GUÍA PARA EL PACIENTE ONCOLÓGICO Y SU FAMILIA

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GUÍA PARA EL PACIENTE ONCOLÓGICO Y SU FAMILIA
INTRODUCCIÓN
Enfrentarse con un diagnóstico de cáncer no es una tarea fácil, no sólo por la
complejidad de la enfermedad en sí, sino porque es una enfermedad que tiene un
gran impacto emocional y sociocultural. Por ello nosotros como Unidad de
quimioterapia ambulatoria perteneciente a la Clínica Universitaria de Concepción,
lo queremos acompañar a partir el primer momento desde la confirmación de su
diagnostico.
Somos un equipo multidisciplinario, por lo que nuestra tarea se inicia desde su
visita médica, durante su tratamiento, sus controles y al alta.
Consideramos que un paciente bien informado es un paciente más tranquilo y
más aún si podemos hacerlo sentir como en casa, por lo tanto, es fundamental
que previo a su primer ciclo de quimioterapia, reciba una charla educativa y este
manual que le ayudará a usted, su familia y amigos a entender su enfermedad y
su tratamiento, generando así más confianza, tranquilidad y cercanía con su
nueva condición.
Hoy en día el tratamiento del cáncer no sólo se limita a la cirugía, quimioterapia
o radioterapia, sino que abarca también los aspectos psicológicos y sociales que
son de igual importancia, ya que ayudan a mejorar su calidad de vida, lo que
influye durante el proceso de la enfermedad.
Esta guía le servirá de consulta en los diferentes procesos del tratamiento
dando respuestas y recomendaciones fáciles y prácticas.
No debe olvidar que la atención profesional especializada es su mejor aliado
durante este proceso, por lo tanto, cualquier consulta o duda sobre su tratamiento
refiérase a su médico tratante o enfermera.
¿Qué es el cáncer?
Se denomina cáncer a un crecimiento anormal y descontrolado de las
células y éstas se transforman en masas llamadas tumores, que si no se
detectan y tratan a tiempo, pueden extenderse a otros órganos o tejidos
del cuerpo, a lo cual se le llama “metástasis”.
¿Qué es la quimioterapia?
Es un tratamiento basado en medicamentos antineoplásicos (contra las células
cancerígenas) que se administran por distintas vías al organismo y que se
caracteriza por que actúan directamente sobre las células cancerígenas, por lo
tanto, tiene por objetivo dependiendo del tipo de cáncer y su etapa:
• Curar el cáncer
• Detener la propagación del cáncer
• Disminuir el tamaño de la masa tumoral antes de otros tratamientos, por
ejemplo, antes de una cirugía o radioterapia
• Eliminar las células malignas después de haber recibido otros tratamientos,
en este caso, después de haber recibido radioterapia o cirugía
• Sensibilizar las células antes de recibir radioterapia para incrementar su
efectividad
• Aliviar los síntomas ocasionados por el cáncer
¿Cómo recibiré la Quimioterapia?
Las drogas utilizadas en la quimioterapia pueden administrarse de varias
formas, pero las vías más comunes son:
• Vía oral: comprimidos, cápsulas o en forma líquida
• Vía endovenosa: a través de un catéter que va conectado a una vena de
gran calibre. Se recomienda la utilización de un catéter, ya que nos permite
una administración segura de la quimioterapia y evita las múltiples
punciones
• Otras vías de administración son la vía intratecal, vía subcutánea, vía
intramuscular, entre otras.
¿Existen distintos tipos de drogas?, ¿De qué dependerá mi tratamiento?
Existen distintos tipos de drogas para tratar los distintos tipos de cáncer, pero el
tipo de droga que se utilice dependerá de:
• Las condiciones generales del paciente (edad, sexo, capacidad funcional o
su estado general)
• Resistencia del organismo
• Tipo de cáncer
• Ubicación del tumor
• Extensión del tumor
¿Cuánto tiempo dura el tratamiento?
La duración y frecuencia del tratamiento dependerán del diagnóstico, el tipo del
tumor, medicamentos indicados por su médico, tiempo de respuesta de su
organismo a los efectos de las drogas, la tolerancia y los efectos secundarios que
se presenten.
El tratamiento se administra en ciclos, con períodos de descanso, para permitir
la acción de las drogas y la recuperación de las células normales.
¿Puedo tomar otros medicamentos durante la quimioterapia?
Algunos medicamentos interfieren con los efectos de la quimioterapia o
potencian los efectos secundarios, por lo cual usted debe entregar esta
información a su médico y preguntarle si puede continuar o no tomándolos.
¿Cómo sé si la quimioterapia está funcionando?
Solo por medio de sus exámenes de control, ya sean sanguíneos o de
imágenes, pueden dar una apreciación a su médico de los avances de la
quimioterapia.
NO existe relación con la efectividad de la quimioterapia la presencia de mayor
o menor cantidad de efectos secundarios, ya que dichos efectos varían entre una
persona y otra y dependen del tipo de droga.
EFECTOS SECUNDARIOS DE LA QUIMIOTERAPIA Y SUS CUIDADOS
POSTERIORES
La quimioterapia se encarga de destruir a las células cancerígenas que crecen
rápidamente, pero lamentablemente también afecta a las células sanas.
Por lo tanto, la causa de los efectos secundarios se debe a la destrucción que
se ocasiona en las células sanas, tales como:
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Las células de la mucosa del tracto gastrointestinal (mucositis)
Las células de la médula ósea (anemia, trombocitopenia, neutropenia)
Las células del folículo piloso (alopecia)
¿Cuánto tiempo duran los efectos secundarios?
