2 el següha.

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EL SEGÜHA.
2
jo (le íivuriguar su procedencia.
Seniejaiile industria ha dado lugar
á que con frecuencia dcsapai'ezcan
de muchas casas objetos de valor
que no han podido recobrar sus
dueños, aunque oporíunameníe
han dado aviso á las platerías para
que los detuviesen en caso de ser
presentados para su venta: y esto
unido á que en distintas ocasiones se han visto sorproadidos varios criados en el ¡icio de
vender cubiertos de plata y otras
alhajas á los susodichos indastriale¿^ evidaiiciaa la necesidad de que
á toda costa se evite este abuso
que proporiciona la impunidad al
delito de hurto doméstico, incitando á cometerlo á los que sin esta
garantía no tomarían lo ageno por
temor de ser descubiertos. No dudamos que nuestra reclamación será atendida, y que una acertada
disposición pondrá á las familias
al abrigo de nuevas siistíacciones
en sus intereses, ya que por desgracia no se ejerce la debida vigilancia sobre una clase que tanto
la necesita.
GIENGIAS, ARTES Y BELLAS
letras.
Hacemos cambiar de lugar á la rerevista de teatros correspondiente á la semana que ha pasado,
trasladándola al folletiti para colocar en esta sección el siguiente
articula necrológico:
EscrHjirnoá estas líneas profundamente
afectados y bajo uiia impresión tlolorosu;
acabamos de dar el último, «á Dios» á un
cadáver, y este acto, imponente de suyo,
oprime el corazón y arranca las lágrimas
cuando se trata del que ha sido mieslro
amigo. La muerte, enemgia imi)i;\e;il)ie de
la humanidad ha cocado con su sangrienta
guadaña á D. Luis Felipi; Meoro, y con
él ha arrebatado un hijo querido, un tierno
hermano, un amigo consecuente y un compañero dignísimo.
Murcia, la'ciudad que le vio nacer y
le iia CiiU'i'i'ado, sionie su ¡)éi'(!!(i:\ ce.i
r;i/.í)u sohi'aíla por que jíroro (.T.; ÍV.V.) de
es(i;; iiijos (¡ae honrau á su liíadi'c, di'.'.aüli)
por iiosoíros .-Ui)acelc, la ciuda.i vcciiia,
testigo de sus liiaufos, díganlo cuíüitos le
(lehcu Sil vidil, su lib.'rlad, su houi'a ó su
hacienda; ydigaiilo en fin el iíij^r oislinguid') (¡lie se había iieciio en uueslrq fur:),
lugar ({ue no se aicaaza siao en fiu'i'za de
in(;rii,o y aplica'.'i')!i.
A ios .lí) (le C(Í:i'^ í-'iíaiido se iiaüa e!
hoiiihro ea la ¡>!enirí!'>l <i¡! su vida, ciiaiuio
uii;l l,'g!l!i;¡.i e;;K'¡';!!i/:i, í'asidada e;i una
rcpalacií),) eiiviiiiahli! a^Nfüirida cii el c'j¡'¡'cicio .idi! aiaaclia de oüiKi;j¡e iwoiesioa por
cs¡>ai;ii) de 12, años le oH'cr.vx u» p.irvrair ¡jriÜaalc, iidcUro aiiii;,fo ha bajado ú la
Itiniiía víctima de uaa penosa euf'ei'üu'dail
que nos le. ha i'OÍJado en pocos meses.
I',o¡íipi'(;;id('mos e! jasio ÍIÜIOP d,; su Tilailia (¡ue solo crecniOs p;)di';i cneonü'ai'
consüclo ea las Ta;'ixi!nas (Í:Í auesíra religioü, suave bálsaítio qae cura todas luiestras heridas, ella á miiiíjado aaesti'a ÍÚV.Vsion con aquellas notables palaicas (¡ue
tanto dicen al cora/.oa del cristiano, fíioi
aventurados
el Señor.
Ion iitueiios
qm inu?ren en
M!>a'alci:ti.ii.—í'or ir lardé Geromo—
á laoiiciiia—fué a c o r r e r y scdicj—coaira
una esquina.—En (i-iuiilos- de iistado —
i), (¡eruino,—.ve dcOc caminar—con
pies
de plomo..
