidad de género
constituyen un eje transversal de la actual Ley Orgánica de Educación
Superior (LOES) (2010), que inclusive establece ciertos principios
y mecanismos para su operativización (principio de igualdad de
oportunidades, políticas de acción afirmativa, política de cuotas,
etc.). Por otra parte, en los procesos de evaluación de 2009 y 2013
se verificó el mismo movimiento de convergencia al incorporarse
algunos indicadores de género y, con ello, posicionarse la idea de
que una universidad de calidad no puede registrar desigualdades
o discriminaciones de género. Esto, indudablemente, constituye
un hito en la lucha por la igualdad y la equidad, es decir, su
democratización, en la historia de la universidad ecuatoriana.
A continuación trataremos de tomar el pulso a algunos logros
alcanzados en el marco del proceso constituyente y a los desafíos
por venir en la construcción de una universidad con calidad y
equidad de género en el Ecuador del siglo XXI.
28
Reflexiones desde la Izquierda sobre Mujeres y Género
Logros y desafíos en la calidad y equidad de género en las
universidades
Acceso y graduación estudiantil
En referencia al acceso estudiantil a la educación superior, la
investigación realizada en la DEI del CEAACES, demuestra la
feminización de la matrícula universitaria y una mayor eficiencia
terminal de las mujeres respecto de los varones enmarcadas en
una tendencia mundial y regional tanto en el acceso como en la
graduación. En el sistema universitario ecuatoriano, este proceso se
registra en los últimos veinticinco años (1990-2015), pero su alcance
debe ser relativizado dada la persistencia de brechas de desigualdad
en el ingreso de hombres y mujeres según pertenencia étnicocultural, así como en el acceso a ciertas carreras que mantienen sus
Perfiles “feminizados” y “masculinizados”.
29
El acceso a la docencia universitaria
En cuanto a la docencia, la investigación revela que en el
período correspondiente al proceso constituyente (2008-2013)
sí se verifica un mejoramiento en el acceso de las mujeres a la
docencia terciaria. Pese a ello, las mujeres siguen registrando
menos oportunidades de ingreso a la docencia, así como de
formación e inserción en una carrera docente cuando llegan a
ser profesoras universitarias, por lo que el claustro universitario
sigue masculinizado en todos los niveles (planta, formación,
dedicación, carrera).
Por otra parte, el acceso de las mujeres a los espacios
de poder y autoridad siguió siendo insignificante y varió
muy poco entre 2008-2013: las máximas autoridades
femeninas pasaron del 8 al 18% en el sistema universitario
en el período, es decir, no llegaron ni al quinto del total.
30
Reflexiones desde la Izquierda sobre Mujeres y Género
Considerando la autoadscripción étnico-cultural, la investigación
focalizada en nueve universidades arrojó una virtual exclusión
de las mujeres indígenas de la docencia, así como una
exclusión total de éstas y de las montubias en los cargos de
dirección, estando mejor posicionadas en estos niveles las
afrodescendientes y mestizas.
Pese a la existencia objetiva de desigualdades de género que
se reproducen en el marco de una estructura fuertemente
jerarquizada, en las universidades hay una opacidad en la
percepción de estas desigualdades, dada la “naturalización”
de la subordinación de género en la vida social y en la vida
cotidiana, reforzada por la circulación de ideologías en torno al
igualitarismo universitario.
La percepción de la discriminación también es confusa y
ambivalente y exhibe diferencias de género y étnico-culturales.
31
Adicionalmente, la vida en las universidades registra problemas
de maltrato –fundamentalmente psicológico- que afectan más
a las mujeres que a los hombres y mayormente a los pueblos y
nacionalidades indígenas y afrodescendientes que a “blancos” y
mestizos/as.
32
Reflexiones desde la Izquierda sobre Mujeres y Género
La invisibilización de la desigualdad, la discriminación y el maltrato,
así como las ambigüedades, inconsistencias o contradicciones en su
percepción en las instituciones de educación superior, constituyen
una expresión del fenómeno de la naturalización o normalización
de la subordinación de las mujeres en la vida universitaria.
Conclusiones
En el período investigado (2008-2013), hay un indudable
mejoramiento en la calidad y equidad de género en el acceso a la
docencia debido a la intervención del Estado, de su normativa, de su
política y de su modelo de evaluación que incorporó indicadores de
equidad en la valoración de la calidad de desempeño institucional
de las IES. Este mejoramiento, sin embargo, es lento y moderado y
registra asimetrías étnicas. De hecho, el claustro académico sigue
fuertemente masculinizado, especialmente en los espacios de
poder y autoridad.
Por otra parte, la vida en las universidades registra problemas de
discriminación y maltrato que evidencian un clima académicoinstitucional no acorde con el Buen Vivir. Este clima negativo
afecta más a las mujeres que a los hombres y más a los pueblos
y nacionalidades indígenas y afrodescendientes que a los grupos
autoidentificados como mestizos y “blancos”.
Desigualdad,
discriminación y maltrato afectan la calidad de desempeño
institucional pues median el manejo de los recursos en la vida
cotidiana de una universidad. De ahí que sea indispensable el
desarrollo de una visión integral que articule la equidad como
componente de la calidad universitaria tanto en la política pública
cuanto en la política interna de las universidades.
33
LA VIOLENCIA
EN CONTRA DE LAS MUJERES:
UNA CUESTIÓN DE APRECIACIÓN.
Florence Baillon*
* Florence Baillon es PhD en Literatura Comparada por la Sorbona de
París, especializada en Literatura de mujeres de Latinoamérica. Ha sido
docente universitaria y asesora ministerial especializada en relaciones
internacionales. Actualmente es la Consejera Consular de los franceses
en el Ecuador, Presidenta del Partido Socialista Francés en Ecuador y
miembro del Buró de la Federación de los franceses en el exterior del
Partido Socialista Francés.
34
Reflexiones desde la Izquierda sobre Mujeres y Género
En el “Informe mundial sobre la violencia y la salud” publicado
por la Organización Mundial de la Salud, se dice:
“Una de las razones por las que apenas se ha considerado
a la violencia como una cuestión de salud pública es la falta de
una definición clara del problema. La violencia es un fenómeno
sumamente difuso y complejo cuya definición no puede tener
exactitud científica, ya que es una cuestión de apreciación.
La noción de lo que son comportamientos aceptables e
inaceptables, o de lo que constituye un daño, está influida por
la cultura y sometida a una continua revisión a medida que los
valores y las normas sociales evolucionan. En la generación
anterior, por ejemplo, la palmeta formaba parte de los castigos
habituales en los colegios británicos, y se utilizaba para golpear
a los alumnos en las nalgas, las piernas o las manos. Hoy, un
profesor británico puede ser procesado por utilizar cualquier tipo
de coerción física con un niño. La amplia variedad de códigos
morales imperantes en los distintos países hace de la violencia
una de las cuestiones más difíciles y delicadas de abordar en un
foro mundial, pero es urgente hacerlo (…) La violencia puede
definirse de muchas maneras, según quién lo haga y con qué
propósito.”1
En 2003, el 25 de noviembre se volvió, por iniciativa de las
Naciones Unidas, el Día internacional para la eliminación de la
violencia contra las mujeres. La fecha elegida hace referencia al
crimen cometido en contra de las hermanas Mirabal, opositoras
1 Informe mundial sobre la violencia y la salud: resumen, Washington D.C, Organización Panamericana de la Salud, Oficina Regional para las Américas de la Organización Mundial de la Salud, 2002, p.14-15.
35
al dictador dominicano Rafael Trujillo. La policía siempre
persiguió a esa familia y terminó por asesinarla. Es un hecho
conocido que el dictador, durante su presidencia, organizó todo
un sistema oficial de violaciones de sus compatriotas. Cada
semana, en el palacio, un asesor le presentaba un grupo de
mujeres, de preferencia vírgenes para su consumo personal. Las
que se resistían sufrían pérdida de empleo, ataque a su honra
a través de cartas anónimas en los periódicos hasta amenazas
a los hombres de su familia o a su pareja. Hay testimonios
múltiples de esas prácticas aberrantes.
Ana Artigas cuenta esa historia en El Mundo de Santo Domingo2
historia que ilustra como el acoso sexual es no solamente una
violencia, sino también un instrumento político:
“(…) El tirano quedó cautivado con la hermosura de Minerva
cuando en 1949 la vio por primera vez junto a su padre, Enrique Mirabal,
en una fiesta de la alta sociedad. Ese día el dictador comenzó a cavilar
cómo podría seducirla. Estaba acostumbrado a ser el dueño del país, a la
Fiesta del Chivo (título de la célebre novela de Mario Vargas Llosa sobre
Trujillo). Así fue que meses después, el Gobernador de la provincia tocó la
puerta de la residencia de la familia, para entregar en mano una invitación
al banquete que Trujillo organizaba para conmemorar el 12 de octubre.
Chea, la madre de Minerva, quiso excusar a todos con problemas de salud,
pero el emisario le espetó un «Más vale que se mejoren». Esa insinuación
empujó a la familia Mirabal a la fiesta: faltar no era una opción. Todos
asistieron, menos Chea, que no participaba en esos festejos, y la hija
menor, María Teresa, que aún era una niña. Todo estaba orquestado
2
Ana Artigas, “Minerva Mirabal, la obsesión de Trujillo”, publicado en Expreso.ec,
02 de diciembre de 2012.
36
Reflexiones desde la Izquierda sobre Mujeres y Género
para que Minerva cayera en las garras de Trujillo. Manuel de Moya, el
amanuense que siempre cazaba las presas del tirano dominicano, sacó
a bailar a Minerva y, tras algunas vueltas, se la pasó al Chivo. Lo que
ninguno de los dos pudo prever fue la reacción de Minerva. La historia la
cuenta ahora Minou Tavárez Mirabal, hija de Minerva, diputada nacional
por el Partido de la Liberación Dominicana. De la conversación entre
Trujillo y Minerva se habló mucho en su casa: «Tuvieron un encontronazo.
Hablaron bastante y ella después lo dejó plantado en la pista de baile.
Eso lo puso furioso», relata Minou. (…) El repudio de Minerva a Trujillo
originó el acoso y la vigilancia permanente del dictador a toda la familia
Mirabal. Como resaca de aquel baile, al día siguiente detuvieron a Enrique
(el padre). Un día después arrestaron a Minerva y a Chea. (…) Aunque al
poco tiempo los dejaron en libertad, fue un aviso de lo que el dueño de
República Dominicana podía hacer. (…) Tras la amenaza, los padres de
Minerva la obligaron a quedarse encerrada en casa. (…) Tampoco paró
el hostigamiento a la familia Mirabal. En 1953, por segunda vez metieron
preso al padre, un encierro que no soportó: a los dos meses de ser liberado,
murió con 53 años.(…) Era una familia acomodada, campesina, de la
región central. En una época y lugar donde no era común, realizaron
estudios primarios y secundarios y dos de ellas, Minerva y María Teresa,
fueron a la universidad venciendo la oposición paterna.(…) Con el paso
del tiempo, los supervivientes de la familia Mirabal han entendido que
Minerva tenía unas ideas demasiado avanzadas para su época. Pese a las
resistencias de su madre (por temor a que Trujillo le hiciera daño), cuando
su padre murió Minerva comenzó a estudiar Derecho en la Universidad
de Santo Domingo. El déspota la persiguió también allí: «Pudo hacer
la carrera pero al terminar no le dieron el título. Esa fue una venganza
mayor». En la época universitaria, Minerva conoció a su marido, Manuel
Tavárez, que fusilaron en 1963, cuando luchaba por la vuelta al Gobierno
37
constitucional de Juan Bosch. (…) Todos tenían miedo, menos Minerva
Mirabal. Fue ella quien en 1959 propuso a un grupo de amigos y
familiares la creación de una agrupación política para derrocar al
régimen. (…) Minerva, quien también había sumado a la lucha a sus
hermanas (menos a Dedé, cuyo marido le prohibía acompañarlas,
pero que cuidaba a los hijos de todas) y sus esposos. Al enterarse del
movimiento que se había esparcido por todo el país, el tirano entró en
cólera. Ordenó que arresten a Minerva, María Dulce y María Teresa.
«Con ellas cayeron mi padre, los esposos de sus hermanas, uno de los
hijos de Patria y cientos de personas del movimiento».
Para calmar los ánimos, excarceló a las mujeres y los jóvenes
encerrados por sospechosos. Pero mantuvo en prisión a los maridos
de Minerva, Patria y María Teresa. Aunque la ira no culminó. Trujillo
destruyó las casas de las Mirabal y les confiscó las propiedades. «Para
él, las mujeres eran parte de su hacienda, eran vacas. Con Minerva
encontró un rechazo a su machismo, pero también a su régimen,
porque ella le respondió, organizó el movimiento de oposición más
importante que tuvo durante 30 años. Trujillo estaba obsesionado
porque no encontraba qué hacer con ella, no la podía tener presa
porque había denuncias internacionales. Y cuando la soltaba, al día
siguiente ella reorganizaba el movimiento». En 1960 Trujillo afirmó:
«Los únicos problemas de mi Gobierno son la Iglesia católica y Minerva
Mirabal». A los cinco días de esa declaración, trasladó a los maridos
de Minerva y María Teresa a una cárcel de Puerto Plata, al norte del
país. Para llegar era necesario transitar una carretera montañosa. El
25 de noviembre de ese año, Minerva y María Teresa salieron de la
casa materna a visitar a sus maridos junto a Patria. Viajaron en un
jeep con un chofer. Nunca volvieron a la casa de Chea, su madre. En
38
Reflexiones desde la Izquierda sobre Mujeres y Género
el viaje de regreso unos sicarios del Servicio de Inteligencia Militar
realizaron una emboscada. Las golpearon hasta matarlas, también al
conductor. Y tiraron el vehículo desde una cima. Patria tenía 36 años,
Minerva 34 y María Teresa 24. (…)”
El ejemplo de Minerva Mirabal demuestra que negarse
sexualmente es lo que le condenó a la desgracia primero que
luego transformó en lucha.
Pero acosar sexualmente a una mujer es un arma política,
porque humillar sexualmente, es marcar el cuerpo del otro,
reducirlo simbólicamente y de mandar un mensaje a los
hombres para atacar su hombría. Cuando Francia se liberó
de la ocupación alemana, hubo no solo diez mil ejecuciones
sumarias de los que habían colaborado con la fuerza de
ocupación, que sea de manera política o por mercado negro,
pero se dio un fenómeno que pertenece a la historia negra
del país: en las calles, se hizo desfilar desnudas y con el pelo
rapado a las mujeres que se habían acostadas con alemanes.
Primero, no se hizo diferencia entre las que habían tenido
relaciones por interés, por amor, por obligación; segundo
fueron objeto de denuncias de vecinos, que habían conocido
la envidia, en medio de las privaciones, por estas mujeres
que, gracias a su liaison, habían accedido a más alimentos y
bien estar. 3
¿Qué sentido tienen este tipo de actos, que se juega
simbólicamente? En si es un ataque público, una violencia que
apunta a la feminidad y a sus representaciones: la desnudez
3
Fabrice Virgili, “Les “tondues” à la Libération : le corps des femmes, enjeu d´une
réappropriation », in Résistances et Libération France 1940-1945, Clio Femmes, Genre,
Histoire, 1995.
39
obligada y pública es una manera de despreciar ese cuerpo
ofrecido al morbo de todos; la cabeza rapada simboliza la
voluntad de desproveer de una característica tan femenina
como lo es la cabellera; además de la punición visual, de la
exposición frente a todos, se las obligaban a pasar por las
calles, la gente las insultaban, las pegaban, les echaban cosas.
Se trataba entonces de castigar a mujeres por haber tenido
relaciones sexuales ilícitas, vengarse de estas que se salieron
de las normas, pero para los hombres franceses, que habían
sufrido la derrota y la ocupación alemana, tenía también que
ver con lavar la ofensa a su hombría nacional.
El encierro por locura es igualmente un mecanismo “clásico”
de la violencia en contra de las mujeres, y durante mucho
tiempo los hombres gozaron de ese derecho de mandar al
manicomio esposas, madres o hermanas que no “convenían”.
En 1882, Camille Claudel, joven y talentosa, en una época
donde no existía casi ninguna mujer escultora (en otras
razones, porque era una disciplina muy “física”) se enamora
a los 19 años de Auguste Rodin que ya en esa época era un
artista reconocido y un hombre casado mayor a ella por 24
años. Luego de diez años de trabajo en común y de pasión
amorosa, Rodin regresa con su primera mujer. Camille sigue
progresando como artista pero conoce dificultades para
obtener un espacio en el mundo cultural y paulatinamente
sus condiciones de vida y su salud mental se degradan.
Cuando muere su padre que siempre la defendió, su madre,
que nunca aprobó sus elecciones de vida, ayudada de su
hermano el famoso escritor y diplomático católico Paul
40
Reflexiones desde la Izquierda sobre Mujeres y Género
Claudel la encierra en un asilo a los 49 años, lugar de donde
nunca volverá a salir. Mandó en vano cartas llamando a su
familia y a sus conocidos para recobrar la libertad. Su madre
nunca la fue a ver. Su hermano unas doce veces en todos esos
años, es decir cada dos años. Murió en 1943 a los 78 años,
durante la Segunda Guerra Mundial, de hambre porque ya no
se distribuía comida en los manicomios. Su familia no asistió
a su funeral. Su cuerpo que no fue reclamado, fue botado
en la fosa común. Treinta años sin crear, silenciada poco a
poco. Hoy se sabe que colaboró de manera muy directa en
algunas de las obras maestras de Rodin y que éste, vencido
por celos profesionales y por el temor a que su discípula le
hiciese sombra en el mundo del arte, nunca la ayudó.4
Decidida, valiente y directa, Camille Claudel se enfrentó a su familia
y a su época para dedicarse con pasión a la escultura y para unirse al
hombre del que se había enamorado. Lo pagó caro. Años después,
por la labor de una nieta de su hermano, se dio a conocer su obra
considerada con una obra maestra en Francia, la mayoría de sus
trabajos están en el Museo Rodin… que había pedido que una sala
le fuese consagrada. Encerrar a alguien, silenciar una artista son
otras estrategias de violencia. No hacerle justicia después de su
muerte es prolongar el silencio.
Quisiera terminar con dos ejemplos más cercanos en el campo
de las letras: cuando se conocieron Jean-Paul Sartre y Simone
de Beauvoir, los dos eran estudiantes muy destacados por su
inteligencia sobresaliente y su inmensa capacidad de trabajo.
4
Jean-Paul Morel, Camille Claudel: une mise au tombeau, Les Impressions
nouvelles, Bruxelles, 2009.
41
Prepararon juntos el concurso de agregación para volverse
docentes, para Sartre era la segunda vez. Obtuvieron el mismo
número de punto pero por ser mujer, el jurado consideró que
una mujer no podía ser primera. Fue a los 21 años la más joven
agregada de Francia.5
La discriminación es igualmente una forma de violencia. En
ese caso, los que calificaron a ciegas le encontraron más
mérito académico a Simone de Beauvoir, pero el jurado,
probablemente compuesto en su mayoría de hombres,
decidió lo contrario.
La escritora Marguerite Yourcenar fue aceptada en 1980 a
la Academia Francesa, institución encargada de actualizar
permanentemente al diccionario. Fue la primera mujer,
a pesar que no había ningún impedimento a que entren
mujeres desde su creación por Richelieu en 1635. En el siglo
XIX, aceptaron a judíos, en 1971a un extranjero francófono,
el escritor norteamericano Julien Green. Dos años después
de Yourcenar aceptaran a un negro, el poeta senegalés
Leopold Senghor ex presidente de la primera República del
país. Marguerite Yourcenar que vivía ya en Estados Unidos
en una casa retirada, no estaba muy entusiasta con la idea
de ser parte de esta institución. En su discurso inaugural, citó
a otras escritoras francesas que hubieran merecidos entrar
antes que ella. Casi nunca asistió a las sesiones. Cuando
se murió y que la Academia hizo el discurso póstumo, no
miraron en su propio diccionario y la llamaron “confrére”
(como compadre) y no “consoeur” (como comadre).6
5
Classement officiel des agrégations de 1900 à 1950, Ressources numériques en
histoire de l´éducation, 2006.