Como hemos señalado a lo largo de esta guía, los efectos son distintos entre
un paciente y otro, dependen del estado general de cada paciente, del esquema
de tratamiento y del tipo de drogas que se haya determinado para su tratamiento.
Los efectos secundarios pueden aparecer en cualquier momento de su
tratamiento, ya sea durante la admistración de la quimioterapia y hasta días
después. Muchas personas pueden no presentar efectos secundarios, otras
pueden sufrirlos por periodos cortos y desaparecer rápidamente, como así
también por periodos más extensos (meses, años o incluso durante toda la vida)
Cabe destacar que gracias a los avances en esta área terapéutica, hoy se
dispone de una mayor cantidad de drogas que permiten ofrecer diferentes
combinaciones terapéuticas con mejores resultados y menos efectos secundarios.
Nuestra unidad de quimioterapia ambulatoria quiere entregarle unos consejos
para prevenir, disminuir y controlar los efectos adversos más comunes en
pacientes tratados con quimioterapia.
¿Cuáles son los efectos más comunes y cómo manejarlos?
1- NÁUSEAS Y VÓMITOS
Las náuseas y los vómitos son los efectos secundarios más comunes de la
quimioterapia. La frecuencia y su gravedad dependen de los medicamentos que
se esté recibiendo y de su estado general.
Pueden comenzar durante el tratamiento y duran unas horas. Asegúrese de
avisarle a su médico o enfermera si usted siente muchas náuseas, ha estado
vomitando durante más de un día o si las náuseas son tan intensas que no puede
retener líquidos, ya que existen medicamentos llamados “antieméticos” que
ayudan a controlar las náuseas y vómitos.
Cerca de la mitad de todos los pacientes de quimioterapia se sienten mareados
antes de que comience el tratamiento, a esto se le llama náusea anticipada y la
mejor manera de manejarla es administrar antieméticos previos al tratamiento
(siempre con indicación médica) y utilizar técnicas de relajación.
Recomendaciones:
Evite olores irritantes como perfumes, desodorantes ambientales, comidas y
cigarrillos
Mastique bien los alimentos y coma lento
Evitar los alimentos lácteos enteros, productos ácidos y jugos de frutas
ácidas
Prefiera una alimentación fraccionada, es decir, comer varias veces al día
pero pequeñas raciones
Tomar bebidas y alimentos más bien fríos o tibios
Descanse sentado después de comer, no se recueste por completo antes
de 2 hrs. después de comer
Respire profunda y lentamente cuando sienta náuseas
Distráigase conversando con sus amigos y familiares, escuche música, vea
televisión, lea un buen libro, realice caminatas lentas al aire libre, el aire
fresco calma las molestias digestivas
Use ropa holgada
Evite tener el estomago vacío
Evite alimentos muy dulces, grasosos, fritos, aliñados o con olores fuertes
2- EFECTOS SOBRE EL SISTEMA INMUNOLÓGICO Y HEMATOLÓGICO
2.1 ANEMIA
La médula ósea también se puede ver afectada por la quimioterapia, ésta
disminuye su capacidad para fabricar glóbulos rojos, los cuales son los
encargados de llevar el oxigeno a todo los tejidos del cuerpo, por lo tanto, los
tejidos no obtienen el oxigeno necesario para realizar su trabajo. Esta disminución
de glóbulos rojos se llama ANEMIA. Debido a esto usted se puede sentir débil y
cansado, algunas personas también sienten vértigos, escalofríos y falta de aire.
Por esta razón cada vez que usted tenga un ciclo de quimioterapia, previo a
éste su médico le pedirá un control con exámenes sanguíneos (hemograma), y así
podrá confirmar si su organismo está en condiciones para recibir su nuevo ciclo
de quimioterapia sin riesgos.
Si su recuento de glóbulos rojos es bajo o muy bajo, quizás necesite una
transfusión sanguínea para que aumente su número.
Síntomas de la anemia:
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Cansancio (fatiga)
Mareos
Palidez
Tendencia a sentir frío
Dificultad para respirar
Debilidad
Latidos o frecuencia cardiaca acelerados
Si siente algunos de estos síntomas, no dude de informárselo a su médico o
Enfermera.
Recomendaciones:
Realice actividad física según su tolerancia, no se esfuerce
Descanse bastante, duerma temprano y trate durante el día de dormir una
siesta
No realice esfuerzos innecesarios, no se auto-exija
Cuando esté sentado o acostado al incorporarse hágalo de forma lenta, así
evitará mareos o vértigos
Ingiera una dieta balanceada con alimentos altos en fierro como alcachofas,
acelga y espinacas
Pida ayuda cuando lo necesite
2.2 ALTERACION DE LAS DEFENSAS DEL CUERPO
La quimioterapia del mismo modo afecta a los glóbulos blancos de la sangre
(leucocitos) que también son producidos en la médula ósea. Estos son parte del
sistema inmunológico o sistema de defensa del organismo frente a las infecciones
(virus, bacterias, hongos), es decir, son los encargados de combatir las
infecciones.
Se puede producir una disminución en el número leucocitos llamados
neutrófilos (a esto se le llama neutropenia). La baja de los neutrófilos se produce
generalmente entre 7 a 10 días después de la quimioterapia. Por este motivo su
médico le controlará el número de glóbulos blancos frecuentemente durante su
tratamiento, a través de un hemograma o recuento globular según lo requiera.