Porque á un dogo no quiso—cierta doga,—el iafeüzahorcüse—de una soga.—•
V ella csclamaba coa desden profuialo,
¡qiio haija un cadáver mas que importa al
mundol
.\yerví ea la glorieta—á Dona Flora—
y le dije muy iiiío^—¡.A dios senüi'a!=:Ella
niclió la inaao—cu el pañuelo—y me dio
un caramelo—Sé amable y comedido con
(US (jeutes^=y ijozarás filaecrcs inocentes.
l l i c i e s ' o » foácBs: la sección coreográfica que funciona en nuestro teatro, envidiosa do que siempre está condenada á
bailar, bien en selvas, jardines ó casa pobre, cuando los artistas de declamacioa
unas veces lucen sus talentos en salones
regios, otras en gabinetes lujosamente
adoi'iiados, ofi'as ca íia ca suaiuQsas moradas elegantes, ncordaro/i ea juala <iue
al ei'eclo celeiü'aroa, lucir la fnei'/a de sus
pici'iías y ias gracias de sus cuerpos, ca
uaa elegante y bien decorada habitación,
y al efecto comisioiuiron al Sr. Oliva pai-a
que zanjando todas las dificultades que
sni'gieraii, cuiíudiesc su deseo.—Esto sciior coa cal celo (¡ne le íioai'a puso (como
vidgaiaieüle se dice) -¡iKiaos á la oh;'a y
coiiij->uso m\ ¡¡ojjurri, de aires nacionales
y vistos á quien él deaomiaó una ¡¡esta
i'e toreros, la caal; ¡íKisméase Yds..' ligara
ea un salón amueblado coa lujo, y ioíiue
e;; mas (aquí e.iira lo nías CMCO,) alumbrada por (los magmíicas arañas de cristal d<!
si^is jnces cada uaa.—"Mi f/ncfílillero
(¡ae
es U)do lo (¡ans/jn ¡¡iieqaií'ce )• puedie ser;
que siempre ha ^is!o los í a i e s h a i ' í s en
een'io del eaiiii-o li en ('asa pobre, 'pie;:,í^:; Lsar.íviiiad;) de [:\\in:'!(iinor¡'ii::i;c\\
1 ,s coslaiain'Cs de ¡os ••¡lulUlos, y pasoso á
reir con íoda la iaei'/a de su i'aquítica á
pcr.ioaa, esciaiaando despucs de la primera iai];rCsioa: ¡¡meen bienl ¡pohrecillosl
¿jio son i'llos lamhicn hijos di' Dios''! ¿Por
(¡lié han (ir vrrseprirailas dr lucir sus dotes
en .víi/o;;".v bien ele/jantí's ij lu¡oxosl-~l'.Uo, si
rtíücido es, f.rro en eainijio tienen el placer
de que el púhiico los contemple sentados en
magníficas sillas cannes'ies ¡¡ en linbilacion
alambrada por suntuosas araíias de cristal.
— Si alguna vez ha sido por el gacetillero dis¡)easada la ea\i(l¡a, es ea el caso
pesíMite, i)'j('Stü (¡ae auuca ha estado poi'
;iqa(dl() (le anos nionges g otros
canon/;.".s'. —El Sr. Oüva ha merecido biea de
sus compañeros: rcí^iba por ello la enhorabuena del gacetillero y siga presentando
bailes de nor.cdad como una fiesta de
toreros.
PARTES TELEGRÁFICOS
«?«5 €ii3eí;íal2<i''a«o.
(sEliyiCIO INDIRECTO.)
Lnterior.
Las noticias son muy gmvcs,
mas graves ao puedca ser.
Me quedan cuatro pesetas
y hoy es el trece del mes.
Ester ior.
El sombrero se hace antiguo
se porté viejo el gabaó.
la capá se escapa á escape..,
Estamos muy mal, muy mail
.EGÜAMAS-^Y NOTICIAS.
Nueva-Yorli 5 0 de Diciombre.
La cspedicioii del general I5anks ha llegado á Nuava-Orlaens para reemplazar á
ikiiler y ocupar á Batou Rouge.
