IV Estudio Nacional de prevención y consumo de drogas en

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INFORME EJECUTIVO
IV ESTUDIO
NACIONAL
PREVENCIÓN
y
CONSUMO
DROGAS
en Estudiantes
de
de Secundaria
2012
PERÚ
Presidencia del
Consejo de Ministros
Comisión Nacional para el Desarrollo
y Vida Sin Drogas - DEVIDA
INFORME EJECUTIVO
INFORME EJECUTIVO
IV
IV ESTUDIO
ESTUDIO
NACIONAL
NACIONAL
PREVENCIÓN
PREVENCIÓN
y
y CONSUMO
CONSUMO
DROGAS
DROGAS
en Estudiantes
en Estudiantes
de
de
de Secundaria
de Secundaria
2012
2012
Observatorio Peruano de Drogas
Observatorio Peruano de Drogas
1
© IV ESTUDIO NACIONAL: PREVENCIÓN Y CONSUMO DE DROGAS EN ESTUDIANTES DE
SECUNDARIA 2012
2013
Hecho el depósito legal en la Biblioteca Nacional del Perú Nº: 2013-09648
Edita
Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas - DEVIDA
Observatorio Peruano de Drogas - OPD
Av. Benavides 2199-B, Lima 18. Perú.
Página web: www.devida.gob.pe; www.opd.gob.pe
Impresión y Diagramación:
Mercedes Group S.A.C.
Jr. Ica 431 - Lima
Diseño:
Uma - Comunicación y diseño SAC.
El desarrollo del presente estudio se realizó con el apoyo financiero de USAID y la colaboración y coordinacion de la
Dirección de Tutoria y Orientación Educativa - DITOE, Ministerio de Educación.
Derechos reservados. Se autoriza la reproducción total o parcial de este documento,
siempre y cuando se haga referencia a esta fuente bibliográfica.
2
COMISIÓN NACIONAL PARA EL DESARROLLO Y VIDA SIN DROGAS DEVIDA
OBSERVATORIO PERUANO DE DROGAS - OPD
Carmen Masías Claux
Presidenta Ejecutiva - DEVIDA
María Mejía Carrión
Secretaria General (e)
Yalile Martínez Beltrán
Jefa de Asesores
Eduardo O’Brien Neira
Dirección de Asuntos Técnicos
Delia Trujillo Fraga
Responsable del Observatorio Peruano de Drogas
EQUIPO TÉCNICO
Análisis y elaboración del informe:
-
Universidad Nacional Mayor de San Marcos – Fundación San Marcos para el
Desarrollo de la Ciencia y la Cultura, Sección Epidemiología.
Dr. Jorge Alarcón Villaverde, Dr. Cesar Gutierrez Villafuerte, Julio Cesar Ramos
Ramírez.
-
Observatorio Peruano de Drogas
Delia Trujillo Fraga, Arturo Manrique Guzman, Viviana Maldonado Garcia, José
Eduardo Cruz Díaz.
Recolección de información y elaboración de base de datos:
Instituto CUÁNTO S.A.
3
ÍNDICE
PRÓLOGO
6
PRESENTACIÓN
8
I.
ASPECTOS METODOLÓGICOS.
11
II.
INDICADORES DEL CONSUMO DE DROGAS.
17
III.
IV.
4
Magnitud del consumo de drogas en la población escolar.
18
Frecuencia de consumo drogas en los usuarios de último año.
28
Consumo problemático de alcohol.
30
Uso de drogas según antecedentes de consumo en la familia y grupo de
pares.
34 de
Uso de drogas según antecedentes delictivos en la familia y grupo de pares.
35
Incidencia del consumo de drogas.
35
Edad de inicio del consumo de drogas.
36
Entorno de inicio del consumo de drogas.
38
Razones para usar tranquilizantes y estimulantes sin prescripción médica.
39
Uso de tranquilizantes y estimulantes asociados al consumo de otra droga.
41
Patrón de consumo del éxtasis.
42
Uso de drogas sintéticas distintas al éxtasis.
44
Policonsumo de drogas.
44
INDICADORES DE PREVENCIÓN.
47
Percepción del riesgo del consumo de drogas.
48
Ofrecimiento de drogas ilícitas.
52
Facilidad de acceso a las drogas.
54
Disposición favorable al consumo de drogas.
57
FACTORES ASOCIADOS AL CONSUMO DE DROGAS.
61
Bases conceptuales.
62
Exposición al Bullying (testigo u observador).
73
Victimización por Bullying (exposición directa).
75
Agresividad a través del Bullying.
77
Riesgo de adicción al Internet.
79
Victimización por Ciberbullying.
85
Agresividad a través del Ciberbullying.
87
V.
VI.
DEMANDA DE ORIENTACIÓN Y TRATAMIENTO POR CONSUMO DE DROGAS.
91
C
Demanda y acceso a servicios de orientación.
92
Demanda de tratamiento en el sistema de salud.
95
PERCEPCIÓN DE LAS ACCIONES DE PREVENCIÓN A NIVEL REGIONAL, DISTRITAL Y ESCOLAR.
101
N
VII
EVOLUCIÓN DEL CONSUMO DE DROGAS EN LA POBLACIÓN ESCOLAR.
105
P
VIII
Prevalencias globales del consumo de drogas.
106
Drogas legales.
108
Drogas ilegales.
110
Drogas médicas.
112
REFLEXIONES FINALES.
ANEXO
115
119
5
PRÓLOGO
El problema de las drogas se ha globalizado o, para ser más exactos, se ha potenciado con la
globalización, permeando sus distintas dimensiones. Las diferencias entre países productores
y países consumidores o de tránsito se han diluido. Las drogas sintéticas y las anfetaminas se
producen en el norte –y ahora también en algunos países del sur- y se consumen en todo el mundo.
En los Países Bajos se viene produciendo desde hace algunos años marihuana o “cannabis bajo
techo”, con un mayor potencial adictivo. La cocaína y opiáceos se producen en su totalidad en los
países del sur, pero su mercado no se limita a las naciones del norte, sino que también crece en el
sur, lo que se hace particularmente evidente en el incremento de las “rutas sur – sur”, en el tráfico
internacional de estas sustancias.
Un elemento importante es que el consumo problemático y la demanda de tratamiento se ha
incrementado en el mundo. Por un lado, el consumo tiende a estabilizarse e incluso a disminuir en
algunas regiones del mundo y, por otro, las personas que permanecen enganchadas al uso de drogas
cada vez más presentan problemas de abuso y dependencia o adicción a distintas sustancias. Esta
es una tendencia que se observa a mayor y menor escala en los países del norte y del sur. Asimismo,
la edad de inicio ha disminuido.
Este es el contexto en el que hay que leer los resultados del presente estudio, que explora por
primera vez, a nivel nacional, factores como el bullying, el ciberbullying y la adicción a Internet, que
emergen o se hacen relevantes en el marco de la globalización y de los procesos de modernización
en curso, afectando la salud mental de los adolescentes e influyendo en el uso de drogas, tal
como se evidencia en este informe. El consumo de drogas en la población escolar, en general, ha
disminuido en los últimos tres años. Sin embargo, continúa creciendo y tiende a concentrarse en
las ciudades que coinciden con la ruta de salida de las drogas. Las dinámicas de la demanda y de
la oferta de drogas coinciden en estos espacios y eso explica el incremento del uso de drogas en
los estudiantes de estas ciudades. No podemos hablar, por tanto, de una estabilización, ni mucho
menos de una reducción sostenida o tendencia a la baja del uso de drogas. Los resultados, por
el contrario, nos alertan que el consumo de PBC, cocaína, éxtasis e inhalantes es más alto en los
estudiantes de edades más tempranas que en los de mayor edad y años superiores y que los
alumnos de colegios privados consumen más sustancias que sus pares de escuelas públicas. Es
probable que, de mantenerse estas tendencias, el uso de drogas vuelva a crecer en el futuro. Es por
6
ello que no podemos bajar la guardia y tenemos que mejorar el trabajo de prevención que se realiza
en las escuelas, sobre todo cuando sabemos que actuamos en un entorno adverso, que nos obliga
a ir contra la corriente.
Las personas se movilizan por dos principios: el de la felicidad y el de la justicia. Ambas son primas
hermanas de la salud mental. La justicia es la felicidad colectiva que promueve el sistema y sus
políticas. Difícil ser individualmente feliz en un escenario hostil que no resguarde los derechos.
La felicidad subjetiva, es decir “ese sentirse bien, desde lo íntimo y personal”, se asienta en una
sociedad que piensa y actúa para el bienestar colectivo. Ello requiere manejar y articular los recursos.
Significa “servir en el más amplio de los conceptos” e ir adecuando las políticas a una realidad, pero
también transformarla.
El presente gobierno tiene, a través de la Estrategia Nacional de Lucha contra las Drogas 2012 –
2016, esa misión: mejorar la salud mental de las personas, incluyendo la intervención temprana
en los casos de abuso y dependencia de sustancias psicoactivas. Ello, a través de una política de
inclusión, de integración social y de fomento de valores, en el marco del desarrollo sostenible.
Enfrentar la cadena de las drogas, de producción, tráfico, consumo y dependencia, es
fundamentalmente crear ambientes de contención e interactuar con conductas muy complejas,
tratando de entenderlas dentro de un marco de respeto a los derechos humanos. A ellos nos
conducen los estudios como éste, que son herramientas para un análisis objetivo del problema del
consumo de drogas en la población adolescente.
Acercarnos al problema, es no sólo tratar de comprenderlo, sino fundamentalmente organizar
respuestas múltiples y con sentido para las poblaciones diversas.
El derecho a ser feliz implica que el Estado priorice las condiciones para que ello deje de ser una
utopía y se convierta en realidad.
Carmen Masías Claux
Presidenta Ejecutiva
DEVIDA
7
PRESENTACIÓN
La Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas – DEVIDA tiene entre sus funciones
producir y gestionar información objetiva, confiable y actualizada, sobre el problema de las drogas
en el país; y que sirva de base para el diseño, gestión y evaluación de los planes, programas y
proyectos que ejecutan los distintos sectores y niveles de gobierno y las organizaciones de la
Sociedad Civil, en el marco de la Estrategia Nacional de Lucha contra las Drogas 2012 - 2016.
Esta función se ejerce a través del Observatorio Peruano de Drogas – OPD, órgano encargado de
producir, gestionar, analizar y difundir información sobre la oferta y demanda de drogas en el país y
de las respuestas que se vienen dando a este problema desde el Estado y la Sociedad Civil, a nivel
nacional, regional y local. El OPD contribuye de esta manera a mejorar la calidad de las intervenciones
y la capacidad de gestión de los tomadores de decisiones y de otros actores involucrados en la
lucha contra las drogas.
El OPD tiene a su cargo la realización de los estudios nacionales de consumo de drogas, en población
general y población escolar, que DEVIDA elabora desde hace quince años. Estos estudios dan a
conocer periódicamente la situación y tendencias del consumo de drogas en el país, en base a
información confiable y actualizada que se recoge a nivel nacional y regional, cuyas metodologías e
instrumentos de recojo de datos, gracias al apoyo técnico de la cooperación internacional, han sido
validados y estandarizados dentro y fuera del país.
El “IV Estudio Nacional: Prevención y consumo de drogas en estudiantes de secundaria - 2012” tuvo
como objetivo conocer la magnitud, características y factores asociados al consumo de drogas en
los estudiantes de educación secundaria residentes en ciudades de 30 mil y más habitantes, a nivel
nacional y regional, a efectos de mejorar la calidad de las acciones de reducción de la demanda
de drogas (RDD) que se realizan dentro y fuera del sistema educativo, en el marco de la Estrategia
Nacional de Lucha contra las Drogas 2,012 – 2,016.
Los resultados que se presentan en este documento son alentadores para la lucha contra las drogas,
pero incluyen también algunas señales de alerta que ameritan una intervención inmediata. Por un
lado, se evidencia una ligera disminución del consumo de drogas legales, ilegales y médicas en
la población escolar, lo que sin duda es una buena noticia. Por otro, el uso de sustancias sigue
8
creciendo y tiende a concentrarse en las ciudades turísticas y las que se ubican en las rutas de salida
de las drogas. El consumo de PBC, cocaína, éxtasis e inhalantes es más alto en los estudiantes de
edades más tempranas que en los de mayor edad y años superiores. Los estudiantes de escuelas
privadas consumen más sustancias que sus pares de escuelas públicas. Ha crecido el número de
estudiantes que tienen una disposición fuerte al uso de drogas y, dentro de este grupo, ha aumentado
el número de los que consumen sustancias ilegales. La conciencia de riesgo ha disminuido y se ha
incrementado el nivel de vulnerabilidad a las drogas en la población escolar, pese a la disminución
de las prevalencias de consumo.
Se evidencia, a la luz de estos resultados, la emergencia de un nuevo patrón de consumo, caracterizado
por una menor experimentación con drogas en la población adolescente y un endurecimiento del
consumo y la experimentación con nuevas drogas en aquellos que permanecen en el consumo o
que se inician en el uso de sustancias, situación que es alentada por la ampliación y diversificación
de la oferta de drogas en Lima y Callao y las ciudades del interior del país.
En este contexto, como parte de la respuesta del Estado, se requiere ampliar la cobertura que
se realiza en el sistema educativo con acciones de prevención selectiva e indicada en los grupos
vulnerables y adolescentes usuarios de drogas, focalizando las intervenciones en las ciudades que
registran una mayor incidencia de consumo, las escuelas privadas y los adolescentes de edades
más tempranas y los grupos de riesgo, en los que hay que incrementar la conciencia de riesgo y
disminuir el nivel de vulnerabilidad a las drogas.
Es importante también revisar los enfoques y las estrategias preventivas, incorporando en el discurso
de la prevención los factores de riesgo “emergentes”, como el bullying, el ciberbullying y la adicción
al Internet, que han sido medidos en el estudio y que, de acuerdo con el análisis realizado, están
altamente correlacionados con el uso de sustancias legales, ilegales y médicas en la población
escolar.
Sin duda, queda aún mucho por hacer. En DEVIDA renovamos nuestro compromiso de seguir
luchando incansablemente contra este flagelo, en beneficio de todos y, sobre todo, de las nuevas
generaciones de jóvenes y adolescentes, que merecen vivir con una mejor calidad de vida y gozar
de mayores libertades, lejos de las drogas.
9
10
ASPECTOS
METODOLÓGICOS
I
11
E
l “IV Estudio Nacional: prevención y consumo de drogas en estudiantes de secundaria – 2012” tuvo como
objetivos los siguientes:
OBJETIVO GENERAL:
Conocer la magnitud, características y factores asociados al consumo de drogas en estudiantes de
educación secundaria residentes en ciudades de 30 mil y más habitantes, con representatividad a nivel
nacional y según dominios regionales, atendiendo las necesidades de información de la Estrategia
Nacional del Lucha contra las Drogas 2012 – 2016, y aplicando los parámetros e instrumentos de
la metodología SIDUC/CICAD, a efectos de garantizar la comparación de los resultados con los
obtenidos en estudios similares realizados en otros países de la región.
OBJETIVOS ESPECÍFICOS:
De manera específica, el estudio se propuso alcanzar los siguientes objetivos:
1). Determinar la prevalencia, incidencia y edad de inicio del consumo de drogas legales, ilegales
y médicas en la población escolar de secundaria, a nivel nacional y según dominios regionales;
2). Medir el ofrecimiento, la facilidad de acceso, la percepción del riesgo y disposición al consumo
de drogas, ilegales y médicas en la población escolar de secundaria, a nivel nacional y según
dominios regionales;
3). Determinar los factores asociados al uso de sustancias, a nivel individual y escolar, identificando
las principales variables que permiten explicar el consumo de drogas en la población escolar de
secundaria;
4). Estimar la demanda y acceso a servicios de orientación y tratamiento del consumo de drogas
existente en la población escolar de secundaria;
5). Conocer la percepción que tienen los estudiantes de las acciones de prevención del consumo
de drogas que se realizan en su entorno regional, local y escolar; y
6). Conocer la evolución del consumo de drogas legales, ilegales y médicas en la población escolar,
comparando los resultados del estudio con encuestas similares, realizadas anteriormente.
Este es el cuarto estudio que se realiza en la población escolar del país utilizando la metodología
del Sistema Interamericano de Datos Uniformes sobre el Consumo de Drogas – SIDUC, propuesta
por la Comisión Interamericana Contra el Abuso de Drogas - CICAD, para los países miembros de
la Organización de Estados Americanos – OEA, cuya finalidad es la de monitorear la evolución del
consumo de drogas a través de la construcción de indicadores uniformes y estandarizados en toda la
región.
Este estudio, al igual que los anteriores, realizados en el 2007 y 2009, cubrió a la población de 1º
a 5º año de secundaria, pertenecientes a instituciones educativas públicas y privadas ubicadas en
ciudades de 30,000 y más habitantes de la costa, sierra y selva del país.
12
ASPECTOS METODOLÓGICOS
I
El estudio se llevó a cabo a través de una encuesta autoaplicada, basada en un diseño transversal. La
muestra fue probabilística, bietápica y estratificada, según el tipo de gestión del colegio y dominios
regionales, teniendo como unidad primaria de muestreo a las Instituciones Educativas y como
unidad secundaria a las aulas o secciones de 1º a 5º año, las mismas que fueron seleccionadas
aleatoriamente. Una vez identificados los colegios y secciones, se procedió a encuestar a todos los
estudiantes que asistieron el día en que se levantó la información, constituyendo estos últimos la
unidad de análisis del estudio.
La información para la construcción del marco muestral fue proporcionada por la Unidad de
Estadística del Ministerio de Educación, en base a un listado de ciudades previamente seleccionadas
por DEVIDA, tomando como criterio la inclusión de al menos una ciudad por región, de las que se
obtuvo el registro de matricula correspondiente. El registro de matrícula que se tomó como base
para la elaboración del marco muestral corresponde al periodo 2011, dado que en el momento de
realización del estudio no se encontraba disponible el registro de matrícula del 2012, por lo que se
tuvo que ajustar la muestra luego del levantamiento de la información.
El diseño y selección de la muestra fue realizado por un consultor especializado, bajo la conducción
del Observatorio Peruano de Drogas, de DEVIDA.
La muestra fue diseñada para ser representativa y dar estimaciones confiables a nivel nacional y
según dominios regionales.
El diseño inicial de la muestra estuvo conformado por 433 colegios (304 públicos y 129 privados)
y 2,060 secciones (1,469 públicas y 591 privadas), seleccionados en las 26 regiones del país, con
un nivel de confianza del 95% y un margen de error relativo de ±0.55%. El factor de corrección por
efecto de diseño complejo incluido en el cálculo inicial de la muestra fue estimado en 2 y el ajuste
por la no respuesta (TNR) se fijó en 20%, teniendo en cuenta la experiencia de estudios anteriores;
lo que, además de incrementar el tamaño de la muestra, permite realizar estimaciones con una
mayor precisión que las que se obtienen por muestreo aleatorio simple.
En el Tabla 1 se puede observar la muestra de colegios obtenida inicialmente y los resultados del
trabajo de campo, distribuidos según dominios regionales. Cada dominio comprende una o más
ciudades de 30,000 y más habitantes existentes en las 26 regiones del país. A nivel del departamento
de Lima, se tiene dos dominios regionales, que incluyen Lima Metropolitana y sus 44 distritos y las
ciudades de Cañete, Imperial, Huacho, Huaral, Chancay y Barranca, pertenecientes a la región de
Lima Provincias. El diseño muestral empleado permite hacer estimaciones confiables –entre “muy
buenas” (coeficiente de variación menor que 5%) y “buenas” (CV entre 5% y 10%)- para los 26
dominios regionales o niveles de inferencia utilizados.
La muestra cubrió un total de 47 ciudades, que incluyó a todas la capitales (55.3%) y ciudades de
mayor importancia de las regiones del país (44.7%). El trabajo de campo fue realizado por el Instituto
CUÁNTO S.A., entre los meses de octubre y noviembre del 2012. Se levantó información en 2,013
aulas o secciones (1,477 públicas y 536 privadas), pertenecientes a 416 colegios (302 públicos y 114
privados). En el trabajo de campo se logró entrevistar a 48,025 estudiantes, registrándose una tasa
de rechazo del 3.9% de colegios y 2.3% de aulas o secciones, lo que la hace altamente confiable y
representativa a nivel nacional y de cada uno de los dominios regionales.
13
TABLA 1: Rendimiento de la muestra, según dominios regionales
Dominios Regionales
Planificada
Final
Rendimiento de la
Muestra de colegios
(%)
100.0
1,209
25,508
87,709
MUESTRA DE COLEGIOS
Número de
estudiantes
encuestados
N
Expandido
1.
Amazonas
12
12
2.
Ancash
27
24
88.9
2,886
3.
Apurímac
13
13
100.0
1,384
37,453
4.
Arequipa
23
23
100.0
2,711
106,222
5.
Ayacucho
11
11
100.0
1,354
56,621
6.
Cajamarca
14
13
92.9
1,390
72,613
7.
Callao
18
17
94.4
1,975
72,455
8.
Cusco
20
20
100.0
2,876
99,607
9.
Huancavelica
12
12
100.0
1,178
28,774
10. Huánuco
12
11
91.7
1,550
51,728
11. Ica
13
13
100.0
1,677
65,653
12. Junín
13
13
100.0
1,784
105,177
13. La Libertad
24
23
95.8
2,838
119,520
14. Lambayeque
25
24
96.0
2,692
92,131
15. Lima Metropolitana
36
33
91.7
4,150
652,397
16. Lima Provincias
16
15
93.8
1,787
59,707
17. Loreto
16
15
93.8
1,472
60,113
18. Madre de Dios
11
11
100.0
1,243
10,018
19. Moquegua
14
13
92.9
1,205
13,406
20. Pasco
13
13
100.0
914
20,254
21. Piura
25
24
96.0
2,891
124,533
22. Puno
12
12
100.0
1,702
101,116
23. San Martín
13
12
92.3
1,344
53,419
24. Tacna
12
12
100.0
1,401
25,705
25. Tumbes
9
9
100.0
840
16,474
26. Ucayali
19
18
94.7
1,572
35,750
433
416
96.1
48,025
2’194,063
TOTAL
Los resultados de la muestra final se expandieron a nivel del marco muestral (N expandido), haciendo
uso de factores de expansión para cada uno de los dominios regionales, que vienen a ser la inversa
de las probabilidades de inclusión de la muestra en cada una de las etapas de muestreo. El N
expandido final representa a 2’194,063 estudiantes, que equivale al 99.8% del total de alumnos de
secundaria matriculados en zonas urbanas en el 20111; lo que permite estimar los parámetros de
las principales variables de investigación, esto es las prevalencias del consumo de drogas legales,
ilegales y médicas, en cada uno de los dominios regionales y a nivel nacional.
En la encuesta se utilizó la técnica de la encuesta autoaplicada, de carácter confidencial y anónimo,
empleada en estudios anteriores. El Cuestionario fue diseñado por el Equipo Técnico de DEVIDA,
en base a un instrumento estandarizado propuesto por SIDUC / CICAD y las necesidades de
información del país. El instrumento contó con un total de 138 preguntas de opción múltiple, que
cubrieron los diversos temas de interés del estudio. El registro de las respuestas se realizó en
hojas ópticas, cuyo llenado estuvo a cargo de los propios estudiantes. En el diseño y aplicación
del cuestionario se observaron las consideraciones éticas de anonimato y confidencialidad de la
información proporcionada por los estudiantes.
1
14
El marco muestral de la encuesta, como ya ha sido señalado, se basó en la matrícula de 2011, debido a que la información
del periodo 2012 no se encontraba disponible al momento de diseñarse la muestra y levantarse la información del estudio.
En el 2011, según el Censo Escolar del Ministerio de Educación, se matricularon 2’198,489 alumnos en las Instituciones
Educativas de secundaria de la Educación Básica Regular, ubicadas en el área urbana.
ASPECTOS METODOLÓGICOS
I
La información recogida en campo pasó por un control de calidad, antes de ser ingresada en la
base de datos, para verificar si las hojas ópticas estaban completas y correctamente llenadas. El
procesamiento y análisis de la información se realizó en dos etapas: la primera, a cargo del Instituto
CUANTO; y la segunda, realizada por la Fundación San Marcos. En ambas etapas se realizaron las
siguientes actividades:
Instituto CUÁNTO:
• Diseño del programa para la lectura electrónica de los datos en la Lectora Óptica OMR (Optical
Mark Reader);
• Ingreso de datos a través de la Lectora Óptica;
• Consistencia electrónica y depuración de la Base de Datos, incluyendo la revisión de las
respuestas a nivel individual y colectivo; y
• Elaboración de un informe descriptivo con los principales resultados del estudio, incluyendo el
rendimiento de la muestra y el análisis de las principales variables de investigación (prevalencias
de vida, año y mes, incidencia del consumo de drogas y edades de inicio en las distintas
sustancias).
Fundación San Marcos:
• Revisión de la Base de Datos consistenciada y depurada por el Instituto CUANTO;
• Conversión de los archivos con extensión DBF a formato SAV, debidamente corregidos,
etiquetados y codificados, para ser exportados y analizados con el programa SPSS (v, 20) y otros
afines (GLAMM, Stata y MLWIN);
• Revisión y ajuste de los pesos y ponderaciones de la muestra para su expansión a nivel del
marco muestral durante el análisis estadístico de los datos;
• Agrupación y recodificación de variables con contenido similar, en base a criterios cualitativos y
cuantitativos, de acuerdo con las necesidades del análisis;
• Elaboración de la sintaxis para el análisis estadístico de los datos y estimación de los parámetros
del estudio, de acuerdo a un Plan de Análisis previamente diseñado por el Equipo Técnico del
Observatorio Peruano de Drogas – DEVIDA;
• Análisis estadístico de los datos, incluyendo el análisis descriptivo, la validación de las escalas
del estudio y el análisis bivariado y multivariado de la información; y
• Elaboración de reportes con los resultados del análisis estadístico, en base a los cuales se han
elaborado el Informe Nacional y los Informes Regionales del estudio.
Todas estas actividades se ejecutaron bajo la conducción y supervisión del Equipo Técnico del
Observatorio Peruano de Drogas – DEVIDA, responsable del estudio y de la elaboración del presente
informe de investigación.
En los siguientes capítulos se presentan los resultados del estudio, tanto a nivel descriptivo como
inferencial, tomado como base los objetivos que se propuso alcanzar y el orden establecido al inicio
del presente documento.
15
16
INDICADORES
DE CONSUMO
II
17
E
n este capítulo se describen los resultados del estudio en relación a los principales indicadores
del consumo de drogas en la población escolar (prevalencias de vida, año y mes, frecuencia
de consumo, consumo problemático de alcohol, incidencia de consumo, edad de inicio,
entorno de inicio de consumo, etc.), según género, año del estudio, tipo de gestión del colegio,
nivel socioeconómico y dominios regionales. Asimismo, se realiza un análisis detallado del uso de
tranquilizantes y estimulante y del patrón de consumo del éxtasis, atendiendo a los espacios en que
se consume, las sustancias con las que se acompaña y los efectos que los usuarios le atribuyen.
MAGNITUD DEL CONSUMO DE DROGAS EN LA
POBLACIÓN ESCOLAR.
En la Tabla 2 se da cuenta de la magnitud de los principales indicadores de consumo de drogas
en la población escolar. En ella se observa lo siguiente:
• El 40.5% de los escolares –esto es cerca de 900,000 adolescentes- han probado alguna
droga legal, ya sea alcohol o tabaco, alguna vez en su vida; el 23.3% lo ha hecho durante
el último año; y el 12.3% durante los últimos treinta días, previos a la aplicación de la
encuesta.
• Los reportes de consumo de sustancias ilegales, tales como marihuana, PBC, cocaína,
inhalantes, éxtasis, alucinógenos y otras, dan cuenta que el 8.1% de los escolares –esto
es poco más de 177,000 adolescentes- han ingerido estas drogas alguna vez en su vida, el
3.8% lo ha hecho en el último año y el 2.1% en los últimos treinta días.
• El 5.5% de los escolares –esto es poco más de 120,000 adolescentes- ha consumido
drogas médicas sin receta o prescripción de un galeno alguna vez en su vida. El 3.2% hizo
uso de estas sustancias en el último año y el 1.9% las consumió en los últimos treinta días.
• Doce de cada cien estudiantes (11.6%) que no habían probado alcohol un año antes de la
aplicación de la encuesta, se iniciaron en su uso en los últimos doce meses. En el caso
del tabaco, la incidencia de consumo se reduce a seis por cada cien estudiantes que no
fumaban un año antes.
• La marihuana registra la mayor incidencia de consumo entre las drogas ilegales: 1.5 de
cada cien estudiantes que no consumían esta sustancia un año antes de la aplicación de la
encuesta, se iniciaron en su uso durante los últimos doce meses. Le siguen los inhalantes,
la cocaína, el éxtasis y la PBC, que registran menores tasas de incidencia.
• En el caso de las drogas médicas, los tranquilizantes registran una tasa de incidencia
cercana a la de la marihuana. No ocurre lo mismo con los estimulantes, que registran una
incidencia menor, pero más alta que las demás sustancias ilegales, lo que evidencia un
mayor dinamismo de este tipo de drogas en la población escolar.
• La edad promedio de inicio del consumo de alcohol y tabaco se ubica en los 13.3 años. En
las drogas ilegales, la edad promedio de inicio oscila entre los 12 y 14.3 años. El éxtasis
registra una edad promedio de inicio similar a las de la marihuana, PBC y cocaína. Las
drogas médicas registran edades promedios de inicio menores que las que registran el
alcohol, el tabaco, la marihuana y las sustancias cocaínicas.
18
INDICADORES DE CONSUMO
II
• El alcohol sigue siendo la sustancia legal más consumida por los escolares. Entre las
drogas ilegales, la marihuana es la más usada, seguida de los inhalantes, las sustancias
cocaínicas y el éxtasis. Esta última sustancia registra una prevalencia de año superior a
las de la PBC y cocaína; mientras que el uso actual (o prevalencia de mes) es similar. El
consumo de drogas médicas es mayor que las sustancias cocaínicas, sobre todo en el caso
de los tranquilizantes, que duplican las prevalencias de vida y de año que registran la PBC
y la cocaína.
TABLA 2: Principales Indicadores del consumo de drogas en la población escolar de secundaria residente
en ciudades de 30,000 y más habitantes
Prevalencias de consumo
Vida
Tipo de Droga
Año
Mes
Incidencia de
consumo*
Edad
promedio
de inicio
%
N
Expandido
%
N Expandido
%
N
Expandido
Drogas Legales
40.5
889,583
23.3
511,753
12.3
269,929
---
---
•Alcohol.
37.2
815,156
19.7
431,314
9.3
203,033
11.6
13.3
•Tabaco
22.3
489,227
12.8
280,379
7.4
163,443
6.1
13.3
Drogas Ilegales
8.1
177,599
3.8
83,212
2.1
47,068
---
---
•Marihuana.
4.3
94,790
2.2
47,234
1.4
29,727
1.5
14.3
•Cocaína
1.8
39,953
0.9
19,870
0.7
15,731
0.7
14.2
•PBC
1.9
42,097
0.9
20,482
0.7
15,824
0.4
14.0
•Inhalantes
2.5
55,052
1.2
26,151
0.5
11,862
0.7
12.4
•Éxtasis
1.6
35,952
1.0
22,239
0.7
15,225
0.6
14.3
•Alucinógenos.
0.5
11,407
---
---
---
---
---
12.6
•Anfetaminas.
0.1
2,753
---
---
---
---
---
13.0
• San Pedro.
0.2
4,552
---
---
---
---
---
13.6
•Crack.
0.3
6,869
---
---
---
---
---
13.3
•Ketamina.
0.1
2,350
---
---
---
---
---
12.0
• Otras drogas**
0.6
12,159
0.5
10,009
0.2
3,361
---
13.2
Drogas Médicas
5.5
120,261
3.2
69,465
1.9
41,711
---
---
•Tranquilizantes.
4.0
88,036
2.3
50,079
1.3
29,316
1.3
12.9
•Estimulantes.
2.4
53,542
1.5
32,605
1.0
22,691
0.8
12.9
*Número de estudiantes que se iniciaron en el consumo en los últimos 12 meses por cada 100 que no consumían un año de la aplicación de la encuesta.
**Incluye heroína, opio, morfina, hashis, etc.
¿CUÁNTOS ESCOLARES HAN CONSUMIDO DROGAS EN EL ÚLTIMO AÑO?
La Tabla 3 registra las prevalencias de año del consumo de drogas legales, ilegales y médicas
en la población escolar y el número de estudiantes que representan en el marco muestral,
observándose lo siguiente:
•
Existen 511,753 estudiantes que, dependiendo de las características de su uso, podrían estar
experimentando un daño a su salud física y mental y un mayor riesgo psicosocial, debido al
uso reciente y actual de alcohol y tabaco. Este riesgo es mayor entre los consumidores de
alcohol, cuyo número es 53.8% más alto que los que hacen uso de tabaco.
• 83,212 escolares están expuestos a un riesgo similar o mayor, debido al consumo reciente
y actual de drogas ilegales, siendo los usuarios de marihuana quienes conforman el grupo
19
más grande, seguido por los usuarios de inhalantes, éxtasis, PBC y cocaína. El número
de consumidores de éxtasis supera en 8.6% y 11.9% a los usuarios de PBC y cocaína,
respectivamente.
• Si bien el número usuarios de drogas médicas es menor que el de los consumidores de
sustancias ilegales, los usuarios de tranquilizantes sobrepasan en 6% a los que consumen
marihuana. Además, las diferencias son mayores cuando se les compara con otras
sustancias ilegales, siendo más del doble que el número de usuarios que registran el
éxtasis, la PBC y la cocaína.
TABLA 3: Revalencia de año del consumo de drogas en la población escolar de secundaria
que reside en ciudades de 30,000 y más habitantes
Tipo de Droga
Prevalencia de año
N Expandido
Drogas Legales
23.3
511,753
•Alcohol.
19.7
431,314
•Tabaco
12.8
280,379
Drogas Ilegales
3.8
83,212
•Marihuana.
2.2
47,234
•Cocaína
0.9
19,870
•PBC
0.9
20,482
•Inhalantes
1.2
26,115
•Éxtasis
1.0
22,239
• Otras drogas
0.5
10,009
Drogas Médicas
3.2
69,465
•Tranquilizantes.
2.3
50,079
•Estimulantes.
1.5
32,605
USO DE DROGAS SEGÚN GÉNERO.
La Tabla 4 da cuenta del consumo de drogas legales, ilegales y médicas, según el género de la
población escolar, observándose lo siguiente:
• La diferencia de consumo de drogas legales entre varones y mujeres es mínima: por cada
100 escolares hombres que usan este tipo de sustancias existen 86 estudiantes mujeres
que también lo hacen. La diferencia de consumo es menor en el caso del alcohol (por cada
10 varones que beben, hay 9 mujeres que también lo hacen) que en el del tabaco, que
todavía registra una diferencia significativa entre ambos sexos.
• En el caso de las sustancias ilegales, la diferencia de consumo entre hombres y mujeres es
mayor: por cada 100 escolares varones que usan este tipo de drogas existen 69 estudiantes
mujeres que también lo hacen. En el caso de la marihuana y de las sustancias cocaínicas,
la diferencia de consumo entre ambos sexos sigue siendo mayor que en el caso de los
inhalantes y el éxtasis. Estas sustancias tienden a diluir las diferencias de género entre sus
usuarios.
• El uso de drogas médicas es significativamente más alto en las mujeres que en los varones:
por cada 100 escolares hombres que consumen estas sustancias existen 142 mujeres
que también lo hacen. La diferencia de consumo es significativamente mayor en el caso
20
INDICADORES DE CONSUMO
II
de los tranquilizantes (por cada 10 varones que los usan, hay 15 mujeres que también lo
consumen) que en el de los estimulantes, que registran una menor diferencia de consumo
entre ambos sexos.
TABLA 4: Prevalencia de año del consumo de drogas en la población escolar de secundaria,
según sexo
Tipo de Droga
Sexo
Razón de consumo según Género
Hombres
Mujeres
Drogas Legales
25.1
21.5
0.86
•Alcohol.
20.6
18.7
0.91
•Tabaco.
15.5
10.0
0.65
Drogas Ilegales
4.5
3.1
0.69
•Marihuana.
2.7
1.6
0.59
•Cocaína.
1.1
0.7
0.64
•PBC.
1.2
0.7
0.58
•Inhalantes.
1.3
1.1
0.85
•Éxtasis.
1.2
0.9
0.75
• Otras drogas.
0.6
0.3
0.50
Drogas Médicas
2.6
3.7
1.42
•Tranquilizantes
1.8
2.7
1.50
•Estimulantes.
1.4
1.6
1.14
USO DE DROGAS SEGÚN EDAD Y AÑO DE ESTUDIOS.
En la Tabla 5 se describe el consumo de drogas en la población escolar, según edad y año de
estudios, observándose lo siguiente:
• El consumo de drogas legales es cuatro veces más alto en los estudiantes que tienen
entre 17 y 20 años que entre los de 11 y 13 años. Una diferencia similar se observa entre
los estudiantes de quinto y primer año de estudios. El uso de sustancias legales aumenta
con la edad y los años de estudios. Tanto el alcohol como el tabaco registran la misma
tendencia de consumo.
• El uso de sustancias ilegales es casi el doble (92.3%) en los estudiantes que tienen entre
17 y 20 años que entre los de 11 y 13 años. Una diferencia parecida se observa entre
los alumnos de quinto y primer año de secundaria. Esta tendencia de consumo viene
determinada principalmente por el uso de marihuana. En los casos de la cocaína, la PBC,
los inhalantes y el éxtasis, se observa un comportamiento más errático de las prevalencias;
pero, en general, los estudiantes de mayor edad y de años superiores registran un menor
consumo, lo que estaría evidenciando que la nueva generación de estudiantes tiende a
consumir más este tipo de sustancias.
• El uso de drogas médicas, al igual que en el caso de las drogas legales, tiende a incrementarse
con la edad y los años de estudio. La prevalencia de consumo entre los estudiantes que
tienen entre 17 y 20 años es el doble que la que registran los que tienen entre 11 y 13 años.
Algo parecido se observa entre los estudiantes de quinto y primer año de estudios, aunque
21
la diferencia es menor. Tanto los tranquilizantes como los estimulantes registran la misma
tendencia; no obstante que estos últimos presentan un comportamiento más errático por
año de estudio.
TABLA 5: Prevalencia de año del consumo de drogas en la población escolar de secundaria,
según edad y año de estudios
Edad
Tipo de Droga
Año de Estudios
11 a 13
años
14 a 16
años
17 a 20
años
1er. Año
2do.
Año
3er. Año
4to.
Año
5to.
Año
Drogas Legales
10.8
29.0
40.3
9.7
14.2
24.5
32.9
39.7
•Alcohol.
8.5
24.6
35.4
7.2
11.8
20.1
28.0
35.8
•Tabaco.
5.2
16.1
24.2
5.0
7.8
13.1
18.4
22.5
Drogas Ilegales
2.6
4.4
5.0
2.9
2.9
4.2
4.4
4.9
•Marihuana.
1.0
2.6
3.9
1.1
1.3
2.3
2.8
3.7
•Cocaína.
0.7
1.0
1.0
0.9
0.9
0.9
1.0
0.7
•PBC.
0.8
1.0
0.9
1.1
1.0
0.9
0.8
0.7
•Inhalantes.
0.9
1.4
0.9
0.9
1.0
1.7
1.4
0.9
•Éxtasis.
1.0
1.1
0.7
1.3
1.1
1.1
0.8
0.6
• Otras drogas.
0.3
0.5
0.4
0.4
0.4
0.5
0.5
0.4
Drogas Médicas
2.3
3.5
4.8
2.2
2.6
3.9
3.6
3.8
•Tranquilizantes.
1.7
2.5
3.3
1.5
2.0
2.6
2.7
2.8
•Estimulantes.
0.9
1.7
2.4
1.0
1.2
2.0
1.7
1.7
USO DE DROGAS SEGÚN TIPO DE COLEGIO.
El consumo de drogas varía según el tipo de gestión de la institución educativa. En la Tabla 6,
se observa lo siguiente:
• Los colegios privados registran un consumo de drogas legales que es significativamente
más alto que el que registran los colegios públicos: por cada 100 escolares de colegios
públicos que usan este tipo de sustancias existen 153 estudiantes de escuela privadas que
también las usan. La diferencia de consumo es menor en el caso del tabaco que en el del
alcohol, pero no por ello deja de ser significativa.
• El consumo de drogas ilegales también es significativamente más alto en los colegios
privados que en los públicos: por cada 100 escolares de escuelas públicas que usan este
tipo de sustancias existen 131 estudiantes de colegios privados que también las usan. Esta
tendencia viene determinada principalmente por el consumo de marihuana y, en menor
medida, por el uso de inhalantes. En los casos de la PBC y el éxtasis, las prevalencias de
consumo son mayores en los colegios públicos que en los privados.
• Al igual que en las sustancias legales e ilegales, el uso de drogas médicas es mayor en las
escuelas privadas que en las públicas: por cada 100 estudiantes de instituciones educativas
públicas que usan este tipo de sustancias existen 143 estudiantes de colegios privados que
también las usan. La diferencia de consumo es mayor en el caso de los tranquilizantes que
en el de los estimulantes.
22
INDICADORES DE CONSUMO
II
Los resultados del estudio evidencian entonces que el consumo de drogas legales, ilegales
y médicas es más alto en los colegios privados que en los públicos, lo que plantea el reto de
fortalecer las acciones de prevención en los primeros.
TABLA 6: Prevalencia de año del consumo de drogas en la población escolar de secundaria,
según tipo de colegio
Tipo de Droga
Tipo de Colegio
Público
Privado
Razón de consumo por tipo
de colegio
Drogas Legales
20.4
31.2
1.53
•Alcohol.
16.7
27.4
1.64
•Tabaco.
11.3
16.7
1.48
Drogas Ilegales
3.5
4.6
1.31
•Marihuana.
1.9
2.7
1.42
•Cocaína.
0.9
0.9
1.00
•PBC.
1.0
0.8
0.80
•Inhalantes.
1.0
1.8
1.80
•Éxtasis.
1.1
0.8
0.73
• Otras drogas.
0.4
0.6
1.50
Drogas Médicas
2.8
4.0
1.43
•Tranquilizantes.
2.0
2.9
1.45
•Estimulantes.
1.4
1.7
1.21
USO DE DROGAS SEGÚN GÉNERO DE LA INSTITUCION EDUCATIVA.
En la Tabla 7 se da cuenta del consumo de drogas legales, ilegales y médicas, según el género
de la población escolar del colegio. En ella se observa lo siguiente:
• Los colegios de mujeres registran una mayor prevalencia de consumo de drogas legales que
los colegios de varones y mixtos, debido principalmente a un mayor consumo de alcohol.
En el caso del tabaco, las escuelas de hombres y mixtas registran un mayor consumo que
los colegios de mujeres, siendo las diferencias significativas entre los distintos tipos de
colegio.
• Los colegios de hombres registran las más altas prevalencias de consumo de drogas
ilegales, comparadas con las prevalencias que registran los colegios mixtos y de mujeres,
siendo las diferencias significativas. Esta tendencia viene determinada principalmente por
el consumo de marihuana e inhalantes. En los casos de la cocaína, la PBC y el éxtasis, los
colegios de hombres y las escuelas mixtas registran una prevalencia similar.
• En lo que respecta a las drogas médicas, los colegios de mujeres y mixtos registran
las mayores prevalencias de consumo. Tanto los tranquilizantes como los estimulantes
registran la misma tendencia de consumo.
23
TABLA 7: Prevalencia de año del consumo de drogas, según género de la población escolar del colegio
Tipo de Droga
Género de la población escolar del colegio
Masculino
Femenino
Mixto
Drogas Legales
24.0
24.6
23.2
•Alcohol.
18.7
21.8
19.5
•Tabaco.
16.5
10.5
12.8
Drogas Ilegales
4.4
3.4
3.8
•Marihuana.
2.8
1.4
2.2
•Cocaína.
1.0
0.7
0.9
•PBC.
1.0
0.8
0.9
•Inhalantes.
1.8
1.3
1.2
•Éxtasis.
1.1
0.6
1.0
• Otras drogas.
0.5
0.6
0.4
Drogas Médicas
2.3
3.8
3.2
•Tranquilizantes.
2.0
2.7
2.3
•Estimulantes.
1.1
1.8
1.5
USO DE DROGAS SEGÚN DOMINIOS REGIONALES.
En esta sección se da cuenta del ranking del consumo de drogas legales, ilegales y médicas, según
dominios regionales, tomando como base la prevalencia de año. En el Gráfico 1 se observa que Lima
Provincias, Arequipa, Callao, San Martín, Tacna, La Libertad, Lima Metropolitana, Moquegua, Cusco
y Lambayeque registran las más altas prevalencias de consumo de drogas legales, ubicándose por
encima del promedio nacional. Es importante señalar que Lima Provincias, Arequipa, Callao, San
Martín y Tacna registran prevalencias significativamente más altas que Lima Metropolitana. Puno y
Huancavelica, por su parte, son las regiones que registran un menor consumo de drogas legales,
con prevalencias que se ubican por debajo de la mitad del promedio nacional. Le siguen, en orden
de menos a más, Pasco, Tumbes, Amazonas, Loreto, Ayacucho, Ancash, Apurímac, Cajamarca,
Huánuco, Madre de Dios, Piura, Ucayali, Junín e Ica, que registran prevalencias menores que el
promedio nacional, pero superiores a las regiones anteriormente mencionadas.
24
INDICADORES DE CONSUMO
II
GRÁFICO 1: PREVALENCIA DE AÑO DEL CONSUMO DE DROGAS LEGALES, SEGÚN DOMINIOS REGIONALES
Lima Provincias
34.9
Arequipa
34
Callao
33.4
San Martín
32
Tacna
30.2
La Libertad
26.7
Lima Metropolitana
26.4
Moquegua
26.3
Cusco
26.1
Lambayeque
23.9
Nacional
23.3
Ica
19.5
Junín
19.4
Ucayali
19.2
Piura
18.8
Madre de Dios
18.9
Huánuco
18.7
Cajamarca
18.7
Apurímac
18.5
Ancash
17.9
Ayacucho
17.3
Loreto
15.9
Amazonas
15.5
Tumbes
14.8
Pasco
13.4
Huancavelica
9.4
Puno
8.5
0
5
10
15
20
25
30
35
El Gráfico 2 da cuenta del consumo de sustancias ilegales en los dominios regionales. Tacna,
Lima Provincias, Cusco, Callao, Arequipa, Lima Metropolitana, Madre de Dios y Ayacucho son
las regiones que registran un mayor consumo de sustancias ilícitas, con prevalencias que se
ubican por encima del promedio nacional. Es importante resaltar que se trata de regiones que
cuentan con una importante presencia del narcotráfico, ya sea porque hay zonas de producción o
porque tiene ciudades que se ubican en la ruta de salida de la droga. Llama la atención el caso de
Tacna, que registra una prevalencia de consumo que es más del doble que el promedio nacional
y significativamente más alta que las que registran Lima y Callao. Es probable que ello se deba
a una mayor disponibilidad de sustancias en esta zona de frontera, que es ruta de salida para la
droga que sale hacia Chile y Argentina; no obstante que el incremento de consumo no solo se
ha dado en las sustancias cocaínicas, sino también en el uso de marihuana y de éxtasis. Lima
Metropolitana se ubica en el sexto lugar de consumo de sustancias ilegales; pero, por su tamaño,
alberga al mayor número de consumidores en todo el país. Puno, Amazonas, Huancavelica,
Pasco, Ica, Loreto y Piura, por otro lado, registran las más bajas prevalencias de consumo de
drogas ilegales, por debajo de la mitad del promedio nacional, seguidas, de menos a más, de
Cajamarca, Huánuco, San Martín, Moquegua, Tumbes, Apurímac, Junín, Lambayeque, Ucayali,
La Libertad y Ancash.
25
GRÁFICO 2: PREVALENCIA DE AÑO DEL CONSUMO DE DROGAS ILEGALES, SEGÚN DOMINIOS REGIONALES
7.9
Tacna
5.5
Lima Provincias
5.5
Cusco
5.2
Callao
5.1
Arequipa
5
Lima Metropolitana
4.7
Madre de Dios
Ayacucho
4
Nacional
3.8
3.8
Ancash
3.7
La Libertad
3.5
Ucayali
3.6
Lambayeque
3.3
Junín
3.3
Apurímac
3.2
Tumbes
Moquegua
3
San Martín
2.8
2.3
Huánuco
Cajamarca
2
1.9
Loreto
1.8
Piura
1.7
Ica
1.4
Pasco
1.1
Huancavelica
1.1
Amazonas
0.5
Puno
0
2
4
6
8
En el Gráfico 3 se observa que Arequipa, Tacna, Callao, La Libertad, Lima Metropolitana,
Cusco, San Martín, Lambayeque, Lima Provincias, Apurímac y Madre de Dios registran las
más altas prevalencias de consumo de drogas médicas, las cuales se ubican por encima del
promedio nacional. La mayoría de estas regiones también se ubican entre las que registran las
prevalencias más altas de consumo de drogas ilegales, por lo que no debería descartarse una
asociación en el consumo de ambos tipos de sustancias. En el otro extremo, se ubican Puno,
Moquegua, Loreto, Ica y Amazonas, que registran las más bajas prevalencias de consumo de
drogas médicas, por debajo de la mitad del promedio nacional, seguidas, de menos a más, de
Pasco, Huancavelica, Piura, Cajamarca, Tumbes, Ancash, Junín, Ayacucho, Ucayali y Huánuco.
26
INDICADORES DE CONSUMO
II
GRÁFICO 3: PREVALENCIA DE AÑO DEL CONSUMO DE DROGAS MÉDICAS, SEGÚN DOMINIOS REGIONALES
4.4
4.4
4.3
4.1
3.9
3.7
3.6
3.6
3.5
3.4
3.3
3.2
3.2
3.1
Arequipa
Tacna
Callao
La Libertad.
Lima Metropolitana
Cusco
San Martín
Lambayeque
Lima Provincias
Apurímac
Madre de Dios
Nacional
Huánuco
Ucayali
Ayacucho
Junín
Ancash
Tumbes
Cajamarca
Piura
Huancavelica
Pasco
Amazonas
Ica
Loreto
Moquegua
Puno
2.8
2.4
2.4
2.2
2
2
1.7
1.7
1.6
1.5
1.1
1
0.9
0
1
2
3
4
Los mapas de la Figura 1 ilustran la dinámica del consumo de drogas legales, ilegales y médicas
en las distintas regiones del país, ordenadas según cuartiles. En el primer cuartil, de color
marrón, se ubican las regiones que registran las prevalencias más altas y, por tanto, un mayor
riesgo de consumo de drogas. En el otro extremo, sombreado de amarillo, se encuentran las
regiones que registran un menor riesgo de consumo, dada sus bajas prevalencias. De acuerdo
con este análisis, Lima, Callao, Arequipa, La Libertad, Tacna y San Martín son las regiones que
registran un mayor riesgo de consumo de drogas legales en su población escolar. Lima, Callao,
Arequipa y Tacna además registran un alto riesgo de consumo de sustancias ilegales, junto a
Madre de Dios y Cusco. Lima, Callao, Arequipa, La Libertad, Tacna y Cusco, por otro lado, son
las regiones que registran el mayor riesgo de consumo de drogas médicas. En el otro extremo,
se ubican las regiones de Amazonas, Loreto, Huancavelica, Pasco y Puno que registran el menor
riesgo de consumo de drogas legales, ilegales y médicas. Se confirma entonces que la dinámica
del consumo de drogas se ha extendido de Lima a las principales ciudades del interior del país,
sobre todo en la zona sur del país y en la costa norte, zonas que coinciden con las rutas del
narcotráfico y en donde se ha incrementado la actividad delictiva.
27
FIGURA 1: Consumo de drogas en la población escolar de las regiones, según cuartiles y tipos de sustancias
Drogas Legales
Legales
Drogas Ilegales
Drogas Médicas
e26.1
.1%
%
e4.1
e4.
1%
e3.7%
e3.7
%
19%
19
% a 26
26%
%
3.3
3.
3% a 4.0
4.0%
3% a 3.7
3.7%
%
17% a 18
18.9%
.9%
2.0%
2.
0% a 3.2%
3.2%
2% a 2.9
2.9%
%
d17%
d1.9
1.9%
%
d1.9%
d1.9
%
FRECUENCIA DE CONSUMO DE DROGAS EN LOS
USUARIOS DE ÚLTIMO AÑO.
En el Gráfico 4 da cuenta de la frecuencia de consumo de drogas legales en los usuarios
recientes y actuales de este tipo de sustancias, tomando como base el número de días que
reportan haber consumido, observándose lo siguiente:
• El 11.8% de los consumidores de alcohol registran una frecuencia alta de consumo y el
41.6% una frecuencia media; mientras que el 46.6%, que declara haber consumido solo
una vez bebidas alcohólicas, son usuarios experimentales.
• El 15.7% de los usuarios de tabaco registran una frecuencia alta de consumo y el 38.9%
una frecuencia media. El 44.5% son consumidores experimentales.
GRÁFICO 4: FRECUENCIA DE CONSUMO DE DROGAS LEGALES
EN LOS CONSUMIDORES DE ÚLTIMO AÑO
Tabaco
44.5
Alcohol
46.6
0%
20%
1 día
28
38.9
15.7
41.6
40%
2 a 9 días
60%
11.8
80%
100%
10 a más días
En lo que respecta a los usuarios recientes y actuales de drogas ilegales, en el Gráfico 5 se
observa que:
INDICADORES DE CONSUMO
II
• La mayoría de los usuarios de marihuana registran una frecuencia media (50.3%) y alta
(13.5%) de consumo. El 36.1% son consumidores experimentales.
• El patrón de consumo de las sustancias cocaínicas es similar al de la marihuana. No
obstante, el 13% de los usuarios de PBC no precisa el número de días que consumió esta
sustancia.
• El éxtasis registra un menor consumo experimental (30.5%), comparado con las demás
sustancias ilegales. El 9.1% de los usuarios de esta droga, sin embargo, no precisa el
número de días que consumió.
• Los inhalantes registran el mayor consumo experimental (53.8%) entre todas las sustancias
ilegales. Un porcentaje minoritario de usuarios de esta droga registra una frecuencia alta
(10.2%) y media (36%) de consumo.
GRÁFICO 5: FRECUENCIA DE CONSUMO DE DROGAS ILEGALES EN LOS
CONSUMIDORES DE ÚLTIMO AÑO
Inhalantes
Extasis
53.8
30.5
Cocaína
48.3
37.2
PBC
1 día
20%
12.2
12.1
50.3
30%
40%
2 a 9 días
50%
60%
10 a más dìas
9.1
10.4
40.7
36.1
10%
10.2
52.4
34.2
Marihuana
0%
36
13
13.5
70%
80%
90%
100%
No precisa
El Gráfico 6 describe la frecuencia de consumo de las drogas médicas, dando cuenta de lo
siguiente:
• El 12.9% de los usuarios de tranquilizantes registran una frecuencia alta de consumo y el
49.3% una frecuencia media. El 33.9% son consumidores experimentales y el 3.9% no
precisa el número de días que consumió.
• El 16.5% de los usuarios de estimulantes registran una frecuencia alta de consumo y el
42.9% una frecuencia media. El 36.9% son consumidores experimentales y el 3.7% no
precisa el número de días que hizo uso de estas sustancias.
29
GRÁFICO 6: FRECUENCIA DE CONSUMO DE DROGAS MÉDICAS
EN LOS CONSUMIDORES DE ÚLTIMO AÑO
Estimulantes
36.9
Tranquilizantes
42.9
33.9
0%
20%
1 día
16.5
49.3
40%
2 a 9 días
60%
10 a más dìas
12.9
80%
3.7
3.9
100%
No precisa
CONSUMO PROBLEMÁTICO DE ALCOHOL.
El consumo problemático de alcohol en los adolescentes usuarios de esta sustancia hace
referencia al riesgo psicosocial que experimentan cuando lo consumen, la baja capacidad para
controlar su uso, el deterioro de su salud mental y la percepción negativa que tienen de su
conducta sus familiares y amigos, factores que dan cuenta de una probable patología social y/o
de un problema de abuso de sustancias en esta población. De manera específica, los factores
mencionados aluden a lo siguiente:
•
Riesgo psicosocial: el uso de alcohol conduce a la escenificación de conductas de riesgo
en los adolescentes (manejar un vehículo ebrio, peleas en grupo o en forma individual,
problemas con la policía, etc.) que ponen en peligro su integridad física y mental y la de
otras personas implicadas de manera directa o indirecta;
•
Percepción negativa del modo en que consume alcohol: los amigos y familiares, que
forman parte del entorno del adolescente, perciben que bebe “más de la cuenta” y que
debería bajar su consumo de bebidas alcohólicas;
•
Incapacidad para controlar el consumo de alcohol: el adolescente bebe para relajarse, para
sentirse mejor consigo mismo, para integrarse a un grupo y, cuando no tiene con quien
hacerlo, bebe solo; y
•
Pérdida de la capacidad de memoria: el adolescente no recuerda lo que pasó o lo que hizo
mientras consumía alcohol.
El estudio midió el consumo problemático de alcohol en los adolescentes a través de la
Escala CRAFFT. Este instrumento fue diseñado por psiquiatras del Boston Children’s Hospital,
de Massachusetts, hacia finales de la década de los noventa2, y posteriormente ha sido
2
30
Knight, JR; Shrier, L; Harris, B; Terril, D; Farrell, M et al. “A new brief screen for adolescent: substance abuse”. En: Archive
of Pediatrics and Adolescent Medicine. Vol. 153, p. 591 – 596, 1,999.
INDICADORES DE CONSUMO
II
perfeccionado y validado en distintos países3, entre ellos Colombia4, habiendo demostrado
una alta sensibilidad para identificar el consumo disfuncional o problemático de alcohol en la
población adolescente institucionalizada y no institucionalizada.
En nuestro país es la primera vez que se utiliza esta escala para medir el consumo problemático
de alcohol en la población adolescente.
La Escala CRAFFT se compone de una batería de seis preguntas que se aplican a estudiantes
que registran un uso reciente de alcohol. Las preguntas aluden a dificultades personales y
problemas de interacción que experimentan los escolares como consecuencia de su consumo
de bebidas alcohólicas y que guardan relación con los factores arriba mencionados. La
respuesta positiva al menos a dos de estas preguntas indica que el estudiante registra un
consumo problemático de alcohol.
En la Tabla 8 se registra la respuesta individual que los estudiantes que son usuarios recientes
de alcohol dieron a cada una de las preguntas de la Escala CRAFFT. En ella, se observa que las
tres primeras preguntas de la escala –que aluden al riesgo psicosocial, la percepción negativa
del entorno y la baja capacidad para controlar el consumo de alcohol- registran una mayor
incidencia que las tres últimas en los usuarios recientes de alcohol. La percepción negativa
del entorno es mayor entre los varones y los estudiantes de las escuelas públicas que entre
las mujeres y los alumnos de colegios privados. En los demás casos, no existente diferencias
significativas por género o tipo de colegio.
El análisis de consistencia interna de la Escala CRAFFT reportó un Alfa de Cronbach de 0.539,
lo que equivale a una confiabilidad moderada.
Véase: Knight, JR; Sherrit, L; Shrier, L; Harris, SK et al. “Validity of the CRAFFT Substance Abuse Screening: test among
adolescent clinic patients” En: Archives of Pediatrics and Adolescent Medicine. Vol. 156, pp. 607 – 614, 2,002. Knight,
JR; Sherritt L; Harris, S; Gates, E; Chang, G. “Validity of brief alcohol screening tests among adolescents: a comparison
of the AUDIT, POSIT, CAGE and CRAFFT” En: Alcoholism: Clinical and Experimental Research. Vol. 27 (1). pp. 67 – 73,
2,003. Bernard M; Bolognini M; Plancherel B; Chinet L et al. “French validity of two substance-use screening tests among
adolescents: a comparison of the CRAFFT and DEP-ADO” En: Journal of substance use. Vol. 10 (6), pp. 385 – 395, 2,005.
Cook R; Chung T; Kelly T; Clark D. “Alcohol screening in young persons attending a sexually transmitted disease clinic:
comparison of AUDIT, CRAFFT and CAGE instruments”. En: Journal of General Internal Medicine. Vol. 20, pp. 1 – 6, 2,005.
Tossman, P, Kasten, L, Lang, P, Strüber, E. Bestimmung der konkorruenten Valität des CRAFFT-d. // In: Zeitschrift für Kinderund Jugendpsychiatrie und Psyhcotherapie. Vol. 37 (5), pp. 451 – 459, 2,009. Subramaniam, M; Cheok, C; Verma, S; Wong,
J et al. “Validity of a brief screening instrument- CRAFFT in a multiethnic Asian population” En: Addictive Behaviors. Vol. 35.
p. 1102-1104, 2,010.
4
Pérez Gómez, Augusto y Scopetta Díaz – Granados, Orlando. “El CRAFFT / CARLOS como Instrumento para la Identificación
Temprana de Consumo de Alcohol y Otras SPA: una Adaptación al Español”. En: Revista Colombiana de Psicología. Vol.
20, N° 2, pp. 265 – 274, 2,011. Uribe Isaza, María Mercedes. “Validación colombiana de la Escala CRAFFT para tamizaje de
consumo de sustancias psicoactivas. Versión Universidad Nacional de Colombia. Fase I”. Universidad Nacional de Colombia
– Facultad de Medicina, 2,012.
3
31
TABLA 8: Análisis individual de los componentes de la escala Crafft, según sexo y tipo de colegio
Bebedores de último año que respondieron positivamente
a las preguntas.
Tipo de Droga
Sexo
1) ¿Alguna vez has viajado en un vehículo (auto, moto,
mototaxi) conducido por una persona (o por ti mismo)
que haya consumido bebidas alcohólicas?
2) ¿Alguna vez amigos o familiares te han sugerido o
mencionado que disminuyas el consumo de bebidas
alcohólicas?
3) ¿Alguna vez has consumido bebidas alcohólicas para
relajarte, para sentirte mejor contigo mismo o para
integrarte a un grupo?
4) ¿Alguna vez te has metido en problemas al consumir
bebidas alcohólicas?
5) ¿Alguna vez te has olvidado de lo que hiciste después
de consumir bebidas alcohólicas?
6) ¿Alguna vez has consumido bebidas alcohólicas
estando solo o sola?
Tipo de Colegio
Total
Hombre
Mujer
Público
Privado
34.7
35.7
35.6
34.5
35.2
40.5
34.3
41.1
31.9
37.6
35.7
34.2
34.3
36.0
35.0
19.3
16.9
18.4
17.8
18.1
19.8
18.1
19.1
18.8
19.0
18.3
21.8
19.6
20.4
19.9
En la Tabla 9 se da cuenta del resultado de la aplicación de la escala en los estudiantes que
registran un consumo reciente de bebidas alcohólicas. De acuerdo con este análisis, el 46.1% de
los estudiantes que hicieron uso de esta sustancia en los últimos doce meses son consumidores
problemáticos de alcohol, siendo este problema ligeramente más alto entre los varones y
entre los estudiantes de colegios públicos, sin que se registren diferencias significativas por
género y tipo de colegio. En general, existen cerca de doscientos mil estudiantes que, dada las
características del uso de alcohol que reportan, califican como consumidores problemáticos.
TABLA 9: Consumo problemático de alcohol en los estudiantes que hicieron uso de esta sustancia
en los últimos 12 meses, según sexo y tipo de colegio
Tipo de Droga
Sexo
Tipo de Colegio
Total
N° de
Estudiantes
55.7
53.9
232,609
47.2
44.3
46.1
198,706
100.0
100.0
100.0
431,314
Hombre
Mujer
Público
Privado
• Consumidor no problemático.
52.7
55.3
52.8
• Consumidor problemático.
47.3
44.7
100.0
100.0
TOTAL
Otra aproximación al consumo problemático de alcohol viene a ser la medición del “beber
excesivo” (binge drinking) entre los estudiantes que reportan haber consumido bebidas
alcohólicas en el último mes. La CICAD define el beber excesivo como “haber consumido cinco
o más bebidas alcohólicas en un solo evento durante las dos semanas anteriores a la encuesta”5.
El beber excesivo es un indicador de abuso de alcohol entre los jóvenes y adolescentes, pero
no necesariamente mide la dependencia a esta sustancia. El beber excesivo, como tal, es una
conducta de alto riesgo, que además conduce a otros riesgos, tales como comportamientos
violentos, lesiones no intencionales, enfermedades de trasmisión sexual, embarazos no
deseados, intoxicación por alcohol, dependencia, etc. Se trata, por tanto, de un indicador de
consumo problemático de alcohol entre los usuarios de último mes.
5
32
CICAD – OEA. “Informe del Uso de Drogas en Las Américas - 2011”. Washington, D.C., 2011, p. 11.
INDICADORES DE CONSUMO
II
En la Tabla 10 se observa que seis de cada diez estudiantes que consumieron alcohol en el último
mes son bebedores excesivos. En los varones el beber excesivo es ligeramente más alto que en
las mujeres, pero las diferencias no son significativas. Tampoco hay diferencias significativas por
tipo de colegio. En general, existen ciento veinte mil escolares que son bebedores excesivos de
alcohol y que, dada esta situación, podrían estar experimentando otras conductas de riesgo que
dañen su salud física y mental y la de las personas implicadas en sus acciones.
TABLA 10: Proporción de estudiantes secundarios que reportan beber excesivo de alcohol
(Usuarios de último mes)
En las últimas 2 semanas: ¿Cuántas
veces has consumido 5 o más bebidas
alcohólicas en una sola ocasión?
Sexo
Tipo de Colegio
Total
N° de
Estudiantes
40.7
40.0
80,261
60.4
59.3
60.0
120,335
32.5
32.9
34.0
33.3
66,894
16.5
15.3
15.9
16.0
16.0
32,001
- Entre cuatro y cinco veces
4.1
3.1
3.6
3.7
3.7
7,323
- Más de cinco veces
7.2
6.8
7.9
5.6
7.0
14,117
100.0
100.0
100.0
100.0
100.0
200,595
Hombre
Mujer
Público
Privado
• Ninguna vez
38.1
42.2
39.6
• Al menos una vez
61.9
57.8
- Sólo una vez
34.0
- Entre dos y tres veces
TOTAL
Esta situación se confirma con los reportes de embriaguez en los bebedores de último mes. En
la Tabla 11 vemos que siete de cada diez estudiantes que consumieron alcohol en los últimos
treinta días declara haberse embriagado al menos una vez en el último mes. Los estudiantes
de colegios públicos reportan una mayor prevalencia de embriaguez que sus pares de escuelas
privadas. Lo mismo ocurre entre hombre y mujeres, aunque las diferencias son menores. En
general, cerca de ciento cuarenta y cinco mil estudiantes reconocen haberse embriagado al
menos una vez en los últimos treinta días.
TABLA 11: Proporción de estudiantes secundarios que reportan haberse embriagado al menos un día en el último mes
¿Cuántos días has tomado más de la
cuenta y te has emborrachado en el
último mes?
• Ningún día
Sexo
Tipo de Colegio
Hombre
Mujer
Público
Privado
24.2
27.1
19.7
35.0
Total
N° de Estudiantes
25.5
51,761
• 1 a 2 días
53.0
54.0
57.8
46.4
53.5
108,527
• 3 a más días
19.2
14.7
18.7
14.6
17.2
34,835
• No responde
TOTAL
3.6
4.2
3.8
4.1
3.9
7,910
100.0
100.0
100.0
100.0
100.0
203,033
33
USO DE DROGAS SEGÚN ANTECEDENTES DE
CONSUMO EN LA FAMILIA Y GRUPO DE PARES.
Los antecedentes de consumo de alcohol y de drogas ilegales en la familia y el grupo de pares
inciden negativamente en la población escolar. En la Tabla 12 se observa que los estudiantes que
registran antecedentes de consumo de alcohol en la familia y en su grupo de amigos reportan
prevalencias de consumo de drogas legales, ilegales y médicas que son significativamente
más altas que los que no registran estos antecedentes.
TABLA 12: Prevalencia de año del consumo de drogas en la población escolar, según antecedentes
de consumo de alcohol en la familia y grupo de pares
Familia
Tipo de Droga
Grupo de Pares
Registra antecedentes
No registra
antecedentes
Registra antecedentes
No registra
antecedentes
Drogas Legales
30.0
21.5
35.0
17.0
•Alcohol.
25.4
18.1
29.9
14.2
•Tabaco.
18.0
11.4
21.5
8.1
Drogas Ilegales
5.3
3.3
6.2
2.4
•Marihuana.
3.1
1.9
3.7
1.3
•Cocaína.
1.4
0.8
1.4
0.6
•PBC.
1.5
0.8
1.4
0.7
•Inhalantes.
1.7
1.1
2.0
0.7
•Éxtasis.
1.5
0.9
1.5
0.7
• Otras drogas.
0.7
0.4
0.8
0.3
Drogas Médicas
4.8
2.7
4.9
2.3
•Tranquilizantes.
3.6
1.9
3.7
1.5
•Estimulantes.
2.4
1.2
2.3
1.0
Una tendencia similar, aunque con diferencias más marcadas, se observa cuando se exploran
los antecedentes de consumo de sustancias ilegales. En la Tabla 13 vemos que los estudiantes
que tienen amigos o familiares que usan este tipo de drogas registran prevalencias de consumo
de sustancias legales, ilegales y médicas que son significativamente más altas que los que no
tienen estos antecedentes en su familia y grupo de pares. En los casos de las drogas ilegales y
médicas, el consumo de estas sustancias es entre dos y seis veces más alto en los estudiantes
que registran antecedentes de consumo en su entorno familiar y amical que entre los que no
registran estos antecedentes.
TABLA 13: Prevalencia de año del consumo de drogas en la población escolar, según antecedentes de consumo de
sustancias ilegales en la familia y grupo de pares
Familia
Grupo de Pares
Tipo de Droga
No registra
No registra
Registra antecedentes
34
antecedentes
Registra antecedentes
antecedentes
Drogas Legales
35.3
22.8
43.7
17.0
•Alcohol.
29.5
19.2
37.7
14.1
•Tabaco.
24.3
12.3
28.2
8.0
Drogas Ilegales
9.4
3.5
9.1
2.1
•Marihuana.
5.8
2.0
6.2
0.9
•Cocaína.
3.2
0.8
2.0
0.5
•PBC.
3.5
0.8
1.8
0.7
•Inhalantes.
2.6
1.1
2.7
0.7
•Éxtasis.
3.0
0.9
1.9
0.7
• Otras drogas.
1.7
0.4
1.2
0.2
Drogas Médicas
8.5
2.9
6.1
2.3
•Tranquilizantes.
6.0
2.1
4.8
1.5
•Estimulantes.
4.8
1.3
2.9
1.1
INDICADORES DE CONSUMO
USO
DE
DROGAS
SEGÚN
II
ANTECEDENTES
DELICTIVOS EN LA FAMILIA Y EL GRUPO DE PARES.
La existencia de antecedentes delictivos en la familia y el grupo de pares es otro factor que
influye negativamente en el uso de sustancias. En la Tabla 14 se observa que los estudiantes
que tienen amigos o familiares que han cometido un delito (robo, asalto, venta de drogas, etc.)
o están en prisión registran prevalencias de consumo de drogas legales, ilegales y médicas
que son significativamente más altas que los que no tienen estos antecedentes en su familia
y grupo de pares. En los casos de las sustancias ilegales y médicas, el uso de estas drogas es
entre dos y cinco veces más alto en los estudiantes que registran antecedentes delictivos en
su entorno familiar y de pares que entre los que no registran estos antecedentes.
TABLA 14: Prevalencia de año del consumo de drogas en la población escolar, según
antecedentes delictivos en la familia y grupo de pares
Familia
Tipo de Droga
Grupo de Pares
No registra
antecedentes
Registra
antecedentes
No registra
antecedentes
Registra
antecedentes
Drogas Legales
32.5
22.8
39.5
19.0
•Alcohol.
26.8
19.3
33.7
15.9
•Tabaco.
22.8
12.2
25.4
9.4
Drogas Ilegales
9.5
3.4
8.3
2.5
•Marihuana.
5.5
2.0
5.5
1.2
•Cocaína.
3.7
0.7
2.0
0.6
•PBC.
3.9
0.8
1.8
0.7
•Inhalantes.
3.0
1.1
2.5
0.8
•Éxtasis.
4.1
0.8
1.8
0.8
• Otras drogas.
1.5
0.4
1.1
0.3
Drogas Médicas
7.7
2.9
5.8
2.5
•Tranquilizantes.
5.5
2.1
4.5
1.7
•Estimulantes.
4.5
1.3
2.9
1.1
INCIDENCIA DE CONSUMO DE DROGAS.
En la Tabla 15 se da cuenta de la tasa de incidencia anual del consumo de drogas y del número
de estudiantes que cada año se inician en su consumo, observándose lo siguiente:
• Cada año más de 230,000 estudiantes se inician en el consumo de bebidas alcohólicas y
cerca de 130,000 se inician en el uso de tabaco.
• Entre 80,000 y 90,000 estudiantes se inicia cada año en el consumo de alguna sustancia
ilegal, principalmente marihuana, seguida de los inhalantes, la cocaína, el éxtasis y la PBC.
• Cada año cerca de 30,000 estudiantes se inician en el consumo de tranquilizantes y más de
18,000 empiezan a usar estimulantes.
Dependiendo de la frecuencia e intensidad de su uso, los estudiantes que se inician en el
consumo de las distintas sustancias van a estar expuestos a un mayor o menor riesgo de
dependencia o adicción a las mismas.
35
TABLA 15: Incidencia del consumo de drogas en la población escolar de secundaria
que reside en ciudades de 30,000 y más habitantes
Tipo de Droga
Tasa de Incidencia Anual
N° de Estudiantes
Drogas Legales
•Alcohol.
•Tabaco
11.6
230,388
6.1
127,050
Drogas Ilegales
•Marihuana.
1.5
33,326
•Cocaína
0.7
14,835
•PBC
0.4
9,747
•Inhalantes
0.7
16,357
•Éxtasis
0.6
12,658
Drogas Médicas
•Tranquilizantes.
1.3
28, 471
•Estimulantes.
0.8
18,187
EDAD DE INICIO DEL CONSUMO DE DROGAS.
La edad promedio de inicio del consumo de drogas se ubica entre los 13 y 14 años, de acuerdo
con el reporte de las principales sustancias (Tabla 16). Las drogas médicas registran un inicio
más temprano, por debajo de los trece años. El inicio de consumo de drogas legales, por su
parte, se ubica por encima de los trece años. En el caso de las drogas ilegales, la marihuana,
cocaína, PBC y éxtasis registran un inicio de consumo que se ubica por encima de los catorce
años, lo que evidencia un avance importante en el objetivo de retrasar la edad de inicio del
consumo de estas sustancias. No sucede lo mismo con los inhalantes y los alucinógenos, que
registran edades de inicio que se ubican por debajo de los trece años. No existen diferencias
significativas por género en las edades promedio de inicio que registran las distintas sustancias.
TABLA 16: Edad de inicio del consumo de drogas en la en la población escolar
de secundaria, según sexo
Tipo de Droga
•Alcohol.
•Tabaco.
•Marihuana.
•Cocaína.
•PBC.
•Inhalantes.
•Éxtasis.
•Alucinógenos.
• Otras drogas.
•Tranquilizantes.
•Estimulantes.
Sexo
Hombres
Mujeres
Drogas Legales
13.3
13.3
13.3
13.4
Drogas Ilegales
14.3
14.2
14.2
14.3
13.9
14.1
12.5
12.3
14.3
14.3
12.3
13.1
13.1
13.8
Drogas Médicas
12.7
13.0
12.9
13.0
Total
13.3
13.3
14.3
14.2
14.0
12.4
14.3
12.6
13.2
12.9
13.0
En la Figura 2 se presentan los diagramas de cajas con las edades de inicio de los estudiantes
que hacen uso de drogas legales, ilegales y médicas. Este tipo de diagramas permite visualizar
las distintas edades de inicio declaradas por los estudiantes, agrupadas por cuartíles, atendiendo
a su grado de dispersión. En ella, se observa lo siguiente:
36
INDICADORES DE CONSUMO
II
• La edad de inicio más baja del consumo de alcohol se ubica en los 8 años: uno de cada
cuatro estudiantes (25%) que declara haber consumido bebidas alcohólicas alguna vez en
su vida comenzó a beber entre los 8 y los 11 años. El 50% de los usuarios de alcohol, sin
embargo, comenzó a hacer uso de esta sustancia cuando tenía entre 12 y 14 años.
• La edad de inicio más baja del consumo de cigarrillos se ubica en los 8 años: el 25% de
los estudiantes que reconocen haber fumado cigarrillos alguna vez en su vida iniciaron su
consumo entre los 8 y los 11 años. Uno de cada dos estudiantes usuarios de esta sustancia
(50%), por el contrario, comenzó a fumar cuando tenía entre 12 y 14 años.
• El consumo de inhalantes registra una mayor dispersión en las edades de inicio. Uno de
cada dos estudiantes que declara haber consumido estas sustancias (50%), se inició en su
uso entre los 11 y los 13 años. Existe, sin embargo, un 25% que comenzó a usar este tipo
de sustancia entre los 7 y los 10 años
• Las edades de inicio de la marihuana, la PBC y la cocaína registran un comportamiento
similar: El 50% de los estudiantes que han hecho uso de estas sustancias, iniciaron su
consumo entre los 13 y los 14 años. Uno de cada cuatro (25%), por otro lado, comenzó a
usarlas entre los 10 y los 12 años.
• Las edades de inicio del éxtasis registran una alta dispersión, similar a la de los inhalantes,
aunque en edades más tardías. El 50% de los estudiantes que usan esta sustancia se
iniciaron en su consumo entre los 13 y los 15 años; mientras que el 25% lo hizo entre los 9
y los 12 años.
• Las edades de inicio de los usuarios de tranquilizantes registran la mayor dispersión entre
las drogas médicas: uno de cada cuatro estudiantes que declara haber hecho uso de estos
medicamentos sin receta médica, se inició en su consumo entre los 7 y los 10 años. El
50%, por el contrario, comenzó a usarlas entre los 11 y los 14 años
• La edad de inicio más baja del consumo de estimulantes se ubica en los 10 años: el 25% de los
estudiantes que han hecho uso de este medicamento comenzaron a usarlo a esa edad. Uno de
cada dos (50%), por el contrario, se inició en su consumo cuando tenía entre 11 y 14 años.
FIGURA 2: Edad de inicio del consumo de drogas en la población escolar
20
o
20
o
18
18
16
16
14
14
12
12
10
10
o
o
8
o
Bebidas alcohólicas
Tabaco
o
o
8
o
o
6
o
6
Inhalantes
Marihuana
PBC
Cocaína
Éxtasis
20
18
16
14
12
10
8
6
Tranquilizantes
Estimulantes
37
ENTORNO
DE
INICIO
DEL
CONSUMO
DE
DROGAS.
El entorno de inicio hace referencia al grupo en el que el estudiante empezó a consumir una
sustancia. Tiene que ver con el espacio relacional en el que vive. No necesariamente refiere a
un espacio físico. Así, por ejemplo, un estudiante puede haberse iniciado en el consumo de una
droga con sus amigos de barrio; pero no en el lugar en el que reside, sino en una discoteca u
otro espacio ajeno al barrio. En la Tabla 17 se da cuenta del entorno de inicio del consumo de
las distintas sustancias, observándose lo siguiente:
• El entorno familiar, que incluye a los padres y hermanos (19.4%) y otros familiares (primos,
tíos, etc.: 17.1%), es el principal entorno de inicio del consumo de alcohol (36.5%), seguido
de los amigos de barrio (24.3%) y los compañeros de estudio (23.8%).
• Los amigos de barrio (31.5%) y los compañeros de estudio (24.1%) son los principales
entornos de inicio de consumo de tabaco en la población escolar. El 15.9% de los
estudiantes que fuman cigarrillos señalan que se iniciaron solos en su consumo y el 13.5%
comenzó a fumar dentro de su entorno familiar.
• La mayoría de los usuarios de marihuana comenzaron a consumir esta sustancia con sus
amigos de barrio (52.2%), en primer lugar, y con los compañeros de colegio (21.5%), en
segundo lugar. El 8% manifiesta que se inició solo en el uso de esta sustancia.
• El principal entorno de inicio del consumo de cocaína en la población escolar son los
compañeros de colegio (25.2%), seguido de los amigos de barrio (24.8%). El 17.7% señala
que se inició solo en el consumo de esta sustancia.
• Seis de cada diez estudiantes que consume PBC se inició en su uso con sus amigos de
barrio (30.8%) y con sus compañeros de estudio (30.9%). El 11.3% se inició solo en el
consumo de esta sustancia.
• La mayoría de los estudiantes que declaran haber consumido inhalantes se iniciaron solos
en el uso de esta droga (36%) y, en menor magnitud, con sus compañeros de colegio
(21.7%) y sus amigos de barrio (15%).
• La mayoría de los estudiantes que declara haber consumido éxtasis se iniciaron solos en el
uso de esta sustancia (24%) y, en menor magnitud, con sus compañeros de colegio (19%)
y amigos de barrio (13.2%).
Estos resultados ponen de relevancia al barrio como principal entorno de inicio del consumo de
marihuana, sustancias cocaínicas y tabaco; además del grupo familiar, como principal entorno
de inicio del consumo de alcohol; y el ámbito educativo, como importante entorno de inicio
del éxtasis y de otras sustancias legales e ilegales, espacios relacionales hacia donde debe
dirigirse la acción preventiva.
38
INDICADORES DE CONSUMO
II
TABLA 17: Entorno de inicio del consumo de drogas en la población escolar de secundaria
Entorno de inicio
Tipo de Droga
Solo
Compañeros
de estudio
Compañeros
de trabajo
•Alcohol
3.1
24.3
2.1
•Tabaco
15.9
24.1
2.6
•Marihuana
8.0
21.5
4.1
•Cocaína
17.7
25.2
•PBC
11.3
•Inhalantes
36.0
•Éxtasis
24.0
Amigos
de barrio
Familia
Padres y/o
hermanos
Otros
familiares
No recuerda
23.8
19.4
17.1
8.7
31.5
3.6
9.9
12.4
52.2
1.7
2.7
9.5
7.1
24.8
4.0
1.6
19.6
30.7
5.8
30.8
2.8
1.3
17.3
21.7
3.5
15.0
5.3
4.8
13.6
19.0
6.0
13.2
3.5
2.4
31.9
Drogas Legales
Drogas Ilegales
RAZONES PARA USAR TRANQUILIZANTES Y
ESTIMULANTES SIN PRESCRIPCIÓN MÉDICA.
El estudio indagó sobre las razones para usar drogas médicas en los estudiantes que declararon
haber hecho uso de estas sustancias en el último año. En la Tabla 18 se da cuenta de las
razones atribuidas al consumo de tranquilizantes. Es importante señalar que uno de cada
cuatro usuarios (26.1%) no identifica alguna razón valedera entre las opciones señaladas o no
tiene una opinión formada al respecto. La mayoría consume esta sustancia por problemas de
ansiedad y dependencia, entre las razones internas; y por recomendación de un médico amigo
de la familia, entre las razones externas. Según género y tipo de colegio, se observa que:
• Los estudiantes varones consumen más tranquilizantes que sus pares mujeres por
razones externas que por motivos internos. Las mujeres, por el contrario, consumen más
tranquilizantes que los hombres cuando se sienten deprimidas, para reducir la ansiedad,
calmar la tensión, relajarse, entre otras razones internas. No existen diferencias significativas
entre hombres y mujeres por uso de tranquilizantes asociado al consumo de alcohol y otras
drogas o relacionado con una mejora del desempeño o de la sociabilidad individual.
• Los estudiantes de los colegios públicos usan más tranquilizantes que sus pares de
escuelas privadas por razones externas que por motivos internos. Estos últimos, por el
contrario, consumen más tranquilizantes que los estudiantes de colegios públicos cuando
se sienten deprimidos, para reducir la ansiedad, calmar la tensión, relajarse y para mejorar
su desempeño o rendimiento escolar o laboral. No existen diferencias significativas entre
los estudiantes de ambos tipos de colegio por consumo de tranquilizantes asociado al uso
de alcohol y otras drogas o relacionado con una mejora de la sociabilidad individual.
39
Tabla 18: Razones para usar tranquilizantes sin receta médica
Sexo
Razones
Hombre
Tipo de Colegio
Mujer
Público
Privado
Total
Razones externas
Por recomendación de un médico amigo de mi familia.
20.0
15.8
19.5
13.7
17.5
Por indicación de mis profesores o del psicólogo del
colegio.
8.4
4.1
7.6
2.6
5.9
16.1
18.6
16.9
19.0
17.6
14.9
19.4
14.5
23.4
17.6
7.4
21.2
13.2
20.1
15.8
Para estar más activo y mejorar mi rendimiento en la
escuela o el trabajo.
6.4
5.5
4.6
8.3
5.9
Para sentirme mejor, más sociable, desinhibirme.
3.7
4.4
4.3
3.7
4.1
Para mejorar el efecto del Alcohol o de otras sustancias.
1.9
1.8
1.8
1.8
1.8
No precisa.
27.1
25.4
27.1
24.1
26.1
Razones internas
Ansiedad / dependencia.
Para calmar los nervios, relajarme, dormir mejor.
Para reducir la ansiedad, calmar la tensión, bajar el
estrés.
Para no estar deprimido.
Mejorar desempeño / sociabilidad
Mejorar efecto de sustancia
En lo que respecta a los estimulantes, la Tabla 19 muestra, al igual que en el caso de los
tranquilizantes, que el 21.7% de los usuarios de esta sustancia no identifica alguna razón
valedera entre las opciones señaladas o no tiene una opinión formada sobre el tema. Y cuando
le atribuyen alguna razón, el uso por recomendación de un médico amigo de la familia (22.9%)
destaca por encima de las demás razones externas e internas que se invocan. La ansiedad y
dependencia y la mejora del rendimiento académico o laboral también sobresalen entre las
razones atribuidas al uso de estimulantes. Según género y tipo de colegio, se observa que:
• Los estudiantes varones consumen más estimulantes que sus pares mujeres por razones
externas o para sociabilizar mejor, mejorar su rendimiento intelectual y laboral e incrementar
el efecto del alcohol y otras drogas, entre las razones internas. Las mujeres, por el contrario,
usan más estimulantes que los hombres cuando se sienten deprimidas, para calmar los
nervios, relajarse o dormir mejor. No existen diferencias significativas entre hombres y
mujeres por uso de estimulantes asociado a la ansiedad y el estrés.
• Los estudiantes de los colegios públicos usan más estimulantes que sus pares de escuelas
privadas por indicación de sus profesores o del psicólogo del colegio (razón externa) o para
reducir la ansiedad y calmar la tensión y el estrés, porque se sienten deprimidos, porque
quieren sociabilizar mejor y cuando quieren relajarse, calmar los nervios y dormir mejor, entre
las razones internas. Los estudiantes de las escuelas privadas, por el contrario, consumen
más estimulantes que sus pares de colegios públicos por recomendación de un médico
amigo de la familia (razón externa) o para mejorar su rendimiento académico y laboral e
incrementar el efecto del alcohol y de otras drogas, entre sus motivaciones internas.
40
INDICADORES DE CONSUMO
II
TABLA 19: Razones para usar estimulantes sin receta médica
Sexo
Razones
Hombre
Tipo de Colegio
Total
Mujer
Público
Privado
20.5
21.2
26.7
22.9
10.2
13.8
9.4
12.5
Razones externas
Por recomendación de un médico amigo de mi familia.
25.6
Por indicación de mis profesores o del psicólogo del
15.0
colegio.
Razones internas
Ansiedad / dependencia.
Para calmar los nervios, relajarme, dormir mejor.
6.8
12.1
9.9
8.9
9.6
Para reducir la ansiedad, calmar la tensión, bajar el estrés.
12.4
12.2
14.9
6.3
12.3
Para no estar deprimido.
4.6
15.4
11.3
8.0
10.3
Mejorar desempeño / sociabilidad
Para estar más activo y mejorar mi rendimiento en la
escuela o el trabajo.
Para sentirme mejor, más sociable, desinhibirme.
11.3
9.1
9.4
11.7
10.1
5.9
1.5
4.5
1.6
3.6
Mejorar efecto de sustancia
Para mejorar el efecto del Alcohol o de otras sustancias.
2.3
0.9
0.8
3.3
1.6
Otra razón.
18.2
24.7
19.2
27.3
21.7
USO DE TRANQUILIZANTES Y ESTIMULANTES
ASOCIADO AL CONSUMO DE OTRA DROGA.
El estudio determinó que si existe una relación entre el consumo de drogas médicas y el uso
de sustancias legales e ilegales que, no por ser baja aún, deja de ser importante. En la Tabla 20
se observa que:
• Uno de cada cinco estudiantes que usó tranquilizantes (21.1%) y estimulantes (19.7%)
en el último año reconoce haber consumido estas sustancias después de ingerir bebidas
alcohólicas.
• El 14% de los estudiantes que usaron tranquilizantes (14.1%) y estimulantes (14%) en los
últimos doce meses reconoce haber consumido ambas sustancias de manera simultánea.
• Uno de cada diez estudiantes que consumió tranquilizantes (11%) y estimulantes (10.5%)
en el último año reconoce haber usado estas sustancias después de haber fumado
marihuana.
• Entre el 6% y el 9% de los estudiantes que usaron tranquilizantes y estimulantes en el
último año reconoce haber consumido estas sustancias después de haber usado sustancias
cocaínicas.
• El 7% de los estudiantes que usaron tranquilizantes (7.2%) y estimulantes (7.3%) en los
últimos doce meses reconoce haber consumido estas sustancias después de haber usado
éxtasis.
• Entre el 7% y el 9% de los estudiantes que consumieron tranquilizantes (7.8%) y
estimulantes (8.9%) en el último año reconoce haber usado estas sustancias después de
haber consumido inhalantes.
41
TABLA 20: Uso de drogas médicas asociado al consumo de otra sustancia
Tipo de Droga
Ha usado Tranquilizantes después de
haber consumido…
Ha usado Estimulantes después de
haber consumido…
Si
No
No consume
Si
No
No consume
•Alcohol.
21.1
49.5
29.4
19.7
44.7
35.7
•Estimulantes.
14.1
52.5
33.4
---
---
---
---
---
---
14.0
48.8
37.2
11.0
43.4
45.6
10.5
45.6
43.9
•Tranquilizantes.
•Marihuana.
•PBC.
6.9
47.0
46.1
6.6
47.0
46.4
•Cocaína.
8.1
45.2
46.7
9.3
45.4
45.4
•Éxtasis.
7.2
48.5
44.3
7.3
45.4
47.3
•Inhalantes.
7.8
46.2
46.0
8.9
44.0
47.2
PATRÓN DE CONSUMO DEL ÉXTASIS.
El entorno de inicio, la frecuencia de uso, el lugar en que se consume, las sustancias que
acompañan su uso y los efectos que se le atribuye, entre otras, son características o formas
que configuran el patrón de consumo del éxtasis. Anteriormente, se ha visto que uno de cada
cuatro escolares que se inicia en el consumo del éxtasis lo hace en forma individual. Los
compañeros de colegio y amigos de barrio también constituyen un importante entorno de
inicio de consumo de esta sustancia. El éxtasis es la sustancia que registra un menor consumo
experimental y su uso frecuente está asociado a espacios de entretenimiento o de diversión
entre pares. En el Gráfico 7 se observa que solo uno de cada diez usuarios (10.6%) consume el
éxtasis en fiestas electrónicas, espacio con el que se suele asociar su uso. La mayoría de los
estudiantes que consumen esta sustancia lo hacen mayormente en casa de amigos (19.9%),
en fiestas juveniles o del colegio (14.6%), en su domicilio (14.3%) y en cumpleaños o reuniones
de amigos (12.7%). El uso de esta sustancia entonces no necesariamente esta disociado del
hogar o del colegio y ocurre cuando los padres y profesores dejan a los menores a su libre
albedrío o pierden el control sobre estos espacios.
GRÁFICO 7: LUGAR DEL CONSUMO DEL ÉXTASIS EN LOS USUARIOS DE ÚLTIMO AÑO
Otro lugar
15.5
En el colegio
2.1
En parques, paseos, etc.
4.9
En discotecas, pubs, bares, conciertos o similares
7.9
En fiestas electrónicas (rave, techno, etc.)
10.6
En reuniones (cumpleaños, reuniones de amigos,
etc)
12.7
En mi casa
14.3
En tonos, fiestas del cole u organizada por patas,
etc.
14.6
En casa de mis amigos
19.9
0
42
5
10
15
20
INDICADORES DE CONSUMO
II
En el Gráfico 8 vemos que la mayoría de los usuarios de éxtasis acompaña su consumo con
gaseosa (22.2%), agua (16.3%), cerveza (13.5%), trago corto (10.9%), chupetes (8.4%) y
bebidas energizantes (6.2%). El uso asociado a sustancias ilegales no sintéticas y a drogas
médicas es todavía menor. El consumo de éxtasis combinado con alcohol si es preocupante,
dado que esta combinación puede producir lesiones cerebrales y alteraciones a la memoria en
los estudiantes que experimentan esta modalidad de consumo6. Es importante, en ese sentido,
que los programas de prevención alerten sobre este riesgo e informen a los estudiantes,
docentes y padres de familia, a efectos de reducir su incidencia en la población escolar.
GRÁFICO 8: SUSTANCIAS QUE ACOMPAÑAN AL CONSUMO DEL ÉXTASIS
EN LOS USUARIOS DE ÚLTIMO AÑO
Ninguna
27.5
Otras…
2.6
Tranquilizantes
1
Cocaína o PCB
1.7
Estimulantes
3.6
Marihuana
4.1
Energizantes
6.2
Chupetes
8.4
Trago corto
10.9
Cerveza
13.5
Agua
16.3
Gaseosa
22.2
0
5
10
15
20
25
30
En lo que respecta a los efectos atribuidos al éxtasis, el Gráfico 9 muestra que a la mayoría de
los estudiantes usuarios de esta sustancia les produce euforia, felicidad y ganas de divertirse
y de pasarla bien (21.2%), experimentan tranquilidad y paz interior (17.1%), sienten que tienen
sed en exceso (13.9%) y experimentan mayor autoestima o seguridad en sí mismos (8.9%). La
mayoría de estos efectos son conocidos en el éxtasis y lo novedoso, en todo caso, es que se
experimenten en el hogar o reuniones de amigos, como ya ha sido señalado anteriormente.
GRÁFICO 9: EFECTOS ATRIBUIDOS AL ÉXTASIS EN LOS CONSUMIDORES DE ÚLTIMO AÑO
No siente nada.
29.1
Me siento diferente, sensible, extrovertido, desinhibido.
1.4
Siento sueño, mucho sueño
2
Me siento duro, no me puedo comunicar con los demás.
2
Alucino bien, vuelo mucho, etc.
3.3
A veces siento mucho calor o siento que me…
4.8
Me siento mareado, borracho, etc.
5.6
Siento mucha energía, fuerza, agresividad.
6.4
Me siento alguien especial, seguro de mí mismo.
8.9
Siento que tengo sed, mucha sed.
13.9
Tranquilidad, paz interior, etc.
17.1
Euforia, felicidad, ganas de divertirme y pasarla bien
21.2
0
6
5
10
15
20
25
30
Manuel Daza - Losada, Marta Rodríguez - Arias, María A. Aguilar & José Miñarro. “Acquisition and reinstatement of MDMAinduced conditioned place preference in mice pre-treated with MDMA or cocaine during adolescence”. En: Addiction
Biology 14, pp. 447 – 456, Octubre de 2,009.
43
USO DE DROGAS SINTÉTICAS DISTINTAS AL
ÉXTASIS.
El estudio indagó sobre el consumo de otras drogas sintéticas en los usuarios de éxtasis,
partiendo de la hipótesis de que el uso de este tipo de drogas no se circunscribe a una sola
sustancia. En el Gráfico 10 se observa que un porcentaje importante de usuarios de esta
sustancia reconoce haber consumido otras drogas sintéticas, destacando la ketamina o ketalar
(18.3%), el GBH (12.2%), el “cristal” o metanfetamina (9.9%) y el LSD (6.5%). Uno de cada
dos usuarios de éxtasis reconoce haber consumido otra sustancia sintética. Partiendo de esta
evidencia, puede decirse que el uso de drogas de síntesis tiende a diversificarse en el país.
GRÁFICO 10: USO DE OTRAS DROGAS SINTÉTICAS EN LOS CONSUMIDORES DE ÉXTASIS
50.7
Ninguna
1.4
Anfetaminas
2.4
Esteroides anabólicos
6.5
LSD
9.9
"Cristal" o metanfetamina
12.2
GHB
18.3
Ketamina o ketalar
0
10
20
30
40
50
60
POLICONSUMO DE DROGAS.
El policonsumo o uso simultáneo o secuencial de más de una sustancia, con el propósito
de maximizar sus efectos y mantener alteradas las funciones mentales, se ha extendido en
la población escolar. En el Tabla 21 se observa que el 35.2% de los estudiantes usuarios de
drogas son policonsumidores, ya sea porque consume dos drogas (14.2%) o porque usa tres o
más sustancias (21%), en simultáneo o de manera secuencial. En general, existen alrededor de
30,000 policonsumidores de sustancias ilegales en la población escolar del país.
44
INDICADORES DE CONSUMO
II
TABLA 21: Policonsumo de drogas en la población escolar que declara
haber usado drogas en el último año.
Tipo de consumo
•Monoconsumo
Nº de sustancias
consumidas
Drogas Consumidas
%
N Expandido
Marihuana
30.0
24,964
PBC
4.7
3,911
Cocaína
2.4
1,997
Inhalantes
17.6
14,644
Éxtasis
6.6
5,492
Otras drogas
3.5
2,912
64.8
53,920
Marihuana - Cocaína
2.7
2,247
Marihuana - PBC
1.6
1,331
Marihuana - Éxtasis
0.8
666
Marihuana - inhalantes
4.1
3,412
Marihuana - Otras drogas
0.9
749
PBC – Cocaína
0.3
250
Otras combinaciones de dos
sustancias
3.8
3,162
3 sustancias
8.5
7,073
4 sustancias
7.0
5,825
5 ó 6 sustancias
5.5
4,577
35.2
29,292
100.0
83,212
1 sustancia.
Subtotal
2 sustancias
•Policonsumo
Subtotal
TOTAL
45
46
INDICADORES
DE PREVENCIÓN
III
47
E
n este capítulo se presentan los resultados del estudio que dan cuenta de la medición de los
indicadores de prevención del consumo de drogas, que incluye la percepción del riesgo, la
facilidad de acceso a sustancias ilegales, el ofrecimiento de drogas y la disposición favorable
a su uso. En todos los casos, se analizan el comportamiento de estos indicadores en relación al uso
de drogas legales, ilegales y médicas en la población escolar, a efectos de establecer su influencia
en el consumo de sustancias.
PERCEPCIÓN DEL RIESGO DEL CONSUMO DE
DROGAS.
La percepción del riesgo del consumo de drogas mide el grado en que los estudiantes han
interiorizado los mensajes preventivos que se trasmiten dentro y fuera de la institución educativa,
incluyendo la familia y los medios de comunicación, entre otros agentes preventivos. Estos
mensajes buscan ampliar y/o fortalecer la conciencia de riesgo en los jóvenes y adolescentes,
a efectos de lograr una efectiva reducción de la demanda de drogas en esta población. La
percepción del riesgo permite, en ese sentido, evaluar la influencia que ejerce el discurso
preventivo en el uso de drogas de la población escolar.
En la Tabla 22 se observan los resultados del estudio en lo que respecta a la medición de la
percepción del riesgo. En ella se observa que:
• Alrededor del 60% de los estudiantes le atribuye un “gran riesgo” al consumo frecuente
de cigarrillo y alcohol. El resto, le atribuye un “riesgo moderado” (entre el 15% y 17%) y,
en menor medida, un “riesgo leve” o “ningún riesgo”. En el caso del consumo ocasional
(“alguna vez”), la percepción de un “gran riesgo” atribuida al consumo de alcohol y tabaco es
bastante menor (entre el 10% y 16%). La mayoría le atribuye un “riesgo leve” o “moderado”
a este tipo de consumo.
• Entre el 21% y el 28% de la población escolar le atribuye un “gran riesgo” al consumo
ocasional (“alguna vez” o “una o dos veces”) de marihuana, cocaína, PBC y éxtasis. El resto,
le atribuye un “riesgo moderado” o “riesgo leve” (entre el 19% y el 25%, aproximadamente)
al uso ocasional de estas sustancias.
• En el caso de los inhalantes, la percepción de un “gran riesgo” que se atribuye al consumo
ocasional de esta droga es del 47%, es decir, mayor que la que registran las demás sustancias;
mientras que el “riesgo moderado” y el “riesgo leve” es significativamente menor.
• Entre el 60% y 65% le atribuye un “gran riesgo” al consumo frecuente de marihuana,
cocaína, PBC, inhalantes y éxtasis. El resto, le atribuye un “riesgo moderado”, “leve” o
“ningún riesgo”, con porcentajes significativamente menores.
• Uno de cada cuatro estudiantes no sabe o desconoce el riesgo que conlleva el uso ocasional
y frecuente de éxtasis. Algo parecido se observa en el caso de la PBC y, en menor medida,
en los casos de los inhalantes, la cocaína y la marihuana.
48
• Entre el 24% y el 28% de la población escolar le atribuye un “gran riesgo” al consumo
ocasional de tranquilizantes e inhalantes. El resto, le atribuye un “riesgo moderado” (uno
de cada cuatro estudiantes, aproximadamente), “riesgo leve” o “ningún riesgo”, cuando no
desconocen el riesgo que conlleva el uso ocasional de estas sustancias.
INDICADORES DE PREVENCIÓN
III
• Alrededor del 55% de los estudiantes le atribuye un “gran riesgo” al uso frecuente de
drogas médicas. Los demás, le atribuyen un “riesgo moderado”, “leve” o “ningún riesgo”,
cuando no desconocen el riesgo que conllevan.
• Entre el 17% y el 20% de los estudiantes no sabe o desconoce el riesgo que conlleva el uso
ocasional y frecuente de drogas médicas.
Existe una marcada tendencia a atribuir un mayor riesgo al consumo de drogas ilegales y
médicas y al uso frecuente de las distintas sustancias frente a su uso ocasional. Como se sabe,
el uso ocasional de alcohol y tabaco es más tolerado en la sociedad. La conciencia de riesgo,
sin embargo, parece haber disminuido en la población escolar, si comparamos los resultados
del estudio con los de la encuesta anterior7, lo que podría estar evidenciando que los mensaje
preventivos no están llegando adecuadamente a la población escolar.
TABLA 22: Percepción del riesgo del consumo ocasional y/o frecuente de drogas
en la población escolar de secundaria.
Percepción del riesgo
Tipo de Consumo
No sabe
Ningún
riesgo
Riesgo leve
Riesgo
moderado
Gran riesgo
Drogas Legales
Fumar cigarrillos.
­ Alguna vez.
­ Frecuentemente.
Consumir alcohol.
­ Alguna vez.
­ Frecuentemente.
­ Hasta embriagarse.
14.2
14.8
39.5
15.5
15.9
11.2
6.7
6.6
15.6
59.8
11.0
16.9
42.3
19.2
10.6
11.7
6.7
6.1
16.4
59.2
14.5
7.0
9.0
15.0
54.5
Drogas Ilegales
Fumar marihuana.
­ Una o dos veces.
­ Alguna vez.
­ Frecuentemente.
Consumir cocaína.
­ Una o dos veces.
­ Alguna vez.
­ Frecuentemente.
Consumir PBC.
­ Una o dos veces.
­ Alguna vez.
­ Frecuentemente.
Aspirar inhalantes.
­ Alguna vez.
­ Frecuentemente.
Consumir éxtasis.
­ Una o dos veces.
­ Alguna vez.
­ Frecuentemente.
14.8
8.7
27.9
22.0
26.5
15.2
10.8
30.3
22.4
21.3
14.9
4.8
4.2
11.2
64.9
16.3
7.0
24.6
25.6
26.4
16.7
8.6
24.9
23.1
26.7
17.1
4.7
4.1
9.2
64.9
23.6
6.1
19.7
23.0
27.6
23.8
7.4
19.6
21.4
27.9
23.8
4.7
4.0
7.8
59.7
18.5
7.7
8.5
18.4
47.0
20.3
7.5
3.8
6.8
61.5
25.5
6.5
18.8
21.7
27.5
25.8
7.4
18.1
20.8
27.9
26.4
4.7
3.0
5.9
60.0
Drogas Médicas
Consumir tranquilizantes.
­ Alguna vez.
­ Frecuentemente.
Consumir estimulantes.
­ Alguna vez.
­ Frecuentemente.
16.9
9.7
21.4
24.0
27.9
16.9
7.4
6.9
13.7
55.2
20.4
9.7
22.4
23.5
23.9
20.6
7.2
5.8
12.1
54.3
7
DEVIDA. “III Estudio Nacional: Prevención y Consumo de Drogas en Estudiantes de Secundaria 2,009”. Lima – Perú, 2011,
p. 50.
49
En el Gráfico 11 se presentan los porcentajes agrupados de los estudiantes que declaran que
desconocen el riesgo de consumir drogas o señalan que hacerlo no conlleva “ningún riesgo” o
tiene un “riesgo leve”. En él se observa que:
• Entre el 45% y el 60% de los estudiantes son vulnerables a las sustancias ilícitas y las
drogas médicas, dado el desconocimiento y el bajo o ningún riesgo que le atribuyen al
consumo ocasional de éxtasis, cocaína, PBC, marihuana, estimulantes y tranquilizantes.
• Entre el 30% y el 34% de la población escolar es altamente vulnerable al consumo de
éxtasis, PBC, inhalantes, estimulantes, tranquilizantes y alcohol, debido a que desconocen
o le atribuyen un bajo o ningún riesgo al uso frecuente (o “hasta embriagarse”) de estas
sustancias. Esta vulnerabilidad es relativamente menor en relación al uso frecuente de
cocaína, marihuana, cigarrillos y alcohol.
Comparados con los resultados del estudio anterior8, el nivel de vulnerabilidad debido a una
baja conciencia de riesgo parece haberse incrementado, siendo necesario reforzar los mensajes
preventivos y, en general la conciencia de riesgo, en la población escolar.
GRÁFICO 11: PORCENTAJE DE ESTUDIANTES QUE DESCONOCEN O CONSIDERAN
QUE CONSUMIR DROGAS NO ES UN RIESGO O ES UN RIESGO LEVE
Consumir marihuana frecuentemente.
23.9
Fumar cigarrillos fecuentemente.
24.5
Consumir alcohol frecuentemente.
24.5
Consumir cocaína frecuentemente.
25.9
Consumir alcohol hasta embrigarse.
30.5
Consumir tranquilizantes frecuentemente.
31.2
Consumir inhalantes frecuentemente.
31.6
Consumir PBC frecuentemente.
32.5
Consumir estimulantes frecuentemente.
33.6
Consumir éxtasis frecuentemente.
34.1
Consumir cocaína una o dos veces
47.9
Consumir tranquilizantes alguna vez.
48
Consumir PBC una o dos veces.
49.4
Consumir cocaína alguna vez.
50.2
Consumir éxtasis una o dos veces.
50.8
Consumir PBC alguna vez.
50.8
Consumir éxtasis alguna vez.
51.3
Fumar marihuana una o dos veces.
51.4
Consumir estimulantes alguna vez.
52.5
Fumar marihuana alguna vez.
56.3
0
10
20
30
40
50
60
En la Tabla 23 se describe la relación entre la percepción del riesgo y el uso de drogas en la
población escolar, observándose lo siguiente:
• El consumo de drogas legales es relativamente menor en el grupo de estudiantes que
declara que el uso frecuente de estas sustancias no tiene “ningún riesgo” que en aquellos
que le atribuyen un “gran riesgo”, siendo las diferencias significativas.
8
50
Ibid., p. 51.
INDICADORES DE PREVENCIÓN
III
• El consumo de drogas ilegales llega a ser hasta 4 veces más alto en los estudiantes que
perciben que el uso ocasional de estas sustancias no conlleva “ningún riesgo”, comparados
con aquellos que si le atribuyen un “gran riesgo”, siendo las diferencias significativas entre
ambos grupos.
• El uso de drogas ilegales llega a ser hasta 3 veces más alto en los estudiantes que señalan
que el consumo frecuente de estas sustancias no conlleva “ningún riesgo”, comparados
con los que opinan en sentido contrario, siendo las diferencias significativas.
• El consumo de drogas médicas es aproximadamente 75% más alto en los estudiantes que
declaran que el uso frecuente u ocasional de estas sustancias no acarrea “ningún riesgo”,
comparados con los que le atribuyen un “gran riesgo”, siendo las diferencias significativas
entre ambos grupos de escolares.
La percepción de un “gran riesgo”, de acuerdo con este análisis, hace que un mayor número
de estudiantes se inhiban de consumir drogas; mientras que la percepción de “ningún riesgo”
estimula su uso. Este patrón funciona mejor en los casos de las drogas ilegales y médicas;
pero no necesariamente ocurre lo mismo con las drogas legales. En este caso, una mayor o
menor conciencia de riesgo no conduce a un mayor o menor consumo de alcohol y tabaco
indefectiblemente, tal como se evidencia en el presente estudio.
TABLA 23: Prevalencia de año de sustancias legales, ilegales y médicas, según percepción del
riesgo del consumo de drogas en la población escolar
Consumo ocasional y/o frecuente de sustancias
Gran riesgo
Ningún riesgo