Una disminución de los neutrófilos aumenta el riesgo de infecciones, por eso la
importancia de considerar la fiebre como signo de infección. En caso de fiebre
podría ser necesario hospitalizarlo.
Una infección se puede originar en cualquier parte del cuerpo, pero las más
frecuentes son la piel, vías respiratorias, vías urinarias, intestino y órganos
reproductores.
Recomendaciones:
Lave sus manos frecuentemente durante el día, especialmente antes de
comer y después de ir al baño
Debe evitar el contacto con personas que estén con algún cuadro
contagioso como; gripes, resfríos, sarampión etc. Por lo que es mejor evitar
lugares cerrados como cines o centros comerciales, mientras esté en su
tratamiento con quimioterapia, si es por fuerza mayor se recomienda usar
mascarilla, la cuál debe ser cambiada cada 2 hrs
Evite las multitudes especialmente en lugares cerrados
Use una crema humectante o aceite, para suavizar o mejorar su piel si está
seca o con pequeñas fisuras
No corte sus cutículas
Mantenga una buena higiene dental
No se rasque ni apriete granos o espinillas
En caso de cortes o rasguños, limpie la herida con abundante agua tibia y
aplique algún antiséptico
Báñese en agua tibia en vez de caliente, ya que el agua caliente seca su
piel. Prefiera la ducha
Use guantes de protección cuando realice labores de jardinería o limpieza
de animales
No reciba ninguna vacuna sin consultar previamente a su médico
Lave la zona anal con agua y jabón después de obrar
Lavar cuidadosamente con agua tibia su zona genital
Avise a su médico o enfermera si tiene hemorroides y más aún, si sangran
en algún momento
No use ningún tratamiento rectal, como supositorios, enemas, etc , sin
previa autorización médica
Evitar cambios bruscos de temperatura, cubra su boca y nariz en invierno al
salir de un ambiente a otro
Si usted presenta algunos de estos síntomas, avise a su Médico o Enfermera
Fiebre: corresponde a temperatura axilar sobre 38°C por dos controles
seguidos cada una hora
Escalofríos y sudoración, principalmente en la noche
Deposiciones liquidas frecuentes (pero también pueden ser efecto
secundario de la quimioterapia)
Dolor o malestar al orinar
Tos frecuente o dolor de garganta
Presencia de secreción vaginal o picazón
Enrojecimiento, dolor, ardor o eliminación de secreción alrededor de
heridas, lesiones o sitio de inserción del catéter
Es importante que si usted presenta fiebre NO tome aspirina, dipirona o cualquier
medicamento por su cuenta, ya que podría enmascarar algún cuadro infeccioso en
evolución. Consulte previamente a su médico.
2.3 PROBLEMAS DE COAGULACIÓN DE LA SANGRE
Otra función importante de la médula ósea, es la producción de plaquetas que
son las encargadas de detener el sangramiento, ayudando a la coagulación.
Como consecuencia de la falta de plaquetas, hay más riesgo de aparición de
sangramiento o moretones con mayor facilidad de lo habitual.
Usted debe informar a su médico o enfermera si aparecen:
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Hematomas o moretones con mayor facilidad de lo habitual
Manchas o puntos rojos en la piel (petequias)
Orina o deposiciones con sangre
Sangramiento repetidos de nariz o encías
Recomendaciones:
No tome medicamentos sin antes consultar con su médico o enfermera
(incluido la aspirina)
Use un cepillo de dientes de cerdas suaves, para evitar heridas y
sangramiento de las encías. No utilice seda dental
Limpie su nariz de forma suave
Tengo cuidado de no cortarse, herirse o quemarse
Evite juegos o deportes bruscos que puedan provocarle daños
Cuídese previniendo la constipación para no tener hemorroides o no hacer
que ellos sangren
No use supositorios, ni enemas que puedan causar sangramiento anal
Si sufre alguna herida mantenga la zona lesionada limpia y cubierta
3- PROBLEMAS EN LA BOCA, ENCÍAS Y GARGANTA
Su boca y garganta también se pueden ver afectadas por la quimioterapia,
producto de la resequedad e inflamación de las mucosas, irritación y/o
sangramiento. Además de ser muy molestas y dolorosas pueden infectarse por
gérmenes que comúnmente no nos afectan.
Se recomienda visitar a su dentista previo al inicio de su tratamiento para tratar
cualquier infección, abscesos, problemas de encías etc.