6
Delphine Naudier, “L´irrésistible élection de Marguerite Yourcenar à l´Académie
42
Reflexiones desde la Izquierda sobre Mujeres y Género
El lenguaje igualmente es profundamente marcado por
la desigualdad de tratamiento entre hombres y mujeres,
sabemos que cuando en un plural hay un elemento femenino
y un elemento masculino, se pone todo al masculino, en
gramática francesa se dice “el masculino siempre gana”.
Para concluir con estos ejemplos ilustres de formas de violencia,
quisiera evocar la figura de Olympe de Gouges. Durante la
Revolución Francesa, las mujeres acudían a las reuniones en los
clubes, a las sesiones, algunas aprovechaban para tejer, imagen
con la cual se las quiso reducir luego. La Revolución propuso
avances como por ejemplo la protección de las madres solteras,
el matrimonio laico, el divorcio, el derecho de los niños naturales,
pero no se concedió a las mujeres ningún derecho político, más
bien en 1795 se prohibió toda actividad política, situación que el
Código Civil de Napoleón en 1804 ratifico. Olympe de Gouges, que
era una auténtica revolucionaria, escribió una Declaración de los
derechos de la mujer y de la ciudadana ya que la Declaración del
hombre y del ciudadano no tenía carácter universal.
Hoy en día, Olympe de Gouges es considerada como la primera
mujer que haya reclamado la igualdad de los sexos en las
instituciones.
Antes de su final trágico, había actuado tres veces en contra de
las costumbres de su época. La primera fue que no aceptó cuando
se quedó viuda a los 18 años, que se la llame viuda Aubry (Aubry
siendo el apellido del marido). Considerando que su matrimonio
era un mal recuerdo, cambió su nombre con una parte del nombre
Française », Cahier du genre 2004/1/numéro 36, L´Harmattan, Paris.
43
de su madre y su apellido. Luego se negó a casarse con un rico
empresario lo que le hubiera asegurado seguridad financiera. No creía
en el matrimonio que definía como « el ataúd de la confianza y
del amor » y prefería la « inclinación natural », es decir un contrato
social entre un hombre y una mujer. Estas declaraciones hicieron
que las crónicas de la época la tacharan de mujer fácil, conocida por
intercambiar favores sexuales. Finalmente, la tercera fue su defensa
de la justicia social y condenación de las injusticias hacia los olvidados
de la sociedad (negros, mujeres, hijos naturales, pobres, enfermos…).
Autodidacta y provinciana, logró desarrollar una obra escrita de tinte
panfletario. Es la única mujer citada en 1808 en la « Lista de los hombres
valiosos que han defendido o actuado por la abolición de la Trata de los
Negros. » En 1788, publica un brochure político donde proponía ideas
socialistas de vanguardia que fueron retomadas años después: creación
de la ayuda social, de instituciones para ancianos, refugios para niños de
obreros, talleres públicos para gente sin trabajo y tribunales populares
(los jurados de hoy). En 1791, Olympe redacta la Declaración de los
derechos de las mujeres… que denunciaba el hecho que la Revolución
Francesa no incluyera a las mujeres en su proyecto de libertad e igualdad
y consideraba que « la ignorancia, el olvido o el desdén para los derechos de
la mujer son las únicas causas de las desgracias públicas y de la corrupción
de los gobiernos. ». Dedica su Declaración a la primera dama, la reina
Marie-Antoinette.
El objeto principal de ese texto que contiene 17 artículos es un pedido
para « el ejercicio de las mujeres de sus derechos naturales que
no tiene por única limitación la tiranía perpetua que el hombre
opone». El primer artículo dice: « la mujer nace y permanece igual al
hombre en derechos ».
44
Reflexiones desde la Izquierda sobre Mujeres y Género
En 1793, la guillotinan por haber atacado a Robespierre y Marat
por su papel en la Terror. Escribe antes de morir “Doy mi corazón
a la patria, mi probidad a los hombres, la necesitan. Mi alma a las
mujeres, porque no les quiero dar indiferencia.” El artículo 10 de su
declaración quedó famoso: “Las mujeres tienen el derecho de subir a
la guillotina, deberían tener el derecho de subir a la tribuna.”7
Concluyo con estas palabras de Jean-Paul Sartre: “La violencia, sea
cual sea la forma en que se manifieste, es un fracaso.”
7
Isabelle Boisvert, “Olympe de Gouges, France, (1748-1793), in Citoyennes,
Portraits de femmes engagées pour le bien commun, de la Révolution française à 2014,
collectif d´écriture sous la direction de Florence Piron, Université de Laval, 2014.
45
Los instrumentos internacionales
sobre derechos de las mujeres y su
incidencia en la política ecuatoriana.
Diego Vintimilla*
* Diego Vintimilla es Licenciado en Ciencias de la Educación con
mención en Filosofía, Sociología y Economía por la Universidad de
Cuenca, actualmente cursa la maestría de Relaciones Internacionales
en Instituto de Altos Estudios Nacionales, IAEN. Ha sido Presidente de la
Federación de Estudiantes Universitarios del Ecuador, FEUE
Democrática desde 2009 hasta 2011. Es el secretario de relaciones
internacionales del Partido Comunista Ecuatoriano. Actualmente se
desempeña como asambleísta por la provincia del Azuay para el
período 2013-2017 y es coordinador del Grupo Parlamentario por los
derechos de las mujeres.
46
Reflexiones desde la Izquierda sobre Mujeres y Género
Introducción:
El
feminismo como doctrina de análisis de las Relaciones
Internacionales, fue la continuación del desarrollo del
feminismo como corriente política que se proponía disputar
los fundamentos epistemológicos de las teorías vigentes, y
eliminar la neutralidad con la que se analizaban tanto al “poder”
como al “Estado”, es decir problematizar lo absoluto de dichos
términos, en tanto que no solo había que buscar explicaciones
al funcionamiento de los estados y las relaciones de poder
entre estos, sino que era menester identificar como el “poder”
y el “Estado” funcionaban de manera distinta en función de las
identidades diversas de los sujetos, procurando atender lo que
señala Lagarde:
El concepto de humanidad encubre ideológicamente la
dominación al pretender la confluencia abarcadora de
todos y todas (…) al homologar a la humanidad con el
hombre, se le anuncia excluyente ya que deja fuera, o
sea subsume en el sujeto histórico (patriarcal, genérico,
clasista, étnico, racista, religioso, político) a quienes están
sometidos por el dominio, a quienes no son el sujeto
y, en consecuencia, no son suficientemente humanos.
(Lagarde, 2002)
La poca teorización de las Relaciones Internacionales que tuvo
por parte la intelectualidad marxista8, permitió que esta rama
científica se concentre significativamente como un ámbito de la
8
Señalamos al marxismo como la corriente de oposición más fuerte al realismo
liberal, sin desconocer otras posturas.
47
seguridad del Estado, lo que obvió la discusión de los elementos
internos de los Estados, es decir se excluyeron del análisis las
dinámicas internas y la intersectorialidad de la discriminación
que afectaba a los integrantes de cada Estado-Nación.
El resultado de esta “despreocupación” intelectual ocasionó
que las Relaciones Internacionales sean hegemonizadas
por las posturas realistas liberales anglosajonas de corte
moderno y patriarcal; por lo que el tratamiento y aplicación
de los principios de las relaciones internacionales seguían
esa orientación conceptual. Incluso, desde los países de
orientación socialista la disputa por el sentido del Sistema
Internacional se realizaba en términos absolutos sin poner
en el tablero de discusión de dicho Sistema un catálogo de
derechos –individuales y colectivos- que eran reivindicados
por la ciudadanía.
Así las cosas; en el contexto de la Guerra Fría en el que la mayor
capacidad de los Estados se orientaba a la disputa geopolítica,
fue el feminismo el que logró construir plataformas políticas
internacionales desde las identidades de los sujetos, y
establecer propuestas que obliguen a los estados a aplicar
políticas internas para su atención. Diciéndolo de otra forma,
el feminismo procuró: 1.- Usar al Sistema Internacional como
escenario para la discusión de derechos universales que
asisten a los individuos, por encima de los sistemas políticos
de cada estado. 2.- Utilizar las Relaciones Internacionales y
el Derecho Internacional como herramientas para obtener
conquistas políticas dentro de los estados, que podían ser
exigidas por fuera de las fronteras nacionales.
48
Reflexiones desde la Izquierda sobre Mujeres y Género
Los resultados de este proceso se observarán, en los años
finales o posteriores a la Guerra Fría, con la aprobación de
Convenciones Internacionales relativas a los derechos de
los niños, de personas con discapacidad, de los pueblos
indígenas o contra la discriminación racial o contra las
mujeres.
Sin desconocer las intenciones políticas e ideológicas
detrás de dichas convenciones, y las relaciones de poder
que se establecen al interior de la Organización de las
Naciones Unidas, y la hegemonía que detentan las
potencias –caso emblemático de esto es el funcionamiento
del Consejo de Seguridad de ONU- la institucionalidad
y los acuerdos que han derivado de las convenciones
internacionales son, hoy en día, instrumentos con los
que las organizaciones sociales se dotan para reivindicar
derechos y exigir cumplimiento de responsabilidades por
parte de sus estados.
De dichas convenciones y plataformas, es necesario
observar que han sido planteadas como mecanismos de
atención a minorías; salvo la Plataforma de Acción de
Beijing, y la Convención sobre la Eliminación de Todas
las Formas de Discriminación contra la Mujer, pues las
mujeres en el mundo son la mayoría, o al menos la mitad
de la población, y es ahí donde radica la potencia política
que estos instrumentos internacionales han adquirido
para interpelar a los estados, e incluso al propio sistema.
49
La Plataforma de Acción de Beijing y los instrumentos
jurídico políticos nacionales.
“El catalogar como vigente a la PAB, tiene dos sentidos:
primero, por la legitimidad con la cuenta como parte de
un “repertorio programático” para las organizaciones por
los derechos de las mujeres, es decir por la aceptación
generalizada que las mujeres, como sujeto directo de
derechos, mantiene respecto a la PAB; y, segundo, por
la validez de su contenido, en tanto que sus avances a
nivel general no logran la sustantividad necesaria para
provocar la modificación de las reivindicaciones. En otras
palabras, la PAB continúa como proyecto, como aquello
que está y/o debe hacerse.” (Vintimilla, 2014, pág. 3)
En el caso ecuatoriano, la PAB incidió en la elaboración de la
Constitución de 2008, pues los colectivos y organizaciones por
los derechos de las mujeres lograron que la Asamblea Nacional
Constituyente coloque en sus debates las 12 esferas de acción de la
PAB, que ulteriormente tuvieron como resultado la incorporación
de artículos específicos que aborden cada una de ellas.
La forma en la que se desarrollaron los debates de la Asamblea
Constituyente y los resultados de estos, en términos generales,
guardan consonancia con las preocupaciones de la PAB, lo que
se observa en el artículo 11 de la Constitución de República que
señala:
Todas las personas son iguales y gozarán de los mismos
derechos, deberes y oportunidades.
50
Reflexiones desde la Izquierda sobre Mujeres y Género
Nadie podrá ser discriminado por razones de etnia,
lugar de nacimiento, edad, sexo, identidad de género,
identidad cultural, estado civil, idioma, religión, ideología,
filiación política, pasado judicial, condición socioeconómica, condición migratoria, orientación sexual,
estado de salud, portar VIH, discapacidad, diferencia
física; ni por cualquier otra distinción, personal o
colectiva, temporal o permanente, que tenga por objeto
o resultado menoscabar o anular el reconocimiento,
goce o ejercicio de los derechos. La ley sancionará toda
forma de discriminación.
El Estado adoptará medidas de acción afirmativa que
promuevan la igualdad real en favor de los titulares de
derechos que se encuentren en situación de desigualdad.
(Asamblea Constituyente, 2008:21)
Dicho artículo se enmarca en las preocupaciones de la PAB que
expresan:
“El adelanto de la mujer y el logro de la igualdad entre la
mujer y el hombre son una cuestión de derechos humanos
y una condición para la justicia social y no deben encararse
aisladamente como un problema de la mujer. Únicamente
después de alcanzados esos objetivos se podrá instaurar una
sociedad viable, justa y desarrollada. La potenciación del
papel de la mujer y la igualdad entre la mujer y el hombre
son condiciones indispensables para lograr la seguridad
política, social, económica, cultural y ecológica entre todos
los pueblos.” (ONU, 1995:16)
51
No obstante, aunque el principio de igualdad formal, así como
el de no discriminación, guardan relación con la PAB, debemos
advertir que no es suficiente la incorporación en la Constitución
para la consecución de la igualdad real, por lo que se torna
necesario observar también el Plan Nacional de Desarrollo, en
el cual se establecen objetivos y metas para materializar en plan
de gobierno de acuerdo a las disposiciones constitucionales.
De la revisión de mentados instrumentos, Constitución y Plan
de Desarrollo, observamos que las esferas de acción de la PAB
reciben un tratamiento específico, diferenciado en tres grupos:
1.- Esferas que son desarrolladas en la Constitución como parte
del reconocimiento general de derechos. Es decir aquellas en
las que el sujeto mujer se encuentra subsumido en la condición
general de ciudadanía sujeto de derechos, pero que no
evidencian un tratamiento especial desde el enfoque de género.
Esfera de acción PAB
Disposición Constitucional
A.- La mujer y la pobreza:
Art. 3.- Son deberes primordiales del Estado:
5. Planificar el desarrollo nacional, erradicar
la pobreza, promover el desarrollo sustentable y la redistribución equitativa de los
recursos y la riqueza, para acceder al buen
vivir (Asamblea Constituyente, 2008, págs.
16,17).
B.- Educación y capacitación Art. 26.- La educación es un derecho de las
de la mujer:
personas a lo largo de su vida y un deber ineludible e inexcusable del Estado. Constituye
un área prioritaria de la política pública y de
la inversión estatal, garantía de la igualdad
e inclusión social y condición indispensable
para el buen vivir (Asamblea Constituyente,
2008:27).
52
Reflexiones desde la Izquierda sobre Mujeres y Género
E.- La mujer y los conflictos ar- Art. 42.- Se prohíbe todo desplazamiento arbitrario. Las personas que hayan sido
mados10:
desplazadas tendrán derecho a recibir protección y asistencia humanitaria emergente
de las autoridades, que asegure el acceso a
alimentos, alojamiento, vivienda y servicios
médicos y sanitarios.
Las niñas, niños, adolescentes, mujeres embarazadas, madres con hijas o hijos menores, personas adultas mayores y personas
con discapacidad recibirán asistencia humanitaria preferente y especializada (Asamblea
Constituyente, 2008:33).
I. Los derechos humanos de la Art. 417.- Los tratados internacionales ratifimujer.
cados por el Ecuador se sujetarán a lo establecido en la Constitución. En el caso de
los tratados y otros instrumentos internacionales de derechos humanos se aplicarán los
principios pro ser humano, de no restricción
de derechos, de aplicabilidad directa y de
cláusula abierta establecidos en la Constitución (Asamblea Constituyente, 2008:185).
K.- La mujer y el medio am- Art. 66.- Se reconoce y garantizará a las personas: 27. EI derecho a vivir en un ambiente
biente;
sano, ecológicamente equilibrado, libre de
contaminación y en armonía con la naturaleza (Asamblea Constituyente, 2008:48,50).
L. La niña.
Art. 44.- El Estado, la sociedad y la familia
promoverán de forma prioritaria el desarrollo integral de las niñas, niños y adolescentes, y asegurarán el ejercicio pleno de sus
derechos; se atenderá al principio de su interés superior y sus derechos prevalecerán
sobre los de las demás personas (Asamblea
Constituyente, 2008:34).11
10
Es necesario considerar el principio de ciudadanía universal presente en la Constitución, pues si bien
el Ecuador no se ha visto, en este período, afectado por conflictos armados, la política de refugio ha
beneficiado a muchos ciudadanos de la frontera norte.
11
Cfr. Sección Niñas, niños y adolescentes.
53
2.- Esferas que son atendidas en función del principio de igual
formal o igualdad institucional. Relacionadas con el acceso de
las mujeres a los espacios institucionales, y a la igualdad de
derechos de los sujetos.
Esfera de acción PAB
Disposición Constitucional
G. La mujer en el ejercicio Art. 65.- El Estado promoverá la representación paritaria
del poder y la adopción de de mujeres y hombres en los cargos de nominación o
designación de la función pública, en sus instancias de
decisiones.
dirección y decisión, y en los partidos y movimientos
políticos. En las candidaturas a las elecciones pluripersonales se respetará su participación alternada y secuencial (Asamblea Constituyente, 2008:65).3
H. Mecanismos institucionales Art. 70.- El Estado formulará y ejecutará políticas para
alcanzar la igualdad entre mujeres y hombres, a través
para el adelanto de la mujer.
del mecanismo especializado de acuerdo con la ley, e
incorporará el enfoque de género en planes y programas, y brindará asistencia técnica para su obligatoria
aplicación en el sector público (Asamblea Constituyente, 2008:51).4
3.- Esferas atendidas en función de la mujer como sujeto de
derechos particulares. En este grupo se observa un tratamiento
especial a la condición sexo genérica de la mujer, y además tiene
la particularidad de que el contenido del texto constitucional es
extensivo a al Plan Nacional de la Desarrollo, que indica objetivos
y metas para su materialización.
Esfera
de Disposición Constitucional
acción PAB
Objetivo del PNBV5
C. La mujer y Art. 43.- El Estado garantizará a
la salud.6
las mujeres embarazadas y en
periodo de lactancia los derechos a: 2. La gratuidad de los
servicios de salud materna. 3.
La protección prioritaria y
Objetivo 2: Auspiciar la igualdad, la cohesión, la inclusión
y la equidad social y territorial,
en la diversidad; 2.9. Garantizar el desarrollo integral de la
primera infancia, a niños y
12
Cfr. Derechos de Participación CRE.
13
Cfr. Derechos de Libertad CRE.
14
Por motivos didácticos, colocaremos la codificación que nos permita dejar constancia tanto del objetivo,
como en la política específica y en ciertos casos los lineamientos estratégicos, para poder observar la
perspectiva desde la que se genera la política pública.
15
En tanto que grupo de atención prioritaria. La Constitución y el PNBV reconocen la condición particular de la
mujer embarazada, es decir se garantiza su salud en tanto que “tenedora” de otro ser.
54
Reflexiones desde la Izquierda sobre Mujeres y Género
cuidado de su salud integral y
de su vida durante el embarazo, parto y posparto (Asamblea
Constituyente, 2008:34).
niñas menores de 5 años; h.
Fortalecer programas y proyectos para mejorar la nutrición
prenatal y posnatal e incentivar
la alimentación sana de mujeres
embarazadas7, proporcionándoles los suplementos necesarios para su estado de gestación
(SENPLADES, 2013:127).
D. La violen- Art. 66.- Se reconoce y garan- Objetivo 2: Auspiciar la igualdad,
cia contra la tizará a las personas: 3. El de- la cohesión, la inclusión y la equirecho a la integridad personal, dad social y territorial, en la divermujer.
que incluye: b) Una vida libre de
violencia en el ámbito público y
privado. El Estado adoptará las
medidas necesarias para prevenir, eliminar y sancionar toda
forma de violencia, en especial
la ejercida contra las mujeres,
niñas, niños y adolescentes, personas adultas mayores, personas
con discapacidad y contra toda
persona en situación de desventaja o vulnerabilidad; idénticas medidas se tomarán contra
la violencia, la esclavitud y la
explotación sexual (Asamblea
Constituyente, 2008:47)8.
sidad; 2.5. Fomentar la inclusión
y cohesión social, la convivencia
pacífica y la cultura de paz, erradicando toda forma de discriminación y violencia; b; Generar
acciones de difusión, concienciación, fomento y respeto de los
derechos humanos, con énfasis
en los derechos de niños y niñas,
adolescentes y jóvenes, personas
adultas mayores, mujeres, personas LGBTI y personas con discapacidad. g. Crear un Subsistema
Integral de Información de Vulneración de Derechos, dentro del
Sistema Nacional de Información
(SNI), con registro único interinstitucional sobre violencia y discriminación de género (…) (SENPLADES, 2013: 125).
