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D 5782 E
Nr. 51
Diciembre de 1974
REVISTA MENSUAL
DE INFORMACION
FRANCFORT/MENO
PRECIO: 1,50 DM
2,50 FF
1,80 FS
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HANS MATTHOFER
La investigación científica,
al servicio del pueblo
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Además de
las razones expuestas anteriorm ente
todavía hay otras muchas más para suscribirse a la
revista ilustrada „Exprés Español“ , que se distribuye
no sólo en la R epública Federal de Alemania, sino en
muchos otros países.
Entre las ventajas que se obtienen suscribiéndose
están:
•
ahorrar dinero, ya que la suscripción es más
económ ica que com prar núm eros sueltos;
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ahorrar tiem po, puesto que la recibe directam ente
en su d o m icilio ;
•
seguridad, ¿quién sabe si cuando vaya al kiosco
ya no se habrán agotado?.
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CION
S uscribiéndose a la única revista ilustrada en idiom a
castellano que se publica en la República Federal de
Alem ania dispondrá de:
•
una inform ación objetiva sobre los problem as polí­
ticos, sociales, laborales y económ icos en España;
•
am plias inform aciones sobre los diferentes aspec­
tos de los problem as que afectan a los trabaja­
dores españoles que deciden sa lir fuera de su
patria;
•
la inform ación necesaria sobre las instituciones
políticas y sociales del país donde reside, cuyo
co nocim iento es im prescindible para quien vive
en un país extranjero;
•
inform ación sobre los acontecim ientos interna­
cionales, puesto que los m ism os afectan a todas
las personas sea cual sea el lugar de su residen­
cia, y, además, am plios estudios sobre los tema»
de mayor actualidad.
s
Cartas de los lectores
U M A R I O
En las últim os semanas el panorama
p olítico español se vió sacudido por
un hecho com plétam ente insólito en
los últim os 35 años: Un m inistro y va­
rios altos funcionarios de la Adm inis­
tración Pública pidieron la cuenta por
solidaridad con otro m inistro despedi­
do, o sean han d im itido de sus cargos.
El Presidente del G obierno intenta
seguir m anteniendo el rumbo político,
m arcado en un lejano 12 de Febrero,
contra los ataques de los ultras que
ven en peligro sus prebendas y la
posibilidad de que los periódicos ha­
blen de sus chanchullos. ¿Qué pasará
ahora? (pág. 7).
5
ESPAÑA
Los ultras al abordaje
7
El PSOE: Por la libertad,
por el socialism o
10
Tras el XIII Congreso del PSOE
12
Socialism o a la carta
15
Proceso aplazado
17
El socialism o y la revolución
19
Lideres para el consumo
22
La „Casa de la C ultu ra “
y su revista
23
Las regiones
26
Otros opinan
30
REPUBLICA FEDERAL
DE ALEMANIA
Nuevo estilo
32
Hans M atthöfer:
La investigación científica,
al servicio del pueblo
34
Integración de los niños
en Bremen
38
C uestiones fundam entales del
socialism o dem ocrático (III)
40
Reciéntem ente se ha celebrado en las
cercanías de París el XIII Congreso
del Partido Socialista Obrero Español.
Congreso celebrado con „lu z y taquí­
g ra fo s“ , había despertado un gran
interés dentro y fuera de las fronteras
españolas, como asim ismo en todas
las personas, sea cual sea su ideolo­
gía, preocupadas por los problem as
del desarrollo político español.
El Congreso ha probado la capacidad
de convocatoria que tiene el PSOE, y
cómo ha sabido engranar las distintas
generaciones y la existencia de
afiliados fuera y dentro de España
(pág. 10).
Se habla frecuentem ente del trasvase
de un rio a otro, pero no se habla del
trasvase del rio humano de unas re­
giones a otras, del hecho de que
unas provincias vayan quedando va­
cías y em pobrecidas por la marcha
de los trabajadores, m ientras otras, las
que reciben, ven aum entadas las
posibilidades de crear riqueza.
Este trasvase humano no se realiza
sólo de unas provincias a otras, sino
tam bién de las mismas provincias po­
bres al extranjero, sin que ello quiera
d ecir que después las remesas de los
em igrantes ayudarán a desarrollar las
regiones que se mueren (pág. 26).
SUIZA
Tan suizos com o los suizos
43
FRANCIA
Term inó la luna de miel de las
izquierdas
44
CHILE
La desocupación
46
Precios y salarios
47
GRECIA
Hechos y personajes
50
Elecciones
52
EXPRÉS ESPAÑOL / Diciem bre 1974
Hans M atthöfer (SPD), M inistro Fede­
ral de Investigación y Tecnología
e xplica las funciones de su m inisterio
de cara a las necesidades del pueblo.
„N uestro objetivo es crear, por m edio
de m ejotas tecnológicas y de la pro­
ductividad, puestos de trabajo segu­
ros que garanticen ingresos suficien­
te s“ , asi afirm a M atthöfer. Estas a fir­
m aciones son validas para todos los
que viven en la R epública Federal de
Alemania, pero tam bién para aquellos
que en otros países se ven co nfron ta ­
dos a los mismos problem as (pág. 34).
3
CARTA AL LECTOR:
REVISTA DE INFORMACION
NR. 51, Diciembre 1974
Editor (Herausgeber und Verleger):
Peter Corterler (MdB)
Exprés Español: 6 Frankfurt/Main
— 19 — Postfach 19 01 09.
Redacción: José Maria Arche, José
Moll Marqués, Manuel Moral y Carlos
Pardo
Anzeigen: Zur Zeit ist Anzeigenpreis­
liste Nr. 3 vom 1. 1.1972 gültig.
Verantwortlich für Anzeigen:
Carlos Pardo
Anzeigenverwaltung:
Carl Heymanns Verlag KG, 5 Köln 1
Gereonstraße 18—32
Ruf 0221/2345 55, Telex 8 881 888
Distribuidor en la República Federal
de Alemania: Saarbach GmbH, 5 Köln
— Follerstraße 2.
Durante largos años Exprés Español
ha m antenido de form a constante el
mismo precio de venta, aunque fuesen
introducidas m ejoras tan im portantes
com o:
a) considerable aumento del número
de páginas, pasando de 44 en
enero de 1972 a las 52 que tiene
actualmente;
b) se ha mejorado la calidad del papeí y las fotos.
Todo ello ha supuesto para el lector
poder disponer de una más amplia
inform ación y que pudiesen ser to ­
madas en consideración diversas su­
gerencias propuestas por los mismos.
Imprime: A. Bernecker-Verlag.
3508 Melsungen
Cuentas: Bank für Gemeinwirtschaft
— 6 Frankfurt/Main - Konto Nr.
10045278.
Facetas ajenas
Postscheckkonto: H.M. Exprés Espa­
ñol - 6 Frankfurt/M. Nr. 911 53-605
Precios: Numero suelto
1,50 DM, 2,50 FF, 1,80 FS, 25 PTS,
25 FB.
Abonos: 12 meses
Alemania
España
Francia
Suiza
Holanda
Inglaterra
Bélgica
12 DM
300 Pts
22 FF
16 FS
12 F
2L
200 FB
Alle Rechte an den von uns veröf­
fentlichten Beiträgen und Abbildun­
gen sowie die Übersetzung in andere
Sprachen V o rb e h a lte n . Nachdruck
nur mit Quellenangabe und nach
vorheriger Genehmigung der Redak­
tion gestattet.
Los artículos firmados no represen­
tan necesariamente la opinión de la
redacción.
„Exprés Español" no está obligado
a publicar todas las cartas que re­
ciba para la sección de „Cartas de
los lectores“ . También se reserva
el derecho de publicar un extracto
de las mismas, respetando el sen­
tido.
Fotos: Andrés Sorel —Archivo E. E. —
Juan M. Castro — Juan
Gallego - Prensa Latina
Colaboran: Andrés Sorel — I. Alvarez — Juan Barcelona Angel Barrutieta — Juan
Gonzalez y Manuel Ma­
drid.
4
por
Carlos
Desde enero de 1972 nos hemos vis­
tos obligados a aceptar diversas subi­
das de precios como, por ejemplo,
han sido:
a) aumentos anuales en los castos de
la imprenta;
b) aumentos en los gastos de distri­
bución y correos.
Los aum entos de precios en todas las
fases en que se desdobla la con­
fección de una publicación, ha su­
puesto el que todas las publicaciones
hayan subido los precios. Todos estos
aum entos son los resultados de las
diversas subidas en los costos ge­
nerales de la vida, de los que noso­
tros no estamos excluidos.
Año 1975
Por los m otivos antes expuestos nos
vemos obligados a fija r un nuevo
precio a la revista, que a p a rtir del
mes de enero de 1975 será de:
Pardo
Número suelto
Alem ania: 2 DM
Bélgica: 35 FB
España: 40 Pts.
Francia:
3,50 FF
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Suiza:
2,25 FS
Suscripción anual
18
300
400
34
18
3
22
DM
FB
Pts.
FF
F
£
FS
Más im portante que las variaciones
en el precio del papel, im prenta, etc.,
estim ado lector, es sin duda lo que
se im prim e: las inform aciones, artícu­
los y reportajes que se ofrecen mes
trás mes. Aqui es donde reside el ver­
dadero valor de una publicación, el
cual no sufre alteración ninguna de­
bido a la variación en los precios.
Naturalm ente que el aum ento en el
precio no quiere d ecir que autom áti­
cam ente se solucionen todos aquellos
problem as individuales que todavía
puedan existir o que se den en el
futuro: el su scriptor que no ha recibi­
do a tiem po su ejem plar porque no ha
com unicado el cam bio de d o m icilio ;
cartas para la sección de „cartas de
los lectores" que por su enorme
am plitud no pueden ser publicadas,
ni siquiera extractándolas, etc.
Pero a pesar de estas pequeñas d ifi­
cultades el apoyo de los lectores ha
sido constante y estamos seguros de
que en el próxim o año, que a todos
deseamos llenos de felicidades, se­
guirá dándose la constante colabora­
ción de aquellos que tienen inferes en
la publicación de la única revista ilus­
trada que en idiom a español se edita
en la R epública Federal de Alemania,
como m edio dem ocrático de expre­
sión e inform ación.
EXPRÉS ESPAÑOL / D iciem bre 1974
Cartas de los lectores
En el nr. 50 de esa revista publican
dos artículos en torno a esta cuestión
que, como dice el Sr. Pardo, en su
introducción es un tema provocador.
Yo respeto a quien siendo cristiano
lucha en las filas del socialism o, pero
considero que existe una cierta in­
com patibilidad y tom o de un periódico
católico:
ASOCIACIÓN DE
PADRES
Ante todo nuestra enhorabuena por
el artículo que publican en el Nr. 47
de Exprés Español sobre la reunión
general de la C onfederación de Aso­
ciaciones Españolas de Padres de
Familia en Alemania.
Con razón subrayan la im portancia
que tiene para los niños extranjeros
el que se aproveche lo más posible
de la escuela alemana. Sí los padres
se preocupan sólo de las clases de
español en p erjuicio de la escuela
alemana, olvidan la situación real de
sus hijos en Alem ania y ponen en gran
peligro su form ación profesional fu ­
tura. En caso de no aprender los niños
suficientem ente el alemán, vivirán
siem pre en un ghetto con todos los
problem as so cio lóg ico s y sicólogicos
que ello im plica.
La im portancia de nuestra confedera­
ción consiste, por lo tanto, prim ero
en ayudar a los padres a concien­
ciarse y a so lucionar de un m odo ade­
cuado los d ifíciles problem as de sus
hijos, y segundo en unirlos a fin de
que tengan la fuerza suficiente para
defender sus derechos.
No dudam os de que este problem a
atañe a todos los extranjeros. Por eso
hemos empezado uniéndonos los es­
pañoles, con la esperanza de que se
organicen tam bién los demás extran­
jeros y así hacer frente todos juntos
a los problem as comunes. Empezar
con una asociación internacional nos
parecía poco realista.
Para term inar perm ítanm e que respon­
da a su crítica de que a la Confedera­
ción le falta sensibilidad por los aspec­
tos políticos. Somos conscientes de
que en este cam po queda aún mucho
cam ino por recorrer. Nos parece, sin
embargo, que a frontar con valentía los
problem as escolares de nuestros hijos
es ya una form a de acción política.
Nuestra C onfederación es todavía
joven. Al querer abarcar problem as
generales o política de partido, po­
dríam os descuidar los fines específi­
cos nuestros, es decir, luchar en un
campo co ncreto : el de la form ación
de los hijos y la prom oción humana
de los padres en la em igración.
Cordialm ente,
Manuel Romano García
Presidente de la C onfederación
EXPRÉS ESPAÑOL / D iciem bre 1974
SOCIALISMO Y
CRISTIANISMO
TROTSKY
Acabo de re cib ir su revista corres­
pondiente al mes de octubre. Como
siem pre, lo prim ero que he hecho al
llegar al trabajo fue darle un vistazo.
Quedé sorprendido. Ya en la portada
se „a d o rn a “ con una foto de L. T rots­
ky, el contrarrevolucionario ruso . . .
En princícip io veo con claridad que
se pretende presentar a Trotsky co­
mo enemigo de Stalin solamente. O
sea se saca la conclusión con la lec­
tura de que este individuo fue ene­
migo de Stalin, y tam bién se acentúa
notablem ente que Lenin aprobaba a
este elem ento pernicioso, pero se
equivocan notablem ente . . .
Sobre la opinión del co ntrare volucio ­
nario — Trotsky — con respecto al
pluripartidism o, es la clásica teoría
de los partidos burgueses, revisionis­
tas, oportunistas y reform istas actuales.
Pero además se dice en el artículo
que la fuerza de los trotskystas ac­
tuales se deja notar en la universidad,
en los intelectuales y en la juventud.
La últim a es norm alm ente más izquier­
distas por ser jóvenes y carecer de la
experiencia
necesaria,
pero
con
respecto a los otros sectores, univer­
sidad e intelectualidad, es lógico ya
que no son fuerzas obreras y des­
conocen en la práctica a la clase
obrera y sus posiciones políticas.
Del dicho al hecho hay un trecho. De
la teoría a la practica también. Este
es el quid de la cuestión y aquí radica
la equivocación del intelectual bur­
gués que se adorna con frases iz­
quierdistas.
Las teroías del m enchevique del artí­
culo — T rotsky — son en toda su
extensión, teorías pequeño-burguesas,
pues jam ás en su vida ha sido revolu­
cionario, sino que era un tra id o r in fil­
trado en el m ovim iento obrero.
J. M. Rheinhausen
„Pablo VI nos había advertido - O cto­
gésima Adveniens, 31 - del atractivo
que con dem asiada frecuencia sienten
algunos cristianos por el socialism o, y
recom ienda prudencia lúcida y dis­
cernim iento muy atento ante las po­
sibles vinculaciones de las diversas
evoluciones de aquél con ideologías
incom patibles de la fé .“
J. R. M ünster
CHILE
Me refiero a la carta del le cto r J.V.,
aparecida en el N° 49 de „Exprés
Español“ , a propósito de la Iglesia en
Chile. Me parecen atinadas las críticas
al artículo sobre el tema, publicado
en el N° 47. El lector pregunta por la
opinión de los partidos de la izquierda
chilena acerca de la Iglesia Institu­
cional. La respuesta, a mi ju icio , es
obvia, al menos por ahora.
El sentido común apunta hacia un
único cam ino que las izquierdas no
se han cansado de señalar y en el
cual se ha trabajado infatigablem ente.
Se trata de la constitución de un frente
dem ocrático y antifascista y su con­
tinua am pliación, dentro y fuera de
Chile, con un objetivo inm ediato y
tam bién único: el derrocam iento de la
Juma.
La necesidad de Im plantar un objetivo
como éste, se funda en las decenas
de miles de vidas que cotidianam ente
se enfrentan en C hile al peligro de
desaparecer, y, ante tal realidad, nin­
gún esfuerzo es vano así como nin­
guna voluntad es inútil. Es por ello
que, en todos los rincones del globo,
los frentes antifascistas trabajan árduamente, contando en sus filas a los
pensam ientos más disim iles y a las
concepciones políticas, hasta ayer,
más irreconciliables.
Es por ello también, que resulta más
p erjudicial que constructivo plantear
ahora opiniones que pueden c o n tri­
buir a d eb ilita r la lucha solidaría,
creando enem igos innecesarios den­
tro de la unidad. La posición de la Igle­
5
EL FUTURO
ES SOCIALISTA
sia Institucional chilena es valorada
por los partidos de izquierda como
favorable al m ovim iento antifascista,
por lo menos en su evolución última.
Sus iniciativas dentro de Chile no
pueden ser m iradas com o colabora­
cionistas hacia la Junta, y los últim os
ataques que ha recibido por parte
de ésta resultan, en este sentido,
ciertam ente, significativos.
Además, no debe olvidarse que, pre­
cisam ente, por su co nd ició n de „in s ti­
tu c io n a l“ , es hoy uno de los factores
que más pueden in flu ir en la dism inu­
ción de los atropellos a los derechos
humanos, colocada en su posición
actual.
Sin embargo, la discusión aludida abre
una interrogante mucho más im por­
tante: ¿Qué sign ifica d erro car a la
Junta?. O, más claro aún, ¿qué alter­
nativa de gobierno se ofrece en el
futuro, si la Junta es derrocada?. La
respuesta, lo sabemos, es por ahora
prácticam ente im posible. Pero sí pue­
den m encionarse algunas alternativas
que no son viables. Por ejem plo, mu­
chos pensaron, en las prim eras se­
manas de Junta, que a Frei le caía del
cielo (o del infierno) la posibilidad de
gobernar (es evidente que el mismo
Frei acarició esta ¡dea, m otivo por el
cual m ovió al Partido Dem ócrata C ris­
tiano en pos del golpe, y, poco depués
de éste, hizo las asqueantes declara­
ciones que ya se conocen al ABC
español). Pero fácil es com prender
que, en las condiciones actuales, esta
alternativa es im posible, por lo menos,
desde el punto de vista de las libe r­
tades dem ocráticas.
Los m ilitares tam bién lo han enten­
dido así; de allí las continuas am plia­
ciones del plazo visualizado para su
6
m andato (desde 6 meses, al p rin c i­
pio, hasta 25 años, en la últim a de­
claración de Pinochet). Porque, des­
pués de la brutalidad poco común de
esta dictadura, ni Frei, ni ningún otro
fascista vestido con ropajes dem o­
cráticos, podría gobernar el país, sino
a costa del m antenim iento de la repre­
sión, pues cualquier intento de libera­
lización supondría la reorganización
de las masas y una „levantada de
cabeza“ general, im posibles de con­
tro la r sino por un líder capaz de inter­
pretar a esas masas (un Salvador
Allende, por ejem plo).
Por otra parte, un m ovim iento autén­
ticam ente popular, podría hacerse del
poder sólo destruyendo al ejército,
cuestión bastante problem ática en lo
inm ediato. La perspectiva de división
de las Fuerzas Armadas, cosa siem pre
fa ctible en una situación com o la ac­
tual, daría, al parecer, más posibilida ­
des a un gobierno ,,a la peruana“
(que, en todo caso, sería una apertura
interesante) que a un gobierno „p o r y
para el pueblo".
Tal vez sea prem aturo plantearse estas
preguntas en m om entos en que la
represión sigue cobrando vidas (el
asesinato del General Carlos Prats
aún está fresco), aunque, por otra
parte, ellas parecen legítim as si se
piensa en que m illones de seres en
todo el m undo, chilenos o no, desplie­
gan un denodado esfuerzo y están
convencidos de todo corazón de que,
tarde o tem prano, la Junta caerá. Los
cuadros políticos que están al frente
de las acciones de solidaridad y de
la lucha antifascista, tam bién com ien­
zan a preocuparse de la concepción
de alternativos viables.
■
W. R. Bonn
No es una sim ple profecía a que me
induce a expresarm e de esta manera;
es el convencim iento basado en la
realidad que vive el pueblo español.
En los últim os tiem pos, en la em igra­
ción y en la propia España sólo se
oye hablar de socialism o. Muchos
piensan que será una moda o un
„sno bism o". Pues no, esto tiene un
fundam ento: esta form a de pensar de
los trabajadores españoles y una gran
parte de la com unidad no viene por­
que sí, se debe, en prim er lugar a que
los españoles hace ya muchos años
que empezamos a pensar socialista.
No envano nuestros pensadores so­
cialistas Pablo iglesias, Jaim e Vera,
Julian Besteiro y Largo Caballero, por
no c ita r otros, trazaron la trayectoria
del glorioso Partido S ocialista Obrero
Español con su potencial revoluciona­
rio y su arraigo en el pueblo que supo
plasm ar las ¡deas de Carlos Marx
dentro de la organización hermana la
Unión General de Trabajadores de
España.
Esta lucha y este potencial revolu­
cionario inspirado por estas dos or­
ganizaciones al servicio de la clase
obrera española se vieron gravem ente
quebrantadas por la bota fascista de
la Alem ania nazi, la Italia fascista y
los com ponentes de la España negra
de Franco.
Pero el PSOE y la UGT ha resurgido
con más ímpetu que nunca a lo largo
y ancho de la Península Ibérica y
que hoy en su parte occidental ha
tom ado cuerpo real; tom ando en el
resto de la Península una gestación
form al con un em puje y dinam ism o
dem ostrado en el XIII Congreso del
Partido S ocialista Obrero Español
celebrado en la localidad francesa
de Surenses. El PSOE no sólo en la
Península Ibérica tiene una misión
muy im portante que c u m p lir en el
futuro, sino, tam bién en el m arco de
la Internacional S ocialista donde nues­
tro c riterio será aceptado por la
mayoría.
Sólo un Partido Socialista al frente de
las luchas obreras puede plasm ar en
realidad las justas aspiraciones de
la clase trabajadora y garantizar la
libertad para todos los españoles que
acepten vivir dentro de un orden de
libertad que les conduzca al socia­
lismo.
¡Compañeros, el futuro es nuestro y
juntos tenem os que e d ifica r el socia­
lism o dentro de una libertad!
■
A. C. F rankfurt/M .
EXPRÉS ESPAÑOL / D iciem bre 1974
España
LOS ULTRAS
AL ABORDAJE
Cuando los vigías más optim istas ya
se preparaban a g rita r el „tie rra a la
vista “ del ape rtu rism o .tras una penosa
travesía por un mar agitado por una
grave crisis económ ica y social, pla­
gado de tiburones azules y surcado
por los torpedos disparados desde
subm arinos anclados en las simas del
inm ovilism o, con los cuchillos entre
los dientes, los ultras españoles, capi­
taneados por el m arqués de Villaverde, el camisa vieja Girón y su com ­
padre, el secretario general del Mo­
vim iento, Pepe Utrera Molina, respal­
dados por espadachines como los ge­
nerales Campano, Rebull e Iniesta
Cano y anim ados dialécticam ente por
„id e ó lo g o s “ como el ex m inistro Gon­
zalo Fernández de la Mora y el g allito
vertical Em ilio Romero, se han lan­
zado al abordaje de la nave del presi­
dente del G obierno, Carlos Arias
Navarro.
Caída por la borda
gando en la misma d irección o si los
vientos que soplan de El Pardo no le
empujan hacia otro puerto más estre­
cho que el prom etido por el presidente
Arias a los españoles. En la actual
confusión política reinante en España,
muchos no descartan incluso que el
barco llegue al destino que desean los
ultras sin el capitán Arias y con otro
arm ador: el príncipe Alfonso de Borbón, esposo de la nieta predilecta de
Franco, la hija del marqués de Villavarde.
No era humo de paja
El llam ado „program a del 12 de fe­
b re ro " del presidente Arias no halló
al p rincip io grandes resistencias por
parte de los ultras del régimen, que lo
interpretaron como una nueva co r­
tina de humo para disim ular la conti-
Por
Manuel
Moral
nuidad del sistema fascista español.
Pero la m anifiesta apertura de Pío Ca­
banillas en los medios inform ativos,
especialm ente en la prensa, comenzó
a intranquilizar a los cavernícolas del
18 de Julio, intranquilidad que fue
convirtiéndose en pánico cuando a
través de la prensa fue haciéndose
cada vez más fuerte el clam or de la
sociedad española por la libertad y
la dem ocracia.
cambié
11-17 Noviembre de 1974
N.° 156-35 Ptas.
Tras corta y silenciosa refriega han
caído por la borda los dos m inistros
más liberales del gabinete Arias, Pío
Cabanillas (Inform ación y Turism o) y
Antonio Barrera de Irímo (Hacienda).
En solidaridad con los náufragos, en
los prim eros m om entos de conm o­
ción, se han tirad o al agua gran
número de colaboradores de ambos
m inistros, entre ellos M arcelino Oreja
(subsecretario de Inform ación) y Ricar­
do de la Cierva (D irector General de
C ultura Popular), para tratar de ganar
a nado algún islote liberal, en el que
algún día, lo mismo que Cabanillals
y Barrera de Irimo, serán rescatados
para el futuro del país por las fuerzas
dem ocráticas.
Desde el puente de mando, el capitán
del navio, Arias Navarro, y el armador,
el príncipe Juan Carlos, han conse­
guido a duras penas evitar de mo­
mento la desbandada general de su
tripu la ción que les habría dejado so­
los con los ultras en el barco, con el
peligro de ser tam bién lanzados por
la borda en la em briaguez de la victo ­
ria. Recom poniendo su m altrecha fi­
gura, Arias Navarro ha empuñado de
nuevo el tim ón, poniendo otra vez
proa hacia el asociacíonism o político
prom etido para finales de este año.
Pero muchos se preguntan ahora si el
barco de Arias Navarro sigue nave­
EXPRÉS ESPAÑOL / D iciem bre 1974
7
de la grave enferm edad de Franco en
el carcom ido tinglado del régimen,
hicieron com prender a la derecha es­
pañola, calificada de „c iv iliz a d a “ para
distin gu irla de los energúm enos reac­
cionarios de Blas Piñar y sus amigos,
que empeñarse en m antener en pié
el anacrónico régimen franquista es
un disparate histórico que sólo puede
abocar a una solución de violencia
que ia mayoría del pueblo español no
desea.
Miedo al vacio
Nostálgicos del pasado se saludan: Franco, G irón . . .
C onform e Cabanillas iba aflojando la
m odarza de la censura impuesta a los
m edios de com unicación españoles,
perm itiendo tam bién en mayor m edida
la venta en España de los periódicos
extranjeros, empezó a aflorar la reali­
dad española tan diferente de la Es­
paña oficial, y la opinión pública tom ó
nota de la existencia en el país de una
profunda corriente de pensam iento
dem ocrático a rticulado en un rico
pluralism o ideológico com o en las de­
más naciones de Europa O ccidental.
En este panorama, los que se autoproclam an únicos intérpretes del sen­
tir nacional se iban destapando como
una exigua m inoría fascista („nostál­
gicos del pasado“, según palabras del
propio presidente Arias), incapaz in­
cluso de hacerse oír en el país si no
es recurriendo a la fuerza bruta de
que disponen instalados todavía en
los resortes del m áxim o poder.
Ya se podía hablar
La prensa española, enfilando ya el
cam ino de la libertad de inform ación,
no sólo estaba acabando con la ima­
gen del paraíso de paz franquista, dan­
do cuenta de la constante represión
policiaca, de las huelgas reivindicatívas de los trabajadores españoles y
del fracaso del régimen para so lu cio ­
nar los graves problem as económ icos
y sociales. Al m ism o tiem po propugna­
ba con claridad cada vez más m eri­
diana la única alternativa para el fu ­
turo de España: superar la dictadura
m ediante un sistem a dem ocrático.
Por prim era vez en la historia del
régimen, los enjuagues y „n e g o cie te s“
8
de los „salvadores de la Patria“ em­
pezaban ya a no d isfrutar de la im pu­
nidad del silencio. La prensa española
ha aireado, por ejem plo, el escándalo
del aceite de Redondela („o ilg a te “
español, según „C am bio 16“ ), con to ­
da su secuela de asesinatos y m is­
teriosas m uertes. Y en relación con tal
escándalo de m alversación de varios
m illones de pesetas de fondos p úb li­
cos, la prensa española ha sacado a
relucir nom bres tan ilustres del régi­
men com o don Nicolás Franco Bahamonde (de pronto afectado de amne­
sia), Fontana Condina, Sánchez Bella,
T orcuato Fernández M iranda, entre
otros, am parados por la ju sticia del
régimen, según ha podido com probar
el abogado Gil Robles durante el ju ic io
del robo del aceite de la Comisaría
de Abastecim ientos y Transportes
(CAT).
