Número 32, diciembre 2011 - enero 2012 - Galera

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Número 32, diciembre 2011 - enero 2012
Marlon Brando convirtió al
T-shirt en una prenda “fashionable” en Un tranvía llamado
deseo y ahora Felix y Lupe lo
hacen “palabra” en una edición
de remeras materialmente
limitada, pero intelectualmente
ilimitada, que, según dicen los
que saben, se distribuirá en
secreto en Punta del Este.
10
Estos rumores, estos
leves susurros conocidos
de cielos, hojas, vientos y oleajes
son mis aires mejores, ya felices
o confesadamente melancólicos.
Vuelvo a encontrarlos, vuelvo
a sentirlos tan míos
después de tan alegres y cansados
recorridos por tierras veneradas
que eran mi vida antigua,
la clara vida cuando mis cabellos
al sol volaban libres, sin temores.
Aquí están prolongados
en lamentos que fueron mi lenguaje,
en onduladas sílabas o en largas
conversaciones o en subido llanto.
Nada como sentirse comprendido,
enlazado, mezclado, arrebatado
por este misterioso idioma de los bosques,
de la mar, de los vientos y las nubes.
Ya es una sola voz, una garganta
sola la que susurra,
la que viene y se va rumoreando.
Uno el sonido del total concierto.
Vuelve el poeta al aire de sus aires.
*Este es uno de los textos que integran el libro Poemas
de Punta del Este, escrito por el poeta español Rafael
Alberti (1902-1999) durante uno de los tantos veranos que,
exiliado en América Latina, pasó en la costa uruguaya.
Propietario y director comercial
Marco Simeone
[email protected]
Director editorial
Esteban Feune de Colombi
[email protected]
Director de arte
Juan Moreno
[email protected]
Coordinación
Andra Sitt
[email protected]
Colaboran
Wally Diamante, Facu Garayalde, Urko
Suaya (fotos De la trastienda), Sofía
Malamute y Luli Serenelli (fotos Fiesta
Galera), Gonzalo Carriquiri (foto De la
galera), Valeria Feliú (ilustración Idea
Vilariño) y Javier Velasco (Grandes
vestimentas).
Muchas gracias
Calu Rivero, Dolores Navarro Ocampo,
Carlos Entenza, Martín Pittaluga, Paul
Oakenfold, Juancho Cane, Matías
González Montalvo, Paula Suárez,
Leo Molina, Oscar Fernández, Ignacio
Figueredo, Candelaria Domínguez,
Florencia Amoedo, Claudia Akian,
Sol Maunier, Aníbal Ohanian, Matías
Garda, Marco Manini, Sol Larrosa,
Felicitas Salvador, Alejandra Burlando,
Pablo Sartori, Ezequiel Acosta, Martín
Egozcue, Lupe Villar, Mauricio Catarain
y a todos los que nos conocen, miman y
soportan.
Galera Punta del Este se consigue en:
Casa Mass +, La Huella, Rex, Sipán, To,
Nuna, Rex, Flo, Posta del Cangrejo, Fish
Market, No Me Olvides, Casa Suaya,
Parador HSBC, El Camino, Galería
Holz, Local Personal (La Barra), No
Seas Malo, Jackie Smith y adonde te
rebusques para encontrarla.
Número 32, dic. 2011 - ene. 2012
Tirada: 10.000 ejemplares
Foto de tapa: Urko Suaya
Asistente de fotografía: Mical Valusek
Retoque digital: Diego Speroni
Estilismo: Nicole Segal
Maquillaje: Milu Granitto
volver
editorial poético
Estos rumores*
quiénes somos
11
Prensa y relaciones públicas
Grupo Mass PR
[email protected]
Impresión
Akian Gráfica Editora
Clay 2992 / 4773-6245
Distribución y logística
Intersexion SRL
inter-sexion.com.ar
GaleraGalera
@GaleraGalera
Galera Intelectual y Frívola
es una publicación de Marco Simeone
(CUIL 20-93923078-6), French 3112
(Ciudad de Buenos Aires).
Las opiniones de los entrevistados y
los artículos no reflejan necesariamente
a opinión de quienes hacen Galera
Intelectual y Frívola.
Se prohíbe la reproducción parcial o
total del contenido publicado en esta
edición. Hecho el depósito que marca
la ley 11.723.
lo fabuloso, lo croto o lo tenue a [email protected]
intelectualyfrivola.com
En esta imagen noventosa a pura sonrisa se
lo ve a Juan Ricci (¡te extrañamos, Juanito!)
junto a la decoradora criolla Dolores Navarro
Ocampo y a la actriz estadounidense Ali MacGraw.