Objetivo 6: Consolidar la transformación de la justicia y fortalecer
la seguridad integral, en estricto
respeto a los derechos humanos; 6.7. Prevenir y erradicar la
violencia de género en todas sus
formas; a. Fortalecer y promover
un sistema integral de protección
especial, que de manera intersectorial garantice la prevención,
protección, atención, reparación
y restitución de los derechos de
las víctimas de violencia de género, con pertinencia territorial, cultural, etaria y de género (SENPLADES, 2013:211).
16
17
Las negritas son nuestras
Cfr. Derechos de Libertad CRE.
55
F. La mujer y Art. 331.- Art. 331.- El Estado ga- Objetivo 9: Garantizar el trabarantizará a las mujeres igualdad jo digno en todas sus formas;
la economía
en el acceso al empleo, a la formación y promoción laboral y
profesional, a la remuneración
equitativa, y a la iniciativa de
trabajo autónomo. Se adoptarán todas las medidas necesarias
para eliminar las desigualdades.
Se prohíbe toda forma de discriminación, acoso o acto de violencia de cualquier índole, sea
directa o indirecta, que afecte a
las mujeres en el trabajo (Asamblea Constituyente, 2008:155).
9.1. Impulsar actividades económicas que permitan generar
y conservar trabajos dignos, y
contribuir a la consecución del
pleno empleo priorizando a los
grupos históricamente excluidos; Fortalecer los programas
enfocados en la incorporación
de mujeres y de grupos de
atención prioritaria al mercado
de trabajo, ya sea de forma remunerada o mediante el apoyo de sus emprendimientos
(SENPLADES, 2013:283).
Art. 333.- Se reconoce como
labor productiva el trabajo no
remunerado de autosustento y
cuidado humano que se realza
en los hogares (Asamblea Constituyente, 2008:156).
Art. 334.- El Estado promoverá
el acceso equitativo a los factores de producción, para lo cual
le corresponderá: 2. Desarrollar
políticas específicas para erradicar la desigualdad y discriminación hacia las mujeres productoras, en el acceso a los factores de
producción (Asamblea Constituyente, 2008:156).
La CEDAW y el accionar del Estado Ecuatoriano
Por su parte, la CEDAW es un instrumento más concreto
de seguimiento a la política pública, ya que su comité
de expertas que tienen la responsabilidad de realizar el
monitoreo de los planes, programas y políticas que son
puestas en marcha por el Estado; además dicho comité
56
Reflexiones desde la Izquierda sobre Mujeres y Género
está facultado por la misma convención para emitir
recomendaciones al Estado en función de los informes
periódicos que deben ser presentados.
Un hecho relevante para el trabajo del Comité, es
que el seguimiento que realiza a los estados lo hace
estableciendo un relacionamiento tripartito: Comité –
Estado – Organizaciones de la sociedad civil, lo que le
posibilita mantener un seguimiento periódico sistemático
de la política pública concreta.
Así las cosas, la CEDAW tiene mayor efectividad para la
concreción de la igualdad real de la mujer, pues al partir
de la evaluación de la situación concreta –histórica- de
las múltiples formas de discriminación que afectan a las
mujeres permite superar el formalismo del enunciado
constitucional y revisa la eficiencia ulterior de la política
pública, es decir no solo revisa el instrumento político sino
los resultados materiales de este para el cumplimiento del
contenido de la Convención.
De las observaciones que el Comité de la CEDAW presenta
a los informes periódicos octavo y noveno combinados
del Ecuador es importante destacar:
1.- De los aspectos positivos valorados por el Comité:
.- Acciones legislativas:
De carácter nacional: Tipificación del femicidio en el Código
18
Cfr. Derechos del buen vivir CRE. Las negrillas son nuestras.
57
Orgánico Integral Penal; Ley de Consejos Nacionales de la
Igualdad; Medidas para la igualdad económica en la Ley
de Economía Popular y Solidaria; Paridad en candidaturas
y nombramientos en la Ley Orgánica del Servicio Público;
Reconocimiento de la paridad de Género en el Código de
la Democracia. (CEDAW, 2015)
Ratificación de instrumentos internacionales: Protocolo
Facultativo del Pacto Internacional de Derechos Civiles
y Políticos, 2010; Protocolo Facultativo de la Convención
contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos
o Degradantes, 2010; Convención Internacional para la
protección de todas las personas contra desapariciones
forzadas, 2009; Convención sobre los Derechos de las
Personas con Discapacidad y su Protocolo facultativo,
2008; Convenio 156 de la OIT sobre los Trabajadores con
responsabilidades familiares, 2013; Convenio 198 de la OIT
sobre trabajo decente para las trabajadoras y trabajadores
domésticos. (CEDAW, 2015)
.- Formulación de política pública desde la Función Ejecutiva:
Plan Nacional del Buen Vivir 2013-2017; Agenda Nacional
de las Mujeres y la Igualdad de Género 2013-2017; Agenda
Nacional de Igualdad para la Movilidad Humana 2013-2017;
Estrategia Nacional Intersectorial de Planificación Familiar
y Prevención del Embarazo en Adolescentes 20129; Plan
Nacional de Erradicación de los Delitos Sexuales en el
Sistema Educativo, 2011. (CEDAW, 2015)
9 Dicho estrategia, conocida como ENIPLA, fue derogada
58
Reflexiones desde la Izquierda sobre Mujeres y Género
2.- De los motivos y preocupación y las recomendaciones:
En su informe el Comité de la CEDAW expresa sus
preocupaciones, emite alertas, y recomienda al Estado
Ecuatoriano el tratamiento de los siguientes temas:
.- Cumplimiento de la Convención; mediante la
divulgación y conocimiento de la Convención entre
funcionarios
públicos,
administradores
de
justicia,
organizaciones de la sociedad civil y ciudadanía en general.
.-
Adopción
de
objetivos
de
la
Convención:
Establecimiento de políticas claras para la eliminación de
todas las formas de discriminación contra las mujeres, así
como la generación de mecanismos efectivos y globales de
recolección de información y seguimiento de la situación
general de la mujer y las diversas formas de discriminación
que las afectan.
.- Mecanismo Nacional para el adelanto de la mujer,
así como el fortalecimiento del Consejo Nacional de la
Igualdad de Género, que incluye mecanismos claros y
efectivos de rendición de cuentas; garantizar participación
de organizaciones de la sociedad civil en el trabajo del
Consejo; así también la asignación presupuestaria oportuna
y suficiente para la implementación de las estrategias de
eliminación de toda forma de discriminación y violencia
contra las mujeres.
59
.-
Violencia
contra
las
mujeres:
Armonizar
las
competencias de los sistemas de justicia ordinario y
tradicional respecto a la materia; recopilación de datos
estadísticos; Creación del Plan nacional integral contra
la violencia a las mujeres; legislación de protección
inmediata y mecanismos expeditos de tratamiento de
casos de violencia a las mujeres; Aumento de centros
de acogida para mujeres víctimas de violencia, así como
de unidad judiciales en zonas rurales y periféricas;
Ampliación del alcance del concepto reparación, que
incluya los ámbitos judiciales, económicos, psicológicos,
sociales, etc. Implementación de un Sistema de monitoreo
de la violencia contra las mujeres lesbianas y transgénero;
Capacitación a funcionarios; Protección integral a víctimas
de trata.
.-Educación: Iniciar una Campaña Nacional para eliminar
la violencia sexual, el acoso y el hostigamiento; Garantizar
el acceso a exámenes médicos y asistencia sicológica en
instituciones educativas a mujeres víctimas de violencia;
Formación obligatoria a jueces respecto a la convención
y a la legislación pertinente; Agilitar procesos judiciales.
.- Salud: Creación de una Guía Práctica Clínica de
Aborto Terapéutico; Garantizar confidencialidad en las
instituciones de salud; Despenalización del aborto en
caso de violación, incesto y malformación; Garantizar el
acceso a anticonceptivos modernos y procedimientos
de planificación familiar; Manejar un concepto amplio de
60
Reflexiones desde la Izquierda sobre Mujeres y Género
salud en la discusión del proyecto de Código Orgánico
de Salud; y elaborar un proyecto de ley sobre práctica
intercultural de partos.
.- Mujeres rurales: Implementación efectiva “SIGTierras” y
regularizar tenencia de tierras de mujeres rurales
.- Mujeres afro, indígenas y montubias: Establecimiento
de mecanismos para el consentimiento libre, previo
e informado de las mujeres que podrías ser afectas en
proyectos de explotación de recursos naturales, así como
la provisión de vivienda y medios de vida alternativa.
.- Mujeres migrantes y refugiadas: Inclusión de la
perspectiva de género en determinación de condición de
refugio, y la atención especial al riesgo de persecución en
países de origen de refugiadas.
.- Igualdad en matrimonio: Derogación de la figura de
matrimonio infantil, eliminación de la disposición que
determina al hombre como administrador de la sociedad
conyugal; inclusión de bienes intangibles en la sociedad
conyugal; estudiar las consecuencias económicas del
divorcio; y garantizar mecanismos para la asignación de
recursos para manutención de hijas e hijos.
.- Plataforma de Acción de Beijing: Adopción de la PAB
para la incorporación de la perspectiva de género en el
cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenios.
(CEDAW, 2015)
61
Conclusiones:
Si bien la Plataforma de Acción de Beijing no cuenta con
la institucionalidad suficiente para evaluar y hacer exigible
su contenido su importancia radica en su capacidad
proyectiva, en su completitud y sistematicidad respecto a
los derechos de las mujeres - que sobra decir son derechos
mínimos y producto de un acuerdo general de los países
que signatarios-. Sin embargo, esta condición se subsana
con la existencia de la CEDAW que si tiene los mecanismos
de seguimiento y observancia. Así las cosas, PAB y CEDAW
mantienen una relación sinérgica entre plataforma y
mecanismo de evaluación.
Los avances en materia de derechos de las mujeres en
el Ecuador, en el período estudiado, son significativos e
incluso ha hecho al Ecuador merecedor de reconocimientos
internacionales tanto por sus políticas públicas, como por
la legislación adoptada. No obstante, en lo que respecta
a los derechos de las mujeres, es necesario indicar que
la intersectorialidad de la discriminación que opera hace
insuficientes los avances mientras se mantengan las
condiciones estructurales de dominación, que en última
instancia es el proceso que mantiene la discriminación
contra las mujeres.
Es por lo tanto menester plantear “una agenda de
despatriarcalización que desactive el complejo dispositivo
de dominación patriarcal sobre las mujeres” (Vintimilla,
2014) que involucre tanto a la institucionalidad del Estado
62
Reflexiones desde la Izquierda sobre Mujeres y Género
como a las organizaciones de la sociedad civil. Una agenda
que proponemos considere los siguientes elementos:
• Consolidación y respeto irrestricto del Estado
Laico.
• La mujer como sujeto de derechos en sí.
• Discusión democrática de la agenda pública.
• Enfoque
de
género
en
la
programación
presupuestaria.
• Enfoque de género con perspectiva social y
económica.
• Aplicación
más
favorable
de
los
tratados
internacionales respecto a los derechos de las
mujeres.
• Atención prioritaria para la prevención de la
violencia patrimonial y violencia política.
• Garantizar condiciones digna al trabajo no
remunerado en el hogar y reconocimiento social
de la economía de cuidado.
• Reconocimiento
de
las
diversidades
sexo-
genéricas y garantía de derechos a las personas
LGBTI.
• Salud con enfoque de género.
63
• Ampliación del concepto de paridad; formulación
y aplicación efectiva de las medidas especiales
de carácter temporal.
• Ejercicio ciudadano de la corresponsabilidad; la
articulación y la convergencia. (Vintimilla, Aldea
42, 2015)
64
Reflexiones desde la Izquierda sobre Mujeres y Género
Bibliografía
Asamblea Constituyente. (2008). Constitución del Ecuador.
Montecristi.
CEDAW. (2012). Examen de los informes presentados por
los Estados partes en virtud del artículo 18 de la
Convención. 60, (pág. 47).
CEDAW. (2015). Observaciones finales sobre os onformes
periódicos
octavo
y
noveno
combinados
del
Ecuador. 60° Periodo de Sesiones del Comité para la
eliminación de la discriminación contra la mujer, (pág.
16).
Lagarde, M. (2002). Identidad de género y derechos humanos.
La construcción de las humanas. Ilanud.
ONU. (1979). Convención sobre la eliminación de todas las
formas de discriminación contra la mujer. ONU.
ONU. (1995). Declaración y Plataforma de acción de Beijing.
(pág. 143). Organización de las Naciones Unidas.
Vintimilla, D. (2014). Logros y desafíos de las reivindicaciones
de género en la Revolución Ciudadana: La plataforma de
acción Beijing+20.
Vintimilla, D. (8 de marzo de 2015). Aldea 42. Obtenido de
Aldea
42:
http://aldea42.com/los-12-pasos-para-
superar-la-adiccion-al-patriarcado/
65
LA SORORIDAD
COMO PRÁCTICA DE LA LIBERTAD.
Carol Delgado*
* Carol Delgado Arria es licenciada en Letras de la Universidad Central
de Venezuela, con Maestría en Ciencias del Tercer Sector de la “Escuela
Milano para Relaciones Internacionales, Gerencia y Políticas Públicas” y
ha cursado estudios en Relaciones internacionales, Estudios de Género
y Derecho. Ha promovido los derechos de la infancia, la equidad de
género y la organización del Poder Popular y desde noviembre de 2014
hasta la actualidad se desempeña como Embajadora de la República
Bolivariana de Venezuela en la República de Ecuador.
66
Reflexiones desde la Izquierda sobre Mujeres y Género
“A mí no me gusta hablar de felicidad, sino de armonía: vivir
en armonía con nuestra propia conciencia, con nuestro entorno, con la persona que se quiere, con los amigos. La armonía es compatible con la indignación y la lucha; la felicidad
no, la felicidad es egoísta.”
José Saramago. La jornada semanal,
México, 8 de marzo de 1998
La sororidad remite a una noción clave para transformar la
larga historia de explotación económica, subestimación
social y negación del aporte de las mujeres. La sororidad no
es sino la práctica de la hermandad entre mujeres. Es decir, la
aceptación, reconocimiento y solidaridad libremente resuelta
y compartida entre niñas, muchachas y/o mujeres adultas.
Aunque parezca contradictorio, el comportarse “sororalmente”,
es decir, como hermanas que somos en un mundo patriarcal,
constituye hoy un importante desafío para las mujeres
de todas las edades, orígenes étnicos, condiciones socioeconómicas, ideologías, para las mujeres del Norte y las del
Sur del mundo. Mas, sobre todo, las mujeres revolucionarias
hemos de asumir la tarea de dar a luz nuevas formas de
conciencia y relacionamiento, capaces de abrir caminos
a nuestra liberación respecto de la opresión de clase y de
género al unísono, ambos factores centralísimos para la
reproducción socio-metabólica del capital y la preservación
del estatus quo patriarcal.
67
Sororidad versus rivalidad
En razón de esta histórica situación de subordinación y
opresión, muchas mujeres han sido y continúan siendo
socializadas para verse principalmente como reproductoras
de la especie humana, es decir, como seres en función del
esposo/compañero, o para la crianza de los hijos, desdibujando
su condición como sujetas en “sí” o “para sí”, como humanas
plenas, libres, independientes, fuertes, intuitivas y creativas,
llamadas a transformar la sociedad heredada.
Y aún peor, durante siglos absurdamente se nos ha
enseñado a las mujeres a oponernos unas contra otras,
a vernos y tratarnos como adversarias y a rivalizar entre
sujetas subalternas; división que sólo fortalece la sociedad
androcéntrica/ patriarcal y deshumanizada. Se nos socializa
así para reproducir un orden pensado y sentido desde, por
y para el hombre-varón, como modelo de sujeto humano
universal. La referida rivalidad entre mujeres es, desde luego,
funcional al consumismo y reproductora privilegiada del
orden capitalista.
El lenguaje androcéntrico
La sororidad es un término relativamente conocido en inglés
que remite básicamente a dos significados. En su acepción
más común “sorority” refiere a la organización universitaria
que congrega a las estudiantes mujeres. En su segunda y más
importante acepción, sororidad significa el hermanamiento
entre mujeres.
68
Reflexiones desde la Izquierda sobre Mujeres y Género
No debe sorprendernos que el concepto de sororidad en
español sea prácticamente desconocido. El diccionario de la
Real Academia de la Lengua Española no lo registra todavía.
El lenguaje, y su dimensión cognitiva, centrado en el hombrevarón como sujeto dominante y por ende centro del saber
y del poder, constituye un entramado centralísimo para la
perpetuación de las relaciones de dominación.
Sororidad: un cambio cultural y espiritual
En oposición a la rivalidad antes referida, la práctica de sororidad
(teoría y acción) remite a un concepto profundamente
revolucionario que implica apoyar con alegría a otras mujeres,
empoderarlas, quererlas, ayudarlas, y compartir nuestros
conocimientos y oportunidades generosamente sin esperar
por ello contraprestación alguna.
Sororidad es también aprender a enorgullecernos por los
logros de otras mujeres y aprender a entender la felicidad en
clave colectiva. Es decir, trascender la felicidad egoísta a la
que se refería Saramago hace 18 años, para fundar una nueva
relación horizontal, digna y afectiva con el otro, en este caso
con la otra. Una relación más parecida a la armonía que a
una supuesta felicidad narcisista y egoísta tan celebrada por
cierto individualismo en el fondo nihilista; es decir, que en
definitiva no cree en nada y no confía en nadie.
La sororidad activa, es una práctica social revolucionaria y
que se plantea cuestionar y resistir el irracional machismo y
sus múltiples expresiones perniciosas y encubiertas en chistes
69
vergonzantes, incluyendo discursos o actos que lesionan
o buscan menoscabar la dignidad de la mujer, incluyendo
prácticas manifiestamente misóginas tales como el maltrato
físico y psicológico, tan lastimosamente prevalecientes en
nuestra sociedad contemporánea.
Sororidad a la ecuatoriana
Sororidad es seguramente lo que llevo a Manuela Sáenz,
Nathan y Jonatás, sus dos amigas y confidentes, ambas nacidas
esclavizadas, a hermanarse en su lucha por la independencia,
contra la colonia y la esclavitud. Ellas sirvieron de correo para
los mensajes diplomáticos de ejército libertador, cuidaron a
los heridos en las batallas, y asimismo preservaron para la
historia, es decir, para las futuras generaciones de patriotas,
invaluables archivos de la independencia y correspondencia
oficial del Libertador Simón Bolívar. Desde una nueva práctica
de solidaridad y afectividad tejieron juntas una lucha que da
de qué hablar incluso hoy, cuando recién sale a la luz en Quito
precisamente el original en español de La Carta de Jamaica.
Un documento histórico, redactado en 1815, y que casi con
seguridad fue celosamente resguardado por Manuela Sáenz,
Nathan y Jonatás. Un presente de estas insignes mujeres
para esta nueva coyuntura histórica, cuando fraguamos de
mil formas la segunda y definitiva independencia de nuestras
naciones latinoamericano-caribeñas.
Sororidad ha de ser el apoyo que se brindan mutuamente
Gabriela Rivadeneira, Rosana Alvarado y Marcela Aguiñaga
70
Reflexiones desde la Izquierda sobre Mujeres y Género
en la Asamblea Nacional del Ecuador. En fin, sororidad es
una apuesta espiritual y política. Es entendernos y tratarnos
como aliadas naturales, nunca como adversarias y mucho
menos como enemigas. Es una conducta invariablemente
generosa, luminosa, formadora. Fue la práctica cotidiana de
la luchadora social y defensora de los derechos de la mujer
y digna fundadora del Banco de la Mujer de Venezuela, Nora
Castañeda. O la praxis de Nela Martínez. O de la Asambleísta
del Ecuador, María Augusta Calle hacia todas las mujeres que
hemos tenido el privilegio de aprender de ella.