O bservadores en M adrid han dicho
que esta enojosa publicidad fue la
gota que hizo colm ar el vaso de los
ultras, que acudieron a Franco (her­
mano de don Nicolás) pidiendo la ca­
beza de Cabanillas, culpable del
„lib e rtin a je “ y la „sub versión “ en la
prensa española.
Solo un capítulo
La apertura en la prensa es solam ente
un capítulo, quizá el más efectivo, del
proceso de d esarrollo político en Es­
paña, intensificado a raíz de las ex­
periencias de Portugal y de Grecia.
Las caídas de las dictaduras fascistas
en ambos países, el am plio eco de
ambos derrum bam ientos en la opinión
pública española, asi com o el im pacto
Tem iendo el vacio político que resul­
tará con la desaparición del dictador,
que ha funcionalizado su régimen en
torno a la ind iscutida autoridad de su
persona, la derecha civilizada espa­
ñola no ha necesitado los consejos
de Spínola para com prender que urge,
sin más dilaciones, organizar hoy m is­
mo el futuro político español, con­
tando con todas las fuerzas políticas
existentes en la sociedad española.
Para poner en p ráctica este proceso
de desarrollo político, las derechas
inteligentes consideran el „program a
de A rias" una base de partida. Su
punto clave es el proyecto asociacionista, que ha estado hasta ahora
bloqueado al empeñarse el régimen
en que las futuras asociaciones sola­
mente sean posibles dentro del M ovi­
m iento, con lo cual quedarían fuera
del juego político, y por lo tanto en
la ¡legalidad, todas aquellas fuerzas
de la oposición al régimen incom pa­
tibles con los princip ios fascistas del
M ovim iento.
Civilizada o sin civilizar
Pero la derecha civilizada sabe que
sin estas fuerzas, entre ellas los so­
cialistas españoles, es im posible un
ordenado futuro político en España.
En el tira y afloja de las asociaciones,
muchos hom bres del propio sistema
van ya incluso tan lejos que están
dispuestos a aceptar un pluralism o
polítíco fuera del M ovim iento y, en
consecuencia, abogan, como el ex
procurador fa m iliar por M adrid, el
falangista Juan Manuel Fanjul, por la
desaparición de la Secretaría General
del M ovim iento. Para los ultras esto
es el acta de defunción del régimen.
Los partidarios de la asociaciones
fuera del M ovim iento, conscientes de
las resistencias y dilaciones por parte
de los ultras y los inm ovilistas ínstalaEXPRÉS ESPAÑOL / D iciem bre 1974
dos en el Consejo Nacional y en las
Cortes, propugnan que la ley de aso­
ciaciones no se someta a tales trám i­
tes y que sea prom ulgada por decreto
por el presidente del Gobierno. Arias
Navarro había expresado la esperanza
de que el asociacionism o fuese reali­
dad antes de com enzar el próxim o
año, lo cual ha hecho pensar que efec­
tivam ente el presidente del G obierno
haría uso de su posibilidad de decre­
tar las asociaciones.
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¿Presidente con poderes?
Esta posibilidad ha sido la señal para
que los ultras pasen al ataque directo
contra el gobierno de Arias Navarro,
a quien consideran un traidor. La a cti­
tud de los ultras es lógica desde su
punto de vista. Saben muy bien que
sus días están contados desde el mo­
m ento en que pierdan el control d irec­
to sobre la vida polítíca española
e jercido a través del m onopolio del
M ovim iento Nacional. La cam arilla de
El Pardo: el m arqués de Villaverde,
que, dism inuido el dictador, parece
ser ahora el representante de las am­
biciones de la „p a trió tic a “ fam ilia
Franco, cuya culm inación sería ver a
la nieta (e hija del marqués) en el
trono de España; los de MATESA, los
del „ace ite de R edondela“ ; los que
han amasado fabulosas fortunas pre­
dicando la „re volu ció n nacionalsindica lista “ , como el „trib u n o “ falangista
Girón, y los corruptos dirigentes de la
pseudo organización sindical espa­
ñola . . . todos estos personajes no
pueden perm anecer cruzados de bra­
zos viendo que el poder usurpado se
les escapa de las manos. A estos
„salvadores de la Patria" no les im ­
porta el futuro de España. Lo que
defienden con las „uñas y los dientes"
son sus prebendas.
Creen que les es favorable el m om en­
to para sus intrigas para conservar la
dictadura, dada la preocupación de
Estados Unidos por haber perdido
dos dictaduras fascistas fieles en
Europa y estar ahora más que nunca
interesados por el futuro de sus bases
en España. Con el chalaneo de las
bases, creen poder com prom eter a
USA en la defensa de su régimen.
Rudo golpe
Los ultras han asestado un rudo
golpe a la política de Arias Navarro y
se sienten eufóricos en su victoria.
Según se dice en M adrid, en los mo­
mentos culm inantes de sus juergas,
el m arqués de Villaverde ya brinda
por „A lfonso XIV“ . En sus postrim erías,
el régimen de Franco ha entrado en
una fase que de mom ento no deja
presagiar nada bueno. Por el bien de
España esperamos que los españoles
no tengan que recordar con nostalgia
el gobierno de Arias Navarro.
■
CRECIMIENTO SIN
APERTURA
El aumento del núm ero de „A u s­
län de rn “ se explica, según la O ficina
de Estadísticas, por la venida de
fam iliares de los residentes y también
por la alta tasa de natalidad predo­
m inante entre ellos.
Entre las pequeñas colonias de extran­
jeros residentes, la que más ha cre­
cido en el últim o año es la chilena.
Sin em bargo este crecim iento no
significa que la RFA haya celebrado
un contrato con el gobierno chileno
para trae r „G a sta rb e ite r“ o algo así.
Muy por el contrario, el 100 % de es­
tos chilenos no ha deseado jamás
abandonar su país, se trata sim ple­
mente de los asilados políticos que en
número próxim o a 1.000 han engro­
sado durante los últim os doce meses
las colum nas de extranjeros en la
R epública Federal de Alemania.
EXPRÉS ESPAÑOL / D iciem bre 1974
9
EL PSOE: POR LA LIBERTAD,
POR EL SOCIALISMO
En Suresnes, en las cercanías de París, se ha celebrado los pasados días
11, 12 y 13 de octubre el XIII Congreso del Partido Socialista Obrero Español.
Observando el considerable número
de delegados jóvenes presentes en el
XIII Congreso del PSOE, no podía
pasar por alto el aparente contraste
entre la edad de una organización
con 95 años de historia, casi un siglo
de existencia, y la edad de sus afilia­
dos, hom bres y m ujeres de varias ge­
neraciones.
Las ideas profesadas por este p arti­
do, fundado en 1879, han sobrevolado
el tiem po, pasando por m iserias y
glorias, y han echado raíces en la
joven generación española.
Pero ¿quién fue el fundador del PSOE,
sino un joven de 28 años, Pablo Igle­
sias, de la misma edad que muchos
de quienes hemos visto recorrer los
pasillos, subir a la tribuna, e inter­
venir en los trabajos, realizados en
esta sala de Suresnes?
Si ésto es así, es indudable que la
efigie, ya en edad madura, de ese
joven fundador, „e l A b u e lo “ , que pre­
sidía la sala, no estaba allí como ador­
no más o menos sentim ental, sino
como sím bolo de la continuidad de
las ideas. Las ideas sin fuente y sin
origen son como las charcas que sólo
se llenan de agua cuando llueve.
Pero el socialism o español organiza­
do, indiscutiblem ente, tiene un manan­
tia l: Pablo Iglesias.
Por la libertad
La libertad a secas no es más que
una exclam ación. El PSOE sabe que
esta palabra debe pluralizarse y concretizarse en libertades.
Hoy día, en España, la prim era preo­
cupación de toda organización de la
oposición no puede ser otra que la
de luchar por las libertades fundam en­
tales para el pueblo.
Pero, para poder luchar, hace falta
previam ente poseer una fuerte estruc­
tura en la clandestinidad. Luego, es
lógico, que el Congreso dedicara una
prim ordial atención a los aspectos
organizativos de fortalecim ine to y ex­
tensión del Partido en España. El
Partido, hasta ahora extendido mayor­
mente por el Norte de España, cuenta
ya con federaciones en todas las re­
giones del país.
La clandestinidad agudiza más los problemas de asimilación de los menos
activos y la separación entre teorizantes y prácticos.
10
El PSOE es cada vez más conocido,
su participación en las luchas obreras
aumenta, y existe un gran interés
por enterarse de cuales son sus obje­
tivos. Pero la Com isión Ejecutiva no
quiso ser triunfalista. Señaló tam bién
las d ificultades y diferencias dentro
de la organización, debidas, precisa­
mente, a la estructura de edad, jóve­
nes y veteranos, y tam bién a la estruc­
tura social, obreros e intelectuales.
La clandestinidad agudiza más estos
problem as de asim ilación de los nue­
vos afiliados y la separación entre
teorizantes y prácticos.
En todo caso, estas diferencias, como
se dijo en la tribuna, no deben con­
d u c ir a la inoperancia, sino más bien
deben dar paso a la disciplina, que,
en el Partido Socialista, siem pre ha
sido acatar la ley de la mayoría, com ­
prom iso esencial en toda organízacón dem ocrática.
No obstante, la Com isión Ejecutiva
m anifestó claram ente la necesidad de
ser flexible, adaptándose a las circu n s­
tancias de la época actual: „D ebido
a los 95 años de historia, el PSOE ha
adquirido usos y costum bres, extrañas
adherencias de las que es preciso
deshacerse. Adherencias que no son
forzosam entes inherentes al so cia lis­
m o.“
¿Qué libertad?
La democrática
El PSOE, cuya aspiración es la con­
quista del poder político y económ ico
por la clase trabajador, insistió en la
necesidad de im plantar en España
un régimen dem ocrático como m edio
para conseguir estos objetivos. Esto
significa más concretamente: ruptura
democrática, restablecimiento de un
sistema de libertades y un sistema
de gobierno que emane de la volun­
tad soberana del pueblo.
Pero, tra ta r de conseguir estos obje­
tivos inm ediatos, independientem ente,
sin vinculaciones a ninguna otra fuer­
za sería un im posible. Debe buscarse
la acción conjunta, y, por eso, el Con­
greso autorizó a la C om isión Ejecu­
tiva para que establezca relaciones
con partidos y organizaciones de la
oposición a la dictadura, fundam ental­
mente con las fuerzas de izquierda,
para co nce rta r acuerdos tendentes
a restitu ir las libertades dem ocráticas
al pueblo español.
¿Quiénes son estas fuerzas de la
oposición?
El análisis de la situación actual puso
de m anifiesto, en efecto, la existencia
de num erosos grupos, muchos de
ellos, sin duda, poderosos, adversos
EXPRÉS ESPAÑOL / Diciem bre 1974
El PSOE no quiere renunciar a su reponsabilidad histórica de ser él quién realice la tarea de agrupam iento de todas
las expresiones socialistas de España, no m ontándose en el tren de los acontecim ientos, sino adelántandose a su marcha.
al régimen actual. Pero organizacio­
nes realm ente representativas: bien
pocas. Una clara alternativa organi­
zada no existe todavía. Evidente fallo
de la oposición dem ocrática, del cual
tam poco está exento de culpa el pro­
pio PSOE, aun reconociendo las d ifi­
cultades. Tam poco con frases com o:
„Para derribar a la dictadura debemos
buscar la eficacia de la acción uni­
taria en la base.“ ¡Nada de reunión de
„g e n e ra le s!“ (aunque esta estrategia
sea la única auténticam ente revolu­
cionaria, y, por lo tanto la más eficaz,
a largo plazo) puede exim irse el Par­
tido de su responsabilidad histórica de
„poner por delante de los sucesos
políticos, no montándose en el tren de
los acontecimientos, sino adelántan­
dose a su marcha“, como dijo el nuevo
Prim er Secretario del Partido.
Esto sign ifica que, paralelam ente a los
m ovim ientos populares y a las luchas
de la clase trabajadora, debe crearse
una alternativa política, apoyada por
todas las fuerzas que deseen la im ­
plantación de la dem ocracia. Es indu­
dable que aquí debe andarse con cui­
dado y no aceptar toda clase de com ­
binaciones, y por eso el Congreso,
se m ostró totalm ente en contra de
p articip a r en cualquier operación de
base puram ente evolucionista o transform ista de las actuales estructuras,
que no conduciría nunca a que el
pueblo recupere sus derechos.
EXPRÉS ESPAÑOL / D iciem bre 1974
Por el socialismo
El XIII Congreso no ha cam biado ni
añadido nada a los p rincipios funda­
mentales del PSOE. Sólo los ha inter­
pretado conforme a la realidad cam­
biante. En España, es ya indiscutible
la existencia de grandes corrientes
socialistas. Y el PSOE reconoció la
evidencia de que es m ayor el número
de socialistas desorganizados que el
de los que están dentro del Partido,
lo cual supone una tarea de captación
y de asim ilación im posible de realizar
sin que el PSOE se convierta en
„un gran Partido Socialista, pluralista
y abierto“.
El éxito de los prim eros intentos, in ic ia ­
dos en la C onferencia Socialista Ibéri­
ca, donde participaron diferentes gru­
pos socialistas regionales, dem uestra
que una futura estructuración unitaria
del socialism o es posible.
Pero el PSOE no quiere renunciar a
su responsabilidad histórica de ser él
quién realice la tarea de agrupamiento
de todas las expresiones socialistas
de España, que desemboque en una
gran alternativa política, al adveni­
miento de la democracia.
La asociación de las fuerzas so cia lis­
tas estaría además en com pleta arm o­
nía con el m om ento actual que vivi­
mos en Europa, en donde ha llegado
la hora del socialism o; m ovim iento
que esté en el gobierno o esté reali­
zando la función de control del go­
bierno, se ha convertido en una fuerza
indispensable para poner rem edio a
los problem as que la sociedad tiene
planteados.
El PSOE es el único partido socialista
español que mantiene estrechos con­
tactos con este socialismo europeo,
repetando cada uno su idiosincrasia.
El PSOE está integrado en el seno de
la Internacional Socialista.
La presencia de Frangois M itterrand,
secretario del Partido S ocialista Fran­
cés, en el Congreso, fue expresión de
que éstos vínculos no solam ente están
en el papel. Pero tam bién los repre­
sentantes de los partidos socialistas
de Suiza, Noruega, Suecia, Bélgica,
Alemania, Portugal, Inglaterra, etc. allí
presentes eran testim onio del Interés
existente por c e rtific a r la amistad con
el PSOE.
Un partido con salud
revolucionaria, pero realista
Aunque hayamos escuchado en este
Congreso debates, adornados con
fraseología
revolucionaria,
ningún
buen observador puede tildar al PSOE
de ser un partido radical e incons­
ciente.
11
El conocim iento de la situación actual
en España y de las posibilidades rea­
les para la dem ocracia, ha sido la
base de los acuerdos de un partido
que no vive en la luna sino en la
realidad hispana.
Es una organización con vitalidad,
muestra de que nada, ni la elim ina­
ción física de sus m ejores hombres,
ni las regresiones m orales de sus mo­
m entos dram áticos, han acabado con
este m ovim iento.
En Suresnes, hemos encontrado a los
herederos legítim os del socialism o
histórico español, dando muestras de
la continuidad orgánica de un movi­
m iento al que, otrora, vim os con sus
carnes desgarradas por los fusiles,
pero no destruido su esqueleto e spiri­
tual.
Hemos visto reunidos en este Con­
greso de París a socialistas, no resu­
citados ni sacados de las tumbas,
sino continuadores vivos y directos
de las nobles ideas, nacidas en el
siglo pasado y que siguen siendo para
la clase trabajadores española viva
ilusión y esperanza.
■
José María Arche
dentro del contexto de una alterna­
tiva socialista que tiene que ser el
fundam ento básico para una auténtica
alternativa dem ocrática. Y el segundo
punto sería el que, en paralelo cum ­
plim iento de esta vocación p rotagoni­
z a d o s , el Partido Socialista Obera Es­
pañol haya tom ado también concien­
cia de la necesidad de la form ulación
de colaboraciones, acuerdos y conjun­
ciones con todas las fuerzas políticas
que sean posibles para d errib ar la
dictadura, pero no basadas tanto en
un carácter form al, de puro acuerdo
entre órganos responsables, sino ba­
sadas en la co in cide ncia en unos ob­
jetivos muy concretos. Y no cabe la
menor duda de que, para el Partido
S ocialista Obrero Español, tiene mu­
cha más im portancia el derribar la
dictadura y no com prom eter en el
futuro del país al partido, que el
empezar a hacer ya form ulaciones
hipotéticas sobre com prom isos pos­
teriores.
¿Existe división?
TRAS EL XIII CON­
GRESO DEL PAR­
TIDO SOCIALISTA
OBRERO ESPAÑOL
EE: El XIII Congreso del Partido So­
cialista Obrero Español todavía no ha
term inado, pero creo que ya se puede
hacer un balance de lo que puede
sig n ifica r para el Socialism o español.
¿Qué nos puede d ecir a este respec­
to?
Entrevista con un destacado dirigente
del PSOE
Implantación real del
socialismo
Los pasados días 11, 12 y 13 de octu­
bre de ha celebrado en la localidad
francesa de Suresne, cerca de París,
el XIII Congreso del Partido Socialista
Obrero Español. Como se sabe, el
PSOE está en situación de ilegalidad
en España y por tanto tiene que cele­
brar sus congresos en el extranjero.
No obstante, en este últim o encuentro
se ha m anifestado la esperanza de
que se estaba celebrando el últim o
congreso en el exilio. Cuando parece,
pues, que el PSOE quiere rom per la
barrera de la ilegalidad en España
resulta doblem ente interesante cono­
cer su actitud frente a la constelación
p olítica española actual. Con esa
intención entrevistam os en Suresne a
un m iem bro de la Com isión Ejecutiva
del PSOE.
PSOE: Realmente, hasta que mañana
finalice el Congreso no se puede co­
nocer el contenido exacto de las
resoluciones. Pero, en efecto, por el
período de Congreso tran scurrid o se
ve ya cuál es la opinión m ayoritaria
de los afiliados al Partido Socialista
Obrero Español, que a través de sus
delegados se expresan en este Con­
greso. Yo destacaría fundam ental­
mente dos puntos. El prim ero, el pro­
yeso de protagonización de la vida
política española por el PSOE co n ti­
núa adelante de una manera cada
vez más reafirm ada. Los m ilitantes y
los delegados del Partido han tom ado
conciencia plena de la función que al
Partido Socialista Obrero Español co­
rresponde cum plir en nuestro futuro
12
EE: El m ovim iento socialista en Espa­
ña aparece hoy muy dividido, lo cual
es causa de desasosiego para el
PSOE, según se ha puesto de m ani­
fiesto en este Congreso. ¿Van a salir
del Congreso iniciativas en el sentido
de superar esta división?
PSOE: Yo no sé si el Congreso apro­
bará alguna resolución concreta y es­
pecífica en este tema, pero efectiva­
mente ya el Partido las había apro­
bado en el XIII Congreso. Y por lo
tanto, de no su frir reform a esa d ire c­
triz, sigue plenam ente vigente como
acuerdo básico de la O rganización la
voluntad de construcción de un m ovi­
m iento socialista ibérico lo más ancho
y más coherente posible. En conse­
cuencia, esa vocación, que ha em pe­
zado a desarrollar a través de la Con­
ferencia Socialista Ibérica, va a ser
una d irectriz que no abandonará el
Partido. La fragm entación del Socia­
lismo ibérico tiene razones de muy
variada especie. De una parte, existen
razones que escapan a circunstancias
de la pura clandestinidad y que obe­
decen a unos problem as reales: uno
de ellos es el problem a de las nacio­
nalidades ibéricas. El Partido Socia­
lista Obrero Español coin cide en de­
term inadas zonas, como son Galicia,
Cataluña y el País Vasco, con plasmad o n e s socialistas que pretenden in­
terpretar e interpretan una realidad
socialista nacional, com o son el Par­
tido S ocialista Galego, el Moviment
Socialista de Catalunya o el Partido
S ocialista de los Países Valencianos.
EXPRÉS ESPAÑOL / D iciem bre 1974
La verdad es que se han analizado en
conjunto las causas de esta fragm en­
tación, y es esperanzador el fruto de
este análisis. Porque la estructura
federalista
del
Partido
Socialista
Obrero Español, su proclam ación in­
dudable de excitación a que la auto­
determ inación de los pueblos sea una
realidad incluso con carácter previo
a un período constituyente, ha sido
recibida con una enorm e satisfacción
por esos partidos socialistas naciona­
les. Otro problem a es la fragm enta­
ción surgida de la clandestinidad o
surgida de problem as personales. El
Partido Socialista Obrero Español está
por encim a de ellos, y no escatim ará
ningún esfuerzo para que en ese mo­
vim iento socialista ibérico del futuro,
del que este XIII Congreso es una
parte del proceso de gestación,se cons­
truya por encim a de las personas, con
sujeción clara al ideario socialista. Y
en la confrontación en este punto se
verá claram ente quién está por el
Socialism o y quién está por el perso­
nalismo.
No hay tolerancia
EE: La actual situación política en Es­
paña plantea una d ifícil papeleta al
Partido Socialista Obrero Español. Se
habla de apertura y hasta de dem o­
cracia. En el diario „P u eb lo ", por
ejem plo, se cita por su nom bre a so­
cialistas españoles diciendo que son
dirigentes
del
Partido
Socialista
Obrero Español, sin que sean deteni­
dos por la policía, com o hubiera su­
cedido hace tan sólo pocos años.
¿Qué postura adopta el PSOE frente
a la actual faceta del régimen español
y su proclam ación de apertura?
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.»■C@L
MMO/V.
I
PSOE: Si en una reconoscible lib e ra li­
zación inform ativa las siglas del Parti­
do Socialista Obrero Español y de la
Unión General de Trabejadores em pie­
zan a aparecer con cierta profusión
en las páginas de los periódicos, si al
mismo tiem po el nombre y los ape lli­
dos de determ inadas personas a las
que se atribuye la pertenencia al
Partido empiezan a ser tam bién objeto
de com entario en las páginas de los
periódicos, ello es consecuencia de
una evolución lógica en el país, por­
que por mucho que se quiera no se
pueden tapar las aguas del mar ni las
arenas del desierto, y lógicam ente
esto tenia que aflorar y está afloran­
do. Lamentablemente, hay quien ha
querido interpretar esta aparición pú­
blica del PSOE y de la UGT y de per­
sonas a las que se atribuye esta con­
dición, com o una to leran cia por parte
del régimen. Y no es así. Se trata
pura y sim plem ente del reconocim ien­
to de una realidad que se va im po­
niendo a una ficción política como es
el propio sistema y el propio régimen.
Se ha conquistado, a través del es­
fuerzo de los socialistas, el que esta
realidad aflore. Y en ello, efectiva­
mente, hay una nenorme ventaja porque
va a haber puntos referenciales para
el socialism o español. El régimen po­
dría, lógicam ente, adoptar una actitud
mucho más represiva. Pero creemos
que las condiciones que atraviesa ya
hoy la evolución española no le per­
m itirían el tratar de descargar el
mecanismo de la represión sobre un
ideario que hoy está im poniéndose por
com pleto en toda la Europa dem ocrá­
tica. Y hasta el propio régimen tiene
que reconocer que el futuro de Es­
paña es un futuro socialista, y que
tratar de ponerle frenos a esta evolu­
ción supone acelerar todavía mucho
más su propia caída.
Los pactos y el PSOE
EE: El PSOE, en cuanto partido, se ha
negado a p articipar en la C onferencia
D em ocrática diciendo que no consi­
dera oportuna una política de pactos
interclasistas. ¿Cree el PSOE que sin
tales pactos será posible un proceso
de dem ocratización en España?
EXPRÉS ESPAÑOL / D iciem bre 1974
13
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peto que está m ereciendo de los otros
partidos que form an parte de la Inter­
nacional, socialista y social-dem ócratas. Por tanto, se puede d ecir que ha
variado por com pleto este com porta­
m iento de las organizaciones socialis­
tas internacionales. Y en consecuen­
cia, hoy esa solidaridad ha pasado de
ser una solidaridad moral y está em­
pezando a ser una solidaridad efec­
tiva.
Üó Síi
Conferencia socialista
PSOE: No es exactam ente la nega­
ción a una política de pactos ínterclasistas la que ha producido la no
adhesión del Partido Socialista Obrera
Español a la llam ada Conferencia
D em ocrática. Sim plemente, lo que
o curre es que el hecho de la Con­
ferencia D em ocrática no está suficien­
tem ente cuajado. Ha surgido de una
inform ación en la prensa sin venir pre­
cedido de unos serios planteam ientos.
En segundo lugar, el pretender pre­
sentar a la C onferencia D em ocrática
con un signo inequívocam ente a nti­
com unista tam bién supone para un
p artido com o el Partido Socialista
O brero Español un enorme escollo,
ya que en él no tiene por qué darse
ni el procom unism o ni el anticom unis­
mo. Bastante es con que sea socialis­
ta, dem ocrático y revolucionario. Y
precisam ente su socialism o dem ocrá­
tico y revolucionario le lleva a con­
siderar que la unión con las fuerzas
de izquierda, y una de ellas es el
Partido Com unista, tiene que ser al­
gún día un pivote para la realización
de una polítíca de izquierdas en el
país. Entonces, no es tanto el aspecto
negativo de una política ínterclasista
com o el aspecto positivo de querer
excitar a todos los grupos políticos
a que las conjunciones que entre ellos
se establezcan sean fruto de un de­
bate mucho más serio, lo que hasta
ahora ha obstaculizado el que el Par­
tido Socialista Obrero Español pueda
estar en esta plasm ación.
EE: No obstante, el PSOE tam poco
form a parte de la Junta Dem ocrática.
¿Es el PSOE anticom unista?
14
PSOE: El PSOE no es anticom unista.
Y si no está en la Junta Dem ocrática
es fundam entalm ente porque ésta na­
ció con una intención que no com par­
tim os: Una intención absolutam ente
m onárquica y al servicio de la per­
sona de don Juan de Borbón. Es evi­
dente que posteriorm ente se ha trans­
form ado. Pero su transform ación no
ha sido lo sufricientem ente radical, en
un sentido de operatividad antifascis­
ta, como el PSOE hubiera deseado
para considerar su adhesión a la m is­
ma. Además, se da la circunstancia
de que la Junta D em ocrática, como
parece ser que se está poniendo de
m anifiesto últim am ente, no es prim a­
riam ente un acuerdo entre organiza­
ciones, sino un acuerdo entre perso­
nas, que por muy respetables que
sean no suponen un com prom iso serio
de lucha.
Relaciones sin abdicaciones
EE: El Socialism o proclam a la s o li­
daridad internacional, pero durante
muchos años ha parecido que los
partidos socialistas europeos cum ­
plían muy de mala gana y con cuenta­
gotas este deber de solidaridad con el
PSOE. ¿Cuál es el estado actual de
las relaciones del PSOE con los par­
tidos socialista europeos?
PSOE: Es evidente que, según el Par­
tido Socialista Obrero Español, des­
pués del XII Congreso, ha ido adqui­
riendo mayor coherencia, mayor fuer­
za, mayor im plantación en la vida polí­
tica española, tanto mayor es el res­
EE: El PSOE se proclam a aún m arxista y revolucionario, según acaba de
d ecir usted mismo. ¿Cree usted que
con ello está en la línea de los p arti­
dos socialistas europeos, de los que
muchos, como por ejem plo el SPD,
han abdicado oficialm ente del m arxis­
mo, y sobre todo en una línea que
conseguiría el apoyo de la mayoría de
la población española en caso de
elecciones libres?
PSOE: Sinceram ente, la declaración
de un partido como m arxista y revolu­
cionario, que puede haber socialistas
que la consideren muy radical, no
es más que ser muy coherente con
nuestra declaración de p rincipios y
con el program a de Pablo iglesias.
Ser m arxista no significa en modo
alguno ser más que realista en lo
p olítico reconocer un hecho que está
ahí, y no por culpa del socialism o,
sino por culpa del capitalism o, como
es la lucha de clases y la explotación.
Revolución es
transformación
Y ser revolucionario no significa una
actitud de violencia, sino una actitud
de transform ación radical de las es­
tructuras, para lo cual todos los me­
dios que se ofrezcan deben ser u tili­
zados, incluida la lucha en el contexto
de las propias sociedades form alm en­
te dem ocráticas, no integralm ente
dem ocráticas. Si hay partidos que han
abdicado de este planteam iento, noso­
tros no com partim os con ellos esta
abdicación, pero respetamos perfecta­
mente lo que es la plasm ación de
sus congresos y que no tiene por qué
im pedir ni o bstaculizar unas relacio­
nes fraternales y de colaboración. Por­
que tenemos que reconocer, com o so­
cialistas españoles, que no son los
mismos problem as los que tiene la
población alemana o la población
sueca o la noruega que los problemas
que tiene la población española. Es
EXPRÉS ESPAÑOL / D iciem bre 1974
SOCIALISMO A LA
CARTA
En la vorágine de trabajo, de prisas,
de contam inación, que uno soporta
diariam ente, vislum braba yo que el
gran problem a del país es el hambre.