Cigarrillos frecuentemente.
24.0
19.7

Alcohol frecuentemente.
23.8
18.9

Marihuana alguna vez.
2.1
9.1

Marihuana frecuentemente.
2.5
8.4

Cocaína alguna vez.
2.9
7.0

Cocaína frecuentemente.
2.9
8.2

PBC alguna vez.
2.8
7.5

PBC frecuentemente.
3.0
7.9

Inhalantes alguna vez.
3.4
6.5

Inhalantes frecuentemente.
3.4
6.6

Éxtasis alguna vez.
3.0
7.6
3.1
7.8

Consume tranquilizantes alguna vez.
3.0
5.3

Consume tranquilizantes frecuentemente.
3.0
5.3

Consume estimulantes alguna vez.
3.1
5.4

Consume estimulantes frecuentemente.
2.9
5.1
Drogas Legales
Drogas Ilegales

Éxtasis frecuentemente.
Drogas Médicas
51
OFRECIMIENTO DE DROGAS.
El ofrecimiento de drogas es un indicador que mide el grado en que los estudiantes se
encuentran expuestos a las sustancias ilegales en su entorno inmediato, que incluye los
distintos lugares que frecuenta, además de su casa y el colegio. El 16.6% de la población
escolar, esto es 365,001 estudiantes, señalan que le han ofrecido al menos una droga ilegal
(marihuana, cocaína, PBC o éxtasis) alguna vez en su vida.
En la Tabla 24 se observa que la marihuana es la droga que más ofrecida a los escolares en
el último año y durante los últimos treinta días, seguida de la cocaína, la PBC y el éxtasis, que
registran un ofrecimiento relativamente menor. El ofrecimiento de último mes del éxtasis es
similar al de la PBC y, en general, ambas sustancias registran un patrón bastante cercano, lo
que confirma el dinamismo que ha adquirido el comercio del éxtasis en los últimos años.
TABLA 24: Ofrecimiento de drogas ilegales reportado por los escolares
Última vez que le ofrecieron
%
N° de estudiantes