El peri(Jdico de Washington «National
.viriMrrVKaK^agriBiaíaiWfrii
fin de
fiesta
voivisóe
á
repetir
Las
Figura tambiea ca la escena una pai-eja
Pesquisas de mi Suegro, do cuya pie- j()ven á quien amor une de tal modo
za no te hablaré por haberlo' hecho ({ue liega á enlazarla con las cadenas de
en mi primera carta, y no tener nada iiimeaoo. Este, si mal no recuerdo, es
que añadir respecto á su egecucion que el argumento de la comedia de que a;e
fué como la primera vez qne se puso voy ocujiando; vcrsilicada con gracia y
en escena, regular.
ligere/a, abfinda en situaciones bellisiaias
La luna de hiél; bonita comeflia de y de interés; y tiene escenas preí'iosas
costumbres, composición del Sr. Larra, (lue prueban el genio del autor. Ea su
fué la función pnesta en escena la no- (lescüipeño tomaron parte las Sras. Darche del miércoles. La acción de esta dalla, Andrade y Martin, y los Sres. Zacomedia marcha con ligereza y buen gus- mora, Dárdalla "y Medel (I). A.) La Seto sin decaer un instante siquiera el ñora Dardalia estuvo como siempre, feinterés dé ella: su argumento sencillo, liz en el carácter que representaba; esta
y por desgracia harto cierto, prueba las sintpatica actriz! ao tiene quien la imite
consecuencias que se siguen en esos en papeles de este gc^icro y en él puematrimonios desiguales en los qne bien de con razón llamarse la perla de la
el interés, bien otras causas, unen con escena española. La Sra. Andrade, como
el lazo indisoluble que formado por el es toda una actriz, caracterizó coa maesamor, es de rosas y trae siempre lá tría el papel de esposa vieja, celosa y
felicidad, y la desgracia cuando se ha por añaíiidara nerviosa. La Srta. Martin
constituido por miras de lucro ó cúri- no nos gustó en el suyo, estuvo ea su
venieucias sociales. El autor ha sabido desempeño poco feliz electo sin duda del
sacar buen partido en el contraste de temor ([ue le causa presentarse en eslos dos matrimonios que figuran en la
cena. Los Sres. Zamora, Dardalia yMeescena; un viejo eniazado con,tina joven
del, bien, muy bien ca los sayos. E!
y un joven enlazado con una vieja, esta
Señor Zamora es todo un actor de muy
celosa y exigente como todas las de su
buenas cualidades; que pisa coa maesclase, engreída en sus]fiquezas, compró,
tría la escena y que al .solo pronunciar
como vulgarmente se dice, el amor de
su esposo Joven, alegre y á quién la fal- lüs versos revela el genio de artista, si
ta de reeurses obligó á enlazar su ina- bien nosotros descariamos no se precino á la de aquella. Por el contrario y pitase tanto en algtinas ocasioues, por
antitess: de este enlace, el otro matri- que esto que es facilísimo de corregir,
monio eompuest» de uña linda joven y h a í c que no luzca mas que lo hace, y
de un viejo, rio»* esré y pobre aquieílá. todo de tí) que es capaz tan simpático
y entendido artista. Por fln de fiesta
se
Uepiibücare» dice que es probable la mediación csiranjera y qu(! ha sido ofrecida
coa sentindenlo del gobierno federal.
La cabaiiería coníéderada, al mando del
gemnal Süiarl ha pasado de nuevo el Potoaiac, ciurando cu el rUaryiand y marchando sobre Frederik.
Vínacniz i O de Diciembre,
VJ general i'croy ha ocupado dos posiciones importantes en el camino de Puebla y se i»rc|!e,ra á avanzar.
Atenas 9.
En toda Cfrccia quieren ó el príncipe
Alfredo ó república. Las señoras han
dirigido una esposicion á la reina Victoria.
Actos de piratería en el archipiélago
y asesinatos ea Tierra Firme.
París 9.
El emperador abrirá en persona las
Cámaras el lúacs 12.
Los periódicos censuran el programa
reaccionario del partido feudal de Prusia publicado en la «Gaceta déla Cruz.»
iVJlicias falsas han exagerado el mimero, pero no pasan de 4,700 hombres
los refuerzos que van á Méjico.