No, señor, no quiero hacer dem ago­
gia: Me refiero, evidentemente, al
hambre de política. Pero en unos días
de descanso que he podido disfrutar
con tranquilidad, lo que intuía de una
manera difusa me ha saltado a la
vista, al repasar la vida pública espa­
ñola de un año a esta parte, como
algo irrefutable al visualizar en su to ­
talidad el pintoresco espectáculo de
la dem anda - m ejor diríamos, en té r­
minos de hostelería, comanda - de
socialism o. Repasen, repasen declara­
ciones, entrevistas, artículos, etc, y
verán como es cierto que casi todo
el mundo quiere probar el socialism o.
La moda de las cenas
muy posible que el grado de inciden­
cia de las condiciones de vida en
Suecia o en Alem ania haga perm isible
que las plasm aciones políticas de
estos partidos socialistas tengan un
tono que no pueda ser en modo al­
guno trasladado m im éticam ente a Es­
paña. España tiene problem as mucho
más graves de reparto de riqueza,
tiene problem as de estructura mil ve­
ces superiores, y hay cotas que ya
han sido alcanzadas en estos países,
a nivel de educación, a nivel de sani­
dad, a nivel de lucha contra la explota­
ción inicial, a nivel de lucha contra la
especulación, porque hay control
dem ocrático. Pero, claro, no puede
plantearse las mismas perspectivas un
partido socialista en un país en libe r­
tad que un partido socialista m arxista
y revolucionario en un país de d icta ­
dura. Por tanto, estas diferencias no
tienen por qué ser diferencias de anta­
gonism o, sino puras diferencias que
responden a realidades distintas. Y a
ralidades distintas, tiene que haber
soluciones distintas.
EE: Muchas gracias.
■
>t¡
EXPRÉS ESPAÑOL / D iciem bre 1974
Es algo sem ejante a lo que ocurre
cuando se abre un nuevo restaurante
y éste se pone de moda entre los de
M adrid la nuit. Aglom eración, humo,
voces . . . Para hacerlo más gráfico,
imagínenselo ustedes de este modo.
Y observen, o b s e rv e n ... Vean ustedes
aquéllos de ese rincón, que lo quieren
devorar en un par de bocados rápida­
mente como para recuperar el tiem po
perdido y posiblem ente se les vaya a
indigestar. Y aquellos otros que lo de­
gustan como un plato exótico recién
descubierto, picando un poco de allí,
un poco de acá, y que al final no van
a tener conciencia de a qué sabe real­
mente. Pero observen, observen, esa
gran mesa m ultitudinaria del centro,
al vuelo algunas frases de entre el
de recién llegados, e intenten coger
im presionante guirigay:
„Pues no está mal esto, tiene buena
pinta."
„Si ya te lo decía yo.“
„Pero si además esto es de confianza,
si ha estado aquí toda la vida. Lo úni­
co que ha cam biado es la d eco ra ción .“
„Bueno, vamos a ver qué pedim os."
„Para mí, una de socialism o ,Largo'.
Es un poco fuerte, pero es más tra d i­
cional."
„P ara mi, igual, pero con jugo de
Program a Común y con vino de Bur­
deos. Es más actual."
„No, para mí, con Besteirejilitos, que
es más sueve."
„Y o lo prefiero com o tú, pero sin tro ­
pezones de Lucha de Clases, porque
tengo el estóm ago un poco delicado."
15
f lö
s
madera son iguales. Ni el agua tan
siquiera, sin contar con otra m ultitud
de ingredientes. Los que, desde siem ­
pre, venimos haciendo día a día este
plato único, no nos desanim am os por
este tipo de errores, siem pre lam en­
tables, pero siem pre susceptibles de
corregirse. N osotros volvemos a em­
pezar, buscamos y discutim os en qué
punto o puntos nos confundim os.
Existe una ciencia, por la cual nos
regimos, hecha de miles de aporta­
ciones y de quemaduras, pero todavía
inacabada, susceptible de perfeccio­
narse y que no aporta recetas m ági­
cas, por lo que siem pre estamos bus­
cando afinar la teoría general y apli­
carla a casos particulares, como las
necesidades alim enticias y de calorías
del país, sin perder de vista los hábi­
tos y tradiciones culinarias del mismo.
fe r n e s
V M A C e M U A LA
CAFCU 0
fl M EHÜ POUTÍCO?.
m
„Pues para eso, pídelo a la Bad Go­
desberg, con vinos del R hin.“
„Pero, hombre, si no sabéis ná de ná.
Póngame una ,al Abuelo", con algo
más de autoritarism o y un poco más
de ce ntralism o.“
„No, no, yo la quiero con un poco de
plátano, a la C ubana.“
„Pues a mí, que me la sirvan trin ­
chando en un Yugo y unas Flechas.“
„Yo, si tuviera bambú fresco, lo pedi­
ría a la vietnam ita.“
„Pues donde esté con salmón a la
N órdica, que se quiten todos los de­
más. Inclusive el pudding a la Inglesa."
Ante esta situación caótica, provo­
cada por la confluencia de hombres
honestos junto con los snobs de tu r­
no, los vividores, los ingenuos bienin­
tencionados y los dubitativos, nos
im aginam os lo que dirían a todos
ellos los de la cocina, los que hacen
y han hecho todos los días el socia­
lismo. Se me im agina en los siguien­
tes térm inos:
t
autoservicio integral. O para d ecirlo
de otro modo, se elabora y se con­
sume en régimen de autogestión co­
lectiva. Sólo elaboram os un único
plato, el Socialism o, del cual sólo
pueden com er aquéllos que colaboran
a hacerlo día a día, enriqueciéndolo
con sus aportaciones, manchándose
en la cocina.
No querem os engañar a nadie, y que­
remos advertir que en algunas ocasio­
nes el guiso nos ha salido regular.
Unas veces se nos ha pegado en el
pasado, otras lo hemos retirado antes
de tiempo. Hay que aceptar estos
contratiem pos como algo consustan­
cial a la ciencia, al arte de cocinar,
pues no siem pre los carbones y la
Participar con
responsabilidad
Bienvenidos sean aquéllos que apor­
ten a este empeño su esfuerzo, y mu­
cho m ejor si a su esfuerzo unen un
sentido del gusto y del olfato parti­
cularm ente desarrollado. Pero ante
todo deben estar dispuestos a p artici­
par en su elaboración con el resto de
los compañeros, sudar el delantal y
el gorro, fregar las cacerolas, los
platos, la cocina, los baldosines y los
suelos.
Aquéllos de entre ustedes que estén
dispuestos a p articip a r de la form a
que hemos expuesto y a abandonar
hábitos de restaurantes decadentes,
serán no sólo bien recibidos, sino
alegre y fraternalm ente acogidos. ■
Ariete
Estimados clientes:
Bienvenidos sean todos ustedes, pero
por su form a de producirse nos te­
memos que se hayan confundido de
restaurante. Confiam os en que esta
nota sirva para a clarar los m alenten­
didos. Este es un restaurante muy
particular. En él cabe, si quiere, casi
todo el mundo, pero a nadie se sirve,
y menos a la carta, ya que es un
16
EXPRÉS ESPAÑOL / D iciem bre 1974
la Em bajada de la República Federal
de Alemania, que se habían esforzado
por su cuenta en aclarar el asunto; ya
habían anunciado mi visita ante las
autoridades españolas y también se
habían esforzado por reservar asien­
tos en la parte de la sala destinada al
público en el Tribunal de Orden Públi­
co. La vista estaba señalada para las
17.00 h. Así, pues, no quedaba mucho
tiem po para hacerse una com posición
de lugar. Durante la entrevista, en la
que los señores de la Em bajada ale­
mana me inform aron de lo que sabían,
la Embajada tuvo noticia durante una
conversación con el Tribunal de que
el ju ic io había sido aplazado por
solicitud del Fiscal, no habiéndose
señalado una nueva fecha. De mo­
mento, esto causó un gran alivio.
Conocer detalles
Dado que tam poco seguía detenido
ninguno de los compañeros, no había
ya m otivo de profunda preocupación.
„UNA VISITA RELAMPAGO A MADRID”
Por Gerhard Jahn, ex ministro federal, Diputado del Parlamento Federal y
representante de Bonn en la Comisión de Derechos Humanos.
Era el 25 de octubre, por la tarde.
Un viernes. Dos días antes de las
elecciones para el parlam ento regio­
nal de Hessen y para las co rp oracio ­
nes comunales. Entre dos actos elec­
torales me llegó una llam ada telefónica
del presidente del SPD, W illy Brandt.
„Se que te hallas en plena campaña
e le cto ra l" — de dijo — „p e ro tengo que
rogarte que te ocupes de una misión
totalm ente distinta. Acabo de recibir
una n oticia de nuestros com pañeros
españoles, con algunos de los cuales
me he encontrado hace poco tiempo,
de que el lunes será reanudado un
proceso contra ellos, pendiente desde
hace ya varios años. ¿Puedes trasla­
darte a M adrid para observar el pro­
ce so? “
Cuando al m ediodía del lunes a terri­
zaba en el aeropuerto de M adrid, toda­
vía sabía muy poco del asunto. Una
gran ayuda fueron los m iem bros de
Por lo tanto, podía u tilizar bien el
tiempo. Como es natural tenía interés
en hablar con los com pañeros acu­
sados y con sus abogados. Quería
saber de ellos detalles del objeto de
la acusación, su apreciación de la
situación y naturalm ente inform arm e
también de la situación política.
En el curso de la tarde tuvo lugar un
encuentro, resultando que no era yo el
único asistente por el mismo motivo.
Estaban también presentes com pañe­
ros de la C onfederación Internacional
de O rganizaciones Sindicales Libres
Mi contestación
Yo contesté: ,,S¡ podem os arreglár­
noslas con el tiem po de manera que
pueda e m itir antes mi voto para las
elecciones, puede contarse totalm ente
co nm ig o .“
EXPRÉS ESPAÑOL / D iciem bre 1974
Felipe González Marquéz y Nicolás Redondo, dos de los procesados por
socialista. ¿Ser socialista es un delito?
17
(CIOSL), a su cabeza el secretario
general O tto Kersten de Bruselas,
com pañeros del partido laborista bri­
tá nico y del Partido Obrero noruego.
Todos teníamos una cosa en com ún:
queríam os dem ostrar nuestra so lid ari­
dad a nuestros com pañeros del Parti­
do Socialista Obrero Español (PSOE)
y de la Unión General de Trabajadores
(UGT); indicarles que, aunque com ­
parezcan ante el Tribunal, no están
solos, y poner de m anifiesto a tra ­
vés del interés internacional, que de­
cisiones que afecten a nuestros com ­
pañeros, tam bién nos afectan a noso­
tros.
Singular imagen
En la conversación con nuestros com ­
pañeros y con sus abogados resultó
una imagen singular para un jurista
alemán. El 31 de enero de 1971
habían sido detenidos N icolás Re­
dondo Urbieta, Enrique M úgíca Herzog,
así com o Felipe González Márquez.
Junto con ellos fueron asim ismo de­
tenidos Am brosio G utiérrez y C ristó­
bal Cáliz. Se les acusaba de asocia­
ción ilegal por su pertenencia al Par­
tid o Socialista Obrero Español y a la
UGT, así como tam bién de propagan­
da ilícita. El Fiscal so licita penas de
cárcel de 8 a 12 años.
El proceso se dem oró durante años.
Al p rincip io habían sido señaladas
vistas de la causa para abril de 1974.
Después se habían previsto varios
señalam ientos para el mes de octubre.
Y pocas horas antes de com enzar la
vista por últim o señalada, el 28 de
octubre, el ju ic io volvió a ser suspen­
dido „sine d ie “ .
Según parece rezar la explicación, el
nuevo aplazam iento se había hecho,
al parecer, preciso porque tenían que
form ularse nuevas acusaciones que
evidentem ente no guardan ninguna
relación con los cargos originales.
Contra esto han protestado con razón
los abogados. Hacen valer que des­
pués de tantos años es preciso con­
c lu ir el proceso. En el caso de que
se form ulen nuevas acusaciones, ha­
brá de incoarse un nuevo proceso.
Hay que esperar a saber qué decisio ­
nes adopta la ju sticia española.
Yo, en cualquier caso, no tengo mo­
tivo para considerar cum plido mi en­
cargo, m ientras que no se sepa defini­
tivam ente qué va a pasar con este
proceso. Por tal razón, al térm ino de
18
la conversación, he dicho a los com ­
pañeros españoles que volveré a es­
ta r en M adrid cuando me informen de
cuándo habrá de proseguirse el juicio.
N osotros tenemos que y queremos
hacer uso del derecho a observar el
transcurso de una vista pública, para
hacernos una idea de en base de
qué incrim inaciones puede, en resum i­
das cuentas, celebrarse semejante
proceso, y para saber también cómo
termina.
Por primera vez
Para alguien que, como yo, se en­
cuentra por prim era vez en su vida
en España, es extraordinariam ente
difícil hacer una valoración. En prim er
lugar, es im presionante la determ ina­
ción y seguridad interna con que
nuestros com pañeros intentan afir­
marse en España como socialdem ó­
cratas. Im presionante es tam bién la
seguridad en sí mismos con la que
asumen su misión, pese a todos los
peligros.
Es digno de adm iración cóm o inten­
tan (a pesar de una legislación que
no perm ite los partidos políticos ni
los sindicatos), con prudencia y hab ili­
dad, aprovechar cualquier posibilidad
de expresar sus convicciones p olíti­
cas. Saben que en ello arriesgan
peligros personales. Pero también
saben que se hallan en consonancia
con las convicciones de muchas otras
personas en España, incluso de ideas
diferentes, que consideran que más
libertad, el derecho a la libertad de
opinión y el derecho a la actividad
política son pasos necesarios, que no
deben ser dem orados por más tiempo.
Saben tam bién que con ello rinden
al mismo tiem po un servicio a España
y a Europa. La aproxim ación de Espa­
ña a los vecinos europeos, a los que
pertenece, no puede ser separada de
la realización de los derechos huma­
nos y de las libertades fundam entales,
que son una larga tradición europea.
Si España quiere hallar su puesto en
Europa, solam ente podrá conseguirlo
si restablece la armonía con las de­
cisiones básicas europeas. Por otra
parte, los demás europeos saben que
España pertenece a Europa, y desean
que pronto puedan ser posibles mu­
chos pasos en el cam ino de la"
aproxim ación.
Tienen derechos
Nuestros com pañeros en España, que
trabajan por este objetivo, tienen
derecho no sólo a nuestra ayuda,
sino tam bién a que nos esforcem os
por cualquier form a de colaboración
con ellos. Ha sido muy conveniente
poder declarar esto allí mismo, en
M adrid.
■
LOS CATÓLICOS EN EL SOCIALISMO
La sociedad española esta en proceso de transformación. Muchas actitudes
están cambiando por la fuerza de los hechos, y entre ellas la que mantienen
los católicos respecto a la intervención política y social.
Tradicionalm ente católico era sinó­
nim o de conservador, opuesto al pro­
greso
social,
contrarevolucionario.
Hoy sabemos que las posturas de mu­
chos católicos no tiene semejanza con
la d efinición histórica de católico.
Muchos ca tólicos se han colocado
junto a la clase obrera para luchar
contra una situación de inju sticia y
explotación. Y al hacerlo reclam an la
condición de socialistas.
Evidentemente esto es una incon­
gruencia, dado que el socialism o es
m arxista y el m arxismo es ateo.
En el C atolicism o Dios ha creado al
hombre, en el Socialism o el Hombre
ha creado a dios. Una y otra posición
no pueden identificarse en cuanto que
representa dos interpretaciones opues­
tas: una religiosa, la otra dialéctica.
La fé en un ser o en una fuerza sobre­
natural, divina, es la alineación del
hom bre que no ha sabido resolver la
co ntrad icción m ateria-idea. La pérdida
de esta alineación, por una tom a de
co nciencia de la realidad m aterial co­
mo condicionante de todas,las religio ­
nes de la realidad, es la aprehensión
de la concepción m arxista de la exis­
tencia.
¿Significa esto un rechazo de la par­
ticipa ción de los hom bres y m ujeres
ca tólicos en la lucha contra la injus­
ticia?. En absoluto. Se trata sólo de
fija r los lim ites en que se desenvuel­
ven jun to s los unos — creyentes —
y los otros — ateos —.
Tam poco se establecen jerarquías en
la lucha contra la opresión, contra las
(continua pág. 25)
EXPRÉS ESPAÑOL / Diciem bre 1974
EL SOCIALISMO
Y LA REVOLUCIÓN
Recientemente, ha salido a la luz
pública en España un nuevo grupo de
oposición al régimen, que de mo­
mento actuará en la ¡legalidad, o por
lo menos en esa extraña tie rra de
nadie que existe entre la legalidad y
la ilegalidad en la España actual y
que la mayoría de los observadores
interpretan como un síntoma claro de
descom posición del régimen. El nuevo
grupo se denom ina Unión SocialDem ócrata Española (USDE), y se ha
fijado por objeto continuar la tradición
de los partidos liberales burgueses,
enriquecida con elem entos del „s o ­
cialism o m oderno“ . Además, y según
m anifestaron sus prom otores, el grupo
se considera representante de la clase
media y del proletariado „n o revolu­
cio n a rio ".
Ya sé que se puede objetar, con ra­
zón, que el grupo, en realidad, no
representa a nadie, puesto que nadie
le ha dado el correspondiente man­
dato. Pero esta objeción sólo es co ­
rrecta a medias, en la m edida en que
no se considere como representativos
de la clase m edia ni del proletariado
„n o revolucionario" a los prom otores
de la USDE. Por lo demás ningún par­
tido político ha sido, en el m omento
de su fundación, representativo de
nadie. Pablo Iglesias y sus com pa­
ñeros, cuando fundaron el PSOE, tam ­
poco representaban ni al proletariado
ni al socialism o español, sino que esa
representación les correspondió más
tarde, cuando se la hubieron ganado
a pulso por su gestión en cuanto par­
tido, aunque sus efectivos fuesen,
durante años, sumamente exiguos.
mo dem ocrático a un socialism o anti­
dem ocrático o un socialism o moderno
a un socialism o anticuado. Si efectiva­
mente es socialism o, tiene que ser
necesariam ente dem ocrático, porque
no hay dem ocracia sin socialism o ni
socialism o sin dem ocracia. Y si es
socialism o, tiene que ser necesaria­
mente moderno, porque el socialism o,
al contrario del conservadurism o, que
es una ideología a la defensiva, em­
peñada en no perder terreno, en con­
servar lo heredado de nuestros ma­
yores sin m odificarlo en absoluto más
que cuando no queda más remedio
por im perativo de las circunstancias;
el socialism o, digo, es en cam bio una
ideología en constante ofensiva, con­
tinuam ente empeñada en conquistar
nuevas fronteras, aceptando las exi­
gencias del mom ento para utilizarlas
como vehículo hacia las metas ase­
quibles aquí y ahora, que no son más
que etapas que nos acercan a la gran
meta final: la im plantación de la jus­
ticia en libertad.
El fin y los medios
En este objetivo final estamos de
acuerdo todos los que nos reclam a­
mos del socialism o. Donde ya surgen
discrepancias es en la elección de
los medios para alcanzarlo. Unos ha­
blan de revolución, como por ejemplo
el PSOE, que se define como un
partido obrero, m arxista y revolucio­
nario. Otros preconizan la evolución,
y en consecuencia, como hace ahora
la USDE, invocan, para legitim arse,
al proletariado „n o revolucionario".
Y en no pocas ocasiones, ambas
opiniones se antagonizan y hacen
im posible una colaboración, con lo
que, en mi opinión, unos y otros no
sólo perjudican al proletariado, „revo-
Por
José
Moll
Marqués
lu cio n a rio " o no, sino que además
pierden lam entablem ente el tiem po y
despilfarran energías que necesitaría­
mos urgentem ente para tareas más
constructivas.
En mi opinión (ya me doy cuenta de
que es una lata repetir tantas veces
esta m uletilla, pero hay gente que se
empeña en atribuirm e am biciones
pontificales que tal vez así podré con­
trarrestar), el Socialism o propugna
soluciones que responden a los legí­
tim os intereses no sólo del proletaria­
do, sino tam bién de la clase media,
sobre todo en una época como la
actual, que se caracteriza por una
extraña correlación entre el c re c i­
m iento de la clase m edia y el aumento
de su indefensión e im potencia, por
falta de instrum entos adecuados,
ante la agobiante prepotencia de los
ostentadores del capital. En conse­
cuencia, es absurdo y constituye un
contrasentido d ivid ir el m ovim iento
socialista en dos partidos según un
criterio tan inconsistente como es el
de la vocación revolucionaria. Dar
prioridad a esa vocación tal vez tenía
sentido en el prim er siglo de existen­
cia del socialism o, cuando el „d e s o r­
den estab lecido “ , la reacción en el
poder, creía poder ahogar las ansias
Solo un socialismo
Aparte, pues, de esas objeciones fá­
ciles, que sólo el futuro podrá dem os­
tra r si en este caso estaban ju stifica ­
das o no, hay que constatar dos co­
sas: Primera, que la USDE reivindica
para sí el socialism o, aunque puntua­
lice que se refiere al „m o d e rn o ". Y
segunda, que bajo ese postulado pre­
tende representar a la clase m edia y
al proletariado „n o revolucionario".
Personalm ente, considero que todo
adjetivo que se tom e para determ inar
más concretam ente al socialism o no
hace más que crear confusión. Socia­
lismo no hay más que uno, y es ab­
surdo querer contraponer un so cia lis­
EXPRÉS ESPAÑOL / Diciem bre 1974
19
quiere m antener la prioridad de la
revolución, en todo caso una nueva
d efinición de lo que entendemos por
tal. Revolución en el sentido tra d i­
cional de m ovilización de las masas
para la conquista del poder por la
fuerza, a fin de im poner desde el po­
der las soluciones socialistas, es algo
no sólo anacrónico, sino además
m aterialm ente im posible. Además, no
puede interesarnos a los socialistas,
porque la amarga experiencia de mu­
chos pueblos enseña que esa revolu­
ción no conduce a la ju sticia y la
libertad que es lo que nosotros desea­
mos.
Los de „arriba“ ni son algo eterno, ni nunca el socialism o podrá representar
sus intereses. Ser m arxista no significa en modo alguno ser más que realista
en lo pólitico, reconocer un hecho que esta ahi, y no por culpa del socialism o,
sino por culpa del capitalism o, como es la lucha de clases y la explotación.
de ju sticia de las masas populares por
m edio de la violencia y la fuerza de
las armas. Hoy, aunque el orden esta­
blecido dista mucho de ser perfecto
(si lo fuera, estaríamos viviendo en
una sociedad socialista), por lo menos
se ha reconocido la im posibilidad de
tal intento, que justifica ba en efecto
la réplica popular a la violencia
reaccionaria con la violencia revolu­
cionaria, y el Socialism o, si bien no
disfruta de igualdad de oportunidades,
tiene en cam bio la libertad necesaria
para defender ante el pueblo sus
opciones.
¿Qué es revolución?
Es evidente que ello impone una mo­
d ificación de prioridades, o si se
Los acontecim ientos de Portugal y
Grecia confirm an esta aseveración.
A llí no ha sido el pueblo quien ha
llevado a cabo la „re v o lu c ió n ", sino
el Ejército, el mismo poder que no
dudaría en barrer al pueblo si éste se
echase a la calle en armas. De ahí que
los representantes del pueblo tengan
que ofrecer el penoso espectáculo de
hacerles carantoñas a los m ilitares,
reafirm ando a cada paso su confian­
za en que el E jército cum plirá su pro­
mesa de perm itir elecciones libres,
que evidentem ente no van a dar por
resultado la im plantación del Socialis­
mo, sino la institucionalización de un
juego de fuerzas parecido al de los
demás países de Europa O ccidental,
en el m ejor de los casos.
¿Acaso hay algún iluso que crea que
los socialistas portugueses hacen za­
lemas a los m ilitares porque tienen
vocación de aduladores? ¿Acaso con­
sidera alguien que a los dem ócratas
griegos les hace mucha gracia que el
presidente de G recia siga siendo el
mismo títere que entronizaron los
derrocados coroneles? Rotundamente,
no. En ambos casos, los dem ócratas
de esos países hermanos no tienen
más remedio que apechar con lo que
hay e intentar sacarle el máximo jugo
posible. Exactamente lo mismo que
tendrem os que hacer los dem ócratas
españoles cuando alguien, sea el
Ejército o sean los norteam ericanos,
desahucie al régimen de Franco y dé
oportunidad de juego político.
Nuevamente:
No a la violencia
Los trabajadores encuentran en el socialismo la expresión y el cauce natural
para la defensa de sus intereses.
20
Creo que esto es no sólo realista,
sino además consecuente con la a cti­
tud socialista de condena de la violen­
cia como instrum ento político. Por
ello me sorprende ver que en un conEXPRÉS ESPAÑOL / D iciem bre 1974
greso socialista se aplaude a los ora­
dores que predican la conquista del
poder por el pueblo, sin señalar que
ello equivale al su icidio político del
socialism o, y se acoge con entusias­
mo el mensaje de salutación de una
organización que, aparte de ser un
grupúsculo sectario ajeno a nuestro
ideario, no tiene más program a que
la violencia, que todavía tiene la des­
fachatez de ca lifica r de „re volu cio na ­
ria “ . Me sorprende y me duele, y me
recuerda además a un auténtico y
gran socialista español, el doctor
Jaime Vera, que en la ya lejana fecha
del 24 de enero de 1891 escribió, d iri­
giéndose precisam ente a los trabaja­
dores, estas sabias palabras: „H ablar
de revolución a todas horas cuando
la fuerza y la ocasión faltan, más que
insensato es ridículo."
Para mí, es evidente que Jaim e Vera
no rechazaba con estas palabras la
revolución, sino el radicalism o verbal
sin trasfondo real de muchos apren­
dices de tribunos del pueblo, que en
realidad lo único que buscan es el
aplauso fácil, aun a costa de ser­
virse de los mismos m étodos que
com batim os en nuestros enem igos:
la dem agogia barata y el engaño pre­
m editado del que quiere aparentar lo
que no es. Porque una de dos: O los
socialistas rechazamos el uso de la
violencia como instrum ento de la
lucha política, única manera de que
podamos considerarnos socialistas; o
hay que preguntarse cómo es que,
en 35 años de dictadura, los socialis­
tas españoles no han colocado ni un
mal petardo.
Fácil respuesta
La respuesta es fá cil: Los socialistas,
en efecto, rechazamos la violencia
como instrum ento de la lucha política.
Lo cual no quiere decir que renuncie­
mos a la revolución. Quiere d ecir que
sabemos que la revolución no se hace
hoy por m edio de „la conquista del
poder por el pueblo en arm as". La
revolución se hace hoy llevando a
cabo, cuando estamos en condiciones
de ello, y en todo mom ento p ropi­
ciando, prom oviendo e impulsando,
una reforma radical de las estruc­
turas imperantes para hacerlas verda­
deram ente justas y dem ocráticas,
utilizando para ello los instrum entos
que ofrece la sociedad libre a que,
com o prim er paso, aspiram os los
dem ócratas españoles.
EXPRÉS ESPAÑOL / D iciem bre 1974
Il/U T C IIffé /
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io W e fta e m
¡ ¿ Q v it t m
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W ' P ó Q jM Ñ .y
Convencer para vencer
Sería, pues, conveniente que quienes
quieran encarnar hoy el socialism o
histórico español no sigan haciendo
el ridículo, como ya reprochaba Jaime
Vera a sus com pañeros que se d istin ­
guían más por su capacidad de pala­
bra que de reflexión, y dejen la dema­
gogia para quienes están faltos de
argum entos de peso en que apoyar
sus to rcid os idearios. Si le damos a
la revolución su sentido tradicional,
los socialistas nos colocam os en una
co ntrad icción insoluble. Porque im ­
poner el socialism o por m edio de la
revolución no es, evidentemente, de­
m ocrático. Lo dem ocrático es im­
ponerlo por convicción. Y la con­
vicción es el resultado de un lento
proceso de m aduración cívica y hu­
mana, es decir, es el resultado de la
evolución.
ciosa y por tanto más perjudicial, si
cabe, que cualquier otra división.