Durante los últimos 30 días.
3.6
78,078

Hace más de 1 mes, pero menos de 1 año.
4.4
94,073
Marihuana

Hace más de 1 año.
6.4
137,349
14.4
309,500

Durante los últimos 30 días.
1.2
25,625

Hace más de 1 mes, pero menos de 1 año.
2.0
42,371

Hace más de 1 año.
3.3
71,881
6.5
139,877

Durante los últimos 30 días.
1.8
39,602

Hace más de 1 mes, pero menos de 1 año.
2.6
56,849

Hace más de 1 año.
4.2
90,030
8.6
186,481

Durante los últimos 30 días.
1.2
26,792

Hace más de 1 mes, pero menos de 1 año.
1.8
39,873

Hace más de 1 año.
3.2
69,527
6.2
136,192
TOTAL
PBC
TOTAL
Cocaína
TOTAL
Éxtasis
TOTAL
En el Gráfico 12, se observa que el ofrecimiento de drogas ocurre principalmente en los espacios
de diversión (fiestas, discotecas, conciertos, polladas, etc.), seguido del barrio o alrededores
de la casa y del colegio y sus alrededores. El internet u otro medio virtual también ha ganado
dinamismo como espacio de ofrecimiento de drogas.
52
INDICADORES DE PREVENCIÓN
III
GRÁFICO 12: LUGAR DONDE LE OFRECIERON MARIHUANA Y OTRAS DROGAS A LOS ESTUDIANTES.
17.3
Por Internet, mail o chateando.
13
17.7
Alrededores del colegio.
15.3
17.6
En el colegio.
18.8
20.1
Alrededores de la casa o barrio.
24.7
27.3
En una fiesta, discoteca, pollada,
concierto, etc.
28.2
0
5
Otra droga
10
15
20
25
30
Marihuana
En la Tabla 25 se analiza la relación entre el ofrecimiento de drogas y el uso de drogas legales,
ilegales y médicas. En ella se observa que:
• El consumo de alcohol y tabaco llega a ser hasta 3.4 veces más alto en los estudiantes que
señalan que le han ofrecido drogas ilícitas en el último mes y durante el último año que en
aquellos que declaran que nunca le han ofrecido este tipo de sustancias.
• El consumo de drogas ilícitas es 17.7 veces más alto en los estudiantes que declaran que
le han ofrecido marihuana en el último mes que entre los que señalan que nunca le han
ofrecido. Entre los que reportan que le han ofrecido marihuana “hace más de un mes, pero
menos de un año” el uso de drogas ilícitas es 9.6 veces más alto.
• El consumo de drogas ilegales es entre 8 y 10 veces más alto en los estudiantes que señalan
que le han ofrecido cocaína, PBC o éxtasis en los últimos treinta días que entre los que
declaran que nunca le han ofrecido estas sustancias. Entre los que reportan ofrecimiento
de las mismas sustancias “hace más de un mes, pero menos de un año” el consumo de
drogas ilícitas es entre 6 y 7 veces más alto.
• El consumo de drogas médicas llega a ser hasta 7 veces más alto en los estudiantes que
señalan que le han ofrecido drogas ilícitas en el último mes que entre los que declaran en
sentido contrario. Entre los que reportan ofrecimiento de drogas ilícitas “hace más de un
mes, pero menos de un año” el consumo de drogas médicas llega a ser hasta 6 veces más
alto.
Estos resultados muestran que los estudiantes que están más expuestos a la oferta de drogas
ilícitas consumen más sustancias legales, ilegales y médicas, siendo este un factor a controlar
en el marco de las acciones de prevención del uso de drogas.
53
TABLA 25: Prevalencia de año del consumo de drogas legales, ilegales y médicas, según ofrecimiento de drogas
en la población escolar
Ofrecimiento de drogas
Tipo de Droga
Marihuana
Cocaína
PBC
Éxtasis
Drogas Legales
Durante los últimos 30 días.
63.9
55.0
46.4
50.6
Hace más de 1 mes, pero menos de 1 año.
54.7
51.6
43.2
43.5
Hace más de 1 año.
41.7
36.6
31.1
31.6
18.6
21.3
22.3
22.3
Nunca le han ofrecido.
Drogas Ilegales
Durante los últimos 30 días.
30.2
26.4
24.6
28.2
Hace más de 1 mes, pero menos de 1 año.
16.3
18.7
18.5
16.9
Hace más de 1 año.
7.3
8.7
9.9
10.1
Nunca le han ofrecido.
1.7
2.6
3.0
2.9
Drogas Médicas
Durante los últimos 30 días.
11.8
12.0
15.5
19.2
Hace más de 1 mes, pero menos de 1 año.
8.4
14.4
12.6
11.9
Hace más de 1 año.
5.3
7.1
6.7
7.7
Nunca le han ofrecido.
2.4
2.5
2.7
2.6
FACILIDAD DE ACCESO A LAS DROGAS.
La facilidad de acceso mide la proximidad o acercamiento que tienen los estudiantes con las
drogas ilícitas, sea porque conocen o saben dónde conseguirlas o porque no tienen reparos
internos (vergüenza, miedo al qué dirán, etc.) que les impida ir a buscarlas, independientemente
de que cuenten con los medios económicos. No todos los estudiantes que responden que le
sería fácil acceder a una sustancia son necesariamente consumidores; pero si es mayor la
probabilidad de que usen drogas. A diferencia del ofrecimiento de drogas, que pone énfasis en
el entorno y en la oferta de drogas, la facilidad de acceso se basa en el sujeto, en la persona,
como potencial demandante de sustancias ilícitas.
En la Tabla 26 se da cuenta de los resultados de la medición de la facilidad de acceso a las
drogas realizada en el estudio. En ella se observa que la marihuana registra una mayor facilidad
de acceso que las demás sustancias ilegales: el 13% de los estudiantes señala que le sería fácil
conseguir esta sustancia. Le siguen la cocaína y, a mayor distancia, la PBC y el éxtasis, siendo
las diferencias significativas con respecto a la marihuana. Es importante señalar que se ha
producido una disminución de la facilidad de acceso con respecto a los resultados del estudio
anterior, sobre todo en los casos de la PBC y el éxtasis y, en menor medida, en la cocaína y la
marihuana, lo que probablemente tenga que ver con una mayor eficacia de la acción preventiva
en las escuelas.
54
INDICADORES DE PREVENCIÓN
III
TABLA 26: Facilidad de acceso a drogas ilícitas en la población escolar de secundaria.
Facilidad de acceso
Tipo de Droga
Marihuana
Cocaína
PBC
Éxtasis
• Me sería fácil conseguir.
13.0
8.5
5.8
5.0
• Me sería difícil conseguir.
12.2
14.5
13.5
13.1
• No podría conseguir
20.3
22.7
23.5
23.8
• No sé si es fácil o difícil conseguir.
54.5
54.4
57.2
58.1
100.0
100.0
100.0
100.0
TOTAL
En la Tabla 27 se da cuenta de la relación entre la facilidad de acceso y el consumo de drogas
legales, ilegales y médicas en la población escolar. En ella se observa que:
• El consumo de drogas legales llega a ser hasta tres veces más alto en los estudiantes que
declaran que le sería fácil conseguir alguna sustancia ilícita que en los que opinan en un
sentido contrario.
• Los estudiantes que declaran que le sería fácil conseguir marihuana registran un consumo
de drogas ilícitas que es 7 veces más alto que los que señalan que no podrían conseguirla.
• El consumo de drogas ilegales es 5.3 veces más alto en los estudiantes que manifiestan
que le sería fácil conseguir cocaína que en los que declaran que opinan que no podrían
adquirir estas sustancias.
• Los estudiantes que declaran que le sería fácil conseguir PBC y éxtasis registran un
consumo de drogas ilegales que es 4 veces más alto que los que señalan que no podrían
conseguir estas sustancias.
• El uso de drogas médicas llega a ser hasta 3 veces más alto en los estudiantes que declaran que
le sería fácil acceder a alguna sustancia ilícita que entre los que opinan en un sentido contrario.
Los resultados evidencian que a mayor facilidad de acceso mayor es el consumo de drogas
legales, ilegales y médicas en la población escolar, siendo el impacto mayor en el consumo de
sustancias ilegales.
55
TABLA 27: Prevalencia de año del consumo de drogas legales, ilegales y médicas en los estudiantes
de secundaria, según facilidad de acceso a drogas ilegales
Acceso a
Marihuana
Respuesta
Acceso a
Cocaína
Acceso a PBC
Acceso a
Éxtasis
Drogas legales