Lucho Jacob en el Abierto de Polo.
Francis Btesh, Giuseppe Vianini y Rufino
Escasany en el Abierto de Polo de Palermo.
Dolores Fonzi en la
apertura de Naima.
Juana Santillán y su bebita,
Nina, en el evento de THEM.
Mariana Arias y Paloma
Cepeda en Naima.
Diego y Noel Romero en Sr. Amor.
12
Cami Costantini, Male Grandío
y Lucía Celasco en el palco vip
de Stella Artois.
Juancho Cane y Morita Peralta Ramos
en el espacio de Stella Artois en Palermo.
13
Javier Iturrioz en el Gran Premio
Nacional del Hipódromo de Palermo.
Marcela Kloosterboer
en el evento de Naima.
Carola Reyna y Boy Olmi
en el Gran Premio Nacional.
Martín Churba en Sr. Amor.
Jackie Smith verano 2012.
Carlos Casella y Griselda
Siciliani en la comida de
Rochas en el Faena.
Marcela Tinayre en el
palco de Stella Artois
en el Abierto de Polo.
Jaime García Huidobro,
Cochito López y Pablo
Pieres en el Abierto de Polo.
Alan Faena en el Fashion Edition.
Martina Keenan y Gastón
Suaya en THEM.
Leonardo Sbaraglia en la caminata
de Mimo por el Garrahan.
Mercedes Funes y su
hijo, Mateo, en Dara.
Carolina Ardohain y Benjamín
Vicuña en la comida de Rochas.
ciencias sociales
María Vázquez en el Hipódromo.
Teodelina Escalante, Florinda Perkins,
Luisa de Álzaga en la comida de Rochas.
14
IDEA VILARIÑO
D
icen los que saben que Martín
Arozarena fue
custodio privado de Alfonsín
y ¡granadero! Dicen los que
saben que los obsesivos casi
siempre tenemos razón. Dicen
los que saben que tener la razón no importa. Dicen los que
saben que “Sigur Rós” significa, en islandés, “rosa de la
victoria”. Dicen los que saben
que los modernos se mueren
por salir en los medios (Sily
dixit). Dicen los que saben
que las chicas bellas siempre
terminan con crápulas (Piro
dixit). Dicen los que saben
que la F100 destruyó ciertas
tradiciones del campo antiguo
(Lola dixit). Dicen los que
saben que no hay nada más
paquete que ser totalmente
démodé. Dicen los que saben
que ahora garpa que a una mujer le digan “gato”. Dicen los
que saben que frente a tanto
falso lujo y ostentación, simplicidad. Dicen los que saben
que sí al chocolate amargo y
no al resto de los chocolates.
Dicen los que saben que no
usen porta papel higiénico en
sus baños; mejor, una canasta. Dicen los que saben que
es hora de redescubrir a Kris
Kristofferson. Manténganse
atentos, muy atentos a lo que
dicen los que saben, que están
cada día más sabihondos.
S
D
e Wikipedia: el
“shoegazing” es
un estilo de música alternativa
surgido a finales
de los ’80 en Inglaterra y bautizado así por la prensa gracias
a la costumbre que tenían los
integrantes de las bandas de
tocar mirando hacia el suelo,
sin hacer contacto visual con
su público (en inglés, el término proviene de “shoe” (zapato) y de “gazing”, del verbo
“gaze”, que significa mirar fijamente a alguien o algo).
patadas de chancho
China Zorrilla
se llama, en realidad,
Concepción
Matilde Zorrilla
de San Martín
Muñoz
A
nte la pregunta “¿qué ruidos
los estresan?”,
formulada
en
nuestra página
en Facebook, nos contestaron,
entre otras cosas, lo siguiente: 1) Los de las construcciones; 2) ¡La alarma de mi casa
cuando me olvido de la clave!;
3) Las sirenas; 4) Las motossssssss; 5) Las bocinas; 6)
Los de aquellos que arrastran
los pies; 7) Los de mi vecino
cogedor; 8) El papel de los caramelos en el cine; 9) El de la
aspiradora; 10) Los de la gente
que come con la boca abierta;
11) Los ronquidos; 12) El del
despertador; 13) El de los adolescentes besándose; 14) El
goteo de una canilla mal cerrada; 15) El torno del dentista.