Pero estas consideraciones no debe­
rían hacer reflexionar sólo a la USDE,
sino más aún si cabe al PSOE. Hora
es ya de sentar la cabeza y dejar los
pinitos dem agógicos para ponerse a
trabajar de firm e en la elaboración y
planteam iento de soluciones co ncre ­
tas a los problem as concretos que
tiene planteados el pueblo español.
Esta es una obligación que tenemos
impuesta todos los socialistas espa­
ñoles. D edicar a su cum plim iento to ­
dos nuestros esfuerzos es la única
manera de superar las divisiones y de
evitar que nos puedan lanzar el funes­
to anatema que Unamuno espetó con
tanto acierto a los fascistas españoles:
„Venceréis, pero no convenceréis.“ ■
Es preciso convenir en que lo revolu­
cionario es, precisam ente, evolucio­
nar. Porque sólo en este sentido es
posible d ecir que los socialistas, to ­
dos los socialistas, somos revolucio­
narios, precisam ente por ser dem ó­
cratas. Así es tam bién cómo se pone
claram ente de m anifiesto el co ntra ­
sentido que supon^, pretender, invo­
cando el socialism o, representar a un
nebuloso proletariado „no revolucio­
nario ", que se contrapone im plícita­
mente a un no menos nebuloso p role­
tariado revolucionario. Con ello, sólo
se introduce una nueva división den­
tro del proletariado, totalm ente a rtifi­
21
LIDERES PARA EL
CONSUMO
Recientemente, y casi al mismo tiem ­
po, dos revistas han publicado sen­
das listas de los hom bres del futuro
de España. „G en tlem a n “ propone cin­
cuenta figuras con menos de 45 años,
y „La Actualidad Económ ica", más
precavida, amplía las posibilidades
al doble de personajes para aum entar
las perspectivas de acierto, tom ado
el mismo tope de edad.
Ambas incurren en el e rror de identi­
fic a r casi por com pleto a España con
M adrid, Barcelona y, casi de pasada,
algo del País Vasco, citando casi ex­
clusivam ente a hom bres que viven en
esos lugares. Prescindiendo de entrar
en un análisis a fondo de este aspec­
to y del hecho notorio de que en am­
bas ni son — ni posiblem ente serán —
todos los que están ni están todos los
que son, lo más destacable y sign ifi­
cativo es su p ublicación misma. La
prensa ha detectado en el país la
preocupación existente ante la ausen­
cia de líderes políticos auténticos y
autentificados, y a su modo, se lanza
en su búsqueda. Para proponer unos
hom bres a la opinión pública, ha ras­
treado, con más o menos éxito, con
más o menos rig o r y con más o me­
nos olfato, por los pasillos de la adm i­
nistración, en las redacciones de
prensa, en las cátedras de U niversi­
dad, en los bufetes, en los despachos
de las grandes empresas y, en cierto
modo, en el ám bito de la oposición
sindical y política.
Su p ublicación ofrece, com o aspecto
positivo, la constatación del fin del
m onopolio del quehacer político por
parte de los hom bres del M ovim iento
y el agotam iento, dentro de éstos, de
la generación vencedora de la guerra
civil. Im plícitam ente, existe la inten­
ción de tran qu iliza r al país y de ase­
gurar a la opinión pública que el cam ­
bio político no supone ningún salto
en el vacío. Es evidente que, si existe
un centenar de destacados „jóvenes
solventes" con un bagaje cultural y
profesional im portante, capaces de di­
rig ir los centros neurálgicos del país,
el arrum bam iento de los que detentan
form alm ente el poder no puede provo­
car ningún caos.
Europa esta lejos
Sin embargo, qué lejos estamos aún
de Europa, donde las listas de los
políticos con fuerza e im plantación
en sus países respectivos es fácil
22
obtenerlas con tan sólo ir a los Parla­
mentos o a las ejecutivas nacionales
o locales de los partidos, y todos
ellos respaldados por los votos de los
electores o de sus com pañeros de
organización. Por eso, los posibles
efectos positivos a corto plazo apunta­
dos líneas más arriba, no pueden
hacernos perder de vista el im portante
defecto de planteam iento que encie­
rran estas listas.
PABLO
CASTELLANOS
Madrileño. Cuarenta años. Casado,
con cinco hijos. Estudió Derecho en
la Universidad de Madrid. Se dedica
al ejercicio libre de la abogacía. Asi­
duo colaborador de „Cuadernos para
el Diálogo“. Su imagen ofrece nume­
rosos aspectos desgarbados, que in­
ducen a la desmitificación de su pro­
fesión y el aire reverente de la condi­
ción del hombre político. Personaje
importante de la oposición democráti­
ca, sus preferencias políticas se sedi­
mentan en los lindes del socialismo,
del que ha hecho profesión de fe en
repetidas ocasiones.
ENRIQUE MUGICA
HERZOG
Nació en San Sebastián. Cuarenta y
dos años. Casado. Tres hijos. Desde
su época de estudiante evidenció una
marcada vocación política, participan­
do en la promoción del célebre con­
greso de escritores jóvenes y aconte­
cimientos colaterales, que costaría el
Ministerio de Educación y Ciencia a
Joaquín Ruiz Giménez. Como conse­
cuencia de todo ello, fue detenido,
pasando tres meses en Carabanchel.
En la actualidad se dedica al ejerci­
cio libre de la abogacía y es miembro,
por elección, de la junta de gobierno
del Colegio de San Sebastián. Sus
inclinaciones políticas se roturan en
el espectro del socialismo.
Su elaboración y presentación inclinan
al lector a la trivialización de la acción
y de la dinám ica políticas, a través de
la personalización sim plificadora de
éstas. La actividad pública se ve, a
través de ellas, com o una apasionante
aventura personal, como una carrera
de los superclase hacia el poder.
Parece como si estos ciento y pocos
hom bres (muchos nom bres se repiten
en ambas listas) fueran capaces de
m odificar por sí solos el destino del
país. Por encim a de que entre los
propuestos haya hom bres muy valio­
sos y con un potencial político muy
prom etedor, no es menos cierto que
su capacidad política sólo podrá ser
contrastada en la acción política real.
Y ésta, una acción política plena y
real, sólo podrá realizarse en unas
condiciones de dem ocracia, donde
exista una com pleta com petitividad de
alternativas y objetivos. Como en Es­
paña no se dan estas condiciones, la
especulación es, si no tem eraria, sí
confusa y engañosa. Además, es evi­
dente que no es condición suficiente
ser un buen funcionario, un brillante
abogado, un m agnífico catedrático, un
excelente periodista o un ágil hombre
de empresa, aunque se hayan hecho
algunas incursiones en la seudo-política española, o inclusive ser un sa crifi­
cado luchador sindicalista o un hom­
bre de la oposición estrecham ente vi­
gilada, para ser un político de talla
en el futuro. Un futuro, esperémoslo,
diam etralm ente distinto, pero que exi­
girá que los políticos desarrollen al
máximo aptitudes nuevas e im agina­
ción.
Heróes políticos
Así, pues, las listas de tal form a ela­
boradas se convierten en un juego de
p o lítica -ficció n para el consumo. A
través de ellas se promueve la m itificación de unos hipotéticos líderes, se
busca al héro político, lo que supone
una supravaloración de lo personal en
detrim ento de las clases y grupos so­
ciales y de las organizaciones p olíti­
cas, que son las principales fuerzas
operantes en la esfera de lo socioEXPRÉS ESPAÑOL / D iciem bre 1974
político. Sin que se nos escape la
gran im portancia que, en ocasiones y
en determ inadas circunstancias, tiene
la personalidad de algunos líderes co­
mo catalizador o vehiculizador de una
dinám ica política determ inada, al ante­
poner los protagonism os personales a
los sociales y políticos se pone en evi­
dencia una interpretación muy elitista
de la lucha política.
Notables y santones
Evidentemente, nosotros no podemos
aceptar este planteam iento, que tiende
a instalar en el país una política de
notables y de santones. Para el socia­
lismo, lo im portante es su capacidad
de cohesión, de organización y de
im plantación popular. A nosotros, en
la hora actual, no deben preocuparnos
los liderazgos, ya, que por muy bien
ocupados que estén los puestos de
representación en las diferentes orga­
nizaciones, somos conscientes de que
aquéllos permanecerán vacantes en
estricto sentido hasta tanto y en cuan­
to su concreción no venga avalada por
lo único capaz de garantizarlos inte­
gral y extensivam ente como tales:
unas elecciones libres en un Con­
greso libre y abierto, dentro de un
país libre y dem ocrático. En efecto, si
logram os in c id ir plenam ente en el
pueblo, m ediante una apropiada inter­
pretación de las necesidades y de la
voluntad de las masas, aplicando una
correcta estrategia que haga posible
la satisfacción de éstas en el menor
plazo factible, siguiendo un riguroso
planteam iento de prioridades, sin sa­
c rificio s inútiles y sin marchas atrás,
surgirán m ultitud de nuevos hom­
bres valiosos por todos los rincones
del país que se integrarán en el so­
cialism o y harán de él gran partido
de masas que todos esperamos. Cuan­
do se den estas condiciones, podre­
mos elegir a los m ejores de entre to ­
dos, entre los nuevos y los de siempre,
para los puestos de responsabilidad.
Entonces nos habremos dado con to ­
do rig or y con toda garantía los
auténticos y legítim os dirigentes, que
por otro lado, como es lógico en toda
sociedad dem ocrática, no tienen por
qué ser permanentes.
■
Roberto D.
Las lotos y sus com entarios en este
a rticu lo han sido tom adas del nr. 19
de la revista Gentleman.
EXPRÉS ESPAÑOL / D iciem bre 1974
LA „CASA DE LA CULTURA” Y SU
REVISTA
Dentro de la colección „Biblioteca del 36“, de la que dimos información en el
número pasado, ha aparecido la reimpresión de la revista MADRID. CUADER­
NOS DE LA CASA DE LA CULTURA, que trae de nuevo a la luz una de las más
memorables creaciones de la República durante la guerra*.
En el transcurso del mes de noviem ­
bre de 1936 se hizo patente la situa­
ción desesperada en que se encon­
traba M adrid, sitiada por las cuatro
colum nas del general Varela y la
„q u in ta " que debía actuar desde den­
tro. El 7 de noviem bre fue la fecha
crítica de la defensa decidida del
pueblo m adrileño. La ciudad quedó
bajo frecuentes y destructivos bom­
bardeos.
La Junta de Defensa, organizada
cuando el gobierno abandonó precipitádam ente la capital con destino
a Valencia, decidió la evacuación de
los intelectuales y artistas más des­
tacados. El 5o Regimiento, al que per­
tenecían gran número de m iem bros
de la Alianza de Intelectuales Antifas­
cistas, fue el encargado de llevarla a
cabo. Salieron en varias expediciones,
la prim era de ellas el 23 de noviembre.
Iban con ellos todo su equipo, b ib lio te ­
cas y fam ilias. El prim er grupo dejó
una declaración que vale la pena
c ita r con cierta extensión:
„Jamás nosotros, académicos y cate­
dráticos, poetas e investigadores, con
títulos de universidades españolas y
extranjeras, nos hemos sentido tan
profundamente arraigados a la tierra
de nuestra patria; jamás nos hemos
sentido tan españoles como en el
momento en que los madrileños que
defienden la libertad de España nos
han obligado a salir de Madrid, para
que nuestra labor de investigación no
se detenga, para librarnos en nuestro
trabajo de los bombardeos que sufre
la población civil de la capital de Es­
paña; jamás nos hemos sentido tan
españoles como cuando hemos visto
que para librar nuestro tesoro artístico
y científico, los milicianos que expo­
nen su vida por el bien de España se
preocupan de salvar los libros de
nuestras bibliotecas, los materiales de
nuestros laboratorios de las bombas
incendiarias que lanzan los aviones
extranjeros sobre nuestros edificios
de cultura.“
Encabezaba las firm as la de Antonio
Machado. Todos ellos fueron elegidos
por su peso específico intelectual,
eran personalidades en todas las ra­
mas del saber humano, reconocido en
todo el mundo, los que habían dado
un nuevo valor al nom bre de España,
la España de la cultura, y eso, nacida
de ella, bastaba en la España repu­
blicana. Y como dirán más tarde:
„N inguno pidió abandonar a la ciudad
querida; pero el gobierno sostuvo que
los valores espirituales no son sola­
mente las obras históricas, sino quie­
nes las ejecutan, y que si se tiende a
la salvación de aquellas, justo es sal­
var a los o tro s.“
Llegados a Valencia fueron instalados
en el hotel Palace, que se convirtió
de la noche a la mañana en la Casa
de la Cultura, donde cada cual tenía
sus dependencias particulares para su
trabajo. Como órgano del hacer de la
Casa, se editó una revista con el m is­
mo nom bre de la ciudad que habían
abandonado, representada para ellos
en la figura del ave Fénix que renance
de sus cenizas. Se llamó en conjunto:
Madrid. Cuadernos de la Casa de la
Cultura. Se llegaron a publicar tres
núm eros de pulcra y lujosa realiza­
ción, que vistos hoy, en la perfecta
reim presión que tenemos delante, nos
da idea cabal de la m agnífica capaci­
dad y preocupación cultural y artística
de aquellos días, que no se encuentra,
ni por asomo, en el lado contrario. La
revista venía a ser una imagen de la
República, doliente pero entera.
MADRID
CUADERNOS DE LA CASA DE LA CULTURA
1
VALENCIA
PEBREÜO
19*7
23
Todos colaboraban
Los dos prim eros núm eros fueron
d irig id o s por Enrique Diez Cañedo,
el crítico más enterado en literatura
extranjera y española, además de
poeta, académ ico de la Academ ia de
Lengua, d ire cto r d la Escuela Central
de Idiomas, etc. M urió en su exilio de
México en 1944. El últim o lo dirigió
María Zam brano, discípula de Ortega,
ensayista filo só fica de gran o rig in a li­
dad, quien tras pasar por México,
Cuba, Italia, vive actualm ente en Fran­
cia. Para la elaboración de la revista
se contaba con la colaboración de
todos los acogidos en aquella institu­
ción, más los que se fueron uniendo
en el transcurso del tiem po.
La form ación de tan gran número de
investigadores en todos los terrenos
y de tanto peso, hecho desconocido
en la historia de España, se venía
fa cilita nd o m ediante la diversificada
labor de la Junta de Am pliación de
Estudios, Centro de Estudios H istóri­
cos, etc., m arcados del humanismo
program ático de la Institución Libre
de Enseñanaza. Por eso les duele que
se intente anular ese hum anismo y,
sobre todo, que se fusile a quien lo
represente, como fue el caso de
Leopoldo Alas, hijo de Clarín y rector
de la Universidad de Oviedo, sobre el
que José María Ots, gran especialista
en derecho am ericano y exiliado en
M éxico, en un recuerdo publicado en
Madrid viene a d escrib irle con un
ju ic io claro que definiría a muchos
hom bres de la Casa de la C ultura:
. . era un hombre recto, de un fondo
liberal insobornable. Era un investiga­
dor, y un maestro. Reaccionaba con
humana córdialidad frente a todas
las injusticias.“
Azaña, de una novela suya, o la de
Antonio Machado, León Felipe, José
Bergamín, etc. es de am plio valor
intelectual y de capital im portancia
histórica.
Luchar y aprender
Quedan resaltadas todas estas cola­
boraciones por su tipografía y muy
especialm ente por los trabajos de los
artistas que reproducen sus vivencias
de la guerra en algunas m agníficas
com posiciones. Se destacan por sí
mismos, por su colorido, los grabados
de Solana que plasman vividam ente
las tragedias de la guerra, despiada­
das en su realidad, que nos hacen
recordar, evocándoles, los grabados
de los „D esastres“ de Goya. Arteta,
el gran p intor vasco que term inaría
sus días apenas empezado su exilio
en M éxico, nos dá también su te sti­
m onio del instante aquél. Algunos de
sus dibujos, dentro de su academ i­
cismo, son soberbios. El p intor G arcia
Maroto, caído en la Casa de Campo,
nos ofrece un dib ujo que sería una
de sus últim as vivencias artísticas: en
una trinchera m adrileña se ven unos
m ilicianos leyendo y un cartel con la
d irección de la escuela que lleva es­
crito : „Consigna: Ni un soldado que
no sepa leer en el plazo de tres
meses.“ Sobra cualquier com entario.
Tam bién está Souto, residente en
Am érica ya por tantos años, V ictorio
Macho con sus figuras determ ináda-
mente realistas y José Capuz y C ristó­
bal Ruiz. Todo se aúna para hacer de
la revista un verdadero espectáculo.
Term inada la ventajosa situación de
Valencia en la que, como dice Ma­
chado en la revista:
¡Cómo parece dorm ida
la guerra, de mar a mar,
m ientras Valencia florida
se bebe el G uadalquivir!
particulárm ente desde el corte de
Castellón, que ponía a la ciudad en
el peligro de convertirse de un mo­
mento a otro en una m ortal ratonera,
como toda la zona centro, se impuso
otro necesario traslado de la Casa de
la Cultura, en este caso a Barcelona,
donde apareció el últim o número de
la revista en mayo de 1938. Así se
vino a realizar una mezcla de las cul­
turas españolas con las co n trib u cio ­
nes en catalán de Garles Riba y
Joaquim Xirau.
¿A dónde se han ido?
Debe p ro du cir encontrados sentim ien­
tos contem plar el destino de aquellos
hom bres de Madrid. Cuadernos de la
Casa de Cultura. Destino desaprove­
chado por el país, perdida su palabra
puram ente científica, ya que no tenía
nada de poltica, por las juventudes es­
pañolas que hubieron de desarrollarse
pobres de horizontes intelectuales con
todo lo que ello implica. Bastan unas
cuantas biografías, tomadas al más
Continuidad en la tarea
La co laboracion pareja de científicos,
historiadores, poetas, escultores, pin­
tores, etc., en sus distintos m enes­
teres lo más granado, jam ás se hu­
biera realizado en una única publica­
ción, sino se llegan a dar las causas
tan especiales. C onscientes de ello,
después de preguntarse ¿en qué
sección la incluirán los libreros y
bibliotecarios?, afirm an la continuidad
de sus labores. El resultado de tan
variado trabajo que abarca desde la
co ntribu ción del físico A rturo Duperier
sobre la e lectricidad atm osférica, pa­
sando por investigaciones históricas,
hasta una colaboración inédita del
Presidente de la República, Manuel
24
Jardín Botánico en Madrid. Puerta principal.
EXPRÉS ESPAÑOL / D iciem bre 1974
com pleto azar, para dar sólo una idea
aproxim ada de la pérdida. Por ejem ­
plo, entre las menos recordadas está
la del investigador del cáncer Pío del
Rio-Hortega, descubridor de los nue­
vos m étodos de tinción argéntica y
de las células cancerosas que llevan
su nombre. Fue dos veces nom inado
para el prem io Nobel en 1929 y 1934.
En 1936 era d ire cto r del Instituto del
Instituto del Cáncer. Tuvo que pasar a
Oxford donde siguió sus investigacio­
nes, siendo d octo r „ho no ris causa“ de
la universidad. M urió en 1945 ya en la
Argentina. Enrique Moles Orm ella era
en 1936 catedrático de la Universidad
Central y d irector del Instituto N acio­
nal de Física y Química, m iem bro de
las Academ ias de Ciencias de Madrid,
Praga y Varsovia. El psiquiatra Miguel
Prados y Such fundó en el exilio el
Club
Psicoanalítico
de
M ontreal
(Canadá), fue uno de los fundadores
de la Canadian Psychiatric Association
y de la International Psychoanalytlcal
Association. El físico A rturo Duperier,
presidente de la Sociedad Española
de Física y Quím ica en 1936, pasó al
final de la guerra al Colegio Imperial
de Londres, donde siguió sus investi­
gaciones en rayos cósm icos que in­
fluenciaron directam ente en las ex­
ploraciones espaciales posteriores, lo
que le dió fama m undial. Regresó a
España en 1953 donde sufrió el clási­
co vacío oficial hasta su muerte en
1959. Y etc., y etc.
Una gran obra
Estos aquí nom brados, ho hay más
espacio, no son más que una gota en
el m anantial que se derram ó. Y nom ­
brados por haber pertenecido a la
Casa de la Cultura, institución que
tuvo sus problem as y defectos, pero
vista desde el tiem po aparece como
una de las grandes realizaciones del
espíritu. Y mueve a la vida las pala­
bras que Cervantes pone en los labios
a la m itológica España en su „C erco
de N um ancia", ciudad que tanto evo­
caba a los m adrileños de aquellos
años:
¿Será posible que continuamente sea
esclava de naciones extranjeras
y que un pequeño tiempo no vea
de libertad tendidas mis banderas? ■
Andres M endieta
* Esta reimpresión, editada por la Verlag
Detlev Auvermann KG, D-6246 Glashüt­
ten/Ts., Zum Talblick 2, al precio de
DM 230,—, va precedida por una esclarecedora introducción de Robert Marrast.
EXPRÉS ESPAÑOL / D iciem bre 1974
(continuación de la pág. 18)
estructuras de dom inación y explota­
ción. Y esta lucha la pueden realizar
los ca tólicos desde muchas posicio ­
nes; una de ellas la posición socia­
lista, la posición de las organizaciones
socialista en las que protagonizan en
más o en menos en función de su pra­
xis, de sus actos y no en función de
sus creencias o de la carencia de
ellas.
No hay d istinción en la acción, no hay
buenos y m edianos conquistadores de
los derechos del pueblo; sólo existen
dos concepciones intelectuales, que,
digám oslo, sin irreconciliables.
Entre los cam bios que se están pro­
duciendo figuran los que ocurren en
la institución de la Iglesia española.
La Iglesia cam bia aunque no lo sufi­
ciente como para pensar que actúa
contra sus propios interéses.
Algunos optim istas piensan que la
Iglesia „y a " es otra y que es una
Iglesia renovada, los católicos están
en disposición de renovar no sólo sus
propias estructuras, sino hasta los pro­
gramas de los partidos políticos
marxistas.
En el m ejor de los casos estas son
interpretaciones voluntaristas que igno­
ran la realidad objetiva, los propios
hechos.
Lo hemos expresado con claridad.
Todos los que tienen una conciencia
dem ocrática que les em puja a luchar
contra la inju sticia imperante, estamos
en una misma tarea sin ningún tipo de
discrim inaciones, pero que nadie pre­
tenda aprovecharse de estas c o in ci­
dencias — las más im portantes, sin
duda - para pregonar la identidad de
dos conceptos antagónicos: c a to licis­
mo y socialism o.
■
Partido Socialista Obrero Español
Boletín Andalucía Socialista
25
LAS REGIONES EN ESPAÑA:
Propósito
A partir de este número, „Exprés Español“ inicia una serie de trabajos que
abordan, en sus líneas fundamentales, la problemática de las regiones
españolas.
Las características históricas, los
factores sociológicos, la economía,
la cultura, serán estudiadas, bien que
esquem áticam ente por falta de espa­
cio, en ellos. U tilizarem os una doble
form a de aproxim ación: los datos
estadísticos, los estudios realizados
por especialistas y críticos de las
regiones analizadas, y mi propia ex­
periencia personal en ellas: las des­
cripciones del paisaje, de las costum ­
bres, las conversaciones con sus gen­
tes, las opiniones vertidas al respecto
por sus habitantes.
Esperamos que estos trabajos acer­
quen más al trabajador español radi­
cado en Europa, a sus pueblos de
origen, a la tie rra dejada al partir, en
la que se piensa con añoranza. Los
problem as vertidos en los siguientes
trabajos, son sus propios problem as;
las d eficiencias analizadas, no dejan de
ser sino las causas que contribuyeron
igualm ente a su éxodo: la em igración
se nutre precisam ente de esta de­
cadencia regional, de esta desertización de grandes regiones españolas,
de esta falta de trabajo, de industrias,
de vida cultural, de am biente para
ellos o sus hijos, que esperamos sea
subsanada en el futuro.
Todos aportan algo
Y será su voz, serán ellos mismos,
quienes configuren una España dife­
rente, unas regiones con vida, quienes
con su esfuerzo, con su lucha, co n tri­
buyan
al
resurgim iento
de
los
deprim idos pueblos de España, de
una España m últiple, dem ocrática,
variada, descentralizada, abierta a
las corrientes históricas y so cio ­
lógicas del presente, encauzada hacia
form as de gobierno, distribución de la
riqueza, expansión cultural, que tenga
en cuenta, por encim a de todo, la
voluntad colectiva de sus ciudadanos.
Y vamos, sin más preám bulos, a entrar
en el tema, a desarrollar el prim ero de
nuestros trabajos, que aborda, pre­
cisam ente, el concepto y la realidad
de la región en España.
26
La variedad de España
España es un país de trem endos con­
trastes: en lo físico, en lo económ ico,
en lo moral. Una de las causas del
desarrollo turístico experim entado la
últim a década, viene dada precisa­
mente por esta riqueza regional. Pero
lo que para el turista es m otivo de
belleza, para el habitante muchas ve­
ces lo es de tragedia. Porque los con­
trastes, en los últim os años, se han
agudizado de form a ostensible, como
consecuencia de la concentración de
riqueza en unas pocas regiones - pro­
vincias diríam os m ejor - y la exten­
sión de la pobreza y la desigualdad
social a la mayor parte del país.
Ello ha trastocado usos y costum bres,
violentando a los pueblos, muchos de
ellos desertizados, y forzado a miles,
millones de hombres ya, a abandonar
sus tierras y buscar el pan y el trabajo
en la emigración. Recordemos unos
datos: en 1950, el 1 6 % del te rrito rio
nacional estaba afectado por la des­
población. En 1970, era el 60 % de
España quién se desertizaba. Y para
1980, las previsiones de evolución
dem ográfica, publicadas por el Estu­
dio S o ciológico de la Confederación
Española de las Cajas de Ahorros,
dan, para algunas provincias los si­
guientes datos: (Entre paréntesis
ponem os población 1970, y 1980)
Lérida
Jaén
Badajoz
León
Toledo
Cáceres
Guadalajara
81.128
77.540
75.568
59.757
42.355
31.434
30.751
Andalucía. Pueblos sin jóvenes. Estos
em igraron. Y solo quedan los viejos.
Al sol de octubre, se reúnen ante la
puerta de la cerrada iglesia.
Tremenda realidad
de las provincias que no se señalan
como de población decreciente, man­
tienen un equ ilibrio gracias a que la
em igración es compensada por el
aumento vegetativo (aumento de na­
cim ientos y descenso de defuncio­
nes) con lo que podem os subrayar que
casi el 75 % del te rrito rio español se
ve afectado por el fenóm eno de la
despoblación, desequilibrando las re­
giones. Esta trem enda realidad será
habitantes.
habitantes.
habitantes.
habitantes.
habitantes.
habitantes.
habitantes.
Perdían igualm ente, estas menos de
30.000 habitantes, las siguientes pro­
vincias: Albacete, Avila, Baleares, Bur­
gos, Ciudad Real, Cuenca, Huelva,
Huesca, Lugo, Palencia, Salamanca,
Segovia, Soria, Teruel, y Zamora.
Y estos datos, aterradores, no hablan
de la dism inución real, pués muchas
(347.015
(661.146
(687.599
(548.721
(468.925
(457.777
(147.732
/
/
/
/
/
/
/
265.887)
583.600)
612.031)
488.964)
426.570)
426.343)
116.981)
una constante en nuestros trabajos:
de ella tienen cuenta los hom bres y
mujeres que en las „is la s " de España
(Madrid, Barcelona, Bilbao etc.) o ciu ­
dades de Alemania, Suiza, Francia,
Holanda, etc., recuerdan sus pueblos
y aldeas muertas, o a punto de morir,
en Galicia, Andalucía, Extremadura,
Castilla, Aragón . . .
EXPRÉS ESPAÑOL / D iciem bre 1974
Hablar de regiones en España no es
fá c il: de un lado se encuentra la
necesidad del planteam iento, de otro
la realidad de su no existencia. Para
algunos pueblos españoles, incluso el
concepto de región queda empeque­
ñecido: hablan de una dinám ica na­
cional opuesta a la centralista que
halla, sobre todo a p artir de los Borbones, su culm inación legal con la
concentración adm inistrativa, política
y decisoria, en Madrid.