Me sería fácil.
53.6
48.3
43.5
44.8

Me sería difícil.
25.1
30.5
32.4
33.0

No podría conseguir.
17.5
20.1
22.2
22.7

No sé si es fácil o difícil.
18.0
18.9
19.7
19.6
Drogas ilegales

Me sería fácil.
14.0
13.2
12.4
12.2

Me sería difícil.
3.7
6.1
6.5
7.3

No podría conseguir.
2.0
2.5
3.1
3.2

No sé si es fácil o difícil.
1.9
2.2
2.5
2.5
Drogas médicas

Me sería fácil.
7.8
8.8
9.0
9.6

Me sería difícil.
3.1
3.9
4.4
4.6

No podría conseguir.
3.0
3.0
3.3
3.3

No sé si es fácil o difícil.
2.1
2.2
2.2
2.2
El análisis del acceso a drogas en la institución educativa confirma esta tendencia. En la Tabla
28 vemos que entre el 15% y el 17% de la población escolar –cerca de 380,000 escolares- tiene
acceso a drogas al interior o en los alrededores de su institución educativa, ya sea porque
conocen a algún compañero o saben que hay personas ajenas al colegio que traen, pasan,
compran o venden sustancias ilícitas en estos espacios, sin que se registren diferencias
significativas por sexo o por tipo de colegio.
TABLA 28: Acceso a drogas en la institución educativa o en sus alrededores
Respuesta
Sexo
Hombre
Tipo de Colegio
Mujer
Público
Privado
Total
N° de
Estudiantes
Dentro de tu colegio ¿has visto algunos estudiantes traer, pasar, comprar o vender drogas?
•Sí.
16.4
14.0
15.8
13.5
15.2
333,354
•No.
83.6
86.0
84.2
86.5
84.8
1’860,709
Afuera o alrededor de tu colegio, ¿has visto algunos estudiantes traer, pasar, comprar o
vender drogas?
•Sí.
16.3
14.7
15.8
14.7
15.5
339,807
•No.
83.7
85.3
84.2
85.3
84.5
1’854,256
Afuera o alrededor de tu colegio, ¿has visto a otras personas ajenas al colegio traer, pasar,
comprar o vender drogas?
•Sí.
•No.
TOTAL
56
17.4
16.3
16.8
17.0
16.9
370,021
82.6
83.7
83.2
83.0
83.1
1’824,042
100.0
100.0
100.0
100.0
100.0
2’194,063
En la Tabla 29 se observa que los estudiantes que tienen acceso a sustancias ilegales en su
institución educativa consumen dos veces más drogas legales que sus pares que no tienen
acceso, siendo la diferencia mayor en el caso del alcohol. El uso de drogas ilegales es entre
tres y cuatro veces más alto en los primeros que en los segundos. Algo parecido ocurre con
las sustancias médicas, cuyo consumo es entre dos y tres veces más alto entre los estudiantes
que tienen acceso a drogas en su colegio que entre los que no lo tienen. Se evidencia entonces
que a mayor acceso a drogas en la Institución Educativa, mayor consumo de sustancias legales,
ilegales y médicas en la población escolar, siendo el impacto mayor en el uso de drogas ilegales.
INDICADORES DE PREVENCIÓN
III
TABLA 29: Prevalencia de año del consumo de drogas en la población escolar, según acceso a drogas en la
institución educativa o en sus alrededores
Tipo de Droga
Ha visto a estudiantes traer,
pasar, comprar o vender
drogas dentro del colegio.
Ha visto a estudiantes traer,
pasar, comprar o vender
drogas fuera o alrededor del
colegio.
Ha visto a otras personas
ajenas al colegio traer,
pasar, comprar o vender
drogas fuera o alrededor de
la escuela.
Si
No
Si
No
Si
No
Drogas Legales
40.3
20.3
38.6
20.5
35.9
20.8
•Alcohol.
26.2
10.4
24.5
10.6
22.0
10.9
•Tabaco.
34.0
17.1
33.0
17.2
30.5
17.5
Drogas Ilegales
9.6
2.7
9.1
2.8
8.5
2.8
•Marihuana.
6.7
1.3
5.9
1.5
5.7
1.4
•Cocaína.
2.6
0.6
2.2
0.7
2.2
0.7
•PBC.
2.3
0.7
2.0
0.7
2.0
0.7
•Inhalantes.
2.8
0.9
2.9
0.9
2.7
0.9
•Éxtasis.
2.4
0.8
2.0
0.8
2.2
0.8
• Otras drogas.
1.5
0.3
1.5
0.3
1.3
0.3
Drogas Médicas
6.6
2.5
6.9
2.5
6.4
2.5
•Tranquilizantes.
4.8
1.8
5.1
1.8
4.6
1.8
•Estimulantes.
3.5
1.1
3.5
1.1
3.3
1.1
DISPOSICIÓN FAVORABLE AL CONSUMO DE
DROGAS.
La disposición al consumo de drogas ilícitas es un indicador complejo que combina, por
un lado, la curiosidad de probar alguna sustancia ilícita y, por otro, la opinión a favor de
consumirla en caso de presentarse la oportunidad. Los estudiantes que tienen una opinión
favorable en ambos sentidos cuentan con una disposición fuerte de consumir drogas; mientras
que los opinan favorablemente en al menos uno de los sentidos mencionados, tienen una
disposición moderada. Este indicador es importante porque permite conocer la tendencia de
comportamiento de los estudiantes en relación al uso de drogas, más allá de que se hayan
iniciado en el consumo o estén aún por hacerlo.
En la Tabla 30 se observa que el 22.6% de la población escolar, que equivale a cerca de 494,929
estudiantes, tiene una disposición favorable al consumo de drogas ilícitas: el 11.7% registra
una disposición fuerte -es decir tienen curiosidad de probar y además señalan que consumirían
si tuvieran la oportunidad de hacerlo- y el 10.8% tiene una disposición moderada.
57
TABLA 30: Disposición al consumo de drogas ilícitas en la población escolar de
secundaria
Disposición
%
N° de estudiantes
22.6
494,929
•Fuerte
11.7
257,171
•Moderada
10.8
237,759
77.4
1’699,134
100.0
2’194,063
• Tienen disposición
• No tienen disposición
TOTAL
En el Gráfico 13 se da cuenta de la evolución que ha seguido la disposición al consumo
entre el 2007 y 2012, comparando los resultados del estudio con los resultados obtenidos
en las anteriores encuestas realizadas por DEVIDA. En los últimos tres años ha disminuido la
disposición al consumo, debido principalmente a la reducción de la disposición moderada. La
disposición fuerte, por el contrario, se ha incrementado con respecto al 2009. Es probable que
ello se deba a una mayor eficacia de las acciones de prevención que se vienen ejecutando en
el ámbito escolar, que ha tenido un efecto positivo en la reducción de la disposición global,
pero no necesariamente en la disminución de la disposición fuerte, que más bien ha crecido,
hipótesis que deberá ser confirmada a través de otros estudios.
GRÁFICO 13: EVOLUCIÓN DE LA DISPOSICIÓN AL CONSUMO DE DROGAS
EN EL PERIODO 2007 - 2012.
30
25.7
25
20
15
22.6
21.7
17.7
14.6
11.7
10
7.1
8
10.8
2009
2012
5
0
2,007
Disposición favorable al consumo de drogas
Disposición moderada
Disposición fuerte
En la Tabla 31 se describe la relación entre la disposición al consumo y el uso de drogas en la
población escolar. En ella se observa que:
• El consumo de drogas legales es 2.8 veces mayor en los estudiantes que tienen disposición
a consumir sustancias ilícitas que en aquellos que no la tienen, siendo la diferencia mayor
aún en los que registran una disposición fuerte.
• No se registra consumo de sustancias ilícitas entre los que no tienen disposición y entre lo
que tienen disposición moderada. El uso de drogas ilegales, por el contrario, se concentra
entre los que registran una disposición fuerte.
58
INDICADORES DE PREVENCIÓN
III
• El uso de drogas médicas es 4.8 veces más alto en los estudiantes que tienen una disposición
favorable al consumo de drogas ilegales que en los que no tienen esta disposición. La
diferencia es mayor aún en el caso de los que registran una disminución fuerte.
Existe entonces una fuerte relación entre la disposición al consumo y el uso de drogas legales,
ilegales y médicas. Tanto más fuerte es la disposición, mayor es el uso de drogas. Es probable,
sin embargo, que el consumo de drogas legales y médicas sea un factor que preceda y
condicione la disposición al uso de sustancias ilegales y no al revés, tema que necesita ser
estudiado con mayor detalle.
TABLA 31: Prevalencia de año del consumo de drogas, según disposición para consumir
drogas ilícitas en la población escolar
Disposición
Prevalencia de Año
Drogas Legales
Drogas Ilegales
Drogas Médicas
46.6
16.8
8.2
Fuerte
55.4
32.4
11.3
Moderada
37.1
0.0
4.9
16.5
0.0
1.7
23.3
3.8
3.2
• Tienen disposición.
• No tienen disposición.
TOTAL
59
60
FACTORES ASOCIADOS
AL CONSUMO DE DROGAS
IV
61
E
n este capítulo se presentan los resultados del análisis de factores asociados al consumo
de drogas en la población escolar. En esta oportunidad, el análisis de factores asociados
incluyó al bullying, el riesgo de adicción al internet y el ciberbullying. El bullying, que es una
manifestación específica de la violencia escolar, se analizó teniendo en cuenta el grado de exposición
de los estudiantes a este tipo de prácticas en sus instituciones educativas, así como bajo los roles
de víctimas o agresores. El riesgo de adicción al internet, por su parte, incluye un análisis previo del
acceso a este servicio, como base para determinar el nivel de dependencia a esta tecnología en la
población escolar. El ciberbullying se analizó en su doble dimensión de victimización y agresividad,
tomando como base el acceso a internet y a la telefonía celular por parte de los estudiantes. En
todos los casos, se analizó la relación que existía entre estos factores y el consumo de drogas,
determinándose una asociación positiva entre ambos, tal como veremos a continuación.
BASES CONCEPTUALES
El consumo de drogas es una práctica muy antigua, ligada a pautas de consumo tradicional en
las distintas sociedades, a lo largo de la historia. En el mundo moderno, sin embargo, el uso de
sustancias se vuelve masivo, abusivo y diversificado, vinculado a comportamientos de riesgo y
prácticas de exclusión y de pérdida de libertad humana que no sólo producen el deterioro de las
relaciones familiares, sino que además debilitan el vínculo social, incrementando la inseguridad y la
desconfianza en la población.
No se trata de prácticas o rituales vinculadas al mantenimiento de ciertas tradiciones, que fortalecen
la integración social, como ocurre en otras sociedades, sino de comportamientos anómicos, en el
sentido planteado por Ralf Darendorf, que introducen el desorden, la duda y la incertidumbre en
todo9. El uso de sustancias en la sociedad contemporánea es, en ese sentido, un efecto perverso de
la modernización y de los procesos de individualización que desencadena, el cual debilita los lazos
sociales básicos y, dependiendo de las características y dimensiones que asuma, puede llegar a ser
una amenaza para la integración social, haciendo inviable la convivencia y el ejercicio de las más
elementales libertades humanas.
Una aproximación sociológica al problema permite esclarecer los vínculos que hay entre el uso de
drogas y los procesos de modernización e individualización en curso, los que se han intensificado
en el contexto de la globalización, y que han dado lugar a la emergencia de nuevas adicciones y
otros problemas o factores asociados al consumo de sustancias –como es el caso de la adicción
a Internet, el bullying y el ciberbullying–, que merecen ser analizados con mayor detalle en un nivel
empírico, tal como se realiza en el presente estudio.
MODERNIZACIÓN E INDIVIDUALIZACIÓN
La modernización produce cambios en los estilos de vida, que afectan el carácter social, la organización
familiar y la construcción de las identidades individuales. Un factor clave para comprender los
procesos de modernización en la sociedad actual es el fenómeno de la individualización, que se
experimenta con mayor o menor intensidad en los distintos países, a medida que se integran a la
economía global. Las instituciones claves de la sociedad moderna actual, entre las que se ubica en
62
9
Este autor rescata esta definición de la anomia propuesta por William Lambarde a fines del siglo XVI. Véase: Darendorf, Ralf.
”El conflicto social moderno”. Edit. Biblioteca Mondadori. Barcelona - España, 1990 (e.o., en alemán: 1988).
FACTORES ASOCIADOS AL CONSUMO DE DROGAS
IV
primer lugar el sistema educativo, están diseñadas de modo tal que inducen a la individualización de
los seres humanos, obligándolos a desarrollar su propia biografía y su vida individual. Este fenómeno
se da también al interior de la familia.
Es importante distinguir entre individualización, que es un fenómeno social, e individuación -en
el sentido psicológico del término-, que describe el proceso por el cual nos volvemos individuos
autónomos. No se trata de fenómenos idénticos. Individualización no es igual a emancipación. No
significa llevar una existencia libre de cualquier atadura social y, por lo mismo, tampoco se puede
equiparar a autonomía. La individualización, por el contrario, expresa una tendencia -cada vez más
creciente en la sociedad actual- a la “institucionalización y estandarización de las situaciones de
vida”. Vivimos -según Ulrich Beck- en una “sociedad individualizada «de los no autónomos»”. Los
individuos puestos en libertad de los lazos de clase y de las asignaciones estamentales de género
-de acuerdo con este autor- “se vuelven dependientes del mercado laboral y, por tanto, dependientes
de la educación, dependientes del consumo, dependientes de las regulaciones y abastecimientos
sociales, de los planes del tráfico, de las ofertas del consumo, de las posibilidades y modas en
el asesoramiento médico, psicológico y pedagógico. Todo esto remite a la particular estructura
de control de las ‘situaciones individuales dependientes de instituciones’, que también se vuelven
receptivas a configuraciones y orientaciones políticas (implícitas)”10. La individualización, entendida
en estos términos, supone un “proceso de socialización históricamente contradictorio”: por un lado,
se promueve la individualidad; y, por el otro, ésta sólo es posible en el marco de instituciones que
la posibiliten, la sostengan y la hagan viable.
La individualización, de acuerdo con este enfoque, es una “característica estructural de una sociedad
altamente diferenciada” que, lejos de poner en peligro su integración, “más bien la hace posible”11.
El “individualismo institucionalizado”, en términos positivos, quiere decir que:
“Las instituciones cardinales de la sociedad moderna -los derechos civiles, políticos y
sociales básicos, pero también el empleo remunerado y la formación y movilidad que éste
conlleva- están orientadas al individuo y no al grupo. En la medida en que los derechos
básicos se internalizan y todo el mundo quiere -o debe- estar económicamente activo
para poder ganarse el sustento, la espiral de la individualización destruye los fundamentos
existentes de la coexistencia social. Así -por dar una simple definición- «individualización»
significa «disembedding without reembedding» [«desincrustar sin reincrustar»]”12.
Este proceso se incrementa a medida que avanza la desintegración de las formas de vida tradicionales,
expresada en la creciente fragilización de las categorías de clase y status social, los roles de género,
la familia, el vecindario, etc. Esto implica también el colapso de las “biografías normales”, esto
es, de los marcos de referencia y modelos o roles sancionados por el Estado y promovidos por
la institución educativa. La “biografía normal”, en el contexto de la individualización, se convierte
en “biografía electiva”, en “biografía reflexiva”, en biografía “hágalo usted mismo”, que son, por
otro lado, “biografías de riesgo”, en la medida en que están permanentemente amenazadas por el
fracaso, derivado de una elección equivocada de la carrera o de una mala situación ocupacional,
combinada y agravada por la desgracia experimentada en la vida privada, ya sea como consecuencia
de una crisis familiar, un enfermedad, una hipoteca o deudas contraídas que no se pueden pagar,
etc.
Beck, Ulrich. “La sociedad del riesgo. Hacia una nueva modernidad”. Edit. Paidós. Barcelona - Buenos Aires – México, 1998,
p. 98.
11
Beck, Ulrich & Beck-Gernsheim, Elizabeth. „La Individualización. El individualismo institucionalizado y sus consecuencias
sociales y políticas“. Ediciones Piados Ibérica. Barcelona - España, 2003 (e. o., en ingles: 2,002), pp. 29 - 30.
12
Ibid., p. 30.
10
63
“La individualización -nos dice Beck- es una condición social no alcanzable por libre decisión
de los individuos”13. Los individuos no son tanto impelidos o coaccionados, pero si invitados
permanentemente a constituirse en individuos, esto es, a planificarse, entenderse, concebirse y
actuar como si fueran individuos y, en caso de fracasar, asumir la responsabilidad de su fracaso, por
no haber sabido elegir lo que querían para sí mismos. En ese sentido, se experimenta como:
“Una compulsión, aunque paradójica, a crear y modelar no sólo la propia biografía, sino
también los lazos y redes que la rodean, y hacerlo entre preferencias cambiantes y en los
sucesivas fases de la vida mientras nos vamos adaptando de manera interminable a las
condiciones del mercado laboral, al sistema educativo, al Estado de Bienestar, etcétera”14.
Las instituciones modernas, en el contexto actual, obligan de hecho a la propia auto organización y
autotematización de las biografías individuales. Los procesos de individualización, que tienen lugar
en el marco de una sociedad altamente diferenciada, exigen a las personas una activa contribución
en la configuración de sus propias biografías individuales:
“A medida que se amplía la gama de opciones y que aumenta la necesidad de decidir
entre ellas se hace mayor la necesidad de acciones realizadas individualmente, de ajustes,
coordinación, integración. Para no fracasar, los individuos deben ser capaces de planificar a
largo plazo, de adaptarse al cambio, de organizarse, improvisar, fijarse metas, reconocer los
obstáculos, aceptar las derrotas e intentar nuevas salidas. Necesitan iniciativa, tenacidad,
flexibilidad y paciencia ante los fracasos”15.
En este contexto, las oportunidades, los peligros, las “incertidumbres biográficas”, que antes se
codificaban y procesaban colectivamente en la familia, clase o grupo de pertenencia, deben ahora
percibirse, procesarse, interpretarse y decidirse a nivel individual. “El fracaso -dice Beck- corre
parejo con las formas de autorresponsabilidad. Mientras que la enfermedad, la drogodependencia,
el desempleo y otras desviaciones de la norma solían considerarse golpes del destino, hoy se
pone el acento en la culpa y la responsabilidad individuales”16. Para bien o para mal, el individuo se
convierte entonces, en el marco de la individualización, en la “unidad de reproducción de lo social”
en su propio mundo vital. Surge así una “cultura de la libertad”, que acompaña permanentemente la
búsqueda de la propia individualización, aun cuando ésta muchas veces acabe en el fracaso.
EL PROBLEMA DE LAS ADICCIONES EN LA VIDA MODERNA
La individualización tiene como contraparte a la “destradicionalización”. La modernización produce un
vaciamiento de las tradiciones y, en este contexto, el individuo se ve obligado a negociar y elegir sus
propios estilos de vida y, en cada caso, debe resolver el conflicto subyacente entre autonomía y adicción:
“La importancia específica de la adicción -nos dice Anthony Giddens- puede ser entendida
en términos de una sociedad en la que la tradición ha sido más eliminada que nunca
anteriormente, y en la que el proyecto reflexivo del yo asume correspondientemente una
importancia especial. Donde amplias áreas de la vida de una persona ya no están conformadas
por modelos y hábitos preexistentes, el individuo se ve obligado continuamente a negociar
opciones de estilos de vida”17.
Ibid., p. 42.
Ibid., p. 42.
15
Ibid., p. 42.
16
Ibid., p. 72.
17
Giddens, Anthony. “Las Transformaciones de la Intimidad. Sexualidad, amor y erotismo en las sociedades modernas”. Edit.
Cátedra – Teorema. Madrid - España, 1998, p. 75.
13
14
64
FACTORES ASOCIADOS AL CONSUMO DE DROGAS
IV
Giddens señala que la adicción, en el sentido moderno del término, no tiene sentido en una cultura
tradicional, donde es normal hacer hoy lo mismo que ayer. En un contexto tradicional, donde las
personas actúan siguiendo modelos y hábitos preexistentes, nada puede ser descrito como una
adicción. La idea de adicción proviene de mediados del siglo XIX, en que precisamente se intensifican
los procesos de modernización, estando referida inicialmente a la dependencia química del alcohol
y de otras drogas, significado que se ha hecho difuso en la actualidad, paran denominar a distintos
trastornos de personalidad que registran una patología común.
El efecto químico no es un elemento esencial o invariante en la experiencia adictiva, lo que se
hace particularmente evidente en el caso de las denominadas “nuevas adicciones” o “adicciones
no químicas” (trastornos alimenticios, ludopatía, sexo, codependencia, internet, compras, etc.). Lo
relevante en la adicción es que, al igual que la tradición, “tiene que ver con la influencia del pasado
sobre el presente”18 y, también como en el caso de la tradición, es repetitiva. Las tradiciones, sin
embargo, “son siempre propiedades de grupos, comunidades o colectividades”19 “Lo distintivo de la
tradición es que define una especie de verdad. Para alguien que cumple una práctica tradicional no
hay que hacer preguntas sobre posibles alternativas. Por mucho que cambie, una tradición ofrece un
marco para la acción que permanece prácticamente incuestionable”20. La adicción, por el contrario,
es una experiencia individual, un subproducto de la autonomía y libertad en que se basa el “proyecto
reflexivo del yo”, cuyo origen es el trastocamiento de la elección por la ansiedad:
“La adicción entra en juego cuando la elección, que debería estar impulsada por la
autonomía, es trastocada por la ansiedad. En la tradición el pasado estructura el presente
a través de creencias y sentimientos colectivos compartidos. El adicto también es siervo
del pasado, pero porque no puede romper con lo que al principio eran hábitos de vida
libremente elegidos”21.
La adicción es, en ese sentido, “autonomía congelada”, pérdida de libertad. Amartya Sen define el
desarrollo como una ampliación progresiva de las libertades humanas, que tiene base en la agencia
individual y en las capacidades o “funcionamientos” de las personas para ejercerlas22. La adicción
es una “incapacidad de colonizar el futuro”, de hacer realidad el proyecto de vida. Constituye, por
tanto, un obstáculo para el desarrollo y, de no prevenirse adecuadamente, puede paralizar y hasta
revertir los procesos de desarrollo.
En el contexto de la vida moderna, todo modelo de acción, patrón o hábito puede llegar a hacerse
compulsivo y convertirse en una adicción. Algunas adicciones, al inicio, pueden ser consideradas
como “estilos de vida” por un sector mayoritario de la población, antes de ser catalogadas como
tales. Eso es lo que sucedió, por ejemplo, con la anorexia y la bulimia. Las adicciones, por otro lado,
sin intercambiables entre sí. “Las adicciones son con frecuencia equivalentes funcionalmente, en
términos físicos, para el individuo. Una persona luchará para liberarse de una adicción sólo para
sucumbir a otra, y quedará aprisionada en un nuevo modelo de conducta compulsiva”23. El uso de
alcohol, por ejemplo, se asocia al consumo de marihuana y cocaína, el consumo de tabaco (y también
el alcohol) al juego, los trastornos alimenticios a las compras, el trabajo al uso de estimulantes y café
(cuando no cocaína), el sexo al consumo de cigarrillos, cocaína o éxtasis, etc.
Giddens, Anthony. “Un mundo desbocado. Los efectos de la globalización en nuestras vidas”. Edit. Taurus. México, D. F.,
1998, p. 23.
19
Ibid., p. 21.
20
Ibid., p. 21.
21
Ibid., p. 23.
22
Sen, Amartya. “Desarrollo y Libertad”. Edit. Planeta. Buenos Aires – Argentina, 2000.
23
Giddens, Anthony. “Las Transformaciones de la Intimidad…”. Ob. Cita., p. 74.
18
65
En unos casos, las adicciones sociales o “no químicas” preparan el camino para el consumo de sustancias
ilegales. En otros, el afán de logar estados anímicos deseables o la búsqueda de “autocontrol”, conduce
al uso no medicado de estimulantes o tranquilizantes, generando un patrón de dependencia que a la
larga “engancha” con el consumo drogas ilegales. La existencia de estas adicciones y los intercambios
entre ellas configuran –a decir de da Silva Rodio- la “psicopatología de la vida moderna”24.
ADICCIONES Y USO DE DROGAS
El uso y la adicción a las drogas es un riesgo asociado a la modernización. La sociedad contemporánea,
según Lipovetsky, es culturalmente “ansiógena”. El “homo psicologicus” contemporáneo, en medio
de la sensación de vacío que caracteriza a nuestra época, vive en la incertidumbre, en la falta
de certezas, padece permanentemente la amenaza de la exclusión. Bajo estas condiciones, no es
extraño que busque refugio en las drogas. Vivimos en “la era de la toxicomanía banalizada, de la
depresión sin sueño, el hundimiento lumpen por los medicamentos, por las lacas, el kerosene, los
pegamentos disolventes y barnices para una población cada vez más joven”25. La modernización
viene acompañada de un fenómeno estructural que Martín Hopenhayn ha denominado como
“exogenización de las fuentes de equilibrio interno”, en alusión a la creciente incapacidad de los
individuos para generar endógenamente estados anímicos deseables:
“Existe hoy -nos dice este autor- una tendencia de las personas a endosar cada vez más sus
fuentes de autorregulación a elementos exógenos. El aumento exponencial del consumo de
ansiolíticos, somníferos y antidepresivos, así como la búsqueda de experiencias eufóricas o
extremas en el deporte de aventura, son parte de esta sintomatología. Vitalidad, descanso
y éxtasis se sustraen del sujeto y se le ofrecen luego bajo la forma de tabletas, ‘polvitos’ o
paseos de alta velocidad. El aumento explosivo del consumo de drogas ilícitas se inscribe
en esta dinámica”26.
La sociedad contemporánea entonces induce, de una u otra manera, al consumo de drogas. Las
drogas legales, ilegales y médicas cumplen una función compensatoria de la volatilización de las
fuentes de equilibrio interno. La vida moderna fragiliza al individuo, y más aún a los adolescentes y
jóvenes –que se encuentran en proceso de formación-, incrementando su padecimiento psíquico
y haciéndolos vulnerables al uso de sustancias de diverso tipo. “El lugar que ocupa las drogas en
nuestras sociedades -nos dicen Fitoussi y Rosanvallon- corresponde... a un verdadero fenómeno de
civilización. La droga, en efecto, promete la reconstitución del yo, de manera temporaria y ficticia,
es cierto, pero en todo caso durante un tiempo, aligerándolo del peso de las restricciones. Los
tranquilizantes permiten resolver la gran contradicción moderna: ser uno mismo y estar a la vez
liberado de sí mismo”27. El resultado es un incremento y diversificación de la demanda de drogas y
una creciente dependencia a estas sustancias en la población.
En este contexto, la adicción a la drogas no necesariamente viene determinada por la sustancia.
No es la droga la que hace al adicto o genera la adicción, sino el tipo de vínculo que la persona
establece con la sustancia. La adicción es, en ese sentido, una “patología del vínculo”. Como dice
da Silva Rodio:
Da Silva Rodío, Fredy. “Adicciones con y sin drogas. Su prevención”. S/F. Artículo disponible en:
http://www.castalia.org.uy/docs/libros/PrevProcesosColect/11Fredy.pdf, p. 15.
25
Gilles Lipovetsky. “La era del vacío. Ensayos sobre el individualismo contemporáneo”. Edit. Anagrama. Barcelona – España,
1,992, p 219.
26
Martín Hopenhayn. “Factores de contexto en el consumo de drogas psicoactivas”. En: “La grieta de las drogas:
desintegración social y políticas públicas en América Latina”. Naciones Unidas - CEPAL. Santiago de Chile, 1,997, p. 78.
27
Fitoussi, Jean Paul & Rosanvallon, Pierre. “La nueva era de las desigualdades”. Ediciones Manantial. Bs. As. – Argentina,
1997, p. 47.
24
66
FACTORES ASOCIADOS AL CONSUMO DE DROGAS
IV
“La forma anómala en que la persona se relaciona con la droga es lo que define la adicción.
La sustancia centraliza la vida del individuo, organiza sus tiempos y acciones, su pensamiento
y sus emociones. El concepto es el de pérdida de libertad, el de sumisión a algo o a
alguien. Para algunos se origina en la palabra anglosajona “addiction”. Para otros deriva del
vocablo jurídico francés de la Edad Media, también “addiction”, utilizado para el condenado
a depender de otro (el acreedor) por deudas. Los franceses lo tomaron del latín ad-iure que
significa adherirse o someterse. De todos modos los conceptos de vasallo y señor están
desde el origen del término y forman el núcleo del concepto de la adicción”28.
La adicción a las drogas es una pérdida de libertad, expresada en una relación de sometimiento a la
sustancia, que es precedida por un deterioro gradual de las capacidades y funcionamientos en las
personas que padecen este tipo de patología. Tiene que ver con procesos de individualización mal
llevados que, lejos de hacer más autónomas e independientes a las personas, termina fragilizándolas
y socavando su capacidad para decidir por sí mismas el tipo de vida que desean llevar, hasta caer en
el abismo de la dependencia y la adicción.
A diferencia de las “nuevas adicciones” o “adicciones no químicas”, que son más recientes y no
están incluidas en el DSM - IV y el CIE - 10, la adicción a las drogas si forma parte de estos manuales
de diagnóstico publicados por la “Asociación Americana de Psiquiatría” y la Organización Mundial de
la Salud (OMS), bajo las denominaciones de “trastornos relacionados con sustancias” y “trastornos
mentales y del comportamiento debido al consumo de sustancias psicótropas”, respectivamente.
La OMS define como droga a “toda sustancia que introducida en un organismo vivo puede modificar
una o más de las funciones de este”. La dependencia, por su parte, es definida como “el estado
psíquico y a veces físico causado por la acción recíproca entre un organismo vivo y una droga, que
se caracteriza por cambios en el comportamiento y por otras reacciones que comprenden siempre
un impulso irreprimible a tomar la droga en forma continuada o periódica, a fin de experimentar
sus efectos psíquicos y a veces para evitar el malestar producido por la privación”. La adicción
a las drogas se produce en una secuencia que va desde la experimentación con la sustancia,
pasa por el uso y el abuso, hasta llegar a la dependencia, que puede ser física o psicológica. Se
trata de un proceso que, de no ser prevenido y evitado a tiempo, produce cambios fisiológicos,
comportamentales y cognoscitivos que hacen de la sustancia -cualquiera que ésta sea- la máxima
(y a veces la única) prioridad para el individuo.
En el contexto de una sociedad adictógena, como la descrita anteriormente, en la que lejos de
corregirse se han mantenido e incluso agravado las fallas estructurales de la primera modernidad
que en el pasado condujeron a los individuos a experimentar y engancharse con las drogas –nos
referimos específicamente a la “exogenización de las fuentes de equilibrio interno”-, es evidente que
se han incrementado los niveles de vulnerabilidad en la población y que ello afecta principalmente
a los jóvenes y adolescentes, que están más expuestos a las drogas y a otras fuentes de adicción.
En el mundo moderno, como ya ha sido señalado, el individuo puede “engancharse” con las drogas
de manera directa o a través de otras adicciones. En cualquier caso, estas son intercambiables
e incrementan el riesgo de que una persona no sólo use drogas sino que desarrolle un cuadro
de dependencia y adicción a una o más sustancias. Esta vulnerabilidad aumenta aún más con la
presencia de otros factores, como el bullying y el ciberbullying, que se renuevan y se hacen más
dinámicos en el contexto actual. De ahí la importancia de investigar la relación que hay entre el uso
de drogas y estos “factores asociados” –el “bullying”, el “ciberbullying” y la adicción a Internet-, que
se retroalimentan y potencian mutuamente, incrementando los niveles de riesgo de las personas
que están expuestas a su influencia y más aún de los que están inmersos en sus dinámicas, sobre
todo tratándose de la población adolescente.
28
Da Silva Rodío, Fredy. Ob. Cit., p. 13.
67
VIOLENCIA ESCOLAR, BULLYING Y CIBERBULLYING
La violencia, en su acepción más amplia, es una relación social que inaugura un proceso de
victimización, mediante la imposición abusiva de un diferencial de poder, que proviene ya sea del
status y prestigio social o de la fortaleza física o psicológica. En una relación que se expresa por
medios violentos, el vínculo social deviene en imposición, acatamiento y sumisión por parte de
la víctima29. Así, la relación entre victimario y víctima se torna unidireccional, en la que el primero
siempre gana y el segundo pierde todo el tiempo, y sólo se invierte la relación cuando la víctima
ejerce una violencia aún más abusiva contra el victimario, generándose así una escalada de violencia
que afecta al conjunto de la sociedad.
En los últimos años ha cobrado fuerza la idea de que la violencia en la escuela tiene un carácter
sistémico. La violencia sistémica, según Ross Epp, tiene que ver con prácticas o procedimientos
institucionalizados que producen un efecto adverso en los individuos o grupos, al imponerles
una carga psicológica, mental, cultural, espiritual, económica o física. En el ámbito educativo,
esta violencia se expresa a través de prácticas pedagógicas y procedimientos institucionales que
imposibilitan el aprendizaje de los alumnos, causándoles un daño en su desarrollo físico y mental30.
No se trata de actos intencionados, sino de efectos no deseados de prácticas pedagógicas y
procedimientos institucionales que, lejos de incluir, excluyen a un importante sector del alumnado,
generando la reacción violenta por parte de éstos. La violencia se convierte así en el “punto ciego”,
lo que no se ve o solo se visualiza parcialmente, en la violencia protagonizada por los estudiantes,
cuyas causas además se trasladan a la familia o a la sociedad.
La escuela moderna, como lo ha señalado Luhmann, opera con mecanismos “homogenizadores”
y “diferenciadores”. Los primeros, que a menudo aparecen prescritos en el currículum escolar
e instrumento de gestión de las instituciones educativas, favorecen la igualdad y no establecen
diferencias entre los estudiantes y, cuando lo hacen, apelan a estrategias de discriminación
positiva, en beneficio de los menos favorecidos. Se trata entonces de mecanismos inclusivos. Los
segundos, por el contrario, enfatizan las diferencias. Son mecanismos propios del trabajo en aula y
al interior de la escuela, no necesariamente formales, en los que cumple un rol muy importante el
currículum oculto. Estos mecanismos hacen que los docentes distingan entre “mejores” y “peores”
alumnos o entre “buenos” y “malos” estudiantes, ya sea por su desempeño académico o por su
comportamiento dentro y fuera del aula31. Antes de llegar a la escuela, nos dice Jackson, el niño
experimenta el dolor del fracaso y el júbilo del éxito; pero es sólo cuando llega a la escuela que
este fracaso éxito adquiere un carácter oficial y público32. En este marco, las diferencias devienen
en desigualdades y éstas, alentadas por la competencia, engendran violencia, sobre todo en los
estudiantes que se sienten excluidos o no están satisfechos con lo logrado.
Este es el contexto en el que hay que ubicar al bullying, como una práctica específica de
violencia de pares al interior de la escuela. Olweus, que es el creador del término, lo define como
“Un comportamiento prolongado de insulto verbal, rechazo social, intimidación psicológica y/o
agresividad física de unos niños hacia otros que se convierten, de esta forma, en víctimas de sus compañeros. Un alumno es agredido o se convierte en víctima cuando está expuesto, de
forma repetida y durante un tiempo, a acciones negativas que lleva a cabo otro alumno o varios
Araos, Consuelo & Correa P., Verónica. “La Escuela hace la diferencia. Aproximación sociológica a la violencia escolar”.
Fundación Paz Ciudadana - Instituto de Sociología P.U.C. Santiago de Chile, 2004.
30
Ross Epp, Juanita & Watkinson, Alisa M.. “La violencia en el sistema educativo. Del daño que las escuelas causan a los
niños”. Edit. La Muralla. Madrid - España, 1999.
31
Luhmann, Niklas. “Teoría de la sociedad y Pedagogía”. Edit. Paidós Ibérica. Barcelona - España, 1996.
32
Jackson, Philipe. “La vida en las aulas”. Edit. Morata. Madrid - España, 1996.
29
68
FACTORES ASOCIADOS AL CONSUMO DE DROGAS
IV
de ellos” 33. El bullying se circunscribe a la violencia entre pares y no cualquier par, sino aquellos
que comparten una misma escuela, es decir, compañeros de colegio. La violencia entre pares
que son vecinos y pertenecen a un mismo barrio, por ejemplo, no está incluida en el concepto de
bullying, salvo que estudien en la misma escuela. El concepto de bullying, por tanto, no cubre todo
el espectro de la violencia escolar, en sus múltiples formas, y tampoco da cuenta de las distintas
formas como se manifiesta la violencia juvenil y adolescente. El bullying se circunscribe a la violencia
de pares que tiene lugar al interior de las escuelas. A ello hay que agregar la intencionalidad, la
repetición sistemática de la agresión y el desequilibrio de poder entre el agresor y la víctima, como
características distintivas de este tipo de violencia, que se desprenden de la definición de Olweus.
A diferencia del bullying, el ciberbullying o ciberacoso tiene una aplicación más difusa y no
necesariamente se circunscribe a la violencia entre pares dentro de las escuelas. Smith lo define
como un “acto agresivo e intencionado, llevado a cabo de manera repetida y constante a lo largo
del tiempo, mediante el uso de formas de contacto electrónicas por parte de un grupo o de un
individuo contra una víctima que no puede defenderse fácilmente”34. Haciendo uso de los diversos
formatos tecnológicos, los ciberacosadores (adultos o menores) realizan amenazas, vejaciones,
hostigamientos, envían imágenes o mensajes intimidantes (fotos, videos, mensajes de texto, a
través del Internet o de la telefonía móvil), con el propósito de someter, extorsionar y/o destruir a sus
víctimas, escudándose muchas veces en el anonimato35. El ciberbullying es considerado como una
nueva modalidad o subtipo del bullying, que es la forma tradicional de acoso escolar. Sin embargo,
el uso de medios electrónicos hace que este nuevo tipo de acoso tenga características distintas
y propias. Slonje y Smith señalan que el ciberbullying se diferencia del bullying en tres aspectos:
1) Las victimas de ciberbullying –en este caso escolares- no dejan de ser acosadas cuando salen
del colegio y vuelven a casa, por el contrario, el acoso continúa mientras están conectadas o
enganchadas al internet o al teléfono celular. El hogar deja de ser un refugio para las víctimas;
2) El ciberacoso puede implicar a distintas personas, incluyendo adultos y menores que no estudian
en el colegio, mientras que el bullying se circunscribe al grupo de pares al interior de la escuela,
cuya audiencia es más reducida –mayormente a nivel de aula- y más homogénea; y
3) La relación entre el agresor y su víctima trasciende las relaciones cara a cara –típica en el caso del
bullying- y el primero, que muchas veces se escuda en el anonimato, no tiene plena conciencia
del daño que le produce a su víctima, lo que incrementa su sensación de impunidad y el poder
que tiene sobre ella, cuyo potencial de indefensión también aumenta36.
A ello hay que agregar que en el ciberbullying la fuerza física y el tamaño de las personas dejan de
ser importantes y pasan a un segundo plano. El acosador no necesariamente tiene que ser más
fuerte ni más grande que su víctima. El ciberbullying es principalmente un acoso psicológico que
opera a través de la violencia verbal y escrita y por medio de la violencia de las imágenes, sin que
el acosador sea necesariamente un personaje marginal o “problemático” dentro o fuera del aula37.
Olweus, D. “Bullying at scholl. What we know and what we can do”. Oxford U.K., Blackwell, 1993 (Existe versión en
español: “Conductas de acoso y amenaza entre escolares”. Edit. Morata. Madrid - España, 1998).
34
Smith, KP. “Ciberacoso: Naturaleza y extensión de un nuevo tipo de acoso dentro y fuera de la escuela”. Paper presentado
al Congreso Educación Palma de Mallorca, 2006, p. 2.
35
Félix - Mateo, Vicente; Soriano – Ferrer, Manuel; Godoy - Mesas, Cármen & Sancho - Vicente, Sonia. “El ciberacoso en la
enseñanza obligatoria”. En: Aula Abierta. Vol. 38, N° 1, Universidad de Oviedo, 2010, p. 47 y 48.
36
Slonje, R. & Smith, KP. “Ciberbullying: Another main type of bullying”. En: Scandinavian Journal of Psychology. N° 49, 2008.
37
Del Río Pérez, Jorge; Bringué, Xavier; Sádaba, Charo; González González, Diana. “Cyberbullying: un análisis comparativo en
estudiantes de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México, Perú y Venezuela”. En: Generació digital: oportunitats i riscos dels
públics. La transformació dels usos comunicatius. Paper presentado al V Congrés Internacional Comunicació i Realitat, 2009.
33
69
Lo que tienen en común el ciberbullying y el bullying es que en ambos comparten la intencionalidad
de la agresión, la repetición sistemática del acoso y el desequilibrio de poder entre el agresor y la
víctima. Se trata, sin embargo, de distintos tipos de violencia. El bullying es una forma de acoso
tradicional que opera en el ámbito de la escuela. En rigor, es una forma de violencia escolar. El
ciberbullying, por el contrario, es un nuevo tipo de acoso que opera en el ámbito de las tecnologías
de la información y comunicación (TICs). Ambos tipos de acoso están relacionados, pero uno no
depende del otro. Hay ciberbullying entre escolares, pero también en la población adulta, sin pasar
por la escuela. No ocurre lo mismo con el bullying, que es un fenómeno netamente escolar.
El estudio partió de la hipótesis de que existe una relación problemática entre estos tipos de acoso
y el consumo de drogas en la población escolar. Se trata de fenómenos interdependientes, que se
retroalimentan mutuamente: a mayor bullying o ciberbullying, mayor uso de drogas en la población
escolar. Y viceversa: el consumo de drogas incrementa los niveles de bullying y ciberbullying entre
los escolares. Los resultados del estudio, que incluyen la medición de la incidencia de estas prácticas
de acoso en la población escolar, permiten contrastar esta hipótesis.
LA ADICCIÓN A INTERNET
Volviendo al problema de las adicciones, el estudio abordó el tema del acceso y uso de internet en
la población escolar y los problemas de abuso y dependencia que genera, asociado al uso de drogas
legales, ilegales y médicas. La difusión de las nuevas tecnologías de la información y comunicación
ha generado un entorno tecnológico al que no es posible sustraerse y cuyo acceso es problemático
para la población en general y, en particular, para los adolescentes, debido a los riesgos que conlleva.
Si el siglo anterior, entre otras cosas, produjo el auge de las drogas químicas, hecho que se mantiene
y se diversifica con las denominadas drogas de diseño, el nuevo siglo ha traído consigo un conjunto
de nuevas adicciones, entre las que destaca el Síndrome de Adicción al Internet (IAD, por sus siglas
en inglés: Internet Adictive Disorder).
Actualmente no hay consenso sobre la existencia de este problema. Algunos autores señalan que
esta patología no existe y que se confunde el uso excesivo con la adicción. Se reconoce, sin embargo,
que hay un uso en exceso de la red y que éste es problemático, aunque no necesariamente adictivo38.
Entre los que sí reconocen que hay un problema o patología en el uso excesivo de Internet,
tampoco se ponen de acuerdo en su denominación. Además de “adicción al Internet”, se habla
de “uso patológico de Internet”, “trastorno adictivo a la Internet”, “uso compulsivo de Internet”,
“uso excesivo de Internet”, “uso problemático de Internet”, entre otros39. También se usan términos
como “ciberadicción”, “dependencia al Internet” y “uso obsesivo de Internet”, para aludir al mismo
problema. La adicción al internet, al igual que las adicciones psicológicas o no químicas, no está
incluida en el DSM - IV, el manual de diagnóstico de desórdenes mentales editado por la Asociación
Americana de Psiquiatría (1994), en el que el término adicción se reserva para los trastornos
producidos por el abuso de sustancias psicoactivas. Algunos autores han planteado incluirlo en
el DSM V, como parte de un trastorno compulsivo-impulsivo, propuesta que se viene discutiendo
actualmente, pero sin que haya un consenso al respecto40. La Organización Mundial de la Salud
tampoco reconoce la existencia de este tipo de patología.
Matute, Helena. “Adaptarse al Internet. Mitos y realidades sobre los aspectos psicológicos de la red”. Ediciones Casa de la
Ciencia. La Coruña – España, 2003.
39
Chih-Hung Ko; Ju-Yu Yen; Sue-Huei Chen; Ming-Jen Yan; Huang-Chi Lin & Cheng-Fang Yen. “Proposed diagnostic criteria
and the screening and diagnosing tool of Internet addiction in college students”. En: Comprehensive psychiatry 50, 2009,
pp. 378 – 384.
40
Block, Jerald J. “Issues for DSM V: Internet Adicction”. Edit. Am J. Psychiatry, 2008.
38
70
FACTORES ASOCIADOS AL CONSUMO DE DROGAS
IV
Sin embargo, desde mediados de los noventa se viene discutiendo y realizando estudios sobre este
tema en distintos países. Goldberg fue el primero que hablo del Síndrome de Adicción al Internet
(Internet Adictive Disorder), en 199541. En la misma época, Kimberly Young, otra pionera en el tema,
definió la “adicción a Internet” como “un deterioro en el control de su uso que se manifiesta como un
conjunto de síntomas cognitivos, conductuales y fisiológicos. Es decir, la persona ‘netdependiente’
realiza un uso excesivo de Internet lo que le genera una distorsión de sus objetivos personales,
familiares o profesionales”42. Tomando como base los criterios de diagnóstico del DSM - IV para
juegos patológicos43, esta autora propuso ocho criterios para el diagnóstico del IAD:
1) La preocupación excesiva por Internet.
2) La necesidad de aumentar el tiempo conectado para obtener una mayor satisfacción.
3) El intento repetido de disminuir y controlar el tiempo de uso de Internet, sin poder lograrlo.
4) La presencia de irritabilidad, mal humor o depresión cuando ha intentado controlar o disminuir
el tiempo que pasa en Internet.
5) El uso de más tiempo del que tenía pensado navegando en Internet.
6) El poner en riesgo las relaciones familiares y/o sociales, el trabajo, la educación u otras
oportunidades, por el uso de Internet.
7) Se miente a familiares, terapista u otros, para pasar más tiempo navegando en Internet.
8) Se usa el Internet como medio de escape para los problemas o para disminuir estados de ánimo
no gratos (soledad, culpa, ansiedad, depresión).
La presencia de cinco o más de estos criterios permiten, de acuerdo con Young, diagnosticar como
adictos al Internet a las personas que los padecen. Griffiths posteriormente propuso el concepto de
“adicciones tecnológicas”, para aludir con ello a las adicciones no químicas que surgen de la relación
hombre – máquina. Estas pueden ser pasivas (la televisión) o activas (juegos de ordenador, Internet,
etc.)44. Asimismo, precisó el concepto de adicción, para referirlo a cualquier comportamiento que
cumpla con los criterios de silencia (la actividad se convierte en lo más importante para el individuo
y domina sus pensamientos, sentimiento y conducta), modificación del humor (experiencia
subjetiva resultante de la actividad realizada), tolerancia (el sujeto necesita incrementar su actividad
para lograr el mismo efecto antes experimentado), síndrome de abstinencia (estado emocional
desagradable y efectos físicos que ocurren cuando la actividad es interrumpida o reducida), conflicto
(interpersonales, sociales, laborales, intrapsíquicos, etc.) y recaída (tendencia a volver a patrones
tempranos de la actividad después de una aparente recuperación)45. La adicción al Internet, según
este autor, debería diagnosticarse aplicando estos criterios, que además son válidos para todas las
adicciones tecnológicas y las adicciones no químicas en general.
Shapira (y colaboradores) propusieron en el 2003 el concepto de “uso problemático de Internet”,
basado en los criterios de diagnóstico del DSM - IV para los trastornos por pobre control de
impulsos, que ha ganado un mayor consenso entre los investigadores. Según estos autores, el uso
problemático de Internet viene dado por la incapacidad para controlar la actividad en la red (1), que
Goldberg, I. “Internet Addictive Disorder (IAD) Diagnostic Criteria”. Psycom.net, 1995. Disponible en:
http://www.psycom.net/iadcriteria.html.
42
Young, Kimberly. “Internet Addiction: The emergence of a new clinical disorder”. En: CiberPsychology and Beahovoir, Vol.
1, N° 3, 1996, pp. 237 - 244.
43
Young utilizó inicialmente los criterios de diagnóstico para la dependencia de sustancias del DSM IV, considerando ”adicto
a Internet” a las personas que respondían positivamente a 3 de los 7 criterios propuestos. Luego, cambio estos criterios
por los de juego patológico, desarrollando un cuestionario en base a los 8 items propuestos. Véase: Luengo López, A.
”Adicción a Internet: conceptualización y propuesta de intervención”. En: Revista Profesional Española de Terapia Cognitiva
– Conductual, N° 2, 2004.
44
Griffiths, M. D. “Tecnologial Addictions: Looking to the future”. Paper presentado en la 105 Annual Convention of The
American Psychological Association. Chicago – Ilinois, 1997.
45
Griffiths, M. D. “Tecnologial Addictions: does it really exist?”. En: Gackenbach, j (Edit.). “Psychology and the Internet:
intrapersonal, interpersonal and transpersonal implications”. Academic Press. New York – EE.UU., 1998.
41
71
causa marcadas dificultades sociales, ocupacionales, financieras y de consumo de tiempo (2) y no
se presentan solamente dentro de un episodio de manía o hipomanía (3), sino que es permanente46.
Este concepto cuenta con un mayor consenso en la actualidad. La propia Young considera que tiene
una “aproximación más comprensiva” al diagnóstico de la adicción a la Internet47, por lo que se
recomienda su uso, tanto a nivel clínico como en estudios poblacionales.
En nuestro país se han realizado algunas investigaciones sobre esta problemática que vale la pena
reseñar. Cruzado (y colaboradores) hicieron un estudio en pacientes hospitalizados con diagnóstico
de “adicción a internet”, en el Instituto Nacional de Salud Mental Honorio Delgado – Hideyo Noguchi,
con el objetivo de conocer sus características clínicas y epidemiológicas, concluyendo que estos
pacientes se caracterizan por su corta edad (18.3 años de edad promedio), la mayoría se inició en
el uso de Internet cuando menos dos años antes de su hospitalización (83.3%), elevado tiempo de
uso diario de Internet (el 50% se conectaba más de 6 horas diarias), uso predominante de juegos
en red (90%), alta frecuencia de rasgos y conductas antisociales (40%), antecedentes de disfunción
familiar (80%), baja autoestima y una importante comorbilidad de cuadros de depresión y uso de
sustancias, además del deterioro personal, académico y de sus relaciones familiares48. La adicción a
Internet, según este estudio, es un problema que afecta principalmente a los jóvenes y adolescentes
y mantiene una estrecha relación con el uso de sustancias.
En otro estudio se desarrolló y validó un instrumento para medir la adicción a Internet en la
población escolar. Esta se definió como la “imposibilidad para controlar el involucramiento” a
Internet en la población adolescente, reconocible a través de “características sintomatológicas”
(saliencia, tolerancia, abstinencia, falta de control y recaída, rasgos distinguibles de los estados
de normal involucramiento) y “características disfuncionales” (problemas académicos, familiares e
interpersonales que son consecuencia de la adicción), concepto que recoge los aportes de Griffiths
sobre las adicciones tecnológicas y no químicas y la dimensión de “uso problemático”, tomada de
Shapira y del DSM - IV. En base a esta definición, se construyó la Escala de Adicción a Internet de
Lima (EAIL), compuesta por 11 ítems, que fueron validados en una muestra de escolares de primero
a quinto año de secundaria de Lima Metropolitana, presentando una alta confiabilidad interna y
correlaciones moderadas y significativas entre sus ítems49.
Estos antecedentes sirvieron de base para el estudio, que se propuso conocer el nivel de acceso a
internet en la población escolar y el riesgo de adicción a que está expuesta, partiendo de la hipótesis
de que existe una relación problemática entre el uso y abuso de internet y el consumo de drogas
en los estudiantes de secundaria. Ambos fenómenos son interdependiente y se retroalimentan
positivamente: a mayor uso y riesgo de adicción a Internet, mayor consumo de drogas en la
población escolar. Y viceversa: el uso de drogas incrementa el riesgo de adicción a Internet entre
los escolares. El análisis realizado permitió corroborar esta hipótesis.
Este es el marco en el que se recomienda leer los resultados de este capítulo, que da cuenta de
la situación del consumo de drogas y de los factores asociados –bullying, ciberbullying y riesgo
de adicción a Internet- que incrementan la vulnerabilidad y el uso de sustancias en la población
escolar del país.
Shapira, Nathan A; Lessig, M.C.; Goldsmith, T.D.; Szabo, S.T.; Lazoritz, M. & Gold MS, Stein DJ. “Problematic internet use:
proposed classification and diagnostic criteria”. Depress Anxiety, 17(4), 2003, pp. 207 - 216.
47
Young, Kimberly. “Internet Addiction: Diagnosis and treatment considerations”. En: Journal of Contemporary Psychotherapy,
Vol. 39, Issue 4, 2009, pp. 241 - 246.
48
Cruzado Díaz, Lizardo; Matos Rteamozo, Luis & Kendall Folmer, Rommy. “Adicción a Internet: Perfil clínico y epidemiológico de
pacientes hospitalizados en un instituto Nacional de Salud Mental”. En: Revista Médica Herediana, 17 (4), 2006, pp. 196 – 205.
49
Lam-Figueroa, Nelly; Contreras-Pulache, Hans; Mori-Quispe, Elizabeth; Nizama-Valladolid, Martín; Gutiérrez, César;
Hinostroza-Camposano, Williams; Torrejón Reyes, Erasmo; Hinostroza-Camposano, Richard; Coaquira-Condori, Elizabeth
& Hinostroza-Camposano, Willy David. “Adicción a Internet: Desarrollo y validación de un instrumento en escolares
adolescentes de Lima, Perú”. En: Revista Peruana de Medicina Experimental y Salud Pública. 28 (3), 2011, pp. 462 – 469.
46
72
FACTORES ASOCIADOS AL CONSUMO DE DROGAS
EXPOSICIÓN
AL
BULLYING
(TESTIGO
IV
U
OBSERVADOR).
El bullying, como se señaló al inicio, es una manifestación específica de la violencia escolar, que
tiene como protagonistas a los estudiantes. Se trata de una práctica de acoso tradicional que
incluye el insulto, el rechazo social, la intimidación psicológica y la agresión física y sexual entre
los estudiantes al interior de las escuelas. Olweus señala que los estudiantes se vinculan con
este tipo de violencia de manera directa e indirecta: directamente cuando son víctimas de ella o
cuando agreden a sus pares en la escuela e indirectamente cuando son testigos u observadores
de la violencia que desencadenan sus pares50. Entre los observadores o testigos también se
incluyen a los profesores, autoridades escolares y familiares. Trautmann señala que el rol de
los testigos o espectadores (bystanders) es importante, porque el agresor se ve estimulado
e inhibido por ellos, independientemente de que sean estudiantes, profesores o personal del
colegio51. Algunos espectadores asumen una actitud pasiva ante la agresión y no hacen nada
para evitarla o proteger a la víctima. Otros asumen una actitud activa en favor del agresor o a
favor de la víctima. En el juego de roles una misma persona puede hacer de observador / testigo,
agresor o víctima de bullying.
En el estudio se decidió conocer el nivel de exposición al bullying en las escuelas desde la
perspectiva del observador o testigo de la violencia entre pares, tomando como base el reporte
que hacen los estudiantes de la presencia de este tipo de acoso en su institución educativa.
Asimismo, en un nivel más específico, se indagó sobre los roles de víctima y agresor que
asumen los estudiantes en sus relaciones con sus pares. Con este propósito, se construyeron
tres escalas de bullying, utilizando los ítems que se describen en el Cuadro 1, en su mayor parte
tomados de un estudio anterior sobre violencia escolar, realizado por la Fundación Paz Ciudadana,
de Chile52. En base a estos ítems, se construyeron tres escalas específicas, orientadas a medir:
1) la exposición al bullying (testigo de la violencia o exposición indirecta); 2) la victimización por
bullying (exposición directa); y 3) la agresividad a través del bullying. Cada una de las escalas se
elaboró utilizando los mismos criterios metodológicos empleados en el estudio del 200753 para
medir la violencia escolar en los estudiantes de secundaria.
Olweus, D., Ob. Cit.
Trautmann M., Alberto. “Maltrato entre pares o ‘bullying’. Una visión actual”. Revista Chilena de Pediatría. Volumen 79,
Número 1, 2008.
52
Varela, Jorge; Ferren G., Diego & Tijmes I., Cecilia. “Violencia escolar en educación básica: Evaluación de un instrumento
para su medición”. Fundación Paz Ciudadana. Santiago de Chile, 2010.
53
DEVIDA – ONUDD - CTB. “II Estudio Nacional: Prevención y consumo de drogas en estudiantes de secundaria – 2007”.
Lima - Perú, 2009.
50
51
73
CUADRO 1 DIMENSIONES DEL BULLYING
Dimensiones
Definición operacional
Ítems: Testigo / Víctima / Agresor
¿Has visto a un compañero más fuerte agrediendo a otro más débil?
(pegándole, empujándolo, etc.)
¿Has visto pegar o agredir, en grupo o individualmente, a un(a) compañero(a).
Violencia
física.
Agresión física /
Amenazas con armas
/ Robos / Roturas y/o
ocultamiento de cosas.
¿Has sabido de algún compañero tuyo al que le hayan roto o dañado algo
suyo a propósito? (por ejemplo que le hayan rayado el cuaderno o le rompan la
mochila, etc.)
¿Has visto alumnos con armas dentro del colegio? (cuchillo, pistola, etc.)
¿Has sabido de algún compañero tuyo al que le hayan robado algo en el
colegio?
¿Has visto a compañeros insultándose con lisuras, groserías y ofensas?
Violencia
verbal.
Insultos / Burlas /
Apodos.
Violencia
psicológica.
Amenaza / Intimidación
/ Chantaje.
Exclusión
social.
No dejan participar /
ignorar o discriminar a
un compañero
¿Has visto a un alumno que quiere participar de una actividad o juego pero no
puede porque los otros compañeros no lo dejan? (por ejemplo jugar a la pelota
o cualquier juego)
Violencia
sexual.
Acoso o agresión
sexual, individual o en
grupo
¿Has visto a uno o varios compañeros acosando o agrediendo sexualmente a
otro compañero?
¿Has visto a un alumno burlándose de otro por alguna característica física
o por su forma de ser, por ejemplo, poniéndole sobrenombres ofensivos o
humillándolo? (puede ser por su peso, su color de piel, la música que escucha,
su forma de hablar, o cualquier otra razón)
¿Has visto a un compañero amenazando a otro con hacerle daño?
¿Has visto a un compañero que hace cosas que no quiere debido a que otros
compañeros más fuertes lo presionan o amenazan?
La Escala de Exposición al Bullying (EEB) estuvo compuesta por los 11 ítems descritos en el
cuadro anterior, teniendo como delimitación temporal el último año. A la respuesta positiva a
cada una de las preguntas se le otorgó 1 punto y 0 puntos a las respuestas negativas, con lo
que el puntaje de la escala osciló entre 0 y 11 puntos. En el análisis, los puntajes registrados se
agruparon en tres niveles de exposición al bullying, cuyos resultados se describen en la Tabla
32. En ella se observa que el 79.4% de la población escolar –esto es 1’665,745 alumnos- registra
un nivel medio (34.3%) y alto (45.1%) de exposición al bullying en sus instituciones educativas.
Los estudiantes varones y de escuelas privadas registran una mayor exposición al bullying que
sus pares mujeres y de colegios públicos. El valor del Alfa de Cronbach que reportó la EEB es
de 0.875, lo que evidencia una alta confiabilidad.
TABLA 32: Escala de exposición al bullying en la escuela, según sexo y tipo de colegio
(0 – 2: Nivel bajo / 3 - 6: Nivel Medio / 7 - 11: Nivel alto)
Nivel de exposición
bullying
Tipo de Colegio
Total
N° de
estudiantes
16.3
20.5
430,268
39.1
34.3
719,530
45.3
44.6
45.1
946,215
100.0
100.0
100.0
2’096,014
Hombre
Mujer
Público
Privado
Bajo
20.0
21.1
22.2
Medio
29.4
39.3
32.5
Alto
50.6
39.6
100.0
100.0
TOTAL
74
Sexo
FACTORES ASOCIADOS AL CONSUMO DE DROGAS
IV
En la Tabla 33 se describe la relación entre el nivel de exposición al bullying y el uso de drogas en
la población escolar. Existe una asociación positiva entre ambas variables: a mayor exposición al
bullying, mayor consumo de drogas legales, ilegales y médicas. En general, se observa que los
estudiantes que registran un nivel medio y bajo de exposición al bullying tienen un consumo de
sustancias que se ubica por debajo del promedio nacional. Los estudiantes que registran un nivel
alto de exposición al bullying, por el contrario, tienen un uso de drogas superior al promedio,
siendo las diferencias significativas con los que registran un menor nivel de exposición.
TABLA 33: Prevalencia de año de consumo de drogas según la escala
de exposición al bullying en la escuela
Nivel de exposición al bullying
Tipo de droga
Total
Bajo
Medio
Alto
14.5
20.8
29.2
23.3

Alcohol
11.5
17.7
24.9
19.7

Tabaco
Drogas legales
8.2
10.4
16.5
12.8
Drogas ilegales
2.5
2.2
5.2
3.8

Marihuana
1.2
1.3
3.0
2.2

Cocaína
0.6
0.4
1.2
0.9

PBC.
0.8
0.5
1.1
0.9

Éxtasis
0.7
0.4
1.4
1.0

Inhalantes
0.5
0.6
1.9
1.2
Drogas médicas
2.3
2.0
4.3
3.2

Tranquilizantes
1.6
1.4
3.2
2.3

Estimulantes
1.2
0.8
2.0
1.5
VICTIMIZACIÓN POR BULLYING (EXPOSICIÓN
DIRECTA).
La Escala de Victimización por Bullying (EVB) estuvo compuesta por 10 preguntas, que aluden
a las mismas situaciones descritas en la escala anterior, solo que en esta oportunidad se le
preguntó a los estudiantes si habían sido víctimas de ellas durante el último año. Al igual que en
el caso anterior, se le otorgó 1 punto a las respuestas positivas y 0 a las respuestas negativas,
oscilando el puntaje de la EVB entre 0 y 10 puntos. En el análisis se agruparon los puntajes y
se construyeron tres niveles de victimización. En la Tabla 34 se da cuenta de los resultados del
análisis realizado. El 38.7% de los estudiantes –832,097 alumnos- registra un nivel medio (27.6%)
y alto (11.1%) de victimización por bullying. Los varones y los estudiantes de colegios públicos
registran una mayor victimización que las mujeres y los estudiantes de escuelas privadas. El
Alfa de Cronbach de la EVB reporta un valor de 0.864, lo que equivale a una alta confiabilidad.
TABLA 34: Escala de victimización por bullying, según sexo y tipo de colegio
(0 – 2: Nivel bajo / 3 - 6: Nivel Medio / 7 - 10: Nivel alto)
Nivel de victimización
por bullying
Sexo
Tipo de Colegio
Total
N° de
estudiantes
62.3
61.3
1’315,898
26.8
29.9
27.6
593,888
7.3
12.3
7.9
11.1
238,209
100.0
100.0
100.0
100.0
2’147,995
Hombre
Mujer
Público
Privado
Bajo
56.3
66.2
60.9
Medio
28.9
26.4
Alto
14.8
100.0
TOTAL
75
En la Tabla 35 se observa que los estudiantes que presentan alguna discapacidad o enfermedad
registran una mayor victimización por bullying que aquellos que no tienen estos problemas. Los
adolescentes que tienen problemas de cojera son los más afectados por el bullying: el 28.8%
registra un nivel alto de victimización. Los estudiantes que presentan problemas de aprendizaje
o tienen dificultades para ver, hablar y escuchar, registran un nivel medio de victimización
por bullying relativamente alto. En general, uno de cada dos estudiantes afectado por alguna
discapacidad registra un nivel medio o alto de victimización por bullying.
TABLA 35: Escala de victimización por bullying, según problema de discapacidad o enfermedad
Nivel de
victimización por
bullying
Presenta alguna
discapacidad o
enfermedad
Sí
No
Total
54.4
55.6
64.1
61.3
33.0
31.5
25.7
27.6
17.7
12.6
12.9
10.2
11.1
100.0
100.0
100.0
100.0
100.0
Usa
lentes
No
escucha
bien
Cojea
Bajo
60.8
49.9
53.0
49.3
49.2
Medio
29.6
32.2
18.2
33.3
33.1
Alto
9.6
17.9
28.8
17.4
100.0
100.0
100.0
100.0
TOTAL
Dificultad Problema de
Otros
para hablar aprendizaje problemas
Los estudiantes de raza negra y de origen indígena son los más afectados por el bullying en
sus escuelas, entre los distintos grupos étnicos y raciales (Tabla 36). Por región natural, los
estudiantes de la sierra o de origen serrano reportan una mayor victimización por bullying que los
de origen costeño o selvático. Lo mismo ocurre con los estudiantes de provincias, que registran
un nivel de victimización por bullying significativamente más alto que sus pares limeños.
TABLA 36: Escala de victimización por bullying, según grupo de origen
Grupo de origen

Blanco

Indígena

Raza negra

Asiático

Mestizo

Extranjero

Persona de la costa

Persona de la sierra

Persona de la selva

Limeño

Provinciano
TOTAL
Nivel de victimización por bullying
Bajo
Medio
Alto
Raza o Etnia
57.7
28.7
13.6
52.2
30.1
17.6
52.5
29.1
18.3
57.4
29.8
12.8
58.8
30.0
11.1
54.9
29.3
15.8
Región Natural
61.7
28.3
10.1
58.8
27.2
14.0
63.4
25.1
11.5
Área Geográfica
64.2
27.9
7.9
57.0
30.8
12.3
61.3
27.6
11.1
Total
100.0
100.0
100.0
100.0
100.0
100.0
100.0
100.0
100.0
100.0
100.0
100.0
En la Tabla 37 se observa la relación entre el nivel de victimización por bullying y el consumo de
drogas legales, ilegales y médicas en la población escolar. Los resultados del análisis realizado
evidencian que existe una relación positiva entre ambas variables: a mayor nivel de victimización
por bullying, mayor consumo de drogas en los estudiantes. Los escolares que registran un nivel
de victimización medio y alto tienen niveles de consumo que se ubican por encima del promedio
nacional en la mayoría de sustancias. No sucede lo mismo con los estudiantes que registran
un nivel bajo de victimización, cuyas prevalencias de consumo de drogas legales, ilegales y
médicas se ubican por debajo del promedio nacional, siendo las diferencias significativas con
los que registran un mayor nivel de victimización.
76
FACTORES ASOCIADOS AL CONSUMO DE DROGAS
IV
TABLA 37: Prevalencia de año de consumo de drogas según la escala de victimización
por bullying en la escuela
Nivel de victimización por bullying
Bajo
Medio
Alto
20.4
26.9
29.9
17.3
23.0
23.9
10.7
14.4
19.5
2.8
4.1
7.5
1.6
2.3
4.2
0.5
0.9
2.6
0.5
0.8
3.0
0.5
0.7
3.6
0.7
1.7
2.7
2.5
3.1
6.8
1.8
2.3
4.9
1.1
1.3
3.9
Tipo de droga
Drogas legales

Alcohol

Tabaco
Drogas ilegales

Marihuana

Cocaína

PBC.