patadas de chancho
visionaria
M
ontevideana
de ley, nació
en 1920 en
el seno de
una familia
de poetas y se dedicó, como
contraída por el uso del verso libre que practicaban sus
parientes más cercanos, a la
poesía. Lo hizo desde un lugar
mucho menos teórico que su
curioso nombre: es, fue y será
una escritora de palabras simples y tiernas, pero intensas
y urticantes. Además, trabajó
como traductora y como docente. También compuso canciones que, con el tiempo, se
volvieron míticas: basta con
pensar en “A una paloma” o
en “Los orientales”. Un hito
del chusmerío de la literatura
latinoamericana es el amor
que la mantuvo unida a otro
gran escritor uruguayo: Juan
Carlos Onetti (el poema “Ya
no” atestigua el fin desgarrador de ese vínculo tortuoso).
Lectora, lector: antes de darse un chapuzón, o después,
salgan corriendo a comprar
Poesía completa, un tomo de
esta poetisa que murió a los 89
años publicado por la editorial
Lumen que les aportará dolor
y alivio, luces y sombras en
dosis enigmáticas.
egún cuenta el doctor Albert Hofmann
en My Problem
Child, mientras investigaba sobre los
derivados del ácido lisérgico
obtuvo el LSD-25, poco interesante desde el punto de vista farmacológico, con lo cual
dejó de investigar sobre él.
Un lustro más tarde, en 1943,
Hofmann volvió a sintetizar el
elemento a pesar de haber sido
descartado. Cuando procedía
a su cristalización, se sintió
afectado por una mezcla de
excitación y mareo, viéndose
forzado a dejar el laboratorio.
Al parecer, una mínima cantidad de LSD tocó la punta de
sus dedos y fue absorbida por
su piel. En su casa, percibió
una serie de fantásticas imágenes con intensos y caleidoscópicos juegos de formas y colores. El tipo alucinaba.
15
E
scribió Carlos Rubio en la introducción a la novela
Kokoro, de Natsume Soseki: “El
término japonés kokoro significa, según el diccionario, una
variedad de conceptos que van
desde ‘corazón’, ‘mente’, ‘interior’, ‘espíritu’, ‘alma’ e incluso ‘intención”, hasta ‘concepción’, ‘voluntad’, ‘sensibilidad’ y ‘sentimiento’. Todo
ello y algo más es kokoro.
Ese término representa la capacidad de ser afectado emocionalmente… ¿Cómo traducirlo? Tal vez la equivalencia
menos inexacta que he hallado
es la de Lafcadio Hearn, cuando la definió como ‘el corazón
de las cosas’”.
15
ada impaciente con su
tema: salió por fin el nuevo disco de Ryan Adams,
se llama Ashes & Fire y
sí, la rompe. ¿Qué esperaban?
I
mprescindible la colaboración del coreógrafo Merce
Cunningham con el artista
Ernesto Neto, que puede
verse en el Walker hasta julio.
01
UNA ZAMBULLIDA: en plena temporada, me pego un baño
–o más de uno– en la playita
de los Negros de José Ignacio.
Todavía no hay nadie…
17
02
UN SECRETO: en Maldonado,
me encanta almorzar falafel en
FA-FU con mis hijos Bambou y
Lolo. Se trata de un puesto de
2 x 2 en la esquina de Sarandí y
Arturo Santana.
03
UNA VISITA: cada tanto me
doy una vuelta por Lucifer, el
rancho-restaurant-jardín de Lucía Soria en el pueblo Garzón.
Paz, amor y algo más.
N
o digan que no les avisamos: el mejor kite surfing
de Sudamérica se practica, sin lugar a dudas, en
las aguas de la Laguna Garzón.
C
ancherísimas son estas
gafas de Thierry Lasry
fabricadas artesanalmente
en Francia y disfrutadas
paquetamente en Cap d’Antibes.
04
UNA TRADICIÓN: no me privo bajo ningún aspecto de cruzar
la balsa de la laguna Garzón con
white wine a cualquier hora.
05
UN DESEO: circular por Santas Negras: ropa, bar y decoración en la calle Saiz Martínez
del barrio La Juanita, pero eso
será el año que viene, ¡ya que
aún no existe!
top cinco residente
top cinco visitante
16
C
Estas son las sabias recomendaciones de
Martín Pittaluga, dueño de La Huella e imprescindible conservador y conservacionista
de la calma y tradición de José Ignacio.