Tendrem os especial cuenta de ella al
referirnos a Galicia, Euskadi y Catalu­
ña, pueblos en los que circunstancias
históricas, étnicas, y resurgim iento de
fuertes corrientes nacionalistas, agu­
dizan el problem a tensionándole de
form a cada vez más lúcida y violenta.
jssassti
No hay política
El hecho cierto es que hoy en España
no existe una política regional: las
regiones no tienen reconocim iento le­
gal ni d elim itación geográfica, aunque
de hecho todos conozcan y acepten
su existencia. El 9 de noviem bre de
1973, ei G obierno español creó 14
„D elegaciones T e rrito ria le s“ , medida
vuelta de espaldas a la realidad re­
gional. Si resulta difícil d elim ita r el
alcance de cada región, que ha sido
trazada más por criterios adm inistra­
tivos e históricos que por razones
geográficas y económ icas, no quiere
d ecir esto que no haya una serie de
pueblos con características comunes,
que se sienten unidos y que ven la
necesidad de autogobernarse con una
gestión dem ocrática en la política, en
la econom ía y en la cultura, dentro de
unos intereses estratégicos-globales,
que si no aparecen claros ni tienen
razón de ser hoy dadas las caracterís­
ticas sociopolíticas vigentes actual­
mente en España, no dejan de ser
lógicos en un futuro dem ocrático.
La necesidad evidente de proceder
a una regionalización en España, con­
tando con razones h istórico-económ icas, y sobre todo con la propia volun­
tad y decisión de sus habitantes, y no
inventando con decretos leyes con­
trarios a la realidad, es pués evidente.
Pero, insistim os, deben ser los habi­
tantes de cada región quienes „de m o ­
cráticam ente" tracen éstas. El regio­
nalismo, supone, entre otras cosas:
•
•
descentralización política y adm i­
nistrativa.
Autonom ía financiera, con especial
hincapié en una econom ía basada
en las características propias de la
región, posibilitando que las rique­
zas en ella extraídas reviertan en
inversiones a la misma.
EXPRÉS ESPAÑOL / D iciem bre 1974
G alicia: una de las causas de la em igración, es la falta de trabajo. Otra, su no
rentabilidad. O la dureza del mismo. O la falta de vida para sus habitantes.
¿Hasta cuando resistirían estas jóvenes gallegas, la aldea, el desfase entre el
campo y la ciudad?
•
Elecciones dem ocráticas de auto ri­
dades regionales, y funcionam iento
real de los órganos de gestión
burocráticos, adm inistrativos y polí­
ticos, del m unicipio, la capital y la
provincia, y la región en últim a
instancia.
• Autonom ía planificativa desarrollo
de la cultura propia, que tenga en
cuenta todas las vertientes sociolingüística-culturales-constum bristas, etc., de la misma.
La realidad regional hoy en
España
El T ercer Plan de Desarrollo, en sus
450 páginas, no plantea para nada el
tema de la región, sino que habla de
planes aislados e inconexos. La plani­
ficación es indicativa, no obliga a
nada. El objetivo marcado es el c re c i­
m iento de la econom ía nacional y no
la distribución homogénea de la renta
o el e q u ilibrio regional.
En España, unas regiones, y más aún,
unas islas dentro de esas regiones
- las capitales de provincia por lo
general — crecen a costa de la m ise­
ria y el sufrim iento de las restantes.
Con lo que se agudizan los desequili­
brios regionales. Y el ahorro de las
provincias m arginadas, financia al
tiem po el desarrollo de las prósperas,
en vez de revertir a las suyas en ubi­
cación de industrias y creación de
centros de trabajo, escuelas, vivien­
das, etc.
El econom ista Ramón Tamames, es­
cribe al respecto: „M ás que otra cosa,
en el Plan se contiene un simple
catálogo de acciones de política eco­
nóm ica CENTRALISTA con un mero
enfoque especial. Lo que no es en
manera alguno extraño en la lógica
del actual sistema político, pués la
regionalización verdadera exige una
profunda dem ocratización, im posible
de in tro d u cir parcialm ente.“
Y Rafael Martínez Cortiña, catedrático
de la Universidad de M adrid y sub­
d ire c to r general del Banco de España,
decía en el diario „In fo rm a cio n e s“ :
„E l tratam iento económ ico del pro­
blema regional a veces oculta o d is­
fraza la necesidad de otros plantea­
m ientos de tipo cultural o político que
por ello dejan de hacerse.“
En nuestro estudio de las regiones
españolas, y puesto que de alguna
form a hemos de abordarlo, vamos a
usar fundam entalm ente un criterio his­
tórico, atendiendo a las a glutin acio ­
nes de pueblos surgidos en la form a­
ción del actual estado español, y
nucleando pués en torno a grandes
y aceptados conceptos las mismas:
Castilla, Andalucía, Extremadura, Va­
lencia, Aragón, Asturias, Navarra, León,
Murcia, las Islas, y los casos específi­
cos y más distintivos de aquellas que
se sienten aún más oprim idas dentro
de la opresión histórica y política
e je rcid a
desde
M adrid-capital-del
reino, sobre el total de la Nación:
nos referim os a G alicia, Euskadi y
Cataluña.
27
respecto al nivel m edio nacional, en
las que se acusan las características
de éxodo de su población, dism inución
de la población activa con caracterís­
ticas realm ente traum áticas de cara
a
un
posible
futuro
desarrollo,
nivel y estructura de renta neta­
mente inferior a la media nacional,
envejecim iento de la población, cuya
m edia se sitúa por encim a de los 40
años, desfase cada vez más acusado
del campo con la ciudad en aspectos
tan fundam entales com o las c o n d icio ­
nes sanitarias, la educación, la vivien­
da, los bienes de consumo, etc.
Unos a costa de los otros
Y eso si, la provincia, la región se despueblan, agonizan. Pero quedan sus
grandes m onum entos, allí donde apenas hay ya habitantes. Como el de la gran
alameda de Soria, erigido por los franquistas. Hoy, apenas quedan sorianos que
acudan no a buscar el horrible monumento, sino la sombra de los bellos
árboles que le rodean.
Región a la venta
Encontram os, en una prim era visión
global del problema, que hoy el área
geográfica española com prende unas
„m anchas" pequeñas de zonas desa­
rrolladas, verdaderos oásis en el res­
tante desierto español, compuestas
por las capitales, más que las provin­
cias, de Barcelona, Bilbao, M adrid,
Zaragoza, Valencia, Bilbao, Sevilla.
Solo cinco provincias, Barcelona,
M adrid, Valencia, Vizcaya y Asturias,
concentraban en 1971 el 43,35% de
la producción total nacional. El resto
es el área del subdesarrollo, de la
em igración, de las tierras desiertas y
los pueblos abandonados. Bolsas de
pobreza que se dan en Orense y
Lugo, Extremadura - una región in­
creíblemente marginada, y de la que
ahora se habla va a ser „vendida“
en grandes extensiones de terreno, al
capitalismo inglés, para que colonos
de esta nación, vengan a explotar sus
tierras — Almería, Granada, Jaén, C ór­
doba; bolsas de pobreza, que, insisti­
mos, abarcan regiones enteras subdesarrolladas, com o Castilla, Galicia,
León, Extremadura y Andalucía, rei­
nos del m inifundio las prim eras, del
latifundio las dos últim as; regiones,
zonas inmensas de España m argina­
das en la últim a década, regresivas
No, no es un pueblo del oeste americano, sobre el que haya pasado un venda­
val. Son los restos de lo que fué pueblo de castilla: ya no quedan habitantes.
Casas vacías. Y la desierta llanura.
28
A p artir de 1950, 23 provincias han
perdido población, pese al increm ento
vegetativo experim entado en ellas.
Algunas aparecen hoy prácticam ente
desertizadas : Soria y Teruel cuentan
II habitantes por kilóm etro cuadrado,
Guadalajara, 12; Cuenca 1 4 . . . El
Banco de Bilbao, en su obra „Renta
Nacional de España y su distribución
p ro vin cia l", señala 4 bolsas de sub­
desarrollo: G alicia interior, región
extrem eña (más partes de Huelva y
Salamanca), Sistema Ibérico, y Sis­
tema Bético. Puede añadirse el vacío
de España-Portugal: frontera de 9231
kilóm etros (7 provincias españolas y
9 distritos portugueses, com pletam en­
te de espalda unos de los otros).
Poniendo como objetivo el crecim ien­
to global de la econom ía nacional y
no la distribución homogénea de la
renta ni el equ ilibrio regional, como
anteriorm ente subrayábamos, se ha
llegado a esta España desigual. Así
com o unas clases sociales engordan
a costa del trabajo y esfuerzo de
otras, en España unas ciudades, las
menos, las que bordean el litoral cántabro-m editerráneo o las excepciones
de M adrid, Zaragoza y Sevilla, han
engordado a costa del sufrimiento y
la miseria de todas las tierras circun­
dantes.
¿Consecuencias? A la vista están:
em igración, desertización de los pue­
blos, em pobrecim iento de nuestra
agricultura y ganadería, trastornos
humanos para quienes quedan aban­
donados en pueblos o aldeas sin vida.
Mientras son los emigrantes, sus re­
servas de divisas, sus sacrificios quie­
nes financian parte del „otro“ desarro­
llo, al tiem po que se despuebla Es­
paña y nada se hace para invertir en
las regiones de que salieran ese dinero
por ellos enviado, para dotarlas de
un posible futuro con la creación de
industrias, puestos de trabajo, escue­
las para sus hijos, viviendas y servi­
cios higiénicos para ellos.
EXPRÉS ESPAÑOL / Diciem bre 1974
Si hasta hoy se mantenía un im por­
tante caudal de parados, para que
sirvieran siem pre como e jé rcito de
reserva con que dotar de brazos más
baratos a la industria nacional o
extranjera, en la presente crisis estas
regiones ven acrentados sus proble­
mas, increm entándose los parados y
sin salida a los m ercados de trabajo
europeos que les han cerrados sus
puertas, y menos a los nacionales
donde las consecuencias de la crisis
económ ica se hacen cada vez más
palpable, con cierre de im portantes
industrias y miles de fam ilias en paro.
Y al tiem po que se den los problem as
en las zonas m arginadas o d e p rim i­
das, se m ultiplican Igualmente en las
grandes urbes, como estudiarem os
especialm ente al abordar la proble­
m ática de M adrid, Barcelona, etc.
Porque no estaban preparadas para
esta gran explosioón humana reci­
bida, y se dejan sentir sus negativos
efectos, en la falta de viviendas, la
existencia de un acentuado chabolismo, la inexistencia de puestos esco­
lares, los alarm antes grados de polu­
ción atm osférica que hace irrespira­
bles ciudades como M adrid o Bilbao,
aum entando el índice de toxicidad a
niveles realm ente preocupantes.
La ciudad más contaminada
M adrid es en estos momentos la
ciudad más contam idada de Europa,
y en periodos largos a nticicló n ico s no
se puede realm ente andar por el
centro. Problemas, problem as m últiplicados, acum ulados por culpa de
un Gobierno, una A dm inistración
incapaz de encontrar una solución
al „d e s a rro llo “ español, una econo­
mía que no quiso ni pudo potenciar
y desarrollar todo el país, porque
para eso tendría que haberse plan­
teado el transform ar la estructura de
Madrid. Los problemas de la gran ciudad. No hay viviendas para los emigrantes.
Y estos se agolpan en barrios de chabolas. Ahora el tiem po es seco. Con las
prim eras lluvias todo sera un lodazal, M inúsculas casas sin agua, donde se
agolpan sus habitantes, desprovistas de medios de transportes, sin escuelas
ni servicios, a epaldas del desarrollo de la gran ciudad que ellos precisam ente
construyen.
la propiedad agraria, cam biar las rela­
ciones de producción, im pedir, la
venta de la mayor parte de nuestras
industrias al capital extranjero: su
máxima es invertir dinero sólo en
aquellas actividades que produzcan
más y más rápidam ente a costa de
hipotecar el país.
El em presario no está al servicio de
la com unidad, sino de sí mismo por
eso, y porque las leyes le amparan,
no le im porta sa crifica r el presente y
el futuro de España con tal de obtener
beneficios, beneficios que al tiem po
envuelven gigantescos y vergonzosos
escándalos en que miles y miles de
m illones de pesetas son robados al
pueblo, y desaparecen de la noche
a la mañana, sin que las leyes, y
véanse casos como el de Matesa o
Reace, puedan intervenir, porque el
Estado no les autoriza a juzgar y pro­
cesar a los verdaderos culpables.
En la Mancha, las calles del pueblo está silenciosas. Todo el mundo está en el
campo, recogiendo la uva. Luego vendrán los problem as de la com ercializa­
ción, interm ediarios, precios m ultiplicados en el m ercado. Son las cuatro de
la tarde. Solo hay sol y una b ibicleta abandonada en la calle.
EXPRÉS ESPAÑOL / D iciem bre 1974
Futuro comprometido
Ante esta situación, el futuro de
España aparece gravem ente com pro­
m etido. Las soluciones, por encima
de todo, son políticas. M ientras el
país no se dem ocratice, d ifícilm ente
cam biará este som brío panoram a que
aparecerá en nuestros trabajos. Las
regiones deprim idas serán más d ep ri­
midas. Y la injusticia, desigualdad
social, más patentes. Como escribe
en su obra publicada el presente
año, „Los Nuevos P irineos“ , Eduardo
Barrenechea:
„El futuro económico del pais no se
va a jugar fuerte más que en el trián­
gulo nororiental del pais. La gran isla
de Madrid o el islote de Valladolid no
harán sino resaltar el vacío del in­
menso conjunto circundante. El viejo
reino de León, en franca agonía, a
la que acompaña la meseta norte de
Castilla; el desierto extremeñomanchego, las 2 provincias bases del sistema
Ibérico, Soria y Teruel; toda la Galicia
interior, seguirán con su minifundismo, ruralismo, incomunicación, autar­
quía de consumo, pervivencia de unos
modos de vida, de una economía que
no son de este s ig lo . . . Y Andalucía
o la paradoja de España. Ahí sigue
incomprensiblemente detenida y po­
tencialmente pujante.“
De Andalucía precisam ente, nuestro
próxim o trabajo. Con Andalucía ini­
ciarem os nuestra serie de análisis
sobre las regiones de España. Espera­
mos igualm ente sus cartas, opiniones,
y colaboraciones al respecto.
■
M adrid, nov. 74.
Andrés Sorel
29
El socialismo democrático
como alternativa
Otros Opinan
Definamos el
socialismo
Vías socialistas parece que hay mu­
chas, o por lo menos partiendo de
algunos principios generales comunes
son muy diversas las soluciones que
se van arbitrando en los diferentes
países, muchos de los cuales quieren
ensayar medidas propias. ¿Podría dar­
nos una definición de socialismo, y
más concretamente del socialismo
democrático que usted sostiene?
Para dar una definición corta, yo diria
que el socialismo es la abolición de
las clases, principalmente la diferencia
entre la clase que está dirigida a los
salarios y la que deriva del capital.
Yo creo que los trabajadores deben
ser al mismo tiempo partícipes del ca­
pital.
Eso está casi tan lejos de Marx como
lo podamos estar nosotros.
Yo nunca he dicho que el marxismo
sea una ideología completa, unitaria.
Yo creo que el marxismo es una ideo­
logía importante que ofrece ayudas
importantes, por ejemplo en cuanto a
metodología. Por eso, cuando me pre­
guntan si soy marxista, yo siempre me
niego a contestar. Yo siempre intento
utilizar todas las teorías, aunque no
sean marxistas, siempre que sean váli­
das, siempre que sean adecuadas.
¿Cuál ha sido su vivencia del capita­
lismo?
Tenía veinte años cuando me detuvie­
ron, y hasta ese momento siempre ha­
bía vivido en el sistema capitalista que
imperaba en Checoslovaquia. Así pues,
lo conozco por mi experiencia propia
y después lo he estudiado profunda­
mente en mi trabajo como economista.
Vivencia capitalista
Su primera formación ¿se realizó se­
gún cánones socialistas o por su vo­
cación comunista siempre tuvo una
formación de tipo socialista?
Ya desde mi juventud he tenido ten­
dencias a la izquierda. En mi familia
la condición social era muy difícil por­
que en la gran crisis de 1929 mi padre
se quedó sin trabajo. Este hecho ha
sido importante para comprender mi
postura en los años más jóvenes. Al
principio, hasta los quince años había
sido socialdemócrata, pero a partir de
entonces es cuando se desarrollan en
mi las ideas comunistas e ingreso a
formar parte activa de las Juventudes
Comunistas.
30
Ota Sik. Profesor y economista. Fue
primer ministro adjunto encargado de
las reformas económicas en el Ga­
binete Político de Svoboda-Dubcek.
• „Los trabajadores
deben ser
partícipes en el
capital”
• „Políticamente
sería más fácil
llegar al
socialismo
democrático
desde el
capitalismo”
• „No creo que sea
necesaria una
revolución para
lograrlo”
• „No se puede
separar la
economía de la
política”
Como tercera vía entre el comunismo
y el capitalismo, usted ha querido de­
mocratizar el socialismo. ¿Podría lla­
marse también socialismo democrá­
tico a los diversos intentos que en los
distintos países de la Europa oriental
pugnan por salir de la rigidez planifi­
cadora de tipo soviético? ¿O por el
contrario cuando habla de socialismo
democrático, se quiere referirse a un
patrón muy claro y unitario?
Cuando hablo de socialismo demo­
crático pienso en un sistema que ya
tiene unas bases fijas y definidas.
Creo que todos esos países a los que
alude, a la larga, algún día, llegarán
a un sistema similar al que ahora de­
fiendo; pero por el momento todos
ellos permanecen todavía, dentro del
marco socialista.
Comunismo y capitalismo conver­
giendo hacia un sistema unitario.
¿Quénes llegarán antes?
Esa es una pregunta demasiado difícil.
Bueno. ¿Quién cree que puede ofre­
cer mayor elasticidad de cambio?
Políticamente sería más fácil para el
Oeste porque ya existe en él una
democracia que permite, no sólo de­
sarrollar las ideas, sino incluso publi­
carlas y difundirlas con mucha mayor
facilidad.
Sin embargo, los paises capitalistas,
en lo económicos ofrecen más dificul­
tades que en el Este.
No a la revolución
Antes que un deshielo entre el Este
y el Oeste, lo que usted predica es un
sistema nuevo, un nuevo estado de
cosas. ¿Cree que para poder alcan­
zarlo sería necesaria la revolución,
en su sentido clásico?
No creo que sea necesaria una revo­
lución. No creo que estas ideas deban
imponerse por medios revolucionarios,
porque una revolución significa el que
una minoría imponga a la mayoría sus
ideas. Por mi experiencia temo que
una minoría se haga con el poder,
ya que cuando toma posesión de los
instrumentos del poder, es muy difícil
volvérselos a quitar.
Del comunismo al socialismo
¿Cómo ha llegado a elaborar sus
¡deas? Llama la atención su trayec­
toria ideológica. Partiendo de una
juventud comunista, usted se mantiene
fiel al credo del partido hasta que en
un momento dado comienza a elabo­
rar sus teorías revisionistas. ¿Qué
EXPRÉS ESPAÑOL / Diciem bre 1974
Los tanques soviéticos terminan con la primavera en Praga y con las reformas dem ocráticas del socialista Ota Sik.
hecho o qué circunstancia le em puja­
ron a ello?
Yo creo que la ética tiene un cierto
papel que desempeñar a la hora de
explicar mi conducta. Yo siempre he
dicho que hay dos tendencias, dos
motivos por los que las personas in­
gresan en el partido comunista. Un
grupo es el formado por las personas
motivadas por una especie de vengan­
za que las lleva a buscar el poder;
ingresan en el partido comunista por­
que piensan que solamente ingresan­
do en él podrán alcanzarlo. El otro
grupo está formado por la gente que
yo llamaría los idealistas que quieren
ayudar al pueblo.
Ese segundo grupo, cuando ve que en
la realidad no se está ayudando al
pueblo y que desde luego no se está
realizando todo en favor del pueblo,
entonces estas personas no pueden
seguir de acuerdo con el sistema, con
el cual rompen. Esto ha existido siem­
pre en la Unión Soviética. Desde el
principio ha habido un grupo de inte­
lectuales que no estaban de acuerdo;
pero siempre han sido subyugados
por el grupo que tiene el poder.
Esto se ha convertido casi en una ley:
que siempre se intenta marginar a los
idealistas y sólo las personas que han
entrado con ideas de poder, son las
que luego, verdaderamente las que
llegan a hacer carrera en el partido.
Yo no podía predicar una cosa y luego
hacer algo diferente. Yo no podria
fingir de delante de mi familia, delante
de mis propios hijos.
EXPRÉS ESPAÑOL / D iciem bre 1974
Sin embargo, Ota Sik ha triunfado
en el fracaso, su c ritic a al sistema
im perante en C hecoslovaquia
no
llegaria a im plantarse porque fue
yugulada la reform a en sus inicios, sin
em bargo siguen en pie los problem as
que él denunciara y en todos los
paises com unistas p o r una u otra
forma, aunque no con la valentía de
la Primavera de Praga, crecen los
intentos p o r „hum anizar el so cia lis­
m o “ . Y ese es el gran valor de Ota
Sik, que en su trabajo intelectua l ha
estado siem pre m otivado p o r la re a li­
dad de los problem as sociales, antes
que dedicarse a elaborar teorías que
aunque pudieran tener toda la carga
de rig o r cien tífico que se quisiera,
estuvieran desconectados de lo real.
Revista Mundo
LA VENDIMA DE
FRANCIA
Inolvidables estancias labobles de sol
a sol. Semanas de trabajo higiénico
con toda su familia. ¡Permítales que
también ellos sean testigos! Conozca
la alegre sensación de trabajar junto
a ellos formando cuadrilla.
Participe en los concursos de destre­
za en el oficio y en la elección de
„Miss Vendimia Internacional“.
Y este año, una gran novedad. Por
cada diez mil kilos vendimiados, le
regalamos un precioso busto de Na­
poleón con la mano metida en la pe­
chera.
Alojamientos todo confort, en barra­
cones multivivenciales estilo nórdico.
Grandes incentivos económicos en
forma de compensación material al
trabajo realizado durante estas vaca­
ciones.
Servicio médico en cada parra.
¡DECIDASE ANTES DE QUE ECHE­
MOS MANO DE LOS ARABES!
ES UNA PROMOCION TURISTICA DEL
COMITE DE VENDIMIADORES LOS
PIRINEOS.
■
Hermano Lobo
Según se nos asegura en fuentes d ig ­
nas de crédito, y ante la creciente
dem anda de mano de obra, los té cn i­
cos p ub licita rio s del sector vitiviní­
cola galo están estudiando una serie
de incentivos para atraer todavía más
que en años anteriores a nuestros
campesinos. Se trata de un intento
por elevar la vendim ia a la calidad
de acontecim iento social. De seguir
las cosas por estos derroteros, no nos
extrañaría nada que la convocatoria
de la próxim a tem porada se redactara
en los siguientes térm inos:
TECNICO EN RECOLECCION MA­
NUAL. |¡LOS VIÑEDOS DE FRANCIA
TE ESPERAN!!
A muy pocos kilómetros de sus famo­
sos casinos. Al borde de sus playas
internacioles. En las celebérrimas ru­
tas del queso y el páté.
¡EL PAIS HERMANO TE ABRE LOS
BRAZOS DE BUENA UVA!
31
República Federal de Alemania
NUEVO ESTILO
La conocida revista alemana Konkret
ha modificado la concepción de pre­
sentar su contenido político, ver la
reprodución
de
la
portada
con
el
Wenn
Franz
Josef
kommt
Canciller Federal alemán. Ha supri­
mido los desnudos que presentaban
anteriormente para llamar la atención
de los posibles lectores.
En este contexto presentamos la tra­
Rudi Dutschke
F.J. Degenhardt
Hane Matthöfer
Peter Chotjewitz
Ernest Bornemann
A lic e Schwarzer
Peggy Parnass
ducción de un artículo sobre Helmut
Schmidt, aparecido en el primer nú­
mero de Konkret, despúes de deci­
O f'P ftM a T * T3-r>-i o f
dirse
a separar
desnudos.
32
la política de
los
kon k ret
P o ste r
von
S taeck
EXPRÉS ESPAÑOL / D iciem bre 1974
Hans Matthöf er
über
Helmut Schmidt
In H elm ut Schm idt haben sie ein en ,
den können sic nicht klassifizieren, w eil es
so etw as w ie ihn nicht g eb en darf, ein en
pflichtbew ußten, w irksam en, erfo lg rei­
chen linken P olitiker, der es den p o liti­
schen G egnern nicht leichtm acht, w enn
sie bew ußte und unbew ußte Ström ungen
W er als dem ok ratisch er Sozialist die
vor uns liegen d en A u fgab en realistisch
und k on seq u en t durchdenkt, wird für die
Führung d er S P D k eine A ltern ativen zur
K om bination Schm idt/B randt finden. W ir
haben den parlam entarischen W eg, den
W eg d es m ühseligen Ü b erzeu g en s von
Hans Matthöfer acerca de Helmut Schmidt
En Helmut Schm idt tienen ellos a al­
guien, al cual no pueden clasificar,
pues alguien como él no deberiaexistir, cum plidor de su deber, efec­
tivo, afortunado político de izquierdas
que no da facilidades a sus contrarios
políticos cuando estos desean mo­
vilizar contra él, corrientes conscien­
tes ó inconscientes del pueblo ale­
mán. Todo lo contrario.
Es pues derechista, enérgico, autorita­
rio, llanam ente peligroso, „el prim er
social-dem ócrata Jefe de Junta" cuyo
fuerte „n o es d iscu tir sino m andar".
Y si la realidad no coincide con esta
imagen confeccionada no im porta, se
dobla sencillam ente y se inventan pe­
queñas historias que suenen a autén­
ticas. Algo así com o: „C uando los
m inistro Apel, Gscheidle, Ravens,
Rohde y M atthöfer van a una reunión
del Gabinete ya están inform ados
acerca de lo que el General quiere.
De ello se encarga el diestro y leal
secretario general de Schmidt, Schü­
ler". Burdo absurdo sacado de la
manga. Ni una palabra cierta. Muchas
historias parecidas son recopiladas
para después im prim irlas en libros.
Conocida canción
Esta canción la conozco ya desde la
discusión acerca de la legislación de
la Ley para casos de em ergencia. En­
tonces se publicó respecto a Schmidt
y en ediciones de gran tirada „D eba­
tes sobre cuestiones que a él le pare­
cían sin im portancia, destruía el rápi­
do pensador con rasantes y rigurosas
respuestas. Tradicionalistas, sindica­
listas y contrarios a la Ley para casos
de em ergencia, encontraron en él un
antagonista que no tenia la más ele­
mental consideración a la solidaridad
socialista. No se dejó convencer. A l­
gunos cam aradas optaron por no
tom ar la palabra, para no tener que
EXPRÉS ESPAÑOL / D iciem bre 1974
escuchar las hirientes y tajantes ré­
plicas del Jefe de la Fración." Suena
convincente y es por ello por lo que
se reprodujo en un libro sobre Schmidt.
Solo que, ni un solo debate fué ja ­
más interrum pido por el entonces Pre­
sidente de la Fracción Schmidt. No­
s o tr o s ,- tradicionalistas, sindicalistas,
co ntrarios a la Ley de em ergencia encontram os en él a un antagonista
con el que podíamos confiar en cuanto
a su solidaridad y su respeto a las
decisiones de la mayoría. A nadie le
fué cortada la palabra.
Fuera los miedosos
Ciertam ente, delicado no es el hom ­
bre, - ¿Qué político lo es? - pero
sabe encajar bastante. No creo que
se le pueda ofender con agresiones
verbales. Solo los principiantes se
afectan. Caso de que haya habido en
el SPD algún alma tierna que haya
tenido m iedo a pedir la palabra, solo
puedo darle aquel viejo consejo
am ericano: „ If you can't stand the
heat, get out of the kitchen.“ („S i
le asusla el calor, sal de la c o c in a “ .)
No conozco ningún polítíco de su talla
a quien se le pueda d iscu tir o con­
trad ecir m ejor que a Schmidt. Lo que
es más im portante: cuando se le han
destruido y contradicho sus argum en­
tos, cuando se le ha colocado entre
la espada y la pared y no encuentra
ninguna salida lógica, nunca reaccio­
na brusco o enfadado, sino que m odi­
fica su opinión, aun cuando ello duela.
C ualquier social-dem ócrata que es­
tudie real y consecuentam ente el tra ­
bajo que nos espera, co in cidirá en
que la com binación S ch m id t/B ra nd t
es la única alternativa para la D irec­
ción del SPD. Hemos elegido el cam i­
no paralam entario, el arduo cam ino del
convencim iento por mayorías, no por
actuales oportunism os diarios. Nues­
tras mayorías no podem os obtenerlas
de un idealizado o soñado País sino
de las concretas condiciones de la
R epública Federal de Alemania, con
sus reales relaciones de fuerzas. Y
si los votantes prefieren a Schmidt,
mejor. ¿Que puede decirse en con­
tra?. ¿No corresponde al la política
de izquierdas la conquista del Poder
y su m antenim iento?.