Sororidad para la armonía o felicidad en clave colectiva
La igualdad de género es un prerrequisito para el avance
social de las mujeres y de la sociedad toda. Pero, tal como
han arrojado numerosos estudios, el trato igual entre sujetos
diferentes continúa reproduciendo la brecha de desigualdad.
De allí que la sororidad, esta altruista fraternidad entre
mujeres apueste más al concepto de equidad. Vale decir,
a dar más oportunidades y ser más indulgentes con las
mujeres. Hablamos de proveer mayor acceso a crédito, salud,
oportunidades de educación y trabajo bien remunerado,
todo a fin de compensar la injusticia histórica responsable de
la alienación y la opresión del género femenino. Sororidad
presume así erradicar la crítica desleal, y, en su lugar practicar
la crítica empática, constructiva y hermanada. Sororidad es
una práctica de largo aliento, es formar y saber esperar. Es
aprender a ser mejores cada día. Es crecer juntas en la forja
de una nueva historia.
71
Las mujeres estamos llamadas a renunciar a una falsa
felicidad egoísta, competitiva para dar vida a una felicidad en
armonía con las otras y los otros. Una felicidad sororal que se
corresponde en gran medida con la noción del “buen vivir”
o, en kichua: el “sumak kawsay”, que nos legaron nuestros
sabios antepasados indígenas.
Tal determinación torna preciso que las mujeres trabajemos
para empoderarnos unas a otras, fomentar el conocimiento y
las prácticas ancestrales de modos de relación que propicien
fundar nuevas realidades emancipadoras, tanto para nosotras
las mujeres como para los hombres, tanto en el contexto de
la familia como en el ámbito social/ laboral.
Las mujeres todas —pero particularmente aquellas que
ejercemos militancia desde el Sur en pro de una sociedad para
la realización plena de todos y todas— tenemos la histórica
responsabilidad de auspiciar un debate serio en el seno de
sindicatos, movimientos sociales, ambientales o indígenas,
consejos comunales, cooperativas y partidos políticos, entre
otros, en torno a la sororidad y a un nuevo feminismo. Un nuevo
feminismo que trascienda la agenda típicamente burguesa.
Precisamos de un diálogo franco, amplio y valiente sobre la
integridad en las relaciones humanas como plataforma para la
supresión del machismo, el individualismo y la competencia,
entre otros antivalores que taponan el advenimiento de una
sociedad de iguales. Una sociedad más humana, armónica y
plena de dignidad, bienestar y oportunidades de realización
para mujeres y hombres, para jóvenes, adolescentes, para
niñas y niños.
72
Reflexiones desde la Izquierda sobre Mujeres y Género
En nombre de la República Bolivariana de Venezuela y de
las dedicadas mujeres que acompañan mi gestión en la
embajada este 8 de marzo, Día Internacional de las Mujeres,
extiendo un afectuoso saludo fraternal pero sobre todo sororal
a todas las ecuatorianas y los ecuatorianos, que forjan unidos
la Patria altiva y soberana de la República del Ecuador. Y mi
saludo muy especial a las niñas, las jóvenes, las estudiantes,
las madres, las amas de casa, las casadas y las solteras, las
militantes y las no militantes, las artistas, las profesionales,
las mujeres de la tercera edad, en una palabra, a todas mis
hermanas ecuatorianas, célebres por laboriosas, por patriotas,
por dignas, por amorosas.
Vaya nuestro más cálido y sororal abrazo,
73
CAPITALISMO, PLUSVALÍA
Y EXPLOTACIÓN DE LAS MUJERES.
Jéssica Ochoa*
* Jéssica Ochoa Sánchez es Licenciada en Estudios Internacionales de
la Universidad del Azuay. Madre cabeza de hogar. Militante de las filas de
la Juventud y el Partido Comunista desde hace 8 años. A nivel
profesional trabaja como Analista de Participación Ciudadana, rama en
la cual ha incursionado hace más de 8 años, gracias a su experiencia
política y su trabajo con organizaciones sociales y de mujeres.
Actualmente milita en la Asociación de Mujeres Nela Martinez y se
desempeña como Secretaria de Mujeres y Género del Partido
Comunista Ecuatoriano a nivel nacional.
74
Reflexiones desde la Izquierda sobre Mujeres y Género
“Las mujeres desde el trabajo reproductivo, generan plusvalía
que no se mide, fundamentalmente, porque no se ve…”
Marx señala que el trabajo es toda actividad humana que crea
las condiciones materiales de la vida. La vida del ser humano
no podría darse sin sus necesidades básicas satisfechas:
alimentación, vestido, vivienda, etc., es por esta razón que, en el
capitalismo, el salario es lo que sustenta de manera fundamental
la “vida” de las y los trabajadores.
Sin embargo para que la materia se convierta en esos elementos
de subsistencia (alimentación, vestido, vivienda) se necesita un
proceso de transformación. ¡Es ahí donde entre la mano del
hombre!...
O quizá ¿de la mujer?
En el sistema capitalista, el trabajo se mide fundamentalmente
por el salario o ganancia que genera, producto de la plusvalía;
pero también viceversa, lo considerado como trabajo es
fundamentalmente lo que aporta de manera productiva al
capital, descartando otras formas de trabajo con valor social, y
relegando a quienes no le son rentables.
Para el capitalista hay dos extremos, el uno en donde la mujer
de manera general, no es rentable en la producción y es mejor
contratar hombres, porque son
“más productivos” y no tienen tantas prestaciones, el tiempo
de paternidad es mínimo con respecto al de maternidad, no
necesita horas para la lactancia, y no tendrá que despedirlo por
75
paternidad e incurrir en costos innecesarios; o el otro extremo,
en el cual, las mujeres sirven en ciertas ramas y se puede sacar
mayor beneficio de ellas: Menos horas de trabajo, menor salario,
no reconocimiento de beneficios de ley, entre otras.
Actualmente, una gran masa de mujeres ha sido incorporada
a la producción; sin embargo, en nuestro país, según cifras del
INEC del 2014, el 55,89% de mujeres señalaron tener un empleo
inadecuado, es decir, trabajar menos de 40 horas a la semana
(35 en promedio frente a las 41 horas a la semana que trabajan
los hombres); y/o percibir ingresos inferiores al salario básico. De
ellas, más del 70 % no poseen seguridad social.
De la misma forma, además de todavía existir empleo no
remunerado, presenta diferencias notables entre hombres y
mujeres (12,45% mujeres frente a un de 3,45 % hombres).
Esto refleja la sobreexplotación que viven las mujeres trabajadoras.
Más aún, si consideramos el trabajo reproductivo realizado
fundamentalmente por mujeres: a nivel nacional, en promedio las
mujeres dedican 22 horas más que los hombres al trabajo doméstico
y de cuidado; es decir que, irónicamente la incorporación de la
mujer a las ramas productivas no ha significado la independencia
de la mujer en el hogar y la socialización del trabajo de cuidado,
sino que ha agudizado la sobrecarga en el trabajo de las mujeres.
Pero, para el sistema capitalista, no es que no haya conciencia
de la existencia del trabajo doméstico y de cuidado y el rol que
juegan las mujeres en la economía; todo lo contrario, esta miopía
es intencional.
76
Reflexiones desde la Izquierda sobre Mujeres y Género
¿Qué gana el capitalismo con desvalorizar el trabajo doméstico?
¡Simple!
En el capitalismo, “la producción anual debe suministrar todos
aquellos objetos (valores de uso) con los que han de reponerse
los elementos materiales del capital consumidos en el transcurso
del año. Deducidos estos elementos, queda el producto neto o
producto excedente que encierra la plusvalía” (Marx, El Capital,
Tomo I).
Pero además, el sistema capitalista para asegurar su
funcionamiento, está obligado a sustentar mínimamente las
condiciones de reproducción de su fuerza de trabajo.
Partimos entonces de la siguiente reflexión:
El capitalismo al explotar y alienar al obrero de su trabajo, debe
generar condiciones mínimas para que las/os trabajadores/as
cumplan con su rol en la producción, y no se rebelen; asegurando
que el trabajador tenga acceso a satisfacer necesidades
esenciales (alimentación, vestido, vivienda) de otra manera el
régimen capitalista no podría sostenerse.
Y, como señale anteriormente, para que estas necesidades
esenciales sean satisfechas, se necesita un proceso de
transformación realizado desde el “ámbito doméstico” por las
mujeres.
Si el capitalista tuviera que valorizar el trabajo doméstico, ya
no podría pagarle al obrero la ínfima cantidad que le asegura
una buena plusvalía, sino que tendría que reconocerle además
77
lo que cuesta el sustentarse al día a día (cuidado de los hijos/
as, limpieza del hogar, cocina, etc.), ocasionando un gran
desbalance para su sistema.
Solo para esbozar lo anotado, basta con mencionar que, el
trabajo doméstico en el Ecuador genera un Producto Interno
Bruto, PIB, más alto que el que generaba la renta petrolera, no
en este momento de crisis, sino medido hace un par de años en
tiempos en donde la renta petrolera era fundamental para los
ingresos estatales.
Así llegamos a comprender el por qué la lucha contra el
patriarcado que sustenta estas formas de explotación de las
mujeres, es fundamental en la lucha contra el capitalismo.
El patriarcado, como expresión máxima de la división sexual
del trabajo, ha generado no solo desde lo económico sino
fundamentalmente desde lo simbólico, cultural y social, una
matriz de dominación de un sexo sobre otro, lo cual por
supuesto, como ya vimos, es de gran utilidad para el capitalismo.
Es así que, la sociedad capitalista necesita continuar asegurando
roles por asimilación (madre / hija), y promover los roles
estereotipados para hombres y mujeres; generando la aplicación
de un modelo análogo al de la lucha de clases dentro de la
familia, el hombre resulta ser el burgués y la mujer la proletaria.
De esta forma asegura la mayor productividad de quién, para
el sistema capitalista es mejor valorado, pero además, logra
ahorrarse el reconocimiento monetario del trabajo reproductivo
tanto para el capitalista como persona, así como para el sistema;
78
Reflexiones desde la Izquierda sobre Mujeres y Género
pues, si consideramos que en términos leninistas, el Estado es
la forma de opresión de una clase sobre otra, a los burgueses
no les conviene invertir en formas de socialización del trabajo
reproductivo, porque se reduce su plusvalía.
De esta manera, para el sistema capitalista, la familia patriarcal es
un pilar fundamental:
“La familia patriarcal actual se sustenta en la invisibilización
del trabajo doméstico realizado por la mujer, que es el grueso
del trabajo socialmente necesario. Sacar este trabajo a la luz
es romper el pilar básico del sistema patriarco-burgués porque
deja al descubierto el proceso que estructura la opresión, la
explotación y la dominación alrededor del plustrabajo material
y simbólico que realiza la mujer” (Iñaqui Gil).
Para que la familia y en conjunto el sistema patriarcal funcione,
el capitalismo nos provee de un paquete ideológico poderoso:
cosificación de la mujer como mercancía, promoción de la
violencia, desvalorización de su trabajo y su ser como totalidad, en
resumen, todo lo necesario para sustentar su matriz.
Volviendo al ámbito doméstico, cada vez tenemos mayores
opciones desde el capitalismo, cada día se implementan más
formas de “facilitar” la vida a las mujeres, matando dos pájaros de un
tiro: 1. Promover el consumismo: lavadoras, secadoras, lavaplatos,
quita manchas, comida “quick and easy”, productos perfectos para
además, 2. reducir la carga de la mujer en el hogar, luego del poco
tiempo que queda después del trabajo, y así invisibilizar la necesidad
que tenemos de cambiar la estructura de explotación en la familia.
79
Es por esto que la abolición de la familia patriarcal, es un gran
reto, que pasa por promover el reconocimiento de las labores
domésticas y cuidado como trabajo y pasa además por la
contabilización del aporte que generamos, y esa lucha la
libramos tanto en lo económico pero también en el campo de
lo simbólico y de lo cultural.
En este marco, también aportan las reivindicaciones como la
defensa de la libertad de elección de la maternidad, las cuales
no carecen de contenido ni se limitan a la soberanía del cuerpo;
sino que se convierten en imperativo para combatir cadenas
de opresión en donde la mujer sobre todo proletaria, cuyo rol
dentro del sistema es la de reproductora de fuerza de trabajo,
tiene grandes cargas de trabajo, sufre mayores índices de
violencia, cuenta con menores oportunidades de participar en
la economía productiva, de educarse, de ejercer de forma real
sus derechos.
Será en vano el reconocimiento del trabajo doméstico, si no
logramos tener la capacidad de elegir sobre la maternidad,
democratizar el cuidado (tanto de hijos/as) así como de
personas con discapacidad, ancianos, niñez), así como las tareas
domésticas, con el fin de aportar para que las mujeres tengamos
garantías de acceso a los espacios públicos.
No es sino con la abolición de esas barreras, que las mujeres
podremos ser sujetas activas para enfrentar la lucha
revolucionaria por la transformación social.
80
Reflexiones desde la Izquierda sobre Mujeres y Género
Recursos Bibliográficos:
Gil de San Vicente, I. (2000). Capitalismo y emancipación
nacional y social de género.
Inclan, D. (2012). Apuesta por el “valor de uso”: aproximación
a la arquitectónica del pensamiento de Bolívar Echeverría.
Luxemburgo, R. (1912). La acumulación de capital. pp. 5-7
81
DERECHOS SEXUALES
Y DERECHOS REPRODUCTIVOS:
DE ESO NO SE HABLA.
Marion Pilastre*
* Marion Pilastre es activista feminista.
82
Reflexiones desde la Izquierda sobre Mujeres y Género
“Son los nuevos movimientos sociales, en especial el de
mujeres y el movimiento gay, quienes han planteado a nivel
nacional e internacional que los derechos sexuales son
derechos humanos básicos al cuestionar la división entre lo
privado y lo público y sustentar que el carácter indivisible,
universal e inalienable de los derechos es extensible a la vida
privada”
Irene León10
1. Introducción
Comenzaremos
el presente documento definiendo qué
son los derechos sexuales y los derechos reproductivos.
Los Derechos Sexuales y los Derechos Reproductivos se
derivan del derecho a la salud, inscrito como derecho humano
universal, y se refieren al derecho humano que tienen todos
y todas a la autodeterminación de su vida sexual, así como
de ser atendidos y atendidas oportunamente por médicos y/o
especialistas de la salud, en áreas de salud sexual y reproductivas;
sin discriminación por motivos de orientación sexual, origen
étnico, clase social, edad, género, etc., (INMUJERES:2007).
Estos derechos abarcan otros ya reconocidos en tratados
internacionales y en las legislaturas nacionales, como en la
Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo,
de la ONU, en El Cairo en 2004, o en la Cuarta Conferencia
Mundial sobre la Mujer, en Beijing en 1955.
10
Irene León, Presentación en Derechos Sexuales y Reproductivos. Avances Constitucionales y Perspectivas en Ecuador, Magdalena León (ed), Quito, FEDAEPS, 1999, p. 10
83
Según la Organización Mundial de la Salud, además se han
efectuado declaraciones sobre los derechos sexuales, tales
como la Declaración de Derechos Sexuales hecha por World
Association for Sexology, en 1997, en donde se reconocen
varios derechos sexuales, como el derecho para la libertad
sexual, la autonomía sexual, la privacidad y la igualdad.
Para hablar sobre derechos sexuales y reproductivos se torna
de vital importancia analizar la Constitución de la República
y el Código Orgánico Integral Penal (COIP).
2. Constitución de la República del Ecuador.
Según el artículo 1 de la Constitución de la República:
“El Ecuador es un Estado constitucional de derechos y
justicia, social, democrático, soberano, independiente,
unitario, intercultural, plurinacional y laico. Se organiza en
forma de república y se gobierna de manera descentralizada.
La soberanía radica en el pueblo, cuya voluntad es el
fundamento de la autoridad, y se ejerce a través de los
órganos del poder público y de las formas de participación
directa previstas en la Constitución.
Los recursos naturales no renovables del territorio del Estado
pertenecen a su patrimonio inalienable, irrenunciable e
imprescriptible.”
Se establece el laicismo entonces como un principio
fundamental del Estado ecuatoriano.
84
Reflexiones desde la Izquierda sobre Mujeres y Género
Según el artículo 66 de la Constitución de la República:
“Se reconoce y garantizará a las personas:
(…) 9. El derecho a tomar decisiones libres, informadas,
voluntarias y responsables sobre su sexualidad, y su vida
y orientación sexual. El Estado promoverá el acceso a los
medios necesarios para que estas decisiones se dé en
condiciones seguras.
10. El derecho a tomar decisiones libres, responsables e
informadas sobre su salud y vida reproductiva y a decidir
cuándo y cuántas hijas e hijos tener”
Se establece como derecho de libertad de las personas tomar
decisiones libres, informadas, voluntarias y responsables
sobre su sexualidad y decidir cuándo y cuántas hijas e hijos
tener.
3. Código Orgánico Integral Penal
Para poder realizar una aproximación teórica al tema
planteado para el siguiente expuesto, es necesario que
conozcamos en primer lugar qué es un código, qué es un
código penal y en qué momento de la Historia Universal
surge la necesidad de establecer dichos códigos.
El derecho define a un código como el conjunto de normas
legales sistemáticas que permiten regular, de forma unitaria,
una cierta materia. Esta definición permite que se conozca
como código a la recopilación sistemática de distintas leyes
y al conjunto de reglas sobre una materia.
85
En el caso del código penal, se trata del conjunto unitario y
sistematizado de las normas jurídicas punitivas de un Estado.
Abarca, por lo tanto, las leyes que son aplicables desde el
punto de vista pena. En este sentido, el código penal plasma
la facultad sancionadora del Estado.
El primer código penal que recogió los requisitos que, a partir
de la Ilustración, fueron estableciéndose sobre la forma de
un cuerpo legislativo moderno, fue el Código Penal francés,
de la época napoleónica.
Debemos realizar una articulación entre la propuesta de
código penal y los derechos de las mujeres ecuatorianas.
Cabe recalcar los principios de la Ilustración francesa,
aquellos de “Igualdad, Libertad y Fraternidad” los cuales
se cumplían exclusivamente en el caso de los varones,
dado que las mujeres quedaron excluidas de los derechos
de participación o educación entre otros que los varones
promulgaron y después obtuvieron. Este hincapié nos puede
dar algún síntoma del origen del pensamiento patriarcal
en cuanto a lo que la promulgación de derechos para las
mujeres se refiere.
El concepto de androcentrismo nos explica el hecho
de que la Historia de la Humanidad sea la Historia de los
varones, y de que nosotras hayamos estado marginadas
sistemáticamente en cualquier sociedad, y que todos los
grandes aportes para el progreso de la sociedad se hayan
realizado por varones. Afortunadamente mujeres tan
86
Reflexiones desde la Izquierda sobre Mujeres y Género
extraordinarias como, entre otras, Olympe de Gouges o
Mary Wollstonecraft ponen el tono discrepante al respecto,
y nos recuerdan a través del Movimiento Feminista, que
aunque los varones quieran adueñarse de nuestro presente
y de nuestro futuro, nosotras somos y actuamos, y eso nos
convierte en piezas imprescindibles de cambio social, de
redefinición de conceptos y de desempolvar la historia y
contar la verdadera que nos han ocultado gracias al sistema
patriarcal.
Como se ha indicado con anterioridad el código penal plasma
la facultad sancionadora del Estado, en este sentido, es de
vital importancia que analicemos los artículos del Código
Orgánico Integral Penal (COIP) recientemente aprobado por
la Asamblea Nacional:
“Artículo 147.- Aborto con muerte.- Cuando los medios
empleados con el fin de hacer abortar a una mujer causen la
muerte de esta, la persona que los haya aplicado o indicado
con dicho fin, será sancionada con pena privativa de libertad
de siete a diez años, si la mujer ha consentido en el aborto;
y, con pena privativa de libertad de trece a dieciséis años, si
ella no lo ha consentido.”