O
jo que Rogelio Polesello
intervino artísticamente una f lota de autos
KIA que andarán dando
vueltas por Punta del Este. ¡Ojo!
18
fiesta galera 2011
19
de la galera
20
JUANITA VIALE
Y GONZALO
VALENZUELA
¿Cuál es vuestro estado mental
más frecuente?
J: Paz, tranquilidad… Empollando.
G: Frecuentaba el stress hasta que
descubrí que tener tiempo me da
paz; hoy, mi estado es de relajación.
¿Qué fue exactamente lo último
que rompieron?
J: Un par de anteojos.
G: Por exceso de energía rompí el
marrueco (bragueta) del traje que
uso en la obra La celebración.
¿Quién los pone nerviosos?
J: Los gritos.
G: Las personas que no cumplen
con los tiempos y los que
desaparecen cuando tienen que dar
una respuesta.
¿Con qué personaje histórico
harían el amor hasta el cansancio?
J: No hay ninguno que se me venga
de la galera
a la cabeza en este momento.
G: No tenemos prócer mujer...
Me gusta la cosa heroica: ¿María
Magdalena?
¿Cuál es su mayor extravagancia?
J: No tener ninguna.
G: ¡Confiar en las personas! Hasta
en los productores que alguna
vez te prometieron algo a cambio
de que no te vayas de tal o cual
proyecto.
¿Qué les hubiese gustado
inventar?
J: La máquina de fotos.
G: ¡¡Alas personificadas!!
21
¿Cuál es el sonido que más les
gusta?
J: El de olas rompiendo.
G: El de mi hijo llamándome.
¿Adónde viajarían en este
instante?
J: A cualquier playa solitaria.
G: A New York o a alguna playa con
muchas olas adonde no llegue nadie.
¿Cuál es vuestra palabra favorita?
J: “¿Comemos?”.
G: “Sí”.
¿Qué profesión no ejercerían
nunca?
J: Cazadora de ballenas.
G: Vestir a los muertos en la
morgue.
Si fueran magos, ¿qué harías salir
de la galera?
J: Un mundo aparte.
G: Un caballo blanco con alas
verdes.
21
trastienda de tapa
¿Qué mejor que una belleza
hipnótica como la de Calu
Rivero fotografiada por
Urko Suaya para ilustrar
un clásico de la literatura
uruguaya? “Nadie encendía
las lámparas”, cuyo texto
reproducimos aquí, es uno
de los cuentos más conocidos
de Felisberto Hernández,
maestro del relato fantástico
y pianista itinerante.
22
Licores
oscuros
Hace mucho tiempo leía yo un cuento en
una sala antigua. Al principio entraba por
una de las persianas un poco de sol. Después se iba echando lentamente encima de
algunas personas hasta alcanzar una mesa
que tenía retratos de muertos queridos. A
mí me costaba sacar las palabras del cuerpo como de un instrumento de fuelles rotos.
En las primeras sillas estaban dos viudas
dueñas de casa; tenían mucha edad, pero
todavía les abultaba bastante el pelo de los
moños. Yo leía con desgano y levantaba a
menudo la cabeza del papel; pero tenía que
cuidar de no mirar siempre a una misma
persona; ya mis ojos se habían acostumbrado a ir a cada momento a la región pálida
que quedaba entre el vestido y el moño de
una de las viudas. Era una cara quieta que
todavía seguiría recordando por algún tiempo un mismo pasado. En algunos instantes
sus ojos parecían vidrios ahumados detrás
de los cuales no había nadie. De pronto yo
pensaba en la importancia de algunos concurrentes y me esforzaba por entrar en la
vida del cuento. Una de las veces que me
distraje vi a través de las persianas moverse
palomas encima de una estatua. Después vi,
en el fondo de la sala, una mujer joven que
había recostado la cabeza contra la pared;
su melena ondulada estaba muy esparcida
y yo pasaba los ojos por ella como si viera una planta que hubiera crecido contra
el muro de una casa abandonada. A mí me
daba pereza tener que comprender de nuevo
aquel cuento y transmitir su significado; pero a veces las palabras solas
y la costumbre de decirlas producían
efecto sin que yo interviniera y me
sorprendía la risa de los oyentes. Ya
había vuelto a pasar los ojos por la
cabeza que estaba recostada en la
pared y pensé que la mujer acaso se
hubiera dado cuenta; entonces, para
no ser indiscreto, miré hacia la estatua. Aunque seguía leyendo, pensaba en la inocencia con que la estatua
tenía que representar un personaje
que ella misma no comprendería. Tal
vez ella se entendería mejor con las
palomas: parecía consentir que ellas
dieran vueltas en su cabeza y se posaran en el cilindro que el personaje
tenía recostado al cuerpo. De pronto
me encontré con que había vuelto a
mirar la cabeza que estaba recostada
contra la pared y que en ese instante
ella había cerrado los ojos. Después
hice el esfuerzo de recordar el entusiasmo que yo tenía las primeras
veces que había leído aquel cuento;
en él había una mujer que todos los
días iba a un puente con la esperanza
de poder suicidarse. Pero todos los
días surgían obstáculos. Mis oyentes
se rieron cuando en una de las noches alguien le hizo una proposición
y la mujer, asustada, se había ido corriendo para su casa.