¿De que se trata en los próxim os
años?. Se trata; de vencer las d ific u l­
tades que se obtendrán con las refor­
mas estructurales de la econom ía
mundial, de la reforma del sistema
m onetario mundial, de la form ación
de una Europa dem ocrática y econó­
m icam ente capaz, de una política de
relajam iento, desarme y paz, de una
capaz estrategia de desarrollo para
los pueblos del T ercer Mundo, de la
lucha contra las dictaduras y el fo rta le ­
cim iento de las fuerzas dem ocráticas
del Mundo, de la lucha „no para la
perfección técnica o económ ica del
capitalism o, sino para la institución y
defensa del derecho de autodeterm i­
nación del individuo y de los pueblos"
(Schmidt), de la política de pleno em­
pleo y estabilidad aquí entre nosotros,
de la form ación y seguridad de la
dem ocracia, de la traslación del po­
der en beneficio del trabajador, por
ejem plo a través del derecho de cogestión, de la igualdad inicial de
posibilidades, de la ju sticia y form a­
ción de una seguridad social, la am­
pliación y m ejoras de todo el aparato
económ ico y de Hacienda, del incre ­
mento de la participación pública en
el producto social, etc., etc.
Con ello tendrem os am plio trabajo, y
en las actuales circunstacias, Schm idt
es el hom bre que necesitam os para
esa fase de nuestra lucha. Quien de­
see más, quien sueñe con la m oviliza­
ción de las masas tom ando por asalto
al socialism o fuera del Parlamento,
ese se malogrará, aquí y en cualquier
otro lugar. Quien desee ganar votacio­
nes en la República Federal, que se
deje de cuentos: ello solo es posible
con el SPD, con su Presidente Brandt
y con el C anciller Schmidt.
Si trabajam os con énfasis, m antene­
mos la unidad y seguim os una sen­
sata estrategia, podrem os hacer en
1.976 con un poco de suerte, lo m is­
mo que hicim os en 1.957, 1.961, 1.965,
1969 y 1972, no sólo m antener nues­
tro número de electores, sino incre ­
m entarlo en un pequeño porcentaje.
Si ello sucede en un futuro próxim o,
no les faltará a las fuerzas oposicíonales incondicional apoyo. Cada uno
deberá entonces d e c id ir en que lado
está. Junto a Schmidt, o al lado de
los señores Strauss y Dregger.
■
33
LA INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA,
AL SERVICIO DEL PUEBLO
Entrevista con el Ministro Federal alemán, Hans Matthöfer
Señor Matthöfer, en el mes de mayo asumió usted el cargo de Ministro Federal
de Investigación Científica, después de haber sido Sub-secretario Parlamentario
en el departamento competente para la ayuda a los países en desarrollo.
¿Puede usted seguir luchando en su nuevo cargo por las ideas y los fines del
Socialismo democrático?
Sí. Es preciso abandonar la idea de
que la ciencia y la técnica no tienen
nada que ver con ia política. Ello
sólo es cierto hasta cierto punto para
la investigación de principios. En parte,
la investigación científica debe reali­
zarse tam bién sin una misión deter­
m inada y sin objetivos preconcebidos,
sim plem ente para am pliar las bases
científicas generales. Pero natural­
mente tam bién en este caso se pre­
cisa una estructuración y una p la nifi­
cación de prioridades. Por lo demás,
en la política de investigación se sien­
tan las bases para nuestras futuras
condiciones de vida, y por tanto la
política de investigación científica
tiene gran im portancia política-social.
¿Puede usted precisar algo más esta
cuestión?
Hay que d istin gu ir dos aspectos, que
no obstante están íntim am ente rela­
cionados: Por una parte, un Estado
industrializado como la República Fe­
deral de Alem ania tiene que desarro­
llar y p erfeccionar tecnologías para
p otenciar la creación de valores en la
econom ía y asegurar los puestos de
trabajo. En este proceso, las investiga­
ciones, m ejoras e innovaciones te cno ­
lógicas pueden e je rce r una influencia
esencial sobre la estructura y el mar­
co en que se desarrollo la actividad
económ ica. La configuración de los
puestos de trabajo, los peligros para
el m edio am biente, la calidad de los
productos e incluso la estructura
com petitiva pueden ser fuertem ente
influenciados por m edio de innova­
ciones. Por otra parte, con la política
de investigación intentam os co ncreta ­
m ente satisfacer m ejor las necesida­
des del hombre. Asi, en colaboración
con el M inistro de Trabajo llevamos a
cabo un program a de investigación
sobre „H um anización del tra b a jo “ , que
tiene por objeto no sólo reducir la
carga física que supone el trabajo,
sino tam bién m ejorar, por m edio de
m odificaciones en la organización del
trabajo, las posibilidades de realiza­
ción de la personalidad y libertad de
decisión del trabajador. Tenem os tam ­
bién un program a sobre „Investigación
34
y tecnología al servicio de la s a lu d “ ,
con el que en el futuro querem os com ­
batir m ejor de modo p articula r las en­
ferm edades más frecuentes. Estamos
preparando u ^ p ro g ra m a sobre te cno ­
logías para los m unicipios, con el
que querem os ofrecer soluciones nue­
vas o técnicam ente m ejores a los
problem as de las ciudades y m uni­
cipios, por ejem plo para la elim ina­
ción de basuras, el sum inistro y la
m ejora de agua potable, los problem as
de protección del m edio ambiente a
escala m unicipal o procedim ientos
de planificaciones y aprovecham iento
de datos para las proyecciones de
desarrollo urbano. Y en estos días
presentaré un program a de investiga­
ción sobre el tráfico de cercanías, que
tanta im portancia tiene precisam ente
para las áreas de aglom eración urbana.
Trabajadores extranjeros
Si no entendemos mal, con la políti­
ca de investigación quiere usted aco­
meter también los problemas sociales.
¿Incluye usted en ello los problemas
de los trabajadores extranjeros?
Sí. Incluim os en nuestro trabajo a los
trabajadores extranjeros en dos as­
pectos. De un lado, y com o ya he
dicho, hacemos estudios sobre nues­
tra estructura económ ica, que natural­
mente hay que considerar en el marco
internacional. Nuestro objetivo es
crear, por m edio de m ejoras te cno ló ­
gicas y de la productividad, puestos de
trabajo seguros que garanticen ingre­
sos suficientes. Querem os m ejorar la
cualificación de los puestos de trabajo
de niveles más bajos y de los trabajos
m onótonos, que son precisam ente los
que con mayor frecuencia se ocupan
con trabajadores extranjeros. De otro
lado, nos ocupam os de la problem á­
tica social de los trabajadores extran­
jeros. Este año hemos iniciado un pro­
grama especial de investigación de
los problem as que plantea la integra­
ción de los trabajadores extranjeros.
¿No sería posible que otros Estados
sacaran también provecho de las in-
Hans Matthöfer (SPD), M inistro Fede­
ral de Investigación y Tecnología.
vestigaciones y tecnologías que se
elaboran en la República Federal de
Alemania? ¿Cómo pueden países co­
mo España o Turquía mantener un
ritmo de desarrollo como en la Repú­
blica Federal?
La R epública Federal de Alem ania
tiene interés en que también la econo­
mía de otros países m ejore su capaci­
dad de rendim iento. Precisamente en
la Comunidad Económ ica Europea es­
tamos com probando hasta qué punto
nuestras relaciones económ icas de­
penden de que tam bién la econom ía
de los demás países esté en orden y
de que nadie cierre su m ercado a
los demás. Las tecnologías industria­
les de que disponem os hoy en la
República Federal se extienden cada
vez más, de form a que tam bién paí­
ses como España o Turquía pueden
introducirse en estos sectores. Noso­
tros tenemos la m ejor disposición
para fom entar este proceso de exten­
sión y para apoyar la cooperación
tecnológica, sobre todo, como es
natural, cuando en los países en
cuestión existe la dem ocracia.
En la prensa se ha podido leer que
usted no ha olvidado tampoco su
antiguo campo de actividades. ¿Es
cierto que quiere usted trasponer
tecnologías a los países en vías de
desarrollo?
Yo quisiera organizar una cooperación
aún más íntima entre los M inisterios
de Investigación y Tecnología y de
C ooperación Económ ica, porque estoy
convencido de que el desarrollo y la
generalización de tecnologías ade­
cuadas es la clave más im portante
para los grandes problem as de los
EXPRÉS ESPAÑOL / D iciem bre 1974
países en vías de desarrollo. En este
aspecto, la R epública Federal, con su
potencial científico y tecnológico,
puede co n trib u ir notablem ente a la
solución de problem as con los que
hasta ahora no se ha visto suficiente­
mente confrontada.
Los culpables
En una alocución pronunciada en julio
de 1966 en Frankfurt ante trabajadores
españoles dijo usted lo siguiente:
„A pesar de los años pasados, toda­
vía nos queda a los trabajadores ale­
manes un amargo sabor de boca por
la derrota sufrida en 1933. Fue precisa­
mente nuestra desunión, la dispersión
de las fuerzas obreras en m últiples y
distintas organizaciones, las que con­
tribuyeron de una form a considerable
a la victo ria del extrem ism o de dere­
chas. Nuestros sindicatos estaban d i­
vididos según la confesión política y
religiosa de sus afiliados, y muchas
veces se dio más im portancia a los
argum entos que nos dividían que a
los intereses comunes que tendían a
unirnos. De esta forma, los trabaja­
dores no fuim os capaces de presentar
un frente cerrado en contra de la bar­
barie nazi. Después de 1945, y ya
antes en los campos de concentra­
ción, los hom bres más activos del mo­
vim iento obrero alemán llegaron a la
conclusión de que los problem as de
después de la guerra y la cuestión de
una nueva instauración dem ocrática
en Alem ania sólo podrían ser conse­
cuentem ente resueltos a través de un
sindicato unitario. Pero esto no nos
fue nada fácil llevarlo a cabo, ya que
Hans Matthöfer y Salvador Allende, durante su ultim o encuentro en Santiago
de Chile.
nuestro m ovim iento sindical estaba
anclado en unas tradiciones de sind i­
catos pluralistas.
Espejo histórico
Nuestras diversas federaciones po­
dían con orgullo mirarse en el
espejo h istórico de una existencia
de decenios de luchas y de triu n ­
fos al servicio de la clase trabaja­
dora. Las siglas de algunas de estas
organizaciones estaban aureoladas
por un pasado verdaderam ente g lo rio ­
so, y había muchos que querían man­
tenerlas, porque para el m ovim iento
obrero es también im portante man­
tener y guardas sus tradiciones. Pero
si la tradición nos pareció siem pre
im portante, más im portante era la
unión de todos los trabajadores en un
sindicato unitario, y para esto la Fe­
deración Alemana de M etalúrgicos
consintió en dejar sus antiguas siglas
DMV para transform arse en el actual
IG Metall, sindicato m etalúrgico den­
tro ya de la Federación de Sindicatos
Alemanes (DGB). Es decir, de la plura­
lidad sindical fuim os capaces de lle­
gar al sindicalism o unitario. Partiendo
de estas experiencias históricas ale­
manas, yo particularm ente soy de la
opinión de que, en estos m om entos de
tom a de conciencia de una gran parte
del m ovim iento obrero español, todas
las fuerzas políticas y sindicales de
la nación deberían concentrarse en
conseguir organizaciones obreras uni­
tarias, alcanzar una férrea unidad
entre todos los trabajadores, para
poder presentarse todos juntos frente
a las fuerzas to ta lita ria s que hoy opri­
men al pueblo español y hacerlas de­
saparecer.
Juego peligroso
Hgos Matthöfer durante la vista de una delegación de científicos de la Repú­
blica Popular de China, para intercam biar experiencias.
EXPRÉS ESPAÑOL / D iciem bre 1974
Por otra parte, aun después del
régimen
de
Franco,
las fuerzas
capitalistas de España serán un
gran obstáculo para el progreso del
pueblo y de la nación española. Ante
esas fuerzas se impone una clase
obrera unida, capaz de luchar con­
tra los m onopolios y contra las inju sti­
cias de la clase capitalista en el
poder. La división política y sindical
del m ovim iento obrero puede con35
Sí. Más que nunca. Nada de lo que
ha o currid o desde 1966 ha podido
convencerm e de que mi opinión de
entonces fuese equivocada. Al contra­
rio: Hoy más que nunca estoy con­
vencido de la lecesidad de un sindi­
cato unitario tam bién para España.
Y como es natural, esta necesidad
de la unión existe tam bién en el as­
pecto político. Los socialistas en Es­
paña necesitan un gran partido uni­
tario, cuyo núcleo tiene que ser nece­
sariam ente un PSOE rejuvenecido y
reformado.
¿Cuál es su actitud frente a la cola­
boración con los comunistas?
Soy bastante escéptico a este res­
pecto. En todo caso, un partido que
quiera colaborar con un partido com u­
nista tiene que tener una base propia
independiente, fuerte y organizada.
Nuestras experiencias con los com u­
nistas fueron, en general, malas. A
ello hay que añadir entre otras cosas
la clara parte de responsabilidad que
correspondió al Partido Com unista de
Alem ania KPD en la victo ria de Hitler.
Hans Matthöfer: „Hoy más que nunca estoy convencido de la necesidad de un
sindicato unitario, también para España. Y como es natural, esta necesidad
tam bién en el aspecto político ."
vertirse en un juego peligroso en
manos del capitalism o nacional e in­
ternacional. Las clases económ ica­
mente poderosas ven con suma com ­
placencia las posibilidades que la d i­
visión del m ovim iento obrero les ofre­
ce. Para ellos, tal división supone
jug ar con las com plicaciones que el
no entendim iento entre los trab aja do ­
res origina, inm iscuirse de una form a
ladina en nuestras disputas y explo­
tarlas en su propio beneficio. Cree­
mos, por lo tanto, que es la hora de
empezar a crear un estado de opinión
entre los trabajadores españoles con
vistas a la im plantación de una gran
Central D em ocrática y Libre en Espa­
ña que haga desaparecer el sim ulacro
36
de sindicatos que supone la CNS.
Hay que echar de esta organización
a los patronos, que no tienen nada que
hacer dentro de ella, hay que conse­
g uir que todos los puestos de res­
ponsabilidad sean elegidos d irecta ­
m ente por los trabajadores. En una
palabra: Todo el aparato m ontado
con el dinero de los trabajadores ha
de volver a los trabajadores, y éstos,
con su espíritu libre y dem ocrático,
han de hacer de él el contexto ma­
terial de una verdadera Central Uni­
taria que sea el arma poderosa de
los trabajadores españoles en contra
de los abusos del capitalism o."
¿Sigue siendo esta su opinión, trans­
curridos ocho años?
Fue el KPD quien, por m edio de la
absurda presentación de su candidato
Thälm ann en el segundo turno de
elección para la presidencia del Reich
en 1925, contribuyó a elevar al sillón
presidencial a Hindenburg, y ello con
el objeto general de elim inar al candi­
dato conjunto de los partidos del
Centro y del SPD. Fue el KPD quien
tras las elecciones para la Dieta pru­
siana en 1932 im pidió la form ación de
un G obierno dem ocrático en Prusia,
con lo que de esta form a dio a Papen
un pretexto para intervenir, que en
otro caso no hubiese tenido. Fue el
KPD quien, tanto en la Dieta del Reich
como en las Dietas regionales, sabo­
teó siem pre que pudo a los G obiernos
dem ocráticos en com plicidad clara e
incluso con harta frecuencia confe­
sada con el partido nacionalista DNVP
y nazi NSDAP. La prueba más clara de
hasta dónde llegó esta com plicidad la
ofreció la huelga de transportes de
Berlín en 1932: En el com ité de huelga
figuraban en franca cam aradería ios
com unistas y la gente del SA de
Goebbels. Los funcionarios del KPD
pusieron de relieve con harta fre ­
cuencia y claridad que lo que intere­
saba al KPD no era en prim era línea
la lucha contra el fascism o, sino la
lucha contra el Estado dem ocrático.
Bajo el título de „El frente unitario
que vencerá" se puede leer en el
p eriódico com unista „D ie Rote Fahne“
de 17 de noviem bre de 1931 que el
fascism o de H itler es el mal m enor
en com paración con el G obierno
EXPRÉS ESPAÑOL / D iciem bre 1974
Hans Matthöfer con el presidente de Yugoslavia, Tito. ¿Posibilidades de cooperación?
Brüning. Y se añade: „La socialdem ocracia es nuestro enem igo capital. En
el actual período de la lucha de
clases, nuestro golpe principal va d iri­
gido contra la so cia lde m o cra cia “ . Y
cuando Braun, en la Dieta de Prusia,
señaló a los diputados del KPD que,
en caso de una victo ria nazi, ellos
serían las prim eras víctim as, le repli­
caron: ,,¡A ti te ahorcarem os el p ri­
m ero!“ . La concepción estratégica de
la ejecutiva del partido consistía en
dejar que H itler llegara al poder, en
la confianza de que muy pronto ha­
bría fracasado y de las ruinas del
„T e rce r Reich“ surgiría la Alem ania
com unista. Esto, por lo menos a largo
plazo, era un e rror que costó a los
afiliados al partido un horroroso tri­
buto de sangre que hay que cargar
en la cuenta de sus dirigentes. En los
años siguientes fueron los terribles
crímenes del estalinism o y en Ale­
mania además la m odalidad to ta li­
taria y b urocrática del socialism o en
la actual R epública D em ocrática A le­
mana los que ayJdaron durante años
a los conservadores y reaccionarios
de nuestro país a desacreditar y difa­
mar todos los pasos hacia el socia­
lismo dem ocrático.
■
EXPRÉS ESPAÑOL / D iciem bre 1974
La República Federal de Alemania con su potencial científico y technológico
puede c o n trib u ir notablem ente a la solución de problem as, mucho más que
hasta el presente.
37
INTEGRACION DE
LOS NIÑOS Y
JOVENES
ESPAÑOLES EN LAS
ESCUELAS DE
BREMEN
En la R epública Federal de Alemania
existe la obligación general de asis­
tencia a la escuela. La asistencia a
la escuela, a tiem po com pleto abarca
a todos los niños que hayan cum plido
los 6 años de edad y se extiende
durante 9 años, o sea hasta los 15
años de edad.
A continuación los jovenes asisten,
hasta los 18 años, además de a activi­
dades para su form ación profesional
a una escuela de form ación profesio­
nal, en la m edida que no participen
en las clases 1 1 -1 3 del Bachillerato.
Todo ello es valido tam bién para los
niños españoles.
La asistencia a la escuela
de preparación general
Según una investigación o ficial lleva­
da a cabo en la prim avera de 1974, un
total de 132 alumnos españoles asis­
tían a las clases de form ación general
en la ciudad de Bremen. De ellos:
122 alum nos en la escuela basica, p ri­
m aria y real.
4 alumnos en el Istituto
5 alumnos en la escuela especial
1 alumno en la escuela común
Estos alumnos se dividían en 57 es­
cuelas de la ciudad. Por ello la p arti­
cipación procentual de los alumnos
españoles en cada una de las escue­
las es muy bajo (por lo regular de 1—4
alum nos en los diversos grados por
edad).
La clase para los niños españoles, lo
mismo que para los demás alumnos
extranjeros, corresponde a las dispo­
siciones de la recom endación de la
C onferencia de M inistro de C ultura
del 3. 12. 1971.
A resultas del reducido número de
niños españoles en las escuelas se
derivan ciertas d ificu ltad es de tipo
organizativo y personal, a fin de llevar
a cabo las m edidas de prom oción.
Norm alm ente es indispensables la in­
clusión del alumno en una clase que
le corresponda a su edad. En la me­
dida que hay d isponibilidad de pro­
38
fesores los alumnos reciben 6 horas
por semana de clases com plem enta­
rias de alemán, en general por grupos
de diversas nacionalidades, pero no
más de 8 niños.
Donde ya existen clases preparatorias
con alumnos de diversa nacionalidad,
son incluidos los niños en esas cla­
ses. A llí reciben una intensiva y obje ­
tiva prom oción durante cerca de un
año. Despues ya es posible, en la
mayoría de los casos, su incorpora­
ción a la clase alemana que le corres­
ponde.
A pesar de ello los niños deben seguir
recibiendo clases com plem entarias de
alemán, pera d ism inuir sus p erjuicios
frente a los niños alemanes.
Buenos resultados hasta
ahora
Las m edidas de prom oción pra ctica ­
das hasta la actualidad han m ostrado
buenos resultados. Se ha podido de­
m ostrar que los alum nos españoles no
tienen, por culpa del idioma, ninguna
d ificu ltad en el aprendizaje. Por deseo
de los padres muchas veces a los ni­
ños se les coloca en una clase inferior
a la que que les corresponde por su
edad, a fin de que puedan alcanzar
el diplom a final. A pesar de ello es
posible, muchas veces, el paso a la
siguiente clase superior al cabo de
medio año.
En general la integración social es
buena, especialm ente cuando la pre­
disposición para la aceptación del
niño extranjero esta prom ocionada
por el profesor. Lam entablem ente los
padres a menudo se m uestran reacios.
En el distrito del puerto de Bremen
aproxim adam ente 50 niños españoles
están sujetos a las disposición sobre
la obligatoriedad de la asistencia a
clase. De ellos una gran mayoría
asiste a una escuela privada católica,
en la cual reciben la instrucción por
un maestro español.
En las escuelas públicas pueden se­
g uir siendo integrados el reducido
número de niños españoles a través
de m edidas de apoyo, previam ente
acordadas.
Clases de idioma materno
en la ciudad de Bremen
Para la realización de las clases del
idiom a m aterno y cuestiones relacio­
nadas con la patria, ej gobierno espa­
ñol ha designado una maestra, que
de clases a dos grupos, cada uno 6
horas a la semana, por la tarde en
una escuela de Bremen-Nord. La m is­
ma maestra da clases, en otra parte
de la ciudad, a un grupo con un total
de 7 horas en la semana.
Asistencia a la escuela
profesional
Jovenes, que a través de su asisten­
cia a una escuela de form ación ge­
neral han sido integrados, pueden, por
regla general, concertar un contrato
de aprendizaje inm editam ente, que se­
gún nos dem uestra la experiencia,
conduce a un exitoso final de lo
aprendido.
Jovenes que dispongan de co no ci­
m ientos de alemán, pero que los m is­
mos sea muy lim itados, tienen la posi­
bilidad de realizar un curso de un
año de form ación basica profesional,
que según la ley vigente se contara
como un año para el tiem po de form a­
ción. Hasta ahora ningún estudiante
español ha hecho uso de esta posi­
bilidad.
12 alumnos españoles asisten actual­
mente a una clase parcial de la es­
cuela de form ación general. Se trata
de jovenes que están en la edad de
form ación
profesional
obligatoria;
pero que se hallan desde hace poco
tiem po en la República Federal de
Alem ania y que desean encontrar in­
m ediatamente un puesto de trabajo.
Estos alum nos reciben semanalmente
2 horas de clases teóricas y 3 horas
de clases prácticas.
Lam entablem ente no en todas los
sectores de la escuela de form ación
profesional se pueden llevar a cabo
medidas de apoyo, ya que se carece
de las condiciones y personal nece­
sario.
Formación de mayores
Para la supresión de la barrera del
idiom a entre los trabajadores extran­
jeros se ofrecen en los cursos de la
Universidad Popular, clases de alemán
para todas las nacionalidades. Ade­
más la Universidad Popular de acuer­
do con la C onfederación Alemana de
S indicatos (DGB) organiza cursillos
para principiantes en todos los gru­
pos de extranjeros, que les propor­
cionan conocim ientos sobre los pro­
blemas y las tareas de las in stitu cio ­
nes culturales y sociales.
■
EXPRÉS ESPAÑOL / Diciem bre 1974
La mayor parte de
sus compatriotas
compran aquí una Braun
Braun tiene un programa para todas las necesi­
dades y para todos los gustos. Las máquinas de
afeitar eléctricas Braun son un producto de calidad
de fama internacional, en cuya fabricación partici­
pan directa o indirectamente muchos trabajadores
extranjeros.
Llévese a su patria una máquina de afeitar Braun,
como uno de los mejores ejemplos de calidad de la
técnica alemana; para afeitarse Vd. mismo, o para
hacer un valioso regalo, o como un artículo muy
apreciado y buscado. La Garantía Braun vale tam ­
bién en su patria.
sixtant
la máquina de afeitar eléctrica
que más se vende de Alemania
CUESTIONES
FUNDAMENTALES
DEL SOCIALISMO
DEMOCRATICO (III)
Hans-Jochen Vogel
IV. La lucha de clases y la estrategia
de conflicto no facilitan la solución
de las cuestiones pendientes. No
puede ponerse en peligro el Estado
democrático.
A. Algunos, entre ellos tam bién m iem ­
bros de nuestro partido, dicen que las
cuestiones pendientes solam ente pue­
den solucionarse por una política de
lucha de clases, de constante inten­
sificación del co nflicto y de destruc­
ción de este Estado, „que por su na­
turaleza es de origen capitalista o in­
cluso una agencia del capitalism o
m onopolista". Afirm an que el so cia lis­
mo solam ente puede ser ensayado y
realizado en acciones de base. Apun­
tan que no se trata de la solución de
conflictos, sino de su agravamiento,
para que asi se fortalezcan las fuerzas
para la superación y elim inación de­
fin itiva del sistema. En los textos co­
rrespondientes esto se lee asi: „La
política en un partido socialdem ócrata,
que persiga la superación del sistema,
está s ie m p re . expuesta al peligro de
anquilosarse en reformism o. Esto su­
cede, por ejemplo, por el hecho de
que reformas, cuyo fin era hacer sal­
ta r al sistema, se emplean finalm ente
para conservar el mismo, apartando
del sistema social agudas cargas ex­
plosivas y haciendo que la resistencia
de la clase obrera choque en el vacio.
Por ello, cabe preguntarse si deter­
minadas iniciativas para solucionar un
problem a concreto no cum plen la fun­
ción de avisar como sistemas de alar­
ma política posibles conflictos, seña­
lando así en qué puntos ha de inter­
venir activam ente la A dm inistración.
quiera se vea forzado a m odificarlos."
O: „N o en vano exige por eso el
m arxismo la destrucción del aparato
de poder capitalista y la construcción
de un poder centralizado de la clase
obrera como condición previa funda­
mental para la transform ación de las
condiciones económ icas en interés de
la mayoría de la población. Este nuevo
Estado de la clase trabajadora no
puede tener la vieja estructura parla­
m entaria del Estado burgués." En
consecuencia, a los parlam entos sola­
mente se les quiere reconocer la m i­
sión de legalizar y fu nd ir en leyes lo
que la base haya exigido y ya haya
puesto en práctica. Para ello es un
m edio adecuado el „m andato im pera­
tiv o “ . Los partidarios de esta estrate­
gia, cuyas raíces se encuentran en
las ideas de André Gorz, Lelio Basso
y Ernest Mandel, suelen exigir también
la socialización total.
B. Considero equivocado este camino.
No es el camino del programa de
Godesberg, que manifiesta su adhe­
sión expresa al Estado de Derecho y
la democracia parlamentaria-representativa. Los partidarios de una es­
trategia de conflicto, destructiva del
Estado, parten de una peligrosa apre­
ciación errónea del Estado en el que
vivimos. No cabe duda de que este
Estado tiene muchos defectos. Pero
¿no es verdad que este Estado per­
mite a sus ciudadanos una m edida
de libertad constitucionalm ente garantizada mas elevada que cualquier otro
Estado alemán a nterior a él? ¿Y no
concede esta libertad, en una manera
que casi niega las experiencias de la
R epública de Weimar, casi ilim itada­
mente incluso a los fundam entales
adversarios de nuestro Estado?
¿No es verdad que este Estado pro­
tege m ejor a sus ciudadanos de la
necesidad m aterial que cualquier otro
Estado alemán a nterior a él?
No hay temor
¿Y no es cierto que este Estado ha
dem ostrado ser absolutam ente capaz
de reforma y que ha contenido e hasta
superado intereses especiales, incluso
poderosos? ¿Dónde está el Estado en
la Historia alemana que haya poseído
mayor potencial de reformas y m ejo­
res procedim ientos de reformas? Tam­
poco a escala internacional hemos de
tem er - sabe Dios - a las com para­
ciones.