“Artículo 148.- Aborto no consentido.- La persona que
haga abortar a una mujer que no ha consentido en ello, será
sancionada con pena privativa de libertad de cinco a siete años.
Si los medios empleados no han tenido efecto, se sancionará
como tentativa.”
87
“Artículo 149.- Aborto consentido.- La persona que
haga abortar a una mujer que ha consentido en ello, será
sancionada con pena privativa de libertad de uno a tres años.
La mujer que cause su aborto o permita que otro se lo cause,
será sancionada con pena privativa de libertad de seis meses
a dos años.”
“Artículo 150.- Aborto no punible.- El aborto practicado por
un médico u otro profesional de la salud capacitado, que
cuente con el consentimiento de la mujer o de su cónyuge,
pareja, familiares íntimos o su representante legal, cuando
ella no se encuentre en posibilidad de prestarlo, no será
punible en los siguientes casos:
1. Si se ha practicado para evitar un peligro para la vida o
salud de la mujer embarazada y si este peligro no puede ser
evitado por otros medios.
2. Si el embarazo es consecuencia de una violación en una
mujer que padezca de discapacidad mental.”
Como podemos observar, no sólo se criminalizan nuestros
derechos sexuales y reproductivos y nuestro derecho a
decidir, sino que se produce una persecución penal a las y
los profesionales de la salud llegando incluso a inhabilitarlos
de su profesión. Esto supone un recrudecimiento evidente
del Código Penal cuando por ejemplo la Conferencia
Mundial sobre Población y Desarrollo, El Cairo (1994),
y la Conferencia Mundial sobre la Mujer, Beijing (1995),
han puesto especial énfasis en la relación entre derechos
88
Reflexiones desde la Izquierda sobre Mujeres y Género
humanos y derechos sexuales y reproductivos, entendidos
éstos como el derecho de hombres y mujeres a decidir
libremente y tener opciones en lo concerniente a la libertad
y seguridad de la persona, sexualidad, derecho a la vida,
reproducción, calidad de atención en salud, acceso a la
información y otras cuestiones como la privacidad y la
confidencialidad en la toma de decisiones referidas a la
salud sexual y reproductiva, derechos que el Estado tiene la
responsabilidad de no transgredir y de adoptar las medidas
que sean necesarias para asegurar su ejercicio.
Sin embargo, pese a que la intencionalidad de la reforma
sea precisamente adaptarse a los nuevos tiempos y a los
cambios producidos en la sociedad, como se expresa en dos
de los siguientes extractos del Código Penal: “El derecho
penal, desde la época liberal, conocida como clásica, ha
evolucionado doctrinaria y políticamente, y se ha ido
adaptando a las necesidades de la sociedad y al modelo
de Estado. El derecho penal clásico responde a sociedades
pre-industriales europeas, que tienen un modelo de estado
mínimo, protector fundamentalmente de la propiedad,
la vida y del Estado como sujeto individual. Después de
la escuela clásica, surgió el positivismo penal, que tuvo
influencia también en nuestro código. Posteriormente,
y acorde con nuevas reivindicaciones sociales y con los
incontables abusos del poder punitivo del estado, surgen
múltiples escuelas. Destacamos la escuela finalista de
la acción, el abolicionismo penal y el garantismo penal.
Nuestro sistema normativo penal ha sido ajeno al debate
89
teórico o a las reformas consistentes con los avances de las
nuevas escuelas penales. En este sentido, el Código Penal
ecuatoriano es anacrónico.”
“Si bien es cierto que usualmente la legislación ha dejado
en manos de la doctrina y la jurisprudencia este desarrollo
conceptual, en el caso ecuatoriano esta estrategia ha
resultado fallida, pues en la práctica, la jueza o juez penal, por
limitaciones normativa ha tenido un desarrollo conceptual
y técnico muy pobre y exiguo, nada comparable con la
experiencia ocurrida en otros países del mundo.”, parece
que los derechos de las mujeres siguen teniendo que ser
penados.
El Código Penal no nos condena a la cárcel, no nos priva de
nuestra libertad; el código penal no les inhabilita a las y los
profesionales de la salud a ejercer su profesión; el código penal
nos condena a morir. Nos condena a practicarnos abortos
ilegales en condiciones de insalubridad que nos mata:
“En los países donde el aborto es ilegal, los servicios médicos
son malos, la búsqueda del aborto es difícil y peligrosa y los
servicios médicos son malos, la búsqueda del aborto es difícil
y peligrosa, y los riesgos sociales son altos. Por lo tanto, la
mortalidad materna aumenta de entre 0.2 y 1.2 muertes por
cada 100.000 abortos en países que han legalizado el aborto,
a 330 muertes en países que todavía lo penaliza. De esto
resulta que el 21% de todas las muertes maternas ocurren por
complicaciones debidas al aborto clandestino e inseguro”11
11
Extraído de “De esto no se habla, percepciones de mujeres jóvenes sobre prácticas y legalidad del aborto en el Ecuador” Publicación de la coordinadora juvenil por la
90
Reflexiones desde la Izquierda sobre Mujeres y Género
A nivel internacional, son las socialdemocracias europeas,
las que gracias a la increíble lucha del Movimiento Feminista
han establecido leyes de plazos para poder abortar de
manera gratuita y a través del sistema sanitario al menos
hasta el primer mes.
También son algunos países occidentales quienes han
promovido un cierto grado de progresismo en lo que al
tema del derecho a decidir de las mujeres sobre su propia
sexualidad en Conferencias y reuniones internacionales de
mujeres.
Pese a que el aborto sea una de las principales causas de
mortalidad materna en la región, sólo existe un país en
toda Latinoamérica y el Caribe que lo ha despenalizado
totalmente: Cuba.
Aunque la lucha del movimiento feminista en Latinoamericano
ha promovido con mayor o menos fuerza, el debate sobre la
problemática de la penalización del aborto, hay países que
restringen totalmente la práctica, otros como Uruguay en los
que se han producido avances en los debates Parlamentarios,
y casos como en Argentina, en los que los movimientos
sociales y las organizaciones están presionando al poder
ejecutivo para la despenalización del aborto.
Aunque en la región existen gobiernos de corte progresista
estos avances en materia de los derechos de las mujeres
siguen estando en manos de la Iglesia Católica y de los
equidad de género disponible en el siguiente link: http://www.coordinadorajuvenil.org/
web/downloads/publicaciones/lib1.pdf
91
polos más conservadores, por lo que nuestra sexualidad, el
disfrute pleno de nuestro cuerpo y la toma de decisiones
sobre nuestro derecho a la maternidad cuando y como lo
consideremos oportuno, sigue siendo un debate que se sitúa
fuera de nosotras, ubicándose por el contrario, en manos de
moralidad religiosa y las altas esferas del poder político y
económico.
La lucha por la liberación de las mujeres, por el reconocimiento
y equiparación en la teoría y en la práctica, de sus derechos en
el campo de la política, la economía, la familia y la sociedad,
continúa siendo hoy, después de casi dos siglos de historia
del movimiento feminista, uno de los principales espacios de
confrontación y transformación social. Resaltar el potencial
movilizador y crítico del movimiento feminista a lo largo de
su historia es por tanto una tarea necesaria no sólo para
construir la memoria colectiva de un movimiento que ha
provocado cambios fundamentales en nuestra sociedad
y, principalmente, en la vida de las mujeres, sino también
para trazar los frentes de lucha y acción del feminismo en el
panorama actual.
Es necesario el reconocimiento de las mujeres como sujetos
con capacidad para emitir juicios, optar y actuar, y para esto
es necesario el derecho al aborto.
Desde una sociedad que avanza o debería avanzar hacia la
igualdad, y hacia el respeto de la decisión de las mujeres, la
existencia de estos problemas nos deja en una situación de
indefensión que no se explica en un Estado de Derecho en
92
Reflexiones desde la Izquierda sobre Mujeres y Género
el que la seguridad jurídica y la defensa de la dignidad de
las mujeres, al igual que la del resto de la ciudadanía, no sólo
es un derecho, sino una obligación de las instituciones de
remover los obstáculos que lo impidan.
Hay una consigna clave dentro del movimiento feminista
por el derecho al aborto: Nosotras PARIMOS, nosotras
DECIDIMOS, bajo mi punto de vista en eso se resume
todo, en la necesidad del respeto de las decisiones que
tomamos las mujeres, por encima de dogmas, prejuicios y
conservadurismo social.
4. Sin-Clusiones.
Bajo mi punto de vista el Código Orgánico Integral Penal
(COIP) entra en contradicción en materia de interrupción
voluntaria del embarazo con la Constitución de la República
del Ecuador en su artículo 66 sobre los derechos de libertad.
A continuación algunas reflexiones y dudas:
• ¿Por qué, siendo el Ecuador un Estado Laico conforme
a su Constitución de 2008, algunas autoridades
gubernamentales privilegian, sin vergüenza alguna,
sus creencias religiosas para empujar decisiones y
políticas públicas en las que impone su moral por
sobre el mandato de la protección de los derechos
humanos de las mujeres? ¿Por qué el Ecuador camina
en contravía de los consensos y de los marcos
internacionales de derechos humanos en el campo
de los derechos sexuales y reproductivos?
93
• Hablar sobre la despenalización del aborto es
hablar sobre el derecho de las mujeres a tomar
decisiones libres, soberanas sobre su vida y futuro.
Es indispensable que las ciudadanas y ciudadanos
contemos con espacios para reflexionar sobre la
importancia de construir estados laicos en donde los
prejuicios y códigos morales personales no interfieran
en el acceso a y cumplimiento de los derechos de la
ciudadanía.
94
Reflexiones desde la Izquierda sobre Mujeres y Género
5. Bibliografía.
- “De eso no se habla, percepciones de mujeres jóvenes sobre prácticas
y legalidad del aborto en el Ecuador”. Coordinadora juvenil por la
equidad de género: http://www.coordinadorajuvenil.org/web/
downloads/publicaciones/lib1.pdf
- “El derecho al aborto en América Latina y el Caribe” Choike.org:
http://www.choike.org/nuevo/informes/4702.html
- Dossier sobre el aborto legal en el Uruguay: http://www.
chasque.net/frontpage/comision/dossieraborto/cap5_2.htm
- Aportes al debate sobre el aborto en Chile: derechos,
género y bioética: http://www.scielo.cl/scielo.php?pid=S1726569X2006000200011&script=sci_arttext
- “Cómo hablar del aborto inducido” Asamblea feminista de
Madrid:
http://www.feministas.org/madrid/IMG/pdf/Como_
hablar_del_aborto_inducido-_Guia_para_una_comunicacion_
exitosa-.pdf
– Código Orgánico Integral Penal.
–Constitución de la República del Ecuador.
95
LA MUJER:
SUS LUCHAS, LOGROS
Y REIVINDICACIONES.
Liliana Chapuel*
* Liliana Chapuel es ingeniera en Contabilidad y Auditoría CPA y tiene
un diplomado en Políticas Públicas e Integración por el Instituto de
Desarrollo Legislativo de Colombia. Ha participado en encuentros
internacionales sobre género y participación política de las mujeres.
Actualmente se desempeña como Directora Administrativa-Financiera
del Parlamento Andino. Es militante del Partido Socialista Ecuatoriano.
96
Reflexiones desde la Izquierda sobre Mujeres y Género
La
historia de los pueblos la construyen las personas a
través de sus luchas y en muchos de los casos, han sido las
mujeres quienes con su valor y entereza las han liderado,
por perseguir su sueño de libertad, autodeterminación
y desarrollo. Sin embargo, a través del tiempo han sido
invisibilizadas por no decir ignoradas. Miles de años han
debido transcurrir para que la mujer empiece a ocupar el
sitial que siempre le correspondió. La igualdad de género va
dejando de ser una utopía para convertirse en una realidad
sostenible y una necesidad de la sociedad actual.
La lucha de las mujeres ha sido constante, ya que desde
la época colonial y en el inicio de la República fueron
discriminadas al no ser consideradas ni siquiera ciudadanas.
Cabe recordar que incluso la propia Constitución de 1884
establecía de manera expresa que sólo los varones se
podían considerar ciudadanos. Fue recién a inicios del siglo
XX cuando el General Eloy Alfaro reconoció la participación
valiente y decidida de la mujer en todas las luchas, lo que le
llevó a plantear desde el poder las más profundas reformas
y promulgar la Constitución Política de 1906 para la
incorporación de la mujer en la vida nacional, reivindicando
sus derechos y permitiéndole el acceso a la educación y a
ocupar cargos dentro de la administración pública, con lo
que se dio inicio a un proceso social para lograr la igualdad
de oportunidades frente a los hombres.
Con el ejemplo de Alfaro, las luchas sociales de las mujeres
por conseguir reivindicaciones no se detendrían. En 1929,
97
lograron que la Norma Constitucional de manera expresa,
reconozca como ciudadano a todo ecuatoriano sea hombre
o mujer y además estableció que el Estado debía dar atención
preferente a la mujer para fomentar su liberación económica
y su educación profesional, para que pueda ocupar cargos
en la administración pública. Para 1979 las luchas por los
derechos de género permitieron que en la Constitución se
estableciera que la mujer, cualquiera sea su estado civil,
tenga iguales derechos y oportunidades que el hombre en
todos los órdenes de la vida pública, privada y familiar; y,
en la Constitución de 1998, se logró garantizar la igualdad
de derechos y oportunidades de mujeres y hombres para
acceder a los medios de producción y tomar decisiones en
cuanto a la sociedad conyugal y se estableció la obligación
del Estado para incorporar a la mujer al trabajo remunerado,
con igual remuneración que la recibida por los hombres, se
creó una institución para garantizar esta incorporación, se
reconoció a la trabajadora artesanal e informal y a la viuda y
jefa de hogar y finalmente se reconoció el trabajo doméstico
no remunerado como una labor productiva.
Con la Constitución de 1998 se estableció la obligatoriedad
de que en las listas para presentar candidaturas a elecciones
pluripersonales las mujeres debían tener una participación
del 20%, lo cual fue mejorado en la Constitución del 2008
que estableció que se deberán aplicar los principios de
alternancia y alternabilidad entre hombres y mujeres en
la conformación de dichas listas, y en la Constitución del
2008 la situación actual de las mujeres es favorable ya en la
98
Reflexiones desde la Izquierda sobre Mujeres y Género
Constitución en sus artículos 34 y 41 consagra la igualdad
de derechos y oportunidades entre hombres y mujeres y en
el artículo 102 señala que el Estado promoverá y garantizará
la participación equitativa de mujeres y hombres como
candidatos en los procesos de elección popular.
Por otra parte hay que resaltar los esfuerzos que ha realizado
la Comunidad Internacional a través de la aprobación de
tratados internacionales y regionales, además de leyes
nacionales que promueven la urgencia de incluir en las
agendas de desarrollo el tema de la participación y la
inclusión de la mujer en las decisiones de los colectivos
humanos. En este sentido es preciso hacer referencia a
instrumentos como: La Convención sobre la Eliminación de
todas las formas de Discriminación contra la Mujer en la que
se explicitan aspectos relativos a participación política de
las mujeres, y la obligación de los Estados de eliminar las
formas de discriminación contra de la mujer para garantizar
la igualdad de condiciones con el hombre sobre todo en
la esfera política; la Declaración y Plataforma de Acción de
Beijing de 1995 que incluye la promoción de los derechos de
las mujeres, el derecho al ejercicio del poder y a la adopción
de decisiones y la representación paritaria; la Convención
Internacional para prevenir, sancionar y erradicar la violencia
contra las mujeres, Belém Do Pará, en ella se destaca el
derecho de las mujeres a tener igualdad en el acceso a la
función pública, la Resolución 1325 de 2000, del Consejo
de Seguridad de Naciones Unidas en la cual se insta a los
Estados parte a promover acciones para incrementar la
99
participación de las mujeres en la adopción de decisiones y
solución de conflictos.
No sólo en el Ecuador sino en el mundo, se discute con mayor
intensidad la Agenda de las mujeres en distintos foros, se
firman declaraciones y se reivindican derechos que también
dan lugar a planes, programas y proyectos de desarrollo de
las mujeres hasta lograr la igualdad de oportunidades. Las
proclamas hacen alusión a aspectos como el compromiso
de la mujeres con el desarrollo humano, con las familias,
comunidades y regiones; la lucha por la autonomía y defensa
de derechos; la construcción de sociedades más incluyentes
y equitativas; la incidencia de las mujeres en la preservación
del patrimonio cultural y natural de los países y regiones;
la presencia de las mujeres como potencial para producir
y aportar al comercio, la industria, el desarrollo científico
y tecnológico; su compromiso y capacidad de luchar
contra la injusticia, la violencia, la inseguridad; la fuerza de
las mujeres para alcanzar el pleno desarrollo humano, en
cuanto a participación, la paridad e inclusión bajo principios
igualitarios, la economía del cuidado, el reconocimiento de
trabajo productivo al trabajo no remunerado de las mujeres
en el hogar, etc.
En definitiva, la historia de la mujer en el Ecuador y el mundo,
es y será siempre una historia de amor pero a la vez de lucha
contra un sistema patriarcal, machista y discriminante y por
ello, en cada faceta de la historia encontramos heroínas,
que sin amilanarse se han rebelado contra este sistema. En
Ecuador, con mucho orgullo podemos decir que tenemos a
100 Reflexiones desde la Izquierda sobre Mujeres y Género
nuestras heroínas, mujeres que se han negado a someterse
a la opresión y han demostrado que la mujer puede ser
igual o más valiente y capaz que cualquier hombre.
Así podemos destacar a Manuela Espejo periodista, enfermera,
feminista y revolucionaria ecuatoriana; Manuela Sáenz
heroína de la Independencia de América del Sur; Manuela
Cañizares, mujer cuyo valor alentó el primer grito de nuestra
independencia, Matilde Hidalgo de Prócel quién fue la primera
mujer en ejercer al derecho al voto así como la primera en
ocupar un cargo público; Nela Martínez fue la primera mujer
en dirigir el Ecuador aunque informalmente, posteriormente
fue nombrada como la primera diputada de la Asamblea
Nacional del Ecuador; Dolores Cacuango líder indígena quién
dedicó su vida a defender el derecho a la tierra y a combatir la
esclavitud y el maltrato contra su pueblo; Tránsito Amaguaña
indígena luchadora por la defensa de los derechos humanos
y la dignidad de los indígenas, y cómo no recordar a nuestra
compañera socialista Guadalupe Larriva, ejemplo de mujer
valiente, cuyo valor le permitió convertirse en la primera
Ministra de Defensa que tuvo nuestro país, entre otras mujeres
que enorgullecen nuestra historia y que en diferentes épocas
y espacios se constituyeron en la luz guía, que no importa el
tiempo transcurrido, debemos seguir, para que las sombras
retrógradas no vuelvan a obscurecer la Patria y a cada uno de
nosotros, hombres y mujeres de este país, que resueltamente
hemos decidido caminar juntos hacia el futuro.
En un día como estos, en los que se recuerdan las luchas
de la mujer por lograr sus justas reivindicaciones, considero
101
oportuno destacar la labor a favor de los derechos de la mujer
en estos nueve años de la Revolución Ciudadana liderada
por el Presidente Rafael Correa, pues hemos visto convertirse
en realidad, ansiados anhelos como la afiliación de las amas
de casa a la seguridad social, se ha impulsado acciones y
medidas que permitan garantizar la participación equitativa
y paritaria de las mujeres en los procesos electorales, lo
que les ha permitido de manera sin precedentes acceder
a importantes cargos dentro de la administración pública
y además, existen esfuerzos indiscutibles para erradicar la
violencia de género, venciendo el silencio cómplice que
obligaba a las mujeres maltratadas a mantenerse en el
anonimato, principalmente a través de la tipificación del
femicidio dentro de nuestro Código Orgánico Integral Penal.