La mujer de la pared también se reía
y daba vuelta la cabeza en el muro
como si estuviera recostada en una
almohada. Yo ya me había acostumbrado a sacar la vista de aquella cabeza y ponerla en la estatua. Quise
pensar en el personaje que la estatua
representaba, pero no se me ocurría
nada serio; tal vez el alma del personaje también habría perdido la seriedad que tuvo en vida y ahora andaría
jugando con las palomas. Me sorprendí cuando algunas de mis palabras volvieron a causar gracia; miré
a las viudas y vi que alguien se había
asomado a los ojos ahumados de la
que parecía más triste. En una de las
oportunidades que saqué la vista de
la cabeza recostada en la pared, no
miré la estatua sino a otra habitación
en la que creí ver llamas encima de
una mesa; algunas personas siguieron mi movimiento; pero encima
de la mesa sólo había una jarra con
flores rojas y amarillas sobre las que
daba un poco de sol.
Al terminar mi cuento se encendió
el barullo y la gente me rodeó; hacían comentarios y un señor empezó
a contarme un cuento de otra mujer
que se había suicidado. Él quería
expresarse bien pero tardaba en encontrar las palabras; y además hacía
rodeos y digresiones. Yo miré a los
demás y vi que escuchaban impacientes; todos estábamos parados y
no sabíamos qué hacer con las manos. Se había acercado la mujer que
usaba esparcidas las ondas del pelo.
Después de mirarla a ella, miré la estatua. Yo no quería el cuento porque
me hacía sufrir el esfuerzo de aquel
hombre persiguiendo palabras: era
como si la estatua se hubiera puesto
a manotear las palomas.
La gente que me rodeaba no podía
dejar de oír al señor del cuento; él
lo hacía con empecinamiento torpe
y como si quisiera decir: “soy un
político, sé improvisar un discurso y
también contar un cuento que tenga
su interés”.
Entre los que oíamos había un joven
que tenía algo extraño en la frente:
era una franja oscura en el lugar
donde aparece el pelo; y ese mismo
color –como el de una barba tupida
que ha sido recién afeitada y cubierta
de polvos– le hacía grandes entradas
en la frente. Miré a la mujer del pelo
esparcido y vi con sorpresa que ella
también me miraba el pelo a mí. Y
fue entonces cuando el político terminó el cuento y todos aplaudieron.
Yo no me animé a felicitarlo y una
de las viudas dijo: “siéntense, por
favor”. Todos lo hicimos y se sintió
un suspiro bastante general; pero yo
me tuve que levantar de nuevo por-
que una de las viudas me presentó a
la joven del pelo ondeado: resultó ser
sobrina de ella. Me invitaron a sentarme en un gran sofá para tres; de un
lado se puso la sobrina y del otro, el
joven de la frente pelada. Iba a hablar
la sobrina cuando el joven la interrumpió. Había levantado una mano
con los dedos hacia arriba –como el
esqueleto de un paraguas que el viento hubiera doblado– y dijo:
–Adivino en usted un personaje
solitario que se conformaría con la
amistad de un árbol.
Yo pensé que se había afeitado así
para que la frente fuera más amplia,
y sentí maldad de contestarle:
–¿Quién?
–El señor… recalcitrante.
–­ A­h, no recuerdo. Tiene un nombre
patricio. Es un político y siempre lo
ponen de miembro en los certámenes literarios.
Yo miré al de la frente pelada y él
me hizo un gesto como diciendo:
“¡Y qué le vamos a hacer!”.