Éxtasis

Inhalantes
Drogas médicas

Tranquilizantes

Estimulantes
Total
23.3
19.7
12.8
3.8
2.2
0.9
0.9
1.0
1.2
3.2
2.3
1.5
AGRESIVIDAD A TRAVÉS DEL BULLYING.
La Escala de Agresividad a través del Bullying (EAB), al igual que la anterior, estuvo compuesta
por 10 preguntas. En este caso, se les preguntó a los estudiantes si habían protagonizado alguna
de las situaciones descritas en contra de uno o más de sus compañeros durante el último año.
A las respuestas positivas se le otorgó 1 punto y 0 a las negativas, oscilando el puntaje de la
EAB entre 0 y 10 puntos, según las respuestas de los estudiantes. En la Tabla 38 se describen
los resultados del análisis según niveles de agresividad. El 32.2% de la población escolar –esto
es 668,664 estudiantes- registran un nivel medio (23.6%) y alto (8.6%) de agresividad a través
del bullying. Los varones y los estudiantes de colegios privados registran una mayor agresividad
que las mujeres y los alumnos de escuelas públicas. El valor del Alfa de Cronbach de la EAB es
de 0.865, lo que evidencia una alta confiabilidad del instrumento.
TABLA 38: Escala de agresividad a través del bullying, según sexo y tipo de colegio
(0 – 2: Nivel bajo / 3 - 6: Nivel Medio / 7 - 10: Nivel alto)
Nivel de agresividad a
través del bullying
Sexo
Tipo de Colegio
Total
N° de
estudiantes
64.2
67.8
1’409,135
28.8
23.6
489,691
9.2
7.0
8.6
178,973
100.0
100.0
100.0
2’077,799
Hombre
Mujer
Público
Privado
Bajo
58.8
76.9
69.2
Medio
28.7
18.4
21.6
Alto
12.5
4.7
100.0
100.0
TOTAL
Los estudiantes que presentan alguna discapacidad o enfermedad registran una mayor
agresividad que los que no tienen este tipo de problemas (Tabla 39). Los alumnos con problemas
de cojera registran el nivel más alto de agresividad, aunque menor que el nivel de victimización
reportado anteriormente. Los estudiantes que tienen problemas de aprendizaje o dificultades
para ver, hablar y escuchar, registran un nivel medio y alto de agresividad que se ubica por
encima del promedio general. En general, poco más de un tercio de los estudiantes afectados
por alguna discapacidad registra un nivel medio o alto de agresividad.
77
TABLA 39: Escala de agresividad a través del bullying, según problema de discapacidad o enfermedad
Nivel de
agresividad
a través del
bullying
Presenta alguna
discapacidad o
enfermedad
Sí
No
Total
63.6
64.1
69.7
67.8
26.7
26.2
25.7
22.5
23.6
13.2
10.1
10.1
7.8
8.6
100.0
100.0
100.0
100.0
100.0
Usa
lentes
No
escucha
bien
Cojea
Bajo
67.0
63.1
57.8
62.7
60.1
Medio
25.2
25.1
20.5
25.0
Alto
7.9
11.9
21.7
12.3
100.0
100.0
100.0
100.0
TOTAL
Dificultad Problema de
Otros
para hablar aprendizaje problemas
En la Tabla 40 vemos que los estudiantes de raza negra y de origen extranjero son los que
registran un mayor nivel de agresividad, entre los distintos grupos étnicos y raciales. Si juntamos
los niveles medio y alto de agresividad, los estudiantes de origen indígena registran una menor
violencia que sus pares de otros grupos étnicos y raciales. Lo mismo ocurre con los estudiantes
de origen serrano y selvático, comparados con los de origen costeño; no obstante que los
primeros reportan un nivel alto de agresividad ligeramente mayor. Los estudiantes de origen
provinciano, por su parte, registran un mayor nivel de agresividad que sus pares de origen
limeño, independientemente del lugar en el que residen.
TABLA 40: Escala de agresividad a través del bullying, según grupo de origen
Grupo de origen

Blanco

Indígena

Raza negra

Asiático

Mestizo

Extranjero

Persona de la costa

Persona de la sierra

Persona de la selva

Limeño

Provinciano
TOTAL
Nivel de agresividad a través del bullying
Bajo
Medio
Alto
Raza o Etnia
63.1
25.7
11.1
66.7
21.5
11.8
58.2
26.6
15.2
65.6
26.0
8.4
65.4
26.3
8.3
60.2
24.6
15.2
Región Natural
67.4
24.4
8.2
69.6
21.0
9.4
71.5
19.1
9.3
Área Geográfica
67.0
26.5
6.5
65.0
24.2
10.7
67.8
23.6
8.6
Total
100.0
100.0
100.0
100.0
100.0
100.0
100.0
100.0
100.0
100.0
100.0
100.0
En la Tabla 41 vemos que a mayor nivel de agresividad a través del bullying, mayor es el uso
de drogas legales, ilegales y médicas en la población escolar. Existe una relación positiva entre
ambas variables. Los estudiantes que registran un nivel de agresividad medio y alto tienen
niveles de consumo que se ubican por encima del promedio nacional en la mayoría de las
drogas analizadas, siendo las diferencias significativas con los que registran un bajo nivel de
agresividad, cuyo nivel de consumo se ubica por debajo del promedio.
TABLA 41: Prevalencia de año del consumo de drogas, según escala de agresividad a través del bullying
Tipo de droga
Drogas Legales

Alcohol

Tabaco
Drogas Ilegales

Marihuana

Cocaína

PBC.

Éxtasis

Inhalantes
Drogas Médicas

Tranquilizantes

Estimulantes
78
Nivel de agresividad a través del bullying
Bajo
Medio
Alto
18.0
32.9
37.7
15.1
28.0
31.5
8.9
18.7
25.5
2.2
5.0
10.9
1.2
3.0
6.7
0.4
1.0
3.9
0.5
0.7
4.1
0.5
0.8
4.6
0.7
1.6
4.0
2.4
3.5
7.7
1.7
2.6
5.7
1.1
1.5
4.3
Total
23.3
19.7
12.8
3.8
2.2
0.9
0.9
1.0
1.2
3.2
2.3
1.5
FACTORES ASOCIADOS AL CONSUMO DE DROGAS
IV
Se desprende del análisis realizado que el bullying incrementa el consumo de drogas en los
adolescentes. Cuanto más expuestos e implicados están los estudiantes en este tipo de
prácticas en sus instituciones educativas, mayor es el uso de drogas legales, ilegales y médicas
que registran. La victimización y agresividad a través del bullying presentan la misma tendencia,
con lo que se confirma la hipótesis de que existe una relación positiva entre el bullying y el
consumo de drogas en la población escolar.
RIESGO DE ADICCIÓN AL INTERNET.
Antes de medir el riesgo de adicción al Internet, se indagó sobre el acceso y uso de esta
tecnología en la población escolar. En la Tabla 42 se observa que el 60.8% de la población
escolar –esto es 1’334,216 estudiantes- tienen acceso a Internet, según declaración propia. Las
mujeres y los estudiantes de colegios privados registran un mayor acceso que los varones y los
alumnos de escuelas públicas, siendo las diferencias significativas.
TABLA 42: Acceso a internet en la población escolar
Acceso a
Internet
Sexo
Tipo de Colegio
Total
N° de
estudiantes
82.0
60.8
1’334,216
18.0
39.2
859,847
100.0
100.0
2’194,063
Hombre
Mujer
Público
Privado
Sí tiene.
58.4
63.2
52.9
No tiene.
41.6
36.8
47.1
TOTAL
100.0
100.0
100.0
En la Tabla 43 vemos que la mayor parte de los estudiantes que tienen acceso a Internet hacen
uso de esta tecnología desde sus viviendas y en cabinas públicas. Los estudiantes de colegios
privados acceden más desde sus casas; mientras que sus pares de colegios públicos lo hacen
mayormente a través de cabinas públicas. Las mujeres acceden a Internet más que los hombres
desde sus casas. Estos últimos, por el contrario, registran un mayor acceso que las primeras
a través de cabinas públicas, sin que las diferencias sean significativas. El acceso y uso de
internet desde las instituciones educativas es todavía minoritario.
TABLA 43: Lugar de uso de internet en la población escolar que tiene acceso a este servicio.
Lugar de uso
Sexo
Hombre
Tipo de Colegio
Mujer
Público
Privado
Total
N° de
estudiantes
 Casa
55.3
59.0
44.6
78.8
57.2
763,168
 Cabinas públicas
42.7
40.6
50.1
27.1
41.6
555,093
 Colegio
7.9
9.3
8.0
9.8
8.6
115,284
 Centro de trabajo
1.1
0.8
1.0
0.8
1.0
12,689
 Otro lugar
5.6
5.5
5.2
6.2
5.6
74,128
Entre los estudiantes que tienen acceso a Internet, uno de cada cuatro (27%) se conecta desde
sus habitaciones y el 36% también lo hace desde su casa, pero fuera de sus habitaciones (Tabla
44). El acceso domiciliario y desde la habitación personal es significativamente más alto entre
los estudiantes de colegios privados que entre sus pares de escuelas públicas. Los varones
registran un mayor acceso que las mujeres desde la habitación personal, siendo las diferencias
por sexo poco significativas.
79
TABLA 44: Acceso a internet en casa
Acceso a Internet
en casa
Sexo
Tipo de Colegio
Total
N° de
estudiantes
37.9
27.0
359,813
31.0
44.5
35.9
479,474
48.9
19.0
37.9
505,404
100.0
100.0
100.0
1’334,216
Hombre
Mujer
Público
Privado
Sí, en mi cuarto
28.0
26.0
20.6
Sí, fuera de mi cuarto
34.7
37.1
No tiene
38.1
37.7
100.0
100.0
TOTAL
En la Tabla 45 se observa que la mayoría de los estudiantes con acceso a internet se conecta
todas las semanas (73%) y cuatro de cada diez (40.1%) lo hace todos los días o casi todos los
días. Los estudiantes de colegios privados registran una mayor frecuencia de conexión que
sus pares de escuelas públicas, siendo las diferencias significativas. Los varones registran una
frecuencia de conexión ligeramente más alta que las mujeres, sin que las diferencias por sexo
sean significativas.
TABLA 45: Frecuencia de conexión a internet.
Frecuencia
Sexo
Tipo de Colegio
Total
N° de
estudiantes
53.1
40.1
526,801
30.5
32.9
431,584
Hombre
Mujer
Público
Privado

Todos los días o casi todos los días
41.5
38.8
32.5

Dos a tres veces por semana
31.6
34.0
34.3

Dos a tres veces por mes
7.4
8.4
9.5
5.2
7.9
104,002

Una o dos veces por mes
4.1
4.8
5.5
2.6
4.5
58,538

Algunas veces durante el año
4.1
6.4
6.5
3.3
5.3
69,704

Nunca me conecto / No hago uso del
Internet
11.3
7.6
11.7
5.3
9.3
122,804
TOTAL
100.0
100.0
100.0
100.0
100.0
1’313,433
La mayoría de los estudiantes entra al Internet para buscar información y realizar sus tareas del
colegio y, al mismo tiempo hace uso de las redes sociales (Facebook, Twiter, Hi5, etc.) (Tabla 46).
Los estudiantes de los colegios privados acceden más a las redes sociales que sus pares de
escuelas públicas, siendo las diferencias significativas. Las mujeres buscan más información y
también hacen un mayor uso de las redes sociales que sus pares varones. El chateo, el uso del
YouTube, bajar programas, publicar escritos, fotos y videos y los juegos en línea son actividades
que registran igualmente una alta prevalencia. Las mujeres y los estudiantes de colegios privados
chatean más que sus pares varones y alumnos de escuelas públicas. Lo mismo ocurre con el
uso del YouTube, bajar programas y la publicación de escritos, fotos y videos. En los juegos en
línea, los hombres registran una mayor actividad que las mujeres; pero, al igual que en los casos
anteriores, los estudiantes de colegios privados aventajan a sus pares de escuelas públicas.
Sólo dos de cada diez estudiantes que tiene acceso a Internet hace uso del correo electrónico,
sin que haya diferencias significativas por sexo o tipo de colegio.
80
FACTORES ASOCIADOS AL CONSUMO DE DROGAS
IV
TABLA 46: Actividades que realiza en internet
Sexo
Actividades
Hombre
Tipo de Colegio
Mujer
Público
Privado
Total
N° de
estudiantes
Buscar información / tareas
57.5
70.3
65.3
62.6
64.2
764,842
Uso del correo electrónico
20.5
20.0
19.7
21.1
20.3
241,295
Uso del Facebook, Twiter, Hi5 u otra
red social
60.7
64.9
56.9
72.6
63.0
749,556
Chatear
31.6
36.8
30.0
41.2
34.3
408,813
Juegos en línea
34.9
19.2
22.8
32.7
26.6
317,209
28.1
30.1
25.1
35.6
29.2
347,144
Bajada de programas,
música, videos
fotos,
Publicar escritos, fotos, videos
14.4
19.2
13.3
22.6
16.9
201,090
Realizar trámites
4.2
3.2
3.2
4.4
3.7
43,799
Uso de YouTube
29.5
35.6
27.0
41.8
32.7
389,804
Otras
12.7
10.6
9.9
14.2
11.6
137,868
En la Tabla 47 se da cuenta de la frecuencia de uso de las redes sociales. El Facebook es, de
lejos, la red social que más usan los estudiantes, seguida del YouTube. El Hi5, que era una de
las redes sociales más usadas por los adolescentes hasta hace unos años, se usa muy poco
en la actualidad. Lo mismo ocurre con el Twiter y las demás redes sociales. Seis de cada diez
estudiantes usuarios de Internet (58.7%) hace uso del Facebook siempre o casi siempre y tres
(28.9%) lo hacen algunas veces. Sólo el 12.5% de los usuarios de Internet no usa Facebook.
Mujeres y hombres tienen un acceso más o menos igualitario al Facebook, con una ligera ventaja
para las primeras. Los estudiantes de colegios privados registran un acceso y una frecuencia de
uso del Facebook significativamente más alta que sus pares de escuelas públicas. El YouTube,
por su parte, es usado por tres de cada cuatro estudiantes (76.6%) y más del 40% lo usa siempre
o casi siempre. Las mujeres y los estudiantes de colegios privados registran una frecuencia de
uso de esta página más alta que sus pares varones y de escuelas públicas.
Frecuencia
Siempre o casi siempre
Algunas veces
No usa
Siempre o casi siempre
Algunas veces
No usa
Siempre o casi siempre
Algunas veces
No usa
Siempre o casi siempre
Algunas veces
No usa
Siempre o casi siempre
Algunas veces
No usa
Siempre o casi siempre
Algunas veces
No usa
TABLA 47: Frecuencia de uso de redes sociales.
Sexo
Tipo de Colegio
Hombre
Mujer
Público
Privado
Facebook
58.3
59.0
52.0
69.2
27.9
29.8
31.9
24.1
13.8
11.3
16.1
6.7
Twiter
8.9
7.6
6.8
10.4
21.5
23.5
20.6
25.7
69.6
68.9
72.7
63.8
Hi5
6.2
3.7
5.1
4.7
13.9
13.2
14.7
11.6
79.9
83.1
80.2
83.8
YouTube
41.9
42.9
36.1
52.5
33.2
35.1
35.0
33.1
24.9
21.9
29.0
14.4
Blog
8.6
6.1
7.0
7.7
16.8
14.8
15.3
16.4
74.6
79.2
77.7
76.0
Otras redes
17.3
14.0
14.3
17.6
29.1
29.9
28.2
31.5
53.6
56.1
57.5
50.9
Total
N° de
estudiantes
58.7
28.9
12.5
693,143
341,367
147,279
8.2
22.6
69.2
95,800
263,783
809,272
4.9
13.5
81.6
57,176
157,258
950,576
42.4
34.2
23.3
496,976
400,858
273,220
7.3
15.7
77.0
84,527
183,230
897,872
15.6
29.5
54.9
181,495
344,412
641,080
81
El acceso a la red de redes conlleva una serie de riesgos que el estudio ha identificado. En la
Tabla 48 se observa que:
• El 11.9% de los estudiantes que tienen acceso a internet declaran que al menos una vez
le han ofrecido drogas ilegales por este medio, y el 2.6% señala que este ofrecimiento se
da siempre o casi siempre. Los varones y los estudiantes de colegios públicos registran
reportan un mayor ofrecimiento que sus parea mujeres y de escuelas privadas;
• El 45.9% de los estudiantes señala que al menos una vez ha hecho amistad con personas
mayores a través de la red. El 9% manifiesta que hace este tipo de amistades siempre o casi
siempre, y el 24.1% declara que lo ha hecho algunas veces. Los varones y los estudiantes
de colegios privados hacen amistades con personas mayores con más frecuencia que su
pares mujeres y de escuelas públicas;
• Uno de cada cuatro estudiantes (24.3%) que tiene acceso al internet al menos una vez
ha iniciado un romance o relación con una persona que conoció por este medio. El 4.4%
manifiesta que lo hace siempre o casi siempre, y el 8.3% señala que a veces. Los varones
reportan más este tipo de experiencias que sus pares mujeres. Además, por tipo de colegio
no se registran diferencias significativas;
• Al 13.4% de los estudiantes que tienen acceso a Internet le han propuesto al menos una
vez tener relaciones sexuales con otra persona que conoció por este medio. El 2.9% señala
que siempre o casi siempre se lo proponen, y el 4.6% manifiesta que le ha ocurrido algunas
veces. Los varones y los estudiantes de colegios públicos reportan este tipo de situaciones
con más frecuencia que sus pares mujeres y de escuelas privadas;
• El 8.5% de los estudiantes que tienen acceso a Internet reconoce que al menos una vez
ha tenido cibersexo con otra persona que conoció por este medio. El 2.4% señala que
siempre o casi siempre tiene cibersexo, y el 2.8% reconoce haberlo tenido algunas veces.
Los varones y los estudiantes de colegios públicos son más propensos a tener este tipo de
prácticas que sus pares mujeres y de escuelas privadas;
• El 8.6% de los estudiantes que tienen acceso a Internet ha tenido relaciones sexuales con
otra persona que conoció por este medio. El 2.8% manifiesta que tiene relaciones sexuales
siempre o casi siempre, y otro porcentaje similar (2.8%) declara que las ha tenido algunas
veces. Los varones y los estudiantes de instituciones educativas públicas son más proclives
a tener este tipo de prácticas sexuales que sus pares mujeres y de colegios privadas;
82
FACTORES ASOCIADOS AL CONSUMO DE DROGAS
IV
TABLA 48: Situaciones de riesgo experimentadas a través del internet
Sexo
Tipo de Colegio
Total
Hombre
Mujer
Público
Privado
Le han ofrecido drogas (marihuana, PBC, cocaína u otras sustancias)
 Siempre o casi siempre
3.2
2.1
3.0
1.9
2.6
 Algunas veces
5.6
3.5
5.0
3.7
4.5
 Una vez
5.4
4.3
5.1
4.4
4.8
 No le ha ocurrido
85.8
90.1
86.8
90.1
88.1
Ha hecho amistad con personas mayores
 Siempre o casi siempre
11.0
7.2
8.3
10.2
9.0
 Algunas veces
24.2
23.9
22.3
26.8
24.1
 Una vez
10.3
15.1
12.5
13.3
12.8
 No le ha ocurrido
54.6
53.7
56.9
49.8
54.1
Has iniciado un romance o relación con una persona que conoció por Internet
 Siempre o casi siempre
5.8
3.2
4.8
3.8
4.4
 Algunas veces
10.6
6.2
8.4
8.1
8.3
 Una vez
11.0
12.1
11.2
12.1
11.6
 No le ha ocurrido
72.6
78.5
75.6
76.0
75.7
Le han propuesto tener relaciones sexuales con personas que conoció por Internet
 Siempre o casi siempre
4.0
1.9
3.2
2.4
2.9
 Algunas veces
5.8
3.6
4.9
4.3
4.6
 Una vez
6.6
5.3
6.0
5.8
5.9
 No le ha ocurrido
83.6
89.2
85.9
87.5
86.5
Ha tenido cibersexo con personas que conoció por Internet
 Siempre o casi siempre
3.3
1.6
2.9
1.7
2.4
 Algunas veces
4.0
1.8
3.2
2.2
2.8
 Una vez
4.7
2.2
3.5
3.1
3.3
 No le ha ocurrido
88.1
94.5
90.4
93.1
91.4
Ha tenido relaciones sexuales con personas que conoció por Internet
 Siempre o casi siempre
3.6
2.0
3.1
2.2
2.8
 Algunas veces
3.9
1.9
3.3
2.1
2.8
 Una vez
4.2
2.0
3.6
2.1
3.0
 No le ha ocurrido
88.4
94.1
90.0
93.6
91.4
Frecuencia
N° de
estudiantes
30,605
53,003
57,087
1’038,288
105,906
283,236
150,863
637,167
52,191
97,574
136,017
891,697
34,336
54,692
69,445
1’018,241
28,332
33,226
39,385
1’076,185
32,660
33,170
35,374
1’075,783
Una vez definido el acceso y uso del Internet, se procedió a medir el Riesgo de Adicción al
Internet (RAI), tomando como base la Escala de Adicción a Internet de Lima (EAIL), propuesta por
Lam- Figueroa (y colaboradores)54. Como podemos apreciar en el Cuadro 2 se utilizaron los 11
ítems de esta escala, a los que se añadieron dos nuevos ítems, tomados de los criterios clínicos
de corroboración del propio documento fuente y del Test de Echeburúa55, con el propósito de
reforzar la Dimensión II de disfuncionalidad de la escala y balancear mejor su composición
interna. Asimismo, se utilizó como criterio de imputación de una probable adicción o riesgo
de adicción a Internet la respuesta positiva al menos a 5 de los ítems propuestos, siguiendo el
criterio de diagnóstico establecido por Young56, con lo que se obtuvo un nuevo instrumento, la
Escala de Adicción al Internet – EAI, utilizada en el presente estudio.
Lam-Figueroa, Nelly; Contreras-Pulache, Hans; Mori-Quispe, Elizabeth; Nizama-Valladolid, Martín; Gutiérrez, César;
Hinostroza-Camposano, Williams; Torrejón Reyes, Erasmo; Hinostroza-Camposano, Richard; Coaquira-Condori, Elizabeth
& Hinostroza-Camposano, Willy David. “Adicción a Internet: Desarrollo y validación de un instrumento en escolares
adolescentes de Lima, Perú”. Ob. Cit.
55
Echeburúa, E. “¿Adicciones sin drogas? Las nuevas adicciones: juego, sexo, comida, compras, trabajo, internet”. Bilbao:
Desclee de Brower, 1999.
56
Young, Kimberly. “Internet Addiction: The emergence of a new clinical disorder”. Ob. Cit.
54
83
CUADRO 2: Dimensiones de la adicción al internet
Dimensiones
Definición operacional
Ítems
Cuando no estoy conectado, imagino cómo será la próxima vez que
estaré conectado a Internet.
Me siento preocupado o sueño con conectarme cuando no lo estoy.
Sintomatología
de AI
(Dimensión I)
Saliencia (Estar
preocupado por la
utilización del Internet) /
Tolerancia / Abstinencia
/ falta de control y
recaída.
Luego de haberme desconectado, siento que aún quiero estar en
Internet.
Me siento deprimido, malhumorado o nervioso cuando no estoy
conectado y se me pasa cuando vuelvo a conectarme.
Dedico más tiempo a Internet del que pretendía.
Digo a menudo “sólo unos minutitos más” cuando estoy conectado.
He intentado estar menos tiempo conectado, pero no he podido.
Cuando siento el impulso de conectarme a Internet no lo puedo
controlar.
He llegado a perder clases por estar en Internet.
He tenido problemas en el colegio por estar en Internet.
Disfuncionalidad
de AI
(Dimensión II).
Problemas académicos,
familiares e
interpersonales.
Descuido las tareas domésticas por pasar más tiempo conectado.
Intento ocultarle a los demás el tiempo que realmente estoy conectado.
Estar en internet puede reducir los problemas que tengo en el colegio
o en casa.
En la Tabla 49 se da cuenta de los resultados del análisis de la Escala de Adicción a Internet. En
ella se observa que el 23.6% de los estudiantes que tienen acceso a la red de redes –alrededor
de 260,000 alumnos57- registra un riesgo de adicción a Internet. Los estudiantes varones y de
colegios públicos registran un mayor riesgo de adicción a Internet que sus pares mujeres y de
escuelas privadas. El valor del Alfa de Cronbach que reportó la EAI es de 0.935, lo que equivale
a una alta confiabilidad.
TABLA 49: Escala de adicción al internet – eai, según sexo y tipo de colegio
(Adolescentes con riesgo de adicción = 5 o más respuestas positivas a la EAIL)
Nivel de riesgo
Sexo
Tipo de Colegio
Total
N° de
estudiantes
22.8
23.6
259,440
77.2
76.4
839,506
100.0
100.0
1’098,945
Hombre
Mujer
Público
Privado
Con riesgo de adicción.
24.7
22.6
24.2
Sin riesgo de adicción.
75.3
77.4
75.8
100.0
100.0
100.0
TOTAL
En la Tabla 50 se da cuenta de la relación que hay entre el riesgo de adicción a Internet y
el consumo de drogas en la población escolar. En este análisis se incluyó, para efectos de
comparación, no sólo a la población escolar con acceso a la red de redes, sino también a aquella
sin acceso ni uso de Internet. El resultado del análisis evidencia que hay una relación positiva
entre el uso y riesgo de adicción a Internet y el uso de drogas legales, ilegales y médicas en la
población escolar. En general, se observa que:
• Los estudiantes que no tienen acceso ni uso de Internet registran prevalencias de consumo
de drogas que se ubican por debajo del promedio nacional y que son significativamente
más bajas que las que registran los escolares que si tienen acceso y que presentan riesgo
de adicción al Internet.
• Los estudiantes que tienen acceso a la red pero no registran riesgo de adicción, reportan
prevalencias de consumo de sustancias legales cercanas al promedio nacional o por encima
57
84
El número podría llegar a 314,875 estudiantes si consideramos que el total de escolares con acceso a Internet es de
1’334,216 alumnos y, de este total, sólo el 82.4% respondió a todos los ítems de la EAI.
FACTORES ASOCIADOS AL CONSUMO DE DROGAS
IV
del mismo, pero que en general son significativamente más bajas que las que registran los
estudiantes con riesgo de adicción al Internet.
• Los estudiantes con riesgo de adicción al Internet registran prevalencias de consumo
de drogas que son significativamente más altas que el promedio nacional en todas las
sustancias y que se ubican por encima de los estudiantes que no presentan riesgo de
adicción y que no tienen acceso a la red de redes.
TABLA 50: Prevalencia de año de consumo de drogas, según la escala de adicción al internet – EAI
Tipo de droga
Sin acceso ni uso
de internet
Con acceso a internet
Sin riesgo de
adicción
Con riesgo de
adicción
Total
Drogas Legales
15.8
27.8
34.9
23.3
Alcohol
12.2
24.6
29.6
19.7
Tabaco
9.4
13.9
20.5
12.8
Drogas Ilegales
2.4
3.7
8.1
3.8
Marihuana
1.2
2.3
4.5
2.2
Cocaína
0.5
0.9
2.0
0.9
PBC
0.7
0.7
2.0
0.9
Éxtasis
0.6
0.8
2.6
1.0
Inhalantes
0.6
1.1
3.2
1.2
Drogas Médicas
2.2
3.2
6.1
3.2
Tranquilizantes
1.5
2.2
4.7
2.3
Estimulantes
1.1
1.4
3.1
1.5
Se confirma entonces que a mayor uso y abuso de Internet, mayor consumo de sustancias en
la población escolar.
VICTIMIZACIÓN POR CIBERBULLYING.
La victimización por ciberbullying se midió sobre la base del acceso a Internet y a la tecnología
celular, reportado por los estudiantes. A los alumnos que registran acceso a Internet, se les
preguntó si durante el último año habían sido víctimas de las siguientes situaciones:
1) Les han hackeado o cambiado de clave a su correo electrónico;
2) Han colgado fotos o videos donde aparece el estudiante, con imágenes desagradables o que
revelan secretos o detalles personales, con el fin de avergonzarlo o ponerle en ridículo; y
3) Le han enviado mensajes al correo electrónico o al Facebook u otra página de Internet para
amenazarlo o chantajearlo.
La respuesta positiva al menos a una de las preguntas que se formularon en torno a estas
situaciones se utilizó como criterio de imputación para la victimización por ciberbullying. En la
Tabla 51 vemos que el 29.8% de los escolares que registran acceso a Internet –alrededor de
350,000 estudiantes- han sido víctimas de ciberbullying a través de la red durante el último año.
No existen diferencias significativas por sexo o tipo de colegio. El valor del Alfa de Cronbach
que registró el instrumento de medición es de 0.758, lo que da cuenta de una confiabilidad
moderada – alta.
85
TABLA 51: Victimización por ciberbullying en internet, según sexo y tipo de colegio
Victimización por
ciberbullying
Sí
No
TOTAL
Sexo
Hombre
Mujer
30.4
29.3
Tipo de Colegio
Público
Privado
29.9
29.7
Total
N° de
estudiantes
29.8
349,183
69.6
70.7
70.1
70.3
70.2
822,895
100.0
100.0
100.0
100.0
100.0
1’172,078
En la Tabla 52 se observa que el consumo drogas legales, ilegales y médicas crece de un modo
significativo con el acceso a Internet y es significativamente más alto entre los estudiantes que
han sido víctimas de ciberbullying que entre los que no registran este antecedente en la red y
los que no tienen acceso al ciberespacio. Las prevalencias de consumo de drogas entre los que
han sido víctimas de ciberbullying son asimismo significativamente más altas que el promedio
nacional registrado en todas las sustancias.
TABLA 52: Prevalencia de año del consumo de drogas, según victimización por ciberbullying en internet
Con acceso a Internet
Tipo de droga
Sin acceso ni uso
de internet
No han sido
víctimas de
ciberbullying
Si han sido
víctimas de
ciberbullying
Total
23.3
Drogas Legales
15.8
26.4
36.9
 Alcohol
12.2
22.9
32.5
19.7
 Tabaco
9.4
13.1
21.3
12.8
Drogas Ilegales
2.4
3.2
9.2
3.8
 Marihuana
1.2
2.0
5.2
2.2
 Cocaína
0.5
0.5
2.9
0.9
 PBC
0.7
0.5
2.9
0.9
 Éxtasis
0.6
0.5
3.7
1.0
 Inhalantes
0.6
1.0
3.2
1.2
Drogas Médicas
2.2
2.6
7.1
3.2
 Tranquilizantes
1.5
1.9
5.1
2.3
 Estimulantes
1.1
1.0
3.7
1.5
El 45.3% de los estudiantes, según declaración propia, cuenta con teléfono móvil o celular.
A esta población se le pregunto si en el último año habían sido víctimas de las siguientes
situaciones a través del celular:
1) Ha recibido llamadas anónimas o de gente conocida para insultarle, amenazarle o
chantajearle;
2) Han enviado fotos o videos donde aparece el estudiante, con imágenes desagradables o
que revelan secretos o detalles personales, para avergonzarlo o ponerle en ridículo; y
3) Le han enviado mensajes de texto o SMS para insultarlo, amenazarlo o chantajearlo.
La respuesta positiva al menos a una de las preguntas que se formularon en torno a estas
situaciones, al igual que en el caso anterior, se utilizó como criterio de imputación para la
victimización a través del celular. En la Tabla 53 se observa que uno de cada cinco escolares que
cuenta con teléfono móvil –cerca de 200,000 adolescentes- ha sido víctima de ciberbullying a
través de este medio en el último año. No existen diferencias significativas por sexo o tipo de
colegio; no obstante, los estudiantes de escuela públicas registran una incidencia ligeramente
más alta que sus pares de colegios privados. El valor del Alfa de Cronbach registrado es de
0.784, equivalente a una confiabilidad moderada – alta.
86
FACTORES ASOCIADOS AL CONSUMO DE DROGAS
IV
TABLA 53: Victimización por ciberbullying a través del celular, según sexo y tipo de colegio
Victimización por
ciberbullying
Sexo
Hombre
Tipo de Colegio
Mujer
Público
Privado
Total
N° de
estudiantes
Sí
20.2
20.1
21.2
18.2
20.1
199,926
No.
79.8
79.9
78.8
81.8
79.9
793,527
100.0
100.0
100.0
100.0
100.0
993,452
TOTAL
En la Tabla 54 vemos que el uso de sustancias en la población escolar se incrementa
significativamente con el acceso y uso de la tecnología celular y es significativamente más alto
entre los estudiantes que han sido víctimas de ciberbullying a través del móvil que entre los
que cuentan con este dispositivo y no registran este antecedente y los que no tienen acceso
a la tecnología celular. Las prevalencias de uso de drogas entre los que han sido víctimas de
ciberbullying telefónico son asimismo significativamente más altas que el promedio nacional
registrado en todas las sustancias.
TABLA 54: Prevalencia de año del consumo de drogas, según victimización por ciberbullying a través del celular
Tipo de droga
Drogas legales
 Alcohol
 Tabaco
Drogas ilegales
 Marihuana
 Cocaína
 PBC
 Éxtasis
 Inhalantes
Drogas médicas
 Tranquilizantes
 Estimulantes
Sin acceso ni uso de
celular
17.3
13.7
9.8
2.6
1.4
0.5
0.6
0.6
0.8
2.3
1.7
1.1
Con acceso a celular
No han sido
Si han sido víctimas
víctimas de
de ciberbullying
ciberbullying
27.5
41.3
24.2
36.0
13.9
25.0
3.5
11.3
2.1
6.9
0.7
4.1
0.6
4.3
0.5
5.1
1.1
4.1
2.7
9.6
1.9
7.0
1.2
4.7
Total
23.3
19.7
12.8
3.8
2.2
0.9
0.9
1.0
1.2
3.2
2.3
1.5
AGRESIVIDAD A TRAVÉS DEL CIBERBULLYING.
La agresividad a través del ciberbullying se midió, al igual que la victimización, entre los
estudiantes con acceso a Internet y entre los que tienen teléfono móvil. A los alumnos con
acceso a Internet, se les preguntó si durante el último año habían protagonizado las siguientes
situaciones:
1) Han hackeado o cambiado le clave del correo electrónico de uno o más de sus compañero(a)s;
2) Han colgado en Internet fotos o videos con imágenes desagradables o que revelan secretos
o detalles personales de uno o más de sus compañero(a)s, para avergonzarlo(s) o ponerle
en ridículo; y
3) Han enviado mensajes al correo electrónico o al Facebook u otra página de Internet para
amenazar o chantajear a uno o más de sus compañero(a)s.
La respuesta positiva al menos a una de las preguntas que se formularon en torno a estas
situaciones se utilizó como criterio de imputación para la agresividad por ciberbullying. En
la Tabla 55 se observa que uno de cada cuatro estudiantes (24.8%) que registran acceso a
Internet –cerca de 300,000 alumnos- han agredido a través del ciberbullying a uno o más de sus
87
compañero(a)s durante el último año. Los varones y los estudiantes de colegios privados suelen
ser más agresivos que sus pares mujeres o de escuelas públicas. El valor del Alfa de Cronbach
que registró el instrumento es de 0.807, lo que da cuenta de una alta confiabilidad.
TABLA 55: Agresividad por ciberbullying en internet, según sexo y tipo de colegio
Agresividad por
ciberbullying
Sí
No
TOTAL
Sexo
Hombre
29.4
70.6
100.0
Mujer
20.6
79.4
100.0
Tipo de Colegio
Público
Privado
23.7
26.5
76.3
73.5
100.0
100.0
Total
N° de
estudiantes
24.8
75.2
100.0
288,611
876,030
1’164,641
En la Tabla 56 se observa que el uso de drogas aumenta de un modo significativo con el acceso
a Internet y es significativamente más alto entre los estudiantes que han agredido a otros a
través del ciberbullying que entre los que no registran este antecedente en la red y los que no
tienen acceso al ciberespacio. Las prevalencias de consumo de drogas entre los que reportan
antecedentes de agresión a través del ciberbullying son asimismo significativamente más altas
que el promedio nacional registrado en todas las sustancias.
TABLA 56: Prevalencia de año del consumo de drogas, según agresividad por ciberbullying en internet
Con acceso a Internet
Tipo de droga
Sin acceso ni
uso de Internet
No han agredido
a otros usando el
ciberbullying
Si han agredido
a otros usando el
ciberbullying
Total
Drogas Legales
15.8
25.3
41.9
23.3
 Alcohol
12.2
22.1
36.5
19.7
 Tabaco
9.4
12.3
24.8
12.8
Drogas Ilegales
2.4
2.9
11.1
3.8
 Marihuana
1.2
1.6
6.8
2.2
 Cocaína
0.5
0.5
3.5
0.9
 PBC
0.7
0.5
3.3
0.9
 Éxtasis
0.6
0.5
4.3
1.0
 Inhalantes
0.6
1.0
3.6
1.2
Drogas Médicas
2.2
2.7
7.6
3.2
 Tranquilizantes
1.5
1.9
5.7
2.3
 Estimulantes
1.1
1.2
3.7
1.5
A los estudiantes con teléfono móvil, por su parte, se les preguntó si en el último año habían
protagonizado las siguientes situaciones a través del celular:
1) Ha realizado llamadas para insultar, amenazar o chantajear a uno o más de sus compañeros;
2) Ha enviado fotos o videos con imágenes desagradables o que revelan secretos o detalles
personales de uno o más de sus compañeros, para avergonzarlos o ponerles en ridículo; y
3) Ha enviado mensajes de texto o SMS para insultar, amenazar o chantajear a uno o más de
sus compañeros.
Al igual que en los casos anteriores, la respuesta positiva al menos a una de las preguntas que
se formularon sobre estas situaciones se utilizó como criterio de imputación para la agresividad
por ciberbullying a través del celular. En la Tabla 57 se observa que el 14.3% de los estudiantes
que tienen teléfono móvil –cerca de 150,000 adolescentes- han agredido a uno o más de sus
compañeros a través de este medio durante el último año. Los hombres y los estudiantes de
colegios públicos registran una mayor agresividad por ciberbullying a través del móvil que sus
pares mujeres y de escuelas privadas. El valor del Alfa de Cronbach registrado por el instrumento
es de 0.827, lo que equivale a una confiabilidad alta.
88
FACTORES ASOCIADOS AL CONSUMO DE DROGAS
IV
TABLA 57: Agresividad por ciberbullying a través del celular, según sexo y tipo de colegio
Agresividad por
ciberbullying
Sí
No
TOTAL
Sexo
Hombre
17.4
82.6
100.0
Mujer
11.8
88.2
100.0
Tipo de Colegio
Público
Privado
15.0
13.1
85.0
86.9
100.0
100.0
Total
14.3
85.7
100.0
N° de
estudiantes
140,584
841,240
981,823
En la Tabla 58 observamos que el consumo de drogas legales, ilegales y médicas en la
población escolar se incrementa significativamente con el acceso y uso de la tecnología celular
y es significativamente más alto entre los estudiantes que han agredido a uno o más de sus
compañeros a través del móvil que entre los que cuentan con este dispositivo y no registran este
antecedente y los que no tienen acceso a la tecnología celular. Las prevalencias de consumo
de sustancias entre los que registran agresividad por ciberbullying telefónico son asimismo
significativamente más altas que el promedio nacional registrado en todas las drogas.
TABLA 58: Prevalencia de año del consumo de drogas, según agresiividad por ciberbullying a través del celular
Tipo de droga
Sin acceso ni uso
de celular
Con acceso a celular
No han
Si han agredido
agredido a
a otros usando
otros usando el
el ciberbullying
ciberbullying
Total
Drogas Legales
17.3
27.4
47.4
23.3
 Alcohol
13.7
24.1
41.6
19.7
 Tabaco
9.8
13.8
29.9
12.8
Drogas Ilegales
2.6
3.2
16.0
3.8
 Marihuana
1.4
1.9
9.5
2.2
 Cocaína
0.5
0.6
5.6
0.9
 PBC
0.6
0.6
5.6
0.9
 Éxtasis
0.6
0.5
7.0
1.0
 Inhalantes
0.8
1.1
5.3
1.2
Drogas Médicas
2.3
3.1
10.1
3.2
 Tranquilizantes
1.7
2.2
7.0
2.3
 Estimulantes
1.1
1.2
5.5
1.5
Los resultados del análisis realizado evidencian que el ciberbullying incrementa el consumo
de drogas en la población escolar. Cuanto más implicados están los estudiantes en este tipo
de acoso no tradicional, mayor es el uso de drogas legales, ilegales y médicas que registran.
La victimización y agresividad a través del ciberbullying presentan una tendencia similar, lo
que confirma la hipótesis de que existe una relación positiva entre el ciberbullying y el uso de
sustancias en la población escolar.
89
90
DEMANDA DE ORIENTACIÓN
Y TRATAMIENTO POR
CONSUMO DE DROGAS
V
91
E
n este capítulo se describen los resultados del estudio respecto a la demanda de orientación y
tratamiento por problemas de consumo de drogas en la población escolar. En la primera parte,
se presentan los resultados del análisis de la demanda y acceso a servicios de orientación por
parte los escolares, a través de las distintas instituciones públicas y privadas que ofrecen este tipo
de servicio, tanto dentro como fuera del ámbito educativo. En la segunda parte, se describen los
resultados del análisis de la demanda de tratamiento por problemas de consumo de drogas en la
población escolar con referencia al sistema de salud; análisis que concluye con una estimación de
la demanda real y potencial de tratamiento que existe en la población escolar.
DEMANDA
Y
ACCESO
A
SERVICIOS
DE
ORIENTACIÓN.
En la Tabla 59 se observa que cuatro de cada diez estudiantes (39.7%) demandan orientación en
el tema de drogas. El resto manifiesta que no la necesita porque se considera bien informado
(41.8%) o porque no tiene interés en el tema (18.6%). Existen diferencias significativas por
sexo, tipo de colegio y ámbito geográfico. Así como las mujeres demandan más orientación
que los hombres. Estos últimos, por el contrario, muestran menos interés o se consideran
bien informados en el tema. Lo mismo ocurre con los estudiantes de los colegios privados,
que responden mayoritariamente que no necesitan orientación porque se consideran bien
informados; mientras que sus pares de colegios públicos demandan más orientación en el
tema de drogas, probablemente porque consideran que la que reciben es insuficiente. Los
estudiantes del interior del país, por otro lado, demandan más orientación que los de Lima
Metropolitana; mientras que éstos se consideran mejor informados.
TABLA 59: Demanda de orientación sobre el uso de drogas en la población escolar, según sexo,
tipo de colegio y ámbito geográfico.
Demanda de
orientación