Finalmente, indicar que es mucho lo que se ha avanzado
pero hay que seguir trabajando en pro de alcanzar igualdad
de oportunidades a través de acciones afirmativas;
promoción de la participación política de la mujer en todos
los espacios de la vida pública; prohibición de toda forma
de discriminación; eliminación de barreras para el ejercicio
pleno de los derechos de la mujer; prevención de toda forma
de violencia de género; políticas a favor de la mujer cabeza
de hogar; protección en cuanto a sus derechos sexuales y
reproductivos, protección y asistencia en salud a la mujer
en su etapa de maternidad, ejercicio pleno de la ciudadanía
y garantía de participación en la toma de decisiones en
todos los espacios públicos.
102 Reflexiones desde la Izquierda sobre Mujeres y Género
Hoy, las mujeres del mundo debemos festejar este día por
la satisfacción del deber cumplido, con la seguridad de
que hemos contribuido en el desarrollo histórico de las
sociedades del mundo y con mucha satisfacción podemos
estar seguras que nuestro papel es fundamental y necesario
para fortalecer las democracias del mundo, en la búsqueda
por construir una sociedad que sea equitativa, justa y
solidaria.
“Para liberarse, la mujer debe sentirse libre, no para
rivalizar con los hombres, sino libres en sus capacidades y
personalidad” (Indira Gandhi)
103
LA PRESENCIA DE LAS MUJERES
EN LA EVOLUCIÓN DE LA SOCIEDAD.
Soledad Solano*
* Soledad Solano es estudiante de décimo semestre de Derecho por la
Universidad de las Américas (UDLA). Ha impulsado diversas campañas
para sensibilizar acerca de los Derechos Humanos entre niñas, niños y
adolescentes. Se ha desempeñado como asesora del Parlamento
Andino y actualmente es asesora de la Asamblea Nacional del Ecuador.
104 Reflexiones desde la Izquierda sobre Mujeres y Género
Para hablar acerca del rol de las mujeres en la sociedad, es
indispensable abordar el orden social patriarcal, cuya instauración
surgió a la par de la civilización y se ha perpetuado hasta la
actualidad. En ese sentido, Cagigas (2000), sostiene que el
patriarcado “fue la primera estructura de dominación y subordinación
de la Historia […] el más poderoso y duradero de desigualdad y el que
menos se percibe como tal.” (pág. 307)
Pero, ¿de dónde nace el patriarcado? Según autoras feministas,
entre las que se destacan Simone de Beauvoir, Marta Lamas
y Alda Facio, el origen del patriarcado radica en la diferencia
biológica de los hombres y las mujeres, específicamente en lo
que se refiere a la función reproductiva.
En ese contexto, Beauvoir (1949, págs. 63-80), analiza la
convivencia de los seres humanos en una sociedad nómada,
cuyo sostenimiento y supervivencia dependía de la caza y
recolección de frutos, y de vencer tras los enfrentamientos
con otros grupos humanos y con fieras. Por consiguiente,
la menstruación, el embarazo y la lactancia menoscababan
significativamente las capacidades físicas de las mujeres y las
supeditan a los hombres de su grupo.
En base a lo manifestado, se empieza a jerarquizar a los
sujetos, dotando de mayor importancia y visibilidad a los
hombres y a su vez inferiorizando a las mujeres. De ahí nace
la asignación de roles, que reservan la esfera pública para
exclusiva competencia de los hombres y la esfera privada para
las mujeres, teniendo los hombres la obligación de llevar el
sustento al hogar y las mujeres que ejecutar todas las tareas
105
domésticas por ser las únicas que se podían desarrollar a la
par de las maternas.
En las posteriores fases de la historia, los principios del
patriarcado influyeron notoriamente, pues arbitrariamente
se atribuyó un carácter natural al vincular este orden con la
biología de los seres humanos, pero la verdad es que es una
construcción social que responde a los intereses de grupos
de poder.
Durante el Imperio Romano, pese a los avances que sucedieron
en ramas como la Medicina, la Filosofía y el Derecho, las
mujeres continuaron en una situación de inferioridad frente
a los hombres; evidencia de ello son las corrientes del
pensamiento greco-romano, cuyos exponentes: Sócrates,
Platón y Aristóteles, dan a las mujeres un despectivo trato que
las categoriza como objetos, desconociendo totalmente su
condición de sujetos de Derecho. En lo que atañe a lo jurídico,
Coma (2011, págs. 93-95), recalca que la familia romana era
una organización social basada en un vínculo jurídico de
sometimiento a la autoridad del paterfamilias.
En consecuencia, las mujeres al no ser sujetos de derecho no
gozaban de capacidad para participar en la esfera pública, de
ser propietarias ni de administrar bienes, no poseían derechos
civiles y no se requería su voluntad para que contraigan
matrimonio; además, estaban sujetas a ser castigadas si
actuaban de manera alejada a la moral. Cabe recalcar que
no eran sancionadas las mismas conductas para los hombres
que para las mujeres, pues las mujeres estaban en enorme
106 Reflexiones desde la Izquierda sobre Mujeres y Género
desventaja y los castigos eran bárbaros y desproporcionales
a las faltas.
En la Edad Media, el cristianismo agudiza la discriminación
hacia las mujeres representándolas a través de dos figuras:
la primera es Eva, quien posee características negativas pues
desobedeció a Dios e indujo a Adán a cometer el pecado
original, por lo que los dos fueron arrojados del paraíso
y recibieron por castigo, Adán el tener que trabajar para
mantener a su familia y Eva el parir con dolor; la segunda
figura es la Virgen María, quien encaja en el ideal de mujer,
pues posee las virtudes de la pureza, obediencia, sumisión,
paciencia, fe, amor, sacrificio y resignación.
Pese a ser el cristianismo una doctrina de amor enfocada en
alcanzar una convivencia pacífica, tiende a agudizar la cultura
misógina lo que ocasiona la tristemente célebre Casería de
Brujas, que nace del Malleus Maleficarum o Martillo de Brujas al
que el penalista Zaffaroni (2014) define como “la primera gran
obra sistemática de derecho penal integrado con la criminología, el
procesal penal y la criminalística”. (pág. 203)
El Martillo de Brujas constituyó una fuente normativa que
permitía someter a torturas crueles, matar y quemar en la
hoguera a quienes practicaban conocimientos ancestrales
acusándolos de alterar la naturaleza. La mayoría de víctimas
fueron mujeres, porque de acuerdo a Romano (2011, págs.
50-52), al ser ellas las encargadas del quehacer doméstico,
del cuidado de los cultivos y del bienestar de los miembros
de su familia, pudieron descubrir propiedades curativas de
107
las plantas que sanaban dolencias, prevenían embarazos y
ayudaban en los partos.
Pero como todo orden penal y más aún con un sistema
jurídico precario, estaba en manos de las autoridades decidir
a quién sancionar y bajo qué procedimiento, cometiéndose
una serie de injusticias y atemorizando a la sociedad entera
para posicionar aún más el poder ejercido a través de
determinados hombres.
En cuanto a la Edad Moderna, la Revolución Francesa generó
esperanza en todos los sectores oprimidos de la sociedad,
sin embargo, los resultados para las mujeres no fueron tan
alentadores, tal es así que Rousseau excluye a las mujeres de
su Contrato Social por no considerarla titular de derechos.
Según Beauvoir (1949, págs. 98-99) las mujeres que estaban
en posición de ventaja para luchar por la reivindicación de los
derechos de sus congéneres y los suyos propios eran las de
la clase burguesa, pero no se atrevieron a hacerlo por temor
a perder las comodidades que sus maridos les ofrecían; ellas
prefirieron conformarse con lo que tenía el jefe de su hogar
y ellas podían disfrutar de cierta forma, antes que arriesgarse
a quedar sin nada. Por otro lado, las mujeres de la clase
obrera eran las que gozaban de mayor independencia porque
aportaban con su trabajo autónomo al hogar y ello les permitía
ser parte en la toma de decisiones en lo que respecta a los
miembros de su familia y salir a la esfera pública.
108 Reflexiones desde la Izquierda sobre Mujeres y Género
En la Edad Contemporánea se empieza a analizar la historia
y literatura, percatándose de la falta de protagonismo de
las mujeres, situación que se presenta porque la mayoría
de escritores fueron hombres a raíz de que las mujeres
estaban demasiado abrumadas por la opresión masculina
y la sobrecarga de trabajo doméstico que soportaban.
Sin embargo, las mujeres siempre estuvieron presentes y
aportaron en todas las fases de la historia, ejerciendo un
papel imprescindible en la procreación y crianza de los hijos,
así como en la educación y economía.
Matas y Luque (2010, págs. 53-55), precisan que en las obras
artísticas se evidencia la presencia de las mujeres en el hogar
desempeñando sus roles aisladas, sometidas y tristes, pues
varias pinturas las retratan al interior del hogar, velando por
el bienestar de los suyos, realizando un trabajo sustancial no
reconocido y menospreciado.
La autora Beauvoir (1949, pág. 103), afirma que las mujeres
empezaron a superar la brecha que las aísla de la esfera
pública con la Revolución Industrial a raíz de que las máquinas
restaron importancia a la fuerza física. Pero asimismo, los
problemas se presentaron cuando las mujeres se sintieron
inducidas por sus necesidades a aceptar una remuneración
inferior a la que percibían los hombres por un igual trabajo y
los empleadores abusaron de esa situación.
Las mujeres han sido víctimas de la sociedad y el Derecho,
pues desde épocas remotas se naturalizó su dominación,
agravándose si además de ser mujeres pertenecían a grupos
109
minoritarios como las indígenas, las afro, las discapacitadas,
las niñas o las ancianas. La ley no les reconocía titularidad de
derechos; no les permitía acceder a la educación ni al trabajo,
tener un patrimonio, decidir sobre su cuerpo, sexualidad y
reproducción, ni participar en la vida civil y política.
En virtud de lo expuesto, el Derecho, por ser la rama que
rige el comportamiento humano dentro de la sociedad
para alcanzar la justicia, ha considerado necesario visibilizar
la condición de vulnerabilidad en la que se encuentran las
mujeres a causa de patrones de conducta transmitidos de
generación en generación desde el inicio de la civilización, y
en base a ello, crear instrumentos jurídicos que le otorguen
una protección especial que permita reivindicar su condición
de seres humanos y sujetos de derecho capaces.
Hoy en día existen tratados internacionales que prohíben la
discriminación por razones de sexo y que reconocen que no
existe categorías de seres humanos, sino que todos están
en el mismo nivel y por esa razón los Estados internamente
deben garantizar el ejercicio de sus derechos con acciones
prácticas y no con meros enunciados.
Entre los instrumentos internacionales más relevantes están: la
Declaración de Derechos Humanos, el Pacto Internacional de Derechos
Civiles y Políticos, el Pacto Internacional de Derechos Económicos,
Sociales y Culturales, la Convención Americana sobre Derechos Humanos,
la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación
Contra la Mujer, la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar
y Erradicar la Violencia contra la Mujer; entre otras.
110 Reflexiones desde la Izquierda sobre Mujeres y Género
En Ecuador, a raíz de la promulgación de la Constitución
2008, el órgano legislativo ha visto la necesidad de armonizar
varios cuerpos normativos para que su función se adapte
a alcanzar el Régimen del Buen Vivir. En cuanto a alcanzar
la igualdad material de las mujeres, un mecanismo es la
discriminación positiva como medida temporal direccionada
a transformar el paradigma patriarcal; evidencia de ello son,
el Código de la Democracia que exige paridad de género en
las dignidades de elección popular, el Código de Trabajo al
exigir un porcentaje de mujeres dentro de los empleados
y el Código Orgánico Integral Penal que incluye como tipo
el Femicidio y la Violencia contra mujeres o miembros del
núcleo familiar.
Además, el actual gobierno ha promovido políticas educativas
que posicionen a las mujeres de mejor manera en lo educativo,
laboral, familiar, social, etc. Asimismo, a través del Instituto
Nacional de Estadísticas y Censos (INEC), se ha llevado a
cabo encuestas que arrojan cifras para medir el número de
mujeres víctimas de violencia de género, siendo alarmantes
los últimos resultados que reflejan que el 60,6% de mujeres
en Ecuador han sido víctimas de algún tipo de violencia.
(Consejo Nacional para la Igualdad de Género, 2011, pág. 32).
Se han dado muchos avances hasta la actualidad, tanto es así
que ahora la lucha feminista no persigue el reconocimiento
normativo como durante la Revolución Francesa, ahora se
busca la eficacia de normativa; aún es largo el camino por
recorrer, falta mucho por hacer, mucho por legislar y mucho
por cambiar, pero es tarea de cada uno de nosotros y más aún
111
de las mujeres y niñas romper las cadenas del patriarcado,
informándonos, educándonos, educando a las futuras
generaciones y rechazando los roles estereotipados que nos
han inferiorizado y oprimido.
112 Reflexiones desde la Izquierda sobre Mujeres y Género
Bibliografía
Beauvoir, S. (1949). El segundo sexo. (P. R. Editorial, Trad.) Éditions
Gallimard.
Cagigas, A. D. (2000). El Patriarcado, como origen de la violencia
doméstica. Recuperado el 19 de 11 de 2015, de dialnet.
unirioja.es/descarga/articulo/206323.pdf
Coma, J. M. (2011). “Violencia y sumisión de la mujer en las
fuentes jurídicas romanas” en Raíces profundas La violencia
contra las mujeres (Antigüedad y Edad Media). Madrid España: Ediciones Polifemo.
Consejo Nacional para la Igualdad de Género. (2014). La violencia
de género contra las mujeres en el Ecuador: Análisis de los
resultados de la Encuesta Nacional sobre Relaciones Familiares
y Violencia de Género contra las Mujeres. Quito, Ecuador: El
Telégrafo.
Matas, R., & Luque, L. (2010). La mujer en el espacio pintado: de la
Edad Moderna a la Contemporánea, Asparkía, 47-64.
Romano, V. (2011). Sociogénesis de las Brujas. Madrid, España:
Editorial Popular.
113
DESPATRIARCALIZACIÓN
DE LA SOCIEDAD Y DEL ESTADO.
Silvia Salgado*
* Silvia Salgado es Licenciada en Ciencias de la Educación con mención
en Administración Educativa y tiene un diplomado en Políticas Públicas
e Integración por el Instituto de Desarrollo Legislativo de Colombia. Ha
ejercido diversos cargos de elección popular tales como concejala del
Cantón Ibarra, Diputada por la provincia de Imbabura, Asambleísta
Nacional en el período 2008-2013 y actualmente se desempeña
Parlamentaria Andina para el período 2013-2017. Es militante del Partido
Socialista Ecuatoriano.
114 Reflexiones desde la Izquierda sobre Mujeres y Género
En los procesos políticos y luchas sociales de los últimos años
en
Latinoamérica, el movimiento de mujeres ha jugado una vez más
un rol protagónico avanzando en un empoderamiento, toma de
conciencia y presencia política en la consecución de sus derechos,
logrando la consolidación de sus organizaciones e incidiendo en
importantes reformas del Estado que visibilizan no sólo su acción
política sino también su aporte en la generación de la riqueza social.
Aspecto de relevancia es la lucha de las mujeres contra todas las
formas de dominación y su incidencia política en los procesos
constituyentes de los países que han impulsado nuevos acuerdos
sociales que marcan la ruta de cambios y transformaciones sociales,
económicas y políticas que aún están por alcanzarse.
En el caso de Ecuador, la Asamblea Constituyente de Montecristi,
constitucionaliza los derechos humanos de las mujeres alcanzando
un importante desarrollo y contribuyendo a la configuración de una
nueva ética que se funda en las relaciones igualitarias de los sujetos
y en la erradicación de la discriminación, conceptos que han sido
ampliamente debatidos y aportados desde la teoría feminista y la
experiencia de las mujeres en décadas de movilización y lucha por
alcanzar la igualdad.
Al abordar principios fundamentales como la laicidad, la igualdad
material o sustancial y la paridad, nos plantea a las y los actores políticos
de izquierda un reto mayor: asumir y recrear la despatriarcalización
de la sociedad y del Estado como parte del cambio en las relaciones
de poder porque significa transformar la pirámide ascendente
profundamente desigual que sostiene la explotación económica en el
Ecuador, América latina y el mundo.
115
Recordemos que las bases del patriarcado tienen su origen en la
división social del trabajo creando una organización social y cultural
androcéntrica que asigna roles diferenciados a hombres y mujeres
desde su nacimiento. El dominio y el control del varón sobre la mujer
a través del uso de la violencia ha sido el modus operandi principal
para mantener un orden de privilegios y control masculino que se
mantiene hasta nuestros días, como expresión del capitalismo.
Reconociendo lo inacabado de este proceso, es preciso señalar
la necesidad de deshacer, de construir un sistema para dar lugar
a uno nuevo que proyecte la eliminación del patriarcado como
sistema opresor y explotador. A diferencia de otras miradas la
despatriarcalización tiene el aditamento que no se trata de una
forma de liberación solo de las mujeres si no de ambos de hombres
y mujeres, una liberación que destruya las diferentes maneras de
dominación capitalista, colonial y patriarcal.
La izquierda y el socialismo en particular deben asumir en sus agendas
políticas e ideológicas la responsabilidad de promover políticas
públicas de carácter estratégico con igual o la misma importancia
como la nacionalización de los recursos naturales, el cambio climático,
el modelo económico y otros considerados cambios estructurales. La
lucha anticapitalista no puede concebirse sin vincular a una lucha
anti patriarcal y descolonizadora, una lucha que se libra en todos los
espacios públicos y privados, en las instancias de todos los niveles
de gobiernos, en toda la institucionalidad pública, en los medios de
comunicación, pero también en la familia y en la sociedad en general.
Entonces, despatriarcalizar nuestra sociedad y el Estado, significa
modificar las condiciones sociales, el modo de producción y la
116 Reflexiones desde la Izquierda sobre Mujeres y Género
distribución de la riqueza como también la sobre representación de
los hombres en los espacios de toma de decisiones e institucionalizar
la corresponsabilidad de hombres y mujeres en las tareas del cuidado,
por ello el planteamiento es alcanzar una conciliación trabajo-familia,
esto implica un cambio cultural profundo que requiere comprender
que uno de los productos nefastos del patriarcado es el machismo,
que tiene su expresión en la violencia doméstica, en la discriminación
de género y en la dependencia económica.
Esta propuesta ideológica que propone un cambio estructural está
ausente o no se incorpora de manera directa en los programas de
gobierno de la izquierda ecuatoriana y aún no se ha librado un debate
profundo que defina el carácter de la lucha social desde las mujeres.
La división social del trabajo que otorga a los hombres poder en lo
público y a las mujeres poder en lo privado es inherente a la política
neoliberal que aborda la temática de género reduciéndola hacia
considerar únicamente a las mujeres como víctimas que deben ser
protegidas por el Estado y la sociedad, que no permite abordar el
problema de la violencia de género como un tema estructural, en
cambio conceptualiza a los hombres como victimarios depredadores
y criminales al individualizar la causa de la violencia se visibiliza las
causas económicas y culturales, es necesario por tanto vincular la
división sexual del trabajo con el mandato de la masculinidad y los
mecanismos sociales y políticos que hacen posible el mantenimiento
de la violencia, debemos ir hacia una propuesta que visibilice
el engranaje con las violencias económicas de dependencia y
exclusión. El machismo es fuente de sufrimiento no solo de quienes
lo padecen sino también de quienes lo perpetran dificultando una
convivencia más sana y justa. No podemos combatir el capitalismo y
117
el colonialismo dejando de lado el patriarcado como tema central de
nuestras luchas, que se libra en todos los espacios públicos y privados,
en el Estado y en la familia
Cabe señalar que en algunos países de América Latina, en particular
en Ecuador, se ha trabajado en el tema de paridad de los espacios de
representación política sin embargo los avances no pueden ser solo
numéricos y formales. La izquierda enfrenta no solo al capitalismo
sino al patriarcado y al colonialismo de ahí la necesidad de aportar
elementos para dar un salto de una política de género desde lo
gubernamental, hacia la despatriarcalización la que aporta elementos
que nacen de la problemática de las mujeres y que buscan propuestas
de reorganización del conjunto de la sociedad donde logremos la
masificación del feminismo emancipador, que no trata de una forma
de liberación solo de las mujeres sino de hombres y mujeres, una
liberación para toda la sociedad que propone acabar las diferentes
maneras de dominación capitalista colonial e imperial. No podemos
enfrentar un sistema patriarcal fuera del contexto de la lucha de clases,
de la lucha anticolonial, de la lucha antiimperialista, de la lucha contra
el neoliberalismo y el sistema capitalista.
