RELACION ENTRE ECONOMIA Y DEMOGRAFIA Estudiante: Eliana Paola Serrato Artunduaga Código: 2008275394 La población humana, es la principal variable de la actividad económica, merece un estudio detenido ya que la economía no se centra en la población como tal sino en su actividad. La demografía estudia fenómenos tales como natalidad, nupcialidad, fecundidad, mortalidad, migraciones, actividad y educación. Estas variables demográficas no son independientes sino que dependen de condicionamientos socio-económicos y culturales a la vez que tienen una profunda influencia sobre ellos. La evolución de la humanidad y más que todo su crecimiento es una de las causas de un fenómeno que requiere del estudio de algunas variables demográficas, de cómo determinan el tamaño de la población y de porqué muestran diferente comportamiento en diferentes países. Para dar una visión clara de que es demografía y luego comprender la relación de esta con la economía; es necesario decir que la demografía es el análisis de algunas pirámides de población que permite contrastar diversas sociedades de nuestro tiempo y comprender sus propios problemas, a la vez que se dota al alumno de la posibilidad de manejar un instrumento habitual en el análisis de sociedades. Para un economista, la información sobre la estructura y dinámica de la población es fundamental y esencial, ya que es ella la que produce y demanda los bienes que genera el sistema productivo; esta demanda es altamente diferenciada, entre otras cosas, según sexo, edades y localización geográfica. En la misma línea, son las personas económicamente activas los que producen los bienes que se intercambian en los mercados y, por tanto es de mayor relevancia cuantificar la magnitud de esta población y proyectar su evolución futura. Este sería un ejemplo de uso de la demografía en el campo de la economía. Para un sociólogo, el conocimiento de las tendencias demográficas, de sus factores determinantes y de sus repercusiones es fundamental para la formulación y la ejecución adecuadas de políticas y acciones en campos tan variados como la planificación regional, la movilidad espacial de la población, la planificación familiar, etc. Desde tiempos remotos se conocen reflexiones que que llevaban a que la población tuviera un tamaño óptimo, es decir que fuera mas reducida. Esta reflexión sin lugar a dudas fue condicionada por tres aspectos básicos: a. El constante peligro que había en la época debido a catástrofes naturales, epidemias, plagas y guerras. b. La necesidad de formar ejércitos numerosos para conquistar tierras. c. La importancia económica de la población, ya que, dado el escaso nivel tecnológico de la época, la magnitud de la producción estaba fundamentalmente ligada a la cantidad de trabajadores. Después de esto surgió Malthus quien sostuvo que la población tiende a crecer de manera geométrica, mientras que la producción de medios de subsistencia, básicamente alimentos, lo hacen según la progresión aritmética (ley de población). Existe consentimiento en decir que la teoría malthusiana fue demasiado negativa y no previó los avances tecnológicos que expandieron la productividad y tampoco la expansión del control racional de la fecundidad. Hacer un análisis crítico de este escrito o autor requiere considerar la época en que fue desarrollado, ya que fue una época donde el agro era la principal fuente de productividad. Teniendo en cuenta otros planteamientos como es el de Dumont quien plantea la teoría de la capilaridad social, para explicar el comportamiento reproductivo según la posición social estratificada. Esta tesis sostiene que le incremento de la movilidad social tiende a disminuir las aspiraciones reproductivas de los individuos, a causa dela concentración de recursos y las disposiciones emocionales que exige ascender socialmente. De este modo se reduce la natalidad en función directa a los beneficios económicos y sociales derivados del proceso de movilidad ascendente entre los estratos. Este planteamiento sostiene que la decisión de tener hijos es eminentemente racional, lo que coincide con interpretaciones vigentes y en general lo considero valido pero limitado, porque desconoce la importancia de los factores culturales y presupone un comportamiento racional en condiciones que a menudo no favorece una decisión de este tipo.