Posibles peligros
Con ello existe el peligro de que tales
acciones llenen las lagunas en el sis­
tema capitalista de planificación, exis­
tentes todavía por una falta de posi­
bilidades te cnocráticas de p lanifica­
c ió n .“ O: „M isión de los Jóvenes So­
cialistas no puede ser a rticu la r el des­
contento de partes del pueblo por
determ inadas situaciones intolerables,
para que el SPD las elim ine m ediante
el trabajo de sus grem ios; con ello
solam ente se consigue que aumente
el séquito del partido, sin que éste
haya m odificado sus objetivos o ni si40
La lucha de clases y la estrategia de conflictos no facilitan la solución de las
cuestiones pendientes.
EXPRÉS ESPAÑOL / D iciem bre 1974
Más dependencia
Pero los partidarios de la estrategia de
conflicto, destructiva del Estado, des­
conocen tam bién que los com plicados
m ecanism os de nuestra realidad so­
cial solam ente pueden ser m odifica­
dos por el Estado y d irigid os hacia
nuevos objetivos sin ruptura de la
continuidad. Cualquier intervención
directa de masas exacerbadas en es­
tos mecanismos conduciría irremisi­
blemente al caos, al uso de la violen­
cia, al descenso del nivel material pre­
cisamente de las amplias masas de la
clase trabajadora, y en consecuencia
al desmontaje de las libertades cívi­
cas. No produciría menos, sino más
dependencia.
En mi opinión, las reformas solamente
pueden ser realizadas por el camino
de la legislación democrática, de las
actividades estatales y comunales.
Con este fin hemos de luchar por
obtener mayorías. Con este objeto,
naturalm ente, tam bién tenemos que
transform ar la co nciencia de los hom­
bres, concediéndoles mayores posi­
bilidades de participación, como las
acom etidas ya aquí y allá por las
iniciativas de ciudadanos. Pero todo
esto ha de m antenerse en el marco
de las reglas de juego dem ocráticas.
La dem ocracia no es lo mismo que
oligarquía, en la que solam ente de­
ciden unos pocos. Pero tam poco debe
convertirse en fonocracía, en la que
es decisiva la potencia acústica con
que se defiende una exigencia.
Ataques de los fanáticos
Otra cosa más: el Estado de Derecho
es quien mejor garantiza que se man­
Las reformas solamente pueden ser realizadas por el camino de la legislación
dem ocrática.
tenga el pluralismo, la pluralidad de
opiniones, objetivos, motivaciones. No
en vano es por eso objeto de los ata­
ques de fanáticos que se creen en
posesión de la verdad absoluta, que
desconocen la impugnabilídad y vul­
nerabilidad del individuo y que tam­
poco han vivido con su propia ex­
periencia con qué rapidez la opresión
de las ideas de los demás puede con­
vertirse en la opresión de hombres y
de grupos.
Por ello, una política de reformas ne­
cesita precisam ente un Estado fuerte
y estable que esté en condiciones de
dom ar a los poderosos, de proteger
a los débiles y defenderse tanto del
¡legal empleo de la fuerza como de
form as más sublim es de su aniquila­
ción.
C. Con esto tam bién se contesta a la
pregunta acerca de los posibles alia­
dos en la realización de las reformas.
Los aliados solam ente pueden s e rfu e rzas, que no sólo apoyan una reforma
determ inada, sino tam bién al Estado y
su orden constitucional. Por eso que­
dan descartados todos los grupos y
grupitos izquierdistas que abierta o
enmascaradamente propugnan el uso
de la violencia. Pero también quedan
descartados los comunistas, pues
ellos aspiran a una sociedad sin de­
mocracia y sin libertades constitucio­
nales. Siguen aspirando a la dictadura
del proletariado. Pero un socialismo
no democrático no es, como muy bien
ha dicho Peter von Oertzen, un socia­
lismo con pequeños defectos, sino
que por principio no tiene absoluta­
mente nada que ver con el Socialismo.
Por esta razón considero tam bién
totalm ente fuera de discusión la pro­
puesta de colaborar con m iem bros y
representantes de partidos com unis­
tas europeos con el objetivo de orga­
nizar a los trabajadores extranjeros
en la R epública Federal para la lucha
anticapitalista.
Reformas y democracia
V. El SPD tiene que decidirse: por ra­
dicales reformas y por el camino
democrático.
Quedan descartados todos los grupos y grupitos izquierdistas que abierta o
enm ascaradam ente propugnan el uso de la violencia.
EXPRÉS ESPAÑOL / D iciem bre 1974
El SPD se halla en una fase en la que,
acosado por problem as cada vez más
urgentes, tiene que decidirse. He aquí
las preguntas a las que habrem os de
dar respuesta:
41
— ¿Pese a un asegurado pleno em­
pleo, a la existencia de fuertes sin­
dicatos y una am plia legislación so­
cial, tenem os todavía una sociedad
de clases que solam ente pueda ser
transform ada por la lucha de clases?
— ¿Es nuestro Estado realm ente una
agencia del capitalism o m onopolista,
que ha de ser destruida?
— ¿Es realm ente la socialización to ­
tal de los m edios de producción la
panacea que elim ine todas las contra­
d iccio ne s sociales?
— ¿Se refiere el concepto de libertad
sólo al colectivo de la clase trabaja­
dora o al Individuo en particular?
— ¿Es realm ente un m arxism o dogm á­
tico, con su pretensión epistem oló­
g ica y política a lo absoluto, el cam ino
para una m ejor calidad de la vida?
— ¿Son realm ente el com prom iso, el
pluralism o y la dem ocracia parlam en­
ta ria síntom as de descom posición del
neocapitalism o?
Las preguntas están form uladas, nos
guste o nos disguste. W illy Brandt ha
dado su respuesta en su gran d iscu r­
so en el Congreso de Hannover. Ahora
nos toca a nosotros defender también
estas respuestas ofensivam ente en
nuestros campos.
Viejas y nuevas dependencias
Querem os reformas, reformas radica­
les de las condiciones básicas; refor­
mas de las que son incapaces los
super-conservadores, que se aterran
al ayer. Querem os cogestión, p arti­
cipación en el patrim onio productivo,
reform a del Derecho fundiario. Pero
las querem os por vía dem ocráticaconstitucional, con un Estado estable
y eficaz, que no se deje ni hacer chan­
taje ni escarnecer, que im ponga el
respeto a sus leyes. No queremos
s u stitu ir viejas dependencias relativas
por nuevas dependencias absolutas.
Conocem os la im pugnabilidad y vul­
nerabilidad del individuo, y por lo tan­
to no consideram os todo hacedero,
ni todo lo hacedero perm itido. Quere­
mos que la econom ía y la técnica es­
tén al servicio del hom bre; pero tam ­
poco querem os ser dom inados por
frios sistemas perfectos, im aginados
por teóricos irrealistas. Queremos ale­
gría de vivir, solidaridad humana
— tam bién en el partido — pero no el
odio, la hum illación, y el desprecio
de todo el progreso social conseguido
con su lucha por generaciones an­
te riores a nosotros.
42
El SPD tiene que decidirse: por radicales reformas y por el cam ino dem ocrático.
Conocem os la im pugnabilidad y vulnerabilidad del individuo, y, por lo tanto,
no consideram os todo hacedero, ni todo lo hacedero perm itido.
Formas de transición
Lo que querem os lo ha form ulado así
Georg von Vollm ar, el gran so cial­
dem ócrata y reform ador, en su h istóri­
co discurso de Eldorado, antes de la
histórica discusión entre Kautsky y
Bernstein:
„Lo mismo que las condiciones na­
turales no se desarrollan en abruptas
revoluciones, que se sucedan súbita
y directamente, tampoco los órdenes
sociales se suceden como unidades
perfectas y repentinas. Aquí no se
da ni un hacer artificial ni un súbito
deshacer y volver a comenzar, sino
que lo antiguo va incorporándose
paulatinamente en lo nuevo, quizá
demasiado lentamente para el sentido
que remonta su vuelo, pero con se­
guridad. Este enraizamiento, con mi­
llares de raíces, del Hoy en el Ayer y
del Mañana en el Hoy, no hace nacer
nada absoluto. Todos los estados polí­
ticos y sociales son algo relativo, son
formas de transición. Nuestra tarea
ha de ser utilizar la forma de hoy
para influir sobre la configuración de
la de mañana.“
M erece la pena em plear todas las
fuerzas en el cum plim iento de esta
tarea.
■
MARX
EXPRÉS ESPAÑOL / D iciem bre 1974
Suiza
„TAN SUIZOS COMO
LOS SUIZOS“
Como un m artillo pilón ha caldo la
prensa española durante las últim as
semanas sobre los suizos, tan aman­
tes de su pais como de sus propios
intereses económ icos.
Con nueve años de em igración a la
espalda, ya hace años que me olía a
„cham usquina“ el argum ento sádico
de ciertos políticos y econom istas
centro-europeos cuando decían: „La
em igración es la mayor aportación
económ ica a los países subdesarrollados". Por otra parte tam bién es cierto
que con con esta „ayu da “ se descon­
gestiona nuestro paro obrero y por eso
nos hemos callado pensando que algo
de razón ya tenían, pero no toda ni
mucho menos.
En este mom ento, los suizos, igual­
mente podían haber sido alemanes o
franceses, han tirado de la manta para
dem ostrarnos que, lo mismo allí que
aquí, el objetivo prim ero y único del
capital es su propio interés.
Histórico referendum
En este h istórico referendúm del
20 de Octubre, los señores, 2.568.609
suizos han d ecidido sobre sus escla­
vos, los extranjeros. Los buenos han
decidido que sigan porque de lo
contrarío se les hunde su economía,
y los m a lo s ... han perdido. ¡Menos
mal!. De lo contrarío, la película con
suspense de varías semanas hubiera
term inado en punta.
Prieto Prudencio podrá seguir ayudando a sus com pañeros en Suiza.
defensa de los derechos humanos
supuestam ente defendidos por las
Iglesias, simple y llanamente ha ven­
cido el capital que sigue tolerando al
extranjero como un mal menor.
Los suizos, los s u iz o s . . . ¡Cierto!. Sin
em bargo aún queda por ilum inar una
som bra muy oscura en todo este
asunto. Tanto hablar de Suiza . . . ¿no
será una m aniobra de distracción
para desviar el verdadero plantea­
m iento m igratorio en España?. Si en
estos m om entos hay un m illón tres­
cientos mil españoles en centro-europa es por doble m otivo; prim ero por­
que tuvieron que salir y segundo por­
que tuvieron que volver.
¿Por qué no som eter a prueba de
laboratorio este doble hecho?. ¿Acaso
tenem os m iedo de encontrarnos más
suizos que los mismos suizos?. A título
de ejem plo: Si analizam os la política
de Bancos y Cajas de A horros con
relación a los españoles que trabajan
en otros países europeos, éstos están
siendo los cirujanos especializados en
extraer el sudor del emigrante.
Comienzan explotando p sico lóg ica ­
mente el sentim iento del retorno a la
patria chica para que envíen por delande las divisas. Cajas de Ahorros y
Bancos planifican, por tanto, el retorno
del dinero, pero de ninguna forma se
toma en serio la vuelta del emigrante,
que equivaldría a matar la m ism a ga­
llina de los huevos de oro.
Sin embargo, estos días, hemos sido
objetos im potentes de una decisión
dem ocrática que no ha contado con
nosotros para nada, a pesar de ser
precisam ente nosotros la parte in­
teresada. ¿Dónde está el voto de los
mismos em igrantes a quienes iró n i­
cam ente nos llaman „M itb ü rg e r" (con­
ciudadanos)?. Sí tanto contribuim os
al país y nuestra aportación econó­
m ica es indispensable porqué no con­
ta r con una representación parlam en­
taria en los países de acogida, y por
tanto con voto?.
No, no ¡im pensable!. Cuándo se oyó
que los esclavos tuvieran voz y voto
ante sus señores?.
No han vencido en Suiza los amigos
de los extranjeros y la solidaridad
internacional de la clase obrera ni la
EXPRÉS ESPAÑOL / Diciem bre 1974
Se les sigue tolerando como un mal menor: Trabajadores extranjeros.
Emigración doble
Porque . . . ¿Dónde están invertidas
las divisas que mandan los españoles
del extranjero?. Paradógicam ente, las
regiones más depauperadas de Espa­
ña son precisam ente las que más em i­
gración han dado. Aún en los pueblos
más pobres han puesto su pié surtuosas sucusales de Banco y Cajas
de Ahorros.
De esta manera no sólo emigran los
habitantes de estas regiones sino tam ­
bién sus ahorros a través de las ma­
nos seguras de los Bancos. Los Aho­
rros van a parar a otros puntos de
España donde la inversión de este
capital es más rentable.
Por otra parte la depauperación de­
m ográfica progresiva de 23 provincias
españolas y del 80 % del te rrito rio na­
cional hace im posible el despegue
económ ico de las regiones de mayor
em igración. Los trabajadores españoles
en el extranjero pueden estrenar piso
en Granada, Cáceres u Orense, el
trabajo, sin embargo, deberán bus­
carlo en Cataluña o el Pais Vasco.
¿Dónde están m etidos los dineros de
los em igrantes y sus dividendos?. El
capital suizo no puede p re scin d ir ya
de los extranjeros y al capital español
le sigue Interesando el retorno de los
ahorros, pero no de los emigrantes.
¿Por qué bastantes empresas españo­
las se niegan sistem áticam ente a re­
c ib ir trabajadores que hayan pasado
por Alemania, Suiza o Francia?. No
temerán en el fondo la lucha sindical
y las reivindicaciones que puedan
plantear estos trabajadores?.
Pasados cinco años trabajando y
cotizando como cualquier ciudadano
suizo lo dem ocrático sería que el tra ­
bajador extranjero contara con una
representación parlam entaria, con voz
activa y pasiva, sobre todo en aque­
llos problem as que les afectan d irecta ­
mente, como ahora el referendúm de
Suiza, m anifestando así su opinión y
defendiendo sus intereses ante las
urnas.
Los marginados
Sin em bargo difícilm ente podem os
e xig ir estos derechos los españoles
cuando nosotros mismos, los que el
14 de diciem bre de 1966 éramos em i­
grantes estuvim os olvidados y mar­
ginados en el referendúm sobre la Ley
O rgánica que aquel mismo año tuvo
lugar en España.
La Ley de extranjeros de cada país
centro-europeo no tiene com o prim er
objetivo apoyar jurídicam ente al ex­
tranjero, sino defenderse de él. Indig­
nante, ¿no?. Y nosotros, los españo­
les, ¿qué ley tenem os para regular la
em igración clandestina de m arroquíes
y argelinos y sobre todo para defen­
derles de la explotación de las gran­
des empresas constructoras y de los
interm ediarios que los presentan en
el m ercado de trabajo com o bestias
en la feria?.
¿No seremos nosotros, los españoles,
en el planteamiento de nuestra propia
problemática de emigración más sui­
zos que los suizos?.
■
Angel Barrutieta
Francia
TERMINÓ LA LUNA
DE MIEL DE LAS
IZQUIERDAS
FRANCESAS
Los partidos izquierdistas de Francia
llam aron a reunión; pero cada cual
con distinta trom peta, de suerte que
se produjeron disonancias. Las seis
elecciones
com plem entarias a la
Asam blea Nacional de los últim os
tiem pos han aportado un claro des­
plazam iento hacia la izquierda; pero
al mismo tiem po term inó tam bién la
luna de miel de Frangois M itterrand,
lider de los socialistas, y Georges
Marchais, jefe del PC. Los com unistas
constatan ahora que ese desplaza­
m iento hacia la izquierda viene a
favorecer solo a los socialistas. Peor
aún, que los com unistas corren peli­
gro de dejar de ser el mayor partido
de las izquierdas.
Franqois Mitterrand lider de los socia­
listas, que ven posible la unión para
conseguir sus fines.
Las maletas siguen, por el momento, colgadas en los clavos, de las residencias
de Suiza, en espera de un hipotético regreso.
44
¿Quién tiene la culpa? Marchais cen­
sura a M itterrand que no se ha com ­
portado lealm ente y propugna el res­
tablecim iento del e q u ilibrio entre los
partidos de izquierda. Pero, ¿se podía
e xig ir de M itterrand que declarase a
los electores: votad al candidato c o ­
m unista preferiblem ente que al mió
aun cuando éste tiene m ejores pers­
pectivas de atraerse a gaullístas
desengañados?
En la gran asam blea de los socialisEXPRÉS ESPAÑOL / D iciem bre 1974
Y LA OEA FUE NUEVAMENTE LA OEA
Después de 12 años de haber ex­
pulsado a Cuba de la OEA (Organiza­
ción de Estados Am ericanos) y luego
de 10 años de bloqueo político, eco­
nóm ico y cultural, se reunió la O rgani­
zación en Quito con el objeto, entre
otras cosas, de d iscu tir y aprobar el
fin de las sanciones a Cuba.
Georges Marchais jefe del PC, que no
puede abandonar la alianza, si no
quieren quedar aislados.
tas de todos los matices, M itterrand
m anifestó aún con gesto concillante
que continúa existiendo, por supuesto,
la alianza de las izquierdas. Pero el
líder del partido com unista reiteró los
ataques a M itterrand, el cual replicó.
El 15 de octubre debería haber tenido
lugar una conferencia „cu m b re " de
líderes de las izquierdas con la fin a li­
dad de poner en marcha un nuevo
m ovim iento de masas contra la p olíti­
ca del presidente G iscard d'Estaing.
Pero el día antes escribió M itterrand
al PC una carta en la que, con pesar,
tom aba conocim iento de los „in fu n d a ­
dos ataques“ de los com unistas y
rehusaba la conferencia cumbre.
El com entario del líder com unista
Marchais no fue muy am istoso al de­
c ir que él no cede a presión alguna.
Pero tras breve tiem po fue más suave
el tono de los com unistas, los cuales
saben que no pueden abandonar la
alianza con los socialistas so pena
que deseen retornar al antiguo ais­
lamiento.
Probablem ente Marchais ha utilizado
tonos fuertes contra M itterrand, por­
que en su partido están en marcha
vehementes disputas. Los d o ctrin a ­
rios no com prenden que la d irección
del partido relegue sus propios obje ­
tivos en favor de un com unism o de­
m ocrático ,,a la frangaise". Para en­
c u b rir contrastes sobre la actitud del
liderazgo del PC y hallar una razón
para el retorno de electores es bueno
hallar un burro de carga, aunque
éste sea el antiguo amigo Frangois
M itterrand.
■
Hans Klein
(Kölner Stadt-Anzeiger)
EXPRÉS ESPAÑOL / D iciem bre 1974
Las sanciones a Cuba fueron pedi­
das por Venezuela en 1961 a raíz del
apoyo cubano a los m ovim ientos gue­
rrilleros de ese país. El bloqueo fue
acordado con los votos contrario
de Chile, M éxico y Uruguay que esti­
maban im procedentes las cargas que
se deseaban imponer. Pudo más la
presión de los gobiernos m ilitares y el
satisfecho apoyo de los Estados Uni­
dos y la OEA expulsó y castigó a un
m iem bro que a lo más, m irado desde
una posición liberal, había com etido
los mismos delitos, en escala menor
desde luego, que el gigante que ras­
gaba vestiduras. Porque si Cuba era
acusada de introm isión en los asun­
tos internos de otros países m iem bros
de la organización ¿qué era, entonces,
el derrocam iento de Arbenz, Bahía
Cochinos y tantas otras intervencio­
nes norteam ericanas en los te rrito rio s
de los países m iem bros? Pero así se
escribe la historia y la Cuba revolu­
cionaria fue segregada.
T ranscurrió el tiem po inexorablem ente
y Cuba afirm ó su carácter de país so­
cialista y Fidel Castro se legitim ó
definitivam ente como su gobernante
y conductor. Vinieron luego los fraca ­
sos del Ché en Bolivia, los problem as
económ icos internos de los cubanos
y la isla se desentendió algo de la
problem ática
latinoam ericana
para
concentrarse en su propio desarrollo.
Por otra parte la reiterada interven­
ción de los Estados Unidos en todos
los confines del continente m ostró a
los países la inju sticia y despropor­
ción de las medidas de 1964.
A fines de 1969 fue roto el bloqueo
a Cuba con algunas partidas de fri­
joles y vino chileno que exportara un
político de izquierda, pro du cto r agrí­
cola y am igo de Fidel Castro, con el
apoyo y consentim iento del entonces
C anciller chileno del gobierno dem ó­
crata cristiano, G abriel Valdés. A este
tím ido inicio, le siguieron otras opera­
ciones y así paulatinam ente fue cayen­
do el hielo. Con el triunfo electoral de
Salvador Allende, Chile dió el paso
decisivo y abrió nuevamente relacio­
nes diplom áticas con el país caribeño,
luego vino Perú, Argentina, Panamá
hasta llegarse a la Asam blea de la
OEA que ha tenido lugar en la capital
de Ecuador en el mes de noviembre.
En vista de las injustas y anacrónicas
características del bloqueo a Cuba,
Colom bia, Costa Rica y Venezuela
presentaron una propuesta para le­
vantar las sanciones y perm itir a cada
país un proceso de norm alización de
sus relaciones con Fidel. La vuelta de
Cuba al seno de la OEA no estaba en
tabla, pues el propio Fidel la des­
carta al llam arla „el M inisterio de Co­
lonias de los Estados U nidos", afirm a­
ción que no se tom a por tan sin funda­
m ento cuando se ha participado en
las reuniones de esa verdadera „casa
de am or por d in ero " que ha sido en
diversas oportunidades la organiza­
ción.
Las negociaciones anteriores a la
reunión perm itieron a los proponen­
tes estim ar que el asunto estaba arre­
glado ya que, aunque de manera
ajustada, se contaba con los 14 votos
necesarios para obtener los dos te r­
cios de las opiniones de la Asam blea
y dejar sin efecto las sanciones. Se
contaba para ello con que los Estados
Unidos estaban de acuerdo con el
fin a las sanciones (al parecer de ma­
nera muy clara por su política de dis­
tensión con la Unión Soviética) y
por lo tanto esa opinión arrastraría,
como ha sucedido históricam ente, a
varios dictadorzuelos que sólo viven
del oxígeno verde proveniente del
Departamento del Tesoro y la explota­
ción a sus pueblos apoyados en las
armas que les proporciona el mismo
que les entrega el oxigeno verde.
Sin embargo se produjo el recuento
de votos y faltaron dos para llegar a
la cuota exigida. Razones hay diver­
sas, el hecho final es que Cuba per­
m anecerá todavía algún tiem po semiaislada (ya muchos les perdieron el
respeto a los aprem ios).
Pero no finalizem os está inform ación
sin hacer un breve com entario sobre
los votantes en este „Jurado Todo­
poderoso“ . Proponentes: 3 gobierno
que han sido elegidos por votación
directa de su pueblo. Votan en contra:
Chile, Uruguay y Paraguay que repre­
sentan a ojos de cualquier observador
político im parcial, las dictaduras más
feroces que vive hoy Am érica del
Sur. Se abstienen: 5 dictaduras (Brasil,
Guatemala, Haití, Bolivia y Nicaragua)
y el gran interventor. Lo d ijim os en un
párrafo anterior: Asi se escribe la
historia.
■
45
CHILE
LA DESOCUPACIÓN
Desde que los m ilitares asum ieron el poder en Chile, la
situación económ ica se ha ido deteriorando en form a tan
acelerada, que hasta grupos que se m ostraron al p rin ­
cipio com placidos por el cuartelazo, han ido cam biando
visiblem ente su posición ante la Junta. Lo anterior no es
un m isterio para nadie y las disidencias pueden leerse en
la prensa diaria, a pesar de los ingentes esfuerzos que los
m ilitares hacen para acallarlas.
Lo que resulta más dram ático es la cadena de golpes que
contnúan recibiendo las capas más pobres de la pobla­
ción. Ya se ha com entado en otra oportunidad la caída
vertical que ha sufrido el poder de com pra de los asala­
riados, por obra de la com binación de un proceso infla­
cionario sin precedentes con una política deliberada de
congelación de salarios. A ello se añade el fantasm a de
la desocupación, que ya alcanza niveles extraordinarios
y que, de acuerdo con las últim as inform aciones, amenaza
con seguir avanzando.
Se calcula que en la actualidad, no menos de 500.000
personas potencialm ente activas, se encuentran cesantes.
Ello quiere d e cir que el núro de desocupados está alcan­
zando a proporciones que fluctúan entre el 15 % y el 18 %
de la población activa. Para apreciar la m agnitud de estas
cifras, baste d ecir que históricam ente dicha proporción
ha variado entre el 4,5 % y el 8 % . Cuando, e xcepcional­
mente, alcanzó al 1 0 % , los gobiernos debieron moverse
con celeridad para paliar el problema, considerado una
verdadera catástrofe.
46
Los militares todo lo justifican
Para los m ilitares no parece ser este un problem a digno
de gran atención, pues casi todas las declaraciones al
respecto coinciden en ju s tific a r la actual situación, sin
presentar ningún tipo de soluciones, sino, por el contra­
rio, continuando con medidas que contribuyen a agravarla.
Las justifica cion es son de todo tipo. Al p rincipio, se trató
de una franca persecusión política, con la que se consi­
guió elim inar a varios miles de trabajadores que ni siquiera
se atrevieron a volver a presentarse a sus trabajos, por
tem or a la represión. Poco tiem po después, se hizo en el
sector público una prim era lim pieza de tipo político,
basada en el aparente objetivo de sanear la excesiva
burocracia. Aunque en algunas reparticiones esta lim ­
pieza alcanzó caracteres notables, ese fue más bien un
proceso desordenado de elim inación de enem igos y de
personas de poca confianza. Hoy, las justifica cion es son
algo más sofisticadas. En la A dm inistración Pública, uno
de los objetivos de mayor preponderancia declarados por
la Junta, es el de la rápida dism inución del gasto fiscal,
como un medio, según se dice, de desacelerar el ritm o de
inflación. En una declaración hecha al portavoz oficial de
la Junta, el dia rio „El M ercurio “ , el M inistro de Hacienda
dice textualm ente que el m enor nivel del gasto significará
el despido de alrededor de 100.000 personas del aparato
público. Ya se ha ordenado que cada m inisterio confec­
cione listas de personal que contengan, en una prim era
aproxim ación, por lo menos un 20 % menos del que
existía hacia fines del año pasado. Por otra parte, se su­
prim e term inantem ente toda nueva contratación, salvo,
naturalm ente, casos que la Junta califique de excepcio­
nales.
EXPRÉS ESPAÑOL / D iciem bre 1974
Limpieza política con despidos
En el sector privado, en donde los despidos han sido en
mucho más alto número, los em presarios han recibido
total libertad para hacer lim pieza política y elim inar per­
sonal innecesario, esto últim o con el objeto de elevar la
eficiencia de la producción. Como de todos m odos
existe un salario mínimo y se han otorgado algunos reajus­
tes, la libertad de despido sin mayor apelación está siendo
utilizada en form a por demás hábil: se despide masiva­
mente obreros, especialm ente a aquellos que ya estaban
sobre el mínimo y se recontrata los nuevos trabajadores
necesarios, ahora al nivel mínimo. Con ello se consigue
bajar substancialm ente los costos, aunque esas rebajas
no se reflejan en m enores precios. Como la desocupa­
ción es extraordinariam ente alta, hay una situación de
gran abundancia de buenos obreros que se conform an
con el m encionado salario mínimo. La limpieza política
ha perm itido elim inar sin problem as a aquellos trabajado­
res que tenían alguna representación sindical, cuyo ascen­
diente sobre el resto podría llevar a peligrosos intentos de
reorganización. Como se sabe, están suprim idos todos los
derechos de la clase asalariada, entre ellos el más im por­
tante, el derecho a huelga.
Universidades autofinanciadas
Otro fa cto r que contribuye a esta situación es lo que está
o curriendo en las universidades del país. Como es cono­
cido, en los prim eros tiem pos después del golpe de Esta­
do, fueron suprim idas varias facultades, entre ellas algu­
nas de las más prestigiosas en Am érica Latina, y, con
ellas, varios miles de alumnos, muchos acusados de ser
activistas políticos. Esas personas, naturalm ente, presio­
naron aún más el d ifícil m ercado de trabajo, agravando
el problem a de la desocupación. Ultimamente, la Junta
decidió que en el futuro las universidades deberán autofinanciarse (desde sus comienzos, todas las universidades
chilenas, incluidas las particulares, han recibido im portan­
tes recursos financieros del Estado, lo que les ha perm i­
tido subsistir, otorga r becas de estudio y, en fin, ir hacien­
do cada vez más dem ocrático el acceso a la enseñanza).
Esta m edida transform a, prácticam ente, a las universida­
des en empresas y las obligará a elevar substancialm ente
el valor de las m atrículas, para salvar su propia ren tab ili­
dad. Es fácil co le g ir cuáles serán los futuros alum nos uni­
versitarios. Los hijos de fam ilias modestas deberán seguir
un cam ino irrevocable y que, en los últim os tiem pos, pare­
cía salvado definitivam ente: com enzar a buscar trabajo
a la más tem prana edad posible.