Cuando vino la sobrina de las viudas
sacó del sofá al “femenino” sacudiéndolo de un brazo y haciéndole
caer gotas de agua en el saco. Y enseguida dijo:
–No estoy de acuerdo con ustedes.
–No crea; a un árbol no podría invitarlo a pasear.
Los tres nos reímos. Él echó hacia
atrás su frente pelada y siguió:
–Es verdad, el árbol es el amigo que
siempre se queda.
Las viudas llamaron a la sobrina.
Ella se levantó haciendo un gesto de
desagrado; yo la miraba mientras se
iba y sólo entonces me di cuenta de
que era fornida y violenta. Al volver
la cabeza me encontré con un joven
que me fue presentado por el de la
frente pelada. Estaba recién peinado
y tenía gotas de agua en las puntas
del pelo. Una vez yo me peiné así,
cuando era niño, y mi abuela me
dijo: “Parece que te hubieran lambido las vacas”. El recién llegado se
sentó en el lugar de la sobrina y se
puso a hablar.
–­ ¡Ah, Dios mío, ese señor del cuento, tan recalcitrante!
De buena gana yo le hubiera dicho:
“¿Y usted?, ¿tan femenino?”. Pero le
pregunté:
­–¿Cómo se llama?
–¿Por qué?
–Y me extraña que ustedes no sepan
cómo hace el árbol para pasear con
nosotros.
–¿Cómo?
–Se repite a largos pasos.
Le elogiamos la idea y ella se entusiasmó:
–Se repite en una avenida indicándonos el camino; después todos se
juntan a lo lejos y se asoman para
vernos; y a medida que nos acercamos se separan y nos dejan pasar.
Ella dijo todo esto con cierta afectación de broma y como disimulando una idea romántica. El pudor
y el placer la hicieron enrojecer.
Aquel encanto fue interrumpido
por el femenino:
–Sin embargo, cuando es la noche
en el bosque, los árboles nos asaltan por todas partes; algunos se
inclinan como para dar un paso y
echársenos encima y todavía nos
interrumpen el camino y nos asus-
23
trastienda de tapa
24
tan abriendo y cerrando las ramas.
La sobrina de las viudas no se pudo
contener.
–¡Jesús, pareces Blancanieves!
Y mientras nos reíamos, ella me dijo
que deseaba hacerme una pregunta y
fuimos a la habitación donde estaba
la jarra con flores. Ella se recostó en
la mesa hasta hundirse la tabla en el
cuerpo; mientras se metía las manos
entre el pelo, me preguntó:
–Dígame la verdad: ¿por qué se suicidó la mujer de su cuento?
–¡Oh!, habría que preguntárselo a
ella.
pero mis ojos recorrían con gusto
toda aquella distancia de rojo húmedo. Tal vez ella viera a través de los
párpados; o pensara que en aquel silencio yo no estuviera haciendo nada
bueno, porque bajó mucho la cabeza
y escondió la cara. Ahora mostraba
toda la masa del pelo; en un remolino de las ondas se le veía un poco
de la piel y yo recordé a una gallina
que el viento le había revuelto las
plumas y se le veía la carne. Sentía
placer en imaginar que aquella cabeza era una gallina humana, grande y
caliente; su calor sería muy delicado
y el pelo era una manera muy fina de
las plumas.
–Y usted, ¿no lo podría hacer?
Vino una de las tías –la que no tenía
los ojos ahumados– a traernos copitas de licor. La sobrina levantó la
cabeza y la tía le dijo:
–Sería tan imposible como preguntarle algo a la imagen de un sueño.
–Hay que tener cuidado con éste;
mira que tiene ojos de zorro.
Ella sonrió y bajó los ojos. Entonces
yo pude mirarle toda la boca, que era
muy grande. El movimiento de los
labios, estirándose hacia los costados, parecía que no terminaría más,
Volví a pensar en la gallina y le
contesté:
–¡Señora! ¡No estamos en un gallinero!
Cuando nos volvimos a quedar solos
y mientras yo probaba el licor –era
demasiado dulce y me daba náuseas–, ella me preguntó:
–¿Usted nunca tuvo curiosidad por
el porvenir?
Había encogido la boca como si la
quisiera guardar dentro de la copita.
–No, tengo más curiosidad por saber
lo que le ocurre en este mismo instante a otra persona; o en saber qué
haría yo ahora si estuviera en otra
parte.
–Dígame, ¿qué haría usted ahora si
yo no estuviera aquí?