La emancipación de las mujeres está vinculada a la emancipación
humana, sin embargo, tampoco podemos entender la lucha de clases
sin la perspectiva de las mujeres: es un problema de ida y vuelta,
en los países desarrollados hay un retroceso en el reconocimiento
de los derechos de las mujeres esto tiene repercusión en temas
como salud reproductiva, seguridad social y derechos sociales,
la lucha por la paridad no es solo en los partidos o en los espacios
representativos, sino que debe darse en todos los niveles como un
principio democrático, no se trata solo de paridad política en la toma
118 Reflexiones desde la Izquierda sobre Mujeres y Género
de decisiones si no de lograr la paridad en el proceso educativo, en el
cuidado y crianza de los hijos e hijas en las actividades domésticas, en
los procesos productivos, encontrando caminos y acciones aplicables
donde su cumplimiento pase por mecanismos que nos permitan
resultados efectivos y no simulaciones. Es importante que los partidos
de izquierda aborden la corresponsabilidad social y familiar, una
de las vías es la legislativa para aterrizar en la despatriarcalización,
ratificamos la necesidad de ampliar alianzas que incluyan a partidos
de izquierda, democráticos y las organizaciones sociales, es de ellos
de quienes esperamos una alianza con las mujeres.
Bajo este enfoque se propone generar acuerdos en la sociedad que
permita acabar con la desigualdad social pero incluida la desigualdad
entre hombres y mujeres que no es todavía una auténtica bandera de
la izquierda en su conjunto, hay que empezar a lo interno de nuestras
organizaciones, para que la propuesta de despatriarcalizar tenga peso
y credibilidad en la sociedad, para construir nuevos horizontes y la
más profunda transformación y ruptura que va de los cambios macro
sociales a las dimensiones política, cultural, social y económica
hasta los cambios comunitarios, personales en una deconstrucción
y reconstrucción de los valores, de las costumbres, de una nueva
cultura, con un pensamiento que pone al centro a las personas y a la
búsqueda de su bienestar y su felicidad.
Los Programas de Gobierno de las organizaciones políticas han de
visibilizar su propuesta de despatriarcalización del Estado y la sociedad
y el enfoque de género encaminadas al buen vivir y los mecanismos
de hacer efectivo los derechos de igualdad de oportunidades entre
hombres y mujeres en este nuevo momento y escenario de la lucha
política e ideológica que vive el Ecuador y América Latina.
119
MUJERES SOCIALISTAS
Y AVANCES FEMINISTAS
EN EL ECUADOR.
Susana Delgado*
* Susana Delgado es arquitecta por la Universidad Estatal de Cuenca y
tiene una especialidad en planificación y diseño urbano por la
Universidad Estatal de Cuenca. Ha desarrollado proyectos de desarrollo
para mujeres indígenas y organizaciones campesinas y ha sido
expositora en eventos internacionales sobre derechos de las mujeres. Es
vicepresidenta nacional del Partido Socialista Ecuatoriano.
120 Reflexiones desde la Izquierda sobre Mujeres y Género
Entre finales del siglo XIX e inicios del siglo XX se inauguraron
cambios importantes para las mujeres ecuatorianas, marcados
por la presencia del Liberalismo en el país y sobre todo, cuando
Eloy Alfaro asumió el poder político, declarando la laicidad
del Estado e inaugurando con ello leyes relacionadas con
el matrimonio civil, la educación pública y el divorcio. En la
época de la Revolución Liberal se promovió la presencia de las
mujeres en el ámbito laboral y se mejoró las condiciones para
su formación profesional, dado que cuando el conservadurismo
estuvo en el poder, su educación estaba constreñida a los
ámbitos domésticos y religiosos.
La Revolución Liberal produjo cruentas luchas sociales entre las
que se denunció junto a otros temas, la opresión y exclusión de
las mujeres de la vida pública.
Las mujeres participaron en la difusión de ideas de libertad, según
su condición económica, apoyaron ya sea en el financiamiento
de la ruptura del pensamiento patriarcal o en las tareas de
cuidado en las guerras: las llamadas guarichas acompañaban a
los ejércitos.
En esta época, destaca la presencia de mujeres como María
Luisa Gómez de la Torre, una de las fundadoras del Partido
Socialista en Ecuador y Matilde Hidalgo de Procel, médica
y primera mujer en sufragar en Latinoamérica, a través del
reconocimiento del derecho constitucional al voto, en el
año 1929. Otros nombres relevantes de este tiempo son los
de Dolores Usubillaga, Juliana Pizarro, Maclovia Lavayen de
Borja y Carmen Grimaldo.
121
Más adelante, las organizaciones de mujeres que surgieron de
estas luchas y se fueron fortaleciendo en los procesos sociales
y políticos del país, lucharon por sus derechos, en concordancia
con el movimiento obrero y campesino, como ejemplo de ello
destacan Tránsito Amaguaña y Dolores Cacuango, fundadoras de
la primera escuela indígena para mujeres y co-fundadoras de la
Federación Ecuatoriana de Indios.
En la década de los 70 del siglo anterior, las mujeres cobraron
fuerza en las organizaciones obreras y campesinas; así, al
interior de la CEDOC se creó la Unión de Mujeres Trabajadoras
en 1978 y al interior de la ECUARUNARI surgió la Unión de
Organizaciones Femeninas de Pichincha y el Departamento
de la Mujer trabajadora dentro de la C.T.E. en 1979. Esto
posibilitó que cada vez más las mujeres se muestren con
mayor fuerza ya no sólo en el ámbito laboral sino, como
actoras importantes en el ámbito político.
Para la década de los 80, el Estado, las agencias de desarrollo,
organizaciones de promoción social, partidos políticos y
movimientos sociales colocaron su atención en temáticas
femeninas, por lo que se plantearon alternativas al discurso
sobre la mujer.
Así se iniciaron estudios de género sobre la situación de las
mujeres en el Ecuador en diferentes ámbitos. Durante los
noventa se crearon las primeras organizaciones nacionales
de mujeres, se ratificaron convenios internacionales que
promovieron los derechos de las mujeres, y se expidieron leyes
a su favor, se destacan: Ley contra de Violencia (1995), Ley de
122 Reflexiones desde la Izquierda sobre Mujeres y Género
Amparo Laboral (1997), que evolucionó hacia la reforma de la
Ley Electoral, más conocida como la Ley de Cuotas y la Ley de
Maternidad Gratuita (1998).
Asimismo, la Constitución de 1998 integró los derechos de
la mujer al cuerpo legal fundamental, por lo que el Estado
formalizó la atención oficial a los problemas de las mujeres
mediante el Consejo Nacional de las Mujeres CONAMU y otros
organismos especializados en temas de la mujer y la familia.
Por otro lado, es importante destacar que en esta década la
migración femenina se hizo frecuente.
Más adelante, el movimiento de mujeres influyó en la
«Constitución de 1998», e incluyó aspectos relacionados con
la igualdad de género y los derechos humanos de las mujeres.
A continuación una lista de ellos:
• El derecho a la integridad personal y a una vida libre de
violencia, a la igualdad ante la ley y la no-discriminación.
• La participación equitativa de mujeres y hombres en los
procesos de elección popular, en las instancias de dirección y
decisión en el ámbito público, en la administración de justicia,
los organismos de control y los partidos.
• El derecho de las mujeres a tomar decisiones libres y
responsables sobre su vida sexual y reproductiva.
• El reconocimiento formal del trabajo doméstico como labor
productiva.
123
• La igualdad y corresponsabilidad en la familia y el apoyo a las
jefas de hogar.
• La educación no discriminatoria que promueva la equidad
de género.
• La obligatoriedad del Estado de aprobar políticas públicas
e institucionalidad para impulsar la igualdad de las mujeres
en las listas electorales, los criterios de paridad, secuencia y
alternancia de mujeres y hombres.
Esto posibilitó que de un 20% de presencia femenina en el
período 1997-1998 se incrementara a un 30% en el 2000 y a un
50% en el 2007.
Previo a la Asamblea Constituyente convocada por el gobierno
de Rafael Correa, en el 2007, el movimiento de mujeres generó
agendas y propuestas para la nueva Constitución.
En este proceso participaron el «Movimiento de Mujeres»
con auspicio del CONAMU, la Asamblea de Mujeres de Quito,
la Coordinación Cabildo por las Mujeres del Cantón Cuenca
y del Movimiento de Mujeres de El Oro. Sus propuestas se
centraron en:
• Mantener todos los derechos de las mujeres conquistados en
la Constitución de 1998.
• Estado Laico que implica el derecho a la libertad de conciencia
y a adoptar decisiones.
124 Reflexiones desde la Izquierda sobre Mujeres y Género
• El derecho a la igualdad real o material que conlleva a la
aplicación de medidas de acción positiva para compensar
situaciones históricas de discriminación.
• Derecho a decidir: las personas tienen derecho a tomar
decisiones libres y responsables sobre su cuerpo, salud, vida
sexual y reproducción.
• Paridad: representación paritaria de mujeres y hombres en
todas las funciones del Estado, organismos de control, régimen
autónomo, gobiernos seccionales, y en los cargos públicos,
sean de elección popular o designación.
• Justicia de género: protección especial a las víctimas de delitos
sexuales y violencia de género; procedimiento judicial no revictimizante; inversión de la carga de prueba y obligatoriedad
de que los fallos se fundamenten en los instrumentos
internacionales sobre derechos humanos ratificados por el
Estado ecuatoriano.
• Erradicación del sexismo, machismo, androcentrismo y
prácticas discriminatorias.
• Prohibición de acceso a cargo público, a quien adeude
pensiones alimenticias o sea responsable de delitos sexuales o
de violencia de género.
• Conciliación de la labor productiva con la reproductiva.
• Determinación del valor productivo del trabajo doméstico y
compensación con derecho a la seguridad social a quienes lo
realizan.
125
• Distribución equitativa de los recursos entre hombres y
mujeres.
El primer gabinete de Rafael Correa estuvo formado por un
número casi equivalente de ministros y ministras, además
se nombró, por primera vez, una Ministra de Defensa, hecho
que trastocó el imaginario simbólico sobre la autoridad y la
defensa nacional. Este tipo de acciones parecían ser señales
prometedoras para las mujeres.
Asimismo, en septiembre del 2007, el gobierno expidió
el «Decreto 620» que declara como política de Estado la
erradicación de la violencia de género desde la niñez. Para
implementar esa política pública se elaboraría un plan que
permita «generar e implantar acciones y medidas, que incluyen
mecanismos de coordinación y articulación interinstitucional en todos
los niveles del Estado […]» política pública que «da inicio a la
construcción de una cultura no autoritaria que puede aportar mucho a
la revolución ciudadana que persigue el actual gobierno, incorporando
a las mujeres como actoras plenas y libres de violencia» (Decreto
620, Correa 2007)
Por último, el gobierno ha impulsado programas de
emprendimiento productivos de y para mujeres, asimismo ha
aplicado mecanismos compensatorios del trabajo doméstico.
No obstante, la suma de estas acciones no ha logrado
constituirse como una política real de Estado de igualdad de
género. En este sentido, existen algunos puntos críticos que
fueron debatidos en el proceso de la Asamblea Constituyente
126 Reflexiones desde la Izquierda sobre Mujeres y Género
y que han significado rupturas y distanciamientos del
movimiento de mujeres con el gobierno de Rafael Correa.
1.- El Estado laico y el derecho a decidir: Recordemos que los
máximos postulados de la segunda constitución alfarista (1906)
consagraron el Estado laico, separado de la Iglesia Católica, y
la laicidad en tanto libertad de cultos y respeto a la diversidad
de posiciones ideológicas en la sociedad. Estos logros han
sufrido innumerables ataques e involuciones en sus 100 años
de existencia. El tema fue materia de debate en la Asamblea
Constituyente de Montecristi, cuando se discutió si invocar
o no a Dios en el preámbulo del texto constitucional. De su
parte, Rafael Correa advirtió a la Asamblea que no refrendará la
nueva Carta Política si ésta plantea contenidos que entren en
contradicción con su conciencia y formación cristiana.
2.- El segundo punto crítico tiene que ver con el aborto. La
despenalización del aborto en todas sus circunstancias, asunto
de alta sensibilidad en las dirigencias políticas y ciudadanía en
general; materia constitucional del Código Integral Penal, ha
sido visto como una amenaza para las fuerzas conservadoras,
que no toleran que sean las mujeres quienes decidan sobre su
cuerpo.
3.- El tercer punto crítico se refiere a la institucionalidad
promotora de equidad de género en Ecuador. El país
experimentó desde 1997 niveles cada vez más profundos de
crisis institucional, de allí que uno de los clamores ciudadanos
expresados de manera reiterada, fue la necesidad de una
reforma política integral, mediante la cual la institucionalidad
127
del Estado pase a funcionar con eficiencia y efectividad a favor
del conjunto de la sociedad ecuatoriana.
En el período neoliberal, el Ecuador experimentó la reducción
del gasto social y el achicamiento del tamaño del Estado
resultado de: el pago de la deuda externa, la entrega de
los recursos a empresas extranjeras; la concentración en
pocas manos de las utilidades de los recursos estratégicos,
especialmente los provenientes de la producción petrolera,
y, como remate, la extendida corrupción de políticos y
funcionarios.
En ese contexto, la «Dirección Nacional de la Mujer» se
transformó en 1997 en el CONAMU, órgano rector de las
políticas públicas de equidad de género. El paso se dio
gracias a la acción del movimiento de mujeres que en ese
momento contaba con un importante manejo técnico, apto
para orientar la aplicación de políticas públicas con enfoque
de equidad de género. Una de las características relevantes
de la estructuración del CONAMU es la conformación
mixta de su directorio: Estado - sociedad civil. A pesar, de
la cercanía a la Presidencia de la República el CONAMU no
ha sido considerado como parte del gabinete presidencial y
tampoco tiene un presupuesto suficiente, correspondiente a
la envergadura de sus responsabilidades e intervenciones.
128 Reflexiones desde la Izquierda sobre Mujeres y Género
Bibliografía:
Sendas, Líderes en Crecimiento. Cuaderno de Apoyo Conceptual para
la formación en género, derechos y participación a nuevas líderes y
liderezas. Cuenca, 2015.
AMUME. (2014). Módulo IV Realidad Nacional de la Escuela Nacional de
Formación
Política: Políticas públicas y mecanismos de participación con enfoque de género.
Quito: Secretaría Nacional de Gestión Política SNGP, Asociación de
Municipalidades Ecuatorianas AME.
Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades Dirección General de
la Mujer. Guía
para elaborar, implantar y evaluar planes de igualdad de oportunidades
de oportunidades entre mujeres y hombres en el ámbito laboral. Junta de
Castilla y León. Recuperado de: http://www.dipsanet.es/upd/pdfs/15_
DACFormacionComplementaria/IgualdadGenero/Guia_Igualdad_Jcyl.
pdf
Llano, L. y Polanco, A. (2011). La Plataforma de Acción de Beijing a través
de experiencias de cooperativas de mujeres en Nicaragua. Managua: Área de
Cooperación Internacional para el Desarrollo (ACOIDE) Universidad de
Cantabria. Recuperado de http//www.unican.es/NR/rdonlyres/00010d04/
lxkdiotagxwhivytovfixetgcohifywu/
PLATAFORMADEACCIÓNDEBEIJING.pdf
Mujeres en Ecuador. Obtenido de: http://www.eurosur.org/FLACSO/
mujeres/ecuador/mpais.
htm Muñoz, J.P. (2008). Movimientos sociales y procesos constituyentes. Quito:
Instituto de investigación y debate sobre la gobernanza. Recuperado de:
http://www.institutgouvernance.
org/es/analyse/fiche-analyse-451.html
129
POR QUÉ SER FEMINISTA.
Mayra Alejandra Quishpi*
* Mayra Alejandra Quishpi es licenciada en Medicina y Deporte por la
Universidad Deportiva del Sur (Venezuela). Es facilitadora en talleres de
formación política para diversas organizaciones juveniles y militante del
Partido Socialista Ecuatoriano.
130 Reflexiones desde la Izquierda sobre Mujeres y Género
Antes de explicar qué es el feminismo, primero conoceremos alguna de las
preguntas que se hace la gente, como: ¿qué es el feminismo?, ¿eso no es
ser machista también? y ¿por qué ser feminista? Dentro de estas líneas no lo
explicaré de manera catedrática sino desde un lenguaje de mujer del pueblo
y luchadora.
El feminismo nace mediante las luchas de mujeres diversas y de movimientos
sociales además de ir en contra de un sistema patriarcado, neoliberal e
injusto. A través de la historia hemos visto como la violencia se replica hacia
las mujeres y a pesar que estamos en el siglo XXI se observa todavía la
discriminación, desigualdad, injusticia y la violencia verbal, física y psicológica;
todo tipo de maltrato que no podemos permitir que siga, por ello la lucha del
día a día por un mundo justo, igualitario sin discriminación, donde las mujeres
podamos decidir sobre nuestro cuerpo y que los mismo forma parte de los
principios del socialismo.
A veces se mal interpreta el feminismo como una respuesta al machismo,
confundiendo y creando temor en las mujeres e implicando al hembrismo
donde la mujer ejerce el papel de dominante y el hombre es inferior a ella;
pero todo eso son estereotipos creados por una sociedad que lucha por el
poder y no por una sociedad igualitaria, en ese sentido el feminismo busca
una sociedad sin violencia, sin opresiones, sin explotación, sin discriminación
y sin patriarcado.
Para todo eso el feminismo tiene un significado importante en el mundo,
la lucha de la igualdad de género, tratando de invalidar esos paradigmas de
jerarquía de género como un concepto y estructura ya caduco. Entonces el
feminismo no solo critica, también provoca espacio de construcción de todas
las mujeres, por supuesto además de crear procesos políticos de cambio en
el mundo.
Después de esta pequeña elucidación, quiero compartir esta frase con ustedes
querid@s lectores. “Es fácil reconocer a las mujeres fuertes: son las que se
construyen unas a otras en lugar de destruirse entre ellas”, “El feminismo,
como idea pura, es esencialmente revolucionario”, (José Carlos Mariátegui).
131
ENTREVISTA
A DOLORES QUINCHE.
Tamia Vercoutère*
*Tamia Vercoutère es licenciada en Ciencias Políticas y tiene una
maestría en Asuntos Internacionales con mención en Medio Ambiente,
Desarrollo Sostenible y Riesgos por L’institut d’Etudes Politiques de Paris.
Ha colaborado con varias instituciones gubernamentales en Ecuador
tales como la Asamblea Nacional o el Ministerio de Relaciones
Exteriores y Movilidad Humana. Actualmente se desempeña como
Docente-Investigadora del Centro de Relaciones Internacionales del
Instituto de Altos Estudios Nacionales
132 Reflexiones desde la Izquierda sobre Mujeres y Género
(Ibarra, 20 de febrero de 2016)
Dolores nació en la villa de Ibarra, el 11 de octubre de 1950.
Es Kichwa Otavalo y su familia -mi familia-, tanto de la rama
materna como de la paterna, es originaria de Quinchuquí,
comunidad asentada en las faldas del volcán Imbabura. Hace
más de un siglo fue que de Quinchuquí salieron varias familias y
se asentaron en Ibarra; dejaron el telar y el arado y se apropiaron
de las tercenas y el camal. Dolores es enfermera de profesión,
bailarina, agricultora de la mano de su compañero de vida; pero
es, ante todo, una luchadora.
Sería imposible recoger una vida andada durante 70 años en
unas pocas páginas; quienes hemos estado bajo el manto de
esta hermosa mujer, nos hemos alimentado de su palabra y nos
hemos cobijado en su tacto. Dolores no habla el idioma de la
razón cartesiana y su voz tiene la cadencia de otros tiempos.