Recomendaciones:
Use cepillo dental de cerdas suaves para no dañar sus encías
Lave sus dientes después de cada comida
Use pastas suaves, para que no irriten la mucosa de la boca
Lave su cepillo de dientes muy bien después de usarlo, guárdelo en un
lugar seco
Pregunte a su médico o enfermera que tipo de enjuague bucal puede usar,
ya que debe evitar los que tengan gran cantidad de alcohol y sal
Si presenta alguna erosión en las encías, boca o garganta debe avisar a su
médico o enfermera inmediatamente y seguir los siguientes consejos:
Ingiera comidas frías o tibias, ya que las comidas calientes pueden irritar
más su boca y garganta
Elija comidas suaves como helados, batidos, colados para bebés, puré de
papas, fideos cocidos, gelatinas o puede usar la licuadora para moler sus
comidas y hacer papillas
Use bombilla para tragar y así evitar que el alimento pase por las zonas
dañadas
Diariamente realice colutorios (enjuagues) con solución de bicarbonato u
otro como se lo indique su médico o enfermera
Evitar alimentos que se pegan al paladar; ingerir bocados pequeños y
masticarlos completamente
Evitar los alimentos secos (tostadas, frutos secos), especias fuertes
(pimienta, pimentón), los sabores ácidos (limón, kiwi), amargos, muy
dulces, muy salados o muy condimentados
Usar salsas, nata, mantequilla, gelatina para conseguir la consistencia
deseada para facilitar la deglución
Eliminar gas de los refrescos gaseosos
Evitar las bebidas alcohólicas, cigarrillos, pipa y cualquier forma de tabaco
Antes de las comidas dejar en la boca agua muy fría o hielo triturado para
adormecer el dolor y poder ingerir mejor
Si hay dificultades para deglutir pastillas o cápsulas preguntar al médico o
enfermera si se pueden triturar o si están disponibles en jarabes
Utilice bálsamo para los labios si éstos se tornan secos
3.1 SEQUEDAD DE BOCA (XEROSTOMIA)
La saliva es esencial para mantener una boca saludable, por lo que si el flujo
normal se ve reducido pueden aparecer problemas para masticar, tragar, saborear
los alimentos o incluso hablar. Algunos de los síntomas más frecuentes de esta
alteración son la sensación de ardor y dolor en la lengua, boca reseca, la aparición
de fisuras en la comisura de los labios, el aumento de la sed o la dificultad para
colocarse la prótesis dental en el caso de pacientes que ya no conservan sus
dientes.
Recomendaciones:
Evitar los alimentos secos y fibrosos (frutos secos, galletas, etc.)
Tomar alimentos líquidos o blandos: flan, helado, sopas, guisados, jugos
Mezclar salsas, sopas, mantequilla y yogur a los alimentos para que se
humedezcan
15 minutos antes de las comidas, enjuagar la boca con una cucharada de
jugo de limón diluido en un vaso de agua, siempre que no tenga lesiones
en las encías o boca
Tomar pequeños sorbos de agua durante la comida, lo que permitirá tragar
con más facilidad. No masticar grandes cantidades de comida cada vez
Alimentación fraccionada, es decir ingerir raciones pequeñas pero varias
veces al día
Llevar siempre consigo una pequeña botella de agua para humedecer la
boca cuando esté seca. Recordar que se debe beber entre dos y tres litros
de agua al día
4- Perdida del cabello
La pérdida del cabello se llama alopecia, es unos de los efectos secundarios
más inquietantes y angustiantes de los pacientes con quimioterapia, aún más en
mujeres, por el cambio estético que significa.
No todos los tratamientos con quimioterapia provocan la caída del pelo, pero sí
lo debilitan. La caída del pelo puede ser gradual o por áreas, esta caída se
produce alrededor de las 3 ó 4 semanas de comenzado su tratamiento y volverá a
crecer entre las 4 y 10 semanas de terminado su tratamiento.
No sólo se ve afectado el cabello de la cabeza, sino también el vello facial
(cejas, pestañas), de los brazos, piernas y de la zona púbica.
Existe la posibilidad de usar una peluca, turbante, gorros, sombreros o
pañuelos los cuales tienen una amplia gama de variedades.
Recomendaciones:
Use shampoo de Ph neutro
Use cepillo de cerdas suaves
Al secar su cabello con secador, use aire frio
No se tinture el cabello, ni utilice alisadores para el cabello
No usar productos cosméticos como gel, laca, etc
Para proteger su cabeza del sol y/o frio use turbante, sombrero o gorro
Si ha perdido todo su cabello, use protector solar
Si usará pañuelos se recomiendan los de algodón ya que se resbalan
menos, en comparación con los de seda. Los de forma alargada son más
fáciles de colocar, más fácil aún es el turbante
Le aconsejamos que si tiene el pelo largo es mejor cortárselo porque le
impresionará menos cuando empiece la caída.
Después de la quimioterapia, es posible que surjan cambios en la textura y
abundancia de su pelo. Las tinturas de pelo contienen químicos, como el peroxido,
que pueden causar daño al cabello. Aunque no existen estudios que comprueben
que el tinte de pelo causa más daño al cabello después de haberse administrado
la quimioterapia, se recomienda que no use tintura hasta que el cabello regrese a
su estado normal. Esto puede ser hasta seis meses después del tratamiento.
La pérdida de cejas y pestañas es más tardío que el cabello, ya que el
crecimiento de estos es más lento, pero al igual que el cabello crecerán al término
de su tratamiento y dependerá del tipo de quimioterapia.
Recomendaciones:
Utilizar gafas de sol, ya que al tener menos cantidad de pestañas el ojo está
menos protegido
Si pican o lloran los ojos utilizar lágrimas artificiales o suero fisiológico
No utilizar pestañas postizas, ya que el pegamento podría producir mayor
malestar, heridas e infecciones
Cuando las pestañas comiencen a crecer no utilizar mascaras de pestañas
porque aún están débiles
No se deben tatuar las cejas, si se recomienda dibujarlas
5.- DIARREA
Cuando la quimioterapia afecta las células de la pared interna del intestino, el
resultado puede ser la diarrea.
La diarrea se define como dos o más deposiciones liquidas por un periodo de
cuatro horas. Si usted padece de diarrea que dura por más de 24 horas o si tiene
dolor o calambre abdominal, debe avisar a su médico. Recuerde, usted no debe
tomar medicamentos sin autorización de su médico.