–Casualmente lo sé: volcaría este licor en la jarra de las flores.
na le decía con insistencia. El piano
era pequeño, viejo y desafinado. Yo
no sabía qué hacer; apenas empecé
a probarlo, la viuda de los ojos ahumados soltó el llanto y todos nos callamos. La hermana y la sobrina la
llevaron para adentro y al ratito vino
la sobrina y nos dijo que su tía no
quería oír música desde la muerte de
su esposo –se habían amado hasta
llegar a la inocencia–.
Los invitados empezaron a irse. Y
los que quedamos hablábamos en
voz cada vez más baja a medida que
la luz se iba. Nadie encendía las lámparas.
Yo me iba entre los últimos, tropezando con los muebles, cuando la
sobrina me detuvo:
–Tengo que hacerle un encargo.
Me pidieron que tocara el piano. Al
volver a la sala la viuda de los ojos
ahumados estaba con la cabeza baja
y recibía en el oído lo que la herma-
Pero no me dijo nada: recostó la
cabeza en la pared del zaguán y me
tomó la manga del saco.
1 Queremos que el nudismo sea
6 Constatamos que UNICEF,
2 Deseamos que desaparezca la
7 Notificamos a aquellos colecti-
el manifiesto
una opción más a la hora de ir a la
playa, tal y como lo es el bañador o
el topless. Queremos incorporar el
nudismo al paisaje de las playas.
diferenciación entre nudistas y no
nudistas, por eso nos gustaría que
todos sean bañistas con diferentes
opciones de tomar sol.
26
3 Bogamos por que todas las
Con el firme objeto de reivindicar el nudismo
en espacios públicos, el 18 de julio de cada
año se celebra en el estado español de Asturias el Día sin Bañadores, cuyo manifiesto, redactado por la Federación Española de
Naturismo, compartimos con ustedes aquí.
Recuerden: están siempre a tiempo de darse
una vuelta –desnuda o no­­– por Chihuahua.
playas sean lugares donde todo el
mundo pueda expresar su libertad
de indumentaria y el derecho a la
propia imagen reconocido en el
artículo 18 de la Constitución.
4 Hacemos saber que según la
legislación vigente, el nudismo no
puede ser limitado, sancionado ni
mucho menos prohibido.
5 Denunciamos que luego de dos
décadas de la despenalización de
la desnudez social, los nudistas todavía sufrimos la discriminación e
incomprensión de una buena parte
de la sociedad y el desconocimiento de la ley por parte de la policía.
máximo órgano internacional para
la defensa de la infancia, no considera la visión de la desnudez humana perjudicial para la infancia.
vos conservadores que, bajo el falso pretexto de proteger la infancia
y la familia, quieren imponer su
moral y mutilar las libertades públicas.
8 Afirmamos que el nudismo es
socialmente beneficioso porque
ayuda a reducir las diferencias de
género y a eliminar cualquier connotación sexual de la desnudez.
9 Aseveramos que la desnudez
ayuda a la aceptación del propio
cuerpo. Una persona que se desnuda es una persona que acepta su
cuerpo tal y como es.
10 Y ahora sí, sáquense la ropa
y naden en bolas mar adentro, notarán el placer único que se estaban perdiendo.
27
Así como sucedió durante la temporada del año
pasado, HSBC cuenta con su propio parador en
la playa brava de José Ignacio, una de las más
concurridas del verano. Los fanáticos de los frisbees, del backgammon, del tejo y de las paletas
pueden instalarse bien cerca del parador pues allí
hay todo tipo de juegos disponibles.
Jackie Smith mantendrá su boutique abierta durante toda la temporada de Punta del Este. El local de la exclusiva marca de carteras, zapatos y
accesorios está situado en La Barra, sobre la ruta
10, a una cuadra del mar. Tiene la forma de una
proa blanca, fue decorado con reminiscencias
náuticas y allí ya puede encontrarse una previa
de la colección de otoño.
lugares
la frase es de hugo arias
28
Cuando doy,
no me doy cuenta
de estar dando:
doy porque
adoro dar.
Nuna es una palabra de origen quechua que significa “alma y espíritu” y es también el nombre
de un restaurante de cocina peruana, pero con
toques árabes y criollos, que inauguró esta temporada en Punta del Este. Edificado íntegramente
en madera, Nuna –cuyo chef es el talentoso Jaime Pesaque– se encuentra en medio de un bosque de eucaliptus al lado de La Barra.