Hoy se habla del arzobispo de Estix
y del obispo de Naney para reemplazar
al arzobispo de París.
Eldu(|ne de-Montmorot, hijo déla reina Cristina, há sido nombrado oficial
de ordenanza del emperador.
Berlín 9.
Un delator que se presentó al Tesoro en Polonia á recibir el precio prometido, fué muerto á puñaladas,
El gabinete prusiano no ha pasado nota ninguna á Austria, y se espera favorable rcsultíido de las negociaciones
de los estados secundarios para un arreglo entre las dos grandes potencias
alemanas. Los estados del Sur han enviado un agente a L(5ndres para negociar un empréstito.
•
París-10.
En la bolsa de hoy quedaban: el 3 por
100 interior, á 49 5[8; el esterioráOO,
la diferida, á 46 OíO y la ¡amortizable, á
24 1¡2. El 3 por í 00 francés á 70-40 y
e l 4 1 i 2 á 98-40.
Londres 10.
Los consolidados ingleses quedaban de
93 liS á 1[4.
satpajBBiamiwasaBaí
!ia esposa de su esposo, matando por
su propia mano y sobre seguro al traidor
([ue vendió á D. Juan. Su desempeño
fué I.ueao por parte de las Sras. Yañez
y Andrade, y de los Sres. Zamora, Dardalla y Méndez. Muy malo por la de Medel padre, Pelnzo v Oliva, y regular por
la de los Sres. Medel (D. A.) Guerrero,
Pardo y demás. No me ocuparé délos
dos ¿ürr)fyíii7/o,v que salierou á escena por
(¡nc estos no hicieron otra cosa (pie cruzarla y ser conducidos del diestro por *
dos prójimos malditisimamente|vestidos
de catalanes. Se me olvidaba decirte
que el drama está escrito en pro.sa y
vciso: que la primera es regular, pero
(¡ue los segundos, son duros y malos; en
fia 110 son versos. Con esto y con decirte que algunos actores se retrasaron
en sus salidas y que la Señora Yañez
tiene una magnífica y bien formada paníorriUa concluyo mi' revista de hoy por
lo que relacioa hace á la parte de verso.
Réstame para concluir decirte dos
palabras sobré la sección c(3reográfica
y pr.ra no ser difuso, únicamente manifestaré qne ha puesto en escena bailes
nacionales y el del género francés deui puede ser moral y para concluir úni- nominado La hechicera, en ei cual elSecameiue te diré, que'comienza coa dos ñ()r Guerrero patentiza al público La
aplicada al baile.
ó más asesinatos y un incendio (que se gimnasia
A dios amigo mío: es tarde: no tensupone), y que termina con la deca-_
pitacion dfil héroe ó sea del 1>. Juan, go mas gana de escribir, y hasta mañana
verificada ante su esposa Doña Juana, se despide de tí cariñosamente tu buen
imitadora, como ella dice, de la célebre amigo, Leopoldo.
María dé Padilla, y que se muestra dig-
puso en escena osla «oche la lindísima
comedia ca un acto denominada cuino
marido y como amande. Su desempeaío
eacoiaendado á la Sra. Dardalia y Seno¡•es Zamora y í'eluzo, ao dejó aada que
desear respecto á los dos primeros; no
así el iV.tiaio que hizo un gallego tan
gallego (¡ue no satisfizo al público. El
arguíueaio de la comedia, como saber,
está reducido liaicamente á la diferencia
que hay caire el modo de tratar á las
Señoras sus maridos y sus amantes. La
esceaa fué mUy biea jugada ¿y (¡uó otra
cosa podiaaiCs esperar de los protagonistas de ella?
Llegamos por último á la función del
Jueves que lo fué el drama titulado i/o/t
Jaan de Serrallgnga,
ó los
bandidos
de las fjuillerias.
Esto drama al que
nuestro gacetillera), con esa graiúa que
le disliaguc, ha (íalilieado
úcpatibulario
no coatüiitó ni podia contentar al publico (¡ue á su represeutaeion asistiera. Tomado de la novela que coa el mismo titulo tieiu^, publicada su autor D. Víctor
Balugucr. adolece de grandes, de gran-disiaKxs defectos. Tiene reminiscencias
del Tenorio
y de la Antigua:
no es
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