Recomendaciones:
Ingiera pequeñas cantidades de alimento pero varias veces al día
Evite el café, té, alcohol y los dulces
Restringa los alimentos ricos en fibra como pan integral, cereales,
vegetales y frutas crudas, porotos, nueces, semillas (linaza por ejemplo),
palomitas de maíz (popcorn)
Prefiera alimentos bajos en fibra, tales como pan blanco, arroz o fideos,
plátanos, queso fresco, huevos, puré de papas o papa al horno sin
cáscara, pollo o pavo sin piel y pescado
No coma alimentos fritos, grasos o condimentados
Evite la leche y los productos lácteos si éstos empeoran su diarrea
Beba muchos líquidos para reemplazar los que ha perdido con la
diarrea. Beba de sorbos pequeños y despacio y asegúrese de que los
líquidos están a temperatura ambiente
6.- CONSTIPACIÓN
Otro efecto secundario de la quimioterapia es la constipación o estreñimiento,
algunos pueden padecerlo debido a la menor actividad física o debido a que se
alimentan menos de lo habitual.
RECUERDE que no debe automedicarse ni aplicarse enemas, menos si su
recuento de plaquetas o de defensas es bajo.
Lo que puede ayudarle a lidiar con la constipación son algunas de las
siguientes medidas:
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Ingiera abundantes líquidos para ayudar a suavizar sus deposiciones
Agréguele a su dieta alimentos ricos en fibra. Como el salvado, pan y
cereales de trigo integral, vegetales crudos o cocidos, frutas frescas y secas
cocidas, legumbres
Consuma laxantes naturales como ciruelas, juego de ciruela o papayas
Realice actividad física, siempre que sea posible y acorde a su tolerancia
Si con estas medidas no aliviamos los síntomas probablemente su médico le va
a indicar algún tipo de laxante. SIEMPRE debe ser con previa prescripción
médica.
7.- ALTERACIONES DEL GUSTO Y DEL OLFATO
Mientras permanezca en tratamiento con quimioterapia el olfato puede ser más
sensible a olores que habitualmente no percibimos o que no nos generan
malestar. Dicho malestar podría hasta llegarnos a generar náuseas o vómitos.
Además, se ven afectadas las papilas gustativas que son las responsables de
hacernos sentir el sabor de los alimentos.
Por esto, le aconsejamos:
Comer las comidas que se toleren mejor, aunque sea la misma durante un
tiempo
Escoger comidas con buena apariencia y discreto olor
Si el olor de la comida molesta mucho, no entre a la cocina mientras
preparan la comida
No insistir con alimentos que no son bien tolerados
Preferir carnes blancas, ya que las carnes rojas tienden a sentirse con
sabor metálico
La carne y el pescado hervidos desprenden menos olor, que cocinados a la
plancha, parrilla, horno
Cocinar con condimentos suaves, y evitar alimentos fuertes en aroma o
sabor como café, coliflor, cebolla, carnes rojas, vinagretas, ajo
9.- BAJA DE PESO Y FALTA DE APETITO.
La fatiga, las náuseas, vómitos, el desanimo son factores que influyen
directamente con la falta de apetito, cuando se está con un tratamiento de
quimioterapia algunos de los principales pilares, son la dieta balanceada y la
hidratación, por lo cual es muy importante que usted se alimente según su
tolerancia, por eso le damos los siguientes consejos
Variar la dieta, experimentar con recetas nuevas, sabores, especias y
diferentes tipos de comidas. Esto es muy importante ya que los gustos
podrían variar cada día
Comer pequeñas cantidades de alimentos varias veces al día
Preparar los platos de forma variada y atractiva buscando diferentes
texturas y sabores
Use los antojos a su favor
Si tolera bien alguna comida, puede repetirla cuantas veces quiera
Coma cuando tenga apetito, aunque no sea en el horario convencional
Intente cambiar su rutina de comidas, por ejemplo, coma en diferentes sitios
Servir la comida en un ambiente agradable y tranquilo
Caminar antes de las comidas puede estimular el apetito
Tenga sus alimentos favoritos a mano para picar, incluso cuando no tenga
hambre
No coma sus alimentos preferidos cuando tenga náuseas o vómitos. Esto
evitará asociarlos a las náuseas
Coma los alimentos fríos o a temperatura ambiente para disminuir los
sabores fuertes
Use cubiertos plásticos u ollas de vidrio para evitar el sabor metálico
Coma caramelos de limón o menta o masque chicle para eliminar los
sabores desagradables que se pudieran sentir por la quimioterapia
10.- EFECTOS SOBRE MÚSCULOS Y NERVIOS
La quimioterapia también puede afectar a los órganos del sistema nervioso,
produciendo una “neuropatía periférica” que se manifiesta como una sensación de
adormecimiento u hormigueo de las manos y/o pies, ardor en el cuerpo, torpeza,
dificultad para levantar objetos al provocar debilidad muscular.
Para aliviar estos síntomas, le aconsejamos:
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Si siente los dedos entumecidos o con sensación de hormigueo, tenga
cuidado al manejar objetos puntiagudos, calientes o que de alguna otra
manera puedan representar un peligro
Evite el contacto directo con objetos metálicos o muy fríos
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Si su equilibrio ha sido afectado, muévase con cuidado, realice movimientos
suaves y lentos, utilice los pasamanos en las escaleras y coloque una
alfombrita (tapete) de baño en la tina o en la ducha
No use zapatos resbaladizos
Evite caídas moviéndose con precaución
Los efectos en los nervios y en los músculos causan frustración, y en la
mayoría de los casos no son graves si se detectan a tiempo. Por lo general
mejorarán una vez finalizado el tratamiento. Aun así, es importante informar de
inmediato a su médico si aparecen síntomas en los nervios o en los músculos. Si
no son tratados pueden empeorar y volverse bastante dolorosos.