29
árbol genealógico
DEL E
AGENDA DE PUNTA
30
15/01: Gente celebrará con su
tradicional festejo en el Conrad,
adonde cada año homenajea a sus
invitados más coquetos.
STE 2012
14/01: Fiat protagonizará otro
evento clásico de la temporada
esteña: la fiesta que ofrece todos
los veranos en Tequila.
27/12: Lacoste adorna con una
mordida de cocodrilo el gran inicio de la temporada en su ya mítica celebración en La Huella.
09/01: Vitamin Water desembarca en Punta con un ágape en Casa
Suaya en el que tocará el músico
inglés Boy George.
28/12: Veuve Clicquot, la fabulosa marca de champagne francés,
organiza un campeonato de polo
a las 17 en Estancias Vik.
08/01: Tal como sucedió el año
pasado, Personal nos deleita en
La Caracola con un magnífico
día de playa a todo trapo.
28/12: A las 22 en José Ignacio
abre sus puertas To, el magnífico
restaurante de cocina frapanese
(french + japanese).
29/12: Sipán inaugura la temporada con una comida que auspicia Paseo Alcorta. En ruta 10, a
la altura de Manantiales.
05/01: Chandon lleva a cabo su
tradicional fiesta –todos de blanco– de comienzo de año; esta
vez, en Laguna Escondida.
30/12: Abre en el km. 182.5 de la
ruta 10 el Mercado Belcampo, que
preserva la agricultura sustentable
de José Ignacio y el Pueblo Garzón.
30/12: La galería Holz inaugura
su divino local en José Ignacio,
en la esquina de Los Cisnes y
Saiz Martínez.
04/01: Personal vuelve a hacernos bailar y bailar con la apoteósica fiesta Move On en la casa de
Laith Pharaon.
07/01: Agustín Campos, Eduardo
Costantini y Miguel Larreta estrenan Las Cárcavas, un proyecto de
chacras de mar en Garzón.
06/01: HSBC dará una comida
en La Huella (y organizará muchas actividades en su exclusivo
parador de José Ignacio).
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E
CONCURSO Nº 32 DEL MES DE DICIEMBRE 2011
Paul Oakenfold
n Buenos Aires, Vitamin Water se
presentó en sociedad con un show en
vivo de Paul Oakenfold. En Punta del
Este, hará lo propio con un set de este
músico inglés que se hizo famosísimo
con su canción “Karma Chameleon” y
que revivió el uso de la galera. ¿Lo sacaron?
NOMBRE Y APELLIDO . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
32
P
EQUIPO
P
L CDE
VINYLV
LWALKMAN
E I-POD
V
LCAR
E AIRPLANE
V
L NEW YORK
E LONDON V
L THE 80´S
E THE 90´S V
L SURF
E JET SKI
V
LHOUSE
E TRANCE
V
L MOVIE THEATER
E YOUTUBE AT HOME
V
L PEACE & LOVE
E DRUGS & ROCK’ ROLL V
Solución del enigma anterior: Dolores Fonzi.
prode
P EQUIPO
adivina adivinador
EL PRODE DE GALERA
33
doble vidriera
35
34
La galería Holz expondrá en
José Ignacio, en su novísimo
espacio, los acrílicos sobre tela de
cinco artistas argentinos: Omar
Panosetti, Gabriel Sainz, Juan
Manuel Sánchez, Marcelo Torretta
y Germán Wendel. La imperdible
muestra podrá visitarse hasta fines
de febrero.
El 12 de enero se presenta en
sociedad el proyecto inmobiliario
Las Cárcavas, en Garzón, y allí
la artista Vicky Aguirre exhibirá
una serie de fotografías con la idea
de mostrar el bosque dentro del
bosque. Se verán fotos de árboles
y reflejos que desembocan en un
mar de pinochas.
el desembarco
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Un tórrido día de 1996, John Bikoff iba
camino a su clase de yoga en medio del caos
neoyorquino. Tuvo, de pronto, un ataque de
sed. Se sentía cansado y tenía fiebre. Volvió
a su casa, tomó un vaso de agua mineral
y una pastilla de vitamina C. Entonces,
pensó en crear una bebida que contuviera
ambos elementos, así no debía tomarlos por
separado. De esa manera surgió lo que hoy
conocemos como vitaminwater y que acaba
de desembarcar en Argentina con un tentador
arsenal de seis sabores.
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