Para entenderla, el oído debe hacerse corazón. La conversación
que transcribo aquí debajo intenta ser fiel a ese compromiso, de
ahí que no hay mediación otra que el papel y la palabra escrita,
pues quienes la lean sabrán apreciar el valor intrínseco de su
relato.
Tamia: Ya son tres o cuatro las generaciones de kichwas que
han vivido en Ibarra. Sin embargo, ¿cuál ha sido y es el lugar que
ha ocupado la comunidad en esta ciudad?
Dolores: Mi padre vino de unos ocho años de Quinchuquí, de
ahí también es mi madre. Mis abuelitos vienen de las faldas del
Imbabura, antes hacían tejidos. Buscando mejores horizontes,
133
una mejor vida, vinieron acá a la ciudad. Dejaron su trabajo
de tejido y se dedicaron a buscar animales alrededor en las
comunidades, para despostar y dar carne a la ciudadanía. En la
Plaza de la Merced, con sus balanzas tradicionales, sin saber leer
ni escribir, pero sabiendo contar, sumar, multiplicar, hicieron su
trabajo. Aquí habemos un sinnúmero de familias, los Remache,
los Males, los Quinche. Hemos también contribuido con la
danza, la música, el deporte. Tengo un hermano que era muy
buen futbolista. Fue el primer kichwa que jugó en la selección
de la provincia, el Combinado Local. Luego fue el primero que
fue a la Liga, a Quito.
Hemos aportado mucho a la ciudadanía pero siempre hemos
sido invisibles. Ha habido este arrastre de la colonización:
el discrimen. La mujer kichwa ha aportado muchísimo; sin
la mujer, la cultura no hubiera sobrevivido: la vestimenta,
el idioma, el pensamiento, los transmitimos las mujeres. La
mujer mantiene, a pesar de todo, la identidad, lo que no
pasa con los hombres. Parece que los hombres son mucho
más frágiles que nosotros. Y hay una fuerza. Cada discrimen
me ha dado una fuerza, un empuje para salir adelante. Los
problemas me han ayudado a que salga esa fuerza interior.
Ya estoy mayor pero, cuando era niña, hubo mucho
problema. En las escuelas religiosas, nos prohibieron el
idioma, era prohibido hablar el kichwa. A los hombres les
prohibieron llevar la trenza que es parte de la identidad. Las
familias kichwas delegaban a mestizos para que vayan a
las reuniones de padres en las escuelas. No me gusta decir
mestizos. A la final, los mestizos tienen sangre de nosotros.
134 Reflexiones desde la Izquierda sobre Mujeres y Género
Los colonizadores solo vinieron hombres, entonces aquí se
mezclaron.
Cuando era pequeña, mi madre me contaba que a las mingas
para limpiar las acequias, los caminos, el teniente político
o el cura se aseguraban de que las mujeres entregaran una
prenda que mostrara que habían participado en el trabajo
colectivo. Contaba mi madre que mi abuelita Nicolasa no
pudo salir un día a la minga. A mi madre, como castigo, le
mandaron a Otavalo a barrer las calles. Eso solo lo hacían
con nosotros, no con todos los ecuatorianos. Todas esas
cosas, se han entrado en mi corazón. Y he dicho, esto tiene
que cambiar y hay que transmitir. Desgraciadamente, no
queda nada escrito. Solamente transmitimos a nuestros hijos
la palabra, es oral.
Tamia: Siendo muy joven, usted salió de la ciudad para
ejercer la enfermería. Cuéntenos su experiencia.
Dolores: Cuando era joven, el Ministerio de Salud me dio una
beca así que me fui a estudiar enfermería a Riobamba, volví a
Ibarra para hacer prácticas y luego trabajé en el Ministerio. En
ese entonces, en las comunidades, mucha gente no hablaba
tan bien el español, así que me mandaron allá, porque yo era
bilingüe. Ilumán, San Pablo, Angla, Zuleta, Quiroga, Mariano
Acosta: ahí practiqué mucho el idioma, me integré en la
comunidad, conocí sus problemas.
Hablaba mucho con las mujeres, no solo sobre salud, sino
sobre la situación que vivíamos los kichwas. Atendí partos,
135
enseñé primeros auxilios y compartí la importancia de la
planificación familiar. Inclusive aprendí a cocer para enseñar
a las mujeres que querían hacerlo. No seguí ningún curso,
aprendí por mí misma con el incentivo de que las mujeres
querían aprender. Conversaba con las mujeres indígenas, les
decía “somos mujeres, somos personas iguales que las otras
personas, tenemos derechos y las mismas necesidades que
los demás. ¿Por qué nos discriminan, por qué nos tratan mal
en las oficinas, en las escuelas, en los sitios públicos? ¿Por
qué sentirnos inferiores? No tenemos cuatro ojos, cuatro
oídos, dos bocas. Somos personas pensantes y con muchas
cualidades y hemos aportado mucho desde nuestros
ancestros.”
Eso yo hablaba en las comunidades y por eso me decían
comunista. Si yo, cuando era joven, ¡no sabía lo que era el
comunismo!
Tamia: En esa época usted también formó parte de la iniciativa
para conformar el Muyacan, cuénteme cuál era la visión detrás
de este grupo y cómo la danza también fue una lucha por el
reconocimiento de los derechos de su pueblo.
Dolores: Muyacan nace de tres palabras: muyundi yahuar canchi12
que en español significa “círculo de sangre somos”. Tenía
yo unos veinte años cuando conocí a Paco Salvador en el
Ministerio de Salud. Junto con él y con Ermelinda Males dijimos
“aquí en la ciudad de Ibarra hay kichwas jóvenes, por qué no nos
organizamos”. En ese entonces había varios grupos de danza
12
Actualmente, la ortografía del kichwa unificado escribiría “kanchik”.
136 Reflexiones desde la Izquierda sobre Mujeres y Género
tradicional. Y está bien que los ecuatorianos, que son parte de
nosotros, dancen, canten, toquen instrumentos. Pero muchas
veces se burlaban de la ropa, del idioma; era una mala imitación
de nuestra cultura.
Entonces nos organizamos. Éramos todos jovencitos,
tendríamos unos 20-22 años. Todos éramos solteros. Lo primero
fue convencer a los padres que no íbamos a hacer nada malo.
De casa en casa fuimos hablando con las familias. Tenían miedo
de que nos maltraten, que nos utilicen. Luego fuimos a San
Pablo, a Topo, a aprender cómo se bailaba en las comunidades.
A reencontrarnos con lo que éramos. Había danzas de rebeldía,
danzas muy suaves y la vestimenta era de acuerdo a las
comunidades.
Recuerdo que gracias a la danza entramos por primera vez al
Teatro Gran Colombia de Ibarra. Fuimos a presentarnos y fueron
nuestros papás, nuestros tíos, nuestras familias y de la emoción,
lloraban. Porque era la primera vez que los kichwas teníamos
acceso al teatro. Fue algo muy lindo.
Tamia: Las puertas se abrieron en Ibarra pero también en otras
ciudades, en otros países. ¿Puede contarnos cómo fue la gira
que Muyacan hizo por Latinoamérica?
Dolores: Creo que fue en el gobierno del General Bombita.
Obtuvimos una ayuda para hacer una gira por América Latina.
Fuimos a Chile, a Perú. En Arequipa, tuvimos una experiencia
que nunca me he de olvidar: logramos participar en un festival
en el que el Ecuador estaba representado oficialmente por el
137
Ballet de Marcelo Ordóñez. Nosotros fuimos muy aplaudidos
y nuestros compatriotas muy sorprendidos. Estábamos muy
contentos de seguir rompiendo, poquito a poquito, las cadenas
que nos amarraban.
La danza - será porque a mí me gusta mucho la danza y la
música, porque mi padre tocaba el bandolín -, la danza no es solo
movimiento, uno se transforma cuando baila: se saca lo que uno
es.
Fuimos hasta Portillo, frontera de Chile con Argentina, nos cogió la
nieve. Nunca había visto tanta nieve. Dimos en la escuela de esquiar,
encontramos a dos quiteños, ellos nos ayudaron. El bus en el que
viajábamos se hundió y fuimos a dar allá con los dos quiteños
para que nos ayuden a sacar el bus con cadenas. Estuvimos unos
días en la escuela de esquiar de Portillo, bailábamos y nos daban
de comer y nos daban acogida. Fue una experiencia muy linda.
Tamia: Usted tiene mucha claridad en torno a la importancia
de la identidad y también la tiene al hablar de justicia. Tomando
las palabras de Rigoberta Menchú, ¿dónde le nació a usted la
conciencia?
Dolores: Ahora ya estoy mayor, pero siempre recuerdo mi
infancia. Siembre hemos tenido un pie adelante y otro atrás.
Yo tuve la suerte de reencontrarme con mi misma gente, en
las comunidades, reencontrar todo lo que son mis padres, mis
abuelos, mis ancestros. Ahí comencé a tomar conciencia.
Yo, desde pequeña, he sido siempre rebelde. En todos los sitios
donde ha habido discrimen, yo siempre he estado protestando
138 Reflexiones desde la Izquierda sobre Mujeres y Género
e incentivando, conversando. Viene la edad, vienen los años,
uno abre los ojos y ve. A mi edad, sabemos lo que queremos,
desechamos lo malo y tomamos lo bueno. Los setenta años de
vida que he estado aquí, ha sido una lucha permanente.
Desgraciadamente, en las escuelas, no nos hacen conocer la
cultura nuestra y el idioma materno, que es bien importante.
Está bien que nos enseñen cosas de otros países pero el idioma
de nosotros es esencial. Una palabra, en kichwa, quiere decir
muchas cosas. “Kaykuma yaykupay, tiaripay” decimos la gente de
Quinchuquí cuando nos vienen a visitar, es una manera delicada
de recibir a la gente. Porque nuestros padres nos enseñaron que
hay que hablar como el kinku13, es decir que hay que hablar con
mucho cuidado, no decir las cosas bruscamente. “Kinkushpa
rimaychik” nos enseñaban nuestros padres.
También nos enseñaban nuestros padres que no hay que robar.
“Si entras en una casa, tienes que cerrar las manitos”, nos decían.
No hay que mentir.
Antes no había cocinas eléctricas ni cocinas de gas; delante del
fuego mi madre nos daba de comer. Y ahí conversábamos todo
lo que pasaba en el día. Ahí, mi abuelito Joaquín, nos contaba
las leyendas. Nada era escrito, así nos pasábamos conversando,
conversando.
Tamia: Para usted, mantener la herencia del pueblo kichwa
es sin duda fundamental. Sin embargo, usted rompió con la
tradición al unir su vida a la de un francés.
13
El kinku es el bordado que adorna la parte inferior del anaco de las mujeres
kichwas y que consiste, principalmente, de motivos que imitan un zigzag.
139
Dolores: Si viviera, el abuelito Joaquín, nos habría dicho que
no. Pero no todas las tradiciones son positivas, también tienen
su lado negativo. Por ejemplo, eso de que los padres escogían
las esposas de los hijos como hizo mi abuelito Joaquín con mi
papá y mi mamá. Eso ya lo hemos superado, ahora elegimos a
nuestro gusto a la pareja y, en mi caso, yo elegí a mi esposo que
no es de aquí.
Mi esposo es bastante comprensivo, se adaptó muy bien acá; ya
está 40 años y siempre me ha respaldado. En la pareja siempre
hay altos y bajos, pero hay que estar suficientemente maduro
para superar esas cosas. Tiene que haber cariño, comprensión,
respeto. Yo, por ejemplo, siempre me mantengo con mi idioma
y mi vestimenta y en ningún momento mi esposo me ha dicho
“tienes que cambiarte”. Yo también le he respetado: la experiencia
de vivir en Francia un tiempo fue muy rica para mí: aprendí el
idioma, me adapté al clima y a la comida. También valoré lo que
es mi tierra, mi comida, mi familia, mi grupo. Yo suelo decir que
tengo raíces muy profundas, por suerte.
Sin embargo creo que, por lo general, en las ciudades, los
pueblos ancestrales nos dejamos absorber. No hay escapatoria.
Tendríamos que remontarnos para no perder el idioma, la
ropa, el pensamiento. Pero creo que las personas que estamos
medianamente maduras, ya de mi edad, sabemos lo que
queremos. Hay muchos cambios que nos tocan: nos toca
la televisión, la radio; nos toca ese aparato que ahora con un
botón ya se sabe todas las respuestas. Pero la parte humana está
quedando atrás. Hay niños que tienen esa tabletita, que están
jugando. Creo que hacemos mal los padres de ponernos en ese
140 Reflexiones desde la Izquierda sobre Mujeres y Género
círculo. En vez de conversar con la persona que está al lado, o
con su padre, o con su hermano, o con los familiares, más se
dedican a coger ese aparato y no hay diálogo.
Yo quiero hacer hincapié en que la cultura la traspasamos las
mujeres y creo que la mujer, sea o no kichwa, es muy capaz de
aportar muchas cosas. Yo sigo reclamando, sigo dando mi voz
de igualdad, de derechos y deberes.
Tamia: Muchas gracias por sus enseñanzas.
141
LA MUJER EN LA HISTORIA
HASTA GUADALUPE LARRIVA
Jacqueline Venegas*
* Jacqueline Venegas es abogada de los tribunales y juzgados de
Ecuador por la Universidad Laica “Eloy Alfaro” de Manabí y Tecnóloga en
Promoción Social. Actualmente se encuentra cursando una maestría en
Legislación Ambiental por la Universidad UCIMEXICO. Es militante del
Partido Socialista Ecuatoriano y Presidenta del Frente de Mujeres
Socialistas
142 Reflexiones desde la Izquierda sobre Mujeres y Género
“Vivimos una época de cambios y la mujer se está
empoderando en su papel de lideresa”
Era un día gris de enero, en el cantón Jaramijó, provincia de
Manabí, me dirigía al lugar exacto del accidente aviatorio en
el que perdió la vida nuestra eterna Presidenta, compañera
GUADALUPE LARRIVA GONZÁLEZ, nadie sabía el sitio exacto del
percance, preguntando a los moradores llegué hasta el lugar,
me conmoví hasta las lágrimas, pues tantos recuerdos vinieron
a mi mente, me quedo simplemente con los mejores momentos
compartidos junto a una de las mujeres más brillantes de la
historia política ecuatoriana.
Dedico este artículo en memoria de la eterna compañera
Guadalupe Larriva y a cada una de las mujeres que en un mundo
de hombres han logrado destacar y escribir páginas de rebeldía,
coraje, humanismo y auténtico compromiso militante.
Desde el principio de la humanidad, la mujer ha debido recorrer
un camino lleno de inconvenientes, pero solo su firmeza,
convicción y valentía ha hecho que las mujeres se constituyesen
en el pilar fundamental de la sociedad, para junto al hombre
hacer realidad las utopías de un mundo lleno de exclusión y
desigualdad.
Mujeres como Magdalena Carmen, Frida Kahlo Calderón,
Violeta Parra, Rosa Luxemburgo, Rosa Parker, Nadezhda
Krupskaya, Constanza Markievicz, Petra Herrera, Nwanyeruwa,
Lakshmi Sahgal, Rani de Jhansi , Sophie Scholl, Blanca Canales,
Celia Sánchez, son hoy por hoy el mejor referente de mujeres
143
revolucionarias, lideresas, visionarias, luchadoras incansables de
justicia, libertad y dignidad.
En el Ecuador desde nuestra estructura prima, las culturas
aborígenes, siempre hubo mujeres que lucharon junto a los
hombres por un mundo más justo, así tenemos que las indómitas
Manteñas (jamás conquistadas ni por Incas ni por Españoles)
fueron guerreras.
Hay restos arqueológicos en la Comuna Agua Blanca en la que
se puede observar la estructura piramidal que pone en la más
alta jerarquía también a la mujer, así podemos hablar de muchas
otras culturas ancestrales en las que la mujer juega un papel
preponderante, en el que tanto hombres como mujeres podamos
vivir con igualdad de derechos y obligaciones.
Mujeres que forjaron la Patria, luchando en condiciones adversas,
ellas fueron perseguidas por las dictaduras, fueron humilladas
y vilipendiadas por la generación de su época, cruelmente
asesinadas sin tener respuesta alguna de las autoridades de turno,
también víctimas y mártires de una sociedad que no creía en sus
capacidades.
No podemos dejar de nombrar a mujeres valientes como María
Luisa Gómez de la Torre, Nela Martínez, Raquel Verdesoto, Ana
Moreno, Dolores Cacuango, Laura Almeida, quienes formaron parte
del Partido Socialista del Ecuador, asumiendo este compromiso
con verdadera pasión y trabajo social en favor de las causas justas.
Guadalupe Larriva, mujer de alma socialista, estoy segura
que muy pocos ecuatorianos y ecuatorianas conocieron
144 Reflexiones desde la Izquierda sobre Mujeres y Género
como ella, hasta los mínimos detalles de la geografía patria
y americana, desde 1981 hasta el 2003 en que fuera electa
Diputada por la provincia del Azuay, desempeñó las cátedras de
geografía física, rural, política, ecogeografía, ecología humana,
realidad latinoamericana y ecuatoriana, pocos compatriotas
compartieron su dominio profundo de la historia en la que se
movía cual gaviota ligera sobre la complejidad de su horizonte.
Logró por primera vez ocupar un cargo de tan alto rango, siempre
predestinado para los hombres, ella, demostró al mundo entero
que este país es un país de igualdad y de equidad al asumir el
cargo de Ministra de Defensa del Ecuador.
Guadalupe Larriva fue la primera mujer ecuatoriana en obtener
este cargo, el 24 de enero del 2007 y sólo nueve días después
de haber asumido el cargo, murió en un accidente aéreo. Dos
días antes, la Ministra había manifestado que no renovaría el
contrato a las Fuerzas Armadas Americanas y que estaba en
contra de la Base Militar de Manta, operada por Estados Unidos
desde el 2000 en territorio ecuatoriano.
Guadalupe, te reconozco como la pionera e inspiradora de
nuevos proyectos, has sembrado en tierra fértil y las mujeres en
las que siempre creíste, nos preparamos y competimos al igual
que nuestros compañeros por ser cada día mejor El Partido
Socialista siempre te tiene presente en cada uno de sus actos, tu
memoria perdurará en la historia y tu legado cada día coge más
fuerza. Mientras haya una mujer que se indigne ante la injusticia
social, el Socialismo vivirá.
145
“Únicamente el Socialismo, que es la
supresión de la explotación de unos hombres
por otros y de unas naciones sobre otras,
hará posible la unidad latinoamericana, con
bases de verdadera equidad y justicia”
Manuel Agustín Aguirre
146 Reflexiones desde la Izquierda sobre Mujeres y Género
Notas
Notas
En octubre de 2015, la militancia del Partido Socialista en su
Congreso Nacional eligió nuevos dirigentes y se destacó, como uno
de los principales retos de nuestra organización, la necesidad de una
mayor formación política e ideológica para nuestra militancia.
Los Cuadernos de Formación y Debate que con esta publicación
inauguramos tienen como objetivo fomentar la participación de
militantes y compañeros para escribir, en este caso, sobre la
problemática de género y que se generen diálogos y espacios de
formación y capacitación política en todas las células del Partido en
nuestro país.
Es necesario analizar escrupulosamente la realidad ecuatoriana y así
parafraseando a Carlos Marx, transformarla. Necesitamos
transformar una realidad injusta, inequitativa y que ha priorizado al
capital sobre la vida humana, en un horizonte socialista en el que
hombres y mujeres gocemos de los mismos derechos.
Para construir este horizonte socialista, Antonio Gramsci
mencionaba que instruirnos y capacitarnos era vital porque
necesitaremos de toda nuestra inteligencia. Que esta publicación
nos sirva entonces para instruirnos, formarnos, leer, analizar y
debatir en todos los espacios, tanto orgánicos como públicos.
Que esta publicación nos permita encontrarnos y seguir librando
esa necesaria batalla de las ideas, para combatir todas las
expresiones de opresión y explotación inherentes al sistema
capitalista y patriarcal contra el que seguimos luchando.
Descargar