Oscuras perspectivas para todos
Así, pues, las perspectivas para los trabajadores chilenosinclusive para muchos de „c u e llo blanco" — son realm ente
obscuras. Por lo pronto, el estado de cesantía sin esperan­
zas está dando sus prim eros frutos: la delincuencia al­
canza grados alarm antes, batiendo todos los records, a
pesar del „estado de guerra interna" y de las amenazas
de las autoridades policiales. El General Baeza, D irector
de Investigaciones, ha hablado de planes m aquiavélicos
de grupos extrem istas, que fom entan y financian las
actividades delictivas, con el fin de crear el caos. Pero
el más elem ental sentido común desm iente esas afirm a­
ciones: ello no es más que un reflejo de la tragedia que
se cierne sobre cerca de tres m illones de trabajadores,
unos con salarios m iserables y otros cesantes.
■
PRECIOS Y SALARIOS EN CHILE
Dentro del cuadro inflacionario tra d i­
cional de la econom ía chilena, el
Estado ha cum plido, desde hace ya
muchas décadas, el papel de regula­
dor de los precios internos. La Junta
M ilita r ha decretado la libertad de
precios para casi la totalidad de los
productos. Esta m edida sugerida por
el Fondo M onetario Internacional,
había encontrado la reticencia de
todos los anteriores gobiernos, con­
siderando las im perfecciones del m er­
cado, el abuso a que se instaba a
buena parte de los em presarios y
grandes com erciantes, y la im popula­
ridad consiguiente del gobierno en
cuestión.
anteriores, en vista de que el país
debe im portar grandes cantidades de
bienes de consumo y de m aterias p ri­
mas, im prescindibles por la insuficien­
cia de la producción interna. Entre el
11 de Septiem bre de 1973 y Marzo de
La Junta obedece
Otra de las sugerencias del Fondo
M onetario a los m ilitares chilenos fue
la devaluación acelerada de la m one­
da interna en relación al dólar. Esta
m edida tam bién había sido conside­
rada cuidadosam ente por gobiernos
EXPRÉS ESPAÑOL / Diciem bre 1974
47
este año, el dólar de im portación fue
alzado de E° 25 a E° 470, es decir,
en un 1.880 % . Con la libertad de
precios que la Junta ha otorgado a
los em presarios, los mayores costos
producidos por esta devaluación se
han traducido en un im portante fa c­
tor de alza de los precios de venta,
ya sea del artículo im portado o del
que se produce con m aterial im por­
tado. Otro fa cto r im portante en el
actual ritm o de inflación, es que los
empresarios, dado el cuadro general
infla cion ario del país, han com en­
zado a recargar por anticipado sus
precios, con el objeto de no perjudi­
carse con la futura pérdida de valor
de la moneda.
Los precios suben y suben
Todo ello ha derivado en una aguda
revitalización del proceso inflaciona­
rio, en el campo de los precios libres.
Los precios de los artículos de p ri­
mera necesidad, como el pan, azúcar,
aceite, parafina (de mucha im portan­
cia para las fam ilias más modestas),
locom oción colectiva, etc., continúan
siendo fijados por el Estado. Pero
ello, al paprecer, no se ha traducido
com o en el pasado en una p ro tec­
ción efectiva de las mayorías popu­
lares, ya que estos precios han sido
alzados más fuertem ente que los pre­
cios libres.
Según cálculos m oderados, los pre­
cios, sólo entre el 11 de Septiem bre
de 1973 y Marzo de este año, se han
m ultiplicado, en prom edio, por lo
menos por diez.
Ante un alza prom edio del orden del
1.000 % de los precios, los sueldos y
salarios necesitaban, obviam ente, de
un reajuste al m enos cercano a dicho
48
porcentaje, que la Junta no podía
otorgar, por sus com prom isos con el
Fondo M onetario. Los sueldos y sala­
rios aumentaron, a fines de Diciem bre
del año pasado, en cuatro veces. En
Mayo últim o se dio un aum ento de
30 % más.
libertades civiles, entre ellas el dere­
cho a huelga. Ello sirvió de base
para que el sa crificio impuesto por
la reconstrucción se distribuyera equi­
tativam ente entre toda la población, lo
que evitó la creación de sectores m ar­
ginados y, por lo mismo, resentidos.
Este no es, obviamente, el caso de
Chile.
Malas comparaciones
De acuerdo con las inform aciones
que dan los té cnicos de la Junta
M ilitar, la pérdida de poder de com ­
pra de las entradas de obreros y
empleados medios, se puede estim ar
hasta ahora entre el 60 y el 70 por
ciento. Sin considerar los efectos de
otras m edidas de la Junta, como la
gran desocupación que hoy existe
en el país, concuerdan los observa­
dores en que una dism inución tan
e xtraordinaria de sueldos y salarios
reales, como la m encionada, significa,
para la mayoría menos favorecida, la
diferencia entre la pobreza y el ham­
bre.
Los políticos que en Chile defienden
las m edidas de la Junta, hace unos
meses com paraban esta crisis con la
que vivió Alem ania Federal después
de la últim a guerra, en el m omento
en que se liberaron los precios, con
el objeto de avanzar hacia lo que se
llamó econom ía social de m ercado.
Desgraciadam ente, según la opinión
de los entendidos, la com paración
carece de base, entre otras razones,
porque ese país gozaba de ciertas
ventajas tanto de posición geográfica
com o de trad ició n industrial de las
que carece una nación subdesarro­
llada, com o lo es Chile. Hay que
recordar, por otra parte, que en Ale­
mania, al tiem po que se liberaban
los precios, se restituían todas las
La economía produce
contradicciones
Talvez, más co rrecto sería com pararlo
con el de la dictadura brasileña, a
partir de 1964, dada la sim ilitud de
las medidas económ icas adoptadas
en ambos países. Aquí hay que tener
en cuenta que el relativo crecim iento
experim entado por Brasil en los ú lti­
mos seis o siete años se ha realizado
en m edio de profundas desigualdades
tanto sociales como regionales, y que,
por otro lado, no hay equivalencia
entre las potencialidades en recursos
naturales, en población y en infraes­
tructura industrial entre las dos nacio­
nes, en el mom ento de com enzar a
im plantar esta política.
Lo que sí cabe preguntarse, es hasta
cuándo podrán m antener los m ilitares
la presión social que com ienza a
exteriorizarse ya en sectores im por­
tantes de la clase m edia y que ame­
naza con prender en un proletariado
cuyas tradiciones de lucha son sobra­
dam ente conocidas y que ha visto
esfumarse repentinam ente todos sus
derechos y conquistas.
Por lo pronto, com ienzan ya a salir a
flote algunas co ntradiciones en el
seno de la Junta, respecto de estas
im portantes cuestiones.
■
EXPRÉS ESPAÑOL / Diciem bre 1974
CELEBRACION
ble imagen de Pinochet en las pan­
tallas de T. V., que se d irig ió a la Na­
ción para pedir de ella más sacrificio
por la „re con strucció n n acion al“ , co­
mo si el sa crificio de más de treinta
mil victim as no fuese suficiente.
C uriosam ente en los últim os días se
ha desatado una campaña de diatribas
con intenciones de llevar a un confrontam iento armado a Chile y Perú;
esta campaña está orquestada en
Chile por el diario El M ercurio y en
otros países es alentada por los más
grandes consorcios de la prensa de
am erica latina, a excepción de M éxico
que com prende de donde viene la
jugada.
Un m illón de parados „ce le b ra ro n “ en
Chile el rescate de la austral nación
del „M arxism o Internacional“ .
Este y muchos otros encabezam ien­
tos podríam os usar para esta apre­
tada crónica, que trata de mostrar,
cómo mueren las dem ocracias en el
mom ento que sus carcom idas estruc­
turas dejan de ser herram ientas del
capital foráneo y las m inorías o lig á r­
quicas.
Más de cincuenta años de vida dem o­
crática y constitucional sostuvo el
pueblo de Chile, sorteando toda clase
de barreras, interpuestas por mano y
dinero ajeno en el cam ino de su
liberación total.
La economía aliada de Pinochet.
A quién le corresponde
el Premio Nobel de la Paz
Precio en vidas
El tram o recorrido por los patriotas
chilenos en casi cincuenta años, ha
tenido un alto precio en vidas; los
hechos del 11 de Septiem bre del 73
han venido a co rrob ora r una vez más,
que la independencia total no se
obtiene solo con votos depositados
en urnas electorales; ésta se logra en
la convivencia internacional con las
potencias, a las que se debe exigir
por sobre todo respeto y com pren­
sión a los anhelos de desarrollo e
independencia
que corresponde a
EXPRÉS ESPAÑOL / D iciem bre 1974
cada pueblo. El derecho a u tilizar en
beneficio propio sus recursos natura­
les, los que hasta la fecha han ser­
vido solo para fin an cia r el alto nivel
de vida de los países llamados indus­
trializados.
Desagradable imagen
Hace solo unas semanas el pueblo
chileno debió soportar la desagrada­
Los hechos del 11 de Septiem bre del
73 que han significado la vida de un
estadista de nivel intercontinental, S.
Allende, la vida de decenas de miles
de patriotas y otros tantos m iles que
deben soportar la tortura diaria y la
cárcel.
Todo esto mueve a preguntarse, ¿le
corresponde a Kissinger el Premio
Nobel de la Paz, quién deberá indem ­
nizar a Chile del trem endo daño cau­
sado a su economía, y finalm ente
quién pagará por la vida de todos
los caídos?
■
49
Hechos y
personajes
Palo astillado
El Ayuntam iento de Oviedo ha tenido
que reconocer la razón que le asistía
a un sargento y un polícía m unicipal
de aquel ayuntam iento que había de­
cidid o hacer „hu elg a de talonarios
caídos" a fin de reclam ar un aumento
en sus sueldos.
En vez de hablar con los policías
sobre sus más que justas demandas,
aplicaron el rem edio del palo, in­
coando un expediente d iscip lin ario a
los dos funcionarios.
Esta m edida no hizo más que aumen­
tar el m alestar reinante entre los aplicadores de las m ultas y los ingresos
del Ayuntam iento por este concepto
iban dism inuyendo a ojos vistas, por
lo que se decidió anular el expediente
y prom eterles a los policías un aumen­
to del salario a fin de que siguiesen
aplicando las multas.
Orense y ahorrar
El dia rio Pueblo ha hecho un com en­
ta rio respecto a como los otros diarios
del país utilizan las noticias, d iciendo:
„¿Pero quién ha dicho que en este
país pasan c o s a s ? . . . ,La Región'
— de Orense —, que se nutre en muy
buenas y suculentas ubres económ i­
cas . . . Lo que se quiere es que se
diga de una vez algo solvente sobre
el .affaire' de la Caja Provincial de
A horros de Orense, de la que tanto
sabe ,La R egión1.“
Mala Obra
El m édico del Sanatorio de la Obra
18 de Ju lio de Salamanca, extendió el
c e rtifica do de defunción de una se­
ñora de 72 años y se lo entregó a
los fam iliares de la misma. La fam ilia
am ortajó a la señora y en ese mo­
mento la m ism a comenzó a quejarse.
Un hijo de la „d ifu n ta “ se apresuró
a llam ar al sanatorio para dar la n oti­
cia y reclam ar la presencia del me­
dico, pero tanto éste com o la en­
ferm era que recibieron sus llamadas
le dije ro n que estaba obsesionado y
le colgaron el telefono.
50
Pero su madre seguía dando señales
de vida, por lo que decidió a llam ar
a un m édico particular, él cual al
com probar que la m ujer vívía, ordenó
su inm ediato traslado a la Residencia
de la Seguridad Social. Dos días despues la m ujer era dada de alta y salía
por su píe, com pletam ente restable­
cida.
Alcalde de reparto
Los basureros de la empresa „Serconsa“ en St. Coloma, han decidido
no recojer las basuras, hasta que
la empresa les aum ente los salarios
según la dem anda que han hecho.
La huelga de los basureros ha preo­
cupado al A lcalde de aquella loca li­
dad, él cual s o licitó de la prensa que
se dirigiesen a los vecinos pidién­
doles que ellos mismos barriesen las
calles, cada uno su trozo.
Por la misma razón cuando los co­
bradores o conductores de los medios
de transporte, o los trabajadores de
una fá brica hagan huelgas para apoyar
sus reivindicaciones, el A lcalde pediría
a los vecinos que realicen las fun­
ciones de los que están en huelga.
¿O será que el Alcalde de St. Coloma
tiene relaciones económ icas con la
empresa „S ervonsa“ y quiere que ésta
m antenga sus beneficios, por aquello
del reparto?.
■
Poderoso caballero..
La RFA y CHECOSLOVAQUIA han
norm alizado sus relaciones dip lom áti­
cas definitivam ente. El Bundestag ha
ratificado por 262 votos a favor y 167
en contra, el Tratado que regula las
relaciones entre ambos países. Luego,
en la capital del Rin, los m inistros de
relaciones exteriores de ambos esta­
dos, Hans-Dietrich Genscher y Bohuslav Chnoupek, han intercam biado los
docum entos de ratifica ció n respecti­
vos, poniendo en vigo r las d isp o sicio ­
nes de dicho tratado. De esta form a
se coloca exitosam ente punto final a
otra meta program ática de la Socialdem ocracia alemana: la norm alización
de las relaciones con todos los esta­
dos del bloque oriental europeo.
Si él lo d ijo ...
El uso frecuente, incluso abusivo, de
ciertos térm inos de sign ificación co­
mún para designar posiciones p olíti­
cas o actitudes espirituales, suele dar
lugar a confusiones y m alentendidos
que a veces cuesta trabajo aclarar.
Así, como por ejem plo, los térm inos
reformador, reformista y sus deriva­
dos, se utilizan en lo que diríam os la
jerga política corriente, como antítesis
definida de los conceptos de revolu­
cionario, revolución, etc.
Sin embargo, a poco que analice­
mos el contenido real de los térm inos
prim eram ente citados, habremos de
e ncontrar que una revolución, en el
orden político social, no es otra cosa
que un conjunto de reformas más o
menos profundas y decisivas. Ya lo
había dem ostrado el sabio anarquista
Elíseo Reclus cuando, en su obra fa­
mosa sobre estos temas, dem ostró
que una serie de sucesivas reformas
— principalm ente en el modo de pen­
sar y sentir de la gente — eran con­
diciones indispensables para que fuera
posible realizar una auténtica revolu­
ción social.
■
Jacobo Prínce
¡Y dónde no!
La Iglesia etíope ha sido, desde
siem pre, el sostén más fiel de la
corona, y por ende, del em perador
Haile Selassie, ya que además era
— y es - propietaria de enorm es
propiedades y bienes. Sin embargo,
pocos días después de la caída del
em perador, el patriarca ortodoxo
Teow opholos hizo público un com uni­
cado en el que afirm aba que „D ios
bendecía el gran m ovim iento revolu­
cion ario d irig id o por las fuerzas arm a­
das con el sostén del pueblo etíope“ .
Ni una palabra para el emperador.
A eso se llama cam biar de barco a
tiempo.
Esperemos
Para un proyecto de investigación que
deberá hacer posible averiguar los
efectos que factores quím icos del me­
dio am biente hacen sobre el cáncer,
el M inisterio de Investigación y Tecno­
logía ha puesto a disposición mas de
DM 780 mil. Como dió a co no cer en
Bonn HANS MATTHÖFER (SPD), M i­
nistro de Investigación y Tecnología
se iniciará un serio esfuerzo por lle­
gar a interesantes resultados en torno
a los agentes de destrucción de célu­
las que puedan encontrarse en las
hierbas de consum o animal.
EXPRÉS ESPAÑOL / D iciem bre 1974
Llueve sobre mojado
A RICHARD NIXON le llueve sobre
mojado. El pragm ático ex-Presidente
se ha derrum bado, moral, física y
económ icam ente. A su renuncia, co­
mo culm inación del escándalo W ater­
gate y otras lindezas, le ha seguido un
estado depresivo y errabundo que
preocupa a las personas más próxi­
mas al político republicano. Fuera
de eso sus „íntim os colaboradores"
hacen leña del árbol caído y han
acusado a Nixon de ser el respon­
sable intelectual de todo lo ocurrido,
Sigam os adelante, luego del fin de
su m andato presidencial se le agravó
una trom b ofle bitis que lo tuvo pos­
trado y luego som etido a una deli­
cada intervención quirú rgica de la
cual se repone, pero que en ningún
caso significa que esté fuera de
peligro. Por últim o deberá cancelar
cuantiosas sumas por su proceso mé­
dico, pues alguno de sus colabora­
dores encargado de sus asuntos per­
sonales olvidó renovar su contrato de
seguro contra enferm edades. Es co­
mo para creer eso de que „el que la
hace, la paga".
La murallita
Los chinos se „o ccid e n ta liza n " a gran­
des pasos. Su últim a decisión im por­
tante ha sido a b rir la ruta Pekín—
París con un Boeing 707 de Compa­
ñía de Tránsito Aéreo de China, la
CAAC. En el futuro próxim o habrá un
vuelo semanal entre la capital china
y la ciudad-Luz. Program ado también
está que la línea inicie pronto vuelos
a Bucarest, Tirana y Belgrado como
también a Ciudad de M éxico y M on­
treal.
Le ha tomado gusto
La cosa no se presenta mal para los
dem ócratas en los Estados Unidos,
pues durante una reunión de la d ire c­
tiva del Partido Republicano en
W ashington, GERALD FORD, m anifes­
tó su decisión de „can did ate arse "
nuevamente para la Presidencia de la
República, a pesar de la evidente falta
de popularidad actual del gobernante.
Su política económ ica no precisam en­
te brillante, el indulto de Nixon, la
defensa o aceptación de agresiones
internacionales de los organism os de
seguridad (la CIA en Chile) y, tam bién
hay que decirlo, la sensación de estar
frente a un hom bre algo torpe, son
una carga pesada para un hom bre que
EXPRÉS ESPAÑOL / Diciem bre 1974
deberá ganar una elección enfrentado
a un Partido Dem ócrata libre de má­
culas im portantes desde 1968 y con
grandes deseos de retornar al poder.
Los resultados electorales de la Cá­
mara, el Senado y parte de las G ober­
naciones, en todas las cuales los
republicano fueron derrotados con
una am plitud jamás vista, le auguran
a GEORGE MC. GOVERN, EDMUND
MUSKIE, EDWARD KENNEDY o quien
quiera que sea, un expectable futuro
que se hace aún más prom isorio en
vista de una eventual candidatura del
actual Presidente.
Se acabó
Una señal más de la crisis argentina
ha sido la renuncia del M inistro de
Economía JOSE GELBARD. Gelbard,
hom bre clave de la política del „P acto
S o cia l“ y de la apertura com ercial
argentina durante el gobierno de
JUAN DOMINGO PERON, ha preferi­
do mandarse cam biar de su im por­
tante puesto. Las razones, según los
observadores bien inform ados, son de
dos clases: políticas, su d isco nform i­
dad con las nuevas tendencias d om i­
nantes en el gobierno de MARIA
ESTELA MARTINEZ de PERON y de
seguridad, la posibilidad de ser v ícti­
ma de un atentado, secuestro, ase­
sinato o cualquier disparate que se le
o curra a alguno de los grupos de
extrem a derecha que pululan en
Argentina o bien . . . de algún grupo
de extrem a izquierda que desee „ra d i­
calizar el p roceso“ . Reemplazante de
Gelbard ha sido designado, com o era
de esperar, un peronista de derecha:
el ex-airector del Banco de la Nación,
ALFREDO GOMEZ MORALES.
masiva de los ugandeses de origen
hindú y los hindúes que residían en
Uganda. El país que cuenta con algo
más de 10 m illones de habitantes y
un ingreso per cápita
estim ado en
US 144, tiene 70 mil. W atusis fu g iti­
vos de Ruanda, 55 mil de Sudán,
33 mil de Zaire. El resto de la pobla­
ción está com puesta en un 50 % por
grupos bantúes, fuera de ello suda­
neses, nilotas, hamitas, 9 mil euro­
peos (en su mayoría británicos) y
pequeños grupos árabes.
Amin gobierna apoyado por el Con­
greso Popular de Uganda. Desde 1966,
año de la C onstitución
Política de
Uganda, se instituyo un
sistem a de
gobierno de partido único que fue
finalizado en 1971 con la prohibición
de los partidos políticos.
Dama de compañía
HELMUT KOHL, actual presidente de
la CDU ha anunciado el próxim o Con­
greso de su partido para el mes de
jun io de 1975. Junto con anunciar el
evento político, el político conserva­
dor, inform ó a la prensa su decisión
de presentarse nuevamente com o can­
didato a la presidencia de su partido.
Además Kohl irá a la reelección como
M inistro Presidente en R enannia/Palatinado con el objeto de afirm ar su
alicaída posición interna en la CDU
y no quedar abandonado en la carrera
por la candidatura a la C ancillería
Federal, candidatura que por ahora,
con gran preocupación de los propios
m ilitantes de la CDU, tiene visos de
ser alcanzada por el jefe del ultra
conservador grupo bávaro „c ris tia n o
so cia l", FRANZ JOSEF STRAUSS ¡Y
que hermosa se vería la CDU como
dama de compañía de la CSU en la
campaña electoral de 1976!
Cría cuervos
Unidades leales del e jército ugandés
im pidieron hace algunas semanas un
golpe de estado que se planeaba
contra el inefable jefe de gobierno,
IDI AMIN DADA. Los golpistas resul­
taron ser soldados de un batallón
especial que preparara el propio Amin.
Las razones del intento golpista se
encuentran en la falta de salario y la
mala com ida que recibían estos sol­
dados. Desde hace algún tiem po se
rum orea insistentem ente el descon­
tento de im portantes sectores del e jé r­
cito ugandés. Amin está en el poder
desde que dió un golpe de estado en
1971. Entre los hechos políticos que
más notoriedad le han dado en el
plano internacional, está la expulsión
Falso cerrojo
A pesar de todo, en la República Fe­
deral de Alem ania residen en octubre
de 1974, 161 mil extranjeros más que
en octubre del año anterior. Esto ha
significado un aum ento del cuatro por
ciento de la población no alemana de
la RFA. La inform ación ha sido pro­
porcionada por la O ficina Federal de
Estadísticas de W iesbaden (Das Sta­
tistische Bundesamt).
El número total de residentes extran­
jeros alcanza la bonita suma de 4,1
m illones de personas, de ellas son 2,5
m illones m iem bros del sexo fuerte
y 1,6 m illones entre señoras, señoritas
y pequeñuelas.
51
libertad, de ahí el escaso eco que han
hallado entre los electores los parti­
dos de la extrem a izquierda.
G red a
Después de la siniestra experiencia de
una crim inal dictadura fascista, los
griegos se han decidido, pues, por la
vía conservadora para co nsolidar su
nueva dem ocracia. Karamanlís, que
desde una antigua posición derechista
reaccionaria se ha convertido durante
su exilio en „derecha civilizada" (una
evolución como tam bién se ha dado
bajo la dictadura franquista en mu­
chos antiguos reaccionarios españoles
que hoy m ilitan en la derecha dem o­
crática en oposición al régim en), ha
recibido del pueblo griego el encargo
de afianzar y desarrollar la dem ocra­
cia en Grecia.
ELECCIONES EN
GRECIA
Que viene el „coco“. ..
En las elecciones parlam entarias
griegas, las prim eras desde hacía diez
años y después de siete años de
d ictadura m ilitar, el partido conser­
vador „Nueva D em ocracia“ del prim er
m inistro Konstantin Karamanlís ha
conseguido una aplastante mayoría
(el 54,37 por 100 de los votos
em itidos). En segundo lugar, con
el 20,42 por 100, han quedado
situados los socialdem ócratas de la
„U nión del C en tro “ del ex m inistro
de asuntos exteriores, G eorgios Mavros, y, a bastante distancia, en tercer
lugar, los socialistas del „M ovim iento
Panhelénico“ de Andreas Papandreou.
Con un 9,45 por 100 aproxim adam ente
viajan en el furgón de cola del tren
de la nueva dem ocracia helénica las
izquierdas unidas com unistas. Y to ta l­
mente perdidos en el horizonte polí­
tico han quedado los partidarios de
la dictadura fascista, reunidos en la
„U nión N acional D em ocrática“ , que
apenas si han obtenido un 1,1 por
100 de los votos.
Interesantes conclusiones
De las elecciones parlam entarias g rie ­
gas pueden extraerse interesantes
conclusiones. En p rim er lugar han de­
m ostrado lo que siem pre hemos
dicho con respecto a España: que el
fascism o carece de arraigo popular
y solam ente puede im ponerse por el
te rro r o ficial y con el apoyo de fuer­
zas arm adas reaccionarias. En un ré­
gimen de libertades democráticas, ios
fascistas o los ultras, como quiera
llamárseles, quedan reducidos a una
exigua minoría al margen de la socie­
dad democrática.
En segundo lugar, las elecciones en
G recia no han reflejado sinceram ente
las preferencias políticas de am plios
sectores del pueblo, en su fuero in te r­
no partidarios de Papandreou, sino
que han sido expresión del instinto
de conservación de las masas popula­
res, que justificadam ente han tem ido
que un triun fo de las Izquierdas po­
dría provocar un nuevo golpe de Es­
tado por el Ejército, con el retorno de
una nueva d ictadura fascista, p ropi­
ciada por los Estados Unidos que en
Konstantin Karamanlis
Juego democrático
su psicosis anticom unista son espe­
cialm ente alérgicos a cualquier dem o­
cracia dem asiado izquierdista.
La derecha dem ocrática, si no quiere
convertirse en antidem ocrática, nece­
sita para el juego dem ocrático a la
izquierda dem ocrática, aceptando sin
reservas la eventualidad de la a lter­
nancia en el poder. Esta gran respon­
sabilidad para el futuro de la dem o­
cracia griega recae ahora sobre Kons­
tantin Karamanlís, que ha ganado las
elecciones tam bién por el sentido co ­
mún de las izquierdas. En com para­
ción con los tenebrosos tiem pos pa­
sados, los griegos tienen m otivo para
el optim ism o. Karamanlís no debe mal­
versar la confianza masivamente de­
positada en él.
De ahí que los griegos hayan optado
por la solución conservadora Kara­
manlís y después Mavros, y sólo en
tercer lugar se hayan decidido por los
socialistas de Papandreou. Karamanlís
ha tenido como poderoso aliado el
„c o c o “ de los tanques, cuya interven­
ción se temía (el propio Karamanlís
ha repetido este argum ento en su
campaña electoral) si la dem ocracia
se desm adrase: es decir, si las iz­
quierdas hubiesen conseguido el po­
der a través de las urnas.
Una v ic to ria d e l „M ovim iento Socialista
Panhelénico" de Andreas Papandreou
hubiese podido resultar una victoria
p irrica en las d ifíciles circunstancias
de los prim eros balbuceos de la nueva
dem ocracia griega, surgida no por­
que el pueblo haya aplastado a la
anterior dictadura, sino porque la pro­
pia dictadura se retiró por el foro,
llam ando a los políticos, al verse in­
capaz de hacer frente a los graves
problem as nacionales con m otivo de
la crisis de Chipre.
Factor imponderable
En la actual situación española, los
españoles se darían con un canto en
los dientes por una solución de la
dictadura a la griega. En un país
como España, donde la cerrazón polí­
tica todavía es tan grande que ya
despierta un enorm e caudal de adhe­
siones e ilusiones un enteco proyecto
de asociaciones políticas, que por
p rincip io excluye a todas las fuerzas
políticas opuestas al régimen fran­
quista, la celebración de elecciones
libres, en las que puedan p articipar
en igualdad de condiciones todos los
partidos políticos, no puede dejar de
despertar envidias.
Pero el E jército sigue siendo un fa c to r
im ponderable y la nueva dem ocracia
griega solam ente puede confiar en
sus declaraciones de lealtad, siendo,
en cualquier caso, Karam anlís el hom­
bre más indicado para tran qu iliza r a
los m ilitares. Una tercera conclusión
im portante de las elecciones en Gre­
cia ha sido que los radicalism os de
izquierda no son atractivos para un
pueblo que acaba de recuperar su
Y quién sabe si recordando la larga
dictadura fascista, y por el m iedo de
que ésta se repita por un paso en
falso, en el caso de una auténtica
apertura (ojalá fuera ruptura dem o­
crática), tam bién una mayoría de los
españoles se d ecidiría a aplazar para
tiem pos más seguros su auténtica de­
cisión, votando a la derecha dem o­
crática para que algún día pueda
triun far la izquierda.
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Manuel Moral
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