Si necesito.

No necesito porque
me considero bien
informado.

No necesito porque
no me interesa.
TOTAL
Sexo
Tipo de Colegio
Ámbito Geográfico
Resto del
país
Total
N° de
estudiantes
H
M
Público
Privado
Lima
Metropolitana
34.6
44.8
43.6
29.4
31.1
43.3
39.7
839,908
43.7
39.8
38.0
51.6
51.8
37.6
41.8
885,047
21.7
15.4
18.4
19.0
17.1
19.2
18.6
393,076
100.0
100.0
100.0
100.0
100.0
100.0
100.0
2,118,032
En la Tabla 60 se da cuenta del acceso a servicios de orientación sobre el uso de drogas por
parte de la población escolar. En ella se observa que el 55.4% de los estudiantes ha tenido
acceso a este tipo de servicio, pero sólo el 36.1% quedó satisfecho con la orientación recibida.
El resto considera insuficiente la orientación recibida (19.3%) o no ha tenido acceso a este
servicio (44.7%). Se advierte que existen diferencias significativas por sexo, tipo de colegio
y ámbito geográfico. Las mujeres reportan un mayor acceso que los hombres y también
una mayor insatisfacción respecto a los servicios recibidos. Los estudiantes de las escuelas
privadas, por su parte, registran un mayor acceso y una mayor satisfacción con la orientación
recibida que sus pares de los colegios públicos, cuyo acceso es menor y menos satisfactorio.
Algo parecido se observa entre los estudiantes de Lima Metropolitana y del interior del país:
los primeros registran un mayor acceso y una mayor satisfacción con los servicios recibidos
que los segundos.
92
V
DEMANDA DE ORIENTACIÓN Y TRATAMIENTO POR CONSUMO DE DROGAS
TABLA 60: Acceso a servicios de orientación sobre el uso de drogas en la población escolar, según sexo,
tipo de colegio ámbito geográfico.
Acceso a servicios
de orientación
Sexo
Tipo de Colegio
Ámbito Geográfico
Resto del
país
Total
N° de
estudiantes
H
M
Público
Privado
Lima
Metropolitana

Si recibió y está
satisfecho.
35.3
36.8
32.6
45.3
46.3
31.7
36.1
791,188

Si recibió, pero
considera que es
insuficiente.
15.2
23.4
19.4
19.0
19.5
19.2
19.3
422,851

No recibió.
49.4
39.8
48.0
35.7
34.2
49.1
44.7
980,023
100.0
100.0
100.0
100.0
100.0
100.0
100.0
2’194,063
TOTAL
En la Tabla 61 se da cuenta del lugar de residencia de los estudiantes que han tenido acceso a
servicios de orientación en el tema de drogas y del nivel de acceso regional. En ella se observa
que la mayor parte de estudiantes que han tenido acceso a servicios de orientación provienen de
Lima Metropolitana (35.4%), seguido a mayor distancia de Arequipa (6.3%) La Libertad (5.9%),
Cusco (4.7%), Junín (4.5%), Lambayeque (4%), Callao (3.9%), Piura (3.8%) y Ancash (3.7%). Las
demás regiones registran una participación que oscila entre el 0.5%, en el caso de Madre de Dios,
hasta el 3%, registrado por Lima Provincias. La mayor participación de Lima Metropolitana se
explica por el peso demográfico de esta ciudad - región, que concentra al 30.9% de la población
nacional y al 28.7% de la población infantil y adolescente, de acuerdo a los resultados del censo
nacional de población y vivienda de 200758. Lo mismo ocurre con las demás regiones, aunque no
necesariamente siguen el mismo orden que se registra a nivel nacional.
En lo que respecta al nivel de acceso a servicios de orientación, Arequipa (71.1%) y Moquegua
(70.2%) lideran el ranking regional, seguidas a mayor distancia de Callao (65.9%), Tacna (65.9%),
Lima Metropolitana (65.8%), Lima Provincias (61.3%), La Libertad (60.3%), Madre de Dios
(58.1%), San Martín (57.4%) y Cusco (57.2%). Las regiones que registran un menor nivel de
acceso a servicios de orientación son Huancavelica (28.1%), Cajamarca (32.8%), Puno (35.1%),
Piura (37.3%) y Amazonas (38.2%), que, con la excepción de Piura, presentan menos problemas
de consumo de drogas.
En general, las diferencias de acceso entre las distintas regiones se explican por su nivel de
urbanización y la magnitud del problema del consumo de drogas en cada una de ellas, que
incrementa la demanda de orientación en la población escolar.
58
INEI – UNFPA. “Perfil Sociodemográfico del Perú”. Censo 2,007. Lima - Perú, 2008.
93
TABLA 61: Lugar de procedencia de los estudiantes que han tenido acceso a servicios
de orientación en el tema de drogas
Región
%
N° de estudiantes
Nivel de acceso (%)
1.
Amazonas
0.8
9,738
38.2
2.
Ancash
3.7
45,109
51.4
3.
Apurímac
1.3
15,585
41.6
4.
Arequipa
6.2
75,541
71.1
5.
Ayacucho
2.1
26,086
46.1
6.
Cajamarca
2.0
23,831
32.8
7.
Callao
3.9
47,745
65.9
8.
Cusco
4.7
56,965
57.2
9.
Huancavelica
0.7
8,087
28.1
10. Huánuco
2.0
23,817
46.0
11. Ica
2.6
31,975
48.7
12. Junín
4.5
54,696
52.0
13. La Libertad
5.9
72,074
60.3
14. Lambayeque
4.0
48,863
53.0
15. Lima Metropolitana
35.4
429,542
65.8
16. Lima Provincias
3.0
36,620
61.3
17. Loreto
2.2
27,197
45.2
18. Madre de Dios
0.5
5,824
58.1
19. Moquegua
0.8
9,416
70.2
20. Pasco
0.7
8,408
41.5
21. Piura
3.8
46,457
37.3
22. Puno
2.9
35,525
35.1
23. San Martin
2.5
30,661
57.4
24. Tacna
1.4
16,951
65.9
25. Tumbes
0.7
8,251
50.1
26. Ucayali
1.6
19,077
53.4
100.0
1’214,041
58.2
TOTAL
En el Gráfico 14 se da cuenta de las instituciones que brindan servicios de orientación a los
estudiantes, de acuerdo a la información proporcionada por los alumnos que tuvieron acceso a
este servicio. La Escuela destaca entre todas las instituciones que fueron indagadas. El 66.7%
de los estudiantes que tuvieron acceso a servicios de orientación sobre drogas recibieron
este servicio en sus instituciones educativas. Le siguen, a una mayor distancia, el Centro de
Salud / Hospital (13.6%) y la Iglesia (11.2%). Las demás instituciones registran un acceso
bastante menor. Cabe precisar, sin embargo, que el servicio Habla Franco de DEVIDA registra
una cobertura mayor a la de las ONGs y Gobiernos Locales. La articulación de este servicio
con las escuelas e instituciones de salud podría contribuir a mejorar la calidad del servicio de
orientación que se brinda en estas instituciones, además que permitiría ampliar su cobertura.
94
V
DEMANDA DE ORIENTACIÓN Y TRATAMIENTO POR CONSUMO DE DROGAS
GRÁFICO 14: Intituciones en las que recibieron orientación sobre el tema de drogas
los estudiantes que tuvieron acceso a este servicio.
19
Otra.
Habla Franco – DEVIDA.
2.4
ONGs.
1.1
DEMUNA / Municipalidad.
1.7
Comisaría / PNP.
4.6
Iglesia.
11.2
Centro de Salud / Hospital.
13.6
Escuela.
0
66.7
10
20
30
40
50
60
70
DEMANDA DE TRATAMIENTO EN EL SISTEMA DE
SALUD.
En el análisis de la demanda de tratamiento en la población escolar es necesario distinguir entre
demanda real y demanda potencial. La primera incluye a los usuarios de drogas que hacen explicito
su interés en acceder a algún tipo de tratamiento y a los que no hacen explicito su interés en el
tema o se resisten a recibir cualquier tipo de intervención especializada en el sistema de salud
(demanda implícita). La demanda potencial, por su parte, está conformada por los usuarios de
drogas que señalan que no necesitan tratamiento porque consideran que no tienen un consumo
problemático. Para distinguir entre ambos tipos de demanda se hace necesario primero analizar
la información proporcionada por los estudiantes en relación a este tema.
En la Tabla 62 vemos los resultados del análisis de la demanda de tratamiento registrada por los
estudiantes. Se trata, en rigor, de la “demanda sentida” o explícita. El 13.6% de los estudiantes
señala que necesita algún tipo de tratamiento u orientación especializada en el sistema de salud
por problemas de uso de drogas. Esta demanda es mayor en los hombres que en las mujeres, en
los estudiantes de colegios públicos que en los de las escuelas privadas y en los adolescentes
del interior del país que en los de Lima Metropolitana, siendo las diferencias significativas en
todos los casos. Es importante señalar que no todos los estudiantes que demandan tratamiento
son consumidores o usuarios de drogas y que en el grupo de estudiantes que declaran que no
necesitan tratamiento existen consumidores recientes y actuales de sustancias, por lo que se
requiere de un análisis más detallado, que permita determinar la demanda real y potencial de
tratamiento en la población escolar, análisis que se realiza más adelante.
95
TABLA 62: Demanda de tratamiento por uso de drogas en la población escolar, según sexo,
tipo de colegio y ámbito geográfico.
Demanda de
Tratamiento
Sexo
Tipo de Colegio
Ámbito Geográfico
H
M
Público
Privado
Lima
Metropolitana
Resto del
país
Total
N° de
estudiantes

Si necesito.
14.8
12.4
15.5
8.6
10.1
15.1
13.6
298,544

No necesito, porque
no consumo.
66.3
74.8
69.0
74.7
76.5
68.0
70.5
1,547,429

No necesito, porque
no me interesa.
18.9
12.8
15.6
16.7
13.4
16.9
15.9
348,090
TOTAL
100.0
100.0
100.0
100.0
100.0
100.0
100.0
2’194,063
La Tabla 63 da cuenta del acceso a servicios de tratamiento en el sistema de salud. El 5.9%
de la población escolar, esto es 130,603 estudiantes, señala que ha accedido a este tipo de
servicio en el pasado (1.6%) o que accede actualmente (4.3%). Este acceso es mayor en
los hombres que en las mujeres, en los estudiantes de colegios públicos que en los de las
instituciones educativas privadas y en los adolescentes del interior del país que en los de Lima
Metropolitana, sin que hayan diferencias significativas entre los distintos grupos analizados.
TABLA 63: Acceso de la población escolar a servicios de tratamiento por uso de drogas en el sistema de salud,
según sexo, tipo de colegio y ámbito geográfico.
Acceso a servicios de
tratamiento
Sexo
Tipo de Colegio
Ámbito Geográfico
Lima
Resto del
Metropolitana
país
Total
N° de
estudiantes
1.7
1.6
36,103
4.2
4.4
4.3
94,500
96.2
94.4
93.9
94.0
2’063,461
100.0
100.0
100.0
100.0
2’194,063
H
M
Público
Privado

Sí, alguna vez. Pero no
en la actualidad
1.9
1.4
1.9
1.0
1.4

Sí, actualmente
5.0
3.6
4.9
2.8

No, nunca ha estado
en tratamiento
93.1
95.0
93.2
TOTAL
100.0
100.0
100.0
En el Gráfico 15 se observa que la mayor parte de los estudiantes que recibieron o reciben
tratamiento por consumo de drogas accedieron a este servicio en clínicas privada (31.6%),
instituciones de salud pública (Hospitales / Centros de Salud: 26.6%) y comunidades terapéuticas
o centros de rehabilitación (23.1%). Las demás instituciones analizadas registran un acceso
bastante menor.
GRÁFICO 15: LUGAR RECIBIERON TRATAMIENTO POR CONSUMO DE DROGAS LOS ESTUDIANTES
QUE TUVIERON ACCESO A ESTE SERVICIO.
Otra
12.9
Hospital de las FFAA y/o FFPP
0.6
Grupos de Autoayuda (Alcohólicos Anónimos,
Narcóticos Anónimos, etc).
3.6
ESSALUD
4.2
Comunidad Terapéutica / Centro de Rehabilitación
23.1
Hospital y/o Centro de Salud Público
26.6
Clínica privada
31.6
0
96
10
20
30
40
V
DEMANDA DE ORIENTACIÓN Y TRATAMIENTO POR CONSUMO DE DROGAS
En cuanto al tipo de tratamiento recibido, la mayoría de los estudiantes que registran acceso
a este servicio lo hizo bajo el sistema no residencial (63.3%), ya sea por clínica de día (33.6%)
o por tratamiento ambulatorio (29.7%). El 36.7%, por el contrario, tuvo acceso a través de un
sistema residencial o de internado (Gráfico 16).
GRÁFICO 16: TIPO DE TRATAMIENTO POR CONSUMO DE DROGAS RECIBIDO POR LOS ESTUDIANTES
QUE TUVIERON ACCESO A ESTE SERVICIO.
29.7
Ambulatorio
33.6
Clínica de día
36.7
Internado / Residencial
0
10
20
30
40
En el Gráfico 17 vemos que en la mayoría de los casos de tratamiento reportados por los
estudiantes se obtuvo un resultado positivo, sea porque dejo de usar alcohol y/o drogas (23%)
o porque disminuyó su consumo (36%). Uno de cada cinco estudiantes que recibió tratamiento
(20.4%), por el contrario, manifiesta que dejó de consumir, pero que luego volvió a usar alcohol
y tabaco. El 11% abandonó el tratamiento.
GRÁFICO 17: RESULTADOS DEL TRATAMIENTO RECIBIDO POR LOS ESTUDIANTES
QUE TUVIERON ACCESO A ESTE SERVICIO
Faltaba mucho al tratamiento.
3.7
No dejó de consumir ni disminuyó su consumo de
alcohol y/o drogas
6
Abandonó / No terminó el tratamiento.
11
Dejo de consumir, pero luego volvió a consumir.
20.4
Dejo de consumir alcohol y/o drogas.
23
Disminuyó la cantidad de alcohol y/o drogas que
consumía.
36
0
10
20
30
40
Retornando al análisis de la demanda de tratamiento, una estimación más precisa tiene que tener
en cuenta que no todos los estudiantes que demandan tratamiento u orientación especializada en
drogas registran consumo en el último año, es decir, son “ex consumidores” o no se han iniciado
en el consumo aún, lo que los excluye de la demanda real de tratamiento. Del mismo modo,
existen estudiantes que declaran que “no necesitan tratamiento porque no les interesa” y que, sin
embargo, registran consumo de drogas en el último año, lo que los incluye en la demanda real de
97
tratamiento. Se presume en este último caso que su falta de interés o resistencia al tratamiento
está asociado a un consumo problemático. La suma de ambos grupos de usuarios de drogas -los
que hacen explícita su demanda de tratamiento y quienes la mantienen implícita- constituyen la
demanda real de tratamiento. La demanda potencial se obtiene del grupo de estudiantes que
señalan que no necesitan tratamiento porque no consumen sustancias o consideran que no
tienen un consumo problemático de drogas. Al interior de este grupo, se selecciona a los alumnos
que registran un uso actual o reciente de sustancias, que pasan a formar parte de la demanda
potencial de tratamiento por consumo de drogas.
En la Tabla 64 se presentan los resultados del análisis realizado aplicando estos criterios. En
ella se observa que:
• El 9.1% de la población escolar, esto es 200,111 estudiantes, demanda algún tipo de
tratamiento u orientación especializada en el sistema de salud por consumo de alcohol y
tabaco.
• 51,378 estudiantes (2.3% de la población escolar) demandan algún tipo de tratamiento en
el sistema de salud por consumo de una o varias sustancias ilegales.
• El 1.3% de la población escolar, esto es 29,813 estudiantes, requiere acceder a algún tipo
de tratamiento especializado en el sistema de salud debido al uso de drogas médicas.
Por último, es importante señalar que la demanda real de tratamiento por consumo de drogas
ilegales es 72% más alta que la demanda real que registran de las drogas médicas; pero estas
últimas aventajan en 24.6% a las primeras cuando se comparan las demandas potenciales,
es decir, su potencial de crecimiento es mayor y podría dar lugar, en los próximos años, a un
incremento de la demanda real de tratamiento por consumo de tranquilizantes y estimulantes,
situación que requiere ser vigilada de cerca.
98
V
DEMANDA DE ORIENTACIÓN Y TRATAMIENTO POR CONSUMO DE DROGAS
TABLA 64: Demanda real y potencial de tratamiento por problemas de consumo
de drogas en la población escolar
Demanda
%
N Expandido
Drogas Legales
• Demanda real
9.1
200,111
­
Explícita
(4.5)
(98,698)
­
Implícita
(4.6)
(101,413)
14.2
311,642
76.7
1’682,310
• Demanda potencial
•No consumidores
consumidores.
y
ex
Drogas Ilegales
• Demanda real
2.3
51,378
­
Explícita
(1.1)
(24,512)
­
Implícita
(1.2)
(26,866)
• Demanda potencial
1.5
31,834
96.2
2’110,851
•No consumidores
consumidores.
y
ex
Drogas Médicas
• Demanda real
1.3
29,813
­
Explícita
(0.7)
(15,731)
­
Implícita
(0.6)
(14,082)
• Demanda potencial
1.8
39,652
96.9
2’124,598
100.0
2’194,063
•No consumidores
consumidores.
TOTAL
y
ex
99
100
PERCEPCIÓN DE LAS ACCIONES
DE PREVENCIÓN A NIVEL
REGIONAL, LOCAL Y ESCOLAR
VI
101
E
n el cuestionario se incluyó una batería de preguntas orientadas a conocer y medir la percepción
de los escolares de las acciones de prevención que se ejecutan a nivel regional, distrital y
escolar, cuyos resultados se presentan en este capítulo.
En la Tabla 65 se observa que uno de cada tres estudiantes (33.9%) tiene conocimiento de que se
están realizando campañas o programas para prevenir el consumo de drogas a nivel de su región;
pero sólo uno de cada cinco (21.6%) señala que este tipo de acciones también se realizan en su
distrito. La mayoría reporta que no se ejecutan acciones de prevención en su distrito o región o,
en su defecto, desconoce que se estén haciendo o se hayan ejecutado. En Lima Metropolita la
percepción es mayor que en el interior del país. No se registran diferencias significativas por género.
TABLA 65: Conocimiento de la ejecución de acciones de prevención a nivel regional y distrital, reportado por la
población escolar, según sexo y ámbito geográfico.
Sexo
Nivel
Ámbito Geográfico
Resto del
país.
Total
N° de
estudiantes
Hombre
Mujer
Lima
Metropolitana

Regional.
33.2
34.6
37.3
32.5
33.9
743,654

Distrital.
20.6
22.6
25.3
20.0
21.6
473,541
En lo que respecta a las instituciones que ejecutan programas y acciones de prevención a nivel local,
el Gráfico 18 nos muestra que los estudiantes que tienen conocimiento de las mismas, señalan
en primer lugar, a la Escuela (45.5%), seguido de las Instituciones de Salud (25.5%) y, a mayor
distancia, el Gobierno Local (13.6%), la Iglesia (12%), la PNP (10.7%), el Gobierno Regional (7.9%), la
Municipalidad provincial (7.7%) y las ONGs (3.8%). Es probable que el trabajo de estas últimas, que
mayormente se desarrolla a través de las escuelas, no se visibilice adecuadamente en la percepción
de los estudiantes y, por esta razón, esté subreportado. No sucede lo mismo con los gobiernos
locales, que tienen un mandato preventivo que emana de su propia ley orgánica y que, de acuerdo
a la percepción de los estudiantes, vienen cumpliéndolo de una manera deficitaria.
GRÁFICO 18: Instituciones que ejecutan programas o acciones de prevención a nivel distrital
17.9
Otra
3.8
ONGs
Municipalidad provincial
7.7
Gobierno Regional
7.9
Comisaría / PNP
10.7
Iglesia
12
Municipalidad distrital
13.6
Centro de Salud / Hospital
25.5
Escuela
45.5
0
10
20
30
40
50
A nivel escolar, la Tabla 66 indica que el 61.3% de los estudiantes señala que en su institución
educativa se realizan acciones de prevención de drogas dirigidas a los alumnos (charlas informativas,
capacitaciones, etc.). El 65% además reconoce que la prevención de drogas ha sido incorporada
dentro del currículum escolar de su institución educativa y se trabajan estos temas en los cursos y
102
VI
PERCEPCIÓN DE LAS ACCIONES DE PREVENCIÓN A NIVEL REGIONAL, LOCAL Y ESCOLAR
la hora de tutoría; pero solo el 34% señala que los docentes cuentan con material educativo para
el desarrollo de las actividades preventivas en aula. Asimismo, los estudiantes de colegios públicos
y de Lima Metropolitana registran un mayor acceso a programas preventivos en sus instituciones
educativas que los alumnos de escuelas privadas y del resto del país. Por sexo, este acceso es
mayor en las mujeres que en los varones, siendo las diferencias poco significativas.
TABLA 66: Nivel de incorporación de la prevención del consumo de drogas en las instituciones educativas,
según sexo, tipo de colegio y ámbito geográfico.
Sexo
Tipo de Colegio
Ámbito Geográfico
H
M
Público
Privado
Lima
Metropolitana
Resto del
país.
Total
N° de
estudiantes

Se han realizado capacitaciones
y/o charlas informativas sobre
temas de drogas dirigidas a los
estudiantes.
59.3
63.6
63.2
56.3
64.2
60.1
61.3
1,344,643

Se han desarrollado durante el
año, en los cursos y la hora de
tutoría, temas relacionados al
consumo de drogas.
63.1
67.1
66.0
62.6
72.2
62.0
65.0
1,427,218

Se utiliza material educativo para
el desarrollo de las actividades
de prevención relacionadas al
consumo de drogas.
33.7
34.3
35.1
31.1
37.0
32.7
34.0
746,037
Nivel de incorporación
Finalmente, en la Tabla 67 se registra la opinión que tienen los estudiantes sobre la actitud preventiva
de las autoridades regionales. A la pregunta si éstas se preocupan por prevenir el consumo de
drogas en su región o departamento, el 41.5% de los alumnos respondió que sí se preocupan y el
58.5% opinó en sentido contrario. No se registran diferencias por sexo. Por su parte, los estudiantes
de Lima Metropolitana tienen una opinión más favorable de la autoridad regional –en este caso la
Municipalidad Metropolitana- que los del resto del país.
TABLA 67: Opinión sobre la actitud preventiva de las autoridades regionales frente al consumo
de drogas, según sexo y ámbito geográfico.
Sexo
Opinión
Hombre
Ámbito Geográfico
Mujer
Lima
Metropolitana
Resto del
país.
Total
N° de
estudiantes