11.- SENSACIÓN DE ESTADO GRIPAL.
Algunos pacientes refieren sentirse como “agripados”, con dolores musculares
leves, cansancio, decaimiento, dolor de cabeza, con náuseas y falta de apetito
posterior a la quimioterapia, estos síntomas pueden durar entre 1 a 3 días. Es
importante que si se agrega fiebre, avise de inmediato a su médico.
12.- CUIDADOS DE LA PIEL Y UÑAS
Su piel y uñas debido a la quimioterapia tienden a resecarse, pueden aparecer
manchas oscuras (según el tipo de droga) y pueden aparecer grietas, por lo que
es muy importante cuidar e hidratar. Terminado este periodo su piel volverá a
necesitar sus cuidados habituales.
Recomendaciones:
Aplicar cremas hidratantes hipoalergénicas y libres de alcohol
Tomar abundante líquidos durante su tratamiento
Al lavar las manos usar jabones neutros
Al jardinear se sugiere usar guantes, con la finalidad de cuidar su piel y
uñas
Protegerse del sol con bloqueador solar y uso de gorros, sombreros, etc
La depilación debe hacerse con pinzas ó maquina eléctrica, para evitar
cortes
En caso de presentar algún corte o herida, lavar con abundante agua tibia
y aplicar algún antiséptico local
Secarse bien las manos para que no se reblandezcan las uñas
Evitar usar esmaltes de uñas porque las reseca; podría hacerlo sólo de
forma esporádica
13.- SEXUALIDAD, ESTERILIDAD Y QUIMIOTERAPIA
La quimioterapia puede afectar los órganos sexuales y su funcionamiento. Los
posibles efectos secundarios dependerán de los medicamentos utilizados, su
edad, así como de su estado general de salud.
Muchas personas diagnosticadas de cáncer se preguntan en algún momento
de su enfermedad hasta qué punto el tratamiento influirá en su sexualidad. Es
difícil predecirlo, pero se debe tener en cuenta que los sentimientos juegan un
papel importante en el comportamiento sexual.
No debemos olvidar que en la sexualidad están implicados diversos factores:
biológicos, psicológicos y de conducta; por lo tanto, cada persona va a definir su
sexualidad según su edad, actitudes, creencias religiosas y bagaje cultural.
La comunicación con su pareja es importantísima, ya que el simple hecho de
comunicarle a su pareja que siente menos interés por la actividad sexual debido a
la enfermedad, hará que su pareja sepa cómo se siente y lo agradecerá, ya que
de otra manera podría sentirse rechazado y culpable.
Factores que suelen afectar a la sexualidad
Síntomas de la propia enfermedad
o Baja brusca de peso
o Anemia
o Fatiga
Tratamientos
o Radioterapia
o Quimioterapia
o Cirugía
Factores psicológicos y culturales
o Creencias
o Impacto emocional de la enfermedad
o Motivaciones
o Capacidad para afrontar dificultades
La sexualidad es muy distinta en cada persona y también dependiendo de su
género por lo cual daremos algunos datos importantes:
- Hombres:
Los medicamentos de quimioterapia pueden disminuir el número de
espermatozoides, reducir su capacidad de movimiento o causar otros cambios.
Estos cambios pueden resultar en esterilidad temporal o a largo plazo. La
esterilidad impide que un hombre engendre hijos, pero no afecta su capacidad
para realizar el acto sexual, aunque es muy común que sufran de disfunción
eréctil, pero está más relacionado con los efectos propios de post-quimioterapia
como son la fatiga o cansancio, deshidratación, como también por el tema
psicológico como decaimiento, desánimo etc.
Los hombres en tratamiento de quimioterapia deberán usar métodos para el
control de la natalidad con sus parejas mientras dura el tratamiento y por un
período que su médico indicará,
debido a los efectos dañinos de los
medicamentos de quimioterapia sobre la información genética.
- Mujeres:
La quimioterapia puede dañar los ovarios y reducir la cantidad de hormonas
que producen. Como resultado, usted podría presentar estos efectos secundarios:
Es muy común que su período menstrual se altere, suspenda indefinidamente o
de forma permanente, pudiendo sufrir síntomas propios de la menopausia como
bochornos, picazón, ardor o sequedad de los tejidos genitales, la que no permitirá
un acto sexual cómodo. Para ello existen métodos como los lubricantes a base de
agua que pueden ayudar a mejorar este problema.
Es posible que usted se torne más propensa a contraer infecciones
ginecológicas. Para ayudar a prevenir la infección, evite el uso de lubricantes a
base de aceite tales como la vaselina o lociones, siempre use un condón para el
acto sexual, use ropa interior de algodón y pantimedias con forro de algodón con
ventilación, evite usar pantalones largos o cortos muy ajustados.
RECUERDE que debe avisar a su médico ante cualquier síntoma.
El daño de los ovarios producto de las quimioterapias, puede provocar
infertilidad, que es la incapacidad de poder quedar embarazada, debemos
recordar que esto depende de cada paciente, como de sus condiciones generales,
edad, duración del tratamiento y tipo de droga.