Si se preocupan.
41.8
41.1
47.4
38.9
41.5
909,569

No se preocupan.
58.2
58.9
52.6
61.1
58.5
1,284,494
100.0
100.0
100.0
100.0
100.0
2’194,063
TOTAL
El análisis de los resultados evidencia una baja cobertura de los programas y acciones de prevención
en el ámbito local. Los gobiernos regionales y gobiernos locales están poco involucrados en las
acciones de prevención del consumo de drogas y eso se ve reflejado en la opinión de los estudiantes
que, fuera de la escuela, no perciben que se lleven a cabo este tipo de programas y acciones en su
entorno local. En las escuelas, por el contrario, se registra una mayor cobertura, reportada por los
propios estudiantes. Es importante destacar que hay avances en la incorporación de la prevención
del uso de drogas en el currículo escolar, que beneficia a cerca de dos tercios de la población
escolar, pero el acceso a material educativo sigue siendo deficitario, lo que va en detrimento de
la calidad de las acciones preventivas que se realizan en las instituciones educativas. Bajo estas
condiciones, se hace necesario mejorar no sólo la cobertura sino también la calidad de las acciones
de prevención que se llevan a cabo en las escuelas y en los espacios locales y regionales, a efectos
de que tengan un impacto positivo en la reducción del consumo de drogas.
103
104
EVOLUCIÓN DEL CONSUMO
DE DROGAS EN LA
POBLACIÓN ESCOLAR
VII
105
E
n este capítulo se da cuenta de la evolución del consumo de drogas en la población escolar,
en el periodo 2007 – 2012, tomando como base el análisis comparativo de las prevalencias de
año del uso de sustancia legales, ilegales y médicas, registradas en los estudios de escolares
del 2007, 2009 y 2012. Estos estudios comparten la misma metodología, por lo que es posible
comparar sus resultados y determinar la evolución que ha seguido el uso de drogas en la población
escolar, en el periodo de tiempo indicado. En la primera parte, se analizan las prevalencias globales
de consumo de drogas; y en las siguientes, se da cuenta de la evolución que ha tenido el uso de
cada sustancia en la población escolar según tipo de droga.
PREVALENCIAS GLOBALES DEL CONSUMO DE
DROGAS.
En el Gráfico 19 se observa que el consumo de drogas legales, ilegales y médicas disminuyó
entre el 2009 y 2012. No obstante, las dos últimas venían de crecer en el periodo 2007 – 2009.
Las drogas legales, por el contrario, mantienen una tendencia a la baja desde el 2007.
GRÁFICO 19: Prevalencia de año del consumo de drogas legales, ilegales y médicas
en la población escolar: 2007 – 2012
40
36.7
35
30
28.9
25
23.3
20
15
10
5
6.8
4.9
4.6
3.9
0
2007
2009
Drogas Legales
Drogas Ilegales
3.8
3.2
2012
Drogas Médicas
Los datos globales permiten evaluar los resultados de la política y las intervenciones orientadas
a reducir la demanda de drogas, pero nos dicen muy poco sobre la dinámica interna de esta
demanda, por lo que es necesario acercar la mirada a los espacios regionales. En la Tabla 68 se
da cuenta del comportamiento que ha seguido la prevalencia de año del consumo de drogas
legales, ilegales y médicas en los dominios regionales, observándose lo siguiente:
• El consumo de drogas legales en la población escolar se ha reducido en la mayoría de
las regiones del país, con excepción de Amazonas, Apurímac, Arequipa, Callao, Cusco,
Lima Provincias, San Martín y Tacna. Ancash, Tumbes y Huancavelica son las regiones
que registran la mayor disminución, seguidas a mayor distancia de Amazonas, Loreto, Ica,
Madre de Dios y Piura, entre otras. Lima Metropolitana registra un disminución de -21.9%,
por encima del promedio registrado a nivel nacional (-19.4%).
106
VII
EVOLUCIÓN DEL CONSUMO DE DROGAS EN LA POBLACIÓN ESCOLAR
• El consumo de drogas ilegales ha crecido en más del 100% en Tacna y Cusco. Ayacucho
también registra un incremento importante (73.9%). En la mayoría de regiones, sin embargo,
ha disminuido el uso de sustancias ilegales. Ica, Amazonas, Puno, Loreto y Madre de Dios,
registran las mayores reducciones, seguidas de Tumbes, Piura, Ucayali, entre otras. En Lima
Metropolitana la disminución es mínima (-2%), ubicándose muy por debajo del promedio
registrado a nivel nacional (-17.4%).
• El consumo de drogas médicas se ha reducido en todas las regiones del país, con excepción
de Tacna y Cusco. Tumbes, Ica, Loreto, Junín, Madre de Dios y Amazonas registran las
mayores disminuciones, seguidas de Ucayali, Moquegua, Ancash, Apurímac, Huancavelica,
Cajamarca, Puno, Lima Provincias, Piura, entre otras. Lima Metropolitana registra un
disminución de -44.3%, por debajo del promedio nacional (-52.9%).
TABLA 68: Prevalencia de año del consumo de drogas en la población escolar de secundaria,
según dominios regionales: 2007 – 2012
Drogas Legales
Dominios
Regionales
1. Amazonas
Dogas Ilegales
Drogas Médicas
2007
2009
2012
∆%
2009 2012
2007
2009
2012
∆%
2009 2012
2007
2009
2012
∆%
2009 2012
30.1
10.5
15.5
47.6
1.9
4.7
1.1
-76.6
4.4
7.6
1.6
-78.9
2. Ancash
32.3
36.5
17.9
-51.0
4.8
3.7
3.8
2.7
6.2
6.4
2.4
-62.5
3. Apurímac
32.3
15.3
18.5
20.9
4.0
5.0
3.3
-34.0
4.7
8.7
3.4
-60.9
4. Arequipa
37.8
29.6
34.0
14.9
3.8
4.2
5.1
21.4
4.2
7.3
4.4
-39.7
5. Ayacucho
28.6
19.4
17.3
-10.8
4.7
2.3
4.0
73.9
6.4
4.5
2.8
-37.8
6. Cajamarca
30.6
21.3
18.7
-12.2
1.9
2.6
2.0
-23.1
3.1
4.6
2.0
-56.5
-54.3
7. Callao
40.7
29.9
33.4
11.7
5.2
6.2
5.2
-16.1
6.0
9.4
4.3
8. Cusco
34.5
21.4
26.1
22.0
3.2
2.6
5.5
111.5
5.2
3.6
3.7
2.8
9. Huancavelica
20.2
18.9
9.4
-50.3
1.6
1.7
1.1
-35.3
6.1
4.1
1.7
-58.5
10.Huánuco
35.7
19.1
18.7
-2.1
4.3
2.1
2.3
9.5
5.5
4.0
3.2
-20.0
11.Ica
33.6
30.7
19.5
-36.5
3.6
7.4
1.7
-77.0
5.5
14.2
1.5
-89.4
12.Junín
27.1
26.4
19.4
-26.5
2.5
6.2
3.3
-46.8
2.9
13.5
2.4
-82.2
13.La Libertad
32.5
31.6
26.7
-15.5
3.6
4.1
3.7
-9.8
5.9
5.4
4.1
-24.1
14.Lambayeque
27.4
24.3
23.9
-1.6
2.8
3.3
3.6
9.1
3.5
4.8
3.6
-25.0
15.Lima
Metropolitana
44.8
33.8
26.4
-21.9
4.3
5.1
5.0
-2.0
5.4
7.0
3.9
-44.3
16.Lima
Provincias
35.2
26.3
34.9
32.7
3.5
4.7
5.5
17.0
4.7
6.9
3.5
-49.3
17.Loreto
29.1
25.5
15.0
-41.2
4.3
5.6
1.9
-66.1
5.8
7.0
1.1
-84.3
18.Madre de Dios
21.5
29.7
18.9
-36.4
3.3
12.0
4.7
-60.8
4.3
18.1
3.3
-81.8
19.Moquegua
40.7
29.8
26.3
-11.7
5.4
4.2
3.0
-28.6
4.7
2.7
1.0
-63.0
20.Pasco
13.7
16.3
13.4
-17.8
1.7
1.2
1.4
16.7
1.9
2.7
1.7
-37.0
21.Piura
35.7
29.3
18.7
-36.2
3.4
3.6
1.8
-50.0
3.6
3.9
2.0
-48.7
22.Puno
16.9
10.7
8.5
-20.6
1.7
1.5
0.5
-66.7
2.9
1.8
0.9
-50.0
-26.5
23.San Martín
35.7
26.3
32.0
21.7
5.7
3.9
2.8
-28.2
6.0
4.9
3.6
24.Tacna
36.1
26.1
30.2
15.7
6.4
3.5
7.9
125.7
5.4
4.2
4.4
4.8
25.Tumbes
31.7
30.2
14.8
-51.0
3.1
7.6
3.2
-57.9
4.2
21.0
2.2
-89.5
26.Ucayali
26.0
23.3
19.0
-18.5
3.0
6.9
3.5
-49.3
4.5
9.3
3.1
-66.7
36.7
28.9
23.3
-19.4%
3.9
4.6
3.8
-17.4%
4.9
6.8
3.2
-52.9%
TOTAL
107
DROGAS LEGALES.
En el Gráfico 20 se observa la evolución que ha seguido el consumo de alcohol y tabaco en la
población escolar. El uso de alcohol disminuyó en cerca de cinco puntos porcentuales entre
el 2009 y 2012. Lo mismo se observa en el caso del tabaco. Ambas sustancias registran una
disminución de alrededor del 10% entre el 2007 y 2012.
GRÁFICO 20: PREVALENCIA DE AÑO DEL CONSUMO DE DROGAS LEGALES
EN LA POBLACIÓN ESCOLAR: 2007 - 2012
35
30
29.9
24.5
25
20
22.9
19.7
17.8
15
12.8
10
5
0
2007
2009
Alcohol
2012
Tabaco
La dinámica regional del consumo de alcohol y tabaco, descrita en la Tabla 69, da cuenta de lo
siguiente:
• El consumo de alcohol ha disminuido en la mayoría de regiones del país: Tumbes,
Huancavelica y Ancash son las regiones que registran una mayor reducción, seguidas de
Loreto, Ica, Madre de Dios, Piura, Junín, entre otras. Existen, sin embargo, regiones como
Amazonas, Lima Provincias y Cusco, donde se ha producido un importante incremento del
consumo de alcohol en la población escolar. Por su parte, Lima Metropolitana registra una
disminución de -22.5%, que se ubica por encima del promedio nacional (-19.6%).
• El consumo de tabaco se redujo en la mayoría de las regiones del país, con excepción de
Amazonas, San Martín, Apurímac, Arequipa, Lima Provincias y Cajamarca. Ancash, Tumbes,
Loreto y Huancavelica son las regiones donde más se ha reducido el consumo de tabaco,
seguidas de Madre de Dios, Piura, Ayacucho, Junín, Ica, Pasco, Lima Metropolitana, entre
otras. Lima Metropolitana registra una disminución de -31.4%, por encima del promedio
registrado a nivel nacional (-28.1%).
El consumo de alcohol, sobretodo del tabaco ha experimentado una disminución significativa
en la población escolar, tal como se evidencia en las prevalencias de consumo que registran las
distintas regiones del país y a nivel nacional.
108
VII
EVOLUCIÓN DEL CONSUMO DE DROGAS EN LA POBLACIÓN ESCOLAR
TABLA 69: Prevalencia de año del consumo de drogas legales en la población escolar de secundaria,
según dominios regionales: 2007 – 2012
Alcohol
Dominios Regionales
Tabaco
2007
2009
2012
∆%
2009 2012
2007
2009
2012
∆%
2009 2012
1.
Amazonas
25.4
8.9
12.7
42.7
14.9
7.4
8.1
9.5
2.
Ancash
24.5
30.7
15.0
-51.1
22.8
23.0
9.8
-57.4
3.
Apurímac
26.9
11.7
14.0
19.7
18.6
11.9
12.9
8.4
4.
Arequipa
31.2
25.4
29.1
14.6
24.1
18.7
20.0
7.0
5.
Ayacucho
19.7
13.1
14.5
10.7
22.0
15.8
10.0
-36.7
6.
Cajamarca
24.8
18.3
15.4
-15.8
18.2
12.1
12.1
0.0
7.
Callao
33.5
24.1
29.1
20.7
27.0
19.0
17.8
-6.3
8.
Cusco
28.2
15.9
21.9
37.7
20.9
15.6
14.6
-6.4
9.
Huancavelica
11.9
13.7
6.6
-51.8
15.2
15.6
7.7
-50.6
10. Huánuco
29.1
16.3
16.1
-1.2
22.2
11.5
11.2
-2.6
11. Ica
26.7
27.3
16.2
-40.7
20.7
18.3
11.9
-35.0
12. Junín
19.2
22.1
15.0
-32.1
20.7
17.6
11.3
-35.8
13. La Libertad
26.5
27.6
22.6
-18.1
19.0
18.9
14.3
-24.3
14. Lambayeque
22.5
20.5
20.3
-1.0
16.3
15.0
11.8
-21.3
15. Lima Metropolitana
37.3
28.9
22.4
-22.5
28.4
20.7
14.2
-31.4
16. Lima Provincias
28.6
22.3
30.9
38.6
22.3
17.2
17.9
4.1
17. Loreto
22.5
22.5
12.8
-43.1
16.1
15.0
7.4
-50.7
18. Madre de Dios
14.0
23.8
14.6
-38.7
17.9
23.7
12.5
-47.3
19. Moquegua
35.8
26.4
22.7
-14.0
24.0
18.7
14.1
-24.6
20. Pasco
8.9
11.1
10.2
-8.1
10.7
12.8
8.5
-33.6
21. Piura
29.6
26.0
16.2
-37.7
19.3
15.2
8.1
-46.7
22. Puno
10.8
7.2
5.1
-29.2
12.0
7.8
6.4
-17.9
23. San Martín
29.1
24.0
28.4
18.3
20.4
13.2
14.4
9.1
24. Tacna
30.5
21.6
26.2
21.3
20.4
16.5
16.4
-0.6
25. Tumbes
27.3
27.0
11.7
-56.7
15.8
18.1
8.6
-52.5
26. Ucayali
20.1
19.1
16.0
-16.2
13.8
14.0
9.8
-30.0
29.9
24.5
19.7
-19.6
22.9
17.8
12.8
-28.1
TOTAL
109
DROGAS ILEGALES.
En el Gráfico 21 se describe la evolución del consumo de drogas ilegales en la población escolar,
según el tipo de sustancia. En general, la prevalencia anual de consumo de todas las sustancias
ilegales bajó entre el 2009 y 2012, sin llegar a los niveles registrados en el 2007. Los inhalantes
(-40%) y el éxtasis (-28.6%) son las drogas que registran la mayor disminución, seguidas de las
sustancias cocaínicas (-10%) y la marihuana (-8.3%).
GRÁFICO 21: PREVALENCIA DE AÑO DEL CONSUMO DE DROGAS ILEGALES
EN LA POBLACIÓN ESCOLAR: 2007 – 2012
3
2.4
2.5
2
1.4
1.5
1
0.5
2.2
2
1.9
1.8
1.2
1
0.9
1
0.9
0.9
1
0.7
0.6
0
1
Marihuana
2
Cocaína
PBC
3
Éxtasis
Inhalantes
La Tabla 70 da cuenta de la dinámica regional del consumo de drogas ilícitas en la población
escolar, observándose lo siguiente:
• El consumo de Marihuana registra una reducción importante en la mayoría de regiones
del país. Amazonas, Pasco, Puno, Ica y Loreto son las regiones que registran una mayor
disminución, seguidas a mayor distancia de Piura, Junín, Madre de Dios, Moquegua, entre
otras. Cusco y Tacna, por el contrario, registran un incremento mayor al 100%. Huánuco,
Huancavelica, Arequipa y Ayacucho también registran un incremento importante. En Lima
Metropolitana, el consumo de marihuana creció 18.5%,
• El consumo de PBC disminuyó en la mayoría de regiones del país. Amazonas e Ica son las
regiones que registran la mayor reducción, seguidas de Madre de Dios, Tumbes, Puno, Junín,
Apurímac, Loreto, Moquegua, Ucayali, entre otras. Es importante señalar, sin embargo, que el
consumo de PBC se cuadruplicó en Ayacucho, se triplicó en Tacna y creció más del doble en
Lambayeque. En Ancash y Cusco se duplicó. Lima Metropolitana, Lima Provincias y La Libertad
también registran un incremento importante. En estas regiones se ubican las principales rutas
de salida de las drogas y, en los casos de ciudades como Cusco y Huaraz, hay una alta afluencia
de turistas, por lo que el incremento del consumo de PBC en ellas no debe pasar inadvertido.
110
• En la mayoría de las regiones del país ha bajado el consumo de cocaína. Amazonas, Ica,
Cajamarca y Puno registran la mayor disminución, seguidas a mayor distancia de Loreto,
Tumbes, Madre de Dios, Callao, Apurímac, Moquegua, Junín, entre otras. El uso de cocaína,
sin embargo, creció en 4.5 veces en Ayacucho y en cerca de 3 veces en Tacna y Ancash.
En Cusco y Huánuco se duplicó, Lambayeque, Lima Provincias, Pasco y Ucayali igualmente
registran incrementos importantes. En Lima Metropolitana el consumo de cocaína creció
16.7%. Al igual que en el caso de la PBC, el consumo de cocaína ha crecido en las regiones
donde se ubican las principales rutas de salida de la droga.
2.6
2.1
1.3
3. Apurímac
2.0
3.0
1.3
0.8
2.8
6. Cajamarca
7. Callao
2.4
3.6
0.6
1.2
0.4
2.2
19. Moquegua
20. Pasco
21. Piura
22. Puno
23. San Martín
TOTAL
1.9
1.4
0.6
2.1
1.9
18. Madre de Dios
26. Ucayali
2.0
1.7
17. Loreto
3.2
2.7
2.9
2.6
1.8
1.0
2.1
1.7
1.7
0.7
13. La Libertad
14. Lambayeque
15. Lima
Metropolitana
16. Lima Provincias.
24. Tacna
4.3
2.5
1.6
0.8
11. Ica
12. Junín
25. Tumbes
0.9
1.5
10. Huánuco
2.4
2.0
2.6
0.6
2.7
5.2
2.9
0.3
1.5
0.4
8. Cusco
9. Huancavelica
1.3
1.2
1.6
1.9
4. Arequipa
5. Ayacucho
1.7
0.6
1.9
2009
1. Amazonas
2007
2. Ancash
Dominios Regionales
2.2
1.9
2.5
5.0
1.8
0.1
0.9
0.1
1.6
3.1
0.6
2.6
3.2
1.6
2.2
1.4
0.8
1.6
0.5
3.0
2.8
1.4
1.7
3.0
1.8
1.8
0.1
2012
Marihuana
-8.3
-5.0
-3.8
108.3
-14.3
-83.3
-55.0
-83.3
-40.7
-40.4
-79.3
-10.3
18.5
-5.9
4.8
-44.0
-81.4
77.8
66.7
130.8
-6.7
7.7
41.7
42.9
-30.8
5.9
-95.0
∆%
2009
2012
0.7
0.5
0.6
1.5
1.3
0.3
0.9
0.1
0.4
1.0
0.9
0.6
0.9
0.4
0.7
0.2
0.9
0.4
0.3
0.3
1.0
0.2
1.3
0.7
0.7
1.0
0.2
2007
1.0
2.3
2.2
0.7
0.9
0.4
0.6
0.1
0.8
3.9
1.2
1.1
0.9
0.4
0.7
2.0
2.4
0.4
0.4
0.5
1.4
0.6
0.3
0.9
1.7
0.7
1.0
2009
0.9
1.2
0.5
2.6
0.7
0.1
0.5
0.1
0.4
0.8
0.5
1.5
1.3
1.3
1.0
0.5
0.0
0.3
0.5
1.0
1.1
0.5
1.6
0.6
0.7
1.4
0.0
2012
PBC
-10.0
-47.8
-77.3
271.4
-22.2
-75.0
-16.7
0.0
-50.0
-79.5
-58.3
36.4
44.4
225.0
42.9
-75.0
-100.0
-25.0
25.0
100.0
-21.4
-16.7
433.3
-33.3
-58.8
100.0
-100.0
∆%
2009 2012
0.9
1.0
0.5
1.5
1.7
0.5
0.7
0.3
1.0
1.4
1.0
0.8
1.1
0.6
0.9
0.4
1.0
0.8
0.3
0.5
1.7
0.4
1.2
1.0
0.5
1.1
0.3
2007
1.0
0.8
1.1
0.6
0.9
0.5
0.4
0.3
0.9
2.8
1.3
0.8
1.2
0.6
0.7
1.2
2.1
0.2
0.2
0.5
1.8
0.7
0.2
1.0
1.3
0.3
0.8
2009
0.9
1.2
0.3
2.3
0.7
0.1
0.4
0.5
0.5
1.3
0.3
1.3
1.4
1.0
0.7
0.7
0.1
0.4
0.2
1.1
0.9
0.1
1.1
0.7
0.7
1.1
0.0
2012
Cocaína
-10.0
50.0
-72.7
283.3
-22.2
-80.0
0.0
66.7
-44.4
-53.6
-76.9
62.5
16.7
66.7
0.0
-41.7
-95.2
100.0
0.0
120.0
-50.0
-85.7
450.0
-30.0
-46.2
266.7
-100.0
∆%
2009 2012
0.6
0.4
0.5
1.0
1.1
0.4
0.6
0.1
0.4
0.3
0.9
0.6
0.7
0.4
0.7
0.2
0.4
0.4
0.2
0.3
0.6
0.2
1.0
0.6
0.6
1.2
0.3
2007
1.4
3.1
5.1
0.4
0.6
0.4
0.5
0.6
0.3
6.9
2.1
1.2
1.5
0.7
0.7
3.3
3.8
0.8
0.7
0.3
2.8
0.8
0.4
1.1
3.0
0.9
2.8
2009
1.0
0.9
0.3
3.2
0.6
0.2
0.6
0.6
0.1
0.8
0.6
1.3
1.6
1.1
1.0
0.6
0.1
0.3
0.3
0.8
1.0
0.4
1.1
1.0
1.0
1.3
0.1
2012
Éxtasis
-28.6
-71.0
-94.1
700.0
0.0
-50.0
20.0
0.0
-66.7
-88.4
-71.4
8.3
6.7
57.1
42.9
-81.8
-97.4
-62.5
-57.1
166.7
-64.3
-50.0
175.0
-9.1
-66.7
44.4
-96.4
∆%
2009
2012
1.8
1.3
1.7
3.7
2.8
1.0
1.8
1.1
1.9
1.2
2.0
1.9
1.9
1.8
2.0
1.1
2.0
2.4
0.7
1.6
2.1
0.8
2.4
2.1
1.9
2.1
1.2
2007
2.0
2.2
3.8
1.1
2.1
0.6
1.6
0.5
1.7
7.0
2.1
2.2
2.2
1.4
2.2
3.5
3.4
0.5
0.8
1.0
2.6
0.9
1.0
2.3
2.2
2.0
2.6
2009
1.2
1.1
0.7
1.8
0.5
0.2
0.7
0.7
1.4
1.6
0.3
2.3
1.2
1.2
1.2
1.7
0.6
0.7
0.5
1.9
2.3
0.6
1.0
1.9
1.5
1.2
1.1
2012
Inhalantes
TABLA 70: PREVALENCIA DE AÑO DEL CONSUMO DE DROGAS ILEGALES EN LA POBLACIÓN ESCOLAR DE SECUNDARIA, SEGÚN DOMINIOS REGIONALES: 2007 – 2012
-40.0
-50.0
-81.6
63.6
-76.2
-66.7
-56.3
40.0
-17.6
-77.1
-85.7
4.5
-45.5
-14.3
-45.5
-51.4
-82.4
40.0
-37.5
90.0
-11.5
-33.3
0.0
-17.4
-31.8
-40.0
-57.7
∆%
2009 –
2012
EVOLUCIÓN DEL CONSUMO DE DROGAS EN LA POBLACIÓN ESCOLAR
VII
111
• El consumo de éxtasis se redujo en la mayoría de regiones del país. Ica, Amazonas, Tumbes
y Madre de Dios son las regiones que registran la mayor disminución de consumo de éxtasis,
seguidas de Junín, Loreto, Ucayali, Moquegua, Apurímac, Callao, Huánuco, entre otras. El uso
de esta sustancia, sin embargo, creció 7 veces en Tacna y en Ayacucho y Cusco se incrementó
en más de 150%. La Libertad y Lambayeque también registran un aumento importante. En
Lima Metropolitana el uso de éxtasis creció en 6.7%. Al igual que en el caso de las sustancias
cocaínicas, el uso de éxtasis ha aumentado en las regiones donde se ubican las principales
rutas de salida de la droga; no obstante, es una sustancia que no se produce en el país.
• La mayoría de las regiones del país, con excepción de Cusco, Tacna, Huánuco, Pasco y Lima
Provincias, registran una disminución del consumo de inhalantes. Loreto, Ica, Tumbes y San
Martín son las regiones donde más ha disminuido el consumo de esta saustancia, seguidas
a mayor distancia de Puno, Amazonas, Piura, Junín, La Libertad y Lima Metropolitana. Esta
última región registra una reducción mayor que el promedio nacional.
Lima Metropolitana, según este análisis, ha dejado de ser la región que registra las más altas
prevalencias de consumo de drogas ilegales en la población escolar; no obstante, por su volumen
demográfico, sigue siendo la que tiene un mayor número de consumidores. Tacna, por ejemplo,
registra prevalencias de consumo de drogas más altas. En Cusco, La Libertad, Lambayeque y
Ayacucho igualmente ha crecido el consumo de drogas ilegales. El uso de sustancias cocaínicas
y de éxtasis ha adquirido un mayor dinamismo en las regiones donde se ubican las rutas de
salida de las drogas, con la excepción del Callao, lo que plantea el reto de fortalecer las acciones
de prevención en estos espacios regionales.
DROGAS MÉDICAS.
En el Gráfico 22 se observa que el uso de tranquilizantes y estimulantes se redujo entre el
2009 y 2012 a niveles que se ubican por debajo que el registrado en el 2007. El consumo de
tranquilizantes bajó en -50% y el uso estimulantes disminuyó en -68.8%.
GRÁFICO 22: PREVALENCIA DE AÑO DEL CONSUMO DE DROGAS MÉDICAS
EN LA POBLACIÓN ESCOLAR: 2007 – 2012
6
4.6
5
4
4
4.8
3
2.3
2
1.9
1.5
1
0
2007
2009
Tranquilizantes
112
2012
Estimulantes
VII
EVOLUCIÓN DEL CONSUMO DE DROGAS EN LA POBLACIÓN ESCOLAR
En la Tabla 71 se da cuenta de la dinámica del consumo de estimulantes y tranquilizantes en la
población escolar de las distintas regiones del país, evidenciando lo siguiente:
• El consumo de tranquilizantes se ha reducido en todas las regiones del país, con excepción
de Cusco y Pasco. Ica, Madre de Dios y Loreto son las regiones donde más se ha reducido
el consumo de tranquilizantes, seguido de Tumbes, Junín, Amazonas, Ucayali, Ancash,
Moquegua, Huancavelica, Apurímac y Cajamarca, entre otras. Lima Metropolitana registra
una disminución de -45.5%, por debajo del promedio registrado a nivel nacional.
• Con excepción de Tacna, el consumo de estimulantes en la población escolar ha disminuido
en todas las regiones del país. Tumbes, Amazonas, Ica, Junín, Madre de Dios y Loreto son
las regiones que registran una mayor reducción del uso de estimulantes, seguidas a mayor
distancia de Moquegua, Piura, Ancash, Apurímac, Cajamarca, Ucayali, Callao, Lima Provincias,
Arequipa, Pasco, Puno, entre otras. En Lima Metropolitana el uso de estimulantes se redujo en
-57.1%, porcentaje que se ubica por debajo del promedio registrado a nivel nacional.
A la luz de estos resultados, el consumo de drogas médicas, ha experimentado una disminución
significativa entre el 2009 y 2012, que es mayor en el caso de los estimulantes que en los
tranquilizantes, independientemente de que estos últimos registren una prevalencia más alta,
tal como se evidencia en el análisis realizado, a nivel nacional y regional.
TABLA 71: Prevalencia de año del consumo de drogas médicas en la población escolar de secundaria, según
dominios regionales: 2007 – 2012
Tranquilizantes
Dominios Regionales
Estimulantes
∆%
∆%
2007
2009
2012
2009 2012
2007
2009
2012
2009 2012
1.
Amazonas
3.7
5.7
1.4
-75.4
1.6
6.0
0.4
-93.3
2.
Ancash
5.1
4.6
1.8
-60.9
2.3
4.2
1.1
-73.8
3.
Apurímac
3.7
6.0
2.8
-53.3
1.7
5.6
1.5
-73.2
4.
Arequipa
3.5
5.2
3.8
-26.9
1.6
5.0
1.8
-64.0
5.
Ayacucho
4.8
3.8
2.2
-42.1
2.8
2.7
1.1
-59.3
6.
Cajamarca
2.4
3.2
1.5
-53.1
1.3
2.9
0.8
-72.4
7.
Callao
5.3
5.7
3.4
-40.4
1.8
7.2
2.1
-70.8
8.
Cusco
4.4
2.8
3.0
7.1
1.7
1.8
1.3
-27.8
9.
Huancavelica
4.6
2.8
1.3
-53.6
2.3
2.7
1.1
-59.3
10. Huánuco
4.3
3.3
2.3
-30.3
2.3
2.0
1.6
-20.0
11. Ica
4.2
10.0
1.3
-87.0
2.5
10.8
0.7
-93.5
12. Junín
2.3
9.0
2.1
-76.7
1.2
10.4
0.8
-92.3
13. La Libertad
4.8
4.1
3.1
-24.4
2.1
2.9
1.6
-44.8
14. Lambayeque
2.8
3.3
2.2
-33.3
1.1
3.3
1.9
-42.4
15. Lima Metropolitana
4.5
4.4
2.4
-45.5
2.1
4.9
2.1
-57.1
16. Lima Provincias.
3.6
4.6
2.4
-47.8
2.2
5.2
1.7
-67.3
17. Loreto
5.0
5.5
1.0
-81.8
2.4
4.6
0.5
-89.1
18. Madre de Dios
3.6
16.1
2.8
-82.6
1.2
14.1
1.5
-89.4
19. Moquegua
3.7
2.1
0.9
-57.1
1.7
1.1
0.2
-81.8
20. Pasco
1.8
1.5
1.5
0.0
0.4
1.7
0.6
-64.7
21. Piura
2.9
2.7
1.7
-37.0
1.2
2.7
0.7
-74.1
22. Puno
2.4
1.3
0.8
-38.5
1.0
0.8
0.3
-62.5
23. San Martín
4.9
3.7
2.7
-27.0
2.9
3.2
1.7
-46.9
24. Tacna
4.5
3.4
3.3
-2.9
2.2
2.1
2.4
14.3
25. Tumbes
3.4
10.3
2.1
-79.6
1.5
18.3
0.5
-97.3
26. Ucayali
3.4
6.4
2.2
-65.6
1.9
7.1
2.0
-71.8
4.0
4.6
2.3
-50.0
1.9
4.8
1.5
-68.8
TOTAL
113
Es importante señalar que en las pruebas de hipótesis (prueba T para muestras independientes
aplicada por el SPSS) a las que fueron sometidas las prevalencias de consumo de drogas
legales, ilegales y médicas del 2009 y 2012, en forma individual y agrupadas, la mayoría resulto
ser estadísticamente significativa al 95% y 99% del nivel de confianza, con la excepción de
la cocaína (ver Anexo 1), lo que permite confirmar la hipótesis de que se ha producido una
disminución del uso de drogas en la población escolar en el periodo de tiempo analizado.
Estos resultados nos ponen ante un escenario complejo y en apariencia contradictorio. A nivel
nacional, se ha reducido el consumo de drogas legales, ilegales y médicas, lo que sin duda es
una buena noticia. Sin embargo, el uso de sustancias tiende a concentrarse y sigue creciendo
en algunas regiones, lo que es particularmente evidente en el caso de las drogas ilegales y,
de manera específica, en el consumo de sustancias cocaínicas y de éxtasis. Las ciudades
principales y ciudades intermedias, ubicadas en las rutas de salida de la droga –con la excepción
del Callao–, o que cuentan con una alta afluencia de turistas, son las que registran un mayor uso
de estas sustancias, que en algunos casos viene acompañado de un incremento del consumo
de drogas legales y médicas. Los resultados del estudio plantean la necesidad de reforzar las
acciones de prevención en estas regiones, a efectos de dar una respuesta efectiva a la dinámica
que ha asumido el consumo de drogas en la población escolar.
114
REFLEXIONES
FINALES
VIII
115
L
os resultados del estudio evidencian a nivel general, que el consumo de drogas legales,
ilegales y médicas en la población escolar presenta una ligera disminución entre el 2009 y
2012. El escenario, sin embargo, es complejo y heterogéneo. Por un lado, hay una efectiva
disminución del uso de drogas a nivel nacional y, por otro, el consumo de sustancias tiende a
concentrarse y sigue creciendo en algunas regiones del país, lo que es particularmente evidente
en el caso de las drogas ilegales y, más específicamente, en el uso de sustancias cocaínicas y de
éxtasis.
Lima Metropolitana ha dejado de ser la región que registra las más altas prevalencias de consumo
de drogas en la población escolar; no obstante que, por su volumen demográfico, sigue siendo la
región que tiene un mayor número de consumidores de sustancias legales, ilegales y médicas. Tacna,
Lima Provincias, Arequipa, La Libertad, Cusco y Callao son regiones que registran prevalencias de
consumo de drogas más altas que Lima Metropolitana. En lo que respecta a las sustancias ilícitas,
las ciudades principales y ciudades intermedias, ubicadas en las rutas de salida de la droga –Tacna,
Cusco, Arequipa, Puerto Maldonado, Huanta, Huamanga, Trujillo, Chiclayo, etc.-, registran las más
altas prevalencias de consumo, las que en algunos casos vienen acompañadas de un mayor uso de
drogas legales y médicas.
El uso de sustancias ilegales, por otro lado, es significativamente más alto entre los estudiantes de
mayor edad y de años superiores que entre sus pares de menor edad y de años inferiores, tendencia
que viene determinada principalmente por el uso de marihuana. En las sustancias cocaínicas, el éxtasis
y los inhalantes, por el contrario, los estudiantes de mayor edad y de años superiores registran un
menor consumo, lo que pone en evidencia que la nueva generación de estudiantes tiende a consumir
más este tipo de sustancias, siendo esta una importante señal de alerta del estudio.
Asimismo, los estudiantes de escuelas privadas registran prevalencias de consumo de drogas
legales, ilegales y médicas que son significativamente más altas que las que reportan sus pares de
colegios públicos, siendo esta otra importante señal de alerta.
El incremento del consumo de drogas en estos espacios y grupos de estudiantes se debe, por
un lado, a la existencia de una mayor disponibilidad de sustancias, sobre todo en las ciudades
intermedias de mayor tamaño que se encuentran en las rutas del tráfico ilícito de drogas; y por otro
lado, tiene que ver con un mayor uso de sustancias ilegales entre aquellos alumnos que tienen una
mayor disposición para consumirlas. En general, la disposición al consumo de drogas ilícitas ha
disminuido, pero ha crecido el número de estudiantes que registran una disposición fuerte y también
se ha incrementado el uso de drogas en este grupo. Esto quiere decir que entre los estudiantes que
registran una disposición fuerte al uso de drogas cada vez son más los que terminan consumiéndolas
de manera efectiva.
La conciencia de riesgo también se ha reducido y ello incrementa el nivel de vulnerabilidad a la
drogas en la población escolar, pese a la disminución de las prevalencias de consumo, siendo este
otro importante mensaje que se desprende del estudio.
En síntesis, la situación del consumo de drogas en la población escolar se puede describir en los
siguientes términos:
Ha disminuido el uso de drogas en la población escolar, a nivel nacional.
El uso de drogas tiende a concentrase y sigue creciendo en las ciudades que se ubican en las
rutas de salida de las drogas.
116
REFLEXIONES FINALES
VIII
El uso de cocaína, PBC, éxtasis e inhalantes está creciendo entre los estudiantes de edades más
tempranas que cursan los primeros años de estudio.
Los estudiantes de escuelas privadas registran prevalencias de consumo de drogas que son
significativamente más altas que sus pares de escuelas públicas.
Ha crecido el número de estudiantes que tienen una disposición fuerte al uso de drogas y, dentro
de este grupo, también se ha incrementado el número de alumnos que consumen sustancias
ilegales.
La conciencia de riesgo ha disminuido y se ha incrementado el nivel de vulnerabilidad a las
drogas, pese a la disminución del consumo de drogas en la población escolar.
Al parecer, se está produciendo un cambio en el patrón de consumo –situación que ya ha sido
advertida en los estudios anteriores-, que se caracteriza por la ampliación y diversificación de la
oferta de sustancias, que ya no se concentra en Lima y Callao, sino que se expande por las regiones
del interior del país, principalmente en los centros urbanos que se ubican en las rutas de salida de
las drogas, lo que tiene un doble efecto en la población escolar:
• Por un lado, cada vez hay más adolescentes que se inhiben de experimentar con drogas (sobre
todo en las zonas de mayor influencia del discurso preventivo); lo que se refleja en la reducción
de las prevalencias globales de consumo de drogas legales, ilegales y médicas en la población
escolar; y
• Por otro, los adolescentes que permanecen en el consumo y los que se inician en el uso de
drogas tienden a experimentar con nuevas drogas y a endurecer su consumo, absorbiendo
la oferta de sustancias existente en el mercado e incursionando en nuevos comportamientos
de riesgo, que incluye su involucramiento en actividades delictivas, lo que genera una mayor
inseguridad en la población.
La función del éxtasis y de las sustancias de diseño, así como de las anfetaminas, responde a este
nuevo patrón de consumo. Se trata de atraer a nuevos consumidores con sustancias aparentemente
“no adictivas”, lúdicas, que gocen de una mayor aceptación en la población, principalmente en los
sectores más integrados, que son a su vez los más individualizados; pero también en los sectores
medios y bajos, menos individualizados, en los que igualmente ha crecido y se ha diversificado
la oferta de drogas. Lo que se busca es “enganchar” a los jóvenes y adolescentes con la droga,
para que luego prueben con otros tipos de sustancias más “duras” (cocaína, PBC, marihuana,
etc.), embarcándolos en una dinámica autodestructiva que sólo puede terminar en la adicción y la
dependencia.
De acuerdo con este análisis, el discurso y las acciones de prevención han sido eficaces para
evitar que un mayor número de adolescentes experimenten con drogas, lo que se expresa en la
disminución de las prevalencias de consumo; pero no han tenido la misma eficacia para sacar del
consumo a los adolescentes que ya usan drogas y que eventualmente pueden estar experimentando
un consumo problemático y problemas de dependencia y adicción, lo que incrementa el malestar y
la inseguridad en la población.
En este contexto, se plantean nuevos retos para la prevención. En primer lugar, es necesario
complementar la prevención universal que se realiza en el sistema educativo y otros espacios
(familia, comunidad, etc.) con acciones de prevención selectiva e indicada en los grupos vulnerables
y usuarios de drogas, incluyendo la implementación de sistemas de alerta temprana que hagan más
eficaces este tipo de intervenciones.
117
En segundo lugar, es importante focalizar las intervenciones preventivas de acuerdo a las necesidades
y características específicas que asumen la oferta y demanda de drogas en las distintas regiones del
país. Se requiere no sólo una focalización territorial, sino también temática y psicosocial, que tome
en cuenta los diversos tipos de consumo y discursos que se construyen en torno a ellos, así como
los distintos niveles de riesgo a los que puede estar expuesta la población juvenil y adolescente,
siendo ésta por naturaleza altamente heterogénea.
En tercer lugar, hay que fortalecer el trabajo de prevención en las escuelas privadas, lo que también
debe ser considerado como un criterio de focalización, dado que los niveles de consumo en estas
instituciones educativas son significativamente más altos que en los colegios públicos, lo que
evidencia una mayor exposición al uso de drogas en estos espacios.
En cuarto lugar, es necesario revisar los enfoques y las estrategias preventivas dentro y fuera del
sistema educativo, de manera que se pueda atender mejor las necesidades de la población juvenil
y adolescente en el marco de los procesos de modernización e individualización en curso, así como
dar una respuesta efectiva al nuevo patrón de consumo de drogas que existe en el país.
En quinto lugar, hay que incrementar la presencia de profesionales de la salud mental en las
Instituciones Educativas. Solo el 15.6% de los colegios incluidos en la muestra del estudio contaban
con psicólogos al momento de la realización del trabajo de campo. En las regiones de Amazonas,
Apurímac, Loreto, Madre de Dios, Pasco Puno, San Martín y Ucayali no se encontraron psicólogos
en las instituciones educativas seleccionadas en la muestra. En junio del 2011 se dio la Ley 29719
o “Ley antibullying”, que en su artículo 3 señala que es “de necesidad la designación de, por lo
menos, un profesional de Psicología en cada institución educativa, encargado de la prevención y
el tratamiento de los casos de acoso y de violencia entre los alumnos”, lo que a la fecha ha sido
implementado en la mayoría de Instituciones Educativas.
Finalmente, y en consonancia con lo señalado anteriormente, es importante incorporar en el discurso
preventivo los factores de riesgo asociados a los procesos de modernización e individualización; y
en particular, factores “emergentes” como el bullying, el ciberbullying y la adicción al Internet que,
como se evidencia en el estudio, están altamente correlacionados con el uso de sustancias legales,
ilegales y médicas. El reto es desarrollar habilidades sociales en los adolescentes que le permitan
contrarrestar la influencia de estos factores e incrementar su conciencia de riesgo, haciéndoles
menos vulnerables al consumo de drogas.
118
ANEXO 1
ANEXO 1
TABLA 1: Resultado de las pruebas de hipótesis para comparar las prevalencias de año del
consumo de drogas registradas en el 2009 y 2012
Tipo de droga
Prevalencia de año
2009
2012
Al 95%
Significancia
Al 99%
Drogas legales
28.9
23.3
*
**
 Alcohol
24.5
19.7
*
**
 Tabaco
17.8
12.8
*
**
Drogas ilegales
4.6
3.8
*
**
 Marihuana
2.4
2.2
*
**
 Cocaína
1.0
0.9
ns
ns
 PBC
1.0
0.9
*
**
 Éxtasis
1.4
1.0
*
**
 Inhalantes
2.0
1.2
*
**
Drogas médicas
6.8
3.2
*
**
 Tranquilizantes
4.6
2.3
*
**
 Estimulantes
4.8
1.5
*
**
*Estadísticamente significativo al 95% del nivel de confianza.
**Estadísticamente significativo al 99% del nivel de confianza.
ns: No significativo.
119
120
El Observatorio Peruano de Drogas (OPD) tiene como objetivo principal
consolidar un Sistema Nacional de Información sobre Drogas,
promoviendo y coordinando la participación de los organismos públicos
y privados en materia de información sobre oferta y demanda de drogas,
en el marco de la Estrategia Nacional de Lucha contra las Drogas
2012-2016.
El OPD centraliza, sistematiza y difunde información objetiva, fiable y
comparable en relación al problema de las drogas, brindando evidencia
científica para la toma de decisiones. La información generada está
dirigida a destinatarios nacionales como decisores de política,
investigadores, profesionales que trabajan en el campo de las drogas,
público en general y a organismos multilaterales como Naciones Unidas,
Organización de Estados Americanos, Unión Europea, entre otros.
Av. Benavides N° 2199 – B, Miraflores – Lima
Telefax (511) 273-6656 / 207-4800
Email: [email protected] / [email protected]
www.devida.gob.pe
www.opd.gob.pe
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