- Embarazo y quimioterapia
Aún cuando pudiera ser posible el embarazo durante la quimioterapia, se debe
evitar porque algunos medicamentos pueden causar defectos de nacimiento. Los
médicos aconsejan a las mujeres en edad de tener hijos, es decir, desde la
adolescencia hasta el final de la menopausia, usar métodos para el control de la
natalidad durante todo el tiempo que dure su tratamiento.
Si una mujer ya está embarazada cuando se detecta el cáncer, puede que sea
posible retrasar la quimioterapia hasta después de que nazca el bebé. Si una
mujer necesita el tratamiento antes, el médico puede sugerir empezar la
quimioterapia después de la doceava semana de embarazo, cuando el feto ha
sobrepasado la etapa de mayor riesgo.
Si en el esquema de tratamiento está incluida la cirugía, y consiste en una
cirugía que requiera de extirpación (extracción de una mama en la mujer o
extirpación de testículo en el varón) el cambio de imagen corporal es importante y
ambos van a necesitar un tiempo para adaptarse a la nueva situación.
Recuerde que todos las personas que han padecido de alguna enfermedad
oncológica, pasaron o pasarán algún periodo por muchos cambios y todos sienten
de alguna forma lo mismo. Usted no es el único y debe apoyarse en su familia,
pareja, amigos o profesionales a su cargo, RECUERDE SIEMPRE… usted no está
sólo.
No hay un solo camino para expresar la sexualidad. Lo importante es que tanto
usted como su pareja, determinen juntos lo placentero y satisfactorio para ambos.
Usted y su pareja pueden aclarar muchos de estas dudas hablando con su
médico o enfermera. Aunque le parezca difícil hacerlo, comuníqueselo para que le
provea la información y el apoyo que usted necesita.
EL DOLOR Y ESTRÉS.
El dolor es una experiencia sensorial y emocionalmente desagradable que
impide que la persona tenga una buena calidad de vida.
La mayoría de los pacientes diagnosticados de cáncer tienen miedo a sufrir
dolor y siendo ello comprensible, hay que señalar que no todos los tipos de cáncer
producen dolor.
En el caso de que haya dolor durante la enfermedad, éste puede ser causado
por la propia enfermedad o ser un efecto secundario al tratamiento. Otras veces
no estará relacionado ni con la propia enfermedad ni con el tratamiento.
El dolor puede ser constante o intermitente y variable en su intensidad. Gracias
a los avances de la medicina existen tratamientos y técnicas eficaces para tratar y
aliviar el dolor en la mayoría de los pacientes.
En el caso de que Ud. tenga dolor, su médico le indicará el tratamiento que
considere más apropiado.
Cada persona es diferente, algunos pacientes pueden especificar dónde tienen
dolor así como la intensidad, a otros les cuesta expresarlo verbalmente y no
encuentran la forma de decirlo. Para poder aliviarle mejor, resulta útil al médico y
enfermera, conocer la intensidad con la que usted siente el dolor. Para ello, puede
utilizar esta escala para representar el grado de dolor que siente.
¿Qué número de 0 a 10 asignaría a su dolor más intenso y al menos intenso
que siente, siendo 0 ausencia de dolor y 10 máxima intensidad de dolor?
A esto llamaremos la escala del dolor, y así podremos entendernos fácilmente.
¿CÓMO PUEDE DISMNUIR EL ESTRÉS Y EL DOLOR?
Existe una variedad de métodos útiles para paliar el estrés que produce la
enfermedad, así como los efectos secundarios originados por el tratamiento.
El dolor, la tensión muscular y la ansiedad están relacionados entre sí y tienden
a autoalimentarse entre ellos.
Las técnicas de relajación ayudan a romper este círculo vicioso y a la vez
aumentan su confianza para enfrentar todo este proceso.
Estas técnicas que se comentan a continuación NO sustituyen la medicación
que el médico le ha prescrito.
Normas generales para relajarse
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Elegir un lugar tranquilo, con temperatura agradable y sin distracciones
Sentirse cómodo a la hora de realizar los ejercicios
Vestir ropa cómoda, si es holgada mejor
No cruzar las piernas ni brazos
Cerrando los ojos y pensar en algo agradable ó fijando su mirada en un
objeto
Técnica de contraer y relajar los músculos
• Acuéstese en un cuarto tranquilo
• Respire despacio y profundo
• Mientras inhala, contraiga un músculo o un grupo de músculos; por ejemplo,
apriete los dientes o endurezca los brazos o las piernas
• Mantenga tensos los músculos por un par de segundos mientras sostiene la
respiración
• Entonces exhale, aflojando la tensión y dejando que su cuerpo se relaje
totalmente
• Repita el proceso con otro músculo o grupo de músculos
Otra manera para hacer esto es llamada relajación progresiva, funciona desde
los dedos de los pies, hacia arriba por todo el cuerpo. Ponga en tensión y luego
relaje todos los músculos de una pierna, haga lo mismo con la otra pierna y así
sucesivamente subiendo por todo el cuerpo, poniendo en tensión y luego relajando
cada músculo o grupo de músculos, incluyendo los de su cuello y cara. Recuerde
sostener la respiración mientras pone en tensión los músculos y exhalar al aflojar
la tensión.
Respiración rítmica
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Tome una posición cómoda y relaje todos sus músculos
Cierre los ojos o enfóquese en un objeto distante, si es que prefiere
mantenerlos abiertos
Inhale y exhale lenta y cómodamente a través de la nariz. Si lo desea,
mantenga un ritmo constante diciéndose a sí mismo: "¡Adentro, uno dos;
afuera, uno dos!"
Siéntase relajado y fláccido cada vez que expire el aire
Puede continuar esto por unos cuantos segundos o hasta por diez minutos
Consejos generales que le ayudarán a estar más relajado
• Cuídese durante la enfermedad
• Salga a pasear, pero sin agotarse
• El descanso es importante. Si se siente cansado/a y le cuesta conciliar el
sueño, pruebe alguna técnica de relajación y consulte con su médico
• Si le ofrecen ayuda, acéptela, porque siempre hay personas dispuestas a
ayudar y posiblemente usted no lo sabe
• Aprenda a decir “no”. Si le cuesta decirlo, busque a una persona que lo diga
por usted
• Mantenga sus actividades recreativas, disfrute con aquellas cosas que le
gustan
• Intente salir cada día un rato, aunque sea por un corto período de tiempo.
Siempre de acuerdo a su tolerancia, no se sobre-exija
• No intente abarcar todo, céntrese en aquellas cosas o actividades
realmente importantes y necesarias
• Relaciónese con aquellas personas con las que se encuentra a gusto, evite
los compromisos que no le resulten gratos
CONSEJOS ÚTILES PARA EL CUIDADOR
Ser cuidador es una tarea difícil, ya que las actividades diarias, laborales y
sociales del cuidador sufren limitaciones y modificaciones importantes. El cuidador
se ve frecuentemente sometido a un estrés causado por el agotamiento físico y/o
psicológico y experimenta momentos difíciles en los que la incomprensión,
soledad, falta de apoyo familiar o social y toma de decisiones le van a hacer su
tarea aún más ardua.
Pero por otro lado, también puede ser una experiencia muy positiva y
gratificante el tener la oportunidad de cuidar a una persona querida. La
experiencia de muchos cuidadores ha demostrado que el cuidar es una tarea que
les ha hecho evolucionar de forma positiva, tanto como personas como en el
aspecto emocional y espiritual.
Todos sabemos que el cuidado del enfermo es muy importante pero no se
puede olvidar que la salud física y emocional del cuidador lo es también. Por esto
es importante mantener unos hábitos de vida saludables que ayuden a mejorar la
condición física y mental tanto del cuidador como del paciente. Cuanto más se
cuide mejor podrá ayudar.
Hay muchas veces en que pedir ayuda resulta muy difícil y más aún siempre se
tiene la errónea idea de que “para qué molestar”, siempre hay gente dispuesta a
ayudarnos; todo va en la forma y el momento en que lo solicitemos, no debemos
ser exigentes u hostiles, no todos (familiares, amigos) reaccionamos igual ante el
diagnóstico de “cáncer”, algunos toman distancia por un período y otros nos
quieren ayudar en todo momento.
Pedir ayuda no es una muestra de debilidad, es una forma de compartir y de
cuidarse uno mismo.
CONSEJOS GENERALES:
• Es común y normal tener sentimientos de miedo por no tener el control de la
enfermedad o el conocimiento de ésta
• Frustración al no sentir que se valore o reconozca su labor, recuerde que el
enfermo tendrá muchos cambios de humor, por lo que usted se verá
directamente afectado, debe tener mucha paciencia y recordar que si para
usted es difícil sobrellevar la enfermedad, es aún peor para la persona que
padece la enfermedad
• El sentimiento de culpa es igual de común, ya sea por enfadarse con el
paciente, no poder abarcar todo. Si el cuidador acepta que se puede actuar
de forma no perfecta podrá sobrellevar la situación; de lo contrario este
sentimiento de culpa le impedirá actuar de forma positiva y disminuirá su
propia autoestima
• Manténgase informado de la evolución de la enfermedad de la persona que
cuida, así podrá planificar con antelación futuros cambios
• Comparta los problemas o necesidades que surjan, haga participe al resto
de la familia o amigos, así no se precipitará en alguna toma de decisiones
importantes, acepte las propuestas que se planteen para el cuidado,
además así no se sentirá solo (a) e inseguro
• Es muy importante que no descuide su salud, debe dormir lo necesario,
descansar, darse su tiempo, así evitará andar irritable o desconcentrado.
Cuando su enfermo duerme usted también descanse en lo posible, no debe
sobre-exigirse
• Trate de hacer en lo posible actividades que lo distraigan, ya que lo
fundamental es que aprenda a relajarse para manejar el estrés
• Sabemos y estamos consciente que muchas veces creerá que le faltan
horas al día, pero le aseguramos que con una buena organización desde el
principio y aceptando ayuda de terceros, podrá realizar cada una de las
actividades propuestas
• Organice su tiempo desde el principio, puede crear una agenda con sus
tareas, coordine días de relevo, no trate de abarcar todo
• Trate de mantener su vida personal, entendemos que cuando un familiar
está enfermo, uno trata de abarcar y dar el todo, pero no debemos olvidar
que el darnos nuestro tiempo no significa que no estemos interesados, que
no queramos o amemos a nuestro enfermo, si no por el contrario, queremos
estar en la mejor condición para él o ella y debemos tener una buena salud
física y sobre todo mental y emocional
“Puede que en algún momento no tenga más energía de seguir adelante con
su tratamiento y se sienta cansado y frustrado. No se desanime, siga
adelante su equipo de médicos y enfermeras de Oncología están para
apoyarlo durante todo este